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Sin lugar a dudas, España se ha ido potenciando durante estos últimos años como una fortaleza en el mundo del Metal, exportando su música en diferentes del globo terráqueo. Y una de las bandas que ha marcado tal precedente de todas maneras es Lords Of Black, llegando a tocar incluso en la edición de 2017 del festival Wacken Open Air.

Esta vez la banda presenta su reciente placa “Alchemy of Souls, Part I”, que será lanzada por medio de Frontiers Music SRL el 6 de noviembre y que cuenta con una nueva formación comandada por Tony Hernando en la guitarra, Dani Criado en el bajo, Johan Núñez en la batería y, por supuesto, el chileno Ronnie Romero en las voces.

El disco abre con Dying to Live Again, primer single lanzado por la agrupación y que comienza con un enérgico riff, el cual proporciona el puntapié inicial para un potente ensamble cargado de fuerza, disipándose en el estribillo de la canción junto a la potente voz de Romero, continuando así con un matizado interludio sucedido por el coro hasta llegar a su fin. Un tema sencillo, pero marcado por su intensidad.

Into the Black es una canción un tanto más directa y con un ritmo estable de principio a fin, haciendo énfasis en los matices de la voz y guitarra para proporcionar una cuota de dinámica a un tema cargado de sensaciones.

No se deja nada a la imaginación con el inicio de Deliverance Lost, con una poderosa entrada dirigida por el doble pedal y que cambia drásticamente con los armoniosos acordes de la guitarra, que da el pase a la voz y suministrando una grata atmósfera que se mantiene a lo largo de la canción cuando el ensamble entra en escena. Sin lugar a dudas, una interesante canción y uno de los puntos altos del álbum.

Sacrifice es otro tema que posee un ritmo estable, sin embargo, la sonoridad prima en la canción, y se puede escuchar con un novedoso inicio comandado por los riffs del bajo que proporcionan una cuota de misterio a la canción que avanza con mucha energía hasta el final. Sutil tema que, pese a no tener grandes matices, logra cautivar al oyente.

La misma línea del tema anterior encontramos a Brightest Star, en donde los acordes y los arpegios suministran una cuota de misterio a la canción y que posteriormente se entremezclan con el ensamble, arrastrando el ritmo hasta su fin. Sobrio tema, sin grandes emociones.

La efusividad sube con Closer to Your Fall, donde los energizantes riffs del ensamble junto a la voz alcanzan la cima en el coro, que posteriormente es sellado por la guitarra, con un electrizante solo cargado de emoción. Interesante canción cargada de entusiasmo y que tal vez es otro de los puntos altos del disco.

En lo siguiente, Shadows Kill Twice, su emotivo comienzo por un instante nos hace pensar que se está en presencia de una balada. Sin embargo, todo cambia cuando el ensamble entra y los riffs comienzan a sonar de una manera enigmática, haciendo de este un efusivo tema y con muchos matices desde el inicio.

Disease in Disguise también va por la senda que viene gestando el disco hasta ahora, con pomposos ritmos que varían un poco cuando entra en escena el solo de guitarra. Otro tema que quizás pase sin pena ni gloria.

En Tides of Blood encontramos sonidos más cercanos al Hard Rock, en donde las guitarras y riffs pesados son el principal elemento en conjunto de una voz rebelde que proporciona toda la potencia necesaria.

Ya acercándonos al final, nos encontramos con el tema más extenso del disco, con un poco más de diez minutos de duración. Alchemy of Souls está marcado por un inicio dirigido por una sutil guitarra clásica, que es el punto de partida para que el ensamble entre con potencia, de manera que la voz pueda tomar el control de la situación hasta el solo de guitarra, que pone toda la magia y entusiasmo al interludio, continuando así con la canción hasta el final. Gran tema y muy matizado, que sorprende al oyente con sus potentes riffs.

El final llega con You Came to Me, versionada en piano, que pone todo el dramatismo y emoción con la notable interpretación de Ronnie, explayándose de manera magistral junto a la orquestación y el piano. Sólido final con una grata atmósfera de nostalgia.

A modo de conclusión, se podría decir que este nuevo disco de la banda sigue en parte la senda de “Icons of the New Days” (2018), con elementos más progresivos y pesados, sin dejar por supuesto de lado las voces melódicas y los electrizantes solos de guitarra, que cumplen un papel fundamental desde un inicio del álbum. Quizás, de todas formas, “Alchemy of Souls, Pt. I” sea un disco que apela más a la potencia y fuerza de la banda, y que deja un poco de lado la característica efusividad que describen sus dos primeras placas, suministrando al oyente una cuota de energía a medida que avanzan las canciones.

Por: Samuel Lorca