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Y se despide julio de este 2019 con una noche que se negó a ser cubierta por la lluvia. Una noche más para la capital, pero una noche única para el gran número de fieles que convirtió el subterráneo Blondie en el inframundo donde navega Caronte, poniendo a prueba el límite de su capacidad. A la espera de entrar al recinto ya aparecía como un hecho consumado lo que se auguraba respecto a la venta total de las entradas. Me hice parte de una cascada ruidosa y negra que descendió por las siempre húmedas escaleras del otrora Cine Alessandri, rebautizado en homenaje a la banda de Debbie Harry, para desembocar frente al telón.

Las luces se van y los actores toman puestos en la escena en medio de los vitoreos del público, dando inicio al show en Chile del llamado «Odyssey Through the Underworld Tour«. De fondo se escucha el track de introducción, Overture, luchando por mantenerse a volumen entre la excitación que se está generando. Los instrumentos se ponen en marcha empezando con Iconoclast, del álbum homónimo, con su complejo y técnico riff de inicio. Las gargantas del público disparan el primer verso y es todo lo que se puede escuchar, ya que el micrófono de Allen erró en la partida. De todas formas, el micrófono de Michael Romeo sirvió para continuar con la canción y presentar todos los elementos que conforman la sinfonía. Un muy buen sonido me deja satisfecho para el resto de la noche, los instrumentos se sienten nítidos y la poderosa voz de Russell puede escucharse desde micrófonos secundarios. Nada puede salir mal excepto por una cosa: personalmente no me gusta Iconoclast por su coro insípido tipo “epopeya cliché”, pero me vi coreando las voces secundarias (“We. Are. Strong. Fight! Fight! Fight!”) porque me faltaba escuchar el eco del público dándole en el gusto a la banda, obviamente ese es el propósito de la canción.

Me estaba preocupando por la partida algo tibia, peeeero… pasó Evolution (The Grand Design) y me sentí pésimo por ponerlos en duda. La temperatura subió literalmente producto de la emoción de estar escuchando un fragmento de la gran pieza musical que es el «, o «The New Mythology Suite». Es un placer escuchar los discos de estudio, pero esos riffs demoledores son para dejar la grande en vivo. Siendo una banda tan enfocada en lo melódico, es genial como la composición en Re del virtuoso Michael Romeo se apoya tanto en estos quiebres mientras los efectos a cargo de Michael Pinnella se encargan de la atmósfera. Así, ocultando a plena vista la capacidad de sonar alternadamente como Dimebag Darrell e Yngwie Malmsteen en una sola canción.

Luego del despertar, la peligrosa seducción de Serpent’s Kiss da el pie groovy al ambiente. Siguiendo la fórmula de canciones como The Eyes of Medusa, Dressed to Kill o Of Sins and Shadows, esta canción luciferina se arma como explosión contenida, con Allen adecuando su entonación para generar una curva ascendente hacia el coro. Esta expectación de catarsis conduce inevitablemente a una respuesta orgánica. El capitán dio la orden: “C’mon crazy motherfuckers… Jump!” y los pies rechazaron el suelo como muchas veces durante la noche. Esto es heavy.

Allen, siempre cómodo en los escenarios, se toma el tiempo para las presentaciones correspondientes, insta a Romeo a saludar, a tirar un par de tallas y luego el perla, copa en mano, elogia al producto nacional de excelencia y hace un salud por la tan esperada visita. Luego viene el turno de dos temas popularmente destacados de «Underworld»: suena primero Nevermore, para ser coreado con gran ímpetu y devoción. Algo que siempre se ha de destacar de Michael Romeo es su limpieza en la guitarra, hace rugir el par de Mesa Rectifier cuando quiere y como quiere, acompañando con secciones acústicas y volando por el diapasón cuando lo amerita. Un juego de roles que funciona de muy buena forma junto a Michael Pinnella. Luego de otros generosos sorbos de vino, Russell nos confiesa su gozo interior por compartir el presente junto a sus colegas de Symphony X, dedicando una reflexión y memoria a sus compañeros que trágicamente estuvieron involucrados en el accidente de ruta de Adrenaline Mob hace un par de años y que le costó la vida a David Zablidowsky. Y la emoción del ambiente se convierte en escenario perfecto para el segundo tema de «Underworld«, Without You, que abraza la desolación de Orfeo al perder a su amada ninfa Eurídice. Y mientras la copa de vino pasa de mano en mano por los impresionados músicos, Pinnella se roba el interludio en el piano de forma magistral. El coro final cuenta con la participación total del público y hacia el final el aplauso se siente tanto para la banda como para nosotros los presentes. Un momento sobrecogedor e inesperadamente íntimo.

Y el headbanging va a continuar… las cuatro cuerdas de Mike LePond abren Domination y es recibida como ganado ofrecido a los velocirraptor de Jurassic Park. Concuerdo, «Paradise Lost» es un gran disco, pese a que Eve of Seduction y la balada homónima al disco no formaron parte del setlist. La onda groovy y prendida de la canción elevó los ánimos y Allen junto a Romeo, que por lo general suele ser más tímido, comienzan a interactuar y sacar algunas risas. Luego de que Russell juzgara y aprobara el ánimo del público, se da el lujo de demostrar su alto registro vocal al terminar la canción.

El escenario cambia de tonalidad lumínica hacia un verde dominante, pero Jason Rullo marca la entrada y el groove sigue con Run with the Devil. La buena onda que se generó ya no desciende más. No siendo un tema de aquellos poderosos clásicos, la banda ya contaba con los cientos de voces presentes para completar los versos. Al terminar, una pequeña pausa fue para recobrar energía. Y así mismo, una simple nota que se escapó del bajo bastó para empezar a captar lo que se venía. Cuando LePond lo confirma al abrir el tema, una revitalización eléctrica sacude a los asistentes y los demás instrumentos se unen a desarrollar Sea of Lies, tema de aquellos. La capacidad pulmonar del público pareció aumentar para esta canción a fin de seguir el coro al estilo con el que Allen lo hace. Michael Romeo una vez más impresiona por su limpieza digital: el solo, y especialmente los barridos posteriores, son ejecutados con una precisión sobrehumana. Russell, haciéndose el carbonero, genera un lúdico duelo de cuerdas entre Romeo y LePond, para luego ser respondido por Pinnella y finalmente, por Rullo. ¡Y luego las agarra con nosotros! Nos hace gritar a la cuenta de cuatro y menciona a México como para condimentar las cosas a ver si en una última ocasión dejamos impresionado a Pinnella, idea que le quedó gustando a Allen ya que lo volvería a hacer más adelante: pinchar un poco la bestia y despertarnos ese dulce sentido de rivalidad que tenemos con nuestros vecinos.

Luego de los aplausos, las felicitaciones y más vino, el showman se da la licencia de advertirle al “camisa azul” acerca del peligro que corre su grabación del show al estar en medio de la pista… Set the World on Fire (The Lie of Lies) efectivamente causó los tremores prometidos, y bueno, también el hombre de la GoPro pudo seguir registrando la tremenda que se armó. Imposible que no prendiera, se trata de una canción bastante pesada que deja el coro como isla, además que—por lo que he notado personalmente—goza de bastante popularidad.

Luego de la primera despedida, el salón de baile se ilumina durante el receso, nos acercamos al final del show, la recta donde suelen aparecer los temas dorados de la larga carrera de los neoclásicos progresivos. La canción elegida es el relato del viaje del héroe Ulises, The Odyssey. Un clásico, pero también clásico de Symphony X (gracias, no se molesten). Y mi hemisferio derecho estaba feliz de ver la canción interpretada en vivo, pero el racional me recordó que la larga duración del tema reducía las posibilidades de que aparecieran joyas como Of Sins and Shadows. Para entonces consideraba lógico que estuviera Smoke and Mirrors representando al espectacular disco «Twilight In Olympus» en el setlist. Bueno, no fue así, pero no puedo alegar: La interpretación de The Odyssey, con todas sus variaciones, su estructura dramática y sus acompañamientos wagnerianos fueron un cierre espectacular. La banda se tomó la licencia de pausar el relato para despedirse como corresponde, terminar el vino y sacar algunas risas más con los amagues de Russell Allen para terminar el último verso y cerrar el telón. Ciertamente ha afinado su capacidad de empatía con el público. En cualquier momento este genio, que no teme a cantar junto a Jørn Lande, cuelga el micrófono para dedicarse a las charlas motivacionales. Esperemos que todavía no.

Antes del comienzo, cuando Perfect Strangers sonaba como canción de espera, me preguntaba si yo y los perfectos no-tan-extraños que me acompañaban podríamos haber llenado el Caupolicán como aquella primera vez que—siendo todavía escolar—, vimos a Symphony X para la gira de «Paradise Lost». Bueno, y como pasa con Tool, un “vértigo nostálgico” aparece al dar cuenta de la cantidad de años que separan los lanzamientos entre sucesiones; uno empieza a rememorar en qué andaba cuando salió tal disco u otro; a aclarar y convencerte mentalmente que decir “último disco” no es lo mismo que decir “nuevo disco”; luego me acordé de la breve presentación en el Metal Fest, de la gira de lanzamiento de «Underworld» y también de la visita de Russell Allen cuando recién se formaba su banda Adrenaline Mob… y en realidad no estamos faltos de cariño, pero para mí, todo de Symphony X sigue siendo una nueva experiencia. Bueno, de todas formas, falta poco para que se cumplan cinco años desde el lanzamiento de «Underworld», y como dijo nuestro histriónico Russell Allen esta noche: “it’s been a long time… too long”, por lo tanto, se celebró con la emoción adecuada para que nuestro quinteto de gringos nos siga visitando. Al fin y al cabo, ¡no hay mejor tiempo que el presente!

Setlist de Symphony X en Chile

01. Intro: Overture [Underworld]
02. Iconoclast
03. Evolution (The Grand Design)
04. Serpent’s Kiss
05. Nevermore
06. Without You
07. Domination
08. Run with the Devil
09. Sea of Lies
10. Set the World on Fire (The Lie of Lies)
Encore
11. The Odyssey

Review: Gabriel Rocha
Fotos: Guille Salazar

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Estuvimos anoche en Blondie para el regreso de Symphony X en Chile y aquí te dejamos una galería de lo que fue el concierto.

Fotos: Guille Salazar

Nadie puede negar que hoy por hoy, Russell Allen es uno de los vocalistas más reconocidos y talentosos de la escena metalera mundial. Basta con ver la cantidad de bandas de las cuales ha formado parte y proyectos en los que participa como invitado, para dimensionar el peso relativo de Allen en el universo del Heavy Metal. A sus bandas propias Symphony X y Adrenaline Mob se suman actos tales como Ayreon, Genius, Allen/Lande, Avantasia, Trans-Siberian Orchestra y entre otros… lo cual da una idea de lo ocupada que es la agenda de este tremendo artista, por lo cual tener contar con una visita de él en nuestro territorio, presentándose como solista, es un privilegio.

Poco más de un año ha pasado desde la última visita de Russell Allen a Chile, cuando nos visitó con Symphony X en la gira del muy buen disco “Underworld”, ocasión en la cual el setlist estuvo totalmente cargado al disco en cuestión, por cuanto los fanáticos de los registros más clásicos de la banda quedaron con gusto a poco. Dicho lo anterior, esta visita de solista sin duda trae esperanzas en cuanto a la posibilidad de poder presenciar temas de la autoría de Symphony X, considerando que es sin duda el acto más importante de su prolífica discografía, y que además sería acompañado por Benjamín Lechuga, Nicolás Quinteros y Marcos Sánchez de DELTA, y por Felipe Cortés (Claudio Cordero Trío) en batería, todos músicos tremendamente virtuosos e inherentemente ligados al Metal Progresivo.

Es poco lo que sabemos de antemano respecto a los shows de Russell Allen solista, y dado que esta visita no es parte de una gira, no sabíamos qué vendría tocando. Sabemos que está muy entusiasmado con Adrenaline Mob, su banda actual; sabemos que él posee un disco de solista, “Atomic Bomb”, editado hace más de diez años; también sabemos que normalmente este tipo de shows suelen incluir clásicos del Rock y el Metal; y por último, sabemos (o anhelamos) que algo nos tendría que regalar de Symphony X por ser esta su banda más importante… pero fuera de estas conjeturas, nada era realmente claro en cuanto a qué presenciaríamos esta vez, por lo cual la incertidumbre se hacía grande en la Sala SCD de Vespucio este frío domingo de Junio.

Cuando el reloj marcaba las 20:30 horas la producción anuncia que el show empezaría puntualmente, aun cuando el vuelo en el que venía Allen se atrasó alrededor de cuatro horas, con lo cual la agenda del Power Camp habría sido reducida, lamentablemente. Es así como sin mayor preámbulo, Benjamín, Marcos, Felipe y Sir Russell Allen se toman el íntimo escenario de la sala SCD Vespucio para empezar lo que sería una tremenda velada al ritmo de Stand up and Shout de Ronnie James Dio y High Wire de Badlands, ambas versiones extraídas del EP de Adrenaline Mob llamado “Covertá”. Es notable cómo desde el primer minuto el sonido es bastante bueno, con el riff inicial de Lechuga sonando macizo y prístino a la vez, más la técnicamente exquisita base rítmica que sostenían Marcos y Felipe, acompañando el vozarrón de Russell Allen, quienes formaron un conjunto extraordinario de principio a fin. Nadie podría haber sospechado que nunca habían tocado juntos… y es que el despliegue y talento de los chilenos está a la altura de cualquier banda en la que Allen haya tocado, sin exageraciones.

Siguiendo con los clásicos del Heavy Metal, Russell Allen nos habla de la figura de Ronnie James Dio, y lo agradecido que está de poder homenajearlo, que no es sorpresa para nadie entendiendo que él mismo ha citado al enano maldito como su mayor influencia… y vaya que forma de tributarlo con la enorme versión de Kill the King, clásico universal de Rainbow (quienes, recordemos, son hoy liderados por nuestro compatriota Ronnie Romero en la voz). La solemnidad del recinto rápidamente se fue diluyendo y el «Danger Danger the Queen’s about to kill» retumbó entre las cuatro paredes de la sala gracias a las gargantas de un público que llenó el recinto, quienes no pararon de acompañar la potentísima voz del Sir. Cabe destacar que a estas alturas el sonido era sencillamente perfecto. En términos de volumen y ecualización, no admitía demasiadas mejoras, realmente un lujo contar con un sonido tan definido y sólido a la vez.

Luego de estos tres covers, Russell nos cuenta que es momento de tocar material propio, centrando el discurso en Adrenaline Mob, banda donde puede expresarse, sentirse él mismo y componer sobre sus propias vivencias, profundizando también en la partida de A.J. Pero (ex-Twisted Sister, ex-Adrenaline Mob) y cómo su dramática muerte los golpeó y cambió el destino de la banda para siempre, a quien dedica Indifferent, extraída del disco debut de Adrenaline Mob “Omertá”. Canción tremendamente emotiva en donde Nicolás Quinteros aparece en escena, mientras que Russell Allen se emociona a la vez que transmite y encanta tanto por su talento vocal como por su desplante en escena. Siguiendo con el discurso anterior, Allen bromea haciendo un paralelo entre Symphony X y Adrenaline Mob, aclarando que él no luchaba en la antigua Grecia durante los tiempos de “The Odyssey”, mientras que las canciones del Mob sí corresponden a vivencias de él y sus compañeros,y es ahí donde radica la diferencia entre AM y SX. Así, el concierto sigue con Crystal Clear y precisamente sus vivencias personales inspiran el siguiente tema, All on the Line, tema extraído de “Men of Honor”, que relata los sentimientos de Allen acerca de su hija, diagnosticada con una condición especial, dándole un toque bastante íntimo y reflexivo a la velada. Qué monstruosa la interpretación de Allen, es increíble cuanto transmite, comunica y entrega el norteamericano en escenario… quien es brillantemente acompañado en la guitarra acústica de Benjamín y los arreglos armónicos del resto de la banda. Punto aparte es que en esta revisión no haré hincapié en el desplante, la calidad o el nivel de interpretación de cada uno de los integrantes de la banda porque está de más, cada uno de los intérpretes estuvo sublime en lo suyo, haciendo que el resultado conjunto fuera inmejorable, liderados por uno de los mejores cantantes de la actualidad sin duda. Personalmente, me cuesta pensar en otro vocalista que esté a la altura de Russell Allen considerando los años de carrera la etapa en que se encuentra el protagonista de la noche.

Vuelta a los covers, esta vez con un original de Queen en la versión de Adrenaline Mob, la excelente Tie Your Mother Down, tema que sirvió para salir de la reflexión y enfrascarse en la fiesta del rocanrol que nos propone la banda.

Y lo siguiente sería lo que muchos estaban esperando… era momento de hacer algo de sinfonía, era momento de hacer delirar al público con una elección de lo más selecto que se puede encontrar en el catálogo de Symphony X. La tripleta que nos regalaría la banda estuvo compuesta por nada más ni nada menos que Sea of Lies, Of Sins and Shadows y Paradise Lost… ¡pero qué tremendas interpretaciones por las barbas de Jebús! Un 10 perfecto para cada una de las ejecuciones y para el público que a esas alturas inundaba la sala con gritos de euforia, mezclando emoción, incredulidad y pasión desatada todo al mismo tiempo. Es que tener a Russell Allen a un metro de distancia cantando los clásicos inmortales que lo llevaron al olimpo del metal es algo impagable, es como tener a Symphony X en el patio de tu casa, porque la interpretación de los chilenos no tuvo nada que envidiarle a Romeo, Rullo, Pinella y LePond. Y el mismo Russell se encargaba de remarcarlo una y otra vez, en una muestra de honesta admiración… entre canciones no se cansaba de apuntar a nuestros músicos señalando lo talentosos que eran cada uno, con especial foco en Benjamín Lechuga, anunciándolo como un prodigio de las seis cuerdas… qué orgullo saber que estos músicos son nuestros compatriotas. Mis más sinceras felicitaciones para cada uno de ellos. No me imagino lo gratificante que debe ser compartir escenario con semejante artista y ser reconocido por él mismo… un sueño hecho realidad sin duda, al igual que para el público por el solo hecho de presenciar estos clásicos del Metal Progresivo universal.

De vuelta a los covers, era momento de presentar el tema con el cual se dio a conocer Adrenaline Mob en sus orígenes, con ese videoclip que versionaba el clásico de Black Sabbath en la voz del enano maldito. Era tiempo de The Mob Rules. Fiesta desatada y un Allen que no se cansaba de dar clases magistrales de cómo pararse en un escenario y transmitir a través del canto sentido y aguerrido. Luego vendría un pequeño encore que serviría para que el Sir degustase, de forma no muy elegante, un vino chileno que sería el combustible para las últimos dos temas de la noche: Fool for your Love de Whitesnake y Rock N’ Roll de Led Zeppelin, que cerrarían de forma cálida y distendida la fiesta del rock que nos trajo Sir Russell Allen y compañía.

Un honor y un privilegio, es todo lo que podemos decir respecto a la inolvidable velada de la que fuimos testigos la noche del domingo. Cuánta clase, cuánta elegancia, cuánta potencia, y sobre todo, cuánto sentimiento se derrochó sobre el escenario. Muchas gracias a Nicolás, Marcos, Benjamín, Felipe y a Sir Russell Allen, uno de los mejores (sino el mejor) vocalistas de la escena por entregarnos una velada tan íntima y cercana en suelo nacional.

Setlist de Russell Allen:

01. Stand Up and Shout (cover de DIO)
02. High Wired (cover de Badlands)
03. Kill the King (cover de Rainbow)
04. Indifferent (Adrenaline Mob)
05. Crystal Clear (Adrenaline Mob)
06. All in the Line (Adrenaline Mob)
07. Tie Your Mother Down (cover de Queen)
08. Sea of Lies (Symphony X)
09. Of Sins and Shadows (Symphony X)
10. Paradise Lost (Symphony X)
11. The Mob Rules (cover de Black Sabbath)
12. Fool For Your Love (cover de Whitesnake)
13. Rock N´Roll (cover de Led Zeppelin)

GALERÍA

La visita del cantante de SYMPHONY X y ADRENALINE MOB, Rusell Allen, se transformará en la más íntima que haya hecho en Chile. Esto, porque su show de este domingo 4 de mayo se movió a la Sala SCD, ubicada en el Mall Plaza Vespucio.

Las entradas anteriormente emitidas por sistema Puntoticket siguen siento válidas para el nuevo recinto. Los que aún no han adquirido su boleto, pueden hacerlo por sistema Dticket.cl a través de este link.

RUSELL ALLEN tocará a partir de las 20:30hrs. junto a los músicos de DELTA Benjamín Lechuga, Nicolás Quinteros y Marcos Sánchez, además del baterista Felipe Cortés.

Los precios son:

Preventa: $15.000
Día del show: $17.000
VIP con Meet & Greet: $40.000 (sólo 30 cupos, venta online por www.bigstore.cl)
*este ticket incluye credencial del evento + autógrafo y fotografía con Russell Allen

Además de este show íntimo, RUSSELL ALLEN liderará el primer Power Camp para vocalistas, que consiste en un día de entrenamiento donde enseñará su técnica vocal, métodos de ensayo, etc, a un grupo exclusivo de 40 alumnos.

Para inscripciones y más informaciones acerca de esta actividad, los interesados deben realizar sus consultas al e-mail contacto@oregonproducciones.cl

 

 

Jason Rullo, baterista de SYMPHONY X, ha revelado que esta trabajando en un nuevo proyecto junto a Ron Sanborn en guitarra y Artha Meadors en bajo. Según lo anunciado, el proyecto será instrumental y tendrá una fusión de rock, jazz, sonidos latinos y algo de metal. El financiamiento ha sido a través de GoFundMe y aún es posible participar de este crowfunding.

«Conseguir este apoyo de ustedes significaría mucho para nosotros, ya que mucha gente piensa que la música existe de forma gratuita en estos días.Hemos dedicado nuestras vidas a la música y tenemos mucho que compartir, pero necesitamos su ayuda para que esto suceda en el nivel que merece. Todos los involucrados serán capaz de proponer un nombre para la banda y estaremos eternamente agradecidos por su apoyo» comentó Jason Rullo.

Hablando de SYMPHONY X, no olvidar que las entradas para la visita de Russell Allen, vocalista de la banda, ya están disponibles. El cantante ofrecerá un show en el Club Amanda (Los Cobres de Vitacura) junto a los músicos de DELTA Benjamín Lechuga, Nicolás Quinteros y Marcos Sánchez, además del baterista Felipe Cortés. El show comenzará a las 20:30hrs. y las entradas se venden por sistema Puntoticket, tiendas Ripley y Cinemark, además de la boletería del Club Amanda.

Los precios son:

Preventa: $15.000
Día del show: $17.000
VIP con Meet & Greet: $40.000 (sólo 30 cupos, venta online por www.bigstore.cl)
*este ticket incluye credencial del evento + autógrafo y fotografía con Russell Allen

En entrevista con el medio Metal Wani, el vocalista de SYMPHONY X y ADRENALINE MOB, Russell Allen, se refirió, entre otras cosas, al futuro que le espera con ambas bandas. A este respecto, el californiano comentó:

«No hay planes en este momento, para nada. No veo nada en el futuro cercano. Sé que Michael Romeo está conversando para hacer un disco solista en el que ha estado trabajando y algunas otras cosas y los otros chicos están haciendo lo mismo. No se ha conversado sobre un nuevo álbum, no se ha conversado sobre una nueva gira. Para serte honesto, estoy 100% comprometido con ADRENALINE MOB y de eso me estoy preocupando por ahora. Así que si quieres verme cantar en los próximos años o siempre, lo que sea que dure esto, entonces me verás en MOB, por ahora no hay planes a futuro con SYMPHONY X«.

Recuerda que Allen estará en Santiago para ofrecer un show en el Club Amanda (Los Cobres de Vitacura) junto a los músicos de DELTA Benjamín Lechuga, Nicolás Quinteros y Marcos Sánchez, además del baterista Felipe Cortés. El show comenzará a las 20:30hrs. y las entradas se venden por sistema Puntoticket, tiendas Ripley y Cinemark, además de la boletería del Club Amanda.

Los precios son:

Preventa: $15.000
Día del show: $17.000
VIP con Meet & Greet: $40.000 (sólo 30 cupos, venta online por www.bigstore.cl)
*este ticket incluye credencial del evento + autógrafo y fotografía con Russell Allen

Además de este show íntimo, RUSSELL ALLEN liderará el primer Power Camp para vocalistas, que consiste en un día de entrenamiento donde enseñará su técnica vocal, métodos de ensayo, etc, a un grupo exclusivo de 40 alumnos.

Para inscripciones y más informaciones acerca de esta actividad, los interesados deben realizar sus consultas al e-mail contacto@oregonproducciones.cl

Dos exclusivos eventos tendrá al vocalista de SYMPHONY X y ADRENALINE MOB gracias a Oregon Producciones, quien traerá a Chile a RUSSELL ALLEN el domingo 4 de junio.

El cantante estará en Santiago para ofrecer un show en el Club Amanda (Los Cobres de Vitacura) junto a los músicos de DELTA Benjamín Lechuga, Nicolás Quinteros y Marcos Sánchez, además del baterista Felipe Cortés. El show comenzará a las 20:30hrs. y las entradas se venden por sistema Puntoticket, tiendas Ripley y Cinemark, además de la boletería del Club Amanda.

Los precios son:

Preventa: $15.000
Día del show: $17.000
VIP con Meet & Greet: $40.000 (sólo 30 cupos, venta online por www.bigstore.cl)
*este ticket incluye credencial del evento + autógrafo y fotografía con Russell Allen

Además de este show íntimo, RUSSELL ALLEN liderará el primer Power Camp para vocalistas, que consiste en un día de entrenamiento donde enseñará su técnica vocal, métodos de ensayo, etc, a un grupo exclusivo de 40 alumnos.

Para inscripciones y más informaciones acerca de esta actividad, los interesados deben realizar sus consultas al e-mail contacto@oregonproducciones.cl