Se rumoreaba por los pasillos que los oriundos de New York serían el número de relleno. Se decía que eran esa banda rara que poco y nada tenía que hacer en un festival con características eminentemente más extremas. Se decía que pasarían sin pena ni gloria. Se decían tantas cosas. Oh, qué equivocadas estaban. Cómo no acordarse de aquél video de la menor desquiciada que gritaba “¡mirá de quién te burlaste, vos!” Porque sí: Twisted Sister no solo tuvo una actuación aceptable, sino que posiblemente montó el mejor y más contundente show de la primera jornada de la edición 2013 del Metal Fest. Tal cual. Gustos aparte: con ninguna otra banda la gente disfrutó tanto como con estos viejos cracks.

Ahora bien, se entiende el por qué de aquellas aprensiones hacia una actuación de la banda en el marco de este festival en particular. Claro, ¡antes de ellos tocó Morbid Angel! Y antes de éstos, ¡Sodom! Leyendas del Death y el Thrash Metal, respectivamente (por cierto: devastadores shows). Es decir, efectivamente Twisted Sister no tenía nada que ver con las otras bandas que le acompañaron en el cartel. Sin embargo, me parece que el fan chileno ha comprendido que el respeto y la aceptación forman parte importante de la cultura festivalera. Los festivales intentan, por definición, entregar varias alternativas, y dentro de ellas siempre puede haber una que no sea de tu total agrado. Es allí donde el respeto se torna fundamental. Y es que a fin de cuentas: ¡todo es Metal! Pero más allá de eso: ¡Twisted Sister es una bandaza! Enorme trayectoria cargadísima de composiciones notables que no tendrían por qué desagradar al más extremo de los metaleros. Ellos, más que respetables, son admirables.

Llegamos temprano al Arena. Para esa hora el marco de público ya era enorme, unas 10 mil almas con facilidad. Debido a las presentaciones de bandas nacionales, la gente iba y venía del escenario principal, con grande flujos migratorios e inmigratorios. Al acercarse la hora de la presentación de Twisted Sister era evidente que mucha gente se había retirado. Ahí uno inevitablemente pensaba algo como “ah, los rumores eran ciertos, una lástima”. Sin embargo, poco a poco la gente comienza a retornar de lo que sea que hayan estado haciendo afuera de la cúpula, tanto a cancha como a galería y el número de fanáticos que los recibió fue enorme. Fue así como a las 21:45 en punto salió a escena el quinteto liderado por Dee Snider a, como ellos mismos dijeron, “patear algunos culos”.

Segundos antes de que subieran el entablado, sonaba la mítica It’s a Long Way To The Top (If You Wanna Rock ‘n’ Roll) de AC/DC de fondo, y no alcanzó ni siquiera a terminar cuando la banda irrumpe de pronto con la colosal You Can’t Stop Rock ‘n’ Roll, del aún más tremendo disco homónimo, de 1981. ¡Qué arranque! En ese punto la gente aún se acomodaba y, si bien el cometido de la banda era monstruoso, la respuesta del respetable era a un ¾ de su potencial (quiero decir: de lo que terminaría siendo). Vaya una mención aparte para el formidable sonido que logró la banda desde un comienzo. Excepcional. El bajo de Mark “The Animal” Mendoza y la batería Anthony “A.J.” Pero sonaban deliciosamente nítidos. Las guitarras de Eddie y John, por otro lado, resonaban potentísimas, pero muy claras. Era apenas el primer corte y se veía venir un exitoso show.

Al finalizar ese trallazo inicial, Dee se para imponente al frente y pregunta “are you ready to kick some ass!?”, a lo que la gente no tardó en responder con un ensordecedor “yeah!” El buen Dee continúa con un necesario “We are Twisted…” que la gente completa con el correspondiente “SISTER!” Con el ambiente ya hirviendo lanzaron la mítica Shoot ‘Em Down, corte que pareciera en su primer EP, Ruff Cutts, que para esta fecha ya tiene 31 años. Impecable ejecución. Genial también el ver cómo la gente comienza a responder con cada vez más fuerza. En este punto ya todos comenzaban a empuñar las manos y elevarlas, acompañando Snider. Majestuosos solos de John y Eddie sobre el final. ¡Qué dupla que hacen! En este punto se podía ver que los asistentes no solo estaban para escucharlos respetuosamente, sino que para formar parte de la fiesta.

En seguida el vocalista hace un llamado a la ciudad para que siga hambriente: “Santiago, Stay Hungry!” Ante lo cual el respetable reaccionó con muchísimo entusiasmo, de cierta forma reconociendo la magnitud del clásico que estaban por vivir. ¡Y qué lindo resonó ese coro! Al final Dee remata con un “stay fucking hungry”. Señala que es bueno estar “back in town” y cuando estaba por presentar la siguiente canción se dejan caer los primeros “olé, olé, olé, olééé, Twisted, Sister”. Fascinado agradece y para aprovechar la onda del momento, llama alguien de su equipo para desearle feliz cumpleaños. Señala que no corresponde cantar el clásico “feliz cumpleaños”, porque es muy latero, así que le dedicarán a él la siguiente canción: la apropiadísima The Fire Still Burns, quizás el mejor corte Come Out And Play (1985). ¡Cómo se deja cantar por el público esta canción! Excelente respuesta de los 10 mil fanáticos que a esa altura ya estaban totalmente entregados al encanto de Snider y los muchachos.

Sin la más mínima pausa continuaron con el exquisito Heavy Metal de The Kids Are Back. Simple, preciso, potente, ¡como debe ser! Snider ya estaba desatado, cantando recostado panza abajo sobre la orilla del escenario por poder estirar su brazo y llegar lo más cerca que fuese posible del público. Saltaba, giraba y agitaba su característica chasca por todo lo largo y ancho del escenario. Daba gusto ver tanta entrega en un hombre que ya tiene 58 años (vaya, ¡esa es la edad de mi padre!). Otros, con la mitad de su edad, solo se quedan allí parados, adornando el escenario. Pero no David Daniel, porque David Daniel es un grande.

A continuación, prácticamente sin aviso también, llegó el clásico entre clásicos, la que es posiblemente su canción más reconocida, la que los catapultó a la fama de forma definitiva allá por 1984: We’re Not Gonna Take It. Indescriptible el nivel de euforia y locura que se vivió en la Arena en ese momento. Y es que tú puedes ser el más rudo de todos los metaleros, y puedes considerar este tema el epítome del Rock masivo y comercial o como quieras llamarlo, pero lo vas a cantar igual, ¡porque es un himno! ¡Fue tremendo! Sonará a cliché, pero no exagero cuando digo que no hubo nadie que se restara de ese épico coro. Todos, TODOS cantaron y elevaron sus puños. Cuando parecía que ya se había terminado, Dee repite la fórmula empleada en su anterior concierto en el Teatro Caupolicán y cuenta que está enterado de que en Chile suele cantarse una versión alternativa, con palabras en español. Le pregunta a Eddie, que algo sabe de español gracias a sus padres puertorriqueños, y éste responde “¡Huevos con aceite!”. Locura instantánea en todos los asistentes al oír estas palabras. Para nuestro deleite, pide que por favor cantemos “Huevos con aceite”, con una entretenida pronunciación. Y bueno, segundos después estábamos todos cantando ¡Huevos con aceite! ¡No, huevos con aceite! ¡Huevos con aceite y limóóón! Como en tantos carretes rockeros con los amigos. Snider dice que está muy bien, pero que le falta algo, claro: “fucking Twisted Sister is missing!” La banda se suma y se genera así un inolvidable momento. Al finalizar aquello hubo una extraordinaria y merecidísima ovación. Y cuando ya esperábamos la siguiente canción, Snider lanza fascinado un “Huevos con aceite, motherfucker”, como incrédulo, lo que sacó muchas risas en el respetable. Cuánto carisma en el hombre.

Los “olé, olé, olé” nuevamente se dejan caer, ahora cargados de un cierto cariño. John «Jay Jay French» Seagal (líder y fundador de la banda, hace ya 40 años) percibe esto y se toma unos segundos para decir que siempre intentan explicar en su país, EUA, lo que es tocar en Latinoamérica. Dice que es difícil explicar algo a alguien que no lo ha vivido, pero termina diciendo que él siempre cuenta que en este lado del mundo estás los fans más “increíblemente dedicados” de todos. De algún modo un siente que no son palabras para la galería que hay sinceridad en ellas. En medio de esa atmósfera fue que llegó la imperecedera The Price. Soberbia balada que puso a todos a cantar nuevamente, cosa muy especialmente clara en el estribillo. Fue el momento “tranquilo” de la jornada. Un comentario aparte para la voz de Snider, que en esta pasada sobre todo estuvo muy bien.

Todo estaba prendidísimo. A esas alturas la gente seguramente ya se asumía así misma como sorprendida por tan sólida presentación y se dejaba encantar, más aun sabiendo que algunos de los temas más emblemáticos aún estaban por venir. Y lo que vendría justamente sería uno de esos: Burn In Hell, uno que yo estaba esperando. Las luces se apagan y solo sobre la parte frontal del escenario surge desde el suelo una intensa luz roja, Dee se para sobre ella para que le ilumine el rostro y adquirir así una expresión demoniaca, acentuada por sus histriónicos gestos. Una escena infernal, sin duda. Precioso ver cómo incluso desde el inicio varios se animaban a corear esos épicos y siniestros versos, y ni hablar de lo ocurrido luego de ese monumental quiebre, que por cierto puso a muchos a saltar. Notables Eddie, Mark y John en las segundas voces, haciendo ese genial y frenético estribillo. También muy digna de mencionar la interacción con el público durante esa parte más lenta de la canción, con Snider pidiendo palmas y el público respondiendo en pleno.

Difícil explicar lo que se vivió a continuación a quien no lo vivió, pero para eso estamos. ¡Una verdadera fiesta! Y es que I Wanna Rock tiene esa esencia de himno, ese carácter representativo recubierto de algo lúdico que sin mayor esfuerzo termina por incluir a todos. Nadie se resta, nadie deja de cantar. Es de esas canciones que es de todos, y así quedó patente anoche. Fue simplemente hermoso ver a 10 mil fanáticos levantar furiosos sus puños cada vez que la palabra “Rock” era pronunciada, todo en perfecta sincronía. Quizás uno de los mejores momentos del día. Y uno de los momentos de mayor complicidad entre audiencia y banda que he visto.

Pensé que eso sería lo último, pero no, quedaba algo más. Dee apunta que es una canción que “we have been playing for years”, para agregar en perfecto español “por muchos años”. Las bromas por el uso del idioma ya había sido varias y él esperaba algo como un aplauso, lo que no llegó, por lo cual hizo un gesto con su mano como “al diablo, no importa”, causando muchas risas nuevamente. Un gesto, qué poco le basta a este tremendo frontman para ganarse al público. Y bien, a medida que continúa la presentación nos enteramos de que se trata nada más y nada menos que de su tremenda versión del clásico de Rolling Stones: It’s Only Rock And Roll (But I Like It). ¡Gigantesca interpretación! ¡Y cómo se motivó la gente! Cada grito de “I like it” era más fuerte que el anterior. Lo mejor fue casi al final de la canción: Dee dice que han estado tocando esa canción por años, pero que lo han estado haciendo mal, por no es que les “guste” en Rock, sacando pifias del respetable, sino que lo “AMAN”, sacando una estruendosa ovación. ¡Eso es manejo! Sugiere luego que cambiemos la letra, de modo que ya no era “I like it”, sino “I love it”, y así estuvimos cantando un buen rato. Luego bajan la intensidad, solo suenan bajo y batería, de modo muy suave, para que resaltara la voz del público. El chascón pide expresamente que cada vez que gritemos “I love it” levantamos los puños. ¡Resulta todo un éxito! Luego lo mismo, pero pide que agreguemos un salto. Lo hacemos y su satisfacción es tal que tira el micrófono al suelo y aplaude. Entonces Eddie, con su mejor español, remata con un “hijo de la chingada”. Carcajadas por montones. Snider recoge su mic y señala “I’m proud, you crazy motherfuckers”, con una enorme sonrisa en su boca. Termina así el memorable concierto.

Venían a hacer el show “de relleno” y terminaron haciendo el más sólido y cautivante del día. Apelaron a su enorme colección de éxitos, a la simpleza y, por sobre todo, al carisma. Se ganaron al público con su forma de ser, con su simpatía y con los diez temazos que eligieron. Nada más hizo falta. Descomunal show de Twisted Sister. Para quienes ya los habíamos visto, fue simplemente refrendar que son una de las bandas más sólidas en vivo; para quienes los veían por primera vez, fue darse cuenta de que más allá de los trajes y pelucas de los 80s hay una tremenda, pero tremeeenda banda de Heavy Metal.

Setlist:

01. You Can’t Stop Rock ‘n’ Roll
02. Shoot ‘em Down
03. Stay Hungry
04. The Fire Still Burns
05. The Kids are Back
06. We’re Not Gonna Take It + Huevos Con Aceite
07. The Price
08. Burn In Hell
09. I Wanna Rock
10. It’s Only Rock and Roll (But I Like It) (The Rolling Stones cover)

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14 comentarios
  1. Likan Dice:

    Buenisima puesta en escena, muy buen sonido!!! lo mejor fue ver desde platea a toda la cancha saltar con el puño en alto «I Love it !» xD!

  2. nico Dice:

    Lo que es tener «cancha» y años de circo… nadie los fue a ver, nadie andaba con una polera de ellos, muchos fueron a ver «q tal son estos viejos» y fue sin duda el mejor show del metal fest

    • ferguspawn Dice:

      haber ahí estas mal compadre yo fui a verlos a ellos al metal fest y buta que disfrute su show fueron sólidos para mi lejos el mejor show del día y como se complementan con el publico fue buenísimo

  3. Natmore72 Dice:

    Una de las mejores bandas de todos los tiempos, impresionante.
    me acuerdo de sus dos conciertos y me emociono.

  4. Daniel Dice:

    Yo si fui a ver Twisted Sister y a Morbid Angel!! y no necesito una polera de TS ni de Morbid angel para ello!! lo importante es que disfrute cada uno de sus temas!!! desde you can´t stop rock N roll hasta Its only rock N Roll But i Like It!!! y mira que el movistar se incendio con The Price!!! y no es un tema de metal! eran el invitado de piedra y se robaron el Metal fest !
    Y en un momento pensé que después del impresionante show de Morbid Angel !! Twisted naufragaría pesado sin embargo después de Stay hungry la fiesta era Masiva y el movistar repleto otra vez!!!!! y eso quedara en el recuerdo de todos los que asistimos!! 2010 y 2013 Twisted Sister

  5. marcelo Dice:

    En el review se menciona que el tema The fire still burn se lo dedico a alguien del equipo,no señores era Mr Kirk Windstein guitarrista the Down…

  6. Gastón Dice:

    Compadre, el que estaba de cumpleaños era Kirk Windstein, guitarrista de Down y fanático del la banda, ojo con eso

  7. cesar Dice:

    la leyenda wn como que nadie los fue a ver wn son una leyenda todos conosen sus temas es una banda clasica y puta que estuvo bueno su show deverion estar como cabezera de cartel

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