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No es necesario hacer una introducción muy extensa para describir la importancia de Stratovarius en el desarrollo del estilo musical que nos convoca, y particularmente la que podríamos llamar a estas alturas la “escuela finlandesa”, con ese Heavy/Power Metal más orientado a lo técnico, virtuoso, melódico, con un teclado que no se limita a ambientar sino que muchas veces asume la posición de un shredder, entre otras cosas. Pero bien sabemos que en los últimos años la carrera de los finlandeses ha tenido bastantes nubarrones y tormentas, que paulatinamente se han ido disipando, con convicción y con ganas de resurgir y evocar sus tiempos de mayores glorias.

Así, con la incorporación del jovencísimo Rolf Pilve en las baquetas en reemplazo del gigante Jörg Michael, Stratovarius nos visitaría por séptima vez (haciendo su octavo concierto en estas tierras, tras el Monumental 1999, Víctor Jara 2000, Laberinto 2000, Gimnasio de San Miguel 2003, Caupolicán 2005, Broadway 2009 y Teletón 2011), en el marco de su “Nemesis World Tour”, a fin de defender en vivo el que probablemente sea el mejor de sus últimos trabajos, el impecable Nemesis, que para muchos –me incluyo– definitivamente consolida el proceso iniciado con Polaris (2009) y mejor encaminado con Elysium (2011), volviendo a poner a Strato en un sitial que jamás debió abandonar. Pero los buenos discos se defienden en directo y esta era la oportunidad para hacerlo, más aun considerando que el show de Strato el 2011 no fue de los mejores de su carrera –con un Timo Kotipelto con una voz bastante lastimada–, y las buenas sensaciones de su show del 2009 en Espacio Broadway tampoco perduraron demasiado. Por ello, la expectativa –al menos para quienes hemos tenido la fortuna de ver todos los shows de los finlandeses en estas tierras, desde su debut hasta ahora– era de ver un mejor show que los anteriores.

La cosa desde el inicio pintó para bien. Una discotheque Blondie, más acostumbrada a recibir a otro tipo de público, era la encargada de acoger a aproximadamente 1.200 metaleros que realmente llenaron cada uno de los rincones de este pequeño –de similares dimensiones a una cancha de baby si no me falla el ojo, quizás algo más chico–, subterráneo y calurosísimo lugar. Ya había tocado Edguy hace algunos años allí pero esta era una verdadera prueba de fuego para este recinto considerando que se presagiaba un lleno total, cosa que se ratificó al ver que incluso la escalinata que daba hacia la “cancha” estaba absolutamente repleta, lo que por suerte no causó mayores problemas, pero pudo haberlos provocado. Una muy sobria escenografía, con un telón de fondo que contaba con la presencia de la señorita alada en paños menores que adorna la portada de Nemesis destacaba como puesta en escena, más allá de la enorme bola Disco y los cubos a lo Episode que colgaban de la techumbre de la Blondie.

Así, a las 21.00 en punto, con escandinava puntualidad, se apagan las luces, comienzan los sones de la intro, y ante el fervor del público sale a escena Rolf Pilve a ubicarse detrás de sus tarros, para luego dar paso a Matias Kupiainen, Lauri Porra y al genial Jens Ola Johansson hacia su teclado en pendiente, dando inicio a Abandon, el opening track de Nemesis, ante una impresionante respuesta del público, incluso algo sorprendente. Qué decir cuando salió el gran Timo Antero Kotipelto, la voz de Finlandia, el tipo es extraordinariamente querido y acogido en estas tierras, no sólo por su portentosa e influyente voz, sino también por su sencillez y sobre todo por ser un agente importantísimo en evitar que Stratovarius muriera cuando todo indicaba que sus caminos tenían un final más cercano de lo que uno quisiese. Todo eso, más el innegable gusto que Nemesis provocó en la fanaticada nacional, se amalgamó para generar un enorme y muy intenso inicio de show, con un público que coreó el “freedooooom” con la furia con que se gritan los clásicos.

Sin concesión alguna, vendría el primer gran clásico de la noche, la rapidísima Speed Of Light. A esas alturas si bien Kotipelto sabía que el coro completo lo iba a cantar la gente –y de hecho así fue–, mostró una notoria recuperación de sus condiciones vocales respecto a sus shows anteriores –particularmente el del 2011–, lo cual no hizo menos que ponerme muy contento, conjuntamente con la estupenda performance de Kupiainen, cada vez más empoderado de su rol en las seis cuerdas. Además a esas alturas, entre el fervor del público y el calor reinante, la Blondie era un torrente de lava que ya me hacía llegar a otra conclusión: este era el show más “prendido” de Stratovarius en los últimos diez años en Chile, desde ese inolvidable concierto del Gimnasio de San Miguel el 2003 (el más masivo de los finlandeses hasta la fecha en nuestra tierra) que no se veía tal nivel de éxtasis en un show del quinteto escandinavo por estos lados. Fenomenal inicio, y con un sonido correcto al menos en esos momentos, pese a que la batería sonaba algo “tarrienta” y le faltaba algo de volumen a la voz.

Timo nos saluda, presenta al bisoño Pilve y nos dice que vamos con un tema de Nemesis, probablemente una de las canciones más inspiradas de Strato de los últimos años, la escucho-metal-mientras-hago-aerobox Halcyon Days. Uno se puede quedar con la caricatura de las bases derechamente techno que se encuentran en este tema, pero está tan bien hecho que uno, claro, se ríe un poco con el asunto medio punchi punchi pero al rato se engancha y se percata que está en presencia de una estupenda canción. Y así, un tono más abajo, lo que uno esperaba que podía ser un momento “Sensation White” terminó siendo un altísimo instante, en un formato algo menos protagónico de los sonidos envasados sino que más rockero, incluso con una onda algo sabbathiana con posterioridad al segundo coro. Excelente.

Matizando de muy buena manera su buen y dignísimo presente con su pasado esplendoroso, Strato sacó del baúl de los recuerdos otro tema de Episode, la gran Eternity, un tema que gusta mucho y cuyo coro también fue intensamente cantado por el respetable, tras lo cual Timo presenta a Jens Johansson (con la ovación respectiva) y nos hace volver al presente, con la estupenda midtempo Dragons, que con su onda muy Paradise fue una nueva prueba aprobada con honores, bolillas rojas y estrellitas por parte de Nemesis.

Llegaba el momento de dejar solo en el escenario al “toy boy” de Strato, el debutante Rolf Pilve. A estas alturas no hay muchos músicos del estilo que sean “sub 30” y este muchacho lo es, a tal punto que coetáneamente con, por ejemplo, Helloween lanzando el Keeper 1 a principios de 1987, el señor Pilve y su señora se hacían cariño con mucho amor y engendraban al que unos meses después sería un recién nacido Rolfito y unos años después el batero de una de las más grandes bandas del género. Y el muchacho tenía que mostrarse con un solo, que si bien fue correcto, tampoco fue la gran, gran cosa, seamos buenos, aunque por ahí tiró una pequeña gambeta insinuando la inconfundible intro de Painkiller, una de las mejores intro de la historia de la percusión. De todas formas el muchacho se mostró a la altura, era una instancia necesaria, aunque me pareció que sus momentos más destacados no estuvieron en el solo, sino que en algunos instantes en tres o cuatro temas donde pondría un poco de su cosecha, lo cual consideré valioso. Además, ¡la felicidad que proyectaba ese muchacho!, imagínense, tener 25 años y estar girando por el mundo tocando buena música.

Pasado el solo de Rolf “Pibe”, que a esas alturas ya tenía una bandera chilena en el “frontis” de su batería, llegaría uno de los mejores temas “post-clásicos” de Stratovarius, la gancherísima Eagleheart, que comenzó algo deslavada al principio pero fue tomando vuelo hasta finalmente enganchar con toda la energía y buena vibra que trae consigo este corte. Y tras los “Stra-to-variús, Stra-to-variús” de los poleras negras que nos tomamos ese templo del brit pop que es la Blondie, Timo nos dice algunas de sus palabras de buena crianza, que esperaba que cantáramos fuerte pero que no sabía que íbamos a estar tan “motherfucking loud”, que somos el mejor público, y luego presenta como compositor del siguiente tema a ese fenomenal bajista que es el profesor Lauri Porra, pues lo que seguía era la sensacional Fantasy, otro inspiradísimo corte de Nemesis y que encontró en el público una respuesta análoga a la de un clásico. Estupendo setlist, estupenda forma de mezclar pasado y presente.

Lo primero que se escuchó en vivo de Stratovarius en Chile, en la historia, fue la intro envasada de Destiny en el ya lejano Marzo de 1999 en el en ese entonces Teatro Monumental, hoy Caupolicán. Los más viejos nos acordaremos de que la misma intro fue utilizada por los bailarines del grupo de baile “Generación 2000” cuando se presentaron en el Festival de Viña. Pero más allá de esa anécdota, es un tema con buenas credenciales de inmortalidad y se demostró con su ejecución, con el genio de Johansson haciendo el solo gemelo con Matias Kupiainen, y con un intenso “o-oo-ooh” del público coreando la parte lenta de este largo pero contundente tema.

Queda solo en el escenario el bisnieto de Jean Sibelius, ese sensacional bajista que es Lauri Porra, que en dos o tres minutos se echó al bolsillo a todos con un solo muy bueno, contundente y conciso, donde mostró buena parte de sus técnicas y “chiches”, incluyendo un slap realmente sensacional. Dentro del mismo solo, Porra tomó una especie de… ¡¡trutruca!! pequeña, con la que hizo una especie de llamado ritual a la chilenidad y se mandó una base rítmica de cueca que endieciochó por algunos momentos al público asistente. Ya lo había hecho el 2005 pero nunca están de más los momentos como el que gestó el gran Lauri, que se llevó una ovación merecidísima.

El bajo de Lauri se quedó con el tuntun-tuntun-tuntun-tuntun mientras sus compañeros volvían paulatinamente al escenario, signo inequívoco de que lo que vendría sería The Kiss Of Judas, tema de Visions (1997), uno de los mejores discos de Heavy Metal de los años ’90 sin muchas dudas. Todo iba bien, intensa, coreada, pero a mediados del tema hubo algún tipo de falla eléctrica, desconozco su origen, pero la guitarra de Matias derechamente se murió, lo que causó cierto malestar, y uno que otro silbido y murmullo por parte del público. Finalmente se arregló –a medias, creo que la guitarra nunca recuperó el nivel en el que estaba hasta antes de este incidente–, pero quedó un gustillo algo amargo en esos instantes. Lamentable por un sonido que si bien no era irreprochable, hasta ese momento superaba largamente la barrera del “4”.

Timo nos miró con un rostro de “evaluador-contento” y nos dijo que como éramos un buen público, iban a tocar un tema que no estaban tocando en la gira, una “special song”, nada menos que Distant Skies del Fourth Dimension (1995). Personalmente fue uno de los temas que más disfruté de la noche, y si bien un factor importante para ello es que no estaba programada, lo más relevante es que es un tema definitivamente hecho para tocarse en vivo, pues tiene todos los elementos, es sencilla, entretenida, cantable, coreable y clásica. Se agradece la decisión de la banda de habernos regalado este tema y de habernos permitido corear los “oooo-o-o-ooo-oo-oooo”.

Nuevamente tras los “Stra-to-variús, Stra-to-variús” de un público prendidísimo y agradecido, Kotipelto nos anunció que sólo quedaría “un tema”, lo cual sabemos que no es cierto, pero había que cumplir con esa necesaria formalidad. Acto seguido Timo nos deja a Jens Johansson en el escenario. No vamos a descubrir ahora que el sueco es de los mejores tipos buenos para las teclas que alguna vez se haya dedicado al rock, pero siempre es un motivo de placer verlo en vivo, con su teclado en diagonal hacia abajo, sacando notas con la facilidad de los genios, y por cierto, cambiando el teclado a modo harpiscordio y dando inicio a uno de los temas más populares de Stratovarius, la inmortal Black Diamond, que obviamente desató el delirio de todos, más allá de que la guitarra de Kupiainen –como dijimos anteriormente– no sonaba como correspondía, pese a lo cual el guitarrista se dio maña para, simpáticamente, ir a meterse al teclado de Johansson y “ayudarlo” con un par de notas. Y así, a las 22.15 horas, se pondría fin a la primera parte del show.

Un par de minutos después la banda vuelve a escena, Timo nos dice que somos “amazing” y nos pregunta si queremos más, si estamos seguros. Ante una obvia respuesta afirmativa, Kotipelto nos anuncia un tema de Nemesis, su balada If The Story Is Over, que a mi juicio en estudio es una de las mejores baladas de la carrera de Strato, con ese silbido muy a lo película de Tarantino, los apoyos en los coros y la sensibilidad de Timo para con el resto de la música. Y si bien en vivo funcionó bien pues es un tema muy bonito, en una versión un poco más corta, creo que le faltó algo del brillo que sí tiene en estudio. Palabras aparte para el ¡peluche! que le lanzaron al profesor Kotipelto al inicio del tema.

Lo que vendría a continuación fue otro de los momentos altos del show, otro tema diseñado para funcionar el vivo, también del Fourth Dimension, la inmortal Against The Wind, con toda su vibra del “hay que pelear contra todo y no rendirse nunca nomás carajo”, su calidad de clásico de todos los tiempos y también por ser un tema súper coreable, especialmente al acompañar la guitarra de Kupiainen al momento de su solo. Fenomenal momento.

La Blondie era una verdadera olla a presión y definitivamente empezó a salir vapor del pitutito de la tapa cuando Strato nos impacta con la clasiquísima y ecológica Paradise, quizás el midtempo más clásico y querido de toda la carrera de los finlandeses. Y aquí quiero dedicar algunas palabras aparte para Kotipelto, es una percepción que tuve en varios temas pero particularmente en este: me dio la sensación de que de un tiempo a esta parte se dio cuenta que no era bueno que exigiera tanto su voz –por el desgaste propio de los años–, y eso lo ha llevado a cantar mucho mejor que en los años anteriores, mostrando no sólo ser un tipo talentoso sino que además muy inteligente y consciente de que el instrumento que más rápido se “agota” es la voz. Si fuese un entrenador de fútbol, pondría a los defensas de defensas y a los delanteros de delanteros, cosa que por más obvia que suene, definitivamente no sucede siempre, Timo no come vidrio, apura cuando tiene que apurar y se “guarda” un poco cuando tiene que hacerlo, muy bien por él y por nosotros, pues nos augura tenerlo en buen nivel por bastante tiempo. Tras esto, a las 22.35 horas, la banda volvió a retirarse del escenario.

Mientras duraba el encore, el público comenzó a pedir/exigir Father Time, saliendo de vuelta al escenario la banda con un Kotipelto haciendo un “salud” con un vaso que contenía “chilean red wine”, mientras Porra volvía a ejecutar esa “electric cueca feat. Stratovarius”. Nos señala que en este tour no están tocando Father Time y que quizás lo hagan en el próximo, lo que me pareció un pequeño pero muy importante gesto de humildad que denota que Timo respeta muchísimo a sus fans. Y nos cuenta que quedan dos canciones más –ahora sí era cierto–, siendo ahora el turno de Unbreakable, segundo tema de Nemesis, que contó con una de las mejores ejecuciones de la noche, un tema con mucho Power pese a no ser rápido y que fue muy disfrutado.

¿Tienen energía aún?”, “canten conmigo”, “quiero que sean el público más ruidoso del tour”, fueron algunas de las frases que nos lanzó Timo al presentar el último tema de la noche, Hunting High And Low del Infinite (2000), un corte absolutamente adecuado para cerrar un show, pues más allá de su calidad y de su pertenencia al núcleo “duro” de los clásicos de la banda, permite licencias como hacerla un poco más larga para hacer cantar al público, que primero gritó todo el coro, el “I am Hunting High and Low / diving from the sky above / looking for / more and more / once again / I’m Hunting High and Low / sometimes I may win / sometimes I lose / it’s just a game / that I play” completo. Hasta que Timo nos “provoca” (ayudado primero por Johansson al micrófono y luego por Porra) diciendo que estuvieron en Uruguay, que se van a México y estuvieron en Buenos Aires, pero que quiere que nosotros seamos los más ruidosos, así que ante tamaña invitación, los “HUNTING HIGH AND LOW!!” cantados por 1.200 gargantas deben aún estar retumbando en las paredes de la Blondie, en medio de una base rítmica que me recordó a “Luna de Miel” de los argentinos Virus. Así, tras una hora y cincuenta y cinco minutos de intenso show, la banda nos dio las gracias, nos hizo esa reverencia tan teatral como clásica y a estas alturas querida, y se retiró.

A mi juicio, y por suerte en el contexto de celebración de los doce años de PowerMetal.cl, este fue el mejor show de Stratovarius en los últimos diez años en Chile, recordando que en el del 2005 se notó a una banda algo tensa, el 2009 en la Broadway estaban iniciando una etapa de transición y el 2011 no tuvieron una gran jornada. Más allá del problema en la guitarra de Matias, el ambiente volvió a su punto de ebullición muy pronto, y se notó una banda consolidada, a la altura de su prestigio y de su importancia. Me dejó muy contento y con un buen sabor de boca, no sólo por el show en sí mismo sino que por la constatación de que una banda tan querida como Stratovarius definitivamente está de vuelta, con un excelente último disco, muy bien defendido en vivo, con un público cautivo e ilusionado y que los recibió muy calurosamente –pocas veces mejor utilizada esta palabra–. Y esto ya no es un intento ni un proceso: la segunda juventud del viejo y querido Strato es una realidad.

Setlist:

01. Intro / Abandon
02. Speed Of Light
03. Halcyon Days
04. Eternity
05. Dragons
06. Solo de batería de Rolf Pilve
07. Eagleheart
08. Fantasy
09. Destiny
10. Solo de bajo de Lauri Porra
11. The Kiss Of Judas
12. Distant Skies
13. Solo de teclado de Jens Johansson
14. Black Diamond
Encore:
15. If The Story Is Over
16. Against The Wind
17. Paradise
Encore 2:
18. Unbreakable
19. Hunting High And Low

REVISA AQUÍ LA GALERÍA DE FOTOS DEL CONCIERTO

 

Los finlandeses repletaron el recinto de la Alameda de Santiago en su octava visita a nuestro país, ofreciendo un show de dos horas en lo que fue la primera parte de la celebración de los 12 años de PowerMetal.cl

Fotos: Guillermo Salazar

 

STRATOVARIUS ya está en Chile para tocar este viernes en Blondie, en lo que será la celebración de los 12 años de PowerMetal.cl

Los horarios son:

  • 18:30 – Meet&Greet (Para todos los que hayan comprado M&G, deben presentarse a esta hora con sus 2 tickets (entrada al concierto + ticket Meet&Greet). Éste se realizará a las 19:00hrs.
  • 19:30 – Puertas
  • 21:00 – Stratovarius

Las últimas entradas para la octava visita de los finlandeses en nuestro país se pueden adquirir por Sistema Ticketek, call center 690 2000, GAM, Falabella y Cine Hoyts habilitados. Sin recargo quedan muy pocaas en RockMusic de Eurocentro (locales 0209-0213) y Portal Lyon (locales 42-44).

Los precios son:

Primeras 400: AGOTADAS
Entrada general: $19.000
Día del show: $22.000 (si es que no se agotan el día anterior)
Meet & Greet: $25.000 (Se compra aparte de la entrada al concierto. AGOTADAS por sistema Ticketek, sólo disponibles en RockMusic )

Dentro del recinto habrá venta de merchandising oficial de STRATOVARIUS y entradas a precio preventa ($20.000) para el concierto de AVANTASIA en Chile.

Este 2013 PowerMetal.cl celebra sus 12 años presentando a los padres del género en Finalndia por octava vez en Chile. La banda de Timo Kotipelto y Jens Johansson vendrán a promocionar su próximo disco «Nemesis» y también presentar en vivo a su nuevo baterista Rolf Pilve.

El último concierto de STRATOVARIUS en nuestro país fue en abril del 2011 junto a HELLOWEEN, donde repletaron el Teatro Teletón en lo que fue la celebración de los 10 años de PowerMetal.cl. Los finlandeses se suman a los festejos de este 2013 que tendrá también a AVANTASIA el 27 de junio en el Teatro Caupolicán.

 

Foto: Nicole V.

Este viernes en el concierto de STRATOVARIUS en Blondie se estarán vendiendo entradas para el show de AVANTASIA en Chile a precio preventa, es decir, $20.000. Este beneficio es sólo para el público que se encuentre dentro del recinto y está limitado a 50 tickets.

La Metal Opera de Tobias Sammet regresará Santiago para tocar el próximo 27 de junio a las 21:00hrs en el Teatro Caupolicán, mismo recinto donde hasta ahora realizaron su único concierto en nuestro país (2008). Al igual que con HELLOWEEN junto a STRATOVARIUS y el show de BLIND GUARDIAN el 2011, PowerMetal.cl celebrará este 2013 sus 12 años junto a AVANTASIA en Chile.

Los músicos y cantantes que estarán el 27 de junio en el Teatro Caupolicán son:

Tobias Sammet
Michael Kiske
Eric Martin
Bob Catley
Thomas Rettke
Amanda Somerville
Sascha Paeth (Guitarra)
Oliver Hartmann (Guitarra y coros)
Miro Rodenberg (Teclados y coros)
André Neygenfind (Bajo y coros)
Felix Bohnke (Batería)

Las entradas se venden por sistema Ticketek.cl, tiendas Falabella, GAM y Cine Hoyts habilitados. Sin recargo se encuentran en tiendas RockMusic del Eurocentro y Portal Lyon.

Los precios son:

General: $25.000
Día del Show: $30.000
Palcos (Sólo 20 personas por palco): $30.000

Tobias Sammet comentó en entrevista con PowerMetal.cl:

«Estoy muy feliz de poder llevar a Avantasia de regreso a Chile. Y ya sabes, de verdad pienso que los fans pueden esperarlo, ¡yo lo espero! Y creo que los otros también: Bob Catley irá, creo que será su primera vez a Chile; Thomas Rettke de Heavens Gate estará también por primera vez en Chile; llevaremos también a Michael Kiske, será la primera vez que esté con nosotros con Avantasia en Chile, Eric Martin irá también, entonces creo que llevaremos una tremenda alineación. Y estoy ansioso de poder llevarles a todos estos invitados, y bueno… Llevar la Opera a Santiago una vez más.

A quienes ya tienen sus entradas les digo: No se arrepentirán ni por un segundo, pues serán testigos de algo… en este punto yo ya sé que verán, y les digo que serán testigos de algo que es realmente espacial y que nunca olvidarán. No es comparable a ningun show que hayan visto antes, y por eso es que los que ya tienen su ticket no se arrepentirán. Y para los que no quieren venir: bueno, lo siento. Ya sabes, es su decisión (risas). Pero esos que sí vendrán, definitivamente verán algo especial y la pasaremos muy bien juntos».

LEE Y ESCUCHA LA ENTREVISTA COMPLETA A TOBIAS SAMMET ENTRANDO AQUÍ

 

TOBIAS SAMMET INVITA A LOS CHILENOS AL CONCIERTO DEL 27 DE JUNIO EN EL TEATRO CAUPOLICÁN:

 

Estos son los ganadores de una invitación a celebrar los 12 años de PowerMetal.cl con STRATOVARIUS en Blondie:

Carlos Palacios (Mail)
Daniela Salinas (Mail)
Andrés Céspedes (Mail)
Cristina Venegas (Mail)
Roberto Rondón (Facebook)
Sebastián Tiznado (Facebook)
Stephanie Cerda (Facebook)
Víctor Adams (Twitter)
Valentina Gálvez (Twitter)
Matías Castañeda (Twitter)

Felicitaciones para ellos y muchas gracias a los cientos que participaron por nuestras distintas redes.

Las últimas entradas para STRATOVARIUS en Chile se pueden adquirir por Sistema Ticketek, call center 690 2000, GAM, Falabella y Cine Hoyts habilitados. Sin recargo quedan muy pocaas en RockMusic de Eurocentro (locales 0209-0213) y Portal Lyon (locales 42-44).

Los precios son:

Primeras 400: AGOTADAS
Entrada general: $19.000
Día del show: $22.000 (si es que no se agotan el día anterior)
Meet & Greet: $25.000 (Se compra aparte de la entrada al concierto. AGOTADAS por sistema Ticketek, sólo disponibles en RockMusic )

Las puertas de la Blondie se abrirán a las 19:30hrs. y el concierto está fijado para las 21:00hrs. Dentro del recinto habrá venta de merchandising oficial de STRATOVARIUS y entradas a precio preventa ($20.000) para AVANTASIA en Chile.

Este 2013 PowerMetal.cl celebra sus 12 años presentando a los padres del género en Finalndia por octava vez en Chile. La banda de Timo Kotipelto y Jens Johansson vendrán a promocionar su próximo disco «Nemesis»  y también presentar en vivo a su nuevo baterista Rolf Pilve.

El último concierto de STRATOVARIUS en nuestro país fue en abril del 2011 junto a HELLOWEEN, donde repletaron el Teatro Teletón en lo que fue la celebración de los 10 años de PowerMetal.cl. Los finlandeses se suman a los festejos de este 2013 que tendrá también a AVANTASIA el 27 de junio en el Teatro Caupolicán.

 

Comenzamos a celebrar los 12 años de PowerMetal.cl y nosotros ponemos el regalo: ¡sorteamos invitaciones al concierto de STRATOVARIUS en Blondie, el próximo viernes 24 de mayo!

Te entregamos estas tres posibilidades para ganar:

1. Email: Escríbenos a concurso@powermetal.cl con el asunto «Stratovarius» y no olvides incluir tu Nombre Completo y RUT.

2. Facebook: Hazte fan de PowerMetal.cl, dale «Me gusta» a esta foto y coméntala.

3. Twitter: Síguenos en @powermetalcl y escribe el siguiente tweet: 12 años de @powermetalcl con Stratovarius en Chile! este viernes 24 de mayo en Blondie – http://bit.ly/stratovariusenchile

Las últimas entradas para STRATOVARIUS en Chile se pueden adquirir por Sistema Ticketek.cl, call center 690 2000, GAM, Falabella y Cine Hoyts habilitados. Sin recargo se encuentran en RockMusic de Eurocentro (locales 0209-0213) y Portal Lyon (locales 42-44).

Los precios son:

Primeras 400: AGOTADAS
Entrada general: $19.000
Día del show: $22.000
Meet & Greet: $25.000 (Se compra aparte de la entrada al concierto. AGOTADAS por sistema Ticketek, sólo disponibles en RockMusic )

Este 2013 PowerMetal.cl celebra sus 12 años presentando a los padres del género en Finalndia por octava vez en Chile. La banda de Timo Kotipelto y Jens Johansson vendrán a promocionar su próximo disco «Nemesis»  y también presentar en vivo a su nuevo baterista Rolf Pilve.

El último concierto de STRATOVARIUS en nuestro país fue en abril del 2011 junto a HELLOWEEN, donde repletaron el Teatro Teletón en lo que fue la celebración de los 10 años de PowerMetal.cl. Los finlandeses se suman a los festejos de este 2013 que tendrá también a AVANTASIA el 27 de junio en el Teatro Caupolicán.

Los finlandeses vienen por octava vez a Chile para tocar el viernes 24 de mayo en Blondie a las 21:00hrs. en el marco de los 12 años de PowerMetal.cl. A dos semanas del concierto, ya quedan las últimas entradas de las 1000 que se pusieron a la venta.

Los boletos se pueden adquirir por Sistema Ticketek.cl, call center 690 2000, GAM, Falabella y Cine Hoyts habilitados. Sin recargo se encuentran en RockMusic de Eurocentro (locales 0209-0213) y Portal Lyon (locales 42-44).

Los precios son:

Primeras 400: AGOTADAS
Entrada general: $19.000
Día del show: $22.000
Meet & Greet: $25.000 (se compra aparte de la entrada al concierto)

Este 2013 PowerMetal.cl celebra sus 12 años presentando a los padres del género en Finalndia por octava vez en Chile. La banda de Timo Kotipelto y Jens Johansson vendrán a promocionar su próximo disco «Nemesis»  y también presentar en vivo a su nuevo baterista Rolf Pilve.

El último concierto de STRATOVARIUS en nuestro país fue en abril del 2011 junto a HELLOWEEN, donde repletaron el Teatro Teletón en lo que fue la celebración de los 10 años de PowerMetal.cl. Los finlandeses se suman a los festejos de este 2013 que tendrá también a AVANTASIA el 27 de junio en el Teatro Caupolicán.

STRATOVARIUS ha organizado un Meet & Greet con los fans chilenos que asistirán al concierto del 24 de mayo en Blondie, show que ya comienza a vender sus últimas entradas.

Serán 25 tickets que darán acceso a un encuentro con la banda, los que comenzarán a venderse a partir de este lunes 6 de mayo a las 15:00hrs. por sistema Ticketek, tiendas Falabella, Cine Hoyts y sin recargo en RockMusic del Eurocentro y Portal Lyon, con un valor de $25.000.

El Meet & Greet se realizará sólo para la gente que tenga este ticket, además de la entrada general del concierto.

Los finlandeses vienen por octava vez a Chile para tocar el viernes 24 de mayo a las 21:00hrs. en el marco de los 12 años de PowerMetal.cl. Las entradas para este concierto son limitadas, ya que se pusieron a la venta sólo 1000. Éstas tienen un valor general de $19.000 y se pueden adquirir por Sistema Ticketek.cl, call center 690 2000, GAM, Falabella y Cine Hoyts habilitados. Sin recargo se encuentran en RockMusic de Eurocentro (locales 0209-0213) y Portal Lyon (locales 42-44).

El último concierto de STRATOVARIUS en nuestro país fue en abril del 2011 junto a HELLOWEEN, donde repletaron el Teatro Teletón en lo que fue la celebración de los 10 años de PowerMetal.cl. Los finlandeses se suman a los festejos de este 2013 que tendrá también a AVANTASIA el 27 de junio en el Teatro Caupolicán.

 

Existen dos hechos principales que se deben resaltar de esta banda: el primero que es una de las precursoras del sonido que nos convoca, hasta el día de hoy, en PowerMetal.cl y, el segundo, que durante la sombría década de los noventa, mantuvo izada la bandera del género, en la cual nuestra música sufrió su más ardua prueba de supervivencia. Además, Stratovarius fungió como agrupación pionera que luego abrió la brecha para que otros grupos de Finlandia ingresaran a la escena metalera.

CON TOLKKI EN LA VOZ…

Corría 1984 cuando en Finlandia se fundaba un grupo de nombre Black Water aunque, curiosamente, ninguno de los miembros actuales estuvieron en aquella banda, la cual sería solamente la primera piedra de un megaproyecto que aún no tenía las piezas claves para su evolución. Así, Black Water pasó por una serie de cambios de integrantes, de estilo e incluso de nombres hasta que finalmente encontraron su propia voz. Los guerreros finlandeses que dieron origen a la historia que a continuación relatamos fueron Tuomo Lassila, Staffan Stråhlman y John Vihervä. Poco después de los primeros ensayos un cambio determinante marcó la entonces entusiasta pero poco definida agrupación, ya que en el bajo quedaba una vacante y el nuevo bajista que llegaba, Jyrki Lentonen, había sido compañero del guitarrista Timo Tolkki en Road Block.

Con esto, se comenzaba a concatenar la cadena de la historia y ya al poco tiempo Staffan optó por separarse de Black Water, por lo que Tuomo Lassila decidió invitar a Timo Tolkki para integrarse y la respuesta afirmativa no se hizo esperar. Tolkki nació en Finlandia el tres de marzo de 1966. A sus cortos siete años empezó a tocar guitarra, tiempo en el que sus influencias eran ABBA, The Beatles y The Shadows. Era tal su afición, que practicaba ocho horas diarias. Su disciplina lo hizo progresar rápidamente y no mucho después se interesó por la guitarra eléctrica, siendo “Smoke on The Water” uno de sus “crushes” musicales. Antes había tocado en Antidote, Thunder y la mencionada Road Block.

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Al principio de su carrera con Stratovarius, Tolkki entró como vocalista/guitarrista rítmico y, además, su llegada estremeció a la banda desde el primer momento, orientándola hacia un nuevo rumbo, hacia el naciente Melodic Metal.

Para 1985 el nombre del grupo ya había cambiado. Éste se le había ocurrido a Tuomo al combinar dos conceptos: las guitarras Stratocaster y los violines Stradivarius, con los cuales surgió Stratovarius. Por otro lado, Timo se convirtió en el motor y cerebro de la banda e incorporó sus influencias de rock combinadas con un tinte neo-clásico.

El primer demo de Stratovarius fue producido en 1987 con fines de conseguir una compañía que se interesara en ellos. Llevaba de título Future Shock y contenía dos temas: “Future Shock” y “Witch-Hunt”. El material logró su misión al ser acogido por CBS Finland. Dos años más tarde el mundo vio nacer el debut Fright Night, el cual promocionaron con una pequeña gira en Europa.

stratovarius-02Se podría decir que no hubo pleno éxito pero tampoco fue un fracaso; aunque, desafortunadamente, les valió ser despedidos de CBS. Luego el grupo pasó por una serie de cambios en su alineación y los integrantes se las arreglaron para editar un segundo álbum con otro sello. Así, tras afrontar algunos problemas, en 1992 sale a la luz Twilight Time, material que conquistaba Europa y Japón y daba señales de que iban por el camino correcto. Inicialmente, Twilight Time había sido lanzado un año atrás bajo el nombre II, pero de éste solamente se produjo un lote de mil copias en vinilo y posteriormente fue sacado con el título que se le conoce.

Al año siguiente, otro hito importante acontece con la llegada de Jari Kainulainen a la banda. Jari entra en reemplazo de Jari Behm, quien había sustituido, en su momento, a Jyrki Lentonen. En su llegada, el grupo ya estaba adentrado en el proceso de grabación de su tercera placa, por lo que solamente se hizo cargo de una parte de las canciones porque Tolkki ya tenía listo el resto. Dreamspace salió en 1994, estrenando a Kainulainen como bajista y siendo el último en tener a Timo como vocalista, ya que habían decidió buscar una voz que se ajustara mejor a las nuevas ideas musicales y que permitiera a Tolkki concentrarse más en su instrumento y en las composiciones.

TEMPORADA DE CAMBIOS: EPISODIO HACIA LA ETERNIDAD

Después de echar un vistazo a un aviso publicado en las calles de la fría capital finlandesa, un ambicioso vocalista joven llamado Timo Kotipelto decide hacer una llamada a Tolkki para acordar una audición. Kotipelto había realizado sus estudios vocales en el conservatorio de jazz y pop de Helsinki y por algún tiempo cantó con Filthy Asses, una banda amateur de covers. Su entrada a Stratovarius corresponde con el período en el que el conjunto empieza a afianzar un significativo nivel de fama internacional.

stratovarius-03Con el nuevo cantante, la banda dispuso la creación de su cuarta placa, pero también adentrarse en una nueva dimensión. En ese sentido, Fourth Dimension apareció en marzo de 1995 y se convirtió en un verdadero éxito. Este material fue el último en el que se escucharon los coros a cargo de Tokki, quien después dejó completamente de lado el micrófono para dedicarse de lleno a las seis cuerdas. Entre otras cosas, Fourth Dimension se alejó un tanto de los primeros lanzamientos, dando lugar a que el grupo adoptara una forma más orientada al estilo neo-clásico y sinfónico que posteriormente sería uno de sus diferenciales más importantes.

Es por eso que ese es considerado el material que da las primeras señales de la nueva dirección hacia la cual se estaban dirigiendo. Ejemplo de ello son los temas: “Twilight Symphony” -en el cual una orquesta participó por primera vez en sus grabaciones-; “Stratovarius”, “Lord Of The Wasteland” y “Distant Skies”. Pero también hubo temas como “Winter” y “Galaxies” que aún daban cuenta de sus trabajos pasados. Así el primer álbum con Kotipelto a cargo de la voz se volvió muy popular en la escena heavymetalera de Europa y dando lugar a que empezara una larga carrera al frente de la banda.

Aunque Fourth Dimension fue un éxito palpable, ya comenzaban a mermar en el ánimo de la banda las profundas diferencias entre Timo Tolkki y Tuomo Lassila, las que se arrastraban de hacía mucho tiempo, particularmente con relación a dirección musical. Al final, la decisión fue dura pero necesaria para poder continuar, así que el último fundador vigente se despidió: Tuomo Lassila, miembro original Black Water partió y junto a él salió también quien hacía las veces de tecladista, Antti Ikonen.

stratovarius-04Lassila e Ikonen dejaron a Stratovarius la tarea de encontrar a quienes ocuparían sus lugares. Entonces aparecen dos músicos, uno sueco y otro alemán, que llenarían dichas vacantes. El reemplazo de Lassila fue Jörg Michael, de reconocidísimos actos teutones como Rage, Grave Digger y Running Wild, por lo que no existía ninguna objeción para no reclutarlo.

Por otro lado, Tolkki pensaba en un tecladista que permitiera crear las atmósferas más melódicas que deseaba, características que encontraron totalmente en el pianista de jazz, Jens Johansson, hermano del baterista Anders. Jens daba la talla requerida por Stratovarius y su estilo mostraba influencias de rock clásico, específicamente de tecladistas como Don Airey, Eddie Jobson y Jon Lord. Su experiencia versaba en distintas agrupaciones que iban desde jazz fusion con Slem hasta el metal de Silver Mountain. Quizá los factores más llamativos de su trayectoria eran el haber sido integrante de Rising Force, la banda del afamado guitarrista Yngwie Malmsteen desde 1983 hasta 1989; de Dio desde 1989 a 1990, entre otros proyectos de buen reconocimiento.

De esa forma aparece Mr. Jens Johansson en escena, dando como resultado una pieza magistral en la historia del Metal: Episode, con temas que definitivamente marcaron el estilo de Stratovarius como «Father Time«, «Tomorrow» y «Forever«. Episode evidenciaba que habían logrado encontrar su sonido enfocado en un estilo sinfónico, además, era un gran proyecto que desplegaba la participación de un gran coro y de una orquesta de cuerdas en temas como “Season of Change” y “Forever” y del cual se desprenden algunos de los grandes éxitos de Stratovarius como “Father Time”, “Speed Of Light” y “Will The Sun Rise?”.

FIN DE SIGLO: EL PINÁCULO DE STRATO

stratovarius-10En 1997 dan a conocer su sexto trabajo titulado Visions, el cual marca la pauta del Power Metal en Europa, Japón y Sudamérica, región que empieza a conocer bien a Stratovarius. De aquel notable disco sobresalen “The Kiss Of Judas”, “Black Diamond” y “Visions (Southern Cross)”, una canción de corte épico de diez minutos de duración y, hasta ese entonces, la más larga de Stratovarius. De la gira promocional de Visions por Europa –puntualmente de sus conciertos en Italia y Grecia- extrajeron grabaciones para Visions Of Europe, el conocido CD en vivo que fue lanzado al año siguiente. Otro material que sacaron en 1997 fue la primera compilación de la banda, The Past and Now, cuyo contenido contaba con doce pistas dentro de las cuales se encuentra “Fire Dance Suite”, que originalmente había sido compuesta para Stratovarius en 1986 pero al final fue incluida en el álbum solista de Timo Tolkki llamado Classical Variations and Themes, aparecido en 1994.

El ‘98 veía una banda con mayor solidez que podía producir álbumes mucho más elaborados y profundos en contenido. En ese sentido, Destiny fue el resultado de este momento y su esplendor fue reflejado al alcanzar la posición número uno de las carteleras finlandesas. Este disco cobijó el temazo “S.O.S.” que es una excelente forma de explicar qué significa el Power Metal: “Why don’t we see what is going on? There are so many years to be wasted, until the damage is done and the beauty is gone… save our souls”. Otras piezas de gran impacto fueron “Rebel” y la homónima “Destiny”, la segunda composición más larga de Stratovarius. Como complemento innato, el tour correspondiente fue realmente mundial. De hecho, esa gira los trajo a Chile por primera vez el 17 de marzo de 1999 para ofrecer un concierto en el teatro Monumental, con un sonido de alto nivel. Asimismo, había llegado la hora del respectivo álbum recopilatorio al que nombraron The Chosen Ones y contenía 16 selecciones. Éste compendio fue el último que hicieron de la mano de la casa Noise Records.

Para el cambio de milenio la banda tenía preparada una gran sorpresa: el larga duración llamado Infinite, con un estilo musical muy similar al de los anteriores pero con una temática más contemporánea y directa. Al igual que Destiny, la octava placa tuvo gran aceptación, alborotando los carteles de Finlandia y estrenando nuevo sello discográfico, Nuclear Blast. Entre los grandes temas acuñados por Infinite estaban “Hunting High And Low”, “A Million Light Years Away” e “Infinity”, este último, que continuaba la tendencia de incluir piezas de larga duración.

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Antes del lanzamiento de Infinite, surgió una serie de rumores que señalaba que la banda tenía conflictos internos. Pese a lo anterior, Stratovarius inició el «Infinite Tour», el cual fue aún más extenso que su predecesor, elemento que certificaba que el acto estaba en su época de oro. Y es que cada vez se hacía más fuerte su red de fans fuera de la región de los países nórdicos, propiamente en Japón. Valiéndose de su progresiva fama en el territorio nipón, lanzaron solamente allí el compilatorio 14 Diamonds en septiembre de 2000. Ese año la banda nos visitó nuevamente y realizaron dos conciertos en Santiago: el primero se llevó a cabo el domingo 22 de octubre en el Estadio Chile y el segundo el martes 24 de octubre en la Laberinto. En este último, Kotipelto se encontraba enfermo de la garganta, pero eso no fue motivo para demostrar una gran entrega. Además, en esa ocasión ejecutaron temas que no interpretaban normalmente en directo, como “Hold On To Your Dream”, “Distant Skies”, entre otros.

Al año siguiente dieron a conocer Intermission, una recopilación de “lados B”, bonus tracks, covers –de Rainbow y Judas Priest-, material inédito, etc. No mucho tiempo después, la banda anunció que se tomaría un descanso de aproximadamente un año de su labor de componer nuevo material. Aunque para algunos no fue un receso en el pleno sentido de la palabra. Tolkki aprovechó de lanzar su segundo álbum solista, Hymn to Life, y ejecutar su aparición como invitado en The Metal Opera de Avantasia. De igual forma, Kotipelto inició su propio proyecto con la salida de Waiting For The Dawn en el año 2002.

ENTRE SUPERPRODUCCIONES

stratochile2003Ya para el 2003, Stratovarius arranca los preparativos para el lanzamiento de su novena placa, pues el proceso de post producción ya estaba culminado. La idea inicial era editar de manera doble, sin embargo, en primera instancia lanzaron el Elements, Pt. 1, el 27 de enero de 2003. Tras el receso que se había tomado el grupo, era obvio que las expectativas eran altas, sobretodo si se toma en cuenta que Stratovarius ya estaba rayando en ofrecer entregas con contenido muy similar y que, por tanto, la pausa les serviría para renovar ideas. En fin, Elements Pt. 1 significó para algunas personas el máximo alcance del estilo sinfónico y “progresivo” del Power Metal, mientras que para otras fue más simplemente un disco muy bien hecho. Cabe resaltar que este CD presentaba “Elements”, la pieza más larga que Stratovarius hubiera compuesto hasta ese entonces, con doce minutos.

Con motivo de promocionar este trabajo, Stratovarius visitó Chile por tercera vez. El recital tuvo lugar el 17 de agosto de 2003 en el Gimnasio Municipal de San Miguel y fueron teloneados por los nacionales de Alquimia y Magnalucius. La producción de este evento contaba con un buen manejo de luces robotizadas y una pantalla en la que se desplegaban imágenes de apoyo. Desde el inicio encendieron el fuego de los asistentes, no obstante las evidentes fallas de sonido. Entre el repertorio de aquella noche estuvieron -por mencionar algunas- “Eagleheart”, “The Kiss Of Judas”, “Against The Wind”, la balada “Forever”, “Coming Home” y “Destiny”, “Black Diamond”, “Hunting High And Low”, etc. Una de las cosas que llamó la atención de ese show fue que Tolkki se mostró un tanto distante con la audiencia y se mantuvo muy estático en su lado del escenario, en tanto que Kotipelto y Johansson fueron el foco de esa noche. En general, fue un buen show de donde el público salió feliz a pesar del problemático manejo de consola.

Lo que estaba detrás de esa apatía de Tolkki iba más allá de lo que uno se podía imaginar. Los problemas de la banda eran algo que con frecuencia rondaban las páginas de noticias pero realmente esa noche puso de manifiesto que el mainman ya no se sentía a gusto. “Pienso que ya era bastante evidente que no todo estaba OK. O sea, ya había una mala energía allí y traté de lidiar con ella como un profesional, pues no deseas mostrarle tales cosas a la gente que compra su entrada y llega a ver el espectáculo. Somos humanos y si estás en un matrimonio largo, a veces te separas, y el proceso del divorcio toma harto tiempo, no sale así nomás”, explicó años después en una entrevista para un medio chileno.

stratovarius-07El cuatro de noviembre de ese mismo año aparece Elements Pt. 2. Este álbum tenía la presión de superar su malogrado predecesor, por lo que generó una gama de críticas diversas. Si bien hubo algunos altibajos en estos “elementos”, era cierto que Stratovarius estaba experimentando sonidos y aunque estos trabajos fueron desacreditados por un buen número de personas, también hubo una contraparte que los estimó. Pero, en definitiva, fue el primero y último intento de los nórdicos de lanzar un álbum doble. Sin embargo, el contexto de Elements Pt. 2 era crucial, una neblina empañaba el camino de la banda y algunos hechos insólitos empezarían a desencadenarse frente a los ojos de sus fans.

EL ESCÁNDALO MEDIÁTICO: LA MANCHA DE STRATOVARIUS

La tensión entre los miembros de Stratovarius se incrementaba cada día. De hecho, en noviembre de 2003, sólo semanas después de haber firmado un importante contrato con Sanctuary, Johansson colocó un mensaje en el sitio web oficial del grupo en el cual declaraba: “Hemos acordado que Timo (Tolkki) será quien decida quién toca en la banda, es decir en las grabaciones, en vivo, etc… para mí es un acuerdo útil, incluso aunque como resultado yo resulte despedido (…) Si Timo quiere tener nuevas personas en el grupo yo estaría muy triste porque disfruto trabajar con ellos. Pero no puedo hacer nada al respecto de los sentimientos de la gente”.

El testimonio anterior desdibujaba la participación y el control que nadie aparte de Tolkki podría tener en el conjunto. Cuestiones como esas empezaron a invadir el escenario de Stratovarius, dejando a sus fans cada vez con más incertidumbre sobre su futuro. Esto estalló en los primeros días de diciembre de 2003, cuando Jörg y Kotipelto anunciaron oficialmente su separación del grupo. Según el vocalista, esto se debía a “dificultades irrevocables” entre él y Tolkki, y que era una decisión que se había acordado para preservar al menos parte de la integridad de Stratovarius. Por su parte, Jörg manifestó que los problemas crecientes eran la principal razón por la que decidía salirse.

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Ante esto, Tolkki expresó de manera frívola que había empezado una nueva era para Stratovarius, en la cual el futuro se veía brillante y prometedor. “He compuesto algunas de mis mejores canciones durante el último mes. Si todo sale bien, supongo que he canalizado las emociones hacia esta situación que ha sido muy fuerte para todos”. Además, aprovechó para contarle a sus fans que había estado teniendo problemas mentales pero que ya se sentía mejor gracias a la medicación anti-depresiva que le había recetado su terapeuta. También aseguró que se encontraba activamente buscando reemplazos para la voz y batería.

Con todo esto, la fama de Stratovarius parecía estar empañada, pero los sucesos siguientes elevaron la atención mediática. Por ejemplo, cuando Tolkki habló con el diario finlandés Ilta-Sanomat acerca de la división de la banda, dijo que él y el vocalista habían tenido una riña tres semanas antes de la disolución debido a que Kotipelto quería participar más tanto en las composiciones como en los asuntos de negocio de la banda. Según Tolkki, luego de ese incidente llegaron a la conclusión de que no podían seguir trabajando juntos. Pese al quiebre, los finlandeses debían cumplir con los conciertos de los festivales de verano que habían anunciado con anterioridad.

Como en todas partes, los rumores empezaron a aflorar con respecto a los nuevos integrantes de Stratovarius, especialmente de quien se creía que podría ser la nueva figura en la voz. Tras la declaración que Tolkki hizo, “estoy en contacto con un vocalista alemán”, los ojos saltaron rápidamente hacia Michael Kiske. Sin embargo, él mismo desmintió el rumor a través de su página web. Entre tanto, Tolkki dijo no estar en contacto con el ex–Helloween a quien respetaba mucho pero que, en definitiva, no era lo que él buscaba y estaba seguro de que tampoco lo que Mr. Kiske quería.

stratovarius-missk1Para entonces, Tolkki ya había recibido un cúmulo de propuestas para la voz y batería, que incluía a tres mujeres interesadas en el puesto. El guitarrista dejó un espina clavada en la mente de los fans al señalar que “una de ellas sonaba increíblemente talentosa y que tenía una apariencia que mataba”. Por sus palabras, Tolkki dejaba muy abierta la posibilidad de que una mujer se uniera a Stratovarius y la duda no se hizo esperar más. El seis de enero de 2004, la idea de que una muchacha enfilara el camino de Stratovarius corrió como agua que lleva el río. La noticia, todavía no oficial, se expandió luego de que Tolkki sostuviera una conversación con Klaus Flaming, conductor del programa radial finlandés llamado “Metalliliitto”, en el after party de los premios Sirkkelirock, celebrados en el país nórdico, tras mencionar que la nueva vocalista era una mujer muy talentosa.

A pesar de que la afirmación de la hizo cuando estaba ebrio, no se pudo evitar el enorme revuelo por parte de los fans, hasta que el 15 de enero de ese año, anunciaron oficialmente a los reemplazantes del grupo a través de un enunciado que ponía las cartas sobre la mesa ante cualquier especulación. “La nueva vocalista de Stratovarius es Miss K. El talento vocal de esta sensual dama finlandesa varía desde el rock hasta clásica y operática. Su rango vocal es de tres octavas y es capaz de transformar el sonido de Stratovarius en algo único, algo que jamás se haya escuchado en el metal”, atestiguaba el informe. Asimismo, comunicaron que el nuevo baterista sería Anders Johansson y que entrarían en estudio en mayo para grabar un álbum cuyo título sería PopKiller.

Adicionalmente, rondaba en la web la información de que Miss K, Katriina Wiiala, había sido la frontwoman de la banda de hard rock melódico, Aurora K, durante cuatro años. Con este grupo había realizado varias presentaciones y grabado un sencillo de dos canciones titulado “11th Hour”. Los demás datos de la vocalista dibujaban la poca experiencia que Miss K tenía en el área musical como para unirse a una banda de la talla de Stratovarius. Al menos eso era lo que reclamaban las y los seguidores acérrimos.

Algunos días después, subieron una entrevista a su página oficial en la cual figuraba Tolkki, Kainulainen y Miss K. Al ser cuestionados acerca del rechazo de la nueva formación, Timo aseguró que había recibido una veintena de correos amenazantes y que realmente estaba sorprendido por la cantidad de odio que había causado el cambio en las y los aficionado. Por su parte, Miss K negó prestarle demasiada atención al ambiente hostil en su contra.

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Todavía no terminaba el primer mes de 2004 y la polémica seguía efervescente. Otro hecho que causó alboroto mediático fue que Anders Johansson abandonó oficialmente la banda a menos de una semana de haberse unido. Anders le hizo una llamada a Tolkki para decirle que no podía comprometerse de lleno a Stratovarius porque se sentía feliz con HammerFall. De acuerdo con Tolkki, era posible que su reputación hubiera influido en aquel momento para que Anders tomara tal determinación.

Un par de días más tarde, Jörg Michael ofrece un comunicado en el que relata las razones de toda esta disputa. Desde su punto de vista, la ingesta de alcohol tuvo mucha culpa de todo ello porque los había llevado –a él y a Kotipelto– a sumergirse en discusiones controversiales acerca de la banda. Luego Tolkki, también en estado de ebriedad, se les unió y posteriormente hubo una pelea a combos en la calle. Aunque Jörg estaba consciente que los problemas iban más allá del alcohol, afirmó que nada como lo de aquel día había sucedido antes, pues estaban acostumbrados a resolver las cosas sin llevarlas al límite. No obstante, esa vez fue diferente y ninguno de los Timo quiso dar su brazo a torcer.

El escándalo continuó cuando Tolkki dio a conocer que Kotipelto se negaba a ensayar con él para los conciertos agendados. Sin embargo, Kotipelto respondió que “estoy obligado a hacer algunos shows de Stratovarius este año. Daré mi 100% en esos conciertos para los fans… Esos festivales podrían ser mi última oportunidad de cantar para tantas personas (uno nunca sabe lo que el futuro le traerá) así que los disfrutaré tanto como me sea posible”. Pese a lo que el guitarrista había afirmado, Kotipelto lo desmintió mucho tiempo después al asegurar que sí había asistido a los ensayos y que Tolkki lo había tergiversado todo. Además, como Kotipelto había comentado en una entrevista que Tolkki “se había pasado”, el guitarrista reaccionó a la defensiva, creando más controversia al asegurar que el cantante era el verdadero dictador de Stratovarius, porque siempre quería hacer su voluntad aún en contra de la de todos. Además, manifestó que nunca volvería a tocar con Kotipelto y que “patearía su trasero” en Piorno Rock…

VISIONES Y DEBACLE

stratovarius-tolkki-sangreA todo esto, la aversión hacia la polémica Miss K no se disipaba. Tanto era así que, sumado a los correos electrónicos con palabras de odio y desagrado, también recibió un paquete desde Brasil que, según propias declaraciones de Tolkki, contenía excremento. Por si fuera poco, Anders Johansson había expresado que el mainman de Stratovarius necesitaba ayuda profesional pero el altercado creció cuando Fred Derf, el webmaster de la banda, posteó un mensaje en la página en el que daba cuenta que Tolkki se encontraba en un “estado mental confuso”.

Tras esto, aparece una larga nota del guitarrista en la que, entre otras cosas, relata que al medio de un ataque de pánico, escucha una voz diciéndole “Cabalá, Cabalá, Cabalá”, creyendo que era la voz de Jesús. “Sentí ondas cálidas en mi cuerpo, me sentí feliz y seguro. La voz me dijo que me tomara una foto ensangrentada en honor a su memoria. Luego, me pidió que fuera a mi biblioteca y uno de los libros cayó frente a mí. Yo no recordaba que lo tenía, era sobre las enseñanzas del Cabalá. Creo que ahora he encontrado la verdad única, completa y universal”, aseguraba Tolkki. Otros mensajes de corte sensacionalista siguieron apareciendo en la web oficial, causando diversas opiniones.

A finales de febrero de 2004 el momento había llegado: debían presentarse en el festival Piorno Rock de España. Luego de unos incidentes en plena ejecución, como que Tolkki preguntara “¿qué diablos pasa?” mientras algunos asistentes le tiraban botellas y tirara el micrófono al aire, o el mismo Jens Johansson orinara en los pies del guitarrista, los pormenores de la presentación dieron vuelta al mundo. Y la suerte del mainman no parecía estar en sus mejores momentos porque más encima, fue atacado con un arma blanca mientras caminaba en Granada el domingo siguiente al concierto, por lo que fue llevado a un hospital donde lo atendieron de emergencia por las heridas en su brazo y la contusión en su cara. No faltaron los incrédulos que señalaron que todo eso era sólo una pantalla para llamar la atención…

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El diez de abril de 2004 se dio a conocer que el líder de Stratovarius había ingresado a Mehiläinen, un hospital ubicado en Helsinki, a causa de una depresión crónica y “pensamientos suicidas”. Siete días más tarde apareció un anuncio en la página oficial en que Jens Johansson revelaba que Jörg Michael tocaría para el próximo álbum y que, de hecho, las grabaciones de la batería ya estaban casi listas y en espera de que Tolkki las aprobara apenas superara su crisis. De acuerdo con Jörg, Timo le había pedido que lo ayudara con unas canciones, porque había audicionado a varios bateristas sin encontrar a nadie adecuado. Sería algo como hacer los demos y, si todo resultaba bien, podrían usarlas para la mezcla real.

Ya el tres de mayo de aquel año turbulento -y luego de haber tenido bastante tiempo para pensar y analizar la situación-, el caudillo de Stratovarius colgó un video en el que reflexionaba sobre que la verdadera banda consistía en Timo Kotipelto, Jens Johansson, Jörg Michael, Jari Kainulainen y, por supuesto, él mismo. También garantizó no cancelar los shows programados con la conocida alineación, así como tratar de resolver los problemas con Kotipelto. En caso de que se negara a continuar, sería el final de Stratovarius, dijo el artista.

NADA MÁS QUE STRATOVARIUS

Tras unos meses de pausa para calmar las agitadas aguas que trajinaban su tripulación, los integrantes de Stratovarius se reunieron en Helsinki del 9 al 11 de diciembre de 2004 para discutir el futuro. Así, iniciaron un 2005 con un porvenir más atractivo que el que se había vislumbrado anteriormente. El 13 de enero de ese nuevo período la alineación clásica confirmó que estaban unida otra vez y trabajando en un álbum. Era evidente: los problemas estaban solucionados.

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Uno de los primeros inconvenientes que tuvieron con el alistamiento del nuevo material fue que la compañía disquera se estaba negando a autorizar la inclusión de un tema que contenía un discurso de Hitler. Por otro lado, el manager envío la letra de la canción y el discurso que se quería incluir al Ministro del Interior de Alemania para saber si lo aprobaba, pues éste se inclinaba mucho por prevenir que la juventud se expusiera a la ideología nazi. En ese sentido, quedaba en manos de los alemanes decidir si la canción era inapropiada o no para su lanzamiento.

Antes de que apareciera el tan esperado nuevo material, Stratovarius confirmó en junio de ese año los rumores filtrados: Jari Kainulainen se separaba del grupo. Esto se debía, principalmente, a que su prioridad no era la banda y nunca se había involucrado tanto en el proceso de composición, entre otras cosas. Su sustituto sería Lauri Porra, un músico nacido el 13 de diciembre de 1977 en Helsinki. Porra empezó a estudiar música desde los seis años, cuando tocaba chelo. Luego, en 1993, comenzó a tocar bajo eléctrico y continuó sus estudios en el Conservatorio de Pop y Jazz de Helsinki.

stratovarius-08Stratovarius, apareció en el mercado el 5 y 13 de septiembre de 2005 en Europa y Estados Unidos, respectivamente, y era indiscutible que los temas no tenían mucha conexión con los trabajos anteriores. No presentaba la firma neoclásica y sinfónica característica de Tolkki, la participación de Johansson era reducida, el doble bombo de Jörg se había quedado corto y Kotipelto no daba notas muy altas. En alguna medida, reflejaba los terribles acontecimientos mediáticos de los que la banda había sido parte.

No importando el tropiezo que este CD podría representar, la agrupación inició una gira mundial. Vinieron a Chile por cuarta ocasión el 21 de agosto de 2005. El show fue en el Teatro Caupolicán, teniendo como teloneros a los nacionales de Delta y Transylvania (banda tributo a Iron Maiden). La noche fue exitosa para Stratovarius pese a los problemas de sonido con los que se inicio y cabe resaltar que Lauri Porra demostró un buen performance, dejando en claro la diferencia entre él y su antecesor. Por su parte, Kotipelto se mostró una vez más muy empático con el público, cuestión que obviamente le hace ganar muchos puntos entre los fans. En el setlist pesaron más temas del Visions y del Episode ante solo tres de Stratovarius que fueron “Maniac Dance”, “The Land of the Ice and Snow” y “United”.

REVOLUCIÓN: ¿QUE ME SIGAN LOS BUENOS?

A finales de octubre de 2006, Tolkki ya tenía escritos once temas para Stratovarius y planeaba entrar al estudio en febrero del siguiente año. El mainman dio una pista sobre el nombre del álbum: era de dos letras que empezaban con “R”, “R…. R….”. Aunque todo daba la impresión de estar en clama, los problemas internos -que eran un secreto a voces- brotaron nuevamente y, tras tener algunos registros para el siguiente disco, todo quedó detenido hasta que en marzo de 2008 se divulgó que Tolkki había formado una nueva banda bajo el nombre de Revolution Renaissance, que tendría como invitados en su debut a personalidades como Michael Kiske y Tobias Sammet. Claro, el nombre del nuevo grupo estaba formado por dos palabras que empezaban con “R”. ¿Qué estaba pasando?

stratovarius-timo-rrTodo salió a luz en abril de 2008. Tolkki escribió que la carrera de Stratovarius había caducado. Según el guitarrista, en octubre les había avisado a sus compañeros de la decisión, la cual respondía a su decepción de ver que la banda no caminaba y sobretodo, que existía una verdadera amistada ni emoción que los mantuviera unidos como banda. Mientras, el resto de los integrantes alegaba que las cosas no habían sucedido como Tolkki las relataba. Según ellos, Sanctuary empezó a tener problemas financieros hasta el punto de colapsar y, de hecho, realizaron cien conciertos sin contar con el presupuesto de la disquera. Cuando la crisis de Sanctuary estaban al tope, los músicos entablaron un proceso legal en su contra para poder lanzar el siguiente álbum, provocando que el espíritu de la banda decayera. Luego se encontraron con la noticia de que Tolkki había dejado el grupo, a quien señalaron de haberlos dejado con deudas y de haber presentado el material que previamente habían grabado sólo para su beneficio propio y fundar así Revolution Renaissance.

Aconteció entonces una lluvia de dimes y diretes, en la que los miembros no daban su brazo a torcer con relación a continuar sin Tolkki y éste en cuanto a concederles el permiso para conservar el nombre. Finalmente, Timo les otorgó los derechos del nombre el 20 de mayo de 2008, por lo que pusieron a la vista una carta abierta en la que le agradecían también por haber renunciado a cualquier regalía.

UNA NUEVA ESTRELLA EN LA HISTORIA DE STRATOVARIUS, PERO ¿LA MÁS BRILLANTE?

Stratovarius

El 21 de agosto de 2008 la banda anunció oficialmente a Matias Kupiainen como el nuevo guitarrista de Stratovarius, un joven oriundo de Helsinki interesado por la guitarra desde que tenía cuatro años. Estudió teoría y tecnología musical en distintos lugares, uno de ellos la famosa Sibelius Academy. Además era co propietario de un estudio de grabación y contaba con dos proyectos solistas, Fist in Fetus y Shred Circus.

Pronto empezó a tomar forma el primer álbum con el nuevo miembro y la placa fue grabada en el 2008 en Helsinki y mezclada de la mano de Mikko Karmila. El 20 de mayo de 2009 fue lanzado Polaris en Japón y posteriormente en Europa y los Estados Unidos. Una de las primeras sorpresas era el logo. Sí, le faltaba la flor de lis que años tras año fue fiel acompañante del emblema. Pero eso era algo secundario. Lo que realmente pesaba Stratovarius - Matias Kupiainenera conocer cómo era Stratovarius sin Tolkki. En resumidas cuentas, Polaris ofrecía melodías poderosas, buenos arreglos, una base consistente y veloz y algunas remembranzas del pasado. Si bien es un álbum compositivamente sólido deja un sabor de boca que hace notoria cierta fragilidad en el trabajo como conjunto, quizá por la ausencia de una guía que marcara una pauta específica o porque hubo demasiada libertad para incluir todo lo que cada integrante quería aportar. En fin, es dable de diferentes apreciaciones.

Sin más ni más el quinteto se abalanzó hacia otra gira en cuyas fechas estaba incluido Chile. Nuestro terreno los recibió el 16 de octubre de 2009 en Espacio Broadway junto a las presentaciones de los compatriotas de Alto Voltaje, Delta y Grim. El evento fue singular porque pese a que la hora estimada de inicio era a las 20:00 Hrs., empezó mucho tiempo antes causando que algunas personas no pudieran escuchar a los nacionales. El turno de Stratovarius empezó a las 20:30 Hrs. con un público entusiasta que se deleitó con temas clásicos como “Hunting High and Low”, “Speed Of Light”, “The Kiss Of Judas”, entre otros, y del nuevo trabajo “Deep Unknown”, “Winter Skies”, “Forever is Today”, etc. Se debe rescatar que Kupiainen realizó una buena ejecución en el escenario, probando así su habilidad con las seis cuerdas.

A todo esto, Timo Tolkki había propagado “su verdad” de todo aquel escándalo mediático del 2004: la despedida de Kotipelto, la entrada de Miss K, las contestaciones, etc., habían sido un “truco publicitario”, aseguraba. “Hubo una completa maquinaria desplegada ahí, la banda entera, el management, el sello… se planificó cada movida y que una gran equivocación por parte del grupo y para los fans”. El guitarrista reconoció que esas acciones habían sido un gran error y que, sin embargo, no podía regresar el tiempo y cambiar los hechos, sólo le quedaba pedir disculpas. De hecho, el ex mastermind de Stratovarius indicó que el disco homónimo publicado en el 2005 era una farsa que funcionaba como apoyo del ardid publicitario.

STRATOVARIUS

LOS PIONEROS DEL POWER METAL UNEN FUERZAS

I’ve left my past behind / I’m reaching for the light / I’m not afraid to live my life – I’ll take what is mine.

Aún sin haber terminado el tour promocional de Polaris, los escandinavos anunciaron que el 2010 traería una nueva placa. Pero esa no era la única noticia: el 21 de mayo del año pasado Polaris fue re lanzado a manera digipack compuesto por dos CD. A diferencia del álbum original, esta versión contenía un disco con la historia de la banda y material en directo, con una duración de 75 minutos recabados en la gira de Polaris.

StratovariusA propósito de dicho tour, mientras se llevaban a cabo todas las presentaciones agendadas, aprovecharon para escribir 20 canciones que serían candidatas para su próxima entrega. Las grabaciones se realizaron en 5-by-5 Studios en Pitäjänmäki, Helsinki. El entremés fue el EP “Darkest Hours” constituido por el tema homónimo, “Infernal Maze” y dos cortes en vivo. Elysium vio la luz en enero de 2011, siendo el territorio nipón el primero en recibirlo y, posteriormente, el resto del mundo. Este trabajo cuenta con el track más largo en la historia de Stratovarius, “Elysium”, de 18 minutos. En general, el esfuerzo viene a afianzar las bases –iniciadas con Polaris– del prácticamente nuevo Stratovarius de cara al giro tomado con la salida de Tolkki. Y es que no se puede ocultar que el quinteto perdió una pieza fundamental de la estricta esencia de Stratovarius. De lo contrario, sería como intentar tapar el sol con un dedo.

Con el fin de promover el álbum iniciaron una gira como invitados especiales de los emblemáticos Helloween en su “7 Sinners World Tour”. “Nos llegó la oferta de Helloween y pensamos ‘hmmm, quizás sea una buena idea que dos bandas de old school Power Metal salgan juntas de gira, ¡quizás haya más gente mirando a ambas en un mismo recital!, ¡quizás se arme una entretenidísima fiesta de Power Metal!’. Sentimos que era buena idea y por eso respondimos ‘OK, ¿¡por qué no!?’”, comentó Timo Kotipelto en exclusiva a PowerMetal.cl. “En lo personal, ¡siempre será un placer regresar a verlos! Lo genial de Chile es que es el país donde me empezó a gustar el vino tinto (risas). Todavía recuerdo cuando tuve mi primer Casillero del Diablo (risas), ¿sabías (risas)? Lo conocí en Chile y eso fue grandioso (risas).

Pero no todo era viento en popa. En octubre pasado se supo que Jörg Michael había sido diagnosticado de cáncer de tiroides y fue el primer obstáculo que divisaron para la vanagloriosa gira. No obstante la terrible vicisitud que los obligó a empezar sus conciertos sin Jörg, éste superó rápidamente su convalecencia y se unió a sus colegas tan pronto como pudo. Pero otro albur los azotó cuando una bacteria proveniente de un servicio de catering de Europa quebrantó la salud de Timo Kotipelto, provocando la supresión de algunos recitales en enero, así como el reajuste del setlist para no comprometer las cuerdas vocales del cantante.

CONTRA EL VIENTO, PERO HAY QUE ALZAR EL VUELO

El cantante se fue recuperando de a poco y el 29 de abril del 2011 ofrecieron su séptimo concierto en nuestro país, en un repleto Teatro Teletón, que fue el recinto para la celebración de los 10 años de PowerMetal.cl.

El 15 de diciembre, y luego de 15 años juntos, haber grabando nueve discos y tocado en cerca de mil shows junto a los finlandeses, Jörg Michael anunció su retiro de STRATOVARIUS por motivos personales. Timo Kotipelto comentó sobre la salida de su compañero: “El resto de nosotros ha aceptado con mucha pena la decisión de Jörg y le deseamos lo mejor para su futuro. Pero, les aseguramos que la banda continuará. No sólo considero lo considero un baterista genial, también es para mí un amigo muy cercano y un verdadero profesional. Estamos orgullosos de poder tener a Jörg a nuestro lado para realizar un tour de despedida junto con STRATOVARIUS. ¡No podemos esperar para rockear con nuestro compañero por última vez! estos shows serán inolvidables”, finalizó el vocalista.

Jörg Michael por su parte comentó: “Se siente grandioso tener la chance de decirles adiós a todos los finlandeses, amigos y seguidores que he conocido en estos últimos 15 años. “Estos shows finales serán muy especiales para mí, ya que nunca olvidaré el apoyo que hemos recibido a través de los años. La oportunidad de transmitir en vivo para todos los fans alrededor del mundo será una motivación extra para la banda. Les puedo prometer un setlist muy especial que nunca hemos tocado antes”.

Así, el alemán realizó sus últimos conciertos con la banda en el denominado “Farewell Jörg”. En uno de estos shows fue donde se grabó el en vivo “Under Flaming Winter Skies – Live In Tampere”, lanzado en CD, DVD, Blu-Ray y que contó con 22 tracks.

En marzo del 2012 STRATOVARIUS comenzó la busqueda de un nuevo baterista. Para esto invitaron a los fans y músicos a participar de las audiciones tocando “Coming Home”, “Father Time” o “Deep Unknown“. El elegido tras este proceso fue el finandés de 24 años, Rolf Pilve. “Me preparé a fondo para la audición, aprendiendo todas las canciones que acordamos, con los finales en vivo, y todo. Además aprendí algunos temas extra sólo para estar seguro. Tocar con los muchachos fue excelente, y de inmediato al otro día de la audición me tocó escuchar que fuí el mejor de los bateristas que habían probado. Lo que siguió fue otra audición donde tocamos de manera más informal y con algunos jams”, comentó el flamante nuevo integrande de STRATOVARIUS. Timo Kotipelto describió el criterio que la banda tenía para el nuevo baterista: “Tenía que ser un muy buen músico, pero también un buen tipo. No estábamos buscando un clon de Jörg Michael“.

“Aunque la competencia estuvo feroz, Rolf fue claramente el mejor de ellos. Su toque preciso, seguridad y correcta actitud estuvieron ahí de inmediato. Tiene una técnica asombrosa, y lo mejor es que tiene una manera muy musical de tocar, así que puede puede aportar con lo suyo en nuestras viejas canciones tambén. Rolf ha tocado varios estilos de Metal, así que ritmos rápidos o más progresivos no serán problema. Cualquier canción que compongamos a futuro, no tengo duda que será capaz de tocarla”, fueron las palabras de Timo Kotipelto.

Con esta nueva formación, a fines del 2012 STRATOVARIUS comenzó a entregar detalles del que sería el sucesor de “Elysium” (2011). El disco fue producido y mezclado por Matias Kupiainen y masterizado por Mika Jussila en los estudios Finnvox“Este álbum tiene un sonido oscuro y más moderno. Nosotros, como banda, pasamos por muchas cosas y hemos madurado como compositores. El proceso de este álbum fue más fácil que antes, porque pudimos darle todo el tiempo que necesitaba”, comentó en ese entonces Timo Kotipelto. El álbum se titulaba «Nemesis» y el lanzamiento se anunciaba para los primeros meses del 2013, con «Unbreakable» como primer single. El álbum de 11 canciones fue lanzado el 22 de febrero, recibiendo buenas críticas por parte de la prensa y los fans.

«Nemesis» traerá a Chile por octava vez a los finlandeses, pioneros de la música que nos convoca, en un show que ya tiene más de la mitad del recinto agotado en entradas. Será el viernes 24 de mayo en Blondie donde STRATOVARIUS vuelva a confirmar su cariño por el público chileno, presentar a su flamante baterista y celebrar los 12 años de PowerMetal.cl. Los boletos se pueden adquirir por Sistema Ticketek.cl, call center 690 2000, GAM, Falabella y Cine Hoyts habilitados. Sin recargo se encuentran en RockMusic de Eurocentro (locales 0209-0213) y Portal Lyon (locales 42-44). Las entradas tienen actualmente un precio de $19.000 y el día del show costarán $22.000.

Las entradas para el concierto de STRATOVARIUS en Blondie ya tiene su primera preventa agotada. Los primeros 400 tickets de $15.000 se terminaron esta mañana y desde este martes comenzarán a venderse a su precio general de $19.000.

Los finlandeses vienen por octava vez a Chile para tocar el viernes 24 de mayo a las 21:00hrs. en el marco de los 12 años de PowerMetal.cl. Las entradas para este concierto son limitadas, ya que se pondrán a la venta sólo 1000.

Los boletos se pueden adquirir por Sistema Ticketek.cl, call center 690 2000, GAM, Falabella y Cine Hoyts habilitados. Sin recargo se encuentran en RockMusic de Eurocentro (locales 0209-0213) y Portal Lyon (locales 42-44).

Este 2013 PowerMetal.cl celebra sus 12 años presentando a los padres del género en Finalndia por octava vez en Chile. La banda de Timo Kotipelto y Jens Johansson vendrán a promocionar su próximo disco «Nemesis»  y también presentar en vivo a su nuevo baterista Rolf Pilve.

El último concierto de STRATOVARIUS en nuestro país fue en abril del 2011 junto a HELLOWEEN, donde repletaron el Teatro Teletón en lo que fue la celebración de los 10 años de PowerMetal.cl. Los finlandeses se suman a los festejos de este 2013 que tendrá también a AVANTASIA el 27 de junio en el Teatro Caupolicán.

Halcyon Days es el segundo single de «Nemesis» luego de Unbreakable, canción que sirvió de anticipo para el álbum que ya está en el mercado desde el 22 de febrero. Este es el video recientemente estrenado:

Halcyon Days será el segundo single de «Nemesis» luego de Unbreakable, canción que sirvió de anticipo para el álbum que ya está en el mercado desde el 22 de febrero. La banda subió un adelando de lo que será su primer videoclip de este 2013, que prontó se prodrá ver completo.

En esta dirección, además, se peuden ver fotos del rodaje de Halcyon Days, donde también se muestran los artículos enviados por los fans.

STRATOVARIUS ratifica su cariño con los fans chilenos y vendrá por octava vez a nuestro país para presentarse el 24 de mayo en Blondie (Metro U.L.A.), en el marco de los 12 años de PowerMetal.cl.

Las entradas están a la venta con un precio de $15.000 (primeros 400 tickets), de los cauales ya se ha vendido más de la mitad de éstos. Los boletos se pueden adquirir por Sistema Ticketek.cl, call center 690 2000, GAM, Falabella, Cine Hoyts habilitados y sin recargo en RockMusic de Eurocentro (locales 0209-0213) y Portal Lyon (locales 42-44).

Este 2013 PowerMetal.cl celebra sus 12 años presentando a los padres del género en Finalndia por octava vez en Chile. La banda de Timo Kotipelto y Jens Johansson vendrán a promocionar su próximo disco «Nemesis»  y también presentar en vivo a su nuevo baterista Rolf Pilve.

El último concierto de STRATOVARIUS en nuestro país fue en abril del 2011 junto a HELLOWEEN, donde repletaron el Teatro Teletón en lo que fue la celebración de los 10 años de PowerMetal.cl. Los finlandeses se suman a los festejos de este 2013 que tendrá también a AVANTASIA el 27 de junio en el Teatro Caupolicán.

 

¡Las entradas para el concierto de STRATOVARIUS ya están a la venta! El show en el marco de los 12 años de PowerMetal.cl será el próximo 24 de mayo en Blondie (metro U.L.A.).

Los primeros 400 tickets tienen un precio especial de $15.000 y ya se registran 150 vendidos en el primer día. Estos se pueden adquirir por Sistema Ticketek.cl, call center 690 2000, GAM, Falabella y Cine Hoyts habilitados. Sin recargo se encuentran en RockMusic de Eurocentro (locales 0209-0213) y Portal Lyon (locales 42-44).

Este 2013 PowerMetal.cl celebra sus 12 años presentando a los padres del género en Finalndia por octava vez en Chile. La banda de Timo Kotipelto y Jens Johansson vendrán a promocionar su próximo disco «Nemesis»  y también presentar en vivo a su nuevo baterista Rolf Pilve.

El último concierto de STRATOVARIUS en nuestro país fue en abril del 2011 junto a HELLOWEEN, donde repletaron el Teatro Teletón en lo que fue la celebración de los 10 años de PowerMetal.cl. Los finlandeses se suman a los festejos de este 2013 que tendrá también a AVANTASIA el 27 de junio en el Teatro Caupolicán.

 

¡Este 2013 PowerMetal.cl celebra sus 12 años presentando a los padres del género en Finalndia! El viernes 24 de mayo STRATOVARIUS tocará por octava vez en Chile para promocionar su próximo disco «Nemesis»  y presentar en vivo a su baterista Rolf Pilve.

El concierto se realizará a las 21:00hrs. en Blondie (metro Unión Latinoamericana) y se pondrán a la venta sólo mil entradas. Las primeras 400 tendrán un precio de $15.000, y una vez que se agote esta preventa, pasarán a costar $19.000. El día del show tendrán un valor de $22.000.

Las entradas estarán a la venta a partir de este viernes 15 de febrero por Sistema Ticketek.cl, call center 690 2000, GAM, Falabella y Cine Hoyts habilitados. Sin recargo se pueden encontrar en RockMusic de Eurocentro (locales 0209-0213) y Portal Lyon (locales 42-44).

El último concierto de STRATOVARIUS en nuestro país fue en abril del 2011 junto a HELLOWEEN, donde repletaron el Teatro Teletón en lo que fue la celebración de los 10 años de PowerMetal.cl. La banda de Timo Kotipelto y Jens Johansson se suma a los festejos de este 2013 que tendrá también a AVANTASIA el 27 de junio en el Teatro Caupolicán.

 

Ha pasado agua bajo el puente.  Quizá no mucha, pero sí la suficiente como para que “el nuevo” Stratovarius haya extendido su discografía con tres discos desde la partida de su factótum, el carismático y extravagante Timo Tolkki.

No cualquier banda se levanta así como así luego de perder a su alma máter.  Creo que no necesito muchos dedos de la mano para contar los grupos que han podido prolongar su existencia, de manera saludable, luego de una pérdida sustancial.  Por supuesto que dejo fuera los casos donde las agrupaciones siguen sin su pieza elemental, para convertirse en un simple y mero auto-tributo.  Voy más lejos.  Apunto directamente a los casos donde la banda sigue teniendo algo que decir y ofrecer después del “luto”.  Mal que mal, no son muchas las partidas de ajedrez que se ganan habiendo perdido a la reina.

Dicho esto, creo que a pesar de la poca agua que ha pasado, hay algo que ya está absolutamente claro: La banda no pretende calcar las obras que Timo escribió (y con las cuales gran parte del Power Metal fue definido), sino adentrarse en los desconocidos terrenos a los cuales la chispa de su propia creatividad pueda guiarlos.  Podrán salir airosos o derrotados con el resultado, pero el esfuerzo y la intención es -por lo menos- valorable.

Nemesis es el nombre del tercer trabajo que la banda finesa nos entrega desde la salida de Tolkki.  Un disco que viene precedido de dos álbumes de buena factura y dos giras más que exitosas.  Han ganado adeptos en el camino, como han perdido parte de su fanaticada conservadora, y con esto también se han revelado los fans acérrimos que han decidido seguir acompañándolos en este viaje.  Hasta ahí la banda saca cuentas alegres y todo indica que están más que conformes con el rumbo que han decidido tomar.  Tenemos claro también que Kotipelto y Compañía han mantenido una evolución lógica en sus últimas dos entregas. Y por supuesto que nos preguntamos si  Nemesis es o no la continuación de sus placas más recientes.

Abandon fue la canción elegida para abrir la placa. El comienzo con una percusión bombástica (un timbal con mucha reverberancia) nos dispara de frentón a un acelerado ritmo en contrapunto (¡muy en plan thrash!) y en menos de 15 segundos entramos a un tema de relativa velocidad, cuyo trabajo en la línea vocal y melódica puede rememorarnos en cierto grado a esos reconocidos himnos como S.O.S, Hunting High and Low o incluso a Deep UnknownSu coro es absolutamente ganchero, dejando una buena impresión desde la primera escucha.  Desde ya podemos ver a Kotipelto en un registro más ajustado a sus capacidades actuales.  Siempre después de cada coro, vuelve a aparecer el contrapunto thrashero, de riffs cortantes, pero inteligentemente “edulcorado” con una base de teclado atmosférico.  Curiosamente es la canción que más se ajusta al Strato Clásico, siendo que la música fue compuesta en su totalidad por el jovencísimo Matías Kupiainen, mientras que las letras corren por cuenta de Timo Kotipelto.

El siguiente corte no requiere mayor presentación.  Unbreakable fue lo que todos ya habíamos escuchado con antelación. Su atmósfera espacial pone en bandeja una limpia y bella melodía de piano, que personalmente me recuerda mucho a la canción Children del productor de música techno-trance Robert MilesPor supuesto que Stratovarius no tiene nada de techno, pero la similitud es recurrente, y aún así, el resultado final es uno de los highlights del disco.  Esto habla muy bien de la banda, que puede tomar elementos de otras cepas, para dar con una composición destacable.  Sin embargo, el tema no tarda en adquirir peso,  especialmente por su velocidad media y su afinación más baja que de costumbre.  En la estrofa hay un juego de teclados agudos que dan un toque muy moderno a la canción, mientras que en sus puentes hay unos riffs sincopados  e intervalos de teclado que suenan muy en plan “coro eclesiástico”.  Llegando al coro, podemos apreciar cómo la banda una vez más se las arregló para hacer un trabajo grandioso y memorable.  Nuevamente la música es obra de Kupiainen, mientras las líricas fueron escritas entre el nombrado guitarrista y Kotipelto.

Con esto, estimo justificada la elección de Kupiainen para calzarse los zapatos de Tolkki. El muchacho es un gran guitarrista, y no se queda en eso, ya que con su poco tiempo en la banda ha demostrado ser un compositor brillante.  Sin parecerse en absoluto a su antecesor, ha podido demostrar sus cualidades al punto que más del 50% de las canciones caen bajo su responsabilidad compositiva.

Desde el fondo y acercándose, un siniestro riff se arrastra hasta primer plano y nos lanza el tercer tema del disco.  Stand My Ground es algo nuevo y distinto para quienes frecuentan la banda.  Kotipelto se aleja de su impostación de tenor para arrastrarse en un registro barítono.  Es un tema más acelerado y oscuro, donde la melodía queda relegada a segundo plano, para realzar los matices rítmicos.  De hecho en las estrofas vuelven a jugar con los ritmos thrasheros, para bajar las revoluciones en el puente y recobrar algo de melodía.  No obstante, lo volvieron a lograr.  El coro es totalmente épico, con muchas voces al unísono y al mismo tono.  Realmente memorable.  Interesante detalle: en la sección media, el solo de teclado de Jens Johansson es muy atípico para lo que nos tiene acostumbrados. No hay velocidad ni virtuosismo, sino más bien un juego de notas bajas, con un sonido saturado que da más oscuridad al corte.  Una vez más Kupiainen se repite el plato en la composición, mientras que también participa en las letras junto a Kotipelto.

Halcyon Days una vez más suena distinto.  Una entrada muy atmosférica y una base electrónica nos dispara a unos riffs oscuros, basados en escalas ascendentes, cajas muy marcadas y dobles bombos, combinación que en ciertos casos puede recordarnos a lo hecho en The Sound of Perseverance (1998)  de la banda americana Death (a ese nivel de técnico y pesado, pero sólo en las partes justas).  Es el tercer tema en este disco donde aprecio la utilización de compases diferentes, este ritmo 2/4 acelerado, seguido de filosos riffs. Así de diferente suena el Stratovarius modelo 2013.  Las revoluciones bajan para las secciones intermedias, con un diálogo sostenido por la voz de Timo y voces masivas al unísono, generando una previa al coro. Por sobre estos riffs complejos y pesados (donde el bajo de Lauri Porra hace un trabajo para sacarse el sombrero) aparecen estos “licks electrónicos” de teclado, donde Johansson realmente nos muestra una nueva faceta. Definitivamente hay más que sólo virtuosismo tras el tecladista sueco.  Hay mucho afán por explorar distintas sonoridades y atmósferas, como si lo hubiesen tenido amarrado hasta que Tolkki dejó la banda.  Su faceta explorativa se ha hecho mucho más patente en los últimos años.  La sección intermedia es realmente abrumadora, con muchos layers de teclado y el Hi Hat de Rolf Pïlve  jugando a aportar elementos nuevos.  No me detendré aún en el trabajo del flamante (y más joven aún) nuevo batero del combo finés, para dar mi impresión más al final.

Hasta aquí puedo apreciar una tendencia constante. Sin importar cuán pesado, oscuro, rápido o complejo sea el tema, siempre en los coros habrá un trabajo muy ganchero, para quedarse en la memoria en la primera pasada. Y cuando mucho, en la segunda.  Para variar, la composición musical viene por parte del guitarrista y las letras son gentileza del cantante.

Una vez más los keyboards toman protagonismo.  Definitivamente se le está sacando mucho provecho a las teclas de Jens.  En este quinto tema, Fantasy, nos acercamos a las estructuras que pasan a ser marca registrada en Stratovarius.  Un lick de sintetizador con una textura muy dulce, para entrar a un corte de velocidad medio tiempo, puentes donde sólo se quedan el bajo, la batería y la voz de Kotipelto, para recobrar mucha melodía hímnica en los coros.  Un tema que perfectamente puede ser el segundo single.  Si bien los coros pregnantes son un recurso muy a mano para Stratovarius, es en este tema donde encontramos el más “sing along” de lo escuchado hasta ahora. Hay mucha más simpleza que en los cortes anteriores, pero también bastante efectividad.  El solo de guitarra en la sección media no es muy extenso, sin embargo Kupiainen se despacha un trabajo maravilloso, mezclando técnicas como el sweep picking y los tappings, pero su virtuosismo en ningún caso eclipsa la cantidad de feeling que sale de sus cuerdas.  En la parte final del coro, encontraremos una doblada llevada a cabo entre Kupiainen y Johansson, jugando con rápidas escalas en ascenso, para transportar al coro por última vez.  Para esta canción la autoría corre completamente por cuenta del multifacético Lauri Porra.  Potencial single en toda su expresión.

A estas alturas, creo que ya se ha manifestado férreamente la intención de la banda de no quedarse pedaleando en el pasado, prefiriendo apuntar hacia delante para entregar algo nuevo.

Sexto corte. Out of the Fog, con esos coros vocales de fondo y el sonido de soldados marchando da pie a una partida de riffs sincopados, mostrando una vez más esa mezcla que muy bien saben aplicar, el peso por parte de la guitarra y la melodía por parte de los sintetizadores. Acá Kotipelto vuelve a pegarle a las notas altas, pero esta vez tratando de agregar algo de agresividad a su interpretación.  El coro es bastante hímnico y moderno, con cierto toque a The Final Frontier (2010) de Iron Maiden.  Este corte cuenta con distintas “escenas”, como el comienzo reposado, los saltos a mid tempos y pasajes muy veloces también, antes de acercarse a los puentes y estribillos.  El resultado final podría haber calzado de maravilla en un disco como el Reckoning Night (2004) de Sonata Arctica. ¡Y miren ustedes la casualidad! Jani Liimatainen, ex guitarrista de Sonata aparece en los créditos de composición, tanto en música como en letras.  Además, participa activamente en los coros, aportando con su voz.

Un piano que contiene mucho de las sonatas para piano de Beethoven da un bello inicio al séptimo track. Castles in the Air explota de inmediato después de algunos segundos de este lindo piano y la aterciopelada voz de Kotipelto. Esos coros de fondo, “OOOOOHHH…OOOOOHHHH” nos llevan a un tema arrastrado y de tiempo medio-bajo, canción con mucha similitud a la suite Emancipation de su disco Polaris (2009).  En la sección intermedia encontraremos un trabajo de texturas muy interesante, desarrollado por las escalas de Johansson y Kupiainen, quienes ejecutan escalas distintas al mismo tiempo, dejando siempre a la base rítmico-melódica marcando el pulso en este tema arrastrado.  Coros épicos y grandilocuentes, con juegos ascendentes y descendentes por parte del sintetizador en segundo plano y un peso contundente que comienzan a disminuir a medida que la canción se acerca a su final, para terminar exactamente como empezó, con la “docta” línea de piano y la voz dulce de Kotipelto sobre ella.  Buen trabajo de su compositor, Jens Johansson.

Saltamos al octavo tema.  En Dragons, Johansson se repite el plato con otro tema de su autoría.  Es curioso que su estructura inicial posea mucho de los elementos “singlistas” de Strato, con esos patterns de teclados misteriosos,  sobre un tema de relativa velocidad (muy en plan Play with Fire, del disco Destiny, de 1998) y con un coro y temática mucho más “heroica” que el resto de canciones. Creo que esta canción habría calzado perfectamente en un álbum como el Legacy of Kings, de sus vecinos Hammerfall.  Hasta el momento, en su octavo track, este disco no ha dejado pasar ningún coro sin preocuparse de que sean fáciles de recordar, épicos, magnánimos y que inciten a corearlos en vivo.  Es más, me atrevo a decir que han logrado inteligentemente los tonos en sus coros para que puedan ser cantados por un mar de gente en un concierto.

One Must Fall, parte con un riff de intervalos, cargado hacia el parlante derecho, hasta que la voz de Timo se sube a la pista, entonces el teclado, bajo y batería comienzan a hacer lo mismo al mismo tiempo. Un ritmo de doble bombo, velocidad mesurada y caja en contrapunto dan marcialidad a la canción, hasta que en el puente la melodía se suelta de manera dulce. Y cuando creemos que vamos a dar con un coro más melódico (que hubiese sido muy apropiado para la canción), la banda deja caer el factor sorpresa y nos lleva al –quizá- más épico y heroico coro que le hemos escuchado a la banda en los últimos diez años.  Además de todo el trabajo de sintetizadores, se aprecia una derecha utilización de samplers y loops para dar atmósfera en el tema.  Es esto lo que me genera bastante asombro.  Me hace imaginar que han aprendido mucho de la música electrónica y lo han aplicado de manera muy atingente sobre las bases elementales del metal.  Creo que los únicos que han podido aplicar estos recursos y salir airosos son los Queensrÿche del ’89, con su maravilloso disco Rage For Order (de hecho, los invito a repasar clásicos como Neue Regel o Screaming in Digital para que capten mi punto).  Esto se aprecia especialmente en la baja de revoluciones en el intermedio de la canción, donde todo baja de intensidad, creando un vacío oscuro, que explota finalmente con el último coro.  Ésta canción demuestra de mejor manera la interesante evolución que la agrupación está viviendo.  Kupiainen, otra vez se anota un tema de completa propiedad.

El invitado de honor, Jani Liimatainen da inicio al noveno tema del álbum, acompañado de un melancólico silbido y dando la entrada a una suave interpretación de Kotipelto. The Story Is Over es la pieza más reposada del disco.  Melosa, de muy bonita factura y, posiblemente, de mejor estructura que Winter Skies del ya nombrado PolarisComo de costumbre, la batería y el peso de las guitarras distorsionadas no entran hasta después de su segunda mitad. A  pesar de la gran cantidad de arreglos, el tema es de estructura simple, pero bien armada.  Compuesto a medias entre Kotipelto y Liimatainen.

Y llegamos al último “estertor” de la decimotercera entrega de los finlandeses.  La canción que da nombre al disco.  Nemesis comienza con esos  clásicos juegos de licks de teclados, para saltar a una segunda fase, donde el primer plano se lo lleva el riff de Kupiainen mientras que Johansson juega –como de costumbre- a dar atmósferas desde atrás.  La entrada de la voz de Kotipelto nos hace llevar la canción a estructuras reconocibles dentro del “estilo Strato” que tanto queremos.  De hecho puede este tema ser el más cercano a las composiciones de la época Infinite o incluso Elements pt IIHay un muy interesante diálogo de dobladas entre guitarras y teclados a partir del segundo puente.  Creo que Johansson es uno de los más destacados a la hora de “hacer guitarra rítmica” con su teclado.  Una de las partes más bellas del disco se presenta precisamente en su trabajo instrumental, cuando la guitarra al lado derecho y el teclado al lado izquierdo juegan con escalas y fraseos de alta velocidad, pero sin olvidar la belleza en la melodía.  La salida final hacia el coro, y paulatinamente los “OOOOOOHHHHH OOOOOHHHH” vuelven a quedar encima de la mezcla, entregando un glorioso final al disco, seguido de 5 segundos de silencio, y una mellotronesca nota apaga el último aliento de la canción.

En definitiva, 11 cortes, donde se aprecia una composición mucho más activa por parte de sus miembros, en comparación a épocas anteriores. Kupiainen demuestra que para lo joven que es, ya está componiendo con mucho conocimiento y tino.  Su peso ha ido aumentando a medida que su fiato para con la banda también crece. Creo que ha sido una gran elección para completar el grupo.  Si bien las principales diferencias nacen específicamente de él en comparación a su antecesor, es precisamente porque su estilo se alimenta de muchos otros géneros a la hora de tocar guitarra, con una infinita cantidad de recursos y un especial gusto para hacer solos de buena factura.

De la labor de Johansson,  aún me impresiona la gran gama de sonoridades que ha podido incluir en las canciones.  Su virtuosismo no era sorpresa, pero sí lo ha sido la libertad con la cual ha crecido su opción por utilizar distintas configuraciones y seteos en su teclado.  Si hubiese empezado antes, creo que a nadie le habría molestado.

Lauri Porra es un bajista temible, por decir lo menos. Es un músico completo, y me llama la atención que haya participado sólo en una canción para este nuevo redondo.  No obstante, es precisamente esa canción una gran alternativa para promocionar el disco.

Con respecto al trabajo del nuevo integrante, Rolf Pïlve, en la batería, puedo decir que sus capacidades están completamente a la altura de la banda.  El muchacho tiene un muy buen dominio de los dobles bombos como también las métricas, y un muy particular uso del Hi-Hat.  Aún así, su identidad no está por completo definida, ya que su desempeño todavía  podría confundirse con el de Alex Landenburg (L.T. Rhapsody) o Marcelo Moreira (Almah). Esto no es un punto en contra, partiendo de la premisa que su antecesor, Jörg Michael, llevaba bastante tiempo en la banda y su estilo era totalmente reconocible.  De hecho, Jörg es un baterista con un sello propio, al igual que Uli Kush, o Nicko McBrain, quienes –distintos entre sí- son absolutamente reconocibles desde que dejan caer una baqueta sobre la caja. Pero esto se debe a que en todos los casos estamos hablando de músicos cuya trayectoria ya ha generado ese fruto.  En el caso de Rölf, no me cabe duda de que su “estilo” será reconocido a medida que las giras y las placas se vayan sumando a su historia.

Dicho de esta manera, la ausencia de Jörg se nota, pero no de mala forma.  Todo lo contrario.  Su sonido particular ya no está, pero el moderno performance de Pïlve promete bastante.

Con respecto a la voz de Timo Kotipelto, puedo entender que sus registros ya no están a la altura de sus años mozos, porque lamentablemente es la voz la que siempre paga más caro el paso del tiempo, ya que es el instrumento más orgánico, y se degrada junto con nosotros a medida que el tiempo pasa.  Es por eso que hoy Jimmy Page toca igual que en su época gloriosa, pero desafortunadamente Robert Plant no puede decir lo mismo.  Está claro que muchos cantantes han perdido su voz por culpa de su propia irresponsabilidad (cigarro, alcohol, etc.), pero hay otros que a pesar de ser sumamente cuidadosos con sus cuerdas corren la misma mala suerte.  La voz tiene fecha de caducidad y no es ciento por ciento previsible, sobre todo cuando las giras y la carga de trabajo es constante.

Aún así, y aprovechando las afinaciones bajas que actualmente frecuenta la banda (guitarras de 7 cuerdas o afinando dos tonos más abajo, en Si, si es que el oído no me falla), Kotipelto aún tiene voz para entregar, y una destacable interpretación.  De hecho es su voz uno de los elementos que aún conectan la nueva etapa que la agrupación enfrenta, con su glorioso pasado.  Su tesitura es uno de los elementos definitorios del concepto Stratovarius.

Volviendo al disco, personalmente no requerí más que un par de pasadas para poder digerir la estructura del álbum, a pesar de toda la complejidad instrumental que Stratovarius presenta en su último esfuerzo a la fecha.  Es posible apreciar que todas las ideas fueron bien plasmadas y ordenadas de manera consecuente.  No hay canciones de sobra y el resultado final amerita una buena calificación.

Es un disco que se distancia un poco de sus dos álbumes anteriores y que entrega nuevas vetas creativas para explotar. Con este tercer álbum, más que cerrar una trilogía, se comienza a cimentar el estilo adoptado por el grupo en la última mitad de la década pasada, con leves reminiscencias a su período clásico, pero principalmente enfocado en el estilo compositivo e interpretativo de sus nuevos integrantes, sangre nueva que pretende construir a partir de otras influencias, en vez de refugiarse en los mismos parámetros de hace quince años.

No obstante, con esto no dejo de agregar que Stratovarius ha plasmado una nueva entrega gastando sus mejores cartuchos para una obra que suena más inspirada que Elysium y Polaris, con más variedad de elementos, composiciones más depuradas, coros más que memorables y un sonido más “lleno”.  Un Strato que a falta de ese toque neoclásico característico, ha apostado por muchos ritmos no utilizados antes, como también en el trabajo de integrantes cuya versatilidad abarca una muy amplia gama de estilos musicales, tanto en composición como en interpretación.  Han aportado una cuantiosa cuota de diferentes “aderezos” para entregar este Nemesis, cargado de buenas ideas y nuevas aplicaciones a la estructura arquetípica del Power Metal.

Y es por esto que me vuelvo a preguntar: ¿Cuántas bandas pueden sacar a la luz un disco así de inspirado, a pesar de haber sido duramente golpeados por la partida de miembros emblemáticos, como su compositor estrella y un baterista tan especial? No deben ser muchas realmente.  Se me viene a la mente Helloween en primera instancia, y después me empieza a costar dar con otra.

¿Digo con esto que es el mejor disco de la banda o al menos el mejor de su nueva era? Creo que no estoy habilitado para decidirlo, y sería soberbio de mi parte afirmarlo o negarlo.  Lo que sí puedo asegurar es que no se queda atrás en ideas, que no roza ni siquiera tangencialmente el auto-plagio, y que el resultado es, cuando menos, muy positivo.  Un álbum que certifica que el buen “nuevo comienzo” con Polaris no fue sólo eso, sino que dio pie a una nueva etapa en la banda, que se ha sabido mantener en estos últimos cinco años.

Estoy sumamente consciente que los fans más puristas (aquellos de su período contenido entre el Dreamspace y el Infinite) no se sentirán interesados en la dirección tomada por el grupo, ya que los elementos barrocos y los matices isabélicos están ausentes a lo largo de toda la placa (obvio, la mano de Tolkki ya no está).  Pero también me da la impresión de que los oyentes más abiertos a evoluciones podrán encontrar una placa bastante sólida, con no pocos momentos memorables y coros sing along a través de todo el disco.

Sin ánimo de comparar, Stratovarius ha logrado mantenerse vigente en el tiempo, girando por el mundo y manteniendo su agenda bien apretada, ofreciendo platos nuevos y ampliando los horizontes a un nivel que Tolkki no ha alcanzado, tanto fuera de la banda como dentro de ella a partir de los últimos tres discos con su participación.  No me malentiendan.  Si por mí fuera, ojalá Tolkki siguiera lanzando obras maestras todos los años, pero definitivamente hasta hoy eso no ha vuelto a suceder.  Sin embargo, Strato ha logrado seguir sacando discos con regularidad y buenos resultados.  A su nueva “configuración” aún hay cosas buenas que sacarle, y posiblemente tengan mucho más que ofrecer si siguen por la misma senda.  Hay mucho más futuro en esta evolución que intentando reproducir clásicos como Will the Sun Rise?.

Puedo arriesgar la estimación de decir que la banda de Finlandia no hubiese podido sobrevivir si se quedaban repitiendo la fórmula del Power Metal melódico que otrora los llevo a la cumbre del movimiento. Y es por esa razón que al día de hoy Stratovarius sigue presente en la escena, de manera más que saludable y con mucho más por hacer aún.

Una obra musical requiere de muchos años antes de poder mostrar la “verdadera magnitud” de su legado.  Es distinto para nosotros mirar el Destiny con el mismo prisma que hace 15 años, cuando el disco fue un boom y dejó a la fanaticada contenta.  Ahora, dicha placa es mucho más que sólo un buen disco, teniendo en cuenta a la gran cantidad de bandas a las que influenció, pasando a convertirse en un punto referencial para muchos de la nueva camada.  Por lo mismo, no es ni siquiera necesario mencionar el Visions, cuya herencia es mucho mayor.  Bajo esta perspectiva, creo que recién después de algunos años sabremos en qué medida este nuevo Stratovarius será influencia para las nuevas generaciones del metal.

Por el momento, será legítimo que cada uno de ustedes gusten o no del álbum, pero es innegable que las decisiones tomadas por Strato los han mantenido alejados del olvido o del desdén hasta el día de hoy.  Han permanecido activos y con una carrera consistente.  No muchos gozan de esos atributos luego del paso del tiempo y los estragos a raíz de las rotaciones de integrantes.

Si bien se respeta la opinión de quienes creen que el verdadero Stratovarius murió con la salida de Tolkki,  creo que la banda también merece el respeto de vuelta, porque es un esfuerzo muy responsable por parte del grupo, decidir seguir adelante y tratar de hacer que el grupo mantenga su sitial dentro del Power Metal.  Es más, me arriesgo a decir que si realmente Kotipelto y secuaces hubiesen querido aprovecharse del nombre de la banda, habrían intentado repetir la fórmula de antaño.  Cosa que no hicieron, decisión que no tomaron, y rumbo que evitaron.

En fin, podrá gustarles menos o más la parrilla que la banda nos ofrece hoy, pero en ningún caso podríamos decir que este trabajo carece de fondo.  Definitivamente estamos frente a un disco más que recomendable, uno que sabe diferenciarse de sus contemporáneos, que suena distinto, pero mantiene un armónico equilibrio entre lo que Stratovarius fue y la forma que han llegado a adoptar al día de hoy.

 

STRATOVARIUS está invitando a los fans a participar en su próximo videoclip perteneciente al nuevo álbum «Nemesis».

¿Cómo formar parte? Estos son los pasos:

1. Elige el artículo más destacado que tengas de la banda (puede ser una polera, edición especial, afiche, entrada, autógrafo, etc.)
2. Envía una foto del artículo que elegiste al mail win_earmusic@edel.com indicando tu dirección postal.
3. La banda escogerá los artículos que estarán en el video y te contactará
4. Envía el artículo a la banda (la dirección se entregará previamente y el cargo será reembolsado)
5. Tu artículo aparecerá en el video

Los ganadadores serán nombrados en los créditos y recibirán sus artículos de vuelta. El plazo para enviar las fotos es este 23 enero.

El 22 de febrero por earMUSIC se lanzará «Nemesis», la producción 2013 de los finlandeses. El CD vendrá en dos ediciones, la simple que contendrá 11 canciones y otra en digipak, que incluirá 2 temas extras.

El disco fue producido y mezclado por Matias Kupiainen y masterizado por Mika Jussila en los estudios Finnvox. «Este álbum tiene un sonido oscuro y más moderno. Nosotros, como banda, pasamos por muchas cosas y hemos madurado como compositores. El proceso de este álbum fue más fácil que antes, porque pudimos darle todo el tiempo que necesitaba», dice Timo Kotipelto.

El tracklist del disco es:

01. Abandon
02. Unbreakable
03. Stand My Ground
04. Halcyon Days
05. Fantasy
06. Out Of The Fog
07. Castles In The Air
08. Dragons
09. One Must Fall
10. If The Story Is Over
11. Nemesis

El 25 de enero saldrá el EP «Unbreakable”, que traerá el track del mismo nombre y también los temas Falling Star («Polaris), The Game Never Ends (“Elysium”), Freedom (“Infinite”) y Why Are We Here (“Intermission”) remasterizados por Mika Jussila.

Matias Kupiainen comenta sobre este single: «Unbreakable’ es una canción muy importante para mi y la letra tiene un significado muy personal. A veces puedes salirte de la niebla del día a día y ver lo que es importante. Y cuando estás en ese momento especial, cuando tienes ese sentimiento especial, eres invencible, inquebrantable. De verdad debes detenerte y disfrutar la sensación. Incluso, si todo el mundo de desarmara mañana».

Un adelanto de este tema se puede escuchar a continuación:

El 22 de febrero por earMUSIC se lanzará «Nemesis», la producción 2013 de los finlandeses STRATOVARIUS. El CD vendrá en dos ediciones, la simple que contendrá 11 canciones y otra en digipak, que incluirá 2 temas extras.

El disco fue producido y mezclado por Matias Kupiainen y masterizado por Mika Jussila en los estudios Finnvox. «Este álbum tiene un sonido oscuro y más moderno. Nosotros, como banda, pasamos por muchas cosas y hemos madurado como compositores. El proceso de este álbum fue más fácil que antes, porque pudimos darle todo el tiempo que necesitaba», dice Timo Kotipelto.

El tracklist del disco es:

01. Abandon
02. Unbreakable
03. Stand My Ground
04. Halcyon Days
05. Fantasy
06. Out Of The Fog
07. Castles In The Air
08. Dragons
09. One Must Fall
10. If The Story Is Over
11. Nemesis

El 25 de enero saldrá el EP «Unbreakable”, que traerá el track del mismo nombre y también los temas Falling Star («Polaris), The Game Never Ends (“Elysium”), Freedom (“Infinite”) y Why Are We Here (“Intermission”) remasterizados por Mika Jussila.

Matias Kupiainen comenta sobre este single: «Unbreakable’ es una canción muy importante para mi y la letra tiene un significado muy personal. A veces puedes salirte de la niebla del día a día y ver lo que es importante. Y cuando estás en ese momento especial, cuando tienes ese sentimiento especial, eres invencible, inquebrantable. De verdad debes detenerte y disfrutar la sensación. Incluso, si todo el mundo de desarmara mañana».

Un adelanto de este tema se puede escuchar a continuación: