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El Metal chileno siempre será una parte importante de esta web, especialmente en fechas como ésta en que, discusiones históricas aparte, se celebra a nuestro terruño, momento ideal para celebrar el nuevo lanzamiento de los antofagastinos de Fulgorian, una banda con años de historia que nació con un estilo mucho más sencillo y ha pasado por varios cambios de alineación que, al parecer, ha encontrado su configuración ideal.

Tras la liberación de algunos temas sueltos a principios de su carrera, generalmente grabados de manera artesanal o en vivo, vino el EP “Aves de Metal” (2011) y el LP “Libertad” (2013), donde se mantenía la línea inicial de la banda con un sonido más bien sencillo y algunas líricas cercanas al “White Metal”, lo que obviamente hacía no le gustara a todos.

Hoy nos traen “Juego Macabro”, su nuevo larga duración en sólo ocho temas nos entrega toda la potencia pesada de un nuevo sonido, siempre dentro del Heavy Metal tradicional pero mostrando la madurez alcanzada por Juan Díaz en el bajo, Santiago Riffo y Ricardo Muñoz en las guitarras, Waldo Godoy en la batería y Joseph Fernández en las voces, con el apoyo en la producción de Daniel Naranjo de Organic Waves Studios.

Todo arranca con Dueños del Sistema, con una batería casi endemoniada dándole paso a un riff ganchero y pesado que permite un pasaje gutural de Fernández, quizás haciendo pensar en la rabia hacia esos dueños. Un tema que no necesita mucha presentación para saber de qué trata su letra, donde el ritmo y sus quiebres permiten que uno de los que más logra lucir sea Godoy en los tarros, con una sección de solos tranquila, que permite disfrutar cada detalle de la guitarra de Riffo, un muy buen inicio de disco.

La Voz de los Héroes es una ya conocida para los que seguimos a la banda desde sus inicios pero claramente esta versión final es un ejemplo de la evolución de la música que han experimentado. Si bien mantiene su estructura relativamente sencilla con la que se compuso hace algunos años, ahora suena más completa, más pesada, siempre llamando a nos dejarse someter por los dueños del sistema sino alzar la voz de los héroes, con quiebres rítmicos exquisitos que brillan por sí solos mientras las guitarras luchan por el dominio sobre la base rítmica de las cuatro cuerdas de Díaz. La inclusión de voz gutural en algunos pasajes mínimos también ayuda bastante a la entrega del mensaje.

En la vena más clásica del Heavy Metal nos encontramos con Control Social, con una intro potente con tremendos riffs, hasta el ahora el tema menos pesado de los que venimos escuchando, también con menor velocidad y un ritmo más midtempo, si reclamamos con los dueños de todo y nos llamaron a alzar la voz, ahora nos levantamos y le gritamos a esos dueños que no nos callaremos y perderán el control de la sociedad.

Un pasaje interesante es el que nos llega de la mano de Sudor y Lealtad, un track bastante épico en su letra y canchero en su música, que inicia con un sonido más o menos conocido para todos pero que no se relaciona con el Metal. Un homenaje a la Roja, a nuestra selección chilena de fútbol, que mantiene todos los elementos necesarios para un correcto tema de Heavy Metal clásico que nos trae la visión más épica de los once guerreros que entran a la cancha. Si bien musicalmente no se encuentra entre los puntos más altos del disco, sin lugar a dudas el producto final es bien recibido.

Seguimos con Estos Años, que nuevamente nos trae un tremendo pasaje de la batería, que nos hace recordar incluso esa típica sección del tema Overkill de Motörhead, si bien líricamente parece no tan bien elaborada como sus antecesoras, la rabia que desprende y la velocidad del track es precisa… lo triste es saber que hace referencia ala escena metalera, esa donde en muchos casos no existe apoyo y hermandad sino competencia ridícula y maldad, aún contra todo eso, Fulgorian ha sobrevivido todos estos años…

Volviendo a bajar un poco la velocidad para darle más espacio a la melodía nos encontramos con Nuestra Batalla, una composición musical tremenda con líneas líricas relativamente suaves que nos hacen pensar en las fechas que acabamos de recordar como el 11 de Septiembre. Sin necesidad de elementos exagerados o pasajes más elaborados, el tema logra transmitir desde la fuerza del Heavy Metal la nostalgia de seguir librando batallas por el ayer y por el mañana. Nuevamente no está entre los puntos más altos pero es un tremendo tema.

La mayor novedad es Revolution, primer tema de la banda en inglés, que incluso se apunta un poco hacia un sonido levemente más Power Metal, con la inclusión de voces guturales en algunos pasajes que, en este caso, no suenan como la mejor de las ideas, a diferencia de los otros temas donde sí calzaron muy bien. Cabe destacar que también es el tema más corto del disco con menos de cuatro minutos, quizás sólo experimento pero que aprobó con muy buena nota.

Así llegamos al final de este corto viaje con Era Digital, en pocas palabras, creo que éste se convertirá en el himno en vivo del álbum, un tremendo track rápido, violento, agresivo y melodioso, con líneas líricas tremendas, con frases en formato coro que permiten su repetición y juego. Manteniendo la línea de este trabajo, hablando del juego macabro en el que vivimos a través de la irrupción y control de las redes sobre nosotros, con esa tremenda frase, quizás un poco cliché pero tremenda igual, “ya pasaron los años – y empezó la involución – se aproxima la extinción”, un final de disco por todo lo alto, digno de este trabajo.

Cuarenta y cinco minutos pasaron y pudimos disfrutar un tremendo disco, con ocho canciones que, siempre dentro del Heavy Metal, nos llevan a un paseo por distintos ritmos y velocidades, algunos temas más enojados que otros, algunos mejor logrado que otros pocos pero que nos siguen demostrando ya no sólo en Santiago hay buena música, sino que las regiones, tanto por el norte como por el sur, tienen excelentes exponentes de los sonidos que nos mueven, aun con todas las dificultades que enfrentan lejos de la capital logran producir tremendo material. Ahora sólo queda esperar a cuando vuelvan a tocar por estos lados porque ojo, Santiago ya los conoce, sólo falta que el resto del país pueda hacerlo.

Review: Sebastián Miranda