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Finntroll en Chile (2016)

Ya nos estamos acostumbrando en esta delgada y larga faja de tierra a recibir excelentes bandas del medio internacional y ser parada casi obligada durante las giras de los grandes exponentes de distintos estilos y subestilos. Eso permite al público chileno (o santiaguino más que nada) disfrutar temas que nos vuelan la cabeza y que, a la vez, la calidad de los equipos y técnicos del sonido vaya mejorando cada vez más, en parte, gracias a las exigencias de estas bandas.

En este contexto fue que la noche del 16 de octubre se dio una noche de locura, baile, música, cabeceos y mosh pits, porque si de algo podemos estar seguros es que la fiesta troll finlandesa que nos esperaba prometía ser tremenda. Y así lo fue, más de alguno debe haber salido tremendamente adolorido de tanto cabeceo y golpes pero, definitivamente, valió la pena.

La noche comenzaba, en vez de con la típica música envasada, con una ambientación acústica que hacía imaginar el Centro de Eventos Blondie como un bosque, cargado de historias y criaturas, podías sentir a los trolls asechando por allí para atacar. Cerca de las 20:00 horas se empezaron a escuchar tambores tribales, parecía que algo estaba por pasar, el humo empieza a cubrir el escenario mientras varios brebajes empiezan a aparecer en el escenario de la mano de producción, cuando los tambores se empiezan a escuchar más fuerte como anunciando el ataque inminente, suben a escena primero Mikael “Routa” Karlbom a tomar su guitarra, Heikki “Mörkö” Saari para tomar ubicación en su batería y Felipe Muñoz para acomodarse en los teclados, casi inmediatamente les siguieron Sami “Tundra” Uusitalo con su bajo, Samuli “Skrymer” Ponsimaa con su guitarra y Mathias “Vreth” Lillmåns tomando su característico micrófono. Todos con su respectivo corpse paint y las orejas de troll, cerca de apenas cinco minutos después de la hora anunciada la potencia de la intro sube y todo listo para comenzar una gran noche.

Así empieza a sonar de golpe Bloodsvept, que, aunque no se trataba de una gira en promoción de su última placa que ya data del 2013, no dejó de ser un excelente comienzo para romper el hielo, desgraciadamente el micrófono de Vreth parecía tener problemas lo que provocaba su voz se perdiera en algunos pasajes pero que no impedía la presentación siguiera su curso, obviamente al público poco y nada le importaba, acompañando a la banda con gritos y puños en alto.

Finntroll en Chile (2016)

Aquí Mörkö cometió un pequeño error que tanto el público como la banda se tomaron con humor cuando la batería marcó para comenzar el siguiente tema de inmediato, lo que parece no estaba en los planes. Tras unos segundos de risas Mörkö vuelve a marcar y arrancan con Människopesten, del poderoso “Nattfödd” (2004), sí pareciera que tomó desprevenido al público o quedaron desconcentrados después del chascarro, porque no conectaron muy bien al principio con el tema, pero cuando Vreth se los hizo notar el público cayó en cuenta de lo que escuchaban y se prendió nuevamente, acá Routa sufrió el corte de una cuerda en su guitarra, por lo que tuvo que cambiar a la de repuesto para continuar la presentación y, para admiración de las féminas, Vreth se quitó su chaqueta quedando a torso desnudo, provocando el obvio delirio de las señoritas en el lugar.

Vreth saluda al público y de golpe empieza a sonar el sólo de batería que sirve de introducción para Mordminnen, también de su último LP, acá la gente se conectó enseguida con la música y del minuto uno cabeceó, incluso, se armó el primer mosh pit de la noche, una cosa poca, pero que ya calentaba el ambiente de muy buena manera. Acá se viene un minuto de descanso para la banda que permitió Routa pudiera recuperar su guitarra, la que rápidamente fue arreglada por el staff de la banda mientras Vreth, entre risas, nos comenta que “a veces, todo lo que puede salir mal, sale mal”, provocando un ya tradicional “olé olé olé, Finntroll, Finntroll” que sacó sonrisas en la banda y dio paso a que Vreth presentara lo que seguiría.

Empezando a sonar los acordes de Eliytres fue suficiente para que un importante número de personas se sumara a un mosh pit directamente frente al escenario, lo que pareció entregarle más energía a la banda quienes dieron la impresión de entregar su potencia y energía en tocar tremenda pieza del “Nattfödd”, un disco que de por sí es tremendamente violento y esa agresividad es imposible esconderla, mucho menos en un escenario con un público tan entregado a la banda, lo que incluso llevó a Vreth a jugar un poco y “ayudar” a Routa en su solo de guitarra. Al finalizar, Routa parecía nuevamente tener problemas con su guitarra, lo que les permitió tomarse un pequeño descanso mientras ajustaba y afinaba su instrumento.

Finntroll en Chile (2016)

Para lo que vendría nuevamente el audio presentó un problema ya que la introducción en teclado para Fiskarens Fiende prácticamente no pudo escucharse, lo que no perjudicó en demasía la interpretación del tema, quizás porque los retornos sí estaban bien ecualizados y la banda no notó el error, en este minuto llamó la atención escuchar al público cantando un idioma que muy probablemente ni siquiera entienden, lo que no fue impedimento para que las alrededor de setecientas personas que se encontraban allí cantaran (o al menos intentaran) este tremendo tema.

Nuevamente se da un diálogo entre Vreth y el público, donde agradece la oportunidad de estar nuevamente en Chile, refiere que ha sido un tremendo domingo para ellos y que, como ya se habrían dado cuenta, Trollhorn no está con ellos en el escenario, presentando a quien los acompaña en los teclados, el chileno Felipe Muñoz, quien a su vez comenta que el día anterior habían estado tocando en Brasil y él le había comentado a la banda que el público chileno es mucho mejor que el brasileño. Como todos sabemos, el chileno no se achica, por lo que a la cuenta de tres todo el público lanzó un gran grito de guerra que dejó más que satisfechos a los finlandeses y empieza a sonar När Jättar Marschera de su última placa, como ya estaban prendidos, acá el público cantó y saltó como loco, mostrando lo buen público que eran para que se olvidaran de los brasileños, contando con un tremendo trabajo de apoyo en la iluminación que le daba más potencia a la presentación.

Las guitarras en notas alargadas introducían a lo que sería Dråp, de su disco “Nifelvind” (2010), la que comenzaba con la risa desquiciada de Vreth, provocando la excitación del público que en las partes más violentas del tema se enfrascaban en tremendos mosh pits y en las partes más fiesteras se largaban a cantar y bailar cual trolls en fiesta, que era lo que la noche se estaba convirtiendo, terminando con un Vreth inspiradísimo que se manda un tono alto en su gutural de un par de minutos, mostrando su tremenda calidad vocal.

Finntroll en Chile (2016)

La Intro de “Midnattens Widunder” (1999), el disco debut de los fineses, les da un pequeño respiro a los muchachos para, al finalizar casi dos minutos después, lanzarse con todo con Svartberg, primer tema que sería el debut definitivo en ese primer disco, la potencia y onda de este tema se transmite automáticamente a todos en la Blondie, con Vreth haciendo participar al público en juego de manos y voces. Acá, por alguna razón, el bajo pasa a tener un protagonismo un tanto excesivo por unos minutos, lo que pareció deberse a un problema técnico, al solucionarlo, al parecer se dio otro error que podría explicarlo (desde mi ignorancia) como en un cambio de filtro de sonido, lo que hizo las guitarras empezaran a sonar un poco distinto, pero sin afectar la presentación.

Un pequeño descanso se vio interrumpido con Vreth preguntando si querían seguir disfrutando temas antiguos, ante la respuesta positiva del público (aunque algo me dice habrían respondido positivamente a lo que fuera), la banda se lanza con todo a tocar Slaget Vid Blodsälv, temazo del tremendo “Jaktens Tid” (2001), lo que vuelve loco al público desde el primer acorde, todos cantando y saltando, de a poco la potencia empezaba a subir y pareciera no tener ganas de bajar, a tal punto, que no faltó el… diremos, «amigo», que se lanzó sobre el público para tratar de llegar al escenario, lo que no fue permitido por la seguridad.

Una intro empaquetada dio paso a Grottans Barn, la que mientras se escuchaba el inicio instrumental se vio coronada con un «ceacheí» que la banda no entendió pero les sacó algunas sonrisas. Este fue un momento maravilloso en medio de esta alocada noche donde casi pareciera un minuto de reflexión, es que no es muy común que suene una midtempo en medio de toda la locura que desata Finntroll, pero así es y es realmente una maravilla de tema, hacia el final del tema, Vreth se acerca al bajista y juntos cantan las últimas repeticiones del coro.

Finntroll en Chile (2016)Una pequeña introducción envasada le da el vamos a Nedgång, del “Ur Jordens Djup” (2007), un giro radical al ambiente creado por el tema anterior que nos golpea directamente en la cabeza con todo el odio y la agresividad que estos trolls nos traían. En este minuto también a Vreth se le vio jugando más con el público, quizás también influenciado por los brebajes que se iban acabando alrededor del escenario, con un público entregado a la banda y cantando lo que sale de las letras en un idioma difícil, porque aceptémoslo, los chilenos somos malos para el inglés, para el sueco somos casi totalmente nulos, pero eso no impide que, aunque sea chamullado, cantemos junto a estos seguidores de Rivfader.

Vreth nuevamente agradece al público y pregunta si se creen capaces de aguantar unos blasts beats más, lo que da paso a la agresiva y violenta Solsagan, lo que genera un tremendo mosh pit de trolls vueltos locos frente al escenario, toda la Blondie cantaba el coro junto a la banda, especialmente el puente con el grito de guerra «¡HU!, ¡HA!«, lo que lleva inevitablemente a un nuevo mosh pit porque simplemente las energías y los ánimos ya estaban por las nubes.

Entonces es momento de la incombustible Nattfödd, la que abre con una especie de poema negro recitado por Vreth, creando una atmósfera oscura y maligna para que toda la potencia de la banda estuviera a punto de tirar abajo el local, con ese interludio que invita a reflexionar un poco, a tomar nuevos aires para salir a seguir matando y celebrando la matanza, en ese minuto de reflexión el público se vio un poco complicado, algunos seguían los «oh oh oh» mientras Vreth recitaba, otros estaban como apagados, algo raro pasó ahí, pero todos se recuperaron al volver la potencia y el tema termina con todo el mundo gritando y saltando.

Entonces Vreth anuncia que ahora vendrá una canción rápida, dando paso a la tremenda Ursvamp, porque definitivamente ese disco es violencia pura, así se genera un mosh pit automático, al primer acorde ya estaba en su auge y masacrando personas en su interior, ya la potencia de la banda y la potencia de la gente hacía temer por la Blondie, si el local hubiera estado lleno como esos trolls se lo merecen quizás hubiéramos corrido peligro real, uno de los momentos más altos de la noche.

Nuevamente Vreth dialoga con el público recordando que habían pasado cuatro años desde su primera visita, que es «la raja» estar de vuelta en suelo chileno, que aún quedan un par de canciones y que se preparen para el mosh pit más grande la noche. Así, la batería galopante de Mörkö da el inicio a Skogsdotter, con un teclado tomando protagonismo para trasladarnos a las tierras nórdicas y un grito de Vreth que, simplemente, era un llamado a destrozar todo lo que hubiera al paso mientras una baqueta vuela al público. Como los chilenos a veces somos obedientes, respondieron sin chistar al llamado y se arma un mosh pit que se convierte en un pequeño caos en medio de la cancha.

Finntroll en Chile (2016)

Como la cosa estaba prendida, sin detenerse siguen el orden del disco para continuar con Häxbrygd, lo que trajo un momento un poco confuso, parece el público no estaba tan familiarizado con este tema porque aunque lo disfrutaron de todas maneras, no se vio tan motivado, menos saltos, menos cantos, como tratando de reconocer la canción o queriendo entender cómo reaccionar, eso no significó que dejaran de bailar y saltar, siguiendo el ejemplo de Vreth quien sigue bajando los brebajes que están sobre el escenario para dar paso a una despedida que significa el encore de la noche.

Durante este encore nuevamente se escucha la ambientación de bosque con la tribu tocando sus tambores cerca, tras unos pocos minutos fuera, la banda regresa al escenario y Vreth exige al público que haga más ruido, que están muy silenciosos y bromea un rato, tras el tradicional “¿están listos para algo más?” y la respuesta afirmativa se dejan caer los acordes de Jaktens Tid, lo que genera un mosh pit instantáneo, el peor y más grande en lo que va de noche, los golpes y patadas volaban casi por todo el local, todo el mundo coreaba, todo el mundo cabeceaba, simplemente parecía no caber más energía al interior de la Blondie.

Claramente aún quedaba un poco de energía para regalar porque lo que, yo creo, la gran mayoría esperaba simplemente desató casi un infierno entre el público, Trollhammaren comienza con su intro de teclado y al entrar toda la banda prácticamente nadie se salvó del mosh pit en el corazón de la cancha, lejos el momento más agresivo y tremendo de la noche, los cuellos parecían estar a punto de quebrarse con tanto cabeceo, el tremendo ataque de trolls con el martillo dispuesto a matar cristianos y seguir derramando sangre estaba a punto de tirar abajo la Blondie. Simplemente la noche pudo haber terminado allí en su punto más alto.

Finntroll en Chile (2016)Pero para el final aún quedaba Under Bergets Rot, la que sirvió también para tranquilizar un poco las pasiones, acá la violencia se difuminaba un poco dando paso al carácter fiestero del tema que es también parte del sello característico de la banda, de hecho, el tema anterior también es bastante festivo, pero mucho más agresivo, así, con este cierre de la noche el público cantó y coreó, bailó y saltó hasta que la banda finalmente dijo adiós de la manera tradicional, regalando uñetas y baquetas, incluso Skrymer se dio algunos minutos para saludar a los fans cerca del escenario, dando un tremendo broche de oro a una tremenda noche.

Así el ataque de los trolls llegaba a su fin, dejando una estela de muerte y destrucción en varios cuellos, algunas cabezas y uno que otro cuerpo moreteado, el audio no fue perfecto pero por suerte, a diferencia de otras veces, no alcanzó a echar a perder el concierto, solo notándose detalles muy puntuales que muy probablemente en la algidez de la noche la gran mayoría ni siquiera notó, siendo lo más grave que el micrófono especial de Vreth tuvo un grave problema casi al principio de la noche, por lo que el concierto continuó con un micrófono normal y corriente, ahora, esto también puede depender del lugar donde se encontraba.

Una noche en que nos visitaron los lacayos más fieles de Rivfader y respondimos a su llamado, una noche en que los trolls endemoniados nos trajeron lo mejor de su repertorio y disfrutamos hasta el cansancio ese Black Folk Metal que han cultivado todos estos años y que por algo los tienen hoy en un gira casi mundial. Esperemos poder contar pronto con nuevo material de estudio para, además, volver a disfrutarlos en vivo.

Setlist de Finntroll:

  1. Bloodsvept
  2. Människopesten
  3. Mordminnen
  4. Eliytres
  5. Fiskarens Fiende
  6. När Jättar Marschera
  7. Dråp
  8. Svartberg
  9. Slaget Vid Blodsälv
  10. Grottans Barn
  11. Nedgång
  12. Solsagan
  13. Nattfödd
  14. Ursvamp
  15. Skogsdotter
  16. Häxbrygd
  17. Jaktens Tid
  18. Trollhammaren
  19. Under Bergets Rot

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Finntroll

FINNTROLL agotó la primera preventa de entradas para el concierto del 16 de octubre en Blondie. A partir de este momento se inició la segunda preventa, que tiene como valor $25.000, pero que hasta el 17 de agosto tendrá un descuento especial de 25% ingresando a www.thefanlab.cl/formulario-descuentos. Ahí obtendrás un código para adquirir entradas online o en los puntos de venta habilitados en Cinemark y tiendas Ripley.

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Los finlandeses vuelven a Chile para “Blodsvept” este 16 de octubre, a las 20 hrs en Blondie. Con su sexto larga duración, la banda retornó a la feroz dureza de sus orígenes pero siempre en equilibro con lo oscuro de los elementos melódicos inspirados en la música popular finesa.

Trollhorn dijo sobre este nuevo trabajo: «hemos dado un paso atrás, por eso la producción es menos pulida. Este disco une la locura delirante de ‘Niflvind’ (2010) con el enfoque natural de ‘Nattfödd’ (2004). Pueda ser descrito en tres palabras: la crudeza, el poder y la melodía y si agregas diversión ésa es la descripción real”.

 

Finntroll en Chile | 16 de octubre 2016 | Blondie

 

Finntroll

Los fineses de FINNTROLL vuelven a Chile para “Blodsvept” este 16 de octubre, a las 20 hrs en Blondie. Con su sexto larga duración, la banda retornó a la feroz dureza de sus orígenes pero siempre en equilibro con lo oscuro de los elementos melódicos inspirados en la música popular finesa.

Trollhorn dijo sobre este nuevo trabajo: «hemos dado un paso atrás, por eso la producción es menos pulida. Este disco une la locura delirante de ‘Niflvind’ (2010) con el enfoque natural de ‘Nattfödd’ (2004). Pueda ser descrito en tres palabras: la crudeza, el poder y la melodía y si agregas diversión ésa es la descripción real”.

Valores entrada general:

Preventa 1: $22.000 (primeras 200 entradas)
Preventa 2: $25.000
Día del show: 30.000

Las venta de entradas comienza el martes 21 de junio en Puntoticket.com, tiendas Ripley, Cinemark. Sin cargo y sólo en efectivo en tiendas The Knife (Eurocentro).

Finntroll en Chile | 16 de octubre 2016 | Blondie

Finntroll

Un verdadero festival de trolls fue lo que tuvo lugar la noche del jueves en el Centro de Eventos Industria Cultural, todo a razón del debut en Chile de una de las bandas más importantes (para algunos, la más importante) del Folk Metal. En Europa dicho movimiento lleva haciendo ruido desde hace bastantes años, con al menos una década de exitosos lanzamientos de bandas que a su vez aglutinan más y más fanáticos. Yo me aventuro a decir que con grupos como Eluveitie, Ensiferum, Korpiklaani, Turisas, Moonsorrow, Vintersorg, y varios otros, esta oleada se ha vuelto tan fuerte como lo fue el Power Metal durante los noventa. Claro, cada uno tiene su matiz y su propio sello, pero hay algo común que les une: el intento por rescatar sus tradiciones y su cultura. Y dentro de ese grupo, los finlandeses de Finntroll están entre los más aventajados. Mi gran pregunta es: ¿cómo una banda finlandesa que canta en sueco sobre temáticas folklóricas y trolls puede tener algún grado de convocatoria en un país tan lejano como Chile? ¡Qué escenario más rebuscado! ¡Pero así nomás es! Algo tiene este estilo que encanta a miles alrededor del mundo. Y en Chile el movimiento no es ajeno, prueba de eso fue la actuación de los nortinos Folkheim. ¡Pasemos ahora a revisar las actuaciones de estas geniales bandas!

FinntrollEl show de Folkheim inició exactamente a las 20:30 hrs., con algún grado de retraso, pero eso pareció no importarles a los asistentes, que hacia ese momento deben haber sido unos 350. Desde el comienzo mismo, incluso antes de empezar a tocar, la banda ya era ovacionada por la mayoría de los presentes. Lo cierto es que Folkheim lleva más de una década intentando abrirse paso en la escena nacional, y a pesar de que aquello es siempre complejísimo, tienen un buen puñado de incondicionales fanáticos. La verdad sea dicha y he de reconocer que yo les conocía poquísimo, por lo que me sorprendió mucho ver que los miembros de la audiencia se sabían las canciones, conocían a los miembros y todo el asunto. Fue muy, muy grato ver que no sólo se respetaba al telonero (ya he mencionado en otros reviews cuánto me molesta cuando pasa lo contrario gracias a los idiotas de siempre), sino que éstos eran ovacionados, ¡cuales invitados estelares!

Por otra parte, la propuesta de Folkheim me resultó realmente cautivante. Lo de ellos es propiamente un Black Metal con elementos folklóricos, algo que te vuela la cabeza en instantes. Por ejemplo, el uso de una trutruca de espiral en algunas de sus canciones es realmente notable. Son esos milenarios elementos, esos detalles con sabor a Chile los que hacen la propuesta de Folkheim atractiva. Además, el sonido que exhibieron fue buenísimo. Es cierto que la potencia de los equipos hacía literalmente temblar el recinto (de verdad, uno podía sentir como sus tripas temblaban como jalea), pero en todo momento se escuchó nítido, clarito, sólo la batería sonaba como en sala de ensayo por momentos. El sonido de esta banda depende mucho de los teclados, y yo nunca había escuchado en vivo unos teclados que sonaran tan prístinos y protagónicos. Fue así como la banda que se define como nortina (a pesar de contar con miembros de diversas partes del territorio) inició con Tchánima Lickanantay, la imponente intro de su trabajo Pachakuti, y tocó luego algunas de sus mejores canciones, como Hijos del Salitre, 1781, Ego Conquiro y la tremenda Epilogo, entre otras.

FinntrollPasada media hora desde el final del show de los chilenos, o sea, a eso de las 21:30, saltaron al pequeño escenario los finlandeses de Finntroll para deleitar a los 500 fanáticos que se apersonaron en el recinto, sobre el que convendría decir un par de cosas antes de iniciar el comentario a la presentación de los cabeceras. Cuando digo “pequeño escenario” hablo en serio. ¿Recuerdan ese slogan que alguna vez tuvo el servicio de tren subterráneo de Santiago? La postal que entregaban los seis integrantes de Finntroll y sus equipos sobre el escenario hubiese sido ideal para dar el ejemplo de “comparte tu metro cuadrado”. Y con Folkheim no fue distinto, ellos sí que estaban apretados tocando. No fue de extrañar entonces que la movilidad de los integrantes fuera cercana a cero. Hombre, ¡si se movían le pegaban al de al lado o se caían de la tarima! Ese solo hecho ya es un factor muy negativo, pero quedan otros por mencionar. Por ejemplo: ¡la visibilidad! Si llegaste después de las 20 horas perdiste, no verías bien y punto, a menos que contaras con visión de rayos X. Es que había dos pilares enormes, de un metro de ancho, ubicados justo en el centro del recinto, y la verdad es que no dejaban ver un carajo. El año pasado fui a ver Korpiklaani allí, y esa vez el concierto se hizo en otra parte del recinto, una más amplia, sin obstáculos visuales. Ahora se hizo en lo que es la discoteca del lugar. De no ser por los pilares esos, habría estado bien, pero no. Otra cosa fue el calor. Era muy pequeño y con mala ventilación. Uno que lo “veía” tranquilo desde atrás estaba a salvo, ¿pero la gente de adelante y los músicos? Si el concierto fue ahí, fue porque no había otras opciones, me imagino. En fin, hay lugares que no son para este tipo de eventos; y ojalá eso se tenga en cuenta en el futuro.

Bueno, como iba diciendo: eran las 21:30 hrs. y el retraso ya tenía impaciente a muchos, y justo cuando los primeros silbidos se dejaban caer, comienzan a saltar a escena los trolls. El primero en hacerlo fue el baterista, para quien este era apenas su tercer show con la banda, pues se encuentra reemplazando a Beast Dominator, quien al parecer por motivos laborales no pudo embarcarse en esta gira por Sudamérica. Luego, casi simultáneamente, fueron tomando posición el resto de los muchachos: Tundra en el bajo, Virta en teclados, y Skrymer y Routa en guitarras. Ante la ausencia esperada de Trollhorn, el último en salir fue Vreth, el vocalista que canta las letras escritas por el fundador Katla, y los seis integrantes se las arreglaron para montar un show soberbio, con muchísimas (¡18!) buenas canciones y una gran respuesta de los fanáticos.

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Como era de esperarse, arrancaron todo con Blodmarsch, la intro de su más reciente producción, álbum que por cierto venían a promocionar: Nifelvind. Ya con esa épica y triunfal intro el ambiente era de locura total, por lo que cuando comenzaron a interpretar Solsagan (con alguna pequeña descoordinación en el inicio, hay que decirlo), uno de los más potentes cortes de la última placa, el pequeño recinto era un hervidero, ¡casi un campo de batalla! Lo que siempre me ha llamado la atención de este tipo de conciertos es cómo diablos hacen los fans para aprenderse esas letras. No lo sé, ¡pero las conocían! Y no hablo de sólo el estribillo o gritar “¡Solsagan!”, no, hablo de saberse las letras completas. Claro, no eran todos, pero eran muchos. La tónica se mantuvo con la algo más festiva Slaget Vid Blodsälv, donde el trabajo de Virta fue notable en cuanto a la reproducción de aquellos sonidos folk que distinguen a la banda. En seguida (literalmente, sin pausa) vino Fiskarens Fiende, donde ya quedaba clarísimo que lo visto con la banda soporte en cuanto a calidad del sonido se repetiría con Finntroll. ¡Tres temas seguidos devastadores!

Luego de ese tremendo combo vinieron recién las primeras palabras de Vreth, para presentarse como banda, agradecer al público y dar cuenta de los sorprendidos y felices que estaban con la recepción. Sobre el escenario había un infierno, lo mismo bajo él, pero daba lo mismo: ¡era momento de seguir con esa tabernezca fiesta! Casi sin pausa entre una y otra, siguieron canciones como la tribal Den Frusna Munnen, la aplastante -y de engañosa intro- Ett Norrskensdåd, la épica Nedgång, y –para sorpresa y dicha de muchos- Korpens Saga, con lo que se notaba que al menos esa primera parte del show estaría muy marcada por la promoción a su disco 2010, además de algunos de los temas más destacados del Ur Jordens Djup, hecho que se agradece, puesto que son trabajos buenísimos. En alguna medida esta etapa con Vreth es más oscura que la de los álbumes inmediatamente predecesores con Tapio Wilska, pero mantiene esos elementos folk que definen a Finntroll.

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En el caso de los temas de Nifelvind, podrá tratarse de material nuevo, pero la aceptación del público fue como si se tratara de los más grande clásicos de la banda. Nota aparte: a nuestro lado estaban las invitadas de lujo de la fiesta: dos señoras de la Embajada de Finlandia en Chile, ¡y se veía que disfrutaban el concierto! Y es que en los países nórdicos el metal es parte de la cultura popular. Fue muy entretenido ver como con mucha compostura llevaban el ritmo con su cabeza. Un muy protocolar headbanging.

Acto seguido, cuando los 500 fans dejaban de gritar después de varios segundos entonando el clásico “Olé, olé, olé, Finntroll, Fintroll” vinieron temas como Nattfödd, del aclamado disco homónimo, y que dicho sea de paso se apropió de una de las ovaciones más poderosas y estruendosas de la noche; fue impresionante ver cómo la audiencia en pleno apoyaba a Vreth con los infernales gritos que presenta la canción al iniciar el tercer tercio de la misma. Era como escuchar los furibundos cánticos de una tropa de demonios marchando al choque. Con temas como la clásica Midnattens Widunder (del primer disco), Eliytres y Skogens Hämnd, la cosa no fue muy distinta, aunque con un pequeño matiz quizás. Como son temas con una atmósfera más festiva, por decirlo de algún modo, se produjo algo muy entretenido en el lugar. Al margen de algunos pocos entusiastas que incluso bailaron (nada muy elaborado, solo el clásico lazo codo-codo mientras se gira con reiterados cambios de dirección), la fiesta era total, con mucho mosh y tipos saltando aquí y allá como desquiciados. Y todos entonando las melodías de las guitarras como si estuvieran en una verdadera taberna. Con Eliytres por ejemplo, ¡el desmadre fue total! Tundra, Skrymer, Vreth y los demás no podían creer lo prendido que estaban los Chil-trolls.

FinntrollLuego de aquello vino otro envión de furor con temas de la talla de Under Bergets Rot, y la monumental Trollhameren¸ momento tras el cual la locura absoluta imperaba en ese cuchitril. Este debe ser probablemente el tema más conocido de la banda, fue uno de los pocos sencillos de Nattfödd, disco con el cual la banda comenzó a afianzar su reconocimiento mundial (y está demás decir que el tema de turno fue fundamental en ello). Sin ir más lejos, para mí es el mejor tema del mencionado disco. Cuando Vreth anunció que sería lo próximo que tocarían el griterío fue ensordecedor. Y cuando comenzaron efectivamente a tocarla las escenas de mosh y gente golpeada se multiplicaron en cosa de segundos. ¡Tremendo! Posterior a eso vino la poderosa (aunque más baja en revoluciones) Grottans Barn, que fue anunciada como la última de la noche. Una vez finalizada esta canción la banda se retiró por unos instantes, pero rápidamente volvieron a escena para complacer al delirante público. Luego Vreth anuncia que la siguiente sí sería la última canción, y en medio de los “¡Nooo!” del público arranca la monumental Maktens Spira, de su disco anterior, con la que casi no quedó asistente con cabeza. Gran responsable de aquello fue Vreth, que se encargó de pedir encarecidamente un gran mosh pit allí en la parte central. ¡Qué brutal! De milagro nadie terminó herido.

Luego Finntroll se despide, muy, muy feliz y agradecida, con el público aplaudiendo a rabiar. Y luego de un par de minutos, cuando algunos pocos ya se retiraban y otros gritaban de corazón “¡no nos vamos ni cagando!” vuelven en pleno, para desatar el delirio absoluto de esos fieles fanáticos. Algunas palabras de sincera gratitud y felicidad de la banda para continuar la última canción, ¡Dråp! Increíble resultaba ver cómo hasta la risa trollesca (¿?) era imitada por los centenares de fans. Nuevamente el descontrol se apoderaba del sucucho durante las partes más rápidas de la canción. Cuando terminó seguramente todos creímos que se había acabado todo, pero de pronto, y sin mayor advertencia, comienza a sonar la enorme Jaktens Tid, de aquél fundamental segundo disco de Finntroll, y que lleva el nombre de esta canción. ¡Un joyita! Eso explica la locura que se tomó el Industria Cultural en esos últimos minutos de concierto. Junto con Trollhammeren, este debe haber sido el momento más alto de toda la noche. Creo que este espectáculo no podría haber tenido un final más memorable.

Así fue el primer concierto de Finntroll en Sudamérica, con una banda y un público pletóricos y extasiados de tanta felicidad. Las condiciones pueden haber sido un tanto irregulares: un baterista reemplazado, un recinto que dejaba mucho que desear, etc., pero estoy seguro que tanto grupo como audiencia quedaron fascinados. Fueron canciones que seguramente firmaron el pronto regreso del Rey Troll a Chile. ¡Ahí estaremos!

Finntroll

Setlist Finntroll:

  1. Blodmarsch (intro)
  2. Solsagan
  3. Slaget Vid Blodsälv
  4. Fiskarens Fiende
  5. Den Frusna Munnen
  6. Ett Norrskensdåd
  7. Nedgång
  8. Korpens saga
  9. Nattfödd
  10. Midnattens Widunder
  11. Eliytres
  12. Skogens Hämnd
  13. Under Bergets Rot
  14. Trollhameren
  15. Grottans Barn
  16. Maktens Spira
  17. Dråp
  18. Jaktens Tid