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ANDI DERIS sobre MICHAEL KISKE: “Es mi buen amigo, uno que nunca imaginé tener para ser honesto”

Mientras HELLOWEEN continúa en su exitosa gira de reunión “Pumpkins United World Tour”, Andi Deris se dio el tiempo de conversar con el programa radial Metal Command, hablando primeramente respecto a la primera parte de la gira donde indicó:

“Fue todo una sorpresa la verdad. Para ser honesto, todos pensábamos que tendríamos poca gente en las presentaciones, ese fue nuestro temor desde el principio pero nadie lo reconocía. Personalmente diría que, y según lo conversado con los demás chicos de la banda, ellos sienten lo mismo. Parece un sueño porque simplemente no te das cuenta de cuanta gente llega a cada concierto. En México tuvimos dos fechas con 12.000 personas en total, en Madrid tuvimos como 14.000, así que sí, es un sueño hecho realidad”.

También le preguntaron sobre el compartir el escenario con Michael Kiske a lo que respondió:

“Antes de empezar, estuvo tres semanas visitándome en las Islas Canarias y nos hicimos muy cercanos. Es una persona que me cae muy pero muy bien, una persona con la que puedes hablar, siempre tiene algo interesante para conversar o discutir, incluso en gira, lo que es muy importante porque nunca te aburres, siempre tienes algo de qué conversar. Poder llegar a conocerlo de manera privada fue muy importante porque cuando finalmente subimos al escenario ya no era un extraño para mí. Supe que esto se convertiría en una buena amistad para los años que vengan, definitivamente será parte de mi vida, con o sin HELLOWEEN. Sé que quiere comprar una casa aquí en Tenerife, así que será mi vecino. Creo que esa es la razón por la que no necesitamos actuar en el escenario, es mi buen amigo, uno que nunca imaginé tener para ser honesto. Claro, así es la vida, de repente cambia aunque estés asustado al principio. Conversamos un montón, él me tenía miedo, yo le tenía miedo y al final del día resultó, resultó bastante bien”.

Obviamente le preguntaron a Deris sobre la posibilidad de grabar un nuevo trabajo con esta alineación a lo que el alemán contestó:

“Ciertamente lo hemos conversado un montón, este verano [NdeR: verano europeo, invierno latinoamericano], si la química sigue igual, todo es posible. Luego de grabar la canción ‘Pumpkins United‘ nos dimos cuenta que es fácil trabajar juntos. Creo que los músicos nos entendemos sin complicaciones, sin problemas. El músico tiene cierto idioma y todos somos músicos, así que nos llevamos bastante bien. Y claro, fue una tremenda experiencia hacer una canción con Hansen. Estoy acostumbrado a componer con Weiki pero con Kai Hansen fue la primera vez. No tuvimos ningún problema, es como si hubiéramos trabajado juntos por décadas, así que sí, puedo ver un próximo álbum en el futuro si la química se mantiene como es ahora, definitivamente diría que es un 99% sí, iremos por ese álbum”.

No podía faltar la opinión de Andi respecto a los últimos 20 años de la banda que le ha tocado vivir, a lo que comentó:

“Extrañamente, diría que la banda no ha cambiado mucho. HELLOWEEN siempre ha estado allí. Afortunadamente tuvimos un tremendo regreso en Europa y Asia (el 94). Hemos tenido una gran vida de hecho y no tantos altibajos como tantas otras bandas, incluidos mis ídolos. JUDAS PRIEST, por ejemplo, cuando se fue el vocalista consiguieron un reemplazo que, para mí, era un gran cantante pero no tenía la personalidad necesaria para liderar la banda, así que todos celebraron cuando Halford regresó, yo estaba feliz cuando Rob volvió. Lo mismo pasó con IRON MAIDEN. Todo parecía desmoronarse y todos querían probar sus mierdas solitarias por un lado y por otro, pero nada funcionó realmente, ni siquiera el gran nombre de Bruce Dickinson vendió mucho. Cuando volvió a IRON MAIDEN todo fue glorioso de nuevo, eso era lo que la gente esperaba y deseaba. Creo que fueron casi todos los 90 y parte del nuevo milenio, como hasta el 2005 o 2006 cuando, finalmente, todos se reunieron y todo volvió a ser como era y como debía ser en mi opinión. Pero nosotros nunca nos vimos influenciados por eso, hemos estado en el lado feliz de ser exitosos, incluso con nuevo cantante, yo mismo. Probablemente fuimos una gran excepción en el mundo del rock, así que si me preguntas personalmente por nosotros, por HELLOWEEN, nada ha cambiado mucho. Siempre nos hemos divertido. Lo bueno es que la química dentro de la banda: Weiki, Markus, yo, Sascha y ahora Dani, ha sido súper estable por los últimos 10 o 12 años. Todos nos caemos bien. Para nosotros nunca fue cosa de cambiar algo, probablemente por eso sea que no reunimos a HELLOWEEN sin mí o sin Sascha, mantuvimos la banda como estaba y trajimos a los antiguos rockeros de vuelta a la banda”.

¡HELLOWEEN celebra éxito de “Pumpkins United” con video de Chile!

El pasado Noviembre los sueños de muchos se hicieron realidad: pudimos disfrutar de 2 shows completamente vendidos con HELLOWEEN actual junto a Michael Kiske y a Kai Hansen en el llamado “Pumpkins United Tour”.

Como manera de celebrar el éxito de esta reunión, las calabazas lanzaron un video con imágenes tomadas en el Teatro Caupolicán (pertenecientes a la segunda fecha) y que puedes disfrutar a continuación:

Recordamos esas memorables fechas con este Live Review y las fotos del Día 1 y Día 2.

Fallece Chris Tsangarides, productor que trabajó con HELLOWEEN, ANGRA y JUDAS PRIEST

El día de hoy falleció, a la edad de 61 años, Chris Tsangarides, legendario productor que estuvo involucrado en discos como “Pink Bubbles Go Ape” de HELLOWEEN, “Fireworks” de ANGRA,“Painkiller” y “Sad Wings Of Destiny” de JUDAS PRIEST, “Metal On Metal” de ANVIL, entre muchos otros.

Desde PowerMetal.cl enviamos condolencias a su familia, amigos y todos quienes se sientan afectados.

Andi Deris habla sobre disco con formación actual de HELLOWEEN: “Sería un sueño hecho realidad”

Andi Deris, vocalista de HELLOWEEN, fue consultado por MariskalRock TV de España sobre que va a pasar con Michael Kiske y Kai Hansen cuando termine la gira “Pumpkins United”, si volverán a sus proyectos respectivos o no:

“Realmente no se que esperar porque, en este momento, la química es realmente buena y parece que será así por siempre. No sé, no puedo hablar del futuro, pero en este momento, es muy divertido. Todo el mundo está disfrutando, solo deseo que Michael vuelva a estar bien de salud y se deshaga de la puta gripe. Porque aún no puede disfrutarlo como yo, por ejemplo. Disfruto de cada ciudad y es, como, ‘Wow, ¿Qué está pasando?’ Todavía pasa su tiempo un 70 por ciento ocupado de su gripe y me siento un poco triste por él. Pero puedo vernos continuando por otro año y medio, o dos años de gira porque el mundo es grande. Definitivamente será un año y medio o dos años más de gira. Entonces, tenemos a Kai, tenemos a Weiki, a mí mismo, incluso Sascha está escribiendo buenas canciones. Tenemos muchos y muy buenos compositores. Un álbum sería un sueño hecho realidad”

Michael Weikath: “Si lanzamos un disco con la formación actual no habrán pistas de relleno”

En entrevista reciente con la publicación checa Spark Michael Weikath de HELLOWEEN fue consultado sobre si hay posibilidades de que tras haber grabado un single con la formación actual de tour de reunión, hagan un disco completo:

“Cuando hicimos esta canción extra para la gira, ‘Pumpkins United’, fue algo totalmente fuera del plan, porque nos estábamos preparando para la gira. Estábamos ensayando. Por lo general, no hacemos grabaciones durante un ensayo. Hay que tomarse un tiempo extra para eso. Si alguna vez vamos a grabar algo todos juntos, sin duda tomaría más tiempo del que tomó hacer los registros de ‘Keeper Of The Seven Keys’ porque hay más personajes, más animales alfa involucrados. Esta bien. Funcionará. Va a llevar mucho más tiempo. Si hacemos algo así, no nos gustaría que esté medio cocido de ninguna manera. No va a haber una maldita pista de relleno” 

Helloween reunido en Chile Part II

Helloween dio este domingo el último concierto de su gira de reunión por Latinoamérica, que al igual que el viernes, tuvo a un Teatro Caupolicán repleto que coreó cada una de las canciones que completaron un show de casi 3 horas.

El setlist fue:

  1. Halloween
  2. Dr. Stein
  3. I’m Alive
  4. If I Could Fly
  5. Are You Metal?
  6. Rise And Fall
  7. Where the Sinners Go
  8. Perfect Gentleman
  9. Medley: Starlight / Ride the Sky / Judas / Heavy Metal (Is the Law)
  10. Forever and One (Neverland)
  11. A Tale That Wasn’t Right
  12. I Can
  13. Solo de batería: Dani Löble & Ingo Schwichtenberg
  14. Livin’ Ain’t No Crime / A Little Time
  15. Why?
  16. Sole Survivor
  17. Power
  18. How Many Tears

Encore 1:

  1. Invitation / Eagle Fly Free
  2. Keeper of the Seven Keys

Encore 2:

  1. Future World
  2. I Want Out

Fotos: Guille Salazar

Live Review: Helloween en Chile – Pumpkins United

¿Cómo comenzar a escribir acerca de este show? Es todo un desafío intentar articular un discurso coherente, que tenga cierto hilo conductor más allá de la narración cronológica y que no se vaya por el desvarío de las meras emociones, que tenemos tan a flor de piel luego de que sucediera todo lo que pasó.

Es claro que, para muchos de nosotros, Helloween es una banda de cabecera, pionera en un estilo que fundamenta la existencia de esta página, un emblema y una referencia para cualquiera que hable del Power Metal. Y evidentemente es cierto que ya habían venido otras veces, algunos hemos tenido la suerte de asistir a todos los shows de la Calabaza en Chile, siendo el primero en ese ya lejano 1998 en un Monsters Of Rock en el Velódromo del Estadio Nacional junto a Anthrax y Slayer, y con algunos shows altísimos como el del 2011 junto a Stratovarius en el Teletón o algunos con problemas severos de sonido como el del Víctor Jara el 2001 en la gira de “The Dark Ride”.

Pero, anticipándonos a lo que vivimos este viernes 03 de noviembre del 2017 en el Teatro Caupolicán, nunca, de verdad nunca, habíamos vivido un show de Helloween como este. Porque pocas veces un sueño colectivo tan inviable, tan imposible e inimaginable en la mente de los más escépticos, se hace tan realidad como este que nos hizo vivir la Calabaza de Hamburgo.

A todas las personas a quienes nos gusta esta banda, desde quienes tienen en su cabeza dos o tres temas, a quienes manejan al dedillo toda su carrera, al menos se nos cruzó alguna vez por la cabeza cómo sería que Michael Kiske volviera a tocar con Helloween. Viendo hacia atrás, en perspectiva –en realidad en retrospectiva–, ciertas cosas se fueron dando paulatinamente, durante un montón de años, para que este momento llegara. Quienes conocimos a Helloween en los años ’90, más allá de empezar con los Keeper en buena parte de los casos, lo hicimos en un momento en que ya Andi Deris estaba a cargo de las voces y Kiske estaba absolutamente alejado y desencantado de ciertas cosas asociadas al mundo del Metal. Hasta que paulatinamente el calvo fue volviendo al redil del Rock, y entre Sascha Paeth y el genio Tobias Sammet lo trajeron de vuelta al Metal con Avantasia. Luego, otro pasito fue reconectarse con su viejo amigo, el papá de todos, Kai Michael Hansen, en algunos proyectos, en el propio Avantasia, y finalmente en Unisonic, después de que Kai recompusiera relaciones con Michael Weikath. Kiske cantando Metal, Kiske girando con Unisonic y Avantasia, la banda lanzando un libro conmemorativo de su carrera con Kiske como actor principal…

Con el diario del lunes es fácil decir que el camino se fue haciendo con esos pasos que contamos, es cierto. Pero hay cosas que uno se resiste a soñar en serio, por temor a que nunca pasen. Kiske tocando con Helloween era un paso grandote, gigante, quimérico. En nuestro mundo, en nuestro nicho, esto es como que Gilmour se junte con Roger Waters, que Messi jugara junto a Cristiano Ronaldo o como que descubrieran que las papas fritas con mucho aceite son beneficiosas para la salud y afrodisíacas además de deliciosas. Pero cuando nos anuncian este hermoso concepto del “Pumpkins United”, que Kiske va a cantar con Helloween, y tras superar esas semanas de angustia de mierda donde el grupo confirmaba presentaciones en diversos lugares menos en esta larga y angosta faja de tierra del culo del mundo, por fin confirmaron su visita a Chile, y por duplicado, en algo que prometía ser nada menos que el espectáculo de Power Metal más importante de todos los tiempos en este país y que –anticipamos–, no sólo cumpliría con las altísimas expectativas emocionales y técnicas que muchos teníamos, sino que nos dejó varias perlitas para recordar toda la vida. Así de simple.

Como es lógico, las entradas se vendieron recontra rápido, y la ansiedad por este show fue muy distinta a la vivida en otras ocasiones, con mucho análisis en redes sociales, gente que legítimamente no quería spoilers del setlist de la banda, o los comentarios obligados respecto a la salud de Kiske que tuvo algunos problemas al inicio de la gira.

Pero llegó el momento de arribar al Caupolicán, que nos recibió con un telón muy sobrio que cubría el escenario, con el logo de la banda y con la leyenda “Pumpkins United” de esta gira de conmemoración. La cita era temprano, a las 20:00 horas, con una promesa de un show cercano a las tres horas de duración, y el público fue llegando con cierta lentitud a la cancha del Caupolicán, aunque con algo más de fluidez a la platea. Pero en el fondo, sabíamos que tendríamos un Teatro al borde de la explosión con casi cinco mil asistentes y que, aproximándonos a la hora del kick off, fueron repletando la cancha y las aposentadurías del sector superior. Como es ya clásico, la ansiedad se fue comiendo a algunos de los asistentes del sector superior y, haciendo gala de maniobras y contorsiones dignas de un ninja con formación académica en el Cirque du Soleil, lograban pasarse desde el sector alto hacia la cancha.

19:53. AC/DC, Highway To Hell. Ya poh. 19:56, Guns N’ Roses, Welcome To The Jungle. Sigue. Y sigue. Y basta ya, buena onda los Guns –ejemplo de reunión inviable que terminó siendo realidad–, pero ya, que empiece esto. 20.00 y empieza a sonar Let Me Entertain You de Robbie Williams (!) que ha servido de intro a los shows de la Calabaza en esta gira. Se apagan las luces y… showtime. ¡Vamos!

El telón dejaba ver que Dani Löble, Sascha Gerstner, Michael Weikath, Markus Grosskopf y Kai Hansen comenzaban a tomar posiciones mientras se comenzaba a proyectar un video en la pantalla gigante que se encontraba al fondo del escenario. Les anticipamos que en esta reseña la pantalla va a ser un tema recurrente porque, definitivamente, y más allá de que teniendo a Kiske con Helloween en vivo habría dado en teoría lo mismo que atrás hubieran puesto un telón simple, una toalla con el rostro de algún famoso o una sábana con hoyos, el apoyo audiovisual en este show terminó siendo una gratísima sorpresa y un punto a recontra favor que nos hace pensar que Helloween, además de los temas técnicos y emotivos, escaló notoriamente en la calidad de sus espectáculos.

Un abuso, derechamente, empezar este show con Halloween. Sin lugar a ninguna concesión, a ninguna adaptación a las condiciones del entorno, nada. Escandalosamente notable el inicio del show, con el apoyo que mencionábamos de los videos de la pantalla del fondo. Esos momentos previos a la salida de Kiske a escena, a cantar con Helloween, mientras sonaban los primeros acordes –envasados– de Halloween, fueron eternos y profundamente intensos, con un Teatro en un punto de ebullición total. Comienzan a tocar los músicos, sigue el telón adelante, hasta que finalmente cae y salen a escena Andi Deris y Michael Kiske. ¡Kiske cantando con Helloween, la pura verdad! ¿Cómo hacer para atesorar ese momento para siempre? El tiempo y la perspectiva lo dirán. Más allá de que en esos primeros instantes quizás le faltó un poco de volumen al micrófono de Michi –a tal punto que varios, por momentos, escuchamos más al hermano en zapallo del costado que bramaba la letra–, la emoción de cumplir una quimera sobrepasó cualquier deficiencia que, por suerte, se fue solucionando a una velocidad razonable como para no terminar siendo un factor condicionante de la jornada. Con un Kai absolutamente protagónico pero con el justo balance de no robarse la película, esta jornada que a varios asistentes los transportó hacia lo más profundo de su adolescencia, y a otros nos hizo recordar que seguimos siendo adolescentes para este tipo de cosas, tuvo un inicio realmente apoteósico. No sacamos nada a estas alturas con intentar describir el impacto de haber escuchado en vivo uno de los más connotados temas de la historia de la Calabaza de Hamburgo, baste describir que la sensación generada por el dueto de Kiske con Deris –mostrando un fiato que ya se quisieran varios artistas que llevan años juntos– elevó tanto el estándar que a uno le dan ganas de pasarle inmediatamente la copa de campeón a ambos.

¿Querés clásicos? ¡Tomá!” pareció decirnos la banda al tirarnos inmediatamente Dr. Stein, con el notable apoyo del video de fondo, casi una especie de video clip con algunas cositas de lyric video –un gran y barato invento de los tiempos modernos–, con detalles realmente bien logrados como la exhibición en un televisor antiguo de imágenes de la banda en los ’80 tocando este mismo tema con batas de médicos, y luego con imágenes del videoclip de este tema grabado a propósito del “Unarmed”. “Time is right!” nos decían Kiske y Andi y vaya que tenían razón.

La primera interacción con el público vino por parte del carismático Andi Deris, quien junto con decirnos “buenas tardes Santiago, de puta madre” en ese más que correcto español aprendido con sus años en Tenerife, presentó con afecto a Michael Kiske y éste también a Deris. El carisma de Andi es fantástico, el tipo se hace querer, evidentemente no genera esa cosa de Kiske que es vocalmente conmovedora, pero su dominio escénico, su forma de manejar al público, su simpatía y ahora su capacidad de adaptarse y ceder protagonismo a Kiske hablan de un artista inteligente e íntegro. Porque obviamente la primera ovación individual de la noche fue para “Kiiiske, Kiiiiske”, y Andi, sonriendo, nos dice “finally, ah?”, como diciendo “por fin está este muchacho cantando con Helloween”, lo que muchos queríamos y sentíamos. Nos atrevemos a aventurar que esa brillante generosidad será un plus para la carrera de Deris y así fue retribuido por el público que lo ovacionó con un “Aaaandi, Aaaandi”, que luego se transformó en un “Haaansen, Haaansen” y devino en un “Weiiiikath, Weeeikath”.

Andi nos dice que están “todos locos aquí, ¿ah?”, nos cuenta que es un honor estar de nuevo en Chile y que los últimos dos conciertos de la gira latinoamericana son en el mejor sitio, palabras de buena crianza teutona que supimos valorar con un gran aplauso. Y aquí viene un punto simpático del show: Deris nos presenta a “two special friends” llamados Seth y Doc, dos caricaturas de calabazas muy simpáticas que harían de las suyas durante varios interludios del show proyectados en la pantalla de fondo. En el primero de ellos salen perseguidos por un gran anillo que nos recuerda épocas pretéritas de la banda y, cuando termina este pequeño interludio, comienzan los sones de otro cañonazo clásico como I’m Alive del “Keeper” 1, una bestialidad. Algunos habíamos ya tenido la suerte de verla con Kiske junto a Unisonic, pero el peso específico de verla con Helloween evidentemente era diferente. Muchos dejaron la vida con los “I’m aliiiiiive”, puño en alto, estoy vivo y qué pasa. Buen detalle el poner un corazón latiendo en la pantalla, en lo que fue el primer tema de la jornada sólo con Kiske en las voces.

Vuelve Andreas Deris a escena y nos dice que lo que pasó era del “Keeper Of The Seven Keys 1” pero que ahora nos iríamos al año 2000, año en el cual hay un disco llamado “The Dark Ride”, pero que pese a ser de este disco, lo siguiente no era una canción oscura, sino que tiene la palabra “volar”, e incluso es una canción “para las chicas”. If I Could Fly es de esas canciones que quizás le gusten más a la banda que al público, pero de todas maneras –y pese a que bajó un poco la intensidad del show–, el respetable la acogió de excelente manera, de forma muy comprometida.

Y aprovechando este punto quiero hacer una reflexión: esperaba un poco menos de la entrega del público en los temas de la era Deris, en el sentido de que este era el segundo show que se vendió y que probablemente no pocos de sus asistentes irían más por ver a Kiske (y Hansen) que por algún otro factor, por lo cual uno suponía que la reacción ante los temas de Andi sería más fría. Pero si bien en temas como este la intensidad, como decíamos, bajó un poco, en ningún momento el show estuvo ni siquiera cerca de caer en un pozo ni mucho menos. Los asistentes estuvimos a la altura del formidable espectáculo desplegado por la Calabaza.

La era Deris siguió con Are You Metal?, corte que funciona muy bien en vivo –el video de fondo también fue un gran aporte– y que permite dinámicas siempre entretenidas de sing along. Gran aporte también de un Sascha Gerstner muy participativo, haciendo coros y luciendo ese inquietante peinado casi a lo Robert Smith de The Cure.

Un nuevo interludio de Seth y Doc nos empieza a mostrar detallitos muy bien cuidados y planificados para este show. De una u otra forma estos simpáticos zapallos se iban “disfrazando” con ciertas características llamativas de los integrantes de este Helloween 2017, e iban lanzando cosas a una especie de caldero que se encontraba en la base de una especie de gran aparato electrónico de forma algo dispersa, pero que contenía detalles de muchos discos de la banda, como la gillette del “Seven Sinners”, la rockola del “Metal Jukebox”, el conejo del “Rabbit Don’t Come Easy”, entre otras.

¡Qué tremendo poder escuchar Kids Of The Century en Chile! Una de las joyas del algo incomprendido “Pink Bubbles Go Ape”, cantada por un Kiske cuyo micrófono ya sonaba bastante mejor y que no dejó duda alguna respecto a su superación de la enfermedad que lo tuvo bastante a mal traer en el comienzo de la gira. Gran apoyo también del video con la estética del “Pink Bubbles”, con la lola del vestido blanco comiendo ese pescado crudo y a esos profesores con ojos de huevo frito, y un lindo momento con una bandera chilena que lanzaron unos muchachos de Linares hacia el escenario, emblema recogido por la banda y lucida en el resto del show sobre parte de una tarima. Y luego volvería Deris a escena para otro pasaje de la época más moderna con Waiting For The Thunder, con notables detalles como las armonías de las tres guitarras, causando una buena reacción del público pese a no tratarse de un clásico propiamente tal.

Pero la noche tenía sorpresas, que quizás para algunos no hayan sido tan llamativas. Ver a Kiske apoyando en las voces de Perfect Gentleman –tal como sucedería con otros temas de la era Deris– es realmente una joya, lo normal es que el cantante nuevo interprete las canciones del antiguo, pero ya es llamativo que el antiguo interprete las del nuevo. Ahora, que canten juntos, es derechamente colosal, la banda fue capaz de jugar con realidades paralelas (“te imaginai a Kiske cantando canciones de Deris?”) y llevarlas al presente. Deris con su sombrero de copa y una chaqueta digna para ponerla en la foto de perfil de Linkedin evidentemente es el amo y señor de este tema, pero compartirlo con Kiske en su interpretación y en las convocatorias a la gente a gritar los “perfect!”, como decíamos, pone a Deris en un estatus de inteligencia, generosidad y “progresismo” realmente llamativo.

Luego de un nuevo interludio con los zapallos Seth y Doc, vendría uno de los mejores momentos no sólo de la noche, sino que haya vivido el Caupolicán en su historia. Así de simple, así de contundente. Y es que nadie que haya asistido a esta jornada se va a olvidar del medley del “Walls Of Jericho” en la voz de Kai Hansen que nos regaló Helloween, por la cresta. Kai podría jugar en el Bayern Munich, hace todo bien, toca bien la guitarra, es carismático, es líder, canta decentemente, hasta sus ventosidades deben emitir feromonas de felicidad, un capo entre capos. Bueno, la cosa empezó con Starlight, una bestialidad que generó hasta un mosh, incluso Kai soltó la guitarra, al tiempo que todos coreábamos el “staaaarlight, fallin’ in deep through your eyes”. Kai tuvo que retomar la guitarra para tocar el riff de Ride The Sky, otro emblema de la era Hansen que no requiere mayor descripción, sólo agregar que al mosh se incorporó una bengala roja. Si ya todo era una locura, agregarle un clásico crudísimo de los tiempos ancestrales de la banda como Judas fue realmente bestial, un regalo para los fans más acérrimos y trve (con v) de la calabaza. Y cerrar este medley con Heavy Metal (Is The Law), con las guitarras paralelas de Kai y Weikath, superó los límites del abuso tolerable, la emoción de vivir en nuestra tierra semejante desparramo de energía e intensidad difícilmente podrá ser olvidada, sólo queda agradecerlo. El Heavy Metal es, indiscutiblemente, la ley.

Wow, you guys rock, that was wild! 5.000 locos”, nos dice Andi, mientras se sienta en una silla junto a Michael, y nos dice que, en lo siguiente, Kiske lo corrigió, que no es un tema para las chicas, sino que “para el corazón”. Qué linda balada triste es Forever and One (Neverland), y qué lujo que Helloween nuevamente jugara con los mundos paralelos y nos regalara la chance de escuchar a Kiske acompañando a Deris. Me apropio de la analogía de un gran amigo: Andi es como el marido que se hace amigo del papá de los hijos de su actual señora, lo invita a los asados, a los cumpleaños, no siente celos, y no sólo acepta, sino que fomenta el cariño que le tienen los hijos, es decir, nosotros. Si alguien creía que en esta pasada Deris podía haber salido desfavorecido por todo el hype que generaba la presencia de Kiske, los hechos demuestran absolutamente lo contrario. Hermosa interpretación de esta linda balada y con una gran participación de Sascha Gerstner en el apoyo.

Luego de un “Happy Happy Helloween, Helloween, Helloween”, Kiske nos pregunta cuántos conocen el “Keeper 1”, obviamente todos respondimos que sí lo conocíamos. Nos dice que cuando grabó esta canción tenía dieciocho años de edad, hace mucho tiempo, y es otra balada… ¡A Tale That Wasn’t Right! ¡Cantada por Kiske con Helloween, en Chile! Sé que hemos repetido mucho esa frase que quizás suene algo majadera, pero no por ello deja de ser cierta y, a estas alturas, el lenguaje tiende a escasear cuando se trata de describir emociones más que situaciones. Hermoso momento del show con dos cantantes que seguían sacándole lustre a su gran fiato.

Seth y Doc tienen una nueva aparición en la pantalla gigante, para luego dejar a Sascha con el riff de I Can, que algunos recordarán que fue elegida en la –en aquellos entonces– Radio Concierto, por votación popular, como la canción de Metal que serviría como himno para la Selección Chilena en el Mundial de 1998 en Francia. Los que se acuerden pueden recoger sus cédulas de identidad desde el piso. Gran tema, canción emblemática para muchos de nosotros.

Pero llegaría el que quizás haya sido el pasaje más emotivo de la jornada. Seth y Doc tocando batería, nos anuncian el momento de un solo de dicho instrumento, algo muy típico de los conciertos y que sirve para que los otros músicos descansen un poco. Generalmente es algo más bien “de relleno”. Pero esto fue distinto. Porque una cosa es ver la precisión y talento del suizo Dani Löble, y está bien, pero hacer un paralelo entre su solo y un video, proyectado en la pantalla gigante, de un solo del querido Ingo Schwichtenberg, fue una forma hermosa, sencilla, intensa, honesta y no sobreexplotadora de la emocionalidad para homenajear al hermano caído, al querido Ingo que sucumbió ante sus fantasmas hace ya veintidós años. Los detalles ayudaron aun más: que Ingo haya sido proyectado en un televisor más antiguo (un Trinitron), y la voz del anunciador de boxeo Michael Buffer diciendo su clásico “let’s get ready to rumbleeee!”, anunciando un hermoso y fraterno “duelo” entre Dani e Ingo, marcaron un merecido recuerdo a un hermano que nos habría encantado ver alguna vez en Chile. Mientras haya calabazas, Ingo estará entre nosotros.

Luego del emotivo momento vivido, vuelve Kiske a escena y con Livin’ Ain’t No Crime, tema que causó cierta polémica en los primeros shows de la gira latinoamericana, donde hubo ciertas acusaciones de que Michi estaba haciendo playback. Finalmente eran voces de apoyo en atención a su enfermedad de esos días, pero ahora la voz de Michael rindió de manera incontrovertible. Y la conectaron con la queridísima A Little Time, otro clásico del “Keeper 1”, con un excelente apoyo audiovisual y con un formidable trabajo de la banda, simulando al final con fade out del tema en el disco, pero en realidad “falseándolo” para finalmente redondearlo de manera contundente.

Tras un interludio con Seth y Doc como bajistas, vendría otro momento de mundos paralelos, con Deris y Kiske cantando Why? del glorioso “Master Of The Rings”, el primer disco de Andi como cantante de Helloween. Insistimos, qué tremendo es haber visto a Kiske cantando junto a su banda matriz, y no sólo sus temas, sino que además aportando en canciones de la era posterior. La generosidad de Deris en compartir un espacio ganado por derecho propio, y la humildad de Kiske en aportar en canciones que no son de su época, son factores de una ecuación ganadora pocas veces vista en un mundo como el de la música, donde los egos afloran generalmente de maneras poco saludables.

Y “Master Of The Rings” tendría una nueva revisión a continuación, puesto que Andi nos cuenta que le gusta mucho una canción de ese disco… Sole Survivor, otro gran corte rescatado de ese estupendo trabajo, y que nuevamente contó con un gran apoyo audiovisual en la pantalla. Lo hemos dicho anteriormente en esta misma reseña, Helloween se podría haber presentado sin este apoyo y probablemente habríamos disfrutado lo mismo, pero el crecimiento de la banda en ese tipo de detalles de puesta en escena marca un evidente progreso.

Fue el turno de Michael Weikath de ser objeto de la interpretación de Seth y Doc, con su inconfundible cigarro, que cayó al caldero virtual hasta que la banda nos azotó con la energética Power, un corte a prueba de cualquier concierto y de cualquier público que fuese a ver a los alemanes, y que probablemente sea uno de los temas con más material para el sing along de todo el catálogo de los germanos. Una canción para cargarnos de energía, más aun con las imágenes de fondo de la popular calabaza musculosa.

Andi Deris nos pide un minuto para contarnos una cosita, una “chiquitita historia”, concerniente a que cuando él tenía aproximadamente diecisiete años de edad (“como ochenta años antes”, agregó, causando las risas del respetable), la canción que interpretarían a continuación fue la primera que él escuchó de este grupo llamado Helloween, agregando que era “el perfecto final” para este concierto. Por cierto que cuando Andi habló de “final”, el público pifió y gritó “nooooooo”, incluso el propio Deris pidió que abucheáramos, lo cual fue inmediatamente obedecido con un masivo “boooooooooooo”, por lo cual cedió y reconoció que no era el último tema de la jornada. ¡How Many Tears! Con Kiske y Hansen, además de Andi, francamente creo que no pocos nos sentimos como el público de “Live In The U.K.”, viviendo otra época, siendo transportados en el tiempo y en el espacio al Planeta Calabaza. ¿Qué se puede contar? Un nuevo mosh, un hermoso pasaje de guitarras en armonía entre Sascha, Kai y Weikath, y esa voz de Kiske que transforma temas gloriosos en celestiales. ¡Cuántas lágrimas! Nunca mejor dicho. Andi nos dice “muchas gracias Santiago”, y tras dos horas de espectáculo, la banda deja por primera vez el escenario.

Un par de minutos afuera, con el público cantando el “happy happy Helloween, Helloween, Helloween”, terminaron con las pantallas encendiéndose con los sones de la intro Invitation del “Keeper 2”, síntoma inequívoco de lo que se vendría, probablemente uno de los instantes más esperados no sólo de la noche, sino que por buena parte de quienes escuchamos este tipo de música desde hace un montón de años: hacer el “check” de cosas para hacer en la vida con escuchar Eagle Fly Free en vivo cantada por Michael Kiske era cosa de segundos. Y es que a estas alturas parece ser claro que, si algún día un meteorito o algo similar impacta la tierra y los sobrevivientes nos vemos obligados a resurgir desde las cenizas, unidos como sólo un pueblo terrícola para luchar contra la invasión marciana, el himno de esa humanidad no puede ser otro que esta canción, es algo que uno ya da por sabido. ¡Qué tremendo momento! Un nuevo mosh con bengala en la cancha, y esa sensación dual de querer dejar la vida y las cuerdas vocales botadas en el recinto, versus querer escuchar a Kiske cantando y saldando una deuda histórica con nuestros sentidos. Insistimos en que el apoyo audiovisual fue acertadísimo durante toda la jornada, y las imágenes del águila surcando los cielos le dieron un toque aun más emocionante a todo lo vivido.

Los pasajes inolvidables de este fenomenal espectáculo no paraban. Impresionante todo lo vivido con Keeper Of The Seven Keys, a nivel de ejecuciones, a nivel audiovisual, a nivel emotivo, a nivel de teatralidad, bajo cualquier parámetro. Un tema lleno de matices y conducido fenomenalmente por Kiske, coreado a rabiar por un público justificadamente enfervorizado, que hasta armó un mini mosh en cancha con el “disease, disease, disease my friend”. Uno no para de destacar la inteligencia de Deris en afiatarse a las canciones cantadas principalmente por Kiske, pero además quizás no hayamos destacado suficientemente lo bien que cantó Andi, realmente la rompió, más allá de sus consabidos desplante, carisma, buen humor y energía desbordante. Muy bonito además el final alargado del tema, con los músicos presentándose y retirándose uno a uno desde el escenario, dejando finalmente solo a Sascha Gerstner como el encargado de apagar la luz y cerrar la puerta. Maravilloso, realmente.

Pero faltaba el fin de fiesta. El principio del fin –luego de la última aparición de Seth y Doc– llega con ese crack que es Kai Hansen, a quien de verdad los fanáticos le debemos muchísimo. Solo con su guitarra, parado en la tarima que daba hacia la batería, ya sabíamos lo que venía: Future World, con calabazas astronautas con estética ochentera en la pantalla gigante, coreada por todo el público; y por supuesto el verdadero cierre no podía ser otro que con I Want Out, momento en el cual el staff de la banda lanzó hacia la cancha varias pelotas inflables gigantes, naranjas y negras, con rostros de la calabaza, además de mucho papel picado, dándole un plus espectacular a un show respecto del cual bastaba sólo con la música, un buen sonido y las emociones inevitables, pero al cual este tipo de agregados contribuyeron a generar una sensación de que esto no lo vamos a olvidar nunca. Una hermosa despedida, llena de energía, con el público realmente dejándolo todo en la cancha, retribuyendo con una tremenda ovación la entrega de los músicos durante dos horas y cincuenta minutos imposibles de resumir y de describir de manera fehaciente, y que quizás encuentre una demostración en los gestos finales de Kai Hansen al retirarse del escenario, empuñando las manos y moviéndolas como diciendo “esto es Helloween, carajo”, como el capitán del equipo que acaba de ganar un clásico, o con esa imagen de Andi abrazando a Kiske y hasta dándole un afectuoso beso, como un equipo. Como el equipo que son.

Lo que vivimos en el Caupolicán va más allá de un mero espectáculo que sonó bien, que contó con un estupendo apoyo audiovisual y que técnicamente carece de mayores reproches. A la inmensa mayoría de quienes escuchamos música a partir de cierto nivel de fanatismo nos gustan los conciertos, asistimos a los que podemos –por tiempo y por factores económicos–, pero no todos tenemos la suerte de que nos cumplan sueños que, como decíamos antes, a veces frenábamos desatarlos por el mero temor a que nunca se hagan realidad. Pienso en los fans de Queen, que nunca pudieron ver en Chile a Freddie Mercury; en quienes no alcanzamos a ver a Chuck Schuldiner con Death; en los fanáticos de The Beatles, de Elvis Presley, de Prince, de Thin Lizzy, de tantos otros, se pueden dar tantos ejemplos. Y nosotros tuvimos la gigantesca suerte de que algo que se veía casi tan imposible, se cumpliera, frente a nuestras narices. Hay que pegarse con un zapallo en el pecho, derechamente. Sólo queda desear que cada uno de nosotros haya tenido la capacidad de disfrutarlo con el alma, y que en el futuro tengamos la capacidad de atesorarlo, porque precisamente estos momentos son los que hacen que todas las dificultades de la vida diaria terminen valiendo la pena. Vimos a Helloween con Kiske y con Kai Hansen en nuestra tierra, al águila volando libre sobre nuestras cabezas, al guardián tirando las siete llaves en un mar de energía. Nada más ni nada menos que uno de los check más relevantes en la historia de nuestras vidas.

Setlist de Helloween:

  1. Halloween
  2. Dr. Stein
  3. I’m Alive
  4. If I Could Fly
  5. Are You Metal?
  6. Kids of the Century
  7. Waiting for the Thunder
  8. Perfect Gentleman
  9. Medley: Starlight / Ride the Sky / Judas / Heavy Metal (Is the Law)
  10. Forever and One (Neverland)
  11. A Tale That Wasn’t Right
  12. I Can
  13. Solo de batería: Dani Löble & Ingo Schwichtenberg
  14. Livin’ Ain’t No Crime / A Little Time
  15. Why?
  16. Sole Survivor
  17. Power
  18. How Many Tears

Encore 1:

  1. Invitation / Eagle Fly Free
  2. Keeper of the Seven Keys

Encore 2:

  1. Future World
  2. I Want Out

Live Review: Darío Sanhueza De La Cruz
Fotos: Guille Salazar

Helloween y su noche histórica en el Caupolicán

¡Repleto! 4.500 personas vieron el primero de los 2 shows de la gira “Pumpkins United” que está pasando por Chile este fin de semana. Con un show que completó casi 3 horas, Helloween mezcló toda su historia teniendo en un mismo escenario a Michael Kiske, Andi Deris y Kai Hansen.

Fotos: Guille Salazar

¡MICHAEL KISKE presenta problemas de salud tras sus 2 shows en México!

A través de su Facebook Oficial, HELLOWEEN reveló que Michael Kiske está sufriendo problemas de salud que están afectando su voz. El comunicado es el siguiente:

“Con pesar tenemos que anunciar que Michael Kiske está presentando problemas en su voz causados por nuestro agotador programa de viaje. Dio lo mejor de sí en los primeros dos shows en México, pero tuvimos que consultar a un médico que dijo que su voz necesita descansar. Pensamos en cancelar el show de mañana en San José, Costa Rica, pero HELLOWEEN, y especialmente Michael, no quiere decepcionar a los fanáticos ¡Sabemos que muchos de ustedes han esperado esto por mucho tiempo e hicieron muchos sacrificios para asistir a nuestro show! Teniendo esto en cuenta, decidimos modificar el setlist para poder continuar la gira. Michael está ansioso por actuar para los fanáticos en San José, pero desafortunadamente su participación dependerá de la evaluación médica de mañana ¡Gracias por su comprensión!”

¡Comenzó la gira de reunión de HELLOWEEN!

Lo que hasta hace un tiempo era impensado, al fin se concretó anoche en Monterrey, México. HELLOWEEN con Michael Kiske, Andi Deris, Michael Weikath, Kai Hansen, Markus Grosskopf, Sascha GerstnerDani Löble tocaron juntos en el escenario del Escena Monterrey para dar inicio a la gira “Pumpkins United”.

En un show que incluyó pantalla y escenografía inédita, las calabazas unidas funcionaron como tal, haciendo casi 30 canciones que incluyeron duetos entre Andi Deris y Michael Kiske.

Si quieres saber el setlist del primer concierto de reunión de HELLOWEEN, puedes verlo entrado a este link, y si quieres ver videos de esta noche espectacular, ingresa aquí.

Fotos: Escena Monterrey

HELLOWEEN llegará reunido a Chile para tocar el viernes 3 y domingo 5 de noviembre en el Teatro Caupolicán, lugar donde cerrarán el tramo Latinoamericano de la gira “Pumpkins United”.

Las entradas para ambos shows están totalmente agotadas.

 

 

¡Lyric Video para “Pumpkins United”, la nueva canción de HELLOWEEN con Deris, Hansen y Kiske en las voces!

Hoy Viernes 13 de Octubre debuta oficialmente en todo el mundo el nuevo single de HELLOWEEN llamado “Pumpkins United” en honor a la gira mundial de la banda alemana que incluye el regreso de Michael Kiske y Kai Hansen acompañando a la formación actual de “Las Calabazas” y que los traerá a Chile el 3 y 5 de Noviembre, ambos shows completamente agotados.

Esta canción es la primera vez en que podemos escuchar como suenan las voces de los 3 cantantes de HELLOWEEN (Kai Hansen cantó en “Walls Of Jericho”, Michael Kiske desde “Keeper Of The Seven Keys part 1” hasta “Chameleon” y Andi Deris desde “Master Of The Rings” hasta ahora) en conjunto.

Pueden ver el lyric video oficial de “Pumpkins United” a continuación:

HELLOWEEN tocará en Chile el viernes 3 y domingo 5 de noviembre en el Teatro Caupolicán. Recordemos que para ambos shows las entradas están totalmente vendidas.

“Pumpkins United”: La nueva canción de HELLOWEEN cantada por Kiske, Deris y Hansen

Con motivo de la gira “Pumpkins United”, la que traerá nuevamente a Chile a HELLOWEEN el 3 y 5 de Noviembre con Michael Kiske y Kai Hansen además de los miembros actuales de la legendaria banda alemana, “las calabazas” lanzaron una nueva canción también llamada “Pumpkins United” la cual ya se puede descargar desde la página oficial de HELLOWEEN haciéndote parte del newsletter (las instrucciones están en la misma página) y que cuenta con las voces de Andi Deris, Michael Kiske y Kai Hansen.

HELLOWEEN tocará en Chile el viernes 3 y domingo 5 de noviembre en el Teatro Caupolicán. Recordemos que para ambos shows las entradas están totalmente vendidas.

Roland Grapow y la reunión de HELLOWEEN: “No me sentiría cómodo con esta gente alrededor”

Últimamente Roland Grapow, líder de MASTERPLAN ha sido bastante consultado por su opinión de la gira de reunión de HELLOWEEN en la cual no participará. En las últimas entrevistas ha aclarado que si bien no esta contento con como se dieron las cosas, la verdad es que prefiere no ser parte de esto:

“Me sentí un poco molesto al igual que un niño que no recibió la invitación a la fiesta de cumpleaños de su compañero. Sin embargo, después de un tiempo, me di cuenta de que no me gustaría hacer esto, no me sentiría cómodo con esta gente. Habría tenido que sacrificar muchas cosas, que son muy importantes y valiosas para mí, como la banda de MASTERPLAN, mi trabajo en el estudio y el tiempo libre con mi familia en casa. Yo trabajé muy duro sólo para saltarlo”

“¿Y si me sorprende ver que Kai Hansen se unió a ellos por un tiempo? No, realmente no estoy pensando en eso, se trata de negocios, hay tiempos difíciles para los músicos, todo el mundo está tratando de sobrevivir y usar todos los métodos. Sólo me pregunto qué harán Hansen y Kiske con sus propias bandas después de esta gira de reunión. No estoy seguro de que sus fans están dispuestos a verlos separados de HELLOWEEN de nuevo”

Además, Grapow aprovechó de comentar sobre el hecho de haber lanzado un recopilatorio de las canciones que compuso para HELLOWEEN con su actual banda MASTERPLAN:

“Cuando escribes una canción, tienes tu propia opinión sobre ella, en algún lugar dentro sabes cómo debe sonar la canción, cómo se debe arreglar y así sucesivamente. Por supuesto, durante el trabajo con la banda, la imagen ideal de tu creación cambiará debido a muchas razones. A veces estos cambios son para mejor, pero en algunos casos, puede estar decepcionado o en desacuerdo con ellos. Es una situación normal, porque estás trabajando con otros miembros de la banda y los fans están escuchando el resultado del trabajo colectivo que incluye horas de análisis de partes de guitarras, formas de cantar, elementos de arreglos. Cada canción es el resultado del trabajo en equipo y los compromisos. Por eso tuve la idea de volver a grabar mis canciones que escribí para HELLOWEEN, pero para hacerlo a mi manera, como las veo ahora”.

 

 

Masterplan – PumpKings

Sentimientos encontrados. Dos palabras que componen la expresión que más se ajusta a lo que nos pasa al momento de escuchar el nuevo trabajo de Masterplan. Y es que este “PumpKings” irrumpe en la historia de Masterplan como una iniciativa de Roland Grapow, que busca recrear canciones de su autoría durante su paso por Helloween entre los años 1990 y 2000. Sin necesidad de escuchar el disco, inmediatamente surgen preguntas y conjeturas respecto a esta nuevo registro… ¿Será esto una buena idea? ¿Era necesario re-grabar canciones de la calabaza con otra banda? ¿Tendrá esto algo que ver con la reunión histórica de Helloween (Pumpkins United Tour) que no consideró a Grapow? Independiente del resultado de este disco, los juicios de valor son inevitables.

“PumpKings” se lanzó vía AFM Records y está compuesto por once tracks que se encuentran en los discos “Pink Bubbles Go Ape”, “Chameleon”, “Master of the Rings”, “The Time of the Oath” y “The Dark Ride”. En general, y en palabras que adelantaba el mismo Grapow, las versiones aquí expuestas son un poco más pesadas que las originales, lo que supone un aire fresco para algunas canciones que no gozaron de demasiada popularidad en sus años, y una atrevida propuesta para algunos clásicos de la banda.

Ahora bien, prejuicios afuera, lo que nos corresponde es hacer un juicio respecto a la calidad de la entrega de Roland Grapow y compañía, en esta arriesgada aventura de reversionar canciones de Helloween. Los restantes integrantes de Masterplan que dan vida a esta obra son Jari Kainulainen en bajo, Axel Mackenrott  en los teclados, Martin “Marthus” Skaroupka a cargo de la batería y el gran Rick Altzi con la titánica misión de relevar a Michael Kiske y Andi Deris, quienes acompañan a Grapow, mente maestra del disco.

El disco arranca con The Chance, uno de los últimos grandes temas que nos dejó Michael Kiske antes de abandonar Helloween. Inmediatamente queda de manifiesto que el trabajo interpretativo es impecable como es de esperarse, sin embargo, también se nota rápidamente que esta versión no tiene el mismo carisma ni calidez de la versión original. Rick Altzi es un buen vocalista sin dudas, pero no se escucha demasiado natural en este temazo, sino más bien un poco forzado, a veces contenido, en una ejecución vocal que se encuentra a medio camino entre lo que ofrece Kiske y Deris. Si bien es cierto el trabajo es correcto, el resultado final se percibe un poco tibio debido a la sombra gigante que proyecta Michael Kiske en cada una de sus interpretaciones.

Siguiendo con el material de ”Pink Bubbles Go Ape”, el disco sigue con las re-grabaciones de Someone’s Crying y Mankind, y la sensación es similar… A pesar de ser versiones un poco más contundentes y fortachonas que el material original, el problema es que no se sienten naturales. Si aislamos el trabajo de Altzi del resto de las pistas, seguro califica como un trabajo despampanante, sobre todo si le ponemos atención al portentoso coro de Mankind, pero lamentablemente esto no se trata de ejecuciones aisladas, y es ahí en el resultado general en donde la cosa no termina de convencer un 100%.

En Step Out Of Hell la interpretación nueva gana más puntos, pues los nuevos arreglos a cargo de Roland Grapow y Axel Mackenrott traen un aire fresco que le viene muy bien a la canción, en gran medida porque la voz de Rick Altzi no suena contenida, sino que se acomoda mucho mejor que en los temas anteriores. Y es que, innegablemente, cuando el vocalista suena cómodo y bien, el resultado de la canción difícilmente va a ser malo. Un más que correcto homenaje a canción una poco cotizada en el catálogo de la calabaza.

Situación diametralmente opuesta es la que ocurre en el siguiente track, Mr. Ego, clasicazo proveniente del “Master of the Rings”, donde no hay nada intrínsecamente mal en la ejecución, es un temazo sin duda alguna, pero la versión original supera con creces a esta nueva versión, con lo cual todo queda dicho. Si el cover “no le gana” al original, entonces queda en duda la justificación de lanzar la nueva versión. De nuevo, la interpretación es correcta, pero en feeling, no compite con el track original.

Otro de los grandes nombres que se encuentran en este “PumpKings” es la tremenda Still We Go, joya extraída (y a veces injustamente olvidada) del gran “Master of the Rings”, y el juicio aquí puede ser un poco injusto, porque Grapow y compañía llenaron de arreglos una canción que gana en majestuosidad, fuerza y grandilocuencia respecto a la versión original, pero como dicen los sabios, a veces menos es más. Es como esas versiones del tributo “Keepers of Jericho” o de Soulspell de los clásicos de Helloween, donde el trabajo interpretativo es sumamente prolijo y orquestal, pero la simplicidad y precisión de las versiones originales siguen superando a la sofisticación de los cover. Habrá muchas personas que alucinarán con esta versión de la canción por la gran performance de Altzi, por su “orquestalidad” y toque épico, pero si he de quedarme con una canción, sin duda me quedo con la original.

Escalation 666 es sin duda una de las canciones olvidadas en el repertorio de Helloween y que no suma demasiada popularidad entre los seguidores de la calabaza, sin embargo es una de las propuestas más interesantes que nos dejó “The Dark Ride”… Probablemente así también lo entiende Roland Grapow, quien nos entrega una buena versión de la canción, tanto o más pesada que su versión original. Altzi se nota cómodo interpretando las líneas de Andi Deris y los teclados de Mackenrott le dan una atmósfera más que correcta a la canción, consolidando un experimento funciona bien esta vez. Y siguiendo en esa línea, otra joya que nos produce una sensación agridulce es The Time Of The Oath, porque goza de una interpretación a prueba de balas, con un gran trabajo en la ejecución y también en el sentimiento, con una de las mejores vocalizaciones que nos regala Altzi en el disco… Sin embargo las comparaciones, a veces odiosas e injustas, son inevitables y Andi Deris es el dueño indiscutido de esta canción. Le da ese no sé qué a las canciones que las hace inexorablemente suyas. Es una muy buena versión, pero no supera a la original.

El disco continúa con un extracto del nunca bien ponderado “Chameleon“, y la elegida es Music, probablemente el tema menos relevante de la placa. Y aquí también se percibe un resultado mixto, ya que esta vez la versión de Masterplan es muy correcta y bien presentada, pero el tema es algo flojito dentro del repertorio de la calabaza, entonces por más bien que lo interpretes, difícilmente brillará por lo señalado anteriormente.

Sonidos de feria, circo ambulante y juegos estivales entre otras yerbas (más un grito clandestino de Ozzy Osbourne, cortesía de esta nueva versión) nos dan la inconfundible entrada a The Dark Ride, uno de los mejores temas del disco homónimo. Aquí pasa lo mismo que en Mr. Ego, donde la versión original tiene un carisma y sello que es difícil de superar… la interpretación es correctísima y la voz de Altzi se escucha muy bien aquí, pero la sombra de Deris priva a esta y otras canciones de brillar con luces propias (si es eso posible en un disco de covers).

Y cerrando el disco, otro temón de antaño: Take Me Home… y la verdad es que pasa exactamente lo mismo que en el tema anterior. Muy buena versión de un tema entretenido, lúdico y de paso ligero. Pero es sólo eso, una buena versión. Eso sí, es una de la mejores versiones del disco, se siente como un cierre correcto para este trabajo.

En consecuencia, el veredicto es agridulce. La mitad de las versiones son muy buenas, la otra mitad es correcta, y no mucho más que eso. Las versiones originales opacan a la mayoría de estos covers, y eso es difícil de negar. Solamente resultan rescatables las interpretaciones y ejecuciones, sin duda, pero en cuanto a feeling y mérito, muy poco. Es una lástima decirlo, pero el lanzamiento del disco se percibe como una obligación e idea comercial más que una entrega honesta de la música que hace Masterplan. Esperamos con ansias una nueva entrega original de la banda, porque esto no es más que un tentempié en medio de su carrera.

 

 

HELLOWEEN ensaya por primera vez con Kiske y Deris juntos

Hace unos meses que Michael Weikath, Kai Hansen, Markus Grosskopf, Sascha GerstnerDani Löble ensayan juntos las canciones que tocarán en la esperada gira de reunión de HELLOWEEN, que comenzará a fines de octubre en México.

Hasta ayer, Andi Deris y Michael Kiske no habían participado de estos encuentros, hasta que por las redes sociales de los alemanes pudimos ver la llegada de ambos al lugar donde se encontraba el resto de sus compeñeros tocando “Why?”.

Revisa el momento aquí:

Singers checking in 🎤🔜🎵 #Helloween #pumpkinsunited #michaelkiske #andideris #heavymetal #rehearsal

Una publicación compartida de Helloween (@helloweenofficial) el

Pero eso no es todo. El lunes Michael Kiske subió un video del ensayo, y mientras interpretaban “Sole Surivor”, el vocalista de los emblemáticos “Keeper of the Seven Keys” mostró una pizarra con parte del setlist que preparan para el próximo tour de reunión. El video fue bajado por el calvo cantante y hoy nuevamente lo subió, pero esta vez tapando con algunos dibujos el lugar donde estaban escritas las canciones.

Aquí puedes ver el video de Kiske:

Rihörssl V2

Una publicación compartida de Mike Kiss (official Bedman) (@sortofbedman) el

Revisa aquí una recopilación de fotos de los ensayos, tomadas de los distintas cuentas de Instagram de los músicos:

HELLOWEEN tocará en Chile el viernes 3 y domingo 5 de noviembre en el Teatro Caupolicán. Recordemos que para ambos shows las entradas están totalmente vendidas.

 

Así suena “The Chance” de HELLOWEEN interpretada por MASTERPLAN

El 28 de julio saldrá finalmente el postergado “PumpKings” de MASTERPLAN, disco que recopila las canciones de Roland Grapow en su paso por HELLOWEEN.

El tracklist escogido para estas regrabaciones son:

01. The Chance
02. Someone’s Crying
03. Mankind
04. Step Out Of Hell
05. Mr. Ego
06. Still We Go
07. Escalation 666
08. The Time Of The Oath
09. Music
10. The Dark Ride
11. Take Me Home

Según comenta la banda, una de las canciones que los fans más pedían escuchar fue “The Chance”, perteneciente al disco “Pink Bubbles Go Ape”, y cuyo Lyric Video puedes ver aquí:

 

 

Mira a Kai Hansen y sus amigos tocando “Save Us” de HELLOWEEN en Wacken

Ya se encuentra disponible “Thank You Wacken”, el disco en vivo con la presentación de KAI HANSEN el año pasado en el famoso festival alemán. El padre del Power Metal aprovechó la ocasión para celebrar sus 30 años de carrera con un show que incluyó varios clásicos de la Calabaza.

El tracklist es:

01. Born Free
02. Ride The Sky
03. Contract Song
04. Victim Of Fate
05. Enemies Of Fun
06. Fire And Ice
07. Burning Bridges
08. Follow The Sun
09. I Want Out
10. Future World
11. All Or Nothing
12. Save Us

Mira el cierre del show con “Save Us” de HELLOWEEN:

Recuerda que HELLOWEEN tocará por partida doble con su gira “Pumpkins United” en Chile el 3 y 5 de Noviembre en el Teatro Caupolicán, con entradas totalmente agotadas.

 

Mira a Kai Hansen junto a Michael Kiske juntos en el primer adelanto del disco en vivo de UNISONIC

“Live In Wacken” es el nombre que lleva el primer disco en vivo de UNISONIC, agrupación que cuenta con Michael Kiske y Kai Hansen entre sus integrantes. El álbum verá la luz en formato CD más DVD el próximo 21 de Julio via earMUSIC. Como adelanto les traemos el clip para la canción “Unisonic” la que se puede ver a continuación:

El tracklist es el siguiente:

CD

01. Venite 2.0
02. For The Kingdom
03. Exceptional
04. My Sanctuary
05. King For A Day
06. A Little Time
07. Your Time Has Come
08. When The Deed Is Done
09. Star Rider
10. Throne Of The Dawn
11. March Of Time
12. Unisonic

DVD:

01. For The Kingdom
02. Exceptional
03. Your Time Has Come
04. When The Deed Is Done
05. March Of Time
06. Unisonic

No olvidar que tanto Kiske como Hansen serán parte de la visita de HELLOWEEN en la gira “Pumpkins United” el próximo 3 y 5 de Noviembre en el Teatro Caupolicán. Las entradas se encuentran completamente agotadas

 

Es hora de escuchar “Born Free” de KAI HANSEN en vivo en Wacken

Mientras sigue preparando la gira “Pumpkins United” junto a HELLOWEEN, Kai Hansen aprovecha de promocionar “Thank You Wacken”, trabajo en vivo en Wacken Open Air de su proyecto personal HANSEN & FRIENDS. Ahora toca disfrutar del clip de “Born Free” el cual se puede ver a continuación:

Y hablando de la gira “Pumpkins United” en la que HELLOWEEN actual se presentará en vivo junto a Kai Hansen y Michael Kiske, recordemos que las 2 fechas en Chile, 3 y 5 de Noviembre en el Teatro Caupolican, se encuentran completamente agotadas.

HELLOWEEN agota todas las entradas para segunda fecha en Santiago

¡Sold out! HELLOWEEN agotó la segunda fecha en el Teatro Caupolicán, programada para el viernes 3 de noviembre, sumándose así, a la primera anunciada para el 5 del mismo mes, dejando a la Calabaza dos conciertos a tope, faltando 5 meses aprox. para su reunión.

La legendaria formación clásica La Calabaza, con Michael Kiske y Kai Hansen, revive además junto a sus compañeros Michael Weikath y Markus Grosskopf. La fiesta denominada “Pumpkins United” (Calabazas Unidas) suma también la banda completa que ha seguido manteniendo en alto el nombre de HELLOWEEN en todos estos últimos años: Andi Deris, Sascha Gerstner y Dani Löble. Es decir, compartirán sobre un mismo escenario todos los cantantes que ha tenido HELLOWEEN en su historia: Hansen, Kiske y Deris. Con tres guitarras, las de Weikath, Gerstner y el mismo Hansen, y con la arrolladora base rítmica de Grosskopf y Löble.

Un show de casi tres horas, que tendrá sus primeras fechas en Sudamérica antes de partir a Europa, Asia y Estados Unidos, así que seremos de los primeros en el mundo en ver este sueño hecho realidad. Kai Hansen anticipa: “Ya vivimos grandes momentos en el Hellish Tour 1 y 2, pero en esta ocasión vamos a superarlo”. Markus Grosskopf agrega: “Interpretaremos temas que hace mucho no tocamos, incluso habrá canciones que no hemos tocado nunca en vivo”. Y Andi Deris remata: “Estoy realmente emocionado ante la oportunidad de interpretar junto a Michael (Kiske) canciones de ambos en un mismo escenario. ¡Va a ser absolutamente excepcional!”.

Sigue atento a PowerMetal.cl, ¡media partner oficial de la reunión de HELLOWEEN en Chile!