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Mientras el tórrido azote del verano santiaguino hace de las suyas en las calles de la capital, el tradicional Teatro Nescafé de las Artes recibe a los devotos de Anathema para compartir no uno, sino dos momentos de este martes 29, con los hermanos Cavanagh reunidos con Duncan Patterson (Antimatter, Alternative 4) en la celebración de «Alternative 4«, el último álbum que los documentó juntos. Inolvidable para los presentes, así como también para Daniel, Vincent y Duncan, que suponemos que jamás imaginaron el éxito que tendrían en el último país del sur americano. Experiencia y cariño del público que se manifiesta en la poco modesta bandera regalada por Anathema Chile, el punto de encuentro de fans local.

Daniel Cavanagh se encarga de abrir la función de las 19:00hrs. con la ondulada melodía de Springfield, del último disco de Anathema “The Optimist”, canción que ralentiza el tiempo y hace énfasis en el carácter íntimo de la presentación. De a poco el público comienza a meterse en la atmósfera y voces aparecen para acompañar el suave canto. Sin embargo, desde el lado izquierdo del escenario un parlante augura problemas técnicos al producir un sonido áspero desde la guitarra de Danny. El sorprendido músico se percata de esto al recibir una negativa general ante la pregunta “¿lo están pasando bien?”. Momento de confusión que da lugar para las primeras risas y diálogos de la velada, donde el estrés no está presente en el recinto.

Una gran ovación enciende el teatro en el momento en que Danny anuncia la aparición de Vincent en el escenario. Ambos hermanos nos transportan al álbum “Weather Systems” con Untouchable pt. I, que comienza a ser coreada con más confianza de parte del público. Sucesión más que obvia es Untouchable pt. II, que desciende de las alturas de la primera parte y aterriza con el piano a las manos de Danny. Las palmas, inquietas por seguir el tempo de Daniel, comienzan a aparecer cuando este programa el loop que iniciará y armará Thin Air (del disco producido por Steven Wilson, “We’re Here Because We’re Here”) colocándonos en—como la letra sugiere metafóricamente—alturas extremas. Los Cavanagh se lucen interpretando estas tres canciones, más minimalistas y espontáneas que en su versión original, pero con toda la amplitud expresiva de la voz de Vincent.

Mi historia personal con Anathema comienza con el álbum “A Natural Disaster”, el último de los discos oscuros de la etapa progresiva de los británicos. Me da la sensación que no soy el único, a juzgar por el cálido recibimiento de Flying, canción elegida para representar aquel registro mientras dos solitarias luces se posan sobre los hermanos, dejando el resto del teatro en una cómoda penumbra. One Last Goodbye, por su parte, trae a la velada a “Judgement”, el penúltimo de los discos anteriormente catalogados. Esta canción nos recuerda la larga trayectoria de ambos músicos, la manera en que interactúan y la dificultad de concebirlos alejados de su creación. De manera magistral los Cavanagh traen y recrean las atmósferas que le dan carácter a los discos, con piano, guitarras y los efectos adecuados, y no sólo hablamos de los efectos digitales, sino también de los silencios, que si se ubican bien, no fallan en realzar la intensidad de la música.

Y es el turno del primero de los tres discos oscuros post-death/doom, también el primero en revelar el nuevo Anathema y que para esta gira sopla veinte velas de distancia desde su lanzamiento: «Alternative 4«. Esta celebración incluye al miembro de entonces, Duncan Patterson, que si bien abandonó la banda luego de este álbum, siempre su trabajo se mantuvo a unos pasos de Anathema, ya que fue importante colaborador en la génesis, tanto del disco, como de Anathema. El bajo solitario a la derecha del escenario es levantado por el multi-instrumentista y un nuevo rango de frecuencias melódicas acompaña a los hermanos para Fragile Dreams luego de la ovación para el tercer músico que se une al escenario. Los tres músicos, en confianza y haciendo un show más vivo, siguen profundizando sobre el álbum con el primero del tracklist, Shroud of False, que se desarrolla con normalidad relativa, ya que una que otra pifia técnica no detendrá la máquina. Pero no fue así con Lost Control, ya que, irónicamente Vincent, exhausto de los molestos sonidos de una aparente mala conexión de su guitarra con el equipo pesado, se queja explícitamente y luego con humor presenta a Carlos, el sonidista que prestó su ayuda para resolver el problema. Para Destiny el tema está resuelto y las risas abundan con las bromas que surgen de Danny y Vincent con respecto a los infortunios. Inner Silence cierra la retrospectiva sobre “Alternative 4”, despedida con aplausos que aparecen luego de la total y extasiada atención de un público más sereno.

Así como Hindsight y Falling Deeper reformuló y trajo temas desde el EP “The Crestfallen” hasta “Alternative 4”, para esta presentación no están ausentes las versiones acústicas de “Eternity”, el disco clave de la época death/doom de Anathema, ya que conciliaba la escena del doom metal británico con las tendencias progresivas que luego predominarían el sonido de la banda. Luego de una breve pausa, comienza la canción homónima de tres actos. Las dos primeras partes, Eternity pt. I y Eternity pt. II son bien recibidas por el público, pero la que se robó la atención fue la antes distanciada Eternity pt. III, que en esta ocasión continúa como la tercera parte de una larga canción. Luego de que Angelica cerrara esta etapa de contemplación a la banda, el público vuelve a la excitación con Hope, canción recordada por la participación de su autor original Roy Harper, músico que ha trabajado con grandes como David Gilmour, Jimmy Page Ian Anderson, entre otros, así como también su inolvidable coro.

Luego de otra breve pausa, Danny tienta y engaña al público tocando sólo las notas iniciales del piano de Bohemian Rhapsody. La interacción es inmediata, el público recuerda al legendario vendedor de helados, Freddie Mercury, y Danny comienza a juguetear con el ánimo elevado y las carcajadas. Vincent aprovecha de burlarse un poco, dejando entrever los años que han pasado juntos, no sólo como profesionales (¡los Gallagher definitivamente podrían aprender una que otra cosa de ellos!). Para cerrar la primera presentación de la noche, los tres músicos concluyen lo anunciado por Vincent: sus versiones de los clásicos Eleanor Rigby de The Beatles y Comfortably Numb de Pink Floyd, canciones que jamás serán mal recibidas, pero que debo confesar que podrían haber dado cabida a una versión acústica de, por ejemplo, The Beginning and the End y/o Closer, ya que dan ganas de aprovechar la instancia para estas versiones acústicas.

Setlist (función 19:00hrs)

1. Springfield
2. Untouchable Pt. I
3. Untouchable Pt. II
4. Thin Air
5. Flying
6. One Last Goodbye
7. Fragile Dreams
8. Shroud of False
9. Lost Control
10. Destiny
11. Inner Silence
12. Eternity Pt. I
13. Eternity Pt. II
14. Eternity Pt. III
15. Angelica
16. Hope
Encore
17. Eleanor Rigby (cover The Beatles)
18. Comfortably Numb (cover Pink Floyd)

Live Review: Gabriel Rocha
Fotos: Guille Salazar

 

Luego de agotar el 95% de entradas para el show del 29 de enero a las 21:00hrs, los hermanos Daniel y Vincent Cavanagh, junto al ex miembro de ANATHEMA, Duncan Patterson, sumaron una nueva función para las 19:00hrs. del mismo día martes.

Los ingleses vienen a celebrar los 20 años de su histórico disco “Alternative 4”, junto a otros clásicos de su carrera en formato acústico. Este nuevo concierto de las 19:00hrs. tendrá un setlist diferente en algunos pasajes.

Las entradas entradas se venden por www.ticketek.cl, tiendas Hites y puntos de venta habilitados que puedes ver aquí. Hay un 15% de descuento online vía stgofusion.cl, válido hasta el 24 de diciembre o hasta agotar stock.

Los valores son:

Primeras Filas: $45.000 (incluye Kit con bolsa, mochila, poster, credencial) – Se entrega el día del evento.
Platea Baja Preferencial: $36.000
Platea Baja Central: $32.000
Platea Baja Lateral: $28.000
Platea Alta Central: $24.000
Platea Alta Lateral: $22.000

Los hermanos Daniel y Vincent Cavanagh, junto al ex-miembro de ANATHEMA Duncan Patterson, anunciaron una visita al Teatro Nescafé De Las Artes para el Martes 29 de Enero donde presentarán «Acoustic Resonance», show con clásicos de ANATHEMA en formato íntimo. Este concierto se enmarca en las celebraciones de los 20 años de «Alternative 4», disco que marcó un cambio en el estilo de la banda dejando de lado el sonido más Doom y acercándose al sonido más Progresivo.

Las entradas ya están a la venta a través del Sistema Ticketek. Ojo que a través de Santiago Fusión se puede acceder a un 15% de descuento, el que es válido hasta el 10 de Diciembre o hasta agotar stock.

Los valores son los siguientes:

Primeras Filas – $ 45.000 (incluye  Kit con bolsa, mochila, poster, credencial) – Se entrega el día del evento.
Platea Baja Preferencial – $ 36.000
Platea Baja Central – $ 32.000
Platea Baja Lateral – $ 28.000
Platea Alta Central – $ 24.000
Platea Alta Lateral – $ 22.000

El próximo 10 de Mayo, en Teatro Nescafé de las Artes, podremos disfrutar de la presencia de una de las mentes maestras detrás de ANATHEMA: hablamos de Daniel Cavanagh quien viene a presentar su disco «Monochrome». Las entradas están a la venta desde hoy en Ticketek. Además, hay un 15% de descuento en Stgofusion.cl el que es válido hasta el Jueves 1 de marzo o hasta agotar stock.

Valores:
Primeras Filas – 39.000 (Incluye Kit Bolso Mochila – Credencial Recuerdo – Poster)
Platea Baja Preferencial – 29.000
Platea Baja Lateral – 26.000
Platea Alta Central – 23.000
Platea Alta Lateral – 19.000

Impresionante. Simplemente impresionante. ¿Podemos considerar este show como el mejor concierto del año? Probablemente sí. ¡Cuánta clase, señoras y señores! Opeth nos dio una cátedra durante casi dos horas donde los puntos bajos fueron inexistentes. Y es que aún cuesta dimensionar lo vivido en un espectáculo de tales características. Pero no nos emocionemos tan prontamente, vamos con calma y analicemos los detalles de la jornada.

Faltando unos cuantos minutos para las 21:00 horas, desde luego que llamaba la atención la calma reinante al interior de un recinto repleto de seguidores que esperaban pacientemente la aparición de los suecos. De esta forma, y con una puntualidad más que destacable, los primeros en ingresar al plató fueron Martín Méndez, Joakim Svalberg y Martin «Axe» Axenrot. Y como era de esperarse, el puntapié inicial vino con la interesante Sorceress. Bastaron un par de segundos de la intro comandada por los tres músicos en escena y se desató una ovación cerrada que se hizo más estridente una vez que salieron a escena la dupla de guitarristas. De inmediato notamos la excelente condición vocal en la que se encuentra el líder de la agrupación, ya que frases como «Watch your eager tongue / Attack me from behind» las cantó con una soltura envidiable. Primera canción y ya tenían al público chileno en el bolsillo.

Pasada la primera prueba, cualquier fan de Opeth sabe que antes de seguir con el siguiente track del setlist, Mikael Åkerfeldt se esmera en hacer reír a los presentes con su humor especial al que ya nos tiene acostumbrados. Y esta vez no sería la excepción ya que él mismo se encargó de incitarnos a que gritáramos lo más fuerte posible «Peluca, Peluca, Peluca» a Fredrik Åkesson. Pero él tampoco se quedó atrás, puesto que llegaría su turno cuando comenzamos a llamarlo «Miguelito» al igual que hace un par de años atrás. Finalizadas las risas del respetable, bastaron un par de notas de The Grand Conjuration para confirmar las sospechas que iban surgiendo con el correr de los minutos. Sí, el sonido era realmente superlativo. Uno de los plus de esto último es que comienzan a relucir varios aspectos que ayudan a apreciar de mejor manera la performance de los músicos. Vale decir, básicamente vemos con más detalle la triple función de Joakim al producir las atmósferas necesarias con su teclado, tocar percusión durante las primeras estrofas y posteriormente en la parte media, y finalmente apoyar con las segundas voces a Mikael. Por lo demás, pedazo de tema que escogieron para motivar a todos con los primeros guturales de la velada. ¡Y era sólo el comienzo!

Luego de que el frontman hiciera énfasis en que no tenía la menor idea de por qué estaban tocando un día antes del show originalmente programado (broma que repetiría en innumerables oportunidades desde este punto en adelante), se concretaría algo que vaticinamos hace un par de días atrás: La interpretación de Demon of the Fall sería uno de los clímax de la jornada. Dicho y hecho, puesto que la brutalidad no se hizo esperar y todos lo entendimos así. ¿Recuerdan la energía de Mr. Åkerfeldt al gritar «Demon, demon of the fall!»? Simplemente arrollador. O revivir el sentimiento que implantó al cantar «Just one second, and I was left with nothing / Her fragance still pulsating through damp air…». ¡Cómo sonaron esos quiebres acústicos! Ante eso solo puedes disfrutar y vivir el momento. De lo mejor de la noche, sin lugar a dudas.

De vuelta al LP que motiva esta gira, debo admitir que me sorprendió de sobremanera la recepción que tuvo The Wilde Flowers. Convengamos en que efectivamente es una de las mejores de «Sorceress» (2016), pero el hecho de presenciar cómo fue seguida de cerca por cada uno de los asistentes que miraban y escuchaban con atención cada intervención del teclado y a su vez ayudaban a cantar el «Blinding light as the flames grow higher / Searing skin on a funeral pyre», es otra cosa muy distinta. Mis partes favoritas desde luego son el solo de «El Peluca», y cómo va subiendo la tensión antes de que estalle el outro con la pegada de «Legolas» Axenrot. Opeth nos enrostraba segundo a segundo el por qué son una de las bandas más prolíficas a nivel mundial. ¡Temón!

Lo siguiente sería una demostración de delicadeza, sobriedad y elegancia que realmente nunca deja de sorprender. La dupla conformada por Face of Melinda y Windowpane permitió apreciar con mayor detención todos los aspectos que incluyó el show de los suecos. La ambientación creada por los juegos de luces y un sonido aplastante, crearon en su conjunto uno de los momentos más emotivos de la noche. Espero entonces no ser el único que al cerrar los ojos durante un par de segundos sintió la sensación de estar escuchando la versión original grabada en estudio de ambas composiciones. Al percatarse de la concentración y de la función de cada integrante por separado, se puede llegar a entender en cierta forma el nivel de ejecución que estábamos observando. Si bien esta dupla ya había sido interpretada en las anteriores visitas a nuestro país, personalmente me quedo con intimidad y cercanía de las versiones de este año por sobre las pasadas.

Continuando con otra de las viejas conocidas -y por lejos una de las mejores de «Heritage»The Devil’s Orchard siguió con la senda de sus predecesoras. Eso sí, antes de que empezara, Mikael nos pregunta si el show se está escuchando bien. Ante la obvia respuesta, nos dedicó un pequeño guitarreo acústico acompañado de la frase «Thank you motherfuckers!». Desde luego que las risas no se hicieron esperar y mientras esto ocurría dieron inicio al track ya mencionado. Con el correr de los segundos, todos sabemos que el «Take the road where devil’s speak / God is dead, God is dead!» hay que gritarlo con el puño en alto como si no hubiera mañana. Y así no más fue. Otro señal de la complicidad existente entre la banda y su fanaticada. A su vez, no puedo dejar de mencionar el constante protagonismo de Fredrik Åkesson. Decimos esto porque en determinadas ocasiones, visualmente queda relegado a un papel más secundario y silente, pero es justo mencionar y hacer hincapié en que el tipo es una verdadera máquina en las seis cuerdas.

La primera y única revisión a «Pale Communion» (2014) vendría con Cusp of Eternity. Lo más destacable sin duda fue la actitud de toda la audiencia: Un headbanging generalizado desde la comodidad de nuestras butacas (algo que «Miguelito» aprovechó para bromear en su debido momento) acompañó durante cada estrofa al frontman, para luego terminar cantando el estribillo junto a Fredrik y Joakim, que como ya es costumbre, se encargan de las segundas voces con una excelente armonía. Y una vez finalizada, sin pausa alguna la conectaron con Hex Omega, siendo esta la primera vez que la interpretan en nuestro país. Si bien fue la canción que provocó menos euforia dentro del setlist, no se puede pasar por alto lo bien que fue llevada junto a los cambios de tonalidades sobre el plató.

Otro de los momentos más jocosos de la velada ocurriría antes del siguiente tema. Recapitulemos como fue: ante la constante petición de algunos fanáticos para que Martín Méndez pronunciara algunas palabras en español, este accedió y básicamente dio las gracias por asistir al concierto y que siempre era un gusto tocar en Chile. Todo bien hasta ahí, pero como era de esperarse, Mikael lo interrumpió para hacerse presente con su humor y decir que dejara de hablar puesto que el uruguayo era «Only a bass player». Entendiendo el contexto de distensión y de relajo, llegó el turno para que el resto de los músicos se encargara de saludar a los presentes de alguna manera. Tras cartón, el líder de la agrupación anunció que a continuación tocarían la última canción de la noche. Ante los cánticos de «No nos vamos ni cagando» (con una traducción formal de esta expresión para el resto de la banda incluida, cortesía del bajista), Åkerfeldt menciona que la introducción estaría a cargo de Fredrik. Para muchos, señal inequívoca de que en solo segundos escucharíamos ese temazo llamado The Drapery Falls. Y vaya que era esperada por todos, puesto que fácilmente tuvo la mejor recepción de esta primera parte del show. Una postal increíble se produjo cuando todos cantamos «Pull me down again, and guide me into pain!». De igual forma podríamos destacar los guturales que arrollaron todo a su paso, o la perfecta armonía lograda entre las tres voces durante las partes limpias. O también el sing-along durante la melodía del outro que resonó en todas las paredes del recinto. Lo cierto es que bajo cualquier punto de vista, la ovación de pie una vez finalizada, queda totalmente justificada por momentos así. De esta forma, a las 22:38 hrs. los suecos se retiran por primera vez del escenario.

Poco y nada duró el descanso, puesto que un par de minutos bastaron para tenerlos de vuelta en escena. Antes de finalizar con el setlist programado -y tal como lo hizo el 2009 en su primera visita- el frontman se encargó de escuchar algunas peticiones desde el público y tocar un pequeño extracto para satisfacer a gran parte de la audiencia. ¿Las escogidas? Harvest, Master’s Apprentices y The Moor. ¡Qué ganas de escucharlas completas dios mío! Pero bueno, sabiendo que cada vez quedaba menos para que se despidieran definitivamente, solo quedaba disfrutar el clásico incombustible de Opeth. Final clásico, que como bien dijo Mikael, vendría siendo la Paranoid o la Breaking the Law de cada unos de sus shows: Por supuesto hablamos de la monumental Deliverance. ¿Se puede agregar algo a estas alturas que no se haya dicho antes? Todos sabemos lo que ocurrirá en cada pasaje del track y esta vez no fue la excepción. Lo demás es ser redundante. Así, pasadas las 23:00 hrs., Åkerfeldt y compañía se retiran tras la correspondiente reverencia y ovación de parte de todos los que asistimos al Teatro Nescafé de las Artes.

Como dijimos al inicio de este review, derechamente podemos considerar este concierto como uno de los mejores del año. Y en relación a las tres visitas anteriores, nos aventuramos a decir que se pelea palmo a palmo junto al show del 2009 el título de ser «El mejor concierto de Opeth en Chile». El matiz de emociones vivido en cada canción, la ejecución excelsa de principio a fin, la complicidad y la intimidad que se generó al interior del teatro y por sobre todo, la perfección absoluta alcanzada en el sonido de la banda, hacen que esta sea una presentación inolvidable. Si en el futuro seguirán presentando un espectáculo de esta calidad, la devoción será la misma o incluso superior. Por mi parte, que nos visiten cuando quieran. ¡Pedazo de concierto!

Setlist Opeth:

  1. Sorceress
  2. The Grand Conjuration
  3. Demon of the Fall
  4. The Wilde Flowers
  5. Face of Melinda
  6. Windowpane
  7. The Devil’s Orchad
  8. Cusp of Eternity
  9. Hex Omega
  10. The Drapery Falls

Encore

  1. Harvest/ Master’s Apprentices/ The Moor
  2. Deliverance