Entradas

“El Regreso de Iced Earth”, o “Cómo Tener Expectativas Altas y Verlas Superadas”, algo así podrías sostener como título para lo ocurrido la noche del pasado sábado 22 de marzo. Los que tuvimos la fortuna de ver el debut de los oriundos de Tampa hace un par de años sabíamos de sobremanera lo que implica ver a uno de los mejores y mayores exponentes de Thrash Metal sobre un escenario. Y quizás por el mismísimo hecho de saber eso, es que uno se genera unas expectativas muy grandes al enterarse de que la banda regresa, aun si el disco que vienen a promocionar no es del gusto de todo el mundo. Y con todo, esas expectativas se ven absolutamente pulverizada a la luz de lo termina siendo la presentación.

Cuesta hallar las palabras para explicar lo grandioso que fue lo que se vivió aquella noche. Le doy vueltas a la idea a ver si logro darle vuelo, pero me cuesta. ¿Por dónde pasa tal majestuosidad? Bien, primero, la banda cumplió con un cometido extraordinario, derrochando pulcritud y eficacia técnica, que se plasma sobre una acertadísima elección de canciones para todos los gustos. Segundo, y esto es quizás lo más importante, los y las asistentes son entes que congelan la tierra al andar. O sea, son verdaderos fanáticos de la banda. Perogrullada, pero es que hay que entender lo que representa Iced Earth para los que fueron a verlos. No fue una concurrencia que sorprendiera por su gran número, pero los que estaban, ésos eran los que tenían que estar. Porque los que fueron lo hicieron con la intención de dejarlo todo sobre la duela. En definitiva, creo que en esta ocasión, como en muy pocas otras, fue el público el que hizo de este concierto algo tan magnífico.

Pero antes de entrar en materia con Iced Earth, hay que dedicar algunas líneas para comentar lo que fue el accionar de los nacionales de Witchblade. Y lo primero sería decir que han ganado mucho con la inclusión de Pia Carpanetti y Pedro Etchepare en las voces. Y es claro, tener dos vocalistas es algo poco usual, pero más allá de lo llamativo, es un recurso plenamente funcional y que la banda está utilizando de gran manera. Es decir, no es tener dos cantantes por el simple hecho e tener dos cantantes, ellos los utilizan de manera inteligente y con un propósito claro.

Por otra parte, las canciones que tocaron fueron las mejores que tienen, más algunas de lo que será su nuevo disco. La elegidas fueron Unbreakable, Sign Of Salvation, Not Enough, Last Of Us, Nowhere y Walk Alone. Sorprendió lo bien que sonaron además. Pero más importante que la calidad del sonido, considero que es el hecho de que sonaron frescos y renovados, dando una idea de por qué su disco tendrá como nombre más seguro Evolution. Recomiendo mucho ponerles atención, ya que, por ejemplo, Not Enough, un temazo, es clara muestra de lo que es Witchblade hoy y de lo que será en el futuro. Solo cosas buenas le esperan a los muchachos. ¡Felicitaciones por la notable actuación!

Ahora sí, vamos con lo de Iced Earth. Partamos diciendo que ya desde antes de que la banda se asomara sobre el escenario quedaba claro que la noche sería de ellos. Varios minutos antes la gente ya entonaba los imperecederos “olé, olé, olé olé olé, Iced Earth, Iced Earth” (que sonaban más como Aysén, Aysén), junto con otras tonadas propias de los estadios de Sudamérica, dejando ver la impaciencia que se apoderaba de todos. Pero de forma muy puntual se extingue toda la iluminación y comienza la parte introductoria de Plagues Of Babylon, que para el público fue interpretada como una señal de “vamos, hagan lo suyo”, pues de inmediato se comenzó a corar el arpegio, así como a gritar “¡Eh!” con cada golpe de la batería. Tras unos segundos salen los muchachos a escena y el Club Kmasú veía amenazada su estabilidad. Apoteósico inicio, con la banda sonando como cañón y de forma clara. Stu empieza a romperla de entrada, luciendo una desgarrada versión de su voz y echándose el público al bolsillo en cosa de segundos. Una vez le bastó alzar su puño para ponernos a todos a gritar “¡Eh! ¡Eh!” con las manos empuñadas. Lindo también el momento en que Schaffer, Appleton y Steele se juntan en el centro de escenario, encaran al público y este le responde con vítores.

Democide arrancó con mucha incertidumbre, con el uso previo de una pista que ayudaba a sentar todo ese ambiente apocalíptico que sirve para darle mayor dramatismo a la canción. Al llegar finalmente el quiebre que da paso el Heavy/Thrash tan propio de Iced Earth, se produce un ataque espontáneo de enajenación y todos pierden la razón. Todos en cancha forman un grupo compacto, saltan de un lado a otro moviendo las cabezas, como si fuera un puñado de granos de maíz que a calor del fuego comienza a transformarse en palomitas y a saltar para todos y cualquier lado. La banda sonaba increíble, solo la amplificación de Stu me pareció algo baja en relación a la de sus compañeros, en especial a la de las guitarras, que a ratos lo tapaban. Esos problemas se irían solucionando con el correr de los temas.

Tras una brevísima presentación se da el vamos al que sin duda es uno de los mejores y más sólidos cortes del grandioso Dystopia (2011), la excelsa V. Soberbio despliegue de brutalidad por parte de la banda y del incondicional público. ¡Todos saltando al ritmo del riff! Llevando el ritmo con los siempre útiles “¡Eh! ¡Eh!” Todos alzando el puño muy apretado apenas empieza ese superlativo coro. Fue como entonar un himno de guerra. Y es que la letra de esta canción es muy asible, muy apropiable. La escuchas y te dan ganas de salir a protestar por alguna cosa, como el precio de los limones, lo que sea. ¡La cosa es dar pelea! Por cierto, al frente del kit de Jon Dette estaba la máscara de Guy Fawkes que el protagonista de V For Vendetta utiliza. Notable detalle. Y después de un breve “thank you, Chile!” y la explicación por parte de Block de que se trata de un tema que Jon compuso para su padre, comienza la ejecución de If I Could See You Now, sentidísima semi-balada que en lo personal me gusta un montón y canté a rabiar, al igual que el resto de los presentes. Gran recepción para un corte que en realidad no parece asomar como lo más destacado de la última placa del grupo (aunque insisto: a mí me encanta).

El joven Block anuncia que es hora de algo rescatado de The Dark Saga (1996), mención que por sí sola despierta el fervor popular. Sin embargo es tras especificar que se tratará de The Hunter cuando el edificio se tambalea. Qué lindo inicio, con ese delicado arpegio seguido por todos y potenciado por  miles de voces. La postal que se iría configurando sería tremenda, pues el canto de todos los fanáticos, más el estremecedor susurro de las voces secundarias y todo el juego de luces basadas en tonalidades rojas, hacía que pareciera una escena sacada del Infierno. Infernal también el alarido del señor Stu Block, que seguramente rompió varias membranas timpánicas. Seguíamos avanzando, pero antes era necesario premiar a la banda, por lo que el público saca de las gargantas un estruendoso cántico reconociendo la extraordinaria faena que hasta ahí el grupo realizaba. Ya se había intentado antes, pero a diferencia de las instancias anteriores, la banda hace una pausa y se deja querer, con la complicidad además del Hombre Mono, el técnico de eliminación que en todo momento vistió una cabeza de gorila, y que aquí jugaba con las luces al ritmo del cántico. Por cierto: qué manera de vivir el concierto la de ese sujeto. ¡Solo le faltó hace un mosh con su colega sonidista! Un crack. Continuábamos entonces en la época más clásica de la banda, pues correspondía revisar algo del mítico Something Wicked This Way Comes. La elegida no sería otra que Burning Times. La respuesta del respetable es extraordinaria, tanto que al fin Luke Appleton se prende y al fin se le comienza a ver algo más suelto y participativo, con notable interacción con el público. ¡Aplastante ejecución!

Lo siguiente sería toda una sorpresa, porque yo al menos jamás vi venir a Red Baron/Blue Max, que debe ser uno de los mejores cortes de esa irregular época con el gran Ripper Owens al frente. Y qué portentosa puesta en escena sacaron los muchachos, porque es un corte que técnicamente no nada sencillo. Ahí el que más se lució fue el monstruoso Jon Dette, erigiéndose como una máquina de precisión y potencia y demostrando por qué es considerado uno de los mejores y por qué tanta prestigiosa banda lo llama cuando el puesto llama de apuro. Por otro lado Shaffer se mandaba esos riffs asesinos y sacaba aplausos de quienes fijaban sobe él su mirada y advertían su encomiable accionar. Stu remataba todo con un grito robado de las fauces de algún demonio y devastaba aparatos auditivos de manera flagrante.

Un párrafo aparte para lo que se vivió a continuación, porque sin duda fue uno de los momentos más emotivos y significativos en la historia de los conciertos de Rock y Metal en Chile. Yo era chico cuando escuché el SWTWC, pero me fascinó. De entre todas las canciones, una llamó particularmente mi atención: Blessed Are You. Por esos años no entendía bien de qué iba la letra, pero sabía que había algo profundo tras ella. Con los años descubrí que era un mensaje para los fanáticos: “los hijos de la noche”. Tiempo después escuché el Live In Athens, y desde entonces llevaba soñando años con poder oírla en vivo. En el concierto pasado tenía toda la ilusión y la esperanza de poder oírla, pero no ocurrió. Tristeza. ¡Pero los sueños se cumplen y la noche del 22 de marzo de 2014 fue el día! ¡QUÉ HERMOSO MOMENTO DE LA VIDA! Ya desde los acordes iniciales se metía una basurita en el ojo y se quebraba la voz, pero esos mismos acordes infundían fervor al corazón y tras reponerme de la emoción, la voz tronaba más fuerte que la de todos. O al menos esa era la intención que uno tenía, al igual que cada uno de los otros benditos, seguramente. De esa manera se fue gestando uno de los cantos más potentes y emotivos de los que tenga recuerdo. Gigantesca interpretación además, con una banda poniéndole toda el alma y los cojones. Al finalizar un aplauso cerrado, una ovación y los ojos acuosos. ¡GRACIAS, ICED EARTH!

Volvíamos a la época del Dark Saga, porque era hora de que Vengeance Is Mine hiciera su aparición. Intenso momento en cual hasta unos mosh se produjeron. Fue tanta la brutalidad exhibida en cancha, que uno de los integrantes del equipo de la banda, un señor de unos cuarenta años, quizás el manager, se vio sorprendido y atinó a sacar su cámara para grabar aquello a lo que sus ojos no daban crédito. Y luego sobre la coda de este tema vino en seguida la tremenda Cthulu, uno de los temas que entran en el podio del reciente Plagues Of Babylon. Con su extraordinario coro puso a todos a cantar extremando recursos, como si se trata de un clásico añoso y bien conocido. Fue una versión con algunas variaciones respecto de la original, pero resultó magníficamente. Continuando en esa senda de altas revoluciones vino otro gran clásico, otro más del SWTWC: la thrashera My Own Savior. ¡Bestial desde todo punto de vista!

Tras un pequeño descanso se vendría The End?, un corte que en lo personal resulta fascinante. Y en vivo resonó monumental. Ese inicio tan lúgubre y tenebroso se hizo poesía con las voces acompañantes de los fanáticos, y con las luces que ayudaban a generar todo la atmósfera precisa. Además, algo hizo el sonidista al momento de producirse ese prodigioso  quiebre, pues inició sonando bajito pero aumentó en potencia hasta explotar por completo, logrando un efecto de crescendo increíble. En este corte pensé: “qué buenos coros está sacando Iced Earth”, como si escucharlos cantados por tantas almas me terminara de abrir los ojos. Ah, y una monedita para ese terrorífico grito que reza «Is this the end?» Portentoso ahí el muchacho Block. Y luego de eso vendría el otro gran, GRAN momento del concierto (siendo el otro la interpretación de Blessed Are You), que además fue una descomunal sorpresa, porque no imaginé nunca en mi vida que llegaría a escuchar en vivo A Question Of Heaven. Una canción preciosa, cargada de introspección, sentimiento y pasión. La amargura y nostalgia que porta se hacen incluso más fuertes al sonar en vivo, donde las emociones se ven siempre exacerbadas. Y por lo demás, qué lindo manojo de manifestaciones espontáneas se pudo ver en las distintas partes que tiene, pues en las más Heavy algunos saltaban, otros giraban poleras sobre sus cabezas; en las partes más suaves y tristes unos mecían sus manos, otros las batían, y otros encendían encendedores. Y todos con semblantes que indicaban que la canción les llegaba muy profundo. Inolvidable la imagen sobre el final, con una luz dorada cubriendo las cabezas de los asistentes y ese coro de ángeles sonando de fondo, los rictus de dolor de la banda dejándolo todo sobre el entablado y con Stu cantado al límite de sus capacidades. Si muero, que una escena así me reciba en los cielos y que una tonada como la de los cuatro minutos finales suene de fondo.

Tras ese espectacular instante de gloria, y siendo las 22:13, la banda procede a retirarse entre vítores. Minutos más tardes, ante los desesperados gritos del público, vuelven para comenzar la última parte de su show. La elegida para continuar sería la rutilante The Coming Curse, con su suave inicio en piano, ese engañoso momento de calma que prepara las cosas para la arremetida de imponente vendaval de Thrash Metal que le sigue. Increíble, pero justo antes del quiebre los integrantes hacen una mini pausa, Stu haciendo un lento gesto con la mano, como si el tiempo tuviese dificultades para avanzar. Sin embargo el estallido es inminente, y cuando se produce la cancha se convierte en una zona de guerra, con mucha muerte y destrucción. Pegadita llegaría la mayestática Dystopia, que sin duda es uno de los cortes más inspirados y devastadores de los últimos cuatro o cinco discos de la banda. Brillante de principio a fin, desde los fraseos de la introducción, acompañados por el público hasta la última repetición del estribillo, pasando por ese demoniaco grito de Block. Y hablando del estribillo: ¡qué grande es! Un canto de libertad que cala hondo y uno no puede evitar gritar con todo. El «The nightmare unfolds before my eyes. I will resist ‘til the end of time!», así como el «We’re lost, we must find our way. We must find our waaay!» resonaron con ascendente e imparable fuerza, ¡algo que no dejaba de emocionar y estremecer!

Acercándonos al final tendríamos la oportunidad de escuchar la muy emotiva Watching Over Me. Al ser presentada Block menciona algo ya sabido: que se trata de una composición que Jon hizo para un amigo de él, tristemente fallecido. Nunca he sabido quién fue aquél amigo, pero se llevó una gran ovación, que el buen Jon agradece levantando su puño. Watching Over Me es una canción del todo significativa en lo personal, que recuerda cosas de las que uno no quisiera acordarse, y por lo mismo resulta tan, tan emocionante. Al final se transforma en una batalla por no estallar en llanto. Mas creo que aun si no te identificas con ella, si no te ha ocurrido algo así, igual no puedes no sentirte frágil y no conmoverte. Y es ineludible mencionar que la ejecución de la banda es perfecta, llena de técnica, pasión y fuerza. Lo de Block es para alucinar, imprimiéndole una carga emotiva gigantesca a un tema que de por sí emotivo. Brillante.

Se acercaba el final y no había dudas de cuál era el tema que venía. Sin embargo, antes de eso se dieron varias cosas, como la petición de Stu para que nos volviéramos locos e hiciéramos lo que quisiéramos, porque no habría más y esa era la última oportunidad. También cayeron un par de chaquetas sobre el escenario, ambas tenían en logo de la banda bordados sobre las espaldas. Jon recoge una, saluda empuñándola y decide devolverla al público, cuidando que volviera a su dueño, reprendiendo amistosamente a algunos que querían quedársela. Stu hizo algo parecido con la otra, pero de forma menos diplomática: se secó el sudor y la lanzó donde cayera no más, muerto de risa, claro. Todo esto era muestra de lo genial que se los estaba pasando la banda. Ya entrando en materia Stu nos pidió que a la cuenta de tres gritáramos todos juntos “¡Iced Fucking Earth!” Lo cual hicimos en varias oportunidades. Así llegaba la legendaria Iced Earth. Intensísimo pasaje donde se vivieron los mosh finales. Fantástico cierre para un concierto que no tuvo momentos bajos.

El regreso de Iced Earth sobrepasó todas las expectativas. Uno espera un buen show, algo que se condiga con la envergadura de la banda que se tiene en frente, pero lo brindado por los muchachos fue magnífico, literalmente perfecto. Porque sí, cuando un show termina y te quedas con la sensación que no faltó ni sobró nada, puedes decir que fue perfecto, y este es el caso. Ningún bache, y por contraparte, muchísimos momentos altos, postales imborrables que los asistentes atesoraremos por siempre. No quedan muchas palabras por decir que puedan graficar lo que fue esto, solo dar gracias y rogar por que se repita pronto.

Setlist:

  1. Plagues Of Babylon
  2. Democide
  3. V
  4. If I Could See You Now
  5. The Hunter
  6. Burning Times
  7. Red Baron/Blue Max
  8. Blessed Are You
  9. Vengeance Is Mine
  10. Cthulu
  11. My Own Savior
  12. The End?
  13. A Question Of Heaven
  14. The Coming Curse
  15. Dystopia
  16. Watching Over Me
  17. Iced Earth

El 22 de marzo en Club Kmasú Premiere, será el anhelado regreso de esta banda nacional a los escenarios, para demostrarnos que están más vigentes que nunca.

El bajista de la banda, Felipe Vuletich, habló diversos temas con PowerMetal.cl, como lo importante que es para el grupo volver a tocar en un concierto de esta magnitud junto a Iced Earth, después de cinco años de ausencias. Se refirió también a la nueva vocalista y a la “renovación” de Witchblade, entre otros temas.

¿Cómo definirían el momento actual de la banda? En ese contexto, ¿qué sienten ser banda soporte de Iced Earth?

A ver, la banda está más activa que nunca. Estuvimos parados alrededor de tres años y empezamos a trabajar de nuevo como hace dos, el resultado ha sido excelente. Así que la banda está más “parada” que nunca por llamarlo de alguna forma y el hecho de abrir el show de Iced Earth es para nosotros súper importante, no porque quizá sea Iced Earth, siendo que es una tremenda banda, sino porque nos devuelve a tocar en un show internacional. Para nosotros eso es lo más importante, volver a estar parados en un concierto internacional después de cinco años. Ésa es la real importancia que nosotros le damos a este show.

¿Son fans de la banda?

Yo en lo personal no tanto. Si bien Iced Earth es para mí una banda importante, me gusta más la época con “Ripper” Owens.  Pero fan acérrimos yo en lo personal no, los otros chicos sí son fans de Iced Earth.

Debido a que Witchblade ha pasado por momentos de reestructuración, desde la lamentable pérdida de su guitarrista Claudio Aguayo, ¿Cómo han ido adaptándose en su música?  ¿Era compositor? ¿Tenía otras funciones aparte de estar en salas de estudio y en los conciertos?

Aguayo era compositor y guitarrista. Y bueno, justamente el fallecimiento de Claudio fue el que nos llevó a tener el receso que tuvimos, fue ese punto en el que dijimos “paremos un rato y vemos que hacemos”. De eso pasaron tres años, fue ahí donde todos nos pusimos a trabajar en distintas cosas, en distintas bandas. Ahora se dio que decidimos volver, hay disco nuevo y todo lo demás. Claudio ha sido una gran pérdida, una pérdida importante, aparte que no solamente era músico estable sino que era un gran amigo, un muy buen amigo.

Witchblade

En ese momento de receso, ¿Sabes lo que han realizado tus compañeros?, y ¿Qué has realizado por tu parte en este tiempo de inactividad de Witchblade?

Bueno yo soy integrante activo de Battlerage también (es parte de esta banda desde el 2009), Felipe tocaba en distintos proyectos alternativos, Julián también. Entonces todos decidimos hacer proyectos “paralelos”, si se quiere llamar de esa forma.

Enfocándonos ahora en su nuevo disco, si estoy en lo correcto, el nombre va a ser Evolution. ..

Tentativamente sí, el nombre está como con unas posibilidades de 90 % que se llame así.

¿Cuál  es su plazo para que salga este nuevo disco del estudio?

El disco está prácticamente terminado, se está trabajando en el “arte” y esperamos que esté afuera a fines de abril, eso sería la fecha ideal para que circule en las calles.

¿Cómo fue el proceso para que su nueva vocalista, Pia Carpanetti, reemplazará a Freddy Cortez?

En realidad han pasado varios vocalistas después de la salida de Freddy, de Freddy Alexis, o sea de quien se llama Freddy Silva en realidad. Pasó Freddy Cortez quien estuvo en Mithology, Jason Droguett, quien estuvo un momento en Human Factor. Y cuando estaba Jason fue que Claudio falleció y ahí nos fuimos todos un rato a descansar. Cuando decidimos volver, elegimos trabajar directamente con Pia. Ha sido una experiencia increíble, novedosa, o sea es súper gratificante trabajar con ella.

Witchblade

¿Van a seguir con el sello característico de heavy metal potente de Witchblade, o van a tratar de modificar ciertas bases para su próximo disco?

No no no, el disco es completamente nuevo, por algo se llama tentativamente “Evolution”. O sea, la verdad es que no quisimos tratar de hacer el típico Witchblade de los primeros discos, ya hubo una evolución, hubo un quiebre importante. Entonces decidimos hacer un disco completamente diferente a lo que veníamos haciendo. Un sonido mucho más Power, más potente y recuerda que trabajamos a dos voces, no solamente está Pia sino que está Pedro también. Entonces hicimos una especie de dúo vocal súper interesante; hay algo muy novedoso pero no pierde la esencia de lo que digamos es el Heavy Metal.

Debido a los constantes cambios de sus integrantes, ¿nunca pensaron en cambiarse de nombre y de alguna forma como “reinventarse”?

No, mira si bien yo no fundé la banda, eso es algo que es real pero yo estoy en ella  desde el primer álbum, estuve en su promoción. No grabé este primer disco pero sí estoy desde ahí. Entonces yo no voy a entregar un proyecto de 10 a 12 años de trabajo y esfuerzo porque simplemente no la fundé. O sea, eso no, es imposible. Hay partes de mi trabajo ahí, y yo grabé después los dos siguientes discos junto a Juan Pablo. Posteriormente decidimos con Felipe que bajo ningún concepto íbamos a entregar el nombre de la banda. Si bien no la fundamos, hay un trabajo real de parte mía y no tengo porque entregarlo. Imposible.

¿Cuáles son las influencias actuales del grupo a estas alturas de su carrera? ¿Sigue muy arraigado la línea de bandas como Dream Theather o Iron Maiden?

Bueno en realidad ahora hay influencias súper variadas dentro de la banda. Yo soy más bien orientado al Heavy Metal clásico, qué sé yo más bien orientado a la “New Wave”, soy  muy clásico para escuchar música. Felipe es más de los ´90s, Pia también tiene algo más de los ´90.  Juan Pablo es más progresivo. Hay una mezcla de muchos estilos en la formación, y eso también ha ayudado a mejorar el trabajo que hay ahora. Bajo ningún punto ha sido algo que nos ha retrasado, o nos haya complicado, no para nada. Todos hemos hechos distintos aportes desde las distintas cosas que escuchamos.

¿Algunas referencias?

Yo por mi lado, siempre fiel a la música de los años ´80, Manowar, Judas Priest, Iron Maiden. Felipe es más orientado para el lado de Paradise Lost, Juan Pablo a Dream Theater y todo lo que es más progresivo. Y así, hablar de gustos es muy amplio, es muy difícil decirte él escucha esto y yo escucho esto otro, es complicado. Pero eso es más o menos para que tengas una idea de lo que hacemos.

¿Cuáles son sus planes a futuro luego del concierto de Iced Earth, tienen alguna proyección para un concierto internacional este año?

Nuestra prioridad en este momento es sacar el disco, eso es lo primordial para la banda. Si sale otro concierto internacional, estaría bien porque no tenemos nada agendado aún, pero estamos enfocados 100 % en sacar el álbum.  Tiene que estar afuera sí o sí a fines de abril. Después de Iced Earth viene el regreso a los escenarios de la banda, ya que este concierto es como ese punto, ese paso que queremos dar. Pero primero queremos sacar el disco, esas son las tareas pendientes que hay.

¿Siguen en contacto con Freddy Alexis, el antiguo vocalista de esta banda? Según trascendió,  él se fue en “términos amistosos”.

Para nada, o sea en realidad no tenemos ningún contacto. Si esa es la pregunta, no, cero contacto. Para mí, en mi caso personal no me interesa tenerlo.

Mejor no abordar más sobre ese tema.

(Risas) No, no es interesante.

¿Cómo fue el contacto para ser parte de la gira Worldwide Plagues Tour 2014? (nombre de la gira de Iced Earth)

Mira la verdad que Chargola, quien es el productor, escuchó lo que estábamos haciendo ahora y nos ofreció el show y nosotros accedimos encantadísimos. O sea, tocar con Iced Earth es algo importante para cualquier banda yo creo, de Heavy Metal. Estamos súper  agradecidos de nuestro productor obviamente.

¿Cómo podrían definir desde su perspectiva el público “metalero” chileno? ¿Los jóvenes han ido sumándose a las huestes del metal o no?  , en ese contexto, ¿Creen que ha aumentado o disminuido la gente que asiste a conciertos de Metal?

La gente sigue en aumento. El Metal afortunadamente yo no lo veo como un tema de moda, es algo que crece constantemente. No desaparece nunca y no va a desaparecer. Ha existido desde principios de los años ´80 como Heavy Metal y sigue hasta el año 2014 y no va a desaparecer. La gente se sigue enganchando con este tipo de música, con este estilo de vida diría yo, es más que un concepto musical. Yo veo que ahora la gente está bien prendida, hay un montón de bandas que salieron recientemente que uno ya por tema generacional no se contacta con ellas, pero siguen siendo bandas de Metal, digamos. Y los jóvenes se van integrando a ese tipo y así se va renovando la cosa.

Ustedes han sido anteriormente bandas de soporte, ¿Qué podemos esperar de Witchblade en esta ocasión?

Una renovación total de lo que habían visto. Para toda la gente que nos vio que sé yo, con Rata Blanca o con Iron Maiden, lo que van a ver ahora es algo completamente nuevo. Si bien seguimos yo y Juan Pablo, lo que van a escuchar ahora es algo completamente novedoso. Sigue siendo Heavy Metal pero muy distinto a lo que habíamos hecho anteriormente, con unos sonidos muy pero muy Power.

¿Van a tocar temas del nuevo disco?

Sí, principalmente va a haber mucho del disco nuevo. De hecho, queremos mostrar el disco, ésa es nuestra intención.

Para finalizar, por favor envía un mensaje a los metaleros que asistirán al show de este 22 de marzo

Quiero dejar invitados a todos al show de Iced Earth este 22 de marzo, vamos a estar compartiendo con ellos. Quiero mostrarles lo que estamos haciendo ahora con Witchblade y a disfrutar de esta gran banda gringa, serán todos bienvenidos muchachos.

Felipe Romero

ICED EARTH EN CHILE

21:00hrs – Club Kmasú Premier
Banda Invitada: Witchblade
Entradas por sistema Ticketek.cl, tiendas Falabella y Cines Hoyts. Sin recargo se pueden encontrar en locales The Knife, RockMusic y MuckyRock de Eurocentro, Kmuzzik (Galería Interprovidencia) y Black Side (Dardgninac 533, local 9 – Recoleta)
$20.000: Primeras 500 entradas | $22.000: General | $25.000: Día del show

 

Estos son los ganadores de una entrada para el show de ICED EARTH en Chile:

Ivan Post Mortem

José Andrés Mora Gomez

Los ganadores serán contactados vía mensajería de Facebook, con las indicaciones para hacer efectivo su premio.

 

El sábado 22 de marzo, y a casi 2 años de su primer concierto en Chile, ICED EARTH tocará en el Club Kmasú Premiere en promoción de último disco “Plagues Of Babylon”La producción del show informó que los chilenos WITCHBLADE serán los  encargados de abrir los fuegos.

Las entradas se venden por sistema Ticketek.cl, tiendas Falabella y Cines Hoyts. Sin recargo se pueden encontrar en locales The Knife, RockMusic y MuckyRock de Eurocentro y en Kmuzzik de la galería Interprovidencia.

Los precios son:

  • $20.000: Primeras 500 entradas
  • $22.000: General
  • $25.000: Día del show

WITCHBLADE está trabajando en un nuevo álbum, que llevará como título “Evolution”, donde Timo Tolkki estará a cargo de la mezcla y masterización. La banda está actualmente formada por Pia Carpanetti y Pedro Etchepare en las voces, Felipe MajlufJulian Jabbaz en las guitarras, Felipe Vuletich (bajo) y JP Hermosilla (batería).

La producción del evento y PowerMetal.cl regalan dos entradas (simples) para asistir al concierto que ICED EARTH dará el próximo 22 de marzo, en nuestro país, en el club Kmasú (Blanco Encalada # 2850, Santiago)

Para participar sólo deben:

1- Ser seguidores de nuestro sitio en Facebook (PowerMetal.cl)
2- Darle “Me Gusta” a esta imagen (link)y compartirla con opción “pública”, cuantas veces quieras.
3- Dejar un comentario en la foto de facebook indicando por qué deberías ganarte la invitación.

IMPORTANTE: El sorteo se cierra el martes 18 de marzo a las 00:00 horas y los ganadores se darán a conocer en nuestro sitio de Facebook  y en www.powermetal.cl

 

El sábado 22 de marzo, y a casi 2 años de su primer concierto en Chile, ICED EARTH tocará en el Club Kmasú Premiere en promoción de último disco “Plagues Of Babylon”La producción del show informó que los chilenos WITCHBLADE serán los  encargados de abrir los fuegos.

Las entradas se venden por sistema Ticketek.cl, tiendas Falabella y Cines Hoyts. Sin recargo se pueden encontrar en locales The Knife, RockMusic y MuckyRock de Eurocentro y en Kmuzzik de la galería Interprovidencia.

Los precios son:

  • $20.000: Primeras 500 entradas
  • $22.000: General
  • $25.000: Día del show

WITCHBLADE está trabajando en un nuevo álbum, que llevará como título «Evolution», donde Timo Tolkki estará a cargo de la mezcla y masterización. La banda está actualmente formada por Pia Carpanetti y Pedro Etchepare en las voces, Felipe MajlufJulian Jabbaz en las guitarras, Felipe Vuletich (bajo) y JP Hermosilla (batería).

A continuación puedes ver el video Not Enough:

21:00hrs – Club Kmasú Premier
Banda Invitada: Witchblade
Entradas por sistema Ticketek.cl, tiendas Falabella y Cines Hoyts. Sin recargo se pueden encontrar en locales The Knife, RockMusic y MuckyRock de Eurocentro, Kmuzzik (Galería Interprovidencia) y Black Side (Dardgninac 533, local 9 – Recoleta)
$20.000: Primeras 500 entradas | $22.000: General | $25.000: Día del show

A casi 2 años de su esperado debut en nuestro país, ICED EARTH regresará a Chile para tocar el 22 de marzo en el Club Kmasú Premier, en promoción de último disco «Plagues Of Babylon», junto a los chilenos WITCHBLADE.

Te dejamos este especial preparado con una recopilación de CD Reviews, Live Review de su primera visita a nuestro país, además de la entrevista realizada a su líder Jon Schaffer en diciembre del 2011. 

CD REVIEWS

   

   

ENTREVISTA

Entrevista con Jon Schaffer (diciembre 2011)

LIVE REVIEW

Iced Earth en Chile | 30 de marzo 2012 | Teatro Teletón

VIDEOS

Iced Earth – Live In Ancient Kourion (completo)

Witchblade – Not Enough

ICED EARTH EN CHILE

21:00hrs – Club Kmasú Premier
Banda Invitada: Witchblade
Entradas por sistema Ticketek.cl, tiendas Falabella y Cines Hoyts. Sin recargo se pueden encontrar en locales The Knife, RockMusic y MuckyRock de Eurocentro, Kmuzzik (Galería Interprovidencia) y Black Side (Dardgninac 533, local 9 – Recoleta)
$20.000: Primeras 500 entradas | $22.000: General | $25.000: Día del show