Cuesta entender las razones del porqué un conjunto como Savatage sufrió durante toda su carrera del estigma de “genios incomprendidos”. Estos oriundos de Florida son el paradigma del grupo que tenía todo para irrumpir en el mainstream pero que inexplicablemente quedaron relegados a círculos reducidos, sufriendo muchas veces de innumerables e injustificados ninguneos por parte del grueso de la escena. Los hermanos Jon y Criss Oliva (Q.E.P.D.) tuvieron que batallar contra todo tipo de obstáculos y vicisitudes para ser artífices de algunas de las obras más brillantes que ha entregado el metal sinfónico/progresivo. Sólo para refrescar la memoria mencionaría trabajos del calibre de Hall Of The Mountain King (1987), Gutter Ballet (1989), Streets: A Rock Opera (1991) y Edge Of Thorns (1993). Pero a pesar de este tremendo currículo Savatage nunca pudo lograr, por ejemplo, lo que si consiguió Queensrÿche en su mejor época: ventas millonarias y posicionarse con un nombre potente en el mercado norteamericano e internacional, siendo cultores de un estilo musical atípico, diametralmente opuesto a lo que se conocía como rock radial durante ese período.

Pero a veces el destino entrega segundas oportunidades y de la formas más inesperadas. ¡Claro!, hasta el día de hoy existen muchos que disfrutan con Trans-Siberian Orchestra, esta especie de banda alter-ego o continuación del legado Savatage, sin estar en conocimiento dónde se origina todo. El deseo de llevar a cabo este proyecto partió como una idea del productor, manager y guitarrista Paul O’Neill (pieza fundamental en las mejores entregas de la banda de los Oliva), que inicialmente constaría de seis discos conceptuales divididos en una trilogía de álbumes navideños y el resto revisando temáticas varias. Para ello formaría un grupo creativo junto Jon Oliva y Al Pitrelli, además el tremendo tecladista Robert “Bob” Kinkel, dando como resultado esta súper orquesta (porque ya no se puede llamar proyecto a algo absolutamente consolidado) que hasta el día de hoy ha editado cinco trabajos en estudio con ventas que superan las ocho millones de copias en los Estados Unidos.

Con el paso del tiempo se unirían Chris Caffery, Johnny Lee Middleton, Jeff Plate y Alex Skolnick haciendo de esta experiencia lo más cercano a Savatage y cumpliendo en parte el sueño de los más acérrimos de ver a su banda tocando en grandes recintos frente a multitudinarias audiencias. Se esperaba que el debut discográfico de TSO ocurriera mucho antes, lo que en rigor sería pospuesto ya que por esos días Savatage trataba de sobreponerse a la trágica muerte del Criss Oliva, una pérdida que a la larga sería el inicio del fin para el conjunto. No obstante O’ Neill respetó el luto y no fue hasta 1996 cuando esta ambiciosa producción finalmente vería la luz del día.

Christmas Eve And Other Stories fue el comienzo de la  transición y posterior transformación de un concepto a otro, que como se forjó pareciera tener que ver más con un guión cinematográfico que con la realidad misma. Se mantuvieron muchos elementos de la banda original, siendo ejecutados y compuestos por casi los mismos protagonistas, pero redireccionándolos hacia un público objetivo que probablemente nunca habría comprado el Gutter Ballet o el Streets . Los discos navideños de cualquier estilo funcionan bien en EE.UU. pero me atrevería a decir que nadie preparó a O’Neill, Kinkel y Oliva para el éxito abrumador que les reportaría este trabajo. Hace un tiempo atrás le preguntaron a Jon sobre una posible reunión de Savatage y este respondió con honestidad: “Veo difícil que ocurra de momento. Savatage sin Criss no tiene sentido y Trans-Siberian Orchestra le da de comer a muchas bocas en estos días”. No lo culpo, la rentabilidad siempre es factor y si la música sigue siendo de calidad, ¿cuál es el problema entonces?

Mezclando composiciones propias inspiradas en un cuento corto escrito por el mismo O’NeillChristmas Eve And Other Stories también incluye re-versiones de clásicos tradicionales de estas celebraciones pero agregándole novedosos arreglos cercanos al heavy metal y rock progresivo. An Angel Came Down inicia con una melodía de piano muy emotiva, con líneas vocales traspasan esa aura de solemnidad y recogimiento, para luego desencadenar en la explosión de guitarras y base rítmica potentes. Las campanas que desgranan la melodía de Noche de Paz crean el ambiente perfecto para relatar la historia del ángel que baja a la tierra para averiguar el verdadero significado de la Navidad: “An angel came down / One night to the earth / A mission from god / To find out the worth / Of everything that / His children had done / Since that winter night / The birth of his son”. O Come All Ye Faithful  / O’ Holy Night es el medley instrumental que une estos dos clásicos tradicionales llevándolos hacia dimensiones impensadas. Son ejecutadas de una forma más dura y hardrockera, pero con una majestuosidad que cala hondo y te pasea por una variedad de emociones.

A Star To Follow juega con esos contrapuntos vocales que Savatage también revisara en canciones como Chance del álbum Handful Of Rain (1994). No obstante el coro infantil que lo sucede le resta un poco de consistencia. Llega el turno del instrumental First Snow, que contiene una melodía simple y fácilmente reconocible, donde quién luce acá es un actor de reparto, nadie menos que Jeff Plate, dando muestra de su excelente técnica e imponente pegada. The Silent Nutracker es un arreglo en guitarra acústica cortesía de Kinkel y Oliva en que revisan extractos de la melodía principal de La Marcha de Cascanueces -del gran compositor ruso Pyotr Ilyich Tchaikovsky– y también de la ya mencionada Noche de Paz. A Mad Russian’s Christmas rinde tributo en “modo TSO” a otra magnífica pieza de Cascanueces como lo es La Danza Rusa, para luego dar rienda suelta a todos los excesos habidos y por haber que probablemente te harán imaginar que tienes cinco años y estás en la juguetería más grande hayas visitado en tu vida, mientras te encandilas con estanterías llenas de figuras vintage de He-Man, G.I. Joe, Transformers o los Thundercats. O bien escapándote al video club más cercano para arrendar “Mi Pobre Angelito” (Home Alone) de Macaulay Culkin en VHS.

The Prince Of Peace es emoción hecha música. Una melodía e interpretación llena de belleza que se acentúa al juntarse con Hark! The Herald Angels Sing, la cantata de Felix Mendelssohn basada en un poema de Charles Wesley perteneciente al siglo XVIII. Christmas Eve / Sarajevo 12/24 es el himno por antonomasia de TSO, un épico instrumental que entrelaza a Carol Of The Bells con God Rest Ye Merry Gentlemen. Los arreglos son excelsos y la mezcla entre guitarras potentes, secciones de cuerdas y la hipnótica melodía del piano de Kinkel están entrelazadas de manera soberbia. Este corte se convirtió en el caballo de batalla del conjunto aunque originalmente fuera lanzado por Savatage en Dead Winter  Dead (1995). Good King Joy abre con un extracto de Joy To The World (Lowell Mason) en versión metálica, para después seguir con la línea vocal en tono “predicador/narrador” que cuenta la leyenda de cómo los tres magos iniciaron su viaje hacia Belén. Ormanent progresivamente crece en intensidad hasta convertirse en una power ballad que recuerda a maravillas como Believe y All That I Bleed, pero con orientación navideña claro. The First Noel reversiona la composición original de William B. Sandys en un breve instrumental acústico que nos introduce a Old City Bar, una balada que guarda algo de Ornament, pero enmarcándose en un contexto ciento por ciento acústico. A ratos se alarga más de la cuenta, aunque las líneas vocales en tono blusero evocan sentimientos de soledad y melancolía. En especial me conmueve la estrofa que contiene los versos: “Then the bartender gazed / Through the smoke and the haze / Through the window and ice / To a corner streetlight / Where standing alone / By a broken pay phone / Was a girl the child said / Could no longer get home”.

La parte final del trabajo comienza con Promises To Keep que consiste en un coro de niños acompañado de una sutil melodía de piano, seguida a continuación por This Christmas Day, una suerte de clímax de la historia. Esto es Savatage llevando el Gutter Ballet por derroteros broadwarianos, adornados de una ejecución de lujo, arreglos vocales femeninos, mientras que el solo de Al Pitrelli nuevamente es de gran factura. En el epílogo tenemos a An Angel Returned, una recapitulación de An Angel Came Down donde la letra nos habla de la finalización de la misión del ángel y su posterior regreso al cielo. La parte final del solo y la estrofa hímnica “Kyrie among nations / Kyrie among nations /Kyrie among nations / Here as they ring through the night / Listen to the bells as they ring / Listen to the message they bring / Listen to the sound as they sing / As one voice in the night”, finalizan este trabajo de una forma pomposa, grandielocuente y épica. ¡No podia ser de otra forma! Adicionalmente contiene dos bonus tracks con arreglos instrumentales y semi acústicos de O’ Holy Night y God Rest Ye Merry Gentlemen, que resultan agradables pero que a la larga no contribuyen al balance final.

Christmas Eve And Other Stories cuenta con solos vocales de cantantes como John Margolis, Marlene Danielle, Michael Fawcette, Thomas Farese, Ken Williams y Bobby Boyd. A la fecha ha vendido más de tres millones de unidades y se convirtió en la producción más exitosa del “director” O’Neill y su orquesta.

Finalmente la trilogía navideña fue una realidad con los posteriores lanzamientos de The Christmas Attic (1998) y The Lost Christmas Eve (2004). Pero lejos de dormirse en la laureles que le entregaron estas óperas rock temáticas, ampliaron sus fronteras con Beethoven’s Last Night (2000) y Night Castle (2009), esta último un álbum doble que incluye varios covers de clásicos de Savatage. El éxito llego a tal punto que existen dos formaciones de TSO girando en paralelo tanto en la costa este como en la oeste.  En sus giras invernales invitan a leyendas del rock a tocar con ellos en los encores (Steven Tyler, Paul Rodgers, Roger Daltrey, etcétera) y sus shows en vivo cada año se vuelven más espectaculares con producciones llenas de efectos especiales, pirotécnica, pantallas, plataformas y mucha parafernalia. Y ya han anunciado nuevo disco para el 2013, que vendría siendo el tercero de la trilogía “no navideña” y que podríamos colocarlo sin problemas como otro escalafón más en la evolución lógica que para el otro grupo concluiría con Poets and Madmen (2001).

El material Trans-Siberian Orchestra, más allá de proporcionar un buen soundtrack para Navidad, es recomendado para todos quienes disfrutan simplemente de la buena música. Y si eres seguidor de Savatage he aquí el exponente que se encargó de continuar su brillante legado.

7 comentarios
  1. Jon Dice:

    Nunca consideré a Savatage progresivo ni sinfonico, para mi siempre fueron puro heavy metal a lo Savatage obviamente y siempre hablando de la etapa con mi guitarrista favorito, genio absoluto y que tanto extraño Criss Oliva. Nunca tuvieron el exito merecido pero lo importante son los fans que adoramos su música.
    Trans-Siberian Orchestra es un grupo que me gusta pero no más que eso. Este disco posiblemente con el siguiente sean los que más escucho.
    Estaría muy bueno que también hagan una review de algun disco de Savatage de la etapa de Criss como Streets o Gutter.
    Criss Oliva por siempre!!!!

  2. RSH Dice:

    esta mega banda está por sobre los adjetivos de «excelente», «sublime» o «espectacular»… raya en la genialidad

    yo tengo todos los CDs más el doble en vivo, que es simplemente alucinante

  3. Pepito Dice:

    Llama la atención que Jon Oliva diga que Savatage sin Criss no tiene sentido, después de que ese grupo creó 4 discos de estudio después de su muerte.

  4. Carlos Oliva Dice:

    Tuve la suerte en Diciembre del 2010 de ver a esta banda en vivo en Las Vegas, USA. es impresionante, tocaron mas de dos horas y medias, pedazos de musicos. y la sorpresa es que el lead teclado lo tenia Vitalij Kuprij. excelente disco.

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