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En entrevista Kaaos TV, se le consultó a Timo Kotipelto, vocalista de STRATOVARIUS, sobre el futuro trabajo de la banda finlandesa a lo que el respondió:

«Se llamará ‘Intermission Part II’. Quizás tenga un subtítulo, aún no lo sé. El sello discográfico nos preguntaba, tal vez porque hemos sido un poco flojos o hemos estado un poco ocupados depende de cómo lo veas, porque no hemos podido hacer un álbum completo. Preguntaron: ‘¿Pueden hacer algo por favor?’ Entonces, creo que Jens Johansson les prometió ‘Podemos hacer un álbum especial’. Y es especial. Hay tres canciones completamente nuevas. Luego hay cuatro canciones con versión de orquesta acústica, pero los chicos están tocando los instrumentos acústicos. No estoy seguro si el sello querrá poner algo de material en vivo. Tenemos mucho material, pero, al menos las tres canciones que escuché que ya están mezcladas, suenan muy bien»

cains offering

CAIN’S OFFERING, la banda que reúne a Timo Kotipelto (STRATOVARIUS), Jani Liimatainen (ex-SONATA ARCTICA) y Jens Johansson (STRATOVARIUS) ha lanzado un nuevo video clip para continuar con la promoción de su última placa, “Stormcrow”, lanzada durante el año pasado. En esta ocasión, el tema seleccionado fue “The Best Of Times” y cuenta con imágenes tomadas en vivo durante la presentación de la banda en Helsinki, Finlandia, a principios del mes de Octubre.

Puedes disfrutar del video a continuación:

Rainbow 2016

Anoche en Loreley (Alemania) se vivió la esperada jornada del Monsters of Rock en la que Ritchie Blackmore volvió al Rock para interpretar los clásicos de RAINBOW y DEEP PURPLE con el chileno Ronnie Romero (LORDS OF BLACK) en la voz. La banda de Blackmore también está conformada por Jens Johansson (STRATOVARIUS) en teclados, el baterista David Keith (BLACKMORE’S NIGHT) Bob Nouveau en el bajo.

El setlist fue:

01. Highway Star (Deep Purple)
02. Spotlight Kid (Rainbow)
03. Mistreated (Deep Purple)
04. Since You Been Gone (Russ Ballard)
05. Man on the Silver Mountain (Rainbow)
06. Catch the Rainbow (Rainbow)
07. Difficult to Cure (Rainbow)
08. Perfect Strangers (Deep Purple)
09. Child In Time (Deep Purple)
10. Long Live Rock ‘n’ Roll (Rainbow)
11. Stargazer (Rainbow)
12. Black Night (Deep Purple)
13. Smoke on the Water (Deep Purple)

Mira algunos videos de la presentación:

 

 

Stratovarius

El 6 de Mayo, vía earMUSIC, STRATOVARIUS lanzará un disco recopilatorio llamado simplemente «Best Of«, que incluirá veintinueve grandes éxitos de los dieciséis álbumes de la banda, además de un tema nuevo, «Until The End Of Days«.

Este «Best Of» vendrá en un formato estándar de 2 CDs, uno limitado de 3 CDs y para descarga. Las ediciones de CD tendrán material exclusivo con notas escritas por Jens Johansson y material gráfico del archivo privado de la banda. La edición limitada incluirá un disco bonus de sesenta minutos, con la presentación de la banda en el Festival de Wacken 2015. Los temas han sido remasterizados por Mika Jussila en los Finnvox Studios.

Jens Johansson comenta: «han pasado veinte años desde el álbum ‘Episode‘, estamos envejeciendo, pero este material suena fresco como nunca. ¿Será acaso que Stratovarius ha descubierto la fuente de la eterna juventud? Puedes sentirte más joven, y si bien no podemos realmente (legalmente) prometer que te sentirás más joven escuchando este álbum recopilatorio, podemos garantizarte una cosa: cuando lo pongas a través de tus parlantes, ¡sonará ‘hasta el final de los días’ («Until the End of Days»)! Para mí, es un testimonio del hecho de que prestar atención a la composición y producción fue caro, pero valió la pena. Las canciones, el sonido y las performances realmente han soportado la prueba del tiempo«.

Timo Kotipelto añade: «¡Wow! ¡20 años en Stratovarius han pasado a la velocidad de la luz! Aún recuerdo cuando me uní a la banda y estaba feliz de hacer algo de Power Metal. ¡Y estoy muy feliz de poder seguir haciéndolo después de todos estos años! Esta colección de canciones es una excelente selección, ¡y una buena manera de recordar la historia de la banda, del pasado al presente! Espero que lo disfruten tanto como nosotros seleccionando las canciones. Rock the Metal!«.

El tracklist del «Best of» de STRATOVARIUS será:

CD1
1. Until The End Of Days (nueva canción)
2. My Eternal Dream
3. Eagleheart
4. Speed Of Light
5. S.O.S .
6. Forever Free
7. Wings Of Tomorrow
8. No Turning Back
9. Break The Ice
10. Distant Skies
11. Will The Sun Rise?
12. A Million Light Years Away
13. Under Flaming Skies
14. Darkest Hours
15. Winter Skies
16. I Walk To My Own Song
17. Maniac Dance

CD2
1. Halcyon Days
2. Will My Soul Ever Rest In Peace?
3. Destiny
4. Paradise
5. Deep Unknown
6. Elysium
7. Black Diamond
8. If The Story Is Over
9. Unbreakable
10. Forever
11. Shine In The Dark
12. Hunting High And Low

La Edición Limitada tendrá un disco en vivo con el show de Wacken 2015, cuyo setlist es:

1. Intro
2. Black Diamond
3. Eagleheart
4. Against The Wind
5. Dragons
6. Legions Of The Twilight
7. Paradise
8. Shine In The Dark
9. Speed Of Light
10. Unbreakable
11. Hunting High And Low

Cain's Offering

CAIN’S OFFERING, banda finlandesa conformada por los miembros de STRATOVARIUS Timo Kotipelto en voces y Jens Johansson en teclados, el ex-SONATA ARCTICA Jani Liimatainen en guitarras, Jonas Kulhberg en bajo y Jani Hurula en batería, tocó por primera vez en vivo en Tokyo el día de ayer, como parte del tour promocional por Japón de su último trabajo «Stormcrow» lanzado el año pasado.

Hablar de Stratovarius es, básicamente, hablar de Power Metal sin más. Hablamos de quizás la banda que identificó el Power Metal durante la década de los 90′ y hasta principios de la década del 2000, momento en que definitivamente el derrotero de maravillas que era la mente de Timo Tolkki, genio guitarrista que fue capaz de componer los más grandes himnos de esta tan importante banda, se fracturó. En lo personal, podría identificarme como un viudo de Tolkki, pero más que de él, un viudo de quien fue, porque en realidad es fácil observar la discografía de la banda y tomar «Elements Pt. 1″ como su última obra maestra, en los próximos dos discos lanzados claro que encontramos excelentes temas, buenas composiciones, pero ya no es posible decir que grandes discos (hablamos de «Elements Pt. 2″ y «Stratovarius») y para qué hablar de los proyectos “tolkkianos” que siguieron a Strato. Aunque hay que ser justos, el demo de Revolution Renaissance grabado por Stratovarius tenía mucho potencial, mucho más del logrado por el proyecto del mismo nombre.

Una de las cosas que se puede apreciar como más anecdóticas de la banda es que en su actual alineación no existe absolutamente ningún miembro fundador (Staffan Stråhlman en las guitarras, John Vihervä en el bajo, Mika Ervaskari en los teclados y Tuomo Lassila en la batería y las voces). Si bien esta formación bajo el nombre de Black Water no alcanzó a grabar nada, éste fue el comienzo de todo, aunque finalmente el debut de Stratovarius, Fright Night, fue completamente compuesto por Tolkki, lo que marca claramente la importancia para el estilo de este otrora genio. Claro está que aunque «Fright Night», «Twilight Time», «Dreamspace» y «Fourth Dimension» son sendos discazos, no fue hasta que se conformó la formación clásica de la banda, esa que tenía a Tolkki en la guitarra, a Jörg Michael en la batería, Jens Johansson en los teclados, Jari Kainulainen en el bajo y Timo Kotipelto en las voces, que la banda explotó hacia la fama mundial con un sonido que todavía mueve corazones, yendo en escalada constante desde ese mítico «Episode», pasando por el «Visions», a gusto personal descansando un poco con «Destiny», pateándonos al cielo con «Infinite», relajándonos con «Intermission» para finalmente terminar esta tremenda escalada con «Elements Pt. 1″.

Aquí esa escalada de genialidad parece haber tocado su punto cúlmine ya que el próximo disco, Elements Pt. 2, si bien tiene buenas composiciones, no alcanza a ser un gran disco en comparación con sus antecesores, aunque estos dos últimos discos fueron creados juntos y lanzados con meses de diferencia, ya que originalmente sería un álbum doble. Entonces vino la debacle que todos recordamos, el grupo dividido en dos bandos, Tolkki con una supuesta crisis nerviosa que deriva en su diagnóstico de Trastorno Bipolar, el anuncio de Miss K. como nueva vocalista, las fotos de Tolkki ensangrentado, dimes y diretes, hasta que finalmente se anuncia la reunión y lanzan «Stratovarius», para muchos (y quizás sea así) el peor álbum de la banda, aunque no se puede negar que el contenido conceptual de las canciones de este álbum es bastante bueno, desgraciadamente lo musical deja mucho que desear y dificulta prestarle atención a lo demás. Kainulainen es despedido por Tolkki, la banda se vuelve a dividir, Tolkki anuncia que la banda muere, decide irse con las composiciones del nuevo disco y crear un nuevo proyecto con el nombre que tendría el disco, Revolution Renaissance, para finalmente dejarles el nombre de la banda a los tres “clásicos” que quedaban (Kotipelto, Johansson y Michael).

Entonces el 2009 empieza una nueva era para la banda con Kotipelto y Johansson componiendo y se nota, la influencia de los teclados y los sintetizadores es clara en «Polaris», «Elysium» y «Nemesis», lo que a muchos no terminó de convencer, especialmente a los “viudos de Tolkki”, pero que en ningún caso son malos discos, tampoco son excelentes ni los podemos emular con las obras de arte que nos dejó la formación clásica. Pero por fin llegamos al 2015 y Stratovarius realmente sorprende, porque tras escuchar lo nuevo de Cain’s Offering era fácil esperar algo así de recargado y que no llegara a cumplir las expectativas, pero nada más alejado de la realidad, del producto final, y la banda lanza este “Eternal”.

My Eternal Dream abre el disco y comienza con un toque sinfónico que decanta inmediatamente en una batería que nos recuerda a Michael y unos arreglos en que Johansson se luce, con el bajo de Lauri Porra (quien llegó a la salida de Kainulainen) creando una excelente base rítmica junto a la batería. Una de las cosas que más preocupa es lo forzada que se escucha la voz de Kotipelto desde su entrada, quien a pesar de hacer un buen trabajo no logra lucirse como lo hacía antaño, de hecho se mantiene en un registro parejo y bastante grave para lo que nos tiene acostumbrados, pero que de todas maneras, en su conjunto, lograrán reencantar a muchos de los que se sintieron “abandonados” por el nuevo sonido de la banda, un Power Metal digno de lo que todos esperamos de estos iconos del estilo.

Shine In The Dark se abre paso manteniendo el nivel con un Kotipelto mucho más cómodo y luciendo mucho más, lo mismo con la guitarra de Matías Kupiainen, regalándonos una lírica de agradecimiento a alguien, una letra fácilmente interpretable como una carta a una madre o padre, es un punto bastante alto en el disco, que nos devuelve completamente la fe en el grupo, esa misma fe que quizás tímidamente se asomaba con los últimos tres discos, con este tema se confirma fácilmente.

Lo siguiente, Rise Above It, inicia sin tanta intervención del teclado y derechamente con un juego de todos los instrumentos armando un ambiente de Power. No obstante, se mantiene a una velocidad menor a lo logrado en los dos temas anteriores, mostrando más poder que velocidad, sobre todo en las líricas y con un pasaje sinfónico con un coro de voces “oh” que le da un toque de magistralidad, acompañado de un excelente solo que ayuda considerablemente a no extrañar a Tolkki, lo que si consideramos el título y la lírica, parece ser la idea.

El álbum continúa con Lost Without A Trace, un comienzo bastante más nostálgico sin perder para nada la potencia, una muy buena midtempo en que definitivamente Kotipelto se escucha notablemente más cómodo. Una estructura a ratos pesada, donde el bajo parece ser el protagonista entre los demás, un pasaje a teclado y guitarra que lleva al solo del tema donde nuevamente se luce la guitarra y se convierte también en uno de los puntos más altos del disco, aunque por razones muy distintas a lo logrado en Shine In The Dark.

Feeding The Fire inicia con un pequeño guiño a la gran S.O.S. en los teclados, olvidándola rápidamente para dar paso a otra excelente composición. Una pieza que muestra lo sólida y madura que es ya esta nueva era de Stratovarius, manteniendo en alto los sentidos para lo que fácilmente podría convertirse en uno de los caballitos de batalla de este disco con el que no tendrían problemas en mover a un festival entero con una lírica que llama a ser el combustible del motor, a decidirse y actuar por lo que queremos, muy en la línea del mensaje en «Elements Pt. 1″.

In My Line Of Work comienza con un sonido muy espacial, a gusto personal, pero baja rápidamente a la Tierra regalándonos una pieza potente y con velocidad, donde las voces se ven constantemente apoyadas por los coros pero que no logran opacar el trabajo que logra Kotipelto, quien a estas alturas ya nos hizo olvidar el bajo nivel que nos entregó en la apertura del disco, lo que queda casi como anécdota y nada más. Aquí Johansson se manda un solo sobrio y preciso que nos recuerda no está tan loco como muchas veces parece, siendo el tema donde la batería menos luce pero manteniendo un buen nivel.

Man In The Mirror entra con la voz de Kotipelto apoyada por el bajo y el teclado, para dar paso a un pasaje un poco extraño, con toques electrónicos que no terminan de convencer del todo que luego se transforma en una potente declaración de principios, un llamado a luchar contra uno mismo, con una batería sumamente pesada, usando el doble bombo de forma precisa, lo que logra darle la potencia exacta al tema. Johansson se luce con la ambientación y en una especie de corto duelo con Kupiainen. Éste, si no fuera por ese extraño interludio electrónico, sería el punto más alto del disco, con potencia, velocidad, contenido y la oportunidad de todos para lucirse, una excelente pieza en un excelente disco.

Acercándonos al final aparece un himno como Few Are Those, la que inicia con un pasaje de piano que acompaña la voz de Kotipelto para dar paso a una potente interpretación, donde definitivamente Kotipelto se escucha cómodo y potenciado, funcionando excelente tanto en los pasajes lentos y bajos como en los altos y rápidos, dejando en claro que, al menos en estudio, no ha perdido su esencia, terminando el tema con un alargado fading. A estas alturas ya no se puede hablar de puntos altos del disco porque ya nos dimos cuenta que el disco completo es un punto alto que tiene puntos más bien moderados, porque tampoco podemos encontrar puntos bajos.

Antes de terminar: Fire In Your Eyes, la balada obligada en las obras de Stratovarius, esas composiciones donde a Kotipelto le gusta, desde siempre, mostrar que no es sólo un vocalista de metal, sino un gran artista. Esta powerballad, permite que toda la banda se luzca, manteniendo la potencia de la base que logran Pilve y Porra, además del ambiente que Johansson crea con sintetizadores y piano, la nostalgia que Kotipelto logra transmitir en su interpretación y Kupiainen que le logra dr un toque a “powerballad ochentera fresca del siglo XXI”, una muy buena composición que debes no conocer a la banda para que no te guste.

Como todo tiene su fin, llegamos a The Lost Saga, iniciando con un coro épico que recuerda piezas cinematográficas como El Señor de los Anillos se abre paso el tema más largo del disco (11:40), luego continua un acompañamiento metalero obvio a este comienzo para dar paso a un tema rápido, potente y épico, algo no muy común en la banda pero que funciona excelente, incluso recordando a algunos pasajes musicales creados por el gran Tuomas Huolopainen, como queriendo decir “oigan, no sólo Tolkki tenía buenas ideas, escuchen esto!”. Realmente es un final elaborado con la intención de mostrar que esto es Stratovarius hoy, que no le deben a nadie y no extrañan a nadie, que son capaces de componer estas potentes obras, con pasajes intrincados y que demuestran de qué están hechos cada uno de sus miembros, con un intermezzo de relajo donde Matías, Jens y Timo se relajan y nos relajan, para permitir a Kupiainen deleitarnos con un solo que nos recuerda a los momentos más inspirados de Tolkki que dejan claro definitivamente que nuestro querido Stratovarius dejó atrás la búsqueda de un nuevo sonido propio.

Cuando nos damos cuenta que los cincuenta y cuatro minutos y fracción terminaron, claramente no deja ningún gusto a poco como pudieron dejar quizás los discos anteriores. Al contrario, quedamos con ganas de más y esperando que pronto podamos escuchar nuevas composiciones en esta línea que el nuevo Stratovarius ya definitivamente está trazando. Veintisiete años de historia ya han transcurrido, muchos cambios en el estilo y en la formación, anécdotas, escándalos, pero por sobre todo, grandes obras de arte nos ha dejado esta gran banda que hoy nos vuelve a demostrar que el Power Metal no está muerto ni piensa estarlo; que Stratovarius, liderada por Timo Kotipelto en las voces y Jens Johansson en el teclado, acompañados por Lauri Porra en el bajo, Matías Kupiainen en las guitarras y Rolf Pilve en la batería, está lejos de dejar de entregarnos la magia de este estilo, esa potencia y elegancia que sólo se encuentra en el Power Metal. Los viudos de Tolkki cada vez van teniendo menos espacio para hablar mal de una banda que se ha sabido reinventar y crear un nuevo sonido para la banda que, definitivamente, sigue siendo Stratovarius.

 

Cuando Jani Liimatainen, Timo Kotipelto y Mikko Härkin tienen una banda que el 2009 nos regaló un excelente y hermoso Gather The Faithful, sólo se puede esperar que el siguiente trabajo de Cain’s Offering tome como base ese nivel, no baje ni un escaloncito de ese piso. Entonces anuncian cambios en la alineación donde, podría decirse, lo más relevante es que los teclados de Härkin pasan a manos del gran Jens Johansson, lo que te hace esperar con más ansias el próximo disco.

Pero tengo que ser honesto… ¡me cargó Stormcrow! Bueno, sólo a la primera escucha me molestó, me pareció muy plástico, pero algo me llamó considerablemente la atención: estuve todo el día tarareando el tema inicial, Stormcrow, en mi cabeza y en la noche pensé “vaya, en realidad no es tan mal disco”, así que a la segunda escucha le presté mayor atención, sin tanto prejuicio de lo que quería que el disco fuera y dedicándome a escuchar lo que finalmente el disco es, una mezcla de Power Metal clásico con un poco pomposidad, así que a lo que vinimos.

Stormcrow comienza con su tema homónimo directamente con el “coro coral” (no se me ocurre otra forma de describir a un coro cantando el coro de la canción), un poco de música como uno la esperaba en este disco pero con arreglos orquestales un poco recargados. Kotipelto entra en un momento muy Power Metal de la canción, que permite disfrutarla hasta que en el puente y coro nuevamente se recarga hacia lo orquestal que a mí, por lo menos, me parece innecesario. No obstante, la letra es muy potente y eso lo podemos observar en todo el disco, que no es menos.

The Best Of Times comienza con un teclado que muestra a Jens en una faceta un poco pop pero que no afecta mucho el producto, Kotipelto hace su entrada en una nota parecida y, la verdad, siento que no ayuda mucho. La música toma un poco más de velocidad, un sonido más powermetalero pero aun así queda un poco al debe, especialmente con unos pasajes de voces difuminadas que siento no encajan bien en un trabajo como el que esperábamos pero, en el resultado final, de hecho sí logran encajar. Prácticamente en la otra vereda (si hablamos de letras) viene A Night To Forget, empieza como una poderosa midtempo, con la voz de Kotipelto sobre el bajo de Jonas Kuhlberg, la batería de Jani Hurula y un ambiente creado por Johansson, Liimatainen hace su aparición con una suave guitarra acústica para dar paso a un ensamble bastante más poderoso pero sin la pomposidad de los temas anteriores, sólo el coro suena un poco cargado pero sin llegar a molestar para nada, siendo el tema mejor logrado hasta el momento.

I Will Build You A Rome, comienza intempestivamente con un toque que recuerda mucho a algunos pasajes de Sonata Arctica y mantiene el alto nivel musical logrado con el sencillo anterior, dejando de lado la pomposidad del principio, dándole al disco el ambiente que esperábamos, con un pequeño (muy pequeño) duelo entre Johansson y Liimatainen para un poco más adelante unirse en una suerte de solo a la par, mostrando que no por nada sus nombres son grandes dentro de la escena del Power Metal mundial. Una invitación a fugarse que más de algún gringo va a dedicar.

Bajamos nuevamente las revoluciones y pasamos a Too Tired To Run, una balada donde los teclados de Johansson se lucen pero la voz de Kotipelto deja con la sensación que pudo haber hecho un mejor trabajo. Musicalmente está muy bien hecho, teniendo un corte desde una sencilla balada común y corriente a una balada casi épica, que no aporta mucho a lo que uno quisiera escuchar, pero sirve para relajarse y reflexionar un poco en esos amores que ya fueron, sin restarle tampoco al álbum en su totalidad. Mención especial para el final con la canción del adiós en el teclado de Johansson. Constellation Of Tears entra directamente con Power Metal puro, Kuhlberg haciendo recordar a Stratovarius y Kotipelto mucho más cómodo, jugando más en su juego y pudiendo lucir mejor sus dotes. Un tema excelentemente logrado, sin ninguna sobrecarga, exactamente lo que creo esperábamos escuchar en la segunda entrega de esta superbanda, con pasajes que realmente recuerdan mucho a Stratovarius, lo que hace sentir que las manos de Kotipelto y Johansson estuvieron muy fuertemente involucradas en la composición de este sencillo, no decepcionando para nada. Cabe destacar que la velocidad y potencia del disco generan cierta disonancia con el contenido de la canción, una letra más bien triste con un sonido tan jovial que invita a replantearse un poco nuestra forma de ver y vivir la tristeza o, mejor dicho, los acontecimientos tristes de nuestra vida, especialmente los de tipo amoroso.

Manteniendo el ritmo hace su entrada Antemortem, con más arreglos orquestales que a momentos hacen sentir un poco recargado el tema, aunque no alcanzan niveles saturadores, inyectando energía hasta por si acaso, mezclando de manera maestra pasajes orquestales, powermetaleros y hasta progresivos, notando ciertos guiños a sonidos como el de Nightwish por momentos, pero sobre todo, siendo puro Power. Sin bajar la velocidad entra My Heart Beats For No One, aunque la velocidad dura sólo durante la intro, bajando al momento de entrar las voces, manteniendo una especie de midtempo que desaparece en el coro donde volvemos a la velocidad inicial, con los arreglos de rigor que le dan un toque bastante potente al tema, aunque quizás podría haber sido menos cortante el cambio entre una parte y otra dentro de la canción.

Para mí, lejos, lo mejor del disco es I Am Legion, una pieza instrumental que nos regala seis minutos de genialidad musical, empezando con una ambientación medieval que nos transporta a una planicie escocesa y allí, entra toda la potencia que el Metal y unos arreglos orquestales bien entremezclados nos pueden dar, el paseo que nos propone entra en una vorágine de velocidad que sólo hacen más exquisito este tema que le da un aire de frescura a este trabajo, teniendo una parte media totalmente orquestal, luego acompañada por la guitarra melódica de Liimatainen, para recuperar toda la potencia de la exquisita mezcla lograda. Rising Sun, el siguiente track, comienza como saliendo de ese paisaje tomando velocidad para volar, dándole paso a una excelente base de bajo sobre la que Kotipelto suena nítido, convirtiéndose rápidamente en uno de los puntos altos de esta placa, una orquestación sobria y buenos arreglos musicales, recordando que a pesar de todo éste sigue siendo, primero que nada, un disco de Power Metal.

Pareciera que Cain’s Offering quisiera perpetuar la fórmula de cerrar el disco con una suerte de balada, tal como en Gather The Faithful lo hicieran con Elegantly Broken, esta vez On The Shore busca repetir esta fórmula con una elegante pieza midtempo, una especie de power ballad, tan elegante como la utilizada para cerrar el álbum anterior, sólo que un poco más potente, que definitivamente logra relajar todas las exaltaciones que pudieran haber producido los altibajos del disco para cerrar de una manera tranquila y a gusto. Pero para nuestros amigos japoneses esto no termina allí, sino que cuentan con el bonustrack Child Of The Wild, un tema que en su fórmula es básicamente un himno de Power Metal, con todo lo que uno busca en el Power clásico con el agregado de arreglos orquestales que le dan un final potentísimo digno de un disco de una superbanda, siendo uno de los puntos más altos de esta producción que no dejará a nadie indiferente. Muchos lo odiarán, muchos lo amarán, pero lo cierto es que definitivamente no es el disco que muchos esperábamos, no es ni peor ni mejor, pero sí creo que es diferente a lo que teníamos en mente.

Muchos pensamos que Cain’s Offering traería de vuelta ese sonido que extrañamos tanto de Stratovarius como de Sonata Arctica, con Gather The Faithful parecía que iba a ser así, pero indudablemente decidieron buscar un sonido más propio, donde Liimatainen abrió un poco la puerta y no compuso solo, por lo que muchos pasajes se parecen notablemente a lo que Kotipelto y Johansson hacen e hicieron en Stratovarius, pero no por eso es un mal disco, sino que más bien deja con un gustito a poco por las expectativas generadas más que por el producto final, aunque tanto arreglo y pomposidad parecen jugar más en contra que a favor de este Stormcrow. Esperemos que puedan girar para que tengamos la posibilidad de evaluar estos sonidos en vivo que es donde en verdad se ven los gallos.

 

Los finlandeses de STRATOVARIUS han confirmado que el día 14 de Agosto de este 2015 pondrán a la venta su nuevo disco en estudio, que llevará por nombre «Eternal«, y que estará disponible vía EarMusic.

Stratovarius

El tecladista Jens Johansson comenta: «desde ‘Polaris‘ hemos lanzado un nuevo álbum en estudio más o menos cada dos años, pero después de ‘Nemesis‘ decidimos tomarnos un poco más de tiempo después de terminar la gira mundial. Ahora estamos todos listos y descansados y ya es hora de volver a trabajar. Todos hemos estado ocupados en los últimos meses escribiendo montones de nuevas canciones, y sólo hemos grabado las mejores para ‘Eternal«.

Conforme a lo señalado en el sitio oficial de la banda, el lanzamiento de este disco estará precedido por una performance en el Festival Wacken Open Air, y seguido por un tour mundial, con fechas confirmadas en Europa para Octubre y Noviembre.

stratovarius eternal