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“El Regreso de Iced Earth”, o “Cómo Tener Expectativas Altas y Verlas Superadas”, algo así podrías sostener como título para lo ocurrido la noche del pasado sábado 22 de marzo. Los que tuvimos la fortuna de ver el debut de los oriundos de Tampa hace un par de años sabíamos de sobremanera lo que implica ver a uno de los mejores y mayores exponentes de Thrash Metal sobre un escenario. Y quizás por el mismísimo hecho de saber eso, es que uno se genera unas expectativas muy grandes al enterarse de que la banda regresa, aun si el disco que vienen a promocionar no es del gusto de todo el mundo. Y con todo, esas expectativas se ven absolutamente pulverizada a la luz de lo termina siendo la presentación.

Cuesta hallar las palabras para explicar lo grandioso que fue lo que se vivió aquella noche. Le doy vueltas a la idea a ver si logro darle vuelo, pero me cuesta. ¿Por dónde pasa tal majestuosidad? Bien, primero, la banda cumplió con un cometido extraordinario, derrochando pulcritud y eficacia técnica, que se plasma sobre una acertadísima elección de canciones para todos los gustos. Segundo, y esto es quizás lo más importante, los y las asistentes son entes que congelan la tierra al andar. O sea, son verdaderos fanáticos de la banda. Perogrullada, pero es que hay que entender lo que representa Iced Earth para los que fueron a verlos. No fue una concurrencia que sorprendiera por su gran número, pero los que estaban, ésos eran los que tenían que estar. Porque los que fueron lo hicieron con la intención de dejarlo todo sobre la duela. En definitiva, creo que en esta ocasión, como en muy pocas otras, fue el público el que hizo de este concierto algo tan magnífico.

Pero antes de entrar en materia con Iced Earth, hay que dedicar algunas líneas para comentar lo que fue el accionar de los nacionales de Witchblade. Y lo primero sería decir que han ganado mucho con la inclusión de Pia Carpanetti y Pedro Etchepare en las voces. Y es claro, tener dos vocalistas es algo poco usual, pero más allá de lo llamativo, es un recurso plenamente funcional y que la banda está utilizando de gran manera. Es decir, no es tener dos cantantes por el simple hecho e tener dos cantantes, ellos los utilizan de manera inteligente y con un propósito claro.

Por otra parte, las canciones que tocaron fueron las mejores que tienen, más algunas de lo que será su nuevo disco. La elegidas fueron Unbreakable, Sign Of Salvation, Not Enough, Last Of Us, Nowhere y Walk Alone. Sorprendió lo bien que sonaron además. Pero más importante que la calidad del sonido, considero que es el hecho de que sonaron frescos y renovados, dando una idea de por qué su disco tendrá como nombre más seguro Evolution. Recomiendo mucho ponerles atención, ya que, por ejemplo, Not Enough, un temazo, es clara muestra de lo que es Witchblade hoy y de lo que será en el futuro. Solo cosas buenas le esperan a los muchachos. ¡Felicitaciones por la notable actuación!

Ahora sí, vamos con lo de Iced Earth. Partamos diciendo que ya desde antes de que la banda se asomara sobre el escenario quedaba claro que la noche sería de ellos. Varios minutos antes la gente ya entonaba los imperecederos “olé, olé, olé olé olé, Iced Earth, Iced Earth” (que sonaban más como Aysén, Aysén), junto con otras tonadas propias de los estadios de Sudamérica, dejando ver la impaciencia que se apoderaba de todos. Pero de forma muy puntual se extingue toda la iluminación y comienza la parte introductoria de Plagues Of Babylon, que para el público fue interpretada como una señal de “vamos, hagan lo suyo”, pues de inmediato se comenzó a corar el arpegio, así como a gritar “¡Eh!” con cada golpe de la batería. Tras unos segundos salen los muchachos a escena y el Club Kmasú veía amenazada su estabilidad. Apoteósico inicio, con la banda sonando como cañón y de forma clara. Stu empieza a romperla de entrada, luciendo una desgarrada versión de su voz y echándose el público al bolsillo en cosa de segundos. Una vez le bastó alzar su puño para ponernos a todos a gritar “¡Eh! ¡Eh!” con las manos empuñadas. Lindo también el momento en que Schaffer, Appleton y Steele se juntan en el centro de escenario, encaran al público y este le responde con vítores.

Democide arrancó con mucha incertidumbre, con el uso previo de una pista que ayudaba a sentar todo ese ambiente apocalíptico que sirve para darle mayor dramatismo a la canción. Al llegar finalmente el quiebre que da paso el Heavy/Thrash tan propio de Iced Earth, se produce un ataque espontáneo de enajenación y todos pierden la razón. Todos en cancha forman un grupo compacto, saltan de un lado a otro moviendo las cabezas, como si fuera un puñado de granos de maíz que a calor del fuego comienza a transformarse en palomitas y a saltar para todos y cualquier lado. La banda sonaba increíble, solo la amplificación de Stu me pareció algo baja en relación a la de sus compañeros, en especial a la de las guitarras, que a ratos lo tapaban. Esos problemas se irían solucionando con el correr de los temas.

Tras una brevísima presentación se da el vamos al que sin duda es uno de los mejores y más sólidos cortes del grandioso Dystopia (2011), la excelsa V. Soberbio despliegue de brutalidad por parte de la banda y del incondicional público. ¡Todos saltando al ritmo del riff! Llevando el ritmo con los siempre útiles “¡Eh! ¡Eh!” Todos alzando el puño muy apretado apenas empieza ese superlativo coro. Fue como entonar un himno de guerra. Y es que la letra de esta canción es muy asible, muy apropiable. La escuchas y te dan ganas de salir a protestar por alguna cosa, como el precio de los limones, lo que sea. ¡La cosa es dar pelea! Por cierto, al frente del kit de Jon Dette estaba la máscara de Guy Fawkes que el protagonista de V For Vendetta utiliza. Notable detalle. Y después de un breve “thank you, Chile!” y la explicación por parte de Block de que se trata de un tema que Jon compuso para su padre, comienza la ejecución de If I Could See You Now, sentidísima semi-balada que en lo personal me gusta un montón y canté a rabiar, al igual que el resto de los presentes. Gran recepción para un corte que en realidad no parece asomar como lo más destacado de la última placa del grupo (aunque insisto: a mí me encanta).

El joven Block anuncia que es hora de algo rescatado de The Dark Saga (1996), mención que por sí sola despierta el fervor popular. Sin embargo es tras especificar que se tratará de The Hunter cuando el edificio se tambalea. Qué lindo inicio, con ese delicado arpegio seguido por todos y potenciado por  miles de voces. La postal que se iría configurando sería tremenda, pues el canto de todos los fanáticos, más el estremecedor susurro de las voces secundarias y todo el juego de luces basadas en tonalidades rojas, hacía que pareciera una escena sacada del Infierno. Infernal también el alarido del señor Stu Block, que seguramente rompió varias membranas timpánicas. Seguíamos avanzando, pero antes era necesario premiar a la banda, por lo que el público saca de las gargantas un estruendoso cántico reconociendo la extraordinaria faena que hasta ahí el grupo realizaba. Ya se había intentado antes, pero a diferencia de las instancias anteriores, la banda hace una pausa y se deja querer, con la complicidad además del Hombre Mono, el técnico de eliminación que en todo momento vistió una cabeza de gorila, y que aquí jugaba con las luces al ritmo del cántico. Por cierto: qué manera de vivir el concierto la de ese sujeto. ¡Solo le faltó hace un mosh con su colega sonidista! Un crack. Continuábamos entonces en la época más clásica de la banda, pues correspondía revisar algo del mítico Something Wicked This Way Comes. La elegida no sería otra que Burning Times. La respuesta del respetable es extraordinaria, tanto que al fin Luke Appleton se prende y al fin se le comienza a ver algo más suelto y participativo, con notable interacción con el público. ¡Aplastante ejecución!

Lo siguiente sería toda una sorpresa, porque yo al menos jamás vi venir a Red Baron/Blue Max, que debe ser uno de los mejores cortes de esa irregular época con el gran Ripper Owens al frente. Y qué portentosa puesta en escena sacaron los muchachos, porque es un corte que técnicamente no nada sencillo. Ahí el que más se lució fue el monstruoso Jon Dette, erigiéndose como una máquina de precisión y potencia y demostrando por qué es considerado uno de los mejores y por qué tanta prestigiosa banda lo llama cuando el puesto llama de apuro. Por otro lado Shaffer se mandaba esos riffs asesinos y sacaba aplausos de quienes fijaban sobe él su mirada y advertían su encomiable accionar. Stu remataba todo con un grito robado de las fauces de algún demonio y devastaba aparatos auditivos de manera flagrante.

Un párrafo aparte para lo que se vivió a continuación, porque sin duda fue uno de los momentos más emotivos y significativos en la historia de los conciertos de Rock y Metal en Chile. Yo era chico cuando escuché el SWTWC, pero me fascinó. De entre todas las canciones, una llamó particularmente mi atención: Blessed Are You. Por esos años no entendía bien de qué iba la letra, pero sabía que había algo profundo tras ella. Con los años descubrí que era un mensaje para los fanáticos: “los hijos de la noche”. Tiempo después escuché el Live In Athens, y desde entonces llevaba soñando años con poder oírla en vivo. En el concierto pasado tenía toda la ilusión y la esperanza de poder oírla, pero no ocurrió. Tristeza. ¡Pero los sueños se cumplen y la noche del 22 de marzo de 2014 fue el día! ¡QUÉ HERMOSO MOMENTO DE LA VIDA! Ya desde los acordes iniciales se metía una basurita en el ojo y se quebraba la voz, pero esos mismos acordes infundían fervor al corazón y tras reponerme de la emoción, la voz tronaba más fuerte que la de todos. O al menos esa era la intención que uno tenía, al igual que cada uno de los otros benditos, seguramente. De esa manera se fue gestando uno de los cantos más potentes y emotivos de los que tenga recuerdo. Gigantesca interpretación además, con una banda poniéndole toda el alma y los cojones. Al finalizar un aplauso cerrado, una ovación y los ojos acuosos. ¡GRACIAS, ICED EARTH!

Volvíamos a la época del Dark Saga, porque era hora de que Vengeance Is Mine hiciera su aparición. Intenso momento en cual hasta unos mosh se produjeron. Fue tanta la brutalidad exhibida en cancha, que uno de los integrantes del equipo de la banda, un señor de unos cuarenta años, quizás el manager, se vio sorprendido y atinó a sacar su cámara para grabar aquello a lo que sus ojos no daban crédito. Y luego sobre la coda de este tema vino en seguida la tremenda Cthulu, uno de los temas que entran en el podio del reciente Plagues Of Babylon. Con su extraordinario coro puso a todos a cantar extremando recursos, como si se trata de un clásico añoso y bien conocido. Fue una versión con algunas variaciones respecto de la original, pero resultó magníficamente. Continuando en esa senda de altas revoluciones vino otro gran clásico, otro más del SWTWC: la thrashera My Own Savior. ¡Bestial desde todo punto de vista!

Tras un pequeño descanso se vendría The End?, un corte que en lo personal resulta fascinante. Y en vivo resonó monumental. Ese inicio tan lúgubre y tenebroso se hizo poesía con las voces acompañantes de los fanáticos, y con las luces que ayudaban a generar todo la atmósfera precisa. Además, algo hizo el sonidista al momento de producirse ese prodigioso  quiebre, pues inició sonando bajito pero aumentó en potencia hasta explotar por completo, logrando un efecto de crescendo increíble. En este corte pensé: “qué buenos coros está sacando Iced Earth”, como si escucharlos cantados por tantas almas me terminara de abrir los ojos. Ah, y una monedita para ese terrorífico grito que reza «Is this the end?» Portentoso ahí el muchacho Block. Y luego de eso vendría el otro gran, GRAN momento del concierto (siendo el otro la interpretación de Blessed Are You), que además fue una descomunal sorpresa, porque no imaginé nunca en mi vida que llegaría a escuchar en vivo A Question Of Heaven. Una canción preciosa, cargada de introspección, sentimiento y pasión. La amargura y nostalgia que porta se hacen incluso más fuertes al sonar en vivo, donde las emociones se ven siempre exacerbadas. Y por lo demás, qué lindo manojo de manifestaciones espontáneas se pudo ver en las distintas partes que tiene, pues en las más Heavy algunos saltaban, otros giraban poleras sobre sus cabezas; en las partes más suaves y tristes unos mecían sus manos, otros las batían, y otros encendían encendedores. Y todos con semblantes que indicaban que la canción les llegaba muy profundo. Inolvidable la imagen sobre el final, con una luz dorada cubriendo las cabezas de los asistentes y ese coro de ángeles sonando de fondo, los rictus de dolor de la banda dejándolo todo sobre el entablado y con Stu cantado al límite de sus capacidades. Si muero, que una escena así me reciba en los cielos y que una tonada como la de los cuatro minutos finales suene de fondo.

Tras ese espectacular instante de gloria, y siendo las 22:13, la banda procede a retirarse entre vítores. Minutos más tardes, ante los desesperados gritos del público, vuelven para comenzar la última parte de su show. La elegida para continuar sería la rutilante The Coming Curse, con su suave inicio en piano, ese engañoso momento de calma que prepara las cosas para la arremetida de imponente vendaval de Thrash Metal que le sigue. Increíble, pero justo antes del quiebre los integrantes hacen una mini pausa, Stu haciendo un lento gesto con la mano, como si el tiempo tuviese dificultades para avanzar. Sin embargo el estallido es inminente, y cuando se produce la cancha se convierte en una zona de guerra, con mucha muerte y destrucción. Pegadita llegaría la mayestática Dystopia, que sin duda es uno de los cortes más inspirados y devastadores de los últimos cuatro o cinco discos de la banda. Brillante de principio a fin, desde los fraseos de la introducción, acompañados por el público hasta la última repetición del estribillo, pasando por ese demoniaco grito de Block. Y hablando del estribillo: ¡qué grande es! Un canto de libertad que cala hondo y uno no puede evitar gritar con todo. El «The nightmare unfolds before my eyes. I will resist ‘til the end of time!», así como el «We’re lost, we must find our way. We must find our waaay!» resonaron con ascendente e imparable fuerza, ¡algo que no dejaba de emocionar y estremecer!

Acercándonos al final tendríamos la oportunidad de escuchar la muy emotiva Watching Over Me. Al ser presentada Block menciona algo ya sabido: que se trata de una composición que Jon hizo para un amigo de él, tristemente fallecido. Nunca he sabido quién fue aquél amigo, pero se llevó una gran ovación, que el buen Jon agradece levantando su puño. Watching Over Me es una canción del todo significativa en lo personal, que recuerda cosas de las que uno no quisiera acordarse, y por lo mismo resulta tan, tan emocionante. Al final se transforma en una batalla por no estallar en llanto. Mas creo que aun si no te identificas con ella, si no te ha ocurrido algo así, igual no puedes no sentirte frágil y no conmoverte. Y es ineludible mencionar que la ejecución de la banda es perfecta, llena de técnica, pasión y fuerza. Lo de Block es para alucinar, imprimiéndole una carga emotiva gigantesca a un tema que de por sí emotivo. Brillante.

Se acercaba el final y no había dudas de cuál era el tema que venía. Sin embargo, antes de eso se dieron varias cosas, como la petición de Stu para que nos volviéramos locos e hiciéramos lo que quisiéramos, porque no habría más y esa era la última oportunidad. También cayeron un par de chaquetas sobre el escenario, ambas tenían en logo de la banda bordados sobre las espaldas. Jon recoge una, saluda empuñándola y decide devolverla al público, cuidando que volviera a su dueño, reprendiendo amistosamente a algunos que querían quedársela. Stu hizo algo parecido con la otra, pero de forma menos diplomática: se secó el sudor y la lanzó donde cayera no más, muerto de risa, claro. Todo esto era muestra de lo genial que se los estaba pasando la banda. Ya entrando en materia Stu nos pidió que a la cuenta de tres gritáramos todos juntos “¡Iced Fucking Earth!” Lo cual hicimos en varias oportunidades. Así llegaba la legendaria Iced Earth. Intensísimo pasaje donde se vivieron los mosh finales. Fantástico cierre para un concierto que no tuvo momentos bajos.

El regreso de Iced Earth sobrepasó todas las expectativas. Uno espera un buen show, algo que se condiga con la envergadura de la banda que se tiene en frente, pero lo brindado por los muchachos fue magnífico, literalmente perfecto. Porque sí, cuando un show termina y te quedas con la sensación que no faltó ni sobró nada, puedes decir que fue perfecto, y este es el caso. Ningún bache, y por contraparte, muchísimos momentos altos, postales imborrables que los asistentes atesoraremos por siempre. No quedan muchas palabras por decir que puedan graficar lo que fue esto, solo dar gracias y rogar por que se repita pronto.

Setlist:

  1. Plagues Of Babylon
  2. Democide
  3. V
  4. If I Could See You Now
  5. The Hunter
  6. Burning Times
  7. Red Baron/Blue Max
  8. Blessed Are You
  9. Vengeance Is Mine
  10. Cthulu
  11. My Own Savior
  12. The End?
  13. A Question Of Heaven
  14. The Coming Curse
  15. Dystopia
  16. Watching Over Me
  17. Iced Earth

El 22 de marzo en Club Kmasú Premiere, será el anhelado regreso de esta banda nacional a los escenarios, para demostrarnos que están más vigentes que nunca.

El bajista de la banda, Felipe Vuletich, habló diversos temas con PowerMetal.cl, como lo importante que es para el grupo volver a tocar en un concierto de esta magnitud junto a Iced Earth, después de cinco años de ausencias. Se refirió también a la nueva vocalista y a la “renovación” de Witchblade, entre otros temas.

¿Cómo definirían el momento actual de la banda? En ese contexto, ¿qué sienten ser banda soporte de Iced Earth?

A ver, la banda está más activa que nunca. Estuvimos parados alrededor de tres años y empezamos a trabajar de nuevo como hace dos, el resultado ha sido excelente. Así que la banda está más “parada” que nunca por llamarlo de alguna forma y el hecho de abrir el show de Iced Earth es para nosotros súper importante, no porque quizá sea Iced Earth, siendo que es una tremenda banda, sino porque nos devuelve a tocar en un show internacional. Para nosotros eso es lo más importante, volver a estar parados en un concierto internacional después de cinco años. Ésa es la real importancia que nosotros le damos a este show.

¿Son fans de la banda?

Yo en lo personal no tanto. Si bien Iced Earth es para mí una banda importante, me gusta más la época con “Ripper” Owens.  Pero fan acérrimos yo en lo personal no, los otros chicos sí son fans de Iced Earth.

Debido a que Witchblade ha pasado por momentos de reestructuración, desde la lamentable pérdida de su guitarrista Claudio Aguayo, ¿Cómo han ido adaptándose en su música?  ¿Era compositor? ¿Tenía otras funciones aparte de estar en salas de estudio y en los conciertos?

Aguayo era compositor y guitarrista. Y bueno, justamente el fallecimiento de Claudio fue el que nos llevó a tener el receso que tuvimos, fue ese punto en el que dijimos “paremos un rato y vemos que hacemos”. De eso pasaron tres años, fue ahí donde todos nos pusimos a trabajar en distintas cosas, en distintas bandas. Ahora se dio que decidimos volver, hay disco nuevo y todo lo demás. Claudio ha sido una gran pérdida, una pérdida importante, aparte que no solamente era músico estable sino que era un gran amigo, un muy buen amigo.

Witchblade

En ese momento de receso, ¿Sabes lo que han realizado tus compañeros?, y ¿Qué has realizado por tu parte en este tiempo de inactividad de Witchblade?

Bueno yo soy integrante activo de Battlerage también (es parte de esta banda desde el 2009), Felipe tocaba en distintos proyectos alternativos, Julián también. Entonces todos decidimos hacer proyectos “paralelos”, si se quiere llamar de esa forma.

Enfocándonos ahora en su nuevo disco, si estoy en lo correcto, el nombre va a ser Evolution. ..

Tentativamente sí, el nombre está como con unas posibilidades de 90 % que se llame así.

¿Cuál  es su plazo para que salga este nuevo disco del estudio?

El disco está prácticamente terminado, se está trabajando en el “arte” y esperamos que esté afuera a fines de abril, eso sería la fecha ideal para que circule en las calles.

¿Cómo fue el proceso para que su nueva vocalista, Pia Carpanetti, reemplazará a Freddy Cortez?

En realidad han pasado varios vocalistas después de la salida de Freddy, de Freddy Alexis, o sea de quien se llama Freddy Silva en realidad. Pasó Freddy Cortez quien estuvo en Mithology, Jason Droguett, quien estuvo un momento en Human Factor. Y cuando estaba Jason fue que Claudio falleció y ahí nos fuimos todos un rato a descansar. Cuando decidimos volver, elegimos trabajar directamente con Pia. Ha sido una experiencia increíble, novedosa, o sea es súper gratificante trabajar con ella.

Witchblade

¿Van a seguir con el sello característico de heavy metal potente de Witchblade, o van a tratar de modificar ciertas bases para su próximo disco?

No no no, el disco es completamente nuevo, por algo se llama tentativamente “Evolution”. O sea, la verdad es que no quisimos tratar de hacer el típico Witchblade de los primeros discos, ya hubo una evolución, hubo un quiebre importante. Entonces decidimos hacer un disco completamente diferente a lo que veníamos haciendo. Un sonido mucho más Power, más potente y recuerda que trabajamos a dos voces, no solamente está Pia sino que está Pedro también. Entonces hicimos una especie de dúo vocal súper interesante; hay algo muy novedoso pero no pierde la esencia de lo que digamos es el Heavy Metal.

Debido a los constantes cambios de sus integrantes, ¿nunca pensaron en cambiarse de nombre y de alguna forma como “reinventarse”?

No, mira si bien yo no fundé la banda, eso es algo que es real pero yo estoy en ella  desde el primer álbum, estuve en su promoción. No grabé este primer disco pero sí estoy desde ahí. Entonces yo no voy a entregar un proyecto de 10 a 12 años de trabajo y esfuerzo porque simplemente no la fundé. O sea, eso no, es imposible. Hay partes de mi trabajo ahí, y yo grabé después los dos siguientes discos junto a Juan Pablo. Posteriormente decidimos con Felipe que bajo ningún concepto íbamos a entregar el nombre de la banda. Si bien no la fundamos, hay un trabajo real de parte mía y no tengo porque entregarlo. Imposible.

¿Cuáles son las influencias actuales del grupo a estas alturas de su carrera? ¿Sigue muy arraigado la línea de bandas como Dream Theather o Iron Maiden?

Bueno en realidad ahora hay influencias súper variadas dentro de la banda. Yo soy más bien orientado al Heavy Metal clásico, qué sé yo más bien orientado a la “New Wave”, soy  muy clásico para escuchar música. Felipe es más de los ´90s, Pia también tiene algo más de los ´90.  Juan Pablo es más progresivo. Hay una mezcla de muchos estilos en la formación, y eso también ha ayudado a mejorar el trabajo que hay ahora. Bajo ningún punto ha sido algo que nos ha retrasado, o nos haya complicado, no para nada. Todos hemos hechos distintos aportes desde las distintas cosas que escuchamos.

¿Algunas referencias?

Yo por mi lado, siempre fiel a la música de los años ´80, Manowar, Judas Priest, Iron Maiden. Felipe es más orientado para el lado de Paradise Lost, Juan Pablo a Dream Theater y todo lo que es más progresivo. Y así, hablar de gustos es muy amplio, es muy difícil decirte él escucha esto y yo escucho esto otro, es complicado. Pero eso es más o menos para que tengas una idea de lo que hacemos.

¿Cuáles son sus planes a futuro luego del concierto de Iced Earth, tienen alguna proyección para un concierto internacional este año?

Nuestra prioridad en este momento es sacar el disco, eso es lo primordial para la banda. Si sale otro concierto internacional, estaría bien porque no tenemos nada agendado aún, pero estamos enfocados 100 % en sacar el álbum.  Tiene que estar afuera sí o sí a fines de abril. Después de Iced Earth viene el regreso a los escenarios de la banda, ya que este concierto es como ese punto, ese paso que queremos dar. Pero primero queremos sacar el disco, esas son las tareas pendientes que hay.

¿Siguen en contacto con Freddy Alexis, el antiguo vocalista de esta banda? Según trascendió,  él se fue en “términos amistosos”.

Para nada, o sea en realidad no tenemos ningún contacto. Si esa es la pregunta, no, cero contacto. Para mí, en mi caso personal no me interesa tenerlo.

Mejor no abordar más sobre ese tema.

(Risas) No, no es interesante.

¿Cómo fue el contacto para ser parte de la gira Worldwide Plagues Tour 2014? (nombre de la gira de Iced Earth)

Mira la verdad que Chargola, quien es el productor, escuchó lo que estábamos haciendo ahora y nos ofreció el show y nosotros accedimos encantadísimos. O sea, tocar con Iced Earth es algo importante para cualquier banda yo creo, de Heavy Metal. Estamos súper  agradecidos de nuestro productor obviamente.

¿Cómo podrían definir desde su perspectiva el público “metalero” chileno? ¿Los jóvenes han ido sumándose a las huestes del metal o no?  , en ese contexto, ¿Creen que ha aumentado o disminuido la gente que asiste a conciertos de Metal?

La gente sigue en aumento. El Metal afortunadamente yo no lo veo como un tema de moda, es algo que crece constantemente. No desaparece nunca y no va a desaparecer. Ha existido desde principios de los años ´80 como Heavy Metal y sigue hasta el año 2014 y no va a desaparecer. La gente se sigue enganchando con este tipo de música, con este estilo de vida diría yo, es más que un concepto musical. Yo veo que ahora la gente está bien prendida, hay un montón de bandas que salieron recientemente que uno ya por tema generacional no se contacta con ellas, pero siguen siendo bandas de Metal, digamos. Y los jóvenes se van integrando a ese tipo y así se va renovando la cosa.

Ustedes han sido anteriormente bandas de soporte, ¿Qué podemos esperar de Witchblade en esta ocasión?

Una renovación total de lo que habían visto. Para toda la gente que nos vio que sé yo, con Rata Blanca o con Iron Maiden, lo que van a ver ahora es algo completamente nuevo. Si bien seguimos yo y Juan Pablo, lo que van a escuchar ahora es algo completamente novedoso. Sigue siendo Heavy Metal pero muy distinto a lo que habíamos hecho anteriormente, con unos sonidos muy pero muy Power.

¿Van a tocar temas del nuevo disco?

Sí, principalmente va a haber mucho del disco nuevo. De hecho, queremos mostrar el disco, ésa es nuestra intención.

Para finalizar, por favor envía un mensaje a los metaleros que asistirán al show de este 22 de marzo

Quiero dejar invitados a todos al show de Iced Earth este 22 de marzo, vamos a estar compartiendo con ellos. Quiero mostrarles lo que estamos haciendo ahora con Witchblade y a disfrutar de esta gran banda gringa, serán todos bienvenidos muchachos.

Felipe Romero

ICED EARTH EN CHILE

21:00hrs – Club Kmasú Premier
Banda Invitada: Witchblade
Entradas por sistema Ticketek.cl, tiendas Falabella y Cines Hoyts. Sin recargo se pueden encontrar en locales The Knife, RockMusic y MuckyRock de Eurocentro, Kmuzzik (Galería Interprovidencia) y Black Side (Dardgninac 533, local 9 – Recoleta)
$20.000: Primeras 500 entradas | $22.000: General | $25.000: Día del show

 

Estos son los ganadores de una entrada para el show de ICED EARTH en Chile:

Ivan Post Mortem

José Andrés Mora Gomez

Los ganadores serán contactados vía mensajería de Facebook, con las indicaciones para hacer efectivo su premio.

 

El sábado 22 de marzo, y a casi 2 años de su primer concierto en Chile, ICED EARTH tocará en el Club Kmasú Premiere en promoción de último disco “Plagues Of Babylon”La producción del show informó que los chilenos WITCHBLADE serán los  encargados de abrir los fuegos.

Las entradas se venden por sistema Ticketek.cl, tiendas Falabella y Cines Hoyts. Sin recargo se pueden encontrar en locales The Knife, RockMusic y MuckyRock de Eurocentro y en Kmuzzik de la galería Interprovidencia.

Los precios son:

  • $20.000: Primeras 500 entradas
  • $22.000: General
  • $25.000: Día del show

WITCHBLADE está trabajando en un nuevo álbum, que llevará como título “Evolution”, donde Timo Tolkki estará a cargo de la mezcla y masterización. La banda está actualmente formada por Pia Carpanetti y Pedro Etchepare en las voces, Felipe MajlufJulian Jabbaz en las guitarras, Felipe Vuletich (bajo) y JP Hermosilla (batería).

La producción del evento y PowerMetal.cl regalan dos entradas (simples) para asistir al concierto que ICED EARTH dará el próximo 22 de marzo, en nuestro país, en el club Kmasú (Blanco Encalada # 2850, Santiago)

Para participar sólo deben:

1- Ser seguidores de nuestro sitio en Facebook (PowerMetal.cl)
2- Darle “Me Gusta” a esta imagen (link)y compartirla con opción “pública”, cuantas veces quieras.
3- Dejar un comentario en la foto de facebook indicando por qué deberías ganarte la invitación.

IMPORTANTE: El sorteo se cierra el martes 18 de marzo a las 00:00 horas y los ganadores se darán a conocer en nuestro sitio de Facebook  y en www.powermetal.cl

 

El sábado 22 de marzo, y a casi 2 años de su primer concierto en Chile, ICED EARTH tocará en el Club Kmasú Premiere en promoción de último disco “Plagues Of Babylon”La producción del show informó que los chilenos WITCHBLADE serán los  encargados de abrir los fuegos.

Las entradas se venden por sistema Ticketek.cl, tiendas Falabella y Cines Hoyts. Sin recargo se pueden encontrar en locales The Knife, RockMusic y MuckyRock de Eurocentro y en Kmuzzik de la galería Interprovidencia.

Los precios son:

  • $20.000: Primeras 500 entradas
  • $22.000: General
  • $25.000: Día del show

WITCHBLADE está trabajando en un nuevo álbum, que llevará como título «Evolution», donde Timo Tolkki estará a cargo de la mezcla y masterización. La banda está actualmente formada por Pia Carpanetti y Pedro Etchepare en las voces, Felipe MajlufJulian Jabbaz en las guitarras, Felipe Vuletich (bajo) y JP Hermosilla (batería).

A continuación puedes ver el video Not Enough:

21:00hrs – Club Kmasú Premier
Banda Invitada: Witchblade
Entradas por sistema Ticketek.cl, tiendas Falabella y Cines Hoyts. Sin recargo se pueden encontrar en locales The Knife, RockMusic y MuckyRock de Eurocentro, Kmuzzik (Galería Interprovidencia) y Black Side (Dardgninac 533, local 9 – Recoleta)
$20.000: Primeras 500 entradas | $22.000: General | $25.000: Día del show

A casi 2 años de su esperado debut en nuestro país, ICED EARTH regresará a Chile para tocar el 22 de marzo en el Club Kmasú Premier, en promoción de último disco «Plagues Of Babylon», junto a los chilenos WITCHBLADE.

Te dejamos este especial preparado con una recopilación de CD Reviews, Live Review de su primera visita a nuestro país, además de la entrevista realizada a su líder Jon Schaffer en diciembre del 2011. 

CD REVIEWS

   

   

ENTREVISTA

Entrevista con Jon Schaffer (diciembre 2011)

LIVE REVIEW

Iced Earth en Chile | 30 de marzo 2012 | Teatro Teletón

VIDEOS

Iced Earth – Live In Ancient Kourion (completo)

Witchblade – Not Enough

ICED EARTH EN CHILE

21:00hrs – Club Kmasú Premier
Banda Invitada: Witchblade
Entradas por sistema Ticketek.cl, tiendas Falabella y Cines Hoyts. Sin recargo se pueden encontrar en locales The Knife, RockMusic y MuckyRock de Eurocentro, Kmuzzik (Galería Interprovidencia) y Black Side (Dardgninac 533, local 9 – Recoleta)
$20.000: Primeras 500 entradas | $22.000: General | $25.000: Día del show

A veces sucede que, cuando terminas de escuchar un trabajo de determinada banda, lo primero que piensas es algo como «qué bueno fue el disco anterior». Eso es lo que me ocurrió cuando terminé las trece pistas de Plagues Of Babylon. Pensé en lo brutal y devastador que fue el alucinante Dystopia. Siempre he creído que no es justo evaluar a un disco mediante la comparación con otro, pero hay casos en los que no se puede evitar tener presente ciertos “antecedentes históricos”. Y en este caso, tal antecedente es Dystopia, que es relevante porque nos dejó con las expectativas por las nubes. Después del discreto The Crucible Of Man no parecía que Schaffer y sus camaradas pudiesen sacar algo verdaderamente bueno, y sin embargo nos dieron una importante patá en l’hocico con aquél trabajo editado en 2011. Además, la incorporación de Stu Block hacía pensar que Iced Earth tomaba el buen camino y no se volvía a salir más de él. Pero hoy nos regalan un álbum que, tras las primeras escuchas, parece estar por debajo de la vara antes señalada.

Ahora, lo anterior puede sonar a que ahora realizaron un trabajo malo. No, no es tal. Solo sacaron un disco que está por debajo de las expectativas que uno se había generado en base a lo que la banda había hecho anteriormente. Pero hay que ser claros en eso: Plagues Of Babylon no es un mal disco. Solo hay que tenerle paciencia y descubrirlo. Si habláramos del debut una banda cualquiera, Pepito y sus Metalitos, por ejemplo, estaríamos diciendo que el disco es increíble, que la banda tiene mucha proyección y blá. Mas si hablamos de Iced Earth, uno pide más, porque los antecedentes demuestran que son capaces de más. Plagues Of Babylon no es un mal disco, lo repito. Yo diría que –por momentos– deja algunas dudas y se hace predecible, pero que también cuenta con pasajes asombrosos, no siendo pocos, a decir verdad. Tiene canciones que no convencen del todo, pero asimismo tiene otras que son notablemente buenas. Otra cosa que no ayuda a que el álbum termine de cuajar es la conceptualidad a medias de éste. Sí, porque solo las primeras seis canciones corresponden a la temática de “las plagas de Babilonia”, los males que aquejan al mundo y a la sociedad en la que vivimos, pero las restantes son canciones autónomas, por decirlo así, sin relación con el concepto del álbum.

El decimoprimer trabajo de estudio de los de Florida comienza con la homónima Plagues Of Babylon, que si bien no es lo que uno hubiese anticipado como arranque, es uno de aquellos buenos pasajes de los que hablamos hace un rato. Claro, porque como corte de bienvenida uno esperaba un de esos azotes refulgentes, llenos de velocidad a los que nos tienen acostumbrados, sin embargo tenemos casi ocho minutos de tempo medio, bien comedidos, pero muy, muy potentes. El inicio es fantástico: los toms de Raphael Saini resuenan a todo lo que dan, a lo que se suman las guitarras Schaffer y Seele, con un suave pero malicioso fraseo que termina armando un escenario funesto, una intro casi apocalíptica tras la cual comienza a sonar un Heavy Metal pulcro y potente, que se corona con la siempre impecable actuación de Stu Block, un maestro del manejo de recursos estilísticos, y que no teme usarlos. Salvo brevísimos pasajes, uno echa de menos la velocidad, pero estos se compensa con potencia y melodías vocales bien trabajadas. El aspecto instrumental es digno de destacarse, valiendo la pena detenerse en lo hecho por el baterista Raphael Saini, que la verdad no sé si llegó a formar parte de la banda, puesto que solo grabó el álbum, tocó en algunos festivales y su puesto hoy es ocupado por Jon Dette (Slayer, Testament y Anthrax). Más allá de eso, su labor es extraordinaria, particularmente en las secciones instrumentales. No es espectacular, pero sí sólido y cautivante.

Democide toma las banderas donde las dejó Plagues Of Babylon, en el sentido de que inicia con un carácter similar al que presenta en su generalidad el corte homónimo, pero en seguida las lleva al siguiente nivel de contundencia y efectividad. Un riff tremendo, de esos con el sello de denominación de origen Schaffer impreso sobre él, te pone cabecear apenas pocos segundos de iniciada la canción. Tiene esa pizca de aceleración que uno echó de menos antes y que ahora te vuelve loco. Nuevamente la voz de Block aparece rasgando el lienzo donde está pintado todo y es el elemento que termina por atraparte. Eso sí, se advierte un cierto abuso de capas en esos arreglos vocales. Por momento el efecto logrado es notable, cumple su objetivo, pero en otros uno se queda con la sensación de que no era necesario y satura. Esto es algo que ya podíamos ver en Dystopia, y que aquí se consolida. Debe ser un recurso que al propio Schaffer le gusta utilizar, porque es él quien produjo el álbum, un dato no menor y al cual habrá que prestar atención.

En seguida llega The Culling, buena pasada que sin duda tiene su punto álgido en el coro, aunque en realidad no tiene puntos bajos. El inicio guarda una cierta urgencia por liberar tensiones. Esta liberación que no será inmediata, sino paulatina. Desde el ritmo pausado de la batería, los riffs fuertes y afilados pero contenidos, se desprende la sensación de que el tema busca crecer, pero se va frenando, hasta hallar el momento preciso, que no es sino el coro. Ahí ocurre la catarsis. Formidable lo del muchacho Block. Nuevamente se aprecia una serie de capas de voces, algo excesiva, pero la melodía de los versos es grandiosa y ayuda a generar algo memorable. A lo largo de la composición priman tonalidades que evocan sensaciones que tienden hacia lo oscuro, lo que se condice con la idea de la lírica, que es bastante sombría y si se presta atención, resulta hasta atemorizante. El coro no es más que el clímax del sacrificio del que habla la canción.

Avanzamos y nos encontramos con otro de los buenos momentos de Plagues Of Babylon, la notable Among The Living Dead. Comienzo desquiciante, denso, con un toque insanidad que rápidamente se torna furioso y arrollador. Potencia y velocidad es lo que hallamos después de ese primer quiebre, con un Block derrochando garra y una base rítmica que va rápido y firme. La sonoridad del tema recuerda a lo hecho por la propia banda en trabajos anteriores, trabajos que hoy podríamos considerar clásicos. En particular, se me vienen a la memoria temas del Horror Show (del ya lejano 2001 (¡!)), e incluso del Something Wicked This Way Comes. Ahora bien, un detalle no menor es la presencia del gigantesco Hansi Kürsch en las voces. Ese grito desgarrador y desesperado que en determinados pasajes se oye, no es sino el alemán dando cátedra. Verdaderamente genial, ni en Blind Guardian se le oye ya tan devastador y lacerante. Un monstruo. Uno hubiese querido que participara más, pero solo tiene ese rol, secundario, accesorio si se quiere, pero no por eso irrelevante. Da la impresión de que su voz puede oírse también durante los coros, pero como son varias capa, y con Stu aplicando varias distorsiones, la verdad cuesta distinguir si acaso Hansi hace algo más que ese “ohhh oooh”.

Resistance es una canción que al comienzo me apreció bastante promedio, y cuyo aporte no era cuantioso. Sin embargo, tras sucesivas escuchas, se me fue haciendo cada vez más interesante, hasta el punto que se trasformó en una de mis favoritas. Su problema es que tiene momentos muy brillantes, que contrastan con otros que, si bien no son malos, por el hecho de no ser tan brillantes, dan la sensación de que el tema cojea. En realidad, cuando es escuchado con detención, te das cuenta de que no tiene momentos bajos, solo que algunos son muy altos. Los cambios de ritmo e intensidad sin duda que hacen la diferencia a la hora de sumar y restar. Ahora, esos momentos altos están supeditaos a lo que Block pueda hacer con la versatilidad de su voz y su increíble habilidad para matizar. Las líneas vocales que en ciertos momentos invoca son excepcionales. De pronto está cantando algo aguerrido, con fiereza, cual bestia, segundos más tarde entona un solemne himno que no te puede dejar indiferente. ¡Qué crack!

Una evocación al pasado es lo que me parece The End? Es decir, no puede dejar de recordarme a etapas anteriores de Iced Earth, lo que por supuesto no podría ser malo. Todo lo contrario, es un guiño que me gusta mucho. ¡La voz de Stu hasta se me hace similar a la de Barlow! Un tema grandioso en varios niveles. La trabajada base rítmica a cargo de Saini y Appleton, tras esa inspiradísima introducción a cargo de este último, son detalles que no pueden obviarse. La melodía principal que Schaffer entona es también memorable. Misma melodía que tendrá más tarde el estribillo, que por cierto suena tremendo, aun con el evidente abuso del recurso de las voces múltiples, que ya hemos mencionado. Aun con ese detalle, al que parece que tendremos que acostumbrarnos, el coro es monumental, con notas que se vuelven solemnes, casi heroicas, si bien la letra no deja de tener ese carácter oscuro que ha primado en toda la primera mitad del álbum. Solos de guitarras breves pero muy bien ideados también adornan la escena, haciendo de The End? una canción muy completa.

Las baladas siempre se le han dado bien a Iced Earth, y es que el profesor Schaffer tiene cierta habilidad en ese complejo mundo. Siempre me ha parecido que sus baladas no suelen quedarse en el sentimentalismo y siempre desarrollan fuerza y, muchas veces, hay un elemento de rabia que se puede percibir. Esto dado, por supuesto, por una típica notable explosión de Heavy Metal que suele contraponerse a pasajes más suaves y melancólicos. Algo así podemos ver en If I Could See You¸ mucha suavidad y nostalgia al comienzo, con guitarras delicadas y bajo y batería marcando un rimo pausado, con la voz de Stu limpia y contenida; pero todo cambia al iniciar el segundo cuarto del tema, donde entran de golpe los poderosos riffs y Block se la juega con tonos más altos. Eso dura poco, porque el tema vuelve a apostar por los contrastes y se instala en la calma y melancolía, pero luego volver a explotar. Un ir y venir de sensaciones.

El Heavy/Thrash Metal primigenio vuelve junto a Cthulhu, otro de las composiciones que bien podrían haber figurado en discos como Horror Show, sobre todo por su temática, que como se imaginarán no es otra que la mítica criatura perteneciente el imaginario creado por Howard Phillips Lovecraft. Un comienzo lúgubre y misterioso, a la usanza de portentos Dante’s Inferno (guardando las proporciones eso sí) abre lo que en adelante será un más que correcto corte. De a poco llega el Metal más avasallador, un tronazo aplastante da paso al solitario e inconfundible riff de Schaffer, se suma Sinai y luego Stu cn un imponente y agudísimo grito, de esos que más parecen chillidos que destrozan los tímpanos. Luego la música va variando de velocidad e intensidad, con momentos brutales y otros que no son sino el prólogo para otra arremetida. Uno de los pasajes más thrasheros y con el sello clásico de Iced Earth se da en este buen y sólo tema.

La impresión dejada por If I Could See You fue más que buena, y por ello uno hubiese asumido que sería -la- balada del disco, pero de la nada aparece Peacemaker para superarla. Ahora, alguien podría decir que este corte no es una balada, y yo se lo concedería, porque está ahí, entre eso y el tema de Heavy/Hard Rock clásico. Comienza de forma espectacular, sombría y melancólica, recordando a lo que fueron las grandes baladas de Iced Earth en el pasado, como Melancholy o I Died For You. Sin embargo, al poco andar, tras casi un minuto y medio, se transforma por completo en algo muy pesado y agresivo, pero de alguna mágica manera logra mantener ese aire nostálgico y melancólico del comienzo. Por eso me atrevo a pensar que, pese a ser bastante pasada, no pierde su estatus de balada. Mención aparte para el cometido de Stu: con mucha fuerza y agresividad, pero no por el simple hecho de cantar agresivo, sino que para añadir mucho sentimiento a esa fuerza, demostrando que es un extraordinario intérprete. Es grandiosa. Finalmente, tras varias repasadas, se terminará transformando en una de las predilectas de toda la placa.

Acercándonos al final tenemos Parasite, que debe ser la única canción que se percibe como prescindible. Por más que la escucho, no hay algo en ella que me haga sentir deseos de volver a escucharla. Es plana, sin chispa, y carece de ese momento de inflexión que te saque del sopor y te haga decir “oh, genial”. La más baja. Lo bueno es que tras cartón viene un pasaje que, al comienzo pasa desapercibido, pero que de apoco asoma como muy, muy interesante. Se trata de Spirit Of The Times, un tema que Jon grabara en 2011 con su proyecto personal Sons Of Liberty, y cantada por él mismo, por su puesto. Aquella grabación tenía las limitantes de contar con un cantante amateur como Jon en las voces, pero a la vez, había en ese amateurismo una pasión y una entrega que difícilmente podría igualar Stu, aun con todas sus habilidades y prodigiosidad. Es una buena canción, llena de intención y con muchos huevos, para decir las cosas como son. Esta nueva versión no presenta mayores variaciones compositivas, sí a nivel de sonido y, obviamente, en las voces, donde se escucha más pulcra, pero insisto: lo de Schaffer era otra cosa.

Para finalizar tenemos algo increíble. Se trata de un cover, pero no de cualquier cover, sino de un tremendo clásico del Country, que en su momento trascendió las fronteras de ese género y fue muy popular, tanto, que hasta un disco completo fue lanzado posteriormente. En 1984, Highwayman fue compuesta por Jimmy Web, pero era interpretada por un cuarteto legendario integrado por los míticos Willie Nelson, Johnny Cash, Kris Kristofferson y Waylon Jennings, y que fue conocido como The Highwaymen. La canción es extraordinaria. Trata sobre la vida, la muerte y el renacer. Presenta a cuatro personajes (un ladrón, un marinero, un constructor de represas y otro un tanto misterioso, que podríamos decir es la suma de todo ellos), los cuales son representados por cada uno de los cuatro cantantes. En esta versión de 2014 también hay varios cantantes, sumándose a Stu Block nada más y nada menos que Russell Allen (Symphony X), Michael Poulsen (Volbeat) y, ojo con esto, Jon Schaffer. El resultado es absolutamente genial. Mantiene esa vibra y onda tan linda de la original, pero con un sonido Heavy/Hard Rockero más moderno que fascina. Da la impresión de que pretendía ser el tema simpático y llamativo del disco, pero acaba siendo de lo más destacado y admirable. Tremendo aporte. Y tras ello, viene un outro de casi treinta segundos que no es más que una humorada. Con ellos finaliza el decimoprimer trabajo de Iced Earth.

Plagues Of Babylon es un trabajo al cual cuesta acceder en primera instancia, pero que tras salvar esa primera barrera impuesta por las incumplidas expectativas que dejó Dystopia, se revela como un muy buen disco. En su generalidad, no es un disco grandioso ni excepcional, eso está claro y hay que señalarlo, pero que el éxito de Dystopia no nos nuble, porque Plagues Of Babylon no es en ningún caso un disco malo.

 

A casi 2 años de su esperado debut en nuestro país, ICED EARTH regresará a Chile para tocar el 22 de marzo en el Club Kmasú Premiere en promoción de último disco «Plagues Of Babylon».

Las entradas se venden por sistema Ticketek.cl, tiendas Falabella y Cines Hoyts. Sin recargo se pueden encontrar en locales The Knife, RockMusic y MuckyRock de Eurocentro y en Kmuzzik de la galería Interprovidencia.

Los precios son:

  • $20.000: Primeras 500 entradas
  • $22.000: General
  • $25.000: Día del show

La banda de Jon Schaffer se presentó por primera vez en Chile el 30 de marzo del 2012 en el Teatro Teletón. Recordamos su presentación en este Live Review de PowerMetal.cl

ICED EARTH lanzará en enero del 2014 a través de Century Media Records su segundo álbum con Stu Block como voz principal, «Plagues Of Babylon». La portada fue creada por el artista Eliran Kantor (TESTAMENT, GWAR).

«Este es un serio álbum de Heavy con una seria portada brutal. Estoy seguro de que se convertirá en un clásico del catálogo épico de ICED EARTH«, comentó su líder Jon Schaffer.

El tracklist de «Plagues Of Babylon» es:

01. Plagues Of Babylon
02. Democide
03. The Culling
04. Among The Living Dead
05. Resistance
06. The End?
07. If I Could See You
08. Cthulhu
09. Peacemaker
10. Parasite
11. Spirit Of The Times
12. Highwayman

Te dejamos el lyric video de la canción Plagues Of Babylon:

El guitarrista y líder de ICED EARTH, Jon Schaffer anunció que la nueva obra de ICED EARTH ya está lista.

«Hemos completado las grabaciones, mezclas y masterización del nuevo álbum “Plagues of Babylon». Ha sido un largo verano, pero uno muy productivo. Estoy muy orgulloso de mis compañeros. Cada uno la rompió, y hemos hecho una grabación realmente especial. Ahora es tiempo para que descansemos unos cuantos minutos antes del próximo capítulo en nuestra gira mundial inicie», escribió Schaffer.

El álbum será lanzado en enero del 2014 por Century Media Records.

 

El líder y guitarrista de ICED EARTH, Jon Schaffer, comentó que la banda viajará a Alemania a iniciar la grabación de su próximo trabajo «Plagues Of Babylon».

«Hay un montón de cosas pasando por el mundo de  ICED EARTH actualmente. Estamos a pocas semanas de viajar a Alemania a trabajar en las nuevas canciones para el próximo álbum ‘Plagues Of Babylon’. Tendremos unas pocas semanas para eso y luego empezaremos a grabar el nuevo disco entre una serie de shows en festivales en Europa y uno en India, por el cual estamos muy emocionados al ser nuestra primera vez allá.

«La grabación se hará en un estudio en Alemania para bajar el jetlag al mínimo. Los numerosos viajes a través del Atlántico durante la grabación de ‘Dystopia’ fueron brutales, por lo que estamos tratando de ser más inteligentes esta vez. Si nos mantenemos en las fechas tendremos el nuevo álbum para octubre. Es un calendario apretado pero trataremos de lograrlo. Estoy muy contento con el trabajo hasta ahora, y espero que sea mejor debido a que estamos todos muy metidos en él».

 

ICED EARTH ha anunciado que, por razones familiares, Brent Smedley dejará de ser el baterista del grupo. La banda de Jon Schaffer aprovechó de comunicar que el reemplazante de Smedley será Raphael Saini.

«Tengo familiares que son ancianos y delicados, y necesitan de mi ayuda aquí en Jacksonville», dice Brent Smedley. «Ha sido una de las decisiones más difíciles de mi vida, pero simplemente no puede comprometerme con la planificación que la banda se merece y requiere, así que decidí pedir permiso para dejar mi puesto».

Por su parte, el grupo añadió: «Brent ha sido un miembro valioso del grupo durante mucho tiempo. Le damos las gracias por su contribución, la amistad, la energía y le deseamos todo lo mejor para el futuro. Queremos dar la bienvenida a Raphael con los brazos abiertos y esperamos a nuestros fans para darle la bienvenida que se merece «.

ICED EARTH entrará a mediados de año a grabar su próximo álbum, llamado «Plagues of Babylon», cuya gira comenzará en enero del 2014.

 

Luego de lanzar el directo “Live In Ancient Kourion”, la banda de Jon Schaffer ya comienza adelantar detalles de su próximo disco de estudio.

El álbum se titulará «Plagues Of Babylon» y la fecha tentativa de lanzamiento es octubre de este año, por Century Media Records. Algunos nombres de canciones que aparecerán en el CD son Plagues of Babylon, Democide, Among The Living Dead, The Resistance, If I Could See You, Peacemaker, Cthulhu, Parasite, entre otras.

El guitarrista y fundador de ICED EARTH comentó: «Nos tiene muy entusiasmados el cómo está sonando todo en esta temprana etapa de composición y demo. Creo que este álbum será algo muy especial».

 

ICED EARTH lanzará el próximo 15 de abril por Century Media su nuevo trabajo en vivo titulado «Live In Ancient Kourion», primer trabajo en directo con Stu Block en las voces.

«Siento que es un testamento de un nuevo comienzo, una nueva energía y una solida determinación que nos verá llevar la música de ICED EARTH a cada rincón del planeta; difundir nuestra marca de metal de una manera que no se había hecho antes. Nunca he estado más orgulloso de esta banda, de nuestro equipo y la gente detrás del escenario que ha sido responsable de mucho de nuestro éxito», comentó Jon Schaffer.

El líder de ICED EARTH agrega: «Comenzando el tour mundial la banda decidió que querían grabar esta nueva energía y pasión en un film. La más grande duda era donde grabar. Había un montón de grandes shows y audiencias alrededor del mundo, así que fue muy difícil elegir la ciudad para este evento especial. Cuando la oferta vino de grabar en el antiguo teatro Kourion en Limassol, Chipre, ellos en seguida se sintieron atraídos con la idea. La historia y cultura allí, así como la audiencia chipriota, que la banda ya había experimentado en diciembre del 2011, solidificó la decisión de grabar el DVD en Chipre. Filmar y grabar un show de 2 horas y media en un anfiteatro que tiene 6000 años y que no esta hecho para conciertos de rock, además de un calor de 40 grados celcius, fueron algunos de los obstáculos que tuvimos que superar. Pero el producto final lo convirtió en una noche especial para la banda y el equipo».

«Live In Ancient Kourion» saldrá al mercado en varios formatos: DVD, Blu-Ray, Audio CD doble, Triple Vinilo y descarga digital. Este es el trailer oficial del concierto:

El show que realizó ICED EARTH el pasado agosto 19 en el Anfiteatro Kourion en Chipre, fue grabado para un futuro lanzamiento en CD y DVD que llevará como título «Live In Ancient Kurion».

El concierto que convocó a cerca de 1.500 fans tuvo una duración aproximada de 3 horas y el sonido estuvo bajo la supervisión del productor Jim Morris.

El setlist del 19 de agosto fue:

01. Dystopia
02. Burning Times
03. Angel Holocaust
04. Slave To The Dark
05. V
06. When The Night Falls
07. I Died For You
08. Invasion
09. Motivation Of Man
10. Setian Massacre
11. Stormrider
12. Pure Evil
13. Wolf
14. Dark City
15. End Of Innocence
16. Dracula
17. Ten Thousand Strong
18. End Of Innocence
19. Anthem
20. Decleration Day
21. Days Of Rage
22. Melancholy (Holy Martyr)
Encore 1:
23. In Sacred Flames
24. Boiling Point
25. Damien
26. Watching Over Me
27. Dantes Inferno
28. Iced Earth
Encore 2:
29. The Hunter

«Live In Ancient Kurion» será lanzado a comienzos de abril. La portada fue realizada por los artistas Nathan Perry y Felipe Machado:

 


Luego que  Century Media demandara a más de 7 mil usuarios de BitTorrent por descargar el último álbum de ICED EARTH, «Dystopia», el líder de la banda Jon Schaffer escribió un pequeño comunicado:

«He sabido que Century Media está denunciando a fans por la descarga ilegal de -entre otros- nuestro más reciente disco, «Dystopia». Siento que es importante aclarar que no teníamos conocimiento de esta movida y que, tristemente, no nos pidieron permiso.

«Todos sabemos que la industria musical está cambiando. Nos hemos adaptado al modelo por medio de servicios legales de stream como Spotify y llevando nuestra música a lugares donde jamás habíamos tocado, sacándonos la cresta haciendo giras.

«Por más que respetemos que a los sellos les esté costando vender música, sentimos que es un esfuerzo mal guiado y queremos asegurarnos de que nuestros fans sepan que no habríamos dado nuestro consentimiento si nos hubiesen preguntado.

A través de un abogado de Nueva Jersey, Century Media demandó a más de siete mil personas por haber bajado los trabajos de LACUNA COIL, «Dark Adrenaline» y ICED EARTH, «Dystopia», y las notificaciones ya empezaron a llegar a todos los que el sello considere responsables de la infracción.

Quienes hayan descargado o «distribuido» el «Dystopia» (2011) de ICED EARTH o el «Dark Adrenaline» (2012) de LACUNA COIL por BitTorrent, ahora pueden verse en problemas judiciales. Esto, porque el sello Century Media, a través de un abogado de Nueva Jersey, demandó a más de siete mil personas por haber bajado esos discos por aquel programa.

En este caso, el abogado querellante le paga a una empresa para que identifique las direcciones IP asociadas con el uso de software como BitTorrent. Una vez que se encuentran, se les piden a los proveedores de Internet que entreguen el nombre y dirección del titular de esa IP, a quien se le «enfrenta», se le exige que pague «unos pocos miles de dólares» o contrate un abogado para defenderse de las acusaciones.

Así, las notificaciones ya han empezado a llegar a todos los que Century Media considere responsables de la infracción.

Esta demanda ha causado polémica en los Estados Unidos, en especial, entre grupos defensores de libertades civiles como Electronic Frontier Foundation. «Si te llega uno de estos correos, estarás en una posición muy difícil e injusta», dice la vocera de la ONG de San Francisco, Rebecca Jeschke. «En muchas de estas situaciones, la meta no parece ser pelearle a la infracción, sino que obtener pagos. Ahí es dónde se genera dinero».

La preocupación de Electronic Frontier existe por lo ocurrido en diciembre del 2008, cuando la RIAA litigó a cerca de 18 mil individuos por un hecho similar. Con la mayoría de ellos, la entidad llegó a un acuerdo extra judicial para que cada uno pagara «unos cuántos miles de dolares» a sus propios bolsillos, dejándoles ver que si no aceptaban la solución, seguirían por el camino legal y les harían cancelar una multa de hasta US$150 mil dólares por track bajado, como realmente dictamina el Acta de Propiedad Intelectual de los Estados Unidos. Por ello, los que cedieron a la presión terminaron pagando a los sellos en lugar de una pena civil en el marco de un juicio.

El insigne vocalista de ICED EARTH, Matt Barlow, ha estado entregando constantes actualizaciones por su Facebook acerca del grupo que formó con Freddie Vidales (ex ICED EARTH, guitarras) y Van Williams (ex NEVERMORE), y el martes en la mañana lanzó la página oficial de esta banda, revelando que su nombre es ASHES OF ARES.

El proyecto está grabando material que ha escrito durante este último tiempo y abajo se puede ver un teaser con algunos segundos de música.

Matt Barlow

El vocalista Matt Barlow junto a su ex compañero de ICED EARTH, Freddie Vidales (guitarra y bajo), se unen con ex baterista de NEVERMORE Van Williams para formar un proyecto el cual no tiene nombre y tampoco contrato discográfico, pero sí ya material escrito para comenzar su senda.

«Bien, a pesar de que recién estamos en las primeras etapas del proyecto, nos sentimos emocionados por lo que hemos oído hasta el momento», comenta Barlow. «Esperamos que nos tengan paciencia a medida que continuamos con el proceso creativo y buscamos un sello que nos ayude a  mostrarles esta música de la mejor manera. Gracias por el apoyo, hay más por venir».

El cantante además subió a YouTube un pequeño teaser de lo que se vendrá con este grupo. «Muchas gracias a todos por el apoyo y los amables comentarios», escribe en su Facebook. «Por favor, siéntanse libres de compartirlo con todos. Recuerden, COMPARTIR con amigos y SPAM a tus enemigos».

Luego decidiera retirarse definitivamente de ICED EARTH con el objetivo de priorizar sus compromisos familiares y laborales como oficial de policía en Delaware, Barlow anunció a fines de mayo que ARTIZAN le había pedido cantar en el tema título de su próximo álbum, «Ancestral Energy». En ese momento señaló que sólo se trataba de una aparición especial como invitado y que pronto tendría noticias de su propio proyecto, que ahora está empezando a tomar forma ante la luz pública.