Entradas

Rage es una banda de culto. Es cierto que a estas alturas ello suena a frase cliché, pero es una realidad palpable y verificable. El inagotable caudal compositivo de Peter “Peavy” Wagner sigue generando admiración: ¿cuántas bandas, hoy en día, son capaces de sacar tanta música nueva como Rage? Sólo un botón de muestra: la banda registra un disco el 2016 y otro el 2017. Eso lo hacían las bandas en los ´80, hoy prácticamente nadie saca discos así de seguido –con el devenir de la tecnología, las formas de generar recursos por parte de las bandas distan de orientarse hacia la creatividad compositiva–.

Pero Peavy es un experto remero contra la corriente. La primera –y hasta esta jornada, única– vez que vino Rage a Chile fue en ese enorme 2011 plagado de conciertos que muchos pensábamos como irrepetibles. Y creo que muchos pensamos en que Rage no volvería a pisar estas tierras, son un grupo más bien de “nicho” y difícilmente sea un gran negocio económico aventurarse a traerlos. Sin embargo, se hacía realidad la chance de tener nuevamente a Peavy sobre un escenario nacional, esta vez junto a Vassilios “Lucky” Maniatopoulos en batería, y al venezolano Marcos Rodríguez en guitarra y coros.

Para intentar resumir en una frase corta lo que fue el show, me daré el lujo de plantear una situación de gusto personal. Quien escribe estas líneas es fanático de la guitarra del bielorruso Victor Dmitrievich Smolski, un verdadero genio de las seis cuerdas a quien vimos con Rage el 2011 y que hace algunos años abandonó la banda. A tal punto que quizás Smolski esté convocado a su banda ideal, o al menos sea un reserva de lujo de Wolf Hoffmann y Kai Hansen. Sin embargo –e intentando ahora dar con la frase prometida al principio de este párrafo–, lo mejor que le pudo haber pasado a Rage es la llegada de Marcos Rodríguez.

Qué está diciendo este caballero”, se preguntará el amigo lector que no fue al concierto. O el que fue. Intentaremos explicárselo a lo largo de estas líneas que, como nunca, procurarán ser breves.

Llegamos al Pub Subterráneo poco antes de las 20.00 y nos encontramos con la primera banda soporte, Austral, probando sonido y con un telón de fondo con el logo de la banda. Palabras aparte para Subterráneo: un recinto ordenado, con buenas instalaciones, menos caluroso de lo previsto, con buena venta de productos, hasta con baños sin necesidad de usar gualetas, sin olores inaceptables ni mucho menos nauseabundos. Dedo para arriba.

Con unas doscientas personas en el recinto, y con algo de atraso respecto a lo previsto, los muchachos de Austral comenzaron su presentación a las 20:15 horas. No había tenido la oportunidad de escuchar a estos muchachos y de verdad su propuesta de lo que ellos mismos denominan como “Metal Étnico” es bastante interesante y admite muchas posibilidades de desarrollo. Presentando buena parte de su trabajo que mezcla elementos de Metal con influencias evidentes de nuestra música de pueblos originarios –particularmente de la zona sur–, este quinteto nacido en el 2009, compuesto por Pablo Yáñez en voz, Mario González en guitarra, Juan Francisco Contreras en bajo, Luis González en batería y Jorge Saldaña en percusión, exhibe un atrevimiento que hace inevitable recordar a “Roots” de Sepultura, aunque evidentemente desde una perspectiva chilena, con diversos instrumentos extra.

Con algunos ritmos de cueca, momentos en que Pablo sacó sonidos de una trutruca o de cascabeles, el propio Pablo con Mario tocando flautas, lo de Austral llama la atención no sólo por su puesta en escena, sino porque además no pierden la esencia de ser una banda de Metal, con actitud, incluso el propio Pablo recuerda –guardando las proporciones– algunas cosas de Phil Anselmo aunque sin ese elemento tan cuestionable de autoinferirse lesiones craneanas con el micrófono. Presentando material de su disco 2017 “Patagonia”, que busca representar los genocidios de pueblos originarios en el sur profundo de nuestra tierra –particularmente los Selknam–, son una banda para darle más de una vuelta. “Patagonia” está completo en YouTube y definitivamente vale la pena explorar la propuesta de Austral, que a lo mejor cuesta un poco en principio conectar con ella –para quienes somos un poco más cerrados–, pero que pasado ese umbral de cierta incredulidad, uno logra apreciar y disfrutar. Muy interesante lo de Austral, que en media hora de show capturó nuestra atención –incluso la de “Lucky” Maniatopoulos, baterista de Rage, a quien vimos presenciando parte del show como un asistente más, probablemente le haya llamado la atención ver a un percusionista además del baterista– y nos hizo sentir un poco más chilenos, no en el sentido chauvinista, sino que como parte de esa mezcla racial siempre dinámica que nos hace ser quienes somos.

Setlist de Austral:

Newen
Kloketen
Cacería
Mantra Suicida
Franja de Sangre


Luego de que la organización hiciese pasar a los ganadores del Meet & Greet con Rage, a las 21:00 horas sería el turno de Iron Spell, una de las bandas insignias de ese Metal más tradicional que tiene un circuito extremadamente fiel en nuestro país, ese Metál con tilde en la á, con esas cosas retro de escucharlos en cassette y con walkman mientras uno se hace una piscola con Free y pisco Control, más metálico que metalero. En este circuito al que hacíamos referencia, Iron Spell la rompe con su puesta en escena retro y con mucho cuero, genera una adhesión tremenda por parte de su fanaticada, y si bien ahora los asistentes iban primordialmente a ver a Rage, el quinteto compuesto por Merciless en voces, Rocko Van Roman en bajo, Raiden y Terry en guitarras y Steelhammer en batería no tuvo el más mínimo problema en conquistar a una audiencia ya cercana a los trescientos espectadores y convertirla en esa caldera que ellos logran formar en sus presentaciones.

A estas alturas no es disparatado sostener que Torches In The Woods, We Are Legion o Heavy Metal Witchcraft son clásicos del Metal nacional, y particularmente este último corte, con el cual cerraron su presentación tras media hora una importante dosis de Metál tradicional, con Merciless mostrando un vinilo de su ya famoso demo “Heavy Metal Witchcraft” que le fuese entregado desde el público. A estas alturas del partido, Iron Spell es jugar a la segura y siempre es un agrado presenciar su entrega, puesta en escena y capacidad de transportarnos a años fenomenales que a muchos nos habría gustado haber vivido.

Setlist de Iron Spell:

Evil Gipsy
Night of The Mothman
Torches In The Woods
We are Legion
Riding in the Darkness
Heavy Metal Witchcraft 

Cambia el telón por parte de la portada del último trabajo de los alemanes, el solidísimo “Seasons Of The Black”, y llegaría lo que todos estábamos esperando: la salida a escena de Rage. A las 21:45 se fueron las luces y una intro mezcló algunos pasajes de canciones de Rage sonando como en una radio AM mal sintonizada –alcanzamos a detectar Until I Die y Soundchaser–, pasando a la breve instrumental Gaia como intro de Justify, tema de la última placa de la banda y que abriría los fuegos del plato de fondo de la velada. Sale primero Lucky hacia la batería, luego el venezolano Marcos con su guitarra y, finalmente, por supuesto, el gran Peter “Peavy” Wagner, respecto del cual a uno se le ocurren muchos adjetivos calificativos, pero uno se aventura a sostener que el que quizás mejor le quede, sea el de ser un tipo querible. Con esa impronta temible de ser un individuo de más de 1.90 metros de estatura, superar con largueza los tres dígitos en la balanza y una barba intimidante, Peavy sonríe, nos saca la lengua y se le nota feliz en el escenario con su voz raspada, quizás no virtuosa, pero con la solidez y potencia de siempre.

A continuación de los primeros “Peavy, Peavy” que después derivaron a “Marcos, Marcos” y finalmente a “Rage! Rage! Rage” por parte del público, Peavy nos saluda en español diciéndonos “hola amigos, ¡qué pasa!”, y luego nos pregunta en inglés si estamos listos “for some fucking Metal!”, y sin respiro nos lanzan uno de los más intensos, rápidos y descuajaringadores temas de toda la carrera de Rage, una joya como Sent By The Devil. Uno veía la cara de Lucky machacando los tarros con ese incesante “tuca tuca” y se conmovía, y también llamó la atención que Marcos logró hacer la armonía de parte del solo, recordando que en el tiempo en que se lanzó el glorioso “Black In Mind” –disco al que pertenece esta canción– la banda tenía dos guitarras.

Después de bajar un poco las revoluciones con From The Cradle To The Grave de “XIII, Peavy nos dice que es maravilloso estar de vuelta en Chile y nos presentó a la banda, y en su primera intervención con el público, Marcos derechamente se robó la película, en el buen sentido. Un individuo con un talento sorprendente, como iremos viendo, no sólo por ser un muy buen guitarrista, sino que un tipo muy carismático y simpático, que no sólo nos habló en español, sino que imitó el acento chileno con frases “cantaditas” como “la raja hueón”, causando carcajadas del público. Y Peavy nos pregunta si nosotros los metaleros somos gente que hacemos las cosas a nuestra manera, evidentemente introduciendo lo siguiente, que sería My Way, uno de los temas más destacables de los últimos años de carrera de un trío que suena con tal nivel de potencia y sincronía que uno no puede entender cómo cresta pueden hacerlo si son sólo tres.

Los “o-ooo-oh, o-ooo-oh” del público, tan típico de los conciertos metaleros, fue seguido por Marcos y Lucky durante algunos instantes, previos a que Peavy nos presentara Nevermore, clásico de “The Missing Link”, otra de las joyas con las que cuenta el catálogo de Rage, muy coreada por un público que respondió de la misma forma con el corte que abre la última placa de la banda, Season Of The Black, una patada en la cabeza con estoperoles. En este tipo de conciertos, quizás menos masivo y más de nicho, una de las gracias es que el público generalmente es muy fanático y aplicado, y reacciona casi de la misma forma con clásicos de los ’80 o ’90 que con temas actuales. Lo que en otros conciertos marca contrastes evidentes en ese aspecto, en este show no se vio y parece un buen momento para destacarlo en esta reseña.

Vendrían nuevos “Rage! Rage! Rage!” del público y agradecimientos de Peavy (“muchas gracias, cabrones!”), tras lo cual líder nos comenta que van a tocar un tema que no han ensayado mucho, y la intervención de Marcos “en chileno” diciéndonos “puta que buena, hueón” causó una nueva tempestad de risas, que aumentaron cuando el propio venezolano nos dijo que lo siguiente provendría de un disco lanzado en 1996, y que fue uno de los primeros temas de la banda que él escuchó porque ese año él nació. Luego, con un ceño forzadamente adusto nos dice que “ahora, serio, porque somos Rage”, nos presentaron Deep In The Blackest Hole y End Of All Days, dos solidísimos cortes del propio “End Of All Days”, uno de los trabajos más queridos de toda la carrera de la banda. Excelente momento de sing-along con el segundo de los temas mencionados.

A continuación de Turn The Page, con Peavy sacando la lengua en su forma tan característica, Marcos nos dice que su madre está en Tenerife, al otro lado del “charco” (refiriéndose al Océano Atlántico), y quiere que ella escuche cómo lo estamos pasando, haciéndonos emitir un grito colectivo que, esperamos, se haya sentido en las Islas Canarias. Un tipo muy simpático y sencillo, con el cual tuvimos la oportunidad de intercambiar un par de palabras antes del show, mostrándose muy contento por estar por primera vez en La Patria Grande junto a Rage, dándonos las gracias por el recibimiento y presentándonos un tema de “Black In Mind” compuesto –cómo no– por “la leyenda Peavy, y que espera que el propio Wagner se lleve un lindo recuerdo de la reacción del público con The Price Of War, otra gema destacada de una placa extraordinaria como la señalada.

Nuestra reacción fue calificada como “amazing!” por parte de Peavy y Marcos, y acercándonos –lamentablemente– al final del show, la banda nos entregaría el single de su último disco, la excelente Blackened Karma, tras lo cual Marcos nos dice “nos vemos, chao”. Ante nuestra negativa, vendría otro de los platos fuertes, “la canción más antigua de la noche”, incluso Peavy nos señaló que “ni siquiera me acuerdo cuándo la compuse”. Nada menos que esa gloriosa pieza llamada Don’t Fear The Winter, probablemente el tema insignia de Rage, que provocó la reacción enfervorizada de un público que quería más. Sin embargo, la banda se despidió por unos momentos del escenario, terminando la primera parte del show.

Pero quedaba algo más. La banda vuelve a escena con la última canción de la jornada, nada menos que Higher Than The Sky, sin dudas uno de los temas más queridos de la banda y con la que acostumbra cerrar sus shows. Pero la interpretación contaría con un Marcos que se robaría la película. Peavy es tan inteligente como humilde y no tuvo problemas en ceder el protagonismo a un hermano hispanoparlante tocando en Latinoamérica, que se sintió a sus anchas llamando a los “higher than the sky, we’re / higher than the sky, sky, sky”. Sin embargo, el jam de guitarra y los homenajes a Ronnie James Dio con pasajes de Heaven And Hell y Holy Diver fueron realmente impresionantes, fundamentalmente gracias al histrionismo, talento y carisma de Marcos para no sólo cantar muy bien, sino que imitar excelentemente el timbre y el lenguaje corporal del fallecido Enano Maldito. Así, a las 23.10 horas, y con la banda manifestando desear vernos pronto nuevamente, Rage se despide del escenario, con Marcos metiendo pasajes de La Marcha Imperial en el final del tema y con un Peavy dándole un fraterno y paternal beso en la cabeza al momento de otorgarnos su reverencia de despedida.

¿Bueno, pero corto? ¿O corto, pero bueno? Queda a criterio de quien haya estado presente. Lo que sí, parece no haber duda alguna en que se trató de un show redondo, que no decayó en ningún instante, con un sonido bastante bueno y con una banda cuya solidez y redondez sigue sorprendiendo, y perdura esa sensación de incredulidad de cómo se puede sonar así siendo apenas tres músicos. Se nota una banda rejuvenecida y revitalizada con esta formación, y definitivamente hay Rage para rato. Y si además tenemos ahí a un hermano latino, ¿qué mejor?

Setlist de Rage:

Gaia (Intro) / Justify
Sent by the Devil
From the Cradle to the Grave
My Way
Nevermore
Season of the Black
Deep in the Blackest Hole
End of All Days
Turn the Page
The Price of War
Blackened Karma
Don’t Fear the Winter
Encore:
Higher Than the Sky / Heaven and Hell / Holy Diver / Higher Than the Sky

Review: Darío Sanhueza De la Cruz
Fotos: Diego Pino

Rage es una banda distinta al resto. No sólo por haber hecho la gran mayoría de su carrera siendo un trío –con las dificultades “logísticas” que ello conlleva–, sino que fundamentalmente por una característica que en los tiempos de hoy resulta cada vez más llamativa: la inagotable capacidad compositiva de Peter “Peavy” Wagner.

Los alemanes sin duda alguna son una de las bandas más prolíficas de la historia del Metal, con más de veinte discos en poco más de treinta años, transformándose en una banda derechamente de culto para sus fans, y que pasó por nuestro país por primera y única vez en un sensacional concierto en el Club 334. En aquella ocasión, Peavy fue acompañado por el bielorruso Victor Smolski en guitarras y el baterista André Hilgers, formación que le entregó a la banda grandes discos como “Strings To a Web”, que la banda vino a promocionar en aquella ocasión, y “Unity” –en el caso de Smolski –, un trabajo realmente alucinante.

La era de Rage ahora es diferente. Con dos discos a su haber con la nueva formación, compuesta –además de Peavy, por cierto– por el venezolano Marcos Rodríguez en guitarra, y el baterista alemán de origen griego Vassilios “Lucky” Maniatopoulos, la banda visita nuevamente nuestro país en un gran momento de forma. Con esta alineación, como decíamos, la banda ha lanzado trabajos muy sólidos como “The Devil Strikes Again” (2016) y “Seasons Of The Black” (2017), recuperando ese sonido más crudo, sólido y sin concesiones del Rage de los ’90, pero con gran madurez y sin perder la esencia agresiva y rabiosa tan característica de las composiciones de Peavy.

¡Un show definitivamente para no perderse!

Darío Sanhueza de la Cruz

 

RECORDEMOS EL SHOW DEBUT DE RAGE EL 2011 CON ESTE LIVE REVIEW

Las entradas tienen un valor de $20.000 y están a la venta por sistema Passline.cl y en tiendas Mucky Rock Store (Eurocentro), Respect (Portal Lyon), Electroacustic (San Diego), Metal Growshop & Tattoo (Caracol Lo Ovalle) y Bar de Nor (Viña del Mar).

El esperado regreso de RAGE a Chile se viene con todo, y es por esto que la banda decidió habilitar 10 Meet & Greet con sus fans de nuestro país. Estos serán sorteados entre todos quienes adquieran su ticket bajo la promoción Early Bird, disponibles en el link bit.ly/EarlyBirdRage con un valor de $15.000. El stock es de 200 entradas de pago online con retiro de ticket físico en boletería del recinto el mismo día del show.

Recuerda que los alemanes tocarán el 2 de febrero en el Club Subterráneo en el marco de la gira “Seasons Of The Black Tour 2018”. Pronto habrá disponibilidad de stock físico sin cargo por servicio en Mucky Rock Store (Eurocentro), Tienda Respect (Portal Lyon), Tienda Electroacustic (San Diego), Tienda Metal Growshop & Tattoo (Caracol Lo Ovalle) y Bar de Nor (Viña del Mar).

Los precios son:

Early Bird: $15.000
Preventa: $18.000
General: $20.000

 

Como parte del tour promocional de «Seasons Of The Black», el próximo Viernes 2 de Febrero, tras 7 años de su última visita y que puedes leer nuestro review aquí, RAGE se presentará en Chile en el Club Subterráneo y contará con la participación de las agrupaciones chilenas IRON SPELL y AUSTRAL.

Las entradas ya se encuentran a la venta a través del sistema Passline en forma digital y en forma física sin recargo en Mucky Rock Store (Eurocentro), Tienda Respect (Portal Lyon), Tienda Electroacustic (San Diego), Tienda Metal Growshop & Tattoo (Caracol Lo Ovalle) y Bar de Nor (Viña del Mar). Los valores son los siguientes:

Early Bird: $15.000
Preventa: $18.000
General: $20.000

PEARLY BIRD: 200 unidades en promoción con pago online en http://bit.ly/EarlyBirdRage con retiro de ticket físico sin recargo en boleterías del recinto el día del show.

Rage en Chile

Luego de su presentación del 21 de junio en el Club 334, los integrantes de RAGE dejaron un mensaje para todos sus fanáticos chilenos.

Consultado Peter “Peavy” Wagner sobre el recibimiento de los fans chilenos, respondió a Webit Studios Productions que “estamos súper contentos, ya que la comunicación que hubo con el público fue mágica y no se da en todos los países. El hecho que haya sido un show sin rejas y con poca gente se transformó en un espectáculo solamente para los muy fanáticos”. El cantante y bajista agregó que “esperamos volver a Chile con más tiempo, ya que estuvimos menos de 15 horas en tu país. Queremos conocer el sur de Chile (Pucón y Villarrica) y un poco de la cordillera. Esta gira fue muy agotadora, ya que pasamos más del 50% del tiempo en avión”.

Por su parte, Victor Smolski señaló que esperaba volver a nuestro país, quizás a fin de año, a realizar una clínica. Puntualizó que todo dependerá del interés de las personas. Ahora, tras el tour finalizado, RAGE regresa a Europa para grabar un nuevo disco, sucesor de «Strings To A Web», y realizará una gira para el otro año, en la cual planea visitar Chile otra vez.

Puedes enterarte de lo sucedido el 21 de junio con RAGE leyendo el live review de PowerMetal.cl.

Primero que todo, quiero hacer un pequeño alcance un poco autobiográfico… ¡nunca pensé que iba a estar escribiendo esto! Rage es una banda que me gusta desde mi adolescencia, aún recuerdo cuando iba con mi papá al Persa Bío Bío por allá por 1997 o 1998 (yo estaba en el colegio aun) como una vez al mes y siempre, siempre, me traía a $1.000 un cassette de Rage de esos piratas que vendían en ese tiempo en los galpones del mentado centro comercial santiaguino. Cómo olvidarme de cuando me traje el Black In Mind, después el Trapped!, luego el The Missing Link, después el Secrets In A Weird World, el Perfect Man, ¡el End Of All Days!… y siempre me sorprendía algo… ¡nunca se acababan los discos de Rage! Por eso siempre hemos dicho que hay pocas bandas más prolíficas que el –actual- trío alemán/bielorruso… pero claro, durante mucho tiempo yo sentía –ególatra o ignorantemente, juzguen ustedes– que Rage era una banda que me gustaba prácticamente sólo a mi, teniendo que aguantar que la mayoría de las veces lo confundieran con Rage Against The Machine (cuando todos sabemos que Peavy Wagner toma a Zach de la Rocha y lo desnuca como Ivan Drago a Apollo Creed) y explicar que es un grupo alemán, que a lo mejor no lo conocen mucho, que son buenos, etc.. Pero siempre tuve claro que Rage es una banda cuya masividad no le hace justicia a su calidad y que por lo mismo muy difícilmente algún día se iban a pegar el pique para acá abajo, a tal punto que cuando anunciaron su visita, pesimistamente, pensé que en cualquier momento el show se podía caer. Y a lo mejor ese pesimismo tiene cierto correlato con las letras de Rage, que por momentos (y sin llegar a ser depresivas) están cargadas históricamente de cierta furia mezclada con pesadumbre.

rage11cl-01¡Pero no! No se iba a caer este show. La cita era en el Club 334, local de la calle San Diego en pleno Santiago Centro, que no conocía anteriormente, y que al ingresar da la sensación de estar entrando con los amigos a jugarse su pool con unos tacos chuecos y a sacarse unos pillos. Pero nos encontramos con un recinto con ciertas similitudes al Rock y Guitarras pero un poco más amplio y definitivamente menos caluroso que el húmedo recinto de Avenida José Pedro Alessandri.

Tras un meet & greet algo desordenado y que demoró todo el inicio del show –por lo que obviamente, y cumpliendo a cabalidad con el artículo 1 del Reglamento de los Conciertos, con los amigos nos fuimos a asesinar una cervecita y a hacer desaparecer un par de completos–, y con un público de aproximadamente 334 personas, a eso de las 20.55 horas (la cita era ¡¡a las 19.00!!) se iniciaría la velada con el show de los talentosos muchachos de Delta, quienes por lo pequeño del escenario tuvieron que ubicar su batería de lado. Y la verdad es que no es ninguna sorpresa la calidad de esta agrupación, a tal punto que sus trabajos ya están siendo reconocidos no sólo en Chile sino que paulatinamente en otras latitudes. A mí en particular hay algo que me encanta de la propuesta de Delta, lo impecables que son sus armonías vocales, lejos entre lo mejor que alguna vez he visto en una banda nacional en dicha faceta. En poco menos de media hora y con cinco temas, dentro de los cuales destacan las grandes Who I Am, Face To Face y por supuesto Crashbreaker, los nacionales demostraron porqué hoy en día son una de las mejores bandas de Chile. Felicitaciones a los muchachos por su muy buena performance.

Luego, ya pasadas las 21.30 horas saldría a escena el segundo número de soporte de la jornada, los nacionales de Kontra y su interesante propuesta de metal en español. Seis temas en media hora, en que la banda se notó muy agradecida por poder tocar frente a un público que, seamos francos, estaba bastante expectante ya por el número principal, Rage. De todas formas me pareció que el desempeño de Kontra fue bastante sólido (aunque con algunos pequeños problemas de sonido en la medianía del show) y fueron escuchados con bastante respeto por parte del público. Buenos teloneros. Pero a lo que vinimos.

rage11cl-05

A esas alturas con los amigos bromeábamos y decíamos que en cualquier momento el show de Rage se podía caer, ya obviamente en un tono lúdico pero que era demostrativo de lo mucho, muchísimo que costó que este enorme TRÍO (lo recalco con mayúsculas porque le daré varias vueltas más rato a este asunto que va más allá de lo meramente numérico) viniera a Chile a deleitarnos con su música. Hasta que a las 22.30 clavadas, las luces se van, retumba la intro y salen a escena el gran André Hilberg y los gloriosos, gloriosos eh, Victor Smolski y Peter “Peavy” Wagner, para arrancar directamente los motores con los sones del opening track del último trabajo de la furia alemana, Strings To A Web, la estupenda The Edge OF Darkness. ¡Rage estaba tocando en vivo! ¡En Chile! ¡En Santiago! Recién en ese momento caí en la cuenta que estaba viendo en vivo a una de las bandas más importantes de mi adolescencia, por lo cual al igual que todo el resto de la muchachada por cierto coreé el excelente coro del tema que daría el puntapié inicial a una jornada que va a perdurar durante mucho tiempo en la cabeza de quienes asistimos.

rage11cl-10Les comento algo. Con los amigos vimos en el meet & greet a los muchachos de Rage bastante serios. No quiero decir “apestados” ni mucho menos porque sería mentir, pero sí no los noté demasiado “prendidos”. Pero todo cambió cuando entraron al escenario. Porque si bien cierto la gente no era demasiada, no es menos cierto que la enorme parte de los que allí estábamos éramos muy hinchas de Rage y eso generó inmediatamente un feedback con la banda. Lo que quiero decir es que normalmente las bandas agradecen al público y buena parte de ello es un “verso” de buena crianza, se ponen “el cassette” y lanzan un discurso aprendido… pero en este concierto siento que la enorme entrega del público y que se vio DESDE EL PRIMER TEMA le afectó para bien y encantó a la banda. Y ello también se vio tras el saludo de Peavy diciéndonos “hola amigos”, y tras preguntarnos si estábamos “fuckin’ ready” nos presenta la estupenda Soundchaser, de la placa homónima, con un coro realmente cantadísimo.

Tras las palabras de rigor de Peavy al señalarnos que esta era su primera vez en Santiago, el frontman/cantante/bajista/lider de la banda nos pregunta si hay “chiquillas” dentro del público. Bueno, muy pocas levantaron la mano, con lo cual Peavy y Victor bromearon bastante en ese momento, y Peavy nos anuncia que es un tema para nosotros los muchachos que muchas veces tenemos que seguir y persistir (y en este caso, ¡salir a cazar!) a alguna muchacha algo dispersa con la que uno se cruza a veces en la vida. Y así presentó Hunter And Prey, segundo tema del Strings y tercer tema de la noche, en el cual algo comenzó a llamarme la atención de manera primero simpática y después casi conmovedora… ver tocar a Victor Smolski es un espectáculo, no sólo por la bestia de guitarrista que es, sino que el tipo… ¡tararea sus solos! Mientras está sacándole humo a las cuerdas el tipo cierra los ojos y uno lo ve moviendo la boca y haciendo un inconfundible “tururiturirutururituriru”, el tipo trasunta no sólo su talento sino que una impresionante pasión por lo que hace. Genio, pero genio en serio.

rage11cl-17

Ahora le tocaban los gritos del público a “Victor, Victor” (ya habíamos gritado “Peavy, Peavy”), demostrando que el fanático de Rage de verdad es MUY fanático. Y es que a esas alturas ya resultaba impactante la solidez de una banda que está compuesta sólo por tres músicos, todos ellos excepcionales en lo suyo, pero no deja de llamar la atención precisamente el antecedente numérico de que son apenas tres, que cualquier error no pasaría nada de desapercibido. Y quizás por ello y porque no éramos tantos y sentíamos cierta e inconsciente responsabilidad de sonar como si fuéramos más, el público estaba totalmente entregado. En ese contexto Peavy presenta mi tema favorito (no sé si el mejor, pero sí el que más me gusta) del Strings, la enorme Into The Light, yo en particular canté mucho el coro (“‘cause I step into the light / And forever it will be alright / And I I step into the light / Death and life are walkin’ side by side”) y eso le pasó a varios.

rage11cl-21Un muy parlanchín Peavy nos cuenta que el siguiente tema trata sobre la misantropía (esa especie de cultura o forma de entender la vida odiando al ser humano), mandando a estas personas a freír monos y dedicándoles la contundente Drop Dead! del algo irregular Carved In Stone del 2008. De todas formas es de los mejores cortes –a mi juicio– de dicho disco y funcionó bastante bien al contar con un público aplicadísimo.

Peavy comenzó a contarnos que Rage fue la primera banda de Metal de tocar con una orquesta sinfónica (cómo olvidar los primeros acercamientos de la furia germana a la música docta con XIII y Ghosts en la década pasada), y nos narra que va a tener un proyecto paralelo de música más orquestada con la llamada “Lingua Mortis Orchestra”, pero que obviamente su arista metalera continuará como siempre con Rage. Ello a propósito de presentarnos una bestialidad de tema como es Empty Hollow que precisamente es orquestada y quizás el único momento donde la banda utilizó pistas. ¡El único de la noche! ¡Son un trío! No, una locura estos tipos, ver a Smolski con su corte de pelo de futbolista argentino ochentoso haciéndolas realmente todas, más la solidez de André en los tarros y el conmovedor liderazgo de Peavy, un privilegio. Temazo Empty Hollow, aplaudidísima.

Tras un grito de “fuckin’ bastard” que obviamente era en un contexto laudatorio y que por suerte Peavy así lo tomó, el líder presentó a André (muy aplaudido) y a Victor (ovacionado), y nos anuncia un tema con harta polentaSet This World On Fire, un TEMAZO con todas sus letras del estupendo Unity. Me atrevo a decir que el solo de Smolski en este tema es uno de los solos que más he disfrutado en toda la DÉCADA recién pasada, y verlo y escucharlo en vivo realmente me puso, como dice un amigo mío, la piel totalmente de pollo. Un tema absolutamente fascinante y que nos encantó realmente a todos. Instante altísimo de la noche.

rage11cl-22

Peavy ya estaba convertido casi en un stand up comedian hablando entre medio de todos los temas y nos presenta la muy intensa War Of Worlds, la opening track de Soundchaser, que disfrutamos y coreamos bastante (al menos a esas alturas yo ya me había ido bastante para adelante). Pero lo que vendría después sería realmente mágico.

Yo supongo que si usted está leyendo esto es porque le gusta el Metal o porque me tiene buena (?). Pero si usted le gusta el Metal, y no fue a ver a Rage y particularmente a DON Victor Smolski, arrepiéntase. En serio. Usted se perdió un solo inolvidable en el que el tipo se paseó por diversas técnicas, hasta haciendo tapping con la guitarra, haciendo participar al público, y todo con esa sencillez tan representativa del espíritu del pueblo bielorruso (?). Varios empezamos a hacer una metafórica fila para ir a comprar huevos y harina para hacerle un queque al orgullo de la fría Minsk. ¡Pedazo de solo! Golazo de Smolski.

rage11cl-15Pasado el instante de repostería mental, y sin solución de continuidad, vendría el que a mi juicio es el momento más emocionante de la noche… es que era la hora de los oldies!! Primero Solitary Man, un verdadero himno del inolvidable Trapped!… ¿quién no se ha sentido solo y le han dado ganas de gritarlo y mandar todo a la cresta? Bueno, este tema lo encarna y con una intensidad a la que todos adscribimos y cantamos el coro como Dio manda. Lo único malo es que la tocaron “editada”, pero lo bueno es que la pegaron con otro clásico de clásicos de Rage, la enorme Black In Mind del disco homónimo, también editada… pero poco importó, ¡qué cantada! Especialmente por los fans más “viejos tercios” que estábamos allá adelante

Y sin parar, la gran sorpresa de la noche. No estaba en el libreto original, pero yo me decía ¡pero es que cómo Rage va a venir a Chile y no va a tocar Don’t Fear The Winter! ¡No puede ser, Dios mío, ayúdame! (?). Además, qué más ad hoc que no tenerle miedo al invierno precisamente el día en que comenzó el invierno en el hemisferio sur. Y por eso cuando empieza la guitarra de Victor a hacer ese riff literalmente era para convertirse en mono… es un tema que forma parte central de mi adolescencia, ¡y Rage la estaba tocando en Chile! Realmente un momento brutal, muy emocionante e inolvidable, creo yo que para todos, cómo retumbó ese “don’t you fear the winter! I will keep you safe and warm!

Ya acercándonos al final del show tras los increíbles pasajes anteriores, donde Peavy se refirió con mucho cariño a sus “oldies”, le pidió a la producción que bajara una luz que le molestaba a André y que lo estaba haciendo sentirse mal y mareado. Por suerte el asunto no pasó a mayores y Peavy comenzó a preguntarnos reiteradamente… “are you going down??”. Y es así como con la enorme Down del Unity, otro corte más con un coro muy cantable por el público (que respondió de maravillas), este mágico Power Trío (qué mejor denominación que esta) se despidió del escenario.

rage11cl-12

Pero obviamente faltaba algo más. La cara de felicidad casi de niño de Victor Smolski al volver al escenario (y en realidad durante todo el show, el tipo estaba realmente muy contento y creo yo que sorprendido al ver que, si bien la gente no era tanta, el fervor era impresionante y contagioso), y también la de Peavy y André, aumentaron al escuchar que todos coreábamos lo que faltaba… “higher than the sky… we’re… higher than the sky! Sky! Sky!”. Qué otro tema podía elegir Rage que la mágica e hímnica Higher Than The Sky, estandarte de ese estupendo disco que es el End Of All Days, que no sólo contó con la inestimable participación de todos quienes estuvimos allí cantando y desgañitándonos la garganta, sino que mostró a la banda haciendo una ejecución derechamente magistral, haciendo incluso una versión casi funk al momento instrumental. Y así, tras prácticamente una hora y media de show (¡qué corto se hizo!) y siendo ya casi las 00.00 horas, el trío se despide del público, su público, y nosotros de ellos.

rage11cl-13

¿Qué más se puede agregar de un show tan sólido, contundente, con un sonido más que aceptable, y con una banda no sólo ultra profesional sino que muy humilde e incluso querendona con el público? Yo he ido a muchos shows en la vida, y no sé si este sea de los mejores, pero hace tiempo que un show no me provocaba una sensación tan intensa de lamentar profundamente la mala suerte de las personas que no tuvieron la fortuna de asistir, y eso a la hora del balance es un gran factor para darle el calificativo de inolvidable. Fue un concentrado de excelentes temas, monumentales ejecuciones (lo que toca Smolski…), mucha garra y una respuesta del público realmente tan emocionante que llegó a tocar la fibra de una banda que no sé si está tan acostumbrada a ese cariño y entrega que tenemos los sudamericanos y particularmente –como me tocó vivirlo en esta jornada– los chilenos. Gracias André, Peavy y Victor por regalarnos un show como este. Grande Rage, ¡más altos que el cielo!

Setlist Rage:

01. The Edge Of Darkness
02. Soundchaser
03. Hunter And Prey
04. Into The Light
05. Drop Dead
06. Empty Hollow
07. Set This World On Fire
08. War Of Worlds
09. Solo guitarra Victor Smolski
10. Solitary Man / Black In Mind
11. Don’t Fear The Winter
12. Down
Encore
13. Higher Than The Sky

REVISA AQUÍ LA GALERÍA DE FOTOS DEL CONCIERTO

Rage en Chile

El 21 de junio, RAGE se presenta por primera vez en Chile. Está a punto de comenzar la gira sudamericana en promoción de «Strings To a Web» en Brasil y el fundador de la banda alemana, Peter Peavy Wagner, conversó en entrevista con PowerMetal.cl acerca del concierto que darán en Santiago este martes:

«Ojalá que varios (…) vayan y podamos pasarlo muy bien juntos en el show, porque además nos sentimos un poco curiosos por lo que podrá ocurrir allá y podemos esperar (…) tocando ante los fanáticos chilenos», dice Wagner a PowerMetal.cl. «¡Espero que todos se vuelvan locos en el concierto! (…) Llevaremos un montón de buenas canciones, ¡un montón de poder y acción al escenario!».

Los invitamos a revisar la entrevista completa haciendo click en esta dirección.

Las entradas están disponibles a través de Feriaticket (FeriaMix, Almacenes París). El precio de preventa es de $15.000 y también se pueden encontrar tickets sin recargo en Giros Rock del Eurocentro, Voz Propia del Portal Lyon y HellMusic (Persa Bío-Bío, galpon 6, local 74).

Aparte del show, el mismo 21 de junio se realizará un Meet&Greet con la agrupación. Ésta tiene un valor de $6.000 y se efectuará antes del show, en una hora a confirmar. Además, hay un pack que incluye entrada para el show y el Meet&Greet por $20.000. La venta del pack y de las entradas para el Meet&Greet se pueden adquirir solamente en Giros Rock (local 0203, Eurocentro).

Las bandas invitadas para el concierto de RAGE en Chile son DELTA y KONTRA.

Más información se puede encontrar en www.rageinchile.cl.

Rage en Chile

Rage por fin viene a Chile. Planes han habido de hace un par de años, al igual que una cancelación extraña el 2006 y visitas a Sudamérica sin paradas en Santiago. Por eso, el encuentro del 21 de junio con el conjunto de Peavy Wagner  y Victor Smolski es especial para los fans locales del metal alemán, en una fecha que destaca incluso dentro de toda la apretada agenda de conciertos 2011 en el país. El bajista, cantante y fundador de Rage conversó con PowerMetal.cl para referirse a esta venida en promoción de Strings To A Web y presentando todas las etapas de su camaleónica carrera.

“LLEVAREMOS UN MONTÓN DE BUENAS CANCIONES, ¡UN MONTÓN DE PODER Y ACCIÓN AL ESCENARIO!”

Peavy, ¡por fin!, contamos los días para la primera visita de Rage a Chile. Primero que todo, ¿qué le dirías a los seguidores nacionales que han querido verlos en vivo durante todos estos años?

Sí, ojalá que varios de ellos vayan y podamos pasarlo muy bien juntos en el show, porque además nos sentimos un poco curiosos por lo que podrá ocurrir allá y podemos esperar de ustedes , ¿me entiendes?, tocando ante los fanáticos chilenos. Sólo he escuchado historias por parte de ciertos amigos que ya han actuado en tu país, que es un público grandioso, ¡así que veamos lo que sucede (risas)! Y bueno, ¡espero que todos se vuelvan locos en el concierto!, de la misma forma que los seguidores que conozco de Brasil por ejemplo. En su mayoría, tengo buenos recuerdos de las visitas a Sudamérica, del 2006 e incluso antes. La gente era muy agradable, muy simpática, muy amistosa, ¡me acuerdo que la audiencia era bien loca (risas)!, me acuerdo de ciudades hermosas. Me gustó bastante Argentina, Buenos Aires por ejemplo, quedamos fascinados con esa ciudad, así que ojalá vivamos otra gran experiencia ahora. No podremos llevar una gran producción ya que iremos volando, ¿no?, por lo que básicamente sólo tendremos lo técnico, así que llevaremos un montón de buenas canciones, ¡un montón de poder y acción al escenario!

En Chile varios conocieron a Rage en estos últimos años, con la etapa de Victor Smolski, y después se familiarizaron con la época de Manni Schmidt como guitarrista, con discos como Trapped! (1992) y The Missing Link (1993). ¿Qué setlist escuchará el público el próximo 21?

Vamos a hacer un feature con todas las canciones importantes, las que creemos ahora que son importantes tocar en vivo. Quizás conozcas nuestro álbum y DVD From The Cradle To The Stage (2004), que es como una especie de best of en directo, ¿no?, y en el concierto nos orientaremos un poco en eso. Y con Victor es bastante fácil en realidad. El material más antiguo no es tan complejo como el más reciente, y nuestro batero André (Hilgers) además tampoco jamás ha tenido problemas tocando las canciones más viejas. Estamos acostumbrados a hacerlo, lo hacemos a menudo así que siempre tendremos temas antiguos en nuestro repertorio en vivo, no nos ponemos a pensar sobre qué etapa corresponde cada pista (risas). Se transforman en NUESTRO material y ellos interpretan las pista a su manera, en su estilo, ¿sabes? Son parte de la historia de Rage así que no es asunto complicado para nosotros.

Rage

Es posible que me equivoque con lo siguiente: recuerdo que cuando Victor tuvo un grave problema de salud (a mediados del 2004 estuvo un mes y medio hospitalizado debido a una seria infección que pudo haberle quitado la vida) y no pudo tocar contigo, llamaste a Manni Schmidt y anunciaste una presentación con él, pero al final la cancelaste por algún motivo…

¡Sí (risas)!, ¿¡de cuándo que conoces esa historia (risas)!? La verdad es que nunca anunciamos el show de esa manera en realidad (risas), ¿sabes? Victor se encontraba seriamente enfermo, gravemente enfermo en ese tiempo, teníamos a Mike Terrana como batero todavía en la banda, ¡y él no quería cancelar las fechas!, por lo que preguntamos si podíamos hacer esos conciertos con Manni en calidad de sustituto, ¿no? Sin embargo, al final, la idea nos pareció tan estúpida que terminamos cancelando todo (risas). Fue una idea nada más, ¡nunca la anunciamos (risas)!

El 2006 también se confirmó un show de Rage en el país, pero se cayó, y también me acuerdo que hablamos a principios del 2009, cuando Rage cumplía 25 años, y dijiste que tenías planes de venir a Chile como a mediados de ese año. ¿Por qué tardó tanto en confirmarse la gira sudamericana de ahora?

Uf, ¡muy buena pregunta! Sí, lo más probable es que hayan habido problemas con productores que trataron de agendar toda esta cuestión, ¿no? Quizás trabajamos con las personas equivocadas al parecer, con unas que no eran lo suficientemente profesionales y… ¡no lo sé en realidad!, eran varios problemas de organización, ¡no tenían nada que ver con nosotros!, ¡siempre estuvimos listos y dispuestos (risas)! Y es difícil a veces, porque no conoces en verdad a esa gente, solo puedes confiar en lo que te escribe a través de los emails y después te das cuenta de que simplemente está hablando pura mierda, de que algo no está funcionando con lo que se hace allá, ¿ves? Si anunciamos unos… o sea, si anunciamos una cosa que después puede que se cancele, mejor entonces damos los anuncios más tarde, no con tanta rapidez, ¿no?

Rage

MÁS MANOS PARA VICTOR SMOLSKI

Peavy, hablando de Strings To A Web (2010), del último material… primero que todo, entiendo que Victor escribió toda la música de la Suite Lingua Mortis del álbum Speak Of The Dead (2006), y ahora que tienes esta otra obra, Empty Hollow, con orquesta de nuevo, elementos progresivos, virtuosos, instrumentales, etc., ¿cómo fue tu input compositivo, sabiendo que Smolski es un tipo muy versátil, que había sido el mastermind de la Suite Lingua Mortis?

Bueno, no fue tan distinto en realidad porque le toma un montón de trabajo a Victor hacer toda la parte de la orquestación y eso. Y es muy bueno en lo que hace, de verdad es un compositor grandioso y creo que ambos formamos un muy buen equipo compositivo. Sí, agradezco y aprecio mucho que se involucre en todo. Ya tocamos ese material en vivo con una orquesta real y salió perfecto. Y para mí, en lo personal, no es distinto a como en los noventa con la orquestación en vivo (risas). En escenario, Victor simplemente toca la guitarra, no se ocupa de lo demás, entonces… ¡pues sólo tiene dos manos (risas)! El problema es que si tuviera otro par de brazos, ¡podría tomar el piano, darse vuelta a dirigir la orquesta y todo (risas)! Pero no, es una sensación más o menos agradable cuando sabes que alguien al lado tuyo conoce todo, que parece tener todo bajo control, ¿no?

Con Christian Wolff, empezaste a arreglar registros orquestados como XIII (1998) y Ghosts (1999) antes que Victor entrara al equipo. ¿Cómo crees que habrían sonado esos álbumes de haber contado con Smolski en la composición y la sección clásica?

¡No soy capaz de imaginármelo!, quizás hubiesen sonado un poco más “musicales”, si me entiendes. Por ejemplo, pienso que Ghosts al final terminó siendo demasiado popero la verdad, y que con Victor todo habría sido más metalero y, como acabo de decirte, más “musical”. Era muy distinto en ese entonces, dado que Victor es más “metal”, él entiende este tipo de música mucho mejor que Christian Wolff lo hacía. Christian era un productor Pop, un arreglador Pop, y realmente no comprendía el Heavy Metal. Luego de Ghosts, la alineación de Rage cambió de manera drástica, Victor ingresó al conjunto y la música volvió a ser harto más metalera, por la forma que se expresa en lo artístico. Se trató de un desarrollo natural. En Welcome To The Other Side (2001) después, no pensamos como ‘ahora queremos sonar más metal’, así salió nomás.

Rage

“¡YO SÓLO CANTO Y TOCO EL BAJO!”

En Welcome To The Other Side, el primero con Mike Terrana y Victor Smolski en el proceso creativo, hay un sonido de batería más natural, pero no tuvo una buena recepción por parte de los fans, que decían que la batería sonaba débil. Y luego, sacaron Unity, con esta producción más apretada y heavymetalera. ¿Qué tipo de reacción fue Unity (2002) a Welcome To The Other Side en cuanto al sonido?

Sí, a los seguidores les gustó el sonido de Unity mucho más que el de Welcome…, ¿cierto? Esa batería natural, ese sonido medio jazzero del drum kit no encajó con las expectativas que tenían los fanáticos del metal, me imagino yo. A ellos les gustan baterías más poderosas en nuestra música, ¿no? Ahora, en la producción no hay una diferencia muy grande para mí (risas), no me involucro en el sonido de la batería (risas), no es algo intencional, salió de un modo espontáneo. Simplemente me gustó de esa forma cuando hicimos la mezcla y pensamos ‘OK, probemos así’, ¿me entiendes? No planeamos todo con tanta antelación, algunas cosas dejamos que pasen nomás y después vemos lo que opina la audiencia. De todas maneras, Welcome To The Other Side sigue siendo un buen álbum.

Desde Unity que han trabajado con Charlie Bauerfeind (Helloween, Blind Guardian, Hammerfall) en las la producción. ¿Qué importancia tiene él no en el estilo, aunque sí en el sonido de Rage?

Charlie era más importante hace un par de años atrás. El mismo Victor sabe muy bien cómo lograr esta especie de sonido ahora y cada vez nos volvemos más independientes con respecto a trabajar con Bauerfeind (risas). Por otro lado, Charlie siempre está muy, muy ocupado con las demás bandas que produce, por lo que nunca tendrás la seguridad de si dará o no con el tiempo para colaborar contigo. Nunca nos ha dicho qué tocar, sólo se preocupa del sonido, de colocar un buen sonido metalero en los CD. Victor se encarga más bien de crear este tipo de sonidos. ¡Yo sólo canto y toco el bajo (risas)!, ¡no me meto en la producción (risas)!

Rage

Recuerdo que una vez comentaste que Trapped! y The Missing Link establecieron el estilo de Rage, ya que en la actualidad el grupo no toca demasiado diferente a como lo hacía en esos discos. ¿Qué similitudes notas entre Trapped! y Soundchaser (2003) por ejemplo, teniendo en cuenta que has lidiado con muchísimos cambios de alineación, de estilo, de negocio?

Sí, no encuentro que existan tantas diferencias entre esa clase de álbumes, suenan bastante parecidos, casi iguales. OK, hay músicos distintos, por supuesto, y puede que ahora seamos un poco más progresivos, un poco más… no sé, con detalles que son más compuestos, pero en lo general diría que no hay mayores variaciones. Y nada, no echo de menos nada del pasado de Rage. Como ahora está todo muy bien (risas).

¡Eso es grandioso! Gracias Peavy por la entrevista y estamos a la espera de Rage en Chile.

Sí, ¡muchas gracias por haber esperado por nosotros y ojalá pueda verlos a todos ustedes! ¡Lo pasaremos muy bien juntos! ¡Nos vemos!

Más información en www.rageinchile.cl.

Rage

En los años ’80, el apogeo del metal a nivel mundial unido a otros factores de índole económica producía un maravilloso efecto para los fans: las bandas lanzaban discos prácticamente en razón de uno al año. Ejemplos hay demasiados: los cinco primeros discos de Iron Maiden fueron lanzados en cinco años consecutivos, y así Metallica, Manowar, Slayer y tantas otras cumplían casi con un 100% de eficacia aquel ritmo de producción. Pero en los años ’90 otros factores comenzarían a regir la industria del metal: las giras mundiales, los consecuenciales discos en vivo, la generalidad de las crisis de originalidad compositiva y la necesidad de promocionar mejor las producciones discográficas, entre otros, trajeron como consecuencia que las bandas comenzasen a disminuir paulatinamente su producción, siendo hoy lo normal que ningún grupo relativamente mainstream (contextualicemos este concepto sólo en el metal) saque un disco con menos de tres años pasados del lanzamiento de su placa anterior.

¿Qué tiene que ver todo lo anterior con la banda de este mes? Que Rage es, sin lugar a dudas, la banda más prolífica de la historia del Power Metal a nivel mundial. Rage se ha transformado en una banda de culto para varios metaleros cuya bolsa del pan dejó de ser arrastrada hace muchos años, con un estilo único. Un Power Metal distinto al común de las bandas alemanas, siendo influenciado poderosamente por el sector más thrash de la escena germana y adoptando durante gran parte una estructura de trío que hoy en día (en que los quintetos y sextetos dominan la escena) pareciera estar en desuso.

RageLa historia de Rage dista poco de ser la historia de un personaje en particular: Peter «Peavy» Wagner. Nacido el 22 de Diciembre de 1964 en la localidad de Herne, ubicada en la región de Ruhr, Alemania, Peavy tomó un temprano contacto con el mundo de la música, pues sus padres (ambos profesores) dedicaban gran parte de su tiempo a ésta. De hecho su padre, Paul, conducía un grupo musical que cultivaba la música renacentista, con lo cual Peavy y sus tres hermanos (dos mujeres) estaban familiarizados con instrumentos clásicos y coros en su niñez.

Los intereses de Peavy apuntaban a la guitarra, tomando lecciones con Dirk Zdebel (profesor de la Universidad de Dortmund). Pero los estudios de guitarra no eran algo demasiado entretenido para el inquieto y joven Wagner, quien pretendía tocar sus propias canciones en guitarra eléctrica, lo cual causó más de alguna controversia familiar, como el propio Peavy nos contó hace años en una entrevista exclusiva con PowerMetal.cl: «… nadie en mi familia me llevó a este tipo de música. Mi padre era muy estricto en cuanto a la música, no le gustaba para nada el rock, sino la música clásica. Mientras más intentó alejarme del rock, más me interesé, y eso quedó de manifiesto cuando cambié mi guitarra clásica a una eléctrica y empecé con mi primera banda. Yo era un fan del metal por mí mismo, porque amaba la música, y la sigo amando». Desde joven Peavy Wagner cultivaría además otros intereses, aprendiendo jardinería y asistencia para ciertas patologías (de hecho sus ramos favoritos en el colegio eran los relacionados con la biología), y desarrollando un escalofriante hobby: coleccionar calaveras y huesos.

Las influencias musicales de Wagner eran obvias: desde bandas como los Beatles y The Police a otras como Rush, Motörhead, Sex Pistols y la NWOBHM (particularmente Judas Priest). Todo decantaba para que Peavy se decidiese por el Heavy Metal más bien clásico, formando su primera banda, denominada Dark Lights e, inspirado por el legendario Lemmy Kilmister, cambiando la guitarra por el bajo. Dark Lights era una banda de calidad más bien «escolar» que nunca llegó a lanzar material de forma más o menos profesional. Pero Peavy empezaría a tomarse todo un poco más en serio a partir de 1983, cuando una catorcena de bandas integrada por veinteañeros se juntaba en una vieja villa para ensayar. Casi todos los asistentes se conocían y tocaban en varias bandas. Para muchos era sólo un rato de entretenimiento pero para otros significaba algo más.

RageEn 1983 ciertos jóvenes de los que ensayaban en la villa se unieron a Peavy. Eran los únicos que realmente buscaban algo más en la música. Sus aspiraciones no les restaban ser todavía principiantes. De hecho, como casi todas personas que inician el sueño de ser rock stars, su vestimenta era totalmente de cuero complementada con púas, aunque la usaran solamente para ensayar. De cualquier forma, sus deseos de brillar en un escenario fue motivo hasta para usar luces en sus prácticas con el fin de recrear la sensación y ambiente de un verdadero show.

Ese año Peavy formaría su primera banda «de verdad» junto a sus amigos Jochen Schröder y Alf Meyerratken: Avenger, banda con la que graba su primer demo, llamado «Faster Than Hell» (obviamente autoproducido), junto a miembros que harían su debut y despedida como Peter Burtz en voces, Klaus Müller en bajo y Jan Yildiral en batería. En 1985 lanzarían otro demo (sin título) y -lo más importante- su primer e único LP, llamado «Prayers Of Steel», apoyados por el sello Wishbone, con Peavy Wagner asumiendo la totalidad de las voces y el bajo, Schröder y Meyerratken en guitarras y un jovencísimo Jörg Michael Musielak (más conocido simplemente como Jörg Michael) en batería, a quien reclutaron gracias a un aviso de revista que informaba sobre la búsqueda de un batero. Jörg se contactó con ellos y no hubo necesidad de hacer algún tipo de audición. Lo curioso de todo esto, apunta Peavy, es que era el primer grupo de metal en el que Jörg estuvo porque antes solo había tocado punk.

«Prayers…» es un disco con bastantes carencias pero con algunos temas interesantes como «Battlefield» (que posteriormente sería parodiada por los propios Rage como «Bottlefield» en el EP «Extended Power»…). En un principio no trabajaban de manera tan profesional, solamente hacían rock’n’roll y la pasaban bien. Tanto era así que en una ocasión hicieron una especie de concurso interno para escribir las letras más desquiciadas y el ganador fue Peavy. El resultado fue la serie de líricas con tinte pseudo-satánico de Prayers of Steel del que años más tarde el vocalista comentó que de haber sabido que iban a grabarlo hubiera escrito algo mejor… Un ejemplo es el coro del tema “Assorted By Satan”:

Assorted by Satan
We pray the message of hell
Assorted by Satan
We bring satanic spell

Después de su segundo lanzamiento (antes del cual Meyerratken abandona la banda, siendo reemplazado por Thomas «Guinness» Grüning) y el EP llamado «Depraved To Black», la disquera Noise Records tomó interés ofreciéndoles un buen contrato discográfico, pero exigiéndoles cambiar el nombre de la banda, pues ya existía un «Avenger». Así, en 1986 pasaron a ser oficialmente reconocidos como Rage. En realidad, el cambio de nombre iba a ser  Furious Rage, pero al final eligieron la ruta corta.

Rage

El primer material fue Reign of Fear, aparecido en 1986, combinando thrash con tintes melódicos y es recordado como un correcto (no mucho más que ello) debut, destacándose temas como el potente opening track «Scared To Death» o «Deceiver», y obteniendo un dignísimo 12º lugar en los rankings de los lectores de la revista germana «Rock Hard». Con cortes como “Raw Energy» y “Suicide”, Reign of Fear logró sobrevivir en el terreno tudesco en el que imperaban agrupaciones de la talla de Scorpions, Accept, Grave Digger y otras que se plantaban como una medida a sobrepasar, o al menos a igualar.

El cuarteto empezó a viajar de manera intensa y, a falta de costumbre, no sabían cómo comportarse con respecto a su salud y fuerza física. Esto porque tomaban cada día a manera de fiesta y luego no comprendían por qué no tenían la condición necesaria que implica montar un recital. No obstante la sed de Rage era insaciable y a mediados de 1987 se aventuran a sacar Execution Guaranteed, un trabajo que manifestaba el camino que la banda se estaba imponiendo, con arreglos más elaborados y más fuerza, destacando “Down by Law”, “Execution Guaranteed” y “Before the Storm”. Era una demostración de lo poderosa que su música podía sonar para mantenerse al flote entre las aguas repletas de oferta musical. En este material Rudi Graf (guitarrista en ese entonces de Warlock) tomó el lugar de Thomas Grüning en las seis cuerdas.

Execution Guaranteed comienza a marcar una evolución en la banda, pues si bien el sonido continuaba siendo más bien thrasher (relativamente parecido a los inicios de Blind Guardian), los arreglos son de mayor calidad melódica sin perder la innata agresividad que esta banda llevaba consigo. Pero 1987 sería un año complicado para Peavy Wagner, que sufriría la partida de los restantes miembros de la banda. Schroeder abandonó la escena, Graf intentaba formar otra banda más orientada al Hard Rock (sin mucho éxito pues no encontró los músicos adecuados y no obtuvo un contrato) y Jörg Michael continuaría junto a Mekong Delta, y posteriormente como sabemos ha tocado en bandas como Grave Digger, Running Wild, Axel Rudi Pell y por supuesto Stratovarius.

Pero lejos de rendirse, Peavy buscó dos nuevos guitarristas y un baterista. Así, un batero con raíces griegas llamado Christos «Chris» Efthimiadis (ex Atlain) se uniría a Rage, y la primera plaza de guitarrista sería llenada por Manfred Albert Schmidt, más conocido simplemente como Manni Schmidt, hombre con cuyo talento en las seis cuerdas (unido a la dificultad de encontrar un segundo guitarrista de nivel) convencería a Peavy de sentirse completo con una sola guitarra, dando origen a la prolífica primera era de Rage como trío.

Rage

En palabras de Peavy, ese terceto fue sin duda la alineación más creativa y de la cual emergió “Don’t Fear the Winter”, uno de los temas clásicos de Rage que no puede faltar en las presentaciones. En aquel tiempo, el trío estaba reunido en Westerwal Area porque Manni tenía un trabajo allí y no quería dejarlo, ya que sus ingresos como músico no eran muy buenos. Manni tenía un apartemento y un cuarto de ensayo, así que Chris y Peavy se mudaron con él. En realidad los ensayos los hacían en una habitación que estaba cerca de un establo, por lo que “Don’t Fear the Winter” nació en medio del mugido de las vacas. Lamentablemente, el dueño del lugar se cansó del ruido que hacían y los echó.

En síntesis, Perfect Man abrió abrió una nueva etapa para la banda, un período que se extendería hasta bien entrada la década de los 90 y que puso los puntos sobre las ìes en la carrera de Rage. Indiscutiblemente, Perfect Man marcó una sección importante de cara al desarrollo de Rage y su completa inmersión en la industria musical. Esto porque el trabajo mostraba una sólida mejora en el sonido y arreglos. Según Peavy, este álbum puso una base a toda la carrera porque los trabajos anteriores habían sido como piezas de práctica ya que, aunque contenían buenas canciones, el estilo no estaba claramente definido.

Con Perfect Man dan un gran paso adelante, debido no sólo a la calidad como instrumentistas de los nuevos integrantes, sino a que el nivel de composición crece notablemente (de hecho, Manni compuso seis temas junto a Peavy), y es considerado por no pocos fans como uno de los mejores trabajos de la banda. El respectivo tour de este material fue un poco más largo que los anteriores y aunque dieron un salto cualitativo con esa entrega, seguían ignorando las consecuencias de su comportamiento en las giras lo que resultaba en problemas de salud y efectos negativos en los conciertos: ¡en un recital en Bremen Peavy tuvo que retirarse sel escenario varias veces para vomitar!

Al siguiente año hace su entrada Secrets In A Weird World (aunque previamente lanzó «Invisible Horizons» como single), continuando el estilo de su antecesor y preparando el terreno para más entregas exitosas con elementos más melódicos (Peavy cantando mejor) y destacándose cortes como la propia «Invisible Horizons» (otro clásico) y la extensa «Without a Trace», entre otras. Aquí es donde sale a luz una característica  sobresaliente de Rage y es que, pese a estar rodeados de un estilo dominante en esa década como el marcado por Helloween, este trío buscaba seguir sonando a sí mismos. Así que Secrets In A Weird World siguió trazando y ampliando el camino propio de los alemanes.

Ya en 1990 afloran algunos cambios con la salida de Reflections Of A Shadow, un esfuerzo que quizá rayó un poco en lo comercial y en el que la banda opta por un camino algo menos heavy y un poco más melódico, con mayor presencia de elementos progresivos e incluso con la inclusión de un tecladista invitado, Ulli Köllner. El disco en todo caso es de calidad y posee cortes interesantes como «That’s Human Bondage», «True Face In Everyone», y las muy power «Wild Seed» y «Saddle the Wind».

Peavy reconocía que era complicado hacer realidad todas las ideas como trío, lo cual era una gran limitante, comenzando a gestarse la idea de invitar a formar parte de la banda como segundo guitarrista a Spiros Efthimiadis, hermano menor de Chris, lo cual causaría molestia en Manni, quien deseaba a toda costa mantener la estructura de trío. Al mismo tiempo, Noise Records comenzó a desencantarse de la banda, debido a que siempre vieron a Rage como una banda más bien thrash y no veían con buenos ojos el giro melódico que estaban tomando. Al año siguiente, 1991, la banda se toma un pequeño respiro, haciendo shows junto a Running Wild, U.D.O., Motörhead y Saxon, y «sólo» lanza un EP, Extended Power, que cuenta con cinco temas.

Rage

Con una creciente e impetuosa base de fans, el grupo presenta Trapped! en 1992, una de las mejores placas de principios de los ’90: un disco realmente ideal para que quienes no conocen a la banda se inicien en ella, con lyrics inspirados en H. P. Lovecraft. El disco no sólo fue votado «álbum del mes» en Metal Hammer, sino que consiguió buena crítica en Japón, lo que los llevó de tour a la tierra del sol naciente. En la carátula del disco aparece una suerte de declaración de principios que pone en claro la intención del disco: «No Keyboards!». Peavy nos contaba en la entrevista: «… como utilizamos algunos sonidos de teclados en el disco anterior, quisimos dejarlos de lado para que el siguiente disco fuera sólo con el poder de la guitarra…». El propio Peavy califica a Trapped! -junto a The Missing Link– como una de las obras maestras de Rage.

Trapped! detonó el nombre de Rage alrededor del mundo, llevándolos a visitar Rusia, Sudamérica y Asia. Ese año hicieron su primer tour en ciudades niponas y no sabían qué esperar de esos lejanos lares. No se imaginaban que gozaban de pleno estrellato entre los adolescentes japoneses, quienes los recibieron en cada show con una gran dosis de euforia y especialmente corearon temas como “Enough is Enough”, “Take Me To The Water”, “Beyond The Wall Of Sleep” y, por supuesto, destacaba el cover de Accept “Fast As A Shark”.

Una de las cosas interesantes del tour fue que, contrario a la lista de lugares que usualmente visitan las bandas cuando van a Japón, Rage se presentó también en otros sitios menos frecuentados como Hiroshima, Sapporo y Toyama, ubicada en la costa oeste. Una de sus más destacadas actuaciones fue la de Tokyo en Kan’i Hoken Hall. A partir de entonces el país asiático se convirtió en una parada obligatoria para cada gira.

La banda seguía en pie en 1993 a pesar del declive por el que estaba pasando el Metal a causa del apogeo del grunge. Ese año sacan el EP Refuge, cuyo contenido estaba integrado por el tema homónimo y tres covers (uno de los cuales es a The Police, «Truth Hits Everybody» ; el single The Missing Link. También emprendieron la introducción al mercado de The Missing Link, el cual tuvo tal grado de aceptación que generó comentarios acerca del excelente balance entre melodía y agresividad. Lo anterior era la señal de que, con The Missing Link, conjugaron todos los elementos de la fórmula que da como resultado un éxito redondo. Si en un principio la idea de Peavy era hacer algo verdadero a través de la música, ese era el momento de mirar atrás y comprobarlo.

«The Missing Link» trata en sus letras -inspiradas nuevamente en Lovecraft- la presencia de una raza existente en la tierra después de los dinosaurios y antes de los mamíferos, el «verdadero eslabón perdido». Este disco acentúa el poder y los matices melódicos de Trapped!, con excelentes temas como «Firestorm», la mencionada «Refuge», la ambiciosa «Lost In The Ice» y «From The Underworld». Pero no contentos con esto, se lanza un disco en vivo que contiene material no sólo de Rage, sino además de Gamma Ray, Helicon y Conception, llamado Power Of Metal, que contiene registros grabados en los recitales efectuados conjuntamente con las bandas señaladas, denominado «Melodic Metal Tour».

Rage

El año 1994 trae dos momentos significativos para Rage. El primero es que se cumplen 10 años de carrera de Rage. El segundo es que la desgastada relación de Peavy con Manni Schmidt hizo que éste último abandonara la banda y, por consiguiente, reclutaron no uno sino dos guitarristas: Sven Fischer (ex Pyracanda) y Spiros Efthimiadis, hermano del baterista. Nacidos ambos en 1971, podrían otorgar a la banda (particularmente a Peavy) una infinidad de nuevos horizontes y expectativas. Los nuevos integrantes debutaron en el álbum Ten Years In Rage, el último trabajo con Noise Records. Si bien tiene nombre de disco compilatorio, califica como LP, pues contiene temas antiguos no lanzados anteriormente, más algunos nuevos, la versión ’94 de «Prayers Of Steel» de Avenger y un excelente medley de temas clásicos llamado «The Blow In A Row». No cabía duda de que era una buena producción, pero la sombra de Manni aún estaba demasiado presente.

Un año más tarde se lanza el single The Crawling Chaos, bocadillo previo al primer disco con la nueva alineación, el alucinante Black In Mind, ya bajo el alero de G.U.N. Records. Este material no pasó desapercibido para los fanáticos porque la tropa dirigida por Peavy seguía desplegando ferocidad. Un disco solidísimo con todas sus letras, muy variado, con un sonido por momentos más oscuro y sin perder esos matices thrasheros y agresivos que marcan el código genético de Rage. Pueden destacarse muchos temas: «Black In Mind», «Sent By The Devil», «Forever», «Start!» y sobre todo la maravillosa balada «All This Time», que cierra el disco.

Rage

Los cambios en la alineación trajeron un nuevo aire. De hecho Peavy comenzó a retomar su ancestral background de música clásica. Por azares del destino, con el álbum anterior conocieron justamente a Christian Wolff, un músico de estudio y arreglista que había orquestado un tema para Rage y gracias al cual la disquera había autorizado presupuesto extra para que pudieran grabar más temás así. De esa cuenta, en abril de 1996 se lanza Lingua Mortis: Rage and the Symphonic Orchestra of Prague, un trabajo que llamó rápidamente la atención por ser el primer álbum de una banda metalera de Alemania en grabar junto a una orquesta sinfónica. Contiene temas de Rage con arreglos orquestales, y ejecutados por la banda conjuntamente con la Orquesta Sinfónica de Praga, República Checa. Rage llevaría a cabo un par de shows orquestados en Austria y Alemania, lo cual causaría gran revuelo entre los fans. Fue algo totalmente innovador ya que ninguna banda del género lo había hecho antes, por tanto es un proyecto que manda a callar a quienes celebraban la originalidad de Metallica con su dudoso «S&M».

Durante la gira promocional de Lingua Mortis, la reacción del público fue tan frenética en uno de sus recitales en Eindhoven, Holanda que tuvieron que tocar el set dos veces para satisfacer a los cautivados asistentes. Hubo también otros shows ofrecidos en Alemania junto a músicos de la Folkwang Musikschule. Pero fue hasta luego de algunos conciertos que encontraron la alineación perfecta de la orquesta. Y es que al principio los músicos eran de edad mayor y solamente se dedicaban a hacer su trabajo. Pero después lograron que la formación de la orquesta estuviera integrada por gente joven.

Pero en 1996 no sólo se lanzaría Lingua Mortis. La banda ya tenía preparado otro LP, y no sería cualquiera. End Of All Days, otra sensacional placa que muestra a una banda en plena madurez, con quizás menos agresividad que sus anteriores trabajos, pero con una mayor sensibilidad y un Peavy cantando como nunca. Rage alcanzaba un equilibrio asombroso con este disco de más de 70 minutos, en el que destacan «Under Control», «End Of All Days», «Higher Than The Sky» (uno de los mejores temas de Rage y preferido de Peavy Wagner) y la fantástica balada «Fading Hours». Peavy en la entrevista nos comentó sobre esta última: «… una noche soñé, tanto con la música como con las letras. Aquél año, además me desperté, tomé mi guitarra y me puse a tocarla, tal como la recordaba de mi sueño. Fue un poco terrorífico: además de las melodías que escuchaba, me veía a mí mismo muerto, tumbado en un ataúd, y algunas fotos mías en una mesa que estaba al lado. Yo estaba dentro de las personas que estaban ahí para enterrarme, y trataba de decirles a todos que aún estaba vivo, pero nadie podía verme ni escucharme, tal como si yo fuera sólo un alma…».

Rage

En 1997 la banda se toma otro pequeño «respiro» y publica el single Higher Than The Sky, que contiene el tema homónimo y covers de Jawbreaker de Judas Priest y The Trooper de Iron Maiden, entre otros; y un EP denominado Live From The Vault, que contiene fragmentos de un show en vivo en Alemania y que como curiosidad incluye un simpático cover de Motorbreath de Metallica.

El giro más orquestado de Rage comienza a tomar mayor forma en marzo de 1998 con la salida de XIII, que deja de lado la faceta más thrash y explora sonidos más hard rockeros, melódicos, oscuros, todos acompañados por momentos de sutiles elementos orquestados. Un disco incomprendido por muchos fans de la vieja escuela pero ensalzado por varios como una gran obra, que marca el inicio de otra era. XIII llegó al 21º lugar en los Media Control Charts alemanes, e incluye entre otros temas la mencionada «From The Cradle To The Grave», «Days Of December», «Turn The Page» y una sui generis versión de «Paint It Black» de los Rolling Stones.

Aquél año, además, se lanza el single In Vain y Noise Records saca un compilado de Rage llamado The Best Of The Noise Years, un grandes éxitos de la era Noise que culminó en 1994. Llegado 1999, la banda comenzaría a sufrir un nuevo quiebre. Los hermanos Efthimiadis y Sven Fischer deseaban abandonar la banda para dedicarse a otros proyectos musicales. Esto representó un período muy duro para Peavy, a quien dejaron con la mitad del álbum terminado y quien debió pagar las horas de estudio por su propia y única cuenta. Aun así, Rage alcanza a terminar de grabar otro disco, que ahonda más en la tendencia orquestada de XIII.

RageGhosts, el nuevo larga duración, sale a la venta en octubre de 1999, consiguiendo críticas variadas y siendo calificado como otro de los discos «incomprendidos». Peavy lo define como «… uno de nuestros álbumes orquestados. Creo que es un muy buen material, sólo desearía que hubiese tenido una producción más Heavy…», y cuenta con cortes interesantes como «Beginning Of The End», «Back In Time» o «Fear». Tras la salida de Ghosts, los Efthimiadis y Fischer abandonan Rage para formar otro proyecto, pero no de metal sino literalmente pop, llamado Sub7even.

Pero todo fue para mejor. Peavy encontró inmediatamente a dos músicos realmente fantásticos para reformar a Rage. En un principio, Wagner contrató a Victor Smolski para que terminara la grabación de las guitarras pero, literalmente, salvó el álbum y se quedó en la banda. Victor Smolski, guitarrista (en realidad multi-instrumentista) nació el 2 de Enero de 1969 en Minsk, Bielorrusia. Hijo del profesor Dmitry Smolski (reputado compositor clásico ruso), Victor comienza a estudiar piano y cello a los seis años y posteriormente guitarra, alcanzando un nivel ptrofesional a los once años. A los 15 años toca con la banda local Pesniary, consiguiendo ventas de 10 millones de discos y girando por la -en ese entonces- Unión Soviética, durante nueve meses. En 1988 forma la banda Inspector, con lo cual viaja por primera vez a Alemania para hacer algunos shows, causando interés en compañías disqueras germanas, lo cual no fructificó debido a problemas con las visas. Tras lanzar en 1993 Russian Prayer con Inspector, Smolski decide permanecer en Alemania, uniéndose en 1995 a Mind Odyssey, banda germana de metal progresivo, con la cual lanza dos discos: «Nailed To The Shade» y «Signs», en los cuales Smolski compuso la mayoría de las canciones y tocó las guitarras, cítara y teclados. Además, Smolski ha trabajado como productor de bandas como GB Arts o Delirious y para el vocalista norteamericano DC Cooper (Silent Force). Todo esto lo compatibiliza con una interesante actividad extraprogramática: corre en autos de carrera, con lo cual ha recorrido Europa y se ha desempeñado con éxito en connotados circuitos como Spa-Francochamps o Nürburgring. Se une a Rage (a Peavy Wagner, en todo caso) en junio de 1999.

Rage

Mike Terrana es un potentísimo baterista con una tremenda carrera. Nació en Nueva York, Estados Unidos y se trasladó a Los Angeles en 1987 en busca de mejores expectativas musicales, comenzando una productiva trayectoria que cuenta con participaciones en discos desde 1985 (junto a Hannover) hasta hoy en Rage, tocando, entre otros, junto a Tony Macalpine, Yngwie Malmsteen, John West, Artension, Axel Rudi Pell, Roland Grapow (con quien vino a Chile en 1999), Metalium, Squealer, Savage Circus, Masterplan y Tarja, entre otros.

Wagner, Smolski y Terrana cierran aquella cosmopolita alineación de Rage. Al ser dos músicos con una gran trayectoria, no se trataría de sólo un par de músicos de sesión para Peavy Wagner, sino que miembros de la banda cuyas opiniones valen lo mismo que la de Peavy. Así al menos éste nos confesaba en la entrevista: «… ambos son parte de Rage, tal como yo, con una voz que pesa tanto como la mía. Esa es la razón por la cual ellos tienen la misma importancia e influencia en lo que hacemos…». Después de una exitosa presentación debut en el Festival de Wacken en 1999 y de algunos conciertos en Rusia el 2000 (junto al grupo Aria), el nuevo trío estaba preparado para lanzar su primer disco (el decimotercer LP).

En febrero de 2001 se lanza Welcome To The Other Side, sólido disco que marca el renacimiento de Rage como banda de metal, volviendo un poco a las raíces más metaleras, destacando Smolski individualmente (incluso tocando cítara) y contando con un sonido más convincente que el de sus anteriores placas, resaltando cortes como «The Mirror In Your Eyes», «A Tribute To Dishonour» (que consta de cuarto partes) y «No Lies». En abril del mismo año la banda sale de gira por Alemania y otros países europeos, terminando el tour con algunas fechas en Japón.

Rage

Tras esta gira, la banda se pondría en campaña para lanzar su décimocuarto LP. Así, el 21 de octubre de 2002 sale a la venta Unity, primer trabajo bajo SPV/Steamhammer. Unity es un sensacional disco que recoge lo mejor de Rage: la agresividad y garra, el virtuosismo de Smolski y la potencia de Terrana se unen para conformar un trabajo solidísimo, que cuenta por momentos con elementos progresivos que calzan perfecto en Rage. Peavy comenta: «… me encanta la música progresiva, al igual que Mike, así que pienso que todos queríamos que el disco apuntase hacia esa dirección. Quizás la palabra ‘progresivo’ produzca algún tipo de confusión, quizás la gente piense que queremos llegar a ser una banda del estilo de Dream Theater… me gustaría decir que nosotros tratamos de crear nuestras canciones tan ‘musicales’ como sea posible, con arreglos interesantes y un poco ‘inusuales’, pero siempre poderosas y agresivas…». En Unity podemos encontrar notables y muy variados temas como el single «Down», la sensacional «Set This World On Fire» o la impecable y sorprendente instrumental title track «Unity».

Rage continúa con su frenético ritmo y el 27 de agosto de 2003 lanza Soundchaser. Con una carátula que hace pensar que no es más que una continuación de Unity, este trabajo no sólo pule lo ya pulido, sino que juega con conceptos que en discos anteriores se encontraban dispersos. No sólo conceptos relativos a las letras sino que el disco, más que un conjunto de temas, es una unidad compacta que adquiere mayores réditos si se escucha entero. Resaltan inmediatamente la intro «Orgy Of Destruction», «War Of Worlds», «Human Metal», «Flesh And Blood» y la propia «Soundchaser».

Rage

En 2004 la banda sufrió un grave percance: Victor Smolski contrajo una severa infección en un testículo, que se trató médicamente hasta conseguir estabilizarlo. Pero en medio de un show en Bolonia, Italia, el testículo simplemente «explotó», debido a lo cual Smolski debió ser trasladado inmediatamente y de urgencia a un centro asistencial. El guitarrista pasó algunos días con riesgo vital pero afortunadamente se recuperó satisfactoriamente de tan aciago e inverosímil incidente.

Antes de la terrible situación vivida por Smolski, Rage ya había tomado la sabia decisión de lanzar un trabajo en vivo (con shows grabados en Alemania en enero) para celebrar nada menos que el vigésimo aniversario de la banda. Entonces lanzaron a nivel mundial From The Cradle To The Stage, que no sólo consiste en un disco doble en vivo, sino que ha salido en versión DVD, en un material indispensable para los fans de la banda e interesante para quienes no conocen demasiado de las virtudes de este trío de talentosos. Más de dos horas de material en vivo, además de entrevistas y bonus de aquellos que siempre agradan y entretienen a los fans. El tour realizado en 2004 garantizó la buena impresión de la audiencia hacia Rage.

RageLa siguiente entrega del terceto fue Speak Of The Dead, la cual dieron conocer en 2006. Una pieza pesada y oscura que a la vez integra acertadas melodías, todo cargado de una obstinada precisión. Y es que es un disco interesante en el sentido de que los primeros ochos temas forman parte de la “Suite Lingua Mortis” que grabaron con la Orquesta Sinfónica de Minsk y fue escrita por Peavy y su virtuoso Smolski, en lo que fue el regreso de las orquestas a Rage. Un punto destacable de esa sección es que lograron que la orquesta realmente fuera parte del trabajo y no sólo música de relleno. Ahora bien, el segundo apartado es directo muy típico de Rage, la misma agresividad en los instrumentos y en la voz. Las opiniones en cuanto a Speak Of The Dead fueron dicotómicas. Hubo quienes pensaron que era una obra maestra, pero también hubo críticos que sugirieron que las dos partes que lo componían no encajaron del todo y que debieron haber sido lanzadas como dos álbumes distintos.

En diciembre de 2006 la banda anunció que, por motivos personales, se separaron de Mike Terrana y en enero de 2007 dieron la noticia que en su lugar entró André Hilgers. Pero mientras Rage estaba de gira, promocionando Speak Of The Dead por Europa y todavía con Mike en las baquetas, aprovecharon a grabar un concierto a lleno total que ofrecieron en San Petersburgo. Los imágenes y audio registrados en aquella ocasión fueron después editados y publicados como un DVD doble y un CD llamado Full Moon in St. Petersburg 2007. El DVD 1 contiene 27 ejecuciones que incluyen también video clips y performances en el Master of Rock Festival del año 2006. El DVD 2 es prácticamente un acopio de diferentes documentales de viajes por Europa, Rusia, el makin off de San Petersburgo, entre otras informaciones. Entre tanto, el CD recopila 17 temas y un bonustrack a menra de taller de guitarra dirigido por Victor.

Rage

Los primeros shows de André con Rage fueron con la “Lingua Mortis Orchestra” en Rusia, Ucrania, República Checa y también en el Wacken Open Air de Alemania en agosto de 2007, en el cual el número de asistentes ascendió a 100 mil. Esa presentación fue grabada y lanzada completa como un bonus DVD del trabajo de estudio del 2008, Carved In Stone. Éste álbum también contiene dos videos extra: “Lord Of The Flies” y “Open My Grave”. Carved In Stone pretendió desde el primer momento echar mano del sonido de sus raíces pero sin dejar a un lado la esencia aportada por Smolski. El resultado fue un disco contundente cuyo primer plano no era ya mostrar los tecnisismos de los que son capaces de ejecutar, sino más bien de demostrar la madurez musical que habían alcanzado, a través de un modo simple pero potente como lo demostrado en cortes como “Gentle Murders”, “Lord Of the Flies” y “Long Hard Road”.

En el 2009 Rage celebró sus 25 años en la arena de juego del Heavy-Power-Thrash Metal con una agenda repleta de conciertos. Además, sacaron el EP Never Give Up, cuyo nombre encajó a la perfección con lo que la historia de Rage representa. Este EP cuenta con seis temas principales (dos de ellos en lengua alemana: Gib “Dich nie auf” –Never Give Up- y “Vollmond” –Full Moon-) y dos bonus tracks, de los cuales “Never Give Up” ganó el tercer lugar en el concurso Bundesvision Song, que es una competición anual creada en 2005 por el músico y presentador de televisión Stefan Raab. La competencia consiste en que las estaciones de radio escogen una canción por cada uno de los 16 estados alemanes. Los temas son ejecutados en televisión para que la audiencia vote por teléfono o mensaje de texto y luego se escojan las canciones ganadoras.

Rage

El año pasado el trío lanzó el CD Strings To A Web, una producción que rápidamente tuvo éxito en el mercado y que, como era de esperarse, los envío de visita a Europa, Rusia y Japón. De los shows destaca el llevado a cabo junto a la “Orquesta Lingua Mortis” en el festival Rock Hard, en el anfiteatro de Gelsenkirchen. Strings To A Web fue grabado en el Twilight Hall Studio, bajo la minuciosa producción de Smolski y su compañero Charlie Bauerfeind y lanzado vía vía Nuclear Blast Records. Como todos trabajos, está repleto de composiciones de mucha fuerza, como “Empty Hollow”, “Strings To A Web”, “Fatal Grace” y “Connected”. En general, un disco directo combinado con orquestaciones que sin duda ya es uno de los favoritos de la discografía de Rage.

¿Alguna duda de que Rage es la banda más prolífica de Metal del mundo? Al parecer no. ¿Algún atisbo de parar con este frenético ritmo que los ha llevado a tener, como dijimos, 15 LPs, más EPs, material en vivo, etc, y más de 200 canciones? Como se ve, Rage (y sobre todo Peavy Wagner) ha malacostumbrado a sus fans con su increíblemente inagotable caudal creativo. Porque sería una gracia que incluso todos los temas fuesen iguales entre sí… ¡pero además no lo son! Sin embargo sería injusto circunscribir la importancia de Rage sólo a ser una banda muy productiva. Es una banda que ha encarnado durante toda su carrera un espíritu incombustible ante los problemas, combatidos con creatividad, agresividad y tenacidad. Y musicalmente ha mantenido un ADN musical durante todo este tiempo, matizándolo sí, es cierto, pero creando un sonido distintivo y característico.

Rage

Rage

Rage

Para el martes 21 de junio está fijado el primer concierto de RAGE en Chile, a las 19:00 horas en el Club 334 de San Diego. “Para dicha fecha, todos los permisos estarían al día”, indicó la producción. “Por lo tanto, RAGE actuará sin problemas en este local. Cualquier modificación de lo señalado anteriormente, se dará a conocer cuando corresponda”.

El grupo vendrá presentando material de sus más de 25 años de vida, como también del último trabajo “Strings To A Web”, editado el 2010 vía Nuclear Blast Records. Además, los mismos nacionales DELTA y KONTRA se encargarán de abrir el show. Aquí puedes ver el video promocional del concierto de RAGE en Chile.

Las entradas están disponibles a través de Feriaticket (FeriaMix, Almacenes París). El precio de preventa es de $15.000 y también se pueden encontrar tickets sin recargo en Giros Rock del Eurocentro y HellMusic (Persa Bío-Bío, galpon 6, local 74).

Aparte del show, el mismo 21 de junio se realizará un Meet&Greet con la agrupación germana. Ésta tendrá un valor de $6.000 y se efectuará en el mismo Club 334. Además, hay un pack que incluye entrada para el show y el Meet&Greet por sólo 20.000 pesos. La venta del pack y de las entradas para el Meet&Greet se pueden adquirir solamente en Giros Rock (local 0203, Eurocentro).

Más información acerca de este concierto, se puede encontrar en www.rageinchile.cl.

El martes 21 de junio llega el día que los seguidores locales de Peavy Wagner y Victor Smolski han esperado ya por años: ¡la primera visita en concierto de RAGE a Chile!

La presentación está fijada en el Club 334 a las 19:00 horas. «Para dicha fecha, todos los permisos estarían al día», indicó la producción. «Por lo tanto, RAGE actuará sin problemas en este local. Cualquier modificación de lo señalado anteriormente, se dará a conocer cuando corresponda».

El grupo vendrá presentando material de sus más de 25 años de vida, como también del último trabajo “Strings To A Web”, editado el 2010 vía Nuclear Blast Records. Además, los mismos nacionales DELTA y KONTRA se encargarán de abrir el show. Aquí puedes ver el video promocional del concierto de RAGE en Chile.

Las entradas están disponibles a través de Feriaticket (FeriaMix, Almacenes París). El precio de preventa es de $15.000 y también se pueden encontrar tickets sin recargo en Giros Rock del Eurocentro y HellMusic (Persa Bío-Bío, galpon 6, local 74). Además, la organización dijo que «ahora el show es apto para todo público, sin restricción de edad».

Más información acerca de este concierto, se puede encontrar en www.rageinchile.cl.