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Desde hace una buena cantidad de años, WarCry lleva el estandarte del Metal español con un prestigio y un orgullo que cualquier banda quisiera tener. No por nada esta es la cuarta visita en siete años a nuestro país. Los hermanos García han logrado tocar la fibra sensible del fanático y de la mano de verdaderos himnos de vida han logrado cultivar una de las hinchadas (sí, hinchadas) más fieles y más estruendosas que se tenga recuerdo por estas tierras.

Para esta ocasión, vendrían a defender el LP “Donde el silencio se rompió…” (2017) en su regreso al recinto de San Diego. Eso sí, primero dos agrupaciones nacionales serian las encargadas en calentar los motores.

WITCHBLADE

Mientras los más entusiastas se agolpaban en los lugares más próximos a la reja, Witchblade hizo su aparición en el plató para sorprender con un estreno para este año 2018. The Day I Died mostró la mejor faceta de los compatriotas como ya nos tienen acostumbrados a lo largo de su carrera. Vale decir, un hachazo de aquellos. Luego vendría la dupla extraída de “Evolution” (2015): Not Enough y Walk Alone. Ambas contaron con los agudos tan típicos de Felipe del Valle, mientras que Felipe Majluf  hacía lo propio en las seis cuerdas.

Un nuevo estreno vendría con la notable No Olvidaré, que personalmente considero que a todas luces fue el punto más alto del primer acto de apertura. Atentos acá. Los santiaguinos tienen mucho que decir aún. Gran trabajo de Felipe Vuletich y Juan Pablo Hermosilla por lo demás, que continuó en gran nivel durante On The Road, rescatada de “MMVI” (2006). Y para finalizar, otra muestra del nuevo material llegaría con World of Fear. Así, tras una media hora de show, lograron balancear las canciones más recientes con parte de su repertorio ya conocido de gran manera. Bien por los coterráneos.

Setlist de Witchblade:

  1. The Day I Died
  2. Not Enough
  3. Walk Alone
  4. No Olvidaré
  5. On the Road
  6. World of Fear

ALTO VOLTAJE

Con una puntualidad más que destacable de acuerdo al itinerario entregado por producción, a las 20:10 hrs. los comandados por Víctor Escobar saltaron a escena a demostrar todo su poderío. Tras una pequeña intro, el frontman aparece con una bandera chilena en las manos, alentando a los más próximos a la reja. Así, Empezar de Cero y El Mendigo abrieron los fuegos de la performance de los santiaguinos. Rápidamente Ery López y Jose Canales se “echan el equipo al hombro” con un desplante y una prestancia que se robaron todas las miradas. El primero acompañó al cantante en las segundas voces, mientras que el guitarrista dio cátedra de su talento en cada una de sus intervenciones.

Víctor da las correspondientes palabras de agradecimiento por la oportunidad de abrir a una banda internacional y nos presenta Adiós a la Fábrica, la cual contó con un excelente trabajo de pies cortesía de Pedro Muñoz. Punto aparte son las guitarras, que durante Agonía simplemente fueron descollantes. La dupla conformada por Jonatan Canales y el ya mencionado Jose Canales se conocen a la perfección y lo demuestran en cada uno de sus movimientos.

Luego de una pequeña dedicatoria a “todos los trabajadores de Chile“, lo siguiente sería El Gran Peón, otra de las extraídas de “Contracorriente” (2016). Más allá de la gran ejecución de este tema, hay que destacar la gran participación de las cerca de mil personas que se encontraban a esa hora en el recinto. Algo que el mismo cantante destacaría en una de sus pequeñas intervenciones entre cada canción. Para finalizar, la dupla conformada por Ruda y Sexy y Rock y Burdel siguieron con la senda que mostró Alto Voltaje desde el primer acorde. Una propuesta clara y al hueso que los ha mantenido en la escena del Metal nacional desde hace veinte años. Media hora de presentación y un show redondo en todos sus frentes.

Setlist de Alto Voltaje:

  1. Intro
  2. Empezar de Cero
  3. El Mendigo
  4. Adiós a la Fábrica
  5. Agonía
  6. El Gran Peón
  7. Ruda y Sexy
  8. Rock y Burdel

WARCRY

Siendo las 21:00 hrs. en punto, se apagan las luces del teatro y se comienza a proyectar el video introductorio sobre la gran pantalla central ubicada en lo alto del escenario, que básicamente sirvió para mostrar el logo de la banda y para ir presentando a los integrantes uno a uno. ¿El más aplaudido? Por lejos el frontman Víctor García. Ya con todos en sus posiciones, el primer hachazo de la jornada vendría con un temón de aquellos. Nada más ni nada menos que Alma de Conquistador, opening track de ese discazo llamado “Alfa” (2011). Casi de manera obvia, lo primero a resaltar desde luego que es el entusiasmo y la entrega de cada uno de nosotros desde el comienzo. Poco y nada importó que el micrófono del vocalista tuviera problemas durante toda la primera estrofa, ya que el karaoke que se formó en el recinto logró suplir la falencia mencionada. Entonces, una vez superado el inconveniente y entrando de lleno en el coro, solo quedaba dejarlo todo gritando “Dispuesto a luchar/ Sin miedo a morir/ Tal era mi fé/ Que llegué, vi y vencí“. Y ojo, que la situación solo fue en alza una vez que comenzó a sonar Nuevo Mundo, puesto que aún debe estar retumbando el “Soy semilla de ilusión/ Culpable de traición/ si caigo en el camino…”.

Siguiendo con “¿Dónde está la Luz?” (2005), los asturianos arremetieron con la notable Contra el Viento, la cual fue precedida con el primer speech de la noche. Además de darnos las buenas noches y de recordarnos que esta era la cuarta visita a nuestro país, Víctor nos afirma que en la vida hay “pocas cosas que de verdad importan” y que lo demás “lo sana el tiempo“. Palabras precisas y concisas para contextualizarnos en la canción. Por otro lado, lo que sigue es tierra conocida en lo que a nuestras reacciones se refiere. Headbanging, euforia, saltos y cánticos por doquier. ¡Qué manera de cantar el “Quiere dormir y despertar/ Quiere volar un día más contra el viento“!

Tras los tres cañonazos que abrieron el setlist, vendría la primera revisión a “Donde el silencio se rompió…” (2017). Si bien Rebelde fue recibida de manera más tibia en comparación a sus predecesoras, para mi grata sorpresa gran parte de los presentes se sabía la letra a la perfección. Ahora, de manera personal, al no ser de mis favoritas dentro del álbum que nos convoca, este fue el momento idóneo para apreciar de mejor forma el desplante de los músicos en el plató. Vale decir, sentir la energía que transmiten Pablo García y Santi Novoa, no perderle pisada a la base rítmica conformada por Rafael Yugueros y Roberto García y por último seguir cada una de las gesticulaciones del vocalista. Punto aparte es el outro de esta composición, donde todo revienta luego del “Escucha bien, te lo prometo/ No tendrás paz si no estoy…¡Muerto!“.

La dupla conformada por Siempre y Cielo e Infierno siguió con el éxtasis colectivo. La rescatada de “Inmortal” (2013) brilló con luces propias gracias a esas frases que delatan complicidad, tales como “Todas las cosas que pasan alrededor/ Que es esa magia que existe entre tú y yo“, o bien “Como si siempre hubiera sido para ti/ Estando juntos soy un poco más feliz…“. Por otro lado, la perteneciente a “Donde el silencio se rompió…” fluyó de gran manera hasta llegar a ese coro que hace que levantes el puño automáticamente. Y es que Víctor sencillamente se lució durante el “Intentaré volver a unir el cielo y el infierno…“. Gran, gran momento.

Con Coraje llegaría la hora de bajar un poco las revoluciones. Lo particular acá es que al ser un corte más denso y menos dinámico, la interpretación de cada uno de nosotros se vuelve a su vez mucho más intensa y llena de profundidad. Basta recordar la cara de todos los asistentes al entonar el “Podéis quitarme lo que tengo/ Todo lo que soy, todo lo que hago…” para dar cuenta de lo que decimos. El frontman en tanto, sobre el final nos dejó a todos boquiabiertos con unos agudos dignos de aplaudir. Por su parte, Resistencia no logró cautivar de la forma esperada. Si bien es una pieza más que correcta, estuvo lejos de ser lo más destacado de la velada.

Nuevo speech del cantante y esta vez nos habla sobre “esa moda de pegar y matar a las mujeres“, señal inequívoca de que lo siguiente sería otro temazo para enmarcar: Cobarde. Sencillamente sobran las palabras para describir todo lo que puede transmitir una composición así. Si hasta “noticias” de femicidios fueron proyectadas en la pantalla. Porque además de tratar un tema sumamente delicado -y tristemente cotidiano-, musicalmente es sublime. Los arreglos de guitarras, la ambientación con el teclado, la base rítmica y el coro, conforman una de las mejores piezas del último tiempo. Cómo no cantar el “Creyó que algún día podría llegar a cambiar/ Soñó lo feliz que era con él/ Lloraba a escondidas intentando callar la verdad/ Maldigo al que pega a un mujer“, si la rabia y la decepción están a flor de piel. Por supuesto, el clímax absoluto se alcanza cuando sobre el final Víctor García exclama con todas sus fuerzas “¡Cobarde!” con una potencia que te pone la piel de gallina. ¡Uno de los puntos altos, sin lugar a dudas!

La cosa no cambió mucho durante Huelo el Miedo, corte hecho para desatar el caos de lado a lado en la cancha. ¡Interpretada a la perfección! En serio, cada uno de los integrantes puso lo mejor de sí y lograron una ejecución superlativa. Lo referente a la letra y a la temática ya es cosecha de cada uno. Solo queda por destacar el final donde no se guardan nada tras el “Huelo el miedo…¡En tu interior!“. A modo de contraste, Muerte o Victoria mostró la faceta más “mid-tempo” de los españoles. Personalmente, es una de mis favoritas del último LP y realmente la disfruté a más no poder. Es que una de esas canciones en las que toda la banda se encarga de darle teatralidad y un cuota de histrionismo a su performance. Desde luego que el estribillo es simplemente notable y dan ganas de entonarlo a todo pulmón: “No hay rendición/ Solo con valor se alcanza la gloria/ Busca dentro de ti/ Debes elegir muerte o victoria“.

El cantante nuevamente hace referencia al hecho de reunirnos por cuarta vez en el Teatro Caupolicán y además nos habla de lo que nos hace sentir el Heavy Metal en nuestro interior. Todo esto para introducir uno de esos clásicos que superan todos los límites. Con sólo mencionar La Vieja Guardia ya está todo dicho. El resto sería ser redundante. ¡Qué temazo madre mía! ¡Había que dejar la vida! Dicho y hecho entonces. En serio, el recinto casi se viene abajo una vez que comenzamos a cantar. Sumado a esto, imágenes de bandas icónicas de Heavy proyectadas en la pantalla a modo de homenaje aumentaron la emotividad del asunto. Eso sí, la postal para el recuerdo es que desde la cancha subieron a una pequeña niña al escenario para estar junto a los músicos. Y lo hizo bastante bien, ya que saludó y animó a cada uno de nosotros durante todo el track.

Tras un pequeño amague de Breaking the Law de Pablo, llegaríamos a uno de los momentos más esperados. Permítanme la licencia en este punto, pero Ardo por Dentro por lejos es mi canción favorita de WarCry. ¡Qué pedazo de tema por la cresta! Comprenderán mi reacción una vez que Santi comenzó a tocar las primeras notas de la intro. Esa adrenalina y expectación antes de que caigan el resto de los instrumentos simplemente no tiene comparación. En cosa de segundos se desataría la locura. Por suerte cada uno de nosotros lo entiende de igual forma y es así como la mencionada se ha convertido en una de las infaltables dentro del repertorio. Cómo no serlo, si frases como “Quizás de esa impresión/ Quizás ayer fui mejor/ Pero nada de eso siento en mi interior” hacen que te levantes todos los día de la cama. El “Ardo por dentro/ Con la fuerza de las llamas del infierno/ Aún tengo tanto que decir…” solamente llega a reafirmar lo dicho con anterioridad. Si hay algo que debemos agradecerle a los asturianos, es precisamente el habernos regalado himnos de este calibre. Por último, no podemos olvidar el gran oso de peluche lanzado desde el público que quedó sobre el escenario acompañando el resto del concierto. ¡Para enmarcar!

Durante Quiero Oírte y Odio nuevamente se produjo un contraste más que notorio. Si bien la primera fue recibida de la mejor manera posible, cantando a más no poder el “Yo soy mi rey, mi propia ley/ Soy mi futuro y mi presente“, la segunda bajó los ánimos y derechamente no logró conectar con la audiencia. Por suerte esto mejoró con Un poco de fé, donde la entrega ya era tal que el guitarrista traspasó las rejas que dan hacia la cancha para tocar parte de su solo entre los fanáticos que lo rodearon rápidamente.

A modo personal, debo admitir que Keops y Así Soy no eran precisamente lo que esperaba en el setlist. Ninguna es de mi total agrado y por consiguiente no fueron puntos altos al menos desde mi punto de vista. Pero debo reconocer y destacar la participación del resto de los metaleros. La primera fue coreada con un gran entusiasmo, mientras que Así Soy contó con esa cuota del “orgullo Heavy” tan propio de WarCry. Por más que suene cliché y que sea un concepto más que utilizado y criticado, lo cierto que es que ellos mismos se creen el cuento y logran traspasar eso a su fanaticada. No es de extrañarse entonces ver una gran cantidad de puños en alto exclamando el “Así soy/ Yo soy Heavy, eso soy!” con total alevosía.

Acercándonos ya hacia el encore, la dupla conformada por Devorando el Corazón y Tú Mismo elevaron el concepto de “karaoke” hacia la estratósfera. En serio lo decimos, ¿Alguien no se sabe la letra de este par de clásicos? Parecía que Víctor podía dejar sus funciones de lado ya que el estruendo de cada estrofa era realmente ensordecedor. ¿Qué me dicen del “Te llevo, tan dentro, que siento fuego en mi interior/ Quemando, ardiendo, va devorando el corazón“? ¿O del “Nada hay bajo el sol, que no tenga solución/ Nunca una noche venció a un amanecer“? Apoteósico sería poco decir. La cara de alegría y descontrol de cada uno de nosotros describe este momento de manera precisa. ¡Temazos por donde se les mire, loco!

Tras un par de minutos fuera de escena, Santi y Víctor aparecen solos sobre el escenario para entonar una sentida interpretación de No te Abandonaré, ending track de “Donde el silencio se rompió…“. Aquí nos enfrentamos a una de esas canciones que los españoles hacen a la perfección. Las baladas les caen como anillo al dedo y esta no fue la excepción. Es cierto que muchos esperaban Nana o El Amor de una Madre, pero dado el contexto que nos convocaba a la actual gira, lo cierto es que fue recibida de gran forma. El sentimiento plasmado en cada una de las notas logra conmover a cualquiera, de eso no hay dudas. Y para finalizar, como era de esperarse El Guardián de Troya y Hoy Gano Yo desataron el mosh pit correspondiente. Gritos, saltos, cánticos y por sobre todo, una felicidad desbordante fueron la tónica del grand finale. La cuestión ha llegado a tal punto que verdaderamente cuesta hablar por separado de cada composición. Uno da por hecho que ambas irán juntas en el setlist y que pondrán el broche de oro a una jornada inolvidable. Vale decir, una implica a la otra. Es así como tras dos horas y media de show, los asturianos comienzan a despedirse de un recinto que se rindió a sus pies desde el primer segundo.

Como mencionaron en un par de ocasiones, cuesta creer que esta haya sido su cuarta visita a Chile. El ambiente y la entrega de cada una de las partes solamente da para pensar que este es un vínculo inquebrantable. Las cerca de tres mil personas que llegaron al recinto de San Diego simplemente lo dejaron todo. Prometieron volver. Solo queda esperar a que sea lo más pronto posible.

 Setlist de WarCry:

  1. Alma de Conquistador
  2. Nuevo Mundo
  3. Contra el Viento
  4. Rebelde
  5. Siempre
  6. Cielo e Infierno
  7. Coraje
  8. Resistencia
  9. Cobarde
  10. Huelo el Miedo
  11. Muerte o Victoria
  12. La Vieja Guardia
  13. Ardo por Dentro
  14. Quiero Oírte
  15. Odio
  16. Un poco de fé
  17. Keops
  18. Así Soy
  19. Devorando el Corazón
  20. Tú Mismo

Encore

  1. No te Abandonaré
  2. El Guardián de Troya
  3. Hoy Gano Yo

Review: Gino Olivares
Fotos: Roberto Llanos

Mañana tendremos el regreso de WARCRY en nuestro país con su “Rompiendo el Silencio Tour”. Las puertas del Teatro Caupolicán se abrirán a las 18:00hrs. y el horario de cada banda es el siguiente:

19:30 – Witchblade
20:10 – Alto Voltaje
21:00 – WarCry

Las entradas para WARCRY en Chile junto a WITCHBLADE y ALTO VOLTAJE se venden por Ticketekcl, tiendas Hites y sin recargo en The Knife y Rockmusic (Eurocentro) y Lemmy Bar (Constitución 151, Barrio Bellavista).

Los valores son:

Platea Alta: $20.000 (primeras 500 entradas, luego $23.000) | Mismo día: $25.000
Platea Baja: $30.000 | Mismo día: $33.000
Cancha: $35.000 | Mismo día: $40.000
Palco: $50.000 (incluye CD deluxe):
Meet & Greet: AGOTADO

“Chile ha sido desde el principio uno de los países que más han apoyado a la banda y donde contamos con una buena legión de seguidores. Tanta entrega y pasión hace que siempre contemos con Chile en el planteamiento de cualquier nueva gira”, parte comentando Víctor García desde España, en conversación con PowerMetal.cl.

WARCRY vuelve a nuestro país este domingo 15 de abril presentando su último trabajo “Donde el Silencio se Rompió”, disco en el que tuvieron la oportunidad de trabajar la mezcla junto a Tim Palmer (OZZY, BON JOVI, U2, PEARL JAM), quien fue sugerido por el productor Dani Sevillano. Sobre el sonido obtenido, Víctor comenta: “Desde el disco ‘Alfa’ sabemos que la mezcla o hay que hacerla después de un descanso de la grabación o hacerla otra persona, para tener una perspectiva ‘limpia’ de tantas horas de trabajo. Nos pusimos en contacto con Tim Palmer para ver si podíamos compaginar fechas y si estaba interesado y el resultado es ‘Donde el silencio se rompió…’. Un balance equilibrado de los instrumentos, que la mezcla sea dinámica, con diferentes intensidades durante la canción, todos los matices sonoros que incluyó Tim, con el uso de efectos o reverberaciones y algo que la gente quizás no perciba, pero que para nosotros también fue decisivo, nos recomendó al inglés James Bacon, desconocido totalmente para nosotros, para el mastering y su trabajo es impresionante”.

En un mundo donde están pasando tantas cosas, ¿cómo se alimenta WARCRY creativamente de estos estímulos? García responde: “La creatividad depende más del creador que de lo que pase a su alrededor. Un escritor puede pasar por una crisis creativa aunque este metido en medio de una guerra. No depende de los estímulos que le lleguen, sino de que sea capaz de convertirlos en algo interesante para él. Además, aunque el mayor número de noticias podrían alimentar mayores escenarios creativos, muchas de las mismas funcionan con patrones muy similares por lo que al final no es tanta buena información”.

No hay duda que el Metal Español es uno de los más queridos en Chile, y por lo mismo, sin barrera de idiomas el mensaje llega fuerte a los fans. ¿Cómo se siente Víctor García cuando ve estas emociones desde el escenario?: “Es una sensación muy placentera porque ves a gente disfrutando de algo que tú has hecho, te sientes valorado y querido. Respecto a cómo cada persona recibe la información de cada tema es normal. Aunque explicaras la temática detallada del mismo, siempre habría matices. Lo importante es que se queden con la “moraleja” o sensación global del tema, si es alegre, triste, romántico o pasional”.

Con ese mismo cariño que ha ganado en todos estos años el Metal Español, le preguntamos a Víctor con qué compatriotas armaría un propio “Big Four” junto a WARCRY: “Es complicado, estaríamos con BARÓN ROJO, OBUS, ÁNGELES DEL INFIERNO, MEDINA AZAHARA, LOS SUAVES, SARATOGA, SAUROM… Ya habré olvidado alguno y aún me quedan bandas”

El líder de WARCRY se despide dejando la invitación hecha para este domingo 15 en Santiago: “Los esperamos una vez más en Caupolicán. Como siempre es una gran alegría para nosotros volver a un país que nos quiere tanto y que una vez más diremos eso de C-H-I…

Las entradas para WARCRY en Chile junto a WITCHBLADE y ALTO VOLTAJE se venden por Ticketekcl, tiendas Hites y sin recargo en The Knife y Rockmusic (Eurocentro) y Lemmy Bar (Constitución 151, Barrio Bellavista).

Los valores son:

Platea Alta: $20.000 (primeras 500 entradas, luego $23.000) | Mismo día: $25.000
Platea Baja: $30.000 | Mismo día: $33.000
Cancha: $35.000 | Mismo día: $40.000
Palco: $50.000 (incluye CD deluxe):
Meet & Greet: AGOTADO

ALTO VOLTAJE sigue en promoción de su último trabajo “Contracorriente”, lanzado a fines del 2016. De este álbum se extrae “Mendigo”, single que ahora cuenta con lyric video y que puedes ver aquí:

ALTO VOLTAJE estará este domingo abriendo el show de WARCRY en Chile junto a WITCHBLADE en el Teatro Caupolicán. Las entradas se venden por Ticketekcl, Tiendas Hites y sin recargo en Tienda The Knife y Rockmusic (Eurocentro) y Lemmy Bar (Constitución 151, Barrio Bellavista).

Los valores son:

Platea Alta: $20.000 (primeras 500 entradas, luego $23.000) | Mismo día: $25.000
Platea Baja: $30.000 | Mismo día: $33.000
Cancha: $35.000 | Mismo día: $40.000
Palco: $50.000 (incluye CD deluxe):
Meet & Greet: AGOTADO

¡Menos de 5 horas duraron los tickets Meet&Greet con WARCRY en Chile! Los afortunados que adquirieron el ticket podrán disfrutar de la compañía de la banda en una cena, en un restaurant de la ciudad.

Los españoles tocarán el domingo 15 de abril en el Teatro Caupolicán, acompañados de WITCHBLADE y ALTO VOLTAJE.

Las entradas para el concierto se venden a través de Ticketek, Tiendas Hites y sin recargo en Tienda The Knife y Rockmusic (Eurocentro) y Lemmy Bar (Constitución 151, Barrio Bellavista). Venta exclusiva sin recargo el sábado 6 de enero en Lemmy Bar.

Los valores son:

Platea Alta: $20.000 (primeras 500 entradas, luego $23.000) | Mismo día: $25.000
Platea Baja: $30.000 | Mismo día: $33.000
Cancha: $35.000 | Mismo día: $40.000
Palco: $50.000 (incluye CD deluxe):
Meet & Greet: AGOTADO

WARCRY sigue siendo una de las bandas más queridas en nuestro país, y este año estarán de regreso en el marco de su gira “Rompiendo el Silencio Tour”, donde promocionan su último disco “Donde el Silencio se Rompió”.

La banda liderada por Víctor García tocará el domingo 15 de abril en el Teatro Caupolicán, acompañados de WITCHBLADE y ALTO VOLTAJE.

Las entradas estarán disponibles a partir del lunes 8 de enero a través del sistema Ticketek, Tiendas Hites y sin recargo en Tienda The Knife y Rockmusic (Eurocentro) y Lemmy Bar (Constitución 151, Barrio Bellavista). Venta exclusiva sin recargo el sábado 6 de enero en Lemmy Bar.

Los valores son:

Platea Alta: $20.000 (primeras 500 entradas, luego $23.000) | Mismo día: $25.000
Platea Baja: $30.000 | Mismo día: $33.000
Cancha: $35.000 | Mismo día: $40.000
Palco: $50.000 (incluye CD deluxe):
Meet & Greet: $30.000 (incluye CD deluxe + cena con la banda el sáb. 14 de abril)

WarCry en Chile 2016

Tercera visita de WarCry a nuestro país y a muchos nos sigue sorprendiendo el poder de convocatoria de los asturianos por estas tierras. Si bien en esta ocasión no venían a presentar material nuevo ni tampoco era una gira temática, cualquier excusa sirve para asistir a un show donde sabes que todas las partes involucradas darán lo mejor de sí y que de seguro será una noche inolvidable. Porque digámoslo desde ya, resulta indescriptible el orgullo que se siente ser fan de un grupo de estas características. Ponen el corazón en cada aspecto que los rodea y todas las canciones tiene algún significado especial para cada uno de sus seguidores. Pero calma, sin entusiasmarse, antes de esto escucharíamos a dos bandas chilenas de renombre que encenderían los ánimos desde temprano.

DELTA

WarCry en Chile 2016Con una puntualidad más que plausible, a las 19:00 hrs. en punto se apagan las luces del Caupolicán, desatando así la primera ovación de la noche de unas cuatrocientas personas que a esa hora se encontraban dentro del teatro de cara a la presentación de Delta. Recordando que hace muy pocos días se anunció la salida de Rodrigo Varela como vocalista de la banda, desde luego que la participación especial del archiconocido cantante Paulo Domic generaba cierta expectación en esta “versión improvisada” de los compatriotas. Veamos cómo se las arreglaron.

El puntapié inicial vendría con la potente Desire Whitin, extraída del álbum “Deny Humanity” (2010). Tras esa inconfundible intro, en un par de segundos ya teníamos a toda la banda haciendo un enérgico headbanging arriba del escenario, mientras los más entusiastas que se encontraban en cancha acompañaban con los puños en alto en señal de apoyo. Rápidamente Delta demostraba toda su experiencia y categoría con una precisión y una pulcritud más que envidiable. Imposible no destacar la confianza mostrada por Paulo en cada una de sus líneas y más aún cuando canta “I want to feel again / That pleasant strawberry haze…” durante el coro, o la soltura del guitarrista Benjamín Lechuga, quién incluso comenzó a grabar al público con su celular en plena canción. Misma situación con New Philosophy, que partió como un verdadero cañón encabezado por la pegada de Andrés Rojas. Por su parte, Nicolás Quinteros recreó de gran forma la atmósfera de esta pieza con su teclado, llegando al clímax instrumental de la parte media donde cada uno se luce en su función. Más que merecidos los aplausos al final.

Una pequeña pausa y el frontman exclama “Buenas noches Caupolicán!”. De esta forma aprovecha de presentarnos Alone, donde comienza a cantar susurrando los primeros versos, siempre acompañado por la sutileza del teclado. Más avanzado el tema, nunca deja de llamar la atención la perfecta sincronía entre la sección de cuerdas y la batería en cada uno de los versos. Mención aparte es el show que monta Marcos Sánchez con su bajo, ya que por momentos se adueña del escenario haciendo slap como si nada. A esta altura, por cierto, la audiencia se comenzó a hacer notar mayormente con los típicos aplausos que sirven para acompañar la melodía. Llegaría entonces, el punto más alto de la presentación de los santiaguinos: la recientemente publicada War Inside Me. Si bien todos los instrumentalistas sorprenden en su performance, Andrés Rojas acá literalmente “las hace todas”. ¡Cuántos redobles se despachó en un par de minutos! Sencillamente notable. El vocalista en tanto, demostró un dominio escénico que de seguro le debe haber dado confianza al resto de los músicos frente a la situación adversa a la que se enfrentaban. Se atrevió con unos pequeños guturales, y más en su estilo, los tonos más altos no presentaron problema alguno.

WarCry en Chile 2016

La última canción escogida sería la grandilocuente Regrets. Eso sí, antes de comenzar, Benjamín tuvo palabras de agradecimiento para todos los presentes y en especial para Paulo Domic, admitiendo a su vez que no estaban pasando un buen momento como banda, pero que “no dejarían de tocar nunca“. Aunque suene algo obvio, el track fue interpretado a la perfección de principio a fin. Preparar un show en tan poco tiempo no es para nada sencillo y aún así supieron arreglárselas con un setlist más que correcto y adecuado al contexto en el que nos situábamos. Así, tras media hora de presentación, se comienzan a despedir ante un público que logró conectarse de gran manera con la primera actuación de la noche.

Como lo mencionamos un par de veces, el panorama no era alentador bajo ningún punto de vista, pero al final del día no cabe duda que siguen demostrando que “Delta es Delta“. ¡Bien por ellos!.

Setlist de Delta:

  1. Desire Whitin
  2. New Philosophy
  3. Alone
  4. War Inside Me
  5. Regrets

HIDALGO

Durante la media hora de descanso entre una banda y otra, las ubicaciones del recinto poco a poco se iban poblando con más metaleros que iban vaticinando la gran cantidad de asistentes que tendríamos para el show principal. Hago esta acotación, porque personalmente me parece que para Hidalgo era todo un desafío tocar ante tal número de asistentes y en un escenario como el del Teatro Caupolicán.

WarCry en Chile 2016

Destacando nuevamente que la programación entregada por la producción funcionó como reloj suizo, a las 19:55 hrs. aparecen en escena los cuatro componentes de esta agrupación. Prontamente arremeten con la dupla conformada por Tower Of Illusion e Infragilis. Para los que hemos tenido la suerte de haberlos visto en vivo con anterioridad, sabemos que prontamente sobresale el dúo conformado por el maestro de ceremonias Gabriel Hidalgo y por la guitarrista Cler Canifrú, quienes rápidamente se adueñan del escenario a medida que van demostrando su virtuosismo. Y si de ello se trata, la base rítmica a prueba de balas que llevan el bajista Mauricio Nader y el baterista Pablo Stagnaro (que si me apuran un poquito, fue el que mejor se mostró durante todo el repertorio) es descollante desde el primer segundo. Lamentablemente desde mi posición en la cancha, la guitarra de Gabriel se escuchaba con dificultad empañando un tanto el comienzo del show. A pesar de esto, la audiencia supo adecuarse a la propuesta un tanto más sobria, centrando toda su atención en cada uno de los solos y armonías que eran ejecutadas.

Luego de dar las gracias correspondientes, llegaría el turno de escuchar tres clásicos infaltables en su repertorio: Alturas, Charagua y Lancuyén. En este punto es donde quizás presenciamos la mejor puesta en escena de cada uno de los integrantes. Mauricio -como ya es costumbre- se encarga de animar al público constantemente, mientras que los guitarristas tocan cada una de las melodías con una sentida interpretación. Cler destaca además al entonar los “Oh oh oh” durante Lancuyén, generando un excelente matiz en esta composición.

WarCry en Chile 2016Es entonces cuando el bajista toma el micrófono -siempre agradeciendo por el recibimiento a ellos y a Delta– y se encarga de presentar a cada uno de sus compañeros, siendo obviamente Gabriel Hidalgo el más ovacionado. Y siguiendo con material de “Lancuyén” (2015), con Kunturi fue imposible no corear los “Eh! Eh! Eh!” que acompañan muy bien a la introducción. Acá derechamente Pablo Stagnaro “se las mandó”. Cuánta precisión y seguridad demostraba en los tarros y en el dominio de cada uno de los platillos de su batería. Por último, Snowboard Frenzy!!! del ya lejano “Infragilis” (2007) dio paso a que todos los instrumentistas se sintieran más cómodos y más holgados a lo largo del escenario. Perfectas las armonías y perfectos los solos.

Casi media hora de presentación e Hidalgo demostró con creces que merecían estar sobre el escenario la noche del viernes. Si bien a priori suena arriesgado poner una banda virtuosa abriendo para una agrupación que se caracteriza por ser más eufórica en su desplante, ciertamente no habían razones para que los compatriotas no recibieran la atención y la calidez que se mantuvo de principio a fin. Ellos confían en su trayectoria y en sus capacidades, y por sobre todo, confían en cada uno de los metaleros que allí se encontraban. Gran, gran show.

 Setlist de Hidalgo:

  1. Tower Of Illusion
  2. Infragilis
  3. Alturas
  4. Charagua
  5. Lancuyen
  6. Kunturi
  7. Snowboard Frenzy!!!

WARCRY

Sí señoras y señores, en cosa de minutos tendríamos a WarCry tocando por tercera vez en Chile. A medida que aumentaban los nervios y la expectación esperando a que el reloj avanzara lo más rápido posible, al mirar la cancha y la galería en perspectiva, fácilmente nos encontrábamos con unas 3.500 personas que demostraban el grado de compromiso y de fanatismo hacia los españoles. Cuántas agrupaciones desearían tener una base de seguidores de tal magnitud. Sin dudas una bella postal que ayudaría al desarrollo del espectáculo.

A las 21:00 hrs. en punto se apagan las luces del recinto de San Diego dando paso a que se encendiera la pantalla central que estaba sobre el escenario. Así, luego de que la cruz egipcia característica del álbum “Inmortal” (2013) nos teletransportara a las pirámides de dicho país, uno a uno los integrantes iban transformándose en faraones desatando la ovación para cada uno de ellos. Con los músicos ya sobre el plató, la escogida para dar comienzo a la euforia incesante, no sería otra que la entretenida Quiero Oírte. Si bien cualquier canción hubiera sido recibida de igual forma, hay que admitir que ésta precisamente es un opening track como pocas. Imposible no saltar y corear cada una de las palabras junto a Victor García, quién con su sola aparición ya tenía a todo el público en la palma de su mano. Porque esto ya es historia conocida, el Caupolicán se convierte en una sola voz que llegado el estribillo se hace aún más estridente. Prueba de ello era como todos asumían su papel literalmente al cantar “Quiero oírte gritar / Sobre el resto de la gente…”. ¡Vaya comienzo!.

WarCry en Chile 2016

Llegarían los primeros “WarCry, WarCry!” y rápidamente siguen con un clásico con todas sus letras: Nuevo Mundo. Y cómo no responder de igual forma ante el constante headbanging de Roberto García, o ante los gestos de sorpresa y emoción de Santi Novoa. La complicidad es tal, que por momentos incluso la voz del frontman pasa a segundo plano frente a los cánticos de cada uno de nosotros. Digno de mencionar también es el plus que se le da a la canción cuando el coro es proyectado cuando corresponde. Tras los obvios aplausos que bajarían entre cada tema, llegarían las primeras palabras de agradecimiento de Víctor. Nos dice además que cumplieron su palabra de volver lo más pronto posible y lo agradable que es estar en esta época en nuestro país, puesto que en Europa ya está comenzando el frío. Siguiendo entonces con material extraído de “¿Donde está la luz?” (2005), llegaría Contra el Viento, otra de las infaltables en el repertorio de WarCry. Sinceramente, me pregunto si había alguien que no cantara el “Dicen que pronto partirá / a ese lugar donde no hay mal ni pasa el tiempo / Quiere dormir y despertar / quiere volar un día más contra el viento!”. Y es que llega a ser redundante, pero no queda otra que seguir destacando lo bien que funcionan cada unos de los tracks en vivo y en directo. Lo mismo sucedería con Siempre, primera vez ejecutada en Chile, que siguió con las revoluciones al tope.

Nuevo speech del vocalista, quién esta vez nos pregunta “¿qué tal estáis de fuerzas?” . Es entonces cuando comienza a hacer el típico juego de “pregunta-respuesta” donde él comienza entonando alguna melodía para que nosotros los sigamos de inmediato. De pronto comienza a gritar “Eh! Eh! Eh!” y a medida que todos nos íbamos sumando a esto, de la nada comienza a sonar Alma de Conquistador. En este punto quiero hacer mención al impecable trabajo de Rafael Yugueros y Roberto García. Es cierto que en gran parte del show se ven opacados por el desplante escénico de Víctor y Pablo, pero hay que ser justos y decir que su interpretación roza la perfección.

WarCry en Chile 2016La primera revisión a Revolución (2008) vendría con la intensa Coraje. Eso sí, tardaría un tanto en comenzar puesto que Pablo García tendría que rellenar unos minutos tocando clásicos como La Grange, Master of Puppets o Symphony of Destruction mientras Santi junto a un técnico arreglaban un pequeño desperfecto del teclado. Ahora sí, ¡qué gran interpretación de Víctor! Es increíble cómo él y toda la banda logran transmitir las emociones según corresponda. En un momento está la algarabía y un segundo después te encuentras con la seriedad y la calma de un tema como este. Y para muestra un botón, ya que lo siguiente sería uno de los puntos altos de la noche (con lo difícil que resulta encontrar un clímax en un concierto así). Digo esto porque Huelo el Miedo fue recibida con una energía sorprendente que se mantuvo de principio a fin. Cómo no destacar cuando todos cantaban con el puño en alto “Y en un rincón de la casa perdido en mi mismo a oscuras en la habitación / Huelo el miedo, huelo el miedo!”. Y ojo, porque durante la intro ocurrió un hecho no menor que no se puede pasar por alto. Mientras Santi tocaba las primera notas, Víctor entró a cantar un tanto antes de lo que debía, pero la confianza era tal, que desató las risas de todos los presentes, perdonándole el impasse en el acto. Es por esta misma razón hago hincapié en que fue uno de los tantos peaks del show. La banda supo salir jugando como si nada hubiera pasado y así lo entendimos todos.

Otra de las sorpresas de la noche vendría con El Más Triste Adiós, que dicho sea de paso, tampoco había sido interpretada en las dos anteriores visitas. Entonces, más que compresible la reacción que tuvo una vez que sonaron las primeras notas. Pablo tiene su show aparte, ya que cantó cada una de las estrofas mirando fijamente a los fanáticos que se encontraban más próximos a la reja. Cuántas historias hay detrás de cada uno de los cánticos que incluso llegan a ser desgarradores. Como dijimos anteriormente, WarCry es de esas agrupaciones que logran tocar esa fibra sensible en varios aspectos. ¡Vaya momento!

Lo siguiente sería simplemente notable. Al escuchar la voz en off de La Maldición del Templario que comienza su relato con “A principios del…”, la reacción de todos ya sobrepasaba cualquier límite. Muchos se sabían la introducción palabra por palabra, como si se tratara de competir quién es el más fanático de la banda. De lleno en la canción en sí, súmenle un punto a la increíble pegada de Rafael Yugueros, ya que supo llevar el tema con la rapidez necesaria. Punto aparte es el estribillo. Qué manera de gritar “Gritó / desde el fuego abrasador / sonó tan alta su voz / que hasta el mismo cielo oyó la maldición”. Ahora comprendo la dificultad para hablar y el dolor que de garganta que trae consigo.

WarCry en Chile 2016

Tengo que admitir que Cobarde se ha transformado en una de mis canciones favoritas dentro de toda la discografía de los españoles. Buen discurso del frontman por lo demás, que básicamente nos habló de cómo a pesar de los grandes avances que ha logrado la humanidad, aún hay gente que cree que la violencia es el camino para lograr cualquier cosa. Como si eso fuera poco, no está de más recordar lo contingente que suena esta canción en algunos países, donde la temática de la violencia hacia la mujer ha estado en el tapete hace ya algún tiempo. ¡Miren como podemos reflexionar estando en un concierto! Pero bueno, excelentemente ejecutada y coronada a la perfección con toda la cancha saltando y cantando “Creyó que algún día él podría llegar a cambiar / Soñó lo feliz que era con él…”. Sobresaliente también ver y escuchar a Víctor gritando “Cobarde! Cobarde!” durante el outro. Indudablemente otro de los puntos altos de la jornada (¿Cuántos llevamos ya?), a pesar de que durante esta pista la pantalla dejara de funcionar súbitamente. Mención honrosa al técnico que se subió a una escalera en repetidas ocasiones para tratar de arreglarla, fallidamente por cierto.

Un par de campanadas y la entrega era absoluta. Sí. ¡En un Lugar sin Dios! Primera vez interpretada en nuestro país y vaya que el público se “comportó” a la altura. Lo decimos con comillas, porque la reacción fue de locura total. Increíble notar que los ánimos no decaían en ningún track. A su vez, se repite el patrón hasta ahora: Todos cantando y todos saltando durante el “Estoy sentado en un lugar del cementerio / veo como me acompañáis a mi entierro…” . Y antes que se me olvide, tremendo solo que se despacha Pablo García en la parte media, quién además, nunca deja de hacer juegos sobre el mástil de la guitarra y señalando constantemente hacia el público. Creo hablar por muchos al decir que con su performance a ratos uno se olvida que sólo hay una guitarra sonando. Y si esto fue grandioso, lo vivido con Devorando el Corazón cuesta catalogarlo. Básicamente fue un sing-along que no se tomó pausas. Desde como todos careábamos la intro, hasta llegar a pronunciar cada palabra de la letra. Al mirar a mi alrededor, noté como varios estaban en una suerte de trance llegando incluso a una teatralidad que sólo provocan clásicos de esta talla.

WarCry en Chile 2016

Entrando ya a la segunda parte del show, el siempre agradecido cantante nos habla nuevamente sobre los problemas del día a día, diciendo que “vosotros nos dáis cariño, amor, corazón. Cuando las cosas para que no tienen solución, vosotros nos dais Un Poco de Fé. La ovación no se hizo esperar para la pieza extraída de “La Quinta Esencia” (2006). Y sí, no había nadie que no se supiera cada una de las estrofas. Además, nos regalan otro gran momento al hacer la pausa terminada la intro un poco más extensa para generar expectación. Y vaya que lo consiguieron, ya que el recibimiento de todos fue más que plausible. Pero tranquilos, que la fanaticada también responde de la misma forma, puesto que durante Keops, el guitarrista y el vocalista recibieron con mucho respeto una bandera chilena gigante con la “W” dibujada en el centro ésta.

Permítanme la licencia y que me salga un poco del libreto, pero ¡qué temazo es Ardo Por Dentro por la cresta! El que no pensó que se convertiría en un clásico instantáneo cuando publicaron “Alfa” el año 2011, creo que debe replantearse algunas cosas en su vida. ¡Caos desatado una vez terminada la intro de Santi! Tanto así que los más entusiastas se sacaron la polera para darle vueltas en el aire como si de un partido de fútbol se tratara. Imposible no cantar “Ardo por dentro, con las fuerzas de las llamas del infierno / Aún tengo tanto que decir / Sigo rugiendo contra un mundo que me ignora / Contra el tiempo, que me condena a morir / Aún puedo continuar, aunque sea solo un paso más” con todas tus fuerzas. Ejecutada a la perfección, y recibida de mejor forma aún, lo demás sería redundar. ¡Temón!

WarCry en Chile 2016En este punto -y a modo de contraste- se viviría una situación digna de recordar. Pablo y Víctor subieron desde la cancha al escenario a una niña de unos cinco años para que los ayudara a cantar Nana. Y vaya que no decepcionó, porque a pesar de su corta edad se sabía gran parte de la canción y no se achicó estando frente a toda la audiencia. Nosotros abajo en tanto, además del ensordecedor canto, acompañábamos todo meciendo los brazos en una postal para la posterioridad que continuaría con Tú Mismo, que al ser toda una declaración de principios, le da esa cuota de seriedad y por supuesto, de solemnidad.

Y para terminar la primera parte del show, “una canción que nos habla de sacrificios…Capitán…”, “Lawrence!” respondimos todos. Ya que supuestamente esta era la última del repertorio (sabemos que nunca es cierto, pero qué más da), se entiende el nivel de compromiso y de entrega. Cuesta describir algo que ya se ha mencionado tantas veces sin sonar repetitivo, pero ante tal magnitud de composición hasta a lo más rudos les entró una basurita en el ojo. Un saludo al grupo de unas diez personas que hizo una especie de ronda al centro de la cancha en un acto de festividad y de alegría. Aún debe retumbar en las paredes del Caupolicán el “…recuérdame, mejor de lo que fui / Es muy tarde cielo, sabes que te quiero / Siento tanto tener que irme así”. Así, a las 22:54 hrs. WarCry se despide por primera vez del público chileno.

Y cómo no, los cánticos de “Olé Olé Olé Olé…  WarCry, WarCry!” no se hicieron esperar. Pero la banda sí, ya que los cinco minutos que se tomaron de descanso se hicieron eternos. Sabíamos que aún faltaban un par de clásicos que no podían dejar en el tintero. Y el primero de ellos sería un baladón de aquellos: El Amor de Una Madre. Una ejecución excelsa comandada por Santi Novoa y con una base rítmica que no deja de sorprender. Para finalizar, definitivamente se desató el caos absoluto en el Teatro Caupolicán con la dupla conformada por El Guardián de Troya y Hoy Gano Yo. No vamos a descubrir ahora lo trascendentales que son en la carrera de la banda, y más importante aún, todo lo  que representan para las 3.500 personas que estábamos ahí. Sinceramente la velada no pudo terminar de mejor forma, ya que cada uno de los músicos se encargó de demostrar lo mejor de sí, dándonos a entender que nosotros debíamos hacer lo mismo. Y vaya que lo consiguieron, ya que varios terminamos al otro lado de la cancha arrastrados por la marea de poleras negras. De esta forma, a las 23:22 hrs. se finalizó esta tercera presentación en Chile.

Un sonido impecable (quizás el único detalle es que durante los primeros temas le faltaba definición a la guitarra, pero se arregló prontamente, razón por la cual solo hago esta pequeña acotación), una audiencia entregada a los pies de la banda y justamente, una agrupación que demostró el por qué son el grupo que lleva el estandarte del Metal español desde hace ya algunos años. Una vez leí que “nunca se sabe qué tan fuerte puede cantar el público, hasta que se asiste a un concierto de Mägo de Oz o de WarCry. Y ayer lo comprobamos nuevamente. Los que estuvimos ahí saben de lo que hablo. Por mi parte, que vuelvan cuando quieran. ¡Grande WarCry!

Setlist de WarCry:

01. Quiero Oírte
02. Nuevo Mundo
03. Contra el Viento
04. Siempre
05. Alma de Conquistador
06. Coraje
07. Huelo el Miedo
08. El Más Triste Adiós
09. La Maldición del Templario
10. Cobarde
11. En un Lugar sin Dios
12. Devorando el Corazón
13. Un Poco de Fé
14. Keops
15. Ardo Por Dentro
16. Nana
17. Tú Mismo
18. Capitán Lawrence
Encore
19. El Amor de Una Madre
20. El Guardián de Troya
21. Hoy Gano Yo

GALERÍA DE FOTOS

 

 

 

WarCry

WARCRY regresa al Teatro Caupolicán este viernes para tocar junto a los nacionales HIDALGO y DELTA. Aquí te dejamos los horarios de este imperdible día en el recinto de San Diego:

16:00 – Meet & Greet
18:00 – Apertura de Puertas
19:00 – Delta
20:00 – Hidalgo
21:00 – WarCry

Para calentar motores, mira el saludo que dejó la banda invitando a su show de este viernes 11 de noviembre en el Teatro Caupolicán:

Las entradas están a la venta a través del sistema Ticketek y sin recargo en The Knife y Rock Music (Eurocentro), Kmuzzik (Interprovidencia) y boleterías del Teatro Caupolicán.

Los precios son:

$60.000: AGOTADA
$50.000: Palco (+ Polera Exclusiva Palco + CD Inmortal + Palco de Pie)
$35.000: Cancha (+ CD Inmortal)
$30.000: Platea Baja (+ CD Inmortal)
$25.000: Platea Alta
$22.000: Platea Alta – preventa (Solo 500 tickets)

WarCry en Chile | 11 de noviembre 2016 | Teatro Caupolicán

 

 

WarCry

Recuerda que el 11 de noviembre nos estará visitando WARCRY nuevamente en el Teatro Caupolicán. Junto a los españoles estarán presentes las destacadas bandas nacionales HIDALGO y DELTA. Ambos serán los encargados de entregar los poderosos riff para calentar el inicio de la jornada.

Para calentar motores, mira el saludo que dejó la banda invitando a su show del próximo mes:

Las entradas están a la venta a través del sistema Ticketek y sin recargo en The Knife y Rock Music (Eurocentro), Kmuzzik (Interprovidencia) y boleterías del Teatro Caupolicán.

Los precios son:

$60.000: VIP (+Meet & Greet + Polera Exclusiva Meet + Ingreso Anticipado + CD Inmortal)
$50.000: Palco (+ Polera Exclusiva Palco + CD Inmortal + Palco de Pie)
$35.000: Cancha (+ CD Inmortal)
$30.000: Platea Baja (+ CD Inmortal)
$25.000: Platea Alta
$22.000: Platea Alta – preventa (Solo 500 tickets)

WarCry en Chile | 11 de noviembre 2016 | Teatro Caupolicán

 

 

WarCry

¡Confirmado! WARCRY, una de las bandas más importantes del Heavy Metal español y de las más queridas en nuestro país, vuelve para tocar el viernes 11 de noviembre en el Teatro Caupolicán.

Junto a los españoles estarán presentes las destacadas bandas nacionales HIDALGO y DELTA. Ambos serán los encargados de entregar los poderosos riff para calentar el inicio de la jornada.

Las entradas para el concierto se comenzarán a vender desde el miércoles 6 de julio a partir de las 12:00 horas, a través del sistema Ticketek y sin recargo en Tienda The Knife y Rock Music (Eurocentro) , Kmuzzik (Interprovidencia) y Boleterías del Teatro Caupolicán.

Los precios son:

$60.000: VIP (+Meet & Greet + Polera Exclusiva Meet + Ingreso Anticipado + CD Inmortal)
$50.000: Palco (+ Polera Exclusiva Palco + CD Inmortal + Palco de Pie)
$35.000: Cancha (+ CD Inmortal)
$30.000: Platea Baja (+ CD Inmortal)
$25.000: Platea Alta
$22.000: Platea Alta – preventa (Solo 500 tickets)

WarCry en Chile | 11 de noviembre 2016 | Teatro Caupolicán

 

Febrero del 2011 fue testigo de la efervescencia que provoca la banda asturiana WARCRY en Chile.  El 17 de Mayo de 2014, será testigo de un nuevo encuentro entre los fans nacionales y los españoles que nos visitan por segunda vez, en el marco del lanzamiento de su ultimo trabajo “Inmortal“.

Más vigentes que nunca, la popularidad de WARCRY  goza de excelente salud en nuestro país y en latinoamérica en general, siendo sin lugar a dudas una de las bandas españolas que más éxitos ha cosechado en nuestras tierras.

El show del sábado 17 de mayo se llevará a cabo en el Teatro Caupolicán tal y como fue aquella mítica primera presentación, y como aquella vez, se espera una gran asistencia de público.  En esta ocasion la banda que abrira los fuegos es HELLANGELS, banda de la quinta región que esta presentando su esperado primer trabajo “Ea Initium” y que de seguro darán que hablar en la escena metalera nacional.

El show de WARCRY está programado para las 21:00 hrs, mientras que la presentación de HELLANGELS esta prevista para las 20:00.  La venta de entradas se esta llevando a cabo a traves de Ticketek y comercio asociado.

 

Los españoles no lo han confirmado, tampoco alguna productora local. Sin embargo, en Ticketek.cl ya se puede ver la venta online de entradas para un concierto de WARCRY en el Teatro Caupolicán.

La ticketera anuncia el retorno de los españoles para el 17 de mayo a las 21:00hrs. Los precios informados ahí son:

  • Tribuna (preventa): $18.000
  • Cancha (preventa): $20.000
  • Palco (preventa): $30.000
  • Meet & Greet y polera (preventa): $40.000

WARCRY se presentó por primera vez en Chile el 9 de febrero del 2011 en el Teatro Caupolicán, en un emotivo concierto que los trajo en promoción de su disco Revolución y que reunió a fanáticos de todas partes de Sudamérica. De confirmarse esta nueva visita, los asturianos presentarán en nuestro país su última placa “Inmortal”.

El periódico no habló del grupo que tocó ayer… ¡El Heavy no interesa!

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A nosotros, por otra parte, hay cosas que nos llenan y van dando sentido a esto de ser metalero, al tiempo que nos iluminan la vida. Si ellos no hablan del concierto de ayer, nosotros hablaremos hasta hartarnos, ¡porque de estos vivimos! Ver a tu banda favorita en vivo y en directo debe ser de lo más genial que te puede pasar como admirador de su obra, mucho más incluso que el lanzamiento de un nuevo disco. Hay bandas que lanzan disco cada dos años, pero que no vienen tan seguido como uno desearía. Tal es el caso de WarCry, que tras iniciar su carrera hace 10 años, ha lanzado 6 discos, ¡pero que hasta anoche no habían venido ni una sola vez! ¡Inaudito! Así lo entendían los fanáticos y la banda misma, que hace un tiempo manifestara en entrevista con nuestro medio que sentían tener una deuda con el público chileno. Y claro, WarCry es una banda con un arrastre muy importante en nuestro país y los fanáticos sencillamente no entendían por qué no habían visitado Chile. Creo que ni ellos lo entendían. Y pues bien, creo simplemente no había existido la posibilidad concreta. Pero basta ya de eso: ¡WarCry al fin estuvo en Chile! Al fin se saldó la deuda.

warcrycl-01Se supone que debo empezar por relatarles cómo estaba el ambiente antes de entrar al recinto. O sea… Por lo general eso hago, pero ahora retrocederé más en el tiempo. El significado que tiene para muchos la banda a un nivel personal. Hubo comentarios muy sentidos que la verdad me dejaron asombrado. Me hacían pensar “Vaya, de esto se trata WarCry”. Con todo eso en mente, no me resultó tan extraño ver el fervor que había fuera del Teatro Caupolicán incluso horas antes de la apertura de puertas. A eso de las 17:30hrs. ya había muchísima gente, con una fila que casi daba vuelta a la cuadra. A pesar del insano calor, el ánimo no claudicaba y los cánticos con versos de la banda eran el menú del día. “Nada hay bajo el sol (¡y qué sol!) que no tenga solución…” era una de las preferidas. En fin, horas antes de iniciar el show, el ambiente era una fiesta en sí. Se veía que sería una noche memorable.

¡Eso sí! Antes de recordar como estuvo la presentación de los estelares, hay que repasar el cometido de los nacionales Alto Voltaje y Obstinato. Los primeros en presentarse, a eso de las 19:45, fueron los ya míticos Alto Voltaje, una banda que lleva rondando en la escena nacional desde hace más de 12 años, y con gran prontuario de buenos temas. Regalaron una pequeña selección de lo mejor de su material. Partieron con la poderosa Adiós A La Fábrica, con la que se ganaron de entrada a un público que en su mayoría no los conocía. Siguieron algunos de los buenos temas de la banda, como Agonía (al igual que el tema anterior, sacada de su disco Historia de mi vida hasta mi muerte) y Esclavo, con las que no hicieron más que seguir afianzando su buena llegada con el la gente. Hay que destacar todo el pino y el ñeque (entusiasmo, por si alguien nos lee desde el extranjero) que le ponían los demás, aunque para quienes ya los hemos visto no es algo para sorprenderse, porque Víctor, Ery, Aldo, José y Pedro siempre lo dejan todo en sus presentaciones. Continuaron con Historia, otro de sus, a estas alturas, grandes clásicos. Luego regalaron Rocker, su famoso cover de Ángeles del Infierno, con el que sacaron muchísimos aplausos y se ganaron todo el reconocimiento del respetable. Ya llegando al final de su presentación interpretaron Rock y Burdel (también de su trabajo del 2006) y finalizaron todo con la tremenda Alto Voltaje, que buena parte del público conocía, y los que no, se animaron a cantar al menos el estribillo. Fue un gran momento para la banda. Se despidieron agradeciendo y con los brazos de todos los asistentes en altos aplaudiendo y reconociendo la entrega. ¡Gran actuación!

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Unos pocos minutos después, como a las 20:30, hizo su aparición Obstinato, banda nacional a quienes yo nunca había tenido la posibilidad de escuchar anteriormente. Por lo que me interesaba conocer su propuesta. Recomiendo que ingresen al MySpace de la banda, sobre todo luego de haber visto su actuación. Proponen un Heavy muy directo, muy clásico, por así decirlo. Con excelentes guitarras e interesante trabajo en la batería. Su vocalista tiene una gran capacidad, y de entrada sorprendió a varios con sus falsetes y agresividad, sacando varios aplausos. Tocaron alrededor de 5 o 6 temas, bastante correctos, mostrando un trabajo compenetrado y llevándose el reconocimiento de los asistentes. Un gran cometido. Sin duda les sirvió para darse a conocer y presentar su material. ¡Bien por Obstinato!

Y fue así como llegamos el número principal de la noche: ¡al fin WarCry en Chile! Demás está decir que el ambiente en ese momento era pura alegría y expectación. Calculo que a esa hora los asistentes rodeaban los 3.500, un poco más, un poco menos, y que tenían el sector de cancha repleto, ¡pero del verbo repleto! Por cierto que a esa hora ya no daban más de la impaciencia, y espontáneamente surgían algunos cánticos con las letras de la banda. Los “olé, olé, olé, WarCry, WarCry” no se hicieron esperar. De pronto a eso de las 21:30 (aprox.) salen a escena uno a uno los asturianos, y al mismo tiempo comienza a proyectarse una animación en la pantalla gigante que estaba al fondo del escenario, en la cual se presentaba a cada uno de los integrantes de la banda, se saludaba a Santiago y a Chile, y se iniciaba un conteo: 10, 9, 8… ¡0! ¡Y vámonos con La Última Esperanza! Uno de los mejores cortes de la última placa de la banda: Revolución, y que por cierto venían a promocionar, claro que sí. Fue una buena forma de comenzar, con un tema potente y altamente coreable. Fue increíble ver como los fanáticos cantaban el coro como si su vida dependiera de ello. “¡Soy una revolución!” gritaba la gente, tan alto que le despeinaban los rulitos al pobre de Víctor. Dedos índices en el aire para simbolizar aquél “día más” del que habla la canción, miles de puños en alto al son de la batería de Rafa y todo el mundo saltando. ¡Qué gran momento!

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¡Y ese era solo el inicio! Víctor se detiene para dar algún mensaje a los fanáticos, pero sólo él sabe lo que dijo, porque no se entendió un carajo. Había problemas con el micrófono y se escuchaba apenas, tanto así que algún graciosillo gritaba “¡En español!”. Pero muy pronto siguió la poderosa Nuevo Mundo, con la que ya comenzaron a evidenciarse algunos problemas de sonido. El teclado de Santi se escuchaba muy bajo, algo que en este tema fue más evidente que en el anterior, porque acá tienen algo más de protagonismo. Por otro lado, la guitarra de Pablo se escuchaba -por momentos- con demasiado volumen, y se “comía” al resto de los instrumentos. Pero para serles honestos, a nadie pareció importarle mucho: la gente se gozó el tema al 100%. “Soy el pájaro de luz que quiere escapar de un triste destino…” resonó con mucha, mucha fuerza. Otro genial momento.

Al terminar aquél tema Víctor vuelve a hablarle al público, haciendo notar que estaba al tanto de que su anterior discurso no se había entendido. “¿Ahora sí se escucha?” “¡Sí!” Explica muy sonriente que todo lo que había dicho anteriormente se resume en “os quiero”. Alguna que otra palabrita y llega la ganchera Contra el Viento, uno de esos temas con coros muy entretenidos y que siempre funcionan muy bien en vivo. Por cierto que se notó la mejora en la calidad del audio de la voz de Víctor. Anteriormente se escuchaba distinto, pero yo creí que era por el nivel warcrycl-28de ruido de la gente (¡que era tremendo!), pero no, efectivamente había ciertos problemas técnicos. Pero bueno, nada tan terrible y todo iba mejorando. Siguió Aire, otro de eso cortes muy al estilo WarCry: rápido, heavy, melódico y con un coro muy ganchero. Aquí al fin comenzó a lucir la voz de Víctor, especialmente durante el coro. La gente por su parte colaboraba mucho “!Y me quema, me quema, me quema… El Aire!” Un momento muy potente.

Víctor anuncia que quiere contar una historia. La verdad no le entiendo mucho, pero el asunto es que llega El Anticristo, para alegría de todos los herejes. ¡Qué temazo! Y qué bien ha salido en vivo. Muy bien Pablo en la parte de su solo. Siempre lo tuve por buen guitarrista, cosa que queda en evidencia en cada uno de los discos de la banda, pero verle en vivo es otra cosa, un músico de primerísimo nivel. Interpretación con 100% de efectividad, el sonido no era el mejor, pero eso ya no es culpa de él. Siguió la portentosa y monumental La Carta del Adiós, otro de los buenos cortes Revolución, y una de las favoritas de este servidor de entre toda la discografía de la banda (y convengamos en que ¡vaya que tienen temas!), y parece que de la fanaticada también, porque fue una de las más coreadas de la noche (y téngase en cuenta que no hubo ni una sola canción que no fuera MUY coreada). Y es que las líneas vocales de este tema en particular están muy bien logradas, y es casi imposible que no te den ganas incontenibles de cantarla a tope pulmonar. “Entre la sangre, la muerte, gritos y dolor yo me siento bien”, ¡notable! Interpretación especialmente sentida de Víctor en la parte final, emotivamente acompañado por los asistentes. Sin duda fue uno de los momentos destacados de la noche.

Siguió otra de las favoritas de quien escribe, una a la que le tengo una especie de cariño. ¡Y es que es todo un himno! La Vieja Guardia es una canción hecha para los fanáticos, una de aquellas que les habla a ellos y sobre ellos precisamente. Víctor indica que va dedicada tanto a los nuevos jevis (como le dicen en la penínsulas a los metaleros) como a los más viejitos. “Sentimiento, pasión, fuerza y libertad”… Hombre, ¡todo el Metal resumido en un verso! Y no importa si eres metalero de la vieja o de la nueva escuela, su esencia no cambia, y mientras queden personas que entiendan los que significa, el Metal seguirá vivo. Pero no deja de ser un tema muy nostálgico, ideal para los mayores, que en su momento vivieron el Metal de una forma distinta y lo siguen haciendo hoy, a pesar de todo. ¡Todo un temazo! Y en vivo evoca muchas cosas, tantas que es simplemente inevitable cantarla hasta quedar extenuado. Se cantó de corazón, por eso fue uno de los momentos más significativos y potentes de la noche. Mención aparte a las imágenes del Meet&Greet realizado con los fans el día anterior y al hermoso (sí, fue hermoso) homenaje que hizo la banda a los grandes estandartes del Metal y del Rock. Hacia el final de la canción pusieron en la pantalla imágenes de las grandes leyendas, como Metallica, Manowar, Baron Rojo, etc., y terminaron con una foto del gran, GRAN Steve Lee de Gotthard y otra del maestro de maestros Ronnie James Dio, en ese punto la ovación fue más grande que los cielos en los que se encuentran esas legendarias voces. En lo personal me emocioné muchísimo, y casi me voy al diablo cuando ya el final pusieron una imagen del reciente y tristemente fallecido Gary Moore. Fue un momento tremendamente emotivo. Un gran detalle que fue muy bien recibido. Y es que WarCry se debe a esas grandes leyendas, siempre haciendo referencia a su grandeza y rindiéndoles tributo. Tipos muy humildes y agradecidos del legado que han recibido.

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Siguió otra de las canciones más destacadas del último disco: Coraje. Un tema más bien lento (comparado con otros que tienen), pero no por eso menos poderoso. Al contrario, creo que es uno de los más potentes que tienen, y básicamente por su letra (y claro, los densos y pesados riffs que tiene). Un tema que, para hacerla corta, te llena de coraje el corazón, y si eso pasa cuando estás en un concierto el resultado no puede menos que alucinante. Imaginen nada más: 3.500 colegas cantando a todo lo que les da la humanidad un coro que es de por sí aplastante. Qué instante más lleno de sentimiento. A esas alturas mi garganta ya comenzaba a sufrir, ¡y no íbamos ni en la mitad del concierto! Tal era la intensidad del asunto. Prosiguieron con Alejandro, cover del tema de Lady… jajaja, no, ¡esta sí es poderosa! Fue realmente aplastante, intensidad a raudales, con una gran labor de Rafa tras los tarros y de Víctor, que en la parte final no se guardó nada y la rompió. En lo personal, y siendo honesto, no me fascina la canción, pero en vivo fue realmente un agrado. Algo similar pasó con Ulises, cuya versión de estudio me parece una buena canción, pero no tan a la altura de sus grandes clásicos, sin embargo en su versión en vivo para mí ganó muchísimo, sobre todo en fuerza y sentimiento, siendo el trabajo de Víctor fundamental para ello.

warcrycl-21Hora de ponerse romantiquirijillos, y en el undécima canción de la noche fue La Vida En Un Beso, otro tema extraído de Revolución, y que contó con una introducción en video. A mí este tema me gusta mucho, lo encontraba de por sí bueno, pero escucharlo en vivo fue una experiencia que sobrepasó toda expectativa. Al igual que con el tema anterior, el desempeño de Víctor fue lo que la hizo destacar. Hace rato todos teníamos claro que el tipo es un gran cantante, pero anoche se graduó de gran interprete ante todos los que concurrieron el Teatro. Además, fue muy bonito ver que volvían los encendedores al sonar de una balada, pues desde años han sido reemplazados por celulares y… cámaras. Lo que siguió fue notabilísimo y digno de destacarse. Yo tenía claro que en algún minuto Pablo iba hacer un solo para lucir sus capacidades, pero no esperaba nada como lo que presentó. A modo de homenaje, y de forma muy acertada, comenzó a tocar los primeros acordes del clásico de Gary Moore, Still Got the Blues, con todo el recinto coreando la melodía y con Pablo apuntando al cielo con sus dedos índices una vez que terminó, en señal de reconcomiendo al de Belfast. ¡Sobrecogedor! Continuaron otros temas clásicos, como Master Of Puppets de Metallica, que le llevaba unos malabares sorprendentes con las manos; Smoke On The Water de Deep Purple, punto en el que se unieron Rafa y Roberto; La Grange de ZZ Top, que la rompió entre el público; Paranoid de Sabbath, que puso a saltar a todo el mundo; Pablo pide palmas, el público obedece y comienza Highway To Hell, que incluyó un bailecito del guitarrista al estilo Angus (!). Luego se sumó Víctor y de pronto teníamos a WarCry completo versionando a AC/DC, ¡notable! Y de la nada comienzan a tocar la atronadora ¡Que Vengan Ya! La amplificación no ayudaba mucho, pero ya a esas alturas estaba asumido que no iba a mejorar. No sonó perfecta, pero eso no quitó que la gente se entregara al 100 por 100. No faltaron los mosh ahí en medio de la cancha. Toda era desmadre a esa hora.

Continuando encontramos a Un Poco De Fe, también de su anterior disco, La Quinta Esencia. Una correcta interpretación por parte de la banda, y con el respetable totalmente entregado, coreando cada verso. Quizás sea el momento propicio para hablar de la entrega de la banda. Llamaba mucho la atención ver cómo Víctor volaba por todo el escenario, corriendo y saltando de aquí a allá, sin parar casi nunca. Los únicos momentos en que se quedaba quieto, era para pararse en medio del escenario para cabecear y así mover su frondosa cabellera. Lo mismo Pablo, hacía caras, jugueteaba e interactuaba con el público, pidiendo siempre más entusiasmo. Santi detrás de su teclado también tenía su pequeño show, pidiendo palmas de cuando en cuando y señalando al público, son esas las cosas que van dándole sabor a un concierto, así que bien por ellos. Luego llegó otro, rescatado del tremendo disco que lleva por nombre el mismo que lleva la banda. Hablo de Señor, con un gran trabajo de Santi en los momentos iniciales, poniéndole todo para que ese inicio lleno de arreglos orquestales quedara bien, y así fue. Luego cada integrante hizo lo suyo y resultó en una interpretación muy sólida.

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Siguió la (algo más) hardrockera Devorando El Corazón, la quinta y última canción de Revolución en hacerse presente anoche, y que con su contagioso y notable estribillo puso a cantar y saltar a todos en el recinto. Es una canción que desde el momento mismo del lanzamiento del disco supe que funcionaría muy bien en vivo, porque al margen de su letra, tiene un carácter alegre, casi festivo, básicamente por la melodía de su coro. Es fácil que la gente prenda con un tema así, aunque no sea tan Heavy. Gran canción, gran momento. Luego vino la poderosa y melódica Luz Del Norte. No me había percatado, pero al parecer es una de las favoritas de la fanaticada, porque quedó la grande en algunos momentos, con abundancia de mosh, saltos y gritos. Era el decimosexto tema, punto que en la mayoría de los conciertos alcanza su final, pero no para estos entusiastas, quedaba bastante por venir y el ánimo aún estaba a tope. Y más valía que así fuera, porque lo siguiente ameritaba todo el ánimo y la fuerza que fuese posible:  Tú mismo. ¡Al fin! Este es uno de esos temas que los fanáticos llevan esperando casi una década, y que han definido el sonido y el significado de la banda. Esto va más allá de un temazo, esto es un verdadero himno, con todas sus letras. Como les contaba al comienzo, incluso antes del show ya la estaban cantando, increíble. Cuando Víctor dio pistas de que lo que se venía era esta canción, el recinto casi se derrumba. Sí, una de las más grandes ovaciones de la noche, solo comparable a la que se llevaron Steve, Ronnie y Gary. “Nada hay bajo el sol que no tenga solución, nunca una noche venció a un amanecer” resonó como pocos versos anteriormente. Come dicen por ahí: ¡un colosal patadón en los chocleros! Y es que este tema lo tiene todo: velocidad, buenos riffs, buenas melodías, coro pulento, y un bonito mensaje. ¡Genuinamente épico!

warcrycl-24Nos quedamos en la misma época del anterior tema, por allá en el 2002, en los tiempos de El Sello del Tiempo para encontrarnos con el Capitán Lawrence, otro de esos queridos clásicos de los fanáticos. Debe ser porque tiene uno de esos coros que a la gente le encanta entonar. Y claro, sobre el escenario también resulta muy bien. El Capitán se llevó sonoros aplausos. Pero lo que venía a continuación sería igual o más genial: El Trono del Metal, un himno no sólo de la banda, no sólo del Metal en español, sino que del Metal Universal. Qué temazo… ¡Qué temazo! Debería ser declarado como patrimonio de la humanidad. Es un tema simplemente emocionante, y que en vivo te eriza la piel y te remece hasta la médula. Fue un momento de pura gloria. Como entonar un coro de fraternidad en honor a todos los caídos, a todos los que han dado la pelea por surgir y hacerse de un nombre en este estilo de música que tanto amamos y no lo han logrado. Qué gran canción, qué gran momento, ¡qué grande WarCry!

Terminado ese glorioso momento, que se fue derechito a las vitrinas de la eternidad del Caupolicán, la banda agradece y se despide entre vítores y los ruegos de los fanáticos para que continuaran. Rápidamente abandonan la tarima. Ya las luces se habían ido, pero el público sabía que quedaba más, y se apresuraba en pedir más canciones, una en especial. Momento curioso/gracioso de la noche: algún sector pedía Hoy-Gano-Yo, pero algunos escucharon “O-tra Canción”, y se pusieron a gritar eso. Yo pensé “Bah, ¿otro cántico? Ese no lo conocía”. Pero luego se fue clarificando y el título de esa canción resonaba por todo el lugar. Vuelve la banda y se encuentra con una fanaticada totalmente entregada a ellos. Roberto vestía una camiseta de Chile, con el número nueve, y Víctor reparó en que ese detalle coincidía con la fecha del concierto (9 de Febrero). Pero bueno, había que retomar la música y la función continuó con la tremendamente emotiva El Amor de una Madre. Nuevamente se pudieron apreciar algunos encendedores, y todo el mundo con las manos en alto meciéndolas de un lado a otro. Momento de puro sentimiento, con Víctor cantando con el alma y el público haciendo lo propio. Los segmentos instrumentales, como el del final, sonaron muy bien, con mucha claridad. Genial, nada más que agregar. Luego siguieron en toda la onda nostálgica, pues interpretaron Nana, preciosa balada que está entre lo más destacado de toda su discografía. La atmósfera recargada de melancolía ya estaba instalada desde el tema anterior, pero se vio profundizada con esta sobrecogedora canción. Cometido realmente soberbio del Sr. García, quien, como ya dijimos, es un maestro a la hora de ponerle sentimiento y pasión a lo que canta.

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Pablo pide silencio y calma, y con mucha tranquilidad comienza el suave arpegio que inicia El Guardián de Troya, y el público que no tarda en emular la melodía con los clásicos “oh oh oh”. Breve pausa y la canción explota con increíble fuerza, nuevamente todo fue locura en el Caupolicán. Sabiendo que ya se acercaba el final, la gente no se guardó nada, y entonó cada nota como si fuera la última, como unos desquiciados, ¡como debe ser! Ahora bien, no puedo continuar sin referirme a algo que considero muy importante. Antes de iniciar la siguiente canción, Víctor da un mensaje y agradece a todos los chilenos y a unos fanáticos argentinos que estaban presentes. Bastó que García mencionara la palabra “argentinos” para que los nacionales pifiaran y abuchearan. Lo mismo había ocurrido antes, cuando la chica argentina se subió en los hombros de su acompañante y exhibió orgullosa la bandera de su país (¡luego de los cual Víctor no hizo el gran honor de liderar un C-H-I!). Amigos, más que una pena… Una real vergüenza la actitud de la mayoría de los asistentes al silbar.

warcrycl-31Hace un tiempo tuvimos la oportunidad de estar en Argentina para presenciar Avantasia, y allí nadie nos dijo nada, muy por el contrario: nos trataron siempre muy bien, con mucha amabilidad y cariño, como hermanos. ¡La canción que venía a continuación hablaría precisamente de la hermandad entre los metaleros! Me dio mucha pena constatar que a muchos, parte del mensaje que intenta entregar WarCry les entra por un oído y les sale por el otro. ¡No han comprendido nada! Molesta mucho. Como dice el siguiente tema… “Sonríe la ignorancia”.

Bueno, dejando atrás ese oscuro y desafortunado detalle llegamos al acto final de esta fabulosa función, que no podía ser otra que Hoy Gano Yo. Los que estuvieron allí saben que cualquier cosa que escriba se quedará corta y no hará justicia, pero haré el intento. Señoras y señores, metaleras y metaleros, estábamos en presencia de una de las alegorías más notables que se hayan compuesto, no sólo a nivel de Rock, ni de Metal, sino que de la música. Y al margen de que algunos tengan una idea muy retorcida de lo que es ser nacionalista y lo hayan dejado claro antes, la pasión por el Metal afloró de todas formas e inundó el teatro. Qué genial es escuchar una canción que en parte habla precisamente de eso, de lo que se siente y de lo que significa poder presenciar en vivo una de tus bandas favoritas y cantar junto a los colegas. Hoy Gano Yo es una canción monumental, que abarca todo el sentido de lo que es ser un jevi, y por eso es un himno tan representativo que muchos lo sienten como algo personal. Siendo así las cosas, era imposible que alguien se guardara algo, más aún con la intuición de que eso era lo último, que no habría más. Cada uno echó mano a lo que le quedaba de alma y cantó tan fuerte como pudo, como para hacer caso de lo que había dicho Víctor hacía un rato: “hay que dejar la garganta acá”. Otro momento épico e histórico. Nunca una frase tuvo más sentido: “Cada concierto, cada canción, me hacen sentir que hoy gano yo”. Todos sentíamos que en ese preciso momento y lugar ganábamos.

Fueron 23 canciones que sin duda conformaron un concierto histórico. La primera vez que WarCry estuvo en Chile será un momento memorable, tanto para la banda como para los fanáticos. La deuda ha quedado saldada con creces. Nada que reprochar, ni siquiera las pequeñas fallas técnicas que por cierto pasaron a tercer o cuarto plano. Un setlist sumamente bien elegido, mostrando lo mejor del lanzamiento que venían a promocionar, pero pensado para quienes nunca habían tenido oportunidad de verles: con las cuota justa de temas nuevos y muy cargado a los grandes clásicos. Sólo queda disfrutar del recuerdo y esperar que vuelvan pronto, escuchando resonar hasta entonces el eco del Grito de Guerra. ¡Grande WarCry!

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Setlist WarCry:

01. La Última Esperanza
02. Nuevo Mundo
03. Contra el Viento
04. Aire
05. El Anticristo
06. La Carta del Adiós
07. La Vieja Guardia
08. Coraje
09. Alejandro
10. Ulises
11. La Vida en un Beso
12. ¡Qué Vengan Ya!
13. Un Poco de Fe
14. Señor
15. Devorando el Corazón
16. Luz del Norte
17. Tú Mismo
18. Capitán Lawrence
19. Trono del Metal
encore:
20. El Amor de una Madre
21. Nana
22. El Guardián de Troya
23. Hoy Gano Yo

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