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Hay pocas bandas en la escena del Metal que pueden contar en su historial con una irrupción tan imponente y estruendosa como la que tuvo HammerFall a fines de los ’90. Ya desde esos inicios los suecos eran calificados como una banda que, si bien no inventaba nada, administraba de manera excepcional diversas facetas que fueron generándole un carácter y una personalidad propia. Glory To The Brave y Legacy Of Kings marcaron el fin del pasado milenio en la escena del Heavy/Power Metal y también ayudaron a HammerFall a decir que en Suecia también se hacía buen Metal tradicional, más allá del Death Metal Sueco u otros subestilos más extremos, donde el país escandinavo dicta cátedra.

Sin embargo, la “revolución HammerFall” fue perdiendo algo de fuelle con la entrada al siglo XXI. Si bien con Renegade y en menor medida con Crimson Thunder la banda se mantuvo a tope en la escena, vino un decaimiento compositivo innegable por parte de los suecos, cuyos sucesivos trabajos fueron bastante erráticos, sólo con relumbrones de calidad, y no estuvieron ni siquiera cerca de reeditar el éxito del que merecidamente disfrutaron en sus inicios. Muchos incluso perdieron la esperanza de que los suecos lanzaran algún nuevo material de un nivel similar al de sus primeros tiempos, y de hecho su última placa, Infected, para poder destacarse (porque es un trabajo interesante) tuvo que experimentar con sonidos y conceptos distintos, alejándose de la temática guerrera medieval y acercándose a los zombies y cosas temibles de esa índole, e incluso ello se vio en la estética de la banda, al sacar a su popular “mascota” Hector de su portada, cosa impensable años atrás.

Este es el contexto donde HammerFall versión 2014 nos entrega su novena placa en estudio, llamada (r)Evolution, y la pregunta es: ¿seguirán el camino algo “experimental”? que mostraron en su anterior disco, o intentarán volver al camino que siempre han recorrido, con altos y bajos? La respuesta intentaremos desarrollarla en las líneas que siguen, pero la respuesta parece evidente y entra derechamente por la vista: Hector vuelve por sus fueros y retoma lo que es suyo, protagonizar el arte de tapa de los suecos.

Consolidamos la respuesta al comenzar a escuchar el disco y ver que el primer tema es nada menos que Hector’s Hymn, una verdadera declaración de principios, que casi suena como pidiéndole disculpas al Templario Tito por haberlo sacado del disco anterior, fue un error, yo te puedo explicar todo, pensé en ti en todo momento, perdóname, nunca más. Una vez puestos en la buena la banda y su querida imagen corporativa, nos lanzan un estupendo corte de Heavy/Power Metal “a la HammerFall”, un power que evoca –aunque con menos brillo- a sus mejores épocas, con un riff delicioso –siempre he pensado que HammerFall es una banda de riffs más que de solos–, un ritmo en el corte clásico de los temas rápidos de la banda, con un Joacim Cans sin mayores alteraciones en su voz respecto a lo que le escuchamos desde hace años, con un logradísimo trabajo con segundas voces y con un coro levantapuños. Si las guitarras de Oskar Dronjak y Pontus Norgren tuvieran un poquito más de volumen luciría más, pero también puede ser un tema de apreciación personal. De todas formas es un excelente inicio, y que responde por sí solo la pregunta del párrafo anterior, más aun al echarle un vistazo a la letra, un verdadero tributo a la historia de la propia banda.

Con menos velocidad, pero no menos intensidad, el corte que da el nombre al disco, (r)Evolution, con su letra futurista/catastrofista, nos muestra a una banda muy cómoda en este terreno midtempo, y con bastante más brillo que los opacos e insulsos midtempo que florecieron en varias de sus placas anteriores. No es un tema grandioso ni mucho menos, pero convence, con un Cans en un momento vocal estupendo, buenas armonías, bien utilizado el recurso de las voces múltiples graves a lo Accept en el coro, y que augura un buen futuro cuando, seguramente, sea defendida en vivo.

El primer corte que conocimos de lo nuevo HammerFall es Bushido, “camino del guerrero”en japonés, un corte a ¾ que se inicia con unas guitarras armónicas muy sencillas y que mezcla toda la lírica guerrera de los suecos con un homenaje a la cultura japonesa, y también por cierto en un guiño comercial a un mercado económicamente fortísimo. Un tema donde también le extraño un poquito de volumen a las guitarras, pero que no es obstáculo para su alta calidad, especialmente al momento del coro y sobre todo del puente previo al coro, logradísimo y con mucha intensidad. Hay varias ideas plasmadas y suenan “redonditas”, con el coro cantado más arriba hacia el final. Buen tema.

Con Live Life Loud encontramos un midtempo Heavy más tradicional y “reglamentario”, con influencias NWOBHM, especialmente al momento del riff y sobre todo del coro, muy sencillo y que sólo grita “live life loud” en reiteradas ocasiones. Un corte sin grandes pretensiones ni aspiraciones, que probablemente también tenga figuración en los shows en directo de la banda. Distinto es lo que encontramos en Ex Inferis, con un Heavy un poco más pesado, lento e incluso un poquito más denso, tanto en lo melódico, como en lo rítmico y en lo lírico, que muestra a una banda abordando temáticas más oscuras que lo que normalmente acostumbraba. Apuesta interesante y que da buenos réditos, que hace rememorar el pasado reciente de la banda con Infected.

La faceta más Heavy midtempo vuelve con We Won’t Back Down, que por su estructura rítmica/melódica y sus letras perfectamente podría haber sido un single de Stratovarius de principios de la década pasada. Si bien no alcanza cotas demasiado elevadas, es un corte entretenido y bien hecho, donde lo más destacable Cans explora diversas facetas vocales y en todas cumple de muy buena forma, pasando de tonos más graves (donde no acostumbramos escucharlo) a los agudos sin problemas, nuevamente con el apoyo de las segundas voces en el “we won’t back down!” del coro.

Un disco de HammerFall no es tal sin una balada y ello llega con Winter Is Coming, que se aleja un poco de las baladas clásicas de los suecos que son más de reposos u homenajes a guerreros, sino que es algo más melancólica, apuesta que en este caso no me parece que funcione demasiado, pese a las irreprochables ejecuciones y sobre todo a las ganas y pasión que le pone Joacim Cans. Lo mejor, en todo caso, es el grito agudo final de Cans, en alto nivel.

El Power más veloz, de la onda de las primeras placas de los gotemburgueses, vuelve con Origins, un corte que perfectamente podría estar en el Glory To The Brave o el Legacy Of Kings. De hecho mucho de la letra puede entenderse como un autotributo y una muestra de convicción, de que el camino de HammerFall es este, y para algunos podrá ser repetitivo, poco creativo, pero al menos en esta pasada, a los suecos no sólo no les importa sino que lo tributan y glorifican. Buen riff, buen ritmo, excelentes coros, muy de puño hacia arriba, y a la altura de los momentos más esplendorosos de los suecos. Un corte que es, simplemente y a la larga, lo que uno anda buscando cuando quiere escuchar un disco de HammerFall.

Otro momento destacable llega con Tainted Metal, donde los galopes se toman el poder y gobiernan un corte que melódicamente recuerda a algunas cosas de los gigantes alemanes de Rage. Muy buen trabajo en los solos de Dronjak y Norgren, sencillos, quizás algo “clichés” pero no por ello de baja calidad. Quizás al tema le falte un poco más de fuerza al momento del coro, es una patada fuerte en las fauces pero no alcanza a soltar ninguna pieza dental, pero de todas formas es un corte interesante, donde nuevamente se destaca el final, con una notable progresión melódica.

Ya acercándonos al final, con Evil Incarnate vuelve la “faceta Infected” de los suecos, con cierta densidad y oscuridad. Y suena interesante que la banda haya visto ese experimento como algo valioso y para perdurarlo en algunas cosas, pero no como su principal “giro”, que es todo el cuento de la temática guerrera y la evocación de tiempos pretéritos. De hecho, el coro de Cans me parece de los momentos más altos de todo este trabajo, con su notable performance en el “Evil Incarnate, the son of man / Lost to the great deceiver / Evil Incarnate, I failed the plan / A new inception reigns”, y sobre todo esta performance se ve amplificada en su calidad con el apoyo de las voces más graves en segundo plano, de hecho les sugiero hacer el ejercicio de escuchar sólo los últimos treinta segundos de este corte, sin Joacim, uno perfectamente podría estar pensando que se trata de un tema de Grave Digger. Excelente final.

Y el disco acaba con Wildfire, un tema tan bueno como desconcertante. De partida, comienza ultra rápido, con voces femeninas cantando “Wildfire, wildfire, wildfire” (y no “WiFi, WiFi, WiFi”) y con el ritmo más acelerado de toda la placa, con unas guitarras muy Power alcanzando cotas de excelencia, cerrando de manera notable el disco… pero inexplicablemente pasados los 2.20 se frena y corta todo el ímpetu y el “vuelo” que traía, pasando a un totalmente innecesario y desconcertante interludio sin batería donde es muy protagónico el bajo de Fredrik Larsson. Luego, retoma vida la batería y el corte paulatinamente progresa a la velocidad inicial, durante unos segundos, para terminar intempestivamente. Me parece que la idea del tema es buenísima pero no fue bien administrada.

Da la sensación que HammerFall, luego de un período que podríamos denominar como experimental, y a riesgo de que sean calificados como una banda “encasillada”, vuelve a los terrenos donde se sienten más cómodos. Y el resultado parece bastante positivo, con un disco que si bien no alcanza la estatura inmortal de sus trabajos clásicos, sobrevive con mucho más que dignidad. Un trabajo interesante, entretenido y fresco, con algunos momentos bastante inspirados, que no deja de lado cosillas de su pasado reciente pero sin establecerlas como su giro principal, y que, por sobre todo, marca el retorno de los suecos, tras el apocalipsis zombie, al camino del guerrero.

Hammerfall - Video
«Hector’s Hymn» es el nuevo video de los suecos HAMMERFALL.  La canción ha sido extraída de su nuevo álbum «(r)Evolution», el que será lanzado el 29 de agosto en Europa y el 2 de septiembre en Norte America via Nuclear Blast.

 

Las guitarras del disco fueron grabadas en marzo en los Castle Black Studios de Oscar Dronjak y las voces de Joacim Cans fueron registradas en Estados Unidos. El arte de tapa, nuevamente, está a cargo de Andreas Marschall.


 

El tracklist de “(r)Evolution” será el siguiente:

  • 01. Hector’s Hymn
  • 02. (r)Evolution
  • 03. Bushido
  • 04. Live Life Loud
  • 05. Ex Inferis
  • 06. We Won’t Back Down
  • 07. Winter Is Coming
  • 08. Origins
  • 09. Tainted Metal
  • 10. Evil Incarnate
  • 11. Wildfire

 

 

El 29 de Agosto en Europa, y el 02 de septiembre en Norteamérica, vía Nuclear Blast, los suecos de HAMMERFALL lanzarán su nueva placa, que se llamará «(r)Evolution«. Las guitarras del disco fueron grabadas en marzo en los Castle Black Studios, de Oscar Dronjak, y las voces de Joacim Cans fueron registradas en Estados Unidos. El arte de tapa, nuevamente, está a cargo de Andreas Marschall.

El tracklist de «(r)Evolution» será el siguiente:

01. Hector’s Hymn
02. (r)Evolution
03. Bushido
04. Live Life Loud
05. Ex Inferis
06. We Won’t Back Down
07. Winter Is Coming
08. Origins
09. Tainted Metal
10. Evil Incarnate
11. Wildfire

El primer single de lo nuevo de HAMMERFALL será «Bushido«, que será lanzado el 18 de julio digitalmente y en vinilo.