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Qué duda cabe que el teutón Jörg Michael Musielak, más conocido como Jörg Michael, es uno de los más importantes bateristas que el Heavy/Power Metal le ha sabido dar al mundo. Con una trayectoria tan prolífica como contundente, pasando por bandas como Rage, Mekong Delta, Grave Digger, Axel Rudi Pell o Running Wild, entre otras, creo que Michael recién vino a encontrar el verdadero –y justo, por cierto– reconocimiento masivo tras afincarse en una de las más grandes bandas de la escena, como los finlandeses de Stratovarius, donde además tuvo la gallardía y coraje de sobreponerse a ese desgraciado visitante que es el cáncer.

Pero Michael, seguramente con otros intereses, ya frisando las cinco decenas y tras haber superado esa aciaga enfermedad, decidió partir de la agrupación que lo vio tener mayor reconocimiento, banda que decide tributar su gigantesco legado mediante este CD/DVD en vivo, llamado Under Flaming Winter Skies, y que se “subtitula” como Live In Tampere – The Jörg Michael Farewell Tour. También este registro es una chance para afianzar la era “post-Tolkki”, con la oportunidad de que el trabajo de Matias Kupiainen y de Lauri Porra quedase capturado en vivo de forma “oficial” y con una calidad superior a los bootlegs que uno puede encontrar en cualquier parte. Así, a priori suena interesante la idea, considerando además que los dos grandes trabajos de la historia de Stratovarius tienen carencias: su más célebre disco en vivo, Visions Of Europe (1998), no quedó registrado oficialmente en video, en tanto su anterior DVD, Infinite Visions (2001), es un compilado de diversas performances en lugar de una performance única.

Con Under Flaming Winter Skies se salda esa especie de deuda histórica, constituyendo básicamente el registro profesional del show efectuado el 19 de noviembre de 2011 en el Pakkahuone Hall, recinto para aproximadamente 1.200 personas en Tampere, a 170 kilómetros de Helsinki. Al ser un material de aproximadamente dos horas, en su versión CD se divide en dos discos y promete pasearse a lo largo de toda la trayectoria de Stratovarius.

Así, tras la intro, el show –y el disco 1- inicia con Under Flaming Skies, uno de los cortes más destacados de su última placa en estudio, Elysium (2011), que muestra que este trabajo en vivo cuenta con un buen sonido –es lo mínimo que se puede esperar de un en vivo, por cierto– y continúa con la entretenida I Walk To My Own Song, single de Elements Pt. 2 (2003), dos temas bastante gancheros, correctos, y que si bien no forman parte de la historia grande de esta banda, marcan un inicio bastante correcto de su performance en vivo. Más allá del sonido limpiecito y con muy pocos baches, también hay que hacer presente que a estas alturas se nota el esfuerzo que hace el gran Timo Antero Kotipelto por mantener el nivel de sus mejores épocas, quizás mostrando menos naturalidad pero sí el gran profesionalismo que caracteriza a una de las más grandes voces de todos los tiempos en la escena.

Hicimos referencia a la historia grande de esta banda… y a dicha historia sí que pertenece con propiedad el siguiente tema, tras el saludo en finés de Kotipelto, del que, por supuesto, sólo le entendemos el “Tampere” y el “Jörg Michael”. Speed Of Light, gema del Episode (1996), es uno de los más grandes clásicos de Stratovarius y quizás uno de los hitos más definidores de la historia del estilo, con una velocidad y virtuosismo atrapantes y cautivantes, lo que se mantiene en todas sus versiones en vivo y no es esta la excepción, con un Jörg como en los viejos tiempos. De maravillosa forma Stratovarius engancha Speed Of Light con otro de sus hitos, The Kiss Of Judas del magistral Visions (1997), que cuenta con esa ya conocida aceleración hacia el final que le hace tomar un brillo especial. Es un tema con un coro donde generalmente el público participa bastante pero dicha notoriedad lamentablemente no se da, lo cual puede atribuirse tanto a que es un registro que privilegia la calidad técnica por sobre la emotividad, como al hecho de que el público finlandés difícilmente alcance los niveles de estridencia del latino.

Luego llega el momento de repasar otro corte del período “post-Tolkki” de Strato, Deep Unknown, primer tema de Polaris (2009), con el inicio del inconfundible teclado de Jens Ola Johansson, tema de alta calidad y que merecía un buen registro en vivo, con un final de buena factura, especialmente por parte del viejo y querido Jörg. Tras un solo correcto –aunque sin muchas luces– de Matias Kupiainen, se da paso a otro de los clásicos “modernos” de Strato, la gran Eagleheart, un track ultra sencillo pero con mucha mística, en estudio y especialmente en vivo que es donde mejor funciona, muy bien ejecutado y con un Kotipelto con mucha cancha y experiencia.

Tras esto viene una racha del que quizás sea el mejor álbum de Stratovarius, o al menos el favorito de gran parte de sus fans, nada menos que el Visions. Lo primero sería Paradise, clásico impostergable de su discografía y que normalmente es de los puntos más altos de su show en vivo. Sin embargo, creo que su ejecución en este disco no posee tanto brillo precisamente porque noto a Kotipelto, sin cantar mal ni mucho menos, haciendo un esfuerzo demasiado grande y quizás no pudiendo disfrutar como uno quisiese. Y luego vendría otro corte monumental de la carrera de los finlandeses, Visions (Southern Cross), anunciado en finlandés por Timo y que llega a ser uno de los momentos más resplandecientes de esta placa, justo en gran parte gracias al enorme Kotipelto.

Tras un interesante solo del talentosísimo Lauri Porra (¿sabía usted que Lauri es bisnieto nada menos que de Jean Sibelius?) vendría Coming Home, el tercer corte seguido de Visions y el último tema del primer CD que compone esta doble placa. Sorprende su inclusión fundamentalmente porque no es una balada que Stratovarius acostumbre a ejecutar en vivo y más aun porque, como veremos, se deja de lado a la balada insignia de los finlandeses, como es Forever. De todas formas me parece una decisión arriesgada e interesante.

Y el disco 2 comienza con otra insignia del Power Metal, el cuarto tema seguido de Visions, nada menos que Legions, en lo personal uno de mis temas favoritos de toda la discografía de los finlandeses pero que también me hace extrañar en algo un grito, un fervor popular con el “faster than light, higher than the sky” que en Latinoamérica se escucha casi como si estuviéramos en el estadio. No quiero atribuirlo sólo a la –opinable por cierto– menor pasión del público finlandés, creo que va más que nada por un tema de edición.

Tras la ejecución de la sólida Darkest Hours, tema que abre Elysium, se cerraría la primera parte del show en Tampere dando paso a un encore, que es “recortado” en el disco para mostrar un momento bastante especial: a Stratovarius tocando un par de covers… ¡y a qué bandas!

Lo primero es una estupenda versión de la increíble Burn de Deep Purple, un tema que uno no puede creer que esté muy cerca de cumplir 40 años, tan vigente como en sus mejores días, y –sin saberlo al tiempo en que Stratovarius hizo el concierto– haciéndole un homenaje al recientemente fallecido Jon Lord, sin dudas uno de los tecladistas más importantes de la historia y que sitúa a su instrumento dentro de la esfera del rock más pesado. Tanto así, que me parece inimaginable la existencia de un Jens Johansson sin un Jon Lord como inspiración directa. De hecho quizás el momento más alto de este cover esté dado por el fenomenal solo de Johansson, quizás el tecladista “shredder” más brillante que haya existido en el mundo del Metal.

El otro cover es aun más sorprendente, Behind Blue Eyes, quizás uno de los números más conocidos de The Who (junto con My Generation y Baba O’Riley), con una simpática introducción de Jörg en la batería, y luego con Timo poniéndose en el lugar de Roger Daltrey. Buena versión, obviamente algo más “metalizada” que la original (particularmente en el trabajo de Jörg) y que además hará que más de algún fan de Stratovarius revise aunque sea un “grandes éxitos” de los Who. Para la anécdota queda que esa noche Stratovarius ejecutó otro cover pero no lo incluyó en el tracklist final de este trabajo, I Don’t Believe In Love de Queensrÿche.

La era más reciente de Stratovarius se ve revisada por última vez en este trabajo con la balada Winter Skies de Polaris, que sorprendería si no la hubiésemos visto en vivo antes, creo que es de los puntos menos altos de este disco. Sin embargo, las revoluciones bajas no duran mucho puesto que Johansson comienza a deleitar con su teclado, y tras un jugueteo previo da inicio al que seguramente es el tema más reconocido de toda la carrera de Stratovarius, Black Diamond. Poco más se puede agregar respecto a un tema tan bueno, sólo que da gusto que tenga el sonido y las performances individuales que merece y exige un tema de tantos kilates, pese a que Kotipelto nuevamente se nota algo forzado y quizás un poco cansado. Y así, con un estupendo final y con Timo dándole la despedida a Jörg Michael (quien hace un jugueteo con su batería), se da inicio a un nuevo encore.

La banda vuelve con los dos últimos temas de este show, y no serían dos temas cualquiera. El primero es Father Time, colosal pieza del Episode ejecutada de forma brillante por la banda y con un Kotipelto realmente sensacional, además del plus que adquiere con la técnica de Lauri Porra en el bajo. Y el otro es Hunting High And Low, el único del Infinite (2000) ejecutado en dicha noche y que, como sabemos, también se ha transformado en un clásico y un deber en cada una de sus presentaciones, cerrando tras un necesario sing along dos horas de un muy buen show y sonido.

En suma, me parece un muy buen registro en directo y que deja un buen sabor de boca, más aun a quienes quedamos algo inquietos con la performance en vivo de Stratovarius en Chile el 2011. Por otra parte, si bien probablemente la salida de este disco se deba a algún tipo de exigencia contractual, me parece que el momento para lanzar un en vivo por parte de Stratovarius es bastante adecuado. Primero, es útil para reflejar el momento actual de la banda ya consolidada sin la presencia de quien sin ninguna duda era su principal compositor como Timo Tolkki. Consecuencialmente, es útil para mostrar a un Matias Kupiainen cada vez más consolidado en su puesto, ya con dos álbumes de estudio en su foja. Pero fundamentalmente, me parece una forma digna, válida y destacable de despedir a un grande de los tarros como Jörg Michael, que se va de Stratovarius sin dar pena, sino como un triunfador de la música y de la vida, machacando tarros y tumores con la misma intensidad y vigencia. Dura tarea para el bisoño Rolf Pilve, que se va a tener que poner los zapatos de uno de los más grandes bateros de Europa… pero eso ya será materia de otra historia.

Jörg Michael

Luego de 15 años juntos, haber grabando nueve discos y tocado en cerca de mil shows junto a los finlandeses, Jörg Michael decidió dejar STRATOVARIUS por motivos personales. El baterista tocará con la banda hasta fines de enero y entre el 18 y 26 de noviembre realizarán un pequeño tour por Finlandia llamado «Farewell Jörg».

Timo Kotipelto comentó la salida de su compañero: «El resto de nosotros ha aceptado con mucha pena la decisión de Jörg y le deseamos lo mejor para su futuro. Pero, les aseguramos que la banda continuará.

No sólo considero lo considero un baterista genial, también es para mí un amigo muy cercano y un verdadero profesional. Estamos orgullosos de poder tener a Jörg a nuestro lado para realizar un tour de despedida junto con STRATOVARIUS. ¡No podemos esperar para rockear con nuestro compañero por última vez! estos shows serán inolvidables», finalizó el vocalista.

Jörg Michael seguirá trabajando para STRATOVARIUS desde su agencia de booking Twisted Talent Concerts.

Stratovarius

El tecladista de la banda, Jens Johansson, publicó una carta en el sitio web de Stratovarius, donde cuenta el proceso en que los médicos descubrieron el mal que aqueja al baterista, a quien debieron extirpar la tiroides, y quien deberá seguir un régimen de radioterapia.

Además, en la carta se hace referencia a cómo afectó a la banda la mala noticia, en el sentido de que inicialmente deseaban suspender el tour a realizar a nivel mundial junto a Helloween, pero que el propio Jörg les manifestó que no quería que suspendiesen los shows, sino que buscaran un reemplazante para, al menos, la primera parte de la gira. El reemplazante será el germano Alex Landenburg, quien ha tocado, entre otras bandas, con Axxis, Mekong Delta, At Vance y Annihilator.

Más detalles (en inglés) en www.stratovarius.com