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Insomnium, la leyenda del Death Metal melódico finlandés, regresa al ataque con su octavo álbum de estudio titulado «Heart Like a Grave», que se lanzará el 4 de octubre a través de Century Media Records. Dado que los finlandeses han tenido una carrera muy consistente abarcando más de veinte años, las expectativas en cuanto a sus álbumes de estudio siempre serán altas. Una de las principales atracciones de este nuevo lanzamiento es la incorporación de un tercer guitarrista, nada menos que Jani Liimatainen (ex Sonata Arctica), quien reemplazará permanentemente al miembro fundador Ville Friman en sus actuaciones en vivo. Este disco también marca su primera colaboración con el famoso ingeniero de sonido sueco Jens Bogren, quien estuvo a cargo de la mezcla y masterización del álbum.

El álbum comienza con Wail to the North, que evoluciona desde una introducción de piano suave hacia un estilo melodeath de medio tiempo que recuerda a una cruza entre Amon Amarth y Amorphis. Los teclados del colaborador en estudio Aleksi Munter hacen que esta canción se sienta muy atmosférica, complementándose a la perfección con las armonías de la guitarra. Continúan con Valediction, el primer sencillo de adelanto lanzado ya en agosto. La canción comienza de una manera muy enérgica, dando paso a sonidos más melódicos y voces limpias, pero también incluye partes más agresivas. Desde el principio notamos cómo Insomnium domina el arte de aplicar los contrastes en su justa medida en sus composiciones. Un gran comienzo para este viaje al corazón de Finlandia.

La siguiente pista es una de mis favoritas en el álbum, estoy hablando de Neverlast. Luego de una partida en falso con onda progresiva, despegan rápidamente con un festín de afilados riffs melodeath, que incluyen efectivos breakdowns hacia secciones de tempo medio. Tengo que decir que prefiero escuchar más los gruñidos de Niilo en lugar de las voces limpias de Jani y Ville. Pale Morning Star es una canción más compleja que comienza con guitarras acústicas, pasando por blastbeats y toneladas de armonías melódicas de guitarra. Destaca el gran trabajo del baterista Markus Hirvonen, quien acompaña los vaivenes del tema con gran precisión. Con una duración de más de nueve minutos e incluyendo muchos cambios de intensidad, se convierte en una de las canciones más épicas del álbum.

Por otro lado, And Bells They Toll es un tema más lento y, aunque presenta voces limpias agradables y melodías de guitarra interesantes, al final se siente un poco plano y menos inspirado en comparación con el resto del álbum. Con The Offering vuelven a lo suyo con una muestra de riffs pegadizos de guitarra y esos increíbles gruñidos bien articulados de Niilo Sevänen. El interludio más suave en la sección central es muy relajante y le inyecta algo de aire fresco al disco. Esta canción quizás resume todos los elementos clásicos de la banda en cinco minutos. Mute Is My Sorrow es otra pista sobresaliente, con algunos fragmentos acústicos y muchas armonías de guitarra contagiosas, con una sección rítmica muy intensa y energizante.

Twilight Trails continúa en el camino glorioso, con una sensación de Viking Metal y que funciona perfectamente como un himno de batalla. El interludio en la sección central incluye interesantes elementos acústicos y voces góticas. Heart Like a Grave parece ser una elección extraña para la canción que da el nombre al disco, porque en realidad no representa el sonido general del álbum. No es una canción mala, pero le falta energía y novedad para sobresalir. Y el viaje termina de manera triunfal con la soberbia instrumental Karelian, una muestra magistral de virtuosismo, llena de melodías conmovedoras y sombrías. Es una canción que merece ser escuchada en una habitación oscura con los ojos cerrados para un orgasmo auditivo garantizado.

Con «Heart Like a Grave», Insomnium alcanza un nuevo nivel de excelencia en cuanto a composición y ejecución, convirtiéndose en uno de los lanzamientos de Death Metal Melódico más interesantes del año. La producción es perfecta, el sonido es impecable y les permite crear momentos muy atmosféricos, donde puedes sumergirte fácilmente en un bosque finlandés oscuro y frío en una noche de invierno. Cualquiera que haya pasado un invierno en ese país puede identificarse con la sensación de melancolía que rodea el álbum. La incorporación de Jani como tercer guitarrista y también como compositor claramente le agrega un toque más melódico a la banda, lo que les permite evolucionar en una dirección quizás más comercial, pero sin perder su identidad ni integridad musical.

Review: David Araneda