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Fue uno de los primeros shows en postergarse, pero hoy ya tiene nueva fecha. El RHAPSODY de Luca Turilli, Fabio Lione Alex Holzwarth, Dominique Leurquin y Patrice Guers tocará finalmente en Chile el sábado 3 de octubre.

La apertura del concierto en el Teatro Caupolicán estará a cargo de los chilenos RESILIENCE, powermetaleros que han sido destacados en revistas de México y España, quienes además han trabajado con el sello norteamericano Digmetal World, presentándose en calidad de headliner en connotados festivales en Colombia.

Si ya tenías tu entrada al show, ésta sigue siendo válida para la nueva fecha. Si todavía no la tienes, puedes adquirirla en Puntoticket.com y centros habilitados en el Teatro Oriente (Pedro de Valdivia #99, Providencia), PuntoTicket Store (Padre Mariano #236 local 102, Providencia y en Mall Parque Arauco Piso 2, Local 649, Las Condes), tiendas Hites y Cinemark que puedes revisar aquí.

Los precios son:

Cancha: $29.000
Platea: $29.000
Palco Numerado: AGOTADO
Palco Meet&Greet Numerado: AGOTADO

Sin cargo por servicio y sólo pagando en efectivo en tiendas The Knife (Eurocentro) y Rock Music (Portal Lyon).

Tras recibir muchas críticas por la campaña crowfunding con la que TURILLI / LIONE RHAPSODY esperaba reunir fondos para soportar la difícil situación económica en la que quedaron tras las cancelaciones recientes, la banda decidió hacer una declaración en la que, además, afirman que donarán todos los aportes que recibieron a la Cruz Roja de Italia.

«Queridos amigos:

Como muchos de ustedes saben, los últimos 3 días viajamos desde México y no sabíamos qué tan mala había sido la situación en Italia Vimos a muchas bandas comenzar una campaña de GoFundMe y simplemente hicimos lo mismo.

Una vez que regresamos a Italia, no podíamos creer lo que veíamos y justo entonces nos dimos cuenta de la situación de emergencia que enfrenta nuestro país y la gran cantidad de muertes y personas infectadas. En retrospectiva, tomamos una decisión equivocada al comenzar esta campaña y entendemos algunas de sus reacciones, lamentamos eso. Intentaremos encontrar otra solución para cubrir las pérdidas de nuestro recorrido pospuesto. ¡Seguramente ahora hay otras prioridades que necesitan nuestra ayuda!

Teniendo en cuenta todo esto, decidimos donar el 100% de todos los ingresos de la campaña GoFundMe a la Cruz Roja italiana para apoyar la lucha contra esta emergencia mundial y ayudar a nuestros valientes médicos, esos verdaderos héroes que arriesgan y pierden la vida a diario. base para todos nosotros.

Apoyémoslos de todas las formas posibles. ¡¡Los amo a todos!! En cuanto a nuestros más queridos seguidores, estamos pensando en una forma de recompensarlos y agradecerles por su ayuda»

 

Igual a como lo hicieron para lanzar su disco «Zero Gravity», TURILLI / LIONE RHAPSODY lanzó una campaña crowfunding para poder enfrentar la situación en la que quedaron, tras las cancelaciones de sus shows en Latinoamérica (incluido el de Chile), por la crisis sanitaria mundial que estamos viviendo.

El mensaje con que invitan a apoyarlos es el siguiente:

«Hola amigos:

Estamos en grandes problemas. Como todos saben, la pandemia mundial de COVID-19 ha estado causando estragos en la vida de casi todos, y nuestra banda es solo otra de miles en la industria de giras afectadas por ella. Nos hemos visto obligados a posponer nuestra gira por América Latina después de dos fechas, así como la próxima gira europea que se realizaría en los meses de Abril y Mayo.

Debido a estas cancelaciones, hemos perdido una enorme cantidad de dinero en vuelos no reembolsables, ya que no podemos recuperar el dinero para los vuelos, aunque no se nos permite ingresar a varios países, ya que somos italianos. Por esto, creamos esta campaña de GoFundMe para solicitar su ayuda. Si no pueden participar en esto, está perfectamente bien. Pero si pueden, le agradeceríamos cualquier tipo de contribución que puedan hacer para ayudarnos a volver a ponernos de pie y continuar, poder reprogramar la gira latinoamericana adecuadamente y brindarles la música que aman en un concierto en vivo, experiencia que no olvidarán.

Lo más importante de todo, esperamos que todos se mantengan seguros y tranquilos durante este difícil momento. El mundo superará esta pandemia y, finalmente, la vida volverá a la normalidad.

Todo lo mejor y desde el fondo de nuestros corazones, ¡un sincero agradecimiento!
Luca, Fabio, Patrice, Dominique, Alex«

Los interesados en ayudar a TURILLI / LIONE RHAPSODY pueden hacerlo entrando aquí.

The FanLab ha confirmado que el concierto de TURILLI / LIONE RHAPSODY, programado para el próximo Domingo 22 de marzo en el Teatro Caupolicán, será reprogramado para la segunda mitad de este año debido a la contingencia sanitaria actual. En todo caso, la producción informa que las entradas emitidas serán válidas para la nueva fecha.

La banda comunica:
“Nos entristece anunciar que pospondremos el resto de nuestra gira latinoamericana debido al Covid-19”

Para quienes no acepten esperar las nuevas fechas del tour de esta gran banda italiana y deseen solicitar la devolución de su entrada, deben seguir estas indicaciones:

  1. Si realizó la compra de forma presencial o ya retiró sus entradas y desea solicitar la devolución de su dinero, por favor acercarse con su entrada (debe estar completa) a cualquiera de nuestros puntos de venta habilitados a desde el martes 17 de marzo hasta el 17 de mayo.
  2. Aquellas personas que no hayan retirado sus entradas o tenga modalidad E-ticket y deseen la devolución del dinero, debe escribir al correo ayuda@puntoticket.cl con todos los antecedentes de la compra. La devolución del dinero, se realizará a través del mismo medio por el cual compraron, en un plazo aproximado de 25 días hábiles.
  3. Si la compra fue realizada de forma presencial en Tiendas Hites y desea la devolución del dinero, debe acercarse al mismo lugar en donde la adquirió, presentando la boleta y la entrada (debe estar completa).

Otro de los grandes conciertos que llegan este marzo es el de RHAPSODY, comandados por Luca Turilli y Fabio Lione, los que se presentan el domingo 22 del presente mes en el Teatro Caupolicán, mismo recinto que repletaron por dos años consecutivos el 2017 y 2018.

La impaciencia de los fans por saber qué canciones tocarán en su gira por Latinoamérica hizo que los italianos publicaran un post con el setlist que tienen preparado para nuestro continente. «¡Hemos recibido un montón de mensajes sobre la lista de canciones que los fanáticos en Sudamérica quieren escuchar! Así que hemos decidido crear un setlist que incluya canciones de nuestro último álbum ‘Zero Gravity’ y muchos clásicos de RHAPSODY. ¡Estamos ansiosos por empezar nuestra gira latinoamericana la próxima semana en Guadalajara, México!». 

Con esas palabras dieron paso a la imagen que puedes ver a continuación, con los temas que interpretarán en Santiago:

Recuerda que si ya tienes tu entrada, entonces podrás participar por un Meet & Greet con TURILLI/LIONE RHAPSODY este 22 de marzo. Sólo debes enviar un correo a concurso@powermetal.cl con el asunto «MG Rhapsody» e incluir los siguientes datos:

  • Nombre Completo
  • RUT
  • Número de Ticket (se encuentra al reverso)

La apertura del concierto estará a cargo de los chilenos RESILIENCE, powermetaleros que han sido destacados en revistas de México y España, quienes además han trabajado con el sello norteamericano Digmetal World, presentándose en calidad de headliner en connotados festivales en Colombia.

Si todavía no tienes tu entrada para ver a TURILLI/LIONE RHAPSODY en Chile, puedes encontrarlas en Puntoticket.com y centros habilitados en el Teatro Oriente (Pedro de Valdivia #99, Providencia), PuntoTicket Store (Padre Mariano #236 local 102, Providencia y en Mall Parque Arauco Piso 2, Local 649, Las Condes), tiendas Hites y Cinemark que puedes revisar aquí.

Los precios de las entradas son:

Cancha: $29.000
Platea: $29.000
Palco Numerado: AGOTADO
Palco Meet&Greet Numerado: AGOTADO

Sin cargo por servicio y sólo pagando en efectivo en tiendas The Knife (Eurocentro) y Rock Music (Portal Lyon).

Luca Turilli, Fabio Lione, Patrick Guers, Alex Holzwarth y Dominic Leurquin dan vida a esta nueva versión de RHAPSODY, que en julio lanzó su álbum de estudio titulado «Zero Gravity».

Estamos aproximadamente a 1 mes y medio de tener al RHAPSODY de Fabio Lione y Luca Turilli en el Teatro Caupolicán, mismo recinto que repletaron por dos años consecutivos el 2017 y 2018.

Si ya tienes tu entrada, entonces podrás participar por un Meet & Greet con la banda, que se presentará en Santiago el 22 de marzo. Sólo debes enviar un correo a concurso@powermetal.cl con el asunto «MG Rhapsody» e incluir los siguientes datos:

  • Nombre Completo
  • RUT
  • Número de Ticket (se encuentra al reverso)

La apertura del concierto estará a cargo de los chilenos RESILIENCE, powermetaleros que han sido destacados en revistas de México y España, quienes además han trabajado con el sello norteamericano Digmetal World, presentándose en calidad de headliner en connotados festivales en Colombia.

Si todavía no tienes tu entrada para ver a TURILLI/LIONE RHAPSODY en Chile, puedes encontrarlas en Puntoticket.com y centros habilitados en el Teatro Oriente (Pedro de Valdivia #99, Providencia), PuntoTicket Store (Padre Mariano #236 local 102, Providencia y en Mall Parque Arauco Piso 2, Local 649, Las Condes), tiendas Hites y Cinemark que puedes revisar aquí.

Los precios de las entradas son:

Cancha: $29.000
Platea: $29.000
Palco Numerado: AGOTADO
Palco Meet&Greet Numerado: AGOTADO

Sin cargo por servicio y sólo pagando en efectivo en tiendas The Knife (Eurocentro) y Rock Music (Portal Lyon).

Luca Turilli, Fabio Lione, Patrick Guers, Alex Holzwarth y Dominic Leurquin dan vida a esta nueva versión de RHAPSODY, que en julio lanzó su álbum de estudio titulado «Zero Gravity».

La década para Luca Turilli y Fabio Lione terminó en lo más alto, con una gira de despedida del Rhapsody de siempre y el lanzamiento de Zero Gravity (Rebirth and Evolution), el disco más atrevido de los italianos en términos de exploración, sonido, mensajes e innovaciones. 

Como lo anunciara Luca Turilli en una entrevista previa con PowerMetal.cl, Turilli/Lione Rhapsody volverá a Chile ese 22 de marzo no solo para enseñar este material nuevo de una banda que siempre quisieron llamar Zero Gravity, sino también para regalar muchos clásicos del ciclo anterior. 

A continuación, es Fabio Lione quien responde algunas preguntas a PowerMetal.cl, incluyendo algunas primicias sobre sus razones para haber salido del Rhapsody of Fire de Alex Staropoli, y haber vuelto a cantar con Turilli. 

Por Jorge Ciudad

Fabio, el año pasado lanzaron Zero Gravity (Rebirth & Evolution), y ya pudieron hacer algunos shows en su promoción. ¿Cuán diferente ha sido para esta experiencia, tras la gira de despedida de Rhapsody que finalizó en 2018? Es la misma alineación, pero definitivamente bajo una nueva forma de hacer música…

Es diferente, porque la última gira había sido como una suerte de despedida del antiguo estilo de Rhapsody, de las letras fantasiosas, medievales, de las sagas y todo eso, por lo que le dijimos adiós a aquel estilo, después de muchos, muchos años. En ese sentido, efectivamente se trató de un Farewell Tour para esa etapa de Rhapsody. Ahora, entonces, tenemos una visión nueva, una banda nueva, por más que continuemos usando la palabra Rhapsody… (cambia al castellano) tengo que hablar honestamente, que yo y Luca pensamos en cambiar el nombre en Zero Gravity (vuelve al inglés), ese era el punto, pero el sello discográfico, los productores… lo que fuera, querían que siguiéramos con la palabra Rhapsody para el nombre del grupo. Dijimos OK… (silencio) y no estoy seguro aún de que haya sido algo bueno, o algo malo, quizá porque haya podido confundir un poco a la gente, claro está. Sin embargo, viéndolo por otra parte, no me quita mucho el sueño ya que para mí lo más importante es la música, las canciones. Si la banda toca y compone buena música, entonces no importa, y por eso fue que llamamos al disco Zero Gravity.

Con esta nueva banda, es diferente, porque hablamos de otras cosas, en el sentido de que podemos hablar de lo que nosotros queremos y que no somos solo un grupo con álbumes de sagas fantasiosas. Podemos escaparnos de aquello ahora, y el último trabajo me parece que es más moderno, más pesado, fresco y… con muchos, pero muchos elementos, dado que aún tienes el toque Rhapsody, el viejo toque basado en la ópera, la música clásica, los coros, aunque también te encuentras con elementos progresivos, con guitarras más pesadas. A veces utilizamos incluso algunos instrumentos bien específicos de Persia por ejemplo, citaras o… ya sabes, percusiones, ¡hay muchísimas cosas! Además podrás escuchar cosas italianas, combinadas con el inglés y el latín, con el propósito de crear una mezcla, algo que realmente fuera único de algún modo, más interesante. En conclusión, pienso que tenemos un muy buen potencial, y que las personas son capaces de apreciar esta nueva banda y las nuevas canciones, sin dudas.

¿Y cómo se traslada ese cambio al show en vivo de Turilli/Lione Rhapsody? ¿Cuán distinto será el concierto que van a dar acá el próximo 22 de marzo, si pensamos en los que dieron el 2017 y 2018?

Por supuesto, de todas maneras vas a escuchar canciones antiguas. Nosotros queremos tocar ese material y sabemos que los fanáticos también quieren ir y cantar clásicos. Apenas tenemos un solo lanzamiento y aunque lo toquemos completo… claro… durará 50 minutos, una hora, pero nos pedirán tocar mucho más en realidad (risas). Puedo adelantar que vamos a presentar al menos la mitad del nuevo disco, y muchos temas clásicos como… no sé… el año pasado tocamos Dawn of Victory, Reign of Terror, Riding the Wings of Eternity, The Wizard’s Last Rhymes, y así.

Tenemos hartas ideas en mente, y el concierto será distinto, porque queremos regalar algo diferente a los fans, por lo que claramente verán otra actitud en el escenario, otro diseño de luces, algunas sorpresas. Haré algo novedoso, cantando con el público. También cantaré una que otra composición diferente cuando esté solo y… claro, habrá un solo de batería, habrá un solo de bajo, y todo con la intención de aportar algo especial, eso. Aunque, POR SUPUESTO, habrá instantes que serán muy similares a los shows anteriores, cuando toquemos The Wizard’s… o Lamento Eroico. Será parecido, porque son las mismas canciones. Ahora, de verdad pienso que los fans lo van a pasar muy bien y tendrán una buena experiencia. Ya hemos dado como 16 conciertos y la respuesta del público ha sido asombrosa, sea en Rusia, Australia o cualquier parte que hayamos tocado, como en Corea, donde hemos tenido una gran reacción. En diciembre pasado también fuimos a un festival bien grande con Dream Theater en Brasil, fue impresionante, así que no me cabe la menor duda de que los fanáticos lo pasarán muy, pero muy bien con el show que les estamos preparando. En fin, no creo que podamos ir con Elize Ryd (de Amaranthe), así que aún estoy tratando de ver cómo hacerlo si terminamos haciendo la canción que grabamos con ella (DNA – Demons and Angels). Hasta lo que sé no está disponible en esas semanas, por lo que tendríamos que hacerlo de otra forma.

Este álbum Zero Gravity (Rebirth and Evolution) es muy interesante de escuchar justamente por lo distinto a lo que tú y Luca han sacado antes. Uno como que queda «pegado» con el nombre de Rhapsody en la portada, pero la música tiene nuevos aires, un enfoque novedoso. ¿Cuánto te motiva a ti grabar y tocar este tipo de música, dar con este nueva dirección compositiva con Turilli?

Bueno, cuando estábamos cerca de concluir el Farewell Tour, con el que celebramos los 20 años de historia con Rhapsody, comenzamos a pensar sobre hacer algo nuevo en conjunto, cuando los productores y los sellos nos empezaron a pedir que siguiéramos. En ese entonces, todavía queríamos que la nueva banda se llamara Zero Gravity. Sin embargo, hubo una cosa que no cambió: el hecho de que solo queríamos hacer algo nuevo que de verdad fuera novedoso, algo que sonara fresco, una dirección nueva, con elementos novedosos, con letras que fueran distintas. Y viéndolo ahora, creo que fuimos capaces de conseguirlo, porque este registro es algo… o sea, el fanático de Rhapsody «normal» que lo escuche por primera vez, de seguro que va a quedar sorprendido… sí es Rhapsody pero, ¡no es Rhapsody! A ver, si bien hay un montón de elementos nuevos, todavía puedes reconocer mucho input de Rhapsody. Claro, mi voz, la ópera o la música clásica, o la forma en que Luca toca sus solos, lo que sea, pero creo que hicimos la movida correcta con Luca. Tuvimos la oportunidad de componer y grabar algo único y que sonara fresco, sin perder nuestro estilo. Y ojo que eso no es fácil. Lo más simple para las bandas hoy en día es… ya sabes a lo que voy, tratar de imitarse a ellas mismas. «Teníamos un muy buen sonido hace unos 20 años, así que hagamos un tema que sea similar». Esa es la manera más simple, pero nunca podrás hacer una canción que sea mejor que la antigua. Ese es el motivo por el cual la mayoría de las nuevas bandas no es tan buena, porque si tratas de componer y emular tu material del pasado, será muy difícil que puedas crear algo superior, que sea mejor, ya que te amarras a estas referencias, limitas tus posibilidades, ¿me entiendes? No puedes moverte de aquí para allá.

Siempre he creído que debes tomar oportunidades en la vida, y Luca también lo piensa así. Tienes que jugártela cuando sientes que tienes algo que decir, algo que tienes que hacer por ti y por el resto. Y por supuesto que algunas veces puede que escribas algo bueno pero malo comparado a lo del pasado quizás, o que escribas algo increíble, algo extraordinario, al mismo nivel de lo hecho el el pasado, aunque diferente. Lo último me parece que es nuestro caso, que los dos, Luca Turilli y yo, quisimos componer algo que estuviera al mismo nivel, pero que fuera inesperado, con frescura y novedoso. Y eso es muy bueno.

Cuando hablamos el 2012 antes que vinieras a Chile con Rhapsody of Fire para la gira del From Chaos to Eternity, pero ya con Turilli fuera de la banda, me atreví a preguntarte si echabas de menos a Luca en los conciertos, en los viajes, en los hoteles, etc. Y me reconociste que sí. Después dejaste Rhapsody of Fire, luego de dos lanzamientos, y te reencontraste con Luca para la gira de despedida y ahora para Zero Gravity. ¿Cómo describirías este paso y cuán importante fue reunirte con Luca, luego de tu experiencia con Rhapsody of Fire sin él?

Me parece que fue muy importante, tanto para mí como para Luca. Siempre estuvimos en contacto durante esos años, escribiéndonos, pero nunca nos vimos. Y fue una sorpresa, ¿sabes?, porque después de siete, ocho años, nos dimos cuenta de que simplemente éramos mejores músicos, personas más maduras, con más experiencia, y que seguíamos siendo buenos amigos y que nos entendíamos incluso mejor. En el estudio, nos llevamos incluso mejor, si nos conocíamos tan bien. Eso lo veía cuando teníamos un invitado en el estudio, por ejemplo, que como no conocía a Luca se tardaba una eternidad en lograr las líneas y todo eso. Para mí, sin embargo, la cosa era muy distinta, por todo lo que lo conocía. Sabía exactamente lo que estaba pensado, los timing, el tipo de tonalidades, el tipo de expresión, el feeling… y lo mismo podría decir  él. Incluso cuando se encierra a escribir letras, entiendo de inmediato lo que falta, si necesita una palabra más, si necesita una palabra en específico, como si estuviera yo en su mente, y viceversa, porque nos conocemos muy bien el uno y el otro. Fuera en los conciertos o en el estudio, nos dimos cuenta de que nuestra sinergia era mucho mejor que en el pasado.

Y por supuesto, claro que echaba de menos a Luca en los tours de Rhapsody of Fire, porque… Luca es un tipo muy especial, muy único, por lo que si no está de gira, si no está en la banda, vas a sentir un espacio vacío, uno muy grande. Por desgracia, no puedo decir lo mismo del otro sujeto (risas). Da lo mismo si está o no en la banda, lo cierto es que no cambia en nada. Ese fue uno de los motivos por el cual me fui de Rhapsody of Fire, porque… mira, el guitarrista nuevo me llamaba a mí y pasaba horas conversando conmigo, solo porque el tecladista no me hablaba. Le decía «oye, te conozco de hace 20 años, ¿y envías a otra persona para que me dirija la palabra, en vez de conversar cara a cara?». Y luego, claro, Luca no estaba en el grupo, así que yo era el que debía escribir las letras. Cantaba, escribía las letras para los dos discos… a ver, trataba de hacerlo lo mejor que podía, aunque me pedían «oye, ¿por qué no comienzas una saga nueva?». ¿Qué les pasa? Hicimos una saga por 15 años, ¿¡y quieren que haga otra (risas)!? Primero, me parecía estúpido. Segundo, una falta de respeto a Luca, porque él estaba a cargo de toda la saga, todas las letras, todas las canciones. Con Rhapsody of Fire seguimos haciendo letras para dos álbumes, de fantasía más o menos, pero no una saga. Ahora, cuando te das cuenta de que tu visión es distinta… porque ellos no querían probar, no querían tomar riesgos, no querían… realmente… no sé (mueve sus manos dibujando un cuadrado), y yo no soy así. En estos años estuve trabajando Athena, con Labÿrinth, con Vision Divine, con Kamelot, con Angra… ya sabes, porque me gusta la música en general, no solo un estilo en específico, me gusta cantar y me gusta la música, así que no me pone muy contento cuando la gente se limita a sí misma, cuando la gente es un poco cerrada de mente, como… (silencio) no quiero ofender a nadie, pero así eran las cosas, me sentía solo en la banda, a excepción de Alex Holzwarth. Él era el mejor siempre, un gran baterista y un muy buen amigo. Aparte de él, me sentía solo. Yo era el que cantaba, el que daba todas las entrevistas, hablando en francés, hablando en castellano e inglés, italiano, el que escribía las letras, el que… y de repente no era sencillo hablar con ellos, solo con el mismo de siempre, con el guitarrista nuevo, así que después de un tiempo me aburrí y dije hasta acá no más. Eso.

Pero ahora estás con Luca, un lanzamiento extraordinario como Zero Gravity, y prontos a iniciar una gira por Latinoamérica que los traerá a Chile, así que son muy buenos tiempos para ustedes y la banda. ¿Quieres dejar algún mensaje a los fanáticos chilenos de Rhapsody… o Zero Gravity debería decir (risas)?

Sí, envío un abrazo gigante, gigante a todos, porque en los últimos meses no han tenido una situación fácil en Chile. Me parece y espero que la cosa vaya mejorando un poco. Y con toda mi fuerza, le deseo lo mejor a todos. Y con respecto al show que vamos a hacer, simplemente quiero que mucha gente vaya a pasarlo bien con nuestras canciones. Somos una banda que queremos cantar junto con ustedes y que estén felices, nada más, para esta noche, para esta noche especial, porque queremos entregar algo especial a los chilenos, un buen setlist con temas nuevos del último disco, y harto material clásico, por supuesto, con algunas sorpresas. Estoy seguro que los fans lo van a disfrutar, pero más importante es enviarles a todos un gran pero gran (cambia al castellano) ¡abrazos (risas)!

Tal como adelantara en julio Luca Turilli en entrevista exclusiva con PowerMetal.cl, RHAPSODY tocará en Chile y la fecha ya ha sido confirmada por la productora local The FanLab. El show se realizará el domingo 22 de marzo en el Teatro Caupolicán, mismo lugar que repletaron como RHAPSODY REUNION el 2017 y 2018.

Luca Turilli comenta: «Sudamérica significa para nosotros corazón, alma y pasión, y siempre ha sido un placer volar hacia ese increíble continente para una nueva gira. No puedo esperar para verlos nuevamente y vivir momentos emocionantes, únicos y vibrantes, queridos hermanas y hermanos».

Fabio Lione agrega: «Como ya sabrán, América del Sur es como un segundo hogar para mí con muchos buenos recuerdos y amigos. ¡Estoy feliz que estaremos para presentar la nueva música junto a los clásicos de RHAPSODY! ¡Nos vemos mis amigos, vamos a pasarlo genial!”

La venta de entradas para ver a RHAPSODY en Chile el 2020 comienza este viernes 27 de septiembre a las 12:0pm en Puntoticket.com y centros habilitados en el Teatro Oriente (Pedro de Valdivia #99, Providencia), PuntoTicket Store (Padre Mariano #236 local 102, Providencia y en Mall Parque Arauco Piso 2, Local 649, Las Condes), tiendas Hites y Cinemark que puedes revisar aquí.

Los precios de las entradas son:

Cancha: $29.000
Platea: $29.000
Palco Numerado: $40.000
Palco Meet&Greet Numerado: $70.000

Luca Turilli, Fabio Lione, Patrick Guers, Alex Holzwarth y Dominic Leurquin dan vida a esta nueva versión de RHAPSODY, que en julio lanzó su álbum de estudio titulado «Zero Gravity».

La misma alineación que hizo historia con la gira de despedida de Rhapsody y la reunión de Fabio Lione con sus antiguos miembros de grupo, ahora se convierte en una nueva banda, asegura Luca Turilli a PowerMetal.cl con el lanzamiento de Zero Gravity (Rebirth and Evolution). Es más, “se supone que no íbamos a llamarnos Rhapsody”, comenta el músico italiano, y solo por la presión del medio accedieron a utilizar dicho nombre, pese a la confusión que Turilli y Lione querían evitar con los otros Rhapsody, incluyendo el de su excompañero Alex Staropoli.

“Preferimos otro camino, más difícil, proponiendo una banda nueva, yendo en búsqueda de otro estímulo artístico después de 20 discos que he lanzado”, responde. “Para mí era fundamental continuar así una vez finalizada la gira de despedida, luego de dos años presentándonos por el mundo, tras todos estos álbumes a mis espaldas. De verdad, todo se trata del corazón y del alma y solo así haremos música con Fabio”.

Porque esta nueva fase va más allá de los toques modernos, rock sinfónicos y electrónicos que muestra esta entrega, la primera con Fabio desde su salida de Rhapsody of Fire en 2011, tras una legendaria actuación en Wacken Open Air. Es que la vida de Turilli ha tomado un nuevo foco que ha traído otra perspectiva a su música y letras.

De esto y mucho, pero de verdad muchísimo más, habla Luca con PowerMetal.cl, con importantes anuncios para Chile y Sudamérica.

 Por Jorge Ciudad

 

Luca, esperaba mucho hablar contigo. Ya habíamos conversado el 2010 cuando Rhapsody of Fire estaba de vuelta con su The Frozen Tears of Angels y me sorprendió muchísimo tu empatía, sinceridad y la cantidad de cosas que hablamos…

Muchas gracias amigo mío. Trataré de ser igual de honesto como en esa otra entrevista (risas).

Así lo creo Luca porque en ese entonces tenías un lanzamiento bastante especial, The Frozen Tears of Angels de Rhapsody of Fire, que era como una especie de nuevo comienzo después de todos los problemas legales que tuvieron esos años con el management. Ahora, Zero Gravity (Rebirth and Evolution) trae consigo una nueva etapa en tu vida, una nueva fase en tu carrera, pero con Fabio Lione a tu lado. ¿Cómo lo describirías y cómo llegó a concretarse después del Farewell Tour?

Claro, hicimos todas estas cosas nuevas… ¡lo único que no es novedoso es el nombre (risas)!, ya que al principio… es necesario que ustedes sepan que no había ningún plan de seguir después de la gira de despedida. Se supone que íbamos a tocar los conciertos del Farewell Tour para darle un cierre al capítulo de Rhapsody, ¿no?, porque se sentía cansado… tenía cosas con la banda Luca Turilli’s Rhapsody, y desde la separación con Rhapsody of Fire en 2011 que había muchísima confusión con los distintos Rhapsody andando por ahí. Ya estaba harto y simplemente quería hacer otra cosa y listo, aunque fuera complicado para mí, por el dinero personal y familiar que había invertido en todo este tiempo, ¿no?

Al final, siempre me gusta decir que, para mí, la cosa empezó a cambiar con el Farewell Tour, pero hasta ese momento Rhapsody era más bien un hobby que una profesión, tal vez por malas decisiones de negocio… cuando tomas malas decisiones de negocio (risas), ¡por supuesto que las cosas pueden salir al revés (risas)! No había nada mejor que ese Farewell Tour para cerrar todo porque… recuerdo en especial Sudamérica (risas), cómo nos recibieron… fue súper emotivo. De verdad que estábamos listos -luego de esa increíble experiencia- para decir basta, estaba listo para dedicarme a otros proyectos. Andaba con la idea de un proyecto de piano porque, ya sabes, el piano es mi instrumento más querido, teclados, piano y todo eso, por lo que quería hacer algo por esa dirección, pero no tan relacionado con el Metal, sino con satisfacer otros aspectos de la música y hallar otra motivación, otro estímulo y cosas por el estilo.

Sin embargo, una vez terminada la gira de despedida… claro, estamos en una especie de mercado que cuando algo es exitoso vienen los productores y te dicen “ah, no pueden parar ahora, tienen que seguir, de verdad que fue tremendo, a la gente le encantó la colaboración entre tú y Fabio, esto, lo otro y blah, blah, blah”. Entonces, Fabio y yo… ya puedo decir que el Farewell Tour fue una suerte de prueba para ver cómo iría nuestra relación, si funcionaría o no, y vimos que todo era genial, que nos llevábamos muy bien… y lo primero que hablamos fue sobre distintos proyectos una vez que terminara la gira, quizá como hacer algo… crear una banda al estilo rock sinfónico, hacer álbumes al estilo de Queen, algo como eso. Esa era la idea inicial, porque me fascina tanto la voz increíble de Fabio, que pensaba que era posible hacer algo así. De verdad era factible, aunque después… claro, los productores dijeron “no, no, tienen que continuar haciendo Metal, la gente los adora y deben seguir”.

Nos reunimos con Fabio varias veces para discutirlo y la primera idea era “si seguimos haciendo Metal tras la gira de despedida, y respetamos la promesa de que iríamos a tocar por última vez algunas canciones de Rhapsody y todo eso, ¿sabes qué?, hagamos con una banda nueva, una banda nueva de Metal”. Por ello, decidimos llamarnos Zero Gravity y hacer lo que quisiésemos con esta nueva banda, lo que nos gustara, ya que estamos escuchando conjuntos modernos, producciones modernas y así… guitarras pesadas, un montón de impacto… así que por primera vez optamos por colocar guitarras afinadas más bajo. Y después, hablamos de agregar elementos progresivos por Dream Theater, ya que soy un tecladista empedernido, por más las personas me conozcan en el fondo como un guitarrista. Estoy enamorado de Jordan Rudess y Kevin Moore de Dream Theater. Le dije entonces a Fabio que me gustaría añadir cosas por el estilo, las cuales le encantaban también, así que terminó siendo muy fácil. Después, como se suponía que el proyecto original iba a ser al estilo de Queen dijimos “ok, hagamos una banda de Metal pero incorporemos esos elementos vocales típicos de Queen, esos arreglos vocales típicos de Queen, en nuestra nueva banda”. Ese fue el punto inicial para Zero Gravity. Luego quise añadir, por supuesto, sonidos electrónicos, modernos, algo de música ambiente y étnica y todo eso. Sí, con todo eso escrito en papel, estábamos listos para mostrar al mundo nuestros nuevos planes.

Nos acercamos a nuestro management, que encontró todo muy bien con la idea de volver a partir como Zero Gravity, pero cuando nos juntamos con los productores (promotores), ¡fue el final de todo!, porque nos dijeron que era imposible comenzar de nuevo con otro nombre, por el mismo problema que te comentaba antes: por la situación del mercado, hoy en día los productores (promotores) y sellos discográficos solo quieren invertir en cosas que sean seguras. Así que nuestra gran idea de partir con el grupo Zero Gravity solo era muy buena para nosotros, pero cuando nos acercamos al mundo real del negocio, no funcionó para nada, porque nos decían que pondrían una buena cantidad de dinero solo si ocupábamos el nombre de Rhapsody. Al principio, Fabio y yo respondimos que no, que por ningún motivo, aunque al final era la única solución posible si queríamos hacer algo por el estilo.

Por supuesto que no nos gustó al comienzo, y Fabio y yo nos juntamos varias veces para conservarlo, pero al final dimos con la solución perfecta para que estuviésemos bien nosotros y los promotores satisfechos al mismo tiempo, es decir, contar con la inversión adecuada para ser capaces de volver a comenzar de cero, en lugar de quedarnos pegados y no hacer nada. La única forma de hacer Metal nuevamente era aceptar seguir como Rhapsody, lo que es muy triste pero así es cómo funciona el mercado. Dijimos que bueno, pero que no queríamos la confusión de siempre con Luca Turilli’s Rhapsody y Rhapsody of Fire, y lo primero que hicimos -lo que para mí era obvio- fue detener mis actividades con Luca Turilli’s Rhapsosdy. Lo que estaba haciendo ahí era tan bueno, con el álbum Prometheus (Symphonia Ignis Divinus) como el primero en la historia de la música en ser mezclado en Dolby Atmos, con esta colaboración increíble Dolby y Yamaha y por la que casi fuimos nominados a los Grammy Awards… así que pensé “OK, hice todo lo que debía hacer, ahora puedo realmente cerrar el capítulo y empezar otro como Turilli/Lione Rhapsody, pero sin hacer lo mismo que con las bandas previas, por el contrario. Queríamos aprovechar la oportunidad para hacer algo incluso más diverso.

Entonces, ahora diría que… bueno, he escuchado las canciones nuevas de Rhapsody of Fire y hay una diferencia tal que podría asegurar que estamos en dos estilos distintos de música. Rhapsody of Fire podrías definirlo como Power/Speed, como el estilo que tocábamos antes, mientras que con Turilli/Lione Rhapsody ahora queremos explorar este tipo de Metal moderno, sinfónico-progresivo. De verdad creo que no hay opciones (de confundirse), de verdad somos dos bandas distintas (risas), y la confusión solo pasa por el tema del nombre, ¿no?, así que la gente tendrá que acostumbrarse porque no hubo otra alternativa si quieran seguirnos viendo a mí a Fabio tocando juntos en escenario. Así son las cosas, tuvimos que hacerlo de esa manera, pero la diferencia es tan grande que creo que no habrá más confusión por los nombres. Y esto ya fue demostrado por los promotores que, al contrario de lo sucedido con Luca Turilli’s Rhapsody, ahora con el nuevo Luca Turilli’s… o sea, con el Turilli/Lione Rhapsody… ¿viste?, ¡hasta yo me confundo (carcajadas)! A lo que quiero llegar es que bajo el nombre de Turilli/Lione Rhapsody ya nos han ofrecido cosas que nunca me habrían ofrecido como Luca Turilli’s Rhapsody, por lo que realmente son capaces de ver la diferencia en este momento.

En fin, la consecuencia al aceptar seguir como Rhapsody fue… por supuesto, lo primero que quisimos fue dejar en claro al mundo que sería algo diferente. A ver, claro que las raíces continuarán siendo las mismas. Provengo de la música clásica, lo mismo que Fabio. Nos gustan las sinfónicas, nos gustan las bandas sonoras, así que claro que no será lo opuesto a lo que hacíamos antes, pero con nuevos elementos que nos gustan hoy en día. Escuchamos otras producciones que quisimos incorporar, lo que para mí hizo la diferencia, una diferencia bien grande de hecho. Tomamos el nombre original de la banda, Zero Gravity, lo colocamos en el título del álbum, y por supuesto cambiamos el logo a algo más moderno y cercano a nuestros gustos de hoy. Y adoptamos nuestro moto, la bajada del título del álbum, Rebirth and Evolution, con el fin de dejar muy en claro todo… en especial porque hicimos una campaña de crowdfunding para alcanzar el mismo nivel de presupuesto que teníamos con Fabio en el pasado, lo que fue posible por la tremenda cooperación de nuestros fanáticos, así que ahora estamos aquí con este nuevo trabajo en nuestras manos. Nos sentimos totalmente satisfechos… y eso es todo (risas).

(Risas) estuve tomando nota de todo lo que dijiste, que fueron varias cosas, y si bien no tuviste la libertad para elegir un nombre adecuado para este grupo, sí la tuviste en cuanto a lo artístico para componer este disco, gracias a los fans que los apoyaron con la campaña previa de crowdfunding. Así que me imagino que lo primero que tuvieron que hacer fue responder al compromiso de los fans antes que a un sello por ejemplo. ¿Cómo sintieron ustedes el hecho de recibir este feedback tan grande de la fanaticada cuando anunciaron la campaña para juntar fondos, y cuánta libertad artística sentiste al momento de recibir este apoyo directo? 

Sí, digamos que… en el fondo es lo que te hablaba recién, el dejar muy claro con nuestro eslogan Rebirth and Evolution que queríamos hacer algo distinto, porque era obvio, si habíamos hecho una gira de despedida con la que tocamos, por casi dos años, solo canciones antiguas de Rhapsody, incluso tocando el Symphony of the Enchanted Lands completo en ocasiones, así que era sabido que no haríamos lo mismo, además porque somos personas diferentes, con otros gustos musicales… oye, no puedes hacer el mismo trabajo por más de (respiros) 15, 20 años… serás el primero en empezar a aburrirte. Para mí y Fabio entonces era fundamental evolucionar y hallar otros estímulos, en especial después de haber sacado, en mi caso, cerca de 20 discos.

Hicimos correr esta campaña de crowdfunding y fue genial cómo los fanáticos reaccionaron, que querían escuchar algo nuevo de mí y de Fabio, sabiendo por supuesto que no saldríamos con un álbum de jazz, de blues o cosas por el estilo. A ver, aunque me propusiera hacer un álbum de pop, no escribiría canciones pop comerciales sino algo sinfónico y operático, porque cuando eres músico es difícil despegarte de tus raíces más fuertes, y la más fuerte mía es la música clásica, de allí vengo yo, ¿no? Por supuesto, sea lo que sea que traiga siempre tendrá esa raíz de la que hablo, es parte de mí, de mi genética.

Al final, este resultado increíble con los fanáticos y todo eso fue algo simplemente fuera de serie, una luz verde para nosotros, “OK, ahora podemos hacer lo que queramos, con el apoyo de los fans que confían en nosotros para lo que sea, incluso después del Farewell Tour”. Simplemente fue increíble, y desde el lado de sello, siempre tuvimos la total libertad… lo que te decía antes era más relacionado a los productores (promotores), ¿no? La actividad en vivo ahora es esencial para un grupo, pues se han hecho más importantes en lo económico, para ser capaces de tener una banda, y de hecho es más importante que el álbum que están vendiendo. Debo decir que la relación con Nuclear Blast siempre ha sido fantástica y es más: de habernos llamado Zero Gravity nos habrían apoyado de la misma forma, por lo que no hubo problemas por ese lado. Tuvimos toda la libertad artística y por eso fue que seguimos, ¿no? Tuvimos todo en nuestras manos y, al final, salió todo de manera perfecta. Ahora estamos muy felices con la solución que encontramos: si bien no somos Zero Gravity, somos Turilli/Lione Rhapsody pero con un logo actualizado, y otro tipo de letras (líricas)… porque además eso fue muy importante, ¿no?

Digamos que Luca Turilli’s Rhapsody era algo entremedio, pero aun distinto en cuanto a las letras, hablando de evolución espiritual, siendo que ya lo habíamos hecho antes con la saga de Rhapsody, ¿no?, con las historias que se relacionaban con eso en metáforas, pero ahora hablamos de todo esto de un modo más directo. Para Fabio es lo mismo, somos muy curiosos y suscribimos con todo tipo de ciencias, porque quiero conocer en el momento lo que ocurre alrededor mío y saber de física cuántica, ciencia y metafísica, psicología, antropología… me atrae todo lo relacionado con los misterios de la vida, que son más fantásticos que las fantasías mismas, ¡porque los misterios de la vida realmente lo abarcan todo (risas)!

“VIVÍ LOS PRIMEROS 40 AÑOS DE MI VIDA COMO UN ZOMBIE”

Cuando hablamos de The Frozen Tears of Angels hace nueve años atrás… cómo pasa el tiempo Luca (risas), ya me habías comentado que estabas bien interesado en estos temas y asuntos que me mencionas ahora, y has seguido estudiando y aprendiendo de metafísica, psicología y de los misterios de la vida ya por varios años. ¿Cuánto has aprendido de la humanidad y la manera en que nos comportamos? ¿Qué has aprendido de ti mismo, de tus cercanos, de tu entorno después de leer, estudiar y escribir música basada en estos conceptos?

Digamos que el gran cambio ocurrió hace unos siete años, cuando partí de cero practicando yoga kundalini y meditación. Eso realmente cambió mi vida, porque todos los libros que había leído… sí, OK, me servían, el leer, estudiar y todas esas cosas, ¿me entiendes?, pero cuando terminas el libro, lo cierras y te quedas contigo mismo, con preguntas más que otra cosa. Cuando empiezas a practicar yoga, descubres cosas increíbles y experimentas lo que recién habías leído en algunos libros. Con el yoga ha habido tantos cambios en mi vida. Cambió mi enfoque hacia la música, cambió mi enfoque hacia las letras y… claro, si ves las letras de canciones como Phoenix Rising, ahí hablo sobre mirar a la humanidad desde las formas de un círculo y un cuadrado, todo relacionado a componentes simbólicos y esas cosas, ¿no?

Pero esencialmente, lo que he aprendido gracias estos años de yoga y cosas relacionadas con la evolución espiritual, es que todo aquello es de mucho antes que cualquier religión, que las religiones vinieron después, así que cuando hablo de evolución espiritual trato de abarcar todos los temas relacionados al misterio de la creación. Son cosas que puedes percibir y palpar, y lo que digo es que puedes acceder al aspecto multidimensional de la vida desde una disciplina como el yoga, o la meditación. Comienzas a ver  cosas alrededor tuyo que antes no veías… podría decir que viví los primeros 40 años de mi vida como un zombie, porque ahí te das cuenta de que empiezas a vivir el momento, cuando empiezas a ver esas cosas… ya sabes, estas energías, y comienzas a lidiar con estas distintas dimensiones que antes ni siquiera sabías de su existencia. Ese es el momento en que despiertas de verdad. Y claro, se encuentra este fénix retratado como ese ángel moderno representado en la gráfica, en al artwork del álbum, dando a conocer el verdadero aspecto divino de nuestro propio ser, de nuestra personalidad más interna mientras asciende, mientras evoluciona a un nivel más alto de conciencia. Y si te fijas en el artwork, verás esta ciudad moderna, oscura y futurista representando el aspecto materialista de la vida.

EL BIEN Y EL MAL

Reflexionando en todo lo que me has dicho, creo que hay una cosa en común en toda la música que has escrito, desde Legendary Tales hasta Zero Gravity (Rebirth and Evolution), y esa es que de alguna manera siempre retratas la lucha o el contraste entre el bien y el mal. ¿De cuál lugar en tu mente y persona crees tú que viene esto?

Es grandioso cómo evolucionan estas cosas con los años porque ahora puedo contarte, por ejemplo, sobre las letras de D.N.A. (Demon And Angel). Cuando eres una persona tímida y muy sensible como yo, cuando ves a gente haciendo guerra a tu alrededor, simplemente no lo entiendes y piensas por qué, por qué eso, por qué algunas personas en lugar de ver televisión o jugar Playstation, o en los países más pobres disfrutar el contacto con la madre naturaleza, prefieren seguir a alguien que dice que ahora deben pelear y matar a otras personas que viven en otros lugares o territorios.  Nunca he comprendido eso y por eso es que me han surgido preguntas, ¿por qué siento que no podría hacerlo y no puedo escuchar que alguien me pida matar a otra persona?, ¿y por qué otros lo hacen tan fácil y sin problemas? Por ejemplo, en el colegio estudiaba la historia de la Roma Antigua, y aprendía de esta gente que iba a los coliseos, a estos estadios antiguos como arenas, que disfrutaba y festinaba mientras veía leones devorándose a los cristianos… ¿por qué lo hacían?, y nunca fui capaz de responder bien esa pregunta. Por ello es que cuando me dedico a la música lo primero que hago es abordar esta temática, entender la relación entre el bien y el mal y por qué nosotros -o uno mismo- puede ser tan malvado, una persona como yo, una persona como uno de mis hermanos puede ser tan malvado. De ahí, uno comienza a explorar la genética, la psicología, la antropología y la ciencia, además del yoga y la meditación. Al poner todo esto junto, el panorama se hace más obvio, ¿no?

Puedo decirte que gracias al yoga, gracias a la meditación y todo aquello, todo se me ha vuelto mucho más claro.  Tuve conmigo a enormes expertos y grandes maestros hasta llegar al punto de descubrir que hay bien y mal en cada persona, que es benevolente o malvada en proporciones distintas según la genética, según el nivel de educación, la influencia social… sí, dependiendo de muchísimas variables. Hay personas que genéticamente no tienen empatía, y sin empatía no puedes sentir las cosas que otros sí pueden, y por supuesto que les resulta más fácil matar, ser violentos y cosas por el estilo. Pero al mismo tiempo, descubres que todos estamos llenos del bien y del mal, como lo vemos en esta canción sobre el ADN, claro está… hablo acerca de esta proyección de la furia que es muy conocida en la disciplina de sicoanálisis, cuando tratamos de proyectar en otra persona toda la negatividad y los aspectos sombríos que no somos capaces de aceptar en nosotros mismos. En la mayoría de los casos tendemos a decir “oh, yo soy el bueno y tú eres el malo”, con las críticas, con los juicios y todo eso que justamente está ocurriendo hoy día en redes sociales. O sea (risas), ahí está el ejemplo más claro, esta furia representada por cómo la gente reacciona en las redes sociales. Apenas surgieron las redes sociales y la posibilidad de criticar y juzgar a otros, aquello explotó. Ahora, en cada sector de la vida social, para los actores, para los músicos, existe esta especie de “odio social”, con generaciones más jóvenes que tratan “bajar” a otros… pero sería simplemente grandioso si todas estas personas supieran o entendieran por qué actúan de esa manera. Por eso sería importante que enseñaran en cada escuela o colegio del mundo estas cuestiones de psicología o psicoanálisis, porque si muestras a las personas las razones por las cuales actúan de tal manera, quizás empiecen a considerar el porqué de hacerlo.

Cuando realizas meditación y yoga, dejas ir tu ego y no sientes la necesidad de… no sientes ninguna necesidad de competición, y de inmediato sientes que la empatía crece en ti, aunque depende de cada uno. Si eres muy sensible podrás llegar rápidamente a los resultados, mientras que a otros les tomará un año de meditación. Sientes esta empatía brillando dentro de ti, y te sientes en conexión con cada individuo en el mundo. Es como si pudieras entender a las malas personas por lo negativas que pueden ser, y al mismo tiempo sientes amor por cada hermano y hermana en el planeta. Cuando ves noticias en los diarios y te enteras de que mataron o violaron a una niña, sientes como si le hubiese pasado a tu propia hermana, a tu propia madre, a tu propia hija, es una sensación profunda y llegas a sufrir por eso, ¿no? Te sientes en conexión, y eso es importante porque si todos se sintieran en conexión con el otro, no habría ni una sola guerra en este planeta… aunque entiendo que eso es simplemente imposible puesto que… cómo decirlo, todo está hecho de un modo que hay distintos niveles de conciencia, y basado en estos distintos niveles de conciencia, algunos pueden comprender esto con facilidad, mientras que a otros les costará más. Ellos necesitarán un shock en sus vidas, algo que les suceda para que puedan replantearse sus vidas y llevarla a un nuevo nivel, o simplemente interesarse en estas cuestiones.

Todo eso está en las letras de Rhapsody, por supuesto, ocupando metáforas, utilizando simbolismos, porque no me gustaría hablar de estos sentimientos de una forma más corriente como… ya sabes, de una forma más cheese.

REDESCUBRIENDO A FABIO

El 2012 en PowerMetal.cl hablamos con Fabio Lione antes de venir a Chile, y nos contó en ese momento que ya te echaba de menos durante la gira primera gira de Rhapsody of Fire en Latinoamérica sin ti. Mi pregunta es: ¿cuánto echaste de menos trabajar y compartir con Fabio desde el tiempo que te fuiste hasta que se reunieron en el Farewell Tour?

Digamos que entendí lo mucho que había extrañado a Fabio cuando nos reunimos para el Farewell Tour, porque… bueno, habíamos decidido separarnos unos años antes inclusive de 2011, año en que sucedió. Con Alex Staropoli y Fabio queríamos concluir… no, a ver, en ese tiempo solo con Alex… Fabio no sabía aún de nuestras intenciones, esa fue la verdad. Entre Alex Staropoli y yo estábamos conversando que una vez terminada la saga con el décimo álbum, From Chaos to Eternity, ya no lo pasábamos tan bien componiendo música los dos juntos, por lo que procederíamos a un quiebre amistoso. Ya estaba todo planeado, y luego seguí con otras ideas y proyectos. Sin embargo… por supuesto, debo decir que hace unos años atrás cuando surgió la oportunidad de hacer algo de nuevo con Fabio, y me reencontré con él y descubrí -en los primeros días de la gira de despedida- que no solo no había perdido la voz sino que… y eso es increíble porque es un verdadero milagro, algo que no puedes explicar desde un punto de vista físico, ¡si fuma como loco y siempre anda con un cigarrillo! Detesto que lo haga porque odio fumar, etc. etc., ¡PERO!, sin importar eso, su voz estaba incluso mejor que hace 7 u 8 años… mantiene el mismo registro vocal pero con una voz incluso más madura que antes. Para mí era increíble. Estaba asombrado, y comprendí que “vaya, es uno de los mejores cantantes no solo del Metal, sino de la escena musical en general”, y de verdad que está subvalorado en ese aspecto, como siempre me ha gustado decir, podría ser uno de los cantantes más grandes, ser conocido por millones de personas. Claro, cuando trabajas entonces con un vocalista así, de inmediato comienzas a considerar la opción de eventuales proyectos, y por eso te decía que estaba la idea de hacer una banda de rock sinfónico al estilo de Queen, del Queen clásico, justamente porque había descubierto la voz de Fabio de nuevo (risas), después de todos estos años (risas).

Sí, están estos elementos de Queen en cortes como I Am y Decoding the Multiverse por ejemplo, y ya que estamos llegando al final de la entrevista, a ver si tengo unos minutos para un par de preguntas más (risas). Podríamos estar hablando como por tres horas más sobre el disco y lamento tanto que no haya más tiempo (risas).

No hay ningún problema, ningún problema amigo mío, podemos seguir conversando (nota: pese a que iban 42 de los 45 minutos máximos de entrevista).

¡Gracias Luca! Seré muy breve: ¿Qué me puedes contar de esta canción tan épica con que cierra el disco, Arcanun, y en qué te inspiraste para llegar con una composición tan intensa, pesada y dramática, con Lione haciendo tonos de ópera?

Bah, si pude componer algo así, ¡fue solo porque Fabio me dio la posibilidad (risas)! No podría escribir una composición de ese tipo para todos los cantantes, aunque debo decir que Alessandro Conti era bastante bueno con estas tonalidades líricas y operáticas, con estudios además en la escuela de Pavarotti, ¿recuerdas?, e hicimos algo de aquello con Luca Turilli’s Rhapsody. Por ese motivo fue que quisimos invitar a Alessandro para esta nueva banda en un papel de corista, dado que es una de las voces principales de los coros que tenemos en este álbum, es importante mencionarlo.

Pero de vuelta a Fabio diría que… sí, tiene una voz realmente increíble y por eso hicimos esta canción, inspirada en un comienzo por la película El Código Da Vinci, con el mismo tipo de atmósferas, con cantos gregorianos, dándote la sensación de estar en una catedral. Eso fue lo que quisimos lograr como meta. En cuanto a las letras, nos inspiramos y quisimos hablar del lado místico de Leonardo Da Vinci, su extraordinario arte y sus obras maestras. Optamos por hacer las letras en italiano… en italiano antiguo por supuesto, jamás ocuparía el italiano moderno, sino el lenguaje antiguo, ocupando recursos poéticos, un poco como Shakespeare sonaría en inglés, pero en italiano, ¡aunque de una manera muy humilde (risas)! Me gusta escribir desde una perspectiva más poética, con metáforas, símbolos. Tenemos la ópera con la voz increíble de Fabio, e incluso una pequeña sección de Giuseppe Verdi y su ópera Otelo en la mitad de la composición, creando alrededor todo este tipo de piezas musicales bien operáticas. En conclusión, en cierto modo es un homenaje a la cultura y tradición italiana.

Y por último, también me gustaría preguntarte por la próxima gira. Si bien Zero Gravity representa un nuevo capítulo en tu vida artística, se trata de la misma formación que hizo el Rhapsody Farewell Tour. ¿Cuán distinto será este tour en promoción de Turilli/Lione Rhapsody? ¿Cómo será el setlist y cuanto espacio habrá para los clásicos de Rhapsody? ¿Cómo lo están planeando?

Claro, el problema surgió apenas tuvimos que llamarnos Rhapsody, ¿no? Debimos discutir y abordar este asunto muy detenidamente, aunque por más que nos hubiésemos llamado Zero Gravity la cosa habría sido igual, porque somos la misma alineación de la gira de despedida, así que había que enfrentar esto sí o sí. Para la situación en vivo decidimos lo siguiente: es lo normal que cuando lanzas un disco tengas que tocar cuatro o cinco temas de esa producción, pero al momento que vayamos a Sudamérica tendremos que escoger algunos cortes de nuestra antigua discografía. Al mismo tiempo, no queremos traicionar la promesa que hicimos a la gente, que ciertas canciones de las primeras épocas de Rhapsody iban a ser tocadas por última vez en la gira de despedida. Hablo de algunas como Village of Dwarves o Emerald Sword, basadas en la antigua saga, que encajan mejor con Rhapsody of Fire…

SIN EMBARGO, y estoy en condiciones de prometerlo porque muchos fans están esperando saber esto, de igual forma incluiremos hits bien antiguos que nosotros consideramos que se ajustan, de un modo u otro, al nuevo estilo más moderno de Turilli/Lione Rhapsody. Por ejemplo, podría anunciar ahora que una canción como Dawn of Victory, Unholy Warcry e incluso una que siempre he encontrado muy importante y que sacamos en 1998, Riding the Wings of Eternity… composiciones como esas creo que pueden ajustarse bastante bien en nuestro setlist, además que todavía nos encanta tocarlas. Y luego hemos pensado en otras como Sea of Fate y Reign of Terror, pero tienen mayor sentido ponerlas ya que en ese tiempo ya sonaban más modernas, y eran parte de la segunda era de Rhapsody. Así creo que será. Presentaremos más pistas del nuevo conjunto, y se tratará de un proceso. Por ahora, la gente que nos vaya a ver a comienzos del próximo año en Chile y Sudamérica para disfrutar nuestro espectáculo, escucharán nuevos temas pero también un montón de clásicos que se acerquen al estilo actual, incluyendo de la primera saga, por supuesto.

Muy bien Luca, muchísimas gracias por tu tiempo para conversar con nosotros y para los fanáticos chilenos y sudamericano. ¿Qué mensaje dejarías a todos ellos?

Para mí lo que es importante que cada fanático del mundo sepa, en especial los de Chile porque ya sabes que existe una conexión especial con ustedes (risas) y ya lo habrás notado… un público tan increíble la vez que estuvimos allá el 2017 que decidimos regresar unos meses después para hacer otro show… lo que quiero decirles es que sea lo que sea que saque con mis bandas, especialmente ahora con Fabio, está hecho con el corazón y con el alma. De otra forma no lo haría. De otra forma los traicionaría, haciendo un Symphony of the Enchanted Lands Part III, iría contra el Rhapsody of Fire y les traería problemas a ellos, ¿no?, teniendo al cantante original nosotros, eso les causaría problemas a ellos, así que solo quiero que entiendan que tratamos de evitar la solución más fácil, que es la que más dinero hace, y preferimos otro camino, más difícil, proponiendo una banda nueva, yendo en búsqueda de otro estímulo artístico después de 20 discos que he lanzado. Para mí era fundamental continuar así una vez finalizada la gira de despedida, luego de dos años presentándonos por el mundo, tras todos estos álbumes a mis espaldas. De verdad, todo se trata del corazón y del alma y solo así haremos música con Fabio. De lo contrario… a ver, como compositor podría hacer algo como David Guetta o Bob Sinclar, pero esto se hace con el corazón y el alma y por eso hacemos lo que hacemos.

Insisto en que podríamos estar hablando horas y horas de este disco Luca (risas). Ha sido un placer hablar contigo y quiero agradecerte mucho por esta casi hora de conversación…  

Absolutamente amigo mío, fue un placer, absolutamente, y te dejo invitado por supuesto como a todos los fans a los conciertos que hagamos en Chile. Ya los tenemos planeados para comienzos del próximo año ya que haremos algunos shows individuales más que una gira propiamente tal, a excepción del tour por Asia fijado a finales de otoño (del hemisferio norte), aunque para el resto partiremos por Europa en enero de 2020, y luego nos vamos de inmediato a Sudamérica por varios, varios días.

EN EL LUGAR DE TURILLI: “LE PEDIRÍA A CADA FAN QUE ESCRIBA CANCIONES Y QUE COMPONGA LA MISMA MÚSICA POR MÁS DE 20 AÑOS: ¡SIMPLEMENTE NO ES POSIBLE!”

¡Muchas gracias por las noticias Luca! Ahora que terminamos la entrevista, te quiero comentar que te encuentro toda la razón cuando dices que esta banda debió llamarse Zero Gravity. Cuando empecé a escuchar el álbum estaba a la espera de algo como Rhapsody y debo reconocerte que dije “hm, esto es otra cosa, quizás no me vaya a gustar, y quizás no me gusta”. 

¡Oh, no!

Esa fue mi primera impresión Luca, por tener la etiqueta de Rhapsody. Para mí fue como “no, no, no… no es lo que esperaba”. Pero cuando debí escucharlo mejor para preparar esta entrevista, y lo estuve escuchando durante toda esta semana previa, me di cuenta de que “vaya, ¡esto es realmente emocionante!, aunque diferente”, y ahora lo escucho con gusto…

¡No! Justo a esto me refería cuando te decía que la tarea es bien difícil para nosotros ahora, que pudimos habernos ido por lo fácil y hacer un Symphony Part III, pero habría sido una farsa. Habría sido algo completamente falso porque Fabio y yo ya no estamos escuchando ese tipo de música, y entiendes a lo que voy. Ahora mis bandas favoritas son Within Temptation… OK, de hace varios años ya (risas), pero bandas como Myrath, bandas aparte del Metal que me fascinan como Muse, me encanta Adele… Sería una farsa total… y si ahora la gente pretende que toquemos exactamente la misma música que hace 20 años atrás, podría decirte que eso no sería arte, no sería arte hecho con el corazón y eso no sería posible para mí. Ponte en mi lugar: si te dedicas a una sola cosa por 25 años, y haces lo mismo por 20 años, no sería más que una movida comercial, porque es imposible que puedas hacer lo mismo en tu trabajo por 20 años… Por mi parte, no confió en artistas que hacen la misma música por 30 años, o que cuando tienen 70 años tocan la misma música… yo al menos no lo haré. No tocaré la misma música a lo Emerald Sword si es que llego a los 70 a un escenario, porque es obvio. Por eso insisto en que este es un álbum muy, muy honesto.

¡Está claro que quizás perdamos algunos fans!, eso es normal, y que digan lo que me dijiste, que no era lo que esperaban, pero al mismo tiempo creemos que vamos a ganar otros. Esto ocurre con CUALQUIER BANDA QUE HACE UNA TRANSICIÓN. Y esto es lo que se viene, porque se supone que no íbamos a llamarnos Rhapsody, pero mira otros grupos como Nightwish, Within Temptation, Epica… todas partieron de una manera y luego vivieron transiciones que son comunes en cada artista. Le pediría a cada fan que escriba canciones y componga la misma música por más de 20 años: ¡simplemente no es posible! Al menos nuestro grupo es honesto y representa lo que nos encanta tocar hoy en día. De verdad esperamos que los fans sean capaces de acompañarnos por este viaje artístico tan emocionante, ya que lo que hacemos solo viene del corazón.

Y creo que eso se nota en cada trabajo que has hecho… Esta conversación ya no era parte de la entrevista, por lo que debo preguntarte si es que puedo colocar o no esto como respuesta al final… 

¡Por supuesto!, si me parece que esto es demasiado importante, muy importante que la gente entienda que no resulta hacer el mismo trabajo por más de 20, 25 años. Pero SI hay canciones del pasado que amamos, porque lo que hicimos hace dos décadas fue fantástico e increíble, a pesar que hoy no las escuche, ¿sabes a lo que me refiero? Ahora escucho… mi banda favorita es Dream Theater por ejemplo, siendo yo un tecladista, es lo normal, ¿no?, moviéndome hacia otro tipo de música, hacia una música de verdad, una música de verdad hecha con el corazón, incorporando lo que realmente le gusta a uno. Entiendo a los seguidores en todo caso, como cuando yo mismo era un tremendo fanático de Jason Becker y Cacophony, y me costaba leer a Jason Becker diciendo que no le gustaba Cacophony, que era lo que hacía a los 18 años. Para mí él fue como la Biblia de los guitarristas, aunque en lo artístico ahora entiendo que con el paso de los años, uno siente la necesidad de evolucionar. De lo contrario, para mí es sólo “money, money”. Así que espero que muchos en Sudamérica disfruten este álbum.

¡Muchas gracias Luca por todo lo conversado y esperamos verlos pronto en Chile!

¡Cuenta con ello amigo mío!

No hay que dar por sentado el segundo tramo de esta gira de despedida de Rhapsody. No es necesario hacer comparaciones con la visita del 2017. Tampoco sería delicado el preguntarse por qué vuelven, si se supone que ya habían dicho adiós. La magia de este Rhapsody está más viva que nunca y tanto los músicos como los fanáticos tienen el derecho de seguir disfrutando de estas canciones en vivo.

No importó la fecha veraniega ni la proximidad del anterior show. Tres mil quinientos fanáticos se congregaron en el Teatro Caupolicán y qué impresionante fue ver a muchísimas personas de 33-35 años para arriba en el concierto, de esas que en su adolescencia fueron testigos de la explosión del Power Metal y que se reencontraron con ellos mismos y sus gustos durante las dos horas entregadas por Rhapsody.

Tampoco hay que menospreciar la importancia de una banda que ha sabido hechizar a generaciones posteriores, con ellos bien adelante en cancha para estar lo más cerca posible de los mpusicos. Como pocas veces en el contexto de un show de Power Metal, hubo una transversalidad de público que no hace más que hablar bien de una banda que tocaba no para una despedida, sino para una verdadera fiesta de colores épicos.

Las dos horas de concierto partieron a las nueve en punto, con una presentación por el arribo de Dawn Of Victory. Los franceses Patrice Guers y Dominique Leurquin parecían rejuvenecidos, mientras que Luca Turilli salía con pura energía, para dar la vida en escenario, con cada nota y melodía transformándola en un triunfo. Alex Holzwarth se mostraba como la máquina precisa que siempre ha sido, y Fabio Lione se veía -muy rápidamente- en plena forma. No importaba la dicción, sino solo su potencia y majestuosidad vocal a prueba de los años. Hubo interpretaciones simplemente portentosas desde el punto de vista vocal, y hay canciones que suenan de hecho mejor en vivo que en los álbumes (insólito para una banda tan detallista en estudio), y eso es gracias a la extraordinaria fuerza en las voces de Lione.

A esas alturas el público ya estaba eufórico y comprometía su algarabía al recibir Wisdom of the Kings del “Symphony Of Enchanted Lands”, disco que este 2018 cumple veinte años y que es ocupado como el gancho para celebrar esta gira de despedida. Rhapsody reinventaba un setlist que no se saldría del guión de entregar clásicos y tempranos momentos definitorios de su carrera.

Aquí, habría una pequeña pausa para que Fabio diera sus primeros saludos en su ya conocido –aunque todavía impredecible– inglés-castellano, locución que terminaría en otra revisión al trabajo del 2000, con la interpretación de The Village Of Dwarves. Si había espacio en cancha, los fanáticos bailaban. Si había altura suficiente hacia el techo, los fanáticos saltaban. Se producía una energía que hacía que el grupo lo pasara tan bien o incluso mejor que los asistentes, y esa actitud se notó absolutamente en todo el show.

«Rise, mighty dragon!!! «La triada de Power of the Dragonflame, Beyond the Gates of Infinity y Knightrider of Doom, trajo consigo la sección más intensa del repertorio, con pequeños mosh que ya no son inusuales en conciertos de Power Metal en el Caupolicán. Hablamos de clásicos que a muchos marcaron hace ya más de quince años, pero coros como el de Knightrider of Doom sigue sonando tan épicos y cinematográficos como el día que fueron lanzados.

La balada Wings of Destiny, que entregó un segundo respiro en el setlist, fue seguida con solemnidad y emoción por muchos fanáticos, quienes alzaban sus puños y rostros para cantar junto con Lione y la banda. When Demons Awake volvió a despertar al Caupolicán, con su inevitable vendaval sinfónico y sus líneas vocales a lo Manowar. Fabio interactuaba con quienes estaban adelante, mientras  que Guers y Leurquin lo hacían con los extremos ubicados en las plateas. Era asombroso cómo ninguno de los miembros dejaba de comunicarse con la audiencia, siempre había una espacio para intercambiar miradas y sonrisas.

En este momento, Fabio Lione se adentró en una pausa para recordar a un amigo suyo que ya no estaba… aquí corrió el riesgo de generar cierto morbo debido a la ausencia de Alex Staropoli (su nombre fue el primero que pensé, para ser brutalmente franco), pero su dedicatoria la elevó al actor y artista Christopher Lee, pidiendo a todos los presentes unirse al homenaje con la interpretación de la cinematográfica Riding the Wings of Eternity. Quizás qué conexión habrá tenido Lee con esta pista en particular, pero lo concreto es que se trató de uno de los puntos altos del concierto.

Sin darnos cuenta ya íbamos en la segunda mitad del show, la cual era sellada con la épica Symphony Of Enchanted Lands, corte que invitaría a saltar a todo el Caupolicán con sus diversos actos y relieves, para luego seguir con un solo de Alex Holzwarth, con arreglos inspirados en el tema principal de Game of Thrones. No faltaron los «ohs» de un público -por supuesto- fiel a la serie y a la banda, en uno de esos instantes que bien podrán ser calificados como “easter eggs” de un concierto. Que los setlist estén disponibles en la web a solo horas de finalizado un concierto puede hacer que estas sorpresas pierdan un poco su atractivo, pero los que estuvieron presentes se pudieron dar un gusto con este tipo de salidas (a propósito, me tuve que retirar de la parte donde estaba presenciando el show porque un sujeto con un celular empezó a gritar a sus amigos las canciones que venían después del solo de Alex… por favor, CONSIDERACIÓN y RESPETO por quienes prefieren ir sin saberse el orden de los temas que se van a tocar).

Land of Immortals, la siempre única escogida de «Legendary Tales» para los números en vivo, fue la que vino a continuación, un infaltable para todos los seguidores de Rhapsody. Siempre me detengo a pensar en cómo fue una de las primeras canciones escritas por los italianos, y cómo logró desplegar el estilo y full potencial de la banda en una etapa tan temprana. Qué mágicos debieron ser esos años para unos músicos que estaban encontrando su gloriosa identidad, con temas como este que, si bien fueron nóveles, perfectamente pueden ser considerados como unos de sus mejores. Canción prodigio que nuevamente fue interpretada con clase, orgullo y fuerza por unos artistas que han marcado escena y sonidos antes solo imaginados en sueños

La épica adaptación de la Sinfonía del Nuevo Mundo de Antonin Dvorak, The Wizard’s Last Rhymes, aportó su excelente cuota de dramatismo, con un Lione absolutamente pletórico. A los lejos, es bastante fácil hacer mofa de este cantante por estar en cada banda y proyecto habido y por haber, pero en vivo lo que contagia es respeto y majestuosidad extrema.

La sorpresa, en lo personal, fue lo que vino después: el tremendo solo de bajo de Patrice Guers, una “musicalización de bajo” más bien dicho, acompañada por la batería y unos samples, con arreglos muy rítmicos y percutidos desde el instrumento principal, que bien dibujaban ambientes oscuros, apocalípticos y modernos. Me transporté completamente con esta pieza, uno de los mejores “bass solo” que haya presenciado en el último tiempo.

El nivel de performance continuaría al alza de hecho, con un Fabio descollante y celebrado presentando una adaptación de Con Te Partirò, “entrenada” al parecer por el mismo Andrea Bocelli, como dijera Lione antes de cantarla. Lo cierto es que Fabio tuvo un concierto en estado de gracia, y cuesta creer que esta banda no tenga ganas de continuar, no quizás con discos pero sí con más giras, ya que la energía que se está generando con estas presentaciones es simplemente muy grande. De seguro se están alimentando de ella, al menos para reconsiderar la pausa definitiva.

Con esa reflexión, Rhapsody me volvió a despertar con Holy Thunderforce, atronadora interpretación en un instante en que el concierto estaba tomando ribetes muy emotivos. Aquí, tras el encore de Rain of a Thousand Flames, Lamento Eroico (enorme Fabio de nuevo) y Emerald Sword, la banda conversó con el público en un instante donde Luca llegó a todos con un mensaje de gratitud. Luego de quedar genuinamente emocionado por el vitoreo del teatro, recordó que la idea de formar Rhapsody era transmitir un mensaje de amor, esperanza y respeto a través de la música, tarea que siento que ha cumplido a cabalidad, a juzgar por la energía liberada en este solo evento. Turilli, todo un paladín del metal épico, apasionado y ambicioso, serio y soñador al mismo tiempo, un “buen hombre” que se nota agradecido por estos años de carrera y de todos los fans que tiene gracias a sus sagas y conceptos.

Si esta es la despedida definitiva de Rhapsody, habría que terminar dándoles las gracias por haber marcado tanto a un movimiento que le debe una enormidad. No obstante, el momento actual de esta formación es tan bueno, tanto en la convocatoria como en lo interpretativo y en el ambiente que se ha creado, que me parece que nadie se molestaría si decidiesen cancelar los planes y continuar. Prefiero quedarme con esa sensación, que se trata de un hasta pronto, de un hasta pronto que incluso en un regreso podría recomponer lazos con un ausente de esta fiesta, el Señor Staropoli. En fin, algo me dice que estos días están dentro de los mejores que Rhapsody ha vivido en su recorrido, y es de sentido común no querer soltarlo.

Si hemos visto que Tobias Sammet no es capaz de desligarse de Avantasia, por más que quiera, veamos qué decisiones depara el futuro para esta encarnación de Rhapsody.

Setlist:

01. In Tenebris (Intro)
02. Dawn of Victory
03. Wisdom of the Kings
04. The Village of Dwarves
05. Power of the Dragonflame
06. Beyond the Gates of Infinity
07. Knightrider of Doom
08. Wings of Destiny
09. When Demons Awake
10. Riding the Winds of Eternity
11. Symphony of Enchanted Lands
12. Solo de batería de Alex Holzwarth
13. Land of Immortals
14. The Wizard’s Last Rhymes
15. Solo de bajo de Patrice Guers
16. Con te partirò (original de Francesco Sartori y Lucio Quarantotto)
17. Holy Thunderforce
Encore:
18. Rain of a Thousand Flames
19. Lamento Eroico
20. Emerald Sword

Live Review: Jorge Ciudad
Fotos: Guille Salazar

Revisa nuestra galería del emocionante show que dio Rhapsody anoche en el Teatro Caupolicán.

Fotos: Guille Salazar

click en la imagen para agrandar

Luego de pasar por Brasil, Paraguay, Argentina y Bolivia, RHAPSODY se encuentra a un paso de traer a Chile la segunda parte de su gira de despedida. Los italianos tocan esta noche en Perú, el último show antes de su visita a Santiago este martes (feriado) en el Teatro Caupolicán, donde prometen tocar completo el gran Symphony of Enchanted Lands, además de presentar canciones que no tocaron el año pasado.

Las entradas para ver por última vez a RHAPSODY en Chile se venden por sistema Ticketek.cl, callcenter 22690 2000, The Knife (Eurocentro), Centro Ticketek (Antonio Bellet 230, Providencia) y en tiendas Hites, que puedes revisar aquí. Sin cargo por servicio se encuentran en Kmuzzik (Av. Providencia 2169 Local 99, Galería Interprovidencia) y boleterías del Teatro Caupolicán.

Los precios son:

Platea: $25.000 (+ $3.750 de cargo por servicio)
Cancha: $30.000 (+ $4.500 de cargo por servicio)
Palco: AGOTADO

El ganador del concurso realizado por PowerMetal.cl para acompañar a la banda en su estadía en Chile es Patricio Farías (¡felicitaciones! te escribimos por correo las instrucciones para cobrar tu premio).

Revisa nuestro especial en PowerMetal.cl/Rhapsody

Este domingo en Sao Paulo, Brasil, comenzó la segunda parte de la gira de despedida de RHAPSODY, la que los traerá de regreso a Chile el próximo martes 16 de enero. Recordemos que ese día fue declarado feriado en Santiago y el concierto no se verá afectado por la visita del Papa.

Los italianos hicieron una variación en la lista de temas ofrecida en su gira anterior, pero mantuvieron la interpretación del clásico disco «Symphony of Enchanted Lands» en su totalidad. Si quieres ver el setlist, pincha aquí.

Si todavía no tienes tu entrada, éstas están disponibles por sistema Ticketek.cl, callcenter 22690 2000, The Knife (Eurocentro), Centro Ticketek (Antonio Bellet 230, Providencia) y en tiendas Hites, que puedes revisar aquí. Sin cargo por servicio se encuentran en Kmuzzik (Av. Providencia 2169 Local 99, Galería Interprovidencia) y boleterías del Teatro Caupolicán.

Los precios son:

Platea: $25.000 (+ $3.750 de cargo por servicio)
Cancha: $30.000 (+ $4.500 de cargo por servicio)
Palco: $40.000 (+ $6.000 de cargo por servicio)

Recuerda que si ya tienes tu entrada puedes participar para acompañar a la banda concursando aquí.

Mira el saludo e invitación de Fabio Lione y Luca Turilli a sus fans chilenos:

Si ya tienes tu entrada para ver el último concierto de RHAPSODY reunido en Chile, que se realizará este martes 16 de enero en el Teatro Caupolicán, PowerMetal.cl tiene un espectacular premio para ti.

Te invitamos a participar de este concurso, donde podrás ir a buscar a la banda al aeropuerto, ingresar primero al Teatro Caupolicán y así estar presente en la prueba de sonido.

Solo debes enviarnos un mail a concurso@powermetal.cl con el asunto «Rhapsody» y no olvides incluir los siguientes datos:

– Nombre Completo
– RUT
– Número de entrada (se encuentra al reverso del ticket, en rojo)

El sorteo se realizará el sábado 13 de enero. ¡Suerte!

Si todavía no tienes tu entrada, éstas están disponibles por sistema Ticketek.cl, callcenter 22690 2000, The Knife (Eurocentro), Centro Ticketek (Antonio Bellet 230, Providencia) y en tiendas Hites, que puedes revisar aquí. Sin cargo por servicio se encuentran en Kmuzzik (Av. Providencia 2169 Local 99, Galería Interprovidencia) y boleterías del Teatro Caupolicán.

Los precios son:

Platea: $25.000 (+ $3.750 de cargo por servicio)
Cancha: $30.000 (+ $4.500 de cargo por servicio)
Palco: $40.000 (+ $6.000 de cargo por servicio)

Tras el exitoso show ofrecido en mayo de este año, donde los italianos repletaron el Teatro Caupolicán, la gira de reunión volverá a pasar por Sudamérica marcando el 16 de enero como única fecha en Santiago, concierto que según la productora a cargo, no corre peligro de suspensión por la visita del Papa. RHAPSODY además aprovechará de hacer algunos cambios en el setlist en comparación al ofrecido este 2017.

Revive el show del 5 mayo en el Teatro Caupolicán con el Live Review escrito por PowerMetal.cl en ese entonces.

Recuerda que el calendario de conciertos del 2018 comenzará con la segunda parte del tour de despedida de RHAPSODY, que reúne a Luca Turilli, Fabio Lione, Patrice Guers, Alex Holzwarth y Dominic Leurquin.

PowerMetal.cl no quiere que te quedes fuera de esta noche imperdible, así que puedes encontrar un concurso en cada una de nuestras redes:

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Tienes hasta este miércoles 27 de diciembre para participar. ¡Suerte!

Tras el exitoso show ofrecido en mayo de este año, donde los italianos repletaron el Teatro Caupolicán, la gira de reunión volverá a pasar por Sudamérica marcando el 16 de enero como única fecha en Santiago, concierto que según la productora a cargo, no corre peligro de suspensión por la visita del Papa. RHAPSODY además aprovechará de hacer algunos cambios en el setlist en comparación al ofrecido este 2017.

Las entradas están disponibles por sistema Ticketek, callcenter 22690 2000, ticketek.cl, en el centro de atención (Antonio Bellet 230, Providencia) y sus puntos de venta que puedes revisar aquí. Sin cargo por servicio se encuentran en Kmuzzik (Av. Providencia 2169 Local 99, Galería Interprovidencia) y boleterías del Teatro Caupolicán.

Los precios son:

Platea: $25.000 (+$3.750 de cargo por servicio)
Cancha: $30.000 (+ $4.500 de cargo por servicio)
Palco: $40.000 (+ $6.000 de cargo por servicio)

Revive el show del 5 mayo en el Teatro Caupolicán con el Live Review escrito por PowerMetal.cl en ese entonces.

ANGRA acaba de revelar el primer adelanto de «Ømni», su próximo disco el cual verá la luz el 16 de Febrero del próximo año. El single, titulado «Travelers Of Time», puede ser escuchado a continuación:

 «Ømni» fue grabado en Suecia con Jens Bogren, que también produjo el álbum anterior «Secret garden». Es un álbum conceptual, un conjunto de historias cortas de ciencia ficción que ocurren en varios lugares en el tiempo simultáneamente. La columna vertebral de la trama se basa en la idea de que en 2046 un sistema de inteligencia artificial cambiará la percepción y la cognición humana. Es un sistema que permitirá la comunicación consciente entre seres humanos presentes y futuros. Personajes como viajeros del tiempo, cavernícolas, guerreros, entre otros, ayudan a contar esta historia.

El tracklist:

1. Light of Transcendence
2. Travelers of Time
3. Black Widow’s Web
4. Insania
5. The Bottom of My Soul
6. War Horns
7. Caveman
8. Magic Mirror
9. Always More
10. ØMNI – Silence Inside
11. ØMNI – Infinite Nothing

Y no olvidar que Fabio Lione vuelve a Chile el 16 de Enero junto a RHAPSODY REUNION junto a Luca Turilli, Patrick Guers, Alex Holzwarth y Dominic Leurquin. Las entradas están disponibles por sistema Ticketek, callcenter 22690 2000, ticketek.cl, en el centro de atención (Antonio Bellet 230, Providencia) y sus puntos de venta que puedes revisar aquí. Sin cargo por servicio se encuentran en Kmuzzik (Av. Providencia 2169 Local 99, Galería Interprovidencia) y boleterías del Teatro Caupolicán.

Los precios son:

Platea: $25.000 (+$3.750 de cargo por servicio)
Cancha: $30.000 (+ $4.500 de cargo por servicio)
Palco: $40.000 (+ $6.000 de cargo por servicio)

Recuerda que el calendario de conciertos del 2018 comenzará con la segunda parte del tour de despedida de RHAPSODY, que reúne a Luca Turilli, Fabio Lione, Patrice Guers, Alex Holzwarth y Dominic Leurquin.

Tras el exitoso show ofrecido en mayo de este año, donde los italianos repletaron el Teatro Caupolicán, la gira de reunión volverá a pasar por Sudamérica marcando el 16 de enero como única fecha en Santiago, concierto que según la productora a cargo, no corre peligro de suspensión por la visita del Papa. RHAPSODY además aprovechará de hacer algunos cambios en el setlist en comparación al ofrecido este 2017.

Las entradas están disponibles por sistema Ticketek, callcenter 22690 2000, ticketek.cl, en el centro de atención (Antonio Bellet 230, Providencia) y sus puntos de venta que puedes revisar aquí. Sin cargo por servicio se encuentran en Kmuzzik (Av. Providencia 2169 Local 99, Galería Interprovidencia) y boleterías del Teatro Caupolicán.

Los precios son:

Platea: $25.000 (+$3.750 de cargo por servicio)
Cancha: $30.000 (+ $4.500 de cargo por servicio)
Palco: $40.000 (+ $6.000 de cargo por servicio)

Revive el show del 5 mayo en el Teatro Caupolicán con el Live Review escrito por PowerMetal.cl en ese entonces.

¡Ya es un hecho! Pasaron sólo un par de semanas para que RHAPSODY anunciara sorpresivamente que volverían a visitar nuestro continente luego de la exitosa gira de reunión que los trajo al Teatro Caupolicán a comienzos de mayo con lleno total.

Será en el mismo recinto de San Diego donde los italianos volverán a la carga con un show programado para el 16 de enero del 2018. La gira también pasará por Brasil, Argentina, Perú, Bolivia, Costa Rica, Colombia y México.

Fabio Lione promete que para esta ocasión tocarán algunas canciones que nunca han hecho en vivo con RHAPSODY. ¡Pronto más información!

 

Tres meses han pasado desde el memorable show de reunión de RHAPSODY ante un Teatro Caupolicán repleto, donde interpretaron completo el legendario «Symphony of Enchanted Lands», además de gran parte de sus clásicos.

Y si bien pensábamos que esta sería la última vez que viéramos a Luca Turilli, Fabio Lione, Patrick Guers, Alex Holzwarth y Dominic Leurquin juntos, la banda sorprendió esta tarde con un afiche en sus redes sociales donde prometen dar «pronto más información» de lo que será una segunda visita a Latinoamérica, sin dar aún pistas de los países donde se estarían presentando.

Esta fue la gráfica que subieron los italianos con el anuncio:

 

 

Este 2017 no ha sido demasiado prolífico en conciertos, pero varios se juntarían en este mes de Mayo. Y el primero de ellos sería nada menos que la despedida de Rhapsody, en el marco de su “Farewell Tour”, donde además conmemorarían sus veinte años de carrera y, por si fuera poco, se anunció que el espectáculo se centraría en el que probablemente sea el disco más emblemático de los italianos, “Symphony of Enchanted Lands”, una placa bestial y atemporal que sigue poniendo la piel de pollo a quienes la música de Rhapsody nos llega de forma tan fuerte que nos hace pensar, antes de conocerlos y de saberlo, que su música era algo que siempre quisimos escuchar.

No vamos a entrar en detalles a estas alturas de una historia que ya es conocida, con la separación de Alex Staropoli por un lado y de Luca Turilli por otro, tomando en consideración las diferencias musicales que paulatinamente se fueron ampliando entre ambos, sin perjuicio de eventuales temas personales que no es necesario entrar a indagar en esta revisión. Entre medio, un Fabio Lione que en principio se mantuvo junto a Staropoli para sacar un disco como “Into The Legend” donde, pese al esfuerzo de Alex, se nota demasiado la ausencia de la mano mágica de Turilli. Pero luego Lione anunció su salida de la banda de Staropoli, lo que de todas marca un antes y un después en la carrera de cantante pisano.

Pero más allá de la ausencia de un personaje importantísimo como Staropoli, parece absolutamente legítimo que una banda de la envergadura e importancia de Rhapsody haya elaborado una despedida como corresponde, girando por el mundo y tributando un pasado tanto o más glorioso que las temáticas de su propia música. Como decíamos en la editorial, Rhapsody incluso para no pocos metaleros encarna una especie de tercera vía de aproximación al Heavy Metal, más allá de las primeras aproximaciones clásicas a este genial mundo con Metallica y con Iron Maiden.

Por eso y por muchas cosas más este concierto sería muy especial, porque su contexto emotivo estaría muchísimo más exacerbado. Saber a ciencia cierta que muy probablemente esta sería la última vez en que veríamos juntos en un escenario a Fabio Lione y a Luca Turilli, entes esenciales de una banda fundamental para muchos de nosotros, cargaría de emoción esta jornada ante un Teatro Caupolicán que paulatinamente fue llenándose de poleras negras provenientes de todo el país para despedir a los italianos.

HALEKIN

Pero antes vendría la oportunidad de ver a los muchachos de Halekin, joven banda nacida a mediados del 2011 y cultora de un Metal Gótico-Sinfónico bastante interesante, con notorias influencias de bandas como Therion o Nightwish, guardando las obvias proporciones. No muchos asistentes sabían que habría una banda de soporte en este show, y dentro de ellos, aun menos conocían a Halekin, que se presentarían por primera vez en un gran escenario y que contaron con una respuesta bastante respetuosa por parte del público.

A las 19.55 horas, ya con alrededor de unas 1.500 personas en el Teatro, y en aproximadamente media hora, el quinteto liderado por la joven Fuza en las voces, y compuesto además por Daniel Espinosa en guitarras, Mauricio Moya en bajo y voces –a lo Marco Hietala–, Alberto Peña en teclados y Pyro Blue en batería, nos mostraron seis canciones de su repertorio que contaron con gran respeto y aprobación de un público bastante entusiasta, con temas interesantes como Corrupted o Madness, y con un interesante trabajo de intercambio vocal entre Fuza y Mauricio Moya, cada uno en su rol. De todas maneras, quizás haya conspirado contra mejores sensaciones el escandalosamente alto volumen del show, un verdadero crimen al sentido común y a los tímpanos. Pero más allá de esto, ojalá con el tiempo Halekin vaya puliendo algunas cosas y los podamos ver más seguido en escenarios de esta envergadura, pues la propuesta es llamativa y obtuvieron aplausos bastante merecidos.

Setlist de Halekin:

1. The Price Of Heaven
2. Voyage
3. Ephemeral
4. Corrupted
5. The Dark Host
6. Madness

GLORIA, GLORIA PERPETUA

Francamente impresionante fue la cantidad de público que fue llegando al reducto de calle San Diego. Sinceramente, creo que pocos esperábamos que finalmente el Teatro estuviese a un 95%, prácticamente lleno, una señal saludable de esperanza en tiempos donde los shows de Metal con este nivel de asistencias son escasos, a tal punto que no son pocas las bandas han pasado por nuestros países hermanos vecinos y finalmente no han pisado suelo chileno. Ojalá esta tendencia comience a revertirse, uno entiende que hay factores que inciden mucho en esto –los precios de las entradas tampoco ayudan demasiado, en general–, pero no por ello uno deja de lamentarlo. O por contrapartida, de disfrutarlo, como en este caso, con un Caupolicán con más de 4.000 seres que llegaron como humanos mortales y se fueron convertidos en guerreros épicos dispuestos a cualquier cosa.

Con un telón de fondo majestuoso con el logo de la banda y un dragón, a las 21:05 finalmente se apagaron las luces. La explosión del respetable en ese momento fue sencillamente conmovedora y enfervorizada, más aun cuando la intro del narrador que presenta a la banda engarzó con el sonido de Epicus Furor que comenzó a tronar por los parlantes. Todos aplicamos nuestros profundos conocimientos del latín al bramar el primer “Epicus! Furor!”, no sólo por la expectación ante la salida a escena de los europeos –el primero, por cierto, fue Alex Holzwarth–, sino que porque eso indicaría que el primer tema de Rhapsody iba a ser nada menos que Emerald Sword, su máximo caballito de batalla, su dragón con más fuego o su espada con más filo. Es cierto que la habíamos escuchado en los shows anteriores de la banda en Chile, especialmente por quienes tuvimos la suerte de verlos en su primera oportunidad allá por el 2001 en el Teatro Providencia, pero ahora la situación era bastante distinta. Muchos de los escolares y universitarios de esa época ahora son profesionales de las más distintas áreas, y no pocos se vieron acompañados por Rhapsody en ese período. Pese a que el sonido en ese instante no fue de los mejores –de hecho fueron claros los gestos de Fabio Lione y Dominique Leurquin pidiendo más guataje, poco importó pues lo que primaba era la emoción de escuchar un clásico de todos los tiempos como este, que posee en altas concentraciones esa capacidad que tiene la música de transportarnos a otros tiempos, a otras épocas, a vivir recuerdos de todo tipo.

Un Fabio con un esforzado español nos da las gracias y nos dice que quiere escucharnos, enganchando de inmediato con otra bestialidad de clásico como la enorme Wisdom Of The Kings, donde por suerte la emoción del momento contó con el apoyo de un sonido que comenzó a mejorar, especialmente en cuanto a la voz de Lione, que merece prácticamente un review aparte debido al desparramo de talento y potencia que exhibió en el escenario del Caupolicán. A Fabio lo hemos visto en muchas bandas –para algunos, quizás demasiadas–, pero si es que no estaba suficientemente claro desde antes, con este show quedó de manifiesto que Lione siempre, pero siempre siempre, va a ser primero la voz de Rhapsody y luego el cantante de otras bandas.

Una de las cosas que más queríamos algunos era recitar completo el “yes, mighty warrior, what you hear now are the suffering voices of all the heroes that crossed these lands before you…”. Si a usted le pasa que cada vez que dice “yes” –en la vida– eso viene aparejado de un “mighty warrior”, empatizará con esa sensación y habrá sentido esa pequeña decepción de que la banda fuera directo con Eternal Glory y se saltara Heroes Of The Lost Valley, en medio de los agradecimientos de Fabio. Claro que esa muy pequeña decepción pasó casi inmediatamente, luego de semejante cargamento de epicidad reconcentrada, donde muchos dejaron la voz coreando el “eternal glory, ride fast to me”.

La revisión del megaglorioso “Symphony Of Enchanted Lands” continuaría con uno de esos temas que uno jamás habría imaginado que iba a escuchar en vivo como la intrincada Beyond The Gates Of Infinity. Pero no por ser un tema quizás un poco menos “oreja” que los anteriores iba a disminuir el entusiasmo de un público que sinceramente lo dejó todo.

Este es el momento donde los más veteranos dábamos vuelta el cassette del “Symphony” para poner el Lado B, pero antes de retomar la revisión correlativa de este enorme disco, un Fabio con su rizada cabellera tomada nos pregunta “Santiago, ¿quieren más?”, para luego decirnos que nos iban a tocar una canción de “Power Of The Dragonflame”, otra bestialidad de disco. ¡Por la recresta que son buenos los primeros discos de Rhapsody! ¿Cómo va a descansar uno la cabeza si la banda le lanza un corte como Knightrider Of Doom? Imposible, derechamente. Además, la banda nos hizo cantar y repetir el coro en varias ocasiones, lo que no costó nada porque también es un clásico.

Pero luego de los agradecimientos de Lione (“muchisimísimas gracias”) había que calmar un poco la cosa y la encargada de ello sería Wings Of Destiny, la hermosa balada del “Symphony”, anunciada por el vocalista como una canción que la banda nunca había tocado en vivo antes de esta gira. Y si bien es cierto que la velocidad baja, la intensidad siguió siendo la misma, fundamentalmente por la performance vocal realmente portentosa de Lione, un verdadero abuso.

El inicio sinfónico de The Dark Tower Of Abyss es una delicia y escucharla en vivo sinceramente fue un lujo. Es uno de los temas que entra al cuadro de honor de cualquier ranking al menos medianamente serio de Metal sinfónico y con esto le doy cara a cualquiera, por cualquier cosa soy el de polera negra. Bueno, es cierto que a todos nos gustaría que los sonidos envasados fuesen ejecutados en vivo por músicos, que nos habría gustado tener a Staropoli –o a otro tecladista– en escena, pero la performance de los cinco músicos que componen Rhapsody es tan “llenadora” que todas esas ausencias resultan menos que secundarias. Detalles como ver a Alex Holzwarth ensayando una especie de danza con el inicio sinfónico, o apreciar el tremendo talento de un notable bajista como Patrice Guers completan un cuadro primariamente pintado por la enorme dicha que proyecta Luca Turilli en escena y la torrencial voz de Lione.

¡Santiago, qué pasa!” nos dice Fabio para luego dar paso a otra joya como Riding The Wings Of Eternity. ¿Se habría imaginado usted un circle pit con Rhapsody? Creo que pocos lo habrían hecho. Pero si usted estuvo ahí probablemente pudo observar que un no menor grupo de muchachos ensayaron una especie de circle pit en la cancha del Caupolicán. Tremendo momento de la jornada.

Y llegó el momento de cerrar la revisión del que probablemente sea el disco más exitoso de la carrera de Rhapsody. Lione la anuncia en español: “Ahora, vamos a tocar esta canción que da el nombre al CD, entonces yo quiero escuchar a toda la gente esta noche cantar conmigo”. Y quizás a priori uno podría haber pensado que Symphony Of Enchanted Lands no es un tema que funcionaría muy bien en vivo por sus tan ostensibles cambios de ambientes, pero ese preconcepto comprobó ser un error rotundo, puesto que fue uno de los peak de la velada. Falta vocabulario para describir la enorme performance de Fabio Lione, luciendo buena parte de su tremendo caudal vocal que lleva a sospechar si no tendrá una caja torácica extra. La reacción de un público muy comprometido con el espectáculo fue sencillamente fabulosa, con todos los “o-ooooh” y saltando al ritmo de la música, momentos en los que Fabio recogió una enorme bandera chilena que le lanzaron al escenario, y se la puso en su hombro derecho, para luego dejarla en su atril y hacernos imaginar que estaba cantando junto a una mujer incorpórea. Es cierto que uno en los recitales canta mucho, pero por momentos uno se reprime ese casi irrefrenable deseo de cantar cuando ve a tipos como Lione, donde finalmente uno concentra buena parte de sus energías simplemente en escucharlo. Coronar este tema con los “hey, hey” con 4.000 personas con sus puños en alto marcó uno de los pasajes más inolvidables de una noche plagada de instantes memorables.

A continuación, la voz en off del narrador de la banda presentó a Alex Holzwarth, quien se quedó solo en escena con su batería. Es cierto que los solos de batería sirven fundamentalmente para que los otros músicos puedan descansar un poco, pero este solo en particular estuvo bastante entretenido. Primero al darle ritmo al “Dies Irae” que sonaba de fondo, y luego haciendo participar al público de una forma muy dinámica, el germano se ganó aplausos más que merecidos.

Vuelve la banda a escena y Fabio nos dice que ahora nos van a tocar una canción del primer CD de la banda, “Legendary Tales”. Nada menos que la notable Land Of Immortals, probablemente el primer gran hit de la banda por allá por 1997, el último tema del lado A del cassette. ¡Qué tremendo setlist nos estaba entregando Rhapsody! Palabras aparte para la performance de Patrice Guers, sencillamente descollante y demostrando una tremenda multiplicidad de recursos.

El glorioso –nunca mejor dicho– setlist de Rhapsody continuó con una joya no tan frecuentemente destacada de su prolífico catálogo: The Wizard’s Last Rhymes, una suerte de adaptación/homenaje al “Allegro con Fuoco”, la parte final de la “Sinfonía del Nuevo Mundo” del compositor checo Antonin Dvořák. Nuevamente, más allá de la performance de Fabio, quien se llevó gran parte de los aplausos nuevamente fue Patrice Guers, que hasta sacó de la galería unos slap bastante llamativos. El protagonismo de monsieur Guers continuaría con un excelente y contundente solo de bajo, acompañado por Alex Holzwarth y los sones de Queen Of The Dark Horizons de fondo.

¿Están cansadas? ¿Quieren más?”, nos dijo Fabio, y luego de presentar a Patrice, nos narra que esta es una gira que celebra veinte años de la historia de la banda, y que marca su despedida, lo cual evidentemente provocó un atronador e inconfundible “¡noooooo!” por parte del público. Luego Lione armó un “sing along” donde lució algunas de sus dotes, en algo divertidamente abusivo pues las diferencias de caudal y de afinación entre Fabio y sus admiradores eran ostensibles. Y qué decir cuando Lione cantó un fragmento de “Nessun Dorma” de Giacomo Puccini, mostrando que no tiene absolutamente nada que envidiarle a ningún tenor, por lo cual los “olé, olé olé olé, Fabio, Fabio” no se hicieron esperar.

Rhapsody es una banda con muchas virtudes, pero en este punto quiero destacar una que quizás no sea lo suficientemente valorada: es una banda que hace que el oyente/espectador, luego de escucharlos/verlos, salga sintiéndose mejor de lo que se sentía antes. Como que uno se siente más ganador, con más energía, con más ganas. Y bien, en ese instante Lione nos dice que si seguimos cantando como en ese momento, la banda va a tocar más, causando evidentemente una reacción bastante enérgica de los asistentes, aumentada al máximo cuando comienza el último tema del primer bloque, nada menos que la tremenda Dawn Of Victory, otro de los máximos clásicos de los italianos, y que provocó un nuevo circle pit en la cancha y un montón de puños en alto, como era de esperarse. Así, tras una hora y veinticinco minutos de épica batalla, los europeos se retiraron a descansar por algunos segundos.

Una de las gracias de Rhapsody es que tiene muchos temas para armar un buen setlist, pero hay que decir que este set fue particularmente bien elegido. La banda volvió a escena con otra joya no muy frecuentemente revisitada como Rain Of A Thousand Flames. Qué temazo, realmente, y así lo entendió un público totalmente extasiado.

Yo pienso que ahora la banda debe tocar la primera canción italiana”, nos dice Fabio, para lanzar un tema como Lamento Eroico que provoca una dualidad de sensaciones. La primera es que uno quiere cantar con él y quiere escuchar a la gente coreando el “urla il tuono / al mio lamento eroico / sorte… consuma la realtà”. Pero la segunda provoca las ganas de guardar un respetuoso silencio para tratar de ocupar todos los sentidos en percibir la portentosa interpretación de Lione, que realmente saca buena parte de todo lo que tiene en este tema. Quizás el hecho de que sea cantado en su lengua materna potencie su capacidad de transmitir emociones, pero aunque fuese cantada en mandarín no tengo dudas que Fabio tendría la capacidad de conmover al oyente con ese nivel de performance. Imperial lo del oriundo de Pisa ante un público absorto y entregado.

Entonces, ¿buena noche o quiere más? Yo quiero escuchar para la última canción a la gente de Santiago de Chile”, nos dice Lione, para entregarnos el último tema de la noche y el último tema del adiós de Rhapsody, y no podía ser otro clásico que Holy Thunderforce, con un nuevo circle pit y que cerró una noche plagada de emociones y puños en alto con In Tenebris a modo de outro. De esta forma, y luego de una hora y cuarenta y cinco minutos, Rhapsody decía adiós a los escenarios chilenos.

Muy probablemente esta haya sido la última vez en que podamos haber visto juntos a este quinteto tan talentoso –no quiero dejar de mencionar a un sobreviviente como Dominique Leurquin, que pese a su muy bajo perfil es un gran guitarrista, y que supo salir delante de un terrible accidente casero que hace unos cinco años casi le costó la vida, o al menos su carrera, cuando casi se cortó una mano con una sierra eléctrica–. Es cierto que esto es una despedida, pero creo que no somos pocos los que nos resistimos a creerlo. No por desconfianza ni mucho menos, para nada, sino que porque vemos que la música que hacen es tan buena y hasta nutritiva para el espíritu que uno no puede concebirlo. Y es cierto que el nombre Rhapsody Of Fire queda vigente con la banda de Alex Staropoli, pero todos sabemos que, más allá de que pueda resultar una buena banda –cosa que es perfectamente posible–, definitivamente no es lo mismo y el gran desafío para Staropoli será intentar superar esa sensación y estigma de “banda tributo” que indudablemente les va a pesar.

Sólo queda desear que este adiós no sea definitivo y que el paso del tiempo lleve a recomponer algunas cosas. Pero si de verdad fue un adiós, no podemos hacer otra cosa que agradecerle a Rhapsody por tantos discos maravillosos, tantos temas fenomenales, tantos incentivos a apretar el puño para agarrar una espada imaginaria, subirnos a nuestro dragón y salir a pelearle a los demonios que cada uno de nosotros tiene en nuestras vidas.

Goodbye, brother… goodbye!

Setlist de Rhapsody:

1. Epicus Furor (Intro)
2. Emerald Sword
3. Wisdom of the Kings
4. Eternal Glory
5. Beyond the Gates of Infinity
6. Knightrider of Doom
7. Wings of Destiny
8. The Dark Tower of Abyss
9. Riding the Winds of Eternity
10. Symphony of Enchanted Lands
11. Solo de batería de Alex Holzwarth
12. Land of Immortals
13. The Wizard’s Last Rhymes
14. Solo de bajo de Patrice Guers
15. Dawn of Victory
Encore
16. Rain of a Thousand Flames
17. Lamento Eroico
18. Holy Thunderforce
19. In Tenebris (Outro)

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