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Haciendo un símil con la última visita de Testament a nuestro país (2015), en esta oportunidad de igual forma asistiríamos a una especie de festival de metal extremo en el Teatro Caupolicán. Recordando que para aquella ocasión Cannibal Corpse fueron los encargados de acompañar a los californianos, ahora tendríamos la posibilidad de presenciar un show de nada más y nada menos que de Nile, reyes indiscutidos en lo que a Death Metal técnico se refiere. Ahora bien, centrándonos en el grupo cabeza de cartel, para esta ocasión regresarían con el álbum «Brotherhood of the Snake» (2016) bajo el brazo, LP que una vez más los posicionó como un número imperdible dentro de la escena mundial, razón de sobra para considerar este concierto como un imperdible y a su vez seguir estrechando la relación los fanáticos chilenos y los comandados por Chuck Billy.

Esta intensa y contundente jornada comenzó con los nacionales de Massive Power, banda con más de veinte años de carrera en la escena más underground, y que luego de muchos años con cuatro demos en su bitácora, pudieron por fin lanzar su primer disco, titulado simplemente «Massive Power«, durante el año 2013. En cerca de media hora, los nacionales abrieron los fuegos con su propuesta de un Thrash bastante directo y bien recibido por un teatro que, pese a que aún no llegaba a los mil asistentes, ya daba muestras de estar recibiendo energía y poder.

Setlist de Massive Power:

  1. Homicidal Blackouts
  2. Rightwing Control
  3. Mass Crime Corporation
  4. Political Class
  5. Force
  6. Violent Killing Posers
  7. March of Destruction
  8. Peyucollar

NILE

Con un pequeño adelanto respecto a la programación entregada por la producción, a las 20:45 hrs. se dio inicio al show de Nile. Mientras de fondo sonaba Ushabti Reanimator, los músicos fueron uno a uno tomando posición arriba del escenario para conectar los últimos acordes de la intro con la brutal Sacrifice Unto SebekAnnihilation of the Wicked», 2005). Lo primero a destacar desde luego que es el gran sonido y producción del evento en su conjunto, a sabiendas de que la propuesta de la banda más bien es sobria y solo se remite a la pulcritud de sus ejecuciones.

Tras el saludo correspondiente hacia el respetable, es momento de apreciar más de cerca la técnica sobrehumana de George Kollias, que durante Defiling the Gates of Ishtar y Kafir! alcanza niveles superlativos. Quiero decir, mientras más lo miras y mientras más te detienes en sus movimientos, te parecen más imposibles de realizar. Así es como nos regaló una gran postal al tirar una baqueta al aire con vehemencia luego de romperla son sus beats. Pero Karl Sanders, Brad Parris y Brian Kingsland no se quedan atrás, puesto que siempre tratan de arreglárselas para sobresalir a medida que se van intercalando los guturales.

La única revisión a su último LP («What Should Not Be Unearthed», 2015) llegaría con In the Name of Amun, la cual contó con un juego de luces y una ambientación azulada bastante lúgubre. Por cierto, pedazo de solo que se despacha Karl en la parte media que luego fue seguido de unos tímidos cánticos durante el «At the word of the god Amun I waged war/ In the name of the god Amun I sanctioned atrocities/ Wanton cruel remorseless in the name of the god Amun«.

Momento de revivir la vieja escuela con la ya clásica Sarcophagus. Si bien a modo general sus predecesoras fueron recibidas de una manera un tanto tibia,      en este punto es donde las cerca de mil personas que se encontraban entre la cancha y la galería conectaron de mejor manera con la propuesta Brutal/Death. Esto último continuó durante Unas Slayer of the Gods, que si bien es un tema de larga duración, cada una de sus secciones fue aumentando de intensidad logrando llamar la atención de los más susceptibles. Aún debe estar resonando el gutural inicial de Brian Kingsland, que se llevó gran peso de esta pieza sobre sus hombros. Eso sí, por lejos la mejor parte es el quiebre marcial de la parte media que luego trae de vuelta la agresividad y los solos frenéticos. ¡Perfectamente ejecutados!

Para cerrar, los tres golpes en la caja de parte de George Kollias marcan la pauta para el inicio de Black Seeds of Vengeance. Desde luego que el mosh de los más entusiastas no se hizo esperar, pero sorpresivamente se le puso fin casi sin aviso cuando nos percatamos que a las 21:35 hrs. la banda ya se estaba despidiendo de los presentes. Si bien la mayoría se encontraba ahí por Testament, de alguna forma resulta un tanto decepcionante el poco tiempo que se le dio a Nile para su presentación. Menos de una hora sobre el escenario y un recorte considerable dentro de su típico setlist de ninguna manera pueden hacerle justicia a los años y a la clase que demuestran en cada una de sus canciones. Es una situación entendible, pero un tanto ingrata.

Setlist de Nile:

  1. Ushabti Reanimator (intro)
  2. Sacrifice Unto Sebek
  3. Defiling the Gates of Ishtar
  4. Kafir!
  5. In the Name of Amun
  6. Sarcophagus
  7. Unas Slayer of the Gods
  8. Black Seeds of Vengeance

TESTAMENT

Con un retraso que cada vez aumentaba la tensión y la impaciencia de los cerca de 3000 asistentes, a las 22:25 hrs. por fin se apagan las luces del recinto desatando una euforia que vaticinaba lo que viviríamos en cosa de segundos. En tanto, con la atención ya centrada en el escenario, por primera vez pudimos apreciar de mejor forma el gran telón con la portada del último álbum que se encontraba tras la amplificación y los instrumentos. Pero seamos realistas, ¿en este tipo de shows de verdad importan los aspectos visuales? Desde luego que hoy en día son un plus para cualquier presentación, pero planteamos esta interrogante basándonos en la reacción obtenida con los primeros acordes de Brotherhood of the Snake. ¡Toda la cancha era un remolino gigantesco! Cuánta potencia y calle demostrada por Testament con un temazo de este calibre. Y lo cierto es que con Rise Up la cosa no fue muy distinta que digamos. Qué manera de gritar el «Rise up!/ War!«, madre mía. A modo de confesión y volviendo a la pregunta recién planteada, les mentiría si les dijera que logré mirar tres veces a la banda con detención arriba del plató, ya que básicamente todo se redujo a hacer lo imposible por sobrevivir a un mosh descomunal.

El tercer hachazo -y a su vez la única revisión a «The Formation of Damnation» (2008)- vendría con la siempre efectiva More Than Meets the Eye. Resulta increíble pensar que fue lanzada hace casi diez años, puesto que aún suena fresca y sigue siendo una de las favoritas de la fanaticada. ¿Alguien más notó como Chuck Billy dejó la vida al cantar el coro? En serio, el «I feel that I am slipping/ Are they out to get me/ My life is upside down/ More than meets the eye» retumbó en todo el teatro de manera magistral. Por otro lado, pareciera estar de más en reparar lo bien que se complementan Eric Peterson y Alex Skolnick en las seis cuerdas. Sin dudas una de las mejores duplas de hoy en día. Finalmente, para ser justos y no dejarlos de lado, obviamente que Steve DiGiorgio y Gene Hoglan simplemente son arrolladores. ¡Temón con todas sus letras!

De lleno en el motivo que convoca esta gira de los americanos, la dupla conformada por The Pale King y Centuries of Suffering fue una prueba de fuego para evaluar la aceptación del último álbum. Y adivinen qué…¡superada con creces!  Si bien la primera trajo un tanto de «calma» entre los presentes (que se entiendan las comillas, por favor), solo fue una excusa para luego retomar la agresividad y el caos al exclamar «Centuries, centuries of suffering/ Centuries, centuries of blood/ Centuries, centuries of punishment/ Centuries, centuries of suffering!» en lo que fácilmente es una de las mejores composiciones de «Brotherhood of the Snake» (2016). Y esta especie de contraste para generar una reacción mayúscula se repitió en los dos siguientes tracks. Electric Crown permitió que muchos acompañaran la letra con el headbanging correspondiente, que en ningún caso se aproxima a la ovación obtenida cuando el frontman nos adelanta que es tiempo de que escuchar «Some old school Thrash Metal«. Ojo, ya lo adelantábamos hace un par de días atrás: Existe una gran diferencia entre comentar durante la previa que Into the Pit será uno de los puntos altos de la noche, a vivirlo en carne propia. Entonces, no exageramos al afirmar que el diámetro del mosh era prácticamente de todo el ancho de la cancha del Caupolicán. ¡Insuperable!

Ahora sí, podríamos decir que la primera parte del concierto se dio por finalizada. Dicho de mejor forma, la primera tanda de canciones fueron cañonazos que no se tomaron pausa alguna y que se llevaron gran parte de nuestra energía. Así también lo entendió la agrupación, puesto que Dark Roots of Earth permitió tomarnos un respiro y a su vez poder mirar a los músicos y reparar en algunos detalles técnicos. Por ejemplo, durante Stronghold el micrófono del vocalista se perdió casi en su totalidad dejando una sensación un tanto extraña, principalmente porque es un tema de gran factura que Testament sabe llevar a la perfección. Además, la letra está hecha para ir acompañando a Chuck, pero lamentablemente perdió toda su fuerza en este aspecto. De todas formas, el solo de guitarra fue perfectamente ejecutado llevándose el aplauso de los asistentes.

Solucionado el desperfecto, quizás durante Low y Throne of Thorns vimos la mejor versión de la banda instrumentalmente hablando. La homónima del álbum del año 1994 nos demostró con categoría que no es necesario acelerar a fondo para construir un track de gran factura. Por otro lado, la rescatada de «Dark Roots of Earth» (2012) se encarga de que cada uno se luzca a su debido tiempo. Solo basta recordar la excelente intro a cargo de Alex y Eric donde crean una atmósfera única. Luego Gene y Steve van marcando cada uno de los pasajes y cambios a medida que el frontman se desgarra cantando «God of war/ Fire born/ Throne of Thorns/ God of War/ No remorse/ Fire born«.

Tras un pequeño solo de Eric Petersen, vendría una sorpresa totalmente impensada considerando el setlist tentativo de la gira sudamericana. Hablamos de la inclusión de Eyes of Wrath The Gathering», 1999). Personalmente nunca ha sido una de mis favoritas -sobre todo considerando los temazos que contiene dicho álbum-, pero es más que valorable el hecho de que hayan hecho una excepción en relación a los otros países que han visitado. Y si a eso le sumamos que no es precisamente una de las más tocadas en vivo -históricamente hablando-, el resultado es más que favorable.

Perfecto. Damos por finalizada la parte del show más relajada y «experimental» -por etiquetarla de alguna forma- y es tiempo de pasar a la etapa donde suena clásico tras clásico. ¿El primero de todos? No podía ser otro que Practice What You Preach. Estarán de acuerdo en que comenzar a detallar y tratar de entender lo que significa esta composición en la carrera de los americanos resulta un tanto redundante y monótono. Entonces, la sensación que queremos compartir en esta oportunidad es la fuerza y la garra con la que la siguen interpretando a lo largo de los años. La pasión logra transmitirse y la respuesta no es otra que el retorno del caos. Nuevamente la cancha se abrió súbitamente y el pit fue más enérgico que nunca. Esto último se extrapoló con The New Order, donde entre golpes y empujones hubo tiempo para acompañar el «For the past it’s too late/ Cause the world can’t control fate…«.

Tras la breve instrumental Urotsukidôji, llegaría el turno de una de las más coreadas de la noche: Souls of Black. Decimos esto porque no hubo nadie que no cantara el «Look at the lost souls/ They seem so black/ Look at the lost souls/ Souls of Black» con el puño en alto intercalando a su vez el headbanging durante cada verso. Dicho sea de paso, desde el año 2012 que no era interpretada en nuestro país. Puede sonar algo exagerado, pero dado el excelente recibimiento que tuvo, con total propiedad podemos decir que la extrañábamos de alguna forma.

Acercándonos cada vez más al final, lo vivido durante Over the Wall y Alone in the Dark no tiene precedentes. Por supuesto que en primer lugar está la banda, que es capaz de hacer sonar su repertorio como una aplanadora y luego también estamos cada uno de nosotros, que somos capaces de disfrutar como si no hubiera mañana. Vamos a algunos detalles dignos de mencionar. Para Over the Wall la gran anécdota a contar es exactamente el momento previo a que comenzara a sonar. Básicamente Chuck incitó a que Steve DiGiorgio diera un pequeño speech en un español que desató algunas risas a medida que daba las palabras de agradecimiento. Luego, se escuchó una ovación cerrada cuando el bajista dijo de forma textual «Santiago lo mejor siempre«. Y parece que habla con total autoridad del tema, porque el mosh que se formó superó todo lo antes visto. Mismo asunto con Alone in the Dark, donde todos sabemos que hay que dar lo mejor de sí para cantar «Alone in the dark, where the demons are torturing me/ The dark passage of revenge is all that I see«, que luego fue seguido de una especie de sing along con la melodía del estribillo durante el outro. De esta forma, siendo las 00:06 hrs. se produce el primer y único encore de la jornada que duraría tan solo un par de minutos.

Con la banda de vuelta en el escenario, la escogida para cerrar no podía ser otra que la incombustible Disciples of the Watch. Momento de gastar las últimas energías para darle forma a un pit apoteósico digno de un final de película con el que no caben dudas de que Testament ha demostrado una y otra vez que son un conjunto a prueba de balas. No cualquiera puede jactarse de tener tal cantidad de discos y clásicos que produzcan una catarsis colectiva como la vivimos en primera persona la noche del jueves. Así, resulta más que satisfactorio saber que por lo menos cada dos o tres años hay una noche donde el Thrash Metal ejecutado a la perfección se toma nuestra capital. Vale decir, podemos dejar de lado nuestros celulares, los problemas cotidianos a los que nos enfrentamos y todas nuestras pretensiones, para abrir paso a un show de la vieja escuela que te deja sin aliento. Porque ahí, donde las papas queman, los californianos le parten el cráneo a cualquiera. ¿Alguna duda?

Setlist de Testament:

1. Brotherhood of the Snake
2. Rise Up
3. More Than Meets the Eye
4. The Pale King
5. Centuries of Suffering
6. Electric Crown
7. Into the Pit
8. Dark Roots of Earth
9. Stronghold
10. Low
11. Throne of Thorns
12. Eyes of Wrath
13. Practice What You Preach
14. The New Order
15. Urotsukidôji
16. Souls of Black
17. Over the Wall
18. Alone in the Dark
Encore
19. Disciples of the Watch

 

GALERÍA

 

 

 

La producción acaba de confirmar los horarios para el show que realizarán el día de mañana TESTAMENT junto a NILE y MASSIVE POWER en el Teatro Caupolicán. Los horarios son los siguientes:

18:30 Apertura de Puertas
20:00 MASSIVE POWER
21:00 NILE
22:10 TESTAMENT

Las entradas para el show de este Jueves están a la venta por sistema Ticketek y sin recargo en tiendas The Knife (Eurocentro) y RockMusic (Portal Lyon y Eurocentro).

Los precios son:

$30.000: Platea Alta
$35.000: Cancha
$45.000: Palco

 

Entramos en los últimos días para el regreso de TESTAMENT en Chile, en un tremendo show que esta vez los juntará con NILE y los chilenos MASSIVE POWER.

En PowerMetal.cl te dejamos las 5 imperdibles para este jueves en el Teatro Caupolicán:

1.- Brotherhood Of The Snake: Es increíble como con el pasar de los años pareciera que Testament va aumentando su calidad cada vez más. La consistencia y consecuencia de cada uno de sus trabajos permite tener un temazo de este calibre con el que no caben dudas que será la apertura perfecta para una máquina de Thrash Metal que cada vez que pasa por nuestro país arrasa con todo a su paso. A modo de consejo, suma atención con la pegada de Gene Hoglan antes de cada verso, simplemente notable.

2.- Centuries Of Suffering: Uno de los tantos hachazos que nos trajo su última placa y con los que la banda apuesta a ganador en cualquier aspecto. Vale decir, podríamos hablar de una canción bastante genérica dentro de su catálogo pero que saben cómo hacerlas funcionar a la perfección. Por un lado veremos a Eric Peterson y a Alex Skolnick tocar con suma precisión cada una de las notas en las seis cuerdas, Hoglan y DiGiorgio marcando a mil y al vocalista alentándonos a dejar todo bajo el escenario. A prepararse desde ya para cantar «Centuries, centuries of suffering/ Centuries, centuries of blood/ Centuries, centuries of punishment/ Centuries, centuries of suffering!».

3.- Stronghold: Y si de hachazos se trata, solo esperen a ver el caos que se desatará en la cancha del Caupolicán una vez que todos griten al unísono «Up rise stronghold!». Por supuesto que también habrá un pequeño break para apreciar con detención esos solos de guitarra que cada día parecen más inhumanos. Con total seguridad una de las mejores composiciones de Brotherhood Of The Snake. ¡El mosh de proporciones épicas está más que asegurado!

4.- Into The Pit: No es de extrañarse que la vieja escuela dirá presente con este clásico incombustible. Después de todo, una de las principales razones para ir a un show de los americanos es precisamente participar de un ritual de décadas de longevidad. Dicho de otra forma, es sabido con antelación que estará incluida en el setlist, pero no es lo mismo contarlo que vivirlo. ¡Todos invitados al pit!

5.- The Formation Of Damnation: La etiqueta de «clásico moderno» no puede estar mejor ganada. Una vez superada la enfermedad que afectó a Chuck Billy, la banda entendió que su regreso discográfico no podía guardarse nada y es así como nos encontramos con un álbum deslumbrante. La canción homónima traerá consigo los guturales del frontman que retumbarán en todo el recinto donde el «Eyes, see, hands bleed/ Set, free, the formation of damnation» pondrá el broche de oro a una noche que será brutal de principio a fin.

Las entradas para el show de este jueves en el Teatro Caupolicán están a la venta por sistema Ticketek y sin recargo en tiendas The Knife (Eurocentro) y RockMusic (Portal Lyon y Eurocentro).

Los precios son:

$30.000: Platea Alta
$35.000: Cancha
$45.000: Palco

 

A 2 semanas del gran show que darán TESTAMENT junto a NILE en el Teatro Caupolicán, ambas bandas se dieron el tiempo de enviar un saludo a los fans chilenos y dejar la invitación para su concierto juntos en el recinto de calle San Diego. Recuerda que los encargados de abrir la jornada serán los nacionales MASSIVE POWER.

Las entradas para el concierto de este 24 de agosto están a la venta por sistema Ticketek y sin recargo en tiendas The Knife (Eurocentro) y RockMusic (Portal Lyon y Eurocentro).

Los precios son:

$30.000: Platea Alta
$35.000: Cancha
$45.000: Palco

Mira los saludos de Chuck Billy (TESTAMENT) y George Kollias (NILE) a continuación:

 

 

 

Dos conciertos que iban por separado, finalmente se pudieron unir para dar un golpe brutal el próximo 24 de agosto en el Teatro Caupolicán. Las productoras Spider y Chargola se juntaron para poner en un mismo escenario a TESTAMENT y NILE, además de los nacionales MASSIVE POWER.

La venta de entradas ya comenzó y se encuentran por sistema Ticketek y sin recargo en tiendas The Knife (Eurocentro) y RockMusic (Portal Lyon y Eurocentro).

A pesar de haber juntado los conciertos, los precios se mantuvieron:

Preventa (Hasta el 1 de agosto):
$25.000: Platea Alta
$30.000: Cancha
$40.000: Palco

Luego:
$30.000: Platea Alta
$35.000: Cancha
$45.000: Palco

 

 

Seguimos sumando conciertos a la cartelera 2017 en nuestro país, esta vez con TESTAMENT en solitario con su gira «Brotherhood of the Snake». Los californianos se presentarán el jueves 24 de agosto en el Teatro Caupolicán.

La venta de entradas comienza este miércoles 3 de mayo por sistema Ticketek y sin recargo en tiendas The Knife (Eurocentro) y RockMusic (Portal Lyon y Eurocentro).

Los precios son:

Preventa (Hasta el 23 de agosto):
$25.000: Platea Alta
$30.000: Cancha
$40.000: Palco

Día del Show
$30.000: Platea Alta
$35.000: Cancha
$45.000: Palco

 

 

¡Increíble noche! No sólo una de las bandas más importantes del Thrash Metal se presentaba en nuestro país, sino que además aprovechaba la visita para registrar el show y lanzar posteriormente un DVD. Y por si eso no fuera ya mucho, venían acompañados por otra de las grandes agrupaciones del estilo. Anthrax y Testament. Testament y Anthrax. ¡Qué pocas veces tenemos la posibilidad de ver a tan enormes grupos en una misma noche! Son tan pocas, que la verdad el poder verlos se torna un deber. Sí, claro, ahora hay festivales y cada vez se puede ver a más bandas en una misma jornada, pero acá estamos hablando de Testament y Anthrax, ambos íconos de uno de los estilos que particularmente en Chile mueve más afectos. Cada una de las bandas congregadas es indiscutiblemente merecedora de ser vista. Denme a las dos juntas y no me las perdería por nada.

Así se entendió en el ambiente del Metal. Ese que cada vez es más asolado con menos misericordia, porque es cierto que los grandes eventos metaleros se vienen en su mayoría durante el segundo semestre, pero hasta ahora han habido bastantes y sin duda que el bolsillo sufre. Maldita pobreza. Sin embargo, como ya dijimos, la ocasión era -un deber- y el público respondió de una manera que hace bastante no veía. El “Templo” Teatro Caupolicán (como lo llamase Scott Ian la noche anterior) se encontraba virtualmente LLENO, con gente desesperada por entrar y con otras tantas personas que se quedaron afuera y que terminaron siendo repelidas por la fuerza policial. Adentro prácticamente no cabía nadie más, solo en la galería (sobre esos ángulos al costado el escenario en que haría falta un periscopio para poder ver) quedaban algunos claros rojos con asientos vacíos, el resto: ¡repleto! Más de 5 mil personas. Hermosa postal que hacía prever que la noche sería inolvidable.

Con destacable puntualidad partió el show de los de San Francisco, con un enorme telón que rezaba “Testament” y “Dark Roots Of Earth”, haciéndome pensar “qué bueno es tener a estos muchachos de vuelta con discos nuevos”. Y cuando apareció Chuck se me vino a la mente la segunda mitad de esa idea: “porque Testament es una banda que le ganó a la vida y merece poder seguir adelante”, bajándote así toda la admiración de golpe. Qué grande es Billy. No sólo es un tremendo cantante, un genio vocal, sino que es un héroe. Esas cosas estaba yo pensando, mientras sonaba la intro (con un repique de caja y el himno EUA) que era eclipsada por miles y miles de gritos, cuando súbitamente parte Rise Up. ¡Tremenda patada en la cabeza! ¡Inconcebible! Instantáneamente se engendra un mosh pit cuyas dimensiones resultaban más que sorprendentes. Llegado el coro Billy levanta su luminiscente micrófono esperando alguna respuesta favorable y se encontró con mucho más que eso: un trueno furibundo parido por las gargantas de varios millares de metaleros. Devastador arranque.

Una mínima pausa para iniciar el que debe ser el corte más reconocido de The Formation Of Damnation (2008): el espectacular More Than Meets The Eye. Qué pedazo de canción, mamita querida. La estaba esperando, pero un poco más tarde en la velada, por lo que su aparición fue bastante sorpresiva. Pero qué diablos, ¡feliz de poder escucharla! Los “¡Woooh oh oh oh oh oh!” no tardaron un segundo en llegar y acompañar el fraseo de las guitarras de Skolnick y Peterson, apenas una pequeña muestra de lo que se vería al llegar a ese maravilloso quiebre, que pondría a todos a saltar y posteriormente a girar en otro espléndido pit. Un juego de luces muy llamativo (lo suficiente como para que uno reparara en él, que es decir mucho) daba la bienvenida la mítica Over The Wall, del aún más mítico The Legacy (1987), y esta a su vez volvía aún más loco al público. Tres canciones y el Caupolicán parecía zona de guerra. ¡Una verdadera caldera!

Momento de algo más reciente y la seleccionada sería “¡Sangre Nativaaa!”, como bien la presentara Chuck en un perfecto español. Gran canción Native Blood, uno de los puntos altos del más que correcto Dark Roots Of Earth. Lo más genial fue escuchar a Chuck cantar algunas partes en español: “¡No tengo miedo! ¡Lo tengo que decir!” vociferaba el hombre con su bestial registro. Imposible no ver el detalle de una bandera de Wallmapu ondeando orgullosa en medio del sector de cancha. Sin duda el fanático que la portaba entendía el sentido y el valor de esta notable canción. Luego, siguiendo con material de la última placa, regalaron True American Hate, en medio de la cual Billy se dio el tiempo de presentar a Alex, a fin de que toda la atención se centrase en él cuando ejecutara su extraordinario solo, aunque más extraordinario fue escuchar a todos esos fans gritar tan fuerte “¡hate!”, cada vez más poderosa que la anterior; Dark Roots Of Earth vino de forma anexa, con ella al fin hubo algo así como un descanso, aunque no para las cuerdas vocales, pues se siguió cantando con mucha intensidad.

Claro, el uso de la palabra “intensidad” ha de parecer ridículo a la luz de lo que fue el siguiente episodio de la noche. Nada más y nada menos que Into The Pit. Maldita sea, estuve viendo videos de Testament en el Wacken Open Air y les puedo jurar el que mosh pit del Caupolicán era bastante más grande que el que se produjo en el mencionado festival. (No por nada la banda que vendría luego decidió grabar un DVD ante ese público.) Volviendo a Into The Pit: ¡MONSTRUOSO! Prácticamente toda la cancha giraba en torno a su eje, y cada una de las personas que estaba allí gritaba y alzaba sus puños al mencionarse esa colosal sentencia que es “¡In-to-the-pit!”. Simplemente alucinante, costaba dar crédito a lo que uno veía. No quedaba más que agradecer al Metal por regalar esos momentos. Segundos más tardes, y más o menos de la mima época, llegaba Practice What You Preach. Chuck señala que la vez pasada la tocaron, pero que había mucha menos gente, por lo que quería que se cantara tan fuerte como para que quedara “resonando por siempre”. ¡Sus deseos son órdenes, crack! ¡Ensordecedor!

¡Más clásicos! Ahora le tocaba a The Haunting, que trajo de vuelta el caos. En rigor ese caótico ambiente jamás se fue, pero aquí se volvió a hacer muy patente. Continuamos en esa gloriosa era, finales de los 80s, pues era el turno de la homónima The New Order. La dinámica producida por las canciones se mantenían: mucho mosh y puños en alto, pero esta vez con más agresividad. Y de nuevo, si de hablar de agresividad y fuerza se trata, lo ocurrido con Alone In The Dark da una nueva dimensión a ese concepto. ¡Inhumano! Desde los primeros acordes hasta los últimos, la gente lo coreó absolutamente todo. Sí, incluso donde no hay letra, porque si es posible corear la melodía del riff, lo van hacer, claro que sí. ¡Cómo resonaba el cantar de la gente! Y todo sin parar de saltar y agitarse como un todo. De nuevo el pozo giratorio era gigantesco. Chuck Billy invita a todos a cantar sobre el final, con los demás instrumentos muy suaves para dar el protagonismo al público, en uno de los momentos más entrañables de la noche.

La banda abandona el escenario y vuelven de a poco. El primero es Chuck y su micrófono con soporte tipo sable láser de jedi, luego se suman los demás y rápidamente comienzan a ejecutar D.N.R. (Do Not Resucitate), composición de proporciones cósmicas. Indescriptible lo potente y aplastante que se vuelve este corte en vivo. Se canta con rabia, y eso se nota con cada frase de su lírica que replica el respetable. Considérese ahora el detalle de la cantidad de gente que lo corea a todo pulmón y se comprenderá que no es cualquier cosa. Fascinante es decir poco. Casi sin pausa, y en la misma onda, llegó la no menos excelsa 3 Days In Darkness, que sus “oh oh oh” da la idea de que fue especialmente concebida para ser interpretada en vivo y ser ciento por ciento exitosa. Dicho y hecho: demoledora. Y ese final doomesco se enganchó de forma perfecta al potente inicio de The Formation Of Damnation, que muy lamentablemente sería el último de la noche por parte de los californianos. Luego la banda comienza a despedirse y exactamente a las 21:53, es decir, una hora y veinte minutos después de su inicio, se retiran.

Extraordinario e impecable show de Testament. Marcado por el buen sonido (que sobre el final decayó, hay que decirlo) y las ejecuciones perfectas, así como por el notable nivel de Chuck. Una vez leí que el melenudo vocalista es 10% humano y 90% oso grizzly. Anoche me convencí de aquello: es una bestia. Admirable persona. Y también marcada por la entrega absoluta de un público que, quizá son fue a verlos principalmente a ellos, pero los disfrutó a cabalidad y los premió con el mayor de los reconocimientos. Espectáculo redondo para los muchachos de California.

Setlist Testament:

01. Rise Up
02. More Than Meets The Eye
03. Over The Wall
04. Native Blood
05. True American Hate
06. Dark Roots Of Earth
07. Into The Pit
08. Practice What You Preach
09. The Haunting
10. The New Order
11. Alone In The Dark
12. D.N.R.
13. 3 Days In Darkness
14. The Formation Of Damnation

ANTHRAX: ¡LA AMENAZA ES REAL!

Si todo lo ocurrido con Testment hacía pocos minutos había parecido una real locura, lo vivido junto a Anthrax sería… No sé, inventen una nueva palabra. Fue una especie de pandemónium que yo no recuerdo haber visto. Claro, shows intensísimos se han visto varios. Sin ir más lejos: el show anterior de Anthrax en aquél recinto fue demencial, tanto que esa fue la razón por la cual deciden grabar el presente evento para su futuro DVD, pero lo de anoche superó eso y todo lo demás. El propio Scott Ian Rosenfeld señalaría a través de su cuenta de Twitter una vez terminado el concierto: “BEST. SHOW. EVER. SANTIAGO CHILE. HOLY FUCK. We will never forget tonight. GRACIAS!!!”. Lo dice él, ¡no lo digo yo! Y es que de verdad fue tremendo. “Humo” de extintores, rollos de cinta de papel volando hacia el escenario, bengalas, mosh pits casi más grandes que el teatro mismo, un repertorio ideal, etc., todo eso coronado por la sensación que genera el saber que todo eso quedará registrado para siempre. Todos, la banda y el público, se habían jurado así mismos dar lo mejor de sí aquella noche. Y ninguno falló.

A las 22:20 la luz se va y desde ese preciso momento la salvaje locura se desató para jamás volver a ser controlada otra vez. Comienza a sonar la intro de su última placa, Worship Music (2011), y ya se podía ver que quedaría la grande. Así no más fue. Las estrellas, cona la “A” inserta, símbolo de la banda, que adornaban el escenario, cambian de azul a rojo y arranca de forma violenta Among The Living. Segundos más tardes se ve una columna de “humo” emerger desde el centro de la cancha: alguien se robó un extintor. Durante unos instantes medio teatro no pudo ver un carajo, pero no era impedimento para matarse cantando y saltar al ritmo de este incuestionable clásico. Uno solo atinaba a exclamar chilenismos del tipo: ¡Mansa cagá! Y eso que lo mejor estaba aún por venir. Algo de eso podríamos ver con Caught In A Mosh. Una hecatombe parecida a la que se produjo con Into The Pit de Testament. Es que no puedes incluir las palabras “mosh” o “pit” y esperar que no haya muerte y destrucción en el recinto. Prácticamente –toda– la cancha giraba, cual violento tornado.

Sin pausa alguna nos lanzamos con I Am The Law, ¡pedazo de canción! Tiene todos esos condimentos para que sea un exitazo en vivo. En su primera parte es más lenta, lo que posibilita que la gente la cante con todo, como si fuera un himno. En su parte instrumental es velocísima, característica que genera un caos infernal al instante, que fue lo que se vio en ese momento. Y los “¡I am the law!” que sonaban devastadores. Coros sencillos, potentes, eso es lo que uno quiere escuchar. Así que todo bien con el siguiente corte: Efilnikufesin (N.F.L.), otra canción muy efectiva. Claro que antes de Joey se puso a cantar a capella un simple verso: “wasting your life…”, entonó. Guardó silencio y el público continuó por su cuenta, a todo pulmón, algo que no dejó de sorprenderlo a él y al resto de la banda. Para no olvidar jamás. Belladona tenía su propio show. Acá, por ejemplo, se dio tiempo para sacarle fotos a los fans con su propias cámaras y teléfonos. Un genio, tremendo frontman.

Del mismo disco llegó A Skeleton In The Closet, momento en el cual Belladona se dio espacio para seguir jugando con el público, primero haciendo caras chistosísimas y luego manejándolo a voluntad. Los demás músicos estaban prendidísimos. Scott tenía una sonrisa que no se la sacaban y ni a combos. Frank estaba vuelto un chango y no paraba de agitar la melena de lado a lado. Una nueva sorpresa en seguida, de la mano de March Of The S.O.D. (cover de Stormtroopers Of Death), que se engarzó a Hymn 1, ese interludio con cellos que aparece en Worship Music. Finalizado aquello hubo una pequeña pausa en la que se dejaron hacer los primeros “olé, olé, olé”. Al tiempo en que dos de los pequeños telones que adornaban en el escenario caen y dejan ver otros con los rostros de dos grande de la historia del universo: Ronnie James Dio y Dimebag Darrell (ya pueden tomar asiento). La ovación fue instantánea, tal y como se merece la memoria de esas dos leyendas. Joey indicaba que el siguiente tema iba dedicado para ellos. Se trababa por su puesto de In The End. Quizás uno de los momentos más bonitos de la noche, con todos los músicos haciendo la clásica seña de San Ronnie, congelados como una fotografía en medio del escenario mientras una luz azul les iluminaba. Al final la gente solo atina a corear de corazón “Dio, Dio, Dio”, expresando ese eterno y enorme cariño a El Más Grande Todos.

Scott hace un alto para decir cuán feliz estaba de estar allí y en ese momento. Uno siempre escucha esas cosas, pero esta vez se sabía que las palabras del calvo barbón era genuinas, se notaba en su voz. “No podríamos haber elegido un mejor lugar para grabar”, remataba. Anuncia que se viene el primer tema de su primer disco, siendo sufuciente para generar un desorden total nuevamente: ¡Deathrider! Minutos más tardes Ian haría lo mismo, pero esta vez para presentar un clásico de su banda favorita: AC/DC. ¿El tema elegido? Quienes hayan podido escuchar el reciente EP Anthems lo sabían bien: TNT. Tremenda canción que con el sello de Anthrax multiplica su frandeza varias veces. Qué hermosa forma de devastarlo todo con ese colosal y sencillísimo estribillo. Joey estaba tan vuelto loco, que se robó la cámara que operaba un técnico y se puso a grabar con ella. Así que si en el DVD sele una escena toda desenfocada y tiritona, fue Joey. Al final hubo un amague de Back In Black, pero fue sólo eso, lamentablemente. Seguro más de alguien quedó un sentimiento de frustración (me incluyo).

Una pequeña pausa, un mini encore, y la banda regresa con todo, con temas como I’m Alive e Indians bajo el brazo. En este tramo del espectáculo se vio uno de los momentos más álgidos y alucinantes de la jornada: en medio de Indians se encendieron algunas bengalas, con lo cual todo el lugar se iluminaba con un rojo brillante y profundo, que de alguna manera daba cuenta de la energía que circulaba en ese momento en el ambiente. Una linda escena el ver como todo el centro del torbellino humano del pit giraba en torno a estas luces. Hermoso, aunque no deja de ser peligroso. Las bengalas duran unos minutos, las quemaduras duran toda la vida. Cuídense, amigos. La cara de Scott Ian lo decía todo. Parecía pensar “¡No puedo creer lo que está pasando!” Finaliza aquello y Joey pregunta: “Are you ready for something from the Spreading The Disease album?” A lo que la gente responde furibunda “yeaaah”. ¡Era el turno de Medusa! En los momentos instrumentales, Belladona se deba tiempo para compartir con los fans, y me parece que fue aquí cuando se acercó a un pequeño que estaba cerca del escenario, le dio la mano y leyó un papel que le entregaron los adultos que lo acompañaban. Su cara fue de “¡Oh!” Se retiró y volvió para entregarle una uñeta de Scott. Ese menor no olvidará eso en el resto de sus vida. ¡Grande Joey!

La máquina de hacer temones no se detenía y llegaban canciones del tamaño de In My World y el excelente cover Got The Time, ambas del grandioso Persistence Of Time (1990). Y qué gran bajista es Bello, en esa intro simplemente la rompió. Grandiosa canción Got The Time además, con su onda media Punk puso a todo el mundo a golpearse entre sí ahí en el seno del mosh pit. En seguida algo más reciente: Fight ‘Em ‘Til You Can’t, con una muy activa participación de Frank y Scott. De hecho, tuvo a Joey casi de espectador. ¡Cómo ponían los muchachos! Tremenda dupla, contagiaron inmediatamente a la gente con toda ese energía que transmitían. Monumental coro por cierto, con la gente que no falla y apoya en todo momento. ¡Soberbio!

Tras esto la banda abandona el ruedo y se retira por un instante, bastante breve a decir verdad. Vuelven de a poco, siendo Charlie el primero en hacerlo, todo para regalar un excelente solo que, aunque breve, no dejó de sorprender. Posterior a eso comienza un momento digno de recordarse por siempre. Inicia con parte de ese rarísimo corte que es I’m The Man, cantado mayoritariamente por Frank. Esto se convertiría muy sutil e inesperadamente en Raining Blood. ¡Sí, el clásico de Slayer compuesto por el ahora eterno Jeff Hanneman! No se podía creer. Preciosísimo momento que tuvo una respuesta inigualable del público. El componente emocional era innegable. Cada persona allí debe haber sentido que tenía que darlo todo, porque se lo debía al gran Jeff. Claro, no hubo oportunidad de cantar, porque solo fue la intro de Raining Blood, pero aun así la intensidad y la emoción se hizo evidente. Todo aquello sirvió como una superintro para Madhouse, otro de los inolvidables contenidos por Spreading The Disease.

Para finalizar, llegaría algo que minutos antes ya había sido pedida por el respetable: nada más y nada menos que Antisocial, posiblemente el temas más reconocido y uno de los más queridos de Anthrax (aunque sea un cover). El cántico de la gente durante esa intro extendida fue algo mágico. Fue como estar cantando un himno, nada menos. Ni hablar de cómo se coreó la letra misma, particularmente la parte más fuerte y contagiosa del estribillo. O de cómo se gritó el famoso “How do you feeeeeel?!” Qué genial saber que podremos revivir momentos como ese cada vez que veamos el siguiente DVD de la banda. ¡Inmejorable forma de terminar un excelente y perfecto concierto!

¡Qué formidable noche! Una de las más emotivas que viví. Más allá de todo cliché barato, fue simplemente perfecta. Testament vino e hizo lo suyo, regalando temón tras temón. No hubo una sóla canción que te hiciera pensar “esta estuvo de más”. No faltó ni sobró nada, gracias a una minuciosa selección de su repertorio. Lo de Anthrax fue otra cosa, porque el contexto era distinto. No todos los días se graban DVDs en nuestro país (si bien últimamente hemos sido bendecidos por varios), y si se llega a dar la oportunidad, no siempre se trata de una banda que en el sentir de un país sea tan importante, como creo que Anthrax es para el metalero chileno. Siendo así las cosas, con los asistentes entendiendo lo que estaba en juego, nadie se guardó ni una pisca de energía y entregó todo cuanto tenía, proporcionando uno de los conciertos más memorables que se hayan vivido en nuestro país. La banda por su parte estuvo impecable, brindando una actuación realmente sólida. No hay mucho más agregar. La oración “Fue uno de los mejores conciertos que haya visto”, aunque repetida, es inequívoca. Gracias, Testament. Gracias, Anthrax. ¡Gracias al Metal!

Setlist Anthrax:

01. Among The Living
02. Caught In A Mosh
03. I Am The Law
04. Efilnikufesin (N.F.L.)
05. A Skeleton In The Closet
06. March Of The S.O.D. (cover de Stormtroopers Of Death)
07. In The End
08. Deathrider
09. T.N.T. (cover de AC/DC)
10. I’m Alive
11. Indians
12. Medusa
13. In My World
14. Got the Time (cover de Joe Jackson)
15. Fight ‘Em ‘Til You Can’t
Encore:
16. I’m the Man / Raining Blood
17. Madhouse
18. Antisocial (cover de Trust)

REVISA AQUÍ LA GALERÍA DE FOTOS DEL CONCIERTO

 

Más de 5 mil personas se hicieron presentes en el Teatro Caupolicán para el tremendo show de Anthrax junto a Testament.

Fotos: Guillermo Salazar

Dos de los más grandes exponentes del Thrash Metal mundial unirán fuerzas para demoler el Teatro Caupolicán el próximo viernes 10 de mayo. Ambos grupos regresarán a Chile cuando se cumpla un poco más de un año desde que compartieran escenario en la primera edición del The Metal Fest.

El mismo Scott Ian se encargó de anunciar a los fanáticos chilenos el cambio de hora del concierto. Las puertas del Caupolicán se abrirán a las 19:00hrs. para iniciar el esperado show, puntualmente, a las 20:30hrs. con TESTAMENT.

Ambos conjuntos vienen con sus últimas novedades bajo el brazo: mientras ANTHRAX desencadenó en 2011 “Worship Music”, el primer disco con el emblemático cantante Joe Belladonna después de más de 20 años, TESTAMENT editó en 2012 “Dark Roots Of Earth”, reconocido entre los mejores lanzamientos del año para el género.

Los precios para el concierto, que ya tiene más del 70% de entradas vendidas, son:

General, primeras 300: $22.000 (AGOTADAS)
100 nuevos tickets: $22.000 (Sólo por tiendas Rockmusic, sin cargo) (AGOTADAS)
Preventa: $25.000
Día del show: $28.000

Las entradas están a la venta en sistema Ticketek.cl, tiendas Falabella y Cine Hoyts habilitados. Sin recargo estarán disponibles en RockMusic del Eurocentro y Portal Lyon.

Ya lo había adelantado hace algunos días Scott Ian a través de su cuenta de Twitter y a algunos medios chilenos. La idea de plasmar su paso por Chile en formato digital es una realidad, porque la producción de ANTHRAX informó desde USA que la banda grabará su presentación, del 10 de mayo en el Teatro Caupolicán, para futuras publicaciones.

Dos de los más grandes exponentes del Thrash Metal mundial unirán fuerzas para demoler el Teatro Caupolicán el próximo viernes 10 de mayo. Ambos grupos regresarán a Chile cuando se cumpla un poco más de un año desde que compartieran escenario en la primera edición del The Metal Fest.

Ambos conjuntos vienen con sus últimas novedades bajo el brazo: mientras ANTHRAX desencadenó en 2011 «Worship Music», el primer disco con el emblemático cantante Joe Belladonna después de más de 20 años, TESTAMENT editó en 2012 «Dark Roots Of Earth», reconocido entre los mejores lanzamientos del año para el género.

Los precios para el concierto, que ya tiene más del 60% de entradas vendidas, son:

General, primeras 300: $22.000 (AGOTADAS)
100 nuevos tickets: $22.000 (Sólo por tiendas Rockmusic, sin cargo) (AGOTADAS)
Preventa: $25.000
Día del show: $28.000

Las entradas están a la venta en sistema Ticketek.cl, tiendas Falabella y Cine Hoyts habilitados. Sin recargo estarán disponibles en RockMusic del Eurocentro y Portal Lyon.

En el marco del concierto junto a TESTAMENT en el Teatro Caupolicán, el bajista de ANTHRAX, quien además es endorser junto a otros grandes como Billy Sheehan y Dave Ellefson, de la marca de amplificadores de bajo Hartke y de la reconocida marca de guitarras y bajos LTD/ ESP, ofrecerá una clínica exclusiva para todos sus fanáticos.

El evento se realizará en la Mega Tienda de Audiomusica (Av. Chile España 393, Ñuñoa) el día 9 de mayo a partir de las 20:00hrs.

Para obtener las invitaciones al evento exclusivo que realizará el bajista, los interesados deben ingresar a la página de Audiomusica, www.audiomusica.com, donde sólo deben inscribirse en el banner de la clínica una vez que esté disponible.

Dos de los más grandes exponentes del Thrash Metal mundial unirán fuerzas para demoler el Teatro Caupolicán el próximo viernes 10 de mayo. Ambos grupos regresarán a Chile cuando se cumpla un poco más de un año desde que compartieran escenario en la primera edición del The Metal Fest.

Ambos conjuntos vienen con sus últimas novedades bajo el brazo: mientras ANTHRAX desencadenó en 2011 «Worship Music», el primer disco con el emblemático cantante Joe Belladonna después de más de 20 años, TESTAMENT editó en 2012 «Dark Roots Of Earth», reconocido entre los mejores lanzamientos del año para el género.

Las entradas están a la venta en sistema Ticketek.cl, tiendas Falabella y Cine Hoyts habilitados. Sin recargo estarán disponibles en RockMusic del Eurocentro y Portal Lyon.

Los precios son:

  • $25.000: Preventa general
  • $28.000: Día del show

Scott Ian comentó en su cuenta de Twitter que ANTHRAX grabaráel show del Teatro Caupolicán para un futuro DVD.

 

Debido a la rápida y exitosa preventa de 300 entradas entre los fanáticos de ANTHRAX y TESTAMENT, la producción del mega concierto realizará una venta especial para los seguidores, poniendo a disposición del público 100 tickets más al mismo valor que los anteriores, es decir, $22.000. Estas entradas pueden ser adquiridos solamente en las tiendas Rock Music ubicadas en Eurocentro y Portal Lyon de Santiago, sin cargo por servicio.

Dos de los más grandes exponentes del Thrash Metal mundial unirán fuerzas para demoler el Teatro Caupolicán el próximo viernes 10 de mayo. Ambos grupos regresarán a Chile cuando se cumpla un poco más de un año desde que compartieran escenario en la primera edición del The Metal Fest

Ambos conjuntos vienen con sus últimas novedades bajo el brazo: mientras ANTHRAX desencadenó en 2011 «Worship Music», el primer disco con el emblemático cantante Joe Belladonna después de más de 20 años, TESTAMENT editó en 2012 «Dark Roots Of Earth», reconocido entre los mejores lanzamientos del año para el género.

Las entradas están a la venta en sistema Ticketek.cl, tiendas Falabella y Cine Hoyts habilitados. Sin recargo estarán disponibles en RockMusic del Eurocentro y Portal Lyon.

Los precios son:

  • 100 nuevos tickets: $22.000 (Sólo por tiendas Rockmusic, sin cargo)
  • $25.000: Preventa general
  • $28.000: Día del show

 

Dos de los más grandes exponentes del Thrash Metal mundial unirán fuerzas para demoler el Teatro Caupolicán el próximo viernes 10 de mayo: ANTHRAX+ TESTAMENT. Ambos grupos regresarán a Chile cuando se cumpla un poco más de un año desde que compartieran escenario en la primera edición del The Metal Fest

Las entradas están a la venta en sistema Ticketek.cl, tiendas Falabella y Cine Hoyts habilitados. Sin recargo estarán disponibles en RockMusic del Eurocentro y Portal Lyon.

Los precios son:

  • $22.000: Primeros 300 tickets
  • $25.000: Preventa general
  • $28.000: Día del show

ANTHRAX llegara a nuestro país con novedades en guitarra, luego que el acompañante de Scott Ian, Rob Caggiano dejara el puesto vacante esta semana.

Testament

Hasta ahora, el show más intenso y largo ha venido por parte de TESTAMENT, que llegó a Chile con Gene Hoglan (DARK ANGEL, STRAPPING YOUNG LAD) en la batería e interpretó 13 canciones que barrieron la cancha del Movistar Arena.

Entre The Preacher y Disciples of the Watch del «The New Order», las únicas canciones «recientes» que tocó TESTAMENT fueron The Persecuted Won’t Forget y More Than Meets The Eye de «The Formation Of Damnation», D.N.R. y 3 Days In Darkness, porque el resto fueron sólo clásicos.

Las diez mil personas escucharon y moshearon temas como Over The Wall e Into The Pit, momentos absolutamente maravillosos de la presentación, animados con los pits hasta ahora más grandes que se hayan visto en el The Metal Fest. El show se extendió más de 15 minutos de acuerdo a la programación, atrasando un poco la salida de ANNIHILATOR.

El repertorio de canciones interpretado por TESTAMENT en su nueva visita a Chile fueron los siguientes:

The Preacher
The New Order
The Persecuted Won’t Forget
Practice What You Preach
Over the wall
Souls Of Black
Into The Pit
Alone In The Dark
Electric Crown
More than meets the eye
D.N.R.
3 days in darkness
Disciples of the watch

Fotos de Julian Pacheco

Testament en Chile

Uno de los fundadores y entidades más representativas del movimiento Thrash de la «Bay Area», TESTAMENT, es el nuevo confirmado en The Metal Fest.

Luego de su presentación en agosto del año pasado en el Teatro Caupolicán, la banda se encuentra preparando un nuevo álbum de estudio, haciendo escala en Santiago para participar en el histórico fin de semana del 28 y 29 de abril.

TESTAMENT se suma a BLIND GUARDIAN, U.D.O, DESTRUCTION, MISFITS, FEAR FACTORY y EXODUS, ANTHRAX, VENOM OBITUARY, VOLBEAT y FORBIDDEN como los confirmados internacionales al festival.

También en la Metal Zone, se instalará un segundo escenario, para la rotación de las mejores  bandas nacionales de Rock y Metal. Algunas son:  MASSACRE, KINGDOM OF HATE, SIX MAGICS, POEMA ARCANUS, SACRAMENTO, BREAK DOWN, DORSO, NECROSIS, POLIMETRO, MAR DE GRISES, THORNAFIRE, SCL, RTUMBA y RAÍZ TERCA.

Aún quedan tickets de los primeros 5 mil abonos cancha general por ambos días, con un precio de $60.000 (ahorro de un 10%). Las entradas por jornada tienen un valor único diario de $33.000. Los boletos se encuentan a la venta a través del Sistema Ticketmaster, www.ticketmaster.cl , callcenter 6902000, Cines Hoyts, tiendas Falabella, y sin recargo en tiendas The Knife.

DETALLES SOBRE LOS TICKETS:

Sólo quienes hayan adquirido el abono de dos días, pueden participar en el concurso por «El Trono del Metal», que consiste en que el ganador más tres amigos, tendrán tratamiento de Rock Star y una ubicación especial.

Aunque sean entradas con precio único, el público decide dónde comprar (cancha, platea alta, baja), es decir, las localidades están sujetas a disponibilidad al momento de la compra. El día del evento, el público no podrá cambiarse de ubicación.

– Al ingreso al recinto, el ticket será cambiado por una pulsera de acceso de acuerdo a la ubicación adquirida. El público debe utilizar su pulsera hasta el fin del evento. Esta pulsera le servirá para salir y entrar desde el interior a la Metal Zone del Movistar Arena.

The Metal Fest: Mapa Movistar Arena (interior)

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El lleno total del 2007 hizo su ruido para un posible regreso de Testament a Chile. El 2009 hubo quienes de verdad se enojaron por la repentina cancelación de la gira que los traía al Caupolicán en septiembre de ese año, por esa excusa tan escueta de “porque vamos a dedicarnos a un álbum”, y ahora la sensación de revancha por verlos en ese recinto se hizo sentir en un ambiente desquiciado, con un performance que no mostró misericordia, temazo tras temazo, himno de thrash tras himno de thrash en una sucesión apocalíptica de clásicos. Fue un show intenso, de un nivel técnico asombroso, incluso hasta emotivo por su descarga y sus dedicatorias, con una comunicación tremenda desde el escenario hacia el público.

A días del show, aun tengo en la mente los cruces de guitarra entre Peterson y Alex en The New Order o Practice What You Preach, el mosh desquiciado en Over The Wall , que desde la tribuna se veía como un torbellino al medio de un mar atestado de fanáticos. Vi a Matías, al cantante de Nuclear, dando unos golpes en el pit, a una chica que parecía sacada de un concierto de Paramore repartiendo puños mientras daba vueltas. Aún me acuerdo de la impresión enorme que me dejó la escenografía, brutal y oscura, con referencias a las etapas musicales de Testament. En las pausas entre acto y acto, no había nada mejor que empezar a dilucidar qué imágenes correspondían a cuáles épocas, con las figuras en los amplificadores, la calavera en el telón, tantas cosas. Qué decir cuando la luces verdes y violetas iluminaban todo el montaje… épica malevolencia. Aún me acuerdo cuando Alex Skolnick se comía el escenario con sus solos y se reía viendo la explosión que provocaban los temas, siendo que quizás sea el tipo más serio de la banda, con su mente puesta cuántos otros formatos musicales. Pero acá, era uno más, disfrutando las canciones de los dos primeros discos con una frescura impactante, sin esforzarse, peinándose, ¡un monstruo total!

testament11cl-04Por ser día laboral y teniendo en cuenta la doble cartelera de invitados, la gente muy de a poco empezó a llegar. No hubo filas ni esperas impacientes en la entrada, las puertas se abrieron temprano y hubo muchísimo tiempo para acomodarse en la cancha. Sólo era cosa de querer estar adelante y avanzar, y a cuentagotas los metaleros llenaron cada espacio habilitado en el suelo hasta convertirlo en una jungla con saltos, cabeceos, un pit y brazos en alto. Desde abajo, en el ojo del huracán del mosh, algunos se detenían y miraban hacia arriba para alentar a los que se encontraban observando el espectáculo desde la tribuna.

En ese lento transcurso de la llegada del público, Manatarms se subió al escenario con su propuesta rockera noventera progresiva, alejada del ambiente de la fiesta pero no desconocida para los que ya se encontraban allí. No vamos a esperar que el público metalero a estas alturas no se encuentre en algo familiarizado con esta clase de música por toda la vorágine de Internet, y por eso el respeto se asentó entre los que observaban la actuación. De todas maneras, ese performance se notaba apartado, en especial con toda la escenografía montada detrás. En un momento, parecía que sólo estaban tocando para ellos, mirando al batero, bailando sin preocuparse del público, quizás conscientes de la arremetida era muy “particular” para esta clase de recital.

El ambiente thrashero se prendió con Nuclear, que aparecieron en el escenario como unos monstruos del metal. Sinceramente, creo que hay tres nuevas bandas internacionales de Thrash Metal que se alejan de la típica nostalgia burlona de sólo tocar old school por tocar old school, sin caer en tributos a épocas pasadas y entregando material excelente. Una es Evile de Inglaterra, otra es Warbringer de California, y la tercera es Nuclear, grupos que hacen Thrash por enojo, por hambre y pasión, no por moda. Es un privilegio, un lujo tener a Nuclear en el Caupolicán, un conjunto que a costa de pura estabilidad, de tocar y tocar, ha desarrollado una fuerza notable. Se siente esa calle y su despliegue es todo un aporte al espectáculo. Qué pena que en Belligerance y Criminal Solicitation, la guitarra de Seba Puente no haya funcionado, tanto así que a partir de Sadistic Method For Crime –canción insigne ya del metal chileno- debió cambiar el instrumento. En ese momento ya había mucha gente en la cancha y los que estaban al lado del guitarrista, lo saludaban para darle la segunda bienvenida.

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Así llegaron Heaven Denied, Asphyxia y Dolo, provocando por supuesto la atención de todos y un mosh en el costado derecho hacia el escenario. La última de esta presentación fue F.P.S.C. (Filthy Politicians Sluts Corporation), con un enfurecido Matías mandando a la cresta como siempre a toda la clase política. El conjunto se sentía a gusto, reconociendo lo contento que estaba por abrir a una de sus agrupaciones favoritas, así que luego de una descarga iracunda y sólida de Thrash Metal nacional, los integrantes bajaron para animar desde adentro los mosh que los norteamericanos estarían por provocar.

Tonos anaranjados y la introducción de The Formation Of Damnation permitieron que de a poco los integrantes de Testament salieran a escena. Primero fue Jon Allen en la batería, cortesía de Sadus. Después “tomó asiento” Alex Skolnick, seguido por Greg Christian y más tarde Eric Peterson, dejando a Chuck Billy con su pedestal “air guitar” azuzando al público que repletaba la cancha y el frente de la tribuna. Después de todo, More Than Meets The Eye, concertada en el Caupolicán a 20 para las diez de la noche, fue la única canción que interpretarían de aquel álbum 2008 tan reconocido, con los coros causando estragos. Sin misericordia, prosiguieron con The New Order, dejando a Skolnick expuesto ante la barbarie que sus notas iniciales producirían.

testament11cl-15Si alguien hubiese dicho antes de la gira que Testament iría a tocar de corrido temas como The Preacher, Practice What You Preach y Over The Wall juntos, habría hecho casi todo lo posible para ser testigo de una seguidilla tan demoledora, dejando la sensación de que el repertorio traería clásica tras clásico nuevamente, como en mayo del 2007. En cuanto a sonido, ambiente y material, la deuda por culpa de la cancelación del 2009 se encontraba más que pagada a esas alturas y, quizás, la primera pausa vino con Electric Crown, con ese Chuck más relajado en las notas vocales haciendo como una especie de descanso después de aquella potentísima ráfaga de metal. “¿Se acuerdan de esta?”, preguntó sin embargo Billy a los asistentes antes de empezar a cantarla, ya que el setlist estaba ultra balanceado a los cortes más antiguos del conjunto, incluyendo ese, del último disco donde Skolnick participaría antes de de su regreso el 2005.

Con Into The Pit, dedicada a los “crazy motherfuckers” del apretado mosh del centro, nada volvió a ser lo mismo en el Caupolicán. Ni idea cómo se habrá escuchado arriba, pero en la cancha el sonido se comportaba a gran nivel, superando con creces la calidad del 2007 en el Novedades. No había ahora excusa alguna para faltar y ver a Testament en vivo mostrando todo al más alto estándar y aquello se confirmó con Souls Of Black. Allí Chuck Billy presenta a su amigo Greg Christian, quien enseña un sonido simplemente ESPECTACULAR con su bajo, pulposo, truculento y crudo. Quizás haya sido el instrumento que mejor haya sonado en la velada, si hubiese que buscar algún ganador en este concierto donde todos los recursos sobresalieron.

Aquí, es bueno detenerse en un momento muy emotivo de la historia de los shows metaleros en el Teatro Caupolicán. Cuando se venía The Legacy, Chuck Billy dijo, sosteniendo la foto impresa de una muchacha: “Esta canción está dedicada para Fernanda Zambrano. Tuvo un terrible accidente hace unas semanas, y le dedicamos este tema ahora. Por favor, ¡pongan sus manos en el aire! Ella era una gran fan de Testament y una gran rockera también, ¡Esto va para ella!”. Era imposible evitar emocionarse con esas palabras, pues seguramente alguien dio de su cariño y su tiempo para que la banda la recordara. Chuck colocó la foto en la batería de Allen y desde ese espacio, Fernanda presenció el concierto, en un lugar privilegiado… ninguna duda de que ella habrá agradecido el gesto…

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Después de Burnt Offerings, no dejaba de escuchar comentarios atrás en el público diciendo que Testament estaba dejando la cagada con clásico tras clásico, inmisericorde, sin respiro, ni siquiera cuando el grupo se adentró en material más moderno como D.N.R. (Do Not Resuscitate) y 3 Days in Darkness. El grupo se saltó de nuevo un disco como Low, apenas tocó una canción de Practice What You Preach y otra de The Formation Of Damnation, pero con 14 canciones el grupo hizo gala de una batería colosal de números legendarios. Alone In The Dark fue coreada, y Disciples Of The Watch mosheada por la mitad de la cancha, con Billy despidiéndose y pidiendo a todos que estuvieran atentos al próximo álbum, The Dark Roots Of Earth.

Setlist Testament:

01. Intro: For The Glory Of…
02. More Than Meets The Eye
03. The New Order
04. The Preacher
05. Practice What You Preach
06. Over The Wall
07. Electric Crown
08. Into The Pit
09. Souls Of Black
10. The Legacy
11. Burnt Offerings
12. D.N.R. (Do Not Resuscitate)
13. 3 Days In Darkness
Encore:
14. Alone In The Dark
15. Disciples Of The Watch

REVISA AQUÍ LA GALERÍA DE FOTOS DEL CONCIERTO

1.800 personas llegaron al Teatro Caupolicán para el esperado regreso de Testament a nuestro país. Los chilenos encargados de abrir el show fueron Manatarms y Nuclear.

Fotos: Guillermo Salazar

Testament

El 16 de agosto es el día del regreso de TESTAMENT a Chile, luego que el 2007 llenaran el Novedades y muchos se quedaran sin la opción de verlos reunidos con Alex Skolnick y Greg Christian, antes de sacar “The Formation Of Damnation” el 2008.

Ahora, el conjunto de Eric Peterson y Chuck Billy actuará en el Teatro Caupolicán, junto con los mayores exponentes del Thrash chileno de la actualidad, NUCLEAR.

En esta dirección, puedes leer la nota que el guitarrista, compositor y fundador de TESTAMENTEric Peterson, dio a PowerMetal.cl, en la que habló acerca de este concierto.“¡Prepárense nomás!, ¡será un gran show! La última vez tuvimos que cancelar, y lo sentimos, no no disponíamos de mucho tiempo pero ahora quedaremos a mano con ustedes, así que espero verlos a todos en esta oportunidad. ¡Vayan a vernos!”.

Los ganadores PowerMetal.cl del sorteo de entradas para TESTAMENT en Chile, son:

Luis Richardson
Daniela Saavedra
Hernán Quezada
Francisco Gutiérrez
Danilo Olivares

GANADOR CONCURSO TWITTER: Marcos Parraguez

Las entradas para TESTAMENT en Chile tienen un precio de $18.000 (cancha y platea) y están a la venta por sistema PuntoTicket, tiendas Ripley y Cinemark (call center 6004626000, desde celulares 02 4645557, y desde el extranjero, 56 02 4645557). Sin recargo y con un 30% de descuento en tienda SoldOut (Portal Lyon, local 79).


Testament

Después de cuatro años de haber llenado el Novedades, y luego que el 2009 cancelaran sin mayores explicaciones la gira pactada para Sudamérica, TESTAMENT por fin se presenta este 16 de agosto en el Teatro Caupolicán.

En esta dirección, puedes leer la nota que el guitarrista, compositor y fundador de TESTAMENT, Eric Peterson, dio a PowerMetal.cl, en la que habló acerca de este concierto. «¡Prepárense nomás!, ¡será un gran show! La última vez tuvimos que cancelar, y lo sentimos, no no disponíamos de mucho tiempo pero ahora quedaremos a mano con ustedes, así que espero verlos a todos en esta oportunidad. ¡Vayan a vernos!».

Las entradas para TESTAMENT en Chile tienen un precio de $18.000 (cancha y platea) y están a la venta por sistema PuntoTicket, tiendas Ripley y Cinemark (call center 6004626000, desde celulares 02 4645557, y desde el extranjero, 56 02 4645557). Sin recargo en tienda SoldOut (Portal Lyon, local 79).

¡CONCURSO POR TWITTER!

Además del sorteo de entradas para el concierto de TESTAMENT, cuyos ganadores se darán a conocer el sábado en PowerMetal.cl, ¡tenemos otro concurso para regalar un ticket por medio de Twitter!

Lo único que tienes que hacer para participar es seguirnos en Twitter (@powermetalcl) y publicar lo siguiente en tu cuenta:

Entrevista con Eric Peterson de TESTAMENT en @powermetalcl – http://bit.ly/ericPMcl – Testament en Chile – 16 de agosto – Teatro Caupolicán

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Testament

Testament sabe que tiene una deuda con Chile, porque el 2009 cancelaron de forma brusca su tour sudamericano para enfocarse en la composición del sucesor de “The Formation Of Damnation” (2008), sin dar mayores explicaciones. El mismo Eric Peterson pide las disculpas correspondientes en esta entrevista y para compensar el mal rato a los chilenos, promete “dejar la pura cagada” el 16 de agosto, cuando Testament haga pedazos el escenario del Caupolicán. El guitarrista habló con PowerMetal.cl y reveló algunas noticias acerca del próximo CD, The Dark Roots Of Earth, que según palabras de su creador, “podría convertirse en el disco más perfecto que jamás hayamos hecho”.

“¡TOCAREMOS PARA QUE TODOS LOS FANS SE VUELVAN LOCOS!”

Primero Eric, después de cuatro años de haber hecho un sold-out aquí en Chile, en mayo del 2007, ¿qué es lo más entretenido de regresar al país y volver a actuar en Santiago?

¡Vaya!, siempre ha sido un placer muy grande ir y tocar en Sudamérica. Probablemente sea uno de mis lugares favoritos en el mundo entero, pero parece que no ha sido razón suficiente para poder haber ido más veces (risas). En fin, en esta oportunidad sí iremos, ¡y nos sentimos muy, emocionados por tocar en todos estos países y dejar la pura cagada! Siempre son como los últimos países a los que vamos, pero una vez que estamos allá, ¡es grandioso!, ¿y sabes?, Chile es fantástico. Como formación hemos estado juntos por bastante tiempo, ahora mismo somos una banda muy sólida, tenemos grandes canciones en nuestra carrera y tenemos mucha confianza en que podremos entregar los mejores temas a los fanáticos. Estamos súper entusiasmados, ¡creo que lo vamos a pasar increíble! Tenemos un tremendo set planeado para todos ustedes, con un montón de canciones antiguas, un montón de canciones nuevas… sí, ¡tocaremos para que todos los fans se vuelvan locos!

Será grandioso, porque no tuvieron la chance de venir Sudamérica en la promoción de The Formation Of Damnation el 2009. ¿Qué ocurrirá con el material de ese disco en el Caupolicán? Y lo otro, ¿cuánto les cuesta mantener en secreto los temas nuevos del CD que se viene en estos shows?

Sí, en la gira que haremos ahora mismo no estaremos tocando del próximo trabajo. Grabamos un nuevo disco, se llama The Dark Roots Of Earth y lo vamos a lanzar en (silencio)… el primer single lo vamos a lanzar en octubre o noviembre y ahí será la primera vez que todos podrán escuchar algo, no tocaremos nada nuevo aún, no diremos nada aún. El álbum saldrá en enero o en febrero del 2012 y esperamos volver para realizar un gran performance en su promoción después, con todo un nuevo set armado, con toda una nueva idea de escenografía basada en las letras, en el concepto de la próxima placa. Mientras tanto, seguimos con The Formation Of Damnation, que fue aclamado por todo el mundo, con el que tuvimos harto éxito. Y pienso que ahora, más que nunca, hemos triunfado con estas canciones, así que creo que será grandioso para los fans. Tocaremos las nuevas luego del lanzamiento, pero falta mucho tiempo para eso.

Testament

HACIA LAS RAÍCES MÁS OSCURAS

Cuando escribiste The Formation Of Damnation, una de tus metas era que fuese un álbum puro de Thrash Metal old school. The Dark Roots Of Earth, ¿cuál distinto o parecido es a su antecesor?

(Silencio) bueno, ¡esa es una gran pregunta! Me parece que los fanáticos probablemente quedarán incluso más contentos con este álbum. De verdad vuelve a nuestras raíces más oscuras, a las raíces más oscuras de Testament, ¿me entiendes? Concentra todo el peso de The Gathering (1999), pero tiene hartas cosas como The Haunting, tiene hartas cosas como Over The Wall, e incluso algunas partes Black Metal melódico, bien veloces y con blast-beat, aunque mira… no suena como si hubiésemos tratado de inspirarnos en ello. En comparación al último, pese a que sigue siendo muy sólido, no costó tanto escribirlo, y simplemente buscamos… o sea, creo que se demuestra en cómo es este esfuerzo, es muy… a ver, podría convertirse en el disco más perfecto que jamás hayamos hecho, es muy auténtico y… qué más puedo decir, sobre la manera en cómo suena Chuck (Billy) aquí, ¡me caí de raja (risas)! Está gritando como en los viejos tiempos, con esas voces agudas que utilizaba en el material de The New Order (1988), Practice What You Preach (1989) o The Legacy (1987), a esas voces agudas me refiero. No obstante, pareciera que en ciertas partes cambia sin aviso, ¡y lo hace más emocionante todavía! Grita como solía hacerlo en el pasado, de pronto decide cantar una palabra de otra forma, ¡y te cagas ahí mismo de susto! Entonces… sí, y lo otro acerca del disco es que yo hago la mitad de los leads, mostrándome de a poco más seguro con algo que no compartía tanto. Ahora en cambio, realmente he empezado a enseñar los verdaderos colores de mi guitarra. Debo decir que eso como que lo tenía un poco en secreto antes, y sucede que mi ejecución se asoma con más fuerza en esta producción. Con la última que hice, tenía muy en mente la idea de que era la primera vez que Alex (Skolnick) y yo nos juntábamos después de mucho tiempo, y había funcionado muy bien, por lo que ahora habrán hartas cuestiones como esas. Nos sentimos muy emocionados con todo esto en realidad.

Testament

Eso se nota Eric, ya que además hubo un bache muy, muy grande entre The Gathering y The Formation Of Damnation, debido los cambios de alineación, a los problemas personales y de salud. ¿En qué medida te ha sido más fácil trabajar en The Dark Roots Of Earth, ahora que cuentas con un grupo más estable? ¿Cuán distinto fue el proceso creativo?

Mira, hay un par de canciones que pertenecían a The Formation Of Damnation pero que no llegaron a incluirse en el disco. En ese entonces habíamos escrito una balada, musicalmente asombrosa, sólo que no nos sentíamos muy cómodos con ella. En cambio, en esta ocasión la usamos, hasta la mejoramos y… o sea, qué más puedo decir, suena como otra Fade To Black de Metallica, otra Holiday de Scorpions, como a una canción antigua de Def Leppard a excepción de… o sea, tiene un sonido de balada rockera pero no con esas historias típicas que les ponen, sino a lo Black Sabbath, como Sign Of The Southern Cross, con aquella atmósfera tenebrosa. Bueno, dicho eso, esta placa tiene canciones Thrash similares a… (silencio) por lo que todos los fans del Thrash quedarán satisfechos. Muchos riffs son viejos además, ¡de hace tanto que los había dejado botados no sé dónde! Encontré un riff como del ’99, del cual me había olvidado por completo, que sonaba como nuestros antiguos demos, y me fui como ‘¡DIOS MÍO!, ¿¡por qué no lo ocupé antes!?’. Y lo otro, es que como nunca, realmente trabajamos juntos en este álbum… no sé, quizás fue parecido a cómo lo hicimos con The New Order, cuando nos sentamos todos durante dos semanas, y no recuerdo que hayamos hecho eso desde ese entonces, que nos hayamos sentado con alguien diciendo ‘OK, aquí está mi idea, ¿ensayémosla?’. Esta vez de hecho nos sentamos como por tres semanas, solos, con nadie más, y se generó una vibra genial entre todos nosotros, avanzamos en un montón de cosas.

Eric, no queda nada para el 16 de agosto. ¿Quieres dejar un saludo a todos los seguidores que deseen asistir al concierto y ver a Testament en vivo?

Miren, ¡prepárense nomás!, ¡será un gran show! La última vez tuvimos que cancelar, y lo sentimos, no disponíamos de mucho tiempo pero ahora quedaremos a mano con ustedes, así que espero verlos a todos en esta oportunidad. Vayan a vernos y… qué más puedo decir… la vida es dura, ¡pero Testament es más duro!

Testament viene a Chile con Jon Allen de SADUS como baterista sustituto de Paul Bostaph y Gene Hoglan, este último, encargado de la grabación de The Dark Roots Of Earth.