Para el público en general quizás el nombre de The Shrink no le suene mucho y eso es lo que primero que llama la atención de estos santiaguinos, con casi veinte años de historia y con muy buenos productos lanzados al mercado. Por esas razones que sólo se ven en Chile, no son tan reconocidos como algunas otras bandas que quizás queden un poco al debe en calidad frente a estos muchachos.

Con cuatro discos («Mind Sabotage» (1998), «Cycle Of Doom» (2002), «Post-Human» (2004) y «Break New Ground» (2008)) y la apertura del recordado concierto que Helloween  y Gamma Ray ofrecieron en nuestro terruño el 2008 en su currículum, después de un silencio discográfico de casi siete años, estos musicalmente ambiciosos muchachos nos traen un nuevo álbum que se muestra como la evolución natural y el logrado perfecto de un sonido que venían buscando desde su primer larga duración, un sonido notablemente influenciado por los gigantes de Symphony X, con el que logran un excelente producto final.

Behind The Veil” se abre paso con un “I can see now…” que le da comienzo a Awake, la primera muestra de la calidad alcanzada en esta placa, con un sonido pesado y progresivo que no tiene absolutamente nada que envidiarle a bandas de renombre a nivel mundial. Desde un principio todos se lucen aquí, lo cual encuentro tremendamente relevante, no hablamos de alguien que se echa toda la banda al hombro, hablamos de una banda tan afiatada que logran una producción de excelente nivel con un mensaje llamando a mirar más allá de lo que nuestros ojos dejan ver, a despertar del letargo en el que cada vez cae más nuestra sociedad.

Elohim entra con toques notoriamente progresivos y electrónicos que le dan paso a una pieza bastante más lenta y quizás un poco más pesada que la anterior donde la guitarra de Franco Lama se luce definitivamente. Una especie de oración a ese dios hebreo que no tiene respuesta, que obliga a replantearse la situación de esta divinidad para seguir viviendo. Una pieza que se muestra crítica sobre un pensamiento más específico que en el primer track. Tras el final enlentecido de la pieza anterior entra de golpe Morning Star, una pieza mucho más rápida, donde la batería de Andrés Torres logra una base de excelente calidad que le da un toque de potencia bien manejada al tema. Cabe destacar que la complicidad que alcanzan la guitarra de Lama y el bajo de Sandro Trabucco es, como está de moda hoy, un manjar, logrando traspasar toda esa energía al oyente sin siquiera esforzarse mucho, como si para ellos fuera lo más natural del mundo, terminando igual de intempestivamente como comenzó. Un punto más que alto de esta placa que, insisto, está a un nivel internacional sin dudas.

Esto continúa con Era Vulgaris, canción que ya con el nombre nos dice un montón sobre nuestra sociedad actual, que empieza mucho más violentamente que el track anterior, con una batería más tradicional pero unos riffs poderosos que te golpean durante toda la canción, muy parecida a Awake en su mensaje, llamando a no estancarse en esta era vulgar, a ir mucho más allá con el poder interior de cada uno. Franco Lama y su guitarra definitivamente se lucen en esta pieza, quizás el único problema que debido a la velocidad en algunos pasajes la voz de Cristian Solari se pierde un poco. Con un pasaje intermedio de tranquilidad melódica donde el solo es exquisito y la potencia nos ataca de nuevo. Una pieza que definitivamente llamará a armar mosh y cabecear como condenados en vivo y, así como empezó, terminó.

The Conquest inicia con un riff potente y rápido que da paso a una pieza más bien midtempo con varios cambios internos que le dan una riqueza impresionante al tema, una composición de muy alto nivel donde Cristian Solari se escucha mucho más cómodo, como en casi todo el disco, con una lírica potente que mantiene la línea del disco y un solo impresionante. La conquista ya comenzó y el nuevo mundo está por comenzar. Seguimos con Spartacus que arranca con una batería un tanto tribal y un riff potente que dan paso a un tema de velocidad media a alta, tomando la imagen del esclavo héroe como un ejemplo a seguir para rebelarse contra las cadenas que nos atan a este mundo tal como está. La fórmula que se escucha en todos los tracks de dejar un interludio a midtempo o aún más lento donde calzar el solo de guitarra logra notablemente su objetivo, permitiendo que el solo no pase en ningún caso desapercibido.

Y esto no termina aún, sino que sigue con The Occult que inicia rápida y potente, con una base en que el bajo de Trabucco se escucha potente y la guitarra de Lama muestra un poco su talento para dar paso una letra que nos recuerda que desgraciadamente no vemos todo tal cual es y hay muchas cosas que están ocultas a nuestra vista, haciéndose necesario avanzar, evolucionar un poco más para ser capaz de ver lo oculto, en un mundo donde los que intentan ir más allá generalmente fallan en el intento. Nuevamente el solo de guitarra es notable y el ambiente que logran transmitir es de una potencia admirable, terminando con el claro mensaje (en inglés) “la educación debería ayudarnos a administrar la libertad pero nos está enseñando a ser esclavos”.

Antes de terminar nos encontramos con Blind Souls, con un inicio tremendamente pesado, un riff potentísimo y pesado que hace su disfrute sea mayor. Aquí la velocidad no es en ningún caso lo primordial, mantienen en casi todo el tema esa atmósfera oscura con la que abre el tema, pero en pasajes hace brillar una especie de luz de esperanza, con un coro lento y bien apoyado a posterior por un sintetizador que hace notar hasta el último detalle está bien planificado por estos chicos, mezclando un sonido desesperanzado con uno esperanzado (por así decir), una mezcla tan bien lograda como casi todo lo hecho en este álbum.

Terminamos esta aventura mirando detrás del velo con Eye Of Conspiracy, que inicia como balada con la guitarra de Lama y la voz de Solari acompañadas por una ambientación de sintetizadores que da paso un bombástico interludio a lo que finalmente será un potente track donde, en la generalidad, quien más se luce es Solari, lo que no quita los pasajes altamente virtuosos de cada uno de los demás músicos, especialmente el coro donde Solari entrega un poco el protagonismo a Lama, Trabucco y Torres, además de ser acompañado de voces corales de fondo, un tema que cierra magistralmente un excelente disco con quiebres de ritmo bien logrados, tempos tan bien pensados que hacen entender por qué estuvieron tanto tiempo sin lanzar material, un tema donde cada uno tiene espacio para mostrar su talento en su respectivo instrumento. Eye Of Conspiracy es definitivamente una composición e interpretación al más alto nivel internacional que se convierte en el punto más alto del disco para darle un broche de oro a una tremenda travesía musical.

En casi cincuenta y tres minutos, The Shrink nos deja una obra maestra que viene a ser uno de los mejores productos musicales nacionales de este año, que a pesar de no tener tanta tribuna como otras bandas chilenas, sí han logrado mantenerse a flote aún sin material por varios años y hoy nos regalan esta producción de altísimo nivel, que tiene claramente la capacidad de pelear con producciones internacionales y quien sabe, quizás firmar con alguno de los grandes sellos. Claramente no entrega algo completamente novedoso ni mucho menos, pero lo bien hecho de sus composiciones y lo bien logrado de sus interpretaciones merece ser tomado en cuenta. Esperemos poder verlos pronto nuevamente sobre los escenarios y disfrutar esta madurez musical que indudablemente han alcanzado a lo largo de todos estos años, además de seguir disfrutando su tremenda capacidad creativa en futuros discos que ojalá no debamos esperar tanto como para este excelente “Behind The Veil”.