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¿Cómo nació el Power Metal?

Loudwire, en su serie por los 50 años de la historia del Metal (desde el lanzamiento del primer disco de BLACK SABBATH) realizó un video tratando de contestar este pregunta y entrevistó a Hansi Kürsh (BLIND GUARDIAN, DEMONS & WIZARDS), Jon Schaffer (ICED EARTH, DEMONS & WIZARDS), Ross «The Boss» (ex-MANOWAR) y Sean Peck (CAGE).

THE THREE TREMORS, proyecto que une a los vocalistas Tim «The Ripper» Owens (ex-JUDAS PRIEST), Harry «The Tyrant» Conklin (JAG PANZER) and Sean «The Hell Destroyer» Peck (CAGE, DEATH DEALER, DENNER/SHERMANN) lanzó el video para «Fly Or Die», single perteneciente a su trabajo debut.

«Este video fue genial para grabar en un montón de niveles. Primero, soy un gran aficionado a la guerra y estar en la cabina de ese Mustang fue increíble. Pensar que todos esos valientes guerreros lucharon en esas cabinas estrechas te da una perspectiva completamente nueva de lo loco que debe haber sido. Además, creo que los Dioses Del Metal nos sonreían ese día, ya que estábamos en el ojo de la tormenta, el único día despejado sin lluvias intensas durante dos semanas seguidas. Las montañas que rodeaban San Diego estaban cubiertas de nieve y el aire estaba fresco. Fue un día glorioso hacer este homenaje a un evento tan importante en la historia de Estados Unidos. Después de tocar esta canción en vivo en más de 30 shows, muchos fanáticos la han llamado ‘Aces High’ de la era moderna, lo cual, por supuesto, es el mejor cumplido de Heavy Metal» comentó Sean Peck

Tim «Ripper» Owens (ex-JUDAS PRIEST) junto a Sean Peck (CAGE, DEATH DEALER, DENNER/SHERMANN) y Harry Conklin (JAG PANZER) dieron vida a THE THREE TREMORS y lanzaron su debut el pasado Enero. Como parte de la promoción de su disco homónimo liberaron el videoclip para «Bullets For The Damned» el cual se puede ver a continuación:

THE THREE TREMORS, el proyecto que une a los vocalistas Tim «The Ripper» Owens (ex-JUDAS PRIEST), Harry «The Tyrant» Conklin (JAG PANZER) and Sean «The Hell Destroyer» Peck (CAGE, DEATH DEALER, DENNER/SHERMANN) lanzó el video para «Wrath Of Asgard», single perteneciente a su trabajo debut , el cual se puede ver a continuación:

THE THREE TREMORS, el proyecto que junta las voces de Tim «Ripper» Owens (SPIRITS OF FIRE), Harry «The Tyrant» Conklin (JAG PANZER) y Sean «The Hell Destroyer» Peck (CAGE) lanzaron el lyric video para «Invaders Of The Sky», nuevo adelanto de su disco debut que se lanzará el 18 de Enero del próximo año via Steel Cartel Records. Sobre esta canción los 3 vocalistas opinaron:

«Ripper» Owens: «Hay muchas cosas en esta canción. Esto es 3 cantantes que están llenos de poder y entusiasmo en la vieja escuela. Para decirte la verdad, esto es una muestra de lo que obtendrás en todo el CD»

«The Tyrant» Conklin: «Tengo que decir que esta es una de las canciones más melodiosas del álbum. También tiene un verdadero sentimiento caótico y eso me encanta. Creo que abriremos el set en vivo con esta, va a ser una locura»

«The Hell Destroyer»: «Tratar de elegir para qué canciones hacer videos era casi imposible. Todas las 12 canciones de este disco son tan fuertes que tengo una nueva favorita cada vez que lo escucho. Decidimos elegir ‘Invaders From The Sky’ para uno de nuestros videos porque toda la imagen de una invasión alienígena pensamos que se vería como un asesino debajo de la ferocidad de la música. Felicitaciones a los chicos de GHD que hicieron un trabajo increíble al armarlo y hacer que se viera como queríamos. En un par de meses todos entenderán lo difícil que fue identificar las canciones para las que hacer videos»

THE THREE TREMORS es el proyecto que une a los cantantes Tim «The Ripper» Owens (ex-ICED EARTH y JUDAS PRIEST), Sean «The Hell Destroyer» Peck (CAGE y DEATH DEALER) y Harry «The Tyrant» Conklin (JAG PANZER). El disco debut, que lleva el mismo nombre del proyecto, se lanza este mismo año y a continuación les dejamos el single «When The Last Scream Fades»:

El tracklist y el artwork a continuación:

01. Invaders From The Sky
02. Bullets For The Damned
03. When The Last Scream Fades
04. Wrath Of Asgard
05. The Cause
06. King Of The Monsters
07. The Pit Shows No Mercy
08. Sonic Suicide
09. Fly Or Die
10. Lust Of The Blade
11. Speed To Burn
12. The Three Tremors (bonus track)

 

 

Si usted nunca ha escuchado hablar de Death Dealer, no se preocupe. Le contamos rápidamente que es, básicamente, una súper banda. ¿Por qué súper banda? Porque no es menor que las voces estén a cargo del gran Sean Peck, conocido por su trabajo al frente de Cage; las guitarras son propiedad del ya histórico (por decirlo de alguna forma) Ross The Boss, famoso por su historia con Manowar, y de Stu Marshall, conocido por su trabajo con Dungeon y Empires Of Eden; el trabajo en las cuatro cuerdas está a cargo de Mike Davis, quien se hiciera conocido por su trabajo con Lizzy Borden, Halford y Ozzy Osbourne; y en batería, el quizás menos conocido, Steve Bolognese.

La banda se empieza a formar el 2012 y para el año siguiente ya estaban lanzando su primer larga duración, un álbum que tranquilamente cumplía con las expectativas que se podrían crear en torno a quienes conforman el grupo. Con «Warmaster» (2013) tuvieron un excelente debut y se dejaron la vara bastante alta ellos mismos, lo que incluso hace sentir que les perjudicó levemente a la hora de sacar su segundo álbum.

Este «Hallowed Ground» abre los fuegos con Gunslinger, una pieza que inicia con un arreglo orquestal que luego se acompaña de un lento y pesado riff que le da el paso a toda la banda, logrando una buena introducción hasta que un quiebre rítmico nos trae la voz de Peck contando la historia de este pistolero, una especie de caza recompensas o sicario, contratado para matar en el viejo oeste estadounidense, lo que hacía respetando siempre a sus víctimas, una entretenida historia con un ritmo bastante rocanrolero que se encuentra con un pasaje recitado en un quiebre rítmico hacia la tranquilidad que siento pudo haber sido mejor. Un punto muy en contra que le encuentro a este track, a gusto personal obviamente, es que repita la fórmula de mencionar el nombre de la banda repetidamente en el coro, claro, se entiende, viene a ser como un personaje más de la historia, pero quizás no era necesario. Por el contrario, hago mención especial a la inclusión de una especie de tributo al gran Ennio Morricone incluyendo el comienzo de la famosa pieza The Good, The Bad and The Ugly de la película del mismo nombre.

El comienzo un tanto glam de Break The Silence no logra empañar totalmente el segundo track del álbum, una especie de llamado a rebelarse pero que queda como un poco al debe, musicalmente es bastante monótona, siendo mayormente rescatada por la sección de los solos pero que, en general, siento que es un punto muy bajo de esta placa. La intención se nota interesante, un llamado a las armas contra este sistema pero que deja la sensación de que no lograron cuajar muy bien y quedó algo musicalmente y líricamente pobre, que al final no logra transmitir bien el mensaje pensado. El track termina con el mismo efecto que comienza y sería… No es un mal tema, pero no logra convencer tanto como uno esperaría después del opening track y lo logrado en su anterior placa.

Plan Of Attack comienza con el sonido de aviones surcando el aire y un corto diálogo donde alguien indica que necesitan un plan y la respuesta es clara: «tengo un plan: atacar«. Con toda la potencia que pueden entregar estos maestros, precisamente, atacan a sus oyentes en un tema de velocidad vertiginosa y potencia vocal envidiable, la base rítmica tiene pocos momentos de descanso y los riffs de las guitarras mantienen todo el tiempo el ataque sin bajar la guardia. La sección de solos hace que tanto Ross como Stu se luzcan a la par. El plan de ataque busca vengar toda la sangre derramada por causa del rápido avance de la maldad en el mundo, una especie de fuego contra fuego si lo pensamos bien, a gusto personal este track es claramente uno de los puntos más altos de esta placa.

La cuarta pieza, Séance, comienza con un pequeño arreglo orquestal sobre el que entra Peck inspiradísimo, con un toque operático que es interrumpido de golpe por un grito que da paso al Metal que nos entrega este track, con potencia se nos invita a tomar asiento y dejar todos nuestros escepticismos fuera, entonces comienza la séance, la sesión espiritista que nos convoca. Es una pieza a la que no le siento tanta potencia como a la anterior por ejemplo, pero el concepto lírico está tan exquisitamente logrado que te atrapa y cuando te invita a la otra vida, igual te lo piensas. Encuentro interesante como logran cambiar de ritmos, incluso llegando a un pasaje casi Thrash y volver tranquilamente a lo que nos estaban entregando, con lo que logran una mixtura de ritmos, sin bajar la potencia, que te lleva por un viaje de emociones que no es fácil de lograr.

Llega el Diablo es un interludio instrumental de guitarra clásica que realmente logra transmitir algo de lo que su nombre indica, con un rasgueo exquisito te hace sentir que el señor de la oscuridad viene haciendo su entrada grandilocuente al lugar en el que estás, sin necesidad de agregar elementos además de las dos guitarras clásicas te prepara para Way Of The Gun, la declaración de principios de un pistolero que busca mantener la justicia a través de las armas, amenazando que cualquiera no esté de acuerdo tendrá que vérselas con él. Básicamente se trata de una midtempo bastante potente, la que mantiene un esquema de Heavy bien clásico, con la inclusión obvia de todos los elementos que ya nos vienen acostumbrando, incluso, aunque al escuchar más detenidamente resulta un tanto monótona, no alcanza a molestar ni aburrir, especialmente con su pasaje tipo solo de batería. Si bien no es una estrella que brille por sí sola en lo alto del firmamento, es una pieza muy bien lograda que sin resaltar sí mantiene la linea del disco.

El álbum vuelve a su potencia un poco más Thrash con K.I.L.L., acrónimo que se esclarece en el coro. La velocidad y violencia que se logra percibir en este tema también levanta el ánimo automáticamente, podría tomarse como una respuesta al llamado a las armas, ahora vamos a tomar las cosas en nuestras manos y avanzar, vamos a unirnos a las legiones de los malditos y mandar al infierno a quienes lo merecen. Éste es sin lugar a dudas el tema más agresivo del disco, donde sin perder la linea que nos ha acompañado hasta el momento, nos invita a cabecear un poco más duro, teniendo aun así pasajes superiores como los solos de las guitarras y el grito de Peck casi hacia el final.

Seguimos con I Am The Revolution, un Heavy más clásico con un grupo mucho más ordenado donde incluso las cuatro cuerdas de Davis logran lucirse más fácilmente que en el resto del disco, musicalmente nos entregan la fórmula base del disco pero, a la vez, nos regalan algunos extras como tonos más largos por parte de Peck, la presencia más protagonista del bajo de Davis y los solos más rocanroleros de ambas guitarras. Una pieza que, si bien no agrega mucho al producto final del disco, sí ayuda a mantener el promedio de lo que se venía haciendo, sosteniendo más bien la línea sin sumar ni restar.

Total Devastation inicia con arreglos orquestales medianamente pesados y oscuros, una voz tipo ultratumba nos relata que el fin del mundo, según la civilización maya, finalmente ha llegado. A pesar de esta introducción, la canción nos habla del apocalipsis bíblico visto desde el punto de vista de los que no se salvaron, llamando incansablemente a arrepentirse para no ser tragado por la misma tierra. Una pieza de bastante potencia y muy pesada, con un Peck sumamente inspirado, haciéndote sentir que, tal cual, el mundo se está acabando y, o te arrepientes o te quedas dando botes hasta que, al final, la tierra te trague. Si bien las guitarras no son tan protagonistas como la voz, aun así los riffs son de los más interesantes que se escuchan en el disco, sin detenerse ni relajarse en ningún minuto, sin bajar la complejidad que es lo más llamativo de este track.

Es hora entonces de The Anthem, la que busca ser, como su nombre lo dice, un himno del y al Heavy Metal, lo que no le veo muchas dificultades para lograrlo. Con una lírica simple y concisa, al hueso como decimos, enfocándose en los sentimientos de constancia necesarios para mantenerse en esta linea de música, algo que los metaleros chilenos tienen más que claro, cuán distinto sería si nuestras bandas pudieran vivir de sus creaciones pero bue… sin ser un tema maravilloso logra su objetivo, con un coro ganchero, un tema de Heavy Metal por donde se le mire que insiste en algo que creo todos estaremos de acuerdo, porque «escuchamos el llamado. Heavy Metal, hasta que muramos«.

Corruption Of Blood inicia derechamente con potencia, pasando a un ritmo un poco incómodo en la batería, pero que mantiene la vara que han ido imponiendo la mayoría de los tracks de este álbum. Una especie de crítica a los sistemas oligarcas que, si lo miramos bien, seguimos viviendo en manos de empresarios y políticos inescrupulosos. Así, con una importante carga de rabia, el traficante de muerte nos lleva a pararnos para gritar «no temo a ningún hombre» y reclamar lo que es nuestro en contra de esa corrupción de la sangre. Riffs que no brillan tanto pero que logran su objetivo, una base rítmica potente y sólida que mantiene esa carga de rabia que llevan las letras y una sección de solos donde, como ya nos acostumbraron, las guitarras se lucen sin vergüenza, otro de los puntos altos de esta placa, sin lugar a dudas.

Ya acercándonos al final, un arreglo orquestal tipo piratas nos introduce a Skulls And Crossbones, lo que da paso a un rápido tema más Power que nos cuenta, de manera un poco inocentona e infantil (debo decirlo), la vida que disfruta un pirata, navegando, robando, tomando ron y disfrutando a mujeres de dudosa reputación. Claro que esa crítica se la hago sólo a la letra, porque musicalmente es un tremendo tema, tiene una estructura de puro Power Metal, con riffs de guitarra sumamente «piratescos», una base rítmica que parece invitar a bailar en una taberna y bueno, un Peck bastante más relajado en sus líneas vocales logran un tema bastante dinámico y potente.

Finalmente llega U-666, que inicia con el sonido de un sonar, acompañado por percusiones que terminan dando paso a una base rítmica lenta, pesada y oscura, base rítmica que debía ser así por la historia que nos contarían. Siento que la letra de esta canción es la mejor de las presentes en este disco, contando la historia de un infame navío nazi, un submarino cargado con fuerzas oscuras y satánicas que, en su hora final, se enfrentó a la respuesta estadounidense que fue enviar un cura a bordo de un navío, hundiendo el submarino que, actualmente, aun se vería asomando a la superficie en ocasiones. Toda esta historia es contada en una siempre pesada y oscura midtempo (o un poco más acelerada quizás), con un ritmo medianamente estable, con varios quiebres rítmicos y una fuerte presencia del bajo de Davis. Simplemente un cierre de álbum notable, donde nadie se contiene y demuestran quienes son en sus respectivos instrumentos, mientras cuenta la historia del U-666, que «zarpa hacia el infierno (…), alimentado por la noche (…), tocando la campana del demonio«.

Como dijimos  al empezar este review, la banda se dejó la vara muy alta con «Warmaster» y, aunque en esta placa incluyeron temas muy bien elaboradas tanto lírica como musicalmente, también aparecen algunos temas que desgraciadamente bajan el «promedio» del disco. No estoy diciendo que sea un mal disco, pero tampoco es un disco tan bueno como su antecesor, quizás la premura de sacarlo rápido (dos años entre uno y otro), especialmente cuando todos sus miembros tienen obligaciones con sus propias bandas, les jugó un poco en contra, pero a pesar de eso es un disco fácilmente disfrutable.

Es poco probable que en algún momento se den a una gira mundial o, siquiera, toquen en vivo, pero si llegaran a hacerlo estamos seguros que valdrá la pena verlos/escucharlos. Por mientras, sólo nos queda esperar a ver con qué nos sorprenderán cuando se reúnan nuevamente, entren al estudio y nos regalen su tercera placa que, quizás, no se demore mucho en llegar. Hasta entonces, habrá que disfrutar lo que el traficante de muerte ya nos ha regalado.

Death dealer

DEATH DEALER, la banda norteamericana que incluye en sus miembros al vocalista Sean Peck (CAGE) y al guitarrista Ross The Boss (ex-MANOWAR), lanzó un cover para el villancico «We Three Kings», canción que no aparece en su último disco «Hallowed Ground» el cual recién se lanzó. El tema, en formato lyric video, se puede escuchar más abajo.

«La Navidad es un momento muy importante y significativo para mí. Siempre me ha gustado cantar las canciones de esta temporada, desde que era un niño. Si no estuviera en una banda, probablemente estaría vestido traje navideño, yendo de casa en casa, cantando con un grupo de desconocidos en el barrio» comentó Sean Peck.