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Judas Priest

En una reciente entrevista radial a los miembros de JUDAS PRIEST, el vocalista Rob Halford fue consultado por el futuro de la banda:

«Bueno, queremos mantener el impulso. Para ciertos grupos, esa es la manera en que funciona el negocio entero de estar en una banda y hacer música. Nosotros estuvimos de gira durante casi dos años tocando espectáculos en muchos países y viajando miles de kilómetros. Y ves que generalmente cuando haces eso, luego te tomas un tiempo para descomprimir y pensar sobre todas las cosas maravillosas que experimentaste. Luego de tomas un poco más de tiempo y de ahí vuelves a salir de gira otra vez. Tengo que decirte que este ha sido el mejor momento para JUDAS PRIEST. Estamos pasándolo increíble y queremos que siga la fiesta del metal y qué mejor manera de hacerlo que hacer algunas nuevas canciones de metal» contestó Halford.

Downing

El ex-guitarrista de JUDAS PRIEST K.K. Downing fue consultado por Blastecho sobre si volvería con la legendaria agrupación británica en caso de que los indujeran en el Rock & Roll Hall Of Fame.

«Estaría bien hacer algo como eso, pero sobre volver oficialmente a JUDAS PRIEST ellos ya tienen a Richie ahí. MAIDEN tiene tres guitarristas pero no veo que haya espacio para un guitarrista extra en PRIEST. PRIEST siempre ha sido una banda de dos guitarristas así que no veo como eso podría funcionar. Hay que ver que pasa»

Sin embargo, Downing dijo que si o si volvería si se armará un tour entre BLACK SABBATH, IRON MAIDEN y JUDAS PRIEST:

«Sería algo de lo que me encantaría ser parte. Solo porque me gustaría ver el más grande tour de heavy metal que nunca se ha hecho. Pero nunca va a suceder. Desgraciadamente, este capítulo de la historia no estará aquí para siempre, lo que realmente es triste» comentó el guitarrista.

 

Judas Priest

JUDAS PRIEST lanzará próximamente un nuevo CD/DVD/BluRay titulado «Battle Cry» el que muestra la presentación de la legendaria banda inglesa en «Wacken Open Air» en Agosto del año pasado. Como adelanto, JUDAS PRIEST lanzó el video de «Breaking The Law» en vivo el que se puede ver a continuación:

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 Judas Priest

Los históricos británicos de JUDAS PRIEST lanzarán el 25 de Marzo un registro de su gira promocional de «Redeemer Of Souls». El trabajo se llamará «Battle Cry» y será lanzado en formatos CD, DVD y Blu-Ray vía Epic Records.

El CD de audio recoge la presentación de la banda el 1 de Agosto de 2015 en el Wacken Open Air. El DVD y Blu-Ray contienen la misma presentación pero extendida, y se le agregan tres temas bonus recogidos de la presentación del 10 de Diciembre de 2015 en el The Ergo Arena, en la ciudad de Gdansk, Polonia.

Pueden ver un teaser y el artwork a continuación:

 

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El tracklist del CD de «Battle Cry» es el siguiente:

01. (Intro) Battle Cry
02. Dragonaut
03. Metal Gods
04. Devil’s Child
05. Victim Of Changes
06. Halls Of Valhalla
07. Redeemer Of Souls
08. Beyond The Realms Of Death
09. Jawbreaker
10. Breaking The Law
11. Hell Bent For Leather
12. The Hellion
13. Electric Eye
14. You’ve Got Another Thing Coming
15. Painkiller

A su vez, el tracklist del DVD/BluRay es el siguiente:

01. (Intro) Battle Cry
02. Dragonaut
03. Metal Gods
04. Devil’s Child
05. Victim Of Changes
06. Halls Of Valhalla
07. Turbo Lover
08. Redeemer Of Souls
09. Beyond The Realms of Death
10. Jawbreaker
11. Breaking the Law
12. Hell Bent For Leather
13. The Hellion
14. Electric Eye
15. You’ve Got Another Thing Coming
16. Painkiller
17. Living After Midnight

Bonus tracks grabados en The Ergo Arena, Gdansk, Polonia:

18. Screaming For Vengeance
19. The Rage
20. Desert Plains

 

 

 

rob halford

El vocalista de JUDAS PRIEST Rob Halford fue entrevistado por TorontoSun.com de Canadá y se le consultó como el hecho de haber tenido problemas de salud, así como los tuvieron Tony Iommi, Lemmy Kilmister y Bruce Dickinson, hace cambiar la perspectiva de lo que viene:

«La determinación se vuelve aún más fuerte cuando te enfrentas a esos desafíos. Los he visto cara a cara, pero al igual que cualquier dificultad en cualquier ámbito de la vida, simplemente tienes que lidiar con ella para poder seguir adelante. Y, honestamente, sólo pensamos en cosas como esta cuando los amigos te hacen estas preguntas, nunca realmente estamos pensando en eso. Sólo somos un grupo de gente que se sube a la van y que van al próximo concierto a tocar. Van a tener que arrastrarme para bajarme del escenario. La jubilación no está en mi vocabulario» contestó el legendario vocalista.

Ritchie Faulkner

Ritchie Faulkner, guitarrista de JUDAS PRIEST, fue entrevistado recientemente y le preguntaron acerca donde están los fans más extremos a lo que respondió que los fans sudamericanos lo son.

«No puedo nombrar un país en particular. Es complejo porque cada país, o cada ciudad, tiene su propia vibra, tú sabes, cada persona tiene su manera de expresar la pasión por el metal. Pero definitivamente allá en Sudamérica son los más extremos. De nuevo, todos aman la banda, aman el metal, pero en algunos lugares, tienen otras maneras de expresarlo, y allá en Sudamérica son definitivamente los más extremos»

Actualmente JUDAS PRIEST se encuentra girando por varios festivales europeos y esperan que después de estos entren en proceso de componer un nuevo disco.

 

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El heavy metal se vistió de leyenda. Así de simple. Es complejo y ha sucedido muy pocas veces que las tres bandas que se hayan subido al imponente escenario del Movistar Arena sean en lo suyo, leyendas. La historia de Judas Priest y de Motörhead habla por sí solas. Son años de trayectoria y de vigencia. Son la esencia del rock and roll y el heavy metal. Sin adornos, sin show, sin parafernalia, al hueso, como debe ser y concebirse este estilo de música. Y qué hablar de Inquisicion. Los santiaguinos son precursores del estilo en la escena nacional. Tres bandas legendarias y plenamente vigentes.

La velada partió a las exactas 18:50 horas con los capitalinos de Inquisicion. Los liderados por Paulo Domic y Manolo Schaffler venían precedidos de excelentes críticas de su disco  «Codex Gigas» y, ya habiéndolos visto varias veces tanto solos como de banda soporte de agrupaciones internacionales, teníamos claro que es un plato probado y de calidad y así lo refrendaron en el Movistar Arena. Con repertorio íntegramente basado en su disco 2014, Inquisicion logró prender a las ya casi dos mil personas que a esa hora “madrugaron” en el recinto del Parque O’Higgins. Quizás el único manchón en la presentación de los nacionales fue de la mano del sonido. Fuerte hasta la saturación, fue punto en contra sobre todo para quienes no conocían sus temas y entendían bien poco de lo que sonaba. Pero eso  no melló la energía de una banda que con Paulo Domic ha encontrado un cantante de calidad y que puede pararse frente a frente con cualquiera, en cualquier escenario.

Desde su inicio con la instrumental Inclusus, hasta su cierre con la potente The Valley of St. Mark, el cuarteto capitalino en sus cuarenta minutos de presentación, se mostró con una gran fuerza y potencia, teniendo súper en claro que eran parte importante de un momento único. Como dije, el sonido no fue obstáculo para presentar un show a la altura de las circunstancias. Bien por los nacionales, siempre la música local es un aporte para cualquier show extranjero que quiera pisar Chile.

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Setlist de Inquisicion:

01. Inclusus
02. Keeper of the Light
03. Living Sin
04. Call of the Gypsy
05. The Codex
06. In Grace
07. City of Pain
08. Save my Soul
09. The Valley of St. Mark

Lo de Motörhead es no sólo imponente, es emocionante. Partamos de la base de que es sólo un trío y llenan el escenario como si fuese una sonora. Siempre de la mano de un Lemmy Kilmister que es incombustible. Tiene casi setenta años, sí señores, SETENTA AÑOS y sigue dando cátedras de cómo hacer rock and roll en serio, sin parafernalia, sin fuegos artificiales, sin challas. Lo suyo es una declaración de principios, es un decir desde el primer momento «somos Motörhead y venimos a tocar rock and roll«. Sin concesiones, sin pausas. Con un par de escuderos de lujo como son Mikkey DeePhil Campbell, desde los primeros acordes de Shoot you in the Back, a las exactas 20:00 horas, se ve una banda sólida, comprometida y un sonido realmente espectacular. Suena fuerte, muy fuerte, pero se entiende cada nota, cada acorde.

Con Damage Case, las ya cerca de siete mil personas que seguían llegando al recinto enclavado en el Parque O’Higgins, sabían que estaban en frente de verdaderas leyendas vivientes. Es impresionante cómo los temas del trío suenan incluso mejor que sus versiones en estudio, con más potencia, con mucha más fuerza.

Stay Clean, deja patente una de las características más sobresaliente del momento del trío inglés: el impresionante nivel de Dee. A pesar de la simpleza de los temas, el baterista, de pequeño paso por Helloween, y un poco menos por King Diamond, le imprime un poder excelso a la agrupación inglesa.

El show continuaba prendido. Al son de Metropolis, una bengala de las varias que salieron a colación a lo largo de la noche, la banda seguía en un nivel altísimo. Además con gran comunicación con la gente, no sólo por parte de Lemmy, que a veces terminaba cada tema y paraba para tomar aire y le dejaba la palabra a Campbell, quien se lució tras Over the Top machacando sus seis cuerdas. Pueden ser temas simples, un sencillo y poderoso rock and roll, pero como señalamos anteriormente, los escuderos de Lemmy son talentosísimos.

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De nuevo el recuerdo a su disco de 1980 con la gran The Chase is Better Than the Catch, para continuar con Rock It del «Another Perfect Day” del ’83 y proseguir con dos repasos a lo que es su último disco, “Aftershock”: Do You Believe y la sentida Lost Woman Blues. Y me quiero detener en la vigencia de una banda cuyo líder roza las siete décadas. Impresiona cómo los nuevos temas mantienen la onda y la esencia de antaño, sin caer ni en la autocopia ni en el escribir con calco. En eso tanto Motörhead como Judas Priest dieron clase.

Con Doctor Rock vimos la potencia de un Dee sobrehumano. Normalmente los solos, sobre todo los de batería son un momento de relleno en los shows, pero en este caso era no sólo el momento para que Lemmy tomara aire (y Whisky imaginamos) para el sprint final, sino que además para mostrar en propiedad el poder tras los tarros. La cara de la gente ante tal nivel era no sólo de impresión, sino que casi de incredulidad. Un monstruo.

Como dijimos, el show ya llegaba al final. Lemmy que habla de que esta canción “se trata de política” y ante el abucheo lógico del público (acá no es un país en que esa actividad sea demasiado popular), nos dejó caer Just ‘cos you got the Power. Es impecable cómo se mantiene Lemmy, a pesar de los años, del carrete, de los excesos. Su voz no se encuentra tan malgastada y logra hacer llevadero un show de más de una hora. Crack.

Going to Brazil fue el preludio para el clásico que muchos estaban esperando. El riff inicial de Ace of Spades es inconfundible y a pesar de que la versión es más rockandrollera y algo menos “metalera” que su versión original, la gente la disfrutó a mil. Nuevamente las bengalas en el centro de la cancha encendieron el Arena. Gran momento.

Overkill, como ya es tradición, es la encargada para cerrar un show lleno de nostalgia, lleno de poder, lleno de pelotas y en donde el rock and roll fue el arma principal para mostrarnos que tres tipos entrados en edad pueden mantenerse vigente sólo con buena música y buenas canciones. Un lujo. Y quedaba mucho aún.

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Setlist de Motörhead:

01. Shoot You in the Back
02. Damage Case
03. Stay Clean
04. Metropolis
05. Over the Top
06. Solo de guitarra de Phil Campbell
07. The Chase Is Better Than the Catch
08. Rock It
09. Do You Believe
10. Lost Woman Blues
11. Doctor Rock
12. Just ‘Cos You Got the Power
13. Going to Brazil
14. Ace of Spades
15. Overkill

Poco fue el rato que pasó la verdad, o se hizo muy poco. El potente show de Motörhead dejó con poca respiración a los ya más de doce o trece mil personas que repletaban el Arena Santiago. Desde Slayer no veía un show con tanta gente. Pero el nivel del espectáculo merecía un marco así de gente. En eso estábamos cuando se apagan las luces y el son de War Pigs de la otra leyenda, Black Sabbath, daba el vamos a uno de los conciertos más legendarios y mejor logrados que ha pasado por nuestro país. Judas Priest debe ser junto a Black Sabbath una de las bandas que ha dejado un mayor legado en la historia musical. Quizás más que otros próceres, los ingleses han dejado una estela de bandas que han nacido a su alero. Casi cuarenta años de trayectoria no son en vano y sin mostrar una pizca de decadencia, los comandados por el IMPRESIONANTE Rob Halford, se mantienen completamente vigentes.

Es que podrán decir que están viejos (que lo están), pero acabados no están. A diferencia de otros que vienen a vender shows y glorias pasadas, sin mantener la calidad musical, que es lo que uno va a ver realmente al momento de asistir a un show en vivo, la prolijidad interpretativa en Judas Priest está intacta. Desde los primeros acordes de Dragonaut de su «Redeemer of Souls«, disco que tiene sólo meses y que suena potentísima, la banda demostró que los cuarenta años no hacen mella y que sólo los hace crecer.

Los dioses del metal tienen su himno y Metal Gods suena potente, única, cantada al unísono por los quince mil presentes. Con un Halford que es uno de los tres mejores frontman y cantantes de la historia y que está en el mismo nivel que lo hizo la leyenda que es. Con un dominio de su garganta que ya quisieran muchos que dicen que cantan. Es claro que los años no pasan en vano y, a pesar de seguir manteniendo su voz potente, con unos agudos irrepetibles, le imprimió teatralidad y carácter.

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El disco “Screaming For Vengeance” y el rock and roll se hicieron presente en una noche inolvidable. Devil’s Child, que cierra la placa de 1982, sonó con mucha onda, en un Movistar Arena que estaba de fiesta. Fiesta que dio paso a la melancolía de una Victim of Changes que fue emocionante, con un trabajo de Richie Faulkner que cada vez se ha compenetrado más en su rol de ser el “gemelo” en las guitarras de Glenn Tipton. Cuestionado en un principio, se ha ganado el lugar que merece como el tremendo músico que es. Además que él debe ser el que más interactúa y desafía al público. Un gran elemento en la sincronía de la banda.

La más potente de su disco 2014, Halls of Valhalla remeció el Arena. Es de esos temas que esperamos se queden el tiempo que queda en el repertorio en vivo de los ingleses. Claro está que de haber sido compuesta hace 20 años sería un clásico indiscutido y demuestra la vigencia compositiva de Judas Priest. Una joya que refrenda que los años le han hecho bien a los británicos. Temazo y en vivo lo es más.

El goce se hizo presente con las disfrutables Love Bites y la monumental Turbo Lover, que además mostraron el agregado visual de un show que musicalmente fue monstruoso. Las pantallas siempre estuvieron  atentas a los temas, por ejemplo en Love Bites apareció una película de terror antigua, con zombies incluidos o las carátulas de los discos, etc. Muy bien ocupados los recursos. Entre ambos clásicos del rock and roll sonó una March of the Damned que a mí parecer fue la única que estuvo algo de más en el set. Sin ser un mal tema, creo que hay mejores en su última placa, por ejemplo, Battle Cry. Sin ir más lejos, Redeemer of Souls fue súper bien recibida por un público que estaba entregado.

Las revoluciones bajan un poco con una Beyond the Realms of Death soberbia, actuada de manera magistral por un Rob Halford en estado de gracia. Realmente el dominio de escena del Metal God es único, junto a Bruce Dickinson son los grandes frontmen que van quedando y si se resisten a dar el paso al costado es lisa y llanamente porque siguen en un nivel superior a cualquiera y porque no han salido más. Así de simple. Cuando hablamos de leyendas, es imposible dar paso a las “nuevas generaciones”.

En los shows siempre hay “un tema” especial que uno quiere escuchar, que no está en todas las giras y no es el típico clásico infaltable. Para mí ese tema es Jawbreaker. El himno del “Defenders of the Faith” tuvo nuevamente en Robert John Arthur Halford un intérprete de lujo y a pesar de que sonó un poco más lenta que su versión original, fue de esos momentos que justifican que muchos hayan quedado «encalillados» por ver a la banda. Tremendo.

Increíblemente y casi sin que nos diéramos cuenta, había pasado casi una hora y media de show y era momento de EL clásico de la banda. Breaking the Law no necesita presentación, no necesita comentario, no necesita nada más que su nombre propio. Podrá sonar en las radios, podrá ser escuchada una y mil veces, pero la gente la canta hasta perder la voz y con lágrimas en los ojos. Así de simple.

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Y estábamos llegando casi al final del show, con otra marca registrada de los ingleses. Halford que entra en su Harley Davidson (desde mi lugar se veía verde), enfundado en cuero, con esa imagen tan típica de los ochenta, para interpretar la clásica Hell Bent For Leather y despedir la primera parte de un show que se hizo muy, pero muy corto.

No se hizo esperar demasiado Judas Priest. Cuando comienza The Hellion las quince mil personas saben lo que venía detrás. La monumental Electric Eye muestra a una banda en plenitud, a un Faulkner pletórico, a un Tipton siempre presente, a un Hill como siempre ensimismado, a una BANDA de heavy metal, como debe ser.

Y a un Rob Halford que no me voy a cansar de repetir que es de otro planeta. Y que el pasado martes cuajó el mejor show de todos los que ha tenido en nuestro país. Incluso superando a su debut en solitario como escudero de Iron Maiden y lo demostró dando literalmente clases de canto a las más de quince mil personas. Sí, como lo leen, clases de canto. Rob cantaba y el público repetía. Un crack. Entre eso y You’ve Got Another Thing Comin’ pasaron segundos y nuevamente el Movistar se vistió de fiesta.

Pero faltaba más. La banda se retira del escenario y Scott Travis, tras los tarros nos dice “tocaremos una más, cuál quieren???” La voz fue una sola y Painkiller hizo temblar el recinto del Parque O’Higgins. Un tema (y un disco) que si bien son del 90, marca un antes y un después no sólo en la carrera de los ingleses, sino que del estilo en sí. Muchas de las nuevas bandas de heavy metal nacieron tras los sonidos de este disco que es imprescindible en la historia del rock. Ahora sí llegaba el final, nuevamente de fiesta con una Living After Midnight que hizo cantar (y bailar) a todo el respetable. Un final de lujo para una noche de lujo.

Lo que pasó el martes pasado fue una cátedra, uno de los mejores recitales de todos los tiempos que ha pasado por nuestro país. Por el lugar, por la cantidad de gente, por el show y sobre todo por la música. Esa música que a muchos nos sigue desde hace décadas y que fue capaz de unir generaciones por más de cuatro horas. Una música de la que hay que estar agradecido, unas bandas a las que hay que agradecerles por tanto, por continuar entregándonos momentos inolvidables. Porque Inquisicion, Motörhead y Judas Priest fueron parte de una velada histórica. Porque todo lo que pasó el martes se puede definir en dos palabras… HEAVY METAL.

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Setlist de Judas Priest:

01. Dragonaut
02. Metal Gods
03. Devil’s Child
04. Victim of Changes
05. Halls of Valhalla
06. Love Bites
07. March of the Damned
08. Turbo Lover
09. Redeemer of Souls
10. Beyond the Realms of Death
11. Jawbreaker
12. Breaking the Law
13. Hell Bent For Leather
14. The Hellion / Electric Eye
15. You’ve Got Another Thing Comin’
16. Painkiller
17. Living After Midnight

REVISA AQUÍ LA GALERÍA DE FOTOS DEL CONCIERTO

Dos de los más grandes referentes del Heavy Metal repletaron el Movistar Arena el pasado 5 de mayo, en una noche que incluyó a uno de los máximos exponentes del género en nuestro país: Inquisicion. Revisa las imágenes de este espectacular concierto a continuación.

Fotos: Roberto Llanos

 

Los ganadores de entradas al concierto de este martes son:

  • Gabriel Cáceres
  • Ana Bustos

¡Felicidades! ambos fueron contactados por mail.

JUDAS PRIEST y MOTÖRHEAD ya están en Chile para el show de este martes donde se espera lleno total en Movistar Arena. Las puertas del recinto se abrirán a las 18 hrs., tanto acceso norte como sur, con cuatro puertas cada uno.

INQUISICION saldrá al escenario a las 18.50 hrs, mientras que el concierto de MOTÖRHEAD arrancará a las 20.00 hrs. Cierra la noche JUDAS PRIEST. Los estacionamientos estarán disponibles desde las 16 hrs. Los accesos son por Avenida Tupper y Avenida Viel (caletera de la autopista). Las boleterías estarán operativas desde las 14 hrs. y todos los servicios del Movistar Arena estarán habilitados desde la apertura de puertas (18 hrs).

RECOMENDACIONES SEGURIDAD

  • Se recomienda que los niños usen tapones de oído.
  • Existe un servicio de apoyo para personas discapacitados  que requieran asistencia en el stand de informaciones del acceso norte de Movistar Arena.
  • Se prohibirá el ingreso de personas en estado de ebriedad.
  • Se realizará control y registro antes de ingresar al recinto y el retiro de elementos prohibidos, como botellas, envases plásticos, frutas, además de elementos metálicos y/o  contundentes, punteros láser, animales (excepto perros guías).
  • Se prohíbe ingresar cámaras de video, fotografía y audio profesional y bastones selfies.
  • Para el evento se dispondrá de más de 100 guardias y refuerzo policial.

RECOMENDACIONES SEGURIDAD

La disponibilidad de tickets y precios son:

Cancha: AGOTADA
Platea Baja Numerada: Preventa AGOTADA / Normal $49.000
Platea Alta: Preventa AGOTADA / Normal $36.000

Las entradas se venden por sistema Puntoticket en www.puntoticket.com y puntos habilitados en Ripley y Cinemark. Venta sin cargo en tienda The Knife (Eurocentro) pagando con dinero en efectivo.

Las leyendas del Heavy Metal se juntar para ofrecer un espectacular concierto el próximo 5 de mayo en el Movistar Arena. JUDAS PRIEST volverá a Santiago con más reciente trabajo bajo el brazo, «Redeemer of Souls» (2014). MOTÖRHEAD hará lo propio con «Afershock» (2013). La banda de Rob Halford tocó por última vez en Chile el 20 de septiembre del 2011, mientras que el grupo de Lemmy Kilmister el 9 de abril del mismo año en el Teatro Caupolicán. Los chilenos INQUISICION, que promocionan actualmente su último disco Codex Gigas, serán los encargados de abrir el show.

Judas Priest + Motörhead en Chile | 5 de mayo 2015 | Movistar Arena

El pasado 25 y 26 de abril estuvimos en el Monsters of Rock de Sao Paulo para ver a Primal Fear, Motörhead, Judas Priest en ambos días, Ozzy Osbourne, Yngwie Malmsteen, Unisonic, Accept, Manowar y Kiss, congregando a 40 mil personas por día.

Puedes ver el cartel de ensueño de este festival, además del ambiente que se vivió en la Arena Anhembi de Brasil, en estas imágenes.

Día 1 – Fotos: Guille Salazar

 

Día 2 – Fotos: Guille Salazar

 

¡PowerMetal.cl te invita al espectacular concierto que reunirá a JUDAS PRIEST y MOTÖRHEAD este martes 5 de mayo en Movistar Arena!

Para participar, escríbenos aquí cuál es la canción de JUDAS PRIEST y MOTÖRHEAD que más quieres escuchar en vivo este martes. Luego de esto, envíanos un mail a concurso@powermetal.cl con tu nombre completo, RUT y el nick con el que posteaste.

Sorteo: Lunes 4 de mayo, 13:30hrs.
Ubicación de la entrada: Platea Alta

¡Suerte!

Judas Priest + Motörhead en Chile | 5 de mayo 2015 | Movistar Arena

Inquisicion

Los chilenos, que promocionan actualmente su último disco Codex Gigas, fueron los elegidos para abrir el concierto de JUDAS PRIEST junto a MOTÖRHEAD para el próximo 5 de mayo. Para el concierto quedan menos de 3 mil entradas, lo que pronostica un lleno total en Movistar Arena.

La disponibilidad de tickets y precios son:

Cancha: AGOTADA
Platea Baja Numerada: Preventa AGOTADA / Normal $49.000
Platea Alta: Preventa AGOTADA / Normal $36.000

Las entradas se venden por sistema Puntoticket en www.puntoticket.com y puntos habilitados en Ripley y Cinemark. Venta sin cargo en tienda The Knife (Eurocentro) pagando con dinero en efectivo.

Las leyendas del Heavy Metal se juntar para ofrecer un espectacular concierto el próximo 5 de mayo en el Movistar Arena. JUDAS PRIEST volverá a Santiago con más reciente trabajo bajo el brazo, «Redeemer of Souls» (2014). MOTÖRHEAD hará lo propio con «Afershock» (2013). La banda de Rob Halford tocó por última vez en Chile el 20 de septiembre del 2011, mientras que el grupo de Lemmy Kilmister el 9 de abril del mismo año en el Teatro Caupolicán.

Judas Priest + Motörhead en Chile | 5 de mayo 2015 | Movistar Arena

Judas Priest + Motörhead en Chile

Las leyendas del Heavy Metal se juntar para ofrecer un espectacular concierto el próximo 5 de mayo en el Movistar Arena. JUDAS PRIEST volverá a Santiago con más reciente trabajo bajo el brazo, «Redeemer of Souls» (2014). MOTÖRHEAD hará lo propio con «Afershock» (2013). La banda de Rob Halford tocó por última vez en Chile el 20 de septiembre del 2011, mientras que el grupo de Lemmy Kilmister el 9 de abril del mismo año en el Teatro Caupolicán.

El concierto del 5 de mayo sigue agotando entradas, que en detalle, queda con las siguientes ubicaciones:

Cancha: AGOTADA
Platea Baja Numerada: Preventa AGOTADA / Normal $49.000
Platea Alta: Preventa AGOTADA / Normal $36.000

Las entradas se venden por sistema Puntoticket en www.puntoticket.com y puntos habilitados en Ripley y Cinemark. Venta sin cargo en tienda The Knife (Eurocentro) pagando con dinero en efectivo.

 

Judas Priest + Motörhead en Chile

Las leyendas del Heavy Metal se juntar para ofrecer un espectacular concierto el próximo 5 de mayo en el Movistar Arena. A la fecha quedan sólo 500 entradas para llegar al 50% de las entradas disponibles en preventa de este magnífico concierto.

JUDAS PRIEST volverá a Santiago con más reciente trabajo bajo el brazo, «Redeemer of Souls» (2014). MOTÖRHEAD hará lo propio con «Afershock» (2013). La banda de Rob Halford tocó por última vez en Chile el 20 de septiembre del 2011, mientras que el grupo de Lemmy Kilmister el 9 de abril del mismo año en el Teatro Caupolicán.

Las entradas estarán disponibles desde el viernes 9 de enero por sistema Puntoticket en www.puntoticket.com y puntos habilitados en Ripley y Cinemark. Venta sin cargo en tienda The Knife (Eurocentro) pagando con dinero en efectivo.

Los precios son:

Cancha: Preventa $29.000 / Normal: $36.000
Platea Baja Numerada: Preventa $42.000 / Normal $49.000
Platea Alta: Preventa $29.000 / Normal $36.000

Venta sin cargo solo para sector cancha en tienda The Knife (Eurocentro) pagando con dinero en efectivo.
*La preventa es válida para el 50% de la capacidad de cada ubicación del Movistar Arena.

Judas Priest + Motörhead en Chile

Las leyendas del Heavy Metal se juntar para ofrecer un espectacular concierto el próximo 5 de mayo en el Movistar Arena.

JUDAS PRIEST volverá a Santiago con más reciente trabajo bajo el brazo, «Redeemer of Souls» (2014). MOTÖRHEAD hará lo propio con «Afershock» (2013). La banda de Rob Halford tocó por última vez en Chile el 20 de septiembre del 2011, mientras que el grupo de Lemmy Kilmister el 9 de abril del mismo año en el Teatro Caupolicán.

Las entradas estarán disponibles desde el viernes 9 de enero por sistema Puntoticket en www.puntoticket.com y puntos habilitados en Ripley y Cinemark. Venta sin cargo en tienda The Knife (Eurocentro) pagando con dinero en efectivo.

Los precios son:

Cancha: Preventa $29.000 / Normal: $36.000
Platea Baja Numerada: Preventa $42.000 / Normal $49.000
Platea Alta: Preventa $29.000 / Normal $36.000

Venta sin cargo solo para sector cancha en tienda The Knife (Eurocentro) pagando con dinero en efectivo.
*La preventa es válida para el 50% de la capacidad de cada ubicación del Movistar Arena.

 

Ante la polémica generada tras los dichos de Gene Simmons, líder de KISS, que manifestó que el rock había muerto, y no por edad, sino por la gente y la piratería, Rob Halford pronunció su opinión sobre el particular.

El Metal God, en entrevista con el programa radial «One on One», conducido por el periodista canadiense Mitch Lafon, señala: «No, he escuchado esa frase en varias ocasiones durante las décadas en que he estado en el Metal. No creo que sea así. Creo que (el Rock) está en una increíble forma actualmente. Nunca ha estado más fuerte. Creo que estamos constantemente rodeados de nuevos talentos, y del entusiasmo que surge de nuevas bandas de todos los tipos, que mantienen al rock vivo y fuerte, y creo que siempre será de esa forma. Así que, para mí, cuando reviso los sitios de metal a diario -reviso cerca de una docena de sitios de Metal de distintos lugares del mundo- veo la fuerza y el poder que hay, y es tremendamente emocionante. Es un mundo diferente ahora, seguro, en términos de la forma en que trabaja la industria. Hay una totalmente nueva perspectiva comparado a cómo eran las cosas hace veinte años, con la llegada de Internet, que creó una gran cantidad de… cambio de perspectiva. Ha afectado a todos de gran forma. Entonces, lo que quiero decir es que el rock no está muerto. Está vivo, floreciente y emocionante«, culminó el cantante de JUDAS PRIEST.

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En el mundo del metal son muchos los trabajos que han marcado la historia del género.  Algunos porque rompieron esquemas en la época en que fueron publicados. Otros simplemente por su calidad innata. Pero son pocos los que han logrado redefinir un estilo en el que parecía que ya todo estaba dicho y esto sin siquiera verse afectados por otros tipos de música de “moda”, ni experimentaciones en base a recoger influencias de otras ramas musicales. Si nos ceñimos estrictamente al Heavy Metal, el mérito es aún mayor cuando se trata de una banda fundamental en la génesis del mismo género y que sin ser antojadizos, se da el lujo de cosechar todo lo que había sembrado en los setenta y ochenta, reprocesarlo y entregarnos un producto renovado, pero que no pierde su pureza, sin permitirse aleaciones extrañas, Acero Británico de primer grado.

Corría el año ’90 y el heavy metal estaba un tanto alicaído. Había sido dejado a un lado para dar paso a otras “mutaciones musicales” que se abrían camino. El death metal ya pisaba fuerte y el incipiente black metal (tal cual como lo conocemos hoy en día) cada vez lograba más y más adeptos. A demás de esto, otro gran estandarte del género parecía perder el rumbo, recordemos que ese mismo año Iron Maiden lanzó el pobre No Prayer For The Dying y en general de las producciones de Heavy Metal en esos años, no son muchas las que lograron alguna connotación de importancia.

Pero mientras todo esto sucedía, Tipton, Downing, Halford, Hill y el recientemente incorporado Travis, confabulaban todas sus dotes musicales para configurar uno de los discos más importantes en la historia del Heavy Metal: el magnífico, Painkiller.

Tal cual dije al comienzo y sin temor a equivocarme, Painkiller redefinió el concepto de Heavy Metal y porque no decirlo, el sonido de este. Fue el protagonista de un cambio que ya se vislumbraba con el extrañamente poco reconocido tema Ram It Down. Se afilaron un poco más las guitarras y dieron mayor énfasis a la batería. Como producto de este lanzamiento, una nueva hornada de bandas que ya comenzaban sus andanzas, vió en Painkiller todo lo que el heavy metal había perdido y que los estilos más extremos no entregaban. Asímismo, sacó a los mismos Priest del letargo al cual se habían sumido con Turbo y Ram It Down, dos trabajos que apuntaron al lado más comercial del metal.  El heavy metal volvía a estar en la primera plana.

Con himnos de la talla de Hell Patrol, Metal Meltdown, All Guns Blazing, A Touch of Evil, Between The Hammer & The Anvil o el mísmisimo Painkiller, Judas Priest daba el puntapié inicial para una nueva etapa en la historia del género.  Sin embargo, el «pase gol» solo fue recogido años más tarde… años que verían nacer nuevas agrupaciones que tomarían Painkiller como punto de referencia casi absoluto para basar su sonido y forma de componer en él, transformándose en un seudo «manual de como hacer un álbum de heavy metal»… este y no otro señores, es el verdadero «The Book of Heavy Metal«.

Otro punto importantísimo a destacar, es la incorporación en este disco del batero Scott Travis, ex Racer X. La potencia que le imprime este tipo a los temas es algo que nunca antes se había dejado oír en un disco de Judas Priest.  Si bien el «parvulario» Dave Holland no era un mal batero, era demasiado parejo y entre la capacidad técnica de este y Travis, hay una brecha abismante.  En una oportunidad escuché decir a un amigo que si no fuera por Holland o bien, si Travis hubiera entrado antes a la banda, hubiéramos tenido un Painkiller mucho antes de lo que tardó en llegar.  Es posible.  Pero qué bueno que no fue así, porque si algo ayudó a hacer aún más grande y trascendente a este álbum, es el momento exacto en el que apareció, por los motivos ya expuestos anteriormente.  Incluso creo que si hubiera sido lanzado con anterioridad no hubiera tenido el mismo efecto que tuvo.

Hagamos un pequeño recorrido por el disco.  Painkiller abre los fuegos con un corto, pero impecable solo de batería de Travis, algo así como su carta de presentación, la cual da el vamos al impresionante tema homónimo. Las guitarras de la dupla Tipton-Downing suenan más potentes y afiladas, Halford cantando más agudo, rasgado y con mucha fuerza, pero manteniendo su inconfundible timbre, y Hill y Travis aportando con una solidísima base rítmica que soporta todo el peso del tema (y de los que vendrán). Extensos solos de guitarra se dejarán oír mediando la canción, los cuales se hacen cortos dada la versatilidad en la ejecución por parte de Tipton. Un clásico instantáneo.

En la siguiente tripleta compuesta por Hell Patrol, All Guns Blazing y Leather Rebel, Judas Priest nos entrega temas de características bastante similares entre sí. El primero es una verdadera oda al heavy metal, de estructura muy clásica, incluso predecible, pero que Halford se encarga de darle el merecido realce, gracias a unas «elegantes» líneas vocales con las cuales adorna el tema; All Guns Blazing, un poco más rápido que su antecesor (debe ser la única canción de Judas que parte con Halford cantando de inmediato) es uno más que destaca por su dureza y por su parte Leather Rebel solo llega para reafirmar lo que Judas nos ha entregado hasta ese momento con este disco, heavy directo, sin aditivos extraños ni coqueteos experimentales.

Metal Meltdown debe ser junto a Painkiller uno de los cortes más pesados del disco. Veloz, furioso y muy potente, adrenalínico es el mejor calificativo que podría darle.  El juego de guitarras me recuerda por momentos al que se puede oír en Ram It Down, de su anterior disco. Night Crawler y Between The Hammer & The Anvil, a pesar de no ser tan reconocidos, no reducen ni un ápice la potencia que emana de esta producción, riffs «muy heavymetaleros», un gran trabajo tras los tarros de Travis y Halford cantando mejor que nunca.

A Touch Of Evil es un medio tiempo de coro melódico, pero en general muy pesado, un tanto ajeno al resto del disco, sin embargo logra darle más fluidez a la entrega, fluidez que no era necesaria en todo caso, ya que absolutamente ninguna de las anteriores canciones aburre ni mucho menos. Battle Hymn no es más que la introducción para el último tema del álbum, One Shot Of Glory, que comienza con un típico riff de heavy metal, el cual se mantiene casi durante todo el corte.  Nuevamente notable el trabajo de Scott Travis, quien debe ser uno de los mejores bateros que ha pasado por Judas Priest.

Painkiller hoy en día, luego de casi 17 años de haber sido lanzado, continúa siendo un punto de referencia para decenas de nuevas (y no tan nuevas) agrupaciones. Es el legado de una de las bandas que de mejor forma define el concepto de Heavy Metal, una joya más dentro de la discografía de los fundamentales Judas Priest.

Para finalizar haré solo un comentario más y voy a ser rotundamente categórico, es probable que también me tilden de absolutista y quizás cuanto otro calificativo, pero tengo que decirlo, simple y directo: a quien no le guste Painkiller, no le gusta el Heavy Metal.

 

(Publicado originalmente el año 2007)

 

Seis largos años pasaron para que tuviéramos la oportunidad de escuchar material nuevo de, en mi opinión, la banda que ejemplifica la evolución del Heavy Metal: Judas Priest. Puede sonar exagerado, pero siempre he considerado que esta banda trasciende el género, así lo han demostrado a lo largo de los años, siempre estando uno o dos escalones adelantados a sus contemporáneos.

Y seis años han pasado también desde que lanzaran el experimental, ambicioso y controversial Nostradamus (2008), producción que dividiera aguas entre los fans: a muchos les encantó y lo encontraron realmente una obra maestra, mientras que otro sector de la fanaticada lo odió considerándolo largo, pretensioso y aburrido. Como sea desde 2008 a la fecha ha pasado mucha agua bajo el puente, siendo lo más relevante sin lugar a dudas la partida de uno de los integrantes originales y pilares fundamentales en el andamiaje de Priest: K.K. Downing. Era imposible imaginar a Glenn Tipton sin su compañero de toda la vida pues, a mi juicio, se trataba de la dupla más compenetrada, consolidada y definitoria de todo el género. Prácticamente no existe banda de Heavy Metal con dos guitarristas líderes que no se haya inspirado en esas dos leyendas vivientes.

Por eso se agradece que más allá de traer a alguien a llenar el lugar de Downing hayan traído a un músico joven como Richie Faulkner, que además de traer vitalidad a la banda, aporta con un estilo propio, que se ha involucrado a fondo en las labores creativas, tanto así, que todos los cortes que cuenta esta nueva placa son compuestos en conjunto por el trío Halford/Tipton/Faulkner. Restando y sumando su inclusión, más allá de cualquier reparo obvio dado la falta de uno integrante icónico, terminó resultando ser un acierto.  Pero vamos a los que nos interesa.

Redeemer Of Souls no es un disco de perfecto, pero sí tiene todos los ingredientes para convertirse en un digno integrante del catálogo de Judas Priest. Esto queda demostrado desde la partida con Dragonaut, track que si bien está bastante lejos de meterse en el grupo de los mejores opening que han hecho, si cumple con la función de pegar de entrada. Los riffs son simples y efectivos siendo fácil notar la forma en que Richie se despega del estilo de K.K. Downing; por alguna razón me recordó más a lo que Halford nos tiene acostumbrado en sus trabajos solistas y por cierto las loas se las lleva el coro: “Fire in the sky / Paralyzing fear / You know you’re gonna die / Dragonaut is here”. Le sigue el tema que da título a la placa, Reedemer Of Souls, que podríamos decir que se trata de un hijo bastardo de la clásica Hell Patrol del álbum Painkiller (1990). Cuenta con una estructura similar, así como una línea vocal en ese estilo, aunque claramente un par de escalones más abajo en cuanto a calidad.

Estas dos canciones apenas cumplen con darle una partida correcta a la producción, pero lo mejor está por venir y eso comienza inmediatamente al escuchar la solemne introducción de Halls Of Valhalla. Porque esta debe estar fácilmente entre las composiciones más épicas en la carrera de Priest, donde el desgarrador grito de Halford al principio es solo el aperitivo a lo que se viene. Los riffs de la dupla Tipton/Faulkner (¿suena raro que no sea Tipton/Downing?) a ratos podrían traernos a la memoria ciertos pasajes de Painkiller, pero es en la línea vocal y el coro es donde agarra brillo propio. Por otro lado Scott Travis y Ian Hill no se quedan atrás con su base rítmica realmente musculosa. Seguimos con la excelente Sword Of Damocles, que si bien baja la intensidad respecto a su antecesora no disminuye en ningún ápice el contenido épico. Desde los double leads, pasando por un Scott Travis que acá está particularmente intratable, a un Rob Halford que se pasea por diversos matices vocales. Es interesante ver como el Metal God se desempeña sabiendo que su registro ya no es el de antaño, no obstante esto no es impedimento para  lograr líneas vocales creativas sacándole el mayor provecho a lo que tiene actualmente. Quizás puede tener menos registro vocal, pero la creatividad sigue estando intacta.

March Of The Damned nos devuelve a terrenos rockeros con riffs simples y pegajosos, donde el calvo es el que lleva la batuta y sus fraseos esta vez me recuerdan ligeramente a lo que hiciera en Fight en la década de los noventa.  En cambio Down In Flames tiene un aire más “ochentero” poniendo mayor énfasis en las melodías y en la línea vocal.  Un corte que al menos por línea estilística, podría haber entrado perfectamente en un álbum como Defenders Of The Faith (1984) o Ram It Down (1988).  Eso también lo podremos sentir con el poderoso Hell & Back, en el cual el trabajo de Tipton/Faulkner es sobresaliente y que cuenta con los ingredientes necesarios para convertirse en uno de los tantos tracks de Priest del tipo para “levantar el puño en el concierto o bar más cercano”.

Cold Blooded es quizás el corte más elaborado que contiene esta producción: con un inicio que va creciendo en intensidad, donde la parte instrumental es realmente sobresaliente, conteniendo partes complejas, simples, cambios de velocidad, todo embarcado en lo que Priest sabe hacer a la perfección. Uno de esos cortes memorables con los que siempre sorprende la banda, como para graficarlo mejor, podría ser lo que  Night Comes Down fue para Defenders Of The Faith o Blood Red Skies para Ram It Down, por citar un ejemplo cercano.  Al menos para mí fue un deleite de escuchar y uno de los puntos altos del disco.

Nunca está demas recordar que Priest es una banda que ha creado su propio universo y ha dado tantos personajes de los que bien se podría hacer un comic (Tyrant, Sinner, The Sentinel, Painkiller, The Metallian, Hellion, Jawbreaker, etcétera), en esa línea Metalizer es el nuevo personaje que pasa a engalanar esta extensa galería. Por supuesto su historia es acompaña de un soundtrack donde predomina la metralleta, digo bombos, de Travis, los solos de Glenn y Richie, más fraseos bastardos del Metal God: “He will find you goes for your throat / Memorize you / He is the Metalizer”. Seguimos con el ultra ganchero Crossfire que atrapa de entrada con una simple pero mágica introducción: un corte donde más que el poder y el chacalismo lo que predomina es el groove y la onda.

Entrando a tierra derecha, Secrets Of The Dead tiene cierta atmósfera experimental a lo que hicieron en Nostradamus, aunque añadiéndole un par de cosas nuevas  logrando con ello un resultado de altos estándares de calidad. Las melodías son atrapantes, los riffs llenos de pasión y la producción –parte narrada incluida- es notable. Un corte épico y porque no decirlo, semi progresivo, que muestra una vez más como Priest sigue siendo una banda tremendamente creativa por sobre todas las cosas.

Llegando a la parte final nos encontramos con Battle Cry la última descarga de Heavy Metal tradicional marca registrada de Priest: con un coro ultra hímnico, con Halford tratando de llegar al límite con sus agudos, aunque dando indicios de notorio cansancio y desgaste. Un buen intento pero prefiero escucharlo usando sus matices en lugar de exigirse en tratar de lograr las notas imposibles que lograba en los ochenta, ya no está para esos trotes aunque exista el autotune y todas las herramientas que permiten que los cantantes suenen mejor en estudio. El telón se baja con la inspirada balada The Beginning Of The End, muy melancólica y de una atmósfera muy intimista. Es como el intento de Priest por hacer algo tipo Catch The Rainbow pero con su estilo y sello; ¿la letra será el indicio de algo? Pues ya han manifestado la intención de retirarse, al menos de las giras mundiales. ¿Pero tendrán en mente retirarse definitivamente luego? Creo que el interés que despierte esta placa puede ser clave para el futuro del grupo.

Como comenté más arriba, no es un disco perfecto pero si muestra a un Priest vigente. No obstante, es imposible no extrañar a ratos el inconfundible estilo de K.K. Downing, aunque el aporte de Richie Faulkner ha resultado ser una inyección de vitalidad y le ha dado nuevo bríos, si la apuesta es llegar a una posible quinta década de su extensa trayectoria. Cuenta de al menos seis cortes de gran factura y, como es la tónica en todos los discos del grupo, siempre es fácil de reconocer detalles en las canciones que no se les había escuchado antes, lo que prueba que aún tienen gasolina en el estanque para sorprender a los fans y, mientras eso exista, confiemos en que tendremos al sacerdote Judas entre nosotros por un buen rato.

 

Tras seis años de sequía, donde incluso la banda anunció su retiro de las giras, JUDAS PRIEST anuncia que está lista su nueva placa, que llevará por nombre «Redeemer Of Souls«, y que será lanzada el 14 de julio en el Reino Unido y el 15 del mismo mes en Estados Unidos.

Asimismo, PRIEST lanzó un tema promocional, que al igual que el disco, lleva por nombre «Redeemer Of Souls«, y que puedes escuchar acá: