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Quizá el regreso más esperado por muchos.  Si bien hace 4 años que venían haciendo ruido, faltaba esto, faltaba una presentación oficial, donde ellos fueran los protagonistas, donde el público estuviera ahí por ellos.  Pero para concretarlo, no podían llegar y plantarse en un escenario sin algo nuevo que mostrar, algo tangible, no solo un single dando vuelta en SoundCloud, no solo un “este tema es de nuestro próximo disco”, no, faltaba el “este tema es de nuestro nuevo disco, el cual tienen en sus manos” y así fue.  Es que El Laberinto de Los Sueños, se merecía una presentación en grande, y que mejor que en el ya clásico recinto La Batuta.  Pero vamos a revisar qué fue lo que pasó el pasado viernes 23 de mayo en el local de plaza Ñuñoa.

Como es habitual, cerca de las 23:00 hrs. se abrían las puertas y ya había muchos fanáticos a la espera, caras conocidas y nuevas también, pese al frío, en ningún momento el entusiasmo de los impacientes mermó, ya que no sólo era Polimetro el que nos brindaría un gran show, sino que Six Magics eran los encargados de darnos la bienvenida a esta velada.

Con certeros temas como Rolled, Another Day, Do You Remember y Star Another Day, la banda siempre liderada por la simpática y sensual Elizabeth Vasquez, nos dejaba claro que eran la mejor elección para acompañar a los festejados.  Luego, el genio de Erick Ávila, nos regalaría Vica, para ir conociendo más de su trabajo como solista, seguido de Behind the Sorrow, Animal, They y para finalizar Falling Angels, Six Magics abandona el escenario.  La banda tiene una puesta en escena notable, el local estaba llenísimo y prendido al máximo, me gusta ver la complicidad que tienen Mauricio y Erick con Elizabeth, uno los ve  y no deja de pensar que todo lo hacen con mucho cariño hacia el público, y eso se agradece.Como todos saben, fueron 13 años desde la separación de Polimetro, por lo cual no era raro sentirse un poco nervioso ante esta presentación, ¿seguirán teniendo ese fiato de antaño? ¿Cómo se relacionaran con los nuevos integrantes? Muchas interrogantes, las cuales fueron respondidas el viernes pasado: una impecable presentación, 14 temas muy bien elegidos, que fueron comandados por Trance seguido por Despertar, los cuales sonaron impecables, luego sería el turno de Hijos del Terror, clásico a estas alturas , de la mano con Oscuridad de Mente , Sola y Poder Volar, daban la bienvenida a Fábulas, en compañía de la carismática Elizabeth Vásquez, se notaba preparación de ambos, todo preparado con cariño, y de ahí un respiro para la ya, a estas alturas, repleta Batuta.

Sólo 15 minutos pasaron para traer de vuelta a Susarte y compañía, quienes con Milagros, sorprenden nuevamente al público con este nuevo tema, cabe destacar que estas canciones están tan bien interpretadas en vivo, que en ocasiones superan a las de estudio.  Luz y Sombra con algunos cambios de ejecución, sorprendió gratamente a los asistentes.  Ya cerca del final, se dejaban escuchar notablemente El Caos, la preciosa Ella, quien uno al escucharla se imagina a quienes va dedicada.  Inferno y Episodios marcarían el final de una excelente noche, fría, pero intensa.

Polimetro a mi parecer está más vigente que nunca, con dos discos bajo el brazo y una agrupación que lo único que hace es seguir perfeccionándose, tiene para rato.  Quedó demostrado esa noche, donde el público se fue más que conforme, feliz y agradecido de tener de vuelta a estos legendarios de la escena nacional.

 

Galería de imágenes de lo que fue el lanzamiento de El Laberinto de los Sueños, último disco de los nacionales Polimetro, realizado el pasado 23 de mayo en La Batuta, junto a Six Magics.

FOTOGRAFÍAS: ROBERTO LLANOS CÁCERES

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Este es posiblemente el regreso más esperado en la historia del Metal nacional. Y es que con su disco debut, el mítico Metropolis, los muchachos de Polimetro se erigieron rápidamente como una de las bandas más renombradas y respetadas de la escena chilena. Lamentablemente, y como todos sabemos, tras ese lanzamiento vino un silencio más largo de lo que cualquiera hubiese podido imaginar. Todos nos preguntábamos «¿Cuándo irá a volver Polimetro, pero pasaban los años y nada parecía mover las aguas. Pero bueno, los integrantes tenían sus razones para tomarse esa pausa. Y como dicen: ¡no hay mal que dure cien años! Y en el caso de Polimetro, parece ser que este “mal” ha sido para mejor, pues trece años después han regresado con todo, renovados y con un El Laberinto de los Sueños sencillamente extraordinario.

Ya hace un par de años se hizo conocido el hecho de que la banda estaba de vuelta. Las razones que los alejaron de las pistas estaban ya superadas y era momento de volver a regalar su arte. ¿Cuándo sería? Eso no estaba del todo claro, pero sí lo estaba el hecho de que se tomarían un buen tiempo para componer el material que hoy nos presentan, y con justa razón, pues el nivel de dicho material es excelso y de primerísimo nivel. Debe haber sido como construir una casa: la obra gruesa se debe demorar un buen tiempo, pero lograr las terminaciones y dejarla bonita a base de detalles, eso es lo que más demora. Perdonen lo rústica de la analogía, pero de verdad podemos homologar los detalles de una casa con la infinita cantidad de detalles estilísticos y compositivos que nos regala el quinteto aquí. Temprano dejo ver mi opinión general del disco: ¡es extraordinario! De una factura tal que te hace sentir que toda la espera no fue en vano. Es un disco que se deja disfrutar mucho, con canciones monumentales tanto en su armado y ejecución. Es también un disco equilibrado y muy bien pensado. ¿Cómo decirlo? Es lindo, encantador. Envestido de una cierta mística y magia que solo Polimetro le puede otorgar a sus producciones. Tiene un encanto que solo se percibe al escucharlo y que cuesta poner por escrito. Y bueno, ¡pasemos a revisarlo!

Este maravilloso viaje tiene su génesis en Imágenes Del Tiempo, soberbia introducción de un minuto y medio que en su brevísima extensión nos lleva a un larguísimo viaje a través de imágenes mentales que cada uno irá adornando como mejor le parezca, solo es cosa de cerrar los ojos. Breve, sencilla, pero muy intensa. Y en esa intensidad, lograda gracias a un inteligente trabajo armónico y melódico, está su gran riqueza. Muchas veces escuchamos intros que están quien sabe para qué en el disco, y que dan la impresión de relleno y de una necesidad por cumplir con un cierto número de minutos. Este no es el caso: la intro es el inicio de viaje, y se muestra llena de intención y sentido.

Sigue Trance, portentosa primera arremetida del álbum. Una letra que nos toma de la mano y nos lleva a un paseo por los misteriosos rincones de la mente es lo primero que uno advierte. Lo segundo, por supuesto, es el alucinante nivel exhibido en cada aspecto de la composición. Todo, pero todo, es un enrome despliegue de genialidad y solvencia por parte de cada integrante. Tiene un explosivo arranque en el que predominan la fuerza impuesta por Patricio Esquivel con su batería y la de las guitarras, que suenan con una potencia extraordinaria, pero que dejan el protagonismo al teclado de Mauricio Eyzaguirre, montando una armonía excepcional. Tras unos pocos segundos ya podemos escuchar al profesor Ricardo Susarte y su notable cometido. Si alguna crítica se le puede haber hecho en el pasado al vocalista, era que por momentos sonaba algo plano. Sin embargo eso ha sido corregido y, a mi juicio, ha convertido un defecto en una virtud: pues son muchos los momentos, en este corte y en el disco en general, en que los matices en la interpretación vocal son el factor que termina siendo decisivo. Tonos altos, tonos bajos, con transiciones naturales, voces limpias, otras más “raspadas”, todo eso se puede advertir en su accionar. El puente suena genial, con un trabajo de melodías notable, pero es en el coro cuando se destapa y la rompe. Baja la velocidad, pero suben la intensidad y emotividad. Las segundas voces son fundamentales (que entiendo las proporcionan Jaime Salva e Ives Gullé). Tras ello viene todo el show instrumental, una maravilla con la cual uno puede cerrar los ojos, echarse para atrás en el asiento y disfrutar a concho, como si se tratara de una película. Nada, simplemente extraordinaria canción.

Un jugueteo entre los integrantes es la apertura de la enorme Despertar. Primero es Patricio quien hace retumbar en tus oídos la caja de su kit; luego América Soto (quien por cierto es actualmente reemplazada por Sebastián Poblete) se asoma y dice “hola” con su bajo; la guitarra de Carlos Esquivel también dice presente y luego Mauricio hace lo propio; y todas de forma muy breve. Los cambios de ritmo son brillantes y bien logrados. Las transiciones serían la mayor fortaleza del corte, sino fuera por la letra, porque es ésta la que finalmente se queda en tu mente, especialmente con versos del tipo «¡nunca pensaste que mi pa-cien-cia se iba ter-mi-nar!», que con ayuda de bajo y batería suenan potentísimos. Ideal para dedicarla cuando alguien ya te tenga chato. Y por cierto, el accionar de Eyzaguierre es notable, dándole un dinamismo que obliga a cabecear. Una furibunda canción que juega con emociones fuertes, como la rabia, pero al mismo tiempo con la felicidad del “despertar”. Lo realmente interesante es que estos sentimientos quedan plenamente trasmitidos gracias a una musicalización increíble.

Continuamos y nos topamos con Oscuridad De Mente, otra espectacular pista llena de momentos geniales. Ya desde el inicio se dejó ver encantadora, gracias a unas voces de colores místicos que parecen venir de un tiempo y lugar distantes. En lo “concreto”, parecen ser voces indias, lo que sumado a un efecto de lejanía, da la impresión antes comentada. Sumen a eso el sonido que simula el latir de un corazón, que cada vez va más rápido, y el cuadro está completo. Comienza con mucha fuerza, igual que los temas anteriores, con predominancia de los teclados, pero pronto, al llegar al punto donde Ricardo comienza a cantar, baja la intensidad y todo se vuelve calmo. Pero claramente ese es el preludio para que venga otro momento más potente, liderado por la guitarra de Carlos. Sobre el final se hará un vendaval, pero curiosamente, no llega a ser brutal ni nada. No, solo con la fuerza de los acordes precisos.

Maldita Bendición es un corte que se muestra muy crítico con la sociedad, y en particular, con los poderes eclesiásticos, según interpreto yo a partir del título y de cierto pasajes de la letra, además de los cánticos en la onda gregoriana que se pueden oír el comienzo. El doble pedal, la metralla de América, los buenos arreglos en teclado y un potente riffs son los encargados de dar la bienvenida. También vemos a un Susarte aventurándose con éxito en tonos más altos. Pasando la primera mitad del corte viene una parte instrumental que es espectacular, con notables intervenciones de todos los instrumentos. No es muy extensa, más bien tiene la duración precisa, pero cuenta con chispazos monumentales. Luego viene Poder Volar, canción que en su gran mayoría tiene la estética de una balada y que solo pasando del ecuador lucirá más fuerza, paro terminar estructurándose en torno al medio tiempo. El uso de sintetizadores de la primera parte es uno de los aspectos que más resalta, y lo cierto es que tienen un efecto muy positivo. Al no haber guitarras, la atención se sitúa en esos arreglos, que suenan como una orquesta. De pronto aparece un breve pero emotivo solo, al tiempo que otra guitarra ejecuta un suave arpegio de fondo, un detalle encantador. Hacia el final todo se hace calma, con el sonido de la lluvia poniendo una coda inmejorable.

Lo siguiente, El Caos, es precisamente eso, pero un caos perfectamente ejecutado y estructurado. Su nombre hace más bien alusión a la gran cantidad de cambios de marcha que se puede ver, así como a los distintos momentos que se pueden percibir. La intensidad, y no tanto la velocidad, es la reina del lugar. Sin embargo, transcurrida ya la primera mitad hay un vuelco hacia lo melódico que resulta majestuoso. Se puede oír un piano, de apariencia muy sencilla, a lo que luego se suma un solo de guitarra breve y sencillo, pero muy, muy inspirado y lleno de feeling. Ese pequeño pasaje es para mí de lo mejor de todo el álbum. Recuerda un poco a lo hecho por bandas como Balance Of Power, para que se hagan una idea. Luego unos repiques de Patricio, más los brutales riffs de Carlos marcan el regreso del Metal más aguerrido, y desde allí hasta el final el desarrollo del tema se convertirá en una aventura extraordinaria. No creo estar exagerando al decir que es uno de los mejores instrumentales que he escuchado.

El octavo corte es Parte De Mi, otro pasaje en donde la velocidad queda relegada a un segundo plano en favor de esas alucinantes armonías que la banda sabe conjurar. Me gustó particularmente el trabajo de Carlos, que es tremendamente sólido. La introducción es bastante larga, casi dos minutos, y justo cuando uno empieza a pensar que es otro tema instrumental, aparece Ricardo para hacer su pega. La pirotecnia instrumental que hay entre el final de la primera estrofa y el coro es simplemente genial, de esos que te hacen pensar que Polimetro no tiene absolutamente nada que envidiarle a bandas de renombre internacional. Pese a todo lo anterior, no es el mejor corte de la placa, pero tampoco destiñe.

Tras eso viene lo que de aquí en más seguramente será reconocido como una de las mejores canciones de la banda: Inferno. Brutal, vertiginosa y sobrecogedora, todo eso sabe ser este corte en sus casi ocho minutos de vida. El arranque es de esos pasajes que me gusta sintetizar como “patá en l’hocico”. Es todo un infierno de Metal Progresivo, con lo cual el nombre del tema adquiere todo el sentido del mundo. De verdad, un raudal de virtuosismo que, aun estando acostumbrado al nivel de la banda, te hace abrir los ojos más de lo normal y exclamar “¡woooh, vaya!”. Avanzando nos encontramos con un grandioso coro que gracias a sus melodías se erige como de lo más alto de una producción que de por sí es alta. Nuevamente los solos son de una gran factura e impecables. Además, en ese segmento instrumental también hay espacio para la emotividad, la que queda a cargo de Carlos y su guitarra. Instantes más tarde viene una vez más el coro, con Susarte cantando a tope y sonando imponente, transmitiendo una gran emoción. Este corte es sólido por donde se le mire.

Casi cerrando el espectáculo viene la preciosa Ella, que postula desde ya a convertirse en la mejor balada hecha por una banda chilena. No solo se trata de una letra muy linda, sino que cada parte de la música sirve a un único propósito: emocionar. Y vaya que lo logra. Y nuevamente, lo hecho por Carlitos Esquivel y su guitarra es soberbio. Qué gran músico que es. No solo es capaz de tocar complejísimos arreglos, sino que además puede ponerle un sentimiento y una pasión a sus notas como pocos. Y la prueba está aquí y en varios pasajes de este disco. Es un mini himno lo que nos regala. Un crack. Pero la canción no termina allí y tiene un vuelco inesperado y genial. Sí, porque en los últimos instantes se aleja de la melancolía y se torna más bien alegre, coronando un desarrollo prodigioso.

Y para finalizar tenemos a la épica Milagros. Un corte soberbio y monumental que reúne lo mejor que la banda tiene para ofrecer y que aúna todo aquello de lo que Polimetro es capaz de realizar. Es como si hubiesen pensado “ya, ok, tiremos toda la carne a la parrilla”. Es una composición de seis partes y la verdad es que suena impresionante. Tiene momentos calmos, otros a media máquina y algunos a toda velocidad. La facilidad con que pasa de unos a otros es lo que más llama la atención y lo que más maravilla. Claro, son plenamente distinguibles, pero hay que hacer las cosas con cierta maestría para que no parezca un vil collage de seis canciones simplemente puestas juntas. Y Polimetro se ha vuelto una banda maestra a la hora de elaborar transiciones de forma natural y orgánica. Pasa desde un Rock progresivo que en algo me recuerda a Savatage (solo un poco), a algo que no sería descabellado llamar Thrash. Me parece que este Laberinto De Los Sueños no podría haber tenido un mejor final. Fabuloso en verdad.

Ya está todo dicho. El regreso de Polimetro no podría haber sido mejor. En ese sentido, la espera valió la pena. La banda ha encontrado un sonido equilibrado y propio y ha conseguido mantener, y quizás superar, el nivel exhibido en su mítico y querido disco debut. Creo que estamos en presencia de algo grande, pero cuya magnitud solo los años sabrán develar. ¡Solo es de esperar que no pase tanto tiempo para ese tercer álbum!

 

Después de un largo receso  musical, Polimetro nos vuelve a sorprender con una maravillosa producción de primer nivel, y por si fuera poco, Six Magics será la  banda encargada de dar la bienvenida a este encuentro. La invitación es para este 23 de mayo en La Batuta, Jorge Washington 52, ñuñoa a las  23:00 hrs. , entradas limitadas con un valor de $5.000 por Ticketek, sin cargo en The Knife.

 


Pronto les dejaremos un completo Review de este nuevo disco.

Este sábado 1º de marzo, POLIMETRO lanzará de manera oficial su nuevo trabajo, “El laberinto de los sueños”.  El evento se llevará a cabo en la tienda The Knife del Eurocentro a las 11:00 horas, y contará con la presencia de toda la banda, por lo que anticipan firma de cds y varias sorpresas.

“El Laberinto de los Sueños” fue grabado en Estudios Trasmission junto al ingeniero Nicolas Arce.  La formación actual de POLIMETRO es:

  • Ricardo Susarte (voz)
  • Patricio Esquivel (batería)
  • Carlos Esquivel (guitarra)
  • Mauricio Eyzaguirre (teclados)
  • Sebastian Poblete (bajo)

El tracklist de “El Laberinto de los Sueños” es:

  • Imágenes del Tiempo                                  
  • Trance                                
  • Despertar                                         
  • Oscuridad De mente                                    
  • Maldita Bendición                                         
  • Poder Volar                                      
  • El Caos                                
  • Parte de Mi                                      
  • Inferno                                              
  • Ella                                       
  • Milagros

 

Trece años han pasado desde el lanzamiento del primer largaduración «Metrópolis». Luego de un tiempo separados y posterior regreso a los escenarios, POLIMETRO se alista para lanzar su segundo álbum de estudio, titulado «El Laberinto de los Sueños».

La banda presentó la portada del disco que ya fue grabado, pero todavía espera por fecha oficial de lanzamiento.

POLIMETRO junto a DELTA serán los encargados de abrir el concierto que KAMELOT realizará en Chile el próximo 6 de febrero en el Teatro Caupolicán de Santiago. Con la suma de estas bandas, el show comenzará a las 20:00hrs.

KAMELOT vendrá a promocionar su último álbum «Silverthorn», disco que marca el debut de Tommy Karevik en la voz. Por su parte, DELTA hará lo suyo con su último trabajo «The End of Philosophy», mientras que POLIMETRO se prepara para lanzar «El Laberinto de los Sueños».

Las entradas se encuentran a la venta por sistema Ticketek, tiendas Falabella, Cines Hoyts y sin recargo en The Knife, RockMusic, MuckyRock (Eurocentro) y Kmuzzik (Interprovidencia). Además, desde ahora también puedes comprar tu entrada (sin recargo) en la tienda Black Side, ubicada en Dardignac 533, local 9, comuna de Recoleta. Como promoción exclusiva, al comprar la entrada en la tienda se entregará un cupón con un 20% de descuento para la preventa de la polera oficial de KAMELOT en Chile 2014.

  • $16.000: Preventa 1
  • $18.000: Preventa 2
  • $20.000: Día del show
  • $25.000: Palco