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El tecladista Nicolás Quinteros, conocido por su trabajo en DELTA así como por ser músico de sesión para artistas tanto nacionales como ELECTRODOMÉSTICOS y SAIKO, así como internacionales como Uli Jon Roth Vinnie Moore, lanzó un single como solista bajo el nombre TÚNEL ETERNA. El tema se llama «Sin Mirar» y puede escucharse a continuación:

La vocalista Simone Weber, quien acompañó recientemente a DELTA en vivo, agotó las entradas para el show que dará el próximo 15 de Enero y en el que interpretará versiones rock / metal de clásicos de la animación japonesa. En el evento estará acompañada por el guitarrista Benjamín Lechuga y el tecladista Nicolás Quinteros, ambos de DELTA, junto con Diego Valenzuela en guitarra eléctrica y acústica y Diego Contreras en bajo.

«Lo que espero es que las personas puedan conocer, entender y apreciar nuestra propuesta a su cabalidad. Una propuesta tanto en arreglos como puesta en escena. Queremos llevar la música de anime más allá y darle la importancia que merece, porque sus canciones han marcado a muchas generaciones. Me encantaría que este concierto nos abriera las puertas para llegar internacionalmente a más personas. Y por qué no, lograr hacer la música de algún animé, sería un sueño” comentó Simone.

El show se realizará este Lunes en la Sala de Conciertos de la Universidad UNIACC a las 19 horas.

Días movidos para DELTA en los últimos días, ya que tras el gran anuncio de su gira por Latinoamérica con RAGE en febrero, se suma la noticia que dio a conocer Caroline Nickels a través de Facebook:

«Hoy por hoy no seguiré en DELTA por problemas personales, se les tiene un inmenso e inmedible cariño a todos, no hay mala onda ni menos peleas. Son unas personas increíbles cada uno».

Por su parte DELTA dejó el siguiente comunicado:

«Queridos Deltoides. Queremos comunicarles que por motivos muy personales de Caroline Nickels, no podremos seguir trabajando juntos. Ha sido un año intenso de trabajo junto a ella, del que nos despedimos con la frente en alto. Le deseamos lo mejor en sus desafíos personales dándole toda la buena energía y dejando las puertas abiertas para que cuente con nosotros cada vez que nos necesite. Los shows de «Black & Cold» fechados para los días 5 (Valparaiso junto a ELIAS) y 6 de Enero (Santiago) siguen en pié, en donde contaremos con la colaboración del experimentado y gran amigo Paulo Domic. Estamos seguros de que va a sonar increíble!

Por otro lado, nosotros vamos seguir el camino de tener voz femenina, por lo que queremos que en nuestra gira junto a RAGE, la gente que nos escuchará, nos conozca con esa propuesta, por lo que hemos decidido contar con la voz y carisma de nuestra gran amiga Simone Weber para que se haga cargo de cantar nuestras canciones. Algunos de ustedes la conocerán por su creciente trabajo junto a Nicolás Quinteros. Aun no hemos decidido si esta será la formación final de la banda con la cual enfrentemos los desafíos de este año que se avecina, pero iremos viendo como se van dando las cosas antes de tomar una decisión más profunda.

Desde ya agradecemos su apoyo y comprensión para la banda y también para Caroline a quien echaremos mucho de menos y que nuevamente, le deseamos lo mejor.  Ahora vamos con todo para empezar el 2018. Se vienen muchas novedades además de la gira que pronto estaremos dando a conocer»

 

Una especie de catarsis tuvieron los integrantes de Delta el sábado 10 en la SCD de Vespucio, una especie de sahumerio de malos tiempos para adentrarse en una nueva etapa, una que los músicos logran transmitir esa sensación de que esto durará un buen rato. Es que, tras muchos pasos en falso desde la salida de Felipe del Valle, ahora apuestan a trancos firmes con una frontwoman que -concluyamos de inmediato- vuelve a colocar a Delta a lo que era hasta el lanzamiento de “The End Of Philosophy”: una banda de corte internacional.

Por cierto que las expectativas estaban puestas gracias a Caroline Nickels, dama vozarrón escogida para este ciclo de Delta, quien con una revisión de War Inside Me, sobre todo, logró convencer fácilmente a muchos de asistir a este encuentro. El lugar, en consecuencia, se llenó no solamente de fanáticos y amigos, sino de una onda de bienvenida para la vocalista y de reencuentro para los músicos de Delta, quienes cada uno por su cuenta han avanzado mucho en sus carreras respectivas desde el 2014 hasta la fecha.

Sin embargo, ¿cómo se podía entender que sus músicos por separado estuviesen más activos que nunca y en sus mejores momentos como intérpretes y compositores, pero la misma agrupación estuviera en un declive tan importante? El hecho es que quizás esa pregunta jamás necesite respuesta, en vista a lo observado en este concierto de estreno: mucha energía, mucha cercanía, y una cantante a la altura de las exigencias artísticas de Delta. Esto, pese a los episodios de nerviosismo que Caroline enseñó entre las canciones cuando se dirigía torpemente a la audiencia, porque cuando cantaba lograba sin esfuerzos colocar eufóricos al público y a la banda, especialmente a Benjamín Lechuga, agradecido de esta nueva oportunidad que tiene Delta de volver a flotar.

El comienzo sin duda fue ambicioso, con la sofisticada The End Of Philosophy escogida para abrir el show, con la intro dando espacio para que cada músico saliera para saludar a los asistentes. Caroline ingresó al final, quien entre concentrada o nerviosa, solo miró al piso al momento de entrar, y su primer contacto recién fue apenas comenzó a interpretar. Seguramente había muchas ansias contenidas, por la importancia que revestía este momento para los músicos en escenario, y toda la energía que por mucho tiempo estaban esperando a desplegar.

Acto seguido, Crashbreaker y New Philosophy se escucharon con intensidad, canciones que están entre las favoritas de la fanaticada (denominada “familia Delta” por Nickels) y que serían excelentemente bien interpretadas por esta formación. Marcos Sánchez tocaba muy a gusto, como aliviado por ver que la banda ya completa era capaz de tocar en vivo, siempre con sonrisa de oreja a oreja cuando no cabeceaba los temas. Nicolás Quinteros siempre pulcro liderando desde los teclados y los sintes, Andrés Rojas cada día con más recursos en la batería, y Benjamín Lechuga mostrándose inusitadamente maduro a su edad. ¿Y la nueva integrante? Un torbellino, un vórtice de energía que, luego de su primer saludo al público, llevó a Delta a interpretar Doors Keep Spinning, ya mostrando mucha fuerza en los segundos más intensos, y mucho colorido en los más calmos. Con lo que mostraba ya Caroline, se presentaba como una versión de Pia Carpanetti (Witchblade), una cantante sumamente entrenada en lo interpretativo que, por sus raíces blues y rockeras llevadas al metal, es responsable de una mezcla que por supuesto llama muchísimo la atención.

Burning Soul de “Apollyon is Free” fue la primera gran sorpresa en cuanto a repertorio, una canción de fuertes raíces neoclásicas que mostraban las influencias más cercanas de unos jóvenes Nicolás Quinteros y Benjamín Lechuga. Es impresionante ver cuánto han crecido de este tiempo, y cómo de a poco han modelado un estilo propio que -es de esperar- siga evolucionando con un nuevo material.

Luego de Perfect Insanity, quizás llegaría el momento más especial del show hasta ese entonces: unas adaptaciones de piano y voz de las canciones God or Science y No More. Allí realmente brilló la versatilidad de Caroline, adaptando cada sentimiento a cada nota. Hay que decir que, lamentablemente, en las canciones más intensas, la voz de Caroline siempre se sintió muy por debajo de los instrumentos, por lo que solo se hacía notar con fuerza en los gritos que casi siempre dejaron alucinados a los presentes. En estas dos pistas de voz y piano, sin embargo, la vocalista logró mostrar toda su estampa.

Más tarde fue el turno de Alone, tema recién estrenado la semana pasada como single, y que a decir verdad maravilló en vivo. Es una elección poco peculiar para un video, una canción que no es directa, que no tiene ganchos simples, pero que en la medida que se empieza a conocer, comienza a presentar su verdadero valor. Está muy en la línea de lo que actualmente hacen los suecos de Evergrey, en términos de melodía y estructura, mostrando una vez más que Delta puede situarse en los estándares del progresivo internacional.

Tras de Black & Cold, Caroline pudo tomar un descanso durante la instrumental Let’s Reach The Sky, para continuar con una excelente interpretación de War Inside Me. Aquí hay que decir que Nickels hace sentir como si la pista siempre le hubiese pertenecido. Cuánta autoridad enseña esta mujer acá, permitiendo disfrutar el presente y garantizando un futuro para las pretensiones de Delta. Tras Regrets llegó el encore del repertorio con Desire Within, otra composición que no requiere de presentaciones, pero donde Caroline pasó del nerviosismo a un extremo relajo, lo que desdibujó el performance vocal de las canciones finales, incluyendo Darkened Skies y Who I Am. Allí, básicamente terminó saltando en los coros más que cantándolos. Estas son cosas que posiblemente no haya que preocupase del todo, ya que es solo cosa de unos dos o tres shows más para que Nickels encuentre un equilibro óptimo. Quizás, nunca habrá tenido un desafío tan grande como el de formar parte de Delta.

En definitiva, si bien fue un concierto que le servía más a la banda que a los fanáticos, terminó siendo una demostración que el grupo está de vuelta en su tranco, que no está dispuesto a perder más tiempo. Por seguro, el nombre de sus músicos en este mismo minuto es más grande que el de Delta mismo, pero ahora se presentan como unidad que está preparada para saldar su deuda con la banda y devolverla al lugar que dejó.

Como anexo: no quiero dejar pasar un incómodo exabrupto de Nicolás Quinteros, quien ofuscado con algún percance técnico empezó a decir frente al micrófono “déjalo así, déjalo así nomás”, y que después de recibir comentarios del público y respuestas no aclaratorias del equipo técnico, al parecer advirtió con terminar allí mismo el show, con tono y cara larga injustificables. Solo un par de veces había visto una reacción así de un músico: Bruce Dickinson el 2009 y Dave Hunt de Benediction el 2010, en el Rock & Guitarras. Por supuesto que aquello puso incómodo a varios, y hay que entender que lo perfecto es enemigo de lo bueno, que imponderables suceden y son cosas que pasan con la música en vivo, como dijera Caroline en un minuto con sus propios baches entre las canciones. Quizás, no nos habríamos dado cuenta de esos problemas de no ser la ofuscación de Quinteros.

Setlist:

01. The End Of Philosophy
02. Crashbreaker
03. New Philosophy
04. Doors Keep Spinning
05. Burning Soul
06. Perfect Insanity
07. God Or Science
08. No More
09. Alone
10. Black & Cold
11. Let’s Reach The Sky
12. War Inside Me
13. Regrets
14. Desire Within
15. Darkened Skies
16. Who I Am

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Nadie puede negar que hoy por hoy, Russell Allen es uno de los vocalistas más reconocidos y talentosos de la escena metalera mundial. Basta con ver la cantidad de bandas de las cuales ha formado parte y proyectos en los que participa como invitado, para dimensionar el peso relativo de Allen en el universo del Heavy Metal. A sus bandas propias Symphony X y Adrenaline Mob se suman actos tales como Ayreon, Genius, Allen/Lande, Avantasia, Trans-Siberian Orchestra y entre otros… lo cual da una idea de lo ocupada que es la agenda de este tremendo artista, por lo cual tener contar con una visita de él en nuestro territorio, presentándose como solista, es un privilegio.

Poco más de un año ha pasado desde la última visita de Russell Allen a Chile, cuando nos visitó con Symphony X en la gira del muy buen disco “Underworld”, ocasión en la cual el setlist estuvo totalmente cargado al disco en cuestión, por cuanto los fanáticos de los registros más clásicos de la banda quedaron con gusto a poco. Dicho lo anterior, esta visita de solista sin duda trae esperanzas en cuanto a la posibilidad de poder presenciar temas de la autoría de Symphony X, considerando que es sin duda el acto más importante de su prolífica discografía, y que además sería acompañado por Benjamín Lechuga, Nicolás Quinteros y Marcos Sánchez de DELTA, y por Felipe Cortés (Claudio Cordero Trío) en batería, todos músicos tremendamente virtuosos e inherentemente ligados al Metal Progresivo.

Es poco lo que sabemos de antemano respecto a los shows de Russell Allen solista, y dado que esta visita no es parte de una gira, no sabíamos qué vendría tocando. Sabemos que está muy entusiasmado con Adrenaline Mob, su banda actual; sabemos que él posee un disco de solista, “Atomic Bomb”, editado hace más de diez años; también sabemos que normalmente este tipo de shows suelen incluir clásicos del Rock y el Metal; y por último, sabemos (o anhelamos) que algo nos tendría que regalar de Symphony X por ser esta su banda más importante… pero fuera de estas conjeturas, nada era realmente claro en cuanto a qué presenciaríamos esta vez, por lo cual la incertidumbre se hacía grande en la Sala SCD de Vespucio este frío domingo de Junio.

Cuando el reloj marcaba las 20:30 horas la producción anuncia que el show empezaría puntualmente, aun cuando el vuelo en el que venía Allen se atrasó alrededor de cuatro horas, con lo cual la agenda del Power Camp habría sido reducida, lamentablemente. Es así como sin mayor preámbulo, Benjamín, Marcos, Felipe y Sir Russell Allen se toman el íntimo escenario de la sala SCD Vespucio para empezar lo que sería una tremenda velada al ritmo de Stand up and Shout de Ronnie James Dio y High Wire de Badlands, ambas versiones extraídas del EP de Adrenaline Mob llamado “Covertá”. Es notable cómo desde el primer minuto el sonido es bastante bueno, con el riff inicial de Lechuga sonando macizo y prístino a la vez, más la técnicamente exquisita base rítmica que sostenían Marcos y Felipe, acompañando el vozarrón de Russell Allen, quienes formaron un conjunto extraordinario de principio a fin. Nadie podría haber sospechado que nunca habían tocado juntos… y es que el despliegue y talento de los chilenos está a la altura de cualquier banda en la que Allen haya tocado, sin exageraciones.

Siguiendo con los clásicos del Heavy Metal, Russell Allen nos habla de la figura de Ronnie James Dio, y lo agradecido que está de poder homenajearlo, que no es sorpresa para nadie entendiendo que él mismo ha citado al enano maldito como su mayor influencia… y vaya que forma de tributarlo con la enorme versión de Kill the King, clásico universal de Rainbow (quienes, recordemos, son hoy liderados por nuestro compatriota Ronnie Romero en la voz). La solemnidad del recinto rápidamente se fue diluyendo y el «Danger Danger the Queen’s about to kill» retumbó entre las cuatro paredes de la sala gracias a las gargantas de un público que llenó el recinto, quienes no pararon de acompañar la potentísima voz del Sir. Cabe destacar que a estas alturas el sonido era sencillamente perfecto. En términos de volumen y ecualización, no admitía demasiadas mejoras, realmente un lujo contar con un sonido tan definido y sólido a la vez.

Luego de estos tres covers, Russell nos cuenta que es momento de tocar material propio, centrando el discurso en Adrenaline Mob, banda donde puede expresarse, sentirse él mismo y componer sobre sus propias vivencias, profundizando también en la partida de A.J. Pero (ex-Twisted Sister, ex-Adrenaline Mob) y cómo su dramática muerte los golpeó y cambió el destino de la banda para siempre, a quien dedica Indifferent, extraída del disco debut de Adrenaline Mob “Omertá”. Canción tremendamente emotiva en donde Nicolás Quinteros aparece en escena, mientras que Russell Allen se emociona a la vez que transmite y encanta tanto por su talento vocal como por su desplante en escena. Siguiendo con el discurso anterior, Allen bromea haciendo un paralelo entre Symphony X y Adrenaline Mob, aclarando que él no luchaba en la antigua Grecia durante los tiempos de “The Odyssey”, mientras que las canciones del Mob sí corresponden a vivencias de él y sus compañeros,y es ahí donde radica la diferencia entre AM y SX. Así, el concierto sigue con Crystal Clear y precisamente sus vivencias personales inspiran el siguiente tema, All on the Line, tema extraído de “Men of Honor”, que relata los sentimientos de Allen acerca de su hija, diagnosticada con una condición especial, dándole un toque bastante íntimo y reflexivo a la velada. Qué monstruosa la interpretación de Allen, es increíble cuanto transmite, comunica y entrega el norteamericano en escenario… quien es brillantemente acompañado en la guitarra acústica de Benjamín y los arreglos armónicos del resto de la banda. Punto aparte es que en esta revisión no haré hincapié en el desplante, la calidad o el nivel de interpretación de cada uno de los integrantes de la banda porque está de más, cada uno de los intérpretes estuvo sublime en lo suyo, haciendo que el resultado conjunto fuera inmejorable, liderados por uno de los mejores cantantes de la actualidad sin duda. Personalmente, me cuesta pensar en otro vocalista que esté a la altura de Russell Allen considerando los años de carrera la etapa en que se encuentra el protagonista de la noche.

Vuelta a los covers, esta vez con un original de Queen en la versión de Adrenaline Mob, la excelente Tie Your Mother Down, tema que sirvió para salir de la reflexión y enfrascarse en la fiesta del rocanrol que nos propone la banda.

Y lo siguiente sería lo que muchos estaban esperando… era momento de hacer algo de sinfonía, era momento de hacer delirar al público con una elección de lo más selecto que se puede encontrar en el catálogo de Symphony X. La tripleta que nos regalaría la banda estuvo compuesta por nada más ni nada menos que Sea of Lies, Of Sins and Shadows y Paradise Lost… ¡pero qué tremendas interpretaciones por las barbas de Jebús! Un 10 perfecto para cada una de las ejecuciones y para el público que a esas alturas inundaba la sala con gritos de euforia, mezclando emoción, incredulidad y pasión desatada todo al mismo tiempo. Es que tener a Russell Allen a un metro de distancia cantando los clásicos inmortales que lo llevaron al olimpo del metal es algo impagable, es como tener a Symphony X en el patio de tu casa, porque la interpretación de los chilenos no tuvo nada que envidiarle a Romeo, Rullo, Pinella y LePond. Y el mismo Russell se encargaba de remarcarlo una y otra vez, en una muestra de honesta admiración… entre canciones no se cansaba de apuntar a nuestros músicos señalando lo talentosos que eran cada uno, con especial foco en Benjamín Lechuga, anunciándolo como un prodigio de las seis cuerdas… qué orgullo saber que estos músicos son nuestros compatriotas. Mis más sinceras felicitaciones para cada uno de ellos. No me imagino lo gratificante que debe ser compartir escenario con semejante artista y ser reconocido por él mismo… un sueño hecho realidad sin duda, al igual que para el público por el solo hecho de presenciar estos clásicos del Metal Progresivo universal.

De vuelta a los covers, era momento de presentar el tema con el cual se dio a conocer Adrenaline Mob en sus orígenes, con ese videoclip que versionaba el clásico de Black Sabbath en la voz del enano maldito. Era tiempo de The Mob Rules. Fiesta desatada y un Allen que no se cansaba de dar clases magistrales de cómo pararse en un escenario y transmitir a través del canto sentido y aguerrido. Luego vendría un pequeño encore que serviría para que el Sir degustase, de forma no muy elegante, un vino chileno que sería el combustible para las últimos dos temas de la noche: Fool for your Love de Whitesnake y Rock N’ Roll de Led Zeppelin, que cerrarían de forma cálida y distendida la fiesta del rock que nos trajo Sir Russell Allen y compañía.

Un honor y un privilegio, es todo lo que podemos decir respecto a la inolvidable velada de la que fuimos testigos la noche del domingo. Cuánta clase, cuánta elegancia, cuánta potencia, y sobre todo, cuánto sentimiento se derrochó sobre el escenario. Muchas gracias a Nicolás, Marcos, Benjamín, Felipe y a Sir Russell Allen, uno de los mejores (sino el mejor) vocalistas de la escena por entregarnos una velada tan íntima y cercana en suelo nacional.

Setlist de Russell Allen:

01. Stand Up and Shout (cover de DIO)
02. High Wired (cover de Badlands)
03. Kill the King (cover de Rainbow)
04. Indifferent (Adrenaline Mob)
05. Crystal Clear (Adrenaline Mob)
06. All in the Line (Adrenaline Mob)
07. Tie Your Mother Down (cover de Queen)
08. Sea of Lies (Symphony X)
09. Of Sins and Shadows (Symphony X)
10. Paradise Lost (Symphony X)
11. The Mob Rules (cover de Black Sabbath)
12. Fool For Your Love (cover de Whitesnake)
13. Rock N´Roll (cover de Led Zeppelin)

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HIDALGO y DELTA compartieron escenario anoche en la sala SCD del Mall Plaza Vespucio, haciendo un repaso por su discografía y también estrenando nuevas canciones.

A las 20:20, con la música de la serie Game Of Thrones metalizada, se dio inicio al show. Gabriel Hidalgo, acompañado siempre de su ya afiatada banda conformada por el bajista Mauricio Nader, el baterista Pablo Stagnaro y la segunda guitarra a manos de Cler Canifru tocaron 12 canciones en las que incluyeron algunas sorpresas como una versión de «Hyperdrive» de Devin Towsend (cantada por Cler) y «Korior», canción completamente nueva.

Siendo las 21:45 comenzaron los primeros acordes de DELTA, con Rodrigo Varela como su actual frontman, quien ha logrado acoplar su voz y su teatralidad al potente estilo de la agrupación conformada por el guitarrista Benjamín Lechuga, el tecladista Nicolás Quinteros, el bajista Marcos Sánchez y el baterista Andrés Rojas. Los progresivos tocaron cerca 1 hora y 15 minutos incluyendo clásicos como «Black & Cold», «Darkened Skies» y «Perfect Insanity» junto con mostrar 2 temas completamente nuevos como «Alone» y «War Inside Me».

KARIM SABA

Fotos: Guille Salazar

 

 

 

Vivaldi

El proyecto creado por el tecladista Mistheria (Bruce Dickinson, Rob Rock, Roy Z, Mark Boals, John West, ARTLANTICA) y el bajista Alberto Rigoni (TWINSPIRITS), ha publicado el listado de temas de su próximo álbum. Si bien aún no hay fecha de lanzamiento, se espera que a la brevedad se anuncie.

El proyecto es un remake de metal sinfónico basado en la obra maestra de Antonio Vivaldi «The Four Seasons«, en donde mezcla música clásica y metal. Entre las colaboraciones cuenta con Edu Falaschi (ALMAH, Ex- ANGRA), Fabio Lione (RHAPSODY OF FIRE, VISION DIVINE, ANGRA), Felipe Andreoli (ANGRA), Oliver Holzwarth (Ex- BLIND GUARDIAN, Ex- RHAPSODY OF FIRE), Rolf Pilve (STRATOVARIUS). Además, no podemos dejar de destacar la presencia de chilenos en este trabajo: Benjamín Lechuga (DELTA, LECHUGA), Nicolás Quinteros (DELTA), y Caterina Nix (CHAOS MAGIC).

Tracklist «The Four Seasons«:

01. Escape From Hell
02. The Illusion Of Eternity
03. Vita
– Part 1: Darkness
– Part 2: Light
04. Euphoria
– Part 1: Metamorphosis
– Part 2: Into The Game
05. Sun Of God
06. Immortal Soul
07. Thunderstorm
08. The Age Of Dreams
9. Alchemy
– Part 1: The Abyss
– Part 2: Canto
– Part 3: Golden Number
10. Stige
11. The Meaning Of Life
12. The Final Hour
13. Grande Madre
14. Doomsday
– Part 1: Skyfall
– Part 2: Doomsday
– Part 3: Resurrection

 

Nicolás Quinteros - Uli Jon Roth

En febrero se realizó en Estados Unidos el Extreme Guitar Tour, gira que reunía en a importantes guitarristas como Uli Jon Roth y Vinnie Moore, además de otros grandes músicos como Craig Goldy, Vinnie AppiceJoe Lynn Turner, Ripper Owens y John West para tocar 21 shows en 23 días. Fue este último quien recomendó a Nicolás Quinteros tras haber trabajado juntos en DELTA y haber tocado en vivo en el Progressive Nation at Sea.

«La verdad fue todo muy rápido, pero lo que pasó es que tuvieron problemas con el tecladista que tocaría originalmente en la gira a último minuto. Un día antes de que la gira comenzara exactamente. John West fue el cantante principal del Extreme Guitar Tour (compartió junto a Joe Lynn Turner y Tim Ripper Owens algunos shows) y fue él quien me puso como una de las alternativas que barajaban para tomar la labor en las teclas. Afortunadamente me eligieron a mi finalmente, así que ese mismo día en la madrugada recibo un mail del tourmanager y una llamada de Uli para preguntarme algunas cosas y afinar unos mínimos detalles, ya que el tiempo escaseaba. No habrían ensayos, llegaría directamente a tocar con ellos al día siguiente. Fue del terror, pero salió todo bien», comenta Quinteros a PowerMetal.cl. «Llegar de improviso y adaptarme rápidamente a la situación. Luchando un poco contra el escepticismo inicial de algunos y encontrando energía en el acogimiento de otros. Era lógico. pues tuve que preparar 2 repertorios (Vinnie Moore y Uli Jon Roth) en 24 horas».

Nicolás agrega: «Honestamente no se como sintetizar, aun, las «enseñanzas» que me deja esta experiencia, porque es demasiada y muy condensada. Pero las noches que pasamos de largo conversando sobre filosofía con Uli, valieron la pena. Sabe mucho. Creo que como conclusión puedo decir que lo más importante es ser honesto con las capacidades de cada uno y con la gente que deposita su confianza en ti. Uli la primera noche por teléfono me preguntó directamente: ‘Tienes oído absoluto? Lees a primera vista?’ y le respondí ‘No tengo oído absoluto, pero lo tengo bien entrenado y no leo rápido a primera vista, pero leo y aprendo rápido’. Luego entré en una especie de pánico momentáneo. Por un minuto dudé de si era realmente capaz de sacar todo en un día y tocar sin ensayar. Supongo que el estrés mental del momento fue lo que me hizo dudar, pero aperré y salió todo bien».

«Otra conclusión que saco es que el intentar ser lo más completo posible como músico es siempre una buena idea, por muy evidente que suene. El ‘dealmaker’ de que fuera yo el escogido fue que además de tocar los teclados, canto. Ese plus me pone inmediatamente en una mejor posición. Sobre todo cuando tienes música con hartos arreglos de segundas voces. El resto es estar siempre disponible y con buena disposición para hacer las cosas que vayan saliendo en el camino de la mejor forma posible y tratar de ser proactivo lo más que se pueda. Si tienes la oportunidad de ponerte un paso adelante de lo que te piden, hay que hacerlo. Puede que no te pidan más, pero que sepan que te interesa lo que estás haciendo más allá de ‘una pega’ es fundamental y eso no se demuestra siendo ‘chupamedias’, se demuestra trabajando nomás. Y como ultima conclusión, ante la mala onda, templanza. Uno quiere solamente abrir puertas, no cerrarlas. Una mala reacción puede traerte consecuencias de ese tipo. No digo que haya que dejarse pasar a llevar, pero siempre hay una forma inteligente y no explosiva de enfrentar los problemas. Puede que nunca vuelvas a trabajar con quien tuviste el atado, pero si reaccionas mal, puede que un tercero se haga una idea tuya, correcta o incorrecta, que te cierre una puerta».

Nicolás Quinteros también comenta a PowerMetal.cl sobre el estado actual de DELTA: «Actualmente está en proceso de composición. Estoy escribiendo música nueva desde Barcelona. Aplicando nuevos conceptos y colores que me tienen bien entusiasmado. Afortunadamente el internet nos permite mantenernos constantemente en contacto pudiendo mantener cierta fluidez en el proceso creativo. Estoy convencido de que lo nuevo quedará increíble, aunque falta mucho para tener algo ya que el proceso de composición será largo, pero hay grandes planes».

Delta

Nicolás Quinteros, tecladista de DELTA, se encuentra trabajando actualmente en un nuevo proyecto musical, titulado «Refracción».

En el siguiente comunicado Nicolas nos cuenta todo lo relacionado a esta nueva aventura musical:

«Refracción” es un proyecto musical en donde quiero que hayan protagonistas específicos de las canciones que vaya a componer. Para eso necesito nutrirme de historias de la gente, de sus dolores y alegrías, de sus situaciones puntuales que hayan dado un giro a sus vidas. Experiencias que puedan llegar a nacer desde la total oscuridad del alma, hasta momentos llenos de luz. Quizás sirviendo como un confidente imparcial, ya que no estará en mi juzgar a nadie puesto a que no conozco sus vidas ni sus motivaciones ni causales y porque tampoco me corresponde. Solamente transformaría esas historias y energía en música. Cantada, instrumental, en inglés o español (dependiendo de cuál sea el idioma de quien me escriba o que prefieran). Creo que pueden salir cosas muy interesantes al inspirarme y adentrarme en historias específicas. Puede ser no solamente ser interesante para mí como artista compositor, si no que también para para los demás como una vía de expresión directa permitiéndome cumplir además con el rol social de un músico, el cual es “comunicar” no solamente caprichos sonoros, si no que algo concreto. Hay mucha gente hablando de “lo social”, yo quiero ir a lo específico en este proyecto. Al individuo.

Para lograr llegar más al fondo de todo esto, estoy trabajando con la artista visual Stebba Osk de Islandia, quien hace ilustraciones para la revista Loud y fotografía para Terrorizer entre muchos otros allá en Europa.

Para comenzar quiero compartir el tema “Guilt” que es el primer tema compuesto en base a un momento en la vida de una persona que me confió su historia. Alguien que no podía dormir bien por estar atormentada por cosas que había hecho a otras de las cuales no se sentía realmente orgullosa. Lo que le generaba una especie de “reflujo” en la conciencia y una angustia al punto de sentirse ahogada.”

 La banda para esta canción es: Andrés Rojas en batería, Marcos Sánchez en el bajo y Nicolás Quinteros en voz, guitarra, teclados, composición y letra.

Canal de youtube donde se irán estrenando las obras:

https://www.youtube.com/user/nicoquinterosmusic

Página de Facebook de Refraccion:

https://www.facebook.com/refraccionmusica

Página de Flickr de Stebba Osk:

www.flickr.com/photos/silleh

Página de Facebook de Stebba Osk:

https://www.facebook.com/stebbaosk

Por otra parte Nicolás actualmente se encuentra participando en un concurso de composición de canciones de una empresa de baterías virtuales llamada Toontrack, con el tema «Guilt», pertenciente al mismo proyecto «Refracción».  Si logra quedar dentro de las 15 más votadas, pasa a la etapa de jueces, en donde serán ellos quienes decidan los 3 primeros lugares.  Uno de los jueces es DEVIN TOWNSEND.

Se puede votar una vez cada 24 horas y el periodo de votación es desde hoy 25 de Julio hasta el 24 de Agosto.

El link de votación en el siguiente: https://apps.facebook.com/meltwaterpromo/998362/entry/1177935?=e18k5d

El 17 de Abril se lanza a todo el mundo, en formato digital, el nuevo disco de Q, proyecto paralalo a DELTA de Nicolás Quinteros.  «Menos Tiempo» se trata del 3er disco de esta aventura musical, la que dentro de lo instrumental ha ido variando constantemente.  Esta vez estará orientada al Rock Fusión, con algunos tintes de jazz, funk, clásico y latino.
La primera presentación de este trabajo será en Barcelona, España el 8 de Mayo en «Continental Gràcia», en una gira que finaliza con la presentación en el festival Klavitara 2014 en Croacia el 7 de Junio.
Pueden escuhar el disco completo en el siguiente link:

 

Nicolás Quinteros, tecladista de DELTA, fue invitado a participar del festival internacional de Guitarristas y Tecladistas «Klavitara 2014» que se realizará en Zagreb, Croacia, el 7 de Junio de este año.

Hasta el momento, además de Quinteros, los otros tecladistas invitados son Andre di Paoli, de LABYRINTH, y Mistheria, de Italia.
Cada músico dispondrá de 20 minutos y habrá una Jam Session final donde tocarán todos los invitados.  La banda base constará de John Macaluso en batería y Dino Fiorenza en bajo.

Para máyor información, pueden visitar el siguiente link: Klavitara 2014

El tecladista Nicolás Quinteros y el guitarrista Benjamín Lechuga, ambos integrantes de DELTA, presentarán sus proyectos paralelos en vivo y por primera vez.

El show se realizará el sábado 15 de junio a las 20:00hrs. en la Sala SCD del Mall Plaza Vespucio. Las entradas se venden por sistema Ticketek.cl, tiendas Falabella, Cine Hoyts, The Knife (Eurocentro) y Sala SCD (Bellavista y Vespucio) con los siguientes precios:

  • Preventa: $2.500
  • Día del Evento: $4.000

A continuación puedes escuchar material de Q y LECHUGA:

Nicolás Quinteros

El tecladista de DELTA, Nicolás Quinteros, se ha integrado oficialmente a MR.HYDE. La banda de la V Región acaba de lanzar su segundo disco «Reflejos de un Encierro».

El grupo comenta:

«MR.HYDE está orgulloso de presentar a un nuevo integrante de la banda el Señor Nicolás Quinteros (DELTA) quien nos estará acompañando en los teclados desde ahora en adelante, le deseamos mucho exito a Cristian Patricio quien emprende un nuevo camino fuera de lo musical, gracias a ambos por su participación y pronto estaremos generando nuevas fechas en Valparaiso, Santiago y Concepción, atentos a estas y otras noticias de nuestro nuevo disco y esta nueva formacion de MR.HYDE.«

Antes de escuchar este, el segundo esfuerzo en solitario de Nicolás Quinteros, tecladista y alma de los nacionales Delta, la verdad es que pensé que sería un trabajo más complejo de lo que en realidad fue. La teoría me indiciaba que sería difícil analizar una producción netamente instrumental, por cuanto para mí las melodías vocales y el contenido lírico son algo fundamental, primario, y sin lo cual a veces (con notorias excepciones) me quedo con una cierta sensación de incompleción. Pero lo cierto es que esta nueva placa, llamada Abducción, y editada bajo el nombre de Q, a pesar de no contar con el mencionado fundamental elemento, se deja escuchar con mucha facilidad, contando con una serie de buenos momentos que te hacen olvidar que no hay voces.

Por otro lado, es importante destacar que este trabajo del destacado teclista, no es simplemente un disco de Delta sin la voz de Felipe del Valle. Para nada. Efectivamente se pueden encontrar algunos guiños que recuerdan a la banda madre de Nicolás, obviamente, pero no se puede decir que el resultado final sea producto de la aplicación de la misma fórmula. En este sentido: si te gusta Delta, no necesariamente te gustará esto; y viceversa. Lo bueno es que este disco se defiende por sí solo. Claro, el Metal Progresivo está en la base misma del trabajo, allí se sustenta, pero los matices que deja ver en relación a Delta son muchísimo. Es más: son muchísimas las influencias de diferentes agrupaciones que se aprecian en este trabajo, tantas que por momentos sorprende.

Pues bien, el disco inicia con una breve introducción (de un minuto) que lleva el mismo nombre del álbum: Abducción. Se trata de un corte bastante sencillo, con mucha presencia de sintetizadores, donde lo que más destaca es la atmósfera que se crea. Si permites que el título del corte te sugiera cosas, lo frío y lúgubre de la composición perfectamente puede configurar el escenario para un encuentro cercano del tercer tipo. Luego, manteniendo el mismo carácter y atmósfera de la intro, aparece Odisea 78, que es un corte bastante representativo de lo que podremos encontrar conforme avancemos en la lista, eso sin perjuicio de las sorpresas que aparecerán. Lo primero que se deja notar, nuevamente, es la atmósfera que logra crear Quinteros. En el inicio retoma lo del corte anterior, jugando con esa frialdad casi espacial de la que hacía mención, y en ese sentido, recuerda a lo que mostrara Arjen Lucassen con Ayreon en discos como Into The Electric Castle. Sin duda un corte muy interesante, donde se brilla también el trabajo de Pato Trujillo en la guitarra, siendo la parte en la que alterna solos con Nicolás una de las más destacables. Por cierto, luego de ese instante, aparece uno muy, muy potente que ciertamente te hace abrir los ojos y exclamar “¡Wah!”. Los últimos dos minutos y medio transcurren tras un silencio, y es casi como si hubiese iniciado otro corte, tan interesante como el primero, y donde el trabajo de Carlos Figueroa en batería, Marcos Sánchez en el bajo y el propio Trujillo, realmente son demoledores.

Avanzando nos topamos con la tremenda Por La Buena Onda, que de entrada te toma por sorpresa con los deep-purpleianos acordes de teclado con los que arranca. Luego empieza uno rock progresivo con fuerte presencia de guitarras, a lo que se vuelvan a sumar los teclados, recordando en algo a lo que hacen por momentos bandas como Spock’s Beard. Incluso en ciertos instantes te acuerdas de Racer X, pero con más teclados, o see: como Planet X (¡cuánta X!). Me parece unos de los cortes más entretenidos, por la enorme diversidad de momentos que presenta. Por cierto, acá los solos son excelentísimos, con unos Trujillo y Quinteros simplemente descollantes. Esta pista por sí sola sirve para demostrar que Nicolás y todos quienes participan de Q están al mismo nivel que los músicos más connotaos del mundo. Esta canción no tiene nada que envidiarle a producciones de bandas consagradísimas tipo Dream Theater o cualquier otra. En serio.

Con un notable trabajo de Carlos Figueroa (a saber, uno de los mejores bateros a nivel latinoamericano del momento) inicia Gris Denso, cuarta pista de la placa, y que con sus más de ocho minutos de extensión se erige también como una de las más interesantes. Podríamos decir que la primera mitad es una soberbia demostración de técnica y habilidad de parte de cada uno de los músicos, contando incluso con un muy buen solo de bajo de Marco. El arranque de la segunda mitad está más marcado por los cambios de ritmo y la experimentación con distintos climas y atmósferas. En ese sentido el breve instante en que Nico usa el theremin es notable. Por momentos es como figurar en estado de suspensión, flotando en medio del especio o algo así. ¡Alucinante! En seguida llega otro de los momentos notables dentro de la canción y, por qué no decirlo, del disco: una reminiscencia a Pink Floyd. No digo que sea como escuchar virtualmente a la banda, sino que recuerda, “tiene un aire”. Escuchen con atención algunos segmentos de temas como Keep Talking y entenderán mejor de qué hablo. Gris Denso esa otra de las joyitas de Abducción.

Muchísima más calma es la que propone A Través Mi Ventana, convirtiéndose quizás en la canción distinta del disco. De pronto parece casi una de esos temas New Age que se usan para inducir a la relajación, con una salvedad eso sí: el portentoso solo del tremendo Benjamín Lechuga (Delta). Como decía antes, una canción bastante sencilla (comparada con las anteriores), sin bajo ni batería, pero con mucha presencia de sintetizadores y varios otros geniales detalles conjurados por Nico. Y francamente el solo de Benjamín la eleva a otro nivel. Es muy sencillo en su inicio, con mucho feeling y prolijidad. Luego va aumentando en intensidad y en complejidad, pero no pierde ese carácter sentido y melancólico del comienzo. Es cierto que la canción no tiene voces, pero no se puede decir que “no diga algo”; de alguna manera A Través Mi Ventana se las arregla para comunicar mucho.

Con Mi Cráneo regresamos a los elementos más característicos del disco, pero también conserva cosillas de lo que acabamos de ver en el corte anterior, lo que no habla sino de la enorme variedad de recursos y detalles estilísticos que es capaz de utilizar Nico, y todo en una misma canción (aunque hay que decir que es el segundo corte más largo del disco, con poco más de siete minutos). Momentos netamente progresivos (como el del inicio), otro más suaves (como el que continúa), unos pocos que rayan en lo vertiginoso (como el del solo de teclado que aparece hacia el final) y otros muy potentes, todo eso muestra Mi Cráneo. Además juega mucho con las melodías, llegando incluso contar con voces que las refuerzan. Sí, porque el propio Nicolás vocaliza algunas notas durante lo que podría considerarse el coro de la canción. Notable el “¡Te llamamos!” del final, causa gracia, aunque es un detalle que difícilmente podría explicar. Es otro de los puntos altos de la producción.

Lo que sigue es un tremendo esfuerzo en tres partes: la así llamada “Suite de la Tormenta”, compuesta en primera instancia por La Invasión De Las Nubes, luego le seguirán La Tormenta y Calma y Luz. Pero vamos por parte, literalmente. La Invasión De Las Nubes me resulta simplemente maravillosa, y valdría la pena detenerse un instante aquí para destacar la notabilísima labor de Nicolás Quinteros a la hora no sólo de componer (que ya es un mérito inconmensurable), sino que también al momento de mezclar y masterizar todo. En efecto, todo el trabajo de producción de este disco ha corrido por cuenta de él, lo que lo eleva a la categoría de maestro consagrado, creo yo. Pero remitiéndonos sólo a lo compositivo: ¡notable! Verdaderamente la canción te sitúa en el escenario previo a una tormenta, yendo desde una tranquilidad palpable hasta la inquietud que podrían generar algunos oscuros nubarrones a lo lejos.

Con esa creciente tensión, llega de inmediato La Tormenta. Otro corte solidísimo que inicia de forma casi terrorífica con la llegada de los vientos y la lluvia; y luego, la tormenta misma no es otra cosa que una lluvia implacable de virtuosismo. ¡Velocidad y potencia a destajo! Qué enorme trabajo de Carlos, Pato y Marcos, y ni hablar de la enorme habilidad exhibida por Nico. Sin duda La Tormenta asoma con uno de los cortes más potentes y devastadores del corte, pero lo que realmente asombra, es que no por eso, no por esa brutalidad, pierda ese toque de clase y elegancia que los músicos han podido impregnar a las composiciones durante todo el disco. Cosa que se consolida de forma definitiva con Calma y Luz. Si bien el título sugiere que será algo en extremo calmado y tranquilo, no lo es del todo. Porque claro, en comparación a La Tormenta, lo es, pero tiene sus chispazos de poderío y fuerza, sobre todo hacia el final. Lo anterior contrasta mucho con, por ejemplo, el suave y cálido piano del comienzo. Y esto nos lleva a reiterar lo que es el concepto clave en esta placa: variedad. De arriba abajo, Abducción está cruzada por una multiplicidad de momentos que es lo que lo hace brillar finalmente.

Un disco sumamente sorprendente, y en el mejor de los sentidos. No esperaba mucho de algo netamente instrumental, y sin embargo me encontré con una serie de composiciones notables que te hacen olvidar la necesidad de voces. Claro, queda la pregunta “¿Cómo habría sonado con una buena voz cantando unos buenos versos?”, y habría sido interesante, pero en lo concreto, Abducción no tiene ningún desperdicio con la forma en que ha sido concebido y se deja disfrutar en todo momento. Por otro lado, hay que destacar que Nico haya tenido el tino de no sobre-figurar con su teclado y haya dado espacio a Pato y Benjamin para ser tan protagonistas con sus guitarras, y lo mismo se puede afirmar sobre Marcos y Carlos. Un disco muy bien equilibrado, bien pensado y bien ejecutado. ¡Altamente recomendable!

Q - Abducción

El tecladista de DELTA, Nicolás Quinteros, presenta su proyecto solista de rock progresivo instrumental titulado Q.

El disco «Abducción» consta de 9 tracks en donde destacan la participación de los músicos Carlos Figueroa en batería, Pato Trujillo en guitarra y Marcos Sánchez en bajo, además de incluir a Benjamín Lechuga como guitarrista invitado en uno de los temas. Todas las canciones fueron compuestas y producidas por Nicolás Quinteros.

El álbum será editado a mediados de julio por Mylodon Records, sello que trabaja junto a 25 distribuidores a nivel internacional destacando su lazo con Musea Records (Francia) Black Widow (Italia), Rock Symphony (Brasil), Symphonic (EE.UU).

El track Odisea 78 se puede escuchar en esta dirección.

Q

Nicolás Quinteros

El tecladista y compositor de DELTA, NICOLÁS QUINTEROS ha anunciado novedades sobre sus proyectos para este año. El músico se encuentra realizando un segundo trabajo en solitario, donde la tónica musical del proyecto estará orientada hacia el Rock progresivo instrumental con leves toques de Jazz y Metal.

El disco contará con 8 cortes bajo las interpretaciones del ex DELTA, Santiago Kegevic en el bajo, Patricio Trujillo en guitarras y el renombrado baterista nacional Carlos Figueroa, considerado como uno de los 10 mejores bateristas latinos del mundo. Teniendo un disco anterior bajo la manga, llamado “Ecos Nocturnos”, Quinteros planea desarrollar su veta solista durante este 2010 con un repertorio suficiente para hacer presentaciones en vivo.

Sobre la actualidad de DELTA, la banda se encuentra trabajando en la producción de lo que será su próximo LP, el cual entrarían a grabar de lleno la primera semana de Marzo. De este trabajo se podrá esperar una propuesta nueva de la banda manteniendo la evolución que han ido presentando disco tras disco. Por ahora la banda está en proceso de de pre-producción.