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PARAGON lanza este próximo 26 de Abril su nuevo trabajo «Controlled Demolition» via Massacre Records. El nuevo adelanto del disco es «Mean Machine» y pueden ver el video clip a continuación:

El 26 de Abril PARAGON lanzará «Controlled Demolition» via Massacre Records. El primer adelanto es «Black Widow» y se puede escuchar en el siguiente lyric video:

El 26 de Abril es la fecha de lanzamiento de «Controlled Demolition», el nuevo LP de PARAGON bajo el sello Massacre Records. El disco fue mezclado y masterizado por Piet Sielck de IRON SAVIOR mientras que el artwork fue obra de Aldo V. Requena.

PARAGON además confirmó que el primer single será «Black Widow» y debutará el 1ero de Marzo.

 

Force of Destruction es el nombre escogido para la última entrega de Paragon.  Los alemanes han lanzado diez álbumes a la fecha, una cantidad elevada si consideramos que se formaron en 1990 y más aún, si tenemos en cuenta que cada una de sus placas representa una excelente muestra de lo que significa la escuela teutona para el heavy metal.  Siendo más específicos, Paragon se mueve entre el heavy, el power y el speed, siempre de corte duro, pesados y muy ligados a lo que podríamos entender como “True Metal”, es decir 100% tradicionales.

Ha pesar de las muchas veces que han cambiado de integrantes (de hecho ya no queda nadie que haya participado del primer álbum), la banda ha sabido mantenerse siempre fiel a la senda que comenzaron a trazar incluso con su primer lanzamiento, el EP Into The Black, una verdadera gema prácticamente imposible de encontrar a estas alturas.

Esa consistencia, entrega y pasión por un estilo es la que los ha llevado a mantenerse vigentes y muy activos, eso sí, siempre tras bambalinas, siempre a la sombra de otros grandes nombres, pero no por un tema de calidad, eso descartémoslo, sino más bien por un tema de promoción.  Estoy seguro que si hubieran contado con el sello adecuado, hace mucho tiempo que estarían dentro de las grandes ligas… pero también tengo la certeza que la cima no está tan lejos de su actual paso, ya que junto a otros pocos, son uno de los candidatos más serios a ser llamados para el recambio generacional que el estilo, inevitablemente, necesitará más temprano que tarde.

En esta ocasión el tracklist oficial del disco nos trae diez canciones más una intro llamada The Last Day On Earth, cuya melodía principal, tanto en la guitarra acústica como luego en la eléctrica, pareciera estar basada en la de las líneas vocales del coro de Montsegur de Iron Maiden.  Es un comienzo bastante agradable y relajado, que va creciendo en intensidad hasta el punto de dejarnos preparados para afrontar la llegada del primer batacazo de la placa, Iron Will, nombre que ejemplifica de forma perfecta la naturaleza de Paragon y su incesante entrega al mundo del metal.  En sí es un veloz corte de heavy metal, de estructura muy tradicional, con los acostumbrados y muy afilados riffs característicos de esta agrupación y toda la contundencia del doble bombo al inicio del tema.  Si tuviera que darles una referencia cercana, lo más acertado sería mencionar a Battlerage, claro, los nacionales tienen a Paragon entre sus influencias y en cortes como este se nota el importante papel que han jugado en su desarrollo musical.

La siguiente Tornado mantiene toda la potencia e intensidad del primero, aun cuando bajan ligeramente las revoluciones.  El inspirado trabajo en los solos es un punto a destacar dentro de este segundo corte, tanto Jan Bertram como Wolfgang Tewes, se perciben afiatados y muy cómodos en sus respectivas posiciones, lo que se nota en su excelente cometido.

Recordemos que Martin Christian, guitarrista que fundara Paragon en 1990, decidió retirarse el año 2010 con la convicción que Andreas Babuschkin, Jan Bünning y Chris Gripp continuarían llevando en alto el nombre de la banda y siempre a través de la senda por la cual Christian trazó el camino y destino de la agrupación teutona… y así es, porque en cada tema que transcurre de este nuevo álbum, nos vamos dando cuenta que la mentalidad es la misma con la que han forjado cada una de sus placas anteriores y la siguiente dupla, Gods of Thunder y Bulletstorm, son la prueba más representativa de ello, ya que tienen todo lo que un seguidor de Paragon podría llegar a esperar de una nueva composición de la banda: agresividad en la voz, murallas de riffs, una batería de una potencia intimidante, solos melódicos y esos coros tan característicos del metal teutón y que en gran medida corresponden al legado que Accept ha dejado inscrito a fuego entre sus alumnos más aventajados.  No esta demás mencionar que Bulletstorm también trae a colación otra influencia recurrente en la música de los alemanes, esta vez por el lado del speed.  Por supuesto me refiero a Agent Steel y su etapa “dosmilera”, esa de trabajos como Order of The Illuminati o Alienigma.

Pero no todo es velocidad en la música de Paragon.  Cuando se deciden por dejarla de lado, la calidad de su trabajo no se ve disminuida ni afectada de ninguna manera, todo lo contrario, ya que son capaces de entregarnos canciones tan contundentes como Blood & Iron, la que trae como invitado en las voces ni más ni menos que a Kai Hansen, toda una institución del power metal germano.  Muy atractiva resulta ser la propuesta vocal que logran, ya que con ella crean un ambiente muy apasionado por medio del obvio contrapunto que genera la inclusión de voces tan dispares como las de Babuschkin y Hansen, situación que ve maximizada por la densa base musical, en la que incluso encontraremos algunos guiños al Black Sabbath post Ozzy o al Dio de discos más oscuros como Strange Highways o Angry MachinesBlood & Iron se convierte así en uno de los cortes más destacados dentro de una placa que hasta ahora no presenta puntos bajos.

Blades of Hell es la siguiente en la lista, un tremendo corte de heavy metal del más crudo, rápido, intenso, potentísimo, con algunos aires de bandas como U.D.O. y Grave Digger, o sea, acero germánico en toda su expresión y extensión, situación que se repite con la considerablemente más lenta Dynasty, en donde la referencia a U.D.O. se hace aún más patente, sobre todo por aquellas secciones abiertas que dejan como protagonista a la potente voz de Andreas.  Por cierto, cuando cito a U.D.O. me refiero al sonido de aquella agrupación y no a la voz de aquel pequeño gran personaje.

El speed/power retorna de la mano de Rising From The Black que comienza con los metálicos riffs de la dupla Bertram – Tewes, quienes, insisto, han captado estupendamente la forma de componer, sonar y ejecutar que siempre ha caracterizado el sonido de esta banda, es como si siempre hubiesen formado parte de ella.  El tema es velocísimo y trae uno de los coros más memorables del disco, de esos en plan himno, el cual es soportado por un incesante y denso doble bombo.  Una joyita para quienes gustan de la veta más rápida de la banda.

A continuación una power-ballad, Demon´s Lair.  Comienza con una base semi-acústica en donde ejecutan un inspirado y melancólico solo.  Sin haber ningún cambio de por medio se une la voz de Babuschkin,  quien va desarrollando la historia hasta llegar al punto de inflexión obvio dentro de este tipo de composiciones: la entrada de las guitarras distorsionadas y del resto de la agrupación para el puente y coros.  Todos sabemos que las baladas en una banda de estas características son así, la estructura es sumamente predecible para todas, por lo que sus virtudes van por otro lado: la potencia de los riffs en las partes más duras, la emotividad de las líneas vocales en las secciones abiertas, la grandilocuencia en los coros y la melodía en los solos.  Todas ellas características que, si están bien desarrolladas, harán vibrar de emoción a quien las escuche y en este caso eso sucede sólo al llegar el coro, ya que, sin llegar a aburrir, las partes más lentas y relajadas no logran crear el lazo necesario como para poder disfrutar plenamente con el resto de la canción.  Pero no importa.

A Paragon lo seguimos por la potencia de su heavy metal y la crudeza de sus composiciones y precisamente para recordarnos porque estamos escuchando este álbum llega Secrecy, último corte y uno de los más melódicos que encontraremos a lo largo de toda la placa, con un coro que les será difícil dejar de lado durante algunos días.  Excelente y metálico cierre que resume de buena forma el excelente nuevo trabajo de los alemanes.

Quienes lleguen a adquirir la versión digipack se encontrarán con dos bonus tracks: el primero un cover del tema Son Of A Bitch de sus coterráneos Accept, que la verdad no tiene mucho que aportar respecto de la original.  El segundo es Blood & Iron en una versión re-mezclada, cuya mayor diferencia con la primera es que la participación de Hansen tiene mayor protagonismo.

Esa es la décima placa de Paragon.  Quienes ya conozcan su trabajo concordarán en que se trata de otra gran placa dentro de su nutrida discografía.  Aquellos que aún no se han dado el tiempo de oírlos, seguro encontrarán en Force of Destruction, un excelente punto de partida para comenzar a hacerlo.

 

Los alemanes PARAGON lanzarán su «Force Of Destruction» a fines de octubre, luego que Piet Sielck (GAMMA RAYBLIND GUARDIANIRON SAVIOR) lo produjera en los estudios Powerhouse de Hamburgo. El mismo Sielck de hecho, junto con Kai Hansen (GAMMA RAY, UNISONIC), aparecen invitados en la canción Blood & Iron, una de las once pistas de este álbum, el décimo en la carrera del grupo.

El bajista Jan Bünning comentó : «Piet Sielck ha hecho un trabajo asombroso. Para mí, suena como una versión más pesada y viva de «Revenge» mezclado con el sonido de guitarras de «Law Of The Blade». Simplemente perfecto. Nuestro guitarrista Wolle (Wolfgang Tewes) escribió un disco lleno de clásicos y nuestro novato Jan Bertram tocó un montón de grandes partes de guitarra».

El tracklist de «Force Of Destruction» es:

01. Last Day On Earth (intro)
02. Iron Will
03. Tornado
04. Gods Of Thunder
05. Bulletstorm
06. Blood & Iron
07. Blades Of Hell
08. Dynasty
09. Rising From The Black
10. Demon’s Lair
11. Secrecy

Paragon es una banda teutona que lleva ya varios años en el circuito pregonando el estilo que nos convoca: el heavy/power metal. Su primer apronte vio la luz en 1994 y se trató de un MCD auto-producido.  De ahí a la fecha han lanzado la nada despreciable suma de 9 placas, todas ellas marcadas por el legado e influencias de los más tradicionales nombres que podemos encontrar dentro del heavy metal, léase: Judas Priest, Manowar, Helloween, Grave Digger, Running Wild, Saxon, entre muchos otros, motivo que les ha valido y con justa razón, ser incluidos en numerosas ocasiones dentro de lo que se conoce o denomina como True Metal.  Screenslaves por supuesto que no es la excepción a esto y tal como era de esperarse, continúa por la senda del metal más tradicional.

La placa esta conformada por 11 cortes, todos ellos de gran factura y sonando tal cual uno espera de una banda de estas características. De hecho podría haberse tratado de un álbum prácticamente perfecto, sino fuera por la desafortunada inclusión de dos temas absolutamente innecesarios, que lo único que logran es empañar el final del disco.

El álbum abre con la poderosa Hellgore, un tema rápido marcado por los potentes riffs de la dupla Martin Christian y Günter Kruse.  Mediando el tema hay un interludio un tanto más relajado para luego dar paso a los excelentes solos de los ya mencionados guitarristas. Le sigue Disconnected, el que continúa en la misma línea de su predecesor, con la salvedad que en este caso el coro es un tanto más melódico.  Entombed es el tercero en la lista, acá bajan un poco las revoluciones y muestran otra de sus características facetas: temas mid-tempo con riffs densos, pero dando más énfasis en la base rítmica conformada en este caso por Dirk Seifert en el bajo y Christian Gripp en la batería, en quienes recae prácticamente todo lo pesado del tema.

A continuación el corte que da nombre al álbum y el más corto de la placa.  Con tan solo 3:15 de duración Screenslaves, viene a poner la nota speed metal al disco, ya que se trata de una canción que sobresale de inmediato del resto por la velocidad impresa en ella y por ese feeling ala Agent Steel post Cyriis. Es así como pasamos del tema más corto al más largo del disco, Bloodfeast, se trata de esos temas lentos, pero muy pesados, esto por lo menos durante la primera mitad de la canción, ya que luego hay un quiebre y las guitarras dan paso a un estupendo cambio de ritmo, transformándose sin más en un tema rápido e intenso.

The Blade In The Dark es el sexto track en la lista y se trata de un tema relativamente rápido, muy típico quizás y con la particularidad que se trata del único en donde Andreas Babuschkin canta absolutamente solo, sin el apoyo de Martin Christian en los coros, lo que hace que estos pierdan un poco en potencia e intensidad, se nota que algo falta y por tanto merma un poco el resultado final.  Le sigue Death Next Door, otro corte rápido, pero esta vez se me viene a la mente Accept y su Fast As A Shark. Notable el trabajo de las guitarras en los solos que adornan este tema.  The Killing Hand es un poco más lento, pero no menos potente, aparecen algunos riffs con guitarras galopantes que hasta el momento no se habían dejado oír y en general lo que más destaca es la excelente labor tras los tarros de Christian Gripp.  Sin ser para nada un mal tema es por cierto el más bajo del disco.

Waxworks, noveno tema de la placa, es una canción medianamente rápida, muy heavy metal y de coro muy melódico, que resume de buena manera todo lo que hemos oído hasta ahora y que podría haberse convertido en el cierre perfecto para Screenslaves, sin embargo, la banda decide incorporar dos temas más antes de cerrar el álbum, esos de los que les hablé al comienzo.  Bueno, se trata de un cover de Backstreet Boys… sí!, lamentablemente leyeron bien.  La canción se llama Larger Than Life y la verdad no tengo idea si se trata de un «megahit» de aquel grupillo para pre-adolescentes o si quisieron hacer una especie de humorada o que, pero poco me importa, ya que aunque Paragon la hace sonar como propia (con todo lo que eso implica) el tema en sí es aburrido. Después de esto se nos viene The Legacy, el que originalmente pertenece al álbum The Dark Legacy del 2003, pero que en esta ocasión re-graban cantando las letras en italiano.  Desconozco si Paragon tiene una fuerte base de fans en Italia, pero la cosa es que si es así, esto podría haber ido perfectamente como bonus track para la edición de dicho país, ya que no viene a aportar nada a un disco que hasta el noveno tema, era prácticamente intachable.

Quienes ya se encuentren familiarizados con la música de Paragon y gusten de ella, sin duda no quedarán defraudados con esta nueva entrega de los germanos, ya que la esencia de la banda se mantiene intacta, tal cual ha sido en cada uno de sus anteriores trabajos.  Para quienes aún no han tenido contacto con esta agrupación, pero que gusten de los grupos mencionados al inicio, Screenslaves es una excelente muestra de lo que han hecho a lo largo de sus 18 años de vida, que no es otra cosa que verdadero heavy metal.