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JUDAS PRIEST, banda que será cabeza de cartel en el festival SGL Meets Solid Rock, sigue promocionando su último trabajo «Firepower» con el video para el single «No Surrender» el cual se puede ver a continuación:

La nueva versión del Santiago Gets Louder  – El Domo se realizará en el Movistar Arena, esta vez, fusionado con el Solid Rock que debutó en nuestro país el año pasado.

JUDAS PRIEST y ALICE IN CHAINS encabezarán el festival que se realizará el 2 de noviembre, que también contará con la participación de BLACK STAR RIDERSCRIMINAL , TEMPLE AGENTS y RECRUCIDE.

Las entradas se vende por sistema Puntoticket y puntos de venta en tiendas Hites, Audiomusica y Cinemark habilitados a lo largo del país. Los precios son los siguientes:

 

Esta mañana se anunció una nueva versión del Santiago Gets Louder  – El Domo en el Movistar Arena, esta vez, fusionado con el Solid Rock que debutó en nuestro país el año pasado.

JUDAS PRIEST y ALICE IN CHAINS encabezarán el festival que se realizará el 2 de noviembre, que también contará con la participación de BLACK STAR RIDERS, CRIMINAL , TEMPLE AGENTS y RECRUCIDE.

Las entradas se venderán por sistema Puntoticket y puntos de venta en tiendas Hites, Audiomusica y Cinemark habilitados a lo largo del país. Los clientes del Banco de Chile podrán acceder a una preventa exclusiva los días 3 y 4 de julio con un 20% de descuento usando tarjetas del Chile, 3, 9 ó 12 cuotas sin interés (máximo 6 entradas por cliente). Venta para todo público desde el 5 de julio al mediodía.

A continuación te dejamos los precios:

A través de su redes sociales, JUDAS PRIEST reveló el cartel de festival lo traerá nuevamente a Chile el próximo 2 de Noviembre como parte de la promoción de su último trabajo «Firepower».

El festival SGL Meets Solid Rock – El Domo II, que une 2 festivales que se se estaban realizando en nuestro país como son Santiago Gets Louder y Solid Rock, se realizará en Movistar Arena y contará además con la presencia de ALICE IN CHAINS como segundo cabeza de cartel, BLACK STAR RIDERS, CRIMINAL (con el chileno Anton Reisenegger a la cabeza) y las agrupaciones locales TEMPLE AGENTS y RECRUCIDE.

Según la información entregada por JUDAS PRIEST, las entradas tendrán una preventa exclusiva para clientes del Banco de Chile el 3 y 4 de Julio y la venta general inicia el 5 de Julio.

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El heavy metal se vistió de leyenda. Así de simple. Es complejo y ha sucedido muy pocas veces que las tres bandas que se hayan subido al imponente escenario del Movistar Arena sean en lo suyo, leyendas. La historia de Judas Priest y de Motörhead habla por sí solas. Son años de trayectoria y de vigencia. Son la esencia del rock and roll y el heavy metal. Sin adornos, sin show, sin parafernalia, al hueso, como debe ser y concebirse este estilo de música. Y qué hablar de Inquisicion. Los santiaguinos son precursores del estilo en la escena nacional. Tres bandas legendarias y plenamente vigentes.

La velada partió a las exactas 18:50 horas con los capitalinos de Inquisicion. Los liderados por Paulo Domic y Manolo Schaffler venían precedidos de excelentes críticas de su disco  «Codex Gigas» y, ya habiéndolos visto varias veces tanto solos como de banda soporte de agrupaciones internacionales, teníamos claro que es un plato probado y de calidad y así lo refrendaron en el Movistar Arena. Con repertorio íntegramente basado en su disco 2014, Inquisicion logró prender a las ya casi dos mil personas que a esa hora “madrugaron” en el recinto del Parque O’Higgins. Quizás el único manchón en la presentación de los nacionales fue de la mano del sonido. Fuerte hasta la saturación, fue punto en contra sobre todo para quienes no conocían sus temas y entendían bien poco de lo que sonaba. Pero eso  no melló la energía de una banda que con Paulo Domic ha encontrado un cantante de calidad y que puede pararse frente a frente con cualquiera, en cualquier escenario.

Desde su inicio con la instrumental Inclusus, hasta su cierre con la potente The Valley of St. Mark, el cuarteto capitalino en sus cuarenta minutos de presentación, se mostró con una gran fuerza y potencia, teniendo súper en claro que eran parte importante de un momento único. Como dije, el sonido no fue obstáculo para presentar un show a la altura de las circunstancias. Bien por los nacionales, siempre la música local es un aporte para cualquier show extranjero que quiera pisar Chile.

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Setlist de Inquisicion:

01. Inclusus
02. Keeper of the Light
03. Living Sin
04. Call of the Gypsy
05. The Codex
06. In Grace
07. City of Pain
08. Save my Soul
09. The Valley of St. Mark

Lo de Motörhead es no sólo imponente, es emocionante. Partamos de la base de que es sólo un trío y llenan el escenario como si fuese una sonora. Siempre de la mano de un Lemmy Kilmister que es incombustible. Tiene casi setenta años, sí señores, SETENTA AÑOS y sigue dando cátedras de cómo hacer rock and roll en serio, sin parafernalia, sin fuegos artificiales, sin challas. Lo suyo es una declaración de principios, es un decir desde el primer momento «somos Motörhead y venimos a tocar rock and roll«. Sin concesiones, sin pausas. Con un par de escuderos de lujo como son Mikkey DeePhil Campbell, desde los primeros acordes de Shoot you in the Back, a las exactas 20:00 horas, se ve una banda sólida, comprometida y un sonido realmente espectacular. Suena fuerte, muy fuerte, pero se entiende cada nota, cada acorde.

Con Damage Case, las ya cerca de siete mil personas que seguían llegando al recinto enclavado en el Parque O’Higgins, sabían que estaban en frente de verdaderas leyendas vivientes. Es impresionante cómo los temas del trío suenan incluso mejor que sus versiones en estudio, con más potencia, con mucha más fuerza.

Stay Clean, deja patente una de las características más sobresaliente del momento del trío inglés: el impresionante nivel de Dee. A pesar de la simpleza de los temas, el baterista, de pequeño paso por Helloween, y un poco menos por King Diamond, le imprime un poder excelso a la agrupación inglesa.

El show continuaba prendido. Al son de Metropolis, una bengala de las varias que salieron a colación a lo largo de la noche, la banda seguía en un nivel altísimo. Además con gran comunicación con la gente, no sólo por parte de Lemmy, que a veces terminaba cada tema y paraba para tomar aire y le dejaba la palabra a Campbell, quien se lució tras Over the Top machacando sus seis cuerdas. Pueden ser temas simples, un sencillo y poderoso rock and roll, pero como señalamos anteriormente, los escuderos de Lemmy son talentosísimos.

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De nuevo el recuerdo a su disco de 1980 con la gran The Chase is Better Than the Catch, para continuar con Rock It del «Another Perfect Day” del ’83 y proseguir con dos repasos a lo que es su último disco, “Aftershock”: Do You Believe y la sentida Lost Woman Blues. Y me quiero detener en la vigencia de una banda cuyo líder roza las siete décadas. Impresiona cómo los nuevos temas mantienen la onda y la esencia de antaño, sin caer ni en la autocopia ni en el escribir con calco. En eso tanto Motörhead como Judas Priest dieron clase.

Con Doctor Rock vimos la potencia de un Dee sobrehumano. Normalmente los solos, sobre todo los de batería son un momento de relleno en los shows, pero en este caso era no sólo el momento para que Lemmy tomara aire (y Whisky imaginamos) para el sprint final, sino que además para mostrar en propiedad el poder tras los tarros. La cara de la gente ante tal nivel era no sólo de impresión, sino que casi de incredulidad. Un monstruo.

Como dijimos, el show ya llegaba al final. Lemmy que habla de que esta canción “se trata de política” y ante el abucheo lógico del público (acá no es un país en que esa actividad sea demasiado popular), nos dejó caer Just ‘cos you got the Power. Es impecable cómo se mantiene Lemmy, a pesar de los años, del carrete, de los excesos. Su voz no se encuentra tan malgastada y logra hacer llevadero un show de más de una hora. Crack.

Going to Brazil fue el preludio para el clásico que muchos estaban esperando. El riff inicial de Ace of Spades es inconfundible y a pesar de que la versión es más rockandrollera y algo menos “metalera” que su versión original, la gente la disfrutó a mil. Nuevamente las bengalas en el centro de la cancha encendieron el Arena. Gran momento.

Overkill, como ya es tradición, es la encargada para cerrar un show lleno de nostalgia, lleno de poder, lleno de pelotas y en donde el rock and roll fue el arma principal para mostrarnos que tres tipos entrados en edad pueden mantenerse vigente sólo con buena música y buenas canciones. Un lujo. Y quedaba mucho aún.

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Setlist de Motörhead:

01. Shoot You in the Back
02. Damage Case
03. Stay Clean
04. Metropolis
05. Over the Top
06. Solo de guitarra de Phil Campbell
07. The Chase Is Better Than the Catch
08. Rock It
09. Do You Believe
10. Lost Woman Blues
11. Doctor Rock
12. Just ‘Cos You Got the Power
13. Going to Brazil
14. Ace of Spades
15. Overkill

Poco fue el rato que pasó la verdad, o se hizo muy poco. El potente show de Motörhead dejó con poca respiración a los ya más de doce o trece mil personas que repletaban el Arena Santiago. Desde Slayer no veía un show con tanta gente. Pero el nivel del espectáculo merecía un marco así de gente. En eso estábamos cuando se apagan las luces y el son de War Pigs de la otra leyenda, Black Sabbath, daba el vamos a uno de los conciertos más legendarios y mejor logrados que ha pasado por nuestro país. Judas Priest debe ser junto a Black Sabbath una de las bandas que ha dejado un mayor legado en la historia musical. Quizás más que otros próceres, los ingleses han dejado una estela de bandas que han nacido a su alero. Casi cuarenta años de trayectoria no son en vano y sin mostrar una pizca de decadencia, los comandados por el IMPRESIONANTE Rob Halford, se mantienen completamente vigentes.

Es que podrán decir que están viejos (que lo están), pero acabados no están. A diferencia de otros que vienen a vender shows y glorias pasadas, sin mantener la calidad musical, que es lo que uno va a ver realmente al momento de asistir a un show en vivo, la prolijidad interpretativa en Judas Priest está intacta. Desde los primeros acordes de Dragonaut de su «Redeemer of Souls«, disco que tiene sólo meses y que suena potentísima, la banda demostró que los cuarenta años no hacen mella y que sólo los hace crecer.

Los dioses del metal tienen su himno y Metal Gods suena potente, única, cantada al unísono por los quince mil presentes. Con un Halford que es uno de los tres mejores frontman y cantantes de la historia y que está en el mismo nivel que lo hizo la leyenda que es. Con un dominio de su garganta que ya quisieran muchos que dicen que cantan. Es claro que los años no pasan en vano y, a pesar de seguir manteniendo su voz potente, con unos agudos irrepetibles, le imprimió teatralidad y carácter.

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El disco “Screaming For Vengeance” y el rock and roll se hicieron presente en una noche inolvidable. Devil’s Child, que cierra la placa de 1982, sonó con mucha onda, en un Movistar Arena que estaba de fiesta. Fiesta que dio paso a la melancolía de una Victim of Changes que fue emocionante, con un trabajo de Richie Faulkner que cada vez se ha compenetrado más en su rol de ser el “gemelo” en las guitarras de Glenn Tipton. Cuestionado en un principio, se ha ganado el lugar que merece como el tremendo músico que es. Además que él debe ser el que más interactúa y desafía al público. Un gran elemento en la sincronía de la banda.

La más potente de su disco 2014, Halls of Valhalla remeció el Arena. Es de esos temas que esperamos se queden el tiempo que queda en el repertorio en vivo de los ingleses. Claro está que de haber sido compuesta hace 20 años sería un clásico indiscutido y demuestra la vigencia compositiva de Judas Priest. Una joya que refrenda que los años le han hecho bien a los británicos. Temazo y en vivo lo es más.

El goce se hizo presente con las disfrutables Love Bites y la monumental Turbo Lover, que además mostraron el agregado visual de un show que musicalmente fue monstruoso. Las pantallas siempre estuvieron  atentas a los temas, por ejemplo en Love Bites apareció una película de terror antigua, con zombies incluidos o las carátulas de los discos, etc. Muy bien ocupados los recursos. Entre ambos clásicos del rock and roll sonó una March of the Damned que a mí parecer fue la única que estuvo algo de más en el set. Sin ser un mal tema, creo que hay mejores en su última placa, por ejemplo, Battle Cry. Sin ir más lejos, Redeemer of Souls fue súper bien recibida por un público que estaba entregado.

Las revoluciones bajan un poco con una Beyond the Realms of Death soberbia, actuada de manera magistral por un Rob Halford en estado de gracia. Realmente el dominio de escena del Metal God es único, junto a Bruce Dickinson son los grandes frontmen que van quedando y si se resisten a dar el paso al costado es lisa y llanamente porque siguen en un nivel superior a cualquiera y porque no han salido más. Así de simple. Cuando hablamos de leyendas, es imposible dar paso a las “nuevas generaciones”.

En los shows siempre hay “un tema” especial que uno quiere escuchar, que no está en todas las giras y no es el típico clásico infaltable. Para mí ese tema es Jawbreaker. El himno del “Defenders of the Faith” tuvo nuevamente en Robert John Arthur Halford un intérprete de lujo y a pesar de que sonó un poco más lenta que su versión original, fue de esos momentos que justifican que muchos hayan quedado «encalillados» por ver a la banda. Tremendo.

Increíblemente y casi sin que nos diéramos cuenta, había pasado casi una hora y media de show y era momento de EL clásico de la banda. Breaking the Law no necesita presentación, no necesita comentario, no necesita nada más que su nombre propio. Podrá sonar en las radios, podrá ser escuchada una y mil veces, pero la gente la canta hasta perder la voz y con lágrimas en los ojos. Así de simple.

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Y estábamos llegando casi al final del show, con otra marca registrada de los ingleses. Halford que entra en su Harley Davidson (desde mi lugar se veía verde), enfundado en cuero, con esa imagen tan típica de los ochenta, para interpretar la clásica Hell Bent For Leather y despedir la primera parte de un show que se hizo muy, pero muy corto.

No se hizo esperar demasiado Judas Priest. Cuando comienza The Hellion las quince mil personas saben lo que venía detrás. La monumental Electric Eye muestra a una banda en plenitud, a un Faulkner pletórico, a un Tipton siempre presente, a un Hill como siempre ensimismado, a una BANDA de heavy metal, como debe ser.

Y a un Rob Halford que no me voy a cansar de repetir que es de otro planeta. Y que el pasado martes cuajó el mejor show de todos los que ha tenido en nuestro país. Incluso superando a su debut en solitario como escudero de Iron Maiden y lo demostró dando literalmente clases de canto a las más de quince mil personas. Sí, como lo leen, clases de canto. Rob cantaba y el público repetía. Un crack. Entre eso y You’ve Got Another Thing Comin’ pasaron segundos y nuevamente el Movistar se vistió de fiesta.

Pero faltaba más. La banda se retira del escenario y Scott Travis, tras los tarros nos dice “tocaremos una más, cuál quieren???” La voz fue una sola y Painkiller hizo temblar el recinto del Parque O’Higgins. Un tema (y un disco) que si bien son del 90, marca un antes y un después no sólo en la carrera de los ingleses, sino que del estilo en sí. Muchas de las nuevas bandas de heavy metal nacieron tras los sonidos de este disco que es imprescindible en la historia del rock. Ahora sí llegaba el final, nuevamente de fiesta con una Living After Midnight que hizo cantar (y bailar) a todo el respetable. Un final de lujo para una noche de lujo.

Lo que pasó el martes pasado fue una cátedra, uno de los mejores recitales de todos los tiempos que ha pasado por nuestro país. Por el lugar, por la cantidad de gente, por el show y sobre todo por la música. Esa música que a muchos nos sigue desde hace décadas y que fue capaz de unir generaciones por más de cuatro horas. Una música de la que hay que estar agradecido, unas bandas a las que hay que agradecerles por tanto, por continuar entregándonos momentos inolvidables. Porque Inquisicion, Motörhead y Judas Priest fueron parte de una velada histórica. Porque todo lo que pasó el martes se puede definir en dos palabras… HEAVY METAL.

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Setlist de Judas Priest:

01. Dragonaut
02. Metal Gods
03. Devil’s Child
04. Victim of Changes
05. Halls of Valhalla
06. Love Bites
07. March of the Damned
08. Turbo Lover
09. Redeemer of Souls
10. Beyond the Realms of Death
11. Jawbreaker
12. Breaking the Law
13. Hell Bent For Leather
14. The Hellion / Electric Eye
15. You’ve Got Another Thing Comin’
16. Painkiller
17. Living After Midnight

REVISA AQUÍ LA GALERÍA DE FOTOS DEL CONCIERTO

Dos de los más grandes referentes del Heavy Metal repletaron el Movistar Arena el pasado 5 de mayo, en una noche que incluyó a uno de los máximos exponentes del género en nuestro país: Inquisicion. Revisa las imágenes de este espectacular concierto a continuación.

Fotos: Roberto Llanos

 

Los ganadores de entradas al concierto de este martes son:

  • Gabriel Cáceres
  • Ana Bustos

¡Felicidades! ambos fueron contactados por mail.

JUDAS PRIEST y MOTÖRHEAD ya están en Chile para el show de este martes donde se espera lleno total en Movistar Arena. Las puertas del recinto se abrirán a las 18 hrs., tanto acceso norte como sur, con cuatro puertas cada uno.

INQUISICION saldrá al escenario a las 18.50 hrs, mientras que el concierto de MOTÖRHEAD arrancará a las 20.00 hrs. Cierra la noche JUDAS PRIEST. Los estacionamientos estarán disponibles desde las 16 hrs. Los accesos son por Avenida Tupper y Avenida Viel (caletera de la autopista). Las boleterías estarán operativas desde las 14 hrs. y todos los servicios del Movistar Arena estarán habilitados desde la apertura de puertas (18 hrs).

RECOMENDACIONES SEGURIDAD

  • Se recomienda que los niños usen tapones de oído.
  • Existe un servicio de apoyo para personas discapacitados  que requieran asistencia en el stand de informaciones del acceso norte de Movistar Arena.
  • Se prohibirá el ingreso de personas en estado de ebriedad.
  • Se realizará control y registro antes de ingresar al recinto y el retiro de elementos prohibidos, como botellas, envases plásticos, frutas, además de elementos metálicos y/o  contundentes, punteros láser, animales (excepto perros guías).
  • Se prohíbe ingresar cámaras de video, fotografía y audio profesional y bastones selfies.
  • Para el evento se dispondrá de más de 100 guardias y refuerzo policial.

RECOMENDACIONES SEGURIDAD

La disponibilidad de tickets y precios son:

Cancha: AGOTADA
Platea Baja Numerada: Preventa AGOTADA / Normal $49.000
Platea Alta: Preventa AGOTADA / Normal $36.000

Las entradas se venden por sistema Puntoticket en www.puntoticket.com y puntos habilitados en Ripley y Cinemark. Venta sin cargo en tienda The Knife (Eurocentro) pagando con dinero en efectivo.

Las leyendas del Heavy Metal se juntar para ofrecer un espectacular concierto el próximo 5 de mayo en el Movistar Arena. JUDAS PRIEST volverá a Santiago con más reciente trabajo bajo el brazo, «Redeemer of Souls» (2014). MOTÖRHEAD hará lo propio con «Afershock» (2013). La banda de Rob Halford tocó por última vez en Chile el 20 de septiembre del 2011, mientras que el grupo de Lemmy Kilmister el 9 de abril del mismo año en el Teatro Caupolicán. Los chilenos INQUISICION, que promocionan actualmente su último disco Codex Gigas, serán los encargados de abrir el show.

Judas Priest + Motörhead en Chile | 5 de mayo 2015 | Movistar Arena

¡PowerMetal.cl te invita al espectacular concierto que reunirá a JUDAS PRIEST y MOTÖRHEAD este martes 5 de mayo en Movistar Arena!

Para participar, escríbenos aquí cuál es la canción de JUDAS PRIEST y MOTÖRHEAD que más quieres escuchar en vivo este martes. Luego de esto, envíanos un mail a concurso@powermetal.cl con tu nombre completo, RUT y el nick con el que posteaste.

Sorteo: Lunes 4 de mayo, 13:30hrs.
Ubicación de la entrada: Platea Alta

¡Suerte!

Judas Priest + Motörhead en Chile | 5 de mayo 2015 | Movistar Arena

Inquisicion

Los chilenos, que promocionan actualmente su último disco Codex Gigas, fueron los elegidos para abrir el concierto de JUDAS PRIEST junto a MOTÖRHEAD para el próximo 5 de mayo. Para el concierto quedan menos de 3 mil entradas, lo que pronostica un lleno total en Movistar Arena.

La disponibilidad de tickets y precios son:

Cancha: AGOTADA
Platea Baja Numerada: Preventa AGOTADA / Normal $49.000
Platea Alta: Preventa AGOTADA / Normal $36.000

Las entradas se venden por sistema Puntoticket en www.puntoticket.com y puntos habilitados en Ripley y Cinemark. Venta sin cargo en tienda The Knife (Eurocentro) pagando con dinero en efectivo.

Las leyendas del Heavy Metal se juntar para ofrecer un espectacular concierto el próximo 5 de mayo en el Movistar Arena. JUDAS PRIEST volverá a Santiago con más reciente trabajo bajo el brazo, «Redeemer of Souls» (2014). MOTÖRHEAD hará lo propio con «Afershock» (2013). La banda de Rob Halford tocó por última vez en Chile el 20 de septiembre del 2011, mientras que el grupo de Lemmy Kilmister el 9 de abril del mismo año en el Teatro Caupolicán.

Judas Priest + Motörhead en Chile | 5 de mayo 2015 | Movistar Arena

Judas Priest + Motörhead en Chile

Las leyendas del Heavy Metal se juntar para ofrecer un espectacular concierto el próximo 5 de mayo en el Movistar Arena. JUDAS PRIEST volverá a Santiago con más reciente trabajo bajo el brazo, «Redeemer of Souls» (2014). MOTÖRHEAD hará lo propio con «Afershock» (2013). La banda de Rob Halford tocó por última vez en Chile el 20 de septiembre del 2011, mientras que el grupo de Lemmy Kilmister el 9 de abril del mismo año en el Teatro Caupolicán.

El concierto del 5 de mayo sigue agotando entradas, que en detalle, queda con las siguientes ubicaciones:

Cancha: AGOTADA
Platea Baja Numerada: Preventa AGOTADA / Normal $49.000
Platea Alta: Preventa AGOTADA / Normal $36.000

Las entradas se venden por sistema Puntoticket en www.puntoticket.com y puntos habilitados en Ripley y Cinemark. Venta sin cargo en tienda The Knife (Eurocentro) pagando con dinero en efectivo.

 

Judas Priest + Motörhead en Chile

Las leyendas del Heavy Metal se juntar para ofrecer un espectacular concierto el próximo 5 de mayo en el Movistar Arena. A la fecha quedan sólo 500 entradas para llegar al 50% de las entradas disponibles en preventa de este magnífico concierto.

JUDAS PRIEST volverá a Santiago con más reciente trabajo bajo el brazo, «Redeemer of Souls» (2014). MOTÖRHEAD hará lo propio con «Afershock» (2013). La banda de Rob Halford tocó por última vez en Chile el 20 de septiembre del 2011, mientras que el grupo de Lemmy Kilmister el 9 de abril del mismo año en el Teatro Caupolicán.

Las entradas estarán disponibles desde el viernes 9 de enero por sistema Puntoticket en www.puntoticket.com y puntos habilitados en Ripley y Cinemark. Venta sin cargo en tienda The Knife (Eurocentro) pagando con dinero en efectivo.

Los precios son:

Cancha: Preventa $29.000 / Normal: $36.000
Platea Baja Numerada: Preventa $42.000 / Normal $49.000
Platea Alta: Preventa $29.000 / Normal $36.000

Venta sin cargo solo para sector cancha en tienda The Knife (Eurocentro) pagando con dinero en efectivo.
*La preventa es válida para el 50% de la capacidad de cada ubicación del Movistar Arena.

Judas Priest + Motörhead en Chile

Las leyendas del Heavy Metal se juntar para ofrecer un espectacular concierto el próximo 5 de mayo en el Movistar Arena.

JUDAS PRIEST volverá a Santiago con más reciente trabajo bajo el brazo, «Redeemer of Souls» (2014). MOTÖRHEAD hará lo propio con «Afershock» (2013). La banda de Rob Halford tocó por última vez en Chile el 20 de septiembre del 2011, mientras que el grupo de Lemmy Kilmister el 9 de abril del mismo año en el Teatro Caupolicán.

Las entradas estarán disponibles desde el viernes 9 de enero por sistema Puntoticket en www.puntoticket.com y puntos habilitados en Ripley y Cinemark. Venta sin cargo en tienda The Knife (Eurocentro) pagando con dinero en efectivo.

Los precios son:

Cancha: Preventa $29.000 / Normal: $36.000
Platea Baja Numerada: Preventa $42.000 / Normal $49.000
Platea Alta: Preventa $29.000 / Normal $36.000

Venta sin cargo solo para sector cancha en tienda The Knife (Eurocentro) pagando con dinero en efectivo.
*La preventa es válida para el 50% de la capacidad de cada ubicación del Movistar Arena.

 

Judas Priest

Finalmente llegaba el día en que los dioses del metal aterrizaban por tercera vez en tierras nacionales. Para muchos era la oportunidad de sus vidas de presenciar a la banda en directo; ya sabemos que este Epitaph World Tour será probablemente la “última” oportunidad de ver en acción a los incombustibles Halford, Tipton, Hill y Travis. Aunque claro, en mis años en esto he visto a Ozzy retirarse en innumerables ocasiones (desde el “No More Tours” específicamente), o a Kiss colgando los terraplenes para siempre tras el apoteósico “Farewell Tour 2000/2001”. Esas despedidas con elástico son tan viejas como el hilo negro, la diferencia ahora es que muchos de nuestros héroes están entrando a la sexta década, disminuyendo las posibilidades de verlos sobre los escenarios aún estando en gran forma.

Bien, independiente de lo triste que pueda ser una despedida, siempre será un agrado presenciar un show de la banda que ha definido el concepto del Heavy Metal una y otra vez desde los setentas. Con el respeto que me merecen otros músicos igualmente influyentes, Judas Priest ha marcado la tendencia a seguir y sin ellos el estilo no sería el mismo. ¡No señor! Una banda con tanta historia y mitología a cuestas trasciende más allá de su legado musical (que por cierto es enorme). Planteo la siguiente pregunta: ¿cuántos conjuntos han creado un universo paralelo en torno a los personajes de su música? Priest, probablemente como ningún otro, han creado su propio lenguaje inspirado en la ciencia ficción y el cine clase “B”, poniendo énfasis en villanos, anti héroes y personajes mitológicos. Siempre me he preguntado porqué nunca experimentaron haciendo algún disco conceptual, filme, comic o serie de TV, en donde los protagonistas fueran The Metallian, Sinner, Exciter, The Sentinel, Painkiller, Jawbreaker, Hellion, Tyrant, Turbo Lover, Jugulator, Night Crawler, etcétera. Las posibilidades para proyectar una franquicia teniendo a estos personajes mesiánicos son innumerables, es decir, ¿se imaginan una vorágine de figuras de acción inspirada en el universo Priest? O un juego tipo Mortal Kombat con escenarios post apocalípticos donde se lleven a cabo combates cabrones como The Metallian vs The Sentinel… FIGHT! (?)

Judas Priest no es sólo Heavy Metal, tachas, cuero y discos inolvidables. ¡Judas Priest es una religión! No podría ser de otra forma, ¡SON LOS DIOSES DEL METAL! Existen leyendas, mitos y personajes heroicos, sin embargo la deidad máxima de este movimiento son los señores del acero británico. Por eso este concierto era especial, si efectivamente no harán más giras mundiales, quedará en el recuerdo haberlos visto retirarse en gloria y majestad, estando aun en la cima del Olimpo metálico.

WhitesnakeAl igual que en 2005, el cartel contaría con la participación de invitados de lujo: los legendarios Whitesnake, liderados por ese genio y figura llamado David Coverdale. Tras el fallido show en 2008 (donde quedara como postal el certificado médico del ex Deep Purple pegado en la puerta del Teatro Caupolicán), Coverdale llegaba secundado por los músicos Brian Tichy (batería, ex Foreigner y Billy Idol), Michael Devin (bajo), Brian Ruedy (teclados) y, por supuesto, la tremenda dupla guitarrera conformada por Reb Beach y el tremendo Doug Aldrich, hoy por hoy sus dos grandes socios del crimen.

Pero antes sería el turno de la banda nacional Inquisicion. No se trataba de un teloneo cualquiera, el mismo público los eligió por votación en un concurso. Con Manolo Schäfler y Paulo Domic a la cabeza, son un conjunto que sabe de sobra como responder ante este tipo de responsabilidades; y esta una nueva formación, con Rodrigo García y Cristián Carrasco, debe ser una de las más potentes que han tenido en su carrera. Uno sabe qué esperarse con este conjunto, pueden estar tocando en un pequeño bar en Valparaíso o abriendo para Mercyful Fate, Blind Guardian, Judas Priest, y siempre aprueban con honores.

Con un setlist donde mezclaron material de su reciente placa Opus Dei (como Metal Legions, Electroquinesis, o Believe) con clásicos indiscutidos del metal nacional de la talla de Up The Metal Hammer!, Innocent Sinner, Bats In The Belfry y Mayday’s Eve, mostraron todo el profesionalismo, talento y excelente puesta en escena de una banda que se ha ganado con creces su estatus. Excelente aperitivo para comenzar la jornada.

Setlist Inquisicion

1. Opus Dei
2. Up the Metal Hammer!
3. Metal Legions
4. Bats in the Bellfry
5. Believe
6. Innocent Sinner
7. Electroquinesis
8. Mayday’s Eve

ENTRE EL VENENO DE LA SERPIENTE Y LA SILUETA DE TAWNY KITAEN

A las 19:40 horas era el momento de que saltara a escena uno de los más grandes cantantes de la historia del Rock, el “snake charmer” por antonomasia, David Coverdale. Con My Generation de The Who de fondo, se apagan las luces, y el estallido del público no se hace esperar. Tras cartón, suena en los altavoces la pista introductoria, mientras Coverdale y sus muchachos salen a escena, recibiendo los vítores del público quienes le entregaron una bienvenida de héroe.

Whitesnake

Vestido de jeans gastados y camisa blanca, el sexagenario retribuye el cariño aplaudiendo, sonriendo, tocándose el pecho  y apuntando a las personas de las primeras filas. Sus músicos lo siguen a continuación, mientras David y da inicio a Best Years, corte perteneciente al álbum Good To Be Bad (2008). Una buena elección para empezar un concierto, y de entrada me llamó la atención el peso con el sonaba el conjunto, diría incluso que estaban afinados más bajo de lo usual. Como sea, la línea vocal es propicia para admirar los tonos bajos de Coverdale; aunque su voz no sea la misma de antes sigue siendo el amo indiscutido cuando se trata de cantar en esa forma.

Caía el primer clásico del 1987 con la tremenda Give Me All Your Love, una de esas canciones que uno siempre espera que desgranen en vivo, donde Cov hace gala de la candidez que nos tiene acostumbrados. Desde el arranque el hombre tenía al respetable en el bolsillo mientras estos disfrutaban cantando el pegajoso coro. Continuaban con otra joya de proporciones, Love Ain’t No Stranger, clásico perteneciente al excelente Slide It In (1984). El público era protagonista ayudando a David en la introducción: “Who knows where the cold wind blows / I ask my friends, but, nobody knows / Who am I to believe in love / Oh lord, love ain’t no stranger”, y me pareció destacable que Doug Aldrich interpretara el solo respetando la memoria del difunto Mel Galley (quién lo grabara originalmente). Otra cosa que noté en Doug es que cada día se parece más a Randy Rhoads, tanto en la pinta como en sus movimientos en escena. A esas alturas no parecía que Whitesnake fuera sólo un invitado, menos cuando comienzan a tocar los primeros acordes de la inmortal balada Is This Love? Está claro que tiene una conexión especial sobre todo con el público femenino, es más, pareciera que Coverdale las hubiera escrito para ellas y nadie más que ellas. Acá se crea una atmósfera sobrecogedora, que se palpa independiente si eres seguidor o no, y cada vez que la interpreta en directo el resultado es magia pura. Un momento intimista, cálido, romántico, capaz de derretirle el corazón hasta al metalero más duro. Perfectamente Coverdale podría dejar que los asistentes la cantaran completa, pero es esa complicidad entre ambas partes lo que hace que este momento sea aun más emotivo. Aunque inexplicablemente Aldrich tocó cualquier cosa en el solo.

Whitesnake“Algunos de ustedes deben saber que tenemos un nuevo disco llamado Forevermoredecía David, adelantando que tocarían material de esa producción. Luego presenta a Doug Aldrich en el “slide/guitar” dando inicio a Steal Your Love Away,  el primer track de dicha placa. Un blues/rock de riffs pesadísimos cortesía de Reb Beach y el mencionado Aldrich; aunque aquí lamentablemente Coverdale abusó de los tonos agudos, haciendo que su voz pierda su color característico. Luego de reiterar los agradecimientos, le dedica a la gente la excelsa Forevermore, una balada en que nos vuelve a deleitar con esa atmósfera intimista, que sólo él es capaz de lograr. Quedaban solos en escena la dupla de Reb Beach y Doug Aldrich, iniciando una suerte de duelo de guitarristas. Cuando David reformó el grupo le dio al clavo eligiendo a este par de tremendos músicos; tipos con estilos distintos, pero a la vez complementarios, que con el paso del tiempo se han transformado en la columna vertebral del sonido del conjunto. Por un lado Beach (Winger, ex Dokken) proviene de la escuela de los grandes shredders gringos de los ochenta; en cambio Aldrich tiene un estilo de corte más clásico, influenciado por Ritchie Blackmore y Gary Moore. Tras este entremés sería el turno de Love Will Set You Free que juega con ese ritmo hiper sensual, recordando a otras grandes canciones de la primera etapa de la víbora. Por supuesto los fanáticos más duros del grupo lo disfrutaron a concho, como si se tratara de uno de los caballos de batalla de siempre. David presenta a Brian Tichy, quien se despacha un extenso solo haciendo gala de su talento en los tarros. OK, el tipo no es Tommy Aldridge, pero tiene una pegada tan poderosa como el veterano, incluso se dio el lujo de tocar una parte del solo con sus manos, al igual como lo hace el viejo Tom.

Entrando en tierra derecha, llegaba un himno con todas de la ley: Here I Go Again. En ese momento las voces de David y el respetable se fundieron en una sola, con palmas al viento en el inolvidable estribillo. Era el turno probablemente con la más grandiosa composición de toda su carrera: Still Of The Night. En este punto no había concesiones, todos siguiendo la letra, e invocando en nuestras mentes a esa traicionera lindura llamada Tawny Kitaen. ¡Así es!, la misma que alguna vez fuera la mujer más sexy de los videos rockeros, antes que la fama, el alcohol y la cocaína se llevaran su inocencia. Imposible no imaginarla arrancar de su celador, con la banda tocando la parte épica de fondo, mientras Coverdale se desgarraba la garganta y el público le daba una mano en cada una de las estrofas. La afinación la hizo sonar muy diferente, pero el remate del final donde todos gritaron “Still Of The Night, Still Of The Night, Still Of The Night”, fue matador.

Whitesnake

Luego de agradecer por la hospitalidad entregada comienza a capella la letra de Soldier Of Fortune, aquella mágica balada que cierra el álbum Stormbringer (1976) de los púrpuras. Imposible no emocionarse escuchando cuando David cantaba: “But I feel I’m growing older / And the songs that I have sung / Echo in the distance / Like the sound of a windmill goin’ ‘round / I guess I’ll always be a soldier of fortune”. Este momento de introspección sería bruscamente interrumpido con el puñetazo que significa escuchar los acordes de Burn, que de un momento a otro todos estuvieron haciendo headbanging, levantando los puños y gritando “All I hear is buuuuuuuuuuuuuuurrrrrrrrrrrrrnnnnnnn”. Como ha sido la tónica en las últimas giras es intercalada con un extracto de la poderosa Stormbringer, poniendo fin a estos casi ochenta minutos de show. La banda se despedía en medio de vítores y aplausos, mientras escuchábamos de fondo We Wish You Well, del álbum Lovehunter (1979).

En general fue un buen show, en el cual hubieron cosas destacables y otras no tanto: de lo segundo mencionaría la saturación del sonido a ratos, lo bajo de la afinación de los instrumentos (que hizo que canciones como Still Of The Night sonaran rarísimas), y a Coverdale quién abusa demasiado de esos gritos agudos, sin mucho cuerpo, sonando bastante desafinado la mayoría de las veces. Su voz grave sigue siendo sensacional, pero por alguna razón que desconozco no la ocupa más. De lo que me gustó sin dudas el nivel de su banda, ¡descollante!… y que quedó demostrado que el hombre -a pesar de sus más que notorias limitaciones actuales- sabe de sobra cómo imponerse sobre el escenario. La víbora cumplió y su veneno fue el alucinógeno perfecto antes de entrar al salón de acero…

Setlist Whitesnake

01- Intro: My Generation (The Who)
02- Best Years
03- Give Me All Your Love
04- Love Ain’t No Stranger
05- Is This Love?
06- Steal Your Heart Away
07- Forevermore
08- Guitar Duel (Doug Aldrich / Reb Beach)
09- Love Will Set You Free
10- Solo Brian Tichy
11- Here I Go Again
12- Still Of The Night
13- Soldier Of Fortune (Deep Purple)
14- Burn / Stormbringer (Deep Purple)
15- Outro: We Wish You Well

EL EPITAFIO DE LOS DIOSES

Judas Priest

A esa hora el Arena estaba prácticamente lleno, con cerca de doce mil asistentes deseosos de vivir un momento inolvidable. Mientras por los altavoces sonaba War Pigs de Black Sabbath, el sonido de las sirenas acompañaba el enorme e imponente telón que desplegaba la palabra Epitaph”, señal inequívoca que el momento había llegado. De pronto comienza a escucharse la introducción Battle Hymn -acompañada las luces rojizas que daban vida al emblema del tour-, pero esta vez no dando paso a One Shot At Glory, sino a la imponente Rapid Fire. Y cuando Halford dispara el verso “Pounding the world like a battering ram”, cae el telón dejando al descubierto a los grandes Glenn Tipton, Ian Hill, Scott Travis y Rob Halford, secundados por el recién ingresado Richard Faulkner. El rugido de la gente fue ensordecedor y desde el comienzo se percibía al conjunto sonando potente y con un fiato envidiable. Siguiendo el mismo orden del British Steel (1980) caía Metal Gods, sin antes iluminar a los presentes con llamaradas y rayos láser que salían desde la parte alta del escenario. Lógicamente fuimos testigos de los movimientos robóticos característicos de Rob y no es necesario mencionar que el coro retumbó en cada uno de los rincones del Movistar Arena.

Judas Priest“Hello Santiago de Chile…The Priest is Back!” exclamaba el Metal God, recibiendo la ovación de rigor. Después lanza una pregunta de respuesta obvia: “Are you ready for some Judas Priest’s Heavy Fuckin’ Metal?”, dando paso a Heading Out To The Highway, una de las mejores canciones del irregular Point Of Entry (1981). Cambiábamos la chaqueta de cuero por una de mezclilla, poniéndonos más ad hoc para disfrutar este clásico de carretera, y Richie Faulkner a la hora de interpretar el solo le adhiere algunos arreglos novedosos y refrescantes. A él ya lo habíamos visto en acción junto a Lauren Harris -abriendo para Iron Maiden en 2008 y 2009-; físicamente es muy parecido al K.K. Downing de principios de los ochenta, y me alegra que le hayan entregado la libertad de aportar con lo suyo al grupo, no limitándolo a ser un mero guitarrista contratado. Era el momento de revisar algo de Angel Of Retribution (2005), lo con el track que abre esa producción y uno de los nuevos clásicos del conjunto: Judas Rising. El doble bombo de Travis y la línea de bajo del gran Ian Hill sonaron simplemente aniquiladores, pero aquí el público aprovechó de descansar y tomar un poco de aire, sabiendo que el show era largo y apenas estábamos en la mitad de esta maratónica jornada.

Halford aprovecha de recordar que “este es un show especial porque están tocando canciones de toda la carrera de la banda” para luego presentar Starbreaker, una joya de la primera etapa del conjunto perteneciente al álbum Sin After Sin (1977). Todo un regalo para los más acérrimos, quizás el grueso de los asistentes no la recibió como una de las más emblemáticas, ¡pero qué importa! Priest siempre rescata gemas desde los confines de su catálogo y ésta sonó increíble. Cuando Tipton y Faulkner se unían para ejecutar esa mítica introducción, era obvio que caería otra de las inmortales: Victim Of Changes. Esta canción es a Judas Priest lo que Stargazer es a Rainbow, con una ejecución realmente excelsa y quienes llegaron con algunas copas en el cuerpo, sintieron que sus percepciones se sentían trastocadas gracias a los efectos del alcohol; por supuesto el grito de Rob en la parte final vino de las profundidades del infierno etílico (?).

Debíamos seguir y ahora el viaje nos llevaba hasta Rocka Rolla (1974), donde todo empezó para la banda, y del cual eligieron Never Satisfied. Interesante, porque conforme a lo que pasaban los minutos, apreciábamos las distintas facetas de Priest en su historia, en este caso, de la época donde sonaban a un híbrido entre Purple y Sabbath. El momento para poner los encendedores -digo celulares- en el aire, llegaba con Diamonds & Rust, original de Joan Baez; un momento solemne, porque tanto Tipton como Faulkner comenzaron tocándola  acústica, para luego mezclarla con la versión clásica que pudimos escuchar en Sin After Sin y Unleashed In The East.

Judas Priest

La máquina del tiempo no daba tregua, ahora era el turno de revisar algo de Nostradamus (2008), mientras de fondo sonaba la introducción Dawn Of Creation. Como era obvio seguían con Prophecy, mientras Halford aparecía en escena vistiendo una capucha cromada y llevando un báculo con el emblema de Metallian. Dicha producción mostraba a un Priest mucho más teatral, algo que se siente cuando la tocan en vivo. Acto seguido nos propinaban un golpe directo al cráneo con Night Crawler, divisándose algunos moshpits mientras Halford asaltaba en el coro. Una banda que sabe del potencial de su discografía no tiene problemas en sacar canciones increíbles del repertorio y reemplazarlas por otras igual de buenas o mejores.

El sonido de los sintetizadores nos llevaba nuevamente a la carretera, mientras Scott Travis daba la partida a Turbo Lover. Otro de los momentos inolvidables del show, mientras el público con puños en el aire coreaba “I’m your turbo lover, tell me there’s no other”, acompañados de llamaradas que sofocaron a quienes estaban en las primera filas. Acto seguido presentaron Beyond The Realms Of Death, no sin antes mencionar que en su carrera habían experimentado con muchas cosas distintas, y esta era la balada tradicional del Heavy Metal. Retrocedíamos hacia el Stained Class (1978) ¿Y qué les puedo decir? ¡A esas alturas sólo disfrutábamos de unas grandes composiciones de Priest! Es imposible permanecer indiferente ante la magnificencia de esta canción, con ese tremendo arpegio inicial compuesto por Les Binks, un Halford dándose un festín de matices vocales, y el solo del maestro Glenn Tipton es uno de los más inspirados que he escuchado jamás.

Judas PriestSé que muchos soñaron durante años con escuchar The Sentinel en vivo. Obviamente es del material mas difícil de interpretar, así que Rob varió con inteligencia la línea vocal; de todas formas había que exigir la garganta al máximo para gritar “Sworn to avenge / Condemn to hell / Tempt not the blade all fear the Sentineeeeeeeeeeeeeeeeeeeel”. Y si estamos hablando de regalos inesperados, estoy seguro que más de alguno soltó una lágrima cuando Richard comienza a tocar los acordes de Blood Red Skies, para después escuchar como Halford narra desgarradoramente esas líneas “As the sun goes down / I move around  / Keeping to the shadows / Life, hangs by a thread / And I’ve heard it said, that I’ll not see tomorrow”. La interpretación fue magnífica, imposible describirlo sólo con palabras, sobre todo para quienes pensamos que Ram It Down (1988) es casi tan bueno como Painkiller. No tocan mucho material de ese álbum y que ésta fuera la elegida fue un verdadero premio. Caía otro de los covers emblemáticos, me refiero a The Green Manalishi (With The Two-Pronged Crown) original de Fleetwood Mac, donde nos quedábamos sin aliento coreando la parte de la enorme melodía de Glenn. ¡Cuánto poder por la cresta!

Rob presentaba la siguiente canción sin antes mencionar que 1980 fue un gran año para el Heavy Metal, donde muchas grandes bandas lanzaron discos extraordinarios… “Breaking the what?… Breaking the what?… Let’s break that law!!!”. Y cuando sonaba Breaking The Law, el público fue el encargado de cantarla en su totalidad, mientras se disparaban más llamaradas durante el coro. Scott Travis quedaba en escena comenzando un corto pero preciso solo de batería. ¡Es impresionante este tipo! Le da con una fuerza sobrehumana y pareciera que ni se esfuerza. Lógicamente esto daba paso a la apertura de Painkiller, que fue interpretada de manera avasalladora y donde la cancha se convertía en una batalla campal.

DEL RUGIR DE LOS MOTORES AL CALOR DE LA MEDIANOCHE

Terminaba el set regular, pero quedaba más. De fondo vemos un enorme ojo cibernético cuando comienza a sonar la inconfundible instrumental The Hellion; nuevamente los gritos del respetable se volvieron ensordecedores al corearla, y como no, si a continuación pasaba Electric Eye, con la cual el recinto casi se viene abajo. Rob cantando en una de las plataformas mientras éramos nosotros los encargados de completar el coro. Y el rugir de los motores nos advertía que llegaba el momento Kodak de la noche -de esos que con los años han dejado una marca indeleble en la historia del Heavy Metal- ver al Metal God montando su Harley Davidson mientras cruzábamos los dedos para que no sufriera el percance del show en Brasilia, donde el hombre terminó en el suelo, aunque sin consecuencias serias. Claro, Hell Bent For Leather es el himno del cuero, el cromo, el diablo y a priori también podríamos colgarle algunas connotaciones de doble sentido. Allí te das cuenta que Rob es tan enorme que puede echarse sobre su moto cromada y el público se va a vuelve loco igual.

Judas Priest

Cuando el respetable soltaba el cántico futbolero “Olé, olé, olé, olé Judas… Judas”, Halford aprovecha de llevarse lo poco de voz que nos quedaba con sus ya clásicos “Oh Yeah”. Ahí entrábamos en la recta final con el super hit You’ve Got Another Thing Comin’, otro momento mágico cantado a todo pulmón. El lienzo detrás de la batería, que llevaba el logo del grupo y la inscripción “United”, nos recordaba que en ese momento todo el Arena era una fraternidad unida por la pasión del Heavy Metal. Richie podía lucirse ejecutando un solo mientras miles de palmas se agitaban el aire, con rayos láser por doquier y gritando ¡YOU´VE GOT ANOTHER THING COMIN’!.

Y si el reloj marcaba exactamente las 00:00 horas, ¿qué mejor forma que cerrar la velada con Living After Midnight? “I took Santiago about a 1 AM / Loaded, Loaded / I’m all geared up to score again” advertía el Metal God y todos sabían que era la oportunidad para dejar la última gota de sudor. ¡Dicho y hecho! Todos saltando, todos gritando, todos disfrutando… y al final Halford despidiéndose:“Thank you Santiago, we love you… and keep the Metal faith!” .

Judas Priest

Como comentario al cierre debo mencionar que este ha sido el mejor show de Priest en Chile. En cuanto a sonido (de todas las veces que he ido al Arena es lejos el sonido más potente y claro que he escuchado), puesta en escena, entrega del público, setlist y un nivel de ejecución descollante. La despedida no podía ser de otra forma -así lo entendimos todos-, y con conciertos como este queda claro porque Judas Priest son los dioses indiscutidos del Metal y no hay nadie que les haga sombra. Si no vuelven nunca más, no hay nada que reprocharles; sólo me queda terminar este comentario parafraseando a los grandes de ABBA: simplemente “Gracias por la música”. ALL HAIL THE PRIEST!

«Rising from darkness where Hell hath no mercy and the screams for vengeance echo on forever. Only those who keep the faith shall escape the wrath of the Metallian… Master of all Metal».

Setlist Judas Priest:

01- Intro: Battle Hymn
02- Rapid Fire
03- Metal Gods
04- Heading Out To The Highway
05- Judas Rising
06- Starbreaker
07- Victim Of Changes
08- Never Satisfied
09- Diamonds & Rust (Joan Baez)
10- Dawn Of Creation / Prophecy
11- Night Crawler
12- Turbo Lover
13- Beyond the Realms Of Death
14- The Sentinel
15- Blood Red Skies
16- The Green Manalishi (With The Two-Pronged Crown) (Fleetwood Mac)
17- Breaking The Law
18- Painkiller
Encore 1:
19- The Hellion / Electric Eye
20- Hell Bent For Leather
21- You’ve Got Another Thing Comin’
Encore 2:
22- Living After Midnight

REVISA AQUÍ LA GALERÍA DE FOTOS DEL CONCIERTO

En su gira de despedida, Judas Priest se presentó nuevamente en Chile ante unas 12 mil personas en el Movistar Arena. El show que se extendió por más de dos horas contó con la presencia de Whitesnake y los nacionales Inquisicion.

Fotos: Guillermo Salazar

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La banda nacional INQUISICION será la encargada de abrir la jornada del 20 de septiembre en el Movistar Arena, tras haber ganado el concurso para la elección de la banda soporte del Epitaph Tour en Chile, día en que se presentan, además de JUDAS PRIEST, la agrupación liderada por David Coverdale, WHITESNAKE

INQUISICION se alzó como ganador con un 43% sobre un total de más de 40.000 votos.  El resultado definitivo fue el siguiente:

  • INQUISICION: 43 %
  • RATZINGER: 36 %
  • DRAHKER: 21 %

El horario para el martes 20 es el siguiente:

18:00 Apertura de Puertas
18:40 Inquisicion
19:40 Whitesnake
21:30 Judas Priest

Las entradas para el concierto de JUDAS PRIEST junto a WHITESNAKE están a la venta por Sistema Ticketmaster, 690 2000, tiendas Falabella, Cine Hoyts y The Knife (Eurocentro). 10% de descuento para clientes Entel.

Los precios son:

Platea Alta: $22.000
Cancha: $27.000
Platea Baja: $35.000

Afiche: Judas Priest en Chile

Si participaste en el concurso, revisa si fuiste uno de los afortunados que asistirá el 20 de septiembre al Movistar Arena, gracias a T4F y PowerMetal.cl:

  • Valentina Burgos
  • Agustín Valdés
  • Pablo Moya (ganador por Twitter – @pvmb)
  • Constanza Jerez (ganadora por Twitter – @DoroJerez)

¡Felicitaciones! Los ganadores fueron contactados por mail y en Twitter por DM.

Las entradas para el concierto de JUDAS PRIEST junto a WHITESNAKE están a la venta por Sistema Ticketmaster, 690 2000, tiendas Falabella, Cine Hoyts y The Knife (Eurocentro). 10% de descuento para clientes Entel.

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Platea Alta: $22.000
Cancha: $27.000
Platea Baja: $35.000

Afiche: Judas Priest en Chile

T4F y PowerMetal.cl te invitan al concierto JUDAS PRIEST junto a WHITESNAKE, el 20 de septiembre en el Movistar Arena.

Tienes 2 opciones para participar:

1 – Coméntanos aquí, con tu nombre completo y mail válido, ¿por qué debes ver a JUDAS PRIEST en su gira de despedida?

2 – Sigue a PowerMetal.cl y T4F en Twitter y escribe en tu estado: JUDAS PRIEST: Banda del Mes en PowerMetal.cl http://bit.ly/priestpm – 20 de septiembre, Movistar Arena. Invitan @powermetalcl y @T4FChile

Los ganadores serán elegidos el día viernes 16 de septiembre.

Las entradas para el concierto de JUDAS PRIEST junto a WHITESNAKE están a la venta por Sistema Ticketmaster, 690 2000, tiendas Falabella, Cine Hoyts y The Knife (Eurocentro). 10% de descuento para clientes Entel.

Los precios son:

Platea Alta: $22.000
Cancha: $27.000
Platea Baja: $35.000

Afiche: Judas Priest en Chile

Judas Priest

Hace seis años Chile tuvo la oportunidad de admirar a Judas Priest durante su primera visita a estas tierras, en un show que congregó a casi 12 mil almas estupefactas. En esa ocasión contaron con la presencia de sus connacionales de Whitesnake con quienes hicieron de aquella noche algo que aún hoy oscila en la memoria. Este mes la historia se repite, los legendarios sacerdotes vuelven a Santiago, tal cual un déjà vu o una profecía: en el noveno mes del año, con sus mismos compatriotas, pero esta vez en un recital para decir adiós.

Más allá de ser una de las agrupaciones que sentó los precedentes para las bandas de la nueva ola del Heavy Metal británico, Judas Priest es el símbolo por antonomasia de ese género y fundador del sonido a doble guitarra que hoy nos hace vibrar, pero también emblema de la lucha en la persecución de ideales musicales. Un arranque parsimonioso, un éxito de dimensiones insospechadas y una visión que trasciendo el cuero, el color negro y las puntas: esta es la autopsia de la historia de los dioses del metal.

LA BALADA DE FRANKIE LEE Y JUDAS, EL SACERDOTE

Esta historia empieza a escribirse en 1969 y tiene su momento clave en una convocatoria. El vocalista Alan “Al” Atkins residía en West Bromwich, una ciudad al noroeste de Birmingham, Inglaterra. Atkins ya era bastante conocido en la escena musical por su participación como frontman de las bandas The Bitta Sweet, Sugar Stack, Blue Condition y The Jug Blues Band. Tras un contrato fallido con el grupo Evolution, Al decide iniciar una nueva aventura junto al bajista Bruno Stapenhill,  el batero John Partridge y el guitarrista John Perry. La recién formada agrupación  se prepara con sus primeros ensayos pero un trágico accidente carretero deja sin vida a Perry y trunca el proyecto. Mas los jóvenes se reparan de la caída y se levantan con el interés de organizar una audición para elegir a quién tendría a cargo la guitarra.

jpriest01A la audición se presenta un joven llamado Kenneth Keith Downing, quien a pesar de llevar sólo dos semanas practicando en guitarra algunas canciones de Jimi Hendrix, resuelve probar suerte. Sin embargo, de buenas a primeras, su poca experiencia lo delata y lo descalifican. Años después declara: “sólo había tocado con un amplificador unas cinco o seis veces. Supongo que era un poco ambicioso”. El puesto se lo otorgan a un músico innato de 17 años, Ernest Chataway,  quien además de tocar guitarra, teclado y armónica ya había pertenecido a una banda británica llamada Earth, que más tarde alcanza la cima de la fama bajo el nombre -nada más y nada menos- de Black Sabbath.

Con la formación lista, se dan la tarea de buscar un nombre que llamara tanto la atención como el de Black Sabbath y que realmente representara el ideal del grupo: fuerza y presencia. Es así como un día Stapenhill se pone a leer los títulos de las canciones de su colección de álbumes cuando de pronto toma el disco de Bob Dylan titulado John Wesley Harding y se topa con The Ballad Of Frankie Lee And Judas The Priest, el tema que hace germinar toda una leyenda. En definitiva, Judas Priest se convierte en un apelativo perfecto para los integrantes, quienes ya con nombre y apellido empiezan a ensayar y escribir sus propios temas, etiquetándose como un grupo de rock progresivo.

De a poco, van ganando exposición con la ayuda de covers de bandas como Spirit y Quick Silver Messenger Service. No pierden el tiempo y se anuncian en un periódico local para conseguir trabajo, hecho que les sirve para que apareciera Alan Eade de Ace Management, quien les organiza algunos conciertos y le da la oportunidad de grabar en un estudio. El cuarteto logra graba Good Time Woman y We’ll Stay Together y los envía a varias disqueras de las cuales contestan Harvest e Immediate Records.

De esa cuenta, realizan una presentación en directo para ellos, en un local llamado The George Hotel en el pueblo Walsall. Allí, Immediate Records recalca su gusto por el sonido de Judas Priest y les ofrece un contrato por tres años. Tras la buena noticia, emprenden las diligencias para estructurar su álbum debut, pero lo que parecía ser el inicio de una gran historia se desvaneció antes de siquiera poder dar el primer paso. Sólo dos meses después de celebrar a lo grande por haber conseguido una casa disquera que los avalara, el manager les da la mala noticia de que, por problemas financieros, Immediate Records decide cancelar el financiamiento de la grabación.

A manera de lucha, el grupo continúa de tour hasta 1970, año en el que la desilusión predomina sobre sus ansias musicales hasta lograr el divorcio: Ernie Chataway se separa del conjunto mientras que el resto acuerda disolverse a causa de diferencias musicales. Bruno se va a Dinamarca, Ernie a Londres, John se muda a Stourbridge y el roadie John «Magnet», se va con un nuevo patrón, Ian Paice de Deep Purple. Por su parte, Alan se queda con el deseo de explorar el lado más duro del rock y alejarse de la sensación de blues que habían desarrollado, así que se mantiene en la búsqueda de un nuevo grupo.

jpriest02Una noche de noviembre de ese 1970 en Wednesbury, Al queda impresionado con el sonido del grupo Freight que tocaba en un salón de ensayos llamado Holy Joe’s. Movido por el ruido infernal que causaban, Al dispone ver por debajo de la puerta y se topa con una gran sorpresa: Kenny Downing, el chico rubio que tiempo atrás rechazó en la audición por falta de experiencia ahora estaba al mando de la guitarra, junto a Ian “Skull” Hill en el bajo y John Ellis en la batería, los tres en un frenético head-banging con sus amplificadores al máximo. Al terminar de tocar, Alan se les acerca y les pregunta si necesitan un vocalista. “Nosotros no teníamos vocalista en esos días. Éramos felices sólo con ir a ensayar y tocar nuestros temas favoritos”, recuerda Ian. Con el conocimiento y costumbre necesaria para ser la cara de una agrupación, a favor de Alan se suma el hecho de que además de cantar, tenía habilidad para tocar batería, guitarra y componer canciones. “Estábamos alucinados con la idea de que él (Atkins) estuviera impresionado por nosotros entonces acordamos aceptarlo en el grupo”, indica K.K. Downing.

Pese a ya tener todo listo para soltar las riendas como un nuevo conjunto, el nombre Freight no se ajusta totalmente por lo que Al sugiere que usen el de Judas Priest. Kenny también prefería usar esa forma para referirse al grupo: “(El nombre Judas Priest) sonaba como todo lo que quería ser y hacer, para ser reconocido como alguien”, expresa Downing.

El renaciente Judas Priest ensaya durante un par de meses y luego empieza a tocar covers cerca del su área de vivienda. En dichas presentaciones abren los shows con Spanish Castle y otros temas de Jimi Hendrix y Quartermass. Incluso, llegan a ser teloneros de Slade, Budgie, Warhorse y Gary Moore. Al agenciarse de un buen público sus propias composiciones entran a formar parte del repertorio y el cuarteto autodenomina “goodandloud” a su estilo de rock. Pronto David Corke se hace manager de Judas Priest y los motiva a preparar un demo. “Grabamos dos canciones en Zella Records: “Holy Is The Man” y “Mind Conception” en julio de 1971, pero no escuchamos los concejos de los ingenieros de sonido y grabamos en vivo sin “overdubs”. Tener garraspera y estar drogados no ayudó en nada”, señala Atkins.

El empobrecido demo no les vale como reconocimiento a los ojos de las disqueras pero sí contribuye a que obtengan más conciertos, razón por la que algunos de ellos dejan sus trabajos para poder cumplir las demandas exigidas por el éxito de Judas. “Tenía un trabajo y sólo podía tocar los fines de semana. El gran salto nos hacía preguntarnos si debíamos renunciar a nuestros trabajos o si seguíamos manteniendo todo como un hobby”, apunta Ian. El único en mantener sus labores cotidianas fue John Ellis pero el aumento en el número de recitales y el horario conflictivo ponen demasiada presión sobre él, tanta como para que deje el grupo en octubre de esa temporada.

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Alan “Skip” Moore llena temporalmente la vacante dejada por Ellis y así Judas Priest sigue su agenda alrededor de Midlands, tocando por de 10 libras la noche. La apretada condición salarial sigue su curso hasta que a finales del ’71 Alan Moore encuentra una mejor oportunidad con Sundance y con Pendulum, una banda creada especialmente para cubrir un contrato de 6 meses con el Patronato de Turismo de Marruecos. Por tanto, en diciembre las baquetas caen en manos de Chris “Congo” Campbell y ya para enero de 1972 empiezan a tocar por primera vez fuera de su área local, incluyendo performances en Manchester, Liverpool, Londrés y hasta Escocia.

El ’72 se convierte rápidamente en una clara señal de la creciente fama de Judas Priest, que para entonces ya actúa como banda soporte de Status Quo, Thin Lizzy, entre otras. De pronto, el promotor y manager de Black Sabbath, Jim Simpson, los ayuda a firmar con una compañía de Birmingham llamada I.M.A cuyas siglas significan Iommi Management Agency, que corría a cargo de Simpson, Tony Iommi y Norman Hood. Aquel fue un período intenso. Dave Corke continua dirigiendo a la banda mientras que Simpson ayuda a promoverla en los mercados londinenses, tanto es así que Judas Priest llega al punto de conocer todos los posibles clubs de Inglaterra, hasta The Cavern en Liverpool y el legendario Marquee en Londres.

Sin muchos cambios, en enero de 1973 renuevan contrato con la agencia de Iommi, ahora llamada Tramp Entertainments. Poco tiempo después, Atkins escribe Whiskey Woman, corte que tuvo un rol significativo y Heavy Thoughts. Hubo planes de llamar Heavy Thoughts Tour a la gira de ese año, sin embargo, los problemas económicos y la carencia de un sello como tal asfixia a los jóvenes, quienes casi ganaban sólo para cubrir gastos mínimos. La desesperación los lleva a presentarse en los clubs como artistas de Atlantic Records con tal de ganar dinero extra pero la precaria condición se vuelve un problema que aprieta con tal fuerza hasta provocar que Al y Chris dejen el grupo.

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Todos creen que es el final de la banda pero K.K. e Ian siguen la marcha para enfocar nuevamente la dirección a tomar. La novia de Ian, Sue, sugiere a su hermano Robert Lee Halford podría ser una buena opción para Priest. En aquel momento, Robert cantaba en el grupo Hiroshima y era ingeniero de iluminación. Su inicio en la música fue gracias al coro de la escuela, en el que destaca sobre los otros estudiantes. A sus 15 años entra a su primera banda, Thark, en la cual uno de sus maestros toca la guitarra. Luego se une a Abraxis, después a Lord Lucifer y posteriormente, pasa a ser asistente de diseño de luces en el Grand Theatre en Wolverhampton. Pero al poco tiempo Rob se da cuenta de que en vez de estar tras las luces, quería ser el foco de atención por lo que regresa a los escenarios, específicamente a un local de blues progresivo llamado Athen Wood, junto a Mike Cain, Barry Shearn y Phil Butler.

Cuando Judas Priest se interesa por Halford, éste tocaba la armónica y cantaba para Hiroshima. En este conjunto también estaba Paul Watts en guitarra, Ian Charles en el bajo y John Hinch en los tambores. Así es que tras la sugerencia de Sue, Rob se reúne con Ian y Kenny y lleva con él a Hinch. Luego de platicar sobre gustos musicales, van a Holy Joe’s para ensayar un rato y allí, los Judas quedaron conformes con las interpretaciones de los aspirantes y les dicen que los puestos son suyos. Poco tiempo después se unen a las filas de Judas Priest.

El ingreso de Rob significa un gran apoyo para Kenny en cuanto a composición y rápidamente su buen clic contribuye a definir tanto el sonido como el camino que tendrían. “K.K, Ian y yo hacíamos jams en su apartamento en cualquier oportunidad que teníamos. Solíamos tener toneladas de ideas y grabar un montón de cassettes. Era interesante porque creo que probablemente estábamos sintiendo el modo de cómo y qué debería ser exactamente Priest”, explica Halford.

LAS ALAS DEL DESTINO COMIENZAN SU VUELO

Los nuevos aires llenaron de inspiración a Kenny llevándolo a escribir lo que sería un tesoro para la banda: Run Of The Mill, un tema oscuro con influencias de Sabbath que se abriría camino hacia el listado de cortes favoritos de Judas Priest. Durante sus presentaciones con la nueva formación arrancan con el último tema escrito por Atkins, Whiskey Woman que probaba su potencia para abrir los shows y Rob también decide incluir Red Light Lady, una de sus creaciones con su anterior agrupación.

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Pronto deciden que es ocasión de producir un demo y en 1973 graban en Sarm Studios en London e incluyen en la cinta Run Of The Mill, Whiskey Woman y una pista llamada Ladies, la cual se cree que quizá es Red Light Lady con un título más corto. El manager, Dave Corke, se las arregla para distribuir el demo, el cual llama la atención de un pequeño sello británico: Gull Records, encabezado por David Howells. Este señor tenía amplia experiencia en la industria de la música desde 1956 y a mediados de los ‘60s fue ejecutivo en A&R para CBS y en MCA Records. Corke invita a Howells y a sus socios de Gull Records a ver a la banda en directo el 11 de febrero de 1974 en el club Marquee de Londres en donde Priest sería telonero de los populares Budgie. “Aunque probablemente a ellos no les gustò nuestra música, creo que se interesaron por la tremenda reacción que tuvimos de parte de la audiencia”, apunta Downing.

Antes de recibir una respuesta de Gull Records, el grupo viaja por primera vez a Alemania y Holanda, luego regresa dos semanas a Inglaterra para partir nuevamente, a finales de marzo, a Noruega y Dinamarca. Es en el país danés donde Kenny recibe su famoso sobrenombre “K.K.” porque una joven no podía pronunciarlo y le decía de esa forma. Mientras el grupo recorre la región escandinava de Europa les dan la noticia de que Gull Records desea que firmen con ellos. El 16 de abril de ese año llegan a Londres y firman un contrato que desencadena una larga -y esperada- carrera profesional.

Para entonces Judas Priest estaba conformado por cuatro integrantes. Pero David Howells tenía otra idea de la banda y quería algo diferente de lo que con frecuencia se veía en una banda de rock, por lo que insiste en que debe agregarse un instrumento adicional. El conjunto se siente intrigado por la solicitud de lo cual piensan que no era una buena opción. Howells propone varias ideas, incluso la de tener a un saxofonista, pero finalmente consideran que la inclusión de una segunda guitarra sería lo ideal. Dowming también acuerda que sería lo mejor para Judas Priest porque en las partes de sus solos el sonido quedaba algo vacío.

jpriest18Una de las bandas rivales de Judas Priest era The Flying Hat Band, la cual tenía como guitarrista y vocalista a un joven llamado Glenn Tipton, con quien realizan un demo donde destacan canciones como Coming of the lord, Lost time, Reaching for the sky y Seventh Plains. Al tener un espacio en la banda, los integrantes de Judas recuerdan la habilidad de Glenn y deciden ponerse en contacto con él para persuadirlo de que se incorporara. Ian dice: “Estábamos en un lugar llamado What’s Music en Birmingham, Glenn entró y de la nada Ken fue y le preguntó si quería unirse a la banda”. Después de un par de reuniones, Glenn accede.

En un principio, Glenn piensa que sería algo temporal para ayudar a que Judas pudiera grabar su álbum y luego tenía planeado buscar otras oportunidades. No obstante una vez hizo equipo con Downing, permanecerían juntos para forjar lo que ha sido conocido como “twin-axe attack”. La primera formación oficial de Judas Priest quedaba entonces conformada por K.K Downing y Glenn Tipton en guitarras, Rob Halford en la voz, Ian Hill en el bajo y John Hinch en la batería.

Con la cuadrilla lista, inician la preparación de su primogénito y el 6 de septiembre sale a luz «Rocka Rolla», producido por Roger Bain. Esta primera entrega tiene temas compuestos en la era de Atkins, como Winter y Never Satisfied pero los Priest no obtienen la acogida esperada de parte del público, quizá porque a los ojos de muchos era una imitación del sello personal marcado por Black Sabbath. Pese a ello, el hecho no representa un obstáculo sino todo lo contrario. En el próximo esfuerzo agregan más velocidad y estructuración propia a cada tema hasta lograr consolidar un sonido y estilo únicos que hoy se conoce como el sello Priest y que, sin duda, marca a un buen número de bandas que nacieron en décadas posteriores.

En 1975 Hinch se aleja de Judas y en su lugar entra por segunda ocasión Alan Moore. Ese año la banda actúa en el festival de Reading y capta la atención de mucha más gente. Para aprovechar dicho enganche terminan rápidamente de grabar su segundo álbum en Rockfield Studios entre noviembre y diciembre. Con el título «Sad Wings of Destiny», el segundo álbum aparece el 23 de marzo de 1976 y años más tarde se convertiría en parte de la discografía más clásica de la banda. Este nuevo trabajo es producido por Jeffrey Calvert e incluye clásicos de la talla de The RipperTyrant, Genocide y Victim Of Changes, que originalmente había sido concebida como dos temas. Alan Atkins había escrito la primera mitad del tema y la había titulado Whiskey Woman y Rob Halford escribió la segunda mitad llamándola Red Light Lady.

Aunque este trabajo les otorga más solidez en cuanto a su estilo más pesado y líricas más sombrías, la economía avanza en sentido contrario, obligando a Alan Moore a salirse por segunda y definitiva vez. En sustitución entra el batero de sesión, Simon Phillips. Poco después consiguen contrato con la multinacional CBS Records, la cual da luz verde al financiamiento del tercer larga duración. Ante esto, Moore se muestra arrepentido de su decisión, pero ya era tarde para regresar.

jpriest04Debido a que el contrato con Gull Records aún no había caducado, Judas Priest paga una multa de £ 60,000 para iniciar operaciones con CBS. Con la ayuda de su nueva disquera, la tercera placa ve la luz el 8 de abril de 1977, bajo la producción de Roger Glover (Deep Purple). Sorprendido por los movimientos de K.K, al grabar, Roger indaga sobre su peculiar estilo para tocar porque sentía que se movía demasiado y no se concentraba, a lo que Downing responde: «…cuando toco mi guitarra no solo lo hago con mis manos, si no que con todo mi cuerpo; los movimientos que hago influencian en cierta medida mi forma de tocar, y así todos mis sentimientos y sensaciones que experimento mientras toco quedan plasmados posteriormente en las grabaciones…».

El nuevo álbum de los sacerdotes sale como «Sin After Sin» y contiene otros tantos clásicos como Sinner y el cover Diamonds And Rust de Joan Báez, además de otras grandes composiciones como Starbreaker yDissident Aggressor. Como dato adicional sobre»Sin After Sin», la letra del tema Raw Deal es constantemente señalada de hacer alusión a la homosexualidad de Halford.

Para promocionar el álbum se van de gira y su victoria empieza a dispararse con cada ciudad que visitan. La gira los lleva a debutar en Estados Unidos el 17 de junio de 1977 en Amarillo, Texas, donde acompañan la gira de Reo Speedwagon, quienes logran llevar más gente a los conciertos y ayudan a que el nombre de Judas Priest crezca cada vez más. Judas deja el territorio gringo el siete de agosto de 1977 tras dos excitantes presentaciones en el Coliseo de Oakland, junto a Led Zeppelin. Además de ir al país norteamericano, viajan a Escandinavia, participan en el Festival Oulu Kuusrock de Finlandia y realizan un tour en Inglaterra, compartiendo el plató con AC/DC y Magnum.

Al terminar el tour, Judas vuelve a los estudios a grabar su cuarto disco. Si bien intentan que el baterista Simon Phillips se quede contratado para la banda, éste rechaza la propuesta por tener otros compromisos por cumplir. Entonces a finales de ese año que Roger Glover sugiere para las baquetas a Les Binks, con quien había hecho el álbum “Butterfly Ball”. Judas acepta reclutarlo y arrancan las siguientes grabaciones entre octubre y noviembre de ese año en Chipping Norton Studios, de la mano de Dennis Mackay.

Lanzan el cuarto material el 10 de febrero de 1978 con el título «Stained Class». Éste trae consigo más clásicos para agregar a la larga lista que Judas nos regala desde hace mucho: Exciter, Beyond The Realms of Death (co-escrito por Binks) y Saints In Hell, por nombrar algunas. Con el tiempo «Stained Class» se constituye uno de los más prestigiosos del Metal. Además, con este álbum salta a la vista el cambio en el diseño del logotipo que esa vez fue realizado por Rozslav Szyabo y el cual, desde entonces en adelante, sería el símbolo visual distintivo de Judas Priest. Casi sin darse cuenta, emprenden un nuevo periplo en el que, además de socializar su nuevo logotipo, afianzan su imagen aguerrida a través de un atuendo rudo consistente en mucho cuero y metal. Sin querer, este look marca la pauta no solo de su nueva imagen sino también de las directrices de la apariencia que debiera tener una banda metalera y, por consiguiente, sus fans.

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Cada vez los viajes se vuelven más intensos y largos, atendiendo a un público creciente y arribando a más lugares. De esa cuenta, la banda toca un par de fechas en el Reino Unido para después partir en marzo a Estados Unidos a promocionar su nuevo álbum y tocar como banda soporte en la gira de Foghat. Judas Priest se abre camino y gana gran prestigio y experiencia. En agosto de 1978 debutan en Japón con gran éxito. Luego de las exitosas presentaciones en suelo nipón, ingresan al estudio con el productor James Guthrie y graban «Killing Machine» y lo lanzan al mercado el 9 de octubre 1978. Cortes como Take On The World, Delivering The GoodsEvening Star se convierten rápidamente en hits en el Reino Unido. Los temas Killing Machine son un tanto más gancheros y digeribles, pero conservan el sonido pesado que la banda venía mostrando.

A estas alturas, Judas Priest ya cuenta con un creciente número de fans, quienes comienzan a vestirse de cuero para asistir a sus conciertos, hecho que les daba mayor seguridad para grabar la música que les gustaba y no lo que se esperaba. Comienza el tour de promoción y Judas Priest se embarca en una gira de 66 días por Estados Unidos que comienza el 27 de febrero y termina el 6 de mayo. También giran por Europa, realizando incontables presentaciones en Inglaterra como teloneros de UFO y también como titulares, con Lea Heart como grupo soporte.

En diciembre de ese año, sacan el single Take On The World que comprende el tema homónimo más una versión en directo de Starbreaker, registrada durante un show en el Agora Ballroom en Cleveland, Ohio. Tras el éxito del sencillo, la banda se va a Japón, donde el triunfo musical y comercial es evidente y los ayuda a solidificarse como la fuerza más emergente del metal.

jpriest06Ya en marzo de 1979, la banda cambia el título de «Killing Machine» para lanzarlo en Estados Unidos, nación donde el nombre original podría considerarse muy agresivo. Sale entonces como «Hell Bent For Leather» y en la versión estadounidense integran el cover The Green Manalishi de Fleetwood Mac. Poco a poco, Judas Priest va dando de qué hablar por su energía sobre las tablas, pero más aún luego de que en una presentación en Irlanda, Rob saliera a escena montado en una Harley Davidson, hazaña que desde entonces es una parte inamovible en sus conciertos.

Durante el verano de 1979, Priest mezcla todas las cintas grabadas en sus funciones en Koseinenkin Hall y Nakano Sunplaza Hall en Tokyo, Japón. En los estudios de Ringo Starr en Ascot, Inglaterra, nace uno de los mejores álbumes en directo de metal de todos los tiempos. Pero antes del lanzamiento salen dos singles, el primero titulado “Diamonds and Rust” y el segundo, “Rock Forever”. «Unleashed In The East» aparece el 17 de septiembre de 1979 mientras Judas se encuentra de gira por Estados Unidos, acompañando a Kiss y les vale como su primer acreditación de platino por llegar hasta la casilla 10 de las carteleras inglesas y a la 70 de las americanas.

Terminan el año acompañando a AC/DC por Europa. Luego de las agotadoras giras Les Binks decide irse de la banda y en su lugar reclutan a Dave Holland el otrora batero de Trapeze, la banda de Glenn Hughes.

LAS RAICES DEL METAL SE FORJAN CON ACERO BRITÁNICO

En 1980 editan uno de sus esfuerzos más importantes y un clásico indiscutido en la historia del metal: British Steel. El álbum es grabado en Starling Studios y producido por Tom Allon y alcanza el nº 3 del ranking británico además, golpea los Estados Unidos en el nº 34. El trabajo trae consigo el mega-hit Breaking The Law (la canción favorita de Beavis y Butthead) y Living After Midnight (la canción favorita de Otto, el chofer del autobús de Los Simpsons) y también otros clásicos como Metal GodsGrinder y Rapid Fire. El álbum se vende como pan caliente alrededor de todo el mundo y alcanzan rápidamente el millón de copias vendidas.

La portada de «British Steel» es todo un elemento semiótico interesante de analizar. El diseño viene del puño de Roslav Szaybo y proyecta una mano tomando una hoja de afeitar, pero sin causar ninguna  herida en los dedos. Si bien este artefacto se liga en repetidas ocasiones a los fans del punk, la imagen que proyecta Priest denota que, a diferencia de los mencionados, esta hoja no hace daño a pesar de su implacable borde afilado. De alguna manera, representa una visión diferente, entre otras cosas, la fuerza, coraje y valentía de los Priest.

jpriest07«British Steel» afianza el estrellato de los británicos al alcanzar altas posiciones en las listas de Inglaterra y las millonarias ventas en todo el mundo. Inician una  nueva aventura por 30 ciudades distintas en Inglaterra y venden todos los tickets de los recintos en donde se presentaron por casi cuatro meses seguidos. La BBC raudamente comenzó a trabajar en los videos para Breaking The Law y Living After Midnight. También logran agotar totalmente los shows para las giras por Europa y Estados Unidos. Por si fuera poco, aparecen como cartel estelar en el aclamado festival de Donnington, Monsters Of Rock, junto a grandes como Rainbow, Saxon y Scorpions. El épico despegue de las ventas mundiales corona a British Steel como álbum de Oro. El estrellato era inminente y Judas Priest se apuntala como «la banda de Metal más grande banda del mundo».

En 1981 la banda edita «Point Of Entry» como un intento de conquistar el mercado estadounidense. Esta placa hace su incursión el 17 de febrero de ese año y despliega nuevos hits como Hot Rockin y Don’t Go. El tema Heading Out To The Highway atrae la atención para ser incorporado en algunos soundtracks y así Priest se convierte en una de las primeras bandas en ser entrevistadas por MTV. Si bien recibió la respuesta que esperaban, «Point Of Entry» tuvo un tour a tablero vuelto y el tour fue desde febrero a noviembre de ese año, teniendo como teloneros a Iron Maiden y Whitesnake.

Durante el verano vuelven al estudio en Ibiza, España para preparar su siguiente pieza discográfica, la cual es revelada el 14 de julio de 1982 como «Screaming For Vengeance». La mezcla de este material fue realizada en Orlando, Florida y durante el proceso deciden no incluir ciertas pistas, por lo que a última hora componen el tema You’ve Got Another Thing Comin’, que años más tarde (1999) sirve para musicalizar un comercial de la cadena de comida rápida, Burger King. Esto denota el éxito a largo plazo no solo de ese corte sino de «Screaming For Vengeance», que se constituye como doble disco de platino y cuyo tour es el más grande de la banda hasta entonces, con una duración de nueve meses (6 en E.E.U.U.) comenzando en el verano y finalizando el 26 de agosto de ese año en Bethlehem, Pennsylvania. Además participan en el Heavy metal US Festival en 1983 ante 300,000 personas.

jpriest09En 1984 Judas Priest edita «Defenders Of The Faith», repleto de composiciones enérgicas que consolidan el estilo del grupo.  La punta de lanza del nuevo disco fue Freewheel Burning, para el cual grabaron un video en Londres. Otros grandes temas de este disco son Jawbreaker, The Sentinel, Some Heads Are Gonna Roll y la largamente censurada, por su contenido de corte erótico, Eat Me Alive. El 16 de marzo la banda comienza un maratónico tour por USA comenzando en Niagara Falls, viaje durante el cual Great White y Saxon son los “openers” de los shows. También promueven «Defenders Of The Faith» en el viejo continente, teniendo a Quiet Riot y Ted Nugent como encargados de abrir los recitales. Además, participan en el “Rock Pop Festival” en Alemania, en el que también participa Iron Maiden, Def Leppard, Ozzy Osbourne y Scorpions.

TURBO: ¡AFUERA EL CUERO Y LAS PUNTAS DE ACERO!

En el transcurso de 1985 solamente participan en el festival de Live Aid, ya que los últimos cinco años habían sido de giras sumamente largas y por tanto, agotadoras. Mientras tanto, el sonido del Techno Pop empieza a ganar terreno y el productor Tom Allon se adentra en nuevas técnicas digitales de grabación debido al trabajo que realiza para la banda Racer X, de Paul Gilbert. Los nuevos métodos aplicados por Allon serían también incorporados en la próxima entrega que Judas lanzaría al mercado.

Tras casi dos años de ausencia, Judas Priest sacude nuevamente al mundo con su nuevo disco «Turbo», donde la banda deja los cueros negros y las puntas y aparecen vestidos casi como una banda Glam. Este nuevo trabajo añade guitarras sintetizadas y le da otro matiz al género. La idea inicial que se proponen es grabar un álbum doble al que llamarían «Twin Turbo» y que sería uno de los más potentes, sin embargo, cancelan ese proyecto y sale solamente «Turbo» el 14 de abril de 1986. Antes del correspondiente viaje promocional de «Turbo», sucede un incidente que pudo haber sido trágico… Rob Halford intenta suicidarse al ingerir una exagerada cantidad de tranquilizantes. Tiempo después fluye información de que el fatídico intento de Halford se debe a que estaba atravesando por una situación emocional muy difícil -asociada a sus tendencias sexuales-. Tras esto, Rob recurre a internarse en una clínica de rehabilitación.

Entretanto, «Turbo», al igual que Unleashed, British, Screaming y Defenders, se convierte en todo un éxito de ventas, alcanzando discos de oro y platino. Pero las dudas se siembran en el nuevo look que la banda muestra y cómo sería la reacción del público ante el drástico cambio. El tour Fuel For Life, se encarga de disipar todo tipo de dudas. La gira de promoción es a tablero vuelto, al contrario de todo lo que se pudo pensar. Aunque, por razones desconocidas, el tour no incluye ninguna presentación en ciudades del Reino Unido.

En julio de 1987 la banda lanza su segundo álbum en vivo titulado simplemente «Priest…Live». El directo registra los mejores momentos de este extenso tour tanto en audio como en video, provenientes de sus performances en Atlanta y Dallas durante la gira. Al siguiente año producen su decimo tercer álbum oficial que introducen como «Ram It Down» el cual integra algunos de los temas desechados para el fallido Twin Turbo, no obstante, el sonido se aparta de los sintetizadores y se percibe un acercamiento a su estilo más pesado. Aparte de cortes como I’m A Rocker, Heavy Metal y el temazo de speed metal que abre y da nombre al disco, incorporan el cover de Johnny B. Good de Chuck Berry, uno de los primeros temas de rock’n’roll de 1958 y que es parte del soundtrack del film homónimo.

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Al concluir el tour de «Ram It Down», Dave Holland se aleja de la agrupación. En su lugar entra Scott Travis, impresionante ex-batero de Racer X, quien cumple el sueño venía forjando desde 1982, cuando en un concierto consigue un autógrafo de Glenn Tipton. Además, se convierte en el primer integrante norteamericano en la banda. Después de dos años de ausencia, Judas Priest impresiona a sus fans con un nuevo y majestuoso álbum, el que a esa fecha, se transforma en el disco más brutal de la discografía de Judas y en el que destacan claramente sus influencias de speed metal.

En definitiva, la participación de Travis tuvo un notorio peso en la composición de la próxima obra, «Painkiller», lanzada en 1990 y de la que no se puede nombrar sólo algunos temas como los mejores porque, prácticamente, se estaría cometiendo un pecado. El nombre de esta placa está inspirado en la nefasta y fallida tentativa de suicidio de Halford. «Painkiller» es sencillamente aniquilador, comenzando desde la portada hasta la intervención de los tambores de Travis, que son realmente potentes. El álbum afirma la posición de Judas Priest como una de las piedras angulares del Heavy Metal, y de la que otras agrupaciones toman referencia para establecerse en el género.

El punto negativo en ese año es la triste demanda interpuesta por los padres de dos jóvenes que se suicidaron escuchando el tema Better By You, Better Than Me, del álbum «Stained Class» de 1978, que según ellos incluía mensajes subliminales. En plena gira de «Painkiller» notifican a Judas y se va a juicio en Reno, Nevada, donde el juez, como es de esperarse en estos casos, da la razón a la banda. Recordemos que, además de Judas Priest, muchas han sido las bandas acusadas por este tipo de cosas en la historia: Ozzy Osbourne, Slayer, Wasp, por mencionar algunas. Pese a que continúan promoviendo el disco luego del incidente, el impacto mediático alcanza tal grado que en lugares como España se cancelan algunos shows, pero en Brasil llegan a presentarse en el Rock in Rio.

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Al año siguiente se produce el quiebre nunca esperado en la banda. Rob Halford, sorpresivamente, deja Judas Priest, por supuestas razones de incompatibilidad en la visión de estilos. Era el final de toda una era. La versión oficial dice que Halford se aleja debido a que el resto de los integrantes no le permite llevar un proyecto solista, paralelo a su carrera con Judas. A esto se suma la separación temporal del batero Scott Travis, quién acompaña a Halford en su nuevo proyecto llamado Fight. Por tanto, 1992 se convierte en un año de forzado descanso, ya que aún sin ningún reemplazante para Halford, la banda se dedica a disfrutar un poco de todo lo que habían logrado y pasar tiempo con sus respectivas familias.

En 1993 CBS edita un álbum doble y un video de Judas Priest. Este es Metal Works ’73-’93 y trae 32 canciones seleccionadas por la propia banda, incluyendo los temas compuestos por Rob. Ya en 1995 aparecen anuncios en revistas especializadas, en los cuales Judas Priest invita a la gente a participar en audiciones para encontrar a su nuevo vocalista. De esa cuenta, cientos de postulantes se dan cita a la convocatoria en la que K.K. Downing y Glenn Tipton se encargan de seleccionar a tres posibles candidatos. Por de pronto, inician el proceso de composición de nuevo material, mientras que Glenn se contacta con Scott Travis para que se reinserte en la banda, logrando su objetivo.

jpriest12De manera fortuita, en un día de marzo la novia de Travis, Christine Lentine, le enseña un video de una banda que interpreta covers de Judas y le impresiona el cantante, llamado Tim Owens, de Akron, Ohio. Scott decide viajar a Inglaterra donde sus compañeros estaban en la definición del nuevo cantante y les pide que vean la cinta. De inmediato, Owens se traslada a Inglaterra para realizar una audición y comienza cantando Victim of Changes. Basto ese solo tema para que lo contrataran. Anteriormente, Owens integraba el grupo Winters Bane y también una banda tributo a Judas denominada British Steel.

La historia del metal-head que en un abrir y cerrar de ojos se convierte en “metal god” captura la atención de los medios y de hecho, se pinta para ser el guión de una película. Así es como dan rienda suelta al filme “Rock Star”, que en primera instancia, alude a la increíble historia de Owens y su llegada súbita al estrellato. En un principio, los Priest están interesados en el proyecto, junto a Warner Bros, compañía que les propone la composición del soundtrack de la misma. Pero el proyecto se les viene abajo cuando piden participación creativa en la cinta a lo que Warner Bros se niega rotundamente. Además, el grupo se da cuenta que el guión en general dista mucho de parecerse a la realidad, por lo que se alejaron de la idea y acordaron con los productores no mencionar el nombre del grupo. Tras la disyuntiva, ambas partes deciden declarar que el relato no tiene relación alguna con Owens o Judas Priest, aunque las similitudes dicen lo contrario. Finalmente, Rock Star ve la luz seis años más tarde.

JUDAS EL SACERDOTE Y EL RENACER DEL DESTRIPADOR

Después de seis años de ausencia y de la mano de SPV/Steamhammer, Judas produce su nuevo álbum, «Jugulator», en el que ya se integra el segundo miembro norteamericano, Tim «Ripper» Owens. «Jugulator» muestra a Priest más revitalizado que nunca, imponiendo el estilo más clásico del metal existente en los años noventa. Su producción, al mando de Glenn Tipton, K.K. Downing y Sean Lynch, marca su regreso a lo grande. Aunque también se debe mencionar no fue de mucha admiración para una contraparte de fans.

El único país latinoamericano que visitan en la gira es México, el 18 y 19 de septiembre de 1998. Ese mismo año lanzan su tercer álbum en vivo titulado Live Meltdown 98, el cual graban durante la gira de Jugulator. Éste trae 25 canciones a través de las que Ripper deja claro por qué es el nuevo cantante de la banda más significativa del Heavy Metal… En 1999 Bullet Train del álbum «Jugulator» es nominado a los aclamados premios Grammy, como mejor canción de Heavy Metal.

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Un corto período de descanso pasa antes de que Judas Priest regrese con nuevo material. Es hasta el 2001 cuando dan conocer»Demolition», un esfuerzo impreciso que no obtiene la aceptación que esperada, en gran medida por la cantidad de elementos rayando en lo innecesario (afinación baja, voz alterada, entre otras) y carentes de una composición contundente. «Demolition», además, lleva una etiqueta de advertencia de contenido (Parental Advisory) por el excesivo uso de lenguaje soez. Sobresalen los temas One On One, Machine Man y Hell Is Home.

Ya con dos trabajos de estudio bajo el brazo junto a Ripper Owens, los sacerdotes deciden lanzar un disco doble que capture en vivo la nueva sangre que corre por las venas de la banda. Es así como el año 2003 lanzan en CD y DVD, «Live In London», un registro que consta de nada menos que 25 temas en los que se puede apreciar que el poder del conjunto en vivo se mantiene casi intacto. Así mismo, deja en claro que de Ripper es más potente en vivo que en estudio. Pero el afán de Owens por ejecutar con rigurosidad los clásicos de la banda no fue suficiente.

A principios del 2003 comienzan a correr los rumores… ¡Rob Halford vuelve a Judas Priest! A pesar de ser sólo rumores, bastaron para que el mundillo metalero comenzara a agitarse con fuerza inusitada… no era para menos, la voz de toda la vida de una de las bandas inventoras del Heavy Metal, volvía a casa. El grupo lo niega durante algún tiempo pero, finalmente, los rumores se confirman. Después de más de una década, con bombos y platillos… Rob Halford vuelve a Judas Priest. Esto sucede tras reunirse para llegar a un acuerdo sobre las canciones que incluiría el box set titulado Metalogy.

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Con Halford otra vez en el ejército de Judas Priest, emprenden un tour pero antes preparan un nuevo disco, el primero junto a Halford en 15 años, «Angel Of Retribution», un trabajo que publican vía Epic Records y que causa muchas expectativas, llegando a posicionarse en el puesto 6 de las carteleras finlandesas, el 39 de las británicas y el primer puesto en las griegas. “La pasión sigue allí, probablemente aún más. Estamos tan contentos de estar de vuelta y de hacer metal otra vez y viendo esa reacción. Estamos al tope en este momento”, comenta Halford al referirse sobre cómo estaba la banda tras su regreso. La excusa perfecta para que Priest se tomara las carreteras como en los viejos tiempos y salieran de gira mundial, pero esta vez sí que fue mundial…

La versión 2005 del Monsters Of Rock los trae por fin a nuestras tierras. Ya no era un sueño, sino toda una realidad, ¡Judas Priest en CHILE! Aquel martes 13 de septiembre, toda la majestuosidad y a la vez simpleza de clásicos como Breaking The Law, Metal Gods, Victim of Changes o inclusoTurbo Lover hacen cantar y saltar de alegría a los fans chilenos que observaron y admiraron a una de las formaciones más emblemáticas en la historia del metal.  Aquella noche el aperitivo fue también una gran banda, nada menos que Whitesnake, pero al lado de Priest no pasaba de eso, solo un aperitivo y abriendo a estos dos monstruos estuvieron los argentinos de Rata Blanca.  Sin duda una noche que no será borrada fácilmente de la memoria de los más de 12.000 espectadores… de una de las noches más increíbles que el metal ha tenido en Chile. Durante el mismo año, la banda saca al mercado su DVD en vivo llamado «Rising In The East», concierto que graban en el Budokan de Tokyo y que muestra la gira de «Angel of Retribution».

Luego, Judas Priest trabaja en la prepración de su primer disco conceptual. Para octubre de 2006 tienen todos los temas listos pero permanecen trabajando en algunas ideas. Este larga duración estaría inspirado en el legendario profeta francés del siglo XVI, Nostradamus. “Será un momento espectacular para Priest para dar seguimiento al álbum de reunión, Angel Of Retribution. Estamos muy emocionados por esta nueva música que estamos haciendo”, expresa Halford al respecto del lanzamiento. «Nostradamus»incursiona en el mercado en julio de 2008 y aparece en ediciones simples con el doble CD; otro con el doble CD y un libreto de 48 páginas; y otra edición limitada de doble CD, libro y el disco en 3 LP.

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En cuanto a lo lírico, «Nostradamus» alude a la vida y época del profeta, así como a sus previsiones sobre el futuro, la consumación del mundo y sus opositores. Musicalmente, los sacerdotes entregan una obra conformada por 23 cortes que brindan instrumentaciones, sintetizadores, interludios acústicos entre otros factores que resultan innovadores para el sonido de Judas. Poco después de ese lanzamiento estrenan el video War, en el que recrean varios escenarios: la práctica de magia de las brujas y su posterior muerte en la hoguera; un gobernante dictador imponiendo el control fascista; los cuatro jinetes del Apocalipsis; el fuego propagándose por la Tierra; bestias reinando en destrucción, entre otras imágenes.

El doble disco del quinteto registra posiciones alentadoras como el tercer puesto en Finlandia, el quinto en Suecia, el noveno en Canadá, el quinto en Alemania, etc. Además, vende 42,000 copias en Estados Unidos, tan solo en su primera semana en el mercado, país en donde debuta también en el lugar 11 de la cartelera Billboard. Un buen contexto de ventas para iniciar una aventura por todo el mundo y una segunda visita a Chile, donde se presentan por segunda vez el 6 de noviembre en Movistar Arena. Luego de girar por sudamérica la banda se dirige en Europa como cabeza de cartel del denominado «Priest Fest», junto a Megadeth y Testament.

LA DESPEDIDA MUNDIAL

En julio de 2009 sale el quinto álbum en vivo de Judas Priest, A Touch Of Evil Live, cuya grabación estuvo a cargo de Martin Walter y Brian Thorene durante las monstruosas giras del 2005 y 2008. Para éste, los sacerdotes escogen 11 temas que no se hayan lanzado antes en versión en directo. También contiene clásicos favoritos como Painkiller, Riding On The Wind, Dissident Agressor, entre otros de publicaciones más recientes. En palabras de Halford, “todas las canciones son simplemente demoledoras. Nunca han estado grabadas en vivo de esta forma, es algo fresco para lanzar. Cuando las escuchas y te das cuenta que esta banda ha estado durante tres décadas… Es un disco muy fuerte y captura la actitud y el sentimiento de la banda de una manera muy fuerte y determinada”.

jpriest19En el 2010 el tema Dissident Agressor recibe un premio Grammy bajo la consigna de Mejor Interpretación de Metal. Pero pese a seguir cosechando buenos frutos, en diciembre de ese año anuncian que tras su intensa trayectoria de cuatro décadas se despiden de las luces y las tarimas a través de una gira mundial denominada Epitaph World Tour que llegará a todas las ciudades que hicieron posible que el nombre de Judas Priest despegara hacia lo más alto del Heavy Metal. Pero las sorpresas para los fans no terminan ahí.

En abril de este año, K.K. Downing declara su separación de Judas Priest. “Durante algún tiempo ha habido una ruptura en la relación de trabajo entre mi persona, los miembros de la banda y el management. Por lo tanto, he decidido alejarme en vez de irme de gira con sentimientos negativos, porque siento que eso sería un engaño para ustedes, nuestros queridos seguidores. Sin embargo, les pido que apoyen a Priest porque estoy seguro que será un show que no se pueden perder”, manifiesta K.K. al respecto. En sustitución de Downing entra el guitarrista británico de 31 años, Richie Faulkner, que ha tocado con bandas como Lauren Harris, Voodo Six y Dirty Deeds. Aunque Faulkner ha hecho clic con Judas Priest, Halford menciona que “K.K. nunca podrá ser reemplazado; es único y no queremos ninguna copia de él”.

No obstante la salida de Downing, la banda decide seguir en pie con la gira mundial de despedida, por respeto a sus fans. Es así como los británicos le dicen adiós a su larga y brillante carrera con Judas Priest. El turno para despedirse de las y los chilenos será el 20 de septiembre en el Movistar Arena, acompañados de Whitesnake. El recital incluirá temas de cada pieza del quinteto, incluso algunas que jamás han tocado en directo y por supuesto, los demoledores clásicos. Pese a que es su última gira, han anunciado que entregarán nuevo material el próximo año. El tiempo lo decidirá.

Con más de treina años de entrega y de riffs incesantes no hay duda de que Judas Priest marcó el camino de decenas de bandas que ahora predominan en la escena del Metal. Hablar de los sacerdotes es sacar a luz la génesis del estilo musical que llevamos en las venas y es por eso que hoy merecen un elevado puesto en el altar que venera a los dioses del metal.

Afiche: Judas Priest en Chile

Judas Priest

Ya están a la venta las entradas para el último concierto de JUDAS PRIEST en Chile, quienes se presentarán junto a WHITESNAKE el 20 de Septiembre en el Movistar Arena.

A partir de hoy sólo se pueden adquirir con 20% de descuento, exclusivo para clientes Zona Entel PCS, con los siguientes precios:

Tribuna: $12.000
Platea Alta: $17.600
Cancha: $21.600
Platea Baja:$28.000

Las entradas están disponibles por sistema Ticketmaster, tiendas Falabella y Cine Hoyts. Sin recargo se pueden encontrar en The Knife de Eurocentro.

A partir del 7 de Mayo comenzará la venta para público general con los siguientes precios:

Tribuna: $15.000
Platea Alta: $22.000
Cancha: $27.000
Platea Baja: $35.000

A partir de esa fecha, los clientes Zona Entel PCS tendrán un 10% de descuento.