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Luego de haber reprogramado su concierto en Chile para el 28 de junio, SONS OF APOLLO optó por reagendar nuevemente sus fechas en nuestro continente.

La banda de Mike Portnoy, Billy Sheehan, Derek Sherinian, Jeff Scott Soto y Ron «Bumblefoot» Thal programó su regreso a  Santiago para el jueves 8 de octubre, manteniendo al club Blondie como recinto. Los tickets originalmente emitidas para el 21 de abril y 28 de junio siguen siendo válidas para la nueva fecha.

Las entradas se venden a través de Eventrid.cl y sin cargo en Tienda House Tattoo Rock de Portal Lyon (pagando en efectivo)

Los valores son:

Early Bird: AGOTADA
Preventa: AGOTADA
General: $35.000
Día del Show: $40.000
Balcón: $40.000 (Cupos Limitados – personas de pie)

Los encargados de abrir el show serán los brasileños NOTURNALL, quienes cuentan en sus filas con Mike Orlando en guitarra, ex compañero de Portnoy en ADRENALINE MOB.

Dada la contingencia mundial por el Coronavirus, SONS OF APOLLO se suma a las bandas que han debido postergar sus giras para no caer en cancelaciones.

La banda de Mike Portnoy, Billy Sheehan, Derek Sherinian, Jeff Scott Soto y Ron «Bumblefoot» Thal tocará finalmente en Santiago el domingo 28 de junio, manteniendo al club Blondie como recinto. Las entradas originalmente emitidas para el 21 de abril siguen siendo válidas para la nueva fecha

Los encargados de abrir el show serán los brasileños NOTURNALL, quienes cuentan en sus filas con Mike Orlando en guitarra, ex compañero de Portnoy en ADRENALINE MOB.

Las entradas se venden a través de Eventrid.cl y sin cargo en Tienda House Tattoo Rock de Portal Lyon (pagando en efectivo)

Los valores son:

Early Bird: AGOTADA
Preventa: AGOTADA
General: $35.000
Día del Show: $40.000
Balcón: $40.000 (Cupos Limitados – personas de pie)

Sons of Apollo es sin duda alguna uno de los “supergrupos” con más renombre y peso específico de toda la escena. No solo de la escena progresiva, sino del Rock y Metal en general. Desde el anuncio de su formación, hace unos cuatro años atrás más o menos, había muchas expectativas por lo que esta banda podría hacer, toda vez que la alineación de la banda es una constelación de estrellas con más densidad que la Vía Láctea.

Para quienes no estén familiarizados con el nombre de la banda, sí lo estarán con sus integrantes y el sinfín de bandas que conforman el extraordinario “pedigree” de la banda, a saber: Mike Portnoy (The Winery Dogs, Flying Colors, Transatlantic, ex-Dream Theater, entre tantas otras…), Billy Sheehan (Mr.Big, The Winery Dogs, ex-Steve Vai, ex-David Lee Roth), Ron Bumblefoot Thal (ex-Guns N’ Roses), Derek Sherinian (Black Country Communion, ex-Dream Theater, ex-Alice Cooper, ex-Planet X) y Jeff Scott Soto (Talisman, SOTO, ex-Journey, ex-Yngwie Malmsteen…) en la voz. Ahí nomás.

A la luz de todo el talento presente, había un evidente morbo por lo que semejante alineación de leyendas podría producir… lo que al mismo tiempo conllevaba ese miedo inevitable a que los norteamericanos resultasen ser otros de los tantos supergrupos que no pueden explotar todas sus virtudes individuales en función del colectivo y/o simplemente fracasan. Sin embargo, para nuestra suerte, los hijos de Apolo la rompieron toda. La dejaron chiquitita con su maravillosos debut discográfico bautizado “Psychotic Symphony” (2017). La mezcla de virtuosismo y rockerismo que aportaba cada uno de ellos resultó ser dinamita pura y su química en vivo funcionó perfectamente. Las expectativas para este segundo disco serían entonces bastante elevadas y la vara quedó altísima. El morbo, ahora, es saber si lograrán o no superar ese debut tan magistral.

El nombre de este nuevo álbum es “MMXX” en honor a la nueva década que comienza, y fue producido por los mismísimos Mike Portnoy y Derek Sherinian en su estudio The Del Fuvio Brothers a través del sello Inside Out Music. Sin más preámbulo, revisamos la segunda entrega del supergrupo norteamericano del momento.

El disco abre con Goodbye to infinity, primer single que nos habían adelantado los norteamericanos en las vísperas de este lanzamiento. Y que pedazo de opening que es esta canción. Desde el primer compás exhibe el sello que la dupla Portnoy/Sherinian consumara en su paso por Dream Theater. El comienzo del tema nos lleva inexorablemente a la época de “Falling Into Infinity” gracias a la atmósfera que crean las teclas del gran Derek Sherinian. Un más que grato viaje en el tiempo. Eso sí, el sonido de Sons of Apollo es indudablemente más rockero que el de DT, lo cual queda de manifiesto en los siguientes compases en donde los riffs de Bumblefoot y la voz de Jeff Scott Soto le dan un cariz más rocanrolero a esta exquisita composición.

Y es que la onda de Sons of Apollo es precisamente esa, un incesante deambular entre lo netamente progresivo y lo hardrockero. Sin ir más lejos, el comienzo de Wither to Black, más rudo y directo que el tema anterior, nos acerca a las estructuras rockeras de The Winery Dogs, otra de las bandas del multiverso Portnoyiano. No obstante, estos compases se fusionan rápidamente con sonidos más progresivos, conformando vueltas armónicas bastante únicas en la escena y que se han vuelto el sello propio y marca registrada de los hijos de Apolo.

Hablando de sello propio, el siguiente tema, Asphyxiation, representa perfectamente la esencia de la banda: melodías accesibles, arreglos vocales rockeros, coros gancheros, pero imbuidos en una estructura claramente progresiva, con patrones rítmicos irregulares y secciones complejas que dejan de manifiesto la inconmensurable técnica de cada uno de sus integrantes. Desolate July baja un cambio y le da un respiro muy bien ubicado al disco, con una estructura sencilla (para los estándares de la banda), melodía fácil, emotiva y un coro lleno de sentimiento, de esos que permiten al señor Soto lucir toda su capacidad interpretativa.

King of Delusion, quinto tema de la placa, explora el aspecto más progresivo de la banda. En una composición de casi nueveminutos de aura oscura y mucho sentimiento. A través del relato desgarrador de Soto, SOA nos lleva por un viaje en donde tanto Derek como Ron brillan en cada una de sus intervenciones, de la mano de un impecable Mike Portnoy que explota muchos recursos que recuerdan de inmediato a su época de fines de los 90’ con Dream Theater.

Fall to Ascend y Resurrection Day son otro par de temazos de esta placa que representa fielmente la esencia más pura de Sons of Apollo (sobre todo el primero), sirviendo como temas “modelo” para cualquier persona que no conozca la banda y quiera hacerse una buena idea de lo que es SOA en solo un par de minutos. Temas con mucho groove, coros infecciosos, ritmos alternantes y abundantes pasajes de virtuosismo con sentido.

Como bien sabemos, no hay banda progresiva que se precie de serlo que no incluya, al menos, un tema largo por disco. Y los norteamericanos no son la excepción. Consecuentemente, no es sorpresa que cerrando el disco aparezca el tema más extenso en la discografía de la banda, New World Today. En esencia, es una gran recopilación de todos los elementos musicales que conforman a SOA y hemos destacado a lo largo del review… melodías fáciles y complejidades técnicas por doquier ensamblados en el marco del ya patentado sonido progresivo/hardrockero/apoloniano. Dieciséis minutos de genialidad progresiva e interpretativa cierran un álbum sólido y digno sucesor de su aplastante debut discográfico.

Como señalamos al principio de la reseña, la vara estaba muy alta para esta segunda entrega, y creo es seguro decir que la banda cumple con las expectativas al producir un disco maduro, consistente y que goza de grandes momentos. Cae en la esfera del los gustos el determinar cuál disco es mejor, si este o el primero de la banda; personalmente, yo me quedo con el debut, pero me imagino que habrá mucha gente que preferirá esta segunda entrega por sobre el debut pues su calidad está fuera de todo análisis. Asimismo, “MMXX” viene a terminar de consolidar el sonido de Sons of Apollo, que a pesar de ser una banda nueva, ya puede jactarse de haber instalado un sonido propio y característico dentro de la escena metalera mundial. Y me parece que en gran parte, este exitoso camino que recorren los hijos de Apolo radica en que cada uno de los integrantes aporta inmensamente al resultado final, a diferencias de otras bandas en donde hay una o dos cabezas compositivas. No hace mucho leía un artículo en donde Mike decía que SOA era un monstruo de cinco cabezas… y al escuchar este álbum, uno puede entender inmediatamente porqué. Sin duda, los norteamericanos han pasado la prueba de fuego del paradigma de los «supergrupos». Sons of Apollo ya no es un proyecto, sino un grupo propiamente tal, y como tal, ha de afrontar la siguiente prueba de fuego que amenaza a las agrupaciones de este calibre (especialmente a Mike Portnoy)… la prueba del tiempo. Es de esperar que la superen y nos traigan el sucesor de “MMXX” más temprano que tarde.

Por: Hernán Bórquez

Mike Portnoy, Derek Sherinian, Ron «Bumblefoot» Thal , Billy Sheehan y Jeff Scott Soto lanzarán el 21 de enero «MMXX«, el segundo álbum de estudio de SONS OF APOLLO.

“MMXX” contará con 8 tracks y una duración de 60 minutos, sucesor de su debut “Psychotic Symphony”, álbum que los mantuvo unidos durante bastante tiempo y que presentaron en nuestro país en abril del año pasado.

La banda ya ha adelantado 2 singles, cuyos videos puedes ver a continuación:

Mike Portnoy, Billy Sheehan, Derek Sherinian, Jeff Scott Soto y Ron «Bumblefoot» Thal vuelven a Chile para tocar el 21 de abril en Blondie.

La venta de entradas está disponible por Eventrid, y los cupos de Early Bird ya están agotados. Los valores son:

Early Bird: AGOTADO
Preventa: $30.000
General: $35.000
Día del Show: $40.000
Balcón: $40.000 (Cupos Limitados – personas de pie)

Las entradas sin cargo por servicio se venden en House Tattoo Rock de Portal Lyon (pagando en efectivo).