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Sons of Apollo es sin duda alguna uno de los “supergrupos” con más renombre y peso específico de toda la escena. No solo de la escena progresiva, sino del Rock y Metal en general. Desde el anuncio de su formación, hace unos cuatro años atrás más o menos, había muchas expectativas por lo que esta banda podría hacer, toda vez que la alineación de la banda es una constelación de estrellas con más densidad que la Vía Láctea.

Para quienes no estén familiarizados con el nombre de la banda, sí lo estarán con sus integrantes y el sinfín de bandas que conforman el extraordinario “pedigree” de la banda, a saber: Mike Portnoy (The Winery Dogs, Flying Colors, Transatlantic, ex-Dream Theater, entre tantas otras…), Billy Sheehan (Mr.Big, The Winery Dogs, ex-Steve Vai, ex-David Lee Roth), Ron Bumblefoot Thal (ex-Guns N’ Roses), Derek Sherinian (Black Country Communion, ex-Dream Theater, ex-Alice Cooper, ex-Planet X) y Jeff Scott Soto (Talisman, SOTO, ex-Journey, ex-Yngwie Malmsteen…) en la voz. Ahí nomás.

A la luz de todo el talento presente, había un evidente morbo por lo que semejante alineación de leyendas podría producir… lo que al mismo tiempo conllevaba ese miedo inevitable a que los norteamericanos resultasen ser otros de los tantos supergrupos que no pueden explotar todas sus virtudes individuales en función del colectivo y/o simplemente fracasan. Sin embargo, para nuestra suerte, los hijos de Apolo la rompieron toda. La dejaron chiquitita con su maravillosos debut discográfico bautizado “Psychotic Symphony” (2017). La mezcla de virtuosismo y rockerismo que aportaba cada uno de ellos resultó ser dinamita pura y su química en vivo funcionó perfectamente. Las expectativas para este segundo disco serían entonces bastante elevadas y la vara quedó altísima. El morbo, ahora, es saber si lograrán o no superar ese debut tan magistral.

El nombre de este nuevo álbum es “MMXX” en honor a la nueva década que comienza, y fue producido por los mismísimos Mike Portnoy y Derek Sherinian en su estudio The Del Fuvio Brothers a través del sello Inside Out Music. Sin más preámbulo, revisamos la segunda entrega del supergrupo norteamericano del momento.

El disco abre con Goodbye to infinity, primer single que nos habían adelantado los norteamericanos en las vísperas de este lanzamiento. Y que pedazo de opening que es esta canción. Desde el primer compás exhibe el sello que la dupla Portnoy/Sherinian consumara en su paso por Dream Theater. El comienzo del tema nos lleva inexorablemente a la época de “Falling Into Infinity” gracias a la atmósfera que crean las teclas del gran Derek Sherinian. Un más que grato viaje en el tiempo. Eso sí, el sonido de Sons of Apollo es indudablemente más rockero que el de DT, lo cual queda de manifiesto en los siguientes compases en donde los riffs de Bumblefoot y la voz de Jeff Scott Soto le dan un cariz más rocanrolero a esta exquisita composición.

Y es que la onda de Sons of Apollo es precisamente esa, un incesante deambular entre lo netamente progresivo y lo hardrockero. Sin ir más lejos, el comienzo de Wither to Black, más rudo y directo que el tema anterior, nos acerca a las estructuras rockeras de The Winery Dogs, otra de las bandas del multiverso Portnoyiano. No obstante, estos compases se fusionan rápidamente con sonidos más progresivos, conformando vueltas armónicas bastante únicas en la escena y que se han vuelto el sello propio y marca registrada de los hijos de Apolo.

Hablando de sello propio, el siguiente tema, Asphyxiation, representa perfectamente la esencia de la banda: melodías accesibles, arreglos vocales rockeros, coros gancheros, pero imbuidos en una estructura claramente progresiva, con patrones rítmicos irregulares y secciones complejas que dejan de manifiesto la inconmensurable técnica de cada uno de sus integrantes. Desolate July baja un cambio y le da un respiro muy bien ubicado al disco, con una estructura sencilla (para los estándares de la banda), melodía fácil, emotiva y un coro lleno de sentimiento, de esos que permiten al señor Soto lucir toda su capacidad interpretativa.

King of Delusion, quinto tema de la placa, explora el aspecto más progresivo de la banda. En una composición de casi nueveminutos de aura oscura y mucho sentimiento. A través del relato desgarrador de Soto, SOA nos lleva por un viaje en donde tanto Derek como Ron brillan en cada una de sus intervenciones, de la mano de un impecable Mike Portnoy que explota muchos recursos que recuerdan de inmediato a su época de fines de los 90’ con Dream Theater.

Fall to Ascend y Resurrection Day son otro par de temazos de esta placa que representa fielmente la esencia más pura de Sons of Apollo (sobre todo el primero), sirviendo como temas “modelo” para cualquier persona que no conozca la banda y quiera hacerse una buena idea de lo que es SOA en solo un par de minutos. Temas con mucho groove, coros infecciosos, ritmos alternantes y abundantes pasajes de virtuosismo con sentido.

Como bien sabemos, no hay banda progresiva que se precie de serlo que no incluya, al menos, un tema largo por disco. Y los norteamericanos no son la excepción. Consecuentemente, no es sorpresa que cerrando el disco aparezca el tema más extenso en la discografía de la banda, New World Today. En esencia, es una gran recopilación de todos los elementos musicales que conforman a SOA y hemos destacado a lo largo del review… melodías fáciles y complejidades técnicas por doquier ensamblados en el marco del ya patentado sonido progresivo/hardrockero/apoloniano. Dieciséis minutos de genialidad progresiva e interpretativa cierran un álbum sólido y digno sucesor de su aplastante debut discográfico.

Como señalamos al principio de la reseña, la vara estaba muy alta para esta segunda entrega, y creo es seguro decir que la banda cumple con las expectativas al producir un disco maduro, consistente y que goza de grandes momentos. Cae en la esfera del los gustos el determinar cuál disco es mejor, si este o el primero de la banda; personalmente, yo me quedo con el debut, pero me imagino que habrá mucha gente que preferirá esta segunda entrega por sobre el debut pues su calidad está fuera de todo análisis. Asimismo, “MMXX” viene a terminar de consolidar el sonido de Sons of Apollo, que a pesar de ser una banda nueva, ya puede jactarse de haber instalado un sonido propio y característico dentro de la escena metalera mundial. Y me parece que en gran parte, este exitoso camino que recorren los hijos de Apolo radica en que cada uno de los integrantes aporta inmensamente al resultado final, a diferencias de otras bandas en donde hay una o dos cabezas compositivas. No hace mucho leía un artículo en donde Mike decía que SOA era un monstruo de cinco cabezas… y al escuchar este álbum, uno puede entender inmediatamente porqué. Sin duda, los norteamericanos han pasado la prueba de fuego del paradigma de los «supergrupos». Sons of Apollo ya no es un proyecto, sino un grupo propiamente tal, y como tal, ha de afrontar la siguiente prueba de fuego que amenaza a las agrupaciones de este calibre (especialmente a Mike Portnoy)… la prueba del tiempo. Es de esperar que la superen y nos traigan el sucesor de “MMXX” más temprano que tarde.

Por: Hernán Bórquez

Mike Portnoy, Derek Sherinian, Ron «Bumblefoot» Thal , Billy Sheehan y Jeff Scott Soto lanzarán el 21 de enero «MMXX«, el segundo álbum de estudio de SONS OF APOLLO.

“MMXX” contará con 8 tracks y una duración de 60 minutos, sucesor de su debut “Psychotic Symphony”, álbum que los mantuvo unidos durante bastante tiempo y que presentaron en nuestro país en abril del año pasado.

La banda ya ha adelantado 2 singles, cuyos videos puedes ver a continuación:

Mike Portnoy, Billy Sheehan, Derek Sherinian, Jeff Scott Soto y Ron «Bumblefoot» Thal vuelven a Chile para tocar el 21 de abril en Blondie.

La venta de entradas está disponible por Eventrid, y los cupos de Early Bird ya están agotados. Los valores son:

Early Bird: AGOTADO
Preventa: $30.000
General: $35.000
Día del Show: $40.000
Balcón: $40.000 (Cupos Limitados – personas de pie)

Las entradas sin cargo por servicio se venden en House Tattoo Rock de Portal Lyon (pagando en efectivo).

Mike Portnoy, Billy Sheehan, Derek Sherinian, Jeff Scott Soto y Ron «Bumblefoot» Thal dan vida a la superbanda SONS OF APOLLO, quienes acaban de anunciar su regreso a Chile para el 2020.

El concierto está fijado para el 21 de abril en Blondie, donde los íconos del Rock y el Metal presentarán su próximo álbum “MMXX”, planificado para ser lanzado a comienzos del 2020.

“MMXX” contará con 8 tracks y una duración de 60 minutos, sucesor de su debut “Psychotic Symphony”, álbum que los mantuvo unidos durante bastante tiempo y que presentaron en nuestro país en abril del año pasado.

La venta de entradas comienza hoy 3 de diciembre a las 12:00hrs por Eventrid, con la apertura de los cupos Early Bird, exclusivamente para compras online. La fase de Preventa estará disponible sin cargo en House Tattoo Rock de Portal Lyon (pagando en efectivo).

Los valores son:

Early Bird: $25.000 (Cupos Limitados – sólo venta online)
Preventa: $30.000
General: $35.000
Día del Show: $40.000
Balcón: $40.000 (Cupos Limitados – personas de pie)

SOTO, banda liderada por el vocalista norteamericano Jeff Scott Soto, se presentará en Chile el próximo 8 de Mayo en Sala Metrónomo ubicada en  Ernesto Pinto Lagarrigue 179, Recolet. Las entradas estarán a la venta desde el lunes 1 de Abril  a través del sistema Puntoticket.

La banda está compuesta por Jeff Scott Soto en la voz, Jorge Salán en guitarra, Tony Dickinson en bajo, BJ en teclado y guitarra; y Edu Cominato en batería y han trabajado en “Origami”, disco que será lanzado el próximo 24 de Mayo.

«Estos muchachos vienen de diferentes partes del mundo y traen su propia influencia para hacer de ésta una de las mejores nuevas bandas de metal en la escena. Desde EE.UU hasta Europa y América del Sur, tenemos una combinación ecléctica e internacional de estilo y prestigio que nos mantiene a todos en alerta” aseguró Jeff Scott.

Precios:
$20.000 preventa
$24.000 entrada general

SONS OF APOLLO, banda formada por los ex-DREAM THEATER Mike Portnoy y Derek Sherinian, junto al bajista, Billy Sheehan (MR. BIGTHE WINERY DOGS), al guitarrista Ron «Bumblefoot» Thal (GUNS N’ ROSES) y al vocalista Jeff Scott Soto (JOURNEYTALISMANW.E.T.), lanzó un videoclip para la canción «Signs Of Times» la que es parte de su disco debut «Psychotic Symphony» que se lanzó bajo el sello InsideOut Music.

Pueden ver el video a continuación:

SONS OF APOLLO, banda formada por los ex-DREAM THEATER Mike Portnoy y Derek Sherinian, el bajista Billy Sheehan (MR BIG, THE WINERY DOGS), el guitarrista Ron «Bumblefoot» Thal (GUNS N’ ROSES) y el vocalista Jeff Scott Soto (JOURNEY, TALISMAN, WET) ha lanzado un nuevo EP digital, llamado «Alive /Tengo Vida». El EP incluye una versión en español del single «Alive» así como interpretaciones acústicas y ediciones de radio de la canción en inglés y español.

El tracklist de «Alive / Tengo Vida» es el siguiente:
01. Alive
02. Alive (radio edit)
03. Alive (acoustic version)
04. Tengo Vida
05. Tengo Vida (radio edit)
06. Tengo Vida (acoustic version)

Puedes escuchar “Tengo Vida” a continuación:

No olvidar que SONS OF APOLLO se estará presentando el próximo 8 de Abril en el Teatro Teletón. Las entradas tienen un valor de 32.000 y pueden ser adquiridas vía Ticketek, en Kmuzzik y en boleterías del Teatro (estos últimos 2 lugares no tienen cargo por servicio).

El vocalista Jeff Scott Soto, quien actualmente es miembro de SONS OF APOLLO, acaba de lanzar un nuevo video clip como parte de la promoción de su último disco solista titulado «Retribution», el que saldrá el próximo 10 de Noviembre via Frontiers Music SRL.

Pueden ver el video para «Feels Like Forever» a continuación:

El tracklist y el artwork:

01. Retribution
02. Inside/Outside
03. Rage Of The Year
04. Reign Again
05. Feels Like Forever
06. Last Time
07. Bullet For My Baby
08. Song For Joey
09. Breakout
10. Dedicate To You
11. Autumn

Sigue la promoción del debut de SONS OF APOLLO, la nueva «superbanda» que incluye a los ex-DREAM THEATER Mike Portnoy y Derek Sherinian junto Ron «Bumblefoot» Thal (ex-GUNS N’ ROSES), Billy Sheehan (THE WINERY DOGSMR. BIGDAVID LEE ROTH) y Jeff Scott Soto (ex-JOURNEYYNGWIE MALMSTEEN’S RISING FORCE).

El disco titulado «Psychotic Symphony» se lanzó el día de ayer y aquí les dejamos el videoclip para «Lost In Oblivion»:

El tracklist y el artwork:

01. God Of The Sun
02. Coming Home
03. Signs Of The Time
04. Labyrinth
05. Alive
06. Lost In Oblivion
07. Figaro/S Whore
08. Divine Addiction
09. Opus Maximus

El vocalista Jeff Scott Soto, reconocido por su trabajo con YNGWIE MALMSTEEN y, que además, actualmente se encuentra preparando el debut con la nueva «superbanda» SONS OF APOLLO, se encuentra a la vez preparando el próximo lanzamiento de su nuevo trabajo solista, el séptimo en este formato, que llevará por nombre «Retribution» y será lanzado el 10 de Noviembre vía Frontiers Music.

Puedes escuchar «Breakout«, el primer single de lo nuevo de JEFF SCOTT SOTO, a continuación:

El tracklist de «Retribution» será:

  1. Retribution
  2. Inside, Outside
  3. Rage Of The Year
  4. Reign Again
  5. Feels Like Forever
  6. Last Time
  7. Bullet For My Baby
  8. Song For Joey
  9. Breakout
  10. Dedicate To You
  11. Autumn

SONS OF APOLLO, la nueva banda formada por los ex miembros de DREAM THEATER Mike Portnoy y Derek Sherinian, junto a Ron «Bumblefoot» Thal (ex-GUNS N ‘ROSES), Billy Sheehan y Jeff Scott Soto (ex-JOURNEY, YNGWIE MALMSTEEN’S RISING FORCE), lanzaron un primer single titulado «Sings Of The Time«, el que pertenece a su álbum debut titulado «Psychotic Symphony» que saldrá a la venta el 20 de Octubre a través de InsideOut Music. El disco fue producido por Portnoy y Sherinian.

Puedes escuchar «Signs Of The Time» aquí:

Portnoy comenta que “Signs Of The Time‘ fue la primera cosa que Derek, Bumblefoot y yo escribimos cuando nos reunimos para comenzar las composiciones para SONS OF APOLLO en Marzo de este año. Comienza con este pesado y brutal ‘bumbleriff’, aunque originalmente le dijimos ‘korntera’, luego sigue con un verso genial que tiene una melodía a dos voces que escribí y que es cantada por Jeff y yo, la que finalmente se abre a un tremendo gancho vocal en el coro que Jeff escribió cantado en una armonía a tres voces por Jeff, Bumblefoot y yo. Los riffs de la sección media son una de las cosas que Derek trajo y muestran por qué es el tecladista más la raja en el negocio, ¡toca esas teclas como un guitarrista en llamas! Luego tenemos un quiebre largo, extendido, y después el solo de guitarra que muestra por qué Bumblefoot es uno de los mayores héroes de la guitarra hoy. Este álbum le va a dar el reconocimiento que realmente merece y, este solo de guitarra en particular, es uno de los solos más deliciosos y locos que he oído…

El tracklist de «Psychotic Symphony» será:

  1. God Of The Sun
  2. Coming Home
  3. Signs Of The Time
  4. Labyrinth
  5. Alive
  6. Lost In Oblivion
  7. Figaro/S Whore
  8. Divine Addiction
  9. Opus Maximus

 

Hace un tiempo ya venimos conociendo nuevos intentos de superbandas pero, quizás, pocas han logrado juntar personajes cuyos nombre tienen tanto peso por sí mismos. Este es el caso de los recién anunciados SONS OF APOLLO, banda que reúne a Mike Portnoy (THE WINERY DOGS, ex-DREAM THEATER) en la batería, Derek Sherinian (PENTAKILL, ex-DREAM THEATER) en los teclados, Billy Sheehan (MR. BIG, THE WINERY DOGS) en el bajo, Ron «Bumblefoot» Thal (ART OF ANARCHY, ex-GUNS N’ ROSES) en la guitarra y Jeff Scott Soto (SOTO, ex-YNGWIE MALMSTEEN) en las voces. Esta nueva superbanda anunció su álbum debut llamado «Psychotic Symphony«, el que espera ser lanzado al mercado el 20 de Octubre a través de InsideOut Music en asociación con Sony Music.

Este primer larga duración fue producido por los mismos Portnoy y Sherinian y, en palabras del mismo Mike Portnoy, «Derek y yo nos reunimos poco después que dejé DREAM THEATER el 2010 y armamos una gira con una banda sólo instrumental que contaba con nosotros dos, Billy Sheehan y Tony MacAlpine, esa fue mi primera vez trabajando con Derek desde los 90, cuando estábamos en DREAM THEATER, y simplemente fue genial volver a trabajar con él. Desde esa gira, que fue sólo una cosa única en vivo en realidad, me ha estado empujando para que comencemos una banda verdadera, original y estable. Los tiempos nunca se habían dado porque yo tenía demasiadas otras cosas en mi plato, acortando la historia, los tiempos finalmente se dieron para agarrar el anzuelo y armar una banda«.

Por su parte, Sherinian comenta que «Mike y yo trabajamos a un ritmo incesante en el estudio, la música es moderna pero tenemos un alma de la vieja escuela. Lo que es único en SONS OF APOLLO es que tenemos una onda realmente rocanrolera junto a nuestra virtuosidad… ¡una combinación letal!«.

Puedes disfrutar un primer teaser de lo que será el disco debut de esta super banda a continuación:

 

The Winery Dogs en Chile

Estoy seguro que la noche del 27 de Mayo de 2016 quedará marcada a fuego en nuestros calendarios y en nuestros corazones porque fuimos testigos de una velada extraordinaria que rozó la perfección en el amplio sentido de la palabra. La espera se había hecho eterna para muchos, y es que tener una banda del nivel de The Winery Dogs es un privilegio que no se tiene todos los días, y cuando a esto se sumó la noticia que estarían grabando este show para su videografía oficial, las ansias se multiplicaron por mil. Otro condimento especial era que el telonero sería nada más y nada menos que SOTO, banda solista del talentosísimo Jeff Scott Soto, en otro show de categoría mundial que tendríamos el privilegio de disfrutar.

Lo mejor de todo esto, es que todas las expectativas se cumplieron y probablemente se superaron, en una noche que no olvidaremos fácilmente.

UNA PREVIA DE CATEGORÍA MUNDIAL

En un hecho bastante inusual para las producciones locales, la banda liderada por el prolífico Jeff Scott Soto se adelanta a la hora informada, y sube al escenario unos veinte minutos antes del horario agendado. SOTO da comienzo a la noche con Freakshow, canción extraída de su más reciente disco y motivo de su gira, “Divak”. De inmediato se deja entrever que la propuesta de SOTO es entregar un Heavy Metal contemporáneo, fresco, enérgico y moderno, sonidos que se hacen eco en un teatro que ya lucía lleno a esas alturas y disfrutaba tímidamente con Wrath y Weight of the World, que siguen la misma en la misma tónica de Freakshow muestran el sonido esencial de la banda, con riffs algo oscuros, bases rítmicas pesadas y la voz desgarrada de Jeff.

Siguiendo con la presentación de “Divak”, Jeff nos comenta que lo siguiente es producto de la mezcla entre su música del 94′ y con la era post 2000: Final Say, opening track de “Inside the Vertigo”, rescatando sonidos un poco más Hard Rock pero manteniendo la potencia característica de SOTO, tema que se lleva la primera ovación de la noche.  Tras cartón, Jeff comenta que es su último show de la gira en Sudamérica (y el último con The Winery Dogs) y sin mayores pausas sigue con el siguiente tema de dicho disco, The Fall. A esas alturas el público era más bien pasivo y reaccionaba ante las intervenciones de Jeff solamente, quien a sus cincuenta años demuestra un manejo total del escenario, a razón de la enorme trayectoria como cantante de un sinnúmero de proyectos musicales. Cyber Masquerade sería la siguiente canción del show en donde el bajista David Z es quien se roba la película, con intervenciones llenas de virtuosismo donde demuestra que no es un simple acompañante, sino que impresiona bastante con una técnica envidiable, que le ha permitido participar en bandas tales como Trans-Siberian Orchestra y Joe Lynn Turner entre otros.

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Jeff nos pregunta si conocemos a Axel Rudi Pell, a lo que el público reacciona inmediatamente, y nos regalan algo que no venían tocando en la gira: Un medley de Warrior, proveniente de su época como vocalista de Axel Rudi Pell, y Livin’ the Life de Steel Dragon, donde queda la escoba por primera vez en la noche. Jeff interactúa con el público, invocando los sing along e invitando a todos a unirse a la fiesta. El teatro despierta y se une al canto de la banda, con este par de canciones que son imposibles de no disfrutar y que por supuesto se llevan la ovación correspondiente y el clásico “Olé olé olé, SOTOO, SOTOOO…”.

Luego de la euforia el teatro vuelve a calmarse, Jeff presenta a la banda para luego presentar Unblame, último single de “Divak”, que inunda la atmósfera con sonidos orientales en un mid tempo bastante agradable y ganchero que pega bien en vivo.

Y llegaba la última etapa del show de SOTO, con una lluvia de covers, provenientes tanto de las bandas pasadas del vocalista como de otros clásicos inmortales del rock, que sería a la postre el momento más memorable de su presentación por la comunión que se dio entre la banda y el respetable. La seguidilla comienza con Tears in the Sky y I’ll be Waiting de Talisman, canciones que el público conocía a la perfección, haciendo los sing along correspondiente e interactuando con Jeff, que no tenía problemas en empinarse una botella de Stolichnaya para hidratar sus cuerdas vocales probablemente. El interludio de la canción sirvió para repasar algunas versiones tales como Billy Jean de Michael Jackson, cortesía del talentosísimo David Z, Don’t Stop Believin’ de Journey a cargo de BJ, quien es un tremendo vocalista además de ser la segunda guitarra y tecladista de la banda.

Ahora era el turno de recordar al gran Yngwie Malmsteen con el medley de I am a Viking y I’ll see the light tonight en un gran despliegue instrumental de la banda. Jeff a esas alturas se notó un poquito más cansado sobre todo por las exigencias de estos temas, pero nada que empañara la actuación que fue disfrutada a rabiar por el teatro.

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La penúltima entrega fue una mezcla compuesta por We’re Not Gonna Take It de Twister Sister, I Love It Loud de Kiss, We Will Rock You de Queen, y el cierre vino de la mano de Stand Up, de la legendaria banda ficticia Steel Dragon, que sería a la postre la canción más coreada del show, dando así un cierre redondo a la presentación, cuando el teatro estaba absolutamente repleto y ya ansioso esperando la salida de los Dogs.

Setlist de SOTO:

1. Freakshow
2. Wrath
3. Weight of the World
4. Final Say
5. The Fall
6. Cyber Masquerade
7. Warrior (cover de Axel Rudi Pell)
8. Livin’ the Life (cover de Steel Dragon)
9. Unblame
10. Tears in the Sky (cover de Talisman)
11. I’ll be Waiting (cover de Talisman)
12. I am a Viking / I’ll See the Light Tonight (cover de Yngwie Malmsteen)
13. We’re Not Gonna Take It / I Love It Loud / We Will Rock You (covers)
14. Stand Up (cover de Steel Dragon)

WE’RE THE STARS TONIGHT, AND WE (THE DOGS AND CHILE) ARE ONE!

The Winery Dogs es una banda que concita un interés que va más allá de toda duda y no resiste análisis alguno, de partida porque es una “súper banda”, que congrega a tres músicos increíbles, pero que además de su innegable talento, son tremendamente queridos alrededor del mundo por su llegada con el público. Y todo esto se ve potenciado porque este trío de maestros logra encontrar la fórmula correcta, la piedra filosofal de la música, pues sus talentos se ponen al servicio de los sentidos y el virtuosismo es un medio y no un fin en sí mismo, un medio para crear composiciones llenas de sentimiento que transmiten emociones y son capaces de suscitar esos sentimientos que nos llevan a ver el Rock muchas veces como una forma de vida, más que como una simple preferencia musical.

Con el teatro absolutamente repleto, con cámaras por todas partes, con un telón extraordinario de fondo y las ansias propias que genera un espectáculo de estas características, el escenario era perfecto para presenciar una noche memorable, que seguramente quedaría grabada por un pargo tiempo en la retina de cada uno de los asistentes.

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Es así como el trío compuesto por Richie Kotzen (Poison, Mr. Big), Billy Sheehan (David Lee Roth, Steve Vai, Mr. Big) y el siempre prolífico Mike Portnoy (Dream Theater, Adrenaline Mob, Flying Colours, Transatlantic…) saltan al escenario y comienzan el show con Oblivion, tema que da inicio a “Hot Streak” y por supuesto la reacción del público es avasalladora y la euforia es inmediata. A título personal debo confesar que hace mucho tiempo no veía tanta ansiedad en un público y una reacción tan demoledora desde el primer segundo. El sonido era aceptablemente bueno, y la impronta de la banda arriba del escenario dejaba entrever que esta no sería una noche cualquiera, sino que probablemente sería una de la noche más importantes en la carrera de la banda a razón de la grabación del DVD/BluRay que se estaba llevando a cabo. Mike Portnoy desde el primer momento poniéndole caras a las cámaras como es su costumbre, Billy haciendo gala de toda su técnica y Richie cantando de forma extraordinaria. En el solo de la canción ya comenzaban los ensordecedores “EH EH EH EH” por parte del público y toda la cancha saltaba al ritmo de este temazo.

Mike es el primero en tomar el micrófono para decir “Buenas noches Santiagoooo” para dar paso a Captain Love y el Hard Rock se apodera del teatro, con la desgarrada voz de Richie y las armonizaciones profundas de Billy hacen retumbar el teatro. Richie se ve mucho más activo que otras veces, exigiendo que el público lo acompañe mientras ejecuta esos increíbles solos sin necesidad de usar uñeta. Impresionante.

Sin pausas el show sigue con We Are One, llevándonos ahora a su álbum debut. El bajo de Billy suena tremendamente profundo sosteniendo una base rítmica exquisita que da paso a uno de los coros más bellos que ha compuesto la banda… ¡cómo se escuchaba el “There’s no way they can stop us now We’re the stars tonight and we are one”! Y creo que durante la velada, la banda y el público fueron uno solo, la comunión fue de principio a fin y realmente se sentía una conexión especial… gran momento de la noche.

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Richie nos pregunta si estamos «hot», porque ellos sí, estaban en un Hot Streak! con lo cual nos entregan la canción que da nombre a su segundo disco, mientras luces rojas y amarillas envolvían el escenario dando esa sensación de «hotness». Es una canción muy técnica pero a la vez ganchera, la cual aprovechan para mostrarnos pasajes de virtuosismo, primero Richie soleando con la guitarra y armonizando con la voz al mismo tiempo en un ejercicio brillante, y luego es Billy quien se adueña del escenario luciendo sendos shreddings en las cuatro cuerdas de su Yamaha. El sonido que había empezado en un nivel aceptable, a estas alturas ya era bastante mejor y permitía distinguir con claridad cada sonoridad que nos entregaba la banda.

Siguiendo con las melodías de su última entrega, Billy y Mike nos dan la bienvenida a How Long, otro temazo que mezcla a la perfección virtuosismo con sentimiento. El bajo es el gran protagonista de esta canción, y quizá le faltó un poquito de brillo a su sonido, pero es un detalle absolutamente irrelevante en el balance general. El estribillo también fue muy bien recibido y coreado por parte del público, quienes agradecían la entrega de estos tres músicos con una gran ovación al final de cada tema.

Era momento de volver al primer disco y la guitarra de Richie nos daba la bienvenida a Time Machine, y por DIO como sonaba esa Telecaster! Con esta canción el sonido alcanzó la perfección, era un deleite escuchar con claridad cada una de las líneas melódicas que están presentes en esta extraordinaria canción, y cada una de las armonizaciones vocales a cargo de Billy y Mike, que hacen de este sin duda uno de los mejores temas de su disco homónimo, composición llena de momentos notables, paseandose cómodamente entre compases power ballad y rápdas sucesiones caóticas hacia el final de la canción, que terminan por consolidar un tema perfecto.

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Mike bromea sobre lo bien que luce, canta y ¡huele! el público esta noche, pidiendo que hoy se represente a las audiencias de todo el mundo, y que lo acompañen con palmas cada vez que suene esa especie de cencerro que adorna Empire, otro de los grandes temas del “Hot Streak”, llevando a cabo una interpretación ligeramente distinta a la versión que escuchamos en el disco. Aquí quien se roba la película es Richie Kotzen, y es remarcable la pasión con la que canta este tema, gesticulando con las manos y cerrando los ojos durante gran parte de la canción.

Nuevamente es el baterista quien toma el micrófono y nos advierte que Richie no solo es capaz de hacer shreddings como un demonio, sino que también es bueno en algo más soft, lo cual sirve de introducción para tanto Mike como Billy dejen el escenario, y dejan solo a Richie con su guitarra acústica, quien nos entrega una hermosa versión de Fire. Hermosa es poco, hermosísima debería decir, y emocionante también, porque la cantidad de sentimientos que suscita esta canción, más aun en ese ambiente íntimo con el público acompañando su canto, hacen de este uno de los momentos más altos de la noche sin duda, con una interpretación vocal sublime de Richie. Ovación cerrada para finalizar el tema.

Richie se sienta en su piano eléctrico y con sonidos tipo Hammond que nos recuerdan el rock de los 70′, nos entregan Think it Over, un tema medio blusero, reposado, que permite bajar las revoluciones del show por unos momentos. La interpretación vocal de Richie es tremenda, nuevamente se roba la película el oriundo de Pensilvania. Show aparte es lo que vino después con el solo de batería de Mike Portnoy, quien además de demostrar su conocido virtuosismo en su instrumento, en un momento sale de la batería y comienza a percutar todo lo que encuentra a su paso, baja hacia las barricadas del público, hacia los camarógrafos, micrófonos, etc… nada se salvó de sus baquetazos, en uno de los momentos más divertidos que se podrán apreciar en el BluRay.

El bajo de Billy Sheehan da la entrada a The Other Side, otro tema fascinante de su primera placa, que fue el delirio del público, gracias a esa melodía fácil y estribillo pegajoso, casi radial como dirían algunos… ensordecedora fue la respuesta del púbico en esta canción. Fascinante también fue el solo de Billy Sheehan que se vino tras cartón, en lo que siendo honestos no es ninguna novedad, porque Billy es sin lugar a dudas uno de los mejores bajistas de la escena, es extraordinaria la técnica que tiene, y la facilidad con que toca. Decir lo brillante que fue el solo sería redundante, eso viene de perogrullo cuando hablamos del señor Sheehan.

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Cuando termina el solo y comienzan a escucharse los primeros compases de Ghost Town, el cual sería el último tema que escucharíamos del “Hot Streak”. De inmediato llamó la atención lo espectacular del sonido, la entrada de los tres instrumentos a la vez se escuchó absolutamente perfecta, sonido que se mantuvo durante el resto de la velada, que lamentablemente se acercaba a su fin.

Aquí debemos hacer un punto aparte, los temas que vinieron posteriormente y que cerraron la primera parte del show, fueron de lo más notable que he presenciado en muchísimo tiempo. El teatro se vino abajo y no hubo una sola garganta que no cantara a todo pulmón lo que nos iba a entregar la banda. Primero, I’m No Angel… la guitarra de Richie da comienzo a un tema indescriptible, probablemente el tema más apasionado de The Winery Dogs, que el público no paró de cantar de inicio a fin, en una comunión extraordinaria entre el público y la banda. Y con Elevate pasó exactamente lo mismo, pero cambiando el romanticismo por la euforia, los saltos y la algarabía desatada por el primerísimo primer tema que conocimos de la banda…  Con seguridad podría decir que este fue el mejor momento de la noche, imborrable para muchos y una hermosa postal para la posteridad.

Terminado Elevate la banda se retira en lo que sería el único encore, que fue bastante breve, y la banda volvió para entregarnos dos temas más de su placa homónima: Regret que ponía la solemnidad y la calma después de la tormenta, nuevamente con los sonidos del piano eléctrico protagonizando la melodía, y Desire que fue la encargada de cerrar tan extraordinaria con el mejor de los ánimos gracias a la alegría que transmite la canción… ambas tremendamente disfrutadas a concho por un público que estaba ya más que pagado con la extraordinaria presentación de The Winery Dogs.

No hay más que palabras de agradecimiento y admiración para estos tres músicos que nos entregaron una de las veladas más increíbles que hemos tenido en el último tiempo. Las loas y las alabanzas sobran, fue un show redondo, perfecto, y digno de ser visto una y otra vez en la posteridad gracias al registro audiovisual que tendremos la fortuna de ver en un tiempo esperemos próximo. Esperemos que la banda se lleve a Chile en el corazón de la misma forma que nosotros guardaremos este recuerdo en el corazón por el resto de nuestras vidas.

Setlist de The Winery Dogs:

1. Oblivion
2. Captain Love
3. We Are One
4. Hot Streak
5. How Long
6. Time Machine
7. Empire
8. Fire
9. Think it Over
10. Solo de batería
11. The Other Side
12. Solo de bajo
13. Ghost Town
14. I’m No Angel
15. Elevate
Encore
16. Regret
17. Desire

GALERÍA

 

 

 

The Winery dogs

Debido al éxito de ventas y a petición de los fanáticos, la producción del concierto de THE WINERY DOGS, que tiene sus entradas agotadas, habilitó 35 palcos con un valor de $45.000, los que pueden ser adquiridos en PuntoTicket entrando a este link. 

Las puertas del Teatro Cariola se abrirán a las 19.00 horas y el encargado de abrir la jornada este viernes 27 de mayo será el norteamericano JEFF SCOTT SOTO, a las 21.00 horas. El plato de fondo será The Winery Dogs, quienes subirán al escenario a las 22.10 horas.

La banda llegan nuestro país a presentar su última producción llamada «Hot Streak», que fue lanzada en octubre del 2015 y está compuesta de 13 canciones. Recuerda también que el concierto en el Teatro Cariola será grabado para el próximo blu-ray de la banda de Mike Portnoy, Richie Kotzen y Billy Sheehan.

Revisa también las recomendaciones y restricciones para el show de este viernes:

The Winery Dogs en Chile - Restricciones

 

Jeff Scott Soto

El proyecto personal del vocalista Jeff Scott Soto, quien nos visitará este 27 de Mayo acompañando a THE WINERY DOGS en el Teatro Cariola, lanzó un nuevo video clip para la canción «Unblame», perteneciente a su último disco «Divak». Pueden ver el video a continuación:

La producción informó que quedan cerca de 100 entradas para el show de THE WINERY DOGS + Jeff Scott Soto en Chile, show que además será grabado para un futuro lanzamiento en Blu-ray por la banda de Mike Portnoy. El precio es el siguiente:

Preventa 1: $25.000
Preventa 2: $30.000

Winery dogs tour

Winery Dogs

A través de su Facebook, THE WINERY DOGS anunció que el show que realizará la agrupación el próximo 27 de Mayo en Chile será grabado para lanzarse en un DVD / Blu-ray en el futuro. Además, la productora confirmó que para el evento que se realizará en el Teatro Cariola solo quedan cerca de 100 entradas disponibles.

El precio de los tickets para ver a la banda de Mike Portnoy, Ritchie Kotzen y Billie Sheehan, quienes además serán acompañados por el vocalista Jeff Scott Soto y su banda, son los siguientes:

Preventa 1: $25.000
Preventa 2: $30.000

Winery dogs tour

Soto

SOTO, el proyecto personal del vocalista Jeff Scott Soto, ha lanzado el video musical de «Weight Of The World», single perteneciente a su nuevo disco de estudio titulado «Divak», el cual saldrá al mercado el próximo 1 de Abril via earMUSIC. Pueden ver el video aquí mismo:

No olvidar que el vocalista Jeff Scott Soto confirmó que se presentará con SOTO en el show que realizará THE WINERY DOGS en Chile el próximo 27 de Mayo en el Teatro Cariola, como parte del tour promocional de su último disco «Hot Streak». Las entradas ya están a la venta por sistema Puntoticket y sin recargo en Teatro Cariola. Los precios son los siguientes:

Preventa 1: $25.000
Preventa 2: $30.000

Jeff Scott Soto

El vocalista Jeff Scott Soto confirmó que se presentará con su banda en el show que realizará THE WINERY DOGS en Chile el próximo 27 de Mayo en el Teatro Cariola, como parte del tour promocional de su último disco «Hot Streak».

Las entradas para ver a Jeff Scott Soto junto a la banda de Mike Portnoy, Richie Kotzen y Billy Sheehan  se encuentran por sistema Puntoticket y sin recargo en Teatro Cariola. Los precios son los siguientes:

Preventa 1: $25.000
Preventa 2: $30.000

The Winery dogs

Creo que muchas personas que comenzaron a escuchar Metal a mediados de los 90’s y principios del nuevo milenio, tuvieron una fijación «especial» en cierto tipo de estilos o músicos de dichos tiempos antes de oír a ciertos artistas o bandas consagradas de los 70’s u 80’s. Quizás me refiera más a la gente «veinteañera para arriba» la que se sienta identificada con el hecho de que en antes llamaba la atención escuchar artistas o bandas con bateristas rápidos, bajistas que tuviesen un protagonismo más constante en los temas, o a guitarristas virtuosos, en desmedro de quizás oír a otras bandas o artistas más “clásicos”, por decirlo de alguna forma.

En tiempos de constantes cambios de toda índole, la música tampoco esta exento de estos. Muchas bandas comenzaron a surgir, con estilos diversos, al igual que una horda de artistas que lograron un estilo marcado en el virtuosismo. Nombres como Oscar Dronjak, Kiko Loureiro, Stefan Elmgren, Alexi Laiho, Jani Liimatainen, Buckethead, Rafael Bittencourt, Christopher y Michael Amott, Luca Turilli, Michael Romeo,  por decir unos cuantos mas conocidos, comenzaban a hacer su historia en la escena metalera,  mezclando su técnica, algunos en estilos marcados como el Power Metal propiamente tal, y otros en estilos que vendrían apareciendo con el tiempo de la mezcla de características de distintos géneros ya existentes. De todos estos shredders, quizás Kostas Karamitroudis, mejor conocido como Gus G, no es tan conocido como ellos, pero sí es tan bueno como otros ya mencionados.

Si bien Gus G llego a ser conocido a nivel mundial por ser el nuevo guitarrista de Ozzy Osbourne el 2009, otros lo ubicaban de Arch Enemy al llegar como reemplazante temporal de Christopher Amott, además de grabar el solo de Taking Back my Soul. Siendo además conocido grabar discos en Dream Evil, Nightrage, Mystic Prophecy y principalmente por Firewind, nos presenta este año su segundo trabajo como solista, que mantiene una línea similar a lo que fue I Am the Fire. Contando en esta nueva placa la participación de Marty O’Brien en bajo (Lita Ford), Jo Nunez hace lo suyo en la batería (Firewind), además de contar en voces con Jeff Scott Soto (Journey, Malmsteen, Talisman, entre muchas más), Mats Levén (At Vance, Therion, Krux, Treat), Jacob Bunton (Adler, Lynam) y Elize Ryd (Kamelot, Amaranthe), hace prever que Brand New Revolution tenga de por sí una alta expectativa en lo que compete a la calidad musical de los artistas que lo componen.

Si quieren escuchar velocidad y técnica en estado puro, de entrada ya tenemos eso y más. The Quest nos muestra a un Gus G inspiradísimo, triadas rítmicas, un buen sonido de batería, un doble pedal “parejito” y un tema con mucha velocidad y dinámica.  Ya entrado en la medianía del tema, se aprecia un ritmo mas midtempo, con un entretenido solo (es raro decir un solo dentro de un tema instrumental, ¿no?) que tras el mismo vuelve a la tónica del ritmo acelerado característico del doble pedal. Mientras ya nos acercamos al final de The Quest, termina con un corte en seco y un solo acústico, que se va perdiendo a medida que disminuye el volumen del tema. Entretenidísimo comienzo de un disco que en lo personal me deja dos cosas; lo primero es que, si quizás viste primero los videos antes de escuchar el disco no sea tanto, pero si fue al revés, lo más probable es que esperes otra cosa por la expectativa que genera The Quest. Y segundo, si te gustan los buenos solos y ese estilo hardrockero mas pesado, creo que te gustara este disco y bastante.

Dando comienzo al segundo tema, Brand New Revolution nos entrega un ritmo midtempo con guitarras bastante potentes, además de un coro bastante pegadizo. «Don’t tell me, it gets better/When things keep going under/No more rules, a Brand new Revolution!». Este tema nos muestra que no siempre hay que “cranearse” mucho para que algo suene bonito. Y este tema posee dicha simpleza, a un Gus G tremendo en guitarra (que será la tónica del disco), a Jo Nunez cuya batería es potencia pura y a Jacob Bunton con una voz que simplemente te atrapa.

Otro ya conocido fue Burn, siendo lanzado con su respectivo Lyric Video (muy de moda últimamente). Similar en temática al anterior en lo musical, una letra simple pero entretenida. Nos vuelve a mostrar a un Gus G inspirado en las guitarras y a Bunton repitiéndose en el trabajo vocal. Un tema muy bueno que se hace mas corto de lo que ya es, especialmente llegado el final del segundo coro, con un solo que no deja a nadie indiferente, además de unos geniales cambios de ritmo por parte de Nunez en batería.

«We are one now/And we won’t back down/ We’re taking back all that’s come undone». Bunton da inicio a We are One con esta frase. Un tema que sigue la línea del disco, pero que tiene un poco más de doble pedal, siempre conservando la potencia de los instrumentos en todas sus líneas, además de tener después de otro buen solo del griego, un pequeño “sing along”, dándole otra dinámica al tema, que si bien no es de mis favoritos, tampoco es propiamente malo.

En lo personal no me gusta mucho la inclusión de elementos electrónicos en la música, además del abuso de maqueteo en el sonido de los temas. Siento que pierde “magia” al hacer la música tan digital, plástica o llámenla como deseen. Si bien What Lies Below no es un mal tema, creo que pierde, y mucho por dos cosas; primero, tanto efecto techno, y segundo, colocar a Elyze Rid a cantar este tema, donde no tiene un mal desempeño, pero siento que estuviese escuchando algo completamente distinto del hilo que venia con los temas anteriores, en especial al oír el pre coro «Just close your eyes and walk my way», siento una sobredosis de efectos que están de más. Llegado a la parte del solo, Gus G también hace lo suyo en una base de batería que si bien no está para nada mal hecha, pierde mucho con los efectos utilizados en la misma (como la parte instrumental de Halcyon Days de Stratovarius). Quizás para mi, el tema que menos encaja en el disco, junto con The Quest, lo que abordaremos al final de esta reseña.

Behind Those Eyes nos trae de vuelta la voz de Bunton, en algo que quizás podría ser una especie de power ballad mas pesada. Un tema que viene a calmar las aguas en este disco “movido”, pero que no pierde potencia a pesar de eso. En lo personal es de mis favoritos del disco, con un comienzo acústico que gana fuerza mientras transcurren los segundos, con un coro potente, bastante pasional diría yo, y el siempre parejo Gus G aportando en los solos, los mismos que terminan el tema sobre una base acústica después del último coro, y que se van desvaneciendo a medida que disminuye el volumen.

Los riffs pesados y baterías bombásticas vuelven con Gone to Stay. Comienza de buena forma con un solo de Gus G antes de los primeros versos, donde escuchamos a un Jeff Scott Soto haciendo de un tema que es relativamente simple, darle un plus en lo vocal, dándonos un buen cambio de aire de lo que veníamos escuchando de la voz de Jacob Bunton, quien como ya hemos visto es el vocal «dominante» (por llamarlo así) en lo que va del disco.

Otra introducción acústica con efectos de pedal, esta vez con Jacob Bunton y una melodía más relajada nos presentan One More Try. Es una de esas canciones que te imaginas oyendo en la radio a todo volumen mientras manejas un descapotable por una carretera con un paisaje frondoso. Una letra simple, que trata más que nada sobre una persona que siente que haga lo que haga llega al mismo lugar, pero está en proceso de hacer cambios, dándole otro aire a los temas más agresivos que veníamos escuchando, siendo lo único criticable el solo, algo excesivo para lo que es el tema, pero teniendo un buen efecto en el mismo.

Siento que el mejor desempeño vocal en el disco (junto con Bunton) es el de Mats Levén, además de ser la voz en tres de los últimos temas del disco, termina haciendo de Come Hell or High Water una tremenda canción. Tan agresiva como las anteriores (quizás más), es uno de esos temas que seguro te hará cabecear. Quizás su coro sea simple, pero las interpretaciones de Mats, Nunez y Gus hacen que suene simplemente tremenda.

If It Ends Today vuelve a traernos riffs como los que veníamos oyendo; potentes, simples y digeribles, a pesar de ser un tema con la letra más corta del disco, no importa mucho al escuchar el resultado final. Repitiéndose el plato Levén, comienza cantando sus versos en una base acústica, mientras la batería va marcando al ritmo de la caja y bombo mid tempo característico de Jo Nunez en lo que va del disco, agarrando potencia al final de cada verso con Gus G al nivel que mantiene durante todo el disco, y “poniéndole” nuevamente en otro solo.

Con Generation G volvemos con Jeff Scott Soto en las voces de un tema que en lo personal lo encuentro muy plano respecto al resto, quizás por abusar mucho del riff del comienzo, tanto en los versos como en el solo, que de por sí es corto pero preciso.

El final del disco resulta ser además el tema más largo con 5:21 minutos (considerando que los anteriores bordeaban los tres minutos). Una introducción acústica y un Mats Leven que vuelve a las voces nos presenta The Demon Inside, que tras la introducción ya mencionada, agarra un ritmo más pesado en el transcurso de los versos, aunque siento que decae un poco en el coro. No es para nada un mal tema, pero quizás sea el reflejo de una idea que pudo haber sido algo más, considerando la cantidad de talento que presenta el disco por nombres al menos.

Un análisis final del disco sería que va de más a menos. En lo personal, creo que In Quest y What Lies Below están de más en el disco; el primero no va con el género (siendo innegablemente una instrumental tremenda) y la segunda netamente porque el estilo que se va generando en el disco a través de los temas no encaja mucho (un tema tan “electrónico” en un disco que parte siendo un hardrock pesado). El desempeño de los artistas es tremendo, los vocalistas rinden a un gran nivel, pero la simpleza de las letras da para pensar que se pudo haber algo mas tanto en la lírica como tal. Siento que el orden de los temas pudo haber sido otro, si vemos el hecho de que el último tema es el que quedará dando más vueltas que el resto (Midnight Sun, Bucket Full of Hate, My Last Words, Fantasmic, etc.), siendo importante, a mi parecer, no sólo los temas de un disco, sino el orden de los mismos. Sin embargo, Brand New Revolution es un disco bastante digerible y entretenido para los que quieren escuchar algo un tanto distinto, pero con un estilo hardrock pesado y buenos solos que no dejarán a nadie indiferente.