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Imágenes de lo que fue la noche del viernes 21 de marzo de 2014, en el Teatro Caupolicán, junto a Break.Down y Sonata Arctica.

Hace un año, el 15 de marzo de 2013, para ser exactos los muchachos de Sonata Arctica se presentaban por cuarta vez en nuestro país. En ese show, dijeron un par de veces que volverían pronto. Mas creo que nadie se imaginó que sería tan pronto. Uno siempre presume que volver tan pronto a un país no es buena estrategia, porque no muchos querrán pagar por una entrada a un show que vieron hace tan poco tiempo. Y este era justamente el caso, con el agregado de que se encuentra demasiado próximo a otros esperados eventos: los regresos de Iced Earth y Metallica (sin ir muy lejos, los de Tampa tocan en menos de 24 horas después). Es decir, todo conspiraba contra una buena convocatoria. Sin embargo, y en contra de todo pronóstico personal, la cantidad de gente congregada fue más que aceptable. Fue, de hecho, tremenda. Unas 3500 personas, quizás más, se dieron cita para ver una vez más a uno de los pocos estandartes del Power Metal que aun flamean con fuerza.

Y es que Sonata Arctica tiene “eso”. Esa habilidad de despertar un cariño que, en muchos caso, es incondicional. No por nada sus fans han permanecido junto a ellos incluso después de haber sacado una seguidilla de discos que -sin ser malos-, eran al menos lejanos a lo que nos llevó a muchos a prestarles atención. Da la impresión de que no importa qué haga la banda, sus fanáticos siempre estarán ahí. Quizás haya un componente nostálgico en esto, pues no han de ser pocas las personas que dieron sus primeros pasos en el Metal con bandas como esta. Ahora bien, más allá de cuales hayan sido las razones por las cuales el público decidió acompañarles, lo más relevante es que la banda no defraudó y entregó un show impecable y memorable, que a mi gusto personal, es el mejor que han dado en Chile desde su mítico debut en 2002.

Pero antes de entrar de lleno en lo que fue la grandiosa presentación, valdría la pena destacar lo que fue el cometido de Break.Down, que estuvieron dando cara por el Metal nacional. Una banda con una propuesta muy, muy distinta a aquella de la que vendría luego, pero esto no fue impedimento para hacer un correcto show y ganarse el aplauso del respetable. De hecho, este detalle no pasó inadvertido por los oriundos de Quilpué, por lo cual su vocalista tuvo tiempo para agradecer y felicitar a la audiencia por el respeto (que como sabemos, y no nos engañemos, es un bien escaso en nuestra escena), aunque con un tono muy picaresco y gracioso. Lograron un muy buen sonido y una excelente ejecución, lo que les valió el inmediato reconocimiento de los muchos asistentes que a eso de las 8 veían el comienzo de su faena. ¡Que por cierto fue algo accidentada! No les pasó nada a ellos, pero ahí, en medio de cancha, un chico sufrió un ataque de epilepsia. Comenzaban a tocar su segunda canción, pero atinadamente pararon para que el muchacho recibiera la atención adecuada. Bien ahí. En definitiva fue un muy buen cometido, y no por nada se fueron tremendamente ovacionados. Felicitaciones a ellos.

Luego, con algunos minutos de retraso, a las 21:04, y de forma muy abrupta, se apagan las luces, desatando la habitual gritadera que sirve como válvula de escape para la tensión y la ansiedad. Estaban todos gritando diferentes cosas en diferentes sectores cuando el apagón marcó el inicio. Comienza así a sonar una grabación con una voz en plan de maestro de ceremonias, con varias frases para el bronce, pero de entre tanta cosa, lo que más destacó fue el planteamiento de una duda: ¿existe el Rock? La respuesta la obtendríamos hacia el final, pero por ahora era momento de que comenzara a sonar la verdadera intro del show. Unos tambores de guerra que se engarzan sutilmente a unas orquestaciones van dando pie para que los músicos comiencen a colmar el escenario. El primero fue el eximio batero Tommy, y luego los otros cuatro lobos, casi simultáneamente. Impresionante y ensordecedor griterío, exacerbado por los siempre incisivos alaridos de las mujeres, a quienes Sonata Arctica convoca en un número importante.

Segundos más tardes el caos sea hacía evidente de la mano de los primero acordes de The Wolves Die Young, un corte que no tiene trayectoria, pero que ya se instaló con fuerza en la conciencia de los fanáticos. Tanto así que se convertiría en uno de los más coreados. No quiero hacer aquí una valoración muy fundamentada de la canción porque ya habrá tiempo para eso cuando se lance el disco y hagamos la reseña correspondiente, pero de buenas a primeras, me parece un buen tema, que cumple con prender a la gente, lo que se notó muy bien en vivo. Un arriesgado arranque, pero que resultó muy bien. Al terminar eso, Tony solo se limita a gritar «Chile!» La gente aún no terminaba de responder cuando ya estaba sonando la entretenidísima Losing My Insanity. Acertadamente, para darle continuidad y fluidez al show, se saltan la introducción en piano con que cuenta el tema, para pasar de inmediato a los riffs que abren la primera estrofa. Buena jugada, pues se aprovechó el envión del tema anterior y se incrementó acá, con la gente saltando y cantando durante cada segundo de la canción.

Pero atención, si durante la primera canción la gente se mostró prendida y durante la segundo se vio fervorosa, durante My Land estuvo absolutamente enloquecida. Kakko recuerda que están celebrando los 15 años de Sonata Arctica, por lo que corresponde rescatar algún clásico. Y bueno, bastaron dos notas para que el teatro fuera inundado de cabo a cabo por ensordecedores “ooooh oooh oooh oooh oooh oooh”. Ese comienzo por sí solo ya era algo conmovedor. Luego, al sumarse Tony y estallar el Metal, no solo se procedía a corear los “oooh”, sino que también a saltar. Por momentos la vocalización del respetable era tan estridente, que uno podía sentir un cosquilleo en los oídos, como si las estructuras internas del mismo se estuvieran desbaratando. En verdad resonó fortísimo. Y tal y como ha sido la tónica desde hace años, la continuación no fue otra que Black Sheep, virtualmente sin pausas. Fue como retroceder más de una década en el tiempo y escuchar por primera vez el Songs Of Silence (discreto pero encantador registro en vivo). Un lindo regalo que mantuvo los ánimos incendiados y que la gente supo retribuir con voces a tope, saltos y puños en alto, como corresponde ante un clásico de semejantes proporciones.

En seguida vino otro clásico, de esos que son grandes por lo recóndita de su ubicación en la discografía de las bandas más que por la genialidad misma d ela composición. Tal es el caso de Sing In Silence, una buena canción, solo buena, pero que al no ser tocada en vivo (corríjanme si me equivoco) desde hace doce años, se vuelve en toda una sorpresa, y una muy agradable. Pese a la significativa baja de revoluciones, fue muy coreada por todos. Y ya que no permita saltar mucho, los presentes compensaron con puños en alto y batiendo las palmas. Destacable el detalle también de esa luz azul iluminando todo mientras sonaba el teclado inicial de Henrik, pues le daba todo un toque de frialdad al asunto.

Tony procede a explicar el origen de la siguiente canción, habla sobre los inmigrantes que llegaron al continente Americano en busca de una nueva vida y ¡pah!, de pronto está sonando Flag In The Ground. Esta debe ser una de las pocas canciones que es del gusto de todos los “sectores” de la fanaticada, particularmente su coro (que siempre me pareció sacado del Winterheart’s Guild) y los solos con que cuenta la hacen un tema bastante respetable, y que en vivo se deja querer. Muy lindo el ver como las muletas de la gente que asiste a los conciertos pese a todo se confundían con los niños más chiquitos en los hombros de sus papás. Una muestra de lo animadas que estaban las cosas para este tramo. Tras ello vino un momento de calma, en que las luces se tornan de color púrpura y rosa, Henrik interpreta unos muy lindos acordes, como preparando el terreno… ¿Para qué? Bueno, nada más y nada menos que para una de las más grandiosas baladas del Metal: Tallulah. Se cantó con mucha pasión y sentimiento, como de corazón, como haciendo propio el desgarrador drama que narra. Sobre el comienzo, cuando el Metal aun no irrumpe y todo es calma, se podía escuchar claro y fuerte el torrente vocal de esas 3500 personas, en algo que no dejaba de estremecer. Otro momento que deberíamos destacar es el solo de Eljias, que claro, es breve, pero lleno de sentimiento. Y por cierto: que linda y sana costumbre esa de elevar el fuego propiciado por un encendedor. Basta del brillo de las pantallas de teléfonos celulares, ¡que vuelva el fuego! Digo.

El momento más esperado de la noche (al menos en lo personal) llegaría promediando el concierto. Sí, porque fue aquí cuando tocaron la canción con la que me di cuenta de que el Metal era lo mío, allá por 1999. ¡Fullmoon! Ya la he escuchado varias veces en vivo, pero nunca deja de emocionarme y estremecerme por completo, como si algo cambiara en mi interior. Y lo maravilloso es que nunca suena igual, siempre tiene sus matices, los cuales siempre logro recordar. La vez pasada por ejemplo, eligieron tocarla con un tempo más pausado, lo que le quitó algo de potencia, pero le agregó emotividad. Esta vez la tocaron con la velocidad habitual, pero el hecho de que Pasi Kauppinen toca con los dedos y no con una uñeta le dio un toque de contundencia maravilloso, que apoyaba lo hecho por Portimo. ¡Qué canción más increíble! Tiene un valor sentimental enorme, por lo explicado antes, pero en sí misma es extraordinaria. Todos nos esmeramos por cantar al tope de nuestras capacidades y quizás un poco más, dejamos la vida y rompimos la voz. El “oooooh oh oh OOOH!” del final resonó de forma increíble, generando uno de esos momentos imperecederos que dejan esa pequeña marquita en el alma, con título y fecha. Realmente hermoso. Solo resta agradecer a la banda por volver a regalar algo así.

Una pista pre-grabada inicia y el «I was born and raised by the sea» indicaba que es el turno de la excelente White Pearl, Black Oceans, que sorprendentemente desató una algarabía de proporciones. Nota: me costó mucho asimilar el nuevo estilo que la banda quiso llevar a cabo desde Reckoning Night (2005), y esta era una de esas canciones que yo no entendía. Sin embargo, con los años, se ha ido transformando en una de mis favoritas de esta “nueva era”. Por lo tanto el pensamiento es un solo: qué bueno que si van a tocar temas nuevos (entendiendo que este ya no es tan nuevo), toquen los mejores de éstos. Y me parece que la gente en general piensa algo parecido, o por lo menos la forma de entonar cada canción como si fuera el más grande de los clásicos me da esa idea. Y esta pasada de la función da pie para comentar el gran manejo de Tony con el público. Da un par de pasos hacia atrás, inclinando su cuerpo hacia adelante, como si hiciera una reverencia marcha atrás; luego vuelve a avanzar, irguiéndose y levantando las manos. Ese gesto hace que todos levanten las manos y griten como desquiciados. Repte la acción y ahora todos, incluso los que no estaban atentos antes, levantan sus manos, iluminados por las que bajaban desde el escenario. Lo hará otra vez, para remecer el recinto. Kakko jugará también con el dramatismo, haciendo gestos y arrojándose al suelo: ¡un crack! Buena interpretación para una gran canción.

Ahora sería el turno de otro clásico de envergadura sideral que se había perdido en el tiempo, mas no en la memoria. ¡Cómo esperábamos todos volver a escucharlo! Y es que claro, ni en 2008, ni en 2010, ni en 2013 lo había incluido, constituyendo una injusticia mayor. En fin, ¡Kingdom For A Heart! ¡Espectacular y entrañable composición! Está tan inserta en el ADN del fan sonatero que hasta los arpegios iniciales fueron coreados. Varias postales alucinante dejó: los puños en alto marcando el ritmo de ese segmento que sucede a los monumentales solos y antecede a la parte lenta y tranquila que es casi solo vocal, parte que constituiría otro gran momento, porque allí, en el silencio otorgado por los músicos, está la oportunidad de cantar más fuerte que nunca. ¡Y así se hizo! Llegaba a emocionar ver la entrega de todos los asistentes. Cosa similar pudimos ver con el siguiente capítulo, que no fue otro que la colosal y legendaria Wolf And Raven, cuyo inicio fue mezclado (como si se tratara de un medley) con el final de Kingdom For A Heart. Aceleradísima pero precisa interpretación para uno de los dos clásicos más grandes y representativos de lo que fue Sonata Arctica en sus tres primeras producciones (la otra la tocaron hace un rato). Muy intensa recepción por parte del respetable, si hasta unos mosh pudimos apreciar. Y coreada con aplastante fuerza, sobre todo en el estribillo. Impresionantes los muchachos en los solos. Qué gran dupla forman Eljias y Henrik. No interactúan mucho entre ellos, pero la pega que hacen es perfecta.

Vendría entonces el momento extraño de la noche. O bueno, no sé si extraño, pero sí inesperado. Esto porque la elegida para continuar fue In The Dark, cansina canción cuya inclusión pareció tener la intención de dar tiempo a los muchachos de recuperarse tras el combo anterior. Pero yo pensaba: «Bueno, si era por poner algo tranquilo, hay varias otras baladas bastante mejores que la fanaticada habría agradecido». De igual modo la gente sacó sus encendedores, levantó las manos para mecerlas de un lado a otro y no fueron pocos los que la corearon. Lo siguiente sí que continuaría la faena tal y como la venían ejecutando. Y sí, porque Replica vendría a poner las cosas en su lugar. Tony y Pasi sentados sobre la tarima, Eljias de pie junto a ellos, siendo él quien da el vamos con su arpegio. ¿Y qué vamos a decir? Caos desatado por completo de principio a fin. Sobre el comienzo la calma de la música permitía apreciar la potencia con que cantaba la audiencia: «Long ago oooh!» resonó fortísimo y le sacó una sonrisa al buen Tony. De ahí en más fue todo cantar y golpear el aire con el puño cerrado durante el coro, para en seguida volverse mono durante esa parte más rápida que tiene el tema pasando a la segunda mitad. Hermoso cantar.

Avanzábamos y nos encontrábamos con otro de los aciertos de los últimos años: Paid In Full. Grandiosa canción que la gente supo agradecer y honrar con estridentes vociferaciones. Y la banda se lo estaba pasando de maravilla, si hasta unos bailecitos a la usanza de Accept pudimos ver. Tras cartón Tony hace una interesante introducción para el siguiente tema. Comienza a hablar de la ropa interior femenina y de su valor, quedando claro de cuál se trataba. Eljias aprovecha de bromear con un sostén que había caído sobre el escenario y que ahora pendía de uno de los micrófonos. Lo más gracioso fue que Tony termina por aclarar que la canción en realidad no tiene que ver con la ropa interior de una cierta marca, o sea que todo eso fue para nada. En fin, después de las risas nos íbamos con Victoria’s Secret. ¡Temazo! Si no me equivoco, solo había sido interpretada en el show de 2008, por lo cual fue doblemente agradecida. Fue cantada con la fuerza contenida durante esos seis años de silencio, y despedida con una ovación, como si se estuviera dando las gracias.

Tony vuelve a decir unas palabras y declara que si hay un momento del concierto para hacerse de dolin con una chica, ése era ahora. Conminó incluso a dar agarrones si acaso la chica era tu pareja (a todo esto: ¡basta de faltarle el respeto a las mujeres en los conciertos! Digo esto porque mis amigas siempre se quejan de ser víctimas de algún degenerado que se aprovecha del tumulto y las toca indebidamente). Llegaba así la exageradamente emotiva Last Drop Falls. ¡Desgarradora letra! Y la inmortal tradición de los encendedores volvía a hacerse presente, adornando con llamas cada sector del Caupolicán. ¡Y cómo se coreó! Más que con los músculos de la garganta y el diafragma, se cantaba con los músculos cardiacos. Como si a varios nos recordara algún triste episodio de nuestras vidas. Tras ello, y con la misma intensidad vivo I Have A Right¸que para mí es el mejor corte de Stones Grow Her Name (2012). El comienzo fue a capella, entre Tony y los 3500, sonando precioso. Luego explotan las guitarras, y los puños apretados hacen lo propio al ritmo del tronar de la caja de Portimo. Llamó la atención la fuerza con que retumbó en todo el lugar, porque no sabía que la gente la tuviera tan bien ponderada como yo. Pero no cabe duda que es reconocida como una tremenda canción y de aquello es reflejo la forma en que fue acompañada por todos.

Tras ello vino la debutante Cloud Factory, que formará parte de Pariah’s Child, no sin antes agradecer de manera muy sentida al público en general y en especial al Club de Fans y de presentar a Pasi, el nuevo bajista, quien tímidamente solo atinó a decir en español «muchas gracias», ganándose una aplauso cerrado. No había tenido oportunidad de escucharla, al igual que muchos, y los que la habían escuchado, solo lo hicieron un par de veces, pues salió a la luz hace solo un par de días. Por lo mismo no prendió mucho, pero fue escuchada con atención. Es una más que interesante canción, con momentos muy altos y otros en que la banda juega con su creatividad. Hacia el final el público dio su aprobación con un aplauso de reconocimiento. Y casi llegando al final vendría algo extraordinario e inolvidable: San Sebastian. ¡SAN SEBASTIAN! Dimensionemos el tamaño de esta canción, por favor. Brutal. En todo momento va a mil por hora, igual que el público, que no dejaba de saltar como enajenado, produciéndose uno que otro mosh aquí y allá en el sector de cancha. La banda funcionando como un relojito suizo, con un Tommy Portimo invencible en cada golpe, cual máquina. Perfecta interpretación que tanto Eljias y Henrik se encargaron de refrendar con sus respectivos solos de guitarra y teclado. Los “oh oh oh” del final fueron una preciosura, con el público entregado por completo, entendiendo la magnificencia del momento y sabiendo que ya no quedaba mucho. Simplemente genial.

Para cerrar llegó la Heavy Don’t Say A Word¸ que tiene el ritmo ideal para ponerse a saltar. Antes de eso Tony dijo en tono de complicidad y sin aguantar reírse por la confesión «You are the loudest motherfuckers around», importante reconocimiento que el público supo honrar a lo largo de toda la canción, destrozando esas cuerdas vocales. Constituyó un broche de oro para una jornada que fue redonda, tanto para la banda como para el público, que sin duda volvió a casa feliz, con los oídos zumbando y con el corazón lleno. Ah, pero el concierto no podía terminar sin algunos juegos y con la entonación de esa suerte de jingle-himno que es Vodka, toda una tradición, y que uno interpreta como un “hasta luego, volveremos”.

¡Inolvidable espectáculo! Lleno de grandes clásicos, de esos con los que crecimos y que forman parte importante de nuestras vidas. También hubo espacio para lo nuevo, pero con la banda tomando decisiones muy acertadas en cuanto a la elección del repertorio. En ese sentido, este show fue una bonita y balanceada mezcla de lo clásico y lo moderno. Una mezcla que dejó, creo yo, a todos conformes y tranquilos. Claro, siempre faltará alguna canción y sobrará otra, pero en general fue todo muy equilibrado y bien pensado. Conciertazo, la verdad. Uno de los mejores que ha regalado la banda en Chile (habiendo sido los otros cuatro, sobre todo el primero, inolvidables también). Solo queda esperar que Sonata Arctica regrese, y que ojalá no les tome tanto tiempo.

Setlist:

  • Intro
  • The Wolves Die Young
  • Losing My Insanity
  • My Land
  • Black Sheep
  • Sing In Silence
  • Flag In The Ground
  • Tallulah
  • Fullmoon
  • White Pearl, Black Oceans
  • Kingdom For A Heart
  • Wolf And Raven
  • In The Dark
  • Replica
  • Paid In Full
  • Victoria’s Secret
  • Last Drop Falls
  • I Have A Right
  • Cloud Factory
  • San Sebastian
  • Don’t Say A Word

SONATA ARCTICA presentó un adelanto de lo que será su octavo disco de estudio, titulado «Pariah’s Child». El álbum será lanzado el 28 de marzo via Nuclear Blast y la banda escogió el track The Wolves Die Young como su primer video.

El tracklist es el siguiente:

01. The Wolves Die Young
02. Running Lights
03. Take One Breath
04. Cloud Factory
05. Blood
06. What Did You Do In The War, Dad?
07. Half A Marathon Man
08. X Marks The Spot
09. Love
10. Larger Than Life

SONATA ARCTICA tocará el 21 de marzo en el Teatro Caupolicán, en un show promete más de 2 horas especialmente diseñado para Latinoamérica, en que celebrarán sus 15 años de carrera con lo mejor de sus 4 primeros discos.

Las entradas están a la venta por Sistema Ticketek, callcenter 2690 2000, www.ticketek.cl Tiendas Falabella, Cines Hoyts, y sin cargo en tienda Rockpro (Galería Crowne Plaza).

Los precios y ubicaciones son:

  • Cancha: $23.000
  • Platea Alta: $18.000
  • Galería: $18.000
  • Palcos: $30.000

 

Desde este viernes 31 de enero puedes adquirir tu entrada al concierto de SONATA ARCTICA a precio especial y sin recargo, presentando tu entrada a THE METAL FEST 2014, en tiendas The Knife (Eurocentro). Esta es una promoción para sólo 100 tickets de cancha y platea a $20 mil y $15 mil, respectivamente.

Las entradas están a la venta por Sistema Ticketek, callcenter 2690 2000, www.ticketek.cl Tiendas Falabella, Cines Hoyts, y sin cargo en tienda Rockpro (Galería Crowne Plaza). Los precios son:

VALOR NORMAL:

Cancha: $23.000
Platea: $18.000
Palco: $30.000

PROMOCIÓN ESPECIAL PRESENTANDO ENTRADA A THE METAL FEST 2014:

Cancha: $20.000
Platea: $15.000

El show del 21 de marzo en el Teatro Caupolicán promete más de 2 horas especialmente diseñado para Latinoamérica, celebrando sus 15 años de carrera con lo mejor de sus 4 primeros discos.

Los finlandeses SONATA ARCTICA lanzarán su octavo disco de estudio «Pariah’s Child» el 28 de Marzo via Nuclear Blast. Recientemente la banda reveló el tracklist, que es el que sigue:

01. The Wolves Die Young
02. Running Lights
03. Take One Breath
04. Cloud Factory
05. Blood
06. What Did You Do In The War, Dad?
07. Half A Marathon Man
08. X Marks The Spot
09. Love
10. Larger Than Life

El vocalista y líder de la banda, Tonny Kakko, comentó anteriormente:

“Como siempre, fue bastante difícil encontrar un nombre para el nuevo bebé. Traté de aproximarme a él desde muchos ángulos. Como este es nuestro octavo disco, habría sido muy fácil abusar de ese hecho. Todo el simbolismo que hay detrás del número 8, la eternidad y todo eso. Pero eso simplemente no me pareció correcto, porque ha sido hecho muchas veces. Entonces empecé a pensar en cómo hemos abandonado a nuestro “animal emblema”: el lobo, y todo lo que viene con el territorio. Como la música en el disco se inclina más hacia el ‘viejo’ SONATA, es decir, como tiene más elementos Power Metal y más lobos presentes en muchas de las canciones de una forma u otra, fue bastante claro que necesitaríamos un lobo en la portada. Un lobo abandonado. Un paria. O ‘Hijo de paria’, en realidad. La nueva generación, que traerá de vuelta el antiguo logo”.

Esucha un extracto de lo que se viene en el álbum:

Te recordamos que SONATA ARCTICA tocará en Chile el 21 de Marzo a las 21 horas en el Teatro Caupolicán. Las entradas están a la vente a través de sistema Ticketek, y sin recargo en RockPro (Galería Crown Plaza).

Los precios y ubicaciones son:

  • Cancha: $23.000
  • Platea Alta: $18.000
  • Galería: $18.000
  • Palcos: $30.000

 

SONATA ARCTICA dio a conocer la portada de lo que será su octava placa de estudio. El álbum llevará por título «Pariah’s Child», y según confirma la propia banda, la fecha de salida será el 28 de marzo del presente año.

El vocalista y líder de la banda, Tonny Kakko, comenta la portada, el título y da algunas luces de lo que podremos encontrar a nivel compositivo:

«Como siempre, fue bastante difícil encontrar un nombre para el nuevo bebé. Traté de aproximarme a él desde muchos ángulos. Como este es nuestro octavo disco, habría sido muy fácil abusar de ese hecho. Todo el simbolismo que hay detrás del número 8, la eternidad y todo eso. Pero eso simplemente no me pareció correcto, porque ha sido hecho muchas veces. Entonces empecé a pensar en cómo hemos abandonado a nuestro «animal emblema»: el lobo, y todo lo que viene con el territorio. Como la música en el disco se inclina más hacia el ‘viejo’ SONATA, es decir, como tiene más elementos Power Metal y más lobos presentes en muchas de las canciones de una forma u otra, fue bastante claro que necesitaríamos un lobo en la portada. Un lobo abandonado. Un paria. O ‘Hijo de paria’, en realidad. La nueva generación, que traerá de vuelta el antiguo logo».

Te recordamos que SONATA ARCTICA tocará en Chile el 21 de Marzo a las 21 horas en el Teatro Caupolicán. Las entradas están a la vente a través de sistema Ticketek, y sin recargo en RockPro (Galería Crown Plaza). La precios preventa duran sólo hasta el 15 de enero.

Los precios y ubicaciones son:

Cancha
Normal: $23.000 / Peventa: $20.000 (600 disponibles)

Platea Alta
Normal: $18.000 / Preventa: $15.000 (500 disponibles)

Galería
Normal: $18.000 / Preventa: $15.000 (900 disponibles)

Palcos
Normal: $30.000 / Preventa: $25.000 (40 disponibles)

 

El lunes 9 de diciembre comienza la venta de entradas para SONATA ARCTICA en Chile, show que promete más de 2 horas especialmente diseñado para Latinoamérica, celebrando sus 15 años de carrera con lo mejor de sus 4 primeros discos.

El concierto del viernes 21 de marzo se realizará a las 21:00hrs. en el Teatro Caupolicán y las entradas estarán a la venta por sistema Ticketek, The Knife, Falabella, Cine Hoyts y boleteria del Teatro. Sin recargo se venderán en tienda RockPro.

Los precios y ubicaciones son:

Cancha
Normal: $23.000 / Peventa: $20.000 (600 disponibles)

Platea Alta
Normal: $18.000 / Preventa: $15.000 (500 disponibles)

Galería
Normal: $18.000 / Preventa: $15.000 (900 disponibles)

Palcos
Normal: $30.000 / Preventa: $25.000 (40 disponibles)

El lanzamiento oficial del show se realizará el viernes 6 de diciembre en la tienda RockPro (Galería Crown Plaza), donde los fanáticos podrán comprar sus entradas en preventa, concursar por Meet & Greet y otros beneficios. La actividad se realizará entre 16:00hrs. y 19:00hrs.

Los finlandeses vuelven a nuestro país en el marco del «15th Anniversary Tour» con show de más de 2 horas especialmente diseñado para Latinoamérica, celebrando sus 15 años de carrera con lo mejor de sus 4 primeros discos.

El concierto se realizará el viernes 21 de marzo a las 21:00hrs. en el Teatro Caupolicán. Las entradas estarán a la venta por sistema Ticketek.cl y sin recargo en tienda RockPro.

Esta será la primera presentación en Chile del bajista Pasi Kauppinen, quien reemplazo al histórico Marko Paasikoski a fines de agosto.

Pronto más información sobre precios de los tickets.

Marko Paasikoski emitió un comunicado donde se despide de la banda y los fanáticos:

«He llegado a una situación en mi vida donde salir de gira con el grupo no es una opción para mí nunca más, y es tiempo de explorar otras cosas. Quiero agradecer a los fans y a mis compañeros de banda por todos los buenos momentos, grandes shows y aventuras que tuvimos durante la última década. Los recuerdos desde ahora se quedarán conmigo por siempre, pero en este momento no tengo la motivación y pasión necesaria para estar en la banda, así que es mejor que ambas partes tomemos caminos separados. Les deseo lo mejor, muchachos! – Marko

Por su parte, SONATA ARCTICA comentó: «Entendemos la decisión de Marko y esto es, por supuesto, algo que conversamos durante la última gira. Agradecemos a Marko por seguir de pie y terminar el tour de ‘Stones Grow Her Name’. Gracias Marko por todos estos años y la mejor de la suerte y fortuna en tus futuros proyectos. Te extrañaremos, hermano!!».

El reemplazante de Paasikoski es Pasi Kauppinen (SILENT VOICES, ex REQUIEM, WINTERBORN), quien estuvo a cargo de la mezcla de ambos DVDs en vivo y también participó en la grabación de sus tres últimos discos de estudio. El nuevo bajista de la banda se integrará justo para las grabaciones de un próximo álbum que comenzará a octubre, con fecha tentativa de lanzamiento para el Otoño del 2014.

 

A estas alturas Sonata Arctica ya es todo un clásico, uno de esos indiscutidos. Pasan los años, pasan los discos, pasan los estilos esgrimidos por ellos mismos y sin embargo siguen allí, posicionados entre los regalones del fanático chileno. Recuerdo la sensación que tenía durante las horas previas al anterior concierto de los finlandeses en Chile, en octubre de 2010: ¡no tenía idea de qué esperar en cuanto a convocatoria! Un disco no muy sólido (para mí) era lo que venían a presentar en ese entonces, mas la cuantía de la audiencia fue más que aceptable. Hoy, dos años y medio más tarde, la sensación era similar. Esto porque, si bien el disco que hoy vienen a presentar, Stones Grow Her Name, es considerablemente más sólido que el anterior, no estaba seguro de si podría despertar el interés definitivo de la fanaticada con él.

Y el siguiente punto es a donde quiero llegar: Sonata Arctica podría sacar un disco de regetón (o como diablos se escriba) y sus fans responderían igual. Ojo: no quiero decir que Stones Grow Her Name sea un disco de bajo nivel, para nada. Estoy diciendo que el hecho de que sea excelente o flojo, no parece ser lo relevante. La gente simplemente quiere verlos a ellos y punto. Además, se trata de una banda con una importante carga emocional y nostálgica asociada: muchos iniciaron sus andanzas por los caminos del Power Metal de la mano de Sonata Arctica (y otras bandas). Dicho esto, no es de extrañar que la respuesta de los seguidores de los oriundos de Kemi haya sido sorprendentemente favorable. Claro, no es que la galería del Caupolicán estuviese rebosante de gente al punto que ésta se estuviese cayendo por sobre las barandas, no, pero sí llegó un número importante: algo más de 2500 personas. Bastante aceptable considerando todo lo anterior y la seguida de shows que se vienen.

Pues bien, incluso una hora antes de iniciarse el concierto, la cantidad de gente ya era mucha, y se preveía que llegada la hora pactada ésta aumentara más. Así no más fue. A eso de las 21 horas la cancha del Caupolicán lucía completamente llena, repleta. En galería, por otra parte, la gente se agolpaba en las primeras filas y en el sector central. Ya entonces el ambiente era extraordinario. Cada cinco minutos alguien liberaba tensiones con un grito que luego todos seguían, y en eso estábamos cuando algo muy especial sucedió: un grupo de muchachos del Club de Fans subió hasta lo más alto de galería, a la derecha, y allí extendieron una enorme bandera chilena. Era tan grande que tenía el mismo tamaño de los típicos telones que cubren el fondo del escenario. Esto, por supuesto, sacó muchos aplausos. Una fiesta. Así llegamos a las 21, cosa que se hacía evidente al son del cántico “¡Son las nueve! ¡Son las nueve!” Sin embargo el show no empezaba y la gente ya se impacientaba.

La tranquilidad… ¿“Tranquilidad” dije? Más bien la –euforia– llegó exactamente a las 21:08, cuando comenzaron a sonar los acordes del interludio instrumental de Wildfire, Part III – Wildfire Town, Population 0 que sirvió como introducción. Ensordecedores gritos avivaban la incertidumbre sobre quién saldría primero a escena. Aquél fue Tommy Portimo, quien con apenas un movimiento de sus brazos duplicó la estruendosidad de los alaridos. Similar situación ocurrió con el segundo en salir: Tony Kakko, genio y figura. Llevaba consigo una cámara de video, para registrar el recibimiento del respetable. ¡Y vaya qué recibimiento! El cosquilleo en los pies producto de las vibraciones provocadas por los gritos era muy notorio. Después, casi al mismo tiempo aparecieron Elias y Marko, y finalmente Henrik.

¡Todo preparado y dispuesto para iniciar! Y la elección para abrir fuegos fue, como era de esperarse, una proveniente del último disco: Only the Broken Hearts (Make You Beautiful). Excelentemente recibida. Reconocible desde el inicio gracias a su inconfundible riff y el piano que le sigue, la gente enseguida se rindió sin condiciones ante ella. Esto último fue muy notorio durante el coro, que fue entonado por todos. Y es curioso ver lo que pasa con un corte como este. Es uno de los ‘promedio’ de la última placa y sin embargo la gente se lo sabe de principio a fin, como si fuera un clásico añoso e indiscutido. A esto me refería en los párrafos iniciales: tratándose de Sonata Arctica, la gente disfrutará igual. Pero bien, ¿qué tal un verdadero clásico? ¡Black Sheep! ¡Tremenda composición! Qué años aquellos. Todo un regalo para los que conocimos a la banda en su época inicial, esa más powermetalera. Así pareció entenderlo la audiencia, que ciertamente se volvió loca ante el sorpresivo inicio. Impresionante manera de saltar y encenderse. Excepcionales Elias y Henrik al momento de esos clasiquísimos solos de teclas y cuerdas. ¡Qué monstruos! Perfecta ejecución ahí.

Volvimos entonces al material más reciente, siendo ahora el turno de Alone In Heaven, uno de los buenos cortes que destacamos al momento de reseñar Stones Grow Her Name,y que por cierto por presentada por el buen Sr. Viljanen. Debo reconocer que al momento del comentario en aquella reseña, no se me pasó por la cabeza que este corte pudiese constituir tal acierto en su versión en vivo. Y es que claro, ¡es muy coreable! Tiene una preciosa forma de nutrirse de las voces de los asistentes y resonar furiosa al momento de iniciarse el coro. Ese “Heaveeen!” verdaderamente golpea, se sentía estremeciéndote las tripas. Genial. De modo similar llegó Shitload Of Money, siendo esta vez presentada por el Sr. Klingenberg, qué más que presentar solo gritó “How the fuck are you doing!”, luego dijo quién sabe qué cosa y mientras lo hacía Tommy le daba al bombo para introducir el mencionado tema. Y así, sin más, estaban ya todos saltando y alzando sus puños, un desmadre de proporciones allí en cancha.

Lo siguiente sí que fue toda una sorpresa. Si la memoria no falla, este corte no lo habían tocado en ninguno de sus tres conciertos anteriores en Chile. Y hasta donde sé, tampoco figura en ninguna de los tres discos en vivo. Pero vamos, aún si la han tocado, escuchar temas como The Gun en vivo es todo un placer y siempre es una sorpresa. ¡Colosal canción! Inicia con el potentísimo riff de Elias y de inmediato se suman los demás, y cuando la gente identifica de qué canción se trata libera una ovación instantánea. Y fue bonito ver cómo, a pesar de no ser un elemento recurrente en el reportorio de la banda, y de ni siquiera ser un clásico en su discografía (recordemos que aparece en un EP), la gente la coreó de gran manera. Bien por una audiencia que demostró ser de verdad.

Tony toma la palabra y anuncia que la siguiente es una canción sobre una “historia trágica que cambió la vida de muchas, muchas personas”. Henrik da el vamos y con los inconfundibles acordes de The Day se deja caer sobre el escenario una de las ovaciones más poderosas de la noche. Qué maravillosa canción. Para mí, por mucho la mejor de Stones Grow Her Name, una pieza del más genuino arte. Yo por supuesto, lo que más esperaba de esta presentación era que la tocasen. La atmósfera que se formó fue increíble, muy apropiada para la canción. El aspecto visual, marcado por el juego de luces, fue fundamental aquí. El escenario entero estaba inundado por una luz azul, que daba una sensación de melancolía y tristeza. El silencio propiciado por gente en ciertos pasajes (que se transformaba en abrazador rugido en las partes más fuertes), también ayudó en la conformación de esa atmósfera. Pero sin duda el factor decisivo fue el dramatismo en la interpretación de Tony Kakko. Un maestro. Sus gestos de amargura, los movimientos de sus manos, todo aportaba a la hora de comunicar la amargura de la tragedia narrada. Por otro lado la interpretación vocal fue perfecta. Y el sonido acompañó en todo momento. Ese sonido es fundamental en la segunda aparte de la canción, donde los matices en las voces, las suaves guitarras acústicas, la claridad de las guitarras eléctricas y el trabajo melódico del teclado hacen de The Day la maravilla que es. Ahora, sumen a eso a miles de voces cantando esos versos llenos de sentimiento del final y el cuadro está completo. Simplemente maravilloso.

Tras aquello vino, como era de esperar, un gigantesco aplauso y reconocimiento. En seguida un brevísimo instante de calma, en medio del cual Tony comienza a entonar los poderosísimos primeros versos de I Have A Right, todo con la banda aún en silencio. La gente no sabía si expresar su alegría por tal regalo (porque es una enorme canción, junto con The Day, de lo mejor del disco) a base de gritos o si sumarse al canto a capella de Tony. Terminó siendo una mezcla de ambas. En seguida se sumaron los demás músicos y el estruendo fue increíble, y a partir de allí todo fue grito. Segundos más tardes la gente vuelve en sí y se suma a los cantos de tan excelso estribillo, haciendo de ese momento algo memorable. Muy meritorio el final, sobre todo en las voces, donde Tony se la juega con los altos y termina de romperla. A continuación presentaron una canción que con los años se ha ido ganando un lugarcito en mi corazón, y que por tanto agradecí tanto como el resto de la audiencia: The Last Amazing Grays. Esta es una canción de momentos. Algunos simplemente cimentan las bases para la irrupción de otros que son los verdaderamente geniales. Y bueno, fue realmente sublime ver cómo la gente entregaba la vida para cantar con todo aquellas partes. Y entre medio Kakko se daba el lujo de manejar a la audiencia con el solo movimiento de su manos. Levantaba una, dirigiéndola hacia un sector del teatro y todos allí levantaban sus manos; repetía el procedimiento con otro sector y luego todos juntos. Soberbio pasaje de un extraordinario espectáculo.

Al finalizar ese magistral momento Tony menciona algo sobre Henrik, algo sobre cómo cuando llegó (hace 10 años ya) tuvo que explicarle varias de las canciones, señalando que contarle el significado de la siguiente fue todo un error. La verdad no le entendí mucho porque Tony habla rápido y con un acento algo especial, pero todo eso fue para presentar a uno de los cortes más memorables del Winterheart’s Guild (2003): la excelente Broken. Sonó perfecta, quizás porque es algo más calma y eso permite apreciar mejor los detalles. Por otro lado, la interpretación misma fue genial, casi como sacada del álbum. Las segundas voces de Henrik le daban todo un toque de agresividad y potencia extra. Ni hablar del prodigioso solo de Elias, el tipo de verdad exuda virtuosismo. ¿Y el público? ¡Cómo ponía en el coro! Y lo hecho en el quiebre que sigue a la parte más suave fue algo monstruoso: “Burning feathers, not an angel!, Heaven’s closed, Hell’s sold out” resonó hasta los cielo. ¡Épico!

Y volviendo sobre lo hecho por Elias, era momento de que demostrara aún más su incuestionable talento, de tal suerte que contó unos minutos para poder ejecutar un vanhaleniano solo. Extraordinario el hombre en esa pasada. A continuación, y sin ninguna señal o gesto que te hiciera prever su arremetida, llegó potentísima la siempre popular Paid In Full. Allí la gente volvió a enloquecer. El trabajo melódico en las voces en la parte inicial de este tema es particularmente excepcional, y la gente no defraudó allí. No solo se cantaba alto y con ganas, sino que también con matices. En serio fue algo digno de escucharse. Y ya durante el puente todo era pasión fluyendo desde cancha y galería hacia el escenario, y después, para decirlo simple, una locura. Qué gran canción, y qué formidable respuesta halló en la audiencia. Notabilísimo el solo perpetrado por el gran Henrik, así como la forma en que Elias y Tony juagaban del otro lado del escenario, como si fuera poca cosa. En ese punto el show ya era más que un éxito y ellos y la gente disfrutaban al máximo. Sobre el final el amigo de las luces atina a poner algunos focos sobre el público, como para mostrarle a la banda lo que estaba pasando.

La tonada de un piano daba luces acerca de qué era lo que venía, pero por si a alguien le quedaban dudas, Elias ejecuta un riff que aclaró todo e instaló la alegría, porque se trataba de Losing My Insanity, otro de los grandes cortes de Stones Grow Her Name, demostrando que la selección de los mismos fue pensada con acuciosidad. Qué exquisitas melodías tiene esta canción, ideal para ser cantada en vivo y como tal no podía estar ausente esa noche. Tal cosa fue refrendada por la forma en que fue entonada por el respetable, es decir, de forma absoluta. Te puedes dar cuenta de que una canción es buena cuando -cada individuo- en un recinto la canta, y no solo la mayoría. Al terminar este episodio, Tony conmina a los rudos a salir por un rato a tomarse una cerveza, porque lo que viene no es para la gente ruda. ¿Una balada? Claro que sí, ¿pero cuál de todas? ¡Tallulah! Y apenas asomaron los primeros acordes el griterío por parte de las féminas fue ensordecedor. Algo que en todo caso se repetiría por pasajes de la canción. Ensordecedor fue también el modo en que la gente cantó en esta oportunidad. Se notó que es una de las canciones más reconocidas y significativas de la banda, pues no hubo una sola persona que no la cantara. Conmovedor, por decir lo poco. Todo esto ensalzado por unas luces en tonos púrpura que en su parte más alta se volvían rojas escarlata, ver a Elias interpretando el espectacular solo de la canción bañado en esa luz fue toda una postal. Nada que decir, pura magia nórdica.

Llegaría así otro momento inolvidable. Eso sí, todo precedido por un buen solo de piano (en su teclado, claro) de Henrik. El final del mismo tenía ciertas reminiscencias a la que es quizás la canción más reconocida de la banda, pero no era tal. Luego Tony hace una pausa para agradecer a los fanáticos, en especial a los miembros del  Club de Fans. En seguida le da una señal a Henrik y ahora sí éste empieza con la intro de la majestuosa Fullmoon. No sé ustedes, pero esta es mi canción favorita de la banda, y tiene un valor sentimental enorme. Clásico indiscutido, de cabecera, ¡de la vida misma! De esas canciones en que hay que dejarlo todo, romper la voz. Tal cual, así se entonó. Estremecedora escena. Tantos años atrás en el tiempo, tantos recuerdos y gloria contenida en esa composición. Siempre será una bocanada de aire para el espíritu vivir algo así. Eso sí, la tocaron un poco más lento que de costumbre, lo que restó algo de potencia, pero aun así fue un monumental pasaje del show. En seguida habría más espacio para grandes clásicos, y fue entonces la oportunidad de Replica. Antes de ello, habían arrojado una bandera al escenario, Tony la puso sobre la escalera del mismo, justo en el centro. Allí se sentó e inició su canto, la gente lo apoya y algo pasa que le da risa, amagando el comienzo de la canción. Pequeño chascarrillo que genera risas y ayuda a distender el ambiente. Elias se sienta a su lado y ahora sí se inicia Replica. ¡Temón! Poderosísimo eco en el público, ¡coreada de principio a fin!

Ya casi llegando al final se dieron para otro repaso al último disco: ¡Cinderblox! Un corte que, más que bueno, me parece entretenido, por toda la onda media campirana que posee. Esto es solo una opinión, claro. Y más allá de eso, fue bueno poder escucharla en vivo. Gran despliegue técnico y una buena vibra que contagia a los asistentes. Por otro lado, fue muy chistoso ver a Tony bailando a la usanza de la música Country. Pasos bastantes ridículos, pero creo que esa era la idea. Además sirvió para desatar la locura que se había contenido un poco con el tema anterior. Y finalmente llegó una canción que varios habían estado pidiendo, sobre todo hacia el final: Don’t Say A Word. Creo que es un muy corte para cerrar, porque va en la línea de lo logrado por el anterior: desatar toda la energía que pueda quedarle a la gente luego de hora y media de concierto. Y cómo funciona, ¿no? Si hasta dos mosh se pudo ver. Todos saltaban, todos levantaban sus puños y se rajaban las cuerdas vocales gritando el coro. Pura demencia allí. Algo muy digno de un final. Era necesario entregar lo que quedase y así lo hicieron todos. ¡Ajá! ¡Pero faltaba el broche para el final! Uno que se ha venido repitiendo en los conciertos de la banda y que a estas alturas es un clásico: Vodka.Es genial porque todos saben lo que tienen que hacer y nadie falla, todos cooperan para cerrar de gran manera la fiesta. Y de esa forma concluía el cuarto concierto de Sonata Arctica en Chile.

Formidable presentación, muy cargada a los nuevos temas del último disco quizá, pero eso no debe entenderse como un aspecto negativo, porque la selección de temas fue posiblemente la mejor que pudieron realizar, regalando así solo lo mejor del mencionado trabajo. Eso, sumado a una buena batería de clásicos y otros temas pertenecientes a la segunda parte de su carrera completaron un repertorio notable. Sumen a eso un sonido muy bueno (esto dependerá de la ubicación del asistente) y la experiencia riquísima. Pero más aún, sumen a eso una entrega total de la banda y la incondicionalidad de su público y tendrán un evento simplemente inolvidable. Ya está todo dicho: perfecta presentación de los finlandeses. Nadie que haya asistido podría decir lo contrario.

Setlist:

01. Intro
02. Only The Broken Hearts (Make You Beautiful)
03. Black Sheep
04. Alone In Heaven
05. Shitload of Money
06. The Gun
07. The Day
08. I Have A Right<
09. The Last Amazing Grays
10. Broken
11. Solo de Elias
12. Paid in Full
13. Losing My Insanity
14. Tallulah
15. Solo de Henrik
16. Fullmoon
17. Replica
18. Cinderblox
19. Don’t Say a Word
20. Vodka + Outro

REVISA AQUÍ LA GALERÍA DE FOTOS DEL CONCIERTO

 

Los finlandeses se presentaron ante unas 2.500 personas en el Teatro Caupolicán la noche del 15 de marzo.

Fotos: Guillermo Salazar

 

Los finlandeses anunciaron en su página oficial las fechas confirmadas de su próxima gira por Sudamérica.

SONATA ARCTICA volverá a Chile para tocar el 15 de marzo a las 21:00hrs. en el Teatro Caupolicán. Las entradas están a la venta por sistema Ticketek.cl, tiendas Falabella y Cine Hoyts habilitados con un valor en preventa de $15.000 (general) y $30.000 (palco), más cargo por servicio.

Estos son los shows programados para el «Stones Grow Her Name World Tour» en Latinoamérica:

02.03.2013 – Auditorio BlackBerry, Ciudad de México (México)
06.03.2013 – Auditorio ADIDA, Medellín (Colombia)
07.03.2013 – Teatro Jorge Isaacs, Cali (Colombia)
08.03.2013 – Teatro Ecci, Bogotá (Colombia)
10.03.2013 – Via Marques, Sao Paulo (Brasil)
11.03.2013 – Teatro Rival Petrobras, Río de Janeiro (Brasil)
15.03.2013 – Teatro Caupolicán, Santiago (Chile)
17.03.2013 – Teatro de Flores, Buenos Aires (Argentina)

Esta debe ser la primera vez que me aproximo a un disco de Sonata Arctica sin expectativas. También es la primera vez que lo hago sin ninguna esperanza de encontrar alguna canción powermetalera que luego pudiese agregar a la lista de himnos. Creo que con The Days Of Grays (2009) terminé de entender que la banda responsable de esas joyitas llamadas Ecliptica (1999) y Silence (2001) de alguna forma ya no existe más. Cambiaron de estilo, punto. También esa la primera vez en muchos años en que un lanzamiento de estos finlandeses no me deja un mal sabor de boca (u oídos) luego de la primera escucha. No sé bien si esto se debe a lo que señalaba anteriormente o bien a que la propuesta ha terminado de cuajar. Como haya sido, la primera impresión que deja este Stones Grow Her Name es mucho más positiva que la de discos anteriores.

Esta buena impresión se da desde el comienzo, de la mano de Only The Broken Hearts (Make You Beautiful), muy alejado del mencionado Power Melódico que la banda ayudó a perfeccionar a mediados finales de los noventa y comienzos de los 2000. Así es: se trata de una canción que deja de lado la velocidad en pos de un ritmo a medio tiempo, pero que a la vez privilegia líneas vocales muy dinámicas. Diría que es una canción de Hard Rock, con ciertos elementos técnicos (no sé si podamos decir “progresiva”) pero con un aspecto melódico muy marcado. Y es que el trabajo de Henrik Klingenberg siempre será fundamental en la obra de Sonata Arctica. Lo que hace aquí con su teclado tiene bastante protagonismo, tanto como las guitarras, tornando este corte en algo melódico y potente a la vez. Este inicio no es nada que te vaya a volar la cabeza, hay que decirlo, pero también digamos que se disfruta y agrada bastante.

En seguida tenemos a Shitload O’ Money, cuyos primeros segundos parecen de música tecno (electrónica, o como sea que se llame, ustedes entienden), pero enseguida hacen su aparición los buenos riffs de Elias y paulatinamente se convierte en un buen corte de Heavy Metal, con ciertas tendencias a un Hard Rock más bien moderno (para que no piensen en los ochenta cuando digo “Hard Rock”). Comienza de inmediato con el estribillo, pero vemos sus mejores pasajes durante el puente, donde aparece un Tony Kakko muy inspirado en cuanto a interpretación, haciendo uso de esa voz rasgada que en lo personal resulta fascinante. Escúchenlo al final de aquella parte, genial. Destaco también esa imperecedera fijación de Kakko por los detalles. Aquí y allá, por ejemplo, se puede escuchar de cuando en cuando un piano. Y ni hablar lo activo que se muestra Henrik en general y en ese tremendo solo en particular. Entretenida canción.

En el tercer lugar aparece Losing My Insanity, canción muy variada, con muchos momentos distintos entre sí y un número importante de cosas a destacar. Creo que en la ponderación final de la placa es una de las que más se destaca. Cómo no resaltar ese genial solo de piano con que Klingenberg inicia el show. Luego unos breves riffs y se mandan con una de las mejores partes del disco en cuanto a arreglos vocales, uno muy bien logrado y con una melodía muy pegadiza. También es necesario destacar los destellos de metal progresivo que se dejan oír por momentos (pienso principalmente en los monstruosos solos de teclado y guitarra), así como el hecho de que es el primer momento donde aparece el doble bombo de Tommy Portimo¸ cosa no menor a la luz del peso que ese detalle termina brindándole a la canción. Este corte está unos peldaños por encima de las dos anteriores. Excelente.

Riffs muy densos, graves y pesados marcan el inicio de Somewhere Close To You, una característica que se mantendrá durante casi toda la canción y que al final es casi lo único que tiene para ofrecer, junto al desempeño de Kakko. Más allá de eso, la verdad es poco lo que se puede destacar. Algo muy distinto ocurre con el siguiente corte: I Have A Right. Es en principio una canción muy sencilla, hasta simple si se quiere, pero tiene algo que yo valoro y hecho mucho en varias canciones de Sonata Arctica y que antes tenían de sobra: sentimiento. Se trata de una composición muy oscura y melancólica en cuanto a atmósfera. Los versos portan una amargura que la música dibuja de forma muy clara. Imposible no destacar los desgarradores gritos de Tony en momentos claves. El “cause I’m not you!” es impresionante. Un pequeño chispazo de pasión que no deja indiferente. Y en esa atmósfera de la que hablaba es decisivo el trabajo de Klingenberg. Es increíble, pero si sacas las voces y los teclados tendríamos una potente canción de Heavy Metal, y no una balada. Además tenemos la letra: es, por un lado, una crítica social hacia el cuidado inapropiado del que son víctimas algunos pequeños. Por otro, es un simple grito desesperado por afecto y atención. Como dije: muy oscura y potente, en todo sentido. De lo más significativo que la banda ha hecho.

Continuamos con Alone In Heaven, otra buena canción, sobretodo en el aspecto lírico pues plantea algunas cosas que más de alguna reflexión generarán. Por ejemplo, “¿puede ser esto el Cielo si todos mis amigos arden en el Infierno?”, o “¿qué tal si lo que para ti es el cielo, es el Infierno para alguien más?”. Para pensar, digo yo. Y musicalmente la verdad es que, si bien no es un derroche de potencia y energía, no está nada mal. Comienza lento y con guitarras acústicas, dando la impresión de que se tratará de una balada. Luego inicia el Metal y esa sensación persiste, hasta que inician los versos y evoluciona a una canción más rápida. Ese quiebre es soberbio. El coro tiene nuevamente un ritmo más bien lento, pero que potencia mucho aquellas interesantes líneas vocales y termina logrando algo genial. Como dijimos: ¡buen corte!

Luego, en el séptimo lugar de la lista aparece The Day, canción que por cierto me encantó desde la primera vez que pude oírla. Sus melodías son todo un acierto y armónicamente también es formidable (nuevamente habría que destacar allí lo hecho en composición en cuanto a los sintetizadores). Los estribillos, aunque sencillos, son tremendos, llenos de fuerza y sin duda que logran su cometido de transmitir sensaciones gracias a los impresionantes de Kakko. Eso en lo sonoro. Luego en lo lírico debo decir que me dejó sin palabras y nuevamente me hizo preguntarme qué cosas pasarán por la mente de Tony. Esa pregunta me la hago a menudo. Trata de un hombre que lo perdió todo en un maremoto, incluso a sus seres queridos y no hace sino pensar en ellos. Una situación terrible, pero no lejana a la realidad, y esa ida la hace incluso más terrible. Da mucha tristeza a decir verdad. También me parece pertinente señalar que tiene un sonido sencillamente maravilloso, especialmente en aquella parte casi instrumental del final que por instantes te hace acariciar la libertad, un sonido prístino para un momento bellísimo que no puede dejar de conmoverte. Un temazo que espero no pase desapercibido, pues merece alguna atención.

Señoras, señores, bienvenidos, estos es: ¡Banjo Metal! O algo así, ¿no? Bueno, convengamos en que es algo bastante peculiar lo de esta Cinderblox, pero no por eso deja de tener su mérito. De hecho, eso podría ser un mérito en sí mismo (la originalidad, quiero decir). Al principio no estaba seguro de si iba en serio o qué, pero más allá de eso, lo concreto es que algunos de los momentos instrumentales más notables del disco están en este corte. Noten, por ejemplo, el solo de guitarra de Viljanen, los mismos arreglos para banjo ejecutados por Peter Engberg o el tremendo despliegue powermetalero de Tomy y Marko durante el coro. Y hablando del coro: ¡cuánto Winterheart’s Guild! O al menos a esa época me transportó. Es un tema verdaderamente rescatable, a pesar de su peculiaridad y de que al comienzo resulte extrañísimo. De hecho, con el paso de sucesivas escuchas va a agradando bastante.

Turno de la infaltable balada en un disco de Sonata Arctica. Si bien hay canciones anteriores que muestran elementos propios de una balada (I Have A Right, por ejemplo), creo que Don’t Be Mean es la única que lo es claramente. También creo que sin ser realmente mala, es poco lo que aporta, aunque siempre es un agrado al buen Tony en una faceta interpretativa más sentida y manteniendo una buena técnica. Alguna mención merece ese breve solo de violín cortesía de Pekka Kuusisto, que aunque no deja de ser un pequeño detalle, sí ha de ser valorado.

Llegando casi al final encontramos Wildfire, Part II: One With The Mountain, cuyo arranque trae de vuelta el Banjo Metal e interesantísimos elementos folk. Representa además el rescate de una de las mejores canciones que nos dejara el disco Reckoning Night (2004). No sé si en este entonces Wildfire fue pensada para ser continuada como saga pero, independiente de eso, sus secuelas resultan muy interesantes desde el punto de vista narrativo. Y en lo musical, esta parte II tiene mucho que entregar, muchos segmentos altamente destacables. Misma cosa se puede afirmar respecto de la parte III, Wildfire Town, Population: 0, pues exhibe a uno de los Sonata Arctica más progresivos, agresivos y oscuros que recuerde. Ambas partes suman casi 16 minutos y claro, son muchos más los momentos de genialidad en ambas entregas. Creo que en su conjunto conforman uno de los puntos más altos esta producción. Y por cierto: más allá de la siniestra historia que cuenta, hay todo un mensaje que bien vale la pena considerar. Me aparece que entre ambas hacen un muy buen cierre.

Esas son las once canciones de este Stones Grow Her Name. Creo honestamente que es un buen disco, pero es muy posible que muchos no lo vayan a entender. De hecho, yo mismo quedé con cara de pregunta cuando terminé de oírlo la primera vez, pero es necesario darle alguna otra oportunidad para que las piezas vayan cayendo en su lugar. Y ni hablar de la necesidad de escucharlo sin esperar un disco como los de antaño, porque evidentemente no lo vamos a encontrar. Consta de un par de canciones alucinantes, otras un poco más que correctas y otro par que poco aportan, pero la valoración final es positiva. No es un álbum brillante, pero es consistente y se enmarca dentro de lo que la banda ha venido proponiendo. Por fin un disco de Sonata Arctica me vuelve a dejar conforme. Y eso, tratándose de una banda tan querida, significa mucho.

Sonata Arctica

«¿Te gusta lo que escuchas? ¡Apoya y compra!», sale en la página donde se puede hacer stream del disco completo de SONATA ARCTICA, «Stones Grows Her Name», que sale hoy en Europa y el martes en nuestro continente por Nuclear Blast.

Ingresando a un sitio diseñado por el sello, se pueden escuchar de manera gratuita todas las canciones de este trabajo cuyo tracklist es el siguiente:

Only The Broken Hearts (make you beautiful)
Shitload O’ Money
Losing My Insanity
Somewhere Close To You
I Have A Right
Alone In Heaven
The Day
Cinderblox
Don’t Be Mean
Wildfire, Part: II – One With The Mountain
Wildfire, Part: III – Wildfire Town, Population: 0

Sonata Arctica

«Stones Grow Her Name» saldrá a la venta el 18 de mayo por Nuclear Blast. El disco fue grabado en varios estudios de Finlandia y mezclado en los «Sonic Pump Studios» por Mikko Karmila y masterizado en «Chartmakers» por Svante Forsbäck.

«Stones Grow Her Name» será lanzado en CD, digipack en edición limitada, vinilo y descarga en mp3.

En el video puedes escuchar un adelanto de cómo se viene el disco:

El tracklist es:

01. Only The Broken Hearts (make you beautiful)
02. Shitload of Money
03. Losing My Insanity
04. Somewhere Close To You
05. I Have A Right
06. Alone In Heaven
07. The Day
08. Cinderblox
09. Don’t Be Mean
10. Wildfire II
11. Wildfire III

Tony Kakko, comentó: «Una vez más estamos introduciendo cosas nuevas para mantener la música viva e interesante. Nuevos elementos, estilos y nuevos estados de ánimo, talentosos artistas invitados e ideas para entretener a los fieles amigos de nuestra música. No puedo esperar para que tengan en sus manos y oídos ‘Stones Grow Her Name‘! Espero verlos a todos nuevamente en la gira! Que estén bien!»

Sonata Arctica - Stones Grow Her Name


Sonata Arctica - Stones Grow Her Name

El nuevo álbum de los finlandeses saldrá al mercado el 18 de mayo y se titula «Stones Grow Her Name«. El disco fue grabado en varios estudios de Finlandia y fue mezclado en los «Sonic Pump Studios» por Mikko Karmila y masterizado en «Chartmakers» por Svante Forsbäck.

«Stones Grow Her Name» será lanzado en CD, digipack en edición limitada, vinilo y descarga en mp3.

El tracklist es:

01. Only The Broken Hearts (make you beautiful)
02. Shitload of Money
03. Losing My Insanity
04. Somewhere Close To You
05. I Have A Right
06. Alone In Heaven
07. The Day
08. Cinderblox
09. Don’t Be Mean
10. Wildfire II
11. Wildfire III

El cantante de SONARA ARCTICA, Tony Kakko, comentó: «Una vez más estamos introduciendo cosas nuevas para mantener la música viva e interesante. Nuevos elementos, estilos y nuevos estados de ánimo, talentosos artistas invitados e ideas para entretener a los fieles amigos de nuestra música. No puedo esperar para que tengan en sus manos y oídos ‘Stones Grow Her Name‘! Espero verlos a todos nuevamente en la gira! Que estén bien!»

Sonata Arctica

Nuclear Blast editará el nuevo DVD de SONATA ARCTICA, «Live In Finland», el 11 de noviembre en Europa y el 15 del mismo mes en Norteamérica. El set muestra la presentación completa del grupo en el Club Teatria de Oulu, el pasado 15 de abril, durante el tramo final de la gira de «The Days Of Grays», cuyo itinerario abarcó 180 shows en casi 40 países, incluyendo Chile.

Entre los bonus del lanzamiento, aparecerá un documental del tour latinoamericano que SONATA ARCTICA hiciera en octubre y noviembre del 2010.

El material que trae «Live In Finland» es el siguiente:

DVD1:

Sonata Arctica: Live in Finland
01. Intro (Everything Fades To Gray)
02. Flag In The Ground
03. Last Amazing Grays
04. Juliet
05. Replica
06. Blank File
07. As If The World Wasn’t Ending
08. Paid In Full
09. Victoria’s Secret
10. Instrumental Exhibition
11. The Misery
12. Fullmoon
13. In Black & White
14. Mary-Lou
15. Shy
16. Letter To Dana
17. Caleb
18. Don’t Say A Word
19. Outro (Vodka / Everything Fades To Gray)

DVD 2:

Extras:

Sonata Arctica Open Air II:
01. White Pearl, Black Oceans
02. Draw Me
03. In Black & White
04. Don’t Say A Word
* Making of «Live in Finland»
* Making of «Flag In The Ground»
* Latin-American Tour Documentary
* «Made In Finland» Tour Documentary

Videos:
* Don’t Say A Word
* Paid In Full
* Flag In The Ground
* Acoustic live at Alcatraz, Milano
* The «Flag In The Ground» cover contest
* Photo Galleries