A finales del año recién pasado vio la luz “El Cristal”, EP debut de los santiaguinos Volumen 11, un proyecto Hard Rock/AOR que está compuesto por varios reconocidos integrantes de la escena Heavy Metal capitalina.

La banda partió metiendo ruido con Mauro Valencia (SteelRage, ex-La Pilsen Doble Trío), David Plaza (SteelRage, ex-Triboulet) y Hugo Sánchez (Hëiligen, ex-SteelRage, ex-Eternal Thirst), donde Mauro era el encargado de las voces. Más tarde, reclutarían a William Guerra (Fearless) y en la búsqueda de un nuevo cantante suman a Jaime Contreras (SteelRage, Húsar), quien completaría el line up actual de la banda. En la búsqueda de rescatar el sonido setentero y ochentero de bandas como Journey y Thin Lizzy, la misma banda se encarga de la grabación y producción de este debut discográfico.

El Cristal, tema homónimo de esta entrega, inmediatamente setea las expectativas de lo que nos ofrece Volumen 11: Hard Rock sin demasiadas pretensiones, melódico, de sonido orgánico y nostálgico de aquella gloriosa época donde las los tuneos digitales eran una extravagancia y no pan de cada día. Y digámoslo altiro, la entrada de los capitalinos es tremenda pues el disco empieza con todo. Una intro potente, con ciertas reminiscencias de Mr.Big/The Winery Dogs, abre un tema extremadamente sólido, que es robusto en su estructura y base rítmica, melódico en esencia y muy entretenido de escuchar. La voz de Jaime calza perfecto en la propuesta de la banda, con matices más callejeros a los que solemos escucharle en SteelRage. El coro, si bien sencillo, cumple con ser catchy. Hacia el final, los licks de guitarra revelan la sangre metalera del grupo y una última vuelta al coro cierra este muy buen single.

El segundo tema de esta entrega, Alcánzame, es de estructura más sencilla que su predecesor y se percibe más directo también. Un tema rockero tremendamente oreja, radial, y sin ningún tipo de pretensiones. Aquí la atmósfera rocanrolera deja de manifiesto el espíritu de una banda que, a pesar de tener un background más metalero, se desenvuelve perfectamente bien en estos dominios. Otro aspecto que acerca a Volumen 11 a todo tipo de público son sus letras, que además de ser en español, relatan situaciones cotidianas fáciles de asimilar y compartir.

Desde Mi Ventana es la versión acústica de un tema que, en principio, sería uno de los más rápidos de la placa. Además de acústica, la canción es por supuesto lenta y romántica, como dicta el manual del AOR. A falta de teclados atmosféricos, buenos son los arpegios, y las armonizaciones vocales, además de bien ejecutadas, dan calidez a un tema que pide a gritos fogata a la luz de las estrellas. Me quedo con muchas ganas de escuchar su versión rockera porque, si bien es cierto es disfrutable, tiene pinta de que ganaría varios porotos con guitarras en overdrive y una bataca comandando la base rítmica.

Cerrando el EP llega Cerca De Mí, un tema que, a pesar de lo sencillo, se transformó en mi pista favorita del disco, y creo que es por los sentimientos que evoca una letra cargada de nostalgia, calle y corazón. Aun cuando el opening del disco parece superior desde un punto de vista compositivo, este tema se gana inmediatamente un espacio en nuestras bibliotecas musicales. Será por su melodía llena de gracia, su relato nostálgico o por su coro insoportablemente disfrutable, no lo sé. Pero como dicen por ahí, cuando una weá es wena, es wena nomas po’. Pa’ que tanta vuelta. Cerca De Mí podría perfectamente ser el opening track de una teleserie noventera, medio picada a joven, de esas que transmitían tipo 5 de la tarde por cadena nacional. “Tan solo una ficha bastó para llegar al final del arcade de la esquina, donde jugábamos hasta que nos iban a buscar”… ¡¡cómo no sentirse identificado con esa letra!! Hacia el final, la armonización de las voces de todos los integrantes de la banda le da un gran cierre a este registro.

El saldo es largamente positivo en el debut discográfico de Volumen 11. Su propuesta podrá gustar o no, pero lo que es innegable, y se debe agradecer, es la honestidad y calidad de la banda. Si bien es cierto la originalidad no es el fuerte de este acto, sí lo es su integridad. “El Cristal” transmite 100% cual es la convicción musical de la banda. Y me parece que esa convicción es un factor crítico de éxito en cualquier viaje musical. Esto hace todo el sentido del mundo en el planeta Volumen 11, porque a nivel de composición, interpretación y sonido, los santiaguinos encuentran convergencia y armonía. Hay pocos puntos bajos relacionados al registro en sí… quizá el orden de los temas no es el mejor, considerando que Alcánzame me parece un poco más bajo que sus pares, y con la balada acústica a continuación hace que el registro pierda un poco de fuerza. Fuera de eso, todo muy positivo. Estoy seguro que todos los metaleros de corazón rocanrolero esperarán atentos el primer larga duración de la banda, que debería la luz durante este año. Al menos habemos varios que lo estaremos esperando. Aguante el Rock nacional. Aguante Volumen 11.

Review: Hernán Bórquez