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Sin duda alguna, SCORPIONS ha marcado influencia en grandes bandas que escuchamos hoy en día. Los alemanes aparecen siempre como referentes y dentro de los más respetados por grupos que siguieron su carrera en el Heavy/Power Metal.

Es por eso que, a 1 semana de tenerlos nuevamente en Chile, repasamos grandes covers que hen rendido distintos grupos y solistas a la banda que lidera Klaus Meine.

Escúchalos aquí:

Stratovarius – Blackout

Helloween – He’s a Woman, She’s a Man

Bruce Dickinson – The Zoo

Metalium – Another Piece of Meat

Sonata Arctica – Still Loving You

Sinergy – Rock You Like a Hurricane

Las últimas entradas para ver a SCORPIONS + WHITESNAKE el 7 de octubre en el Movistar Arena se venden PuntoTicket y puntos de venta físicos en tiendas Hites y Cinemark habilitados de todo Chile.

Los valores son:

Cancha Vip: $86.300
Cancha General: $46.000
Platea Baja Diamante: $80.500
Platea Baja Golden: AGOTADO
Platea Baja Silver: AGOTADO
Silla de Ruedas + Acompañante: AGOTADO
Platea Alta Golden: AGOTADO
Platea Alta Silver: AGOTADO
Tribuna: AGOTADO

henning basse

Henning Basse, el vocalista original de METALIUM quien dejo la banda alemana el 2011, es el nuevo vocalista de FIREWIND. Basse viene a completar la banda que no tenía un vocalista fijo desde el 2013 tras la salida de Apollo Papathanasio.

«Hoy estamos felices de anunciar a nuestro nuevo cantante. ¡Nada más ni nada menos que Henning Basse! Algunos de ustedes lo conocen por su trabajo en METALIUM, otros podrían haberlo visto en el escenario con nosotros. Henning no es ajeno a FIREWIND ya que giró con nosotros por el mundo el 2007. Desde el año pasado empezó a cantar en algunos shows con la banda solista de Gus G y él hizo actuaciones increíbles, impresionando a todo Europa. Henning es un frontman increíble y tiene una personalidad que encaja totalmente con lo FIREWIND es. Démosle la bienvenida a Henning a la familia ¡prometemos que las próximas presentaciones serán más rockeras que nunca!» comentó FIREWIND.

Les dejamos un video grabado por un fan de este año de «I Am The Fire» de Gus G. cantada por Henning Basse:

Metalium

Los alemanes METALIUM anunciaron su separación programada para el próximo año. «Todos estamos envueltos en muchos otros proyectos (privados y musicales) y después de 13 años con 9 CDs y 2 DVDs, los capítulos terminarán el 2011. Los miembros de la banda compartimos una gran amistad y queremos agradecer a nuestro sello y a todos los fans alrededor del mundo por mantener la llama encendida desde que el grupo se formo en 1998)», declaró la agrupación a través de internet.

METALIUM ahora empezarán a hacer varios shows de despedida, los que serán grabados para un posterior lanzamiento en CD. Además, prometen que durante los shows tocarán 4 o 5 canciones totalmente nuevas, trabajo que será lanzado durante el 2011.

No le tenía ni la más mínima fe a lo que fuera a hacer Metalium tras el espantoso tercer capítulo llamado Hero-Nation. El tiempo hacer que sea más fácil decir las cosas y ahora puedo decir sin problemas que era malo, bien mediocre. Un despilfarro de superproducción, con nada de fuerza, canciones muy típicas demasiado alejadas de los estándares que ellos mismo habían dictado en los dos primeros álbumes. Se hablaba de la llegada del gran baterista Michael Ehré, del quien se decía que era un gran compositor, pero que no había mostrado nada. Un fiasco.

La decepción fue tal que les perdí la huella. Pensé que habían dado la prueba de que no eran capaces sin tipos como Chris Caffery o Jack Frost, que sin ellos Metalium estaba muerto. No estaba interesado ni en lo más mínimo por la llegada del cuarto capítulo, As One… incluso había dejado de escuchar Millennium Metal y State of Triumph. Me desentendí de Metalium. Si no hubiese sido porque debíamos revisarlo no lo habría escuchado. Confieso que sólo lo inserté en mi equipo para realmente ver «cuan malo era», para empezar a escribir con certeza que Metalium estaba muerto y que no había caso… Teclados y relatos con plegarias al metal, la introducción, totalmente predecible… Pero de súbito quedé paralizado frente a la pantalla con los dedos quietos sobre el teclado cuando al fin empezó la primera canción… ¿Qué pasaba? La batería volvía a sentarse todopoderosa, las guitarras sucias y fuertes, el inconmensurable sonido del bajo de Lars Ratz también, el vendaval explosivo de la voz de Henning Basse… ¡Metalium estaba de vuelta! La fuerza, la energía, los temas bombásticos, ese sonido empastado… ¡Metalium estaba de vuelta!

Sólo unos segundos me bastaron para percatarme que Metalium se acordó de lo que se había olvidado colocar en Hero-Nation, esos elementos que habían catapultado a Millennium Metal como uno de los mejores debut del ’99 y a State of Triumph como uno de los grandes lanzamientos alemanes del 2000, de esos pequeños elementos que bastaban para diferenciar su propuesta del promedio y del resto. Fue como si volviera a escucharlos por primera vez, mi asombro era total. Y hasta pudo haberles salido el tiro por la culata: Warrior comienza idéntica a Fight, otra canción de apertura pero del primer disco. Era la potencia, la explosión y entrega que pensé que nunca más iría a escuchar de los germanos, era increíble… pero idéntica. Si no era para tanto tampoco.

¿A qué se debía esta reaparición? Levántate y anda… ¿Quién obró este milagro? El santo tiene nombre y apellido: MICHAEL EHRÉ, el baterista, sí, el mismo que fue anunciado en Hero-Nation como gran compositor y que al final no había hecho nada, ni siquiera salvar el sonido de su instrumento. Michael, disculpa por haber pensado que habían vendido la pomada, que eras un mula, que eras un chanta, que no le ganabas ni a Mark Cross con mononucleosis, porque ahora sí que te las mandaste. Ratz hizo Warrior, «Fight la venganza», pero el renacer se debe a Ehré: son en sus canciones donde se encuentra casi toda la fuerza, potencia y poderío del disco… la calidad y el alto nivel. En sus temas, es donde se está el verdadero espíritu de Metalium. Baquetazos, líneas de bajo, guitarras, paralelas, y en todas las suyas menos una:¡las letras!, él las hizo por cuenta propia sin ayuda. De hecho, cuando trabaja solo es cuando mejores resultados saca Metalium, porque a Lars Ratz aún lo veo un tanto confundido… qué decir del guitarrista Matthias Lange, quien hace tiempo se rindió en esta función. Aparte… si hasta Ehré se metió en la coproducción.

De los Ehré copyright habría que destacar… ¡TODAS! Pain Crawles in the Night, que sigue a Warrior, el single y video clip, es clásica embalada metaliana, si se permite decir, que recuerda a lo mejor de la banda, con todo lo que se ha dicho, incluyendo un coro bien pegajoso sin perder lo grueso. Un himno metaliano. Exactamente lo mismo corre para la quinta, No One Will Save You… Henning Basse, el vocalista, ¡qué pedazo de vocalista! No sé si canta por dibujar melodías con su voz o por hacer una competencia de resistencia, porque, siendo su estilo claramente el power, derrocha fuerza y cuerdas vocales como si nada, mateniendo una altísima intensidad siempre. Él es el único en la carrera de Metalium que se ha mantenido parejo -y ascendiendo- en su desempeño. Goddess of Love and Pain es otra de las del batero y termina con el tema-título, As One, donde demuestra que también varía en sus ideas y que aún mantiene su calidad.

No nos olvidemos del concepto, qué sería de un disco de Metalium sin una historia. Ahora no es la salvación del universo o de un viaje a través del tiempo para conocer a grandes personajes de la historia… sino que un recorrido entre dioses, criaturas y héroes de la mitología griega. Muy importante, ya no es el poderoso Metalian el protagonista, sino que ahora es ella, Metaliana, quien está separada de su alma gemela y que por telepatía o poderes sobrenaturales, ambos se comunican. Entonces tenemos, uno, lo de la mitología griega y, dos, los Concept Themes que relatan esta otra historia. Perseo y Medusa, Pandora, la Hidra de nueve cabezas, la diosa Atenea y Afrodita… estos personajes aparecen en un total de cinco canciones. El resto son para Metaliana.

¿Pero que pasó con el lider, Lars Ratz? Warrior, que trata de Medusa, y Athenea son sus grandes aciertos, pero ahí paramos de contar. Esto conlleva a que el fuerte se encuentre en los temas de la mitología y que los de la historia central sean más bajos. En Find Out sólo atrae la soprendente voz de la japonesa Saeko Kitamae, quien hace de la heroína, todo un descubrimiento por parte del cuarteto. Y así llegamos a los más desesperante -no hay mejor forma de explicarlo: las ¡tres! pistas que constituyen Illuminated (Opus One), cerca de doce minutos que sólo sus coros quizás logran llamar la atención. Lenta. Aburrida. Fracasó el experimento. Así se ve que Metalium sabe hacer bien sólo un tipo de música, la que también está presente en As One afortunadamente.

Echo de menos que Metalium ya no haga mid tempos como lo fueron las increíbles Dream of Doom, Pilgrimage o Inner Sight, porque esa actual ausencia, junto con la presencia de Illuminated, es la clave de por qué As One no supera a Millenium Metal o State of Triumph. Y aquello seguirá hasta que Lars Ratz despierte de su letargo. Sino, la ley del más fuerte se impondrá y Ehré saltará a ser la cabeza creativa del conjunto.

Siempre es reconfortante ver cómo un grupo enmenda su camino, y lo que está pasando con la nueva banda de Ehré… perdón, con Metalium, me pone muy contento, después de la grata sorpresa. Cuentan con una poderosísima base rítmica, con una de las mejores voces de la escena gracias al señor Basse… ¿Cómo iban a quedarse sin canciones buenas? No se podían perder y no lo van a hacer. Aunque esto haya sido casi responsabilidad de uno, As One – Chapter IV es un buen trabajo que hace confiar en una vida más larga para Metalium.

Tracklist:

1. Astral Avatar
2. Warrior
3. Pain Crawles in the Night
4. Find Out
5. No One Will Save You
6. Meaning of Light
7. Illuminated (Opus One)
8. Meaning of Light (Reprise)
9. Athena
10. Power Strikes the Earth
11. Goddess of Love and Pain
12. As One (Finale)

Después de salvar al Universo tras la llegada del nuevo milenio, los poderosos e inmisericordiosos metalians están de vuelta el 2002 con una nueva producción, el tercer episodio denominado Hero-Nation Chapter Three.

Metalium tiene la fama y peso de haber entregado dos trabajos de sobresaliente calidad en el pasado: Millennium Metal (1999) y State Of Triumph (2000). La banda tuvo un meteórico ascenso en la escena metalera y dio forma, junto con Primal Fear entre otros conjuntos, a la “Generación Painkiller”, llamada así por la notoria influencia de Judas Priest en estas nuevas agrupaciones alemanas. Metalium se tomó por asalto a Europa con su poderoso estilo, guitarras sucias, demoledora batería, impresionante sonido y ritmo del bajo por parte del cerebro del grupo, Lars Ratz, y la más increíble voz en la línea de Kiske del recién llegado al negocio, Henning Basse. Es fácil deducir que la vara había quedado muy alta.

Este tercer capítulo describe una evolución en la música de Metalium, el cambio más radical que ha experimentado hasta la fecha. Hero Nation es un juego de palabras que une hero y reincarnation para dar testimonio de qué trata la historia del álbum, la reencarnación del espíritu del Metalian –protagonista de las anteriores sagas– en seres humanos que cambiaron el orden cósmico en distintas culturas, civilizaciones, lugares y épocas, sean héroes o villanos, idolatrados u odiados. El Cid Campeador, Juana de Arco, Odiseo, Francisco Pizarro y Rasputín, los héroes nunca mueren es la moraleja.

Pero refirámonos a la música, lo controversial de Hero-Nation… Sí, en comparación con los álbumnes anteriores, las canciones son más melódicas, con coros en tonos mayores y dirigidas por ese rápido juego de doble bombo y caja característico del estilo, es decir, himnos Power Metal. Esta fórmula se repite en la mayoría de los temas del disco, con la excepción de Odin’s Spell, Accused To Be A Witch, Fate Conquered The Power y la balada donde Basse hace dúo con la soprano Carolin Fortenbacher, Infinite Love.

Pero sólo al llegar a la mitad del disco, uno se empieza a preguntar dónde quedó la potencia de antaño, qué pasó con el sonido de la batería –débil presencia del doble bombo– y adónde se fue el omnipresente bajo de Ratz. Hasta las guitarras perdieron esa suciedad y carácter en los solos. Tal fue mi impresión que revisé la carátula y el CD para cerciorarme de que en realidad estaba escuchando Metalium. Pero la impresionante voz Henning Basse, a mi juicio, uno de los mejores cantantes de Alemania, sigue tan espectacular como siempre.

Las canciones son parejas pero no se pueden comparar con los bombásticos temas llenos de adrenalina a los que nos tenían acostumbrados, ninguno de ellos. Revenge Of Tizona y Throne In The Sky se acercan, pero sólo eso. Mientras más veces escucho Hero-Nation, más echo de menos sensacionales canciones como Fight, Dream Of Doom o Inner Sight. Así, todos estos elementos hacen que nos topemos ante un disco típico de Power Metal, común y corriente, nada del otro mundo como lo son los escenarios de batalla del Metalian descritos en los primeros capítulos.

Cabe hablar de la participación de Don Airley en los teclados, músico invitado para la producción de Hero-Nation quien ha participado en bandas legendarias como Rainbow, White Snake, Black Sabbath y Ozzy nada menos.

Hay que destacar el excelente cover Heart Of The Tiger, versión arreglada con Metalium –según la historia, poderoso elíxir que da fuerza e inmortalidad al Metalian– de la composición del pianista concertista Illiad Scherony (al menos así se pronuncia, disculpen la inexactitud). Además, el bonus disc contiene una sensacional pista multimedia que incluye una reseña del álbum, referencia de los miembros de la banda y músicos invitados, discografía, wallpapers y protectores de pantalla, video en vivo del tema Fight y vínculos web, entre otras cosas. En ese mismo CD se pueden encontrar dos cortes en directo: Dream Of Doom (temazo) y Smoke On The Water.

Al final, a pesar de la notable producción, “yapas” y demases, Hero-Nation me decepcionó. El cambio, más que un avance, muestra un retroceso hacia un sonido más convencional y común. Las canciones son buenas, pero no para el potencial y talla de Metalium. Disculpen la majadería, pero con los dos capítulos anteriores, este grupo se llamaba METALIUM (nótense las mayúsculas). Ahora, con el tercero, pasan a ser Metalium, un grupo de Power Metal más. Pero recuerden… Heroes never gonna die!!