Entradas

Tal como fue anunciado hace unas semanas, SONATA ARCTICA se anotará el 2020 con dos conciertos en Chile. Los finlandeses tocarán el sábado 18 de abril en el Arena Puerto Montt de la X Región, para cerrar en Santiago el domingo 19 en Blondie.

La banda liderada por Tony Kakko llegará a nuestro país como parte de la gira promocional de «Talviyö», su más reciente disco de estudio, lanzado el 6 de septiembre. Según el cantante, SONATA ARCTICA se reunió para crear el sonido más «vivo» posible. Además, contaron con Mikko Tegelman en la producción, quien le entregó «una sensación completamente orgánica a una sección completa de ritmos y que nos dio una base mucho más sólida para el álbum», según el mismo Kakko.

De esta forma, «Talviyö» se ubica como la décima producción de los finlandeses, aunque su líder también la considera como “el tercer álbum de la tercera era” de la banda. Puedes leer el review de PowerMetal.cl entrando aquí.

La venta de entradas para el concierto en Santiago comienza este viernes 8 de noviembre a las 11.00 hrs. en Puntoticket.com y centros habilitados en el Teatro Oriente (Pedro de Valdivia #99, Providencia), PuntoTicket Store (Padre Mariano #236 local 102, Providencia y en Mall Parque Arauco (Piso 2, local 649), tiendas Hites y Cinemark que puedes revisar aquí.

Los valores de las entradas son:

Preventa: $20.000 (primeros 200 tickets)
General: $25.000
Día del Show: $30.000

Las entradas para el show en Puerto Montt estarán disponibles por sistema Eventrid.cl

El Metal finlandés ha sido unos de los mayores exponentes en el mundo al momento de hacer música; muchas de las bandas que han surgido últimamente fueron inspiradas por los grandes grupos que surgieron en dicho país. Pero como toda potencia, el Metal finlandés ha tenido que reinventarse conforme los tiempos cambian: tal como es el caso de Stratovarius, que después de la salida de Tolkki han podido llevar un camino firme con muchos cambios favorables o también como Cain’s Offering, que después de estar en paro se levantaron en gloria y majestad.

Sin embargo, para Sonata Arctica la suerte, si es que se puede llamar de esa forma, o el camino que han trazado no ha sido como el que han seguido sus coterráneos; es decir, la reinvención les ha sido un tanto esquiva desde ese punto de vista, donde antes los discos tenían tal potencial que hacía que explote el cerebro, y hoy en día eso se ha ido apagando, a tal punto que uno tiende a pensar que la banda saca un disco para no caer en el olvido.

Ahora toca el turno de analizar su más reciente trabajo: “Talviyö”, disco que está compuesto once cortes, cuya formación está compuesta por Tony Kakko en la voz, Elias Viljanen en la guitarra, Tommy Portimo en la batería, Henrik Klingenberg en el teclado y Pasi Kauppinen en el bajo.

El comienzo lo marca Message from the Sun, con una tranquila introducción acompañada por arpegios y voces, como puntapié para entrar lleno a la canción en donde un ritmo pegadizo se mantiene durante todo el corte, salvo un sutil matiz que se alcanza a apreciar en el coro. Una canción plana y discreta, algo que ha venido plasmado la banda últimamente.

Whirlwind empieza muy nostálgico, que después es seguido por una guitarra que se va entrelazando con la melodía para dar paso al canto acompañado de un riff algo monótono a lo largo de la canción. Este tema tiene algunos pasajes parecidos a Paid In Full («Unia», 2007), con un piano sonando de fondo que pone esa dulzura típica de Sonata Arctica. Canción muy nostálgica y agradable a medida que transcurre.

Cold es uno de los singles que presentó la banda como adelanto del disco, y no es una canción que no se haya escuchado antes, o por o menos que no tenga una estructura similar a algunas canciones antes vistas, en donde predomina un medio tiempo que guía permanentemente toda la canción. Este corte presenta algunos matices bien llamativos, como lo es el interludio del bajo y el cambio para subir de nota, que hace pasar algo más inadvertida la monotonía del tema.

El disco continúa con Storm the Armada, quizás una de las canciones más interesantes del álbum, con ciertos toques progresivos durante el interludio y que después continúa con un ritmo algo plano hasta llegar a su clímax. Un tema interesante y que es bastante matizado a medida que avanza.

The Last of the Lambs tiene un comienzo algo sombrío, con un teclado que destaca sus notas tenebrosas, acompañadas de una guitarra acústica marcando el ritmo y una percusión intercalada. Una canción sobria que se presenta así hasta su fin.

En de Who Failed the Most reaparece la acción con unos firmes riffs en conjunto con el piano que abren camino al canto y así continuar el ensamble completo para proporcionar toda la potencia de la voz. Una fina canción que hace relucir ese tinte romántico que posee la voz de Tony Kakko. Discreto tema que tiene un final muy particular pero conciso.

Toda la magia del ensamble corre en Ismo’s Got Good Reactors, un tema instrumental que sin duda es el punto más alto del disco, en donde Viljanen hace gala de virtuosismo con la guitarra. Un tema rápido y muy efusivo que presenta todo el potencial que la banda tiene, haciendo olvidar en cierta forma lo discreto y plano mostrado anteriormente y enfatizando en lo alegre como en los tiempos de antaño. Correcto corte.

Demon’s Cage tiene un interesante comienzo que lo marca un tranquilo piano que después se ve abruptamente roto por la fuerza del doble pedal que va en crescendo hasta entrar a la voz que pone la calma nuevamente. De alguna manera esta canción hace recuerdo de la estructura inicial que tiene The Last Amazing Grace («The Days Of Grace», 2009).

En A Little Less Understanding es otro sencillo que presentó Sonata Arctica, una canción con un comienzo potente de los riffs que se atenúa mediante continua el tema. La estructura se mantiene lo que dura la canción. El final es muy llamativo, donde el teclado y la guitarra se unen para terminar con una serie de escalas que proporcionan toda la magia al tema.

The Raven Still Flies es el tema más extenso del disco y se podría decir que hasta es uno de los temas más arriesgados que se presenta, en donde quizá pretenden experimentar en lo progresivo y melódico, canción con varios matices que van repitiéndose entre medio. Otro tema genérico más del disco.

El final del álbum lo da The Garden, una balada en un compás de ¾ que asemeja una canción de cuna. Y una forma acertada de describir este tema es un verso del tema: «Beautiful Dream». Es solo eso, un hermoso sueño es lo que ofrece. Un corte que se va apagando conforme avanzan los minutos. Tal vez no es una de las mejores formas de cerrar el disco, en donde uno espera esas baladas que llegan al alma, pero sin duda la banda a brinda una experiencia agridulce con este último tema.

A estas alturas la fuerza y la motivación que tiene Sonata Arctica ha ido decayendo durante el tiempo. Lejano están esos tiempos donde el virtuosismo y las ganas estaban plasmadas en los discos, y de cierta forma la esencia que tenían se está apagando. En “Talviyö”, más que poner potencia y poderío como alguna vez lo hicieron, apostaron a la austeridad y calidez de las canciones, abordando temas como la destrucción y contaminación del medio ambiente para de alguna forma generar conciencia entre los oyentes de la banda. ¿Es la estrategia correcta? Sólo el tiempo y los fans lo dirán.

 

Review: Samuel Lorca