Con los años Trans-Siberian Orchestra se convirtió en sinónimo de las celebraciones de fin de año. Como comentaba hace un tiempo en el review del recuerdo de  Christmas Eve And Other Stories, su álbum debut de 1996, este proyecto liderado por Paul O’Neill siguió el legado de la banda de los hermanos Oliva, pero llevándolo a niveles que lamentablemente los de Tampa jamás pudieron alcanzar, en otras palabras, al éxito en ventas y giras apoteósicas presentando shows que son prácticamente un cruce entre KISS con Cirque Du Soleil.

Pero no se quedaron en eso, también expandieron sus horizontes musicales produciendo dos trabajos no navideños titulados Beethoven’s Last Night y The Night Castle, este último de 2009 y hasta la fecha su último álbum en estudio. En el intertanto, O’Neill anunció varios proyectos, entre ellos la producción de una obra inspirada en la revolución rusa que viene trabajando desde hace años junto a Jon Oliva, además de los planes de, paralelamente, llevar el Streets de Savatage a una obra de Broadway (alternándolo con material del Gutter Ballet).  Y entre todo eso TSO ha seguido girando y presentando repertorios acorde con la época del año, pero es un hecho que quienes siguen a la banda ya estaban demandando renovación de repertorio.  Para saldar en parte esa deuda es que llega a nuestras manos este breve EP titulado Dream Of Fireflies (On A Christmas Eve), el cual gozó de buena recepción en su natal Estados Unidos, debutando en el lugar #9 de la lista Billboard.

Aunque desde ya debo  hacer un par de observaciones: si bien este EP trae de vuelta el espíritu navideño del conjunto, el sonido de los tracks que se incluyen están más emparentados con lo que pudimos escuchar en Night Castle.  No me malentiendan tampoco,  los elementos que hicieron conocido a TSO están ahí, es decir, esa mezcla perfecta entre el sonido rockero y explosivo con complejas y bombásticas orquestaciones inspiradas en grandes maestros como Mozart, Beethoven y Tchaikovsky. Pero si tuviéramos que compararlo con la trilogía navideña clásica, este material, por decirlo de algún modo, se siente menos festivo en algunos aspectos o menos lógico para catalogarlo de buenas a primeras como navideño. De todas formas aquello podría considerarse como positivo, pues da cuenta del interés de O’Neill y Oliva por despegarse un poco de la fórmula que los hizo exitosos y hacerlo más transversal.

Este “extended play” abre con el instrumental Winter Palace, que fácilmente nos recordará al superclásico Christmas Eve/Sarajevo 12/24.  Comienza con una melodía trepidante e hipnótica para después montar a la banda y pasearse por riffs y estructuras con claros guiños a  Savatage. Y a pesar de su parecido con la mencionada, notaremos que se percibe ligeramente menos “holyday” y más transversal sonoramente hablando.

En cambio en Dreams Of Fireflies (On A Christmas Eve), encontraremos los elementos tradicionales del viejo TSO, es decir un cruce de ellos mismos con Mozart y Vivaldi, pero con acercamiento mucho más poderoso.  Las guitarras son estruendosas y la base rítmica agarra más protagonismo, terminando por convertir esta pieza en algo épico, que trae de vuelta ese feeling navideño y festivo tan característico ¡Un placer auditivo sin dudas!

Le sigue el primer tema con letra del EP titulado I Had A Memory, que presenta en la voz principal a Erika Jerry.  Cuenta con un coro típico “de iglesia”, donde la deliciosamente pastosa voz de Erika le da el enfoque de otros clásicos como Christmas Canon Rock, aunque aún lejos de alcanzar esos niveles de pasión y dramatismo. Aun así es un corte más que correcto que luego de un par de vueltas termina por convencer.

Y si el anterior tenía un sabor a Christmas Canon Rock, la inspirada Someday tiene toda el aura de Old City Bar del Christmas Eve And Other Stories (1996).  La simple melodía en guitarra acústica es la cortina perfecta para que el brillante Tim Hockenberry desgrane su profunda y atrapante voz, que recuerda a grandes de la música como Joe Cocker y Ray Charles. Precisamente en canciones como esta es donde son aun más palpables las habilidades compositivas e interpretativas de TSO: aquí nos muestran otra faceta, más intimista y reflexiva, pero igual de inspirada, donde solo la voz y la guitarra crean una atmósfera que cala los huesos.

Al final tenemos otra inspirada balada como lo es Time You Should Be Sleeping, con la salvedad que ahora el tándem es piano-vocal y la dulce voz de Georgia Napolitano (alguna vez competidora en American Idol) que intercala sentimientos de melancolía, pero a la vez nos cubre de una acogedora atmósfera, prácticamente emulando una canción de cuna. Bueno, el título anuncia que por ahí va el asunto también.

Este EP será bien recibido si es que disfrutan de las dos facetas de la Trans-Siberian Orchestra, ya que contiene elementos de ambos lados, todo bien condensado en un poco más de 15 minutos.  Quizás se queda corto en duración, pero las canciones que se incluyen tienen la particularidad de que pegan a la primera, lo cual siempre se agradece. Lo importante es que O’Neill sabe como encaminar a su bebé y podemos presagiar que en el futuro nos seguirán entregando obras de alto calibre artístico como ha sido la tónica hasta ahora.

 

1 comentario
  1. Carlos Dice:

    En el 2010 tuve la oportunidad de verlos en Vivo con una seleccion de sus discos navideños, excelentes musicos, gran puesta en escena y sobre todo el espiritu Rock Navideño se sentia en cada rincon del estadio. excelente banda!

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