La década para Luca Turilli y Fabio Lione terminó en lo más alto, con una gira de despedida del Rhapsody de siempre y el lanzamiento de Zero Gravity (Rebirth and Evolution), el disco más atrevido de los italianos en términos de exploración, sonido, mensajes e innovaciones. 

Como lo anunciara Luca Turilli en una entrevista previa con PowerMetal.cl, Turilli/Lione Rhapsody volverá a Chile ese 22 de marzo no solo para enseñar este material nuevo de una banda que siempre quisieron llamar Zero Gravity, sino también para regalar muchos clásicos del ciclo anterior. 

A continuación, es Fabio Lione quien responde algunas preguntas a PowerMetal.cl, incluyendo algunas primicias sobre sus razones para haber salido del Rhapsody of Fire de Alex Staropoli, y haber vuelto a cantar con Turilli. 

Por Jorge Ciudad

Fabio, el año pasado lanzaron Zero Gravity (Rebirth & Evolution), y ya pudieron hacer algunos shows en su promoción. ¿Cuán diferente ha sido para esta experiencia, tras la gira de despedida de Rhapsody que finalizó en 2018? Es la misma alineación, pero definitivamente bajo una nueva forma de hacer música…

Es diferente, porque la última gira había sido como una suerte de despedida del antiguo estilo de Rhapsody, de las letras fantasiosas, medievales, de las sagas y todo eso, por lo que le dijimos adiós a aquel estilo, después de muchos, muchos años. En ese sentido, efectivamente se trató de un Farewell Tour para esa etapa de Rhapsody. Ahora, entonces, tenemos una visión nueva, una banda nueva, por más que continuemos usando la palabra Rhapsody… (cambia al castellano) tengo que hablar honestamente, que yo y Luca pensamos en cambiar el nombre en Zero Gravity (vuelve al inglés), ese era el punto, pero el sello discográfico, los productores… lo que fuera, querían que siguiéramos con la palabra Rhapsody para el nombre del grupo. Dijimos OK… (silencio) y no estoy seguro aún de que haya sido algo bueno, o algo malo, quizá porque haya podido confundir un poco a la gente, claro está. Sin embargo, viéndolo por otra parte, no me quita mucho el sueño ya que para mí lo más importante es la música, las canciones. Si la banda toca y compone buena música, entonces no importa, y por eso fue que llamamos al disco Zero Gravity.

Con esta nueva banda, es diferente, porque hablamos de otras cosas, en el sentido de que podemos hablar de lo que nosotros queremos y que no somos solo un grupo con álbumes de sagas fantasiosas. Podemos escaparnos de aquello ahora, y el último trabajo me parece que es más moderno, más pesado, fresco y… con muchos, pero muchos elementos, dado que aún tienes el toque Rhapsody, el viejo toque basado en la ópera, la música clásica, los coros, aunque también te encuentras con elementos progresivos, con guitarras más pesadas. A veces utilizamos incluso algunos instrumentos bien específicos de Persia por ejemplo, citaras o… ya sabes, percusiones, ¡hay muchísimas cosas! Además podrás escuchar cosas italianas, combinadas con el inglés y el latín, con el propósito de crear una mezcla, algo que realmente fuera único de algún modo, más interesante. En conclusión, pienso que tenemos un muy buen potencial, y que las personas son capaces de apreciar esta nueva banda y las nuevas canciones, sin dudas.

¿Y cómo se traslada ese cambio al show en vivo de Turilli/Lione Rhapsody? ¿Cuán distinto será el concierto que van a dar acá el próximo 22 de marzo, si pensamos en los que dieron el 2017 y 2018?

Por supuesto, de todas maneras vas a escuchar canciones antiguas. Nosotros queremos tocar ese material y sabemos que los fanáticos también quieren ir y cantar clásicos. Apenas tenemos un solo lanzamiento y aunque lo toquemos completo… claro… durará 50 minutos, una hora, pero nos pedirán tocar mucho más en realidad (risas). Puedo adelantar que vamos a presentar al menos la mitad del nuevo disco, y muchos temas clásicos como… no sé… el año pasado tocamos Dawn of Victory, Reign of Terror, Riding the Wings of Eternity, The Wizard’s Last Rhymes, y así.

Tenemos hartas ideas en mente, y el concierto será distinto, porque queremos regalar algo diferente a los fans, por lo que claramente verán otra actitud en el escenario, otro diseño de luces, algunas sorpresas. Haré algo novedoso, cantando con el público. También cantaré una que otra composición diferente cuando esté solo y… claro, habrá un solo de batería, habrá un solo de bajo, y todo con la intención de aportar algo especial, eso. Aunque, POR SUPUESTO, habrá instantes que serán muy similares a los shows anteriores, cuando toquemos The Wizard’s… o Lamento Eroico. Será parecido, porque son las mismas canciones. Ahora, de verdad pienso que los fans lo van a pasar muy bien y tendrán una buena experiencia. Ya hemos dado como 16 conciertos y la respuesta del público ha sido asombrosa, sea en Rusia, Australia o cualquier parte que hayamos tocado, como en Corea, donde hemos tenido una gran reacción. En diciembre pasado también fuimos a un festival bien grande con Dream Theater en Brasil, fue impresionante, así que no me cabe la menor duda de que los fanáticos lo pasarán muy, pero muy bien con el show que les estamos preparando. En fin, no creo que podamos ir con Elize Ryd (de Amaranthe), así que aún estoy tratando de ver cómo hacerlo si terminamos haciendo la canción que grabamos con ella (DNA – Demons and Angels). Hasta lo que sé no está disponible en esas semanas, por lo que tendríamos que hacerlo de otra forma.

Este álbum Zero Gravity (Rebirth and Evolution) es muy interesante de escuchar justamente por lo distinto a lo que tú y Luca han sacado antes. Uno como que queda «pegado» con el nombre de Rhapsody en la portada, pero la música tiene nuevos aires, un enfoque novedoso. ¿Cuánto te motiva a ti grabar y tocar este tipo de música, dar con este nueva dirección compositiva con Turilli?

Bueno, cuando estábamos cerca de concluir el Farewell Tour, con el que celebramos los 20 años de historia con Rhapsody, comenzamos a pensar sobre hacer algo nuevo en conjunto, cuando los productores y los sellos nos empezaron a pedir que siguiéramos. En ese entonces, todavía queríamos que la nueva banda se llamara Zero Gravity. Sin embargo, hubo una cosa que no cambió: el hecho de que solo queríamos hacer algo nuevo que de verdad fuera novedoso, algo que sonara fresco, una dirección nueva, con elementos novedosos, con letras que fueran distintas. Y viéndolo ahora, creo que fuimos capaces de conseguirlo, porque este registro es algo… o sea, el fanático de Rhapsody «normal» que lo escuche por primera vez, de seguro que va a quedar sorprendido… sí es Rhapsody pero, ¡no es Rhapsody! A ver, si bien hay un montón de elementos nuevos, todavía puedes reconocer mucho input de Rhapsody. Claro, mi voz, la ópera o la música clásica, o la forma en que Luca toca sus solos, lo que sea, pero creo que hicimos la movida correcta con Luca. Tuvimos la oportunidad de componer y grabar algo único y que sonara fresco, sin perder nuestro estilo. Y ojo que eso no es fácil. Lo más simple para las bandas hoy en día es… ya sabes a lo que voy, tratar de imitarse a ellas mismas. «Teníamos un muy buen sonido hace unos 20 años, así que hagamos un tema que sea similar». Esa es la manera más simple, pero nunca podrás hacer una canción que sea mejor que la antigua. Ese es el motivo por el cual la mayoría de las nuevas bandas no es tan buena, porque si tratas de componer y emular tu material del pasado, será muy difícil que puedas crear algo superior, que sea mejor, ya que te amarras a estas referencias, limitas tus posibilidades, ¿me entiendes? No puedes moverte de aquí para allá.

Siempre he creído que debes tomar oportunidades en la vida, y Luca también lo piensa así. Tienes que jugártela cuando sientes que tienes algo que decir, algo que tienes que hacer por ti y por el resto. Y por supuesto que algunas veces puede que escribas algo bueno pero malo comparado a lo del pasado quizás, o que escribas algo increíble, algo extraordinario, al mismo nivel de lo hecho el el pasado, aunque diferente. Lo último me parece que es nuestro caso, que los dos, Luca Turilli y yo, quisimos componer algo que estuviera al mismo nivel, pero que fuera inesperado, con frescura y novedoso. Y eso es muy bueno.

Cuando hablamos el 2012 antes que vinieras a Chile con Rhapsody of Fire para la gira del From Chaos to Eternity, pero ya con Turilli fuera de la banda, me atreví a preguntarte si echabas de menos a Luca en los conciertos, en los viajes, en los hoteles, etc. Y me reconociste que sí. Después dejaste Rhapsody of Fire, luego de dos lanzamientos, y te reencontraste con Luca para la gira de despedida y ahora para Zero Gravity. ¿Cómo describirías este paso y cuán importante fue reunirte con Luca, luego de tu experiencia con Rhapsody of Fire sin él?

Me parece que fue muy importante, tanto para mí como para Luca. Siempre estuvimos en contacto durante esos años, escribiéndonos, pero nunca nos vimos. Y fue una sorpresa, ¿sabes?, porque después de siete, ocho años, nos dimos cuenta de que simplemente éramos mejores músicos, personas más maduras, con más experiencia, y que seguíamos siendo buenos amigos y que nos entendíamos incluso mejor. En el estudio, nos llevamos incluso mejor, si nos conocíamos tan bien. Eso lo veía cuando teníamos un invitado en el estudio, por ejemplo, que como no conocía a Luca se tardaba una eternidad en lograr las líneas y todo eso. Para mí, sin embargo, la cosa era muy distinta, por todo lo que lo conocía. Sabía exactamente lo que estaba pensado, los timing, el tipo de tonalidades, el tipo de expresión, el feeling… y lo mismo podría decir  él. Incluso cuando se encierra a escribir letras, entiendo de inmediato lo que falta, si necesita una palabra más, si necesita una palabra en específico, como si estuviera yo en su mente, y viceversa, porque nos conocemos muy bien el uno y el otro. Fuera en los conciertos o en el estudio, nos dimos cuenta de que nuestra sinergia era mucho mejor que en el pasado.

Y por supuesto, claro que echaba de menos a Luca en los tours de Rhapsody of Fire, porque… Luca es un tipo muy especial, muy único, por lo que si no está de gira, si no está en la banda, vas a sentir un espacio vacío, uno muy grande. Por desgracia, no puedo decir lo mismo del otro sujeto (risas). Da lo mismo si está o no en la banda, lo cierto es que no cambia en nada. Ese fue uno de los motivos por el cual me fui de Rhapsody of Fire, porque… mira, el guitarrista nuevo me llamaba a mí y pasaba horas conversando conmigo, solo porque el tecladista no me hablaba. Le decía «oye, te conozco de hace 20 años, ¿y envías a otra persona para que me dirija la palabra, en vez de conversar cara a cara?». Y luego, claro, Luca no estaba en el grupo, así que yo era el que debía escribir las letras. Cantaba, escribía las letras para los dos discos… a ver, trataba de hacerlo lo mejor que podía, aunque me pedían «oye, ¿por qué no comienzas una saga nueva?». ¿Qué les pasa? Hicimos una saga por 15 años, ¿¡y quieren que haga otra (risas)!? Primero, me parecía estúpido. Segundo, una falta de respeto a Luca, porque él estaba a cargo de toda la saga, todas las letras, todas las canciones. Con Rhapsody of Fire seguimos haciendo letras para dos álbumes, de fantasía más o menos, pero no una saga. Ahora, cuando te das cuenta de que tu visión es distinta… porque ellos no querían probar, no querían tomar riesgos, no querían… realmente… no sé (mueve sus manos dibujando un cuadrado), y yo no soy así. En estos años estuve trabajando Athena, con Labÿrinth, con Vision Divine, con Kamelot, con Angra… ya sabes, porque me gusta la música en general, no solo un estilo en específico, me gusta cantar y me gusta la música, así que no me pone muy contento cuando la gente se limita a sí misma, cuando la gente es un poco cerrada de mente, como… (silencio) no quiero ofender a nadie, pero así eran las cosas, me sentía solo en la banda, a excepción de Alex Holzwarth. Él era el mejor siempre, un gran baterista y un muy buen amigo. Aparte de él, me sentía solo. Yo era el que cantaba, el que daba todas las entrevistas, hablando en francés, hablando en castellano e inglés, italiano, el que escribía las letras, el que… y de repente no era sencillo hablar con ellos, solo con el mismo de siempre, con el guitarrista nuevo, así que después de un tiempo me aburrí y dije hasta acá no más. Eso.

Pero ahora estás con Luca, un lanzamiento extraordinario como Zero Gravity, y prontos a iniciar una gira por Latinoamérica que los traerá a Chile, así que son muy buenos tiempos para ustedes y la banda. ¿Quieres dejar algún mensaje a los fanáticos chilenos de Rhapsody… o Zero Gravity debería decir (risas)?

Sí, envío un abrazo gigante, gigante a todos, porque en los últimos meses no han tenido una situación fácil en Chile. Me parece y espero que la cosa vaya mejorando un poco. Y con toda mi fuerza, le deseo lo mejor a todos. Y con respecto al show que vamos a hacer, simplemente quiero que mucha gente vaya a pasarlo bien con nuestras canciones. Somos una banda que queremos cantar junto con ustedes y que estén felices, nada más, para esta noche, para esta noche especial, porque queremos entregar algo especial a los chilenos, un buen setlist con temas nuevos del último disco, y harto material clásico, por supuesto, con algunas sorpresas. Estoy seguro que los fans lo van a disfrutar, pero más importante es enviarles a todos un gran pero gran (cambia al castellano) ¡abrazos (risas)!