Entradas

Febrero del 2011 fue testigo de la efervescencia que provoca la banda asturiana WARCRY en Chile.  El 17 de Mayo de 2014, será testigo de un nuevo encuentro entre los fans nacionales y los españoles que nos visitan por segunda vez, en el marco del lanzamiento de su ultimo trabajo «Inmortal«.

Más vigentes que nunca, la popularidad de WARCRY  goza de excelente salud en nuestro país y en latinoamérica en general, siendo sin lugar a dudas una de las bandas españolas que más éxitos ha cosechado en nuestras tierras.

El show del sábado 17 de mayo se llevará a cabo en el Teatro Caupolicán tal y como fue aquella mítica primera presentación, y como aquella vez, se espera una gran asistencia de público.  En esta ocasion la banda que abrira los fuegos es HELLANGELS, banda de la quinta región que esta presentando su esperado primer trabajo «Ea Initium» y que de seguro darán que hablar en la escena metalera nacional.

El show de WARCRY está programado para las 21:00 hrs, mientras que la presentación de HELLANGELS esta prevista para las 20:00.  La venta de entradas se esta llevando a cabo a traves de Ticketek y comercio asociado.

 

Dos años han pasado desde el lanzamiento de Alfa, el correcto séptimo disco de los asturianos de Warcry. Aquél fue un registro que, tal y como dijimos en su momento, planteaba una suerte de regreso al sonido primigenio que la banda había exhibido en los albores de su exitosa carrera, sonido que por cierto se había visto alterado (para bien o para mal) en lo que fue Revolución (2008). Por lo tanto, cuando uno se entera de que Warcry vuelve al ataque con un disco, la duda inmediata es más o menos así: ¿retomarán las cosas donde las dejaron, o se pondrán a innovar? Y la verdad, y yendo bien al grano, se advierten algunos cambios en relación al álbum anterior, -pero no de índole estilísticos, sino más bien técnicos-. Se trata de una placa que mantiene las directrices que el grupo parece haberse autoimpuesto y hace uso de ellas para regalarnos diez buenas canciones. Pareciera ser que entienden que no necesitan de grandes aspavientos y que les basta con ceñirse a la “fórmula ganadora”. Ahora bien, hay en eso siempre un riesgo: el del ‘auto-plagio’, mal que muchas bandas han padecido en el pasado.

¿Cómo se evita el auto-plagio? Pues bien, me parece que introduciendo siempre un grado de frescura y, aunque suene ridículamente obvio, creando buenas canciones. En esto Warcry ha sabido ser exitoso: mantienen su línea, apelan a la misma idea que hace trece años, pero su mayor fortaleza reside en que han sabido mantener la lucidez y han sido capaces de, aplicando esa mencionada fórmula, crear canciones con garra, entretenidas y que llegan a tocar la fibra del oyente. Es así: acá la banda no propone nada nuevo. En ningún caso. Simplemente entrega un puñado de buenas canciones (me permito repetir eso: son casi todas buenas canciones, alguna de ellas –muy– buenas) que, para los amantes de ese estilo que ellos han cultivado, son toda una delicia. Los que vienen desde hace años reclamando contra la reiteración de recursos pueden hacer dos cosas: escuchar con más atención o seguir de largo, porque este disco no es para ellos. Y pues bien, vamos ponderando tema por tema este Inmortal.

Un excelente génesis es el que nos propone Quiero Oírte, canción que ve en la línea de lo que fueron otros (a estas alturas ya clásicos) como Tú Mismo o Trono Del Metal, por cuanto apela al coraje y al orgullo del oyente, elemento que de inmediato genera una cierta empatía. Te apropias de inmediato de él. Lo sientes como himno de toda la vida, si bien lo vienes escuchando recién por primera vez. Y todo de la mano de un Heavy muy directo y sencillo, con contundencia de las guitarras y un gran trabajo en batería, matizado con el susurro constante de los teclados de Santi Novoa. El impacto es de inmediato. E inmediata es también la buena impresión que te deja el sonido que logra la banda, nada raro considerando que el álbum es mezclado y masterizado por los cracks Mikko Karmila y Mika Jussila (respectivamente), en los estudios Finnvox, en Finlandia, donde fueron concebidos algunos de los más grandioso discos del Power y el Heavy Metal. Es ahí donde se produce ese salto técnico (mas no estilístico) del que hablamos en el párrafo anterior. O sea: es la misma fórmula de siempre, pero sonando mejor. Un temazo, la verdad.

Y todo mejora aun más gracias a Venganza. Al comienzo se muestra contenida, con un bajo marchando sólido y la batería marcando un tiempo medio, mientras las guitarras de Pablo García entonan un riff simplísimo y machacante. Sin embargo, es al llegar al coro cuando se muestra en todo su esplendor. La verdad es que no es espectacular, no posee toda la pirotecnia que otras bandas podrían lucir; es más bien simple, pero hay en esa simpleza una belleza que llega a ser incluso emocionante. La letra es brutal. Nada de figuras literarias craneadas con esfuerzo. Acá el ingrediente principal es nuevamente la simpleza y lo directo. Dice: «Ahora estás frente a mí, veo el miedo en tu mirar. Sientes lo que yo sentí, temes lo que pasará. Nunca lo olvidarás. ¡Nunca lo olvidarás!» Muy apropiado el título Venganza. Por otro lado está el innegable hecho de que la melodía lograda es maravillosa, realmente inspirada e inspiradora. Tremendo acierto.

La Maldición Del Templario tiene un comienzo algo inusual. Es un relato hablado, narrado con una voz profunda y grave, que intenta sentar toda la tensión de la historia que nos presenta, que no es otra que la suerte que corrió la Orden Templaria en Francia (y por extensión, en el resto de Europa) a manos del Papa Clemente XIV y del Rey Felipe IV. Se pueden oír incluso algunas campanas, como anunciando el amargo final de Jacques de Molay, líder de los Templarios y protagonista de la historia. La composición en sí es todo un hachazo. Posee un ritmo más acelerado que lo usual en la batería de Rafael Yugueros, solo el paso más medido de los riffs hace que no pase por un tema thrashero. Nuevamente podemos apreciar un gran estribillo, cargado de rabia y emoción, donde la voz de Víctor García es la gran estrella, presente en una multiplicidad de capas. Hay también un extraordinario y superlativo rol por parte de Pablo. Es un algo épico, tanto como la historia que relata. Y por cierto: la historia está muy bien relatada, con bastante precisión y, más importante, ¡emoción! Grandísimo logro.

El siguiente es otro temón monumental y, en lo personal, mi predilecto de toda la placa. Siempre es bastante sencillo, por cuanto no posee grandes demostraciones de virtuosismo ni intrincadas elaboraciones compositivas. Es una canción pesada, melodiosa y con un coro grandilocuente y estremecedor. Arranca sin concesiones, con un riff muy pesado y una batería de ritmo aún mesurado, con los teclados de fondo haciendo que todo adquiera un aire muy melodioso. Para cuando Víctor irrumpe con su tremenda voz, las guitarras se pasan a un segundo plano y es el bajo de Roberto García el que asoma como protagonista, junto con los omnipresentes sintetizadores de Santi. Lo interesante es que recién casi llegando a la mitad de la canción aparece el coro. Hasta allí todo marchaba bien, pero al aparecer semejante portento uno piensa: «no importa qué pase de aquí en más en este disco, Warcry lo logró». Y si uno lo analiza fríamente, la verdad es que el coro no tiene nada del otro mundo, es simplemente el resultado de la secuencia de notas correctas, además, claro, de ponerle mucho sentimiento. Cuenta con un momento más suave, cautivador, tras el cual regresa toda la fuerza, que increíblemente se multiplicará en los segundos finales. Lo dicho: mi corte favorito del álbum.

Un piano bellísimo, extremadamente melancólico y unos tenues arreglos para cuerda nos dan la bienvenida en Huelo El Miedo, haciendo pensar que se trata de una balada, idea que se fortalece al escuchar los primeros versos de Víctor, cargados de amargura y tristeza, pero las dudas al respecto aparecen cuando de la nada y de forma sumamente imprevista aparecen unos riffs aplastantes y demoledores. Hasta ese momento aún podría considerarse una balada, pero rápida y progresivamente la fuerza y velocidad aumentan y de pronto tienes frente a ti un extraordinario despliegue de Power/Heavy Metal, al estilo Warcry. Estos quiebres están muy ligados a la naturaleza de la letra, pues trata de la traición. Las partes más melancólicas hablan de las instancias que condujeron hacia el ser víctima de una traición; las partes más avasalladoras y feroces son, por supuesto, las que hablan de la correspondiente venganza, con versos cargados de odio tipo «Sabes que da igual, a donde quiera que vayas te voy a encontrar». Una canción genial en muchos niveles. Sin duda otro de los puntos altos de Inmortal.

La sexta pista habrá de marcar una tendencia en lo que queda, pues se advierte una disminución en la velocidad en los últimos cinco cortes. Es como si pasáramos de Power/Heavy Metal a solo Heavy. Por lo demás, Si Te Vas, es quizás el único punto bajo del disco. No es en absoluto una mala canción, de hecho tiene una serie de cosas interesantes y no sé si “punto bajo” es una frase justiciera, pero luce poco en comparación a los cinco verdaderos temazos que hasta aquí habíamos recibido. Es un tiempo-medio, con un muy buen trabajo en batería y bajo, y lo hecho por Santi a nivel de teclados es extraordinario, estableciendo toda una estética sonora propia del mundo arábico. Quizás no termina de convencer porque carece de ese punto de inflexión, de ese momento de iluminación que sí poseen las pistas anteriores. Es, por decirlo de algún modo, algo plana. El momento más brillante es sin duda el increíble solo de Pablo, pero no alcanza para torcer el rumbo.

Algo más acorde a lo que había sido el disco hasta aquí es Elección, tonada que por momentos muestra inclusive destellos de Metal más progresivo, contando con chispazos de índole técnica en verdad admirables, demostrando que en Warcry hay talento de sobra. El coro es notable, porque condensa todas estas características en pocos segundos. Tiene esas estructuras medias progresivescas y de la nada arremete con un Power muy clásico, de mucha velocidad y potencia. Y cómo se luce aquí el muchacho Santi, no solo a nivel de los arreglos de fondo que pueden oírse de forma permanente, sino que además, ya hacia el tercer tercio, se despacha un solo genial, al que luego se suma la guitarra de Pablo, con otro solo de factura exquisita. La letra no deja de llamar la atención y hace que uno se pregunte si Víctor no tiene algún rollo particular con el tópico del odio y la venganza. Son varios los temas en la discografía que tocan el tópico de la traición (en este mismo disco tenemos Venganza y Huelo El Miedo, y recuerdo Invierno En Mi Corazón) y la posterior venganza. Da igual, ¿eh? Pero no deja de llamar la atención.

Avanzamos y damos con la que es posiblemente la canción más épica que ha hecho Warcry, si acaso nos ceñimos al sentido más profundo de la palabra “épica”, claro está. Keops es una canción tremenda, excepcional, que quizás no suena tan sorprendente ni bombástica como otras, pero sí reviste un trabajo a nivel estilístico y compositivo enorme y extraordinario. Son ocho minutos de trabajo muy minucioso, con detalles muy cuidados y bien logrados que al final te hacen pensar que la banda no está solo para hacer esos temones tipo “gancho al mentón” que tanta efectividad tienen, sino también que a veces se fajan, se ponen el overall y van por el camino largo y más complejo, pero asegurando un resultado maravilloso. Insisto, este tema no deslumbra en la primera escucha, de hecho, la primera vez que lo escuché quedé con un gusto a poco muy marcado, pero tras descubrirlo con muchas escuchas se instala entre lo mejor del álbum. La historia narrada no es otra que la del faraón Keops y su cosmovisión, destacando por su puesto la construcción de la Gran Pirámide de Giza, su tumba y, según la canción, portal hacia la inmortalidad. Tremendo.

Muy cerquita del final hallamos Como Un Mago, canción que no termina de convencer, honestamente. La escucho intentando descifrar qué es lo que le hace falta para ser otra de las grandes canciones de Inmortal, pero no doy con la respuesta. Debe ser simplemente que no tiene ese elemento sorpresivo que te vuela la cabeza. Tal vez el estribillo representa un acercamiento, pero el resto de la canción es tan plano que termina destiñendo ese buen momento. El final también asoma como posibilidad de repunte, pero justo cuando comienzas a ilusionarte la canción termina.

Mejor suerte tiene el corte de cierre, la sólida y emotiva Mi Tierra. Se trata eso sí de uno algo atípico: mezcla de balada con un medio-tiempo, pero con sonido denso y pesado. Es como un himno de batalla, un “grito de guerra” que no deja de conmover y emocionar. Y es que trata simplemente del orgullo que te genera el haber nacido en tu tierra (nótese que evito usar palabras como “patria”, porque entiendo que la canción no tiene nada que ver con el patriotismo ni menos con el nacionalismo). Se relaciona con amar el paisaje, agradecer los recursos, etc. Y es en verdad lindo lo que te genera, porque si bien uno halla frases como «mi niñez fue entre barro, niebla, bosque y humedad», yo en lo personal recuerdo mi tierra y al cerrar los ojos veo cerros, valles, desierto y mucho sol. Es en verdad simple, pero apela a la emotividad, con versos potentes como «Si debo morir, pido a Dios sea un día de lluvia y mirando hacia el mar». Eso, junto a una melodía melancólica y de aire heroico, termina por abrochar un precioso cierre.

Un muy buen disco es el que nos presenta Warcry en esta oportunidad, con una relación Temazos/Número Total de Temas bastante alta, donde contabilizo seis de diez, quizás siete. Un disco que sigue la línea de lo hecho anteriormente, pero con un sonido más depurado y, a mi juicio, mejor, en donde ha sido fundamental el trabajo de los finlandeses Karmila y Jussila. La banda mantiene esa lucidez que siempre le hemos agradecido y no regala un disco que, tal vez no dejará escuela ni marcará vidas, pero sí entra entre los más destacado de su exitosa discografía.

 

WARCRY presentó la portada de su octavo álbum, que llevará como título «Inmortal». La carátula estuvo a cargo del diseñador y colaborador de la banda, Daniel Alonso.

El grupo comenta: «Para todos los curiosos, frases ocultas en la portada que tendrán su significado en el próximo disco… seguiremos informando sobre más novedades en las próximas semanas».

Los españoles anunciaron anteriormente que lanzarán este disco durante el próximo festival «Leyendas del Rock 2013» (agosto 2013, España). La banda espera hacer de este lanzamiento algo especial, ya que quieren compartir con sus fans durante el festival teniendo el nuevo álbum ya a la venta y un stand de firma de autógrafos y merchandising.

Los españoles WARCRY comunicaron que durante el próximo festival «Leyendas del Rock 2013» (agosto 2013, España) lanzarán su octavo trabajo discográfico. La banda espera hacer de este lanzamiento algo especial, ya que quieren compartir con sus fans durante el festival teniendo el nuevo álbum ya a la venta y un stand de firma de autógrafos y merchandising.

WARCRY anunció además que próximamente estarán entregando detalles del disco, como portada y algún tema de adelanto. El trabajo llevará como nombre «Inmortal».