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BLACK SABBATH sigue compartiendo clips de su último show el 4 de Febrero de este año en Birmingham. Este show en completo ya está disponible en formato DVD / Blu-Ray y lleva el título de «The End»

Pueden ver el video a continuación:

Ya está disponible la preventa de «The End», el nuevo trabajo de BLACK SABBATH, que incluye la grabación de su último show en la historia en Birmingham, con el que cerraron su Tour de Despedida. Como nuevo adelanto se lanzó ahora el clip para «War Pigs» el cual se puede ver a continuación:

Y no olvidemos que ahora se viene el Tour de Despedida de Ozzy Osbourne, gira que partirá el próximo año en Latinoamérica. En Chile agendó el 8 de Mayo para el show del cual no hay más información por ahora

En Febrero de este año BLACK SABBATH dió su último show en Birmingham, Inglaterra, lugar donde iniciaron su legendaria carrera. Eagle Vision lanzará la próxima semana el registro completo de ese concierto en formato DVD / Blu-Ray y llevará el mismo nombre del tour de despedida: «The End». El trabajo además incluye «The Angelic Sessions», una sesión que realizó la banda donde tocó varias canciones que no se incluyeron en el show.

A continuación les dejamos el clip de «N.I.B.» perteneciente a este nuevo registro:

 

El tracklist y el artwork de «The End» a continuación:

01. Black Sabbath
02. Fairies Wear Boots
03. Under The Sun / Every Day Comes And Goes
04. After Forever
05. Into The Void
06. Snowblind
07. Band Intros
08. War Pigs
09. Behind The Wall Of Sleep
10. Bassically / N.I.B.
11. Hand Of Doom
12. Supernaut / Sabbath Bloody Sabbath / Megalomania
13. Rat Salad / Drum Solo
14. Iron Man
15. Dirty Women
16. Children Of The Grave
17. Paranoid

The Angelic Sessions

01. The Wizard
02. Wicked World
03. Sweet Leaf
04. Tomorrow’s Dream
05. Changes

BLACK SABBATH presentó un teaser del documental «The End Of The End«, que será estrenado por una noche solamente, el 28 de Septiembre de 2017, en más de 1.500 cines en todo el mundo, y que muestra una versión especialmente editada de su último tour.

«The End Of The End» narra la gira final de la banda que inventó metal y de aquella noche del 4 de Febrero de 2017, donde BLACK SABBATH tocó por última vez en el escenario en su ciudad natal, Birmingham, para interpretar el concierto número 81 y final del tour «The End«.

La banda señala: «Finalizar todo en casa, después de todos estos años fue bastante especial. Fue tan difícil decir adiós a los fans, han sido increíblemente leales a nosotros a través de los años. Nunca soñamos en los primeros días que estaríamos aquí, 49 años más tarde, haciendo nuestro último espectáculo en nuestro hogar.»

Puedes ver el teaser de la película, aquí:

 

Black Sabbath en Chile

Tras su visita del 2013 en el marco de la gira de su disco “13”, mucho se rumoreó acerca de que esa era la última posibilidad de volver a ver a Black Sabbath en vivo. Muchos lo pensamos así y los que nos quedamos fuera de ese show creímos que tendríamos esa espina clavada para siempre. Sin embargo, una vez que se concretó el anuncio de su gira de despedida “The End”, el 19 de noviembre del 2016 pasaría a ser una fecha marcada a fuego en el calendario: una cita con un hito histórico, con una banda histórica.

YajairaUna de las primeras cosas que se pudo notar al entrar a un Estadio Nacional que presentaba un imponente escenario en la cabecera sur, es un público completamente transversal en todos los sentidos: desde familias completas hasta grupos de amigos que quizás este era su primer show, que contaría con los californianos de Rival Sons y nacionales de Yajaira como soporte, quienes fueron alabados por el público tras el merecimiento de estar ahí al hacer notar sus influencias de los de Birmingham. En poco más de media hora, los chilenos repasaron su discografía ante una audiencia que ya comenzaba a llenar el coloso de Ñuñoa.

RIVAL SONS

Con una cancha a medio poblar, puntualmente a las 20.00 horas, con un público que en su mayoría no los tenía dentro de sus registros y tras una espectacular introducción con The Good, The Bad And The Ugly de Ennio Morricone, la banda de Long Beach partió con un bombazo como lo es Electric Man, que sonó impecable y fue secundada por Secret, que puso todo el ambiente de Rock And Roll muy en la cuerda de Whitesnake. Sin embargo, pese al talento de la banda, tuvo una recepción algo fría por parte del público, quizás por desconocimiento más que por otra cosa.

La presentación de Rival Sons no puede describirse con otra palabra que no sea sólida, ya que, a pesar de existir como banda desde el año 2009, dieron un show que ya se lo quisieran algunas bandas que llevan varias temporadas juntos, disparando un tema tras otro y demostrando un tremendo fiato. Lamentablemente, el público seguía mayormente sin responder a un show de gran factura técnica con canciones como Fade Out y Keep On Swinging.

Setlist de Rival Sons:

1. Electric Man
2. Secret
3. Pressure and Time
4. Tied Up
5. Torture
6. Fade Out
7. Open My Eyes
8. Keep On Swinging

Rival Sons

BLACK SABBATH

Siendo las 21:15 horas, con sesenta mil personas que prácticamente llenaban el Estadio Nacional, y con un pequeño retraso con respecto a los horarios oficiales, comienzan las primeras campanadas de la última ceremonia comandada por el «Madman de Birmingham», Ozzy Osbourne. Tras un breve video de introducción, el cual termina con el logo de la banda en llamas, entran a escena Tony Iommi, Geezer Butler, Tommy Clufetos y el mismísimo Ozzy, quien con lo que le va quedando de voz (y energía, ya que en el inicio del show se vio muy activo) se las arregla para regalarnos la interpretación de la oscura Black Sabbath, conducida magistralmente por ese riff cadencioso a cargo de Iommi y secundado magistralmente por la base rítmica armada por Geezer Butler en las cuatro cuerdas. Prácticamente sin descanso, salen a escena Fairies Wear Boots y After Forever, la primera apoyada por imágenes con efectos psicodélicos y la segunda en un sobrio e impecable trabajo de luces, pero lamentablemente el sonido no estaba a la altura de la parte visual, sobre todo en cuanto al sonido de la batería del crack Tommy Clufetos, encargado de llenar unos zapatos no menores como los de Bill Ward. Este punto se repitió durante varios pasajes del show, donde en algunos pasajes ni siquiera se escuchaba la caja.

Into The Void nos trajo a un Ozzy que sigue con su clásica puesta en escena, manejando a todos y cada uno de los asistentes a su completo antojo, con su sempiterna consigna “Let’s Go Crazy!!!!”, pero el que se roba todos los aplausos sin duda alguna es Geezer Butler, quien demostró todos sus galones y experiencia en un trabajo con menos protagonismo que las seis cuerdas de Iommi, pero jugando un rol fundamental llenando todos los espacios durante los solos.

¿Cómo se puede describir una joya como Snowblind?  Personalmente, prefiero reflejarlo en el concepto de virtuosismo, pero sin aspavientos innecesarios ni adornos fuera de lugar. Lo justo y necesario, interpretado magistralmente por quien es considerado uno de los guitarristas más trascendentes e influyentes en la historia del Rock y el Metal. Luego War Pigs, con su reconocible introducción de sirenas, se lleva la primera enorme ovación de la noche, solamente comparado a lo que vendría más adelante.

Black Sabbath

Si hay un punto algo negativo que hacer notar del show, es la escasa respuesta del público durante varios pasajes de la presentación, especialmente en los temas menos populares como Behind The Walls Of Sleep, donde se vio poco fervor comparado con otros pasajes como N.I.B., a pesar de los constantes intentos de Ozzy por levantar al público. Sin dudas es uno de los costos que tienen los conciertos tan masivos, donde buena parte de los asistentes no son tan fanáticos, y no tienen la respuesta que sí tienen los fanáticos con joyas para las cuales hay que bucear algo más profundamente en el catálogo de la banda. Otro de los pasajes donde la gente respondió de mejor manera fue en el espectacular  solo de batería de Tommy Clufetos, seguido por la icónica Iron Man, y dos de los temas más grandes de la banda como Dirty Women y Children Of The Grave, anunciada como la última canción del show.

Tras un pequeño intermedio, el cierre de la noche corrió por cuenta de la espectacular Paranoid, por lejos una de las canciones más grandes de la historia del Rock. Durante el cierre del show se pudo ver a un Ozzy muy activo, y que a pesar del evidente cansancio físico y desgaste de voz, se las arregla para mantener viva esa llama oscura y maldita de los mentores del Metal. Dentro de la historia de Black Sabbath han pasado muchos vocalistas con un talento quizás infinitamente mayor al Príncipe de la Oscuridad (Ronnie James Dio, sin ir más lejos), pero pocos inspiran esa aura, esa magia que este caballero de 67 años, sobreviviente de una larga lista de excesos, siempre presente de una u otra forma, logra proyectar sin necesidad de aspavientos ni ostentar nada. Directo, simple y al hueso.

Pese a que el sonido no fue como del increíble show del 2013, sí se puede decir que la de esta jornada fue una despedida a la altura del legado de una banda inmensa, a la cual no sólo hay que rendirle tributo por este show en particular, sino por ser un factor esencial en la música que nos mueve y que a veces incluso tira de nuestras vidas cuando las fuerzas flaquean. Simplemente, gracias por todo Black Sabbath. Gracias.

Setlist de Black Sabbath:

01. Black Sabbath
02. Fairies Wear Boots
03. After Forever
04. Into the Void
05. Snowblind
06. War Pigs
07. Behind the Wall of Sleep
08. N.I.B.
09. Hand of Doom
10. Rat Salad – Solo de Batería
11. Iron Man
12. Dirty Women
13. Children of the Grave
Encore
14. Paranoid

Black Sabbath en Chile

 

 

Yajaira

Sesenta mil personas se esperan este sábado en el Estadio Nacional para la despedida de BLACK SABBATH, show imperdible que tendrá como acto de apertura a RIVAL SONS y ahora también los nacionales YAJAIRA. El “The End Tour” se inicia en América Latina este miércoles 16 de noviembre en México, y promete superar todas las visitas anteriores con su producción más fascinante.

Lotus, la productora del evento, entregó una serie de recomendaciones además de informar los horarios de este esperado día. Las puertas del Estadio Nacional se abrirán a las 17 horas y se recomienda planificar la llegada mínimo con 2 horas de anticipación.

HORARIOS:

Yajaira: 19:00hrs.
Rival Sons:
19:50hrs.
Black Sabbath: 21:00hrs.

ACCESOS ESTADIO NACIONAL

Av. Grecia: Cancha General, Andes, Galería, Pacífico.
Av. Marathon: Pacifico Lateral, Pacífico Alto, Pacífico Bajo y Pacífico Medio.

El acceso para personas con discapacidad estará habilitado por Av. Marathon, luego por Puerta Nº7, donde se contará con un staff de voluntarios. Las zonas habilitadas para personas con discapacidad estarán en sector Pacífico Bajo y las tarimas de visibilidad en costado Pista de Recortan. Estas zonas están habilitadas para personas acreditadas en el Registro Nacional de Discapacidad. Las personas en silla de ruedas pueden ingresar con un acompañante siempre que éste cuente con su ticket para el evento (tickets para estas Zonas están agotados)

Black Sabbath en Chile

BLACK SABBATH ES UN EVENTO CARBONO NEUTRAL: Reduciremos el impacto ambiental, mediante tres ejes de sustentabilidad: Cálculo y Compensación de Huella de Carbono; Gestión de Residuos y Eficiencia Energética.

ELEMENTOS PROHIBIDOS:

  • Armas de cualquier tipo, fuegos artificiales o explosivos; sustancias ilícitas.
  • Líquidos y alimentación de ningún tipo. Botellas, envases plásticos, de metal y latas de aerosol.
  • Monopatines, scooters o cualquier tipo de vehículo personal motorizado. Sillas de cualquier tipo.
  • Animales de compañía (a excepción de perros de asistencia).
  • Equipos De Foto, Audio y Video: Se prohíbe el ingreso de Equipos de fotografía, audio y video profesionales. Lentes, Zoom, Trípodes, Monopods (selfie sticks), drones, Tablet, Go Pro’s, Punteros Laser u otros equipos similares.

INGRESO DE MEDICAMENTOS: Personas con alguna enfermedad crónica, diabetes o insulino dependiente, debe mostrar un certificado que lo acredite, puesto no está permitido el ingreso de fármacos, alimentos o líquidos.

ESTACIONAMIENTO: El recinto tiene estacionamientos limitados y concesionados por Avenida Marathon, a un valor de $3 mil pesos.

BICICLETERO: Por Av. Grecia se ubicarán 300 estacionamientos gratuitos para bicicletas.

WILL CALL – VELÓDROMO ESTADIO NACIONAL: El 19 de noviembre funcionará de 12:00 a 22:00 horas. Habilitado para Venta y Retiro de Tickets, solo para quienes compraron con opción de retiro el día del evento.

La despedida de BLACK SABBATH ya ha agotado varios sectores del Estadio Nacional y sólo quedan disponibles en Andes, Pacífico Lateral, Pacífico Bronce y Cancha General las que se pueden comprar a través de Puntoticket.com, tiendas Ripley y Cinemark habilitados.

Los precios de las localidades disponibles son:

Cancha General: $39.200
Andes: $58.300
Pacífico Lateral: $53.700
Pacífico Bronce (Numerado): $89.600

Black Sabbath en Chile |19 de noviembre 2016 | Estadio Nacional

 

 

 

Black Sabbath

Sesenta mil personas se esperan este sábado en el Estadio Nacional para la despedida de BLACK SABBATH, show imperdible que tendrá como acto de apertura a RIVAL SONS. El “The End Tour” se inicia en América Latina este miércoles 16 de noviembre en México, y promete superar todas las visitas anteriores con su producción más fascinante.

Lotus, la productora del evento, entregó una serie de recomendaciones además de informar los horarios de este esperado día. Las puertas del Estadio Nacional se abrirán a las 17 horas y se recomienda planificar la llegada mínimo con 2 horas de anticipación.

HORARIOS:

Rival Sons: 19 horas
Black Sabbath: 21 horas

ACCESOS ESTADIO NACIONAL

Av. Grecia: Cancha General, Andes, Galería, Pacífico.
Av. Marathon: Pacifico Lateral, Pacífico Alto, Pacífico Bajo y Pacífico Medio.

El acceso para personas con discapacidad estará habilitado por Av. Marathon, luego por Puerta Nº7, donde se contará con un staff de voluntarios. Las zonas habilitadas para personas con discapacidad estarán en sector Pacífico Bajo y las tarimas de visibilidad en costado Pista de Recortan. Estas zonas están habilitadas para personas acreditadas en el Registro Nacional de Discapacidad. Las personas en silla de ruedas pueden ingresar con un acompañante siempre que éste cuente con su ticket para el evento (tickets para estas Zonas están agotados)

Black Sabbath en Chile

BLACK SABBATH ES UN EVENTO CARBONO NEUTRAL: Reduciremos el impacto ambiental, mediante tres ejes de sustentabilidad: Cálculo y Compensación de Huella de Carbono; Gestión de Residuos y Eficiencia Energética.

ELEMENTOS PROHIBIDOS:

  • Armas de cualquier tipo, fuegos artificiales o explosivos; sustancias ilícitas.
  • Líquidos y alimentación de ningún tipo. Botellas, envases plásticos, de metal y latas de aerosol.
  • Monopatines, scooters o cualquier tipo de vehículo personal motorizado. Sillas de cualquier tipo.
  • Animales de compañía (a excepción de perros de asistencia).
  • Equipos De Foto, Audio y Video: Se prohíbe el ingreso de Equipos de fotografía, audio y video profesionales. Lentes, Zoom, Trípodes, Monopods (selfie sticks), drones, Tablet, Go Pro’s, Punteros Laser u otros equipos similares.

INGRESO DE MEDICAMENTOS: Personas con alguna enfermedad crónica, diabetes o insulino dependiente, debe mostrar un certificado que lo acredite, puesto no está permitido el ingreso de fármacos, alimentos o líquidos.

ESTACIONAMIENTO: El recinto tiene estacionamientos limitados y concesionados por Avenida Marathon, a un valor de $3 mil pesos.

BICICLETERO: Por Av. Grecia se ubicarán 300 estacionamientos gratuitos para bicicletas.

WILL CALL – VELÓDROMO ESTADIO NACIONAL: El 19 de noviembre funcionará de 12:00 a 22:00 horas. Habilitado para Venta y Retiro de Tickets, solo para quienes compraron con opción de retiro el día del evento.

La despedida de BLACK SABBATH ya ha agotado varios sectores del Estadio Nacional y sólo quedan disponibles en Andes, Pacífico Lateral, Pacífico Bronce y Cancha General las que se pueden comprar a través de Puntoticket.com, tiendas Ripley y Cinemark habilitados.

Los precios de las localidades disponibles son:

Cancha General: $39.200
Andes: $58.300
Pacífico Lateral: $53.700
Pacífico Bronce (Numerado): $89.600

Black Sabbath en Chile |19 de noviembre 2016 | Estadio Nacional

 

 

geezer butler

Geezer Butler, bajista de BLACK SABBATH, habló en una reciente entrevista sobre la gira de despedida de la banda denominada «The End» que finalizará a principios de 2017.

«Cuando empezamos, no esperábamos que durara más que unos pocos años, si pensar en casi 50 años. Nunca pensé que se convertiría en una carrera de toda la vida. Ha sido especialmente grato saber que hemos influido en muchas bandas, y que seguimos siendo relevantes después de todo este tiempo. Siento que todavía estamos musicalmente en la cima. También somos conscientes de que estos últimos shows son la forma en que la gente nos recordará, así que cada show es muy importante para nosotros, dejamos todo en nuestras actuaciones, y eso es muy importante para nosotros: tratar de hacer lo mejor para nuestros fans. Ha sido un gran logro durar tanto tiempo y seguir siendo relevantes, es algo de lo que voy a estar orgulloso, pero mi vida estará muy vacía sin la banda. Espero que nuestra música este mucho tiempo después de que nos hayamos ido«, señaló Butler.

La despedida de BLACK SABBATH ya ha agotado varios sectores del Estadio Nacional y sólo quedan disponibles en Andes, Pacífico Lateral, Pacífico Bronce y Cancha General las que se pueden comprar a través de Puntoticket.com, tiendas Ripley y Cinemark habilitados.

Los precios de las localidades disponibles son:

Cancha General: $39.200
Andes: $58.300
Pacífico Lateral: $53.700
Pacífico Bronce (Numerado): $89.600

El “The End Tour” se inicia en América Latina el 16 de noviembre en México, y promete superar todas las visitas anteriores con su producción más fascinante. Los invitados a abrir el concierto serán RIVAL SONS.

Black Sabbath en Chile |19 de noviembre 2016 | Estadio Nacional

 

 

Black Sabbath

La despedida de BLACK SABBATH anota a más de tres meses de su show en el Estadio Nacional más de 50 mil entradas vendidas de las 60 mil dispuestas a la venta. Ayer se agotaron los tickets de Galería, sumándose así a los de Pacífico Silver, Golden, Planitium, Diamante.

Para ver a Ozzy Osbourne, Tony Iommi y Geezer Butler, solo quedan disponibles Cancha y Andes; Pacífico Lateral y Bronce, las que se pueden comprar a través de Puntoticket.com, tiendas Ripley y Cinemark habilitados.

Los precios de las localidades disponibles son:

Cancha General: $39.200
Andes: $58.300
Pacífico Lateral: $53.700
Pacífico Bronce (Numerado): $89.600

El «The End Tour» se inicia en América Latina el 16 de noviembre en México, y promete superar todas las visitas anteriores con su producción más fascinante. Los invitados a abrir el concierto serán RIVAL SONS.

 

Black Sabbath en Chile: Galería agotada

Black Sabbath en Chile |19 de noviembre 2016 | Estadio Nacional

Black Sabbath

El público chileno respondió con creces en el primer día de venta de entradas para el show de despedida de BLACK SABBATH en el Estadio Nacional. Anoche, la productora Lotus reportó más de 20 mil tickets vendidos para el concierto del 19 de noviembre junto a RIVAL SONS.

Las entradas se venden por sistema Puntoticket, tiendas Ripley y Cinemark.

Los precios (con cargo de servicio incluido) son:

Cancha General: $39.200
Andes: $58.300
Pacífico Lateral: $53.700
Galería: $28.000
Pacífico Bronce (Numerado): $89.600
Pacífico Silver (Numerado): $95.200
Pacífico Golden (Numerado): $100.800
Pacífico Platinium (Numerado): $106.400
Pacífico Diamante (Numerado): $112.000

Black Sabbath en Chile |19 de noviembre 2016 | Estadio Nacional

BLACK SABBATH en Chile: Se aplaza el inicio de venta de entradas

Debido a los efectos del frente de mal tiempo, se aplaza el inicio de venta para el concierto de despedida de BLACK SABBATH, que estaba previsto para este lunes 18 de abril. Esta medida incluye la venta sin recargo en Hard Rock.

El inicio de venta se llevará a cabo desde el lunes 25 de abril al mediodía a través de Punto Ticket y sus puntos de venta en Tiendas Ripley y Cinemark habilitados en todo Chile. También, desde el mediodía del lunes 25 en Hard Rock, se realizará venta sin recargo con un stock disponible de 1.000 tickets. Máximo 2 entradas por persona.

La agrupación conformada por Ozzy Osbourne, Tony Iommi y Geezer Butler se presentará el sábado 19 de noviembre en el Estadio Nacional acompañada por RIVAL SONS.

Los precios son:

Cancha General: $35.000 – con recargo: $39.200
Andes: $52.000 – con recargo: $58.300
Pacífico Lateral: $48.000 – con recargo: $53.700
Galería: $25.000 – con recargo: $28.000
Pacífico Bronce (Numerado): $80.000 – con recargo: $89.600
Pacífico Silver (Numerado): $85.000 – con recargo: $95.200
Pacífico Golden (Numerado): $90.000 – con recargo: $100.800
Pacífico Platinium (Numerado): $95.000 – con recargo: $106.400
Pacífico Diamante (Numerado): $100.000 – con recargo: $112.000

 

 

Black Sabbath

La legendaria banda británica, conocida por sentar las bases del metal, BLACK SABBATH agendó el próximo 19 de Noviembre la que será su última visita a Chile, como parte de la gira de despedida llamada «The End Tour».

La agrupación conformada por Ozzy Osbourne, Tony Iommi y Geezer Butler se presentará el sábado 19 de noviembre en el Estadio Nacional acompañada por RIVAL SONS.

Las entradas estarán disponibles a partir del próximo lunes 18 por sistema PuntoTicket y puntos de venta Tiendas Ripley y Cinemark habilitados en todo Chile.

Los precios son:

Cancha General: $35.000 – con recargo: $39.200
Andes: $52.000 – con recargo: $58.300
Pacífico Lateral: $48.000 – con recargo: $53.700
Galería: $25.000 – con recargo: $28.000
Pacífico Bronce (Numerado): $80.000 – con recargo: $89.600
Pacífico Silver (Numerado): $85.000 – con recargo: $95.200
Pacífico Golden (Numerado): $90.000 – con recargo: $100.800
Pacífico Platinium (Numerado): $95.000 – con recargo: $106.400
Pacífico Diamante (Numerado): $100.000 – con recargo: $112.000

Venta sin Recargo en Hard Rock Café, sólo el 18 de abril al mediodía con un stock de 1.000 entradas (máximo 2 entradas por persona).

Black Sabbath The End

Llegó el fin. Es la verdad que nadie quiere escuchar, el momento que todos retrasan, la noticia que todos creen mentira pues se cree que las giras de despedida no existen, ejemplos sobran: Scorpions (2012), Kiss (2001), Judas Priest (2010), etc. De hecho, el tour del álbum «No More Tears» de Ozzy se llamaba “No More Tours”, donde el legendario frontman británico se despedía de los escenarios, hecho que ocurrió ¡hace 24 años!.. y aún lo vemos girando por el mundo. Pero ahora es diferente, pues lo dijo Tony Iommi, y en Black Sabbath su palabra es ley.

La banda formada en Birmingham a fines de la década de los 60’, y a quienes le debemos todo lo que musicalmente amamos, por considerarse los padres del Metal, nos deja, pero no sin antes entregarnos un último obsequio: «The End», al igual que el tour de despedida. Así se titula este EP con cuatro temas que no fueron considerados en su último largaduración, el existoso y aclamado «13″, cuya gira promocional los tuvo por nuestro país en el inolvidable recital del año 2013 que se llevó a cabo en los pastos de Pedrero.

Además, este EP, que solo se puede adquirir en el merchandising de la banda en cada uno de sus conciertos, incluye cuatro temas en vivo grabados en el tour promocional del álbum “13”, de los cuales tres de sus temas son de este disco: End of the Beginning, God is Dead? y Age of Reason. El cuarto tema es el megaclásico del año 1972 Under the Sun, tema de cierre del mítico «Vol. 4″.

Season of the Dead es la encargada de abrir este “Extended Play”, con el clásico comienzo Sabbath, un riff duro de aproximadamente treinta segundos, que da paso a una guitarra solitaria entregando el riff principal de la canción. Una marca registrada de Iommi y compañía en estos cuarenta y seis años de carrera. El tema se mantiene sin variaciones por más de tres minutos, cuando a los 3:15 comienza un puente de unos noventa segundos que aparenta ser la previa a la sección instrumental, pero no es así, pues todo vuelve a estar como antes. El tema finaliza con el riff inicial, ese que te da directo al alma y que no caben dudas que es Black Sabbath quien está ahí; sin embargo, la canción es sólo correcta y merecidamente está fuera del álbum «13″.

La segunda canción titulada Cry All Night, trae al recuerdo el excelente «The Devil You Know», el excelente álbum de Heaven and Hell, o como coloquialmente le decimos “Black Sabbath con Dio”. El riff inicial es similar a lo que escuchamos en la tremenda Atom & Evil en aquel LP de despedida del maestro Ronnie James. Cry All Night gana velocidad a los 40 segundos, con un riff pegajoso y ágil, donde destaca el uso del wah wah por parte de Iommi. A los 2 minutos y 50 segundos el tema tiene un abrupto quiebre, bajando las revoluciones y dando paso a la guitarra de Iommi de forma tímida con un tranquilo solo, que de pronto estalla para la entrada de Ozzy en un excelente puente. Los restantes minutos es como volver a escuchar la canción desde el comienzo, en el cierre escuchamos esa lluvia y campanazos que traen a la mente la opening del álbum «Black Sabbath».

Take Me Home comienza a riffazo limpio, y con la voz de Ozzy a medio tiempo, sin la velocidad del tema anterior. En este tema se destaca que entre cada riff aparece la figura suprema de Geezer Butler con una breve escala en su bajo que suena como cañón cada vez que sobresale por sobre la guitarra. En la sección central aparece Tony Iommi y una guitarra acústica para deleitarnos con un solo estilo flamenco, por lejos el mejor solo del EP.

Para finalizar, el tema titulado Isolated Man pega de entrada con un ritmo más agresivo que su antecesora, en la misma temática de Sabbath, un riff inicial que a los 30 segundos da paso a un segundo riff que es el encargado de llevar la base de la canción. En esta ocasión Ozzy aparece con una voz duplicada, una para altos y otra para bajos, que mancomunan de forma correcta a través de la canción. La sección central del tema sin embargo es sólo con “una” voz de Ozzy y con un Geezer y su bajo de fondo realmente increíble. Podría decirse que hay un solo de guitarra acompañado por un bajo como podría decirse que hay un solo de bajo acompañado por la guitarra, esto pues entre los 3.30 y los 4.01 ambos instrumentos desarrollan un solo a la par que se complementan muy bien. Todo lo anterior complementado con el excelente Brad Wilk en la batería, que al igual que en el álbum «13″, realiza un trabajo completísimo y de alto nivel.

Mención aparte para los temas en vivo, la primera grabación corresponde a God is Dead?, con una mala calidad de sonido, suena casi grabado por un fan. Además, aunque es algo común, es la desafinación a la que Ozzy nos tiene acostumbrados y a veces sus destiempos con el tema, pero eso no es criticable en lo absoluto. Luego sigue una espléndida Under the Sun, que al igual que toda esa gira se omite la parte final del tema que se denomina Every Day Comes and Goes, aunque por suerte de los fans, en este último tour la están tocando completa. El tercer tema en vivo es la espectacular End of the Beginning, cuya letra está muy ad hoc a estos tiempos, pues se pregunta si es “the beginning of the end”… y así es, es el comienzo del disco 13, el comienzo del fin. Finaliza el EP con una impecable Age of Reason, tema que también tuvimos el honor de escucharlo en vivo durante esa maratónica semana de Octubre de 2013 con las visitas de Ghost, Slayer, Iron Maiden, Megadeth y Black Sabbath.

El EP es una correcta forma de Black Sabbath para decir adiós, aunque todo Sudamérica desea entregar ese adiós en persona, entregar ese adiós en un último recital por estas tierras lejanas.

¡Muchas gracias por todo Black Sabbath!

Bill Ward

Geezer Butler, bajista de BLACK SABBATH, fue consultado sobre la posibilidad de que Bill Ward participe en el último concierto que realizará la banda el 16 de Septiembre en Phoenix, Estados Unidos a lo que respondió:

«Se lo preguntamos, pero él no quiere hacerlo. Quiere hacer todo el tour o nada. Nos encantaría que participará en el último concierto y fuera parte de todo el asunto, pero no quiere hacer eso. Y lo entiendo. No me gustaría que me preguntaran si quiere salir sólo para el último concierto. Es una pena, pero es lo que es» comentó Butler.

Sin embargo, Bill Ward, a través de su Faceboook, negó estos dichos de Butler:

«Debo responder una vez más a las declaraciones inexactas hechas por Geezer. Nunca recibí una oferta para tocar en el último concierto de la gira final con BLACK SABBATH. Cuando se confirmó la gira, mi manager se acercó al managment de BLACK SABBATH para preguntar acerca de si les gustaría o no hablar de mi participación. Nos dijeron que no había ningún interés. Esa fue la última conversación que tuvimos con ellos con respecto a la gira. Me gustaría dejar claro que yo no quiero tocar sólo un concierto cuando soy completamente capaz de hacer el tour. No voy a dar validez a sus afirmaciones falsas sobre que mi salud me permite tocar un solo show. Además, no me gustaría presentarme para sólo algunos de nuestros fans y no para todos cuando podría haber tocado varios shows».

Bill Ward

 

BLACK SABBATH anunció hoy que a partir de enero del 2016 iniciarán su último tour, con fechas ya confirmadas en Estados Unidos y Australia. Así lo comunicaron los británicos:

«Es el comienzo del fin. Empezó hace cerca de 5 décadas como el sonido de un trueno, una campana sonando a lo lejos y entonces ese monstruoso riff movió la tierra. El sonido de rock más pesado que se haya escuchado. En ese momento el heavy metal nació, creado por una joven banda en Birmingham, Inglaterra, que recién acababa de salir de la adolescencia. Ahora es el fin, el último tour de la más grande banda de heavy metal de todos los tiempos, BLACK SABBATH. Ozzy Osbourne, Tony Iommi y Geezer Buttler cerraran el capitulo final de la increíble historia de BLACK SABBATH«

«La gira de despedida de BLACK SABBATH, ‘The End’, inicia el 20 de Enero del 2016 y promete sobrepasar todos los tours previos con la producción más impresionante que haya habido . Cuando esta gira termine, realmente será el fin, el fin de una de las bandas de rock n’ roll más legendarias de la historias»

Black Sabbath

 

Los británicos de BLACK SABBATH comenzarán a trabajar en un nuevo registro en estudio a principios de 2015. Conforme señaló Ozzy Osbourne a Metal Hammer, esperan comenzar a escribir material para el sucesor del exitoso «13» junto a Tony Iommi y Geezer Butler a comienzos de 2015. «Vamos a hacer un álbum más, y un tour final«, manifestó el Príncipe de las Tinieblas.

Incluso, Osbourne refiere una esclarecedora conversación con su mujer Sharon sobre el particular: «Le dije a Sharon, ‘ya no tengo 21 años, si vamos a hacerlo, quiero hacerlo antes de cumplir 70. El tiempo no está de nuestro lado’. Ella llamó, volvió y me dijo ‘sí, la compañía quiere otro álbum’. Creo que Rick Rubin lo hará nuevamente con nosotros (…) obviamente mucho depende de la salud de Tony, obviamente tiene su tratamiento para el cáncer, pero nos embarcaremos en esto el próximo año (…) no sé si escribiremos en Inglaterra o en Los Angeles, pero volaría hasta la maldita luna por ello si tuviera que hacerlo«.

Black Sabbath

En blanco.  Así estoy después de lo de la noche del viernes.  No sé cómo ni que escribir al respecto.  No sé cómo empezar, ni menos en que voy a terminar.  Me está costando mucho trabajo encontrar las palabras como para plasmar, adecuadamente, lo vivido en el Monumental el 04 de octubre de 2013.  De lo que sí estoy seguro, es que esa fecha marcará para muchos de los presentes un antes y un después en sus vidas… ¡sí, en sus vidas!  Porque para quienes tenemos al rock y al metal como parte importante de nuestra existencia, lo sucedido va mucho más allá de una simple fecha, de un simple concierto.

Fue Black Sabbath a quienes tuvimos en frente señores.  Tony Iommi, Geezer Butler y Ozzy Osbourne, tres cuartas partes de la agrupación que dio vida a todo nuestro movimiento, tres cuartas partes de la banda que cambió el curso de la historia de la música contemporánea, tres cuartas partes a las que debemos la satisfacción de hacernos llamar con orgullo “metaleros” o “rockeros”.  Nadie ajeno al género podrá entender lo que sentimos los 50.000 asistentes del viernes, cuando se fueron las luces y la sirena antiaérea que da inicio al show comenzó a sonar y la “piel de gallina” hacía su aparición junto a los escalofríos que iban y venían por la espalda.  Pero calma, antes de meternos de lleno a lo vivido, aterricemos un poco, y para ello me gustaría hacer antes algunas reflexiones muy personales.

Primero.  Aclaremos algo.  Esta no era la primera vez de Black Sabbath en Chile, como fue publicitado erróneamente en un comienzo.  Pero ¡ojo!… tampoco era la segunda.  Si bien mi etapa favorita de la banda es precisamente con Ozzy en las voces (para gustos los colores), debemos ser justos y darle a cada etapa en la historia de esta agrupación y a cada vocalista, la importancia que se merecen.  Si lo vemos desde esa perspectiva, esta sería la tercera vez que pisan territorio nacional: 1994 con Tony Martin, 2009 con Ronnie James Dio (bajo la etiqueta netamente legal y contractual de Heaven And Hell) y ahora, 2013, con el que me atrevo a decir es el vocalista insigne del conjunto británico… y no lo digo yo solamente, lo dicen las cerca de 50.000 entradas vendidas versus las 8.000 de 2009 y las ¿4.000? de 1994, y digo 4.000 porque una parte importante del público estuvo ahí por Kiss y Slayer.

Es junto a la deprimente voz de Ozzy que Sabbath logró configurar todo un nuevo género musical, el cual, a la larga, ha derivado en toda la gama de estilos que hoy conocemos.  Y a través de toda esa historia, también hay varias generaciones que han visto los altos y bajos de la banda y que se han ido sumando a las legiones de seguidores que se cuentan a nivel mundial; y tal como sucede con otros grandes nombres, en esta ocasión también pudimos ser testigos de la devoción que abuelos, padres, hijos y nietos sienten por la música del cuarteto de Birmingham.

Vale señalar que esta visita no solo se trataba de una gira de reunión, si no que venían con un nuevo disco bajo el brazo y ¡que disco! 13 es todo y más que lo que cualquier buen fan de la etapa de Ozzy hubiera esperado.  Un álbum que recoge todas aquellas características que los hicieron grandes en los setentas, pero plasmadas con visión y sonido actual.

El escenario para esta ocasión: el tremendo Estadio Monumental, por lo que solo faltaba esperar a que el momento llegara; pero antes teníamos a gente de la casa abriendo los fuegos: Megadeth.

 MEGADETH: UN INVITADO DE LUJO

Mientras paulatinamente se llenaba el Estadio Monumental David Arellano, exactamente a las 19:58 horas las pantallas gigantes comenzaban a proyectar lo que ineludiblemente se trataría de la salida a escena de la banda liderada por Dave Mustaine, en su ya novena visita a nuestro país, y con el fresco recuerdo de su gira conmemorativa del Countdown To Extinction que los llevó a hacer dos shows en Santiago el reciente 2012. En dicha oportunidad, si bien la banda nos mostró muchos de sus clásicos, también nos exhibió a un Mustaine con un rendimiento vocal decreciente, lo que unido a un sonido discreto hicieron que lo más destacado de aquellas presentaciones no fuese el aspecto derechamente musical, sino que la emotividad y espíritu de cuerpo que Megadeth provocó, provoca y provocará en quienes tengamos la fortuna de verlos en vivo.

La pantalla gigante del fondo exhibía un trozo de metal informe que paulatinamente iba forjando el logo de la banda, mientras de fondo sonaba parte de The Prince Of Darkness del Risk a modo de intro. Y así, salen a escena Shawn Drover, Chris Broderick, y los históricos David Ellefson y por cierto David Scott Mustaine, paradesatar el primero de los clásicos de la jornada, la formidable Hangar 18, corte que posee todos los requisitos de un hit en vivo, brinda la posibilidad de cabecearla, de airguitarrear, de cantar la letra y de corear varias veces “Me-ga-deth! Me-ga-deth! Me-ga-deth! Me-ga-deth!” en la parte instrumental hacia el final. Y un aspecto importante que por fortuna se daría durante toda la presentación del cuarteto norteamericano: si bien estaba afinada más baja, Mustaine se notó bastante mejor que en el concierto del año pasado, y el resto de la banda sonaba muchísimo mejor. El parámetro era la comparación con el show del año anterior y salía todo mucho mejor parado. Punto para la banda, el sonidista y la acústica del recinto de Macul.

Sin ninguna pausa –como acostumbraría a acontecer durante toda la presentación de Megadeth–, la banda nos lanzó dos clásicos de sus épocas más antiguas. Primero, Wake Up Dead del Peace Sells… But Who’s Buying? con su intenso y poderoso riffeo, y que nuevamente permite cantar y bramar a todo pulmón el “wake up deeeeaaaaad! You! Die! Wake up dead!!”; y luego, esa espectacular canción de despecho amoroso que es In My Darkest Hour del So Far, So Good… So What?, el amor es una de las mil cosas de las que se puede hablar en una canción –no como esa pila de artistas que creen que es la única cosa de la que se puede hablar–, y en este caso se hace con furia y bronca que sólo Mustaine sabe expresar, y más allá de que estamos todos de acuerdo en que no es el de antes, sí se defendió con bastante decoro.

Luego de estos dos clásicos antiguos vendría otro ya a estas alturas clásico, un poco más modernos, la notable She-Wolf del Cryptic Writings, con ese riff atrapante y ese dueto a guitarras gemelas muy en la onda de Maiden, que funcionó de gran forma entre Mustaine y ese gran guitarrista que es Chris Broderick. Tras ello, se proyecta en la pantalla gigante esa clásica escena de El Mundo Según Wayne 2 en que el personaje de Kim Basinger (que este año cumple 60, ojo a los carnets por ahí muchachos) le baila sensualmente al nervioso Garth, quien de forma totalmente papanatas le pregunta a la dama en cuestión si tiene algo de Megadeth. Perfecta introducción para otro clásico, esta vez del Countdown To Extinction, como es Sweating Bullets, que es un caballito de batalla que siempre va a la segura.

La banda viene promocionando su último trabajo, el irregular Super Collider, y vendría la hora de defender algo de éste en vivo. Por suerte se eligió uno de sus momentos más elevados. “This is a song called Kingmaker” nos dijo Mustaine, y si bien no es una joya, para el momento estuvo bastante bien y digna. Pero la jornada estaba para concentrar clásicos en corto tiempo y prueba de ello es que lo que vendría es un tema muy querido por los fans, la gran Tornado Of Souls y su “la espada de metal, la muerte vencerá”, uno de los más notables misheard lyrics que hay en el mundo del rock.

Y un show de Megadeth no es tal sin Symphony Of Destruction, con su “Megadeth, Megadeth, aguante Megadeth” importado sin escalas de allende los Andes, que a algunos gustará, a otros quizás no, pero que simboliza buena parte de la pasión que genera el Heavy Metal por acá por el sur del mundo. Mal que mal, creo que al menos en el Metal, la nacionalidad no importa demasiado y no creo que sea positivo dramatizar con ello.

Tras un breve saludo y la proyección de un video, el inconfundible bajo de David Ellefson daba inicio al penúltimo tema de Megadeth de la jornada, la fenomenal Peace Sells, que no por tocarse un tono más abajo perdió intensidad, más aun cuando el Monumental ya estaba prácticamente lleno. Así, y tras escasísimos cuarenta y cinco minutos, culminaría la primera parte del show, con una curiosidad muy llamativa: normalmente en la segunda mitad de este tema sale a escena Vic Rattlehead, y como no apareció, varios supusimos que la mascota de Megadeth no formaría parte de este show. Sin embargo, tras el “muchísimas gracias” de Mustaine, con las luces apagadas en el escenario y en pleno encore… ¡¡salió a escena Vic Rattlehead!! ¿Habrá estado programado así o fue derechamente un fail, y si fue así, en qué menesteres andaba el profesor Vic? De una u otra forma, fue un momento memorable y divertido.

Dave vuelve a escena y comienza a jugar un poco con el público, diciendo que uno había estado más ruidoso que el otro, incluso simuló el ruido de un gas intestinal, para finalmente comenzar a ejecutar el último tema del show, la impresionante Holy Wars… The Punishment Due, dueña de uno de los mejores riffs de la historia del Metal y mi favorito de la carrera de los californianos. Con rostros de personajes prominentes de la historia en su video de fondo, faltan palabras para describir el fascinante trabajo de guitarras y rítmico en este formidable corte, tras el cual, y en sólo cincuenta y cinco minutos, la banda se despide del público, con la satisfacción del deber cumplido, con un video con el logo de la banda y con “gracias” en distintos idiomas (por ahí hasta lo vi en georgiano), y por supuesto con el “you’ve been great, we’ve been Megadeth” del colorado Mustaine, que definitivamente le traería suerte al resto de la noche. Dicen que los colorines dan buena suerte. Veremos.

Más allá de la cortísima extensión de la presentación de Megadeth, quedó la satisfacción de que tuvieron una mucha mejor performance que el año pasado, con un sonido muchísimo mejor y también en el nivel vocal de Mustaine, que, repito, está lejos de ser del de antes, pero si bien los años no pasan en vano, nos dejó con cierto alivio, en el sentido de confirmar que su discreta presentación vocal del año pasado tuvo buena parte de accidental.  Lo de Megadeth fue contundente, preciso, y nos dejó en el punto preciso para comenzar a disfrutar lo verdaderamente inolvidable que sería el plato de fondo.

SIMPLEMENTE: BLACK SABBATH

Eran cerca de las 21:30 horas cuando las luces del estadio se fueron a negro.  El griterío ensordecedor no se hizo esperar, lo que se acentuó aún más con la intro de sirenas antiaéreas, que todos los ahí presentes sabíamos perfectamente qué significaba.  El puntapié inicial a uno de los conciertos más esperados de los  últimos años, sería nada menos que con un clásico de todos los tiempos: War Pigs.  Emocionante hasta las lágrimas ver como el mar de gente alzaba sus brazos para aplaudir durante los característicos fraseos de tal grandiosa canción.  Es una instancia que, todos quienes seguimos a Black Sabbath o a Ozzy, conocemos, pero de todas formas es otra cosa estar ahí, en medio de miles de personas, todas unidas por y para lo mismo.  Era inevitable no comenzar a recordar tantos buenos momentos vividos junto a la música de los maestros, más aún cuando lo vives con hermanos y amigos entrañables, disfrutando cada acorde, cada estrofa, cada riff, cada baquetazo, con si fuera el último de la noche.  Son momentos que atesoraremos hasta el ocaso de nuestra existencia, eso se los firmo ahora, como cuando todas las voces se unieron para entonar los “oooooooooh ooh ooh oooooooh” para el cierre de la canción, acompañando los magníficos riff del enigmático Tony Iommi.

Luego de aquel magnánimo comienzo, continuaron con un tremendo corte de su álbum Master of Reality, nada menos que Into The Void, canción de riffs extremadamente metálicos para un primero de julio de 1971, fecha en que vio la luz.  Si bien se trata de un tema algo más desconocido y oscuro dentro de su discografía, fue muy grato darme cuenta que mucha gente lo conocía a la perfección y que gozaron tanto como yo cuando se vino ese fabuloso cambio de ritmo, marca registrada de los británicos.  Todos estaban entregados a la música de los ingleses, era una fiesta como hacía mucho que no veía, una fiesta metálica comandada por anfitriones de lujo, ni más ni menos que los verdaderos creadores del género.

Con los años y, sobre todo, con la rapidez con que han avanzado las comunicaciones, la ansiedad respecto a estos eventos, a mi parecer, ha ido de a poco desvaneciéndose entre las nuevas generaciones, por cuanto ya casi nadie va en blanco a un concierto, sin tener ninguna idea respecto de que está tocando una banda en sus presentaciones.  Algo así como cuando comprábamos un cassette o cd sin conocer ni el disco ni la banda (costumbre que, por cierto, no he perdido).  Aún no dejo de admirarme cuando leo en internet comentarios de gente que señala que en esta ocasión no irá a ver a su banda favorita, porque no le gusta el setlist que están tocando.  ¡¿Pero qué mierda es eso?!  ¿Tu banda favorita? ¡¿Estás seguro?!

Esa gran pérdida en la capacidad de asombro que se ha generado en la gente, no deja de llamarme la atención, así que para no caer en lo mismo, en esta ocasión no quise leer nada al respecto, no miré nada relacionado a Black Sabbath para no enterarme de nada respecto al set de canciones escogidas para la gira.  Claro, siendo un fan acérrimo de la etapa con Ozzy, más menos sabía que podía esperar, sabía también que no tocarían nada que no hubiera sido grabado originalmente con Osbourne, pero créanme cuando les digo que ni en mis mejores sueños (fantasías eróticas con Pamela Anderson incluida) imaginé que iba a tener la posibilidad de escuchar una canción como Under The Sun en vivo.

Y acá me voy a permitir una licencia y me va a tener que disculpar cualquiera que se pueda sentir ofendido, pero… por la “conchadesumadre” que gran tema que es Under The Sun, casi solté lágrimas de manera instantánea cuando logré entenderle a Osbourne que esa era la canción con la que continuarían su presentación.  Recuerdo perfectamente el momento en que me dolió la garganta de tanto esforzarme para cantarlo.  Si hubieran incluido la segunda parte de aquel tema, llamada Every Day Comes And Goes, hubiera terminado llorando de seguro, pero con eso bastaba, es uno de los temas que más me gustan de toda la carrera de los británicos y escucharlo en vivo fue verdaderamente impagable.  Iban tan solo tres canciones y yo ya daba por cubierto cualquier gasto y/o esfuerzo realizado para estar ahí.  Pero la noche estaba recién comenzando.

Otro clásico del magnífico Vol. 4 (álbum que para cualquier fan de Sabbath debería estar considerado dentro de los mejores de su discografía) se nos venía encima.  Snowblind, formando parte de uno de los trabajos más queridos por la fanaticada de los británicos, fue coreado con fuerza y mucha entrega por parte de los miles que se apostaban en el recinto deportivo de Macul, tan ávido, este último tiempo, de alegrías como las vividas la noche del viernes 04.

Pero no todos podían ser clásicos de toda la vida, como dijimos en un comienzo, esta gira está sustentada en un nuevo disco y era obvio que algo de él íbamos a escuchar durante la presentación.  Es así como llegó Age of Reason, canción que reúne todas las características del Sabbath más primigenio.  Lamento que a quienes no les haya gustado 13 o no lo hayan conocido a tiempo, no hayan podido disfrutarlo a concho.  Para todos ellos fue el “cú-cu” que hizo Ozzy tras presentar las canciones nuevas.  Lo que es yo lo disfruté tanto como cualquier otro tema de sus más consagrados.

Buen momento para detenernos en, a mi juicio, uno de los dos puntos más sorprendentes de la noche: el sonido.  Aquí podría ocupar otro epíteto de aquellos, pero esta vez me contendré y solo diré ¡Qué gran sonido, por la mismísima…!  Qué gran experiencia auditiva la del viernes, un lujo haber podido oír un concierto de estas características, en un estadio rebosante de público y con un sonido como el que tuvimos oportunidad de apreciar, era realmente como para no creerlo.  Un maestro el hombre que haya estado detrás de las perillas de la banda, la potencia de la música de los ingleses se vio magnificada por la capacidad técnica de la persona encargada del sonido.  Que grato poder escuchar cada detalle del bajo del gran Geezer Butler o cada cuerda que tocaba Tony Iommi, con una claridad y nitidez que ya querría cualquier otra agrupación.  ¡Sonidista de Black Sabbath + Black Sabbath = Epic Win! Hasta ahora no he escuchado a nadie que haya manifestado lo contrario, haya estado en la ubicación que sea.  Nosotros estábamos algo más atrás de las torres y se escuchaba impresionante y maravillosamente bien, algo que, lamentablemente, se echó de menos el miércoles en el Nacional.

Pero volvamos con los Sabs, quienes continuaron con la canción que comenzó todo.  La lluvia, las campanas de una iglesia de fondo… el sonido de las gotas chocando contra el suelo.  Black Sabbath, ejecutada por sus creadores, más 50.000 almas siendo devoradas por la contundencia con que Ozzy, Geezer, Tony y Tommy, la ejecutaron.  Es una canción increíblemente sencilla, pero igual de oscura, y que trae consigo uno de los riffs más adictivos que he oído en mi vida, aquel que Iommi creó para el cambio de ritmo, cuando pasa de la lentitud propia de un corte doom a algo más acelerado.  Fue un momento de absoluta admiración, de regocijo, estábamos siendo testigos de la canción con que nació nuestro movimiento.  Las monolíticas notas que cambiaron el curso de la música rock, sonaron con fuerza en el estadio y en el corazón de todos los presentes, haciendo crecer nuestro pecho de orgullo y satisfacción, sintiéndonos agradecidos por haber podido estar ahí en ese instante de magia pura.  Fueron momentos de una emoción indescriptible.  ¡Y recién íbamos en el sexto tema!

Otra del mismo álbum, otra que no imaginé nunca poder escuchar en vivo.  Behind The Wall of Sleep y su incansable “Turns your body to a corpse, Turns your body to a corpse, Sleeping wall of remorse, Turns your body to a corpse” resonaron fuerte en Macul.  Luego llegaría el turno de otro clásico, el que por suerte incluyó el magnífico solo introductorio de bajo con que comienza originalmente, titulado Bassically, el que se escuchó con una potencia y claridad incuestionable, y volvemos al tema del sonido.  ¡Qué bien que sonó todo el viernes!  Geezer la rompió con su intervención, muy apegada a la original que quedó grabada para la posteridad en aquella mítica primera placa.  Luego, obviamente, N.I.B. hizo las delicias de todos los presentes.  Siendo una canción livianita, de ritmo pegajoso y saltarín, fue sin lugar a dudas una de las más coreadas de la noche.

Momento para presentar otro corte de su último disco: End of the Beginning, excelente canción que resultó ser mucho más conocida que lo que pensé, o al menos, fue escuchada con mucho respeto.  Acá alguna pifia probablemente habría sido castigada con golpes en todo caso.  Si Iommi hubiese querido tocar “La Peineta”, lo aplaudimos, si hubiese decidido tocar un cover de La Tigresa del Oriente, lo aplaudimos también, nada que hacer, es El Padrino y se le debe respeto, más si nos sigue regalando canciones de la calidad de esta.  Insisto, a quienes no les haya agradado 13, es porque probablemente nunca les ha gustado Black Sabbath con Ozzy realmente, y frente a eso no hay mucho que hacer.  De otra forma es difícil explicarlo, considerando que esta canción y todas las del mencionado álbum, están en perfecta sintonía con la etapa más clásica de la banda.

Pero sigamos, porque lo que se venía ahora era una tripleta de antología: Fairies Wear Boots, Rat Salad y Iron Man, en versiones fantásticas y coreadas por toda la gran masa presente.  En el caso de Rat Salad, esa fue la antesala para un solo de batería del joven Tommy Clufetos.  ¿Recuerdan que hace un rato les dije que el sonido fue uno de los dos puntos más sorprendentes de la noche? Bueno, Clufetos es el segundo.  ¡Extraordinario! El tipo es una máquina e hizo una lectura fantástica de la forma de tocar que tenía Bill Ward en sus mejores tiempos, adhiriéndole más peso y potencia, y, vamos a suponer que intencionadamente, llevando consigo una apariencia muy similar a la que tenía el batero inglés durante los últimos setentas.  El solo que se despachó fue por lejos uno de los mejores que he visto en largo tiempo: impecable, sólido, contundente, prolijo, rockero, lo que quieran, fue sencillamente de otro mundo.  Por otra parte, demás está decir la catarsis que provocó en la gente la ejecución de Iron Man, varias gargantas deben haber sufrido serias consecuencias tras esa interpretación, en donde cada coro y cada riff fueron cantados a todo lo que nos daban los pulmones a esa altura.  Pero aún quedaban cartuchos por quemar.

El single God Is Dead? fue la siguiente en ser presentada, última canción de su disco 2013 en ser incluida en el set.  Otra gran pista que no tiene nada que envidiar a sus más grandes clásicos y se notó que la gran mayoría también piensa lo mismo, ya que fue muy bien recibida por la audiencia, la que además debe haber conocido bastante bien el tema, al haber rotado con recurrencia desde su lanzamiento en las estaciones de radio que aun dedican sus esfuerzos a difundir nuestro estilo de música.  Le siguió el único corte que, personalmente, habría cambiado por otro: Dirty Women, o sea, si es por tocar algo de aquella etapa, mejor escuchemos Never Say Die! del disco del mismo nombre y que sigue a Technical Ecstacy.  Pero bueno, sigue siendo un muy buen tema en todo caso.

Como en todo orden de cosas, nos comenzamos a acercar indefectiblemente al final.  Pero antes quiero hacer notar algo.  Black Sabbath lleva más de 40 años dando que hablar, y gran parte de su fama y status fue alcanzado de la mano de Ozzy Osbourne, quien obviamente lleva la misma cantidad de años rompiéndose el lomo en los escenarios y en su vida personal, eso considerando todos los excesos que a cualquier otro mortal le hubieran costado la vida hace rato.  Pero sigue ahí, dando alegrías o escalofríos, eso depende del oyente.  Lo que es yo me saco el sombrero ante Osbourne, quien sin ser un tipo privilegiado vocalmente hablando, supo llevar adelante una carrera que ya se la quisieran otros, y si ahora ya no le queda casi nada de voz, es porque la dejó en los escenarios.  Aun así, la noche del viernes estuvo sorprendentemente bien, era la primera fecha sudamericana y eso fue una gran ganancia para todos nosotros.  Ir más allá en el análisis lo dejó para los críticos musicales, yo soy un fan más, que vibra, vive y goza con el metal, y lo hago explícito por si a alguien aún le quedaba alguna duda, o esperaba algún atisbo de objetividad en mis comentarios.  Si eso es lo que buscan, lean cualquier otro medio, acá no lo encontrarán.

A continuación se venía otro clásico de clásicos, otra de las canciones que más debe gustar entre todos quienes estuvimos ahí por ellos: Children of the Grave, tema que fue cantado, coreado, saltado y vociferado como si de ello dependiera nuestra vida.  ¡Qué gran canción que es esa!  Apabullante, la guitarra de Iommi sonaba pesadísima, y ya siendo un riff sumamente denso y compacto, lo era aún más gracias al impecable sonido que pudimos disfrutar.  Otro momento para la posteridad en el que a varios nos entraron algunas mugres en los ojos.  Luego de eso la banda se despide pero tan solo por algunos minutos, claro, todos sabíamos que algo faltaba como para irse todavía.

Un concierto de Black Sabbath sin su ultra-hiper-mega-hit es algo impensable.  Y es que, aun estando muy lejos de ser uno de sus mejores cortes, Paranoid debe ser la canción más conocida de la banda, tanto por quienes profesamos esta religión, como por aquellos infieles que aún no se redimen.  Ya se pueden imaginar cómo quedaron las gargantas de todos los presentes.  No creo que nadie haya dudado que este era el cierre, así que todos se encargaron de dejar sus cuerdas vocales en el Monumental en ese momento, agradeciendo la oportunidad de vivir una experiencia como esta, en nuestra tierra, absortos ante tamaña demostración de supremacía y ante la imagen icónica de tres personajes y un nombre que han hecho escuela a lo largo de los años.

Muchas gracias a todos quienes estuvieron presentes aquella noche, gracias porque todos juntos, los  50.000, nos encargamos de dejarles claro a los de Birmingham que aquí tienen otra casa, otro hogar y que estaremos esperándolos ansiosos para cuando decidan volver, si es que se nos llega a bendecir con otra oportunidad como esta.  ¡Gracias por todo, Black Sabbath!

Estos son los ganadores de entradas y afiches del concierto que tendrá a BLACK SABBATH y MEGADETH juntos este viernes 4 de octubre en el Estadio Monumental, cortesía de T4F:

  • Miguel Santander (entrada Océano + afiche)
  • Valentina Rojas (entrada Océano + afiche)
  • Carolina Maturana (afiche)
  • Claudio Ramírez (afiche)

Felicitamos a todos los afortunados, quienes fueron contactados por mail, y agradecemos a todos quienes participaron.

Recuerda que la disposición del escenario en el Estadio Monumental cambió, lo que encrementó también en la disponibilidad de entradas. Con esta nueva configuración, las localidades quedan de la siguiente manera:

Sector Magallanes: Quedará ubicado en los codos Galvarino y Caupolicán del Estadio
Sector Arica: Quedará en lo que se llamaba «Cordillera»
Sector Cancha General: Mantendrá su ubicación.
Sector Océano y Rapanui: Mantendrán su ubicación

Las entradas para el concierto se venden por sistema Ticketek, ticketek.cl, tiendas Falabella, GAM, Cine Hoyts y The Knife.

Los precios son:

Magallanes: $10.00
Arica: $19.000
Cancha: $29.000
Océano: $55.000
Rapa Nui: $90.000

 

La productora T4F informó esta tarde:

«La ubicación del escenario donde BLACK SABBATH se presentará (viernes 4 de octubre – Estadio Monumental), ha debido ser modificada debido a razones técnicas. Por esta razón la producción del concierto, con el objetivo de brindar el mejor de los espectáculos al público, ubicará el escenario de norte a sur del Estadio Monumental, donde además se podrá disfrutar de una mejor visión. Esta nueva configuración, posibilitará además que muchos de los sectores que se encontraban agotados, ahora tengan disponibilidad de venta».

Con la configuración del nuevo escenario, las localidades quedan de la siguiente manera:

Sector Magallanes: Quedará ubicado en los codos Galvarino y Caupolicán del Estadio
Sector Arica: Quedará en lo que se llamaba «Cordillera»
Sector Cancha General: Mantendrá su ubicación.
Sector Océano y Rapanui: Mantendrán su ubicación

Cambios o devoluciones de tickets, se pueden realizar desde el jueves 26 de septiembre y hasta el lunes 30 de septiembre, en el mismo punto de venta donde fueron adquiridas las entradas, o contactándose a través de este link.

Ozzy Osbourne, Tony Iommi y Geezer Butler se presentarán en Chile el viernes 4 de octubre junto a MEGADETH, quienes se encargarán de abrir el show a las 20:00hrs.

Las entradas para el concierto se venden por sistema Ticketek, ticketek.cl, tiendas Falabella, GAM, Cine Hoyts y The Knife.

Los precios son:

Magallanes: $10.00
Arica: $19.000
Cancha: $29.000
Océano: $55.000
Rapa Nui: $90.000

Si quieres ganar entradas y afiches oficiales del concierto, ingresa a este link y participa en este concurso de PowerMetal.cl

Hacía tiempo que el lanzamiento de un disco no generaba tanta expectación.  No es para menos.  La leyenda viva o, al menos, tres cuartos de ella, se reunieron para después de 35 años lanzar juntos un nuevo álbum de estudio.  35 años, una infinidad de cambios de alineación, dimes y diretes, idas y venidas, reuniones esporádicas, y el lanzamiento de diez discos con otros vocalistas, mantuvieron separados a Osbourne, Butler y Iommi, antes que por fin decidieran volver a juntarse, para esta vez lanzar una nueva placa, una que hiciera honor al legado que dejaron en 1978.  Porque si bien, cada lanzamiento que vino después que Ozzy fuera despedido de la agrupación, continuó marcando fuerte a la escena del heavy metal y el rock duro, no fueron sino sus primeros trabajos los que lograron configurar toda una nueva forma de hacer, ver y entender la música, una que, tanto en lo musical como en lo lírico, los alejaba de las flores y fantasías en colores del mundo hippie, para adentrarlos en terrenos más oscuros, pero también más adecuados a la realidad en la que crecieron y vivieron durante muchos años.

Aviso que, salvo algunos necesarios comentarios, no me voy a detener en cuestiones del tipo “¿Qué prefieres: Ozzy o Dio?” Simplemente porque no tiene ningún sentido hacerlo.

El título escogido para este esperado nuevo trabajo es simplemente 13 y las canciones grabadas para la ocasión son ocho, todas ellas bastante más largas que lo que acostumbraban a hacer durante los setentas, salvo algunas excepciones.

La escogida para dar inicio a esta nueva aventura musical lleva por título End of the Beginning, la cual presenta una estructura similar al mítico corte homónimo que dio pie a la leyenda, allá por un lejano 1970, eso al menos durante algo más de los primeros tres minutos.  Lo denso y la pesadez de la base rítmica, sumado a la distorsión de los arrastrados riffs de Tony Iommi, harán del tema un verdadero deleite para quienes se declaren seguidores del doom metal o simplemente para quienes tengan a la etapa con Ozzy Osbourne como su favorita dentro de la carrera de la agrupación.  Pasada esta sección inicial que evoca la primerísima etapa de Sabbath, viene un cambio de ritmo que termina por confirmar algo que comenzaba a palparse desde el primer minuto: una clara intención de parte de Iommi y compañía por tratar de componer material que rescate todo el legado musical que construyeron junto a Osbourne en los setentas.

Lo anterior puede parecer sumamente evidente y lógico, pero no lo es tanto si consideramos que en el año ’98, para la reunión anterior, grabaron dos canciones nuevas que no alcanzaban a recoger la esencia de los primeros trabajos de la banda.  A esto agreguémosle que Iommi viene saliendo de Heaven And Hell, donde su forma de componer y la estructuración de los temas cambia, en cierto sentido, al estar la voz de Dio al frente, tal cual como lo hizo cuando este último reemplazó a Ozzy el año 1979.  De hecho el Sabbath con Ronnie es prácticamente otra agrupación, una muy distinta de la que los hizo grandes en los setenta, excelente por cierto, pero muy diferente en muchos ámbitos.  En esta “nueva agrupación”, los cambios de ritmo marca registrada y sello personal de Tony, eran relegados y prácticamente obviados a la hora de componer, algo que ahora vuelve a rescatar, asumiendo aún más con esto ese deseo de representar fielmente el regreso del Madman a la banda.

Yendo al detalle, no hay que tener el oído demasiado agudo como para notar la similitud que guarda el riff del cambio de ritmo, con aquel compuesto para Hole In The Sky, canción que se incluye en el tremendo Sabotage (1975).  Por otra parte, la sección final de End of the Beginning, incluyendo los acordes base sobre los cuales Iommi ejecuta sus solos, recuerdan mucho a los últimos minutos de Dirty Woman, algo que ayuda a entender todavía más lo que les señalaba anteriormente.

God Is Dead?, primer y único single a la fecha de este 13, continúa con la línea doomy mostrada hasta ahora, aunque en este caso, sí podríamos llegar a imaginarnos a Dio cantándolo, es más, perfectamente podría tratarse de melodías que en su momento quedaron fuera de The Devil You Know, ya que presenta muchas similitudes con canciones de ese trabajo, salvo por el cambio de ritmo, con el que nuevamente rescatan aquel viejo recurso que tanto gusta entre quienes nos inclinamos por la primera etapa de la agrupación de Birmingham.  Importante señalar que el bajo de Geezer Butler suena impecable, prístino, potente y avasallador.  Importante porque al tratarse de un corte con varias secciones abiertas, en donde la guitarra pasa a un plano posterior, es el bajo el que se vuelve indefectiblemente en el protagonista por muchos momentos.  Cabe destacar también que, hasta ahora, los cambios de ritmo se encuentran muy emparentados en forma con los que podemos oír en Vol.4 (1972), una de las placas más logradas y queridas de su discografía setentera.

Tercero en la lista tenemos a Loner, el cual podría encajar perfectamente en un álbum como Technical Ecstacy (1976), un muy buen disco, pero que probablemente no está dentro de los preferidos de muchos.  En términos generales se trata una canción de corte más heavy/rock, pero que de todas maneras conserva ciertos aires oscuros.  Bastante monótona si la comparamos con las dos anteriores, salvo por algunas secciones más relajadas en donde el protagonismo recae en Ozzy y su desgastada y característica voz –ya hablaremos de ello-.  A pesar que pueda resultar un tanto redundante en estructura, dentro de todo es un tema muy disfrutable.

A continuación tenemos a Zeitgeist, cuya inclusión me genera cierta extrañeza, ya que escapa a todo lo que habíamos oído hasta ahora, pero más que nada por la estrecha similitud que guarda con Planet Caravan y todas las remembranzas que ello conlleva.  El parecido es evidente y es inevitable caer en comparaciones con aquel corte.  La voz de Ozzy – más audible y clara, pero con algunos efectos que recuerdan al mencionado tema- la percusión algo tribal, el bajo de Geezer y las guitarras acústicas, aunque ahora más trabajadas de Iommi, todo había sido utilizado y plasmado de manera muy similar hace ya más de 40 años atrás.  Si les gusta aquella canción perteneciente a Paranoid (1970), no tendrán ningún problema con un corte como Zeitgeist, ya que de hecho podemos decir que musicalmente es incluso mejor, aunque carece de aquella aura mística que lograron plasmar en esos años.

La siguiente, Age of Reason, recupera todo el peso característico de la agrupación, a través de los inconfundibles riffs del maestro Iommi.  Se trata de un tema lento, pesado, pero también melódico.  Hay algunos momentos en donde la guitarra de Tony me recuerda algunos pasajes de Into The Void, lo que nuevamente nos lleva a reflexionar y especular acerca de la intencionada forma en que fue compuesto el disco, tratando de mantener estricto apego con la época en que Ozzy formaba parte de la banda, en aquella primera y fantástica encarnación de los británicos.  La sección media trae consigo un quiebre en donde, durante algunos minutos, aceleran un poco por medio de la guitarra y la batería de Brad Wilk.

Cabe señalar respecto de este último, que su trabajo se adapta muy bien a lo que podríamos haber esperado de Bill Ward.  Se nota que el tipo conoce o al menos estudió muy bien el trabajo de la banda, su sonido.  Hay una evidente comprensión del cómo plasmar sus intervenciones sin que nadie llegara a echar de menos al descartado baterista original -aun cuando también se nota que aporta con instinto e iniciativa propia- motivo por el cual me atrevo a decir que su ausencia no empaña el resultado final obtenido, y todos los deseos por verlos juntos en este regreso, pasan a formar parte de esa especie de romanticismo con que muchos anhelábamos poder ver a la formación original de esta leyenda en vivo.

Live Forever trae de regreso el característico doom del cual los mismos Sabbath son responsables directos de su creación.  Parte de forma lenta y muy densa, con riffs arrastrados y pesados, para luego pasar a algo más veloz, que de hecho es de lo más rápido que vamos a encontrar en el disco.  Una vez llegado los fraseos del coro, la velocidad nuevamente decae hasta terrenos doomy, y en esta ocasión se percibe un muy agradable aire a canciones de Sabbath Bloody Sabbath (1973), más específicamente al coro de Killing Yourself to Live, lo que en mi caso transforma de inmediato a Live Forever en una de mis preferidas.  Ahora bien, todos estos “parecidos” que vamos encontrando al oír el disco, no pasan más allá de eso, son guiños a una época a la que inevitablemente tenían que apuntar en términos compositivos, misma época que, por medio de este tipo de canciones, los vio hacerse grandes y convertirse en leyendas.  En todo caso, dudo que alguien esperara otra cosa de ver a Butler, Iommi y Osbourne juntos.  Reunirse para sacar un disco que renegara de su propio legado habría sido un total despropósito ¿no creen?

En la penúltima posición tenemos a Damage Soul, uno de los cortes en donde más se percibe esa influencia del blues más ácido con que Iommi compuso canciones para el primer álbum de la banda.  De hecho recuerda a varios pasajes del disco homónimo y posee toda un aura ancestral en ella.  Es más, el sonido de la guitarra recuerda en cierto sentido a Wicked World, y a eso agreguémosle los maravillosos pasajes en armónica, que le sientan tan bien a canciones de este tipo, de esas con fuerte inclinación bluesera.  Como dato informativo, no es Ozzy quien tocó esos pasajes de armónica, sino el músico Stanley Behrens, conocido por su trabajo en Canned Heat, y más cercano, por contribuir en el disco Jealousy de los nipones, X Japan.

Para el cierre, Dear Father, una canción tremenda, con arreglos densos, pero también otros muy melódicos.  La guitarra de Iommi suena como siempre, es decir, increíble, el bajo de Butler es magnífico, poderoso, Wilk acompaña de forma muy certera cada movimiento que el resto ejecuta, y Ozzy cantando, dentro de todo, muy bien, destacando en toda la placa por su sobriedad y carisma, más que por su capacidad y técnica vocal.  Pero dejemos al “fanboy” de lado.  Si reconocemos y entendemos las actuales capacidades vocales de Osbourne, hay que reconocer que lo hace bien y el resultado es muy bueno si consideramos todo lo que se ha maltratado este señor a lo largo de su existencia.  Sin embargo, todavía hay que verlo replicar estas canciones en vivo.  Al menos en el disco suena mucho más que bien, no hay muchos efectos de por medio, se nota bastante natural, de hecho es posible percibir muy pequeñas desafinaciones en algunas canciones, lo que me lleva a confiar aún más en que no fue demasiado retocado su trabajo.  Volviendo a la canción, el cambio de ritmo sin preámbulo luego del “now it’s your turn to diiiiiieeeeeee”, resulta ser todo un acierto.  Sin muchas dudas me atrevo a decir que es una de las mejores canciones del disco y ojala comenzaran a tocarla en vivo, si es que aún no lo han hecho.

Al término del tema: lluvia, pero no cualquier lluvia.  Es la misma grabación con que dieron vida a la leyenda en 1970.  Son los mismos sonidos que dieron origen a todo un nuevo género musical, el cual se mantiene hasta el día de hoy y que no me cabe duda alguna que persistirá por mucho tiempo más.  Es a esta banda a la que debemos de dar las gracias cuando orgullosamente nos hacemos llamar “metaleros”.  Porque podrá no gustarle a algunos, otros preferirán a Dio o a otro de sus vocalistas, pero nadie con el sentido auditivo levemente desarrollado podría negar la inconmensurable influencia que Black Sabbath ha ejercido en el metal durante toda su existencia.

Disfrutemos de este verdadero regalo ahora, sin reparar más en los aspectos técnicos ni menos meditar acerca del futuro de los ingleses, no quiero pensar si habrá o no otro álbum bajo el nombre de Black Sabbath en un par de años más, solo quiero quedarme con la convicción de que si este es efectivamente el disco con el que han de decidir cerrar la discografía de la banda, lo han hecho con una placa digna de su historia, de su legado y de su nombre.