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Por primera vez en los 18 años de nuestra página web nos embarcamos en la ardua misión de hacer una cobertura extensiva e in situ del festival del Metal más grande del mundo, el WACKEN OPEN AIR. Y qué mejor ocasión que el aniversario número treinta de esta cita planetaria. Nuestros corresponsales Karim Saba y David Araneda visitaron la Tierra Santa del Metal por segunda y tercera vez respectivamente, y nos estuvieron comentando sus impresiones inmediatas durante el festival a través de nuestros canales de redes sociales. A modo de resumen, y una vez procesadas las experiencias y sensaciones que esta versión de Wacken nos dejó, les compartimos este recuento a una semana de esta histórica cobertura.

Como les comentábamos desde allá, es imposible abarcar todas las actividades realizadas durante el festival entre dos personas, por lo que obviamente nos vamos a referir solo a lo que vivenciamos personalmente.

DÍA 1: ¡LLEGAMOS!

Esta vez la llegada a Wacken no estuvo exenta de percances, las carreteras alemanas se veían bastante congestionadas por el alto flujo de vehículos hacia el área del festival, junto a los numerosos trabajos en los caminos. Una vez instalados en el campamento, y con las dificultades para llegar al punto de acreditación (apartado del área del festival) tuvimos que lidiar con una fuerte lluvia y las imprecisas indicaciones del staff. Luego de caminar por más de una hora, por fin dimos con el lugar correcto y al llegar nos encontramos nada menos que con la Reina Del Metal DORO PESCH, siempre dispuesta a posar con una sonrisa para sus fanáticos. En el camino pudimos apreciar algunas de las actividades que toman lugar fuera del área del festival, con bares al aire libre, puestos de comida y escenarios improvisados para bandas locales.

En un comienzo, el cielo se veía despejado y todo auguraba que el clima nos acompañaría, pero en Wacken uno de los aspectos más impredecibles es justamente el tiempo, que puede variar de soleado a lluvia torrencial en un abrir y cerrar de ojos. A través de la aplicación oficial del festival nos anunciaban que, debido a una alerta de tormenta eléctrica, las actividades se suspenderían por alrededor de una hora, lo que generó cambios considerables en el running order. Debido a esto, las presentaciones de UFO, ANGELUS APATRIDA, SWEET, ente otros, se vieron retrasadas y algunas tuvieron que ser reagendadas o canceladas. Cabe mencionar que en este caso la tormenta eléctrica finalmente no se acercó hasta el área del festival y no hubo víctimas, pero la evacuación preventiva tuvo lugar debido a los casos de heridos e incluso muertes por electrocución en otros festivales europeos en años anteriores.

Uno de los conciertos más especiales de este día tuvo lugar en la Metal Church, en la cual se presentó ULI JON ROTH, guitarrista de los primeros discos de SCORPIONS. En una mágica e íntima performance, el maestro nos deleitó con piezas de música clásica, algo de flamenco, medleys de música popular y por supuesto clásicos de su banda madre. El selecto grupo de asistentes despidió a la leyenda con una ovación de pie que se extendió por largos minutos. Luego de dar vueltas por los escenarios en funcionamiento, pudimos presenciar las potentes presentaciones de CRISIX y CANCER en el Wasteland Stage, y disfrutamos también de KARAOKE TILL DEATH, quienes invitaron a gente del público a subirse a cantar al escenario. Para cerrar la noche nos dirigimos a la Metal Disco, donde el DJ de turno se encargó de hacer bailar a los presentes hasta las tres de la mañana.

DÍA 2: SABATON SE VISTE DE LEYENDA

A pesar de que el área de campamento se abre el lunes y los escenarios secundarios funcionan desde el miércoles, el día jueves marca el inicio oficial de Wacken, en el que se abren todos los escenarios y se comienzan a presentar las bandas de mayor renombre. Luego de nuestro reporte matutino recorrimos las tiendas de merchandising oficial, en la cual puedes comprar todos los productos asociados al festival, desde una polera hasta una toalla. Comparado con años anteriores, esta vez la oferta culinaria fue más amplia e incluso se vieron puestos de comida ofreciendo alternativas más gourmet, además de alimentos aptos para vegetarianos y veganos. Otra de las novedades del Wacken XXX fue la incorporación de la History Stage, donde se presentaron las bandas que compitieron en la Metal Battle. Con esto, la cantidad total de escenarios ascendió a nueve, albergando a las más de 150 bandas invitadas a participar.

Musicalmente hablando, dimos inicio a la jornada asistiendo a la presentación de SKYLINE, banda local que se presenta todos los años en el festival, inaugurando los escenarios principales con su entretenido show de covers que tuvo como invitados especiales a DORO y Gus G. (ex guitarrista de Ozzy Osbourne). Paralelamente en la W:E:T Stage se presentaba VAMPIRE, banda de thrash sueca que provocó una efervescente respuesta por parte de la fanaticada, generando los primeros mosh del día. Al mismo tiempo se presentaba en escenarios principales BEYOND THE BLACK, comandados por la encantadora Jennifer Haben, quien nos deleitó con su voz y presencia escénica. La banda alemana aprovechó la ocasión para traer una invitada especial, en este caso Tina Guo, una chelista de renombre mundial y que le agregó elegancia al show de los teutones. Cabe decir que a estas alturas los escenarios principales estaban repletos y el sol pegaba fuerte.

TESTAMENT convirtió el Louder Stage en un verdadero campo de batalla con sus clásicos de thrash ochentero, pero también incluyendo mucho material de sus últimas publicaciones de estudio. La base rítmica compuesta por Gene Hoglan y Steve Di Giorgio le dio el peso necesario a esta aplanadora presentación. De forma paralela, los legendarios suizos de KROKUS trajeron toda la nostalgia quizás a un público más maduro que disfrutó con un hard rock más tradicional. HAMMERFALL salió al Harder Stage y nos entregó un sólido set, bastante orientado a sus últimos lanzamientos. Antes de su presentación estrenaron su nuevo single “Dominion”, con un videoclip que pudimos apreciar a través de las pantallas. La cohesión de la banda sobre el escenario fue evidente, con un Joacim de muy buen ánimo y un Oscar inspiradísimo. Además, como novedad incluyeron al trío de cuerdas HammerFolk como acompañamiento para el final de su set.

Los australianos AIRBOURNE fueron los encargados de mantener la fiesta prendida, con un show muy enérgico, preparando la antesala para el plato de fondo de la noche. Me refiero a SABATON, quienes festejaron sus veinte años y justificaron por qué son considerados actualmente como una de las bandas de Metal con mayor proyección comercial en Europa. A lo largo de dos horas, los suecos se pasearon por toda su discografía, presentando algunas canciones de su reciente lanzamiento “The Great War”. Como se había anunciado con anticipación, hicieron uso de los dos escenarios principales en forma paralela, incluyendo en uno a su formación actual pero también invitando a los miembros antiguos de la familia SABATON, además de un numeroso coro y nuevamente la chelista Tina Guo. A juzgar por la reacción y los comentarios del público, este fue uno de los puntos altos del festival, dado el amplio despliegue de pirotecnia y calidad musical.

DÍA 3: TORMENTA PARA UN RESPIRO

Luego de nuestro reporte matutino nos dirigimos a presenciar la contundente presentación de QUEENSRYCHE, los que pusieron énfasis en su época clásica, pero con el plus de poder apreciar la performance de Todd La Torre, quien no tuvo problemas para cubrir la difícil labor de reemplazar a Geoff Tate. Paralelamente se presentaron en los escenarios principales los shows de ELUVEITIE y GLORYHAMMER, con ambas bandas arrastrando una gran cantidad de fans, pero viéndose obligados a interrumpir sus conciertos al ser evacuados los escenarios por la alerta de tormenta eléctrica que se produjo en la tarde y que congeló las actividades del festival por dos horas. Esto provocó grandes cambios en el running order, por lo que se cancelaron conciertos que realmente esperábamos ver, como fue el caso de EVERGREY y TRIBULATION. También hubo cambios de escenario y horario que provocaron confusión, como fue el caso de CRADLE OF FILTH.

Una vez que se reiniciaron las actividades nos acercamos al Wackinger Stage para ver el show de WARKINGS, una de las sorpresas del festival con respecto a la cantidad de gente que se reunió a verlos y también por la respuesta del público. A pesar de tener solo un disco de estudio, la llamativa vestimenta de sus integrantes y las pegajosas melodías de sus canciones dejaron una buena impresión en los presentes. Justo al frente en el Wasteland Stage, SAVAGE MESSIAH también hacía de las suyas presentando lo mejor de su último lanzamiento “Demons”, estrenando una nueva formación con tres guitarristas. Luego de esto alcanzamos a ver parte de la actuación de BODY COUNT, quienes conquistaron al público del Harder Stage con su crossover de Rap y Metal, junto a la imponente presencia de Ice-T. En general, el público de Wacken recibe este tipo de propuestas alternativas de buena manera.

A continuación, ANTHRAX se subió al escenario para dar una clase maestra de thrash, desatando una locura en el público con incesantes moshs y crowdsurfing, los que pueden revisar en la sección de videos de nuestro Facebook. La banda neoyorquina es una sandía calada en cualquier festival por la conexión inmediata que generan con los fans. Luego fue el turno de WITHIN TEMPTATION, quienes presentaron lo mejor de su último lanzamiento “Resist”, logrando encantar a una audiencia quizás atraída por sonidos más modernos. En seguida tuvimos la oportunidad de presenciar uno de los shows más esperados de esta edición, me refiero a DEMONS & WIZARDS. La superbanda internacional hizo un repaso de sus dos placas de estudio, además de deleitarnos con alguna que otra canción de ICED EARTH y BLIND GUARDIAN. Se agradeció la presencia de un coro de cuatro integrantes, destacándose entre tantas bandas que utilizan coros grabados. Un sueño cumplido para muchos.

Pero la mayor atracción del día estaba por llegar, ya que Wacken serviría como la despedida de SLAYER de los festivales europeos. Como es costumbre, los californianos se robaron la película exhibiendo un nivel de brutalidad y precisión quirúrgica sin precedentes, haciendo arder la fría noche alemana. Al finalizar el concierto, un emocionado Tom Araya se despidió de su fiel público que los acompañó por casi cuatro décadas. Pero no todo es brutalidad, ya que nos pasamos raudamente al Headbangers Stage a disfrutar de la fiesta animada por THE NIGHT FLIGHT ORCHESTRA, otra de las grandes sorpresas del festival ya que a pesar de toparse parcialmente con SLAYER, arrastraron a una respetable cantidad de público que disfrutó de su estilo que mezcla elementos de AOR y música disco. Para cerrar la noche, vimos parte de la presentación de OPETH, quienes con su ecléctico setlist dieron cátedra en cuanto a virtuosismo y versatilidad.

DÍA 4: MISA, MAGIA E HIPNOTISMO

Comenzamos la jornada final de Wacken XXX con el potente show de MANTICORA, banda danesa de dilatada trayectoria pero que no ha alcanzado niveles masivos de popularidad, y la verdad cuesta entender esto, ya que se mandaron un espectáculo de primera categoría en cuanto a precisión y entrega se refiere. Además, la banda tuvo la disposición para compartir con nosotros en una entrevista en vivo publicada en nuestro Facebook. A continuación, nos acercamos al escenario principal, donde BATTLE BEAST hizo bailar, saltar y cantar a los presentes con su particular estilo de Metal lleno de influencias ochenteras, siendo otro de los puntos altos del festival, sobre todo por la alucinante performance vocal de Noora Louhimo. En escenarios techados presenciamos el técnico show de TESSERACT, quizás algo frío para un contexto de festival. Simultáneamente, URIAH HEEP demostraba su vigencia a pesar de pertenecer a la vieja escuela del Hard Rock.

PROPHETS OF RAGE fue otras de las bandas que agregó elementos más alejados del Metal tradicional, y a pesar de que algunos incrédulos no les dieran mucho crédito, la verdad es que congregaron a una multitud de fanáticos que gozaron con este crossover. Luego de nuestra entrevista con MANTICORA, nos dirigimos hacia la Headbangers Stage para presenciar uno de los espectáculos musicales más hermosos que hemos visto. Y es que los tunecinos de MYRATH fueron realmente ambiciosos en su propuesta visual incluyendo a bailarines, malabares con fuego y hasta ilusionismo. En un set de un poco más de una hora nos transportaron hacia Medio Oriente con sus melodías hipnotizantes y una sensibilidad única para transmitir su mensaje. Cabe decir que los escenarios principales durante la tarde estuvieron cargados al Metalcore, un género que la rompe en Europa, con bandas como OF MICE & MEN, BULLET FOR MY VALENTINE y PARKWAY DRIVE.

Volviendo al terreno del Power Metal, seguimos atentamente la misa metalera de POWERWOLF, quienes arrasaron en la Faster Stage, con un lleno total que confirmó el gran momento de una agrupación que jugó de local. Un show impecable desde el punto de vista técnico y musical, quizás con la salvedad de que fue a plena luz del día, quitándole un poco de impacto a la atmósfera necesaria para disfrutarlos en su plenitud. Al mismo tiempo DELAIN entregaba un show más delicado, como para bajar las revoluciones después de cuatro largos días de música pesada. Luego estuvimos viendo a otra de las leyendas de la vieja escuela, los influyentes DIAMOND HEAD, quienes hicieron vibrar al público con sus clásicos de antaño pero también con algunas canciones de sus últimas producciones, presentando a su actual vocalista, el joven Rasmus Bom Andersen, de correcto cometido. Una joya escuchar “Am I Evil” en vivo.

Para culminar la noche, dos conciertos de lujo. SAXON, otra de las bandas pioneras de la NWOBHM, celebró sus cuarenta años de trayectoria frente a un público que se negaba a retirarse a pesar de que salieron al escenario pasada la media noche. En dos horas y con un deslumbrante espectáculo de luces y pantallas interactivas, los británicos mostraron toda su clase e hicieron un extensivo repaso por lo mejor de su discografía, convirtiéndose en otro de los actos más vitoreados del festival. El broche de oro lo puso RAGE, con su show sinfónico que de manera inentendible comenzó a eso de las dos de la mañana, lo que afectó considerablemente la concurrencia de público, ya que la mayoría de los asistentes se prestaban a dormir e incluso a retirarse a sus destinos en medio de la noche. Ojalá en un futuro podamos ver este espectáculo en circunstancias más favorables y justas.

WACKEN HAY UNO SOLO

En términos generales, la edición número treinta de Wacken fue un éxito rotundo en términos de organización y ambiente, casi todo fluyó de manera impecable y no presenciamos ningún tipo de altercados graves. Toda la gente involucrada en el festival se veía de buen ánimo y dispuesta a entregarles la mejor experiencia a los asistentes. Incluso el clima, con excepción de las alertas de tormenta que obligaron a modificar el programa, estuvo de nuestro lado la mayoría del tiempo, sin lluvias ni calores excesivos. Destacamos a la comunidad chilena que nuevamente se hizo presente con un masivo campamento y sus tradicionales asados, además de la gran cantidad de banderas en el público.

Antes del cierre de la presente edición se anunciaron las primeras bandas confirmadas para el 2020, desatando la locura tanto en el festival como en redes sociales. La lista incluyó como principales atracciones a Judas Priest celebrando su aniversario cincuenta, Amon Amarth, una de las bandas de Metal más populares en Europa actualmente, y la esperadísima reunión de Mercyful Fate. Además, connotados actos como At The Gates y Sodom estarán presentando sus álbumes más insignes en su integridad, completando la lista provisoria nombres de la talla de Hypocrisy, Venom, Death Angel, Beast In Black, Nervosa y Cemican.

Todo apunta a que Wacken XXXI será tanto o más inolvidable que la edición de este año, con un nivel de expectación tan alto que las 75.000 entradas a la venta se agotaron en menos de veinticuatro horas. Y es que festivales hay por montones, pero Wacken hay uno solo.

Live Review: David Araneda
Fotos: Karim Saba

Uriah Heep

URIAH HEEP, a través de su Facebook oficial, reveló que, a su parecer, el tema «The Red And The Black», perteneciente al último disco «The Book Of Souls» de IRON MAIDEN, tiene riffs copiados de «I Hear Voices», tema perteneciente al disco «Sonic Origami» lanzado el año 1998 por URIAH HEEP.

«Escuchen esta nueva canción de IRON MAIDEN del álbum ‘The Book Of Souls’. Justo después de la intro. ¿Esto es ‘I Hear Voices’ de ‘Sonic Origami’ o qué?» se puede leer en el Facebook de URIAH HEEP.

A continuación ambas canciones para que puedan comparar:

 

La veterana banda inglesa Uriah Heep regresó este año con una nueva placa tras su exitoso Into The Wild de 2011. Once son las nuevas canciones en las que, una vez más, dejan claro que tienen y mantienen todo lo necesario para seguir girando y dando que hablar en el mundo del hard rock, el mismo que han ayudado a cimentar con placas trascendentales desde 1969, por lo que hay que entender como un verdadero privilegio el poder seguir escuchando material nuevo de ellos.

El disco abre con Speed of Sound, una gran canción de apertura, de velocidad moderada, poseedora de partes intensas y duras, en donde destaca el Hammond a cargo de Phil Lanzon, que contrasta de forma exquisita con las partes más heavy del tema y con el siempre sólido trabajo del mítico Mick Box en las seis cuerdas. En otras palabras, hard rock con ese sello característico y tan propio de una banda escuela en la historia del rock y, porque no decirlo, del metal también. No olvidemos la cantidad de agrupaciones que han rendido pleitesía a los ingleses, grabando y versionando sus canciones, entre los que contamos a bandas tan dispares como Gamma Ray, Vintersorg, Nightingale o Metalium, por nombrar algunas, siendo también una de las bandas favoritas de Fenriz de Darkthrone, lo que habla de la transversalidad a la hora de revisar lo influyente que han sido en todos los estilos que conocemos y que acá disfrutamos.

En la segunda posición tenemos el primer single del álbum, One Minute, del cual les presentamos un video hace algún tiempo. Comienza de forma íntima por medio de un piano ejecutado con clase, elegancia y sentimiento, atmósfera acentuada por la intervención de Bernie Shaw, quien gracias a suaves fraseos, logra interiorizarnos en la parte lírica, la que en términos generales nos habla acerca de los cuestionamientos que nos hacemos cuando tomamos decisiones, si estas han sido las correctas o no, y de saber esperar “un minuto”, una hora o un día más, ya que de uno u otro modo las cosas buenas llegarán para quienes sepan esperar. En lo netamente musical, destaca por la guitarra del alma mater, Mick Box, quien con esos riffs sencillos y de corte heavy rock que siempre lo han caracterizado y que le han dado identidad propia a la banda, logra cautivar rápidamente a quien los oye, sobre todo a quienes nos declaramos seguidores de la agrupación inglesa, ya que creo que sin llegar a sorprender, mantienen su trabajo de forma consistente y consecuente con la propuesta original de Uriah Heep, conservando el legado vivo para las generaciones más jóvenes.

The Law es otro corte que guarda características similares con el anterior. Mid tempo de líneas vocales muy melódicas, con momentos más intensos y otros que nos recuerdan pasajes de la discografía más clásica de la banda, como aquel momento donde aceleran y surgen esos juegos vocales tan propios de estos señores. El coro soportado por el crudo riff de Box es de los más fáciles de aprender de la placa y el solo de guitarra de los más rockeros e inspirados del disco.

Uno de los temas más rápidos lo encontraremos en The Outsider, en el que incluso oiremos a Russell Gilbrook darle con fuerza al doble bombo de su batería. Completan la fórmula con notables puentes y coros y un sólido Davey Rimmer en el bajo, destacando su labor sobre todo cuando Box se despacha su solo de guitarra. Después tenemos a Rock The Foundations, la que haciendo algo de honor al título, vuelve a la carga con un hard rock de corte muy clásico y agradable al oído, incluyendo también un coro de muy fácil escucha.

La siguiente Is Anybody Gonna Help Me? pareciera ser una especie de balada al comienzo, pero luego de algunos minutos sorprende, pasado los dos minutos, con una de las secciones más duras de la placa, por medio de un potente riff que ejecutan Box, Rimmer y Lanzon al unísono, logrando un corta pero contundente demostración de poder por parte de la banda. En Looking At You encontramos otro de los temas más rápidos del disco, pero no se confundan, estamos hablando de Uriah Heep, así que no esperen nada demasiado veloz tampoco, pero si lo suficiente como para recordarnos que la banda siempre ha contado y nunca ha dejado de lado esa parte más heavy que los ha acercado a nuestros oídos durante todos estos años. Es una canción corta y al hueso, para nada pretenciosa, pero que cumple cabalmente con su función de entretener y hacer gozar de buen heavy rock a quien la oye.

Luego viene un verdadero temón, Can’t Take That Away, que es ligeramente rápida e incluye una línea melódica general que logró convencerme de inmediato, convirtiéndose en uno de los cortes que más he repetido desde que me hice del disco. Las cabalgatas en el bajo, el sólido trabajo en las teclas, la precisión en la batería, los duros riffs y la siempre potente voz de Shaw, lo transforman en uno de los puntos más altos del disco, me recuerda un poco a algunas cosas del disco Innocent Victim, quizás la distorsión en la guitarra de Box, pero bueno, los más asiduos a la discografía de la banda podrán decirme si me equivoco.

A continuación nos encontramos con Jessie, que debe ser de las más rockeras del álbum, junto a la espectacular Kiss The Rainbow, canciones que deberían agradar a cualquiera que siga y conozca un poco de la historia de esta gran agrupación inglesa, y en las que destaca la importante labor de Bernie Shaw, quien gracias a líneas vocales de fácil escucha y muy agradables al oído, nos va encantando al punto de aprendernos las melodías con tan solo un par de oídas.

Cierran la placa con Say Goodbye, un duro corte de hard rock en donde predominan los potentes riffs de Mick, el espléndido trabajo de Gilbrook en los tarros y las brillantes intervenciones de Lanzon en las teclas, quien desempolva un corto y sobrio, pero notable solo mediando la canción. Recordemos que el sonido Hammond y su estampa es parte vital de la escuela que la banda ha dejado para la posteridad, sonido que muchas veces se echa de menos en otras agrupaciones del estilo.

Es así como termina Outsider, otra placa digna de la discografía y el legado que esta banda inglesa ha cultivado a lo largo de sus ya más de cuarenta años de historia. Una verdadera cátedra de hard rock, puro, duro, directo y del alma. Recordemos que son músicos que perfectamente podrían estar retirados viviendo de las regalías que dejan sus anteriores placas, pero por el contrario, han decidido seguir dando vueltas en el mundo del rock, y lo que es mejor, entregando aun buena música. Respetos y gracias para ellos.

 

One Minute es el primer single de lo que será el nuevo trabajo de los veteranos ingleses de Uriah HeepOutsider será lanzado en junio de este año vía Frontier Records.

A través de su sitio oficial, TOBIAS SAMMET publicó detalles de las sesiones de grabación del próximo álbum de AVANTASIA. Además aprovechó de referirse al trabajo realizado por Russell Gilbrook (URIAH HEEP), quién fue el encargado de grabar las baterías para dicho álbum:

«¡Russell es un baterista asesino!, realmente poderoso: Cuando Eric Singer me dio su calendario para el año 2012 y lo mucho que estaría involucrado con KISS, supe que tenía que encontrar un baterista, así que en virtud de la necesidad traté de añadirle un nuevo sabor a AVANTASIA. Recordé haber visto a URIAH HEEP hace algunos años y de que quedé muy impresionado por la forma en que el baterista maltrataba a su pobre kit de batería, golpeando como un monstruo hasta hacerlo pedazos, pero manteniendo la dinámica y el groove. Sabía que si alguna vez necesitaba de un baterista, me gustaría trabajar con este tipo. Y ahora, después de que la grabación se ha completado, sé que ha sido muy buena decisión.

Si miran el pequeño clip en el sitio web estarán de acuerdo. Russell es un monstruo y el sonido de la batería es increíble. Asimismo, el estudio debe tener la mejor habitación para grabar baterías en que he estado. Clientes anteriores como Roger Whittaker, Truck Stop, Rammstein, Sarah Brightman y Herzbuben Wildecker sabían por qué se fueron al Vox-Klangstudio … ¡Estoy extraordinariamente contento! «!

La veterana banda inglesa Uriah Heep acaba de lanzar este año su vigésimo tercer álbum de estudio, toda una hazaña considerando los incesantes cambios  de personal que han sufrido desde su formación en 1969.  Pero la hazaña es aún más grande si hablamos de un disco que logra cautivar tan fácilmente como lo hacen con este Into The Wild, un álbum que rescata gran parte de la esencia de antaño, actualizándola y sonando plenamente vigente.

Si hay alguien a quien debamos darle las gracias por que aún podamos contar con trabajos como este, esa persona es Mick Box, guitarrista y único miembro original que se mantiene activo en la agrupación, quien con su persistencia y determinación se ha negado a dejar morir en el olvido a una banda que, a nivel global,  siempre se mantuvo un par de escalones más abajo que Deep Purple y Black Sabbath, pero que en definitiva pesa tanto dentro de la concepción de lo que hoy conocemos por heavy metal, como los dos nombres mencionados, incluso podría decirse que, musicalmente, sus primeras placas son como un cruce de ambas agrupaciones.  No por nada es una de las bandas preferidas de Mr. Kai Hansen y Fenriz de Darkthrone, no por nada bandas como Vintersorg, Angel Dust, Tad Morose, Narnia, Liege Lord, Nightingale y Metalium, junto a otros nombres, se reunieron hace algunos años para rendirles tributo en un disco, no por nada Kürsch y Schaffer  decidieron llamar Demons & Wizards a su proyecto paralelo.  La huella que han dejado es innegable, pero injustamente nunca se les dio el lugar que merecen en toda esta historia.

Para esta ocasión los ingleses han seleccionado once cortes a través de los cuales hacen un recorrido por su extensa discografía, recogiendo elementos que podemos encontrar en gran parte de sus álbumes anteriores, pero siempre con un sonido renovado y una producción actual.  Este no es un disco editado solo por sacar otro al mercado, se nota la dedicación, se nota la energía, se nota el deseo de seguir en la carretera porque les place hacerlo y, lo más importante, porque aún tienen buena música que entregar.

Como les decía, acá encontraremos de todo un poco.  Canciones muy enérgicas como la inicial Nail On The Head, con un riff potente y sencillo que se repite en prácticamente toda la canción, con algunas obvias variaciones por aquí y por allá y con un coro  que te seguirá un par de días: “We hit the nail right on the head, we hit the nail right on the head… Over and over again”.  Más rápida y aún más catchy resulta ser I Can See You, cuyo riff inicial, muy heavy/rock, recuerda un poco a Hocus Pocus. Es una canción eminentemente Heep, sobre todo cuando llega el coro “I can hear you, I can touch you, I can see you… in my head” con esas voces más delicadas y suaves que eran tan características de esta agrupación en los años setenta.  Si conocen a la banda, les gusta, o simplemente si les gusta el buen hard rock, probablemente con esas dos canciones ya deberían estar enganchando con la placa.

En la tercera posición tenemos el tema homónimo, Into The Wild, uno de los más pesados del disco, es rápido, muy rockero y en el destacan el duelo entre la guitarra de Mick Box y el teclado Hammond de Phil Lanzon en la sección de solos, además de la potente garganta del señor Bernie Shaw, quien se ha ganado y tiene más que merecida la plaza de vocalista en la banda.  Personalmente me declaro un fan de Uriah Heep, sobre todo de su etapa setentera cuando en ella se encontraba el desaparecido David Bryon y me costó mucho trabajo aceptar los discos con otros vocalistas, incluso los que grabó John Lawton, otra de las voces insignes en la historia de este grupo, por cuyas filas han militado nada menos que seis cantantes, pero debo reconocer que Shaw es dueño de una estupenda voz, de una potencia, carisma y versatilidad que ya no se encuentran con facilidad en estos días.

Money Talk, la siguiente en la lista, es otro corte potente, más lento que las anteriores y con un leve aire progresivo en su estructura, así como también muy similar a lo que actualmente están haciendo sus coterráneos de Deep Purple, de hecho el tema que abre la última placa de los también ingleses, lleva por título Money Talks (con “s” final) y si bien hay algunas similitudes, me quedo definitivamente con este de Uriah Heep, que tiene más fuerza, mas “punch” si se quiere y en donde Russell Gilbrook brilla tras los tarros, con un notabilísimo trabajo, el que comienza a hacerse notar sobre todo pasado el minuto tres de la canción, realmente fuera de serie .

Para la creación de I’m Ready, al parecer Mick Box estuvo repasando el trabajo de Blackmore antes de dar con los riffs, ya que recuerdan mucho al Ritchie noventero de discos como The Battle Rages On… de Deep Purple o Stranger in Us All de Rainbow, esto a pesar de que Box posee un estilo muy particular y reconocible para tocar, lo que en todo caso se encarga de dejar claro con los solos de esta misma canción.

En la siguiente pista tenemos a Trail of Diamonds, estupendo tema que comienza lento, casi “baladesco”, muy similar a lo que la banda hacía en los setenta, incluso la voz de Shaw recuerda un poco a David Byron, todo muy similar a aquellas piezas más calmadas, largas y épicas que la banda acostumbraba a componer en sus primeras placas, sin embargo, pasados los dos minutos más menos, la tranquilidad se rompe de improviso con un afiladísimo riff que incluso descoloca un poco, al punto que se llega a percibir totalmente fuera de lugar.  En definitiva el riff da paso a una sección más rápida y más fuerte que lo que estábamos escuchando.  Todo dura cerca de dos minutos más y luego regresan a como era en un principio.  Es interesante el contraste que logran y aquella sección más rápida es bastante entretenida, pero la parte calmada de la canción es tan Uriah Heep, con esas melodías vocales casi celestiales y tan características de la banda, que me hubiera encantado que fuera así en su totalidad y que no tuviera ese interludio, que en todo caso no es algo que la banda no haya hecho antes, solo que en este caso el cambio es demasiado abrupto, de hecho parece otra canción.

Southern Star y Believe son cortes que gustarán mayormente a aquellos que no tengan problema alguno con la etapa ochentera de esta agrupación.  Ambos muy buenos temas, pero muy genéricos.  Personalmente lo que más destaco son las líneas vocales durante los coros de las dos canciones.  En Uriah Heep el trabajo vocal siempre ha sido un aspecto de cuidado y muy importante para la banda, una de las pocas en donde todos sus integrantes hacen coros, tanto en estudio como en vivo, por lo mismo hay mucho énfasis en la creación de líneas vocales que conserven la marca registrada de la banda, pero que además sean de fácil llegada y eso está plenamente logrado en canciones como las que estamos comentando, sobre todo en la segunda de ellas.

El noveno tema de Into The Wild lleva por título Lost, un mid-tempo intenso, pesado, sin grandes variaciones durante su desarrollo, con un gran trabajo nuevamente por parte de Gilbrook en batería y de Lanzon en las teclas, quien logra una perfecta comunión entre su labor y los riffs de Box.  A mi parecer uno de los mejores cortes del disco, pero… es imposible no acordarse de Perfect Strangers de Deep Purple.  La similitud en el riff principal es importante y la canción misma termina casi de forma idéntica, pero de todas maneras eso no obsta para decir que se trata de un gran tema, que se deja oír con mucha facilidad y que en definitiva se trata de uno de los puntos altos de la placa.

El siguiente  corte, T-Bird Angel, tiene un inicio interesante a través del sonido Hammond de Lanzon, al que luego se suman las distorsionadas cuerdas de Box, ambos en conjunto derivan a un riff potente, de buena factura, pero luego todo se diluye en un medio tiempo bastante calmado, guitarras sin mucha distorsión y algo descafeinado a decir verdad, con algunos pasajes llamativos, pero redundante en la fórmula.  En definitiva un tema que pintaba para bueno se transforma, a mi parecer, en un corte que no trasciende mucho al formar parte de un disco con tantas buenas canciones.

Cierra esta entrega Kiss of Freedom, un mid-tempo de más de seis minutos que va variando en intensidad al contar con espacios abiertos, en donde destaca la delicada melodía proveniente del teclado; luego en el coro, que es muy pegadizo, Mick Box pisa el pedal, dándole mayor peso al hacer presente su guitarra con más fuerza y distorsión.  La velocidad y tónica se mantienen a lo largo de toda la canción, un ir y venir entre aquellas partes más suaves y las más distorsionadas, y desde ese punto de vista se torna un tanto –innecesariamente- largo.

Into The Wild claramente no logrará poner a los Heep de vuelta en la primera línea de la música actual ni tampoco llegará a estar entre lo mejor que la banda ha hecho, esa época quedó atrás en discos como Very ‘Eavy Very ‘Umble, Look At Yourself, Demons and Wizards o The Magician’s Birthay, pero no por eso deja de ser un gran álbum, que sorprende, que tiene pocos y mínimos puntos débiles por donde atacarlo, hecho con convicción, fuerza y verdadera pasión… ¡rock con bolas! Son tipos que llevan haciendo esto por más de cuarenta años, más años de los que muchos de nosotros hemos vivido y que a juzgar por lo que acá se puede oír, están lejos de retirarse o de colgar sus instrumentos.  Un regalo para todos los heepsters que siguen a la banda y para quienes no los conocen, un buen disco como para comenzar a hacerlo.  Hace muchos años que no disfrutaba tanto con una nueva placa de estos ingleses.