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Satan es una de esas bandas que lograron mantenerse vivas (o revivir quizás sería más acertado), manteniendo el gran nivel que presentaron en sus dos primeras placas hace ya treinta años. Los británicos, parte importante del NWOBHM que algunos consideran pioneros del Thrash y el Speed Metal, por diversas razones se han ido separando, reuniendo, cambiando de nombre (también han sido conocidos como Blind Fury y Pariah) y pasando largos periodos de silencio.

Deteniéndonos sólo en su historia como Satan, hablamos de una banda con tres discos a su haber: «Court In The Act» (1983), «Suspended Sentence» (1987) y «Life Sentence «(2013). Todos ellos, a pesar de los años de diferencia entre los primeros y los actuales, mantienen esa mística que se produce con una voz relativamente poco común en este estilo y una ejecución de Heavy tirando a lo Thrash, mostrando que a veces para mantenerse vigente no es necesario sacar discos todos los años. Así, este año nos regalan este gran “Atom by Atom” que queremos revisar, átomo por átomo.

Esta placa se abre camino con el grito de Brian Ross que nos patea la cabeza y le da el paso a una intro que recuerda mucho lo hecho por Cacophony en sus discos, comenzando así Farewell Evolution, que nos muestra enseguida que, a pesar de los años de silencio y la edad que ya tienen, nada detiene esta máquina, sentando un precedente para lo que será todo el disco: velocidad, excelentes riffs, potentes líneas vocales y líricas cargadas de críticas. En este track en especial nos dejan en claro su visión de que esta raza hace rato que dejó de evolucionar, cayendo en un pozo de degeneración y vergüenza.

Luego nos llega una pieza que fácilmente puede convertirse en un himno del disco, que de hecho por algo lo lanzaron como adelanto: Fallen Saviour, con un coro totalmente pegajoso y unos riffs de excelentísimo corte, donde se dan el lujo de agregar algunos detalles en la distorsión de la guitarra, que en una primera escucha pasan desapercibidos, pero que le dan un toque exquisito al sonido del tema, sin mencionar el excelente trabajo que Graeme English hace con las cuatro cuerdas y Sean Taylor en los tarros. Un llamado de atención a que hoy sólo nos tenemos a nosotros porque el salvador ha caído y “¿quién te puede salvar ahora?”.

Ruination se abre paso con un excelente riff de las manos de Steve Ramsey y Russ Tippins, bajando un poco el tempo de la música pero manteniendo en alto la potencia, especialmente de las líneas vocales, insistiendo que en este mundo seguimos haciendo todo mal, yendo directo a la ruina y donde necesitamos ayuda. La sección de los solos es corta pero al hueso y exquisita, un lujo que muchas bandas olvidan que es bueno darse, incluso las dos guitarras suenan y no toma más que unos segundos. Una excelente pieza que se alza como de las mejores del disco, con lo difícil que es que algo se levante por sobre el resto en este tremendo trabajo. El quiebre rítmico pasado la mitad del tema es invaluable, le entrega una riqueza única al tema donde nuevamente el bajo de English se luce.

Con un redoble que hace imaginar una marcha militar o algo parecido se le da el puntapié a The Devil’s Infantry, con una velocidad avasalladora nos llevan a un recorrido por las barracas de un regimiento de melenudos que deciden obedecer y marchar según las órdenes de un comandante un poco grande, haciendo preguntarte si te interesa formar parte de esta infantería del diablo. Podría decirse que mantiene una estructura bastante típica para el estilo en lo musical, a diferencia de las dos piezas anteriores que mantenían algo un poco más propio, siendo de todas maneras un tremendo tema.

La canción que le da el nombre al disco, Atom By Atom, nos llama con las guitarras en un riff exquisitamente melódico, para abrirle paso a una pieza de muy buen corte, con un ritmo bastante más bajo de lo que escuchamos en las dos canciones anteriores pero con la misma potencia que en ningún momento del disco se pone en duda, nuevamente con solos cortos pero «vuela cabezas», un detalle que a muchos se les olvida hoy. Las líneas vocales son más bien monótonas y lentas en esta pieza, con una lírica que pareciera no tener la misma fuerza que otros pasajes del disco, obviamente sigue siendo un excelente tema, pero no brilla tanto como otras piezas, quizás la velocidad influya en esta percepción, porque musicalmente tiene cambios y matices de excelente calidad, pero como que no logra convencer tanto como otros cortes. Claro está que es una percepción personal.

In Contempt se inicia con una guitarra tipo película de terror de los 70′ que le da paso a un sonido bastante más pesado, al parecer usando notas más bajas que en los tracks anteriores, logrando crear una atmósfera oscura sin necesidad de otros elementos que lo mismos que nos han mostrado durante todo el disco. Aquí se le da un espacio a la batería para jugar un poco antes de que las guitarras se tomen nuevamente la potencia que el tema trae, insistiendo que la contienda está en su punto álgido y no hay forma de escapar.

Con un riff de guitarra pesadísimo que da paso a un potente midtempo se inicia My Own God, donde las guitarras presentan varios momentos de lujos y mantienen sus riffs con toda la potencia por detrás de las líneas vocales que explican que eres tu propio dios, te haces tus propias reglas y obedeces lo que quieres obedecer, todo eso acompañado de una base rítmica tranquila y potente sobre la que las guitarras hacen un excelente trabajo con sus riffs y la voz de Ross nos comparte todo el sentimiento de esta idea, para dar paso a un cambio de ritmo que nos acelera las cosas y nos refuerza la idea de que nadie más que nosotros somos nuestros propios dioses.

Ahriman inicia con toda la potencia nuevamente, cuando ya nos acercamos al final del disco, contando una historia de demonios alzándose y Lucifer dando órdenes, la dictadura demoníaca parece venir con paso seguro a nuestro mundo donde Ahriman tendrá su papel importante, un quiebre rítmico nos acelera la velocidad y aparecen las preguntas propias del caso: ¿estaremos listos para aceptar lo que se nos viene por nuestras propias acciones? Fuera de ser una crítica o un tema religioso suena mucho más a una «puteada» contra nuestra generación y la sociedad, encerrados en computadores y no haciendo nada por nadie, una muy buena pieza para irnos preparando para que el disco termine.

Unos riffs de guitarras nos introducen a la potencia de Bound In Enmity, el penúltimo track de esta placa, un interesante concepto de estar vinculados por la enemistad, de estar encarcelados en el odio mutuo, con quiebres rítmicos de primera calidad, dejando espacios de baja potencia para golpear de lleno nuevamente con lo que ya nos tienen acostumbrados estos británicos. Ciertamente un punto muy alto en esta placa que mantiene la idea de que hay cosas y/o personas que sólo se relacionan a través del odio y la enemistad, potenciando conflictos, guerras y todas esas cosas tan típicas en nuestra sociedad actual.

Terminamos estos casi cuarenta y ocho minutos con The Fall Of Persephone, un tema que roza las barreras del Power Metal, con una intro bastante común en dicho estilo y la presencia de voces corales de fondo que apoyan las excelentes líneas vocales de Ross sobre la base rítmica y a los riffs de potencia controlada que se lucen. Es interesante cómo un tema que se aleja un poco de la “línea editorial” de estos británicos logra, a la vez, sonar totalmente a ellos, demostrando que no por nada están en el negocio hace ya más de treinta años. Un pasaje que recuerda considerablemente a Symphony X se abre paso, con una base rítmica digna de ellos y con una línea recitada en que nos cuentan quién es Persephone y por qué es importante en esta historia. Sin duda es un final poderoso y refrescante para este disco donde siento que nos tratan de decir “oigan, tenemos para rato y muchas ideas”. La caída de Persephone podría dejarnos la puerta abierta a un infierno sin control y a un nuevo disco de estos maestros que con distintos nombres, con años de silencio, con las dificultades propias de un mundo donde hacer Metal es sumamente difícil, siguen haciéndose notar y siguen tan vigentes como cuando en 1983 lanzaron su primera placa.

Sin duda una tremenda entrega, al hueso, sin rodeos, que en cortos cuarenta y ocho minutos nos dan un viaje por todo un mundo de sentimientos y emociones donde la euforia reina, donde pareciera que estamos en los 80′ disfrutando a una banda recién salida al mercado junto con toda la NWOBHM, pero que a la vez nos muestran todo lo que la madurez musical llega a entregar. Un disco que en ningún caso necesitaba ser más largo, un disco donde definitivamente las bases rítmicas logradas por el bajo de Graeme English y la batería de Sean Taylor juegan un papel trascendental a la hora de llamar la atención y mantenerte atrapado, las guitarras de Steve Ramsey y Russ Tippins se lucen tremendamente en cada pasaje del disco y demuestran por qué Satan puede sacar discos y girar mundialmente todaví. Finalmente, la voz de Brian Ross es un aditivo especial que mantiene el ambiente presente en sus primeros discos, haciendo disfrutar el 2015 de un disco ochentero sonando totalmente fresco.

Hace poco (Mayo de 2015) estuvieron en nuestro país, acompañados por los nacionales de Inquisicion, demostrando que siguen 100% vigentes en los escenarios igual que en los estudios. Ahora queda esperar un nuevo disco de esta tremenda banda y, quién sabe, una nueva visita por estas tierras, porque todo apunta que tenemos Satan para rato.

satan

«Atom By Atom» es el nombre del nuevo trabajo de la banda británica SATAN, el cual sale al mercado el 2 de Octubre via Listenable Records. El trabajo se grabó en Newcastle’s First Avenue Studios, y la mezcla y master fue trabajo de Dario Mollo en Italia.

El tracklist de «Atom By Atom» es

“Farewell Evolution”
“Fallen Saviour”
“Ruination”
“The Devil’s Infantry”
“Atom By Atom”
“In Contempt”
“My Own God”
“Ahriman”
“Bound In Enmity”
“The Fall Of Persephone”

A continuación puedes escuchar «Fallen Saviour»:

satan atom by atom