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Este Viernes 30 de Noviembre se presenta en Puerto Montt, en Ex-Apache, Udo Dirkschneider, legendario vocalista que fue parte de los discos clásicos de ACCEPT, junto a Doogie White, conocido por su trabajo con YNWGIE MALMSTEEN y RAINBOW, en lo que se ha denominado METAL SINGERS. Ambos tendrán setlist basados en las bandas que los llevaron a la fama y, de hecho, Udo a confirmado que esta será la última gira en que cante temas de ACCEPT.

Además de METAL SINGERS, el evento contará con las presentaciones de los santiaguinos ENIGMA y los locales WITCHHUNTER.

Toda la información de los precios, venta de entradas, horarios y otros a continuación:

VIA WEB $27.750
www.puntoticket.com  *con cargo por servicio/recibe todo medio de pago/envía a domicilio o retira en punto de venta

PRESENCIAL CON CARGO POR SERVICIO $27.750
Tiendas Hites a lo largo del país *Con cargo por servicio/recibe todo medio de pago

PRESENCIAL SIN RECARGO, SOLO EFECTIVO $25.000
Tienda Canometal Puerto Montt: Oscar Gonzalez, Urmeneta 300, Edificio Caracol, Local 24 +569988447974
Tienda Rawforce Valdivia: Claudio Cruces, Caupolican 544, Local 2, +56992143602
Juan Alvarado en Castro: +56993515545

BOLETERIA DIA DEL EVENTO $25.000 (Solo efectivo)


HORARIOS
19:00 Apertura de puertas
19:30 – 20:00 Witchunter
20:15 – 21:00 Enigma
21:15 – 23:00 Metal Singers

ALIMENTOS, BEBIDAS Y MUSICA
Nuevamente contaremos con la presencia de emprendedores locales con la cerveza artesanal de Trilogía del Sur y Cerveza Gnomos. Habrán un stand de comida y dos stand de música; Canometal y RockSur.

 

Los españoles DEATH KEEPERS’ han sumado a sus filas al vocalista norteamericano Michael Vescera, conocido por haber sido parte de LOUDNESS e YNGWIE MALMSTEEN. El cantante llega a  reemplazar a Dey Rus y el plan de la agrupación española es iniciar una gira promocional de su disco de este año “Rock This World”

Yngwie Malsteen

“World On Fire” es el nombre del siguiente disco del legendario guitarrista sueco Yngwie Malmsteen el cual estará disponible en los próximos meses. Ahora, a través de su Facebook, Malmsteen reveló el artwork y el tracklist del LP los cuales puedes conocer a continuación:

Tracklist:
1. World On Fire
2. Sorcery
3. Abandon 
4. Top Down, Foot Down
5. Lost In The Machine
6. Largo – EBM
7. No Rest For The Wicked
8. Soldier
9. DUF1220
10. Abandon (slight return)
11. Nacht Musik

wolrdonfire

yngwie malmsteen

En Abril se espera el lanzamiento del nuevo trabajo del guitarrista Yngwie Malmsteen el cual llevará el nombre de “World On Fire”.

“Es un disco de Malmsteen. Pero yo diría que es un poco diferente. En primer lugar, hago todas las voces principales en él. Cada vez que fui la voz principal en el pasado, estaba cantando cosas blues. Esta vez decidí hacer la voz principal en mi estilo de composición, por lo que es diferente de esa manera. Es un disco muy contundente y algunas partes son muy avanzadas, muy complicadas. Pero es un registro amplio. Es definitivamente algo que hay que escuchar. Ya está terminado y se entregó al sello en Japón por lo que cabe esperar que sea lanzado en unos dos meses” comentó el guitarrista.

Yngwie Malmsteen

Luego de su paso en abril del 2015 por Buenos Aires y el Monsters of Rock de Sao Paulo, YNGWIE MALMSTEEN volverá a nuestro continente durante el primer semestre del presente año.

El sueco tiene agendados conciertos en México para el 19 y 20 de mayo y el 27 del mismo mes en Buenos Aires (Argentina). Por ahora son las únicas fechas confirmadas, sin noticias de Chile.

Blackie Lawless

W.A.S.P. ha contratado recientemente a Patrick Johansson, baterista de YNGWIE MALMSTEEN, como reemplazo temporal de Mike Dupke, quien dejo recientemente la banda después de 9 años sin que aún se sepa las razones de la decisión. Johansson ya habia sido parte de W.A.S.P el año 2006, poco tiempo después de que Stet Howland dejará la batería.

Patrick Johansson en conocido no solo por ser parte de la banda del guitarrista Yngwie Malmsteen, sino por tocar en las bandas suecas WITHOUT GRIEF y STORMWIND.

A continuación un video de la presentación de W.A.S.P. con Johansson en batería en el festival Bang Your Head!!!, realizado el fin de semana recién pasado.

El pasado 25 y 26 de abril estuvimos en el Monsters of Rock de Sao Paulo para ver a Primal Fear, Motörhead, Judas Priest en ambos días, Ozzy Osbourne, Yngwie Malmsteen, Unisonic, Accept, Manowar y Kiss, congregando a 40 mil personas por día.

Puedes ver el cartel de ensueño de este festival, además del ambiente que se vivió en la Arena Anhembi de Brasil, en estas imágenes.

Día 1 – Fotos: Guille Salazar

 

Día 2 – Fotos: Guille Salazar

 

El tecladista sueco Mats Johan Olausson, ex YNGWIE MALMSTEEN, EVIL MASQUERADE y ARK, fue hallado sin vida en la habitación del hotel donde se hospedaba en Tailandia, la tarde del 19 de febrero de 2015.

Se cree que Olausson, de 54 años de edad, habría fallecido 24 horas antes de ser encontrado en el piso de la habitación, sólo vestido con pantalones cortos y 7 botellas de whisky vacías y varias latas de cerveza.

Las informaciones indican que Olausson llevaba 7 días en el hotel, en los cuales nunca bajó por comida y tampoco había pagado el servicio, por lo cual un miembro del personal fue a ver que ocurría y al no tener respuesta, utilizó una llave maestra para ingresar a la habitación, encontrando el cuerpo sin vida de Olausson, no hallándose señales de lucha.

El cuerpo del tecladista será enviado al Instituto de Ciencias Forenses en Bangkok para un examen post mortem para establecer la causa de la muerte.

Desde www.PowerMetal.cl enviamos nuestras condolencias y adherimos al dolor de sus familiares y fans.

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Yngwie Malmsteen es en cierta forma EL ALMA del metal neoclásico, su gran referente y maestro. Si bien es cierto que no fue el primero en mezclar música clásica y rock (fue Ritchie Blackmore, el legendario guitarrista de Deep Purple y Rainbow), se le puede considerar como el destacado perfeccionador y difusor de este subestilo, tan importante para gran parte de las bandas Power Metal. Es por tanto, el responsable-culpable que estén acá ustedes leyendo estas líneas escritas a raíz de un concierto un domingo en la noche. ¿Qué causas son las que “rompen” un domingo? Naturalmente no cualquiera, pero un concierto del Sr. Yngwie Malmsteen ciertamente que es una de ellas, y de las más justificadas, independiente del resultado del show, vamos con el review.

LA ESPERANZA, LA TARDANZA

Normalmente si se llega solo una media hora antes de un show en el Caupolicán, no se aspira a quedar cerca del escenario, pero a cambio de ello se espera hacer poca o nada de fila de ingreso. Bueno, no fue eso lo que pasó ya que incluso siendo cerca de las 20 hrs (hora agendada del show), aún nadie entraba al recinto, ¿qué acontecía?. Minutos antes de las 20 hrs alguien se comunicó cerca de la entrada que el vuelo de Yngwie se había retrasado, y que abrirían las puertas pasada esa hora. Ya se veía encima una extensa tardanza porque al no escuchar mayor sonido de adentro en las horas previas, era probable que incluso no haya habido prueba de sonido, y así fue.

En fin, un par de minutos pasadas las 8 PM de Chile se abren las puertas y el respetable hace su ingreso para hacer una breve espera en el pasillo, antes de entrar. Unos veinte minutos luego de aquello, ya dentro del Caupolicán,  se comienza a escuchar la música ambiente preparatoria, parecía que estábamos en tierra derecha para comenzar quizás a las 21 hrs. Pero no era una de esas noches en que todo sale bien, ¡no! para nada, a eso de las 20:50 parte del staff de Yngwie habla por micrófono diciendo que Malmsteen “está vivo y acá”, pero que necesitan que abandonemos la sala para que puedan hacer la prueba de sonido (!). Eso lo remarca luego en español gente de la producción, repitiendo que por favor salgamos al pasillo porque querían hacer la prueba de sonido y “darnos una sorpresa”, subrayando luego que hubo un atraso en los vuelos a Santiago, algo ajeno a ellos y a la banda.

Bueno, naturalmente, como me imagino que hubiera pasado en cualquier otra parte de Latinoamérica también, no se fue ni el 30% del público a los pasillos, obligando al staff a probar sonido delante de la gente, con la “carga emocional” que eso lleva. Y en eso se nos va como una hora, eran ya cerca de las 10 de la noche y se veía aún adelante roadies luchando con extensiones de enchufes, huinchas, pedaleras, cables, etc etc. Cabe destacar cómo el roadie de guitarras transpiraba afinando las Fender Stratocaster de Malmsteen además de poner uñetas en el soporte del micrófono, probar la pedalera, etc., a la larga sería uno de los personajes de la noche, ya veremos por qué.

A las 22:10 se nos dice por micrófono que agradecen la espera pero que a petición del artista, nos debemos retirar para que pueda hacer la prueba de sonido, que nos esperarán dos horas de gran show pero que se necesita esto antes de empezar… ¿qué creen que pasó? EXACTO, ahora ni el 10% de la gente hizo caso. En fin, a la larga traería consecuencias.

Siendo las 22:22 se escucha un arpegio y solo a la velocidad de la luz, pero de un guitarrista “no visible”, alguien tras las imponentes torres Marshall de amplificación ¿era Yngwie? Bueno, la guitarra se notaba algo desafinada, y dada la velocidad en afinarla, y las decenas de semifusas por segundo que se escuchaban, nos decían que el maestro sueco de las seis cuerdas ya estaba por salir, aunque, quienes lo conocemos y seguimos hace años, sabemos que dado lo acontecido, lo más probable era verlo molesto durante el show, y así exactamente pasó.

RISING FORE, RISING SHOW

Ya era tanta la espera que casi no creímos que el show comenzaba, pero cerca de las 22:30 los músicos ya están listos y en sus puestos, se van las luces altas, Malmsteen que toma la viola (como dirían nuestros amigos argentinos) y ¡YA! ¡AL FIN! Qué mejor que romper el hielo con ese temazo llamado Rising Force del álbum Odyssey del ’88. Pesado, a la vena y metalero, todo sonaba bien aparentemente pero hay que decirlo, algunos con sorpresa, otros no tanto si es que antes leyeron PowerMetal.cl, veían cómo comienzan las vocalizaciones no de parte de Ripper Owens ni de Yngwie, sino del del tecladista, Sr. Nick Marino, quien desempeñó ambas funciones a lo largo de la noche. Durante la notable ejecución se vieron variopintas cabriolas de Yngwie, patadas al aire, uñetas volando y mucha mucha energía, cómo no, ¡100% Malmsteen’s show trademark! . Hacia el fin del tema el guitarrista sueco induce al público a gritar para luego acercarse al micrófono y decirnos “GOOD NIGHT!” fue una buena ejecución, quizás dentro de todo, la menos estresante de la noche (aún Malmsteen estaba más relajado), tanto para el público como para el performer.

Sin más se nos presenta ahora el tema homónimo del nuevo álbum : Spellbound, la excelente single instrumental. Yngwie comenzó a ejecutarla con su pulcritud y limpieza técnica de costumbre, pero algo le comenzaba crecientemente a molestar; debido a la falta de una buena prueba de sonido, durante toda la noche no se alcanzó el estándar de volumen y ecualización esperada por el ultra exigente guitarrista sueco. En una medida improvisada del momento, en pleno tema el roadie perillaba las clásicas torres Marshall de Malmsteen pero fue para peor, porque después el mismo “jefe” hacía lo mismo una y otra vez, y eso, es un síntoma que las cosas no iban bien para el maestro.

Es ahora el bajista Ralph Ciavolino quien toma el micrófono para saludarnos y agradecer la espera (bueno, ¡no teníamos muchas opciones en todo caso!, pero simpático el tipo, fue el gran interlocutor de la banda durante la jornada). La noche era aún joven y qué mejor que volver a 1998 para recordar el álbum Perpetual Flame a través de la canción Damnation Game. Con un temazo como ése es imposible no admirar la maestría en la ejecución de Yngwie y disfrutar la potencia de un buen tema Heavy Metal, quizás hubiera sido el punto alto de la noche sino es porque él decide terminarla antes, haciendo hacia la banda un gesto en el cuello de “corte”; claramente ya se empezaba a notar molesto por detalles de sonido, quizás no muy graves, pero para él, muy perfeccionista desde siempre, no eran pasables por alto.

Ahora se nos venía el nuevo Repent, otro saludo al material nuevo del disco Spellbound. Es ganchero y directo, excelente canción, lamentablemente igual dio la impresión de haber sido terminado antes y con algo de enojo de parte de Malmsteen. Fondo sinfónico y la muy neoclásica y también nueva From a Thousand Cuts seguía a continuación, para pasar luego a Arpeggios from Hell, composición “formalizada” como bonus track en el álbum Relentless del 2010. En estos temas neoclásicos se vio al gran maestro sacar toda su potencialidad y técnica en hacer volar semifusas desde el mástil de sus Fender a la velocidad de la luz; lo hace ver “tan fácil” y natural, que hasta hace pensar que cualquiera podría ser guitarrista, muchos lo soñaron por un rato quizás, ¡vamos a ver si el talento les abre la puerta después!

Volvemos ahora al full Heavy Metal con la aplastante Never Die del The Seventh Sign (1994) Malmsteen algo hace en las back vocals y deleita con sus solos impresionantes, pero esos pequeños signos de molestia que se notaron desde el tema anterior, ahora se hacen más evidentes. Cambia de guitarra nuevamente y a modo de claro “relleno”, Ralph nos pregunta cuántos guitarristas hay en el público, naturalmente, varios levantamos la mano. De las cerca de 1.500 personas que asistieron al show, ha de haber habido muchos músicos (aficionados o profesionales), quizás la mayoría.

El espíritu del gran compositor barroco Johann Sebastian Bach nos visitaba ahora a través de las notas amable e inteligentemente ejecutadas por Yngwie en Badinerie. Algunos desperfectos técnicos lo desconcentran pero retoma para regalarnos Adagio, del gran Niccolo Paganini, uno de sus mentores indirectos en la música, ya que Malmsteen transfiere las técnicas del eximio violinista del siglo XIX a la “viola eléctrica”, motivo central del por qué se ha diferenciado de tantos otros guitarristas. En el intertanto, el público lo motivaba y aplaudía porque querían verlo concentrado en tocar solamente.

Pero el respetable quería volver un rato a las composiciones del vikingo y cómo no, estruendo total fue el escuchar el segundo tema del primer disco de Yngwie Rising Force, el gran Far Beyond the Sun. Ya había en 1984 un gran motivo para refutar a los incrédulos que afirman que los instrumentales son “fomes”; éste es uno de los grandes temas del Heavy Metal. Pasan varias cosas en la ejecución de la canción: alguien llega casi adelante levantado por el público, vi también una bandera lanzada hacia adelante pero que cae al parecer entre reja y escenario, también Yngwie hace muchos gestos al roadie y le habla varias veces, ¿escuchaba bien el tipo las instrucciones y retos del jefe? Pobre hombre, se notaba nervioso y complicado, entre afinar guitarras, ecualizar a la rápida y otros asuntos varios. Incluso en una ocasión dentro del show se le cayeron las uñetas que puso bajo el micrófono. Si me permiten una pequeña reflexión, creo que naturalmente todos los presentes admiramos mucho al músico, al gran Yngwie Malmsteen, pero no nos gustaría para nada tenerlo como jefe…

“Do you want some more?” Nos decía ahora Ralph. Nos indica la guitarra Ovation de Yngwie y son ahora unos “punteos electroacústicos” a una velocidad casi mística los que sirven de preludio al “lento” del álbum Odyssey, el tema Dreaming (Tell Me). A ratos se vio de parte de Malmsteen un “rasgueo de amurrado”, casi de reggae, claro signo de su molestia permanente por los detalles técnicos, pero el público disfrutaba bastante, pese a que notaban que el performer no estaba a gusto, en fin, fue la tónica de la  noche.

El silencio intermedio fue la antesala de la excelente Into Valhalla del Relentless, instrumental de alta factura, como todas las composiciones de Yngwie. Ralph nuevamente nos dirige la palabra con frases como “Santiago Chile, are you still there?”, “Do you want some more?”, “Thanks for waiting, we appreciate it” y varias otras, a muchos nos hacía reír en su rol de “llenar espacios” de espera.

“Olé olé olé oléeee Malmsteen, Malmsteeeen respondía luego el respetable y una “metralleta-batería” da paso a la más que potente Rise Up del álbum Attack (2002), fue un rato de pura energía. Ahora en el intertanto de canciones, Ralph nos comenta sobre el Libro que escribió Yngwie Malmsteen, afirmando que “el maestro” se merece todo nuestro reconocimiento porque ha escrito el soundtrack de nuestras vidas… qué frase más cierta, es muy lindo darse cuenta de eso; Yngwie, Maiden, Judas, Sabbath, Helloween Running Wild, Manowar, etc, etc, no son solamente exponentes de la música que nos une, son realmente parte de nosotros, son el “soundtrack” de nuestra película más importante, nuestra propia vida. Qué gran reflexión, ojalá apreciemos todos nosotros estos años que aún nos quedan con los grandes músicos del Metal, aún tienen bencina, y eso es glorioso, solamente queda agradecer.

Yngwie se entretiene un rato con la Fender a continuación, pero ahora sí que se notaron algunos “desperfectos explosivos” en los amplificadores, su molestia fue evidente así que nos regala una versión algo “enojada” de Trilogy Suite Op: 5, para distraerse hace competir al público de “izquierda” y de “derecha” del escenario. Acto seguido ejecuta Blue (se dio el lujo de tocar un par de notas con los dientes, a la usanza de Hendrix) y Fugue, del espectacular Concerto Suite for Electric Guitar and Orchestra de 1998, tema que termina en una sobresaturada muestra de efecto digital delay en el sonido. Entremedio Yngwie afinó la guitarra varias veces e hizo varias pirotecnias con ella, incluso en una ocasión se le cayó pero qué importa, notábamos que no era su mejor noche pero aún así la calidad de su ejecución siempre fue superlativa.

Un rato de descanso vendría a continuación gracias al solo de batería, entretenido y bien ejecutado pero no muy largo, ya que Yngwie no quería una jornada muy extensa, así que irrumpe “estratégicamente” en el momento adecuado para hacer sonar ese TEMAZO llamado Heaven Tonight de 1988. Cómo no recordarlo, se tocaba en las fiestas de fines de los 80’s, eran los últimos buenos tiempos de la música masiva.

Malmsteen se despide con tres “thank you” y se nos viene el encore.

ENCORE

Pese a la larga espera por el show, no estábamos demasiado cansados, así que la tremenda I’ll see the Light Tonight fue estruendosamente vitoreada más que cantada, todos nos olvidamos un rato de la molestia de Yngwie con el sonido, incluso él mismo, así que cuando termina la ejecución, si bien sabíamos que era el último tema de su setlist en la gira, teníamos la esperanza de escuchar alguna otra porque no llevábamos ni una hora y media de concierto, y faltaban algunas tocadas en Brasil como Demon Driver y Masquerade, pero no, fue realmente el final. Un muy poco emocionado y serio Yngwie nos dice “Good night! see you!”, se inclinan ante su público y termina la jornada.

De esta forma termina una nueva presentación del gran maestro del shredding/sweep picking de la guitarra eléctrica, el fan de las Fender Stratocaster antiguas pero modificadas con mástiles hundidos cóncavos (scalloped neck), y uno de los grandes referentes de la gran mayoría de guitarristas eléctricos Heavy/Power Metal, Sr. Yngwie Malmsteen. Es un honor tenerlo entre nosotros, es uno de los grandes responsables que nuestro amado Heavy Metal se haya perfeccionado como estilo de música al complementarse con los grandes autores clásicos en sus composiciones. Por otra parte, como instrumentista, es algo fuera de serie, podrá estar enojado o tranquilo, pero podría tocar la guitarra con los ojos vendados, sobre el hombro, con tres cuerdas menos, y aún así sonaría mejor que muchos otros juntos.

Estimado Sr. Lars Johan Yngve Lannerbäck, muchas gracias por otra presentación en nuestro país, a estas alturas no le vamos a pedir que cambie su carácter, pero ojalá que para una próxima vez haya tiempo de arribar al país el día anterior, y tener tiempo de una buena prueba de sonido, esperaremos con ansias una nueva oportunidad de verlo.

Setlist:

01. Rising Force
02. Spellbound
03. Damnation Game
04. Repent
05. From a Thousand Cuts
06. Arpeggios from Hell
07. Never Die
08. Badinerie
09. Adagio
10. Far Beyond the Sun
11. Dreaming (Tell Me)
12. Into Valhalla
13. Rise Up
14. Trilogy Suite Op: 5
15. Blue
16. Fugue
17. Heaven Tonight
Encore
18. I’ll see the Light Tonight

REVISA AQUÍ LA GALERÍA DE FOTOS DEL CONCIERTO

 

Imágenes del show de Yngwie J. Malmsteen el pasado domingo 10 de noviembre en el Teatro Caupolicán.

Fotos: Roberto Llanos

 

“Lo único que me importa es hacer musica HONESTA del alma”, comentó YNGWIE MALMSTEEEN a PowerMetal.cl, faltando pocos días para su concierto del 10 de noviembre en el Teatro Caupolicán. “Cuando a la gente le gusta es genial, y si no les gusta está bien también, porque sé que tengo la mejor música que puedo y es lo que amo”, agregó sobre su último álbum “Spellbound”.

La influencia que ha tenido sobre importantes músicos en la actualidad también fue tema de conversación. “Es agradable ver que la gente aprecia lo que hago e incluso lo inyectan a su propia música. Me deja con una sonrisa en el rostro que yo haya motivado a tantas personas en todo el mundo, simplemente para tomar una guitarra y nunca darse por vencido. Tienes que trabajar por aquello, es una gran sensación”.

YNGWIE plasmó hace poco sus memorias en el libro autobiográfico “Relentless”, del que comenta: “Tomó 7 años en escribirlo, fue sin duda un gran viaje para mirar hacia atrás. Desde que regresé a la escena se dijeron tantos rumores, armaron historias de fantasías, basura sensacionalista sobre mi y mi vida, que quise escribir mi propia biografía para contar sobre mi propia vida y lo que puedo hacer”.

MALMSTEEN también tuvo palabras para los músicos que lo acompañan en sus discos y shows en vivo. Nick Marino, Bjorn Englen y Patrick Johansson son los músicos que sonaban para acompañarlo en su concierto del próximo 10 de noviembre, pero aclara: “En realidad esa no es la banda que voy a llevar… ¡sorpresa! Deben entender que soy un artista solitario, esto no es una ‘banda’, de hecho nunca lo fue. Los músicos que contrato serán siempre distintos para un proyecto u otro”. El guitarrista también habló sobre un posible DVD y sus futuros planes: “Grabé un par de shows este año y serán lanzados pronto, así que estén atentos. Tengo además muchos proyectos que están todavía en proceso de creación, así que no puedo revelarlos por el momento”.

Por último, le preguntamos sobre sus anteriores visitas a Chile y el show que se nos viene el próximo domingo: “Tengo sólo buenos recuerdos. Los fans están siempre dispuestos a rockear y pasarlo bien. El show será una mezcla de material nuevo y clásico, además de un montón de energía y entusiasmo. ¡¡No se lo pierdan!! Espero verlos a todos, ¡ven y únete a mi para una noche de diversión! NO SE LO PIERDAN, ¿ESTÁN LISTOS PARA ROCKEAR? ¡YO SÍ LO ESTOY!

El guitarrista sueco llegará a promocionar su último álbum “Spellbound” al Teatro Caupolicán, gira que también lo tendrá también por países como México, Argentina, Bolivia y El Salvador.

Los precios son:

$15.000: Preventa
$20.000: Hasta el 30 de octubre
$25.000: General
$35.000: Palcos

Las entradas están a la venta por el sistema Ticketek.cl, tiendas Falabella y Cines hoyts. Son recargo se encuentran en The Knife (Eurocentro) y Kmuzzik (Interprovidencia).

 

El domingo 10 de noviembre regresará a Chile YNGWIE MALMSTEEN. El guitarrista sueco vendrá a promocionar su último álbum “Spellbound” al Teatro Caupolicán, gira que también lo llevará por países como México, Argentina, Bolivia y El Salvador.

Los precios son:

$15.000: Preventa
$20.000: Hasta el 30 de octubre
$25.000: General
$35.000: Palcos

Las entradas están a la venta por el sistema Ticketek.cl, tiendas Falabella y Cines hoyts. Son recargo se encuentran en The Knife (Eurocentro) y Kmuzzik (Interprovidencia).

Hace muy pocos días se publicó un pequeño adelanto, resumido, de lo que vendría a ser parte del décimo octavo trabajo en estudio de este carismático violero sueco.  Carismático, por decir lo menos.  No es noticia ni sorpresa que la gran cantidad de seguidores en el mundo de Yngwie J. Malmsteen  es relativamente proporcional a la cantidad de detractores que tiene.  Porque su ego es tan grande como su talento, por sus ostentosas aficiones, por su autoproclamada supremacía en las seis cuerdas, porque mientras para algunos es el máximo exponente del metal neoclásico, para otros es sólo una emulación hiperventilada de Ritchie Blackmore en sus días de Rainbow, y así una larga lista que no viene al caso actualizar.

El caso es que, pulgares arriba o pulgares abajo,  Yngwie jamás ha pasado desapercibido.  Y dicho de frentón, en el mundo del rock, la aversión – o incluso odio – hacia un artista siempre será mejor recibida que el olvido. Cualquier artista en un escenario sabe que prefiere ser bañado en escupitajos antes de ser ignorado.  En ese sentido, el virtuoso nórdico siempre tiene orejas pendientes hacia él.  Lo que haga, amado u odiado, llama la atención.

En todo lo dicho anteriormente no debería haber sorpresa alguna. Y posiblemente en el siguiente review tampoco, excepto un par de detalles.

Como venía diciendo, no hace muchos días tuvimos la oportunidad de repasar un resumido teaser con fracciones de lo que la nueva entrega contiene.  Para todos nosotros que conocemos su estilo, hemos podido constatar que los cambios bruscos en el rumbo musical no son muy del agrado del guitarrista, y que a través de su discografía la evolución ha sido más lineal que sorpresiva. Y si en alguna crítica alguien se quisiera quejar de la poco arriesgada dirección de su carrera, ya es demasiado tarde.  Eso se debería haber hecho no después del lanzamiento del Seventh Sign de 1994.  A estas alturas, con una prolífera discografía a su haber, y con una base fiel de fans –no menor- alrededor del globo, poco debe importarle a Malmsteen que sus entregas sean similares entre sí.

No obstante, junto con esa breve muestra nos llegó otra noticia bastante particular.  El encargado de las voces sería nada más ni nada menos que el mismísimo Yngwie. Y como todos sabemos, sus cuerdas vocales no están altura de las seis de su Strato escalopeada.  No es la primera vez que canta, así que lo sabemos.

La primera impresión (prejuiciosa, por no haber escuchado el disco aún) fue escepticismo.  Con la gran lista de buenísimos cantantes que han participado a lo largo de su trayectoria, la vara estaba excesivamente alta para aventurarse él mismo a agarrar el micrófono.  Sin embargo, el disco está compuesto en un 70% como instrumental, dejando la performance vocal de Yngwie sólo para tres canciones.

El disco abre con la canción que da nombre a la placa. Spellbound es lo que certifica que su estilo se mantiene intacto.  Un acelerado lick, acompañado por un teclado emulando ese sonido clásico de clavicordio,  se antepone a la marcación de una solidísima base rítmico/melódica.  De hecho el  bombo se escucha muy por encima, y el bajo reluce un sonido muy brillante.  A pesar que el plato de fondo siempre recaerá en la guitarra, su volumen no es tan elevado como en entregas anteriores, lo cual le hace justicia al resto de la banda.  Una opening instrumental de cuatro minutos y medio que alude sin rodeos al estilo marca registrada de Malmsteen: la mixtura  del heavy metal con arreglos, escalas y estructuras neoclásicas.

Los tiempos bajan con High Compression Figure, sin embargo el peso sigue siendo patente.  Debo reconocer que a pesar de estar oyendo algo a lo cual Yngwie nos tiene acostumbrados,  la melodía trabajada en este corte es preciosa, con un muy armónico juego de dos licks de guitarras paralelos.  En el parlante izquierdo oirán una escala descendente en tonos bajos, mientras que en el derecho los sorprenderá una escala ascendente, y más acelerada en notas agudas. Una vez más, una marcadísima suite bajo/batería afirman los inquietos solos de guitarra, mientras el teclado (emulando el sonido del clásico mellotron) genera esa atmósfera propicia para que la canción suene completa. Uno de los momentos poco usuales en esta canción es el uso del pedal “cry baby” (efecto wah-wah) en ciertas secciones del solo.  Me produce curiosidad cómo Malmsteen podría ejecutar este tema en vivo, ya que él no acostumbra incluir guitarristas de apoyo.

Repent, es el primer tema cantado del disco.  La voz del sueco no es la gran cosa, con un registro barítono que se mueve en un rango de dos octavas.  Su interpretación es pastosa y nasal,  que a ratos me rememora la voz que Ian Gillan adoptó a partir de los noventa (The Battle Rages On, en adelante), pero obviando los agudos, por supuesto.  El peso en un riff bajo y arrastrado (tengamos en cuenta que el guitarrista afina en Re#) y el  timón melódico es propio de la labor de Nick Marino en las teclas.  Un tema formato single, que no pasa de los tres minutos y quince,  políticamente correcto para ser elegido y difundido.

Ahora, si bien Yngwie Malmsteen sigue lanzando discos basados en su patentada fórmula,  puedo notar un férreo coqueteo con el blues en Let’s Sleeping Dog Lie. Sí, él mismo se desligaba del blues y no lo hacía partícipe en sus influencias.  Sin embargo, tampoco encontraremos dejos de Muddy Waters o Albert King acá. Con toda propiedad, esto es mucho más cercano al Still Got the Blues de Gary Moore (1990), o Mitzy Dupree de Deep Purple (1987).  Blues pasado por el cedazo británico.  Su voz calza bien con el tema, y al igual que el anterior, están bien confeccionados para el alcance vocal del guitarrista.  El bajo y la batería marcando un arrastrado ¾, y un Hammond dando todo el ambiente, sirven en bandeja la voz de Malmsteen, y más aún la voz de su guitarra.

Me pregunto qué hace Majestic 12 Suite 1,2 & 3 en un quinto lugar en la posición del álbum.  Personalmente (y enfatizo que es sólo mi opinión) podría perfectamente haber sido la intro del  disco.  Un comienzo en violín (que recuerda un poco a Solitaire, de Kamelot) precede a un movimiento similar al  allegro de la Sinfonía Nª5 de Beethoven, y que en no más de 10 segundos nos lleva a un tema rápido, up tempo en ritmo 2/4, un recurso muy útil en piezas épicas de buen gusto (como Fanfare For  The Common Man de Emerson, Lake & Palmer, 1972).  Recurso bien revisitado en su extensa carrera, es una buena plataforma para que el vikingo muestre su afición a las composiciones neoclásicas y/o barrocas.

Electric Duet parte con una dulce armonía en twin guitars apoyadas por intervalos de teclado (emulando suite de cuerdas).  Una vez más son el tipo de temas que me despiertan la curiosidad de ver cómo serían desempeñados en vivo.  Es sólo un display de buen gusto, sin abusar de la velocidad.  No hay bajos ni baterías.  En minuto y medio, el trabajo ya está hecho, y es bastante agradable su pasada breve para generar un respiro entre los temas pasados y los que vienen.

El siguiente corte, Nasca Lines presenta campanas, mellotrones de fondo e intervalos marcados que sostienen una guitarra españolada, un tema low tempo, con el cual Malmsteen logra fusionar la demostración de su virtuosismo, a ratos en la acústica y en otros momentos sobre su distorsión dulce, usando la cápsula del puente.  Agradable resultado sobre un instrumental de menos de 3 minutos.

Con Poisoned Mind, Yngwie vuelve a tomar el micrófono.  Pudiendo ser el tema favorito de cualquiera, creo que personalmente no destaca por sobre las piezas anteriores.  Interesante, eso sí, cómo el estribillo de la canción (La voz de Yngwie, en repetidas pistas) hace recordar al Ozzy del No Rest for the Wicked.  Una vez más los barridos de guitarra irrumpen generando los cambios de estrofa, y el virtuosismo del guitarrista sale a la luz (como en todos los temas, sin excepción).

Las guitarras españoladas vuelven a aparecer, marcando la introducción de God of War,  un tema con una velocidad y composición similar al anterior, pero de duración más prolongada, y donde, como ha de ser, el trabajo en las seis cuerdas es el que está posicionado en primer plano.  Salvo la introducción barroca y los intervalos marciales al comienzo y sección media del tema, podemos decir que es una composición simple, donde la complejidad no pasa por más canales que la velocidad interpretativa del guitarrista en su instrumento.

Pasando al siguiente track, me descoloca (agradablemente) cómo el gordo logra sonar tan parecido a Stevie Ray Vaughn, sobretodo en el comienzo.  Es un blues (¡otro más!), que esta vez logra andar más por los cánones de Red House de Hendrix  y algo en los teclados de fondo que  también rememora a Shine on you, Crazy Diamond de Pink Floyd, por supuesto en su segmento blusero. Ahora, agregando esos solos, que quedan a medio camino entre escalas pentatónicas y las neoclásicas, por supuesto que la identidad de Yngwie J. Malmsteen está presente.

Otra pieza de corta duración, y que podría haber funcionado perfecto como preludio para esta entrega es Turbo Amadeus.  Y la verdad es que con ese nombre tan atingente, la descripción del tema no requiere análisis más que lo siguiente: Mozart, barridos, solos a lo largo de todo el track, y todo “zipeado” en un minuto y medio.

From a Thousand Cuts vuelve a trabajar una fórmula similar a High Compression Figure, no obstante esta vez los arreglos sinfónicos del teclado toman mucho más protagonismo, pero siempre acompañando, poniendo en bandeja la performance del hacha nórdico.  Un low tempo con un pulso muy marcado y pesado, una pieza –de nuevo- simple cuya complejidad radica en las florituras ejecutadas sobre las seis cuerdas.

Finalmente, en un tono mucho más melancólico, recibimos este Requiem for the Lost Souls. Un tema que suena bastante a eso, un Réquiem. Una pieza dulce, lenta y triste (podría tomar como referente el concierto Für Elise de Beethoven, pero electrificado, por supuesto), donde por seis minutos y algo,  los aficionados al melódico y refinado estilo del sueco disfrutarán su trabajo en la viola.  De a poco, la canción comienza a efectuar un lento fade out para ir desapareciendo, a medida que el volumen baja.

Eso es, estimados powermetaleros, lo que Yngwie J. Malmsteen nos ha entregado en esta placa.

Con respecto al sonido, no existe mucha diferencia con sus últimos dos trabajos (Perpetual Flame, 2008 y Relentless, 2010), una mezcla muy limpia y brillante en la base musical, para dejar por encima esa interesante disyuntiva en el sonido Malmsteen: ejecuciones limpias neoclásicas, pero con un sonido sucio, nacido de una stratocaster conectada a un Marshall.

Como pueden haber visto, no me tomé la licencia de comparar este redondo con sus trabajos anteriores.  Creo que ya no es necesario.  A estas alturas, todas las similitudes imaginables entre disco y disco son predecibles.  Claro está que, al saber que no hay vocalistas invitados al núcleo de esta obra, no habrán singles radiales del calibre de I’ll See the Light Tonight, Deja Vu o Facing The Animal, pero tampoco se extrañan demasiado, ya que las composiciones estuvieron diseñadas con propósitos meramente instrumentales.  Tampoco encontrarán reinvenciones del estilo, por lo tanto, lo más sensato que podemos hacer es escuchar los 13 tracks y dejar que esos pasajes melódicos nos alegren el día, sin prejuicios ni trancas.

En lo personal, creo que no es la obra más inspirada de su carrera, sin embargo, goza de buenos momentos  de eso que sus seguidores aclaman, su técnica y estilo.

Con Malmsteen, como ya mencioné, si alguien hubiese querido quejarse de su “falta de evolución” no debería haber esperado más allá de mediados de los ‘90 para hacerlo.  Al día de hoy, su sonido está completamente encausado en una dirección,  y que es precisamente la que su fiel base de fans espera con ansias.

Evitando comparaciones, y disfrutando lo que tenemos ante nuestros oídos, hay un buen acompañamiento en la medida justa de música selecta y metal.

 

El legendario guitarrista sueco YNGWIE MALMSTEEN lanzará este 5 de diciembre su reciente trabajo, “Spellbound”.

Tim “Ripper” Owens (BEYOND FEAR, ex-JUDAS PRIEST, ICED EARTH), quien ha sido el frontman de la banda, tanto en vivo como en estudio, desde febrero de 2008, no aparecerá en el álbum. Esto debido a la imposibilidad de compatibilizar los compromisos adquiridos junto a DIO DISCIPLES, con la agenda de grabación del guitarrista.

El tracklist de “Spellbound” es el siguiente:

01. Spellbound
02. High Compression Figure
03. Let’s Sleeping Dog Lie
04. Repent
05. Majestic 12 Suite 1,2 & 3
06. Electric Duet
07. Nasca Lines
08. Poisoned Mind
09. God Of War
10. Iron Blues
11. Turbo Amadeus
12. From A Thousand Cuts
13. Requiem For The Lost

A continuación se puede escuchar un adelanto del álbum:

 

El legendario guitarrista sueco YNGWIE MALMSTEEN anunció que el 5 de diciembre se lanzará su próximo álbum, el que llevará como título “Spell Bound”.  En esta oportunidad no será Tim “Ripper” Owens el cantante del disco.

Esto se suma a la autobiografía titulada “Relentless” en que ha estado trabajando el guitarrista y que él mismo describe como “la única real y verdadera historia escrita por el mismísimo Malmsteen“. Este libro está planeado para ser lanzado el 2013.

 

 

AIR FORCE es una nueva banda liderada por Ango Tasso, guitarrista de MIKE VESCERA PROJECT, junto al vocalista Mark Boals (YNGWIE MALMSTEEN, ULI JON ROTH, ROYAL HUNT, RING OF FIRE, SEVEN THE HARDWAY), el bajista Mike LePond (SYMPHONY X) y al baterista Rhino (MANOWAR, HOLYHELL, ANGELS OF BABYLON).

La agrupación ya lanzó su primer EP titulado “Legend”, el que se puede escuchar completo desde su sitio en MySpace o también descargar gratuítamente en los links que aparecen en la misma página.

Air Force

Air Force - Legend

El actualbaterista de HAMMERFALL Anders Johansson junto a su ex-compañero, el bajista Magnus Rosén, se unieron al guitarrista de KING DIAMOND Andy LaRoque, para formar un nuevo proyecto.  Junto a ellos completan la banda el tecladista Mats Olausson (ex-YNGWIE MALMSTEEN) y el vocalista Mikael Ågren (ex-NOSTRADAMEUS).

La nueva agrupación aún no tiene nombre, pero ya se encuentran en los estudios de LaRoque, en Varberg (Suecia), grabando su material debut. Se espera que las primeras canciones se puedan escuchar antes que termine este 2010 y el disco sea lanzado a comienzos del 2011.

Anders - Magnus - Andy

El 22 de noviembre saldrá a la venta el esperado nuevo disco de YNGWIE MALMSTEEN.  El álbum ha sido titulado como “Relentless” y será el segundo con TIM “RIPPER” OWENS en la voz.  Más de 60 minutos de material tendrá este nuevo trabajo, donde el guitarrista asegura tener el virtuosismo, técnica y velocidad que lo ha llevado a la fama como uno de los mejores del mundo. MALMSTEEN también comenta: “El título del disco (“Implacable”) lo dice todo.  El impulso para superar mis propios logros se puede describir en una sóla palabra: “Implacable”.

El tracklist del disco es:

01. Overture
02. Critical Mass
03. Shot Across The Bow
04. Look At You Now
05. Relentless
06. Enemy Within
07. Knight Of The Vasa Order
08. Caged Animal
09. Into Valhalla
10. Tide Of Desire
11. Adagio B Flat Minor Variation
12. Axe To Grind
13. Blinded
14. Cross To Bear
15. Arpeggios From Hell (Bonus Track)

Esta es la portada del álbum:

Yngwie Malmsteen - Relentless

El guitarrista YNGWIE MALMSTEEN volvió recientemente a los estudios para iniciar la grabación de un nuevo disco. Se espera que el álbum sea lanzado este mismo año.

Pronto se entregará más información sobre este nuevo trabajo.

Yngwie Malmsteen

El sello oficial del guitarrista YNGWIE MALMSTEEN anunció la próxima salida al mercado de un nuevo compilado de grandes temas del músico. Además, el sello confirmó que incluirá, tomando sus propias palabras, “un bonus track realmente sorprendente elegido especialmente por el Dios de la guitarra”.