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¡Sueño cumplido! HELLOWEEN golpeó esta mañana con un anuncio doble de lanzamientos. Y es que para celebrar la exitosa gira Pumpkins United, que los traerá de vuelta a Chile el 31 de octubre, las calabazas lanzarán el 2019 en CD, DVD y Blu-Ray un nuevo disco en vivo con su actual show de reunión.

Pero eso no es todo. El batatazo lo dio el sello Nuclear Blast al insistir en mantener la formación actual de los alemanes durante algunos años más, para llevarlos a grabar un nuevo álbum de estudio que incluirá la participación de Michael Kiske y Kai Hansen. El trío de compositores serán Michael Weikath, Kai Hansen y Andi Deris, quienes comenzarán el proceso el próximo año, para estar lanzando el esperado álbum de reunión el 2020.

Tras este notición para cualquier fan del PowerMetal, te recordamos que las entradas para la «Helloween Night» del 31 de octubre en el Movistar Arena junto a KREATOR y ARCH ENEMY se venden  muy rápido por sistema Puntoticket.com y tiendas Hites habilitadas. Sector Cancha sin cargo por servicio en The Knife (Eurocentro) y RockMusic (Portal Lyon) pagando en efectivo.

PREVENTA: ¡AGOTADA!

VALORES:
Cancha: $44.000
Platea Baja Numerada: $49.000
Platea Alta: $39.000
Tribuna: AGOTADA

HELLOWEEN será la gran atracción de esta jornada de cierre del Wacken Open Air 2018, cuya señal oficial ha confirmado la transmisión por streaming de las calabazas reunidas. El show, que partirá a las 15:30 (hora de Chile) y se extenderá hasta las 18:00hrs, puedes seguirlo desde aquí: stream.wacken.com

Por si esto fuera poco, ARCH ENEMY en Wacken también será transmitido a partir de las 14:00 (hora de Chile). Recordemos que los suecos acompañarán a la calabaza y a KREATOR en la denominada Helloween Night el próximo 31 de octubre, mismísima noche de Halloween en el Movistar Arena.

Las entradas se venden como pan caliente por sistema Puntoticket.com y tiendas Hites habilitadas. Sector Cancha sin cargo por servicio en The Knife (Eurocentro) y RockMusic (Portal Lyon) pagando en efectivo.

PREVENTA: ¡AGOTADA!

VALORES:
Cancha: $44.000
Platea Baja Numerada: $49.000
Platea Alta: $39.000
Tribuna: AGOTADA

 

Andi Deris, vocalista de HELLOWEEN, fue consultado por MariskalRock TV de España sobre que va a pasar con Michael Kiske y Kai Hansen cuando termine la gira «Pumpkins United», si volverán a sus proyectos respectivos o no:

«Realmente no se que esperar porque, en este momento, la química es realmente buena y parece que será así por siempre. No sé, no puedo hablar del futuro, pero en este momento, es muy divertido. Todo el mundo está disfrutando, solo deseo que Michael vuelva a estar bien de salud y se deshaga de la puta gripe. Porque aún no puede disfrutarlo como yo, por ejemplo. Disfruto de cada ciudad y es, como, ‘Wow, ¿Qué está pasando?’ Todavía pasa su tiempo un 70 por ciento ocupado de su gripe y me siento un poco triste por él. Pero puedo vernos continuando por otro año y medio, o dos años de gira porque el mundo es grande. Definitivamente será un año y medio o dos años más de gira. Entonces, tenemos a Kai, tenemos a Weiki, a mí mismo, incluso Sascha está escribiendo buenas canciones. Tenemos muchos y muy buenos compositores. Un álbum sería un sueño hecho realidad»

En entrevista reciente con la publicación checa Spark Michael Weikath de HELLOWEEN fue consultado sobre si hay posibilidades de que tras haber grabado un single con la formación actual de tour de reunión, hagan un disco completo:

«Cuando hicimos esta canción extra para la gira, ‘Pumpkins United’, fue algo totalmente fuera del plan, porque nos estábamos preparando para la gira. Estábamos ensayando. Por lo general, no hacemos grabaciones durante un ensayo. Hay que tomarse un tiempo extra para eso. Si alguna vez vamos a grabar algo todos juntos, sin duda tomaría más tiempo del que tomó hacer los registros de ‘Keeper Of The Seven Keys’ porque hay más personajes, más animales alfa involucrados. Esta bien. Funcionará. Va a llevar mucho más tiempo. Si hacemos algo así, no nos gustaría que esté medio cocido de ninguna manera. No va a haber una maldita pista de relleno» 

Helloween dio este domingo el último concierto de su gira de reunión por Latinoamérica, que al igual que el viernes, tuvo a un Teatro Caupolicán repleto que coreó cada una de las canciones que completaron un show de casi 3 horas.

El setlist fue:

  1. Halloween
  2. Dr. Stein
  3. I’m Alive
  4. If I Could Fly
  5. Are You Metal?
  6. Rise And Fall
  7. Where the Sinners Go
  8. Perfect Gentleman
  9. Medley: Starlight / Ride the Sky / Judas / Heavy Metal (Is the Law)
  10. Forever and One (Neverland)
  11. A Tale That Wasn’t Right
  12. I Can
  13. Solo de batería: Dani Löble & Ingo Schwichtenberg
  14. Livin’ Ain’t No Crime / A Little Time
  15. Why?
  16. Sole Survivor
  17. Power
  18. How Many Tears

Encore 1:

  1. Invitation / Eagle Fly Free
  2. Keeper of the Seven Keys

Encore 2:

  1. Future World
  2. I Want Out

Fotos: Guille Salazar

¿Cómo comenzar a escribir acerca de este show? Es todo un desafío intentar articular un discurso coherente, que tenga cierto hilo conductor más allá de la narración cronológica y que no se vaya por el desvarío de las meras emociones, que tenemos tan a flor de piel luego de que sucediera todo lo que pasó.

Es claro que, para muchos de nosotros, Helloween es una banda de cabecera, pionera en un estilo que fundamenta la existencia de esta página, un emblema y una referencia para cualquiera que hable del Power Metal. Y evidentemente es cierto que ya habían venido otras veces, algunos hemos tenido la suerte de asistir a todos los shows de la Calabaza en Chile, siendo el primero en ese ya lejano 1998 en un Monsters Of Rock en el Velódromo del Estadio Nacional junto a Anthrax y Slayer, y con algunos shows altísimos como el del 2011 junto a Stratovarius en el Teletón o algunos con problemas severos de sonido como el del Víctor Jara el 2001 en la gira de “The Dark Ride”.

Pero, anticipándonos a lo que vivimos este viernes 03 de noviembre del 2017 en el Teatro Caupolicán, nunca, de verdad nunca, habíamos vivido un show de Helloween como este. Porque pocas veces un sueño colectivo tan inviable, tan imposible e inimaginable en la mente de los más escépticos, se hace tan realidad como este que nos hizo vivir la Calabaza de Hamburgo.

A todas las personas a quienes nos gusta esta banda, desde quienes tienen en su cabeza dos o tres temas, a quienes manejan al dedillo toda su carrera, al menos se nos cruzó alguna vez por la cabeza cómo sería que Michael Kiske volviera a tocar con Helloween. Viendo hacia atrás, en perspectiva –en realidad en retrospectiva–, ciertas cosas se fueron dando paulatinamente, durante un montón de años, para que este momento llegara. Quienes conocimos a Helloween en los años ’90, más allá de empezar con los Keeper en buena parte de los casos, lo hicimos en un momento en que ya Andi Deris estaba a cargo de las voces y Kiske estaba absolutamente alejado y desencantado de ciertas cosas asociadas al mundo del Metal. Hasta que paulatinamente el calvo fue volviendo al redil del Rock, y entre Sascha Paeth y el genio Tobias Sammet lo trajeron de vuelta al Metal con Avantasia. Luego, otro pasito fue reconectarse con su viejo amigo, el papá de todos, Kai Michael Hansen, en algunos proyectos, en el propio Avantasia, y finalmente en Unisonic, después de que Kai recompusiera relaciones con Michael Weikath. Kiske cantando Metal, Kiske girando con Unisonic y Avantasia, la banda lanzando un libro conmemorativo de su carrera con Kiske como actor principal…

Con el diario del lunes es fácil decir que el camino se fue haciendo con esos pasos que contamos, es cierto. Pero hay cosas que uno se resiste a soñar en serio, por temor a que nunca pasen. Kiske tocando con Helloween era un paso grandote, gigante, quimérico. En nuestro mundo, en nuestro nicho, esto es como que Gilmour se junte con Roger Waters, que Messi jugara junto a Cristiano Ronaldo o como que descubrieran que las papas fritas con mucho aceite son beneficiosas para la salud y afrodisíacas además de deliciosas. Pero cuando nos anuncian este hermoso concepto del “Pumpkins United”, que Kiske va a cantar con Helloween, y tras superar esas semanas de angustia de mierda donde el grupo confirmaba presentaciones en diversos lugares menos en esta larga y angosta faja de tierra del culo del mundo, por fin confirmaron su visita a Chile, y por duplicado, en algo que prometía ser nada menos que el espectáculo de Power Metal más importante de todos los tiempos en este país y que –anticipamos–, no sólo cumpliría con las altísimas expectativas emocionales y técnicas que muchos teníamos, sino que nos dejó varias perlitas para recordar toda la vida. Así de simple.

Como es lógico, las entradas se vendieron recontra rápido, y la ansiedad por este show fue muy distinta a la vivida en otras ocasiones, con mucho análisis en redes sociales, gente que legítimamente no quería spoilers del setlist de la banda, o los comentarios obligados respecto a la salud de Kiske que tuvo algunos problemas al inicio de la gira.

Pero llegó el momento de arribar al Caupolicán, que nos recibió con un telón muy sobrio que cubría el escenario, con el logo de la banda y con la leyenda “Pumpkins United” de esta gira de conmemoración. La cita era temprano, a las 20:00 horas, con una promesa de un show cercano a las tres horas de duración, y el público fue llegando con cierta lentitud a la cancha del Caupolicán, aunque con algo más de fluidez a la platea. Pero en el fondo, sabíamos que tendríamos un Teatro al borde de la explosión con casi cinco mil asistentes y que, aproximándonos a la hora del kick off, fueron repletando la cancha y las aposentadurías del sector superior. Como es ya clásico, la ansiedad se fue comiendo a algunos de los asistentes del sector superior y, haciendo gala de maniobras y contorsiones dignas de un ninja con formación académica en el Cirque du Soleil, lograban pasarse desde el sector alto hacia la cancha.

19:53. AC/DC, Highway To Hell. Ya poh. 19:56, Guns N’ Roses, Welcome To The Jungle. Sigue. Y sigue. Y basta ya, buena onda los Guns –ejemplo de reunión inviable que terminó siendo realidad–, pero ya, que empiece esto. 20.00 y empieza a sonar Let Me Entertain You de Robbie Williams (!) que ha servido de intro a los shows de la Calabaza en esta gira. Se apagan las luces y… showtime. ¡Vamos!

El telón dejaba ver que Dani Löble, Sascha Gerstner, Michael Weikath, Markus Grosskopf y Kai Hansen comenzaban a tomar posiciones mientras se comenzaba a proyectar un video en la pantalla gigante que se encontraba al fondo del escenario. Les anticipamos que en esta reseña la pantalla va a ser un tema recurrente porque, definitivamente, y más allá de que teniendo a Kiske con Helloween en vivo habría dado en teoría lo mismo que atrás hubieran puesto un telón simple, una toalla con el rostro de algún famoso o una sábana con hoyos, el apoyo audiovisual en este show terminó siendo una gratísima sorpresa y un punto a recontra favor que nos hace pensar que Helloween, además de los temas técnicos y emotivos, escaló notoriamente en la calidad de sus espectáculos.

Un abuso, derechamente, empezar este show con Halloween. Sin lugar a ninguna concesión, a ninguna adaptación a las condiciones del entorno, nada. Escandalosamente notable el inicio del show, con el apoyo que mencionábamos de los videos de la pantalla del fondo. Esos momentos previos a la salida de Kiske a escena, a cantar con Helloween, mientras sonaban los primeros acordes –envasados– de Halloween, fueron eternos y profundamente intensos, con un Teatro en un punto de ebullición total. Comienzan a tocar los músicos, sigue el telón adelante, hasta que finalmente cae y salen a escena Andi Deris y Michael Kiske. ¡Kiske cantando con Helloween, la pura verdad! ¿Cómo hacer para atesorar ese momento para siempre? El tiempo y la perspectiva lo dirán. Más allá de que en esos primeros instantes quizás le faltó un poco de volumen al micrófono de Michi –a tal punto que varios, por momentos, escuchamos más al hermano en zapallo del costado que bramaba la letra–, la emoción de cumplir una quimera sobrepasó cualquier deficiencia que, por suerte, se fue solucionando a una velocidad razonable como para no terminar siendo un factor condicionante de la jornada. Con un Kai absolutamente protagónico pero con el justo balance de no robarse la película, esta jornada que a varios asistentes los transportó hacia lo más profundo de su adolescencia, y a otros nos hizo recordar que seguimos siendo adolescentes para este tipo de cosas, tuvo un inicio realmente apoteósico. No sacamos nada a estas alturas con intentar describir el impacto de haber escuchado en vivo uno de los más connotados temas de la historia de la Calabaza de Hamburgo, baste describir que la sensación generada por el dueto de Kiske con Deris –mostrando un fiato que ya se quisieran varios artistas que llevan años juntos– elevó tanto el estándar que a uno le dan ganas de pasarle inmediatamente la copa de campeón a ambos.

¿Querés clásicos? ¡Tomá!” pareció decirnos la banda al tirarnos inmediatamente Dr. Stein, con el notable apoyo del video de fondo, casi una especie de video clip con algunas cositas de lyric video –un gran y barato invento de los tiempos modernos–, con detalles realmente bien logrados como la exhibición en un televisor antiguo de imágenes de la banda en los ’80 tocando este mismo tema con batas de médicos, y luego con imágenes del videoclip de este tema grabado a propósito del “Unarmed”. “Time is right!” nos decían Kiske y Andi y vaya que tenían razón.

La primera interacción con el público vino por parte del carismático Andi Deris, quien junto con decirnos “buenas tardes Santiago, de puta madre” en ese más que correcto español aprendido con sus años en Tenerife, presentó con afecto a Michael Kiske y éste también a Deris. El carisma de Andi es fantástico, el tipo se hace querer, evidentemente no genera esa cosa de Kiske que es vocalmente conmovedora, pero su dominio escénico, su forma de manejar al público, su simpatía y ahora su capacidad de adaptarse y ceder protagonismo a Kiske hablan de un artista inteligente e íntegro. Porque obviamente la primera ovación individual de la noche fue para “Kiiiske, Kiiiiske”, y Andi, sonriendo, nos dice “finally, ah?”, como diciendo “por fin está este muchacho cantando con Helloween”, lo que muchos queríamos y sentíamos. Nos atrevemos a aventurar que esa brillante generosidad será un plus para la carrera de Deris y así fue retribuido por el público que lo ovacionó con un “Aaaandi, Aaaandi”, que luego se transformó en un “Haaansen, Haaansen” y devino en un “Weiiiikath, Weeeikath”.

Andi nos dice que están “todos locos aquí, ¿ah?”, nos cuenta que es un honor estar de nuevo en Chile y que los últimos dos conciertos de la gira latinoamericana son en el mejor sitio, palabras de buena crianza teutona que supimos valorar con un gran aplauso. Y aquí viene un punto simpático del show: Deris nos presenta a “two special friends” llamados Seth y Doc, dos caricaturas de calabazas muy simpáticas que harían de las suyas durante varios interludios del show proyectados en la pantalla de fondo. En el primero de ellos salen perseguidos por un gran anillo que nos recuerda épocas pretéritas de la banda y, cuando termina este pequeño interludio, comienzan los sones de otro cañonazo clásico como I’m Alive del “Keeper” 1, una bestialidad. Algunos habíamos ya tenido la suerte de verla con Kiske junto a Unisonic, pero el peso específico de verla con Helloween evidentemente era diferente. Muchos dejaron la vida con los “I’m aliiiiiive”, puño en alto, estoy vivo y qué pasa. Buen detalle el poner un corazón latiendo en la pantalla, en lo que fue el primer tema de la jornada sólo con Kiske en las voces.

Vuelve Andreas Deris a escena y nos dice que lo que pasó era del “Keeper Of The Seven Keys 1” pero que ahora nos iríamos al año 2000, año en el cual hay un disco llamado “The Dark Ride”, pero que pese a ser de este disco, lo siguiente no era una canción oscura, sino que tiene la palabra “volar”, e incluso es una canción “para las chicas”. If I Could Fly es de esas canciones que quizás le gusten más a la banda que al público, pero de todas maneras –y pese a que bajó un poco la intensidad del show–, el respetable la acogió de excelente manera, de forma muy comprometida.

Y aprovechando este punto quiero hacer una reflexión: esperaba un poco menos de la entrega del público en los temas de la era Deris, en el sentido de que este era el segundo show que se vendió y que probablemente no pocos de sus asistentes irían más por ver a Kiske (y Hansen) que por algún otro factor, por lo cual uno suponía que la reacción ante los temas de Andi sería más fría. Pero si bien en temas como este la intensidad, como decíamos, bajó un poco, en ningún momento el show estuvo ni siquiera cerca de caer en un pozo ni mucho menos. Los asistentes estuvimos a la altura del formidable espectáculo desplegado por la Calabaza.

La era Deris siguió con Are You Metal?, corte que funciona muy bien en vivo –el video de fondo también fue un gran aporte– y que permite dinámicas siempre entretenidas de sing along. Gran aporte también de un Sascha Gerstner muy participativo, haciendo coros y luciendo ese inquietante peinado casi a lo Robert Smith de The Cure.

Un nuevo interludio de Seth y Doc nos empieza a mostrar detallitos muy bien cuidados y planificados para este show. De una u otra forma estos simpáticos zapallos se iban “disfrazando” con ciertas características llamativas de los integrantes de este Helloween 2017, e iban lanzando cosas a una especie de caldero que se encontraba en la base de una especie de gran aparato electrónico de forma algo dispersa, pero que contenía detalles de muchos discos de la banda, como la gillette del “Seven Sinners”, la rockola del “Metal Jukebox”, el conejo del “Rabbit Don’t Come Easy”, entre otras.

¡Qué tremendo poder escuchar Kids Of The Century en Chile! Una de las joyas del algo incomprendido “Pink Bubbles Go Ape”, cantada por un Kiske cuyo micrófono ya sonaba bastante mejor y que no dejó duda alguna respecto a su superación de la enfermedad que lo tuvo bastante a mal traer en el comienzo de la gira. Gran apoyo también del video con la estética del “Pink Bubbles”, con la lola del vestido blanco comiendo ese pescado crudo y a esos profesores con ojos de huevo frito, y un lindo momento con una bandera chilena que lanzaron unos muchachos de Linares hacia el escenario, emblema recogido por la banda y lucida en el resto del show sobre parte de una tarima. Y luego volvería Deris a escena para otro pasaje de la época más moderna con Waiting For The Thunder, con notables detalles como las armonías de las tres guitarras, causando una buena reacción del público pese a no tratarse de un clásico propiamente tal.

Pero la noche tenía sorpresas, que quizás para algunos no hayan sido tan llamativas. Ver a Kiske apoyando en las voces de Perfect Gentleman –tal como sucedería con otros temas de la era Deris– es realmente una joya, lo normal es que el cantante nuevo interprete las canciones del antiguo, pero ya es llamativo que el antiguo interprete las del nuevo. Ahora, que canten juntos, es derechamente colosal, la banda fue capaz de jugar con realidades paralelas (“te imaginai a Kiske cantando canciones de Deris?”) y llevarlas al presente. Deris con su sombrero de copa y una chaqueta digna para ponerla en la foto de perfil de Linkedin evidentemente es el amo y señor de este tema, pero compartirlo con Kiske en su interpretación y en las convocatorias a la gente a gritar los “perfect!”, como decíamos, pone a Deris en un estatus de inteligencia, generosidad y “progresismo” realmente llamativo.

Luego de un nuevo interludio con los zapallos Seth y Doc, vendría uno de los mejores momentos no sólo de la noche, sino que haya vivido el Caupolicán en su historia. Así de simple, así de contundente. Y es que nadie que haya asistido a esta jornada se va a olvidar del medley del “Walls Of Jericho” en la voz de Kai Hansen que nos regaló Helloween, por la cresta. Kai podría jugar en el Bayern Munich, hace todo bien, toca bien la guitarra, es carismático, es líder, canta decentemente, hasta sus ventosidades deben emitir feromonas de felicidad, un capo entre capos. Bueno, la cosa empezó con Starlight, una bestialidad que generó hasta un mosh, incluso Kai soltó la guitarra, al tiempo que todos coreábamos el “staaaarlight, fallin’ in deep through your eyes”. Kai tuvo que retomar la guitarra para tocar el riff de Ride The Sky, otro emblema de la era Hansen que no requiere mayor descripción, sólo agregar que al mosh se incorporó una bengala roja. Si ya todo era una locura, agregarle un clásico crudísimo de los tiempos ancestrales de la banda como Judas fue realmente bestial, un regalo para los fans más acérrimos y trve (con v) de la calabaza. Y cerrar este medley con Heavy Metal (Is The Law), con las guitarras paralelas de Kai y Weikath, superó los límites del abuso tolerable, la emoción de vivir en nuestra tierra semejante desparramo de energía e intensidad difícilmente podrá ser olvidada, sólo queda agradecerlo. El Heavy Metal es, indiscutiblemente, la ley.

Wow, you guys rock, that was wild! 5.000 locos”, nos dice Andi, mientras se sienta en una silla junto a Michael, y nos dice que, en lo siguiente, Kiske lo corrigió, que no es un tema para las chicas, sino que “para el corazón”. Qué linda balada triste es Forever and One (Neverland), y qué lujo que Helloween nuevamente jugara con los mundos paralelos y nos regalara la chance de escuchar a Kiske acompañando a Deris. Me apropio de la analogía de un gran amigo: Andi es como el marido que se hace amigo del papá de los hijos de su actual señora, lo invita a los asados, a los cumpleaños, no siente celos, y no sólo acepta, sino que fomenta el cariño que le tienen los hijos, es decir, nosotros. Si alguien creía que en esta pasada Deris podía haber salido desfavorecido por todo el hype que generaba la presencia de Kiske, los hechos demuestran absolutamente lo contrario. Hermosa interpretación de esta linda balada y con una gran participación de Sascha Gerstner en el apoyo.

Luego de un “Happy Happy Helloween, Helloween, Helloween”, Kiske nos pregunta cuántos conocen el “Keeper 1”, obviamente todos respondimos que sí lo conocíamos. Nos dice que cuando grabó esta canción tenía dieciocho años de edad, hace mucho tiempo, y es otra balada… ¡A Tale That Wasn’t Right! ¡Cantada por Kiske con Helloween, en Chile! Sé que hemos repetido mucho esa frase que quizás suene algo majadera, pero no por ello deja de ser cierta y, a estas alturas, el lenguaje tiende a escasear cuando se trata de describir emociones más que situaciones. Hermoso momento del show con dos cantantes que seguían sacándole lustre a su gran fiato.

Seth y Doc tienen una nueva aparición en la pantalla gigante, para luego dejar a Sascha con el riff de I Can, que algunos recordarán que fue elegida en la –en aquellos entonces– Radio Concierto, por votación popular, como la canción de Metal que serviría como himno para la Selección Chilena en el Mundial de 1998 en Francia. Los que se acuerden pueden recoger sus cédulas de identidad desde el piso. Gran tema, canción emblemática para muchos de nosotros.

Pero llegaría el que quizás haya sido el pasaje más emotivo de la jornada. Seth y Doc tocando batería, nos anuncian el momento de un solo de dicho instrumento, algo muy típico de los conciertos y que sirve para que los otros músicos descansen un poco. Generalmente es algo más bien “de relleno”. Pero esto fue distinto. Porque una cosa es ver la precisión y talento del suizo Dani Löble, y está bien, pero hacer un paralelo entre su solo y un video, proyectado en la pantalla gigante, de un solo del querido Ingo Schwichtenberg, fue una forma hermosa, sencilla, intensa, honesta y no sobreexplotadora de la emocionalidad para homenajear al hermano caído, al querido Ingo que sucumbió ante sus fantasmas hace ya veintidós años. Los detalles ayudaron aun más: que Ingo haya sido proyectado en un televisor más antiguo (un Trinitron), y la voz del anunciador de boxeo Michael Buffer diciendo su clásico “let’s get ready to rumbleeee!”, anunciando un hermoso y fraterno “duelo” entre Dani e Ingo, marcaron un merecido recuerdo a un hermano que nos habría encantado ver alguna vez en Chile. Mientras haya calabazas, Ingo estará entre nosotros.

Luego del emotivo momento vivido, vuelve Kiske a escena y con Livin’ Ain’t No Crime, tema que causó cierta polémica en los primeros shows de la gira latinoamericana, donde hubo ciertas acusaciones de que Michi estaba haciendo playback. Finalmente eran voces de apoyo en atención a su enfermedad de esos días, pero ahora la voz de Michael rindió de manera incontrovertible. Y la conectaron con la queridísima A Little Time, otro clásico del “Keeper 1”, con un excelente apoyo audiovisual y con un formidable trabajo de la banda, simulando al final con fade out del tema en el disco, pero en realidad “falseándolo” para finalmente redondearlo de manera contundente.

Tras un interludio con Seth y Doc como bajistas, vendría otro momento de mundos paralelos, con Deris y Kiske cantando Why? del glorioso “Master Of The Rings”, el primer disco de Andi como cantante de Helloween. Insistimos, qué tremendo es haber visto a Kiske cantando junto a su banda matriz, y no sólo sus temas, sino que además aportando en canciones de la era posterior. La generosidad de Deris en compartir un espacio ganado por derecho propio, y la humildad de Kiske en aportar en canciones que no son de su época, son factores de una ecuación ganadora pocas veces vista en un mundo como el de la música, donde los egos afloran generalmente de maneras poco saludables.

Y “Master Of The Rings” tendría una nueva revisión a continuación, puesto que Andi nos cuenta que le gusta mucho una canción de ese disco… Sole Survivor, otro gran corte rescatado de ese estupendo trabajo, y que nuevamente contó con un gran apoyo audiovisual en la pantalla. Lo hemos dicho anteriormente en esta misma reseña, Helloween se podría haber presentado sin este apoyo y probablemente habríamos disfrutado lo mismo, pero el crecimiento de la banda en ese tipo de detalles de puesta en escena marca un evidente progreso.

Fue el turno de Michael Weikath de ser objeto de la interpretación de Seth y Doc, con su inconfundible cigarro, que cayó al caldero virtual hasta que la banda nos azotó con la energética Power, un corte a prueba de cualquier concierto y de cualquier público que fuese a ver a los alemanes, y que probablemente sea uno de los temas con más material para el sing along de todo el catálogo de los germanos. Una canción para cargarnos de energía, más aun con las imágenes de fondo de la popular calabaza musculosa.

Andi Deris nos pide un minuto para contarnos una cosita, una “chiquitita historia”, concerniente a que cuando él tenía aproximadamente diecisiete años de edad (“como ochenta años antes”, agregó, causando las risas del respetable), la canción que interpretarían a continuación fue la primera que él escuchó de este grupo llamado Helloween, agregando que era “el perfecto final” para este concierto. Por cierto que cuando Andi habló de “final”, el público pifió y gritó “nooooooo”, incluso el propio Deris pidió que abucheáramos, lo cual fue inmediatamente obedecido con un masivo “boooooooooooo”, por lo cual cedió y reconoció que no era el último tema de la jornada. ¡How Many Tears! Con Kiske y Hansen, además de Andi, francamente creo que no pocos nos sentimos como el público de “Live In The U.K.”, viviendo otra época, siendo transportados en el tiempo y en el espacio al Planeta Calabaza. ¿Qué se puede contar? Un nuevo mosh, un hermoso pasaje de guitarras en armonía entre Sascha, Kai y Weikath, y esa voz de Kiske que transforma temas gloriosos en celestiales. ¡Cuántas lágrimas! Nunca mejor dicho. Andi nos dice “muchas gracias Santiago”, y tras dos horas de espectáculo, la banda deja por primera vez el escenario.

Un par de minutos afuera, con el público cantando el “happy happy Helloween, Helloween, Helloween”, terminaron con las pantallas encendiéndose con los sones de la intro Invitation del “Keeper 2”, síntoma inequívoco de lo que se vendría, probablemente uno de los instantes más esperados no sólo de la noche, sino que por buena parte de quienes escuchamos este tipo de música desde hace un montón de años: hacer el “check” de cosas para hacer en la vida con escuchar Eagle Fly Free en vivo cantada por Michael Kiske era cosa de segundos. Y es que a estas alturas parece ser claro que, si algún día un meteorito o algo similar impacta la tierra y los sobrevivientes nos vemos obligados a resurgir desde las cenizas, unidos como sólo un pueblo terrícola para luchar contra la invasión marciana, el himno de esa humanidad no puede ser otro que esta canción, es algo que uno ya da por sabido. ¡Qué tremendo momento! Un nuevo mosh con bengala en la cancha, y esa sensación dual de querer dejar la vida y las cuerdas vocales botadas en el recinto, versus querer escuchar a Kiske cantando y saldando una deuda histórica con nuestros sentidos. Insistimos en que el apoyo audiovisual fue acertadísimo durante toda la jornada, y las imágenes del águila surcando los cielos le dieron un toque aun más emocionante a todo lo vivido.

Los pasajes inolvidables de este fenomenal espectáculo no paraban. Impresionante todo lo vivido con Keeper Of The Seven Keys, a nivel de ejecuciones, a nivel audiovisual, a nivel emotivo, a nivel de teatralidad, bajo cualquier parámetro. Un tema lleno de matices y conducido fenomenalmente por Kiske, coreado a rabiar por un público justificadamente enfervorizado, que hasta armó un mini mosh en cancha con el “disease, disease, disease my friend”. Uno no para de destacar la inteligencia de Deris en afiatarse a las canciones cantadas principalmente por Kiske, pero además quizás no hayamos destacado suficientemente lo bien que cantó Andi, realmente la rompió, más allá de sus consabidos desplante, carisma, buen humor y energía desbordante. Muy bonito además el final alargado del tema, con los músicos presentándose y retirándose uno a uno desde el escenario, dejando finalmente solo a Sascha Gerstner como el encargado de apagar la luz y cerrar la puerta. Maravilloso, realmente.

Pero faltaba el fin de fiesta. El principio del fin –luego de la última aparición de Seth y Doc– llega con ese crack que es Kai Hansen, a quien de verdad los fanáticos le debemos muchísimo. Solo con su guitarra, parado en la tarima que daba hacia la batería, ya sabíamos lo que venía: Future World, con calabazas astronautas con estética ochentera en la pantalla gigante, coreada por todo el público; y por supuesto el verdadero cierre no podía ser otro que con I Want Out, momento en el cual el staff de la banda lanzó hacia la cancha varias pelotas inflables gigantes, naranjas y negras, con rostros de la calabaza, además de mucho papel picado, dándole un plus espectacular a un show respecto del cual bastaba sólo con la música, un buen sonido y las emociones inevitables, pero al cual este tipo de agregados contribuyeron a generar una sensación de que esto no lo vamos a olvidar nunca. Una hermosa despedida, llena de energía, con el público realmente dejándolo todo en la cancha, retribuyendo con una tremenda ovación la entrega de los músicos durante dos horas y cincuenta minutos imposibles de resumir y de describir de manera fehaciente, y que quizás encuentre una demostración en los gestos finales de Kai Hansen al retirarse del escenario, empuñando las manos y moviéndolas como diciendo “esto es Helloween, carajo”, como el capitán del equipo que acaba de ganar un clásico, o con esa imagen de Andi abrazando a Kiske y hasta dándole un afectuoso beso, como un equipo. Como el equipo que son.

Lo que vivimos en el Caupolicán va más allá de un mero espectáculo que sonó bien, que contó con un estupendo apoyo audiovisual y que técnicamente carece de mayores reproches. A la inmensa mayoría de quienes escuchamos música a partir de cierto nivel de fanatismo nos gustan los conciertos, asistimos a los que podemos –por tiempo y por factores económicos–, pero no todos tenemos la suerte de que nos cumplan sueños que, como decíamos antes, a veces frenábamos desatarlos por el mero temor a que nunca se hagan realidad. Pienso en los fans de Queen, que nunca pudieron ver en Chile a Freddie Mercury; en quienes no alcanzamos a ver a Chuck Schuldiner con Death; en los fanáticos de The Beatles, de Elvis Presley, de Prince, de Thin Lizzy, de tantos otros, se pueden dar tantos ejemplos. Y nosotros tuvimos la gigantesca suerte de que algo que se veía casi tan imposible, se cumpliera, frente a nuestras narices. Hay que pegarse con un zapallo en el pecho, derechamente. Sólo queda desear que cada uno de nosotros haya tenido la capacidad de disfrutarlo con el alma, y que en el futuro tengamos la capacidad de atesorarlo, porque precisamente estos momentos son los que hacen que todas las dificultades de la vida diaria terminen valiendo la pena. Vimos a Helloween con Kiske y con Kai Hansen en nuestra tierra, al águila volando libre sobre nuestras cabezas, al guardián tirando las siete llaves en un mar de energía. Nada más ni nada menos que uno de los check más relevantes en la historia de nuestras vidas.

Setlist de Helloween:

  1. Halloween
  2. Dr. Stein
  3. I’m Alive
  4. If I Could Fly
  5. Are You Metal?
  6. Kids of the Century
  7. Waiting for the Thunder
  8. Perfect Gentleman
  9. Medley: Starlight / Ride the Sky / Judas / Heavy Metal (Is the Law)
  10. Forever and One (Neverland)
  11. A Tale That Wasn’t Right
  12. I Can
  13. Solo de batería: Dani Löble & Ingo Schwichtenberg
  14. Livin’ Ain’t No Crime / A Little Time
  15. Why?
  16. Sole Survivor
  17. Power
  18. How Many Tears

Encore 1:

  1. Invitation / Eagle Fly Free
  2. Keeper of the Seven Keys

Encore 2:

  1. Future World
  2. I Want Out

Live Review: Darío Sanhueza De La Cruz
Fotos: Guille Salazar

¡Repleto! 4.500 personas vieron el primero de los 2 shows de la gira «Pumpkins United» que está pasando por Chile este fin de semana. Con un show que completó casi 3 horas, Helloween mezcló toda su historia teniendo en un mismo escenario a Michael Kiske, Andi Deris y Kai Hansen.

Fotos: Guille Salazar

Lo que hasta hace un tiempo era impensado, al fin se concretó anoche en Monterrey, México. HELLOWEEN con Michael Kiske, Andi Deris, Michael Weikath, Kai Hansen, Markus Grosskopf, Sascha GerstnerDani Löble tocaron juntos en el escenario del Escena Monterrey para dar inicio a la gira «Pumpkins United».

En un show que incluyó pantalla y escenografía inédita, las calabazas unidas funcionaron como tal, haciendo casi 30 canciones que incluyeron duetos entre Andi Deris y Michael Kiske.

Si quieres saber el setlist del primer concierto de reunión de HELLOWEEN, puedes verlo entrado a este link, y si quieres ver videos de esta noche espectacular, ingresa aquí.

Fotos: Escena Monterrey

HELLOWEEN llegará reunido a Chile para tocar el viernes 3 y domingo 5 de noviembre en el Teatro Caupolicán, lugar donde cerrarán el tramo Latinoamericano de la gira «Pumpkins United».

Las entradas para ambos shows están totalmente agotadas.

 

 

Hoy Viernes 13 de Octubre debuta oficialmente en todo el mundo el nuevo single de HELLOWEEN llamado «Pumpkins United» en honor a la gira mundial de la banda alemana que incluye el regreso de Michael Kiske y Kai Hansen acompañando a la formación actual de «Las Calabazas» y que los traerá a Chile el 3 y 5 de Noviembre, ambos shows completamente agotados.

Esta canción es la primera vez en que podemos escuchar como suenan las voces de los 3 cantantes de HELLOWEEN (Kai Hansen cantó en «Walls Of Jericho», Michael Kiske desde «Keeper Of The Seven Keys part 1» hasta «Chameleon» y Andi Deris desde «Master Of The Rings» hasta ahora) en conjunto.

Pueden ver el lyric video oficial de «Pumpkins United» a continuación:

HELLOWEEN tocará en Chile el viernes 3 y domingo 5 de noviembre en el Teatro Caupolicán. Recordemos que para ambos shows las entradas están totalmente vendidas.

Con motivo de la gira «Pumpkins United», la que traerá nuevamente a Chile a HELLOWEEN el 3 y 5 de Noviembre con Michael Kiske y Kai Hansen además de los miembros actuales de la legendaria banda alemana, «las calabazas» lanzaron una nueva canción también llamada «Pumpkins United» la cual ya se puede descargar desde la página oficial de HELLOWEEN haciéndote parte del newsletter (las instrucciones están en la misma página) y que cuenta con las voces de Andi Deris, Michael Kiske y Kai Hansen.

HELLOWEEN tocará en Chile el viernes 3 y domingo 5 de noviembre en el Teatro Caupolicán. Recordemos que para ambos shows las entradas están totalmente vendidas.

Hace unos meses que Michael Weikath, Kai Hansen, Markus Grosskopf, Sascha GerstnerDani Löble ensayan juntos las canciones que tocarán en la esperada gira de reunión de HELLOWEEN, que comenzará a fines de octubre en México.

Hasta ayer, Andi Deris y Michael Kiske no habían participado de estos encuentros, hasta que por las redes sociales de los alemanes pudimos ver la llegada de ambos al lugar donde se encontraba el resto de sus compeñeros tocando «Why?».

Revisa el momento aquí:

Singers checking in 🎤🔜🎵 #Helloween #pumpkinsunited #michaelkiske #andideris #heavymetal #rehearsal

Una publicación compartida de Helloween (@helloweenofficial) el

Pero eso no es todo. El lunes Michael Kiske subió un video del ensayo, y mientras interpretaban «Sole Surivor», el vocalista de los emblemáticos «Keeper of the Seven Keys» mostró una pizarra con parte del setlist que preparan para el próximo tour de reunión. El video fue bajado por el calvo cantante y hoy nuevamente lo subió, pero esta vez tapando con algunos dibujos el lugar donde estaban escritas las canciones.

Aquí puedes ver el video de Kiske:

Rihörssl V2

Una publicación compartida de Mike Kiss (official Bedman) (@sortofbedman) el

Revisa aquí una recopilación de fotos de los ensayos, tomadas de los distintas cuentas de Instagram de los músicos:

HELLOWEEN tocará en Chile el viernes 3 y domingo 5 de noviembre en el Teatro Caupolicán. Recordemos que para ambos shows las entradas están totalmente vendidas.

 

¡Sold out! HELLOWEEN agotó la segunda fecha en el Teatro Caupolicán, programada para el viernes 3 de noviembre, sumándose así, a la primera anunciada para el 5 del mismo mes, dejando a la Calabaza dos conciertos a tope, faltando 5 meses aprox. para su reunión.

La legendaria formación clásica La Calabaza, con Michael Kiske y Kai Hansen, revive además junto a sus compañeros Michael Weikath y Markus Grosskopf. La fiesta denominada “Pumpkins United” (Calabazas Unidas) suma también la banda completa que ha seguido manteniendo en alto el nombre de HELLOWEEN en todos estos últimos años: Andi Deris, Sascha Gerstner y Dani Löble. Es decir, compartirán sobre un mismo escenario todos los cantantes que ha tenido HELLOWEEN en su historia: Hansen, Kiske y Deris. Con tres guitarras, las de Weikath, Gerstner y el mismo Hansen, y con la arrolladora base rítmica de Grosskopf y Löble.

Un show de casi tres horas, que tendrá sus primeras fechas en Sudamérica antes de partir a Europa, Asia y Estados Unidos, así que seremos de los primeros en el mundo en ver este sueño hecho realidad. Kai Hansen anticipa: “Ya vivimos grandes momentos en el Hellish Tour 1 y 2, pero en esta ocasión vamos a superarlo”. Markus Grosskopf agrega: “Interpretaremos temas que hace mucho no tocamos, incluso habrá canciones que no hemos tocado nunca en vivo”. Y Andi Deris remata: “Estoy realmente emocionado ante la oportunidad de interpretar junto a Michael (Kiske) canciones de ambos en un mismo escenario. ¡Va a ser absolutamente excepcional!”.

Sigue atento a PowerMetal.cl, ¡media partner oficial de la reunión de HELLOWEEN en Chile!

 

 

HELLOWEEN escuchó el llamado de todos los que no pudieron comprar su entrada para el 5 de noviembre y agendó una segunda presentación en nuestro país. Para hacer esto posible y que nadie se quede fuera, la nueva fecha quedó para el viernes 3 de noviembre en el mismo Teatro Caupolicán.

Las entradas se venden por sistema Ticketek.cl (con cargo por servicio) en tiendas Falabella, callcenter 22 690 2000, y en su centro de atención (Antonio Bellet 230, Providencia).

Los precios para la nueva fecha se mantienen:

Cancha: AGOTADA
Platea: $36.000(+ $5.400 de recargo)
Palcos: AGOTADO

La legendaria formación clásica La Calabaza, con Michael Kiske y Kai Hansen, revive además junto a sus compañeros Michael Weikath y Markus Grosskopf. La fiesta denominada “Pumpkins United” (Calabazas Unidas) suma también la banda completa que ha seguido manteniendo en alto el nombre de HELLOWEEN en todos estos últimos años: Andi Deris, Sascha Gerstner y Dani Löble. Es decir, compartirán sobre un mismo escenario todos los cantantes que ha tenido HELLOWEEN en su historia: Hansen, Kiske y Deris. Con tres guitarras, las de Weikath, Gerstner y el mismo Hansen, y con la arrolladora base rítmica de Grosskopf y Löble.

Un show de casi tres horas, que tendrá sus primeras fechas en Sudamérica antes de partir a Europa, Asia y Estados Unidos, así que seremos de los primeros en el mundo en ver este sueño hecho realidad. Kai Hansen anticipa: “Ya vivimos grandes momentos en el Hellish Tour 1 y 2, pero en esta ocasión vamos a superarlo”. Markus Grosskopf agrega: “Interpretaremos temas que hace mucho no tocamos, incluso habrá canciones que no hemos tocado nunca en vivo”. Y Andi Deris remata: “Estoy realmente emocionado ante la oportunidad de interpretar junto a Michael (Kiske) canciones de ambos en un mismo escenario. ¡Va a ser absolutamente excepcional!”.

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Los fanáticos que tanto esperaban la reunión de HELLOWEEN en nuestro país se hicieron notar, y en 26 horas, agotaron todas las entradas para el show del 5 de noviembre en el Teatro Caupolicán.

Hasta el momento, no se ha informado sobre una eventual segunda fecha. Y la opción de cambio a un recinto de mayor aforo no es posible (por ejemplo, Movistar Arena tiene toda la semana reservada con otros eventos). Así, hasta ahora esta es la única fecha para la noche soñada que esperaban los fans de los creadores del Power Metal en Santiago.

La legendaria formación clásica La Calabaza, con Michael Kiske y Kai Hansen, revive además junto a sus compañeros Michael Weikath y Markus Grosskopf. La fiesta denominada “Pumpkins United” (Calabazas Unidas) suma también la banda completa que ha seguido manteniendo en alto el nombre de HELLOWEEN en todos estos últimos años: Andi Deris, Sascha Gerstner y Dani Löble. Es decir, compartirán sobre un mismo escenario todos los cantantes que ha tenido HELLOWEEN en su historia: Hansen, Kiske y Deris. Con tres guitarras, las de Weikath, Gerstner y el mismo Hansen, y con la arrolladora base rítmica de Grosskopf y Löble.

Un show de casi tres horas, que tendrá sus primeras fechas en Sudamérica antes de partir a Europa, Asia y Estados Unidos, así que seremos de los primeros en el mundo en ver este sueño hecho realidad. Kai Hansen anticipa: “Ya vivimos grandes momentos en el Hellish Tour 1 y 2, pero en esta ocasión vamos a superarlo”. Markus Grosskopf agrega: “Interpretaremos temas que hace mucho no tocamos, incluso habrá canciones que no hemos tocado nunca en vivo”. Y Andi Deris remata: “Estoy realmente emocionado ante la oportunidad de interpretar junto a Michael (Kiske) canciones de ambos en un mismo escenario. ¡Va a ser absolutamente excepcional!”.

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La venta de entradas para la esperadísima reunión de HELLOWEEN en Chile ya está disponible por sistema Ticketek.cl. Los boletos ya se encuentran disponibles en sus puntos de venta (con cargo por servicio): tiendas Falabella, callcenter 22 690 2000, y en su centro de atención (Antonio Bellet 230, Providencia). A las 11:00am comienza la venta sin recargo, y pagando sólo en efectivo, en tiendas The Knife (Eurocentro) y RockMusic (Portal Lyon).

OJO, que los tickets de cancha son limitados, se venderán sólo 1500. Así mismo, en tiendas sin cargo por servicio, el stock de entradas disponibles también es limitado.

Los precios para el concierto del domingo 5 de noviembre en el Teatro Caupolicán son:

Cancha: $36.000 (+ $5.400 de recargo)
Platea: $36.000(+ $5.400 de recargo)
Palcos: $50.000 ((+ $7.500 de recargo)

La legendaria formación clásica de HELLOWEEN revive además junto a sus compañeros Michael Weikath y Markus Grosskopf. La fiesta denominada “Pumpkins United” (Calabazas Unidas) suma también la banda completa que ha seguido manteniendo en alto el nombre de HELLOWEEN en todos estos últimos años: Andi Deris, Sascha Gerstner y Dani Löble. Es decir, compartirán sobre un mismo escenario todos los cantantes que ha tenido HELLOWEEN en su historia: Hansen, Kiske y Deris. Con tres guitarras, las de Weikath, Gerstner y el mismo Hansen, y con la arrolladora base rítmica de Grosskopf y Löble.

Un show de casi tres horas, que tendrá sus primeras fechas en Sudamérica antes de partir a Europa, Asia y Estados Unidos, así que seremos de los primeros en el mundo en ver este sueño hecho realidad. Kai Hansen anticipa: “Ya vivimos grandes momentos en el Hellish Tour 1 y 2, pero en esta ocasión vamos a superarlo”. Markus Grosskopf agrega: “Interpretaremos temas que hace mucho no tocamos, incluso habrá canciones que no hemos tocado nunca en vivo”. Y Andi Deris remata: “Estoy realmente emocionado ante la oportunidad de interpretar junto a Michael (Kiske) canciones de ambos en un mismo escenario. ¡Va a ser absolutamente excepcional!”.

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A través de la tienda oficial de HELLOWEEN se reveló la polera oficial de la gira «Pumpkins United», en la que la actual formación de las calabazas se junta con 2 de los miembros legendarios de los primeros tiempos de banda: Kai Hansen y Michael Kiske. El valor de la polera es de 19 euros más envió y estará disponible a partir del 01 de Julio (aunque es posible realizar compra anticipada en esta dirección).

A continuación las fotos oficiales de la polera:

Los precios para ver la reunión de HELLOWEEN en el Teatro Caupolicán son:

Cancha: $36.000
Platea: $36.000
Palcos: $50.000

La venta de entradas comienza el martes 16 de mayo por sistema Ticketek.cl y sus puntos de venta en tiendas Falabella, callcenter 22 690 2000, y en su centro de atención (Antonio Bellet 230, Providencia). Sin cargo y sólo en efectivo en Eurocentro, tiendas The Knife y RockMusic.

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¡La gran noticia del año para los fans del Power Metal es una realidad! La reunión de los integrantes históricos de HELLOWEEN llegará a Chile el domingo 5 de noviembre en el Teatro Caupolicán de Santiago, poniendo fin a muchos años de espera para ver de vuelta a Michael Kiske y Kai Hansen en la banda que definió el estilo a nivel mundial.

La legendaria formación clásica de HELLOWEEN revive además junto a sus compañeros Michael Weikath y Markus Grosskopf. La fiesta denominada “Pumpkins United” (Calabazas Unidas) suma también la banda completa que ha seguido manteniendo en alto el nombre de HELLOWEEN en todos estos últimos años: Andi Deris, Sascha Gerstner y Dani Löble. Es decir, compartirán sobre un mismo escenario todos los cantantes que ha tenido HELLOWEEN en su historia: Hansen, Kiske y Deris. Con tres guitarras, las de Weikath, Gerstner y el mismo Hansen, y con la arrolladora base rítmica de Grosskopf y Löble.

Un show de casi tres horas, que tendrá sus primeras fechas en Sudamérica antes de partir a Europa, Asia y Estados Unidos, así que seremos de los primeros en el mundo en ver este sueño hecho realidad. Kai Hansen anticipa: “Ya vivimos grandes momentos en el Hellish Tour 1 y 2, pero en esta ocasión vamos a superarlo”. Markus Grosskopf agrega: “Interpretaremos temas que hace mucho no tocamos, incluso habrá canciones que no hemos tocado nunca en vivo”. Y Andi Deris remata: “Estoy realmente emocionado ante la oportunidad de interpretar junto a Michael (Kiske) canciones de ambos en un mismo escenario. ¡Va a ser absolutamente excepcional!”.

Los precios para ver la reunión de HELLOWEEN en el Teatro Caupolicán son:

Cancha: $36.000
Platea: $36.000
Palcos: $50.000

La venta de entradas comienza el martes 16 de mayo por sistema Ticketek.cl y sus puntos de venta en tiendas Falabella, callcenter 22 690 2000, y en su centro de atención (Antonio Bellet 230, Providencia). Sin cargo y sólo en efectivo en Eurocentro, tiendas The Knife y RockMusic.

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Recientemente Michael Weikath, guitarrista de HELLOWEEN, fue entrevistado por el medio español Metal Journal a propósito de la reunión de la formación clásica de la banda y su gira mundial que comenzará a finales de este año titulada «Pumpkins United«.

Al consultarle a Weikath sobre la posibilidad de grabar nuevo material, contestó:

«Está la idea de grabar al menos un tema, al menos uno. Personalmente creo que deberíamos hacer más, debiéramos hacer algo como un EP o algo así pero, antes que todo, tenemos un montón de cosas que echar a andar y probar para llegar a la fecha del primer concierto que será en Ciudad de México. Para darle una vuelta a todo esto queremos sacar una nueva canción como las ‘Pumpkins United’, creo que habrá un montón de trabajo que hacer así que, por ahora, lo que se está planificando es sólo una canción«.

Sobre cómo podría ser lanzado ese track, Weikath comentó:

«No tengo idea, creo que podríamos lanzarlo como un vinilo, como un earbook con Nuclear Blast o como sea. Entonces lo tendrías en vinilo y también en un formato single en CD o lo que sea, o lo ponemos en iTunes o lo subimos a nuestra web o al Facebook como descarga digital… no sé«.

También se le preguntó si la alineación de HELLOWEEN para el «Pumpkins United Tour» ha escrito alguna canción para ser grabada a lo que contestó:

«No, no, no. Hay diferentes niveles para leer esto y también quiero, eventualmente, grabar algo para lo que tengo algunas ideas pensadas de qué podría ser y tener colaboración real en la composición para algo como eso, creo que aún está bastante lejos. Por lo que sé, Michael Kiske también está a punto de lanzar un trabajo solitario así que, sea lo que sea que esté pasando, no tengo ni idea aún pero sí estamos buscando ideas y demás. Quizás si Kai Hansen llega con un tema, en una de esas Deris aparece con un tema y yo saco un tema o Markus o alguien escribe algo y puede combinarse todo o, simplemente, entre todos elegimos un tema diciendo ‘ok, este tema está más genial que la cresta, es fuerte, hagamos éste’. No tengo idea, no«.

Al preguntarle sobre si cerraría la puerta a la posibilidad de hacer un disco con el grupo de la gira, Weikath respondió:

«No lo haría, pero eso sería un tremendo compromiso. No tengo nada contra eso pero sería un tremendo compromiso dada la flojera de los miembros originales de HELLOWEEN, los tres más flojos serían Kai Hansen, Michael Weikath y Michael Kiske. Somos extremedamente flojos, nadie más es flojo, sólo los tres que te dije, Deris dice ser muy flojo pero no lo es«.

Entre las preguntas también apareció de quien fue la idea realizar un tour como el «Pumpkins United» a lo que contestó:

«Siempre fue Kai Hansen quien lo dijo, siempre. Generalmente Markus y yo rechazábamos la idea antes porque teníamos otros representantes, teníamos diferentes agendas, así que todo el tema necesitaba ser conversado y confiar en que se haría. Se dio ese proceso de bla bla bla y lo que sea, para abreviar, algunos años atrás, después de hacer el ‘Hellish Rock’ tour con GAMMA RAY y Kai Hansen, nos acercamos un poco más y encontramos los puntos en común, entonces pude hablar con Michael Kiske en un festival en Francia hace unos años, como sigo diciendo en las entrevistas, yo tenía un whisky en la mano y me estaba sirviendo otro whisky y tenía un cigarro en la otra mano y tenía otro cigarro en la boca cuando hablé con él porque estaba emocionado de encontrarme con él de nuevo después de todo ese tiempo. Siempre pensé que debí haberlo llamado por teléfono pero nunca lo hice porque pensaba que quizás lo molestaría o quizás no tenía tiempo, sólo porque Weiki pensaba que podía llamar a Kiske por teléfono, onda, ‘hola, ¿cómo estás?’, ‘ah, sí… ahora estoy un poco ocupado’, esa es la razón por la que nunca, nunca, nunca, nunca lo llamé. Entonces se dio esta oportunidad y le dije, básicamente, ‘no deberías estar tan enojado, debes entenderme, en ese momento me veía como el que llevaba las cosas por la dirección correcta en HELLOWEEN y el hecho es que nadie quería grabar otro disco contigo así que tuve que encontrar una solución, tomar una decisión y tuve que decírtelo, así se dieron las cosas en ese momento y espero que quizás puedas perdonarme por eso. Sólo trata de entenderme, lo que estaba pasando en ese momento’ y él dijo ‘quizás ya te perdoné, no lo sé, pero será mejor que hablemos cuando estés más sobrio y no tan borracho’. Yo no estaba tan borracho, sólo estaba realmente emocionado. Desde entonces hemos tenido varias reuniones con toda la banda, incluyendo a Michael Kiske y Kai Hansen, sobre cómo hacer las cosas porque lo que Kai Hansen había estado proponiendo estaba recién siendo considerado por los representantes y estaban como ‘sí, creemos que es una idea muy genial y debiéramos hacerlo’ y entonces todo el mundo se empezó a preguntar ‘¿cómo lo hacemos?«.

Cuando se le preguntó cuanto estuvo sin hablar con Michael Kiske antes de reconectarse en el mencionado festival francés, Weiki contestó:

«Desde entonces [cuando dejó la banda], después del ‘Chameleon[1993]. Porque no supimos cómo tocar el tema o lo que sea y podías ver en la prensa y en sus comentarios que había una discrepancia entendible en nuestra relación, siempre fue como ‘Kai Hansen dijo esto sobre tí, Weiki y ‘Micheal Kiske dijo esto sobre tí, Weiki‘, ‘¿qué dices tú?’, así que estaba siempre defendiéndome. Ya no es necesario si tenemos estas conversaciones y todo, así que, básicamente, llega un momento en que hay que ser un poquito más maduro sobre algunas cosas porque pasó mucho tiempo, no podría haber muchos más problemas posibles porque todos los involucrados han probado, en mayor o menor medida, que eran capaces de hacer lo que querían por sí solos. Michael Kiske ha estado haciendo su trabajo en solitario, ha estado involucrado en proyectos como fueran y donde fueran, nosotros hemos estado haciendo lo de HELLOWEEN y Kai Hansen ha estado haciendo lo suyo, así que todos presentamos al público lo que éramos capaces de hacer. Esa es la historia, eso es todo lo que hay sobre el tema y ¿qué queda para quejarse, preocuparse o pelear? Nada«.

Helloween - Pumpkins United

Cómo era de esperarse, HELLOWEEN comunicó que las entradas para el arranque en Sao Paulo de Pumpkins United, la gira reunión de la banda, ya se agotaron a sólo una semana de ponerlas en venta y cuando aún falta casi un año para la fecha, razón por la que al concierto original del 28 de Octubre se ha sumado una nueva fecha para el 29 de Octubre. Los alemanes tocarán en el Espaço das Américas, recinto con capacidad para 8 mil personas.

Recordemos que los alemanes, durante el 2017 y el 2018, realizarán una gira especial de reunión donde “las principales calabazas” unirán fuerzas en el escenario, interpretando los grandes clásicos de la banda. Al hablar de “las principales calabazas”, hablamos de Michael Kiske y Kai Hansen, aparte de Michael WeikathMarkus Grosskopf y los restantes integrantes de la banda actualmente, todo esto anunciado a través de un comunicado publicado en una sección especial de la página oficial de la banda hace algunas semanas de la siguiente forma:

“Atención, abandonen lo que estén haciendo! Redoble de tambores… Porque aquí llega un bombazo para todos los fans de HELLOWEEN: han soñado con ello durante años y se han preguntado innumerables veces si algún día llegaría este momento. ¡La espera ha concluido! El próximo Otoño (Primavera) de 2017, tanto Michael Kiske como Kai Hansen resucitarán con HELLOWEEN, la legendaria formación original de la banda. Sí, ya es oficial: Weikath, Kiske, Hansen y Grosskopf interpretarán nuevamente, en un mismo escenario, los temas clásicos de HELLOWEEN en una potente gira mundial. ¡Un acontecimiento único e irrepetible! Pero aquí no termina todo. Bajo el lema ‘Pumpkins United’, la banda en su totalidad se unirá a la fiesta! Lo que significa que disfrutaremos de Andi y Michi a las voces, de Kai, Weiki y Sascha a las guitarras, y de Markus y Dani liderando la base rítmica. ‘Pumpkins United World tour 2017/2018′: mejor, imposible!»

Cabe señalar que aún no se han anunciado nuevas fechas en el resto del mundo, pero ¡PowerMetal.cl ya aseguró un puesto para el comienzo de la gira más esperada de los últimos años!


No vamos a intentar en estas líneas describir la importancia que Kai Michael Hansen ha tenido para muchos de nosotros, lo hemos hecho en otras ocasiones y uno corre demasiados riesgos de caer en una majadería inaceptable. Si usted está leyendo estas líneas es porque es altísimamente probable que usted no sólo sepa quién es Kai Hansen, sino que el cantante/guitarrista/compositor de Hamburgo haya sido un elemento central en la música que usted escucha, y consecuencialmente, de su manera de ver la vida, lo que a la larga transforma al alemán en algo tan esencial para el desarrollo de la existencia de varios seres humanos como haber aprendido a gatear, a limpiarse solo, a abrocharse los zapatos o a que no hay que mezclar la ropa blanca con la ropa de color al momento de echarla a la lavadora, por sólo nombrar algunas cosillas esenciales para sobrevivir en un mundo hostil.

Pero claro que es llamativo ver al hamburgués en una “parada” algo distinta, como es este trabajo solista, con la “excusa” de celebrar treinta años de carrera en el Metal. Hemos visto a Kai –obviamente aparte de Unisonic, Gamma Ray y Helloween en los ’80 y ’90– en muchas instancias colaborativas, pasando por la gloriosa Valhalla de Blind Guardian, la espectacular Temple of Hate de Angra, sus participaciones en Avantasia, o la recién anunciada gira 2017-2018 con Helloween en un «Pumpkins United Tour» que esperamos desde ya con muchas ansias –sólo por nombrar algunas–, pero ahora el festejado es Hansen y correspondía que a él lo retribuyesen.

Así nace este “Kai Hansen & Friends – XXX Decades in Metal”, donde la figura esencial del Power Metal convoca a una serie de músicos amigos para rendirle tributo a su dilatada trayectoria. Lo que en otros músicos parecería un gustillo narcisista, en Hansen es un mínimo tributo a una carrera cargada de influencia, entretención, entusiasmo y, sobre todo, grandes composiciones. Así, junto a Eike Freese (líder de Dark Age y dueño de los Hammer Studios de Hamburgo) en guitarras, Alexander Dietz (guitarras en Heaven Shall Burn) en bajo y Daniel Wilding (Carcass) en batería, y con conspicuos invitados que iremos develando, veamos de qué se trata esta placa.

Lo primero que conocimos de esta placa fue el single Born Free, lanzado además con un entretenido videoclip donde Kai pasea en un convertible por las calles de Hamburgo, y donde narra sus inicios en el mundo de la música. La autobiografía de Hansen será un elemento central en todo este trabajo, y ya desde la primera frase (“Born in the city of Hamburg in 1963”) esto queda en evidencia, con una curiosa referencia a “No Me Moleste Mosquito”, aun más curiosa canción de The Doors. Un tema muy energético, con un gran riff, guitarras filosas, un coro marcial muy Accept, y la clásica voz de Hansen, que pese a que muestra una evidente afectación por el paso del tiempo, es valorable que se sienta honesta y no tan “maquillada” como uno ve en otros trabajos. Todos sabemos que Kai no es un extraordinario vocalista –o que al menos tiene otras virtudes más destacables que su calidad vocal–, y en esta placa queda en evidencia cierto declive que explica que Gamma Ray haya reclutado un nuevo cantante (Frank Beck). Pero este disco es de Kai, él canta y es valioso que se haga de manera sincera. Un buen inicio, de inmediato declarando intenciones y es uno de los pasajes más destacables de una placa que, como veremos, tiene ciertos altibajos y zonas algo más áridas.

Los invitados empiezan a llegar con Enemies Of Fun, un corte con un midtempo y una vibra absolutamente acceptianos y que nos confirma que en esta placa, Kai se orientará más al Heavy que al Power. En esta oportunidad acompañan a Kai nada menos que Ralf Scheepers de Primal Fear, y Piet Sielck de Iron Savior, dos glorias del Heavy/Power Metal alemán, y elementos centrales en la carrera de Kai, el primero al ser el primer cantante de Gamma Ray y el segundo por haber sido prácticamente cofundador de Helloween y ser partner de Hansen durante todos estos años. Un buen tema, que probablemente alcanzaría algún brillo mayor de haber durado menos que sus casi ocho minutos, pero que cuenta con instantes de bastante brillo, especialmente en la sección instrumental más acelerada de los tres a los cinco minutos. Luego parece alargarse un poco en exceso.

Otro tema bastante correcto es Contract Song, que también inicia con un riff bastante bueno y algo más pesado de lo que acostumbramos a escuchar en canciones de Hansen, aunque tiene una estructura similar a los singles de Gamma Ray, como Send Me A Sign, por dar un ejemplo. En este corte Kai es acompañado en las voces por un excelso personaje del Hard Rock como Dee Snider, líder de Twisted Sister, que pese a no mostrar grandes luces, siempre va a ser un aporte. Uno de los momentos más altos de la placa llega con la aceleración en la segunda mitad y los “uo-ooo” de Hansen. Buen tema para ir consolidando la idea de que estamos en presencia de un trabajo bastante sólido.

Un poco más melódica es Making Headlines, especialmente en las guitarras del inicio, que recuerdan un poco más a las últimas cosas que ha más reposadas de Gamma Ray. El invitado que llega ahora a esta conmemoración es Tobias Sammet, probablemente la gran esperanza compositiva del Heavy/Power Metal hacia el futuro. Una canción sin grandes pretensiones, un poco más opaca que las anteriores, más allá del aporte de Tobi que es bastante interesante, aportándole algo más de brillo, un muy buen solo de guitarra y un final bastante intenso.

La fiesta de cantantes alcanza su peak con Stranger In Time porque llega probablemente el invitado más esperado: Michael Kiske, un individuo que con sus cuerdas vocales es capaz de transformar un rústico pelotazo en una jugada de gol como los grandes centrodelanteros del mundo. De todas maneras este tema no es el caso, es un corte más que correcto, bastante elegante y que con el plus de la voz del calvo cantante adquiere un brillo superior, tomando en cuenta además que, junto con contar con una nueva interpretación de Tobi Sammet, participa Frank Beck, quien hace poco tiempo como decíamos se transformó en el sorpresivo nuevo cantante de Gamma Ray, y Roland Grapow con su inconfundible guitarra. Quizás el estribillo no es tan bueno como uno pudiese desear, pero el resto del tema no tiene desperdicio, especialmente la sección del medio que cuenta con las voces de Tobi, Kiske, Kai y Frank en una suerte de conversación cantada que resulta muy bien. Probablemente sea el momento de mayor inspiración de toda la placa.

La canción más larga de todo este trabajo es Fire and Ice, que cuenta como invitados a Clémentine Delauney, joven cantante francesa de la banda austriaca Visions Of Atlantis; a Marcus Bischoff, cantante de Heaven Shall Burn; al sueco Richard Sjunesson, vocalista de The Unguided; y en guitarras a Michael Weikath, quien no necesita presentación. Es el tema más largo del disco, y es bastante más denso y lento, transmitiendo una pesadumbre que uno definitivamente no encuentra comúnmente en nada que tenga que ver con Kai Hansen. La guitarra de Weikath, con esa “suciedad” tan característica, le da un valor agregado a la sección instrumental de un tema que si durara un minuto menos –quizás sin la sección donde predomina el bajo, pasados los cuatro minutos– dejaría un mejor sabor. Interesante también la sección más acelerada hacia el final, previa inserción de voces guturales que definitivamente resulta difícil de imaginar en un disco de Gamma Ray, lo que le da un punto mayor de validez a este material.

Left Behind es un tema algo extraño, lento, y que seguramente busca bajar las revoluciones. Hay momentos de este disco en que Hansen se sale de los moldes, y hay algunos que resultan bien, como al que hacíamos referencia recién con Fire and Ice, y hay otros algo malogrados como este tema, incluso vuelven las voces guturales pero en este caso a uno le da la sensación de que no quedan bien. Es cierto que Clémentine Delauney hace un muy buen trabajo, pero definitivamente cuesta mucho enganchar con el que probablemente sea el corte más olvidable de un trabajo más que correcto.

La línea más reposada se mantiene con All Or Nothing, que lamentablemente consolida el pequeño bache en el disco que se inició en el tema anterior. No es una mala canción, pero suena poco inspirada. La última colaboración de Clémentine Delauney está limitada a un segundo –o tercer– plano, el coro intenta ser emotivo pero no engancha e incluso la sección instrumental es algo mustia. Algo de energía se recobra con Burning Bridges, donde Kai invita a cantar a Eike Freese. Es un tema midtempo sin muchas pretensiones, livianito y bastante rockero, con un buen coro y un buen solo. En otras instancias no destacaría mucho, pero como veníamos de un bache de dos temas, se valora el aumento de energía que se logra, aunque sea pequeño.

Pero el tío Kai no es tonto y nos guardó un buen bocadillo para el final con Follow The Sun, indudablemente el tema más Power de todo el disco, y que nos trae al último invitado… ¡y qué invitado! Hansi Kürsch, otro portento que no requiere presentación. Excelente canción que cumple con todo el cuaderno de cargos de un buen corte de Power Metal: velocidad, melodía, un coro levantapuños, buen trabajo en los solos, un final redondo y una cucharadita de gloria. Excelente manera de terminar, muy en alto.

Es cierto que a uno le habría gustado encontrar una mayor cantidad de pasajes inspirados, y que este disco difícilmente va a ser considerado dentro de lo más granado del catálogo de Hansen, pero es un esfuerzo digno y valioso para un tipo que “ya la hizo” hace rato, siendo artífice de dos de las bandas más importantes de Power Metal de todos los tiempos. El disco se deja escuchar pese a ese bache de su último tercio, y pese a que hay escasos momentos conmovedores, es una más que correcta manera de conmemorar los treinta años en el Metal del glorioso Kai.