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Estamos ante el noveno disco de Firewind tras veinte años de carrera y esto trae consigo bastantes cambios, partiendo por la salida de Bob Katsionis y la de Henning Basse. Por un lado, Katsionis fue de los principales compositores junto a Gus G mientras estuvo en la banda y una alteración en estas directrices y de frontman siempre genera incertidumbre, sobre todo para grupos con años de trayectoria. En este caso, Basse se alejó por motivos personales que no le permitían seguir aportando con su voz en el próximo ciclo de giras y continuar con ellos.

Siendo este el escenario, ahora Gus G se encarga de la guitarra y los teclados, quitando cierto protagonismo que le daba Katsionis a este último instrumento, pasando ahora a tener sintetizadores en segundo plano y que generan principalmente bases rítmicas. Por otra parte, la potente voz de Herbie Langhans (Avantasia) es muy similar a la de Stephen Fredrick (ex Kenziner y primer vocalista de Firewind), aportando desde un concluyente punto de vista, una experiencia muy cercana a las propuestas iniciales del conjunto.

En términos muy generales, vuelven a la línea de sus primeros discos. En ese sentido, nada ha cambiado en su nuevo álbum, simplemente titulado “Firewind”. Nos encontraremos con fantásticos riffs y solos del talentoso Gus G, la gran voz de Langhans con ese aire a DIO refina todas y cada una de las nuevas canciones de este actual Firewind. Completando la formación y manteniéndose estable en el tiempo, sigue con ellos el bajista Petros Christo y el baterista Jo Nunez.

Este lanzamiento abre con Welcome To The Empire y desde su inicio sabemos que, a pesar de los cambios, todo sigue como siempre. Esa inconfundible combinación de guitarras acústicas y sintetizadores de base, proporcionan el ambiente correcto para un protagónico solo de guitarra, que se desarrolla con velocidad creciente. Con estos elementos, percibimos y esperamos ese riff poderoso de apertura, sonido clásico de Firewind y como mencionábamos en un principio, la poderosa voz de Langhans se hace notar y demuestra su habilidad en el coro. En efecto, el poderoso Firewind que conocemos está de vuelta.

Siguiendo por esta vía, en un terreno más pesado y completamente cercano a “Burning Earth” (2003), Devour es machacador, la batería va galopando junto al bajo y Langhans navega en distintos tonos mientras Gus G va comandando la música.

Rising Fire es el single debut y el primer adelanto que conocimos de “Firewind”. Cuando escuchamos el trabajo por primera vez y sobre todo esta canción, estábamos tan curiosos por la nueva formación como cualquier otro fanático puede estar, sin el antiguo co-compositor, tecladista y guitarrista Katsionis. Sin embargo, no había por qué preocuparse. En cierta manera, esa esencia que emanaban en el 2000 se mantiene y la energía de esa época sigue muy presente en Break Away, no dejarás de repetir ese pegajoso coro y definitivamente el solo, elaborado con ciertos toques neoclásicos que te encantarán.

Mientras que Overdrive aprovecha el talento de Langhans en la voz, se visten con un ritmo genial que recuerda a Dio en la época de Black Sabbath, el coro podría haber salido directamente de las grandes bandas de los años ’80. Inicialmente Overdrive estuvo pensado como un bonus track, pero (según Gus G) fue “cobrando vida por sí sola” y se consideró dentro de “Firewind”.

Firewind no ha abandonado la línea conceptual del anterior “Immortals” (2017) y tres de sus melodías están conectadas líricamente, siendo estas Orbitual Sunrise, Longing To Know You  y Space Cowboy.  El trio conforma una historia de ciencia ficción sobre la sobreexplotación de la naturaleza vista a través de los ojos de un astronauta solitario, orbitando la tierra en su cápsula espacial. Analizándolas por separado, Orbitual Sunrise tiene ese galope de antaño y ochentero, con unos teclados que acompañan en la base rítmica y Nunez brilla con cada cambio de ritmo. A estas alturas, siempre es bien recibida una balada y Longing To Know You es emotiva y épica, de esas que van tomando fuerza a medida que pasan los segundos y llena de arreglos, muy en sintonía de esas power ballads que escuchábamos en el primer disco de Dream Evil y del cual Gus G fue parte (estamos hablando de Losing You). La trilogía cierra con Space Cowboy, de toque hardrockero, con un estilo retro acompañado de un buen coro, elementos que también podemos encontrar en Perfect Strangers.

Llegando a la recta final y en un terreno conocido y bien explotado por Firewind, All My Life tiene esa vibra poderosa del Metal gracias a la sobresaliente interpretación de Langhans, demostrando una vez más sus credenciales. El cierre no podría haber sido de otra manera, un grand finale por así decirlo. Si esperabas esa explosión de velocidad y agresividad de sus anteriores trabajos, Kill The Pain te dejará satisfecho, siendo la más pesada, veloz y agresiva de estas nuevas canciones y dejándonos con ganas de más.

Firewind una vez más ha traído todo ese potencial que conocimos en sus primeros años, haciendo de “Firewind” un sucesor más que digno de su obra conceptual de “Immortals” (2017). Nos traen una mezcla emocionante de Hard Rock y Power Metal actual. El álbum homónimo representa el regreso a las raíces y apogeos de Firewind, recordándonos especialmente a la temporada con Frederick en “Burning Earth” (2002). Ahora al mando en solitario, se nota que Gus G es un mejor compositor cuando se trata de canciones agresivas y poderosas, siendo desde este punto de vista, un producto bastante personal.

Por: Herrant