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Saxon

SAXON están en pleno proceso de composición de su próximo disco, titulado «Battering Ram», el cual ha estado bajo la dirección de Andy Sneap (MEGADETH, EXODUS, TESTAMENT, ACCEPT) en los estudios Backstage Recording. Ahora los ingleses revelaron la portada del disco, dibujada por Paul Raymond Gregory, la cual se puede ver aquí mismo.

«Algunas cosas son brutales, aunque también hay harto componente metálico. Cada álbum de SAXON es diferente al anterior porque nos gusta entretener a la gente y no queremos escribir la misma canción todo el tiempo» dijo el vocalista Biff Byford al ser consultado sobre la dirección musical de «Battering Ram».

El tracklist de «Battering Ram»

01. Battering Ram
02. The Devil’s Footprint
03. Queen of Hearts
04. Destroyer
05. Hard and Fast
06. Eye of the Storm
07. Stand Your Ground
08. Top of the World
09. To the End
10. Kingdom of the Cross  (con David Bower, cantante de HELL)
11. Three Sheets to the Wind (The Drinking Song)

Saxon Battering Ram

Comienza el evento metalero más importante del año en la localidad germana, que contará en esta versión con bandas como HAMMERFALL, ACCEPT, SAXON, MOTÖRHEAD, MEGADETH y AVANTASIA, entre otras.

Los horarios son:

Jueves 31:
18:00 – 19:15 CET (12:00 – 13: 30 Chile): HAMMERFALL
21:00 – 22:30 CET (15:00 – 18:00 Chile): SAXON
22: 30 – 0:00 CET (16:30 – 18:00 Chile): ACCEPT
23:00 – 23:45 CET (17:00 – 17:45 Chile) MASTERPLAN

Viernes 01:
18:00 – 19:15 CET (12:00 – 13: 15 Chile): CHILDREN OF BODOM
21:00 – 22:15 CET (15:00 – 16:15 Chile): MOTÖRHEAD
22:30 – 23:45 CET (16:30 – 17:45 Chile): SLAYER
00:00 – 01:30 CET (18:00 – 19:30 Chile): KING DIAMOND

Sábado 02:
19:00 – 20:15 CET (1300 – 14: 15 Chile): AMON AMARTH
20:30 – 21:45 CET (14:30 – 15:45 Chile): MEGADETH
22:00 – 00:00 CET (16:00 – 18:00 Chile): AVANTASIA
00:15 – 01:30 CET (18:15 – 19:30 Chile): KREATOR

Puedes ver la transmisión en vivo de este Festival a través de estos enlaces:


¿Cuánto sabemos de Saxon?.  Una de las bandas emblema de la New Wave of British Heavy Metal que desafortunadamente con el paso de los años no logró pasar más allá de la “Primera B” en su movimiento.  Si bien nunca corrieron tan mala suerte como los canadienses Anvil, o Diamond Head, tampoco pudieron llegar a la mitad de la aclamación que se llevaron sus coterráneos y contemporáneos Iron Maiden.

Suena funesto y estigmatizador, pero a la larga es parte de la cruz que la banda cargó hasta hace muy poco.  Por suerte, el legado de sus álbumes clásicos entre el período Wheels of Steel y Power and the Glory, está obteniendo hoy un muy bien ganado respeto debido a su buen envejecimiento y también por el merecido reconocimiento que han cosechado de un tiempo a esta parte.  Fue precisamente esto lo que inyectó nuevas energías a la banda para poder volver a tomar la hebra y despacharse sólidos álbumes en la última década y media, rienda que no han soltado hasta ahora y lazo que a cada año se hace más resistente.  De esta hebra, rienda y lazo, nos llega directamente su nuevo álbum, Sacrifice, el cual analizamos a continuación.

El disco da su apertura con  el instrumental Procession. Una intro totalmente Tribal.  Así de claro, desde el primer segundo se entiende y se asume.  El sonido ambiental de la naturaleza, con cantos de pájaros, ecos y tambores dan marcha a una serie de intervalos de percusiones, que emulan el adentrarse al follaje de manera furtiva, además de un juego de voces ( ah… ah… ah) al ritmo de la percusión “aborigen” que genera este escenario de suspenso.  Serpientes cascabeles y el chasquido de hojas al viento se ven acentuadas por arreglos de bronces desde el fondo.  Sabemos que algo viene, pero no sabemos cuándo ni por dónde. Si realmente Byford y Cía. querían hacernos sentir “perdidos en la selva” les resultó de manera bien figurativa.

Antes de seguir, quiero detenerme un poco en un pequeño detalle.  Hay muchas introducciones magníficas en el rock/metal  (memorables Deliberately Preliminary Prelude-Period in Z de Helloween,  o Deus Le Volt, de Angra ), composiciones bombásticas, con magníficos y exquisitos arreglos.  Posiblemente ésta no sea lo más “musical” en comparación a otras, pero sí destaco que debido a lo plana que es, jamás te da el aviso de cuándo vendrá el cambio a la siguiente canción.  Te mantiene atento, y ese salto repentino realmente llega de sorpresa.  Con el tiempo, los preludios se han vuelto cada vez más perfeccionistas y creativos indudablemente, y creo que Saxon optó por la efectividad antes que un comienzo pomposo.  Además, es perfectamente ad-hoc con el concepto que expresan ilustrado en la portada del disco, aquel escudo de oro con inscripciones indígenas centroamericanas.

Y es así como la banda me sorprendió, porque así nada más, súbitamente explota el segundo tema de la placa, Sacrifice, el mismo que da nombre al disco, se deja caer con un pesadísimo y duro riff  por el parlante izquierdo, liberando una sigilosa voz susurrante que pronuncia el título de la canción y ya a la segunda vuelta, el eterno Biff Byford  le suelta  la rienda a su performance vocal (impresionante, por el gran estado que mantiene), en una canción muy al estilo de sus últimas dos placas, marcado ritmo ¾ acelerado, que en ciertos momentos me recuerda a temas como Montsegur (Iron Maiden, Dance of Death, 2003) e incluso a Surprise!.. You`re dead (Faith No More, The Real Thing, 1989).  Llegando al puente, el tema retoma algo de melodía en una bajada de tono, y al final de éste Biff  saca esa voz cargada y gruesa que eventualmente usa, y que funciona como el embrague para pasar el cambio a un poderoso coro, lejano a la melodía, repitiendo la palabra “¡Sacrifice!”. Es un trallazo para tocarlo en vivo y esperar la respuesta de la multitud en el coro.  Bastante directos, después del segundo coro las guitarras se reparten cada una un breve solo, para pasar a una sección intermedia de riffs y voces de fondo, en donde la batería toma el protagonismo con un juego de timbales  que contribuyen mucho a dar un aire antes de volver a reventar en el último puente y coro del tema, llegando a un final tan repentino como su inicio.

Saltamos al tercer corte, llamado  Made In Belfast.  Juego de cuerdas acústicas que suenan muy célticas (como un crossover entre violines y mandolinas, lógicamente muy irlandés) comienzan a fusionarse con la entrada del bajo y el pulso del bombo, para lanzarnos a un midtempo en 4/4 bastante pesado y arrastrado. El trabajo vocal consiste en una armonía de dos voces (en ambas Byford) que lo hace sonar mucho al Accept actual.  De hecho esta canción está perfecta para la tesitura de Mike Tornillo o Udo Dirkshneider. El puente antes del coro es –al igual que la canción anterior- la parte más “melódica” del tema, para pasar a un muy pesado coro. La sección central trae una armonía de guitarras muy maideniana para saltar a un diálogo de riffs, un breve repaso al arreglo de cuerdas céltico y de vuelta a la estrofa, puente y coro. Me vuelve a llamar la atención que en estos dos primeros temas, me atrapa más el puente que el coro.  Han preferido dejar lo más “sublime” en la parte previa al estribillo, y usar este último como golpe en la cara.  A ratos me imagino escuchando esta canción en vinilo, como si fuese parte de algún álbum como Metal Heart o el Russian Roulette (ambos discos del Accept clásico). Este corte podría haber calzado de perilla ahí.

La velocidad llega ahora con Warriors of the Road. El sonido de un bólido pasa desde el parlante izquierdo al derecho, un quiebre de caja y al segundo entra un riff incendiario muy en plan Be quick or be dead (Iron Maiden, Fear of the Dark, 1992) para un ritmo 2/4 acelerado.  Sin respiro, la voz de Byford en notas altas y es de lo más ganchero que le he escuchado a la banda en años. Las estrofas se alternan con el riff, y sin puentes la canción salta al coro, el más pegajoso que la banda se ha despachado en mucho tiempo. La sección intermedia contiene una pausa y una baja en velocidad (a un ritmo 4/4 mid tempo) con las transmisiones de una carrera al estilo Nascar. y en seguida Doug Scarratt y Paul Quinn se comparten los respectivos solos de guitarra sobre un sólido doble bombo que marca todo el Groove y el peso. El tema vuelve a la estrofa inicial y de inmediato al coro. Conciso, con sólo 3 ½ minutos y sin nada de sobra.  Trallazo, perfecto para single, como un clásico de los ’80 congelado y descubierto hoy.

El sonido de un arpa al cual se suma el bombo, hi-hat y la guitarra rítmica marcando en blancas (esa guitarra que marca una vez y deja su sonido prolongado) generan un sólido trabajo rítmico sobre un bello arpegio en guitarra limpia.  Es el comienzo del siguiente corte, Guardians of the Tomb. Manteniendo el ritmo de medio tiempo, el tema explota con la entrada de la batería y la guitarra limpia pasa a distorsión, generando un grandioso lick sobre la base rítmica muy pesada.  Después de la segunda vuelta, el tema adquiere velocidad para la entrada de la estrofa.  Su riff es siniestro y la voz pastosa (talento natural de Biff). El coro es bastante melódico, con un grado de melancolía, con una interesante armonía vocal y un sugerente mensaje “You reach much more to rise again / Guardians of the Tomb” . Entre el coro y la entrada al estribillo las guitarras ejecutan dos riffs muy distintos, pero que combinan perfectamente.  En la sección del medio, el tema vuelve a bajar su velocidad, dejando el arpegio por encima de la mezcla, para dar paso a un muy emotivo solo de Scarratt. Volvemos a la última vuelta de estrofa y coro, para repetir por última vez el juego de “riffs diferentes” que otorgan un misterioso final al corte. Otro tema para single. Definitivamente para la elección de un sencillo, Saxon fácilmente podrían elegir una canción a la suerte ¡Todas sirven!

Saxon, como todos sabemos, es parte de los fundadores de la NWOBHM, sin embargo han podido encontrar un punto de baricentro entre el Rock n’roll de AC/DC,  el lenguaje épico de Iron Maiden y los riffs cortantes de Judas Priest.

Acoto esto porque el siguiente tema está más cerca del Rock más seco, con tintes “metaleros” como lo ha hecho  Judas en Breaking the Law y Turbo Lover, o incluso la misma banda con The Power and the Glory (1983) . Este sexto corte, titulado Stand Up and Fight!  parte con un grandioso solo en técnica Sweep Picking, con efecto “Chorus”, que rememora bastante el opening del tema Eruption (Van Halen) para saltar de inmediato a un mid tempo relativamente acelerado y la voz de Byford en notas más relajadas. Riffs planos que acompañan la línea vocal saltan a un puente muy melódico y luego a un coro  dividido en dos partes, primero una sublime arenga “You’ve gotta fight, for all that you’re believe in“ y luego un muy seco y directo “Stand Up and Fight”. No hay nada nuevo en su mensaje, mas que la siempre bienvenida apelación a vivir la vida con los cojones bien puestos.  El “entretiempo”  baja de velocidad, pero no de intensidad, y luego del respectivo solo, el tema adquiere un tinte hímnico con una muy bien lograda doblada de guitarras.  La canción vuelve a su velocidad inicial para entregarnos la última estrofa, coro y un grandilocuente final.  Cabe destacar la gran tarea que han hecho en el trabajo de coros para sonar gancheros y pegajosos.

Séptimo track, Walking the Steel.  Nos encontraremos un riff cortado que a su segunda vuelta se une a un marcado ritmo de bajo y batería, a medio tiempo y arrastrado, con mucho peso.  Sobre el mismo riff, la voz cae en un registro medio. El puente es bastante corto para dar con un coro menos melódico que los cortes anteriores, pero con un toque intrigante, que está armado sobre la misma estructura del estribillo. Luego del segundo coro, la base rítmica se vuelve lenta (una batería marcando con bombo, caja y platillo raid) sobre una tétrica voz doblada y baja de Biff y un muy suave solo de Paul Quinn, que va adquiriendo fuerza a medida que el tema sube su intensidad.  Luego del último coro, el tema cierra con un oscuro arpegio de guitarras que comienza a hacer fade out  hasta desvanecerse en silencio. Esta canción podría fácilmente pertenecer al repertorio noventero de Manowar, pero qué diablos, a Saxon le suena muy apropiado también.

Night of the Wolf, comienza de inmediato, en un plan ¾, pero con todo el peso de un acelerado riff. También hay mucho peso debido al uso del platillo Hi-Hat totalmente suelto. Algo del aclamado Teutonic Terror de los germanos Accept podemos encontrar aquí.  Su coro es absolutamente simple, pero épico a su vez.  Seguido al coro, viene una previa de guitarras limpias, pero que no quitan intensidad al tema, gracias a la potente base rítmica en la batería de Nigel Glocker y el bajo de Nibbs Carter.  En su sección media, oscura y suave,  hay un muy céltico solo de guitarra, que parte con guitarra acústica (con cuerdas metálicas) y que de a poco toma potencia al convertirse paulatinamente en un solo de guitarra eléctrica, siempre acompañada de una subida de fuerza en la canción (esa alza desde suave hasta bombástico, también conocida como Pianissimo crescendo a Fortissimo).  Hacia el último coro, la batería agrega más poder al resultado, al aplicar un ametrallador doble bombo. De lo más pesado que le he escuchado a la banda en toda su discografía.

Noveno y penúltimo track. Wheels of Terror.  Ambas guitarras en el mismo riff, jugando con quintas (esos acordes de dos cuerdas típicos del rock) nos lanzan a otro pesadísimo medio tiempo, con la voz en un registro un poco más bajo. Tema de esencia siniestra y arrastrada.  En su estribillo se mantiene el riff inicial, y a la mitad de éste, el mismo riff sube un tono y medio, antes de dejarnos caer un coro más oscuro y violento. Los efectos en la voz, particularmente dados por la voz en dos notas (una en registro medio, y la otra muy aguda) además de un efecto de eco muy escalofriante, logran dar un ambiente muy inquietante al resultado final. En su mid section  encontraremos una subida en velocidad, con un solidísimo doble bombo y una eventual doblada de guitarras. Un tema que podría haber calzado perfectamente en la época gloriosa de Accept o Judas Priest. La banda no optó aquí por un coro melódico y radial, sino por algo más épico y oscurantista. Aún se me hace increíble la capacidad vocal del para nada joven Byfford, quien no sólo alcanza altos registros, sino también una variada gama de interpretaciones, a veces nasal como Bon Scott, como también lírico y filoso como Rob Halford.  Finalmente el tema termina con un violento ¡Fire! y un certero cañonazo, recurso para nada nuevo, pero absolutamente bombástico.

Cualquiera que hubiese esperado un épico final para esta placa, simplemente no anduvo ni cerca.  Saxon se reservaron el tema más Hardrockero para cerrar su nueva entrega.  Standing in a Queue posee el riff más AC/DC que pudiesen haber logrado. Unos marcados riffs en intervalos hacen sonar este tema muy en plan Who Made Who  o Hell Ain’t A Bad Place to Be, con lo cual queda de manifiesto el interés y capacidad de la banda para oscilar entre el Heavy Metal y el Rock n’ Roll de la vieja escuela. Como nunca la voz logra esas callejeras tesituras entre Brian Johnson y Marc Storace (Krokus).  El puente es corto y ganchero, para llevarnos a un simplísimo coro basado en el riff inicial.  Los solos, lejos de hacer shredding o juegos de virtuosismo, toman las clásicas escalas del rock (no es necesario nombrar a Angus Young). Definitivamente el broche de oro para el vigésimo esfuerzo de los sajones huele a pichanga desde cualquier ángulo.  El final del track es tan repentino como su comienzo, con un último coro repetido cuatro veces y la banda cerrando la canción al mismo tiempo, de manera seca y cortante.

Eso es, estimados lectores, el final para la nueva flamante entrega de los británicos Saxon. Y he aquí un par de comentarios adicionales.  Me parece muy interesante el cómo una banda suena mucho más atemporal cuando vuelve a su sonido de antaño. Esta senda que la banda sajona retomó los hace sonar mucho más actuales que los “modernos” discos que sacaron en la década de los ochenta, cuando incursionaron con las producciones de sonido más plásticas y “edulcoradas”, como lo que lograron en Rock the Nations (1986), suavizando su “aura” en resultantes como el cover de Christopher Cross, Ride Like the Wind. Para muchos, un magnífico cover, pero para sus fans acérrimos no fue nada más que un ablandamiento de la banda para sonar Radio Friendly, tal como lo hizo –con mejores dividendos-  Def Leppard en su período Pyromania – Hysteria- Adrenalize.

Es recurrente que las agrupaciones consolidadas posean un período especial en el cual definen su sonido, seguido de su peak de popularidad y donde logran grabar su nombre en la lista de bandas clásicas. Luego de este período glorioso, también es usual que exista una baja en su impacto, sin embargo regresan a un merecido sitial una vez que revisitan sus raíces, retomando y reinventando sobre la fórmula que los catapultó a la fama. No son todas, pero sí  muchas las bandas cuya segunda mitad de su historia consiste en seguir una línea evolutiva menos arriesgada, y que es siempre bien recibida por su círculo de fans más radicales.

Habrán quienes se quejen de esto y también tantos otros que lo agradecerán. En el caso de Saxon, definitivamente su “Vuelta a las raíces” ha logrado que recuperen gran parte de su fanaticada, como también su vigencia que se vió accidentada entre la segunda mitad de los ´80 y la primera de los ´90. La banda vive un segundo aire desde hace ya 15 años, volviendo a ser parte indiscutible de los grandes festivales de rock en el viejo continente.

Con respecto al sonido del álbum, puedo decir que suena muy consistente, y que a pesar de que se tomó bastante provecho de la ingeniería digital, es la composición y factura de estas diez nuevas canciones lo que sale a primer plano como material Old School. Personalmente, mientras lo escuchaba, no dejé de tener la sensación de que este disco lo escuchaba en vinilo. Y no es por su sonido (que dista mucho de sonar análogo) sino por el “dejo vintage” que la composición de las canciones tiene en sí.  Aquí Saxon apostó a ganador por canciones de estructura en plan Rock/Metal clásico.

En conclusión, no encontrarán mucho de “incorporar nuevas influencias” en este disco, pero sí puedo asegurarles que este nuevo puñado de tracks suena absolutamente inspirado, bastante lejano a sonar a “Refrito de viejas glorias”.   Disco absolutamente recomendable para quienes buscan la cuota exacta de metal y rock ganchero. Si es eso lo que esperabas, entonces esta nueva entrega de la banda sajona no te va a defraudar.

 

El cantante de SAXON es el nuevo confirmado para participar de «The Mystery Of Time», el próximo álbum de AVANTASIA.

Byford se suma hasta el momento al baterista de URIAH HEEP Russell Gilbrook, al ex guitarrista de KISS y MEAT LOAF Bruce Kulick y al productor y guitarrista Sascha Paeth. Tobias Sammet grabó recientemente junto a Biff en Brighton, Inglaterra.

Posterior al lanzamiento, Sammet y compañía se embarcarán en una gira mundial que incluye Sudamérica entre sus paradas, aún sin confirmación de fechas y ciudades. Sobre los shows, el líder de EDGUY comentó que serán todos “bajo techo”, recorrerán toda la historia musical del proyecto y no habrán bandas que abran los shows, dejando todo el tiempo para AVANTASIA.

“Quiero poner las cosas más grandes que hayan visto, quiero traer más vocalistas, hacer shows más largos, y tan sólo hacerla una Ópera Rock gigante. Me encanta encabezar festivales, dejas la cagada en la gente por 90 minutos. Pero también me gusta hacer nuestra propia gira en recintos cerrados porque podemos orientarlo más a AVANTASIA y tocar cerca de tres horas sin preocuparnos de nada que no sea AVANTASIA. Así que dijimos, tenemos que hacer un tour gigante, y esto sucederá en abril. Estoy muy ansioso por ello. El escenógrafo me mostró sus diseños de esenario y luces, y se ve totalmente asesino. Va a ser enorme. 2013 será un año importantísimo para AVANTASIA, ¡y la gente no tiene idea de lo grande que será esto! Estoy muy entusiasmado. ¡El álbum será increíblemente épico y la gira también!”.

La leyenda del heavy metal británico, SAXON, lanzará «Sacrifice», su próximo álbum, durante febrero de 2013, a través de UDR Music «¡Menos trucos, más poder!» lanzó su frontman y fundador, Biff Byford «Mis instrucciones a la banda fueron ser crudos, ser reales y no tener miedo de mirar hacia atrás a nuestro viejo y clásico material en busca de inspiración.»

El álbum fue grabado en los LS Studios en Yorkshire y fue producido por Byford, junto a Andy Sneap en las mezclas y Jacky Lehmann como ingeniero.  «Ciertamente esta hecho desde una perspectiva thrasher ochentera», explicó Biff, «y no se trata solo de guitarras que golpean porque sí, tienen una conducción natural, con propósito y perspectiva.»

El tracklist es:

01. Procession
02. Sacrifice
03. Made In Belfast
04. Warriors Of The Road
05. Guardians Of The Tomb
06. Stand Up And Fight
07. Walking The Steel
08. Night Of The Wolf
09. Wheels Of Terror
10. Standing In A Queue

Bonus track:

* Luck Of The Draw (sólo disponible en iTunes)
01. Crusader (versión orquestada)
02. Just Let Me Rock (re-grabada)
03. Requiem (acústica)
04. Frozen Rainbow (acústica)
05. Forever Free (re-grabada)

A través de su sitio web, SAXON cuenta lo que se viene para el resto del año y el 2013. Los ingleses ya han avanzado en el proceso de grabación para un próximo álbum de estudio que esperan lanzar en febrero. El trabajo será mezclado por Andy Sneap y falta por registrar las voces finales y unos pocos detalles.

La gira de promoción los llevará al Monsters Of Rock Cruise en marzo y posteriormente aterrizarán en nuestro continente: «Luego del crucero nos dirigiremos a Sudamérica, donde tocaremos en ciudades donde no hemos estado hace muchos años, pero también regresaremos a algunas ciudades geniales donde tocamos el año pasado. Planeamos tocar en México como última fecha del tramo sur-centro americano para luego volar a Nueva York a completar las fechas estadounidenses».

Para el último trimestre de este 2012 se anunció también el lanzamiento de «Heavy Metal Thunder – The Movie», documental que estará disponible en DVD.

Europa se encuentra en plena temporada de festivales de verano y ya comenzó la versión 2012 de Wacken Open Air, el evento metalero más importante del Viejo Continente. Este año participan U.D.O. con un show especial, AMON AMARTH, EDGUY, HAMMERFALL, SCORPIONS, SAXON, GAMMA RAY, KAMELOT, DIO DISCIPLES, TESTAMENT, DIMMU BORGIR con orquesta en vivo y muchos otros actos durante cuatro jornadas.

El sitio NDR.de nuevamente pasará vía streaming los shows completos de las principales bandas que se suban a los escenarios de Wacken y, hasta el momento, están confirmadas las siguientes transmisiones en los horarios detallados a continuación:

Jueves:

  • 19:00 – 20:30 CET (13:00 – 14:30 Chile): U.D.O. más invitados especiales
  • 20.45 – 22.15 CET (14:45 – 16:15 Chile): SAXON (nuevos confirmados)

Viernes:

  • 19:45 – 20:45 CET (13:45 – 14:45 Chile): HAMMERFALL
  • 00:30 – 01:45 CET (18:30 – 19:45 Chile): IN EXTREMO (nuevos confirmados)

Domingo:

  • 18:00 – 18:35 CET (12:00 – 12:35 Chile): AMARANTHE
  • 19:35 – 20:55 CET (13:35 – 14:55 Chile): LEAVE’S EYES
  • 20:55 – 21:40 CET (14:55 Chile): CIRCLE II CIRCLE
  • 21:40 – 22:40 CET (15:40 – 16:40 Chile): EDGUY
  • 22:40 – 23:55 CET (16:40 – 17:55 Chile): AMON AMARTH

SAXON presentó un adelanto de lo que será su DVD en vivo «Heavy Metal Thunder – Live – Eagles Over Wacken», trabajo que reunirá lo mejor de los 3 últimos shows de la banda en el «Wacken Open Air»:

Wacken 2009:

Wacken 2007:

Wacken 2004:

El DVD será lanzado el 23 de abril y muestra los grandes momentos durante las presentaciones de la banda en Wacken el 2004, 2007 y 2009 frente a 75.000 fans juntando cerca de 30 temas. Además, incluye un show completo de SAXON en Glasgow el año pasado.

Biff Byford, líder de los británicos, comentó lo que significa Wacken para la banda:

«La primera vez que tocamos en Wacken, era un pequeño festival en un pequeño escenario en un pequeño campo, manejado por un puñado de entusiastas, lo que nos marcó bastante. Partió como fans haciendo un festival para fans, pero ahora es justo decir que es para el Heavy Metal lo que el festival Donington solia ser. Ese fue el festival metalero iconico de los 80s, y Wacken lo es ahora. Y cuando el águila llega a Wacken, cuando se abre por sobre la audiencia, es siempre un momento electrizante para los que estan ahí»

Saxon - Heavy Metal Thunder - Live - Eagles Over Wacken


Saxon - Heavy Metal Thunder - Live - Eagles Over Wacken

SAXON lanzará en abril el CD/DVD en vivo llamado «Heavy Metal Thunder – Live – Eagles Over Wacken», que reunirá lo mejor de los 3 últimos shows de la banda en el conocido festival «Wacken Open Air», realizado todos los años en Alemania.

La filmación muestra los grandes momentos durante las presentaciones de la banda en Wacken el 2004, 2007 y 2009 frente a 75.000 fans juntando cerca de 30 temas. Además, incluye un show completo de SAXON en Glasgow el año pasado.

Biff Byford, líder de los británicos, comentó lo que significa Wacken para la banda: «La primera vez que tocamos en Wacken, era un pequeño festival en un pequeño escenario en un pequeño campo, manejado por un puñado de entusiastas, lo que nos marcó bastante. Partió como fans haciendo un festival para fans, pero ahora es justo decir que es para el Heavy Metal lo que el festival Donington solia ser. Ese fue el festival metalero iconico de los 80s, y Wacken lo es ahora. Y cuando el águila llega a Wacken, cuando se abre por sobre la audiencia, es siempre un momento electrizante para los que estan ahí»


Saxon

El 2012 para SAXON se perfila como un año tan ocupado como el 2012. Después de lanzar su disco «Call To Arms» y venir a Sudamérica para actuar en Chile por primera vez, el conjunto anunció que sacará un DVD titulado «Heavy Metal Thunder Live: Eagles Over Wacken».

El cantante Biff Byford indicó que el material vendrá con tomas de varias de sus presentaciones en Wacken Open Air entre 2002 y 2009, pero que «no tenemos los cinco shows en su integridad, ¡porque hasta yo mismo me aburriría mirando eso! El más interesante es el del 2009, que fue el vigésimo aniversario de Wacken y el trigésimo de nosotros. Hicimos un repertorio que incluyó canciones de todos nuestros trabajos de estudio, tal y como los fans votaron».

SAXON además se encuentra planificando un material acústico, reveló el frontman británico: «No haremos necesariamente los hits, sino los temas que suenan bien en un estilo unplugged. Puede que lo saquemos como un CD bonus de nuestro próximo álbum».

El martes 18 SAXON por fin tocó por primera vez en Chile, en la gira de promoción de «Call To Arms», y subió en la web un video con tomas del arribo al aeropuerto y también del concierto en el Caupolicán, con el público vitoreando el nombre de la banda.

Aquí puedes ver la grabación:

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No puedo empezar esta crónica sin una breve reflexión en torno a lo histórico que ha sido este año para Chile en materias metaleras. Primero fue WarCry, luego vinieron Kamelot, U.D.O, Accept, Rage, Grave Digger y X Japan, todas bandas que vieron este año como el de su gran debut en tierras nacionales. Ese hecho en sí bastante es sorprendente, pero si analizamos los casos de bandas como Digger o Accept, lo es mucho más, porque seguramente no fueron pocos los que alguna vez pensaron que ya era casi imposible que nos visitaran. Y bueno, algo similar ocurría a mi juicio con los ingleses de Saxon.

El caso de los Sajones es uno muy especial. Se trata sin duda de una banda legendaria, ícono por excelencia de la NWOBHM, y ese estatus no se lo ganaron en una cajita de cereal, no. Se apoderaron de ese sitial a punta de discos grandiosos, y canciones que hoy por hoy engrosan la enorme lista de clásicos supremos del Metal. ¿Pero por qué nunca lograron hacerla ‘en grande’? Esa respuesta da como para un artículo aparte, por ahora sólo quiero hacer notar que Saxon es una banda idolatrada, pero al parecer, sólo por un grupo reducido de fanáticos. Es más, si me preguntan, creo que a veces son subvalorados. Son algo así como una banda de culto. Digo todo esto para ilustrar el hecho de que quienes asistieron al histórico concierto del pasado martes, eran probablemente sus más fervientes fanáticos, aquellos de verdad, como solemos decir. Pero antes de ahondar en eso, permítanme relatarles cómo estuvo en número previo.

Cuando estábamos aún fuera del Teatro con los amigos, especulábamos acerca de la cantidad de gente que podría convocar Saxon, y todos coincidíamos en que “no muchos”, con gran pesar, claro está. Unas 600 personas. Pensaba en eso cuando, a eso de las 20:15, ingresé y me topé con una de las escenas más desalentadoras que he podido ver: el telonero acaba de empezar y no habían más de 200 personas en recinto… Pensaba en que Saxon no se merecía eso, pero bueno, así no más estaba la cosa. ¡Una pena! Sólo quedaba entonces disfrutar del show de los nacionales. Hablamos de nada más y nada menos que de Battlerage, quienes son, para mí, uno de los mejores exponentes del Heavy Metal nacional. Se los digo: a mí me encantan, básicamente por lo directa de su propuesta: un Heavy bastante sencillo (¡no simple!) y contundente, rescatando los elementos más clásicos y típicos del True Metal, pero arreglándoselas siempre para sonar entretenidos. Y todo eso se exacerba aún más cuando se trata de montar su propuesta en vivo, sobre lo cual su vocalista, Fox-Lin Torres, tiene gran responsabilidad. El hombre siempre tiene un show aparte, que va desde su chasca hasta su histrionismo, pasando por su puesto por su poderosísima voz.

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En efecto, el cometido de Battlerage fue de los mejores. Iniciaron con la Cimmeria, esa notable intro del Battlefield Belongs To Me (2006), para continuar luego con un combo de dos de sus canciones más conocidas: Heavy Metal Axe y Metal Slaughter, ante lo cual los pocos fanáticos reaccionaron muy bien, entonando los estribillos y alanzado sus puños. Continuaron entonces machacando tímpanos con una mezcla de temas de sus dos primeros discos, como Held High The Chaos Sword, Steel Supremacy, By Steel I Reign Supreme y la algo más reciente Warmachine, de su notable tercer disco Blood, Fire, Steel (2009). De eso se trata Battlerage: canciones directas, contundentes y hasta aplastantes. Se les vio realmente muy cómodos, complacidos de poder mostrar su música y entendiendo la importancia de la ocasión; y con notables actuaciones de Pancho Vera en batería, Felipe Vuletich en el bajo, y Daniel Román y Alejandro Ugarte en las guitarras, quien hasta donde pude entender, estaba haciendo su debut con la banda. Y hay que decir además que para cuando ya finalizaban su show, la cantidad de personas ya se había al menos duplicado. Así es, cuando comienzan a entonar la ya clásica Battlerage, había unos 400 asistentes, que pudieron apreciar una brutal actuación de la banda. Excelente cometido, ¡bien por los muchachos!

Setlist Battlerage:

1. Cimmeria
2. Heavy Metal Axe
3. Metal Slaughter
4. Held High The Chaos Sword
5. Steel Supremacy
6. By Steel I Reign Supreme
7. Warmachine
8. Battlerage

saxon11cl-08Luego de poco más de 40 minutos de actuación, los teloneros dejan el escenario e inicia la espera por ver a la leyenda. Si bien estaba programado para las 21 horas, y la espera fue un poco más de lo pactado, a la larga fue mejor que se demoraran algo más, porque eso permitió que la cantidad de gente aumentara -considerablemente. Yo no me di ni cuenta, pero para cuando las luces se apagan indicando el inminente comienzo del show, ¡ya había unas 900 personas en el lugar! Lo sé, no es un gran número, pero es bastante digno, y si hubiesen visto la escena inicial de hacía unos pocos minutos atrás, concordarían conmigo. 21:20 de la noche, la hora mágica: después de treinta y cinco años de carrera, ¡los ingleses Saxon se posaban por fin sobre un escenario nacional! The eagle had landed!

De verdad, yo me alegré mucho cuando vi que la cantidad de fanáticos era más que decente, pero hasta me emocioné con el nivel de ovación que se dejó caer cuando comenzaron a ejecutar la tremenda y poderosa Hammer Of The Gods, de su última producción: Call To Arms (2011), y que no por nueva no iba a prender demasiado . Como ya lo dije: esos 900 fanáticos eran de los de verdad, tipos que sienten a la banda de forma especial, ¡como las leyendas que son! Excelente momento, un arranque a 100 por hora, con un Peter Rodney “Biff” Byford sensacional, rompiéndola desde el inicio mismo, cosa que no deja de sorprender viviendo de un hombre de… ¡sesenta años! Llamaba también la atención lo prendidísimo que estaba Tim «Nibbs» Carter, el bajista. Estaba vuelto mono, con un nivel de cabeceo que hacía temer por su cuello. Fuera de todo localismo, creo que la recepción de la audiencia los sorprendió bastante, y en especial a Nibbs y a Biff, o por lo menos fueron quienes menos lograron disimularlo. La gente gritaba enfervorizada “¡Saxon! ¡Saxon! ¡Saxon!”, y ellos con cara de niños en Navidad.

Y desde lo más nuevo, nos vamos 31 años hacia atrás, a los tiempos del Strong Arm Of The Law (1980), para corear uno de los himnos más grandes de la banda: ¡Heavy Metal Thunder! Qué nivel de clásico, si me dan ganas de alzar el puño con sólo escribirlo. Quedó la escoba, y es que es difícil que la gente no prenda con temas como ese y con un Biff tan entusiasmado, pidiendo palmas y puños en alto, e incluso saltando de allá para acá. ¡Viejo maestro! Luego nos quedamos en esa gloriosa época, pero un año más tarde, en 1981 para ser precisos, cuando la banda lanzara su enorme Denim And Leather, pues era el turno de otro portento que Biff presentaría con unas sabias palabras: “Hay dos palabras que jamás deben olvidar: ¡nunca rendirse!” ¡Never Surrender! ¡Tremenda! Un azote de energía. Y luego de vuelta al presente para seguir presentando material de su nueva placa: Chasing The Bullet, con la que se pudo apreciar lo mismo que con el corte de apertura: a pesar de ser nueva, para la gente fue como uno de los grandes clásicos. Qué nivel de ‘encoramiento’, con un ch-ch-ch-chasing the bullet que resonó de gran manera. Ya era todo una fiesta allí en la cancha del Caupolicán.

saxon11cl-09Por cierto, el sonido era excelente (lo mismo para Battlerage), lo que permitía apreciar, entre otras cosas, el excelente despliegue vocal del gran Biff, y de los grosos solos de Doug Scarratt y Paul Quinn. Con el sonido del motor de una moto avisaban que lo siguiente era otro clásico de aquellos, también de hace treinta y un años, Motorcycle Man, del también enorme Wheels Of Steel (1980) (cuánta grandeza, ¡por la cresta!). Y de nuevo, puro desmadre en la cancha, cosa que era avivada por los asesinos chiflidos de Biff (imaginen nada más la sensación en los oídos con un chiflido de 120 decibeles en un lugar cerrado). ¡Heavy Rock en estado puro y refinado! Luego, Biff anuncia que la siguiente canción pertenece al nuevo álbum, Back In ’79. Para muchos es uno de los cortes más bajos de Call To Arms, pero a mí me encanta, y creo que a los demás asistentes también, ¡porque cómo coreaban y levantaban sus manos con ese “Show me your hands”! Y así mismo pasó con And The Bands Played On, rememorando el pasado en aquella época donde tocaban con leyendas como Rainbow, Judas Priest, Black Sabbath y Scorpions, entre otros. Luego dio paso a la ultra-tremendísima Battalions Of Steel, mi favorita del Into The Labyrinth (2009), y una de mis preferidas de la banda. ¡Glorioso! Y la parte instrumental sirvió para que Biff pudiera darse el tiempo de colgar dos banderas en la batería de Nigel.

Lo siguiente es simplemente anunciado como “algo del nuevo álbum”, pero de inmediato comenzó a sonar un suave arpegio y la gente identificó que se trataba de la mismísima Call To Arms. Viejo… ¡Cuánto poderío! ¡Cuántos huevos le ponen esos ancianos! El quiebre con el que inicia la parte pesada de la canción, justo después de esa suave intro, sonó como un bombazo. ¡Notable! Un verdadero llamado a las armas, muy emotivo. El sonido fue impecable, cosa que hizo que sonara mejor y muchísimo más poderosa que en la versión del disco. Creo que todos nos dimos cuenta, y de ahí que esa haya sido una de las ovaciones más monumentales de la noche. Luego una pequeña tanda de algo más hardrockero de la mano de Dallas 1 P.M., donde Biff dio cuenta de un gran histrionismo al tiempo que iba relatando la historia de la canción, y también de Rock N’ Roll Gypsy, canción que el cantante presenta muy agradecido de los aplausos y el cariño, no sin antes gritar “¡Gran público, muchas gracias!”, en un perfecto español.

Continuamos, y la decimosegunda canción fue ni más ni menos que Mists Of Avalon, otro de los grandes aciertos de Call To Arms, cosa que quedó demostrada cuando Biff dio al público la oportunidad de cantar por sí solo el estribillo y este retumbó por todo el Teatro. ¿Y luego? Battle Cry, hermano, ¡Battle Cry! ¡Pero qué pedazo de canción! Si el coroto de la canción anterior resonaba fuerte, esto fue una locura. ¡Gran momento! Y lo siguiente no se quedó atrás, ¿eh? Biff anuncia que es del nuevo material, y que formará parte de la banda sonora de una película que llevará por nombre Hybrid Theory, que se estrenará el próximo año, hablamos de When Doomsday Comes. Para mí este es otro de los puntos altos de la última placa, pero no creí que fueran a tocarla, y la verdad disfruté muchísimo esta gran versión en vivo. Enorme interpretación. Pero con lo siguiente sí que se estremeció el Teatro, porque no habremos sido más de 900 personas, pero clásicos de la talla de Denim And Leather maximizan las capacidades del rockero promedio y lo vuelven un energúmeno, ¡como debe ser! En momento como estos, uno no canta, ¡grita! Por cierto: hermoso gesto el de dedicarla a San Ronnie James Dio, patrono de los metaleros, y gran amigo de Biff y los demás muchachos.

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Un muy sorprendido Biff exclama “¡Grande, ¿ah?!” Es que el tipo estaba contentísimo. Tanto así que le dice a uno de los técnicos “give me the fucking camera!” La toma y se pone a grabar a los enloquecidos fanáticos, y dice que esas imágenes se van al sitio de la banda (habrá que cobrarle la palabra). Luego hace notar su felicidad de ver a tantas generaciones en la audiencia, ¡y tenía razón! Yo ya había reparado en un niñito de unos seis o siete años en los hombros de su padre que estaba vuelto un chango, totalmente desquiciado disfrutando de lo que para él debe haber sido una de las mejores experiencias de su corta vida. Hacia el otro lado, un hombre de unos cincuenta años rockeando como si tuviera veinte. ¡Un cuadro notable! Y eso tenía feliz a la banda, seguramente orgullosos también de poder propiciar aquello. Estábamos en eso cuando rápidamente retoman posiciones y comienzan a  entonar la potente 20.000 Feet, que puso nuevamente a todo el mundo saltar. Luego una sorpresa de aquellas: Ride Like The Wind, rescatada de uno de sus discos más cuestionados: Destiny (1988). Esa es probablemente la mejor canción de aquél disco, así que se agradeció mucho, y la gente la disfrutó tanto como los clásicos mayores.

Y hablando de clásicos de talla mayor: ¡Wheels Of Steel! Un tema tan sólido, que da nombre al disco inmortal de 1980. ¿Cómo no corearlo a todo pulmón? Así lo entendió la gente y así se hizo. El mismo Biff advirtió que quería más entusiasmo: “I wanna see all of you jumping up!”, gritó al comienzo, aunque quizás no hacía falta, ¡si lo íbamos a hacer igual! Unos de los momentos álgidos de la noche, sin duda. El vocalista era el que mejor lo pasaba, se fue hacia una esquina del escenario para vacilar con Paul, luego se fue corriendo a toda velocidad a la otra esquina junto a Tim, con quien se va corriendo abrazado hasta donde estaba Paul, y luego de vuelta: ¡cuenta energía del viejo Biff! No sólo se banca todo un show cantando, si no que salta y corre, y recordemos: tiene sesenta años. Luego quedan tocando sólo Tim y su bajo junto a Nigel y su bombo, con lo que Biff avisa que vamos corear un poco, y después de un par de “eeeh ooohs” recuerda algunos lugares donde han tocado recientemente, y donde van a tocar en los próximos días, provocando enormes alaridos cuando mencionó que ahora era el turno de Chile y que había que romperla. Buen manejo del público, mostrando que tres décadas sobre los escenarios no han sido en vano. Termina finalmente la canción y abandonan el escenario por primera vez.

saxon11cl-12Pero eso dura poco, pues Paul Quinn vuelva rápido y comienza  tocar el arpegio de la enorme, prodigiosa y excelsa Crusader, del no tan grandioso (siendo honestos) disco del mismo nombre, editado en 1984. En lo personal fue otra gran sorpresa, no la vi venir y siendo una de mis favoritas, me dejó pletórico de dicha. ¡Temazo! Similar cosa pasa con 747 (Stranger In The Night), aunque en este caso no fue tan sorpresivo, porque si bien no es de esos temas que toquen siempre, sí es considerado un gran clásico y es muy querida por la fanaticada y aparece más seguido en los shows. Al terminar aquello, un solo de Doug Scarratt (quien por cierto desde lejos es igual a Janick Gers), que no destacó tanto por su virtuosismo, pero sí por la crudeza del sonido por lo sólido de los acordes. Es entonces cuando el resto de la banda se une y comienza a sonar la genial Power And The Glory, del disco del mismo nombre, de 1983. Prodigiosa interpretación, es un tema que en su versión en estudio es un despliegue notable de Heavy Metal clásico, pero en vivo gana mucho y simplemente te vuela la cabeza. Alucinante.

El anterior era el vigésimo-primer tema de la noche y al terminar, la banda se retira triunfante del escenario, bajo una ovación ensordecedora. Si no volvían, nadie podría haberlos juzgado mal, pues ya lo habían dado todo. ¡Pero Saxon es de verdad! Y siendo las 23:10 regresan al escenario, y esta vez el que se despacha con un solo es Tim Carter, y si Doug es igual Janick Gers, Tim muy parecido a Jason Newsted, no sólo físicamente, sino incluso en la forma de moverse, ¡hasta los cabeceos circulares son iguales! En fin, eso da un poco lo mismo, lo importante es que casi destruye el escenario con su estridente solo. ¡Y cuánta entrega! No sólo en ese minuto de protagonismo, sino que durante todo el show. ¡Un monstruo! En ese momento vuelven los demás y como un flechazo llega Strong Arm Of The Law, tema que abre el disco homónimo, y que ya mencionamos en su calidad de ícono. El “Stop! Get Out!” tronaba por parte del respetable, lo que hacía sonreírse una y otra vez al buen Biff. Casi dos horas de show y todo seguía siendo una fiesta, como el comienzo.

Unas breves palabras para agradecer a los asistentes, incluyendo a la banda soporte Battlerage (no muchas veces vemos esto, y menos que nombren a la banda en cuestión), y luego de eso, probablemente la canción más conocida de Saxon: Princess Of The Night. Más de dos horas de show, y la gente como si nada, ¡qué forma de gritar y saltar! Tanto o más que en el primer a tema, hacía ya 22 episodios. Impresionante la entrega de esos fanáticos y de la banda. La canción efectivamente termina, dedican algunas palabras nuevamente a los asistentes, pero retoman enseguida para repetir el final y rematar de forma portentosa. Hasta hace no mucho, pensé que jamás veríamos a Saxon en vivo, y al tiempo, los teníamos justo enfrente tocando uno de los clásicos más grandes del Heavy Metal. ¡Simplemente memorable!

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Fue sin lugar a dudas una noche histórica, en la que contamos con un sonido de primerísimo nivel y una selección de temas que rayó en lo perfecto. Noche histórica que por cierto en un principio pudo verse empeñada pro la baja asistencia (algo que de todas formas no deja de preocupar, pero que no he querido analizar aquí), pero que finalmente salió a flote de una forma más que diga. Y eso queda patente con lo que se llevó la banda: una noche de debut majestuosa ante una audiencia que los había esperado por décadas. El mejor indicio de eso era simplemente la cara y la actitud de los músicos, total y gratamente sorprendidos por la cariñosa recepción de aquél millar de fans, cargada de respeto y admiración. No habrán sido muchos, pero los pocos que fueron, se encargaron de hacer de esa noche algo realmente histórico, tanto para ellos mismos como para Saxon. Ya saben: ¡Never surrender y cosas buenas pasarán!

Setlist Saxon:

01. Hammer Of The Gods
02. Heavy Metal Thunder
03. Never Surrender
04. Chasing The Bullet
05. Motorcycle Man
06. Back In ‘79
07. And The Bands Played On
08. Battalions Of Steel
09. Call To Arms
10. Dallas 1 P.M.
11. Rock N’ Roll Gypsy
12. Mists Of Avalon
13. Battle Cry
14 When Doomsday Comes
15. Denim And Leather
16. 20.000 Feet
17. Ride Like The Wind
18. Wheels Of Steel
Encore 1:
19. Crusader
20. 747 (Strangers In The Night)
21. Power And The Glory
Encore 2:
22. Strong Arm Of The Law
23. Princess Of The Night

REVISA AQUÍ LA GALERÍA DE FOTOS DEL CONCIERTO

Por primera vez en Chile se presentó la leyenda del Heavy Metal, Saxon. La banda repasó su discografía ante unas 800 personas en la cancha del Teatro Caupolicán.

Fotos: Guillermo Salazar

Saxon

El 18 de octubre, y en el Teatro Caupolicán, SAXON por fin actuará por primera vez en Chile.

El grupo británico vendrá en la promoción de su disco «Call To Arms», lanzado en junio, y las entradas para el concierto pueden comprarse a través de Ticketmaster, a un valor de $18.000.

La leyenda de la NWOBHM anunció en su sitio oficial las fechas de su tour por Sudamérica, en promoción de su último disco «Call To Arms».

SAXON se presentará por primera vez en Chile el 18 de octubre y las entradas estarán a la venta próximamente por sistema Ticketmaster.

Las fechas de la gira por Sudamérica son:

18 de octubre: CHILE – Santiago – New Rockola
20 de octubre: BRASIL – Rio de Janeiro – Ilha dos Pescadores
22 de octubre: BRASIL – Sao Paulo – HSBC Brasil
23 de octubre: BRASIL – Curitiba – MasterHall
25 de octubre: ARGENTINA – Buenos Aires – El Teatro Flores

Saxon

No estamos descubriendo la pólvora al mencionar a Saxon como una de esas bandas que han escrito con letras propias la historia del Heavy Metal. Durante estos más de treinta años de carrera han sobrevivido a todo tipo de tendencias imperantes, crisis internas, cambios de formaciones, y el común denominador siempre ha sido el mismo: el temple de Biff Byford y Paul Quinn. Este par de leyendas han encontrado la fórmula de la supervivencia, arreglándoselas para doblarle la mano a la adversidad y así seguir vigentes en el mundo del metal.

Siendo una de las tres piedras angulares de la N.W.O.B.H.M. -junto a Iron Maiden y Def Leppard-, probablemente sean también el conjunto que ha llevado la carrera más pareja de ese trío de leyendas, pero de la misma forma, fueron quienes quedaron relegados como “clásicos de culto” ante el éxito masivo desorbitante de sus coterráneos. Y no es que no lo hayan intentado, en la segunda mitad de los ochenta trataron de adecuar su sonido y hacerlo más accesible con producciones como Innocence Is No Excuse (1985) y fundamentalmente Destiny (1988), que incluía el cover de Ride Like The Wind (original de Christopher Cross). Tampoco vamos a descubrir ahora que el catálogo de los sajones es tan extenso como variado, pudiendo agradar tanto a los puristas acérrimos del metal tradicional, como a quienes buscan producciones más sofisticadas y accesibles al oído (¿alguien dijo Def Leppard?).

Si disfrutaron discos como Lionheart, The Inner Sanctum e Into The Labyrinth, más menos se han hecho una idea de la dirección que habían estado siguiendo durante los últimos años. Placas que han ayudado a mantener a Saxon en un lugar de privilegio y seguir expandiendo su leyenda entre las nuevas generaciones. En esta oportunidad nos presentan Call To Arms –décimo noveno trabajo de su extensa carrera-, que mezcla lo básico y orgánico de producciones como Wheels Of Steel, Denim And Leather y Strong Arm Of The Law, con lo sofisticado de las álbumes de segunda mitad de los ochenta,  y el poder que han caracterizado las entregas durante la última década. Lo cierto es que nos encontraremos con muchos guiños al pasado del grupo, quizás sea esa la razón de la excesiva confianza de Biff, quién lo había anticipado como el mejor disco de Saxon de los últimos veinte años. Claro, ustedes podrán decirme que todos los músicos dicen lo mismo cada vez que presentan material nuevo, pero también es un hecho que han sabido reinventarse y lograr crear expectación en cada nuevo lanzamiento.

Ese aire añejo que comentábamos ya puede palparse en el arte de la portada que recrea el mítico anuncio “Wants You”, del legendario Lord Kitchener, que usaran los británicos para reclutar a sus tropas en la Primera Guerra Mundial. Cabe recordar que la formación sigue intacta, con los ya mencionados fundadores Biff Byford y Paul Quinn, secundados por Doug Scarratt, Nibbs Carter y Nigel  Glockler, y nunca es tarde para decirlo, probablemente sea el line up más sólido que han tenido en toda su carrera. Pero vámonos a la música: dan inicio con Hammer Of The Gods -corte elegido como primer single-,  un opening track típico de Heavy Metal de la vieja escuela, sin concesiones ni aderezos, totalmente directo y a la vena. La letra hace alusión a un tópico recurrente, es decir, los vikingos invadiendo Inglaterra: “I see the full moon rising / Across the blackest night / The sails on the horizon / Dragon-ships in flight / Gods are in the heavens / A crack across the sky / Coming with the thunder / Soon you’re gonna die”. Además mencionar que acá Biff está en su zona, entregándonos un coro de grandes proporciones épicas.

Back In ’79 es un intento por hacer una versión más actual de Denim And Leather, con ciertas influencias que también nos traerán a la memoria a Mistreated de Deep Purple. Abriendo con un beat simple en batería de Glockler, para que luego dar paso a esos riffs pesados -de tintes “blackmorianos”– cortesía de Quinn y Scarratt, y una base rítmica que se hace sentir. Ahora bien, lo que proporciona aun más esa aura de himno es la letra totalmente autobiográfica: “It was back in ’79 / When we rode the mighty tide / It swept across the world / We came together / We never stood alone / Wherever we did roam / This legacy of rock / Would last forever, yeah”. Imposible no emocionarse también con la estrofa: “Defenders of the faith / To you this vow we make / When our back’s against the wall / We’ll not surrender”. ¡Puro Saxon old school!

Surviving Against The Odds sigue con esa orientación clásica, es decir, un corte rockero a tope para seguir moviendo la cabeza y levantando el puño. Al parecer la letra también es un intento por revivir y tributar la de clásicos como Never Surrender o Stand Up And Be Counted, ya que el patrón a seguir es similar. Mist Of Avalon comienza con una introducción que inmediatamente recuerda a Nightmare (del álbum Power And The Glory), para seguir con una estructura que mezcla riffs gancheros, con agradables  melodías de teclados y  Biff narrando una lírica que echa mano al mito de la gloriosa espada Excalibur. La influencia del metal sinfónico se hace patente durante algunos pasajes de la canción lo que se acentúa en la línea vocal, que cuenta con  esa vibra de marcha triunfante con algunos toques de romanticismo de literatura de fantasía.

A continuación llegamos al corte que, en mi opinión, es el mejor del disco: Call To Arms. Se trata de una power ballad de grandes proporciones hímnicas. Donde los bombásticos arreglos orquestales rememorarán las glorias de los también ingleses Magnum. La letra pone en el tapete temas como la camaradería, hermandad y sufrimiento de los soldados en guerra, muy en la onda de Broken Heroes: “This hell, this hell is where we live and die / We fall, comrades by our side / We pray to make it through another day / To follow the call to arms”. Nuevamente nos encontramos a un Biff cantando inspiradísimo, y está claro que no es un cantante de un registro privilegiado precisamente, pero el tipo sabe como arreglárselas para crear líneas vocales que te toquen el corazón y este himno es un claro ejemplo de aquello. Casi me olvido mencionar el increíble solo, que quizás sea el mejor de todo el disco.

El riff de apertura en Chasing The Bullet nos lleva de vuelta a 1980. Es imposible no enganchar a la primera con canciones como esta, de un efecto inmediato, muy en la onda AC/DC (es más, estoy seguro que se les podrían ocurrir composiciones como ésta, hasta cuando están durmiendo). Y Afterburner nos hace viajar a placas más contemporáneas como Metalhead y Killing Ground, es decir, pura  agresión y fuerza en exceso ¿de dónde sacan energías estos viejos para sonar así? La armonía doble de Quinn y Scarratt es pura escuela británica.

When Doomsday Comes (Hybrid Theory) es un medio tiempo que cuenta con la participación en los teclados del gran Don Airey (Deep Purple/Ozzy/Rainbow). De hecho, la influencia púrpura es notoria en la parte épica, que suena por todos lados a Perfect Strangers. Casi al término del mismo, Airey se matricula con un solo de esos que ya nos tiene acostumbrado, que le da un enfoque maligno y oscuro a este track.  No Rest For The Wicked también recuerda al material de finales de los noventa, de hecho el coro tiene ese arreglo usado en canciones como Unleash The Beast, por ejemplo. Los riffs son asesinos y la base rítmica nuevamente te cae encima como un muro de ladrillos.

Y si Back In The ’79 les sonaba vintage, esperen a llegar a Ballad Of The Working Man.  Haciendo el ejercicio de meter a una juguera viejos clásicos como Strong Arm Of The Law, Stallions On The Highway y 747 Strangers In The Night, el híbrido obtenido sería una canción de esas características. Las palabras sobran, si lo de ustedes es el Saxon tradicional, aquí tendrán un hit para deleitarse. Finalizando llegamos a la versión orquestada de Call To Arms -la cual es parte del tracklist oficial y no un bonus track como se podría creer- y en líneas generales no difiere mucho de la versión enchufada, por lo que su aporte no es mucho.

Saxon ha cimentado su leyenda en base a tradición, honestidad y amor por el metal. Los años no pasan en vano, de eso no hay dudas, pero la vitalidad que muestran estos británicos en cada una de sus producciones es envidiable… y en ese sentido este álbum se transforma en algo casi autobiográfico, llevándonos en un viaje por todas las etapas de la banda a lo largo de su dilatada carrera. Obviamente no es el mejor disco que han lanzado en los últimos veinte años, Unleashed The Beast, Metalhead, Lionheart y The Inner Sanctum me siguen pareciendo superiores. Pero su virtud es mostrar a Saxon tal cual es, y tal como ha sido durante su carrera. Precisamente es esa integridad como conjunto lo que logra que sigan despertando interés e admiración en las nuevas generaciones de fans y músicos… y no me refiero exclusivamente al rock, pues hasta artistas del mainstream han declarado su admiración por los sajones. Más claro echarle agua, y no creo que existan muchos artistas que puedan jactarse de tener semejante nivel de transversalidad y trascendencia.

Hace un tiempo contábamos que los directores del documental sobre Saxon habían solicitado la opinión a los fans para lanzar el trabajo este año o esperar hasta Marzo del próximo y así agregar nuevo material conseguido. Pues los fans han preferido que se incluya la mayor cantidad de material para hacer más valioso el documental, por lo que habrá que esperar hasta el próximo año para disfrutar de él.