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Cerca de mil personas llegaron al Teatro Caupolicán para el cierre de la gira de Rhapsody Of Fire en nuestro país. Los viñamarinos Inferis fueron los encargados de abrir el show del pasado martes 26 de junio.

Fotos Rhapsody Of Fire: Guillermo Salazar
Fotos Inferis: Cristhian Quiroz

Al igual que cuando revisamos su último trabajo en estudio, el sólido “The Frozen Tears Of Angels”, hago el alcance previo a cualquier otra consideración: Rhapsody es una banda que siempre me ha gustado mucho, desde sus épocas del Legendary Tales (1997) con el cassette Samsung con bordes fucsia, tiempo en que uno retrocedía el cassette con el lápiz bic hasta llegar a la notable Warrior Of Ice y lo adelantaba para llegar a la no menos imponente Land Of Immortals, hasta la actualidad, con un último disco que los mostró con ideas frescas y recuperando la mística.

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¿Y porqué hago la aclaración? Porque siento que Rhapsody estaba un poco en deuda con Chile y su público. Primero, porque sólo nos habían visitado una vez, en el ya lejano 2001, instancia en la que tocaron tres veces, incluyendo un inolvidable show como a las 15.00 horas. Pero especialmente porque en el show al que fui (me traiciona la memoria, creo que fue el primero de los tres), efectuado en el Teatro Providencia (me resisto a llamarlo por su siútico nombre actual), Rhapsody se mostró como una buena banda, pero no los ayudó demasiado el sonido y además no quedé 100% convencido por su performance en vivo. OK, la música de Rhapsody posee intrínsecas complejidades para ser ejecutada en vivo, tiene demasiados arreglos y orquestaciones, pero dicho esto, igualmente esperaba más de ese show. Y hasta ahora, el 2010, sentía que Rhapsody (ahora Rhapsody Of Fire) nos debía un show contundente, macizo, y más inolvidable que por el mero hecho de tratarse de su primera visita o por haber tocado en la tarde, cuestión de por sí llamativa.

rof10_bw-05El desafío estaba listo, y para ello contaríamos con un recinto más ad hoc para este tipo de presentaciones, el Teatro Caupolicán, a mi juicio un muy buen sitio para este tipo de espectáculos. Al entrar me impresionó la cantidad de público, yo esperaba unas 2.500 personas, pero fácilmente hubo 3.000 y si me apuran podría decir que unas 3.500. La noche ya comenzaba bien.

Y con gran puntualidad (lo que lamentablemente no se repetiría más tarde), a las 20.00 o’clock saldrían a escena los “Dioses del Amanecer” Bloden Wedd, liderados por su sempiterno referente Dan Elbelman en las voces y guitarra, y que contó con la no menor presencia de Guillermo “Ghee-Yeh” Olivares en la guitarra líder, un tipo ultra carismático y que contagia energía en la escena. En algo menos de treinta minutos Bloden-Wedd mostró ante un entretenido público buena parte de su sólido repertorio, aunque debo confesar que disfruté más su performance en el concierto con Gamma Ray, quizás se haya debido a algunos problemas de sonido, al menos a mí me costaba un poco entender la batería. Y un paréntesis. Yo entiendo que todos hayamos ido a ver a Rhapsody, pero me cuesta entender que ello se traduzca en pedir a Rhapsody en medio del show de Bloden-Wedd (como lo hicieron unos pocos), como si con ello la banda principal fuera a salir más rápido a escena. Por fortuna Bloden-Wedd hizo caso omiso de esto y cerró su show con la gran PowerMetal.cl Power Metal Pride, tema que postula a convertirse en un clásico de la escena nacional.

Luego, el correspondiente juego de luces, las últimas pruebas de sonido, aprovechar un rato para echar la talla con amigos y colegas, para esperar un show que debía empezar poco antes de las 21.00 horas, pero hubo una demora que estuvo al borde de transformarse en excesiva (OK, no fui a ver a Axl Rose, a lo mejor estoy exagerando con lo de la demora, jaja)… hasta que se despliega un bonito telón del “The Frozen Tears Of Angels” (2010) y finalmente a eso de las 21.20 horas se apagan las luces y se rof10_rof-10escuchan los primeros sones de Dar-Kunor, la imponente (aunque algo larga) intro del “Triumph Or Agony” (2006), que incluye el inconfundible vozarrón del gran Christopher “Saruman” Lee… y paulatinamente saldrían a escena Alex Holzwarth, los franceses Patrice Guers y Dominique Leurquin, el figurita de acción Alessandro “Alex” Staropoli y el líder de esta gran banda, el gran Luca Turilli, dando inicio al tema homónimo del señalado disco, Triumph Or Agony, realmente uno de los pocos temas que considero destacables de ese trabajo. A priori no me parecía la mejor decisión para empezar el show, quería que empezaran como comienza el último disco, pero a la larga estuvo bastante bien, máxime cuando salió a escena Fabio Lione, ídolo de la fanaticada, quien realmente comenzó a comerse el escenario, mostrando toda su clase y potencia vocal. Un muy buen inicio del show con una banda que ya a estas tempranas alturas contaba con un público absolutamente entregado.

Sin respiro, Rhapsody no soltó al público, mediante la imponente Knightrider Of Doom, temazo con todas sus letras que abre el Power Of The Dragonflame (2002). Noté a Lione un poquito destemplado en las voces por instantes, pero por fortuna sería el único momento de la noche en que me produciría esa sensación. Ya comenzaba a impresionarme la enorme respuesta del público, es decir, uno supone que la gente que va a este tipo de shows se va a saber las canciones y las va a corear, pero el nivel de intensidad del público resultó muy llamativo y contagioso.

Lione comenzó a pedir que el público se escuchara (algo obviamente retórico porque el público se escuchaba y bastante), para dar inicio a una joya del Dawn Of Victory (2000), la genial Village Of Dwarves. En estudio es un tema muy bueno pero el ambiente y el coro de las 3.500 gargantas le dan un plus gigantesco a este tema en vivo. En un show plagado de excelentes momentos, a gusto personal este fue uno de los mejores.

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Luego vendría una doppietta de temas del discutible Symphony Of Enchanted Lands 2: The Dark Secret (2006), y por suerte serían dos de sus mejores temas, la potente Unholy Warcry y la emotiva Guardiani del Destino, anunciada por Lione como un tema en italiano. Respecto a este último, hay que decir que en lo que se refiere a este tipo de temas (que podríamos denominar como baladas épicas), la banda ha dicho que hay sentimientos que sólo se pueden expresar en su lengua madre, en este caso el italiano, y creo que aciertan, no sólo por la emotividad sino porque creo que en este tipo de temas es donde más se luce la potente voz de Fabio Lione. Digo, el tipo es un gran cantante de Heavy/Power Metal, lo muestra en cada canción, pero cuando más me gusta su voz es en esta clase de temas.

rof10_rof-13Con un público muy pero muy prendido (quiero destacar que en la cancha preferencial había un muchacho algo lesionado que blandía su muleta como si fuera una espada, ¡mis respetos para él!), Lione anuncia un tema de su nuevo disco, y qué tema, On The Way To Ainor, un corte muy old school de los italianos. Un puntito bajo es que me pareció que la guitarra sonó algo baja, pero de todas formas es un tema que arrasó. Punto aparte es la eterna descoordinación que tenemos como público a la hora de aplaudir al ritmo de los temas, siempre nos aceleramos.

Tras esto la banda se tomó un pequeño descanso… excepto el germano Alexander Holzwarth (así presentado por Lione), quien ejecutaría un solo de batería bautizado como Starship Troopers – Drum Solo. Holzwarth es un buen baterista, bastante técnico pero encontré algo tibio el inicio de su solo… pero posteriormente comenzó a tomar vuelo y terminó volándonos la cabeza. Muy aplaudido.

Vuelve la banda a escena y Lione nos anuncia otro de los momentos geniales de la noche…. ¡¡Dawn Of Victory!! Pedazo pero pedazo de tema. La impresionante respuesta del público se vio aderezada además por el hecho de que un fan/hincha, ubicado en la galería a la izquierda del escenario, y ataviado con lo que parecía ser la camiseta de un equipo de fútbol, encendió una bengala roja, iluminando todo el teatro, realmente impresionante y además dándole un contexto muy dawnofvictoriesco al momento, recordé inmediatamente el arte de tapa del disco. Para que dimensionen el nivel de intensidad del show, a estas alturas ya inolvidable y que pagó cualquier deuda anterior.

Señalé una opinión personal anteriormente respecto a que como más me gusta la voz de Lione es en las baladas épicas… y si hay una balada épica de Rhapsody que me vuela la cabeza, esa es Lamento Eroico. Escuchar en vivo la que a mi juicio es una absoluta masterpiece, y tan bien ejecutada, fue un lujo, un gusto, creo que compartido por buena parte de los asistentes. El “urla il tuono… al mio lamento eroico… sorte… consuma la realta´” retumba hasta ahora. Poroto y grande para Lione.

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Hago otra referencia personal y esta vez es vivencial. En este momento del show Fabio Lione anuncia uno de los más grandes temas de Rhapsody, Holy Thunderforce, y vi a varios amigos míos en la parte de adelante… y me fui para adelante a vivir el concierto desde ahí. Creo que la referencia personal es válida por cuanto creo que refleja una sensación general que se vivía en el aire, que estábamos en presencia de un tremendo concierto, a lo mejor no perfecto en ejecución o sonido, pero entretenido y emocionante. En un momento me puse a mirar hacia la galería y la otra parte de la cancha, y la entrega de lo que ya no era público sino que una horda de fans resultó un espectáculo por sí mismo… hasta mosh hubo, imagínense.

rof10_rof-12Desde adelante también viví uno de mis temas favoritos de The Frozen Tears Of Angels, la excelente intro Dark Frozen World más la muy metalera Sea Of Fate. Aunque no sonó todo lo fuerte que hubiese querido, el riff inicial de Luca Turilli literalmente voló la cabeza de varios. ¡Temazo! Y tras éste, la banda se toma un nuevo respiro y dejó en escena a Patrice Guers, bajista francés, un tipo realmente simpático y sencillo y no por ello menos talentoso. El tipo dio una pequeña clínica de distintas técnicas para tocar el bajo (en un solo denominado Dark Prophecy – Bass solo), ganándose los merecidos aplausos del respetable.

Ya acercándonos al final, en realidad para terminar la primera parte del show, vendría otro temón y muy cantado por el público, The March Of The Swordmaster, a estas alturas el Monumental ya era una fiesta total. Tras aproximadamente una hora y veinte minutos, Rhapsody Of Fire se despediría por primera vez en la noche.

Tras un breve encore, saldría a escena Alex Staropoli, quien bajo una luz muy tenue, con su teclado dio inicio al penúltimo tema de la noche, The Frozen Tears Of Angels, un estupendo tema de su último y homónimo trabajo en estudio, pero que creo que perdió un poquito de fuerza en vivo. A lo mejor era el momento para recordar algo del Legendary Tales, pero bueno, quizás es quejarse de lleno porque el show ya era bastante intenso.

Nuevamente Rhapsody se despide, pero el clamor popular lo exigía… el “E-ME-RALD SWORD! E-ME-RALD SWORD!” pasó de sonar como solicitud a una verdadera demanda. En el fondo todos sabíamos que la tenían que tocar, pero igual la exigimos… y vuelve a escena el sexteto a tocar el que, para mí, es simplemente uno de los mejores temas de Power Metal de todos los tiempos, Emerald Sword. Me parece un tema no sólo brillante y genial, sino que además en vivo funciona perfecto, y que me obligó a irme nuevamente para adelante a corearla completa junto a la muchachada del staff de la página y otros amigos, un momento realmente emocionante, entretenido y que se convirtió en el highlight de la jornada. Así, y tras una hora y treinta y cinco minutos aproximadamente, y luego de apuntar sus instrumentos al cielo, cual espadas, Rhapsody se despide de un extasiado público, que los aplaudió (me incluyo, soy público) a rabiar. Reverencia para adelante y luego de espaldas al público, para que la estupenda, rubia y muy simpática (je) novia de Luca Turilli les tomara un par de fotos con el público atrás.

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Siento que, a pesar de que los dos discos que más me gustan (Symphony Of Enchanted Lands (1998) y Dawn Of Victory (2000)) fueron lanzados precisamente en el período en que nos tocó verlos en Chile por primera -y hasta esa época única- vez, hoy son una mucho mejor banda, con un desempeño en vivo que supera con creces lo que brindaron el año 2001. Se vio una banda con una puesta en escena muy sobria y agradable (tanto en las luces como en el escenario mismo), con un Lione superlativo, y que en su versión 2010 alcanzó, para mi gusto, el más alto nivel como banda de toda su carrera. Me parece, en resumen, que es uno de los grandes números de este 2010 que ya se nos va, y que paga, con reajustes, intereses y costas, la deuda que mantenía Rhapsody con el tremendo público chileno. ¡¡Gloria, gloria perpetua!!

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Setlist de Bloden-Wedd:

1. Lone Runner
2. 7th Gate
3. Eye Of Horus
4. Made Of Steel
5. Power Metal Pride

Setlist de Rhapsody Of Fire:

1. Dar-Kunor (Intro)
2. Triumph Or Agony
3. Knightrider of Doom
4. The Village of Dwarves
5. Unholy Warcry
6. Guardiani Del Destino
7. On The Way To Ainor
8. Starship Troopers – Drum Solo
9. Dawn of Victory
10. Lamento Eroico
11. Holy Thunderforce
12. Dark Frozen World (Intro)
13. Sea of Fate
14. Dark Prophecy – Bass Solo
15. March of the Swordmaster
Encore
16. The Frozen Tears of Angels
17. Emerald Sword

REVISA LA GALERÍA DE FOTOS DEL CONCIERTO

Al igual que cuando revisamos su último trabajo en estudio, el sólido “The Frozen Tears Of Angels”, hago el alcance previo a cualquier otra consideración: Rhapsody es una banda que siempre me ha gustado mucho, desde sus épocas del Legendary Tales (1997) con el cassette Samsung con bordes fucsia, tiempo en que uno retrocedía el cassette con el lápiz bic hasta llegar a la notable Warrior Of Ice y lo adelantaba para llegar a la no menos imponente Land Of Immortals, hasta la actualidad, con un último disco que los mostró con ideas frescas y recuperando la mística.

¿Y porqué hago la aclaración? Porque siento que Rhapsody estaba un poco en deuda con Chile y su público. Primero, porque sólo nos habían visitado una vez, en el ya lejano 2001, instancia en la que tocaron tres veces, incluyendo un inolvidable show como a las 15.00 horas. Pero especialmente porque en el show al que fui (me traiciona la memoria, creo que fue el primero de los tres), efectuado en el Teatro Providencia (me resisto a llamarlo por su siútico nombre actual), Rhapsody se mostró como una buena banda, pero no los ayudó demasiado el sonido y además no quedé 100% convencido por su performance en vivo. OK, la música de Rhapsody posee intrínsecas complejidades para ser ejecutada en vivo, tiene demasiados arreglos y orquestaciones, pero dicho esto, igualmente esperaba más de ese show. Y hasta ahora, el 2010, sentía que Rhapsody (ahora Rhapsody Of Fire) nos debía un show contundente, macizo, y más inolvidable que por el mero hecho de tratarse de su primera visita o por haber tocado en la tarde, cuestión de por sí llamativa.

El desafío estaba listo, y para ello contaríamos con un recinto más ad hoc para este tipo de presentaciones, el Teatro Caupolicán, a mi juicio un muy buen sitio para este tipo de espectáculos. Al entrar me impresionó la cantidad de público, yo esperaba unas 2.500 personas, pero fácilmente hubo 3.000 y si me apuran podría decir que unas 3.500. La noche ya comenzaba bien.

Y con gran puntualidad (lo que lamentablemente no se repetiría más tarde), a las 20.00 o’clock saldrían a escena los “Dioses del Amanecer” Bloden Wedd, liderados por su sempiterno referente Dan Elbelman en las voces y guitarra, y que contó con la no menor presencia de Guillermo “Ghee-Yeh” Olivares en la guitarra líder, un tipo ultra carismático y que contagia energía en la escena. En algo menos de treinta minutos Bloden-Wedd mostró ante un entretenido público buena parte de su sólido repertorio, aunque debo confesar que disfruté más su performance en el concierto con Gamma Ray, quizás se haya debido a algunos problemas de sonido, al menos a mí me costaba un poco entender la batería. Y un paréntesis. Yo entiendo que todos hayamos ido a ver a Rhapsody, pero me cuesta entender que ello se traduzca en pedir a Rhapsody en medio del show de Bloden-Wedd (como lo hicieron unos pocos), como si con ello la banda principal fuera a salir más rápido a escena. Por fortuna Bloden-Wedd hizo caso omiso de esto y cerró su show con la gran PowerMetal.cl Power Metal Pride, tema que postula a convertirse en un clásico de la escena nacional.

Luego, el correspondiente juego de luces, las últimas pruebas de sonido, aprovechar un rato para echar la talla con amigos y colegas, para esperar un show que debía empezar poco antes de las 21.00 horas, pero hubo una demora que estuvo al borde de transformarse en excesiva (OK, no fui a ver a Axl Rose, a lo mejor estoy exagerando con lo de la demora, jaja)… hasta que se despliega un bonito telón del “The Frozen Tears Of Angels” (2010) y finalmente a eso de las 21.20 horas se apagan las luces y se escuchan los primeros sones de Dar-Kunor, la imponente (aunque algo larga) intro del “Triumph Or Agony” (2006), que incluye el inconfundible vozarrón del gran Christopher “Saruman” Lee… y paulatinamente saldrían a escena Alex Holzwarth, los franceses Patrice Guers y Dominique Leurquin, el figurita de acción Alessandro “Alex” Staropoli y el líder de esta gran banda, el gran Luca Turilli, dando inicio al tema homónimo del señalado disco, Triumph Or Agony, realmente uno de los pocos temas que considero destacables de ese trabajo. A priori no me parecía la mejor decisión para empezar el show, quería que empezaran como comienza el último disco, pero a la larga estuvo bastante bien, máxime cuando salió a escena Fabio Lione, ídolo de la fanaticada, quien realmente comenzó a comerse el escenario, mostrando toda su clase y potencia vocal. Un muy buen inicio del show con una banda que ya a estas tempranas alturas contaba con un público absolutamente entregado.

Sin respiro, Rhapsody no soltó al público, mediante la imponente Knightrider Of Doom, temazo con todas sus letras que abre el Power Of The Dragonflame (2002). Noté a Lione un poquito destemplado en las voces por instantes, pero por fortuna sería el único momento de la noche en que me produciría esa sensación. Ya comenzaba a impresionarme la enorme respuesta del público, es decir, uno supone que la gente que va a este tipo de shows se va a saber las canciones y las va a corear, pero el nivel de intensidad del público resultó muy llamativo y contagioso.

Lione comenzó a pedir que el público se escuchara (algo obviamente retórico porque el público se escuchaba y bastante), para dar inicio a una joya del Dawn Of Victory (2000), la genial Village Of Dwarves. En estudio es un tema muy bueno pero el ambiente y el coro de las 3.500 gargantas le dan un plus gigantesco a este tema en vivo. En un show plagado de excelentes momentos, a gusto personal este fue uno de los mejores.

Luego vendría una doppieta de temas del discutible Symphony Of Enchanted Lands 2: The Dark Secret (2006), y por suerte serían dos de sus mejores temas, la potente Unholy Warcry y la emotiva Guardiani del Destino, anunciada por Lione como un tema en italiano. Respecto a este último, hay que decir que en lo que se refiere a este tipo de temas (que podríamos denominar como baladas épicas), la banda ha dicho que hay sentimientos que sólo se pueden expresar en su lengua madre, en este caso el italiano, y creo que aciertan, no sólo por la emotividad sino porque creo que en este tipo de temas es donde más se luce la potente voz de Fabio Lione. Digo, el tipo es un gran cantante de Heavy/Power Metal, lo muestra en cada canción, pero cuando más me gusta su voz es en esta clase de temas.

Con un público muy pero muy prendido (quiero destacar que en la cancha VIP había un muchacho algo lesionado que blandía su muleta como si fuera una espada, ¡mis respetos para él!), Lione anuncia un tema de su nuevo disco, y qué tema, On The Way To Ainor, un corte muy old school de los italianos. Un puntito bajo es que me pareció que la guitarra sonó algo baja, pero de todas formas es un tema que arrasó. Punto aparte es la eterna descoordinación que tenemos como público a la hora de aplaudir al ritmo de los temas, siempre nos aceleramos.

Tras esto la banda se tomó un pequeño descanso… excepto el germano Alexander Holzwarth (así presentado por Lione), quien ejecutaría un solo de batería bautizado como Starship Troopers – Drum Solo. Holzwarth es un buen baterista, bastante técnico pero encontré algo tibio el inicio de su solo… pero posteriormente comenzó a tomar vuelo y terminó volándonos la cabeza. Muy aplaudido.

Vuelve la banda a escena y Lione nos anuncia otro de los momentos geniales de la noche…. ¡¡Dawn Of Victory!! Pedazo pero pedazo de tema. La impresionante respuesta del público se vio aderezada además por el hecho de que un fan/hincha, ubicado en la galería a la izquierda del escenario, y ataviado con lo que parecía ser la camiseta de un equipo de fútbol, encendió una bengala roja, iluminando todo el teatro, realmente impresionante y además dándole un contexto muy dawnofvictoriesco al momento, recordé inmediatamente el arte de tapa del disco. Para que dimensionen el nivel de intensidad del show, a estas alturas ya inolvidable y que pagó cualquier deuda anterior.

Señalé una opinión personal anteriormente respecto a que como más me gusta la voz de Lione es en las baladas épicas… y si hay una balada épica de Rhapsody que me vuela la cabeza, esa es Lamento Eroico. Escuchar en vivo la que a mi juicio es una absoluta masterpiece, y tan bien ejecutada, fue un lujo, un gusto, creo que compartido por buena parte de los asistentes. El “urla il tuono… al mio lamento eroico… sorte… consuma la realta´” retumba hasta ahora. Poroto y grande para Lione.

Hago otra referencia personal y esta vez es vivencial. En este momento del show Fabio Lione anuncia uno de los más grandes temas de Rhapsody, Holy Thunderforce, y vi a varios amigos míos en la parte de adelante… y me fui para adelante a vivir el concierto desde ahí. Creo que la referencia personal es válida por cuanto creo que refleja una sensación general que se vivía en el aire, que estábamos en presencia de un tremendo concierto, a lo mejor no perfecto en ejecución o sonido, pero entretenido y emocionante. En un momento me puse a mirar hacia la galería y la otra parte de la cancha, y la entrega de lo que ya no era público sino que una horda de fans resultó un espectáculo por sí mismo… hasta mosh hubo, imagínense.

Desde adelante también viví uno de mis temas favoritos de The Frozen Tears Of Angels, la excelente intro Dark Frozen World más la muy metalera Sea Of Fate. Aunque no sonó todo lo fuerte que hubiese querido, el riff inicial de Luca Turilli literalmente voló la cabeza de varios. ¡Temazo! Y tras éste, la banda se toma un nuevo respiro y dejó en escena a Patrice Guers, bajista francés, un tipo realmente simpático y sencillo y no por ello menos talentoso. El tipo dio una pequeña clínica de distintas técnicas para tocar el bajo (en un solo denominado Dark Prophecy – Bass solo), ganándose los merecidos aplausos del respetable.

Ya acercándonos al final, en realidad para terminar la primera parte del show, vendría otro temón y muy cantado por el público, The March Of The Swordmaster, a estas alturas el Monumental ya era una fiesta total. Tras aproximadamente una hora y veinte minutos, Rhapsody Of Fire se despediría por primera vez en la noche.

Tras un breve encore, saldría a escena Alex Staropoli, quien bajo una luz muy tenue, con su teclado dio inicio al penúltimo tema de la noche, The Frozen Tears Of Angels, un estupendo tema de su último y homónimo trabajo en estudio, pero que creo que perdió un poquito de fuerza en vivo. A lo mejor era el momento para recordar algo del Legendary Tales, pero bueno, quizás es quejarse de lleno porque el show ya era bastante intenso.

Nuevamente Rhapsody se despide, pero el clamor popular lo exigía… el “E-ME-RALD SWORD! E-ME-RALD SWORD!” pasó de sonar como solicitud a una verdadera demanda. En el fondo todos sabíamos que la tenían que tocar, pero igual la exigimos… y vuelve a escena el sexteto a tocar el que, para mí, es simplemente uno de los mejores temas de Power Metal de todos los tiempos, Emerald Sword. Me parece un tema no sólo brillante y genial, sino que además en vivo funciona perfecto, y que me obligó a irme nuevamente para adelante a corearla completa junto a la muchachada del staff de la página y otros amigos, un momento realmente emocionante, entretenido y que se convirtió en el highlight de la jornada. Así, y tras una hora y treinta y cinco minutos aproximadamente, y luego de apuntar sus instrumentos al cielo, cual espadas, Rhapsody se despide de un extasiado público, que los aplaudió (me incluyo, soy público) a rabiar. Reverencia para adelante y luego de espaldas al público, para que la estupenda, rubia y muy simpática (je) novia de Luca Turilli les tomara un par de fotos con el público atrás.

Siento que, a pesar de que los dos discos que más me gustan (Symphony Of Enchanted Lands (1998) y Dawn Of Victory (2000)) fueron lanzados precisamente en el período en que nos tocó verlos en Chile por primera -y hasta esa época única- vez, hoy son una mucho mejor banda, con un desempeño en vivo que supera con creces lo que brindaron el año 2001. Se vio una banda con una puesta en escena muy sobria y agradable (tanto en las luces como en el escenario mismo), con un Lione superlativo, y que en su versión 2010 alcanzó, para mi gusto, el más alto nivel como banda de toda su carrera. Me parece, en resumen, que es uno de los grandes números de este 2010 que ya se nos va, y que paga, con reajustes, intereses y costas, la deuda que mantenía Rhapsody con el tremendo público chileno. ¡¡Gloria, gloria perpetua!!

Tracklist de Bloden-Wedd:

1) Lone Runner

2) 7th Gate

3) Eye Of Horus

4) Made Of Steel

5) Power Metal Pride

Tracklist de Rhapsody Of Fire:

1) Dar-Kunor (Intro)

2) Triumph Or Agony

3) Knightrider of Doom

4) The Village of Dwarves

5) Unholy Warcry

6) Guardiani Del Destino

7) On The Way To Ainor

8) Starship Troopers – Drum Solo

9) Dawn of Victory

10) Lamento Eroico

11) Holy Thunderforce

12) Dark Frozen World (Intro)

13) Sea of Fate

14) Dark Prophecy – Bass Solo

15) March of the Swordmaster

Encore

16) The Frozen Tears of Angels

17) Emerald Sword

Rhapsody es otra cosa………otro nivel de música y otra frecuencia de llegada con los fans…..la verdad es que sólo recuerdo en la noche del memorable concierto de Iron Maiden en enero, a otros fans que cantaran igual de fuerte y TODOS los temas….increíble….lo mejor de todo es que Chile es el único país donde ellos (y probablemente es una marca mundial) han hecho 3 conciertos en 26 horas….eso es por algo, es un importante logro de todos los que apoyaron el concierto, ya sea asistiendo y sacando plata hasta de donde no había, o corriendo la voz que Rhapsody venía, que había un recital extra, lo de los autógrafos, etc, aunque no hayan podido asistir, ya que ese apoyo es igual de importante…..grande los fans chilenos del PowerMetal!!! Rhapsody jamás se olvidará de Chile!!!

Era un tarde lluviosa y algo fría, el entorno del Teatro Providencia invitaba a la reflexión de asistir al último concierto de Rhapsody en Chile, mezcla de alegría y nostalgia, porque se sabía que los anteriores habían sido bacanes e inolvidables…la ansiedad por entrar se notaba en la presión que se hacía sobre la puerta, los que estaban adelante se deben acordar bien…….bueno, todo esto hacía olvidar la lluvia…y se notó porque algunos que entraron estaban harto pasados a lluvia(!)….un vez dentro, la espera se llenaba con la música de fondo, que muchos coreaban….algo de Dream Theater entre otras cosas…hasta que a las 20:00 hrs aproximadamente, llega el momento de la gran banda nacional Bloden-Wedd, que impresionaron a la audiencia con temas de otros discos y algo del que viene, del «Raging Planet»….antes que empezaran había algunos coreando «Rhapsody, Rhapsody» pero apenas comenzaron con el 1er tema….el silencio fue total y el respeto hacia los compatriotas fue completo, como tiene que ser….realmente no es porque sean chilenos, pero esta es una banda espectacular, claro que tienen futuro y claro que pronto darán que hablar afuera de Chile, el sonido fue impecable, la voz se escuchó muy bien y la batería sonó muy sólida… simplemente excelente! Y así se hizo notar porque fueron despedidos entre aplausos y ovación cerrada!

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Ahora vanían las típicas pruebas de sonido e instrumentos, micrófono etc etc hasta que casi exactamente a las 21:00 hrs se apagan las luces al público, sale el humo del escenario, y la intro de LUX TRIUMPHANS rompe el silencio con esa increíble furia épica en estilo operático similar a «Carmina Burana» de Orff……entra Alex Holzwarth entre aplausos y ovación…luego Alessandro, Dominique, Alex Staropoli y Luca….júbilo total fue la antesala para los primeros acordes de Dawn of Victory que se sintieron como una horda furiosa de guerreros entrando al campo de batalla……..»Fire is raging on the battlefield….» cantaba Fabio entrando casi al justo para las voces……..todos cantaban todas y cada una de las letras del tema….lamentablemente Luca tuvo un pequeño problema con la guitarra (le cambiaron la toma inalámbrica por un cable) pero el sonido era excelente y el ambiente un total estruendo! sin interrupción alguna entramos a The Last Winged Unicorn, muy bien lograda…..el sonido también era muy bueno salvo unos pequeños problemas nuevamente con Luca y uno de los amplificadores «Marshall»…….a continuación los saludos de Fabio al público y algo increíbe se venía: The Village of Dwarves toda una sorpresa en el Tracklist hasta antes del primer concierto en Chile!.

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Era luego el turno de recordar algo del álbum «Symphony of enchanted Lands», con el excelente tema Wisdom of the Kings! a esas alturas ya todos notaban que esta banda de guerreros italianos realmente toca en vivo y con un desplante escénico muy interesante y potente……..a continuación el profesor de batería (lo sabían?) Alex Holzwarth nos entretiene con un solo excelentemente bien ejecutado pero no excesivamente virtuoso, yo creo que puede dar mucho más pero probablemente no es de los músicos que les guste mucho demostrar lo que son, o probablemente el cansancio de los recientes dos conciertos anteriores hacía que cuidara las fuerzas, porque para ser baterista de Rhapsody hay que tener más que resistencia! bueno, siguiendo con los músicos, creo que Alex Staropoli tampoco demostró todo lo que puede hacer, marcó y ejecutó muy bien las partes de teclados pero un solo no habría estado de más no? había bastantes partes envasadas de teclados y arreglos orquestales que yo como comentario constructivo las trataría de hacer más en vivo…claro está, la calidad de Alex como músico clásico con estudios nadie la pone a prueba, Alessandro es un maestro en el bajo….para tener uno de 5 cuerdas y notarse en todas las escalas sin interrumpir a los instrumentos de la melodía es algo interesante y meritorio, es un gran músico, respecto a Luca…..bueno, maestro! es un excelente guitarrista que no hace nada más de la cuenta porque no le gusta sobreexponerse ya que al él le gusta mucho más componer que ser guitarrista….siempre lo ha dicho en las entrevistas y es un dato interesante…..bueno, Fabio Lione es un GRAN vocalista, no del tipo agudo sin potencia, sino que se maneja bien en todos los tonos, tiene mucho recursos de voces desgarradas, gritos, tonos medios que lo hacen muy completo….hago notar que no había voces pregrabadas de él como algunos asistentes han comentado, en algunos temas el delay de voces estaba «muy marcado», nada más. En resumen, Rhapsody es un tremendo grupo de instrumentistas y grandes MÚSICOS ante todo!

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Bueno, volviendo al concierto….ahora era el turno de un temazo del Dawn of Victory…Dargor, Shadowlord of the Black Mountain …….algunas palabras de Fabio al público, para seguir la batalla con una excelente interpretación del 2° tema más extenso del último álbum The bloody rage of the Titans, es toda una epopeya escucharlo en vivo! es destacable que una canción tan extensa y algo progresiva haya sido tan bien escuchada por todos y con tanta energía!…bueno, antes de cerrar la primera parte del concierto venía el tema favorito de Fabio Lione Eternal Glory, para terminar con Riding the Winds of Eternity y, los músicos salían entre una ovación espectacular pero tranquila, porque todos sabíamos que iban a volver…….

Y cómo no! era el momento preciso para entrar nuevamente con la apertura del Symphony of Enchanted Lands….Epicus Furor, que aunque es una intro operática era impresionante ver como todos la cantaban….bueno, al igual que en el álbum, entraban a continuación los acordes de la canción favorita de Rhapsody, según la hermandad PowerMetal.cl: Emerald Sword ….sólo recuerdo que ese momento fue Energía….las revoluciones estaban a 1000 y perfectamente se podría afirmar que ellos como persona nunca lo van a olvidar, porque fue sin duda el climax de la jornada y quizá de muchos conciertos! ….bueno, la emotiva canción Symphony of Enchanted Lands se encargó de volvernos a la realidad con una emotiva y excelente interpretación de Fabio en las partes lentas…este tema representa muy bien la calidad de composición de Rhapsody, tiene partes tristes, épicas y mucha fuerza, es de por sí una historia completa…..lamentablemente el concierto tenía una duración finita, así que se produce la segunda retirada de los músicos, entre los aplausos totales de la audiencia……

rhap9La última canción de la jornada no podía ser otra que el gran himno de Rhapsody a su principal característica: la FUERZA y qué menos que Holy Thunderforce para cerrar el ciclo de batallas en Chile y dejar a toda una comunidad metalera de verdad invitada a esperar el próximo álbum «The Great Battle»….

Claro está, objetivemente tengo que decir que faltó un tema del Legendary Tales en la última jornada, de todas maneras! Rage of the Winter o Land of Immortals, también echamos de menos motivos del álbum al fondo del escenario, un lienzo que sea…..el sonido estuvo muy bueno y la iluminación más que excelente, tanto que hizo olvidar la falta del cover art del Dawn of Victory! Respecto a lo envasado del algunos temas, para suplir voces operáticas era necesario, aunque ya anteriormente dijimos que como crítica constructiva Alex Staropoli debería ocupar más sintetizadores para dar mejor sensación de tocata en vivo….

Gracias a Rhapsody por su lealtad demostrada al hacer flamear tantas banderas chilenas, sobretodo la última que pusieron sobre la batería que era tan grande como los recuerdos que nos llevamos todos (incluidos ellos porsupuesto) de estos inéditos 3 conciertos seguidos en menos de 26 horas…………., una gran noche de PowerMetal sinfónico y épico……grande Rhapsody, grande los Fans chilenos! Take your own EMERALD SWORD!!!

Setlist:

1. Lux Triumphans
2. Dawn of Victory
3. The Last Winged Unicorn
4. The Village of Dwarves
5. Wisdom of the Kings
6. Dargor, shadowlord of the black mountains
7. The bloody rage of the Titans
8. Eternal Glory
9. Riding the Winds of Eternity
10. Epicus Furor
11. Emerald Sword
12. Symphony of Enchanted Lands
13. Holy Thunderforce