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“Reason To Believe” es el single escogido por ARCH ENEMY para su nuevo video musical. El videoclip muestra imágenes de su última gira que los tuvo en nuestro país como parte de la “Helloween Night” junto a la leyenda alemana del Power Metal HELLOWEEN y a KREATOR, en lo que fue una noche realmente legendaria.

La canción pertenece a su último disco “Will To Power” y el video se puede ver a continuación:

El show más grande de Helloween en Chile tuvo como grandísimos invitados a Kreator y Arch Enemy para prender el tremendo ambiente que se generó ante 12 mil personas en el Movistar Arena.

Fotos: Guille Salazar

Sorpresa total. Imposible de pronosticar con cierta racionalidad, luego de los dos shows del 2017 a tablero vuelto en el Caupolicán. ¡Helloween en el Movistar Arena! Al ver cómo se agotaron las entradas para el primer show del 2017 –que originalmente era el único–, la producción logró asegurar un segundo show –para dos días antes–, pero no sólo quedó mucha gente afuera de poder ver la reunión más soñada de la historia del Power Metal, sino que incluso muchos de los que sí pudimos ir quedamos con la sensación y el anhelo de ver a Helloween en un escenario más grande, y específicamente en el Movistar Arena, una quimera hace algunos años para cualquier grupo de nuestro nicho que no fuese en el contexto de algún festival masivo y de ninguna manera como su número principal.

Por ello, el anuncio de Helloween en el Arena no sólo tuvo mucho de justicia para la gente que no pudo asistir, y que ahora nos fuéramos a una casa más grande para que cupiéramos todos, sino que mucho de justicia para la banda, que se merecía un escenario chileno de esta índole. La sensación para muchos de nosotros es similar a cuando Iron Maiden por fin pudo tocar en el Estadio Nacional.

Pero si además le agregábamos a esta “Helloween Night” de Halloween, la presencia de dos bandas en estupendo momento de forma como Arch Enemy y Kreator, la expectativa por este espectáculo se acrecentaría aun más.

ARCH ENEMY

La tarea de Arch Enemy no era fácil. Es cierto que desde hace años están consolidados dentro de la escena y a esta altura no deben demostrarle nada a nadie, pero abrir los fuegos en un recinto de tal magnitud y para un público que no era el suyo, a todas luces parecía todo un desafío para los liderados por Michael Amott. Es por esto que nos hubiese gustado ver a mucha más gente dentro del recinto para el puntapié inicial. Cerca de cuatro mil personas se agolpaban para presenciar el primer acto de la noche, que partiría tras escuchar Ace of Spades en tu totalidad por los altoparlantes.

Con la instrumental Set Flame to the Night de fondo, cada uno de los integrantes fue tomando posición para dar el primer hachazo. La escogida sería The World is Yours, que desde el primer segundo demostró toda la potencia y el desplante de Alissa White-Gluz sobre el escenario. Si bien el sonido en un comienzo no fue el óptimo –al menos desde la cancha–, esto no fue impedimento alguno para lograr apreciar todas las melodías y las intervenciones de Jeff Loomis y Michael Amott en las cuerdas. Así, el asunto mejoró notablemente con la clásica Ravenous (“Wages of Sin“, 2001), donde el quiebre instrumental de la parte media-final se escuchó con una pulcritud digna de destacar.

Con el respetable cada vez más compenetrado en el show, la frontwoman se da un segundo para saludarnos y así introducir el siguiente corte. Y es que el “This is fucking war!” es la señal inequívoca para War Eternal, una de las más destacadas dentro del disco homónimo del año 2014. Es por esto que el “Try to tell you what to do/ They love to have control of you…” había que cantarlo con todo. Gran, gran interpretación de la cantante. Sabemos lo difícil que es recrear los guturales luego de años en el ruedo, pero acá se la jugó con todo y la verdad es que sorprendió gratamente. Finalmente, súmenle un punto a Sharlee D’Angelo y Daniel Erlandsson, que se despacharon una base rítmica a prueba de balas.

Para My Apocalypse ya los ánimos estaban definitivamente encendidos, los saltos y el sing along se hicieron presentes durante algunos pasajes del track. Acá quizás vimos la mejor ejecución de la sección de cuerdas, quienes se mostraron sobrios de principio a fin. Como mencionamos anteriormente, Arch Enemy no estaba jugando de local bajo ningún punto de vista, pero con este tipo de interpretaciones lograron convencer a los más incrédulos.  Qué decir de The Race, que fácilmente podemos considerarla como el clímax de toda la presentación. ¡Mosh de grandes proporciones! Imposible abstenerse la verdad, ante tal hachazo no queda otra. La pegada de Daniel es descomunal y la reacción en la cancha no se hizo esperar. ¡Temazo!

Volviendo a “War Eternal” (2014), llegaría You Will Know My Name, que en cierta medida calmó los ánimos pero que de ninguna forma bajó la intensidad sobre el plató. Las armonías de las guitarras fueron derechamente perfectas y el “Do you see me now?/ Do you fear me now?/ You will know my name” aún debe estar retumbando en el Movistar Arena. Algo similar ocurriría con la debutante The Eagle Flies Alone (“Will to Power”, 2018), que mostró a la vocalista en todo su esplendor durante el coro “I, I go my own way/ I swim against the stream/ Forever I will fight the powers that be“.

Otra rescatada de “Will to Power” sería la interesante First Day in Hell, que por momentos es mucho más densa y lúgubre en su ambientación. Todo esto acompañado por un excelente juego de luces que ayudan a entender la emoción predominante. No así con As the Pages Burn, que tras la instrumental Saturnine trajo de vuelta el caos y los mosh al centro de la cancha. Gran ejecución instrumental. El vértigo y la rapidez fueron recreados al milímetro y lo cierto es que había un huracán de fondo.

Para finalizar, dos clásicos incombustibles pondrían el broche de oro al primer número de la jornada. We Will Rise y Nemesis mostraron las últimas armas en un show acotado pero no por ello menos potente. Obviamente el “We will rise/ Rise above” y el “One for all/ All for one/ We are one/ Nemesis” se escucharon con una fuerza que no dejó a nadie indiferente. Así, tras una hora sobre el escenario, Arch Enemy comenzó a despedirse de una audiencia que en un principio parecía algo incrédula, pero que poco a poco fue sorprendiéndose con la solidez de la banda. Teniendo un setlist cargado hacia las canciones menos longevas –y por tanto menos reconocidas–, no es fácil ganarse la atención de todos los presentes. La clave entonces está en la interpretación de cada uno de los integrantes. La calidad acá no se discute y quedó claro desde el primer acorde. ¡Excelente comienzo!

Setlist de Arch Enemy:

  1. The World is Yours
  2. Ravenous
  3. War Eternal
  4. My Apocalypse
  5. The Race
  6. You Will Know My Name
  7. The Eagle Flies Alone
  8. First Day In Hell
  9. Saturnine
  10. As the Pages Burn
  11. We Will Rise
  12. Nemesis

KREATOR

La presentación de Kreator era una de las más esperadas y que más expectativas generó durante los días previos. De alguna forma intrigaba verlos nuevamente en el Movistar Arena y más aún verlos abriendo para Helloween. Los germanos se entienden entre sí y Mille Petrozza sabía perfectamente lo que tenía que hacer junto a sus discípulos. No vamos a descubrir ahora la función vital y medular que ha cumplido Kreator dentro del Heavy Metal a nivel mundial, y considerados como una pieza fundamental del Thrash alemán, no quedaba otra cosa que presenciar una hecatombe como las que ya nos tienen acostumbrados. Porque digámoslo desde ya, todos los asistentes lo entendieron de la misma manera: la oportunidad de ver en la misma noche a bandas que difieren en su estilo era algo que no se podía dejar pasar.

Ya ubicados en la parte más delantera de la cancha, con Mars Mantra de fondo los músicos comenzaron a ubicarse en sus lugares respectivos. Así, siguiendo el orden natural de las cosas, Phantom Antichrist trajo consigo lo que nunca puede faltar en un show de este tipo. Exacto. ¡Mosh instantáneo! Qué manera de cantar el “A phantom scouring across the land/ Leaving trails of blood and sand/ End this torture and misery/ For souls awake enough to see/ Far beyond the lies“, que como bien sabemos solo es el preámbulo para luego gritar el “Phantom Antichrist!” como si no hubiera mañana. Ahora bien, es cierto que este éxtasis no se replicó de igual forma durante Hail to the Hordes, probablemente por la poca definición en las guitarras (principalmente en la de Mille), pero bastaron un par de minutos para que la masacre continuara, como veremos a continuación.

Tras un pequeño guiño a Army of Storms, el frontman se encargó de incitarnos una y otra vez a que formáramos un pit gigantesco. Y bueno, una vez que comenzó a sonar Enemy of God sus deseos fueron órdenes. ¡Qué temazo por la cresta! Hablamos fácilmente de una de esas canciones que definen a una banda y marcan un antes y un después en su carrera. Por eso mismo se entiende la reacción que tuvimos todos, pese a algunos problemas de sonido que se acentuaron en este track, particularmente en la batería de Jürgen “Ventor” Reil. Fueron los mismos asistentes quienes posterior al show lo hicieron notar y lo comentaron en más de una ocasión. Pero como dije anteriormente, la euforia era tal que muchas veces estos aspectos pasan a segundo plano. Había que disfrutar la instancia y dejarlo todo en medio del caos.

La tercera revisión a “Gods of Violence” (2017) llegaría con la intensa Satan Is Real que a su vez traería consigo la pirotecnia durante el estribillo. Pequeñas llamaradas aparecieron en la orilla del escenario durante el “Satan is real/ Satan is real/ Horror for tyranny/ Human catastrophe…“, lo cual desde luego que le da un aspecto visual más que interesante a la presentación de los germanos. No es la mejor del álbum, pero desde luego que cumplió su función, pese a algunos problemas en el retorno de Petrozza que lo hicieron notar algo incómodo.

Es cierto que Civilization Collapse en términos generales siguió con la senda de sus predecesoras, pero lo ocurrido con Flag of Hate no tiene comparación alguna. Mille apareció en escena con una gran bandera que tenía el logo de la banda en su centro y rápidamente nos dice que “It’s time to rise the flag of hate!“. Lo que se venía madre mía. Para graficarlo de mejor forma, básicamente el mosh que se ubicada en la parte izquierda de la cancha, se juntó con el que estaba en la parte derecha. O sea, el diámetro del epicentro era prácticamente todo el ancho del Movistar Arena. ¡Había que sobrevivir de alguna forma! Simplemente épico. Un clásico de estas proporciones no falla nunca. Esta vez no fue la excepción. ¡Para enmarcar!

Hora de otro clásico entonces. “Is there something after you?/ Something after you” cantamos todos al unísono. ¡Phobia señoras y señores! Y eso solo era el comienzo, puesto que pronto viene el “Paranoia/ Coming from within/ Taking over/ Symptoms of an everlasting/ Phobia!” y ahí sí que hay que gritar a más no poder. Dicho y hecho, ya que el coro fue simplemente glorioso. Y bueno, a modo de contraste, Fallen Brother logró calmar los ánimos de cara a la parte final. No podemos dejar de mencionar la sentida dedicatoria del frontman antes de comenzar a interpretarla. Recordó a puntales del Heavy como Vinnie Paul, Lemmy Kilmister y Philthy Animal Taylor. Ovación cerrada y nos preparábamos para la recta final.

Tras este respiro, las cosas volvieron a descontrolarse con Hordes of Chaos (A Necrologue For The Elite). La verdad es que todos nos tomamos el coro lo más literal posible: “Everyone against everyone!” Descontrol total nuevamente. O ingresabas voluntariamente al pit o simplemente eras arrastrado por la masa. Por su parte, Ventor y Christian Giesler son descollantes y el filo de la guitarra del finlandés Sami Yli-Sirniö acompañó cada uno de los versos con una potencia envidiable.

Tras una pequeña pausa, los primeros acordes de The Patriarch solamente vaticinaron lo que se vendría. Puede sonar redundante, pero el caos y el descontrol colectivo se desataría en cosa de segundos una vez que Violent Revolution se dejara caer como el clásico que es. A esta altura resulta terapéutico cantar el “Is a violent revolution/ Violent revolution/ Violent revolution/ Reason for the people to destroy!“. Lo mismo pasa con Pleasure to Kill, que consigo trae la vieja escuela con todas sus letras. ¡Brutal! Toda la cancha girando en éxtasis al comprender que había que gastar las últimas energías. Así, tras un poco más de una hora de show, los germanos comenzaron a despedirse frente a un recinto que ya se encontraba prácticamente lleno.

Muchas cosas vienen a la mente para la conclusión final. En primer lugar, Kreator cumplió las expectativas que se habían generado. De ninguna forma ha sido su mejor presentación en nuestro país –especialmente por esos problemas de sonido a los que hemos hecho referencia–, pero entendiendo el contexto y el poco tiempo para desarrollar un show más íntegro, el público quedó bastante conforme con lo que mostraron. Por otra parte, a nivel general obviamente la discusión sobre el setlist escogido siempre se hará presente. Es imposible que todos se vayan conformes, pasa aquí y en cualquier concierto. Pero a juzgar por la reacción que hubo entre los metaleros, la situación se entiende como lo que es: simplemente gustos personales. Lo que lamentablemente no podemos dejar de lado fue la poca definición del sonido, como decíamos. Nunca se llegó el nivel óptimo y muchos lo hicieron notar. Ahora, que no se malinterprete, esto de ninguna forma logra opacar lo hecho por los alemanes. Supieron conectar de inmediato y el caos habla por sí solo. Y ojo que se veía Helloween. ¡Esto recién comenzaba!

Setlist de Kreator

  1. Mars Mantra / Phantom Antichrist
  2. Hail to the Hordes
  3. Army of Storms (fragmento)
  4. Enemy of God
  5. Satan Is Real
  6. Civilization Collapse
  7. Flag of Hate
  8. Phobia
  9. Fallen Brother
  10. Hordes of Chaos (A Necrologue for the Elite)

Encore

  1. The Patriarch / Violent Revolution
  2. Pleasure to Kill

HELLOWEEN

Terminado el contundente –aunque un poco accidentado en cuanto al sonido– show de Kreator, vendría el “plato fuerte” de la noche. Y definitivamente no sería cualquier cosa. Mientras se desarmaba el backline de los íconos del thrash germano, cae un gran telón negro de Helloween – Pumpkins United, como para resguardar la sorpresa de la escena que preparaba la calabaza, que en el fondo todos –o la gran mayoría– sabíamos o vimos en buena parte en los shows del 2017, pero esa preparación es parte de la magia y de la ilusión de un show, donde gente de distinta edad, condición y origen es parte de una misma fanaticada y que responde de manera unívoca.

Y con apenas un par de minutos de tardanza respecto a la hora anunciada, las 22:40, comienza a sonar esa curiosa intro de los actuales shows de Helloween, Let Me Entertain You de Robbie Williams. El delirio cuando se apagaron finalmente las luces y comenzaron los sones envasados de Halloween fue inolvidable, ver a doce mil personas convertidas en un solo gran monstruo –pero uno de verdad, sí–, bramando, coreando y saltando en la cancha y en las plateas cuando cae el telón y aparece la banda, sin dudas es inolvidable. Ver a tanta gente en un show de Power Metal con su estandarte máximo provocó una vibración extra a la emoción normal de estar viviendo un show de Helloween, y más aun con Michael Kiske y Kai Hansen. En la acción misma, fue realmente formidable cómo los músicos aprovecharon esa mayor cercanía con el público que provocaba la pasarela de la mitad del escenario, y también ver a un Kiske menos cansado que en los shows del 2017, donde pese a darlo todo, sí se notó cierto agotamiento, además que en esa oportunidad había estado unos días enfermo. El solo a dos guitarras de Halloween debe estar dentro de los cinco mejores solos de todos los tiempos, y tocado por Kai y Michael Weikath en la pasarela adquirió un brillo estético inolvidable. Un inicio que de por sí nos masacró.

Luego de otro clásico como Dr. Stein –también cantadísimo, por supuesto–, se quedan en escena Andi Deris con Michael Kiske. Y ojalá también les suceda a ustedes que leen estas líneas, pero pucha que es bacán que se lleven tan bien. No es anormal que los músicos –y los cantantes especialmente– tengan un ego que haga incompatible este tipo de situaciones –¿se imaginan a Dio cantando con Ozzy?–, y como decíamos en el review de los shows del año pasado, Andi es como el padrastro que no sólo incluye al padre biológico en la familia por el bien de los niños, sino que lo invita a los asados, le va a buscar cervezas y se las arregla para seguir siendo una referencia en esa familia.

El hecho de que la llegada de Kiske haya fortalecido a Deris habla muy bien de la calidad humana, inteligencia y carisma de Andi, que recordando ese show del 2011 con Stratovarius, donde la rompió diciendo que en Chile no estábamos “de puta madre” sino que “la raja”, comenzó a hablar en ese más que correcto español aprendido en las Islas Canarias. Y luego de una conversación entre ambos, donde Andi le traducía a Kiske mientras eran ovacionados por el público, presentaron la primera cápsula con los simpáticos monos animados Seth and Doc, que en todo caso, hay que agradecer que disminuyeron un poco sus apariciones, pero también hay que entender que ese par de minutitos le sirve a la banda para descansar un poco. Y qué mejor que hayan vuelto con I’m Alive, sin ninguna concesión, con Sascha Gerstner, Kai y Weiki en la pasarela con sus guitarras en armonía. ¡Fabuloso!

Vuelve Andi a escena y nos dice que debe hacernos una pregunta, si somos Metal. Are You Metal? sin dudas tiene mucho de cliché, pero bienvenidos los clichés si son así de buenos y poderosos. Un tema diseñadísimo para funcionar en vivo y para empotrar por ahí un sing along como lo hizo Andi, que nos hizo vociferar el “are you Metal” –Metal se escribe con mayúsculas– como el casero de las paltas de la feria. La verdad, creo en ese momento también dedicamos algunos momentos a observar al público, y ver ese océano de gente viendo a Helloween en un escenario tan importante como el Movistar Arena daba un orgullo sincero, genuino, como pensando “nosotros somos parte de esto”, los que muchas veces vimos a la calabaza en locales mucho más pequeños. Ver a una banda tan querida en otro status, pero manteniendo su esencia, es fascinante.

Deris es un frontman lleno de carisma y en temas como Perfect Gentleman es donde más lustre le saca. Con un sombrero, bastón y lentes, Andi se luce en el escenario con sus movimientos, su simpatía y también con su voz, que no tendrá ese virtuosismo celestial de Kiske, pero es inconfundible y a muchos nos gusta montones. Además, esa interacción con un Kiske que aparece para colaborar en la parte interactiva del tema es notable, uno no se cansa de destacar y de disfrutar el fiato que hay entre ambos.

Andi presenta a “uno de los chicos que empezó con todo esto en 1984… please welcome Kai Hansen”. Y ya sabíamos lo que vendría luego de un video de presentación con el “happy happy Helloween” y con Kai saliendo a escena con una gorra de capitán: el glorioso medley del “Walls Of Jericho”, comenzando con Starlight, luego respondiendo afirmativamente a la pregunta de Hansen si estábamos listos para Ride The Sky, la increíble Judas –un tema que ha envejecido fabulosamente– con Kai y Weiki yendo a tocar el solo a la pasarela, y culminando con la hímnica Heavy Metal (Is The Law). Un medley realmente voraz, que cumple esa maravillosa doble sensación de dejarnos satisfechos con quedar esperando más.

Es sabido que Kiske quizás no tenga el nivel de carisma o manejo escénico de Deris, es algo más retraído y menos extrovertido –no es una crítica, es un tema de personalidad probablemente–, y por lo mismo da gusto cuando de repente muestra cositas como la que pasarían a continuación, cuando pidió que todos los que tuviéramos smartphones activáramos la linterna, porque ahora venía una balada. La verdad es que pareció un estadio de fútbol lleno cuando sale el equipo a la cancha, un mar de luciérnagas adornó la formidable ejecución de A Tale That Wasn’t Right, un espectáculo inolvidable por el entorno que generó Kiske, sino que además, por supuesto, por la inagotable, majestuosa y estremecedora voz del calvo intérprete, que además contó con el apoyo de Deris en parte de la canción. De los momentos más destacados de la jornada.

Poco tiempo después de conocer una de las mejores noticias en la historia del Power Metal, como fue el anuncio de la reunión de Helloween con Kiske y Hansen, nos hicieron un regalo complementario, que no esperábamos: un tema inédito, llamado Pumpkins United, que en el fondo honra a esta reunión y que en su momento nos emocionó, escuchar en un mismo tema a los tres vocalistas de la banda fue sencillamente notable. Y varios pensábamos que la iban a tocar en vivo en los shows del 2017, lo cual no ocurrió, pero llegó el momento de saldar esa pequeñísima deuda. Con una distribución de voces un poco distinta, y si bien evidentemente no provocó el delirio de los clásicos, fue un buen momento y el tema fue defendido en vivo de buena manera.

Varios lo hemos visto tres veces, pero parece saludable pensar que en cada concierto hay mucha gente que va por primera vez a ver a una banda. Ser empático en ese aspecto no es tan difícil, más aun considerando el montón de gente que se quedó fuera de ver a Helloween el 2017 pese a hacer dos shows, por la inusitada demanda que provocó dos llenos hasta las banderas en el Caupolicán. Y por lo mismo, ojalá que quienes hayan ido por primera vez a ver a este Helloween hayan disfrutado del homenaje in memoriam al gran Ingo Schwichtenberg, malogrado baterista original de la banda, quien nos dejó hace bastantes años y preso de problemas mentales que uno no le desea a nadie. Además, el formato “duelo” con Dani Löble, anunciado por la voz del anunciador Michael Buffer con su “let’s get ready to rumble!” le proporciona un tinte más lúdico, pero sin dejar de ser emotivo y de recordar a nuestro “fallen brother”, como diría el genio Mille Petrozza. Una manera linda, sofisticada, no edulcorada ni abusadora del sentimentalismo, brillante.

Antes del 2017 jamás habría imaginado que escucharía en vivo al menos un fragmento de Livin’ Ain’t No Crime, que en el fondo en este show sirve como introducción para un gran clásico como A Little Time, probablemente uno de los temas donde Kiske se sienta más a sus anchas. Incluso se puso a bromear agachado frente a una de las cámaras del concierto –otro gran plus de ver un show en este recinto, la increíble calidad de las pantallas gigantes–, tomando una bandera chilena. El “final falso” que le hacen a este tema también está muy bien logrado.

Luego de una nueva aparición de Seth y Doc en la pantalla –que como decíamos, seguramente permite un pequeño descanso de los músicos y, por qué no, una breve concurrencia a “las casitas”–, sin ningún anticipo la banda vuelve con uno de sus temas más gloriosos, y que nos lleva a no quedarnos pegados con las cosas malas porque el tiempo pasa, que la vida es muy corta para llorarla y suficientemente extensa como para intentar salir adelante. Ese mensaje que hace treinta años Helloween nos daba con la portentosa March Of Time sigue teniendo vigencia, y más allá del mensaje, es una canción que resume mucho de la gloria que trasunta esta banda. Y con Kiske en las voces, inolvidable.

Andi sale a escena con su carisma y nos cuenta que le encanta decir “la raja” porque a la gente en las Islas Canarias le gusta mucho. Y comienza a contarnos una pequeña historia, que ahora tocarían la que fue “mi primera canción que he tocado con este grupo en 1994”, que pertenece a un disco de 1994, “Master Of The Rings”. ¡Temazo Sole Survivor! Es un tema además importantísimo y simbólico, porque reencauzó el camino de Helloween que parecía algo descarrilado luego de “Chameleon”, así que se le tiene mucho cariño a Soul “Sopaipa”.

¿Cómo estamos ahora?”, nos pregunta Deris, y nos anuncia que ahora viene una canción que en español se llama “Fuerza”. Un himno de la era Deris, la monumental Power, por supuesto coreadísima por todo el público. Y aquí se dieron un par de particularidades. Primero, le lanzaron a Andi una hermosa bandera de Venezuela, y se escucharon un par de pifias aisladas. ¿En serio? ¿En serio vamos a pifiar una bandera de un país hermano en un concierto de Rock? Seguramente los mismos que pifiaron van a cantar abrazados Blood Brothers cuando la toque Iron Maiden. Una tontería. Pero en algo más agradable y simpático, le lanzaron a Deris ¡un sostén!, pensando que quizás se trataba de Steel Panther, y además una bandera de Colo Colo, que Deris tomó, se la puso en las piernas y luego la besó. Un momento simpático y una pequeña alegría para los hinchas del equipo más popular de Chile en un momento donde, lamentablemente, no ganan desde que Kiske tenía pelo.

Y ya acercándonos al final del show, Deris nos cuenta que la próxima canción es la primera que escuchó de Helloween, compuesta por Michael Weikath, otra bestialidad gloriosa como How Many Tears, uno de los temas favoritos de muchos fanáticos que nos enamoramos de esta banda hace un par de décadas, escuchando el “Walls Of Jericho” pero sobre todo el “Live in the U.K.”, donde escuchamos a Kiske dándole un brillo vocal fenomenal a una canción con una materia prima buenísima. Un final maravilloso para la parte gruesa del show.

Luego de un receso de un par de minutos, llegaría el que sin dudas debe ser el tema favorito de buena parte de los fanáticos de Helloween, a tal punto que cuando uno pregunta por un disco que no ha escuchado, para que le recomienden a qué tema ponerle atención, uno pregunta “cuál es la Eagle Fly Free del disco”. Difícilmente alguien pueda alcanzar el nivel de brillantez compositiva y de ejecución que se logró en 1988 con este tema, la música se podría haber acabado ahí en el mundo y la verdad es que tan, tan, tan terrible no habría sido. Las palabras sobran un poco, sólo queda destacar el hermoso trabajo añadido que le dan las imágenes de fondo, que sirven para abrillantar la Copa Mundial de la Gloria que ganó Helloween en esos años con esta canción y que se la llevó para la casa porque nadie más juega.

La última aparición de Seth y Doc, jugando con un sombrero de mago sacando adminículos relacionados a discos y temas de la banda, dio paso a otro momento hermoso con Sascha Gerstner iniciando solo con su guitarra la colosal Keeper Of The Seven Keys, y luego con Kiske dándolo todo y de mejor forma que el 2017, donde como dijimos anteriormente, se notó que venía un poco agotado y saliendo hace no demasiado tiempo de un resfrío que lo tuvo algo a mal traer. Ahora se notó con más energía y llegando más holgadamente a esos sonidos que sólo puede alcanzar él. Y parte de la genialidad de esta banda tiene relación con su capacidad de reinvención, a tal punto que tomaron una gran canción como esta y le proporcionaron un contexto de despedida casi teatral, donde uno por uno los músicos se despiden del público, al final sólo con Sascha y Markus Grosskopf, y por último únicamente con Sascha cerrando casi con las luces apagadas.

Pero por supuesto quedaba el último momento de la fiesta. Kai Hansen sale a escena y comienza a hacer los jueguitos que sabemos dónde nos van a llevar, hasta que en un momento la pantalla atrás comienza a emitir un zumbido, y Kai se aproxima a la batería, toma un matamoscas rosado (¡!) y aniquila a ese virtual bicharraco. Y llega el final, con el jugueteo que nos lleva a Future World, otro tema que hemos escuchado muchas veces, pero con el plus de los videos y por supuesto con Kiske toma otro color, y por supuesto con I Want Out y el show de los globos naranjas con calabazas, más el confeti, la separación del público entre los deristas y kiskistas para cantar el coro pero luego unirnos para bramarlo todos con el hilito de voz que nos quedaba. Es difícil tener dudas que muchos de nosotros dejamos toda la energía que nos quedaba, para cerrar una jornada extensa, intensa y gloriosa, con Helloween despidiéndose de nosotros a eso de las 01:20 horas de la madrugada del 01 de Noviembre de 2018.

Ninguna persona habría podido evitar ser tratada de patológicamente optimista si hace algunos años decía que Kiske volvería a Helloween, que además lo haría junto a Kai Hansen, que vendrían a Chile y que tocarían una vez. Imagínense el diagnóstico si esa persona decía que tocarían dos veces. Pero si le sumamos que Helloween tocaría una tercera vez con Kiske y Hansen, y además la última de todas sería en el Movistar Arena acompañado por Arch Enemy y Kreator, es algo que va más allá de la capacidad de soñar y eso es mucho decir. Lo mejor de haberlo vivido es que todas las alegrías son dobles, porque van más allá del disfrute personal –que por cierto, es preponderante–: también tiene que ver con que, por fin, Helloween estaba tocando en el escenario chileno que se merecía, con el marco de público que merecía –ver un show de Power Metal con 12.000 personas es demencial, ojalá no irrepetible–, y donde por suerte, al menos por espacio, nadie pudo quedarse afuera de esta fiesta. ¡Que vengan veinte veces más!

Setlist de Helloween:

  1. Halloween
  2. Dr. Stein
  3. I’m Alive
  4. Are You Metal?
  5. Perfect Gentleman
  6. Medley: Starlight / Ride the Sky / Judas / Heavy Metal (Is the Law)
  7. A Tale That Wasn’t Right
  8. Pumpkins United
  9. Solo de batería – Tributo a Ingo Schwichtenberg
  10. Livin’ Ain’t No Crime / A Little Time
  11. March of Time
  12. Sole Survivor
  13. Power
  14. How Many Tears

Encore

  1. Invitation / Eagle Fly Free
  2. Keeper of the Seven Keys

Encore

  1. Future World
  2. I Want Out

 

Live Review Helloween: Darío Sanhueza
Kreator & Arch Enemy:
Gino Olivares
Fotos: Guille Salazar

ARCH ENEMY presentó un video musical para el tema “The Race” perteneciente a su más reciente trabajo “Will To Power”, lanzado el 8 de septiembre a través de Century Media.

Al respecto el guitarrista y fundador de la banda, Michael Amott, señala: “Esta fue en realidad la última canción escrita para el álbum ‘Will To Power‘. Escuchando todo el material que teníamos hasta ese momento acordamos que el álbum necesitaba una canción más, que fuera un contrapunto implacable y de ritmo rápido para algunas de las composiciones más épicas que ya teníamos. Enviamos a Alissa la música y se le ocurrió una letra provocadora y le puso todo su poder vocal que se complementó la música a la perfección. Nos divertimos tocando la canción en la gira actual y tuvimos a nuestro director de videos Patric Ullaeus para capturar el caos en nuestro reciente show en Helsinki, Finlandia ¡Disfruten ‘The Race‘!“.

Puedes ver el videoclip aquí:

ARCH ENEMY lanzará el próximo 8 de Septiembre “Will To Power”, nuevo trabajo de estudio de la banda y del que ahora la banda reveló el artwork que tendrá el trabajo y que pueden ver más abajo.

“Hablamos de la espada de doble filo que es la ambición humana, cómo puede ser extraordinariamente creativa y hermosa, pero también puede convertirse en algo oscuro y poderoso. El cráneo humano como un punto focal central, la carne cayendo en un patrón circular. La serpiente ouroboros entrando y saliendo de la boca y la garganta de las cabezas cortadas de un lobo, una cabra y un vampiro. Todos ellos representan la autodeterminación y una acechante, casi parásita voluntad de poder” comentó Michael Amott

Black Earth

BLACK EARTH es el nombre del nuevo proyecto del guitarrista Michael Amott, donde se le unirán su hermano Christopher Amott en guitarra, Johan Liiva en voces, Daniel Erlandsson en batería y Sharlee D’Angelo en bajo, con el fin de tocar los tres primeros discos de ARCH ENEMY en vivo. Por ahora, solo hay fechas para un tour en Japón.

 

 

Sólo días faltan para el lanzamiento mundial de la próxima entrega de ARCH ENEMY, “Khaos Legions”. El sello Century Media lo lanzará a fines de mayo en Europa y a principio de junio en nuestra región, y para saber todos los detalles de este nuevo álbum, desde cómo se escribió hasta cómo suena, pasando por todo tipo de pormenores, el guitarrista Christopher Amott conversó con PowerMetal.cl en exclusiva para Latinoamérica de habla hispana.

Entre las respuestas que dio acerca del trabajo en “Khaos Legions”, sucesor de “Rise Of The Tyrant” del 2007, se encuentran las siguientes: “Me parece que el nuevo álbum es como más colorido. Con Anthems Of Rebellion (…) tratamos de escribir música más “esencial”, con los pies puestos en la tierra, hacerla simple, pensando bastante en cómo tocarla frente a una audiencia en vivo, con ritmos bien sencillos que le gustaran a la multitud (…) Teníamos nuestras cabezas muy metidas en los conciertos, en cómo tocar mejor en vivo y cómo mejorar los shows. Sin embargo, confieso que los temas los hicimos muy fáciles, muy simples. Lo que hacemos ahora es mejor (risas). Arrojamos todo tipo de cosas allí y un montón de solos de guitarra, un montón de riffs, un montón de armonías, ¡un montón de todo!”.

Si quieres leer lo que el menor de los hermanos Amott dijo sobre todo el proceso del CD, de su nueva motivación por tocar metal luego de haberse ido de ARCH ENEMY el 2005 y haber vuelto el 2007, como también acerca de una próxima visita a Chile en promoción de “Khaos Legions”, ¡no te pierdas esta completa entrevista que puedes revisar en el link de abajo!

EXCLUSIVA POWERMETAL.CL CON CHRIS AMOTT DE ARCH ENEMY

“Más es más” es el enfoque que Arch Enemy toma en Khaos Legions, el primer álbum con nuevo material que sacan en tres años y medio. En ese lapso, el conjunto acumuló ideas entre todos sus miembros y ahora simplemente las desparraman en un trabajo más denso en riffs, solos, armonías de guitarra, arreglos clásicos, batería veloces y pasajes extremos. El compositor más refinado de la banda sueca, el experto guitarrista Chris Amott, se adentró en todos los detalles de la placa que sale a fines de mayo en Europa y principios de junio en América, pormenorizando el proceso completo y prometiendo una nueva visita a Chile en apoyo del disco.
KHAOS LEGIONS: “NO EXISTE NINGUNA RAZÓN PARA LIMITARNOS NOSOTROS MISMOS”
Chris, hablaremos en detalle acerca de la nueva producción, Khaos Legions, pero me gustaría comenzar preguntándote sobre tus experiencias en Chile con Arch Enemy, el 2009 y el ’99. ¿Qué memorias tienes del país?
¿Fue el 2009 ya (risas)?, ¿en serio?, ¡fue un buen show! No recuerdo mucho… o sea, me acuerdo del local eso sí y que fue un buen show (risas). No puedo recordar exactamente el de Chile… ¿(Silencio) cuál era el nombre del recinto? ¿Novedades (risas)?, como que tengo mezcolanza en mi cabeza, dimos varios conciertos en Sudamérica en esa oportunidad, por lo que están como revuelto (risas). Pero aquella gira comparada a la del ’99 fue mucho mejor organizada aunque, por supuesto, estaba lo de la gripe porcina, lo que fue bastante complicado. Había un montón de seguridad en el aeropuerto de Santiago y debimos pasar por todo tipo de chequeos y cosas por el estilo. Teníamos que mostrar y firmar papeles en cada país donde aterrizábamos (risas), ¡quizás tú te acuerdas!, pero claro, fue entretenido regresar a Chile. O sea, sólo había ido en 1999, siendo que Arch Enemy fue para allá cuando yo me encontraba fuera de la banda (en enero de 2007). Fue muy entretenido regresar a Chile luego de diez años.
Ahora, entiendo que en marzo último, en Alemania, presentaron en vivo dos canciones del nuevo registro. ¿Qué puedes comentar acerca de la reacción a Yesterday Is Dead And Gone y No Gods, No Masters?
¿Cómo fue la reacción? Tocamos una canción en Alemania, en la fiesta de lanzamiento, y pusimos algunos clips en Youtube… o sea, alguien la grabó y salió en Youtube, y la respuesta ha sido buena. La gente piensa que suena la raja, encuentra genial el trabajo de guitarras intrincadas, simplemente como Arch Enemy, y eso es bueno. Luego presentamos dos temas más, el primer track del álbum que se llama Yesterday Is Dead And Gone, luego No Gods, No Masters, que es más como una especie de pista mid-tempo a lo We Will Rise, entonces fue como una buena elección de material, sí, pues quisimos presentar algo a los periodistas que invitamos. Llevamos a doce periodistas de toda Europa para ese show en Alemania, a la fiesta de lanzamiento, les mostramos el álbum, dimos entrevistas y algunos nos comentaron que el CD cubría todos estos diferentes estilos. Como que nos decían ‘esta canción es rápida, y luego viene otra más lenta. ¡Acaban de mezclar Thrash con Death y todo tipo de metal!’. ¡Eso es algo los periodistas siempre nos señalan (risas)! Son cosas muy extrañas, ¡yo ni idea (risas)!
Sí, de hecho deseaba preguntarte al respecto (risas), ya que el disco tiene estos pasajes extremos y veloces junto con secciones más sofisticadas, más de clase y, cómo llamarlas, classical oriented, en las guitarras, sean acústicas o eléctricas. Bloodstained Cross por ejemplo, Cult Of Chaos o Secrets.  ¿Cuán especial son…?
(Interrumpe) no es nada que nos pongamos a pensar con antelación, nos gusta simplemente tocar esta gran variedad de distintos estilos musicales y por suerte somos capaces de hacerlo, ¡y lo hacemos!, no existe ninguna razón para limitarnos nosotros mismos. No es algo que hayamos dicho antes como ‘oh, vamos a escribir así el álbum’, no deberíamos sentarnos a pensar demasiado en eso, sólo no limitarnos a nosotros mismos, nada más hacer lo que queramos hacer o no pensar ‘oh, ¿acaso suena a Arch Enemy?, ¿es bueno o no?, ¿es esto death-melo?’, ¡hazlo nomás! Creo que todo es mejor de esa manera, más de libre pensamiento. El punto más fuerte es que hay una conexión mental con Mike (Amott, guitarras), que no tenemos que hablar demasiado, que sabemos lo que suena bien y lo que nos gusta, por lo que podemos tocar juntos de gran forma. A veces él llega con una melodía y quiere un cierto tipo de acorde, ¡y lo encuentro sin problemas!, casi como si nos volviéramos uno. Me imagino que eso es bueno (risas). Mike y yo somos de estilos diferentes pero no hay choques, formamos un equipo muy productivo, no surgen conflictos de personalidad.
El disco esconde un lado más sensible entre todos sus elementos y diversos ángulos. Vi este studio report en Youtube y allí apareces tocando una guitarra española clásica por ejemplo. ¿Qué es lo que más disfrutas cuando escribes, arreglas y registras tales pasajes dentro de esta música más agresiva?
Es agradable contar con tales dinámicas. Eso sí es algo que tratamos de hacer con esas pequeñas partes acústicas y limpias en cada lanzamiento, para armar un pequeño grinder. Así, los tracks para mí suenan un poco más Heavy,  en lugar de ir para que los tracks suenen un poco más heavy en lugar de ir triturando todo el tiempo. Sí, fue entretenido, la primera vez que yo grabo este tipo de guitarras clásicas. Solía estudiar guitarra clásica en la escuela de música, ¿y sabes?, me deje crecer las uñas y todo eso para poder tocar las cuerdas, ¡pero nunca entendí lo de andar con las uñas largas (risas)!, simplemente fui a los estudios y me puse grabar esas notas, la verdad es que ya no toco guitarra clásica demasiado (risas). Fue algo que surgió en las grabaciones, cuando Mike llegó con esa melodía y le dije ‘deberíamos arreglarla con cuerdas de nylon, porque esa parte de guitarra es bonita, yo podría tocarla’, por lo que lo decidimos. Tuve que ensayarla harto antes de grabarla y fue muy especial para mí, me gustaba el sonido natural que salía, ¿no?, dado que no puedes copiar ese sonido con nada eléctrico.
¿Y cuán distinto fue tu input creativo en Khaos Legions comparado a tu participación en Rise Of The Tyrant, considerando que Mike ya había escrito casi todo ese material por sí solo cuando decidiste regresar a Arch Enemy el 2007?
Fue un poquito diferente en esta oportunidad puesto que todos nos involucramos en la composición. Sharlee (D’Angelo, bajista) y Daniel (Erlandsson, batero), ¡ellos también escribieron un montón de riffs y melodías!, lo que resultó genial, así que todos aportamos… pienso que Michael tal vez compuso (silencio)… no, pienso que Michael tal vez compuso como el 30 por ciento y luego el resto de nosotros vino con (silencio)… bueno, ¡SEA LO QUE SEA (RISAS)!, ¡el mismo porcentaje cada uno (risas)! Ni idea, pero ya sabes a lo que voy (risas), discúlpame (risas). Me imagino que Mike hizo la mayoría de los riffs, y después llegamos Daniel, Sharlee y yo con lo demás. Fue entretenido, porque Sharlee no había escrito nada desde Wages Of Sin (2001), o sea, no había contribuido a la banda desde Wages Of Sin, y Daniel tocó hartas guitarras, por lo que fue muy bueno y no hubo escasez de material, sólo fue cuestión de qué cosas escoger y cómo colocarlas juntas en el puzzle, puesto que fue como armar un puzzle con las canciones de Khaos Legions. Nadie saldría con ideas que fueran extrañas o tan diferentes en realidad, encajaron bastante bien y no fue para nada difícil hacerlo. Si Sharlee pedía prestada una guitarra, tocaba algo y nos decía ‘esto podría ser un buen coro’, entonces lo probaríamos. No hubo demasiadas discusiones, fue bastante tranquilo, trabajamos de un modo más que efectivo.
A propósito de lo que hablas, a Arch Enemy en los noventa se le conocía como “la banda de los hermanos Amott”, y cuando llegó Angela para Wages Of Sin, se le empezó a ver como “el grupo de Angela Gossow y Mike Amott”. Más incluso,  alejarte del conjunto tras Doomsday Machine. Pero ahora, me cuenta que todos los integrantes aportan su input, todos son fundamentales, todos dan entrevistas…
SIEMPRE HA SIDO DE ESA MANERA, todos son igual de importantes en Arch Enemy. Lo que dices es algo que sólo pasa en el artwork y en los medios, que Angela y Mike capten la mayor atención. Daniel siempre ha escrito un montón, yo siempre he escrito un montón, y siempre hemos arreglado todos juntos los temas. Nunca ha sido sólo Mike y Angela, eso es un invento de la prensa. Y nunca fue ‘la banda de los hermanos Amott’ tampoco, pues Daniel ya era muy importante en esa época, arreglando las composiciones, entonces ahora no se siente para nada distinto, sólo ocurre que la prensa prefiere hablar más con Angela o con Mike (risas), ¡lo que está bien para mí (risas)!
TRES AÑOS DE COMPOSICIÓN: “NO TENGO NINGUNA HISTORIA ENTRETENIDA QUE CONTAR AL RESPECTO”
Entre Rise Of The Tyrant y Khaos Legions, transcurrieron tres años y medio sin que Arch Enemy sacara algo inédito. Tras el lanzamiento del DVD en vivo y de The Root Of All Evil (2009), en el que regrabaron cortes de la era de John Liiva, ¿cuándo comenzaron a sentir la necesidad, el ímpetu de empezar a escribir un nuevo disco?
Bueno, ¡la sentimos en todo ese lapso!, ¡siempre!, pero estábamos muy ocupados con las giras, recolectando riffs e ideas en el tour. Tuvimos un calendario de conciertos bien grande y queríamos finalizar el proyecto de The Root Of All Evil. Simplemente lo hicimos apenas pudimos. Sentimos la necesidad en todo ese lapso, sin embargo no dimos con el momento de escribir el álbum hasta ahora. En fin, hay canciones que vienen de hace dos, tres años. Under Black Flags We March es una de las que trabajamos hace un buen tiempo. Sí, tal vez esa sea la más antigua de todas, esos son riff que teníamos como desde… uf, ¡no sé cuántos años! Hay ciertos riffs y cuestiones generales que teníamos guardados de hace un largo tiempo, y algunas otras cosas las escribimos en la sala de ensayo, así que está como revuelto (risas). No sé, la verdad es que no tengo ninguna historia entretenida que contar al respecto (risas), sólo tratamos de ir componiendo mejor y mejor en el proceso. Al principio, es un proceso más o menos lento cuando debemos sentarnos a escribir una nueva entrega, ya que es complicado tomar decisiones definitivas si te demoras tanto tiempo en crear los temas, si varios después empiezan a mejorar y mejorar. Nos fuimos a ensayar yo y Sharlee y Daniel y Mike todos los días, de lunes a viernes, trabajamos en las canciones y las grabamos en la sala de ensayo con un set-up de estudio profesional. Entonces registramos cada ensayo, Daniel mezclaba las tomas y las enviaba a nuestros correos, para que así todos pudiéramos pensar en direcciones. Así, al otro día, continuaríamos trabajando. Entonces, nos volvimos muy efectivos al final.
Antes, estuvieron muy involucrados en este proyecto de The Root Of All Evil, donde regrabaron clásicos como Bury Me An Angel, The Immortal, Dead Insode y Silverwing, entre muchos otros. Dado que venían de antes con ese mindset, ¿Qué influencia jugaron Black Earth, Stigmata y Burning Bridges en el sonido o estilo de Khaos Legions?
No en el “viejo estilo”, aunque sí en las técnicas de grabación quizás. Como sabes, el disco en el fondo lo grabamos nosotros mismos. Arrendamos un estudio aquí donde vivimos (Sweet Spot Studio, en el sur de Suecia) y en ese lugar nos encargamos de la ingeniería. Daniel, nuestro baterista, es muy bueno a la hora de grabar, así que nosotros nos encargamos de la ingeniería de sonido. Después, en la mezcla… bueno, Andy (Sneap) vive en Inglaterra y estuve presente en esa fase, los únicos que viajaron para allá fueron Mike y Daniel. En un comienzo, se suponía que iba a mezclarlo el muchacho que nos ayudó en la producción, el que tenía el estudio acá, Rickard (Bengtsson), pero lo logró terminarlo a tiempo. Había un plazo fijado y con el objetivo de tenerlo listo según lo planeado, debimos dárselo a Andy Sneap, quien es mucho más rápido para trabajar, así que fue una situación como de último minuto.
MÁS ES MÁS EN ARCH ENEMY: “SERÁ GRATIFICANTE SI AL FINAL DEL TOUR PODEMOS TOCAR LAS CANCIONES CON NUESTROS OJOS CERRADOS”
El sello asegura que Khaos Legions “de inmediato recuerda a Anthems Of Rebellion (2003) y Doomsday Machine (2005). Desde tu perspectiva, ¿qué parecidos y diferencias notas entre Khaos Legions y esas placas?
No, encuentro que las canciones son mejores y también que son más creativas (silencio)… ¡no sé (risas)! Me parece que el nuevo álbum es más o menos positivo, ¿sabes?, que tiene un sentir que levanta el ánimo. Las letras tratan acerca de ser fuerte e independiente. La música enseña un montón de melodías de guitarra, un montón de solos de guitarra. Me parece que el nuevo álbum es más colorido. En especial, con Anthems Of Rebellion tratamos de hacer música más esencial, con los pies puestos en la tierra, tornarla simple, pensando bastante en cómo tocarla frente a una audiencia en vivo, o sea, ritmos bien sencillos con les gustaran a la multitud. Acabábamos de regresar de un tour abriendo a Slayer y (silencio)… no, ¡eso es incorrecto en realidad!, ¡fue antes!, salimos de gira con ellos antes… da lo mismo, teníamos nuestras cabezas muy metidas en los conciertos, cómo tocar mejor en vivo y cómo mejorar los shows. Sin embargo, confieso que los temas los hicimos muy fáciles, muy simples. Lo que hacemos ahora es mejor (risas). Arrojamos todo tipo de cosas allí, y un montón de solos de guitarra, un montón de riffs, un montón de armonías, ¡un montón de todo! Me imagino que será interesante para muchos (risas).
Sí, la música de Khaos Legions debe ser más “físicamente demandante” en un concierto. ¿Cuán cómodos se sentirían con este enfoque de “más es más” del nuevo CD en una situación en vivo?
(Silencio) bueno, ¡tendremos que practicar bastante (risas)! Será duro, pero también será gratificante si al final del tour podemos tocar esas canciones con nuestros ojos cerrados, aunque claro, tendremos que practicar bastante. Yesterday Is Dead And Gone debe ser probablemente el track más difícil que jamás hemos hecho en vivo, considerando las partes de guitarra. Ya lo estrenamos en la fiesta de lanzamiento en Alemania, por lo que me estoy sintiendo con un poquito más de confianza. Creo que lo lograremos (risas). Las secciones mismas no son tan complicadas en extremo, la cosa va por que hayan tantas y sean tan diferentes, el sólo recordarlas y hacer que todas caminen juntas.
KHAOS EN CHILE: “OJALÁ LO ESCUCHEN PARA QUE PUEDAN COREAR LOS TEMAS LA PRÓXIMA VEZ QUE VAYAMOS”
Chris, cuando anunciaste tu salida de Arch Enemy el 2005, meses después de la salida de Doomsday Machine, explicaste que ya no estabas disfrutando los shows ni las actividades en vivo de la banda, que ya no era entretenido para ti. En la actualidad, que se te ve ciento por ciento comprometido con grupo de nuevo, ¿dónde encuentras motivación para continuar luego de tu “receso”?
Bueno, ¡ahora es más divertido!, es una experiencia más entretenida, por seguro. Nos sentamos nosotros mismos en la máquina hoy en día y el aspecto financiero es mejor. Sabemos a dónde se va toda la plata, sabemos cómo guardar más dinero, sabemos cuánto ganamos y podemos ver con mayor claridad los resultados. Sufrimos con managements muy malos en el pasado, así que es mucho mejor ahora que nos manejamos nosotros mismos. Y simplemente volví a sentime bien tocando metal y disfrutándolo, ¡estoy haciendo algo bueno para el mundo (risas)!, ¿sabes (risas)?, ofrecerle diversión a la gente. Algunos quieren ir y verme tocar, ¿¡qué más puedo pedir!? Ser artista es una lucha y nadie espera vivir de la música así que mira (silencio), ¡soy muy afortunado por tener una banda!
OK Chris, las personas acá estarán pendientes si habrá otra visita de Arch Enemy a Chile, en promoción por supuesto de Khaos Legions, ¿qué mensaje les darías a todos ellos?
“Como recién te comentaba, es grandioso subirse al escenario y sentir la energía, darles algo que los haga olvidar sus problemas o lo que sea, que la mlos haga distraer con la música al menos por un instante. Sólo decir que espero con ansias regresar a Chile en la gira que se viene y tocar metal para los chilenos. ¡Hay planes y les prometo que será un gran show! Ojalá les guste el nuevo álbum, ojalá lo escuchen para que puedan corear los temas la próxima vez que vayamos.

Entrevista con Chris Amott de Arch Enemy

“Más es más” es el enfoque que Arch Enemy toma en Khaos Legions, el primer álbum con nuevo material que sacan en tres años y medio. En ese lapso, el conjunto acumuló ideas entre todos sus miembros y ahora simplemente las desparraman en un trabajo más denso en riffs, solos, armonías de guitarra, arreglos clásicos, batería veloces y pasajes extremos. El compositor más refinado y académico de la banda sueca, el experto guitarrista Chris Amott, se adentró en todos los detalles de la placa que sale a fines de mayo en Europa y principios de junio en América, pormenorizando el proceso completo y prometiendo una nueva visita a Chile en apoyo del disco.

KHAOS LEGIONS: “NO EXISTE NINGUNA RAZÓN PARA LIMITARNOS NOSOTROS MISMOS”

Chris, hablaremos en detalle acerca de la nueva producción, Khaos Legions, pero me gustaría comenzar preguntándote sobre tus experiencias en Chile con Arch Enemy, el 2009 y el ’99. ¿Qué memorias tienes del país?

¿Fue el 2009 ya (risas)?, ¿en serio?, ¡fue un buen show! No recuerdo mucho… o sea, me acuerdo del local eso sí y que fue un buen show (risas). No puedo recordar exactamente el de Chile… ¿(Silencio) cuál era el nombre del recinto? ¿Novedades (risas)?, como que tengo mezcolanza en mi cabeza, dimos varios conciertos en Sudamérica en esa oportunidad por lo que está como revuelto (risas). Pero aquella gira comparada a la del ’99 fue mucho mejor organizada aunque, por supuesto, estaba lo de la gripe porcina, así que fue bastante complicado. Había un montón de seguridad en el aeropuerto de Santiago y debimos pasar por todo tipo de chequeos y cosas por el estilo. Teníamos que mostrar y firmar papeles en cada país donde aterrizábamos (risas), ¡quizás tú te acuerdas!, pero claro, fue entretenido regresar a Chile. O sea, sólo había ido en 1999, siendo que Arch Enemy fue para allá cuando yo me encontraba fuera de la banda (en enero de 2007). Fue muy entretenido regresar a Chile luego de diez años.

Ahora, entiendo que en marzo último, en Alemania, presentaron en vivo dos canciones del nuevo registro. ¿Qué puedes comentar acerca de la reacción a Yesterday Is Dead And Gone y No Gods, No Masters?

¿Cómo fue la reacción? Tocamos una en Alemania, en la fiesta de lanzamiento, y pusimos algunos clips en YouTube… o sea, alguien la grabó y la subió en YouTube, y la respuesta ha sido buena. La gente piensa que suena bien, encuentra genial el trabajo de guitarras intrincadas simplemente a lo Arch Enemy, y eso es positivo. Luego presentamos dos temas más, el primer track del álbum que se llama Yesterday Is Dead And Gone, y luego No Gods, No Masters, que es como una especie de pista mid-tempo a lo We Will Rise, entonces fue como una buena elección de material, sí, pues quisimos mostrar algo a los periodistas. Invitamos a doce periodistas de toda Europa para ese show en Alemania, a la fiesta de lanzamiento, les pasamos el álbum, dimos entrevistas y algunos nos comentaron todos estos diferentes estilos que el CD cubría. Como que nos decían ‘esta canción es rápida, y justo después viene otra más lenta. ¡Acaban de mezclar Thrash con Death y todo tipo de metal!’. ¡Eso es algo los periodistas siempre nos señalan (risas)! Son cosas muy extrañas para mí, ¡yo ni idea (risas)!

Arch Enemy

Sí, de hecho deseaba preguntarte al respecto (risas), ya que el disco tiene estos pasajes extremos y veloces junto con secciones más sofisticadas, más de clase y classical oriented, en las guitarras, sean acústicas o eléctricas. Bloodstained Cross por ejemplo lo muestra, Cult Of Chaos o Secrets.  ¿Cuán especial son…?

(Interrumpe) no es nada que nos pongamos a pensar con antelación, nos gusta simplemente tocar esta gran variedad de distintos estilos musicales y por suerte somos capaces de hacerlo, ¡y lo hacemos!, no existe ninguna razón para limitarnos nosotros mismos. No es algo que hayamos dicho antes como ‘oh, vamos a escribir así el álbum’, no deberíamos sentarnos a pensar demasiado en eso, sólo en no limitarnos a nosotros mismos, en hacer lo que queramos hacer y no pensar en ‘oh, ¿acaso suena a Arch Enemy?, ¿es bueno o no?, ¿es esto death-melo?’, ¡hazlo nomás! Creo que todo es mejor de esa manera, más de libre pensamiento. El punto más fuerte es que hay una conexión mental con Mike (Amott, guitarras), no tenemos que hablar demasiado, sabemos lo que suena bien y lo que nos gusta, por lo que podemos tocar juntos de gran forma. A veces él llega con una melodía y quiere un cierto tipo de acorde, ¡y yo lo encuentro sin problemas!, casi como si nos volviéramos uno. Me imagino que eso es bueno (risas). Mike y yo somos de estilos diferentes pero no generamos choques, formamos un equipo muy productivo, no surgen conflictos de personalidad.

Khaos Legions esconde un lado más sensible entre todos sus elementos y diversos ángulos. Vi este studio report en YouTube por ejemplo y allí apareces tocando una guitarra española. ¿Qué es lo que más disfrutas cuando escribes, arreglas y registras tales pasajes dentro de esta música más agresiva?

Es agradable contar con tales dinámicas. Eso sí es algo que tratamos de hacer con esas pequeñas partes acústicas y limpias en cada lanzamiento, para ventilar un poco. Así, los tracks para mí suenan un poco más Heavy, en lugar de ir triturando y triturando todo el tiempo. Sí, fue entretenido, la primera vez que grabo este tipo de guitarras clásicas. Solía estudiar guitarra clásica en la escuela de música, ¿y sabes?, me deje crecer las uñas y todo eso para poder tocar, ¡pero nunca entendí lo de andar con las uñas largas (risas)! En fin, simplemente fui a los estudios y me puse grabar esas notas, la verdad es que ya no toco guitarra clásica demasiado (risas). Fue algo que surgió en las grabaciones, cuando Mike llegó con esa melodía para Through The Eyes Of A Raven y le dije ‘deberíamos arreglarla con cuerdas de nylon, porque esa parte de guitarra es bonita y yo podría tocarla’, por lo que lo decidimos de ese modo. Tuve que ensayarla harto antes de grabarla y fue muy especial para mí, me gustaba el sonido natural que salía, ¿no?, si no puedes copiarlo con nada eléctrico.

Arch Enemy

¿Y cuán distinto fue tu aporte creativo en Khaos Legions, comparado al de Rise Of The Tyrant (2007), considerando que en ese último, Mike ya había escrito casi todo ese material cuando decidiste regresar a Arch Enemy?

Fue un poquito diferente en esta oportunidad puesto que todos nos involucramos en la composición. Sharlee (D’Angelo, bajista) y Daniel (Erlandsson, batero), ¡ellos también escribieron un montón de riffs y melodías!, todos aportamos así que resultó genial. Pienso que Michael tal vez compuso (silencio)… no, a ver, pienso que Michael tal vez compuso como el 30 por ciento y luego nosotros vinimos con (silencio)… bueno, ¡SEA LO QUE SEA (RISAS)!, ¡el mismo porcentaje del resto cada uno (risas)! Ni idea, pero ya sabes a lo que voy (risas), discúlpame (risas). Me imagino que Mike hizo la mayoría de los riffs, y después llegamos Daniel, Sharlee y yo con lo demás. Fue entretenido porque Sharlee no había escrito nada desde Wages Of Sin (2001), no había contribuido nada desde Wages Of Sin, y Daniel tocó hartas guitarras, por lo que fue muy bueno. No hubo escasez de material, no nos faltó, sólo fue cuestión de qué cosas escoger y cómo juntarlas en el puzzle, si fue como armar un puzzle con las canciones. Nadie salió con ideas que extrañas ni tan diferentes en realidad, encajaron bastante bien y no fue para nada difícil. Si Sharlee pedía prestada una guitarra, tocaba algo y nos decía ‘esto podría convertirse en un buen coro’, entonces lo probaríamos. No hubo demasiadas discusiones, fue bastante tranquilo, trabajamos de un modo más que efectivo.

A propósito de lo que hablas Chris, a Arch Enemy en los noventa se le conocía como “la banda de los hermanos Amott”, y cuando llegó Angela para Wages Of Sin, se le empezó a ver como “el grupo de Angela Gossow y Mike Amott”. Pero ahora, me cuentas que todos los integrantes aportan, todos son fundamentales, todos dan entrevistas…

SIEMPRE HA SIDO DE ESA MANERA, todos son igual de importantes en Arch Enemy. Lo que dices es algo que sólo pasa en el artwork y en los medios, que Angela y Mike capten la mayor atención. Daniel siempre ha escrito un montón, yo siempre he escrito un montón, y siempre hemos arreglado todos juntos los temas. Nunca ha sido sólo Mike y Angela, eso es un invento de la prensa. Y nunca fue ‘la banda de los hermanos Amott’ tampoco, Daniel ya era muy importante en esa época arreglando las composiciones, entonces ahora no se siente para nada distinto, sólo ocurre que la prensa prefiere hablar más con Angela o con Mike (risas), ¡lo que está bien para mí (risas)!, no tengo problemas con eso (risas).

Arch Enemy

TRES AÑOS DE COMPOSICIÓN: “NO TENGO NINGUNA HISTORIA ENTRETENIDA QUE CONTAR AL RESPECTO”

Entre Rise Of The Tyrant y Khaos Legions, transcurrieron tres años y medio sin que Arch Enemy sacara algo inédito. Tras el lanzamiento del DVD en vivo Tyrants Of The Rising Sun – Live In Japan (2008), y de The Root Of All Evil (2009), en el que regrabaron cortes de la era de Johan Liiva, ¿cuándo comenzaron a sentir la necesidad, el ímpetu de escribir un nuevo disco?

Bueno, ¡la sentimos durante todo ese lapso!, ¡siempre!, pero estábamos muy ocupados con las giras… recolectando riffs e ideas en el tour. Tuvimos un calendario de conciertos enorme y queríamos finalizar a como de lugar el proyecto de The Root Of All Evil. Simplemente empezamos apenas pudimos. Sentimos la necesidad durante todo ese lapso, sin embargo no dimos con el instante para escribir el álbum hasta ahora. En fin, hay canciones que vienen de hace dos, tres años atrás. Under Black Flags We March fue una de las que trabajamos de hace un buen tiempo. Sí, tal vez esa sea la más antigua de todas, esos son riffs que teníamos como desde… uf, ¡no sé cuántos años! Hay ciertos riffs y cuestiones generales que teníamos guardados de hace un largo tiempo, y algunas otras cosas las escribimos en la sala de ensayo, así que está como revuelto el asunto (risas). No sé, la verdad es que no tengo ninguna historia entretenida que contar al respecto (risas), sólo tratamos de ir componiendo mejor y mejor en la medida que avanzábamos. Al principio, es un proceso más o menos lento cuando debemos sentarnos a escribir una nueva entrega, ya que es complicado tomar decisiones definitivas si te demoras tanto tiempo en crear los temas, si después empiezan a mejorar y mejorar, varios de ellos. Nos fuimos a ensayar yo y Sharlee y Daniel y Mike todos los días, de lunes a viernes, trabajamos en las canciones y las grabamos en la sala de ensayo con un set-up de estudio profesional. Registramos cada ensayo, Daniel mezclaba las tomas y las enviaba a nuestros correos, para que así todos pudiéramos pensar en direcciones. Así, al otro día, continuaríamos trabajando. Nos volvimos muy efectivos al final.

El 2009 estuvieron muy involucrados en este proyecto de The Root Of All Evil, donde regrabaron clásicos como Bury Me An Angel, The Immortal, Dead Inside y Silverwing, entre muchos otros. Dado que venían de antes con ese mindset, ¿qué influencia jugaron Black Earth (1996), Stigmata (1998) y Burning Bridges (1999) en el sonido o estilo de Khaos Legions?

No en el “viejo estilo”, aunque sí en las técnicas de grabación quizás. Como sabes, el disco en el fondo lo grabamos nosotros mismos. Arrendamos un estudio aquí donde vivimos (Sweet Spot Studio, en el sur de Suecia) y en ese lugar nos encargamos de la ingeniería. Daniel, nuestro baterista, es muy bueno a la hora de grabar así que nosotros nos encargamos de la ingeniería de sonido. Después, en la mezcla… bueno, Andy (Sneap) vive en Inglaterra y no estuve presente en esa fase, los únicos que viajaron para allá fueron Mike y Daniel. En un comienzo, se suponía que iba a mezclarlo el muchacho que nos ayudó en la producción, el que tenía el estudio acá, Rickard (Bengtsson), pero no logró terminarlo a tiempo. Había un plazo fijado y con el objetivo de tenerlo listo según lo planeado, debimos dárselo a Andy Sneap, quien es mucho más rápido para trabajar, así que fue una situación como de último minuto.

Arch Enemy

MÁS ES MÁS EN ARCH ENEMY: “SERÁ GRATIFICANTE SI AL FINAL DEL TOUR PODEMOS TOCAR LAS CANCIONES CON LOS OJOS CERRADOS”

El sello de Arch Enemy, Century Media, asegura que Khaos Legions “recuerda de inmediato a Anthems Of Rebellion (2003) y Doomsday Machine”. Desde tu perspectiva, ¿qué parecidos y diferencias notas entre Khaos Legions y esas placas?

No, encuentro que las canciones son mejores y también más creativas (silencio)… ¡no sé (risas)! Me parece que el nuevo álbum es como medio positivo, ¿sabes?, que tiene un sentir que levanta el ánimo. Las letras tratan acerca de ser fuerte e independiente. La música enseña un montón de melodías de guitarra, un montón de solos de guitarra. Me parece que el nuevo álbum es como más colorido. Con Anthems Of Rebellion en especial tratamos de escribir música más “esencial”, con los pies puestos en la tierra, hacerla simple, pensando bastante en cómo tocarla frente a una audiencia en vivo, con ritmos bien sencillos que le gustaran a la multitud. Acabábamos de regresar de un tour abriendo a Slayer y (silencio)… no, ¡eso es incorrecto en realidad!, ¡fue antes!, salimos de gira con ellos antes… da lo mismo, teníamos nuestras cabezas muy metidas en los conciertos, en cómo tocar mejor en vivo y cómo mejorar los shows. Sin embargo, confieso que los temas los hicimos muy fáciles, muy simples. Lo que hacemos ahora es mejor (risas). Arrojamos todo tipo de cosas allí y un montón de solos de guitarra, un montón de riffs, un montón de armonías, ¡un montón de todo! Me imagino que será interesante para varios (risas).

Sí, la música de Khaos Legions debe ser más “físicamente demandante” dentro de un recital. ¿Cuán cómodos se sentirían con este enfoque de “más es más” del nuevo CD en una situación en vivo?

(Silencio) bueno, ¡tendremos que practicar bastante (risas)! Será duro, pero también será gratificante si al final del tour podemos tocar esas canciones con los ojos cerrados, aunque claro, tendremos que practicar bastante. Yesterday Is Dead And Gone debe ser probablemente el track más difícil que jamás hayamos hecho en vivo, considerando las partes de guitarra. Lo estrenamos en esa fiesta de lanzamiento en Alemania, por lo que me estoy sintiendo con un poquito más de confianza. ¡Creo que lo lograremos (risas)! Las secciones mismas no son complicadas en extremo, la cosa va por que hayan tantas y sean tan diferentes, el sólo recordarlas y hacer que todas caminen juntas.

Arch Enemy

KHAOS EN CHILE: “OJALÁ LO ESCUCHEN PARA QUE PUEDAN COREAR LOS TEMAS LA PRÓXIMA OCASIÓN QUE VAYAMOS”

Cuando anunciaste tu salida de Arch Enemy el 2005, meses después del lanzamiento de Doomsday Machine, explicaste que ya no estabas disfrutando los shows ni las actividades en vivo, que ya no era entretenido para ti. En la actualidad, que se te ve ciento por ciento comprometido con grupo de nuevo, ¿dónde encuentras motivación para continuar luego de tu “receso”?

Bueno, ¡ahora es más divertido!, es una experiencia más entretenida, por seguro. Nos sentamos nosotros mismos a controlar la máquina hoy en día y el aspecto financiero es mejor. Sabemos a dónde se va toda la plata, sabemos cómo guardar más dinero, sabemos cuánto ganamos y podemos ver con mayor claridad los resultados. Sufrimos con managements muy malos en el pasado así que es mucho mejor ahora que nos manejamos nosotros mismos. Y simplemente volví a sentime bien tocando metal y disfrutándolo, ¡estoy haciendo algo bueno para el mundo (risas)!, ¿sabes (risas)?, ofrecerle entretención a la gente, regocijo. Algunos quieren ir y verme tocar, ¿¡qué más puedo pedir!? Ser artista es una lucha y nadie espera vivir de la música así que mira (silencio), ¡soy muy afortunado de tener una banda!

OK Chris, las personas acá estarán pendientes si habrá otra visita de Arch Enemy a Chile, en promoción por supuesto de Khaos Legions, ¿qué mensaje les darías a todos ellos?

Como recién te comentaba, es grandioso subirse al escenario y sentir la energía, darles algo que les haga olvidar los problemas o lo que sea, que les haga distraerse con la música al menos por un instante. Sólo decir que espero con ansias regresar a Chile en la gira que se viene y tocar metal para los ustedes. ¡Hay planes y les prometo que será un gran show! Ojalá les guste el nuevo álbum, ojalá lo escuchen para que puedan corear los temas la próxima ocasión que vayamos.

Arch Enemy