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Después de tres años de lanzar su segundo álbum de estudio “King of Persia”, podemos escuchar «Marco Polo pt 2 – Crimson Silk», que es además, el primer trabajo con la nueva alineación de SYMPHONITY, con Antonio Abarte (PERSEUS) y Mayo Petranin (ex-SIGNUM REGIS), ambos como vocalistas y reemplazando a Olaf Hayer (DIONYSUS).

Como invitados encontramos a Marek «Ashok» Šmerda (CRADLE OF FILTH) en los solos de guitarra y Herbie Langhans (ex-SEVENTH AVENUE) en coros. Mezclado por Mikko Karmila y masterizado por Mika Jussila en Finnvox Studios, Finlandia.

Puedes ver el video en el siguiente enlace:

Te contamos en imágenes cómo se vivió el regreso de AVANTASIA durante las primeras 3 canciones de anoche en el Teatro Caupolicán.

Fotos: Guille Salazar

Tener la posibilidad de presenciar un show de Avantasia siempre será un privilegio. Con toda la responsabilidad que se requiere, podemos asegurar que es una de las bandas más influyentes del género. Sí, decimos «banda» ya que desde hace un buen tiempo que el proyecto personal de Tobias Sammet funciona con una regularidad y una consistencia que cualquier agrupación del mundo desearía. Dicha regularidad es la que los trae por cuarta vez a nuestro país, siempre contando con grandes instrumentalistas y cantantes de talla mundial que deslumbran en el recinto de calle San Diego. Los grandes discos se defienden en vivo y «Moonglow» (2019) no podía ser la excepción. Eso sí, en esta ocasión quizás había un poco de curiosidad y -por qué no decirlo- un poco de incredulidad al ver cómo se las arreglarían para suplir tres grandes ausentes en el show: Amanda Somerville, Bob Catley y la bestia germana llamada Michael Kiske. Por su parte, considerando que se unía a las filas el gran Geoff Tate (histórico vocalista de Queensrÿche), el panorama desde luego que era bastante interesante.

Situándonos ya en los momentos previos -y escapando de un viento que arrasaba con todo a su paso-, una vez dentro del Teatro Caupolicán me sorprendió gratamente ver a unas 2.000 personas que aguardaban de manera impaciente el campanazo inicial. Para suerte nuestra y sabiendo que se avecinaba un show de larga duración (¡tres horas por lo bajo!), con una puntualidad más que plausible, siendo las 20:30 hrs. en punto, se apagan las luces e inmediatamente comienza a sonar por los altoparlantes la clásica You Shook Me All Night Long de AC/DC, seguida de Symphony No. 9, Op. 125, más conocida como El Himno de la Alegría de Beethoven para los amigos. En cosa de segundos ya estaba toda la banda sobre el escenario esperando la aparición del maestro de ceremonias. Es así como la ovación bajó inmediatamente una vez que Tobias comenzó a entonar los primeros versos de Ghost in the Moon. No vamos a descubrir ahora la entrega y la energía que transmite el frontman. Siempre se ha caracterizado por su carisma y así lo pudimos ver durante el opening track. Ahora bien, es cierto que la reacción hacia el tema fue un tanto tibia en un comienzo, pero la situación fue cambiando paulatinamente mientras nos acercábamos al coro. Ya durante el «Now what am I supposed to be/ For sure it can’t be me/ In orderly array…» el panorama había cambiado. Más aún con el «Awaiting the night to yell a prayer up to the starlight/ Veiling boon, ghost in the moon!», que varios se sabían a la perfección. Luego llegaría el primer saludo del cantante con un enérgico «Good evening Santiago de Chile, are you ready?«, y prácticamente nos tenía a todos en el bolsillo. Aún quizás cuando el sonido no era óptimo, ya que desde nuestra posición en la cancha los bajos estaban un tanto confusos y la voz principal a ratos se perdía tras los instrumentos. De todas formas, excelente ejecución en el puntapié inicial.

Tobias nuevamente nos saluda y bromeando que dentro del setlist no hay «boring stuff«, rápidamente da el inicio a Starlight, uno de los cortes más entretenidos de «Moonglow«, que además contaría con la primera participación de Ronnie Atkins (vocalista de Pretty Maids). Como era de esperarse, sus estrofas fueron interpretadas a la perfección. Los años de carretera se notan desde el primer segundo y su dominio es realmente envidiable. Para qué mencionar el estribillo, donde simplemente se lució con el «Waiting for a sign in vain/ That’s gonna shine away the pain/ Gonna cite a figment down/ Yet I’m gonna stick around para luego rematar con el «Are you gonna guide me starlight/ Guide me starlight/ Are you out there, anywhere, at all?«. Y si de lucirse se trata, lo ocurrido durante Book of Shallows simplemente nos dejó sin palabras. Así de simple. Para que se entienda de mejor forma, recordemos que la versión en estudio contiene además la participación de Jørn Lande, Hansi Kürsch y Mille Petrozza (¡cuánta calidad en una sola canción, madre mía!), por lo que la tarea desde luego que no era nada sencilla. Y a modo personal, las brutalidad de las estrofas del líder de Kreator eran las que me tenían más expectantes al saber cómo serían cantadas. ¡Y vaya resultado que nos dieron! Ronnie y Adrienne Cowan formaron una dupla que nos voló la cabeza a todos. Turnando los guturales de la cantante junto a los gritos más desgarradores de Atkins dentro de cada una de las frases, derechamente nos regalaron un momento para enmarcar. ¡Sublime!

Tras la primera tanda en la que no hubo respiro, llegaría el primer speech de Tobias en el que básicamente nos habló de cómo todo el mundo trató de oponerse a la publicación de un single de doce minutos de duración por no ser un hit «radial». Desde luego que logró salirse con la suya y así comenzamos a sumergirnos en el track más épico de «Moonglow«. Hablamos por supuesto de The Raven Child, un temazo con todas sus letras. Con el mismo líder cubriendo a Hansi y luego despachándose el «A fire in the dark for the fool’s gonna find his way/ Gonna run and never get away/ Is it love that glows in fiery alignment?/ Starry-eyed, maybe living a lie?/ A lonely heart in and endless line» como si nada, lo cierto es que todos esperábamos un momento en particular. Sí. Ya se sentía en el aire. Lo veíamos venir. Cuenta regresiva: 3, 2, 1 y teníamos frente a nuestros ojos a nada más ni nada menos que a Jørn Lande. Y permítanme la licencia, pero presenciar en vivo a uno de los mejores cantantes que ha dado este género es algo no menor. «The Striking Viking from Norway» no podía estar ausente y desde la primera palabra ya estaba rugiendo. ¡Cómo esperé el duelo de voces del final! Ya con el «You tuck away yourself inside/ You ride away on the inmost light/ Your soul glowing opal-blue» me daba por pagado. Si a eso le sumamos el clímax absoluto cuando Jørn lanza el «Off to the night’s plutonian shore/ You dream and hope you won’t wake no more to this/ Flying raven Chlid» para que Tobias le secunde gritando «Oh fiery eyes!«, la verdad es que no sé cómo describirlo. ¡Insuperable!

El vocalista noruego queda solo en el plató y sin mucho preámbulo nos adelanta que lo siguiente será Lucifer, primera revisión a «Ghostlights» (2016) por cierto. Antes de entrar al tema en sí, es justo y necesario mencionar el uso de la pantalla central que nos presentó la banda. En todas sus visitas anteriores solo contaban con un gran telón de fondo, mientras que esta vez hubo un trabajo visual con animaciones que cambiaban en cada canción. Es así como pasamos de tener un castillo con niebla y montañas con una gran luna de fondo durante la primera parte del track, a un fuego incontrolable en todo el paisaje para el desenlace de la parte media-final. Por supuesto que la interpretación de Miro Rodenberg en los teclados fue impecable. Luego, el quiebre marcado por el «Morning is dying, brace me on these grounds, angel of light!» logró dar la tensión necesaria a los últimos versos de Lande.

Es momento de que aparezca en escena un debutante dentro de la alineación de Avantasia. La performance de Geoff Tate era una de las que más llamaba la atención en el papel y una de las que más se hablaba antes del concierto. Su nivel de acoplamiento al conjunto debía ser óptimo, más aún considerando que sus intervenciones irían mucho más allá de los tracks del último álbum. Al igual que sus compañeros, debía cubrir estrofas y coros de los que hablaremos más adelante. Pues bien, llegaría entonces la dupla compuesta por Alchemy e Invincible. Para la primera, André Neygenfind y Felix Bohnke se mandaron una base rítmica a prueba de balas que dio pie a que Sascha Paeth y Olli Hartmann cayeran con todo el peso del riff. En cambio, para la segunda, nuevamente Miro se hace protagonista con otra atmósfera oscura y densa durante los primeros instantes. Luego contrasta durante el coro y así es como se logra otra gran interpretación de principio a fin. Ahora bien, lamentablemente no pudimos apreciarla en su totalidad, ya que el problema con algunas voces persistió con el correr de los minutos y más puntualmente el micrófono de Tate a ratos se perdía y no se lograba escuchar con la pulcritud necesaria. Si a eso le sumamos que ambas piezas no están dentro de lo más destacado del setlist, y las cuales personalmente prefería en el orden original del LP, la verdad es que este segmento dejó un sabor un tanto amargo dentro de la jornada.

Tobi nuevamente se dirige a los presentes y comienza a realizar ejercicios vocales de afinación junto al público, ya que, según sus propias palabras, «La siguiente canción es muy difícil de cantar» y que además el encargado de entonarla no se encuentra en esta gira. Señal inequívoca de que hablaba de Michael Kiske. Es entonces cuando Olli toma el puesto y con todo lo que tenían a su disposición, logran sacar adelante una gran versión de Reach Out for the Light. Quiero decir, es evidente la ausencia de Kiske, pero el guitarrista hizo un trabajo soberbio que se llevó aplausos. Obviamente fue recibida y coreada a más no poder. No se esperaba menos, debido a que hablamos de un clásico de proporciones épicas para el que siempre faltarán adjetivos para describirlo. Por otro lado, entrando en terrenos más escabrosos, la verdad es que muy quisquillosamente extrañé el clásico Prelude antes de su ejecución. Siento que al tratarse de un himno de esta talla, quedó un tanto «desprotegida» y perdió esa expectación que produce la intro de «The Metal Opera«. De todas formas, sumen otro momento para enmarcar. ¡Qué manera de cantar el coro, loco!

Nuevamente salta a la palestra Adrienne Cowan para sorprendernos con todas las melodías de Moonglow, otro de los singles del disco. El estribillo «A lunar light into your room/ Let it carry you into the night/ Moonglow, let it take you away/ The road aflame, fooling gravity/ You follow the light/ Moonglow, moonglow to the other side» fue perfectamente logrado, llevándose así todas las miradas y aplausos del respetable.

Lo siguiente sería una trilogía en la que Eric Martin (Mr. Big) haría de las suyas. En primer lugar vendría Maniac, cover a Michael Sembello que fue presentado por Tobias como una versión que «hacen porque pueden«, diciendo que justamente ese es el espíritu del Heavy Metal: hacer lo que te dé la gana. Y bueno, un corte entretenido a más no poder y nuevamente con un nivel descollante en todas sus líneas, donde nadie se quedó sin cantar el «She’s a maniac, maniac on the floor/ And she’s dancing like she’s never danced before…». Luego vendría otra de las infaltables en el repertorio. Dying for an Angel a estas alturas prácticamente le pertenece al vocalista estadounidense y así nos lo hace saber desde el primer minuto. Punto aparte para la calavera violinista que fue proyectada en la pantalla, que si bien no era una gran animación, iba ayudando visualmente a un show que fue de largo aliento. Finalmente -y haciendo referencia a la ausencia de Bob Catley-, llegaría una de las mejores baladas del grupo. Vaya que me alegra saber que todos se emocionan de la misma forma con The Story Ain’t Over, puesto que es temazo por donde se le mire. Imposible no emocionarse con el «When you open your eyes/ When you gaze at the sky/ When you look to the stars/ As they shut down the night/ You know this story ain’t over«. Y sí, es cierto que Bob le da esa mística y prestancia que en él resulta natural, pero Eric Martin no se quedó atrás y salió jugando como un crack. Es cosa de verlo en escena con Tobi. Las risas abundan y la química es innegable. ¡Momentazo!

El frontman nos adelanta que lo siguiente será proveniente de «The Scarecrow» (2008), álbum que los trajo por primera vez a nuestro país hace un poco más de diez años. Increíble cómo pasa el tiempo señoras y señores. De igual forma, nos dice que esta canción es el mejor resumen de lo que es Avantasia, que si tuviera que explicarle a los marcianos qué es Avantasia usaría este tema, y súbitamente comienza a sonar el track homónimo. Otro temón que no necesita presentación alguna. Y acá todo está puesto en su lugar, especialmente la batería y el bajo que retumban por todas partes durante esa intro épica que nos tenía a todos en éxtasis. Para qué mencionar la parte media con el interludio de las guitarras y el posterior solo de Sascha. Brutal. Punto aparte es el desempeño de Jørn Lande que en las estrofas finales logra subir la expectación al mil y te vuelta la cabeza con sus rugidos. Solo basta recordar el «Then she’ll be better off to cry contrite tears/ One day she’ll wonder why/ She had to let you disappear oh dear» y la piel se te eriza al instante. ¡Impresionante!

Queda en escena el otrora cantante de Masterplan y nos cuenta que el siguiente tema suele cantarlo con Michael Kiske. Solo eso bastó para saber que vendría otro hachazo de aquellos. Así, tras bromear junto a Eric sobre sus respectivas edades y luego de que este último lo presentara como «The King in the North» en referencia a Game of Thrones, arremetieron con Promised Land, lo que sería la primera y última revisión a «Angel of Babylon» (2010). Corte rápido, melódico y con un excelente estribillo. Nuevamente Lande manda frases descomunales como «Whining in the gutter/ They forget their sanctity/ Welcome to my clockwork/ Vanity machinery«. Mismo asunto con el «You’ve been facing heaven…». Cabe mencionar además que fue la primera ejecución sin Tobias, quién no se había tomado pausa alguna desde el comienzo.

Como ya es costumbre, Twisted Mind tampoco contó la participación de su líder, siendo esta vez Geoff Tate el que tomaría las partes de Roy Khan. Así, mano a mano con Eric, lograron contagiar al público con los «Oh oh oh oh oh» de la melodía inicial. Tema aparte es el «There’s no way out/ There’s no way out» del coro, donde el quiebre que realiza la banda es espectacular. ¡Qué crack es Felix, loco! Lo hemos tenido varias veces por estas tierras pero nunca deja de sorprender. Por su parte, acá Tate se mostró considerablemente mejor en su desempeño y con el sonido de su instrumento, lo que se extendió a otro himno de aquellos como lo es Avantasia (marcando la vuelta de Tobi, por cierto), donde para sorpresa de muchos, las partes de Kiske tomaron un matiz llamativo con los tonos más bajos de Geoff. ¡Muy bien jugado!

Una vez más el frontman se manda un speech y nos asegura que tras dos horas de show (¡Dos horas!), todo lo anterior había sido solo el comienzo. Anunciando que tocarían «The longest track in the whole fucking show«, no podía ser otra que Let The Storm Descend Upon You, que marcaría a su vez el regreso de Ronnie Atkins. Ya mencionamos el nivel de Ronnie, pero acá no lo podemos pasar por alto. Junto a Jørn logran robarse la película con una sincronización y una capacidad de hacer brillar al otro que conmueve. Porque claro, una cosa es tener un talento innato y otra muy distinta es saber disponerlo en pro del show. Cada uno brilla a su debido momento y todos lo entienden así. El corte de doce minutos pasa volando al ver toda la puesta en escena y más aún teniendo a toda la banda de fondo sonando como un caño. A dejarlo todo durante «Shine your light into the darkness/ And let the storm descend upon you/ Then I will make you mine…» entonces, ya que la situación lo ameritaba.

Toma el micrófono el frontman de Pretty Maids y nos asegura que hemos sido el público más ruidoso del tour. Rápidamente bajaron los aplausos. Así, con el presente a sus pies -y tras un pequeño juego de entonación con el mismo-, llegaría otra de las más queridas de «Ghostlights«. Recordando que Master of the Pendulum tiene la participación de Marco Hietala, desde luego que siempre la mejor opción para tomar la antorcha será Ronnie. Otra ejecución superlativa, que además contó con la pequeña intervención de Adrianne gritando el «Someone’s watching over me!» antes del coro. Y bueno, sabemos que el estribillo estalla en lo alto con el «Begging for a dance/ While your sands are running out/ Rigid and firm‘s what I hold in my hands/ Tick away time, I allot and I divide/ Master of the hands that guide you«. Gran, gran momento.

Tobias abandona el escenario nuevamente y es así como Herbie Langhans toma la batuta. Acá me quiero detener un momento. Injustamente he dejado al cantante de lado, pero es justo y necesario aclarar que el tipo realiza un trabajo impecable en los coros. Totalmente compenetrado y metido en su papel. Era su momento de brillar y justamente así sucedió. Secundado por Olli y Adrianne (formando así el team backing vocals) y con Ronnie en algunas líneas, se despachó un temazo como Shelter from the Rain para el recuerdo.

Llegando ya al final de la primera parte, nos adentraríamos en los pasajes más «comerciales» y «radiales» de la agrupación. Sería el turno de Mystery of a Blood Red Rose (con Geoff Tate de vuelta) y de Lost in Space. Ambas por supuesto con las pausas y los juegos típicos con la audiencia antes del último coro. La primera contó con una gran participación de todos nosotros, mientras que en la segunda esto mismo se eleva por los cielos. Denominada como «La resurrección de Avantasia«, es imposible no cantar con todas tus fuerzas el «How could I know, how could I know?/ That I’ll get lost in space to roam forever/ How could I know, how could I see?/ Feeling like lost in space to roam forever«. Un clásico de principio a fin. Así, siendo las 23:24 hrs. en punto, se despiden con un «good night Chile!«. Madre mía, ya llevábamos prácticamente tres horas de show y aún faltaba. ¡Cuánta entrega!

Volviendo casi de inmediato a escena, y asegurándonos que efectivamente éramos la audiencia más ruidosa de todas sus presentaciones en nuestro país, Tobi nos cuenta que el próximo track algunos no lo recordarán mientras que para otros será desconocido (haciendo alusión a la edad de los presentes). Pero ya al mencionar que pertenecía a «The Metal Opera» el teatro casi se vino abajo. ¿La escogida? Obviamente una de las mejores baladas que ha dado este género musical: La descollante Farewell. Y la verdad es que cuesta escribir algo que no se haya dicho con anterioridad. Hablamos de otro de esos himnos que nos han acompañado por años y años en el ruedo. Quizás lo único que nos queda es nuevamente resaltar la ejecución de la banda. Quizás solo queda aplaudir a Adrienne y su fraseo descomunal durante el coro. O quizás debemos aplaudirnos a nosotros mismos por dejar la vida como era debido moviendo las manos de un lado a otro. Qué pedazo de tema. Los que estuvimos ahí saben de lo que hablamos.

Finalmente, el epílogo no podía ser otro que el mix entre Sign of the Cross y The Seven Angels. Desde luego que antes de entrar a las primeras estrofas se encargó de presentar a cada uno de los instrumentistas y a cada uno de los cantantes que hicieron el show. ¡Cuál de todos más ovacionado! Y el resto es conocido, gastar las últimas energías para poner el broche de oro a una presentación aplastante de los liderados por el genio de Tobias Sammet. Así, tras tres horas y veinte minutos en los que no tuvimos respiro alguno, a las 23:50 hrs se puso fin a la cuarta visita de Avantasia en nuestro país.

Como mencionamos en un par de oportunidades, el único punto en contra durante algunos pasajes de la presentación, fue la poca definición que a ratos tenían algunos micrófonos. Sentimos que el audio nunca terminó por arreglarse del todo y esto perjudicó un poco la experiencia vivida. Ahora bien, volviendo al párrafo introductorio de este review, suplir la falta de tres estandartes de la agrupación no es para nada fácil. Aún así supieron salir jugando y en cuánto a desplante, puesta en escena y complicidad, hablamos de un show sólido en todas sus líneas. Por último -y a pesar de las menciones realizadas-, nunca se le hará total justicia a la banda en su totalidad. Vale decir, con tanta aparición y con tanto prodigio cantando frente a nosotros, los instrumentistas y el apoyo vocal muchas veces pasa a segundo plano no dándole el crédito suficiente. Sascha, Olli, Felix, Miro, André, Adrianne y Herbie realizaron un trabajo impecable de principio a fin. Tobias prometió que volverían, esperemos que sea más pronto que tarde. ¡Excelente velada!

Setlist Avantasia en Chile 2019

  1. Ghost in the Moon
  2. Starlight
  3. Book of Shallows
  4. The Raven Child
  5. Lucifer
  6. Alchemy
  7. Invincible
  8. Reach Out for the Light
  9. Moonglow
  10. Maniac
  11. Dying for an Angel
  12. The Story Ain’t Over
  13. The Scarecrow
  14. Promised Land
  15. Twisted Mind
  16. Avantasia
  17. Let the Storm Descend Upon You
  18. Master of the Pendulum
  19. Shelter from the Rain
  20. Mystery of a Blood Red Rose
  21. Lost in Space

Encore

  1. Farewell
  2. Sign of the Cross / The Seven Angels

Live Review: Gino Olivares
Fotos: Guille Salazar

Cortesía de Nuclear Blast Chile y The FanLab, estos son los ganadores de una copia en CD de «Moonglow»:

  • Marcela González
  • Erik Melín
  • Pascale Guerra

Todos fueron contactados por email con las instrucciones de retiro. ¡Gracias por participar!

AVANTASIA toca esta noche en Santiago y las últimas entradas se venden por Ticketek con un 20% de descuento por el CyberDay. La boleterías del Teatro se abren a las 15:00hrs. y habrá venta con todo medio de pago. Las puertas se abrirán a las 19:00hrs. y el show está programado para las 20:30hrs.

En entrevista con Radio Futuro, Tobias Sammet comentó ayer: «¡Es un gran show! Vamos a tocar varias canciones de ‘Moonglow’ porque estamos convencidos de que es un gran álbum. Pero es un concierto largo, de 3 horas, así que también tocaremos hartas canciones antiguas. Tendremos también imágenes en movimiento de fondo en el escenario. Será un gran show, con una gran atmósfera y un mucha camaradería en el escenario».

El líder de EDGUY también agrega que «es difícil de juzgar, porque no son los juegos Olímpicos, pero mucha gente nos ha dicho que este es el mejor show que hemos montado, y ¿quién soy yo para interponerme ante ese juicio? (risas)».

De madrugada aterrizaron en Santiago Tobias Sammet, Jorn Lande, Eric MartinGeoff Tate, Ronnie AtkinsHerbie Langhans, Adrienne Cowan, Sascha Paeth, Oliver HartmannMiro RodenbergAndré Neygenfind y Felix Bohnke, quienes luego de un agotador paso por México, descansan en nuestra capital para el show de mañana en el Teatro Caupolicán.

En entrevista con Radio Futuro, Tobias Sammet comentó: «¡Es un gran show! Vamos a tocar varias canciones de ‘Moonglow’ porque estamos convencidos de que es un gran álbum. Pero es un concierto largo, de 3 horas, así que también tocaremos hartas canciones antiguas. Tendremos también imágenes en movimiento de fondo en el escenario. Será un gran show, con una gran atmósfera y un mucha camaradería en el escenario».

El líder de EDGUY también agrega que «es difícil de juzgar, porque no son los juegos Olímpicos, pero mucha gente nos ha dicho que este es el mejor show que hemos montado, y ¿quién soy yo para interponerme ante ese juicio? (risas)».

Recuerda que las últimas entradas para ver a AVANTASIA en Chile se venden por ticketek.cl y puntos habilitados que puedes revisar aquí. Sin cargo y sólo con pago en efectivo en tiendas The Knife (Eurocentro) y Rock Music (Portal Lyon), además de la misma boletería del Teatro Caupolicán durante la tarde de este miércoles.

Los valores son:

Cancha: $35.000 | Día del Show: $39.000
Platea: $35.000| Día del Show: $39.000
Palco: AGOTADO

Para que te vayas programando, estos son los horarios:

15:00 – Apertura de boletería
19:00 – Apertura de puertas
20:30 – Avantasia

 

 

¡Comenzó la semana de AVANTASIA en Chile! Este miércoles la Metal Opera de Tobias Sammet regresa a nuestro país para tocar en su segunda casa: el Teatro Caupolicán. Así lo definía el mismo líder de EDGUY en entrevista con PowerMetal.cl, quien llegará acompañado de Jorn Lande, Eric MartinGeoff Tate,  y Ronnie Atkins en voces; Herbie Langhans y Adrienne Cowan en coros; Sascha Paeth y Oliver Hartmann en guitarra; Miro Rodenberg en teclados, André Neygenfind en el bajo y Felix Bohnke en la batería.

Las entradas para ver a AVANTASIA en Chile se venden por ticketek.cl y puntos habilitados que puedes revisar aquí. Sin cargo y sólo con pago en efectivo en tiendas The Knife (Eurocentro) y Rock Music (Portal Lyon), además de la misma boletería del Teatro Caupolicán el día del show.

Los valores son:

Cancha: $35.000 | Día del Show: $39.000
Platea: $35.000| Día del Show: $39.000
Palco: AGOTADO

Para que te vayas programando, estos son los horarios para el miércoles en el Teatro Caupolicán:

15:00 – Apertura de boletería
19:00 – Apertura de puertas
20:30 – Avantasia

 

 

A muy pocos días de tener a AVANTASIA en nuestro país, calentamos motores para el regreso Tobias Sammet y sus invitados al Teatro Caupolicán.

Es por esto que en PowerMetal.cl, cortesía de Nuclear Blast Chile, sortearemos copias en CD de «Moonglow», el álbum que vienen a promocionar este miércoles, para todos los que tengan su entrada al show. Para participar, envía un email a concurso@powermetal.cl e incluye los siguientes datos:

  • Nombre completo
  • RUT
  • Número de entrada

Recordemos que «Moonglow» cuenta con la participación de Michael Kiske (HELLOWEEN),Hansi Kürsch (BLIND GUARDIAN), Ronnie Atkins (PRETTY MAIDS), Jørn Lande, Eric Martin (MR. BIG), Geoff Tate (OPERATION MINDCRIME), Bob Catley (MAGNUM), Candice Night (BLACKMORE’S NIGHT), y Mille Petrozza (KREATOR).

Las entradas para ver a AVANTASIA en Chile se venden por ticketek.cl y puntos habilitados que puedes revisar aquí. Sin cargo y sólo con pago en efectivo en tiendas The Knife (Eurocentro) y Rock Music (Portal Lyon).

Los Palcos están agotados y actualmente sólo quedan tickets de Cancha y Platea.
Los valores son:

Cancha: $35.000
Platea: $35.000

El día del show las entradas subirán a $39.000 y habrá venta en las boleterías del Teatro Caupolicán a partir de las 15:00hrs.

 

 

Ayer en Eslovaquia, se dio inicio a la actual gira de AVANTASIA la cual está promocionando su último disco «Moonglow» y que tendrá a la Opera Metal / Rock liderada por Tobias Sammet en Chile el próximo 29 de Mayo en el Teatro Caupolicán. Llegarán a nuestro país Eric MartinGeoff Tate, Jorn Lande y Ronnie Atkins en voces; Herbie Langhans y Adrienne Cowan en coros; Sascha Paeth y Oliver Hartmann en guitarra; Miro Rodenberg en teclados, André Neygenfind en el bajo y Felix Bohnke en la batería.

Si quieres conocer el setlist que tocó AVANTASIA puedes verlo aquí

Recordemos que la producción de AVANTASIA en Chile confirmó que se agotaron los palcos para el show. Actualmente solo hay disponible localidades en Cancha y Galería. Los valores son los siguientes:

Cancha: $35.000 | Día del Show: $39.000
Platea: $35.000 | Día del Show: $39.000

Las entradas se venden por ticketek.cl y puntos habilitados que puedes revisar aquí. Sin cargo y sólo con pago en efectivo en tiendas The Knife (Eurocentro) y Rock Music (Portal Lyon).

Tobias Sammet, mente maestra detrás de AVANTASIA, grabó un video para invitar a los fans en Chile al show que se realizará el próximo 29 de Mayo en Teatro Caupolicán y que contará con Eric MartinGeoff Tate, Jorn Lande y Ronnie Atkins en voces; Herbie Langhans y Adrienne Cowan en coros; Sascha Paeth y Oliver Hartmann en guitarra; Miro Rodenberg en teclados, André Neygenfind en el bajo y Felix Bohnke en la batería.

Pueden ver el video a continuación:

Recordemos que la producción de AVANTASIA en Chile confirmó que se agotaron los palcos para el show. Actualmente solo hay disponible localidades en Cancha y Galería. Los valores son los siguientes:

Cancha: $35.000 | Día del Show: $39.000
Platea: $35.000 | Día del Show: $39.000

Las entradas se venden por ticketek.cl y puntos habilitados que puedes revisar aquí. Sin cargo y sólo con pago en efectivo en tiendas The Knife (Eurocentro) y Rock Music (Portal Lyon).

Tobias Sammet finalmente reveló el Lineup de AVANTASIA que se presentará en Chile el próximo 29 de Mayo en el Teatro Caupolicán. Llegarán a nuestro país Eric MartinGeoff Tate, Jorn Lande y Ronnie Atkins en voces; Herbie Langhans y Adrienne Cowan en coros; Sascha Paeth y Oliver Hartmann en guitarra; Miro Rodenberg en teclados, André Neygenfind en el bajo y Felix Bohnke en la batería.

Recordemos que la producción de AVANTASIA en Chile confirmó que se agotaron los palcos para el show. Actualmente solo hay disponible localidades en Cancha y Galería. Los valores son los siguientes:

Cancha: $35.000 | Día del Show: $39.000
Platea: $35.000 | Día del Show: $39.000

Las entradas se venden por ticketek.cl y puntos habilitados que puedes revisar aquí. Sin cargo y sólo con pago en efectivo en tiendas The Knife (Eurocentro) y Rock Music (Portal Lyon).

Ya se encuentra disponible el nuevo video del cuarto trabajo de estudio de SINBREED titulado “IV”, que saldrá publicado el 23 de Noviembre vía Massacre Records.

Recordemos que en Abril de este año se anunció la salida de su histórico frontman Herbie
Langhans (ex-AVANTASIA) junto con la llegada de su reemplazo Nick Holleman (ex–VICIUS RUMORS). Por otra parte, el puesto dejado por Marcus Siepen (BLIND GUARDIAN) en la guitarra fue completado por Manuel Seoane (BÜRDEL KING).

Puedes escuchar “First Under The Sun” en el siguiente enlace:

El tracklist y Arte de “IV” es el siguiente:

1. First Under The Sun
2. Falling Down
3. Wasted Trust
4. Into The Arena
5. Pale-Hearted
6. Final Call
7. The Purge
8. Pride Strikes
9. At Least I Am
10. Through The Fire

Los alemanes SINBREED, han anunciado a Nick Holleman (ex- VICIOUS RUMORS) como su nuevo vocalista, en reemplazo del hasta hace un tiempo cantante de la banda, Herbie Langhans.

Al respecto la banda señala: «Después de estar de gira con Nick en Europa durante 2016, estamos felices de continuar con él y abrir el próximo capítulo de la banda. Esto también significa que Herbie Langhans ya no será parte de SINBREEDGracias, Herbie, por tu trabajo en nuestros tres primeros álbumes que hicimos en los últimos ocho años. Todos te deseamos la mejor de las suertes para tus proyectos actuales y futuros»

Así la banda se compone con:

Nick Holleman (Voces)
Manuel Seoane (Guitarra)
Flo Laurin (Guitarra)
Frederik Ehmke (batería)
Alexander Schulz (bajo)

VOODOO CIRCLE, el otro proyecto de los miembros de PRIMAL FEAR Alex Beyrodt (guitarras), Mat Sinner (bajo) y Francesco Jovino (batería), anunció su quinto disco: «Raised On Rock». Este trabajo se lanzará el 9 de Febrero via AFM Records, fue mezclado por Jacob Hansen y será el primero con Herbie Langhans de AVANTASIA, SYMPHONITY y SINBREED en voces.

«Lo sorprendente de esta historia es que Herbie y yo nunca nos habíamos visto antes. Hablamos en persona por primera vez después de haber rockeado algunos minutos ante 100.000 personas frente al escenario y alrededor de cuatro millones de espectadores en frente a sus televisores. Siento que la banda suena aún más autónoma, un poco menos bluesera y mucho más contundente con Herbie en el micrófono. Esto me permitió trabajar en ideas que probablemente no habrían encajado realmente con su predecesor David Readman, pero que son absolutamente perfectas para la poderosa voz de Herbie« comentó Beyrodt.

El tracklist y el artwork:

01. Running Away From Love
02. Higher Love
03. Walk On The Line
04. You Promised Me Heaven
05. Just Take My Heart
06. Where Is The World We Love
07. Ultimate Sin
08. Chase Me Away
09. Unknown Stranger
10. Dreamchaser
11. Love Is An Ocean
12. Time For The Innocent (bonus track en digipak)
13. There’s More To See (bonus track en digipak)

Avantasia en Chile 2016

Más de alguno pensó que jamás se daría este momento, pero se dio. Para unos el 2008, para otros el 2013, y para quien escribe estas líneas y varias otras personas más, este 20 de abril de 2016. Citando a un destacado deportista nacional, «nada es imposible«. Y es que si agrupar a verdaderos íconos del Metal en un solo show ya es demasiado, hacerlo en un “pack” llamado Avantasia lo es aún más.

Imposible no recordar los días en que varios de nosotros estábamos en el colegio, con un discman en mano y el fresco material de la Ópera Metal, liderada por Tobias Sammet, deleitando nuestros oídos. Fueron dos años seguidos de tremendos lanzamientos, y de seguro no pasaba por nuestras mentes el disfrutar del show en vivo. Un largo silencio de cinco años acrecentó nuestros temores, y ya no era solo olvidarnos de algún recital de Avantasia, sino que también pensamos que para Tobi el proyecto «ya fue», y que se enfocaría 100% a Edguy. Por suerte para todos, la historia fue otra.

Bajo el contexto del tour mundial de “Ghostlights”, su aclamado último lanzamiento,  el recinto de calle San Diego comenzó a llenarse tímidamente de jóvenes de polera negra. Uno recalca que se trataba de jóvenes porque el promedio de edad de los presentes cómodamente bordeaba los treinta años de edad. Como es de costumbre, una buena selección de música envasada para amenizar la espera, esta vez estuvo a cargo de Iron Maiden, AC/DC y Black Sabbath, entre otros.

Avantasia en Chile 2016Cuando el reloj marcaba las 20.42, y con unas 2.000 personas aproximadamente en el recinto santiaguino, al fin bajan las luces y comienza a sonar como introducción Also Sprach Zarathustra, tema que recuerda a la legendaria película “2001: Odisea en el Espacio”, compuesto a fines del siglo XIX por el alemán Richard Strauss. Junto a la música, un imponente telón de «Ghostlights» y la aparición del primer miembro en escena, Felix Bohnke y a los segundos la explosión del Teatro Caupolicán con el ingreso de Sascha Paeth y Oliver Hartmann en guitarras, Andre Neygenfind en el bajo, Michael “Miro” Rodenberg en el teclado y Amanda Somerville junto a Herbie Langhans en los coros. Todos ellos armaron la escena perfecta para la entrada de Tobias Sammet, el creador de toda esta historia, que se ganó la primera de múltiples ovaciones en una jornada que terminaría siendo inolvidable en muchos sentidos.

El tema de apertura fue nada menos que el “opening track” del último álbum, Mystery of a Blood Red Rose. Si bien es un tema midtempo y con un ambiente teatral,  no le costó nada encender los ánimos de los presentes en el teatro, con un público que se notaría enormemente participativo durante toda la jornada. Muy destacable el break que deja a Tobi cantando a capella, uno de mis momentos favoritos del tema. Tras unas breves palabras de Tobi, preguntándonos si estamos listos para tres horas de show, comienzan a sonar los acordes del tema que da el título al álbum, Ghostlights, junto con ello la aparición de uno de los integrantes más vitoreados de la noche, el hijo pródigo del Power Metal, el señor Michael Kiske. De más está decir lo que genera Michi en el escenario, de cómo su estilo inspiró a todos quienes siguieron su ruta ligada al Power Metal, y si temas como éste existen, es en gran parte responsabilidad del calvo alemán, cuya voz sigue siendo tan estremecedora y emocionante como en sus épocas más clásicas. Espectacular inicio del show.

Tras una excelente muestra del último largaduración, fue momento de mirar atrás en su repertorio, y la elegida fue Invoke the Machine, perteneciente al “The Mystery of Time”. El tema liderado por Ronnie Atkins, quien hacía su debut en nuestro país, y Tobias, llenó de energía a los presentes en “El Caupo”. Tobias, en uno de sus múltiples momentos «hablados» de la jornada, nos contó que era la primera vez en Chile por parte de Ronnie y que le habían contado lo bueno que era,  y tras cartón, Ronnie introduce Unchain The Light, de su última placa, y previo al coro del tema se une nuevamente Kiske, dando cátedra en el “High up in the open skies”. Escuchar ese coro en vivo es un regalo para todos quienes disfrutamos del Rock, para quienes sagradamente todos los días le dedicamos minutos de nuestras vidas a este arte.

Avantasia en Chile 2016

Nuevamente es momento del «The Mystery of Time«, y de su primer tema, The Watchmaker’s Dream. Pese a que no se pudo contar con Joe Lynn Turner en las voces (¡se pudo haber quedado, estuvo hace 4 días acá!), no perdió su esencia de ser un tema fresco y lleno de vida, con esos hermosos teclados Hammond, al más puro estilo Jon Lord y con la participación del enorme Oliver Hartmann en las voces además de la guitarra, con un trabajo y energía francamente impresionantes.

Llegaría el momento de volver algunos años atrás y se dio uno de los momentos más especiales de la noche. Tobi, con una cancha y carisma que no por ser conocidos dejan de ser impresionantes, introdujo la siguiente canción, explicitando que no iba a decir el nombre del tema, sino que en otros países, los teclados iniciales hicieron volar el techo de los respectivos recintos, y que esperaba que en Santiago de Chile ocurriera algo similar. Así, sin decir que se trataba de la mítica The Scarecrow, el pronóstico/deseo de Sammet se cumplió con exactitud y precisión, causando el delirio del público que además sabía que contaríamos en esta oportunidad con la gran y fantástica participación del noruego Jorn Lande, “The Striking Viking from Norway”, según palabras del propio Sammet. Definitivamente las palabras se quedan cortas para intentar explicar las sensaciones del momento en que el tema acelera y Jorn exclama “…Their evil eyes are looking down on you…”,  varios aún tenemos escalofríos. Tremendo. Y con el ingreso de Lande a escena, la banda tuvo un mini descanso, aprovechado por Sammet para anunciar una balada de su última placa, balada que también era algo «diabólica». Y la interpretación de Jorn con Tobias de Lucifer fue realmente notable.

Se retira Jorn de escena y sin mayor presentación salió a escena el genial Eric Martin, vocalista de Mr. Big, un tipo con un carisma y simpatía realmente llamativos, y que armó varios «juegos» con Tobias Sammet durante toda la jornada, e incluso Sammet lo llamó varias veces «Mr. Big Mouth», en un juego de palabras entre la banda originaria de Martin y su carácter «parlanchín». Pero el inicio de la participación del estadounidense sería con la emocionante balada What’s Left Of Me, que de acuerdo a cómo se dio el concierto, incluso ayudó a dar algo de descanso a las piernas, tras el arrollador comienzo.

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Luego de esto Eric queda en escena, se dirige al público y anuncia el primero de los varios temas pertenecientes al doble lanzamiento de 2010, The Wicked Symphony, que permitió unos merecidos minutos de descanso a Tobias y contó con la participación vocal de Eric, Oliver, Herbie, Amanda y Jorn, además de la fanaticada extasiada con este excelente tema que abre el disco de igual nombre, a la que prácticamente no le importó que no estuviera Tobi en escena, y dejó la voz con el «Hey man, in your hideaway / Where do we go from here / Heroes in the tragedy«.

Ya a estas alturas, más allá de estar disfrutando el show, llamaba la atención el gran caudal vocal del debutante Herbie Langhans. Y después de una hora de música, llega un momento esperado para varios de los presentes. Al escuchar el álbum «Ghostlights«, a varios nos llamó la atención y nos cautivaron los “hey hey hey” de Draconian Love, y ahora era su momento en vivo. Además, previo al comienzo del tema, Tobias nos cuenta que será el segundo single del disco, cosa que realmente no servía… para nada, pero que era bueno que lo supieran, causando la risa de buena gana de un público totalmente entregado y participativo. Fue realmente notable fue la actuación de Herbie, quien ya había estado acompañando a la banda en los coros, pero ahora su rol fue protagónico y salió ovacionado por su excelente cometido, mostrando un rango vocal fabuloso, pues en los anteriores temas no le hizo el quite a ningún agudo, y sus tonos graves más «góticos» en este tema sonaron tanto mejor que en el disco de estudio.

Avantasia en Chile 2016Nuevamente Tobias, un frontman respecto del cual quedan cortos los elogios, jugó al «misterio» con el siguiente tema, con su inicio de teclado, diciendo que apenas escucháramos las primeras notas reaccionaríamos enloquecidos. Miro Rodenberg tocó una nota y la gente se extasió, pero un muy simpático Tobias nos dijo que no, que una nota podría ser cualquier cosa, incluso podía ser una «shitty song«, provocando nuevas risas en algo que por momentos incluso parecía un café concert. Pero momentos después, Miro lanza el teclado de Farewell, un segundo «respiro» en la noche, pero un respiro más nostálgico, por llevarnos al año 2001 y al debut de la Ópera Metal. Amanda Somerville fue la encargada de suplir a la holandesa Sharon den Adel, compañera de Tobi en esta ocasión, Kiske se une en el último coro para aportar con una genial tercera voz. El público estaba tan extasiado que incluso interrumpió el final del tema, que es a capella entre TobiAmanda, para ovacionarlos e incluso manifestarse cariñosamente con Amanda y el clásico “mijita rica la la la la”, que los músicos no entendían porque es algo bastante chileno, pero que Amanda zanjó señalando que seguramente era algo bueno así que lo agradecía.

Junto a los mencionados anteriormente, se unen Jorn, Ronnie y Oliver a las voces para interpretar Stargazers, tema que abre «Angel of Babylon», quizás el punto más alto de ese disco (junto a Death is Just a Feeling), y con un Kiske nuevamente catedrático y estremecedor, especialmente en el coro. En el break post canción, comienza una breve interacción entre Kiske y Sammet con el respetable, una serie de “ceacheís” -en todo caso, la más potente ovación se la llevó Amanda que dijo muy bien el «chi chi chi, le le le«. Incluso nos animamos a cantar en alemán, cuando Tobi nos enseñó lo que según él era una canción de niños, pero su letra, «zieh dich aus, kleine maus» (algo así como «desvístete, ratoncito»), hace pensar lo contrario. Incluso fue a buscar su celular para registrar el momento y nos felicitó por nuestro alemán, muy bien hablado y pronunciado. Un momento jocoso y distinto a lo que uno normalmente vive comúnmente en recitales, y quizás eso haya sido un gran factor para que esta jornada fuese inolvidable, pasar de momentos divertidos a pasajes emotivos con extrema facilidad y fluidez.

Y como era tendencia, luego de un instante distendido y divertido, vendría otro pasaje de altísima calidad. Los primeros acordes de Shelter From The Rain hicieron al Caupolicán caer rendido a los pies de Avantasia. En aquellos entonces, cuando salió «Scarecrow» en el 2008, Michael Kiske se encontraba alejado del Metal, y más allá de algunas contribuciones puntuales, era poco lo que se sabía de él en este lado de la fuerza, por lo que haber tenido la oportunidad de escuchar esos temas nos devolvía las esperanzas… y tener la oportunidad de escucharlo en vivo, realmente es una emoción inexplicable, especialmente para quienes disfrutábamos por primera vez de un show de Avantasia.

Avantasia en Chile 2016

Tobias nos cuenta que nunca saben si van a poder volver a girar -algo similar a lo que nos dijo en la entrevista que le hicimos hace un par de semanas-, y que esperaba que el siguiente tema, que pertenece a su última placa, en caso de volver a tocar en vivo, se pueda transformar en un clásico. Y qué puntapié inicial para esa categoría de clásico se dio con los doce minutos de la imponente Let the Storm Descend Upon You, con un impecable Jorn Lande cargando sobre sus hombros la canción, y mostrando lo mejor de sí, en compañía de un aguerrido Ronnie Atkins y por supuesto de Tobias.

Jorn Lande, a quien uno ve como un tipo algo más serio, interactuó muy divertidamente acerca del alcohol con Tobias, que incluso se burló del noruego imitando una caminata notoriamente ebria, causando nuevas risotadas generalizadas. Pero como fue costumbre, de un momento divertido se pasaría a un pasaje más sobrecogedor, para quienes que gozamos el Metal de todo corazón, que llegó con tres mazazos directos a nuestras almas, tres disparos directo a nuestras bases como rockeros. Jorn nos presentó el primero como uno de sus temas favoritos de Power Metal, más allá de las canciones de Helloween o de su ex banda Masterplan, la gran Promised Land, realmente un agrado volver a escuchar este tema en vivo con el imponente vozarrón del noruego. Y luego se van los músicos del escenario y comienza a sonar la intro Prelude, que por supuesto sirve de aperitivo a un tema insignia de la banda y del Power Metal como Reach Out For The Light, con las voces cruzadas de Kiske y Sammet sonando tremendamente poderosas. Y después de esto, Kiske nos exige, con justa razón, que para la próxima el show esté “sold out”, pues se veían varios asientos vacíos en la parte superior del Teatro -uno no puede entender cómo un show de esta calidad puede no tener la masividad que merece-, y nos dice que al fin va a cantar un tema menos «speed» pero que es «groovy«, iniciando él mismo los «o-ooo-ooo» de Avantasia, a estas alturas un verdadero clásico. Este tridente de Promised Land, Reach Out for the Light y Avantasia, es casi una definición de todo lo que esta banda es. Puede haber temas más teatrales, más largos, pero difícilmente puedan emocionar más que alguno de estos tres, y la reacción del público así lo premió. Cuando algún día el teatro sea remodelado, y se haga algún documental con los clásicos que allí se han visto, seré uno de los primeros en encadenarme para que se incluya alguno de estos temas, y en especial el show de este 2016.

Avantasia en Chile 2016

Tras este peak emotivo, Tobias se fue a descansar algunos minutos, por última vez en la jornada, y el show continuó con el opening track de «The Scarecrow«, Twisted Mind, por cierto sin el retirado ex Kamelot Roy Khan, y sólo interpretada por Ronnie y Eric, que con su atrapante carisma inició los «wo-ooooo» del principio, prácticamente mandando al suelo al Teatro. Y Eric se queda en escena cuando vuelve Tobias, que nos cuenta que el siguiente tema lo canta él junto a Bob Catley, pero que lamentablemente en esta oportunidad Bob no pudo girar con ellos pues está con su banda Magnum en Alemania, pero que es parte de la «familia de Avantasia«. Tobi nos dice que por esta razón le pidió a Eric si podía cantar esta canción, porque quería desesperadamente tocarla, y por suerte accedió. ¡Y qué canción! Nada menos que la enorme The Great Mystery, una pieza épica y emotiva, y que Martin supo sobrellevar de excelente el tema y ponerse los pantalones del veterano intérprete británico.

Tobi y Eric, interactuaron con el público de manera muy divertida, ante un público entregadísimo, primero Eric haciendo un guiño a Mr. Big y luego Tobi yendo a buscar su celular para grabar un saludo del público para Bob Catley, que decía “Hey Bob, Comeback!”.Es llamativo el cariño y admiración que Tobias profesa por Catley, y lo mejor de todo es que se nota que ese afecto es algo honesto y desinteresado, y que no viviría en este instante su última manifestación, como veremos. Así, mientras Tobi seguía grabando con su celular en la mano -de hecho, subió el video a Facebook, como lo prometió-, la banda nos interpretó el penúltimo tema previo al “encore”, Dying For An Angel, con Eric supliendo al legendario Klaus Meine de Scorpions, de excelente manera, y nuevamente con estribillo coreado por todos los asistentes.

Avantasia en Chile 2016Y ya con casi tres horas de show, Tobias queda como único vocalista para el último tema de la primera parte del show. Sammet nos dice que también este tema lo canta con Bob Catley pero que no lo iba a reemplazar con nadie, sino que iba a tratar de reemplazarlo él mismo. Y de verdad fue un momento alucinante. Tobi nos dice que pongamos atención a la letra del tema, que leyéramos entre líneas, que esta historia aún no termina. Si le quedaba algo por demostrar a Tobias, lo hizo con The Story Ain’t Over, porque no fue que simplemente cantara solo este tema, sino que derechamente imitó a Bob Catley en las partes donde a éste le correspondía cantar, tanto en su impostación vocal como en ese clásico movimiento de manos del británico. Realmente fabuloso e irrepetible.

La banda se retiró ovacionada del escenario pero volvió tras un par de minutos. Unos amigos ecuatorianos le lanzaron una bandera de su país, y pese a que a la banda le costó identificar de dónde era la bandera –Tobi asumió que la geografía no era lo suyo-, fue un bonito instante de unión latinoamericana, y de hecho el mismo Tobias dijo en ese momento que en el mundo del rock y la música tiene que haber hermandad y amistad. Además había muchachos venezolanos que esperemos hayan tenido una buena estadía en Chile. Así, llegaría el primer tema del encore, Lost in Space, cantada por Tobi y Amanda, que fue muy coreada por el público, y además se le guarda gran cariño, pues cuando pensamos que Avantasia terminaba en los «Metal Opera», este single sirvió como una luz que guiaría un prometedor futuro. Vaya que lo fue.

El fin comenzó con la presentación de la banda que a decir verdad hizo un trabajo extraordinario, tres horas y media de música y de alta precisión, con una virtuosa dupla de guitarristas (Sascha Paeth, el productor y gestor importante de todo esto, da para un review completo con su vasta carrera en la música, y Oli Hartmann con su enorme caudal vocal y su gran talento en la seis cuerdas) que podrían ser los Tipton/Downing del siglo XXI, un teclado que le da sello propio a Avantasia y la sólida base rítmica de Bohnke y Neygenfind. La presentación abrió camino al ya clásico medley compuesto de Sign of the Cross y The Seven Angels, con la presencia de todos los integrantes en escena. Cinco minutos para estos dos temas no son para nada suficiente, pero si pensamos en casi tres horas y media de recital, no podemos ser tan exigentes, ¿o sí? Tras ello, la banda se despide del escenario, a eso de las 00.15 horas, dejando atrás un espectáculo que permanecerá por mucho tiempo en nuestras retinas y sentidos.

Avantasia en Chile 2016

Seguramente, en un concierto muy nutrido de vivencias extramusicales, se nos quedan varias cosas en el tintero (Hartmann imitando a Pavarotti o siendo felicitado por Sammet por el hecho de que la gente le haya gritado «Oli, Oli» por primera vez; o Kiske poniendo una bandera chilena con el logo de Avantasia al fondo del escenario; o que el público le sugirió tomar «piscola» y «chimbombo» a Jorn Lande; o Tobias con las baterías de su micrófono muriendo y diciendo que siempre en Chile pasa algo, que el 2008 había alguien «dead drunk» y el público cantó «Matos, Matos«; y tantos otros). Pero cada asistente seguramente atesorará este recital, porque realmente fue un espectáculo formidable. Más allá del factor económico, cuesta muchísimo entender porqué un show de esta calidad no puede llevar muchos más asistentes. Estas oportunidades debemos cuidarlas, para no estar siempre con el temor que cada show puede ser el último, cosa que en realidad puede ser, pues no necesariamente las agendas de estos músicos volverán a calzar como ahora.

En líneas generales, un show que en lo técnico no tuvo contratiempos ni grandes errores, con un nivel de volumen correcto (nadie debe sentir el pitito en el oído en estos momentos) y con buena definición. Pero además, la calidad técnica y vocal de los participantes fue realmente sublime, que contó merecidamente con el apoyo de público que si bien no repletó el teatro hizo sentir su alegría y emoción con cada tema, estando absolutamente a la altura de las circunstancias, ayudando al espectáculo y a que fuese evidente que banda lo estaba pasando tan bien como nosotros. Y fue un show plagado de detalles, de instantes pequeños, de complicidad entre la banda y el público, realmente irrepetibles. Sólo podemos agregar que con esta tercera visita queda claro que, tal como lo dijo el propio Tobi, si hay una nueva gira de Avantasia por el mundo, Chile será un lugar a visitar. ¡Gracias Avantasia por este tremendo espectáculo, y no dejen de visitarnos!

Setlist de Avantasia:

  1. Mystery of a Blood Red Rose
  2. Ghostlights
  3. Invoke the Machine
  4. Unchain the Light
  5. The Watchmaker’s Dream
  6. The Scarecrow
  7. Lucifer
  8. What’s Left of Me
  9. The Wicked Symphony
  10. Draconian Love
  11. Farewell
  12. Stargazers
  13. Shelter from the Rain
  14. Let the Storm Descend Upon You
  15. Promised Land
  16. Prelude / Reach Out For The Light
  17. Avantasia
  18. Twisted Mind
  19. The Great Mystery
  20. Dying for an Angel
  21. The Story Ain’t Over
  22. Lost in Space
  23. Sign of the Cross / The Seven Angels

GALERÍA

A estas alturas del partido, no caben demasiadas dudas que Avantasia se ha convertido en la principal obra de Tobias Sammet. Es cierto, al geniecillo de Fulda lo conocimos a mediados/fines de los ’90 con Edguy, una banda que en aquellos entonces cultivaba un Power Metal absolutamente bombástico y épico, sin dejar de ser entretenido; pero paulatinamente, la inmensidad que ha ido adquiriendo su “proyecto paralelo”, con invitados de primerísimo nivel del mundo del Rock y del Metal, con su importantísimo rol en la recuperación de Michael Kiske para este lado del camino, y con grandes discos y canciones –algunas de ellas memorables–, hacen que la balanza de la importancia sin dudas se cargue para el lado de la Rock Opera.

En ese sentido, Sammet frecuentemente juega al misterio y con la expectativa de que, por la naturaleza eminentemente multipersonal de Avantasia, cada trabajo puede ser el último, aunque, siendo justos, en los últimos tiempos esa tendencia ha disminuido, al punto de que algo que en su momento pareció una quimera, como ver este espectáculo representado en vivo, se volviese una realidad, visitando incluso Sudamérica en más de una oportunidad. Es decir, la idea inicial está bastante consolidada y, por suerte, a menos que a Tobias “le den los monos” o le pase algo, debiese tener una larga vida.

Y pese a que esa tendencia haya disminuido, no deja de ser llamativa cada oportunidad en que Avantasia nos entrega un nuevo material. Sammet no sólo es un “capo” en cuanto a composición musical, voz y carisma, sino que es derechamente experto en el “goteo” de la información para generar expectativa. Así, vimos como en redes sociales y en su sitio web Tobi fue comunicando paulatinamente no sólo el lanzamiento de una nueva placa, sino que uno por uno los nombres que la compondrían. Algunas figuras de siempre, como por supuesto Sascha Paeth y Michael Kiske, otros que retornan como Jorn Lande o Sharon den Adel, y otras estrellas del rock de nivel mundial como Robert Mason (Warrant), Dee Snider (Twisted Sister) o Geoff Tate (Operation: Mindcrime, ex Queensrÿche), además de otros nombres llamativos como Marco Hietala (Nightwish) y el menos conocido Herbie Langhans (ex Seventh Avenue), entre otros.

Como es costumbre, Tobias nos entregó un single como adelanto previo al lanzamiento del disco, y resulta ser el primer tema de este trabajo: Mystery of a Blood Red Rose, un corte midtempo bien radial, extremadamente ganchero y teatral, muy entretenido y que supera con creces a otros singles de la banda (como Lost in Space o Dying For An Angel) en esos aspectos. Parte con un piano algo melancólico pero con energía, Tobias se pone su sombrero y bastón, y el tema va adquiriendo colores y mejorando su estado anímico. Hay que decir que el trabajo en los coros de fondo es realmente notable, y ayudan a darle una textura a la canción que probablemente no tendría sin estos elementos. Como anécdota, el propio Sammet comentó que compuso este tema pensando en una colaboración de Michael Lee Aday, más conocido como Meat Loaf, y más allá de que la colaboración no se pudo dar, la influencia del norteamericano es notoria. Muy buena forma de calentar motores con lo nuevo de Avantasia.

Pero claro, en el primer tema del disco canta sólo Tobias, lo que si bien no es moco de pavo, la gran gracia de Avantasia es ser una Ópera Rock que, por supuesto, cuenta con varias de las más granadas voces que uno puede encontrar en el mundo del Hard Rock y del Heavy Metal de hoy. Y ello llega con uno de los mejores temas del disco, y que probablemente uno de los pocos pasajes “desafiantes” del disco: Let The Storm Descend Upon You, que con sus más de doce minutos de duración es el tema más extenso de Avantasia desde Seven Angels del “Metal Opera Pt. 2”. Este corte marca el retorno de Jorn Lande, una nueva aparición de Ronnie Atkins (Pretty Maids) y el debut de Robert Mason, cantante de Warrant. Y bueno, es una composición realmente notable, con una introducción de piano y rítmica excelentemente conceptuadas, con orquestaciones que, pese a darle un aire bombástico, no suenan pretenciosas, porque tampoco se abusa de ellas. El coro, a cargo fundamentalmente de Jorn Lande, es realmente majestuoso y emocionante, con su “Shine your light into the darkness, and let the storm descend upon you”, que sin dudas es uno de los momentos más destacados no sólo del disco, sino que de los últimos trabajos de Avantasia. También destaca por sí solo Robert Mason, especialmente en los pasajes más lentos de mediados del tema, intercambiando roles con Tobias y Ronnie Atkins de forma sensacional. Fantástica canción, la más operática del todo el disco, con doce minutos que realmente se pasan volando, aunque –si hay que quejarse de algo– el final pudo haber sido algo más redondo. Ojalá la defiendan en vivo.

Un piano nos genera un ambiente fantasmagórico y da pie a la participación del gran David DanielDee” Snider, un héroe del Hard Rock de la vieja escuela, y que es el principal intérprete de The Haunting, tema que es inevitable de emparentar con canciones como Death Is Just a Feeling del “Angel of Babylon” -cantada por Jon Oliva (Savatage)-, o con la increíble The Toy Master del “Scarecrow” -cantada por Alice Cooper-, en el sentido de ser canciones con las que comparte esa aura tenebrosa y algo malévola. Tiene un gran inicio, creciendo en intensidad hasta llegar a un coro estupendamente logrado, pero quizás le sobre un poquito de luz y le falte algo de tenebrosidad y desarrollo. Pese a ser un muy buen tema y a que la interpretación de Snider es atractiva, quizás le falte un poco para estar a la par de sus temas congéneres, además que el final suena algo abrupto.

Otro momento destacado de la placa llega con la participación de una voz legendaria y referencial como la de Geoff Tate en Seduction Of Decay, un corte de siete minutos que está a la altura de la enorme trayectoria del cantante estadounidense. Un tema algo más denso que lo que acostumbramos a escuchar en Avantasia, por momentos bastante hipnótico, con progresiones interesantes y sobre todo con un muy destacable trabajo de Tate, mostrando parte de su muy conocida versatilidad, con altos como en sus mejores tiempos –en el precoro realmente se luce– y con bajos de no menor calificación. A destacar también las líneas de bajo de este corte, que sin dudas son de las más destacadas de toda la placa. Aunque hay que darle más de una vuelta para sacarle bien el jugo, es uno de los puntos altos de este trabajo.

Un regalito para quienes añoran la época de los Metal Opera llega con Ghostlights, donde nuevamente Michael Kiske desparrama encima de la mesa sus credenciales que lo acreditan como el Papá de los Helados en cuanto se refiere a cantar Power Metal. Una interpretación que sigue estremeciendo y emocionando, especialmente a quienes hemos criado y educado nuestros oídos escuchando este tipo de música, con esa especie de “aura celestial” que imprime el calvo de Hamburgo a este tipo de canciones, particularmente con sus agudos. Definitivamente el tema más reglamentariamente Power de todo el disco: guitarras afiladas, velocidad, excelentes solos y armonías, voces y coros gloriosos, y además de Kiske, tiene participación Jorn Lande, y por si fuera poco, Oliver Hartmann está a cargo de las guitarras. Ah, por cierto, Sammet está en gran nivel (sus “they call me home, they call me home” son excelentes). Por momentos, dan ganas de decir que dejen el disco hasta ahí y les pasen la copa de inmediato, cátedra de Power Metal.

El disco hace un quiebre más que interesante con Draconian Love, un corte con un estilo rockero-seductor-erótico-festivo-oscuro tan propio de tipos como Ville Valo o Fernando Ribeiro, y que presenta masivamente la voz de Herbie Langhans, todo un hallazgo para quienes no lo conocíamos. Unos tonos graves bastante góticos que se contrapesan muy bien con la voz más aguda de Sammet, especialmente con un coro que amenaza con quedarse pegado durante mucho tiempo, en particular los “hey hey hey”. Uno de los riesgos que corre Tobias, superando esta valla con suficiencia. Un nuevo acierto.

Master Of The Pendulum sin dudas debe haber sido compuesto por Tobias pensando en la voz de Marco Hietala. Comienza con Tobias intentando llevarnos a un terreno enigmático, pero pasados unos segundos el tema toma energía y vuelo con un alarido sensacional, y con un brillante trabajo de Sascha en las guitarras. Ahí ya aparece el bajista/vocalista de Nightwish, quien luce buena parte de su repertorio vocal, con esos agudos raspados y esa cosa medio “enojada pero no tanto” que proyecta en su prestación vocal. Particularmente notables son los “tick tock, tick tock” del maestro del péndulo que personifica el hombre de la doble barba. Sin dudas uno de los temas más Power de toda la placa, disfrutable en grado sumo, especialmente quienes gustamos de la banda de Tuomas Holopainen.

En todos los discos de Avantasia hay participación femenina y por cierto “Ghostlights” no es la excepción. Y dicho rol es ocupado en esta oportunidad por la holandesa Sharon den Adel, quien nuevamente fue reclutada por Tobias tras su participación en los históricos Metal Opera de principios de siglo. De esta forma, Isle Of Evermore es una balada cargada de suavidad, sin ser demasiado melosa, donde la voz de Sharon termina por atrapar al oyente cual sirena con su particular sensibilidad, y el dueto con Sammet funciona de muy buena forma. De todas maneras, uno tiende a preferir otro esquema en este tipo de temas más reposados, como por ejemplo esa catedrática balada que es What’s Left Of Me, con esa inolvidable interpretación de Eric Martin. Igualmente aprueba y cumple bien su función, aunque quizás se podría haber aprovechado más y mejor a Sharon.

Babylon Vampires recuerda a otro clásico de la banda como Promised Land, en ese plan de “midtempo acelerado” y con un Robert Mason que vuelve a las voces, en muy alto nivel, sin temor a los agudos y ayudando a crear uno de los mejores estribillos del disco (el “Babylon is burning / and you’re glowing like a fiery star / and no one can tell if we’re been for real” es realmente muy bueno). El trabajo en las guitarras es de lo más destacado del disco en esta faceta, y se lo reparten Oliver, Sascha y otro que retorna, el gran Bruce Kulick. Un corte cargado de energía y buena vibra, de aquellos que en vivo funcionan perfecto.

Lo siguiente, Luciferproduce sensaciones algo encontradas. Comienza con un piano acompañado por un Jorn Lande que realmente conmueve, de hecho quizás en este tema muestre su mejor performance de todo el disco –junto con lo que hace en Let The Storm Descend Upon You, por cierto, y es acompañado de muy buena forma por Tobias, con una armonía vocal sensacional. Luego toma ritmo con las guitarras en un nivel superlativo –fantástico lo de Bruce Kulick–, y cuando vuelve a la armonía vocal en el coro y uno piensa que el tema tomará aun más vuelo, el tema acaba. La idea es extraordinaria pero queda la impresión que le faltó algo de desarrollo, deja una pequeña sensación de incompletitud que impide que termine de cuajar.

Ya acercándonos al final del disco, un entretenido corte como Unchain The Light vuelve a traernos a Michael Kiske, esta vez junto a Ronnie Atkins y por cierto a Tobias. Nuevamente el trabajo de las voces es impecable, en un tema a midtempo donde la responsabilidad del coro recae por cierto en Kiske y sus agudos incomparables, aunque quizás la parte más destacada del tema sea la vocalización de Michi previa al solo de guitarra, muy sencilla pero emotiva y con la calidad acostumbrada del cantante de Unisonic.

Y para culminar el disco, otro gran tema y que sin dudas debiese andar muy bien en vivo. Es cierto que en A Restless Heart And Obsidian Skies existe una reminiscencia demasiado evidente a ese gran tema que es The Story Ain’t Over, más aun al ser cantada por el viejo y querido Bob Catley, con esa sencilla emotividad que proyecta en su voz el venerable cantante de Magnum. De hecho escuchar los dos temas juntos deja la sensación de ser parte de una especie de mini saga. Pero una de las gracias de Sammet es que la similitud de ciertos temas no es algo que termine molestando, o al menos que esa incomodidad no sea ni de cerca la sensación primaria al momento de enfrentar una composición suya. Una muy buena canción, emocionante, que no es derechamente una balada aunque tiene varios elementos de ella, con un estribillo realmente bonito con más vuelo y energía que el resto del tema, y que muestra a un Catley catedrático. Para destacar, nuevamente, el gran trabajo de Bruce Kulick en las guitarras. Gran final para un excelente trabajo, más allá de su bonus track Wake Up To The Moon, que pese a contar con unos notables Kiske y Lande acompañando a Tobias, sin ser un mal tema, probablemente no alcance el vuelo de los temas anteriores y por ahí se puede justificar su exclusión de la nómina final.

Quizás una «contra» que tenga “Ghostlights” es que es un disco que corre pocos riesgos, impone pocos desafíos al oyente, y que muestra un asentamiento en una zona de confort que iniciaron “Angel of Babylon” y “The Wicked Symphony”, continuó “The Mystery of Time” y consolida este nuevo trabajo. En definitiva, no se trata de un trabajo particularmente novedoso. Pero más allá de esto, sin ninguna duda el nivel de regencia que ejerce Sammet sobre este territorio cómodo es enorme, siendo capaz de pasearse sin ningún complejo por diversas áreas, que no por haber sido ya recorridas dejan de ser dignas de caminarse. Ir a la playa un día de sol puede generar cosas distintas a ir a la misma playa un día de lluvia, y así lo entiende Sammet, cuyo nivel compositivo parece inalterable, su talento y carisma atrae a connotados músicos y sobre todo al público, que con justicia lo califica como uno de los más grandes compositores de los últimos años. Ya en Enero tenemos un postulante a los discos top de un 2016 que se avecina abundante en buen material. Las luces de los fantasmas sí que brillan.