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Cain's Offering

CAIN’S OFFERING, banda finlandesa conformada por los miembros de STRATOVARIUS Timo Kotipelto en voces y Jens Johansson en teclados, el ex-SONATA ARCTICA Jani Liimatainen en guitarras, Jonas Kulhberg en bajo y Jani Hurula en batería, tocó por primera vez en vivo en Tokyo el día de ayer, como parte del tour promocional por Japón de su último trabajo «Stormcrow» lanzado el año pasado.

kotipelto

RockOverdose entrevistó al vocalista de STRATOVARIUS Timo Kotipelto y le consultó sobre su habilidad vocal actual, en especial por su desempeño en el recientemente lanzado «Eternal«:

“Pienso que mi calidad vocal actual es mejor que en muchos años. Básicamente perdí mi voz completamente el 2010, en el tour con HELLOWEEN. Por lo que se agarré esta bacteria de la comida o lo que sea, y realmente arruinó mi vida por 2 años. Me costó 2 años tener mi voz de vuelta. Pero ahora es mucho más fácil cantar. Probablemente más fácil que cuando tenía 25. Todo parece cambiar cuando te vuelves más viejo. Para algunos es más difícil mantener las notas altas, pero en este album creo que hay notas muy altas, así como también hay unas muy bajas, hay mucha variedad. No es mi idea cantar lo más alto posible y alguna veces ni siquiera me gusta. Como cuando Tolkki compuso canciones como «Find Your Own Voice» ¿Qué mierda? ¿Por qué tengo que cantar como BJORK? No tiene ningún sentido. Pero quizás en ese momento lo tenía, Quizás él quería castigarme. La verdad es que no se. Pero ya termine con eso, puedo cantar muy alto y la gente que conoce STRATOVARIUS, saben que yo sé como cantar alto. Pero pienso que mi voz es mucho mejor cuando uso un registro alto que cuando uso un registro muy alto» comentó Kotipelto.

 

Hablar de Stratovarius es, básicamente, hablar de Power Metal sin más. Hablamos de quizás la banda que identificó el Power Metal durante la década de los 90′ y hasta principios de la década del 2000, momento en que definitivamente el derrotero de maravillas que era la mente de Timo Tolkki, genio guitarrista que fue capaz de componer los más grandes himnos de esta tan importante banda, se fracturó. En lo personal, podría identificarme como un viudo de Tolkki, pero más que de él, un viudo de quien fue, porque en realidad es fácil observar la discografía de la banda y tomar «Elements Pt. 1″ como su última obra maestra, en los próximos dos discos lanzados claro que encontramos excelentes temas, buenas composiciones, pero ya no es posible decir que grandes discos (hablamos de «Elements Pt. 2″ y «Stratovarius») y para qué hablar de los proyectos “tolkkianos” que siguieron a Strato. Aunque hay que ser justos, el demo de Revolution Renaissance grabado por Stratovarius tenía mucho potencial, mucho más del logrado por el proyecto del mismo nombre.

Una de las cosas que se puede apreciar como más anecdóticas de la banda es que en su actual alineación no existe absolutamente ningún miembro fundador (Staffan Stråhlman en las guitarras, John Vihervä en el bajo, Mika Ervaskari en los teclados y Tuomo Lassila en la batería y las voces). Si bien esta formación bajo el nombre de Black Water no alcanzó a grabar nada, éste fue el comienzo de todo, aunque finalmente el debut de Stratovarius, Fright Night, fue completamente compuesto por Tolkki, lo que marca claramente la importancia para el estilo de este otrora genio. Claro está que aunque «Fright Night», «Twilight Time», «Dreamspace» y «Fourth Dimension» son sendos discazos, no fue hasta que se conformó la formación clásica de la banda, esa que tenía a Tolkki en la guitarra, a Jörg Michael en la batería, Jens Johansson en los teclados, Jari Kainulainen en el bajo y Timo Kotipelto en las voces, que la banda explotó hacia la fama mundial con un sonido que todavía mueve corazones, yendo en escalada constante desde ese mítico «Episode», pasando por el «Visions», a gusto personal descansando un poco con «Destiny», pateándonos al cielo con «Infinite», relajándonos con «Intermission» para finalmente terminar esta tremenda escalada con «Elements Pt. 1″.

Aquí esa escalada de genialidad parece haber tocado su punto cúlmine ya que el próximo disco, Elements Pt. 2, si bien tiene buenas composiciones, no alcanza a ser un gran disco en comparación con sus antecesores, aunque estos dos últimos discos fueron creados juntos y lanzados con meses de diferencia, ya que originalmente sería un álbum doble. Entonces vino la debacle que todos recordamos, el grupo dividido en dos bandos, Tolkki con una supuesta crisis nerviosa que deriva en su diagnóstico de Trastorno Bipolar, el anuncio de Miss K. como nueva vocalista, las fotos de Tolkki ensangrentado, dimes y diretes, hasta que finalmente se anuncia la reunión y lanzan «Stratovarius», para muchos (y quizás sea así) el peor álbum de la banda, aunque no se puede negar que el contenido conceptual de las canciones de este álbum es bastante bueno, desgraciadamente lo musical deja mucho que desear y dificulta prestarle atención a lo demás. Kainulainen es despedido por Tolkki, la banda se vuelve a dividir, Tolkki anuncia que la banda muere, decide irse con las composiciones del nuevo disco y crear un nuevo proyecto con el nombre que tendría el disco, Revolution Renaissance, para finalmente dejarles el nombre de la banda a los tres “clásicos” que quedaban (Kotipelto, Johansson y Michael).

Entonces el 2009 empieza una nueva era para la banda con Kotipelto y Johansson componiendo y se nota, la influencia de los teclados y los sintetizadores es clara en «Polaris», «Elysium» y «Nemesis», lo que a muchos no terminó de convencer, especialmente a los “viudos de Tolkki”, pero que en ningún caso son malos discos, tampoco son excelentes ni los podemos emular con las obras de arte que nos dejó la formación clásica. Pero por fin llegamos al 2015 y Stratovarius realmente sorprende, porque tras escuchar lo nuevo de Cain’s Offering era fácil esperar algo así de recargado y que no llegara a cumplir las expectativas, pero nada más alejado de la realidad, del producto final, y la banda lanza este “Eternal”.

My Eternal Dream abre el disco y comienza con un toque sinfónico que decanta inmediatamente en una batería que nos recuerda a Michael y unos arreglos en que Johansson se luce, con el bajo de Lauri Porra (quien llegó a la salida de Kainulainen) creando una excelente base rítmica junto a la batería. Una de las cosas que más preocupa es lo forzada que se escucha la voz de Kotipelto desde su entrada, quien a pesar de hacer un buen trabajo no logra lucirse como lo hacía antaño, de hecho se mantiene en un registro parejo y bastante grave para lo que nos tiene acostumbrados, pero que de todas maneras, en su conjunto, lograrán reencantar a muchos de los que se sintieron “abandonados” por el nuevo sonido de la banda, un Power Metal digno de lo que todos esperamos de estos iconos del estilo.

Shine In The Dark se abre paso manteniendo el nivel con un Kotipelto mucho más cómodo y luciendo mucho más, lo mismo con la guitarra de Matías Kupiainen, regalándonos una lírica de agradecimiento a alguien, una letra fácilmente interpretable como una carta a una madre o padre, es un punto bastante alto en el disco, que nos devuelve completamente la fe en el grupo, esa misma fe que quizás tímidamente se asomaba con los últimos tres discos, con este tema se confirma fácilmente.

Lo siguiente, Rise Above It, inicia sin tanta intervención del teclado y derechamente con un juego de todos los instrumentos armando un ambiente de Power. No obstante, se mantiene a una velocidad menor a lo logrado en los dos temas anteriores, mostrando más poder que velocidad, sobre todo en las líricas y con un pasaje sinfónico con un coro de voces “oh” que le da un toque de magistralidad, acompañado de un excelente solo que ayuda considerablemente a no extrañar a Tolkki, lo que si consideramos el título y la lírica, parece ser la idea.

El álbum continúa con Lost Without A Trace, un comienzo bastante más nostálgico sin perder para nada la potencia, una muy buena midtempo en que definitivamente Kotipelto se escucha notablemente más cómodo. Una estructura a ratos pesada, donde el bajo parece ser el protagonista entre los demás, un pasaje a teclado y guitarra que lleva al solo del tema donde nuevamente se luce la guitarra y se convierte también en uno de los puntos más altos del disco, aunque por razones muy distintas a lo logrado en Shine In The Dark.

Feeding The Fire inicia con un pequeño guiño a la gran S.O.S. en los teclados, olvidándola rápidamente para dar paso a otra excelente composición. Una pieza que muestra lo sólida y madura que es ya esta nueva era de Stratovarius, manteniendo en alto los sentidos para lo que fácilmente podría convertirse en uno de los caballitos de batalla de este disco con el que no tendrían problemas en mover a un festival entero con una lírica que llama a ser el combustible del motor, a decidirse y actuar por lo que queremos, muy en la línea del mensaje en «Elements Pt. 1″.

In My Line Of Work comienza con un sonido muy espacial, a gusto personal, pero baja rápidamente a la Tierra regalándonos una pieza potente y con velocidad, donde las voces se ven constantemente apoyadas por los coros pero que no logran opacar el trabajo que logra Kotipelto, quien a estas alturas ya nos hizo olvidar el bajo nivel que nos entregó en la apertura del disco, lo que queda casi como anécdota y nada más. Aquí Johansson se manda un solo sobrio y preciso que nos recuerda no está tan loco como muchas veces parece, siendo el tema donde la batería menos luce pero manteniendo un buen nivel.

Man In The Mirror entra con la voz de Kotipelto apoyada por el bajo y el teclado, para dar paso a un pasaje un poco extraño, con toques electrónicos que no terminan de convencer del todo que luego se transforma en una potente declaración de principios, un llamado a luchar contra uno mismo, con una batería sumamente pesada, usando el doble bombo de forma precisa, lo que logra darle la potencia exacta al tema. Johansson se luce con la ambientación y en una especie de corto duelo con Kupiainen. Éste, si no fuera por ese extraño interludio electrónico, sería el punto más alto del disco, con potencia, velocidad, contenido y la oportunidad de todos para lucirse, una excelente pieza en un excelente disco.

Acercándonos al final aparece un himno como Few Are Those, la que inicia con un pasaje de piano que acompaña la voz de Kotipelto para dar paso a una potente interpretación, donde definitivamente Kotipelto se escucha cómodo y potenciado, funcionando excelente tanto en los pasajes lentos y bajos como en los altos y rápidos, dejando en claro que, al menos en estudio, no ha perdido su esencia, terminando el tema con un alargado fading. A estas alturas ya no se puede hablar de puntos altos del disco porque ya nos dimos cuenta que el disco completo es un punto alto que tiene puntos más bien moderados, porque tampoco podemos encontrar puntos bajos.

Antes de terminar: Fire In Your Eyes, la balada obligada en las obras de Stratovarius, esas composiciones donde a Kotipelto le gusta, desde siempre, mostrar que no es sólo un vocalista de metal, sino un gran artista. Esta powerballad, permite que toda la banda se luzca, manteniendo la potencia de la base que logran Pilve y Porra, además del ambiente que Johansson crea con sintetizadores y piano, la nostalgia que Kotipelto logra transmitir en su interpretación y Kupiainen que le logra dr un toque a “powerballad ochentera fresca del siglo XXI”, una muy buena composición que debes no conocer a la banda para que no te guste.

Como todo tiene su fin, llegamos a The Lost Saga, iniciando con un coro épico que recuerda piezas cinematográficas como El Señor de los Anillos se abre paso el tema más largo del disco (11:40), luego continua un acompañamiento metalero obvio a este comienzo para dar paso a un tema rápido, potente y épico, algo no muy común en la banda pero que funciona excelente, incluso recordando a algunos pasajes musicales creados por el gran Tuomas Huolopainen, como queriendo decir “oigan, no sólo Tolkki tenía buenas ideas, escuchen esto!”. Realmente es un final elaborado con la intención de mostrar que esto es Stratovarius hoy, que no le deben a nadie y no extrañan a nadie, que son capaces de componer estas potentes obras, con pasajes intrincados y que demuestran de qué están hechos cada uno de sus miembros, con un intermezzo de relajo donde Matías, Jens y Timo se relajan y nos relajan, para permitir a Kupiainen deleitarnos con un solo que nos recuerda a los momentos más inspirados de Tolkki que dejan claro definitivamente que nuestro querido Stratovarius dejó atrás la búsqueda de un nuevo sonido propio.

Cuando nos damos cuenta que los cincuenta y cuatro minutos y fracción terminaron, claramente no deja ningún gusto a poco como pudieron dejar quizás los discos anteriores. Al contrario, quedamos con ganas de más y esperando que pronto podamos escuchar nuevas composiciones en esta línea que el nuevo Stratovarius ya definitivamente está trazando. Veintisiete años de historia ya han transcurrido, muchos cambios en el estilo y en la formación, anécdotas, escándalos, pero por sobre todo, grandes obras de arte nos ha dejado esta gran banda que hoy nos vuelve a demostrar que el Power Metal no está muerto ni piensa estarlo; que Stratovarius, liderada por Timo Kotipelto en las voces y Jens Johansson en el teclado, acompañados por Lauri Porra en el bajo, Matías Kupiainen en las guitarras y Rolf Pilve en la batería, está lejos de dejar de entregarnos la magia de este estilo, esa potencia y elegancia que sólo se encuentra en el Power Metal. Los viudos de Tolkki cada vez van teniendo menos espacio para hablar mal de una banda que se ha sabido reinventar y crear un nuevo sonido para la banda que, definitivamente, sigue siendo Stratovarius.

 

Cuando Jani Liimatainen, Timo Kotipelto y Mikko Härkin tienen una banda que el 2009 nos regaló un excelente y hermoso Gather The Faithful, sólo se puede esperar que el siguiente trabajo de Cain’s Offering tome como base ese nivel, no baje ni un escaloncito de ese piso. Entonces anuncian cambios en la alineación donde, podría decirse, lo más relevante es que los teclados de Härkin pasan a manos del gran Jens Johansson, lo que te hace esperar con más ansias el próximo disco.

Pero tengo que ser honesto… ¡me cargó Stormcrow! Bueno, sólo a la primera escucha me molestó, me pareció muy plástico, pero algo me llamó considerablemente la atención: estuve todo el día tarareando el tema inicial, Stormcrow, en mi cabeza y en la noche pensé “vaya, en realidad no es tan mal disco”, así que a la segunda escucha le presté mayor atención, sin tanto prejuicio de lo que quería que el disco fuera y dedicándome a escuchar lo que finalmente el disco es, una mezcla de Power Metal clásico con un poco pomposidad, así que a lo que vinimos.

Stormcrow comienza con su tema homónimo directamente con el “coro coral” (no se me ocurre otra forma de describir a un coro cantando el coro de la canción), un poco de música como uno la esperaba en este disco pero con arreglos orquestales un poco recargados. Kotipelto entra en un momento muy Power Metal de la canción, que permite disfrutarla hasta que en el puente y coro nuevamente se recarga hacia lo orquestal que a mí, por lo menos, me parece innecesario. No obstante, la letra es muy potente y eso lo podemos observar en todo el disco, que no es menos.

The Best Of Times comienza con un teclado que muestra a Jens en una faceta un poco pop pero que no afecta mucho el producto, Kotipelto hace su entrada en una nota parecida y, la verdad, siento que no ayuda mucho. La música toma un poco más de velocidad, un sonido más powermetalero pero aun así queda un poco al debe, especialmente con unos pasajes de voces difuminadas que siento no encajan bien en un trabajo como el que esperábamos pero, en el resultado final, de hecho sí logran encajar. Prácticamente en la otra vereda (si hablamos de letras) viene A Night To Forget, empieza como una poderosa midtempo, con la voz de Kotipelto sobre el bajo de Jonas Kuhlberg, la batería de Jani Hurula y un ambiente creado por Johansson, Liimatainen hace su aparición con una suave guitarra acústica para dar paso a un ensamble bastante más poderoso pero sin la pomposidad de los temas anteriores, sólo el coro suena un poco cargado pero sin llegar a molestar para nada, siendo el tema mejor logrado hasta el momento.

I Will Build You A Rome, comienza intempestivamente con un toque que recuerda mucho a algunos pasajes de Sonata Arctica y mantiene el alto nivel musical logrado con el sencillo anterior, dejando de lado la pomposidad del principio, dándole al disco el ambiente que esperábamos, con un pequeño (muy pequeño) duelo entre Johansson y Liimatainen para un poco más adelante unirse en una suerte de solo a la par, mostrando que no por nada sus nombres son grandes dentro de la escena del Power Metal mundial. Una invitación a fugarse que más de algún gringo va a dedicar.

Bajamos nuevamente las revoluciones y pasamos a Too Tired To Run, una balada donde los teclados de Johansson se lucen pero la voz de Kotipelto deja con la sensación que pudo haber hecho un mejor trabajo. Musicalmente está muy bien hecho, teniendo un corte desde una sencilla balada común y corriente a una balada casi épica, que no aporta mucho a lo que uno quisiera escuchar, pero sirve para relajarse y reflexionar un poco en esos amores que ya fueron, sin restarle tampoco al álbum en su totalidad. Mención especial para el final con la canción del adiós en el teclado de Johansson. Constellation Of Tears entra directamente con Power Metal puro, Kuhlberg haciendo recordar a Stratovarius y Kotipelto mucho más cómodo, jugando más en su juego y pudiendo lucir mejor sus dotes. Un tema excelentemente logrado, sin ninguna sobrecarga, exactamente lo que creo esperábamos escuchar en la segunda entrega de esta superbanda, con pasajes que realmente recuerdan mucho a Stratovarius, lo que hace sentir que las manos de Kotipelto y Johansson estuvieron muy fuertemente involucradas en la composición de este sencillo, no decepcionando para nada. Cabe destacar que la velocidad y potencia del disco generan cierta disonancia con el contenido de la canción, una letra más bien triste con un sonido tan jovial que invita a replantearse un poco nuestra forma de ver y vivir la tristeza o, mejor dicho, los acontecimientos tristes de nuestra vida, especialmente los de tipo amoroso.

Manteniendo el ritmo hace su entrada Antemortem, con más arreglos orquestales que a momentos hacen sentir un poco recargado el tema, aunque no alcanzan niveles saturadores, inyectando energía hasta por si acaso, mezclando de manera maestra pasajes orquestales, powermetaleros y hasta progresivos, notando ciertos guiños a sonidos como el de Nightwish por momentos, pero sobre todo, siendo puro Power. Sin bajar la velocidad entra My Heart Beats For No One, aunque la velocidad dura sólo durante la intro, bajando al momento de entrar las voces, manteniendo una especie de midtempo que desaparece en el coro donde volvemos a la velocidad inicial, con los arreglos de rigor que le dan un toque bastante potente al tema, aunque quizás podría haber sido menos cortante el cambio entre una parte y otra dentro de la canción.

Para mí, lejos, lo mejor del disco es I Am Legion, una pieza instrumental que nos regala seis minutos de genialidad musical, empezando con una ambientación medieval que nos transporta a una planicie escocesa y allí, entra toda la potencia que el Metal y unos arreglos orquestales bien entremezclados nos pueden dar, el paseo que nos propone entra en una vorágine de velocidad que sólo hacen más exquisito este tema que le da un aire de frescura a este trabajo, teniendo una parte media totalmente orquestal, luego acompañada por la guitarra melódica de Liimatainen, para recuperar toda la potencia de la exquisita mezcla lograda. Rising Sun, el siguiente track, comienza como saliendo de ese paisaje tomando velocidad para volar, dándole paso a una excelente base de bajo sobre la que Kotipelto suena nítido, convirtiéndose rápidamente en uno de los puntos altos de esta placa, una orquestación sobria y buenos arreglos musicales, recordando que a pesar de todo éste sigue siendo, primero que nada, un disco de Power Metal.

Pareciera que Cain’s Offering quisiera perpetuar la fórmula de cerrar el disco con una suerte de balada, tal como en Gather The Faithful lo hicieran con Elegantly Broken, esta vez On The Shore busca repetir esta fórmula con una elegante pieza midtempo, una especie de power ballad, tan elegante como la utilizada para cerrar el álbum anterior, sólo que un poco más potente, que definitivamente logra relajar todas las exaltaciones que pudieran haber producido los altibajos del disco para cerrar de una manera tranquila y a gusto. Pero para nuestros amigos japoneses esto no termina allí, sino que cuentan con el bonustrack Child Of The Wild, un tema que en su fórmula es básicamente un himno de Power Metal, con todo lo que uno busca en el Power clásico con el agregado de arreglos orquestales que le dan un final potentísimo digno de un disco de una superbanda, siendo uno de los puntos más altos de esta producción que no dejará a nadie indiferente. Muchos lo odiarán, muchos lo amarán, pero lo cierto es que definitivamente no es el disco que muchos esperábamos, no es ni peor ni mejor, pero sí creo que es diferente a lo que teníamos en mente.

Muchos pensamos que Cain’s Offering traería de vuelta ese sonido que extrañamos tanto de Stratovarius como de Sonata Arctica, con Gather The Faithful parecía que iba a ser así, pero indudablemente decidieron buscar un sonido más propio, donde Liimatainen abrió un poco la puerta y no compuso solo, por lo que muchos pasajes se parecen notablemente a lo que Kotipelto y Johansson hacen e hicieron en Stratovarius, pero no por eso es un mal disco, sino que más bien deja con un gustito a poco por las expectativas generadas más que por el producto final, aunque tanto arreglo y pomposidad parecen jugar más en contra que a favor de este Stormcrow. Esperemos que puedan girar para que tengamos la posibilidad de evaluar estos sonidos en vivo que es donde en verdad se ven los gallos.

 

CAIN'S OFFERING

El proyecto de Timo Kotipelto y Jani Liimatainen presenta un nuevo adelanto de su próximo álbum «Stormcrow», con fecha de lanzamiento para el 15 de mayo en Europa y 19 del mismo mes en Norteamérica, vía Frontiers Music. En el disco además participan nada menos que Jens Johansson de STRATOVARIUS como tecladista, Jonas Kuhlberg en bajo y Jani Hurula en batería.

El listado de temas que compondrán «Stormcrow» es el siguiente:

01. Stormcrow
02. The Best Of Times
03. A Night To Forget
04. I Will Build You A Rome
05. Too Tired To Run
06. Constellation Of Tears
07. Antemortem
08. My Heart Beats For No One
09. I Am Legion
10. Rising Sun
11. On The Shore

Esta vez, CAIN’S OFFERING liberó la canción que da título a su segundo disco, la que puedes escuchar en este video:

Liimatainen, el líder de este proyecto, señala: «creo que musicalmente este nuevo disco es un poco más coherente y enfocado. «Gather The Faithful» era un primer disco, donde escribí toda la música y las letras, y en retrospectiva diría que fui muy ambicioso, tratando de comprobar que en realidad podía escribir canciones realmente buenas y complejas. Han pasado ya seis años desde ese material y creo que me madurado como compositor, no tratando de comprobar nada, sólo tratando de escribir el mejor material posible. Sigue siendo un material muy enfocado a las voces y a la melodía, pues para mí, la melodía siempre es el rey, pero traté de hacer las cosas un poco más simples esta vez. De todas formas, creo que Timo dirá que las melodías vocales son bastante complejas«.

Escucha los adelantos que mostró la banda anteriormente:

 

Cain's Offering band

Los finlandeses de CAIN’S OFFERING, con Timo Kotipelto y Jani Liimatainen, adelantaron otro lyric video de su próximo álbum «Stormcrow». Te dejamos aquí la canción «I Will Build You a Rome «:

Para el 15 de Mayo en Europa y el 19 del mismo mes en Norteamérica está anunciada la salida a la venta de la segunda placa de la banda, llamada «Stormcrow«, vía Frontiers Music Srl. En el disco además participan nada menos que Jens Johansson de STRATOVARIUS como tecladista, Jonas Kuhlberg en bajo y Jani Hurula en batería.

El listado de temas que compondrán «Stormcrow» es el siguiente:

01. Stormcrow
02. The Best Of Times
03. A Night To Forget
04. I Will Build You A Rome
05. Too Tired To Run
06. Constellation Of Tears
07. Antemortem
08. My Heart Beats For No One
09. I Am Legion
10. Rising Sun
11. On The Shore

Liimatainen, el líder de este proyecto, señala: «creo que musicalmente este nuevo disco es un poco más coherente y enfocado. «Gather The Faithful» era un primer disco, donde escribí toda la música y las letras, y en retrospectiva diría que fui muy ambicioso, tratando de comprobar que en realidad podía escribir canciones realmente buenas y complejas. Han pasado ya seis años desde ese material y creo que me madurado como compositor, no tratando de comprobar nada, sólo tratando de escribir el mejor material posible. Sigue siendo un material muy enfocado a las voces y a la melodía, pues para mí, la melodía siempre es el rey, pero traté de hacer las cosas un poco más simples esta vez. De todas formas, creo que Timo dirá que las melodías vocales son bastante complejas«.

Aquí puedes escuchar un pequeño adelanto de este nuevo trabajo:

cainsofferingstormcrow

El vocalista de STRATOVARIUS, Timo Kotipelto, volverá a unirse al guitarrista Jani Liimatainen, ex miembro de SONATA ARCTICA, en este proyecto llamado CAIN’S OFFERING y que vio la luz el año 2009 con su disco debut «Gather The Faithful«.

Para el 15 de Mayo en Europa y el 19 del mismo mes en Norteamérica está anunciada la salida a la venta de la segunda placa de la banda, llamada «Stormcrow«, vía Frontiers Music Srl. En el disco además participan nada menos que Jens Johansson de STRATOVARIUS como tecladista, Jonas Kuhlberg en bajo y Jani Hurula en batería.

Cain's Offering band

Liimatainen, el líder de este proyecto, señala: «creo que musicalmente este nuevo disco es un poco más coherente y enfocado. «Gather The Faithful» era un primer disco, donde escribí toda la música y las letras, y en retrospectiva diría que fui muy ambicioso, tratando de comprobar que en realidad podía escribir canciones realmente buenas y complejas. Han pasado ya seis años desde ese material y creo que me madurado como compositor, no tratando de comprobar nada, sólo tratando de escribir el mejor material posible. Sigue siendo un material muy enfocado a las voces y a la melodía, pues para mí, la melodía siempre es el rey, pero traté de hacer las cosas un poco más simples esta vez. De todas formas, creo que Timo dirá que las melodías vocales son bastante complejas«.

cainsofferingstormcrow

El listado de temas que compondrán «Stormcrow» es el siguiente:

01. Stormcrow
02. The Best Of Times
03. A Night To Forget
04. I Will Build You A Rome
05. Too Tired To Run
06. Constellation Of Tears
07. Antemortem
08. My Heart Beats For No One
09. I Am Legion
10. Rising Sun
11. On The Shore

Aquí puedes escuchar un pequeño adelanto de este nuevo trabajo:

 

 

 

El baterista Tuomo Lassila, que hace casi 30 años fundó STRATOVARIUS, será parte de la segunda parte de AVALON, la Opera Metal del también ex-STRATOVARIUS Timo Tolkki. Actualmente Lassila se desempeña como percusionista en la Orquesta Sinfónica de Lohja en Finlandia.

«Estoy muy feliz de tener a Tuomo a bordo para este álbum y ya me imagino las contribuciones que le dará a la música» dijo Tolkki.

Tras la buena recepción de su primera entrega The Land Of New Hope, Timo Tolkki lanzará su siguiente álbum el próximo año a través de Frontiers Records. El guitarrista reveló anteriormente que la primera invitada a este disco será la cantante de EPICA Simone Simons.

 

Los finlandeses vienen por octava vez a Chile para tocar el viernes 24 de mayo en Blondie a las 21:00hrs. en el marco de los 12 años de PowerMetal.cl. A dos semanas del concierto, ya quedan las últimas entradas de las 1000 que se pusieron a la venta.

Los boletos se pueden adquirir por Sistema Ticketek.cl, call center 690 2000, GAM, Falabella y Cine Hoyts habilitados. Sin recargo se encuentran en RockMusic de Eurocentro (locales 0209-0213) y Portal Lyon (locales 42-44).

Los precios son:

Primeras 400: AGOTADAS
Entrada general: $19.000
Día del show: $22.000
Meet & Greet: $25.000 (se compra aparte de la entrada al concierto)

Este 2013 PowerMetal.cl celebra sus 12 años presentando a los padres del género en Finalndia por octava vez en Chile. La banda de Timo Kotipelto y Jens Johansson vendrán a promocionar su próximo disco «Nemesis»  y también presentar en vivo a su nuevo baterista Rolf Pilve.

El último concierto de STRATOVARIUS en nuestro país fue en abril del 2011 junto a HELLOWEEN, donde repletaron el Teatro Teletón en lo que fue la celebración de los 10 años de PowerMetal.cl. Los finlandeses se suman a los festejos de este 2013 que tendrá también a AVANTASIA el 27 de junio en el Teatro Caupolicán.

El 19 de octubre, edel/earMUSIC lanzará «Blackoustic», disco acústico grabado por el cantante Timo Kotipelto (STRATOVARIUSCAIN’S OFFERINGKOTIPELTO) y el guitarrista Jani Liimatainen (CAIN’S OFFERING, ex-SONATA ARCTICA).

«Los fans estuvieron grabando nuestros shows con sus celulares y nos decían que debíamos hacer un álbum para que ellos pudieran tener un registro de mayor calidad de las canciones, para escucharlo en sus casas. Al principio bromeamos con el asunto, pero después de un tiempo pensamos  por qué no. Hasta donde sabemos, no mucha gente lo ha hecho antes, al menos no en el Heavy Metal» comentó Kotipelto.

El registro lo mezcló el actual guitarrista de STRATOVARIUSMatias Kupiainen, y tiene las siguientes pistas:

01. Sleep Well
02. Out In The Fields
03. Black Diamond
04. My Selene
05. Behind Blue Eyes
06. Hunting High And Low
07. Where My Rainbow Ends (inédita, escrita por Liimatainen)
08. Speed Of Light
09. Perfect Strangers
10. Coming Home
11. Serenity
12. Rainbow Eyes
13. Karjalan Kunnailla

El cantante de STRATOVARIUS Timo Kotipelto y el ex guitarrista de SONATA ARCTICA Jani Liimatainen se encuentran dando los toques finales a su próximo disco acústico.

El álbum que lleva el nombre de «Blacoustic» será lanzado este mismo año y fue mezclado por el guitarrista de STRATOVARIUS, Matias Kupiainen. Por ahora se realizará el trabajo de masterización y diseño de la portada.

Kotipelto y Liimatainen formaron CAIN’S OFFERING, lanzando «Gather The Faithful» el 2009. Ambos han seguido haciendo presentaciones acústicas juntos, como se puede ver en estos videos:

 

La gira con Helloween no partió bien para Stratovarius. Al saber que la calabaza los quería como invitados esenciales a esta vuelta por el mundo, se apuraron en grabar su siguiente placa y así alcanzar a tiempo las fechas comprometidas con el grupo alemán, pero lamentablemente, en octubre se supo que el batero Jörg Michael sufría de cáncer a las tiroides, por lo que debieron iniciar las presentaciones con un reemplazante temporal. Por fortuna, el germano derrotó con rapidez la enfermedad y pronto se unió a sus compañeros y compatriotas en el “The 7 Sinners World Tour”.

Ahora, lo que nadie anticipó fue un catering en mal estado servido en Europa, afectara a Timo Kotipelto, le pegara una bacteria y le provocara un rebelde cuadro afectado su estómago y cuerdas vocales, haciendo inevitable la cancelación de algunas apariciones en enero y ciertos ajustes en el setlist, para no exponer en demasía su aproblemada garganta. “Espero que de aquí a un mes mi voz vuelva a ser la misma”, dijo el cantante en la tarde del 21 de febrero, cuando habló en exclusiva a los chilenos acerca del recital del 29 de abril en Santiago. El tiempo ha pasado y toda la banda se encuentra lista y recuperada para acompañar a Helloween en esta celebración de los 10 años de PowerMetal.cl.

Entrevista: Timo Kotipelto

«¡QUIZÁS SE ARME UNA ENTRENIDÍSIMA FIESTA DE POWER METAL!»

Justo queríamos hablar contigo Timo porque muchos acá en Chile estaban preocupados por tu salud. Creo que ya dieron un show en Japón anoche (en Sapporo, el 20 de febrero) ¿Cómo te sentiste ahí, después de la infección estomacal que sufriste?

Fue malísimo en su momento. O sea, todo comenzó cuando me parece que comí algo de comida en mala calidad en la gira, cuando tocamos unos conciertos con Helloween justo antes de Navidad, y luego, una vez que regresé a mi casa empecé a sentir una fiebre muy alta como a los dos días después, y estuve bien enfermo de la guata como por los siguientes cinco. En un principio creí que era normal y pasajero, un simple malestar de estómago, una intoxicación con alimentos, ¡pero el tiempo pasaba y no se me quitaba!, ¡y me di cuenta que no podía cantar!, ¡que algo malo sucedía con mi cuerpo! Fui a un doctor más tarde, me dijo que tenía esta Campylobacter, y ha sido así: aún no puedo cantar igual, de la misma manera que en la última tocata de diciembre, y ahora que hemos girado como por un mes y medio tuvimos lamentablemente que cancelar los primeros dos shows en París, en enero, ¡si no era capaz de cantar nada! A pesar de que en este minuto puedo cantar un poquito mejor, mi cuerda vocal derecha todavía está inflamada por culpa de la bacteria, ¡y aún me cuesta bastante! Decía en todo caso que quizás era mejor que tratara de cantar para los fans en lugar de cancelar los tours, y por ese motivo ha sido bien difícil subirme al escenario, aunque ayer salió un poquito mejor pienso yo, por más que siga siendo casi lo mismo. Por supuesto, puede que exista un riesgo de que me esté dañando la voz… el lunes pasado volví a ver a la doctora en Helsinki y me dijo ‘bueno Timo, puede que haya un pequeño problema con las cuerdas vocales’. Espero mejorarme pronto y, claro, ¡de verdad me tiene enchuchado (risas)!, para serte honesto.

El recital en Chile se llevará a cabo en los últimos días de abril. ¿Qué noticias has tenido de los doctores sobre tu recuperación para ese tiempo?

Sí, bueno, el problema es que nadie sabe con certeza en qué medida afectará, porque he estado tratando de leer en Internet… mira, busca, es Campylobacter, pero es (silencio, suspiros) como difícil, ¡ya que puede tomar meses!, ¿me entiendes?, ¡puede tomar meses en que desaparezca! Lo complicado fue que esta bacteria “secó” todo mi cuerpo. Y por supuesto, lo primero que… por ejemplo, si haces como algún deporte, si juegas fútbol por un harto tiempo y no has ingerido suficiente agua, ¡entonces te sentirás seco total! Exactamente lo mismo ocurrió con mis cuerdas vocales, que de pronto se secaron en demasía, pues mi cuerpo se quedó sin líquido, y por más que he tratado de tomar agua, ¡no me ha ayudado mucho!, debido a que cuesta bastante que vuelvan a humedecerse de nuevo. Esta bacteria fue muy pesada para el estómago más encima, así que me imagino yo que uno de los problemas es que cuando duermo, como que mi tubo digestivo empieza a subir, por culpa de esta bacteria. Por suerte estoy con medicamentos y espero que de aquí a un mes mi voz vuelva a ser la misma. ¡Ha sido un proceso más lento que la cresta!, ¡jamás me había pasado una cosa así antes!, ¡ha sido extraño! Sin embargo, sólo tendré un par de tocatas acústicas cuando vuelva a mi casa desde Japón, por lo que en el fondo podré descansar dos semanas antes de embarcarnos a Sudamérica. ¡Ojalá eso ayude!

Stratovarius

¡Es lo que todos esperamos! Stratovarius ha realizado varias giras mundiales por cuenta propia en su carrera, como cabeza de cartel. ¿Qué fue lo que los motivó a aceptar esta oferta de Helloween?

Pongámoslo así: en el tour pasado, ni siquiera estábamos en el estudio todavía y de repente alguien de Helloween, alguien del management, llamó a nuestra agencia de booking diciendo que iban a realizar un tour y preguntando si queríamos ir con ellos. En ese momento no teníamos ningún plan, sólo ‘OK, contamos con algunas canciones, ¿cuándo partiremos con las grabaciones?’, ¡y todo estaba abierto! Después nos llegó la oferta de Helloween y pensamos ‘hmmm, quizás sea una buena idea que dos bandas de old school Power Metal salgan juntas de gira, ¡quizás haya más gente mirando a ambas en un mismo recital!, ¡quizás se arme una entretenidísima fiesta de Power Metal!’. Sentimos que era buena idea y por eso respondimos ‘OK, ¿¡por qué no!?’. O sea, hace mucho tiempo que no apoyábamos a otro grupo y me dije ‘bueno, al parecer son tipos simpáticos, me gusta la música de ellos, ¡hagamos el tour!’, y después nomás comenzamos planear el comienzo de las grabaciones de nuestro álbum, y por supuesto, luego nos tuvimos que apresurar para ser capaces de entregar el disco antes de los conciertos. Así fue cómo surgió todo y ha sido muy entretenido la verdad. Para mí, claro, ¡sería más entretenido si pudiese cantar!, pero repito, ¡es muy agradable! Tocamos una hora y ya sabes, cuando terminamos podemos ver a Helloween, podemos tomar cerveza, ¡lo que queramos (risas)!

En Chile y Sudamérica al menos, muchos consideran a Helloween y Stratovarius como los dos números Power Metal más importantes de todos los tiempos. ¿Cómo enfrentas comentarios de ese tipo, que Helloween y Stratovarius son los dos mayores leyendas del género?

Bueno, por supuesto que para mí, Helloween es un gran nombre incluso de antes que yo me uniera a Stratovarius, ¡y por supuesto que es agradable oír que personas, amigos y periodistas digan que nosotros también somos uno! Cierto que es verdad que ya no hay tantas bandas metaleras antiguas girando, porque ya sabes, hace diez años atrás habían demasiados actos nuevos saliendo y creo que el Power Metal era muy popular en ese entonces, tal vez hace diez o doce años atrás, aunque claro, ¡nunca fue como una música de moda!, ¡no me malinterpretes (risas)! El Power Metal nunca fue una moda, sólo que era muy popular dentro de la escena metalera. No lo ha sido mucho en los últimos cinco años, sin embargo, me parece que el Power Metal está volviendo a tomar vuelo. Al menos la cosa está funcionando para Helloween y nosotros, si nos fuimos derecho al #1 en los charts finlandeses, ¡lo que fue una sorpresa enorme! Obvio, si la gente encuentra que somos importantes, especialmente si algunos chicos comienzan a tocar o cantar después de escuchar nuestra música, ¡me pongo muy feliz!, ¡está claro! Es bonito ver que las personas disfrutan tu música, ¡y eso sí que es fundamental! No importa si sólo oyes las canciones, o tocas y cantas tú mismo, ¡disfrutar la música es un don maravilloso!

Stratovarius

«¡USTEDES SE SABEN TODAS LAS LETRAS Y LAS CANTAN MÁS FUERTE QUE LA CRESTA!»

Refiriéndonos a la visita del 2009 en Chile, es posible que se haya visto como un nuevo comienzo para Stratovarius, con un nuevo line-up por un nuevo tour sudamericano, tras los problemas con (Timo) Tolkki.  ¿Cuán diferente fue para ti actuar esa vez en Santiago con dicha alineación, en comparación con las oportunidades anteriores?

Sí. Creo que el último álbum como un todo, Polaris, fue uno que salvó a Stratovarius, ¡y que con Elysium estamos de vuelta! Por supuesto, esa gira por Sudamérica fue importante para nosotros, además porque Matias (Kupiainen, guitarras) era el niño nuevo de la clase. (Silencio) recuerdo que hubo algo (silencio) extraño con la presentación en Chile, en Santiago, ya que tocamos en una especie de disco o una cuestión parecida, y que algo se cambió de repente un par de semanas antes. Hubo algo raro, como que no era el lugar común, donde habíamos tocado en el pasado. En fin, las personas fueron muy, muy amables y resultó entretenido cantar allí. En lo personal, ¡siempre será un placer regresar a verlos! Lo genial de Chile es que es el país donde me empezó a gustar el vino tinto (risas). Todavía recuerdo cuando tuve mi primer Casillero del Diablo (risas), ¿sabías (risas)? Lo conocí en Chile y eso fue grandioso (risas). ¡Será muy bueno estar de vuelta!

Sí, debido a esta conexión que existe, pues no sólo has venido con Stratovarius, ¡también lo hiciste con Kreator el 2007!, frente a una audiencia Thrash Metal, ante un público que no comprendía la música metalera más melódica como la tuya.

Sí (pausado).

¿Qué recuerdas de esa experiencia en particular?

Bueno, por supuesto que no a toda la gente le gustó en esa oportunidad. Algunos se confundieron un poco aunque me imagino que a otros sí les agradó. Se trataba de un tour organizado como por el mismo promotor internacional. Conocía a los muchachos y ahora, claro, igual conozco a los integrantes de Kreator y encuentro que son tipos muy, muy simpáticos. Y por supuesto, a ratos las personas son un poco cerradas de mente y no aprecian esta clase de música, ya sabes, pero eso es normal, ocurre en todas las demás partes, entonces no me preocupó demasiado (risas). No (risas), quizás haya sido un poco más, uf, cómo decirlo… tal vez se comportaron un poco distinto en relación con público de otros países. ¡Así sucede a veces (risas)!

El hecho es que Stratovarius es de los grupos más queridos por los seguidores chilenos. ¿Cómo describirías tu historia con el país desde la primera llegada en 1999, en la gira del Destiny?

Sí, creo que hemos tocado, si mal no recuerdo, ¡en tantos lugares diferentes allá! ¿Cómo se llamaba el otro?, ¿era Circo Volador?, ¿o Teatro “Algo” (risas)?, ¿puede ser (silencio)? ¡CAUPOLICÁN!, ¡exacto!, ¡ese es el nombre (risas)!, lo confundí con el de otros lugares (risas), exacto, ese recinto dejó de ocuparse como por durante cinco años y tuvimos que irnos a tocar a uno distinto. Me refiero al mismo donde estuve con Kreator pienso yo. El 2000 fuimos como a una especie de arena de básquetbol, en una de las primeras ocasiones que nos presentamos allá en Chile. Por supuesto, ahora mismo no tengo los nombres frente mío (risas), discúlpame por eso… OK, ¡buena onda (risas)! De todos modos, me acuerdo que cuando fuimos a Chile no tenía idea qué esperar y por ende andaba como ‘hmmm, ¿tendremos algún fan acá?’, ¡pero después (risas) FUE GRANDIOSO!, ¡y siempre lo ha sido! No sé por qué, los chilenos… o sea, ¡ustedes se saben todas las letras y las cantan más fuerte que la cresta!, ¡ES ASOMBROSO! Y la última vez que viajamos hasta allá… o me parece que fue con mi banda en realidad… fue cuando tuvimos un poco de tiempo incluso para pasear, para ir a comer en pequeños bares o restoranes, ya que muy a menudo no hay tiempo para conocer nada. Me gustaría mucho ir a la cordillera algún día o ver otra cosa, ¿no?, que no sólo sea hotel, local y aeropuerto (risas).

Stratovarius

«ELYSIUM REPRESENTA MUY BIEN EL CONCEPTO DE STRATOVARIUS 2011»

Ahora, metiéndonos en el proceso de Elysium, a Jörg Michael le diagnosticaron un cáncer de tiroides en octubre del 2010, justo cuando le estaban poniendo los toques finales a la producción. ¿Cuánto les costó enfocarse en el lanzamiento mismo y en el tour, a causa de esa noticia?

El álbum fue (silencio)… ¿cómo fue?, creo que estaba (suspiros) casi mezclado o entero mezclado cuando Jörg nos contó lo del cáncer, entonces no afectó al disco pero ahmmm… como te dije antes, Helloween nos llamó en junio y aún no teníamos planes acerca de cuándo empezaríamos a grabar en ese momento, así que apenas nos contactaron pensé ‘OK, ellos comenzarán a girar a fines de noviembre, lo que significa que debemos sacar un single alrededor de esa fecha’. Nos miramos y quedamos como ‘oh, ¡por la mierda!, ¡estamos cortos de tiempo!, ¡de verdad que hay que empezar a trabajar!’. Después, arrendamos el estudio y de ahí tuvimos que hacernos el ánimo, en especial Matias, quien todavía se encontraba en el estudio el día antes que iniciáramos los ensayos. Pese a que hubo muchísimo que hacer, ¡igual resultó entretenido! Matias y yo fuimos a hacer las voces en una casita (cottage). No queríamos encerrarnos en un estudio, no me gustan esos estudios hi-fi caros, ¡para nada!, porque la atmósfera ahí se torna muy “clínica”, y deseaba cantar ahí, al medio del bosque silvestre, ¡lo hicimos y lo pasamos muy bien! Claro, por más trabajo que se hizo, lo reitero, me siento muy satisfecho con el resultado, harto más satisfecho que con cualquier otra entrega de Stratovarius en los últimos años. A mi juicio, fuimos capaces de sacar un material bastante bueno, o sea, evidente, siempre podrás haber hecho algo un poco mejor, aunque de nuevo, considero que Elysium representa muy bien el concepto de Stratovarius 2011, así lo veo yo.

Ahora, los seguidores están conscientes de que Matias tiene un input más grande en la composición. Elysium en particular suena más progresivo gracias a su aporte. ¿Cómo has visto la reacción en vivo de la audiencia a estos cortes más progresivos, si se compara como la respuesta de otros como, no sé, Speed of Light o Black Diamond?

Por supuesto, ¡siempre es así!, si tocas canciones nuevas y la gente no ha escuchado demasiado el último esfuerzo, siempre irá como ‘hmmm’, los clásicos y después las canciones nuevas. Obvio, la reacción es un poco diferente, ¡así es nomás! O sea, lo mismo con Helloween, cuando tocan canciones nuevas es como ‘hmmm, OK, esto es bueno’, pero cuando tocan Future World o Dr. Stein, ¡ahí las personas sí que se enloquecen! Eso ocurre con nosotros cuando tocamos Hunting High and Low o Black Diamond, ¡por supuesto que es distinto! Creo que nos ha ido bien, aunque no hemos presentando tantos temas nuevos todavía, me parece que sólo dos… bueno, tres en realidad, y la última vez interpretamos dos. Eso es debido a que para mí, son difíciles de cantar ahora, no podré cantarlos hasta que me sienta completamente recuperado y ese es el problema, por lo que sólo hemos estado tocando Darkest Hours y Move the Mountain. Claro, tienes que considerar además que el CD se lanzó allá en Europa como por el ocho o el diez, como por el 15, no sé, y comenzamos la gira como por noviembre, ¡el 27 de noviembre!, ¡cuando el disco aún no salía!, entonces el público no lo conocía y por eso en el fondo escogimos composiciones antiguas. Más encima, Jörg ni siquiera podía tocar con nosotros al principio, dado que estaba en el hospital tratando su cáncer. Hoy eso sí, la cosa va mejorando y Jörg está de regreso, al álbum le está yendo bien. Tengo entendido que se editó en Sudamérica también, en enero, ¡así que ustedes muchachos ya lo han escuchado como por dos meses!, y si les gustó, ¡lo más probable es que ya se sepan mejor las pistas que en enero! Eso se notará un poco.

Y los chilenos ya están esperando la próxima visita de Stratovarius a Chile, ¡así que muchas gracias por tus minutos!

¡No hay problema viejo! ¡Será un placer enorme volver a Chile!, siempre recuerdo que ustedes nos han apoyado a través de todos estos años, que son muy ruidosos y de verdad tengo muchísimas ganas de CANTAR CON USTEDES, de CANTAR JUNTO CON USTEDES… sólo diré: ROCK THE METAL!!! ¡Thank you Jorge!, ¡gracias!


Afiche: Helloween - Stratovarius (29 de Abril - 20:00)