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El pasado 30 de noviembre fue lanzada la segunda parte de la trilogía «Legend of Valley Doom», proyecto del noruego Marius Danielsen, vocalista y guitarrista de la banda Darkest Sins. Mientras que la preparación de la primera parte de esta entrega tardó casi una década antes de ver la luz en 2015, la secuela y parte central de la historia fue gestada en menos de tres años. A estas alturas, el concepto de «súper banda» de Metal con múltiples músicos de renombre invitados a participar en obras épicas conceptuales no es una novedad, con marcas establecidas hace más de veinte años como los son Ayreon y Avantasia. Este concepto se ha expandido incluso fuera de los límites del metal épico, con versiones más cercanas al thrash como Metal Alliance. De todas maneras, este tipo de proyectos siempre generan grandes expectativas entre los fanáticos, quizás por simple curiosidad.

En el caso de «Legend of Valley Doom Part II«, Danielsen se aseguró de reclutar una verdadera armada no solo de vocalistas, sino que también músicos de acompañamiento, incluyendo nada más ni nada menos que quince guitarristas y seis bajistas. La lista es interminable, pero en ella destacan nombres como Michael Kiske, Tim Ripper Owens, Blaze Bayley, Olaf Hayer y Mark Boals en las voces; Bruce Kulick y Matias Kupiainen en las guitarras; y leyendas como Jari Kainulainen y Magnus Rosén en el bajo. El puesto más fijo vendría a ser el del baterista Stian Kristoffersen (Pagan’s Mind), mientras que los teclados están a cargo de Peter Danielsen (Darkest Sins) y Steve Williams (Power Quest). Dada la enorme cantidad de músicos involucrados, por momentos se hace difícil identificar quién está cantando o tocando, por lo que vamos a destacar solamente las participaciones más reconocibles.

El disco abre con King Thorgan’s Hymn, tema introductorio que comienza con una narración que resume la primera parte de la trilogía. El narrador nos cuenta como la gente de Valley Doom se reúne para honrar la memoria del Rey Thorgan, quien se enfrentó de manera valiente al Dark Lord en la batalla de Bargor-Zun, siendo derrotado. Como consecuencia de esto, los habitantes de Valley Doom se ven obligados a migrar hacia el oeste con dirección al Reino de Eunomia. Luego de esta expositiva narración, comienza una marcha fúnebre de corte medieval con Michael Kiske en la voz principal pero acompañado por otras voces solistas y un multitudinario coro. Al ser un tema de tributo al rey caído, obviamente lleva un ritmo lento y solemne, preparando la atmósfera para el primer bombazo Power Metal propiamente tal del álbum.

Nos referimos a Rise of the Dark Empire, tema de ritmo acelerado que da la patada inicial a esta nueva aventura épica llena de emoción. Se trata de un tema Power Metal tradicional, con mucho doble bombo, riffs y solos de guitarra vertiginosos a cargo de Matias Kupiainen (Stratovarius), Marius Danielsen y Sigurd Kårstad (Darkest Sins), juntos a abundantes arreglos orquestales de teclado de la mano de Peter Danielsen. En las voces destaca la excelente participación de Mark Boals (ex-Yngwie Malmsteen), Simon Byron (Sunset) y el mismísimo Marius Danielsen. La canción cumple su función como apertura de este segundo capítulo, aunque el coro se siente a ratos un tanto predecible y trillado. Quizás lo más destacable es la sección final del tema, de ritmo más lento y con un solo de guitarra inspirado y lleno de sentimiento.

La historia continúa con Gates of Eunomia, otra pieza narrativa que expone el desarrollo de la historia, en la que nuestros héroes luego de caminar por semanas se acercan a las puertas del Reino de Eunomia, la Tierra de la Esperanza. Este corto interludio cuenta con un gran trabajo de los vocalistas involucrados. Tower of Knowledge, por su parte, también comienza con una narración y a esta altura nos comenzamos a cuestionar si son necesarias tantas explicaciones para llevar la historia adelante. Además, para un tema de casi seis minutos de duración, la melodía y el ritmo son bastante repetitivos. Este tema fue lanzado como sencillo de adelanto, lo que me parece una extraña elección considerando que es una pieza expositiva que no se sostiene muy bien fuera del contexto conceptual del álbum.

Por el contrario, Visions of the Night, que fue otro de los adelantos para el cual incluso se lanzó un videoclip, retoma la potencia y velocidad que todos esperamos de una ópera Power Metal. Este tema funciona para despertarnos del letargo entre tanta narración, con doble bombo imparable y pomposos arreglos corales. Gran acierto de Danielsen. Crystal Mountainsa su vez, es uno de los cortes más largos del disco, que comienza con una especie de cantos gregorianos y se mantiene por casi siete minutos con un ritmo y una melodía bastante monótonos. Es destacable el desfile de talentos vocales y la sección intermedia de mayor velocidad, dándole un poco de dinamismo a una pieza que por momentos se alarga demasiado. Da la sensación de que Marius a veces se aferra mucho a ideas que no son tan buenas.

La situación mejora bastante con By the Dragon’s Breath, tema que progresa desde un comienzo lento y solemne en la voz de Blaze Bayley, y que luego del primer minuto despega con un grito desgarrador estilo Jørn Lande, alcanzando proporciones épicas durante su desarrollo. El coro es uno de los más pegajosos del álbum y se queda impregnado inmediatamente en la memoria del oyente. El trabajo de guitarras gemelas estilo Iron Maiden es también fabuloso. Otro de los puntos altos del disco, sin lugar a dudas. Under the Silver Moon es una balada acústica muy bien lograda, con interesantes arreglos de teclado y coros magnificentes, con una letra un poquito cursi pero que encaja perfecto en el contexto de la historia. Este tema lento nos permite tomar un pequeño respiro antes de aproximarnos al clímax del disco.

Angel of Light abre de forma dramática y desde el primer grito ya sabemos que estamos en presencia de un temazo. Michael Kiske como siempre se roba la película, el trabajo de guitarras también es notable y Stian Kristoffersen se luce tras el kit de batería. En mi opinión esta es la gema del álbum, un tema que funciona desde la primera escucha y que me trajo recuerdos de la primera vez que escuché Reach Out for the Light de Avantasia. La aventura continúa con Princess Lariana’s Forest, de nueve minutos de duración pero que en este caso están plenamente justificados por los múltiples cambios de tempo, atmósfera y melodía. El segmento central con la dulce voz de Anniken Rasmussen es uno de los momentos más conmovedores del álbum. Luego de una interesante sección acelerada, todo vuelve la calma y de a poco nos vamos preparando para el gran final.

Cerrando esta aventura, Temple of the Ancient God, otro de los sencillos de adelanto lanzado ya en octubre, es otro de los grandes aciertos del disco. Es un tema que a pesar de su larga duración no pierde intensidad ni frescura, con una sección rítmica llena de energía y un coro pegajoso que recuerda los mejores tiempos de Edu Falaschi con Angra. El segmento final nos trae nuevamente una narración que sirve como puente al último tema, We Stand Together, balada que parece sacada de un musical de colegio. El desfile de voces es interesante, y la canción cumple su propósito de dar el cierre a esta segunda parte de la trilogía de Valley Doom. Como curiosidad, las versiones en formato físico del disco traen como bonus track los temas Tower of Knowledge (CD) y Crystal Mountains (vinilo) con el legendario Vinny Appice en la batería.

En líneas generales, «Legend of Valley Doom Part II» es un álbum que no decepciona, con más momentos destacables que puntos negativos. Algunos temas se alargan innecesariamente y el exceso de narraciones por momentos detienen el flujo natural de la música. El sonido se mantiene dentro de los cánones esperados para una ópera Power Metal, quizás fallando un poco en la parte innovativa. Por otra parte, hay que reconocer la ambición de Marius Danielsen por la cantidad y la calidad de los músicos involucrados en este proyecto, bastante autogestionado. A pesar de la cantidad de invitados, la identidad de la música se mantiene intacta y consistente a lo largo del álbum. En comparación con la primera entrega, se nota una positiva evolución en cuanto a la producción, ejecución y calidad de las composiciones. Quedamos entonces atentos a la tercera parte, con la que concluye esta trilogía de Valley Doom.

Review: David Araneda

Mark Boals

Un par de días luego que Roberto Tiranti anunciara su salida de LABYRINTH, los italianos dieron a conocer quién ocupará el puesto de cantante.

La banda de Olaf Thorsen comunicó:

«Como todos saben, Roberto decidió separarse de la banda para empezar su carrera solista. A él le deseamos todo lo mejor y le agradecemos el largo camino que tuvimos juntos. Al mismo tiempo, ‘el show debe continuar’, como alguien dijo, y la buena noticia es que comenzamos a trabajar en un nuevo álbum. Esta no es la única buena noticia, no, porque estamos tremendamente emocionados y honrados en anunciar que nuestro nuevo vocalista no es otro que un artista de primera categoría y un pedazo de la historia en el mundo del Metal: nos enorgullecemos en darle la bienvenida al Señor Mark Boals (YNGWIE MALMSTEEN, RING OF FIRE, ROYAL HUNT) y no aguantamos a que todos ustedes escuchen algo de las nuevas canciones que estamos trabajando!

Atentamente, LABYRINTH«.

 

Tiranti comentó anteriormente sobre su salida:

«Nunca es fácil escribir este tipo de declaraciones públicas, pero creo que es justo ser claro y sincero con los que durante muchos años nos han entregado estima y amor.

A partir de ahora ya no soy el cantante de LABYRINTH, después de casi 18 años dejo la banda que más me ha dado en términos de satisfacción y experiencia en Italia, pero más aún en el extranjero.

Seis álbumes, un EP y un «Best of», mucha música escrita juntos con un objetivo en común, tanta vida compartida que no puede ser borrada y estar consciente de tener amigos con los que puedo contar y esperar en un futuro escribir más música juntos.

Todas las personas son útiles, nadie es indispensable y creo que también en este momento la banda será capaz de enfrentar esto con la fuerza de siempre y capacidad de reinventarse. Tuve la mejor banda que pude haber tenido para desarrollarme en este campo y estoy seguro que nunca podré formar parte de ningún otro grupo de similar estilo, sería estúpido, incoherente e injusto con LABYRINTH.

Por el momento estoy trabajando en mi primer disco solista, en el que estoy poniendo mucha energía. Además las colaboraciones con Ken HensleyWonderworld y Mangala Vallis siguen en pie. Mis prioridades obviamente están con mi proyecto solista».