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Después de tomarse un tiempo y ordenar las cosas en casa, Triboulet llegan con una formación renovada a presentarnos “Quest for Hope”, obra conceptual correspondiente a su segundo trabajo de larga duración. En esta incursión encontramos en las voces a Paulo Domic (ex Inquisición), América Paz (ex Polímetro) en el bajo y Miguel Quiroga tras las baquetas. Para completar la alineación, se mantienen Nicolás Sáez en teclados y Benjamín Bello (ex Rising Angel) junto con Maximiliano Jaque en guitarras.

Presentados los protagonistas, nos dirigimos directamente con “Quest for Hope”, que en su historia sitúa a la tierra en un tiempo de catástrofe y su desarrollo se prolonga en más de una hora musical.

Abriendo el disco nos encontramos con Earthlings, una interesante introducción que nos lleva a un ambiente futurista y de desolación, perfecto para dar pie a New Horizon, una canción que va a media máquina en cuanto a tiempo, de base comandada por la batería y exponiendo los elementos musicales a medida que avanzan los minutos. Paulo Domic hace un excelente trabajo en las voces y la atmósfera creada por las guitarras de Bello y Jaque va aumentando en fuerza, estableciendo varios pasajes progresivos para que los solos de guitarra y teclado tomen protagonismo. Una base contundente por parte de América  y Quiroga. En definitiva, lo que esperamos de un arranque de disco, fuerza, técnica y una lograda melodía.

Hope va en mayores revoluciones, poderosa composición con las guitarras de protagonistas en su inicio y en gran parte de este viaje, Melodic Power en plena esencia. La ambientación generada por Nicolás Sáez en teclados es perfecta, siendo partícipe en instantes muy claves. La banda suena muy afiatada y el coro es bastante perfecto y pegadizo.

Outlaws tiene unos riffs bastante pesados, headbang asegurado desde el primer segundo con atrayentes quiebres de ritmo, revelándonos un mayor nivel de complejidad y madurez alcanzada por el grupo. Domic es acompañado en varios momentos con voces de apoyo, mostrando una mayor versatilidad en su interpretación y el compás sigue fuertemente marcado por la batería de Quiroga.

En línea progresiva continúa The Awakening,  con una tónica más experimental desde su apertura hasta los solos. La voz de Domic es potente, usando su recurso de voz rasposa y va creando un buen contraste con las voces limpias que lo van apoyando. El trabajo de guitarras de Bello y Jaque nos siguen enseñando que esta asociación está funcionando muy bien.

Con un enfoque AOR, Nowhere to Nowhere es el quiebre en la estructura del disco, una balada efectiva que da descanso a los compases musicales presentados anteriormente.

Si conociste a Triboulet por su anterior trabajo (“The March of the Fallen”) y extrañabas la música más vertiginosa presentada en esa placa, The Day the Earth Stood Still viene a compensar en parte esa búsqueda. Velocidad y melodía se unen desde un comienzo para dar paso a una base rítmica marcada por América y Quiroga, donde volvemos a disfrutar de los riffs y la fuerte cohesión que tiene la agrupación ahora en cada cambio de tiempo.

Con Ignorance Is Bliss vuelven a los cambios de estructura, con teclados discretos de base que aportan de manera justa y no exagerando su participación en los momentos veloces y los calmados. La interpretación de Domic nos vuelve a expresar diferentes matices y muestra todo su esplendor en los segundos finales de esta pieza.

Los arreglos iniciales de White Canvas tienen un interesante toque oriental, anticipando que la velocidad se quedó atrás y da paso a la perspectiva progresiva patente en esta placa. En terrenos similares y de una madurez compositiva sigue To the End, en una faceta cercana al Rock progresivo con tintes metálicos, acentuando el trabajo vocal en grupo y a nivel individual, la instrumentalización de cada uno tiene espacio suficiente para brillar y destacar por sí mismos.

En la recta final, Last Goodbye es la segunda balada, con una diferencia marcada en ritmos y ejecución respecto de Nowhere to Nowhere, aumentando su intensidad y bajándola a medida que pasa el tiempo, formando un vaivén interesante de oír.

Para cerrar, Disclosure es un final extenso y épico. Sus nueve minutos nos detallan fragmentos oscuros y complejos, con énfasis en las guitarras siendo líderes en toda esta estructura y poderosas en sus minutos finales con grandes duelos de guitarra y teclados.

Quest for Hope” es un trabajo interesante de escuchar y marca un antes y un después en cuanto a nivel compositivo de Triboulet, que desde su reorganización está definiendo un sonido particular y con expertise por la trayectoria de sus integrantes. Sus composiciones van desde el Power, Heavy, Rock y sobre todo el Metal Progresivo, generando una mezcla con bastante consistencia.

Review: Pedro Herrera