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Voy a partir esta crónica señalando primeramente dos cosas, y ambas son, quizás, lujos que quiero darme, y además soy casi miembro fundador de esta página y me compré mi entrada en Noviembre.

La primera es señalar lo que siempre señalo cuando hablo de Iron Maiden: para mí no sólo son el grupo que más me gusta, sino que son la mejor banda del mundo. No la mejor banda de Metal, o la mejor banda de Rock, no. Simplemente la mejor banda del mundo. Reitero que es una opinión y no la verdad absoluta, por cierto, pero si uno analiza a Maiden desde distintas perspectivas o bajo distintos criterios, Maiden sale bien parado en todos ellos: en popularidad, en influencia histórica en otras bandas y en el desarrollo de un estilo de música, en consecuencia, en inteligencia tanto en sus letras como para manejar su carrera, en lealtad recíproca e inquebrantable con sus fans, en esa capacidad de inyectar cada vez más y más tinta en la piel de cada uno de los troopers que formamos su armada, en generar una devoción más allá de lo religiosa, más allá de las modas, más allá de losh eshenariosh con forma de garrash o ese tipo de tonteras que necesitan otras bandas que se deben más al mainstream.

La segunda cosa tiene que ver con el lugar en que se verificó la que constituye la sexta visita a Chile de “el conjunto de rock satánico Iron Maiden” (modo Cecilia Serrano + Guayo Riveros off), nada más ni nada menos que el Estadio Nacional, y esto es algo que a priori merece un comentario por sí solo. El Estadio Nacional es un lugar muy importante para Chile, para bien y para mal. No sólo es el recinto más importante en cuanto a tamaño y a infraestructura, sino que está muy ligado a la historia de nuestro país, por razones buenas y otras no tanto. Y con la llegada de los ’90 comenzaron los grandes eventos, cómo olvidar cuando vino Rod Stewart, Bon Jovi o la Cyndi Lauper cuando aún no sufría los efectos de la gravedad. Y desde esos tiempos, por el coloso de todos los chilenos han desfilado artistazos (como Rush o Roger Waters), artistas y artistuchos. Pero en la suma y resta, esta es la primera vez en que una banda de Metal llega al principal recinto del país. Y esa banda no podía ser otra que Iron Maiden.

Y es que no es que descubramos la pólvora al decir que Maiden y Chile tienen una relación especial. Dicen que los amores más difíciles se disfrutan más, y estamos hablando de una banda que ya hace casi veinte años tiene que soportar la estupidez de ciertos poderes fácticos, que en su oportunidad no los dejaron entrar, soportar que después ¡nuevamente! no hayan podido venir por otro motivo político, que en cada una de sus visitas les salgan con la cantinela del satanismo, o que sus fans tengamos que escuchar cosas como “yo jamás me subiría a un avión pilotado por un metalero”, como lo calificó en su oportunidad la retirada animadora Karla Constant (aludiendo al Ed Force One pilotado por Bruce Dickinson), en un derroche de bobería proporcional a la envergadura de ciertas glándulas de su anatomía. Maiden cautiva y se ve cautivado por Chile, y eso es un hecho. Y sin duda ello tiene que ver con la decisión tomada por la banda en orden a registrar el show para un futuro DVD, junto al recital efectuado en Vélez días atrás para nuestros hermanos argentinos, con quienes de una u otra forma también existe una relación especial, pues deben ser de los pocos ingleses muy queridos por nuestros vecinos (excepto cuando Bruce flamea la bandera en The Trooper)… Inglaterra aún duele –comprensiblemente por cierto- en el pueblo argentino, por lo cual lo de Maiden tiene aun más mérito. Acá abajo somos de los mejores fans del mundo, al menos en lo que a fervor en los shows se refiere, y Maiden lo sabe y lo disfruta. Y no sé si a todos les pasa, pero yo todos los días salgo a la calle y veo a alguien con una polera de Maiden, no es casualidad.

Ya, pero no nos desviemos más. Aún recuerdo la furiosa diatriba de Bruce Dickinson en Marzo de 2008 en Pista Atlética, con un público que agotó las entradas para ese minúsculo (para Maiden) recinto, diciendo que volverían y que tocarían en el Estadio Nacional. El cumplimiento de su promesa se postergó tres años… para algunos, una eternidad, para otros (me incluyo) casi nada, y entre medio vivimos el maravilloso e irrepetible show del 2009 en el Club Hípico, donde Maiden le regaló a Chile el show que siempre le debió, cargado de clásicos entre clásicos. Y como en esa oportunidad el sexteto inglés nos dio lo que nos debía, yo interpreto este show como lo que nosotros como público, como fanaticada metalera y -me atrevo a estirar el elástico- como PAÍS le debíamos a ellos, un show en un reducto acorde a la gran banda que es a nivel mundial.

maidencl11-4Por ello la vibra con la que comenzamos a llegar a Ñuñoa era más que positiva. Con un día algo más frío de lo que uno podía prever tras la sorpresiva lluvia de la noche anterior –algo que a la larga fue muy bueno, pues antes nos había tocado aguantar calores infernales en esperas de Maiden–, el ritual para cada uno de nosotros comenzó temprano, despertándose y pensando que hoy es finalmente el día de Maiden en Chile. El ejército de poleras negras (obviamente con predominio de imágenes de Eddie, pero también de otras bandas) comenzó a teñir de este color las inmediaciones del Estadio (incluyendo por cierto al pilucho Discóbolo) y al Estadio mismo, normalmente más habituado al rojo de la Selección. Yo al menos jamás había pisado la cancha del Estadio y realmente emociona estar allí, más aun al estar esperando el recital de la Doncella. Al llegar ya pudimos ver las impresionantes dimensiones del escenario, más grande que en las oportunidades anteriores. Hay quienes hacen ver una postura crítica respecto a Maiden y a cierta “austeridad” de su postura escénica versus la grandeza de la banda a nivel global, pero creo que esa crítica, en esta oportunidad, pierde bastante de su validez. Era cosa de ver las dos pantallas gigantes a cada lado del escenario, no sólo grandes sino que de una calidad impactante, más otra pantalla en el centro para que la gente de la galería pudiese ver mejor los detalles. Además, fue impresionante para todos ver a la llamada “cámara helicóptero”, tecnología ultra de punta que básicamente es una camarita adosada a una especie de arañita que… ¡vuela! No, impresionante, sacó aplausos por sí sola.

La cita con Maiden comenzaría a las 21.00 horas, y primeramente nos entretendríamos viendo la calidad de las pantallas y de las imágenes proyectadas, entre ellas recuerdo una bandera de Deportes Puerto Montt, una bandera magallánica, otra de un amigo de O’Higgins, un joven con una máscara de Eddie, tantas cosas, situaciones, imágenes. También llamó la atención un inmenso (y muy bonito por cierto) pendón colgado en la marquesina, de la radio oficial de Maiden en Chile, donde se leía “Iron Maiden: Chile es tu casa. Up The Irons”, y contaba con un Eddie. Poniendo por un segundo el modo chaquetero “on”, hay que decir que el Eddie tenía demasiado botox, tanto que se parecía más a la Cher.

Y antes de Maiden vendrían dos sabrosos entremeses, los nacionales de Kingdom Of Hate y nada más y nada menos que los californianos de Exodus, quienes no sólo prometían un buen show sino que lisa y llanamente AMENAZARON a quienes quisieran ganar la reja, como nos contaron en la entrevista que les hicimos hace ya algunos días. Una verdadera parental advisory.

Tras una espera relativamente larga, pero en la que uno se entretiene igual, la velada en lo estrictamente musical comenzó a eso de las 18.45, de la mano de los nacionales ex Necrosis, Kingdom of Hate, quienes presentaron un set de seis canciones (entre ellas Liar y la -ahora- homónima Kingdom Of Hate, un clásico del Metal chileno, cómo olvidar su video “live with Don Francisco”) y aproximadamente media hora de duración.  Los ex Necrosis lograron adhesión de parte de algunos animados asistentes, pese a los innecesarios discursos algo “tribuneros” de su vocalista Andrés «Chancho Cabrío» Marchant.  De todas formas la gente se animó bastante, más de lo que quizás podríamos haber esperado.

Distinto fue el caso de los norteamericanos Exodus, quienes en su tercera presentación durante esta semana venían prendidísimos y gran parte de la gente que no asistió a sus shows del viernes en Santiago y el sábado en Valparaíso, se guardó para presenciar su espectáculo de este domingo, con un set ciertamente más corto, pero igual de intenso que cualquier otro.

Comenzaron a eso de las 19.45 y lanzaron de inmediato a relucir lo mejor de su parrilla, frente a una audiencia que, claro, estaba ahí por “IRON FUCKIN’ MAIDEN” (como dice Rob Dukes), pero que igual se rindió y disfrutó con los acordes de The Ballad of Leonard and Charles, con la que abrieron y de clásicos como Piranha, Bonded By Blood, The Toxic Waltz y Strike of The Beast,  temas en donde el mosh fue el protagonista, y la música de Exodus, la ambientación perfecta para descargar toda la mierda de una semana llena de estudio y trabajo y quizás cuanto problema, esa era la tónica, expurgarse, y quedo demostrado con la energía con que la gente coreó y “bailó” cada uno de los cortes que descargaron los californianos.  Hubo algunos pits repartidos entre cancha, no muy grandes como lo que quería lograr Dukes, pero de todas formas recibimos varios patadones entre el revuelo con que se estaba viviendo la presentación de Exodus.

Además de los ya nombrados, también sonaron And Then There Were None y de lo más nuevo Children of a Worthless God, Blacklist y War Is My Shepherd, temas que de a poco han ido ganando el status de imprescindibles dentro del setlist regular que los muchachos de Exodus presentan en sus shows.

Párrafo aparte lo de Dukes, un showman a la antigua, haciendo unos muy sui generis “Chi Chi Chi”, exigiendo a cada rato que la gente hiciera un circle pit, y la gran calidad de la banda.  Pero aún con todo lo que nos gusta Exodus y lo espléndida que estuvo su presentación de casi cincuenta minutos, el domingo estábamos ahí por otra cosa.

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Ya caída la noche de abril, y con el público recuperándose del verdadero huaracazo que fue Exodus, cada minuto comenzó a hacerse eterno, más considerando el fervor del público, en todos los sectores del estadio. Hasta que sorpresivamente, poco antes de las 21.00 horas, sale a escena Sam Dunn, director de documentales, tal como sucedió en Motörhead la noche anterior, y nos cuenta que la banda va a grabar un DVD y que, claro, teníamos que hacerlo mejor que los hermanos argentinos, lo que obviamente provocó que todos sufriéramos un espasmo nacionalista y nos pusiéramos a cantar una típica canción de estadio relativa a nuestros vecinos. En todo caso no es una crítica, porque también la canté, no tengo cara. Finalmente, y con inglesa puntualidad, a las 21.00 horas la música envasada termina y suenan los acordes de un tema que ya podríamos calificar como un clásico de Maiden… ¡sin ser de ellos! Por supuesto, la “pre-intro” Doctor Doctor de UFO desató el delirio de todos (me incluyo, ¿se incluyen?), es realmente un tema que no sólo prende y hace prender por ser la previa de Maiden, sino porque derechamente es muy bueno.

Y mientras el escenario se ve iluminado con pequeñas luces que simulaban ser estrellas en un fondo oscuro, con los sones de Satellite 15 comienza a proyectarse en las pantallas un estupendo videoclip digital en que Bruce Dickinson se ve como una especie de astronauta atrapado en el espacio, pero donde el verdadero protagonista no es otro que Eddie. Inteligente medida de Maiden para hacer quizás menos tediosa esta intro que, gustándome bastante, sí me parece bastante larga para ser puesta en vivo. Hasta que termina y con las luces apagadas salen a escena Nicko, Adrian, Dave, Janick y por supuesto el jefazo Steve Harris, para comenzar a reventar el estadio con The Final Frontier, el coro que abre el último trabajo de la doncella, explosión de júbilo que se multiplicó con la entrada al escenario de Bruce Dickinson, con su típico look dosmilero (¿seré el primero que ocupa esta palabra?) de gorro y polera sin mangas rasgada con la leyenda “PSYCH WARD”. A pesar de que no es un clásico, me parece un tema bastante oreja y que tiene buenas dosis de “rock de estadio”, buena elección para comenzar. Además era la elección obvia considerando que están promocionando su nueva placa, y la gente respondió a la altura, incluso encendiendo un par de ¡bengalas!, y a pesar de algunos problemas en la ecualización de la voz de Bruce.

Sin respiro, y efectuando el respectivo (y espectacular, por su velocidad y por la calidad de los mismos) cambio de telón, Maiden continúa repasando The Final Frontier y prosigue con El Dorado, el single de su última placa. En estudio el tema suena bien, digo, en el contexto del disco es un buen tema y cumple, pero en vivo adquiere un plus impresionante, como ya podíamos haberlo pispado al ver algunos videos de este tema en YouTube. La potencia del bajo de Steve Harris con el tun-tucutún-tucutún-tucutún llegaba a rebotar en el pecho, ni siquiera quiero imaginar el rictus de las señoras de los edificios altos de Ñuñoa quejándose de tanto ruido y tarro que venía del Estadio. Aquí vivimos el primero de los numerosos “scream for me” de Dickinson, cómo grita uno, ¿ah?

A esas alturas el ambiente en la parte delantera de la cancha era peor que una caldera, era una caldera en la que muchos estábamos ultra apretados y pudiendo ver muy poco, el fervor era incontenible, el público estaba más prendido que televisor de conserje (#graciasnosemolesten). En ese contexto vivimos el primero de los clásicos-clásicos, 2 Minutes To Midnight, sin dudas una de las canciones más conocidas de Maiden por el público mainstream (llámese el que va a ver a U2 y a Chayanne sin ninguna complejidad existencial mediante), aunque no es de mis favoritos. De hecho, aunque me gusta y bastante, si me apuran es el tema que menos me gusta del Powerslave, aunque Maiden siempre la toca y pueden hacer lo que quieran. La disfrutamos igual, a pesar del contexto, en que el Transantiago a las 8 de la mañana era un poroto. Impresionante el telón.

Qué lujo, qué lujo de tema es The Talisman, a mi gusto una de las máximas joyas de la nueva época de Maiden, y si bien obviamente no soy de los fans que supeditaron su asistencia al show a su aquiescencia a la integridad del tracklist, reconozco que es de los temas que más deseaba escuchar. Y a pesar de que en este tema el apretujamiento superó los límites de lo tolerable (ya me costaba ver y tuve que saltar una reja cual ninja obeso y ubicarme algunos metros más atrás), sonó majestuosa. El desplante escénico y la voz de Dickinson cautivan e incluso emocionan, su capacidad de desdoblamiento y su teatralidad innata (y más desarrollada con el paso del tiempo) le dan un plus al tema… el “westward the tide, westward we sail on” eriza los pelos, impresionante, emocionante y sobrecogedora.

maidencl11-2Tras la impresionante demostración de vigencia del tema anterior, Maiden calmó las aguas y por primera vez Bruce se dirigió a nosotros, a los cincuenta y algo mil personas que habitábamos ese espacio con ellos, nos contó (bueno, ya lo sabíamos) que estaban grabando este show para un DVD, lo que obviamente causó el aplauso del respetable. Y nuevamente Bruce nos habla y nos cuenta que el siguiente tema es uno que tiene que ver con los eternos viajes, los tours por todo el mundo… y Maiden nos acariciaría entonces con Coming Home, tema muy técnico,  nuevamente de su último disco, bastante disfrutada.

The Final Frontier pasó a reposar un rato, cambia el telón nuevamente y aparece parte de la carátula del Dance Of Death, mientras de fondo suena ese extracto de Hamlet de William Shakespeare que dice “There are more things in heaven and earth…”. Dickinson nuevamente se pone el overol de storyteller para cantarnos Dance Of Death. Por Dio, qué tremendo tema. Recordé el show del 2004 en Pista Atlética donde Bruce me sorprendió con lo operática de su performance, y antes de comenzar recordé aquella oportunidad, pensando si estaría a la altura… y vaya que lo estuvo, incluso simulando una pequeña borrachera cuando dice “Had one drink, but no more. Me encantó el juego con las luces, en que el fondo era azul y Bruce se veía iluminado por una luz intensamente roja, sensacional detalle escénico. Espero que paulatinamente este tema vaya transformándose en un clásico, tocándolo en estas instancias me parece una buena forma de iniciar ese camino.

Obviamente The Trooper es un tema que no puede faltar en ningún show de Maiden. Es cierto, siempre la tocan, y hay algunos que se quejan por ello, pero me parece que si Maiden decidiera no tocarla, serían muchos más los que dirían “¡¡pero cómo no tocaron The Trooper!!”. Y creo que siempre la tienen que tocar, por varias razones, pero fundamentalmente porque Maiden tiene algo que no tienen muchas bandas… la paulatina renovación de su público. Les aseguro que en este show hubo muchas personas respecto de las cuales este era su primer show en vivo, de hecho vi muchos, muchos niños con sus padres. ¿Y porqué vamos a quitarles el gusto de escuchar uno de los más grandes clásicos de la carrera de la doncella? ¿Qué derecho tenemos? Responsabilidad social, muchachos, hay que construir con bases sólidas a las nuevas generaciones, tienen que ver a Dickinson flameando la Union Jack. Temazo, siempre.

Llegaría el momento de recordar algo del excelente Brave New World (¡cómo pasa el tiempo! Parece ayer el 2001 cuando vinieron a presentarlo). Y primero lo harían con el single The Wicker Man, donde ya desde el riff el público respondió dándole paulatinamente características de clásico. El “your time will come”, acompañado de una masa impresionante saltando a su ritmo, atronó por todos los sectores del Estadio.

Antes de seguir recordando a Brave New World, Bruce se tomó algo de tiempo para tratar de quitar una especie de cinta que caía sobre el escenario. Muy ágil es the air raid siren pero convengamos en que es bastante chico y dicha labor se le fue todo lo que es en collera. Y a propósito del siguiente tema, Dickinson nos habla de lo trágicamente sucedido en Japón, y que tocó muy de cerca a Maiden puesto que la banda se dirigía hacia allá cuando ocurrió el aciago terremoto. Por ello reiteró el compromiso de que somos todos hermanos, da lo mismo la nacionalidad y el credo… tras la ovación respectiva, todos somos de la misma familia de Maiden, todos somos Blood Brothers. Un tema soberbio y que hace sentir que realmente hay un nexo, una conexión, un vínculo indisoluble entre el público y la Bestia, e incluso entre el público mismo. Un tema que con toda su vibra ha ido paulatinamente transformándose en un neo-clásico, y qué mejor prueba de ello que la respuesta del público. Tuve la suerte de cantar el coro abrazado a mi hermano chico, sé que más de alguno tuvo la misma suerte que yo o, al menos, deseó tenerla, justo cuando abracé a mi hermano me acordé de un querido amigo metalero que hace poco perdió a su hermano menor. Un abrazo compadre.

El ultimo repaso a The Final Frontier vendría con el que, como dijimos en el CD Review, es el único tema de este disco compuesto totalmente por Steve Harris, When The Wild Wind Blows. Y aquí quiero hacer un pequeño alcance. Hay quienes critican a la banda y particularmente a Harris (en su calidad de “director de programación”) que en la última época de Maiden –llámese post retorno de Bruce– han “abusado” de los temas largos, pero a veces esos mismos son quienes ensalzan temas gloriosos como Alexander The Great, Rime Of The Ancient Mariner o las propias The Clansman o Sign Of The Cross de la era Blaze. Obviamente algunos temas son mejores que otros, pero creo que una banda de la madurez y evolución de Maiden no está, hoy en día, sólo limitado a componer singles o temas cortos y pegajosos… creo que si Maiden lo hiciera no estaría siendo sincero con su propia evolución, la banda hace la música que siente, y esa consecuencia me parece bien valorada por la gente. Bueno, When The Wild Wind Blows es una joya aquí y en cualquier parte del mundo, y esta vez nos tocó a nosotros disfrutarla en vivo, realmente alucinante, maravillosa, aunque lamentablemente pocos la cantaron… me jacto de sabérmela entera.

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Pero obviamente entiendo que la gente (todos) también va (vamos) a ver los clásicos de Maiden, esos que son imposibles de sacar de las discografías de nuestras vidas. Y en ese sentido, quizás haya sido una sorpresa incluir a The Evil That Men Do del excelso Seventh Son Of A Seventh Son. Con todo, igualmente es un clásico y coreamos a rabiar el “medieval Katmandú The Evil That Men Do lives on an oooooon”, máxime cuando sorpresivamente salió a escena el primero de los dos Eddies prometidos, un espectacular monigote de unos tres metros de altura, que si bien no es gigantesco, sus movimientos realmente impresionan a humanos, cada vez los Eddies son mejores. Alucinante ver por primera vez a Maiden con ¡cuatro guitarras! porque Eddie recibió la suya por parte de un roadie. ¡Joya! A Eddie lo quiero como si fuera un primo, me dio gusto que al fin pudiera tocar.

Vendría otro infaltable en cualquier concierto de la doncella. Y es que Fear Of The Dark es otro de esos temas que, al igual que The Trooper, no se pueden dejar de tocar, máxime porque es quizás el tema que es más cantado por la gente, es muy ganchero y en vivo adquiere un plus impresionante respecto a su versión en estudio. Desde Dickinson diciendo “Chile in the dark” (como Metallica en Seek And Destroy reemplazando el “the city tonight” por “inserte ciudad de turno aquí tonight”) hasta los “wooo-ooo” de la voz de la gente cubriendo el sonido de las guitarras. Pocas palabras más se pueden decir de un tema que nos llega tanto.

Yo miré el reloj en esos momentos y no podía creer que ya hubiese pasado hora y media y nos acercáramos al final del show, porque su primera parte terminaría aquí, con otro clásico, Iron Maiden. Siempre la tocan y uno sabe que tras el solo de bajo de Harris saldrá Eddie… ¡¡pero qué Eddie!! Una cabeza robótica gigantesca salió tras el escenario, hipnotizándonos con sus ojos rojos. Se pasó. Y así, Bruce nos dice que la Doncella nos quiere a ti, a ti y a tì y a todos nosotros, y da las gracias “from Iron Maiden, from Eddie, from the boys” y se despiden.

Tras el encore, para que los músicos descansen un minutito, el “Woe to you…” nos vuelve a enfocar en el escenario, con un telón espectacular del disco homónimo y con un diablo a la izquierda desde el punto de vista del escenario. Siempre me acuerdo de una amiga –obviamente muy pop, linda ella- que cuando me veía escuchando música me miraba y me decía “six, six six, the number of the beast”. Con ello quiero decir que The Number Of The Beast, no siendo por cierto el mejor tema de su carrera, es por lejos el más conocido de Maiden, el que los hizo famosos en todo el mundo, el del video ultra berreta como dirían los hermanos argentinos, quizás sea el máximo himno de la banda, o quizás podríamos decir que es el más clásico de sus clásicos. Obviamente nuestras gargantas se desgañitaron al hacerse cargo de la responsabilidad de cantarla, obviando algunos pequeños problemas en la guitarra creo que de Janick.

Ya acercándonos al final, y sin respiro, los cuatro baquetazos de Nicko, y otro tema que nunca puede fallar, mi preferido de toda la carrera de La Bestia. La agonía del tipo que se acerca a las 5.00 de la mañana al gallows pole, a la horca, donde se cuestiona su existencia en esta tierra, comenzando a comprender que acá abajo es una simple ilusión. La monumentalidad de Hallowed Be Thy Name musical y líricamente traspasa generaciones, es un tema que va a cumplir (a afirmarse cabritos) ¡treinta años!, Maiden la ha tocado siempre y nunca deja de emocionarme, es una cátedra de Heavy Metal clásico, con quiebres de tempo, con una personificación de Bruce que sobrecoge (junto con sus “Scream for me”, por cierto), con la potencia, filo y sincronía de las tres guitarras y con Steve Harris con su mítica pose con su pie arriba del bafle y corriendo por todo el escenario, Janick Gers con su guitarra apuntando al cielo o su pie izquierdo con zapatillas blancas en noventa grados, con la pulcritud británica de Adrian Smith o el sobrio talento del Gato Dave Murray mientras todo lo marca Nicko McBrain desde atrás. Para mí simplemente Hallowed Be Thy Name es el más grande tema de Heavy Metal de todos los tiempos, está abierto el debate. Y sonó genial, como siempre.

Y para terminar, otro clásico de clásicos, la pachanguera Running Free, que destila ochentosidad y thinlizzydad (?), un tema perfecto para cerrar el show. Dickinson nos hizo cantar mientras presentaba a sus muchachos, primero al jefe Steve y luego a Janick, Adrian, Dave y finalmente al más querido por todos, Nicko. Tras dos horas de show, donde Bruce dejó entrever que había estado en “Santiago’s Jail”, culminó un show técnicamente impecable, haciéndonos retirarnos del coloso de Avenida Grecia con los sones de la ya clásica Always Look On The Bright Side Of Life de Monty Python.

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Hay quienes pueden pensar que Maiden ha estado “muy repetido” o “muy visto”, de hecho vino el 2008 y 2009, y ahora el 2011. Y si bien el show quizás haya tenido poca espontaneidad o haya sido un poco “cuadrado” (lo justifico con que estaban grabando un DVD y allí deben mostrarse más ecuménicos que localistas), a estas personas les invito a pensar en una cosa. No quiero ser fatalista, pero ya lo dijo en alguna oportunidad nuestro MTwebmaster en una estupenda editorial… a nuestras grandes bandas, a nuestros grandes ídolos, a quienes admiramos desde nuestras adolescencias o incluso desde antes, a Ozzy, a Judas cuando venga, a Slayer, a Kiss, a Metallica, incluso estirando el elástico a Deep Purple, hay que ir a verlos siempre, muchachos. Siempre. Y si siguen tan vigentes como lo está hoy Maiden, con mayor razón. Porque nunca sabemos si van a volver, porque el destino maldito ya nos quitó hace muy poco a Dio, a Gary Moore, últimamente al drummer of doom Scott Columbus, porque lamentablemente las desgracias nunca avisan, simplemente llegan, y porque Eddie y los otros seis bombean sangre plateada al corazón de todos nosotros. Porque a Maiden hay que darle las gracias, las gracias por haber formado y forjado parte de nuestras vidas, por habernos empujado cuando no teníamos ganas de nada, por encorajearnos y darnos fuerza donde no la encontrábamos (media hora antes de mi examen de grado me inyecté un Aces High a la vena)…

Porque en estos tiempos, en que cualquier pelotudo con un poco de creatividad y con nulo sentido de la vergüenza propia o del pudor ajeno puede hacerse famoso y hasta ganar plata, la honestidad, la consecuencia, la integridad y la vigencia de Maiden son cosas que reconfortan el alma y el espíritu, y refuerzan que el metalero no sólo siente gusto o afinidad por ciertas melodías o ritmos, sino que derechamente un compromiso inquebrantable con sus shows, con sus bandas. La Bestia es una banda que tiene rentas e inversiones, pero no vive de ellas. ¡¡Vimos a Maiden en el Nacional “bous and geus” (como diría Nicko)!! Y cierro esto con una pregunta… ¿alguno de ustedes se va a olvidar de esto?

Setlist Exodus

01. The Ballad of Leonard and Charles
02. Piranha
03. Children of a Worthless God
04. Blacklist
05. War is My Shepherd
06. And Then There Were None
07. Bonded by Blood
08. The Toxic Waltz
09. Strike of The Beast

Setlist Iron Maiden

01. Doctor Doctor (intro)
02. Satellite 15… The Final Frontier
03. El Dorado
04. 2 Minutes to Midnight
05. The Talisman
06. Coming Home
07. Dance of Death
08. The Trooper
09. The Wicker Man
10. Blood Brothers
11. When the Wild Wind Blows
12. The Evil That Men Do
13. Fear of the Dark
14. Iron Maiden
Encore
15. The Number of the Beast
16. Hallowed Be Thy Name
17. Running Free

Iron Maiden

Llegó el día. Hoy IRON MAIDEN tocará por 6ta vez en nuestro país y por fin, en el Estadio Nacional. El Ed Force One aterrizó con la banda en la tarde del Sábado en el aeropuerto y luego se trasladaron hasta el Hotel Sheraton para ofrecer una conferencia de prensa.

La banda ya pasó por Argentina donde registró el concierto para un futuro DVD que también incluirá el show de esta noche. La grabación contará con tecnología de punta: 12 cámaras en total, incluyendo una optocam, una cámara-helicóptero, una Dolly en cancha, 3 en las torres de luz y sonido, 5 al frente y 2 arriba. Un equipo de 45 personas en total, provenientes de Canadá y encabezados por Sam Dumm, el mismo que registró el exitoso «Flight 666» y «Metal: A Headbanger’s Journey» y que controlará todos los detalles del proceso. Además, de 8 cámaras para filmación y transmisión en vivo en HD.

Se registrará así el espectáculo que se desarrolla en un escenario de 21 metros de largo, con tarimas y decoración especial para esta gira «The Final Frontier». Dos torres en el escenario, con pantallas laterales de 7×6 y una al fondo del escenario de 5×4. En cuanto a luces, 700 mil watts serán usados por 500 luces fijas y 100 móviles.

Los horarios para esta jornada son:

15:00: Apertura de puertas
18:45: Kingdom Of Hate
19:45: Exodus
21:00: Iron Maiden

Una serie de medidas de resguardo se han coordinado con Carabineros y la Intendencia de Santiago. Entre ellas destacan 650 guardias de seguridad,  mayor vigilancia en paraderos de Transantiago y salidas de Metro, mayor frecuencia de patrullajes en calles aledañas, además de la presencia de contingente con perros antinarcóticos adiestrados. Se incorporan rutas especiales de Transantiago.

Se han dispuesto dos zonas de estacionamientos al interior del Estadio Nacional a los que se accede por avenidas, Marathon y Guillermo Mann. Se recuerda que los accesos al público son variados y expeditos, por tanto no es necesario llegar al recinto con demasiada antelación.

RECOMENDACIONES DE SEGURIDAD

– Las puertas se abrirán a las 15:00 pm.

– El recinto capitalino tendrá acceso al público por avenidas Grecia y Marathon.

– Se recomienda que el público con tickets para las localidades de Cancha y Andes ingrese por Av. Grecia. Asimismo a quienes tengan tickets para las localidades de Pacifico y Galería, usen Av. Marathon.

– Para la salida estarán abiertas las salidas de avenidas  Grecia y Marathon.

– Se prohíbe ingresar cámaras de video y fotografías profesionales, botellas, envases plásticos, frutas, además de metales, envases spray o elementos que puedan ser considerados proyectiles.

– Carabineros no permitirá que el público pernocte en las afueras del recinto.

– Para el evento se dispondrá de 650 personas entre guardias y controles  de seguridad.

– Carabineros desplegará servicios de orden preventivo que comenzarán a en la noche del sábado..

– Se realizará control y registro antes de ingresar al recinto y el retiro de elementos prohibidos, como botellas, armas, drogas, elementos contundentes y cortupunzantes.

Recorridos especiales de Transantiago

Iron Maiden: Plan Transantiago

Un completo plan de servicios especiales ha diseñado Transantiago para facilitar el regreso de los asistentes al concierto. Para ello, se han dispuesto recorridos especiales de las empresas operadores de los troncales 1, 2 y 5. Para distinguir estos servicios especiales de su variante normal, los buses portarán una letra “x” (equis) junto al número del servicio. Por ejemplo: 103x.

El detalle de los servicios especiales es el siguiente:

TRONCAL 1:

103x: Desde Av. Pedro de Valdivia con P. J. Gómez Millas en dirección hacia Providencia, entre las 23:30 y las 00:10 horas.

103×2: Desde Av. Pedro de Valdivia con Las Encinas en dirección hacia San Joaquín, entre las 23:30 y las 00:10 horas.

106x: Desde Campo de Deportes con Alc. E. Castillo V. en dirección hacia Providencia, entre las 23:30 y las 00:10 horas.

106×2: Desde Av. Grecia con Los Tres Antonios en dirección hacia La Florida, entre las 23:30 y las 00:10 horas.

TRONCAL 2:

210×7: Desde Av. Grecia (vía local) con Presidente Madero en dirección hacia Puente Alto, entre las 23:30 y las 00:10 horas.

212×2: Desde Av. Grecia (vía local) con Los Tres Antonios en dirección hacia La Pintana, entre las 23:30 y las 00:10 horas.

213x: Desde Av. Grecia (vía local) con Eduardo Donoso en dirección hacia Plaza Italia, entre las 23:30 y las 00:10 horas.

224×2: Desde Av. Grecia (vía local) con Los Tres Antonios en dirección hacia Puente Alto, entre las 23:30 y las 00:10 horas.

TRONCAL 5:

506x: Desde Av. Grecia (corredor) con Carmen Covarrubias en dirección hacia Maipú, entre las 23:30 y las 00:10 horas.

507x: Desde Av. Grecia (corredor) con Viloslava en dirección hacia Pudahuel, entre las 23:30 y las 00:10 horas.

507×2: Desde Av. Grecia (corredor) con Presidente Madero en dirección hacia Peñalolén, entre las 23:30 y las 00:10 horas.

508×3: Desde Av. Grecia (corredor) con Viloslava en dirección hacia Pudahuel, entre las 23:30 y las 00:10 horas.

Finalmente, Carabineros aplicará el dispositivo habitual de desvíos de tránsito en las inmediaciones del Estadio Nacional:

Desvío Av. Grecia de Oriente a Poniente:
Av. J. P. Alessandri al Norte – Edo. Castillo Velasco al Poniente, a sus destinos.

Desvío Av. Grecia de Poniente a Oriente:
San Eugenio al Sur – Guillermo Mann al Oriente – Pedro de Valdivia al Norte – Las Encinas al Oriente – J. P. Alessandri al Norte, a sus destinos

Desvío Pedro de Valdivia de Norte a Sur:
José Domingo Cañas al Oriente – José Pedro Alessandri al Sur, Los Alerces al sur, a sus destinos.

Desvío Pedro de Valdivia de Sur a  Norte:
Las Encinas al Oriente – José Pedro Alessandri al norte – Irarrázaval al Poniente – Pedro de Valdivia al Norte, a sus destinos.

Aislamiento de Tránsito de Campo de Deportes y Av. Grecia:
Se aislará el tránsito vehicular en Av. Grecia, entre Pedro de Valdivia y Av. Salvador y Campos de Deporte entre José Domingo Cañas y Av. Grecia.

Para conocer en detalle este Plan especial puedes contactarte al call center gratuito 800 73 00 73 (desde teléfonos fijos) o bien desde celulares al 600 730 00 73.

Afiche: Iron Maiden en Chile (10-04-2011)

Exodus

PowerMetal.cl conversó con Jack Gibson y Rob Dukes de EXODUS en la previa a sus shows en Chile.

Los músicos enviaron un mensaje a los fans de IRON MAIDEN que estarán en el Estadio Nacional este domingo 10 de Abril:

Rob dijo: Hay una cosa que quiero advertirles: ESPERO VER (EN IRON MAIDEN) EL (MOSHPIT) MÁS GRANDE. Lo voy a orquestar, PERO ESPERO VER EL CIRCULO DE PIT MÁS GRANDE, porque he presenciado los recitales de Iron Maiden y en realidad no lo hacen, como que saltan nomás. YO ESPERO VER UN CIRCLE PIT OCHENTERO Y DE VIEJA ESCUELA ESE DÍA. Los de Maiden no lo inventaron, sin embargo crearon un monstruo con el que sí sucedería. A través de Iron Maiden se llegó al Thrash Metal. Ellos y Thin Lizzy fueron los precursores, AUNQUE ESPERO VER A LA MULTITUD DE MAIDEN HACIENDO ALGO QUE NO HACE A MENUDO, pues quiero toparme con Bruce (Dickinson) y esos muchachos diciendo ‘¿qué está pasando ahí?, ¿¡qué están haciendo!?, ¿¡por qué nuestro público está haciendo eso!?’. ¡¡¡ESPERO VERLO!!!

Por su parte, Jack comentó: Les advierto a los chilenos: si ustedes creen que llegarán al estadio y podrán correr al frente del escenario, estar adelante todo el show y aguardar por Iron Maiden, ¡eso no va a ocurrir! Esperen a que finalicemos antes que irse adelante para ver a Iron Maiden.

La entrevista completa se encuentra en esta dirección.

La banda se presentó el viernes en el Teatro La Cúpula lo hará hoy en El Huevo de Valparaíso. Puedes ver las fotos del show en Santiago aquí.

Los norteamericanos son los encargados de abrir el concierto de IRON MAIDEN a partir de las 19:45hrs.

Exodus

Entrevista completa con Exodus en Chile

La banda pionera de San Francisco aprovechó a full la invitación de Iron Maiden para abrir su concierto acá en Santiago. Exodus tomó sus maletas, optó por venirse días antes de la fecha en el Estadio Nacional y fijó dos presentaciones exclusivas, una para el viernes en la Cúpula del Parque O’Higgins y otra para el sábado en El Huevo de Valparaíso. El cantante Rob Dukes y el bajista Jack Gibson hablaron con PowerMetal.cl acerca de esta visita al país que, para ellos, ¡vale por tres!

Rob y Jack, ¡bienvenidos de vuelta a Chile! Esta ocasión es muy especial ya que, primero que todo, abrirán el show de Iron Maiden el domingo, considerando que Sudamérica es uno de los lugares más especiales para la doncella…

Rob: No es Iron… ES IRON FUCKIN’ MAIDEN (risas), ¡¡¡ES IRON FUCKIN’ MAIDEN EN CHILE!!! O sea, cuando lo supe me empecé a correr la paja, simplemente me bajé los pantalones y me empecé a correr la paja, ¡una locura! NO (risas). Creo que estábamos en el backstage, en el backstage todos con Death Angel en Alemania, casi terminé peleando con un muchacho por el “azúcar”, con un muchacho del crew, y de inmediato se convirtió en un gran día por culpa de la noticia, ¡fue asombroso!, ¡como que nos cambió el día (risas)!
Jack: ¡(Risas) nos sacó toda la mierda de encima (mirando a Rob)!

Recién miraba el video de War is my Shepperd, ¡y se me puso la piel de gallina sólo con imaginarme esa canción provocando un mosh de 10 mil, 20 ó 30 mil personas en el Nacional!

Jack: Viejo, la verdad es que no sé bien qué esperar, ¡probablemente exceda mis propias expectativas! O sea, acá abajo es uno de mis lugares favoritos para tocar, el público en todo Sudamérica es absolutamente fantástico. Entonces, tocar en un estadio lleno de personas es algo que ni siquiera puedo imaginarme. ¡Sólo sé que será grandioso!
Rob: Hmmm, parece que vamos a incluir esa en Maiden. Una vez (el 2007 en el Novedades), ¡me sacaron la ropa! ¡Salté a la multitud y me sacaron toda la ropa! ¡Tuve que abrirme a golpes para poder salir del público (risas)! Sí (silencio), ¡así que no volveré a hacerlo (risas)!, ¡ya aprendí mi lección (risas)!

Exodus

Van a apoyar a Maiden antes del show exclusivo en la Cúpula (realizado el viernes) y también el de Valparaíso, en el Huevo. ¿Cuán distinto serán los conciertos con respecto al setlist, entendiendo que hoy tendrán todo el tiempo para ustedes, y que el domingo van en calidad de invitados?

Rob: ¡Una diferencia de hora y media!
Jack: ¡Exacto!, el repertorio será más largo en nuestros shows exclusivos, por supuesto. Tocaremos bastante, ¿no?, una hora, una hora y media más. Después tocaremos como…
Rob: …serán 45 minutos con Maiden…
Jack: …vamos a salir por sólo 45 minutos, entonces realmente tendremos que comprimir todo lo posible en un set de 45 minutos para Maiden y si nos vas a ver a los clubes, podrás encontrarte con la totalidad de lo que interpretamos en este mismo momento.

Sin importar si una presentación de Exodus es ante 300 personas como en Concepción el 2009, mil fanáticos como será en la Cúpula, o antes 30, 40 ó 50 mil seguidores de Iron Maiden en un estadio, ¿qué es lo que de verdad hace especial un concierto de Exodus para ustedes?

Rob: Yo canto cada uno como si fuera el último, como si cada show fuera el último de mi vida. De esa forma lo veo yo, nunca me pongo a pensar en el próximo, ¡puede que el de hoy sea mi último concierto!, por lo que le doy lo máximo al aquí y ahora. Puedo morir volviendo a casa, puedo morir en un choque automovilístico, ¿no?, por un ataque cardíaco o… uf, ¿¡quién cresta sabe!?, ¿no?, por un meteoro, ¿por qué más?, por un asesino en serie…
Jack: ¿…de SIDA…?
Rob: Naaah, vaya, ¡no!, ¡eso es muy lento!, ¡te estoy hablando de huevadas rápidas!, ¡RÁPIDAS!, ¡ASÍ RÁPIDAS (golpea su palma con el puño derecho)!, ¿¡entiendes a lo que me refiero!? Puta, de SIDA es (tiritones) una muerte muy lenta. Ahmmm, ahhh…
Jack: …o saltar al público y que te arranquen la cabeza…
Rob: …sí, ¡puedes morir a manos de fanáticos desquiciados! Entonces cada actuación es como si fuera para mí la última. Así hago yo las cosas.
Jack: De acuerdo, cada noche tocamos a la máxima capacidad que podemos tocar, o sea, incluso cuando uno de nosotros se encuentra enfermo, a punto de morirse, igual se sube al escenario y lo hace. Yo tuve una intoxicación por comida en Bangkok, en nuestra última gira asiática, ¡simplemente estaba meando mi propia caca!, ¡y vomitando!, ¿ves?, cumplí con el show y me devolví a la cama nomás, ¿entiendes a lo que me refiero? Así lo hacemos viejo, por esto es lo que vivimos.
Rob: Demás. Si alguien de verdad se siente un poco enfermo, ¡lo apoyamos esa noche!, así que te pones detrás, tocas, y le ponemos el extra por ti, entonces…

Exodus

Siempre veremos a un Exodus dando su 100% en cada velada. ¿Qué recuerdan de la visita anterior? También fue especial porque fueron por primera vez a Concepción, ciudad a la que no muchas bandas internacionales tienen la oportunidad de ir. ¿Qué memorias guardan de esa ocasión en particular?

Jack: Sí, o sea, es grandioso cuando se te da la opción de abrir territorios y llevar esta música a otra gente. ¿Fue con Kreator (mira a Rob)?, ¿cierto?, fue con Kreator y ese tour también fue notable. Giramos con ellos por casi un mes entero y… claro viejo, ¡fue tremendo! Oye (mira de nuevo a Rob), ¿ahí fue cuando visitamos la cordillera?
Rob: No, ¡fue la vez anterior!, no sé…
Jack (sin hacerle caso): En una oportunidad, Rob y yo nos apoderamos de la van acá y recorrimos todo el camino hasta la punta de los Andes. Nos fuimos manejando, siguiendo río arriba y vimos un cóndor gigante, a huasos arriando sus caballos y llevándolos de noche a los establos. En serio, ¡muy, muy la raja compadre!, ¡totalmente la raja! Es entretenido pasear por una ciudad… no nos encontramos con demasiados fans, pero con los que nos encontramos eran asombrosos. Íbamos al supermercado, caminábamos por ahí y era genial viejo. Santiago es una ciudad divertida, lo pasamos bien. Lo de Concepción fue muy corto en cambio. De hecho llegamos, tocamos y nos fuimos, entonces no pudimos conocer nada, aunque ya hemos venido acá en más de un par de ocasiones y… eso sí, siempre aparecen varios fans en los hoteles, siempre firmamos un montón de cuestiones y… es la raja compadre, es increíble venir hasta acá, los seguidores te lo agradecen mucho, se saben cada palabra y todas las canciones, ¡son fabulosos!, ¿¡cómo no vas a querer venir y vivir algo así!?

DUKES: “¡JAMÁS ME IRÉ A HACER LAS TETAS!”

Una pregunta sobre últimos los discos, The Atrocity Exhibition… Exhibit A (2007) y Exhibit B: The Human Condition (2010). Escuché a Gary Holt en su momento decir que con esos dos trabajos, ustedes buscaban “desafiar” la edad, “desafiar” el paso del tiempo con composiciones más largas, veloces y agresivas, que mientras más viejos se vuelven, más demandantes y exigentes en lo físico son las pistas que escriben.

Rob: ¡Está buena esa!

exodus-pm-05

Comparando este material más complejo y de mayor extensión, con por ejemplo el de Bonded By Blood (1985), ¿qué desafío representa tocar y grabar los lanzamiento más recientes?

Jack: No creo que sea tan diferente en el sentido de cómo son las grabaciones hoy en día, usando computadores, programas y todo eso. O sea, a un tema corto debes ponerle el mismo esfuerzo que a uno más largo. Te digo, las canciones como que se van escribiendo solas. Una vez que empiezas a crear algunas partes y las pones juntas, la composición como que se despliega por cuenta propia, como que dicta sola cuánto va a durar. ¡Simplemente sucede!, ¡sucede nomás cuando se hacen!
Rob: ¡Sí!, todos se quejan porque los últimos tracks son demasiado largos, ¡ASÍ QUE EL PRÓXIMO ÁLBUM DURARÁ 22 MINUTOS!, ¡Y SERÁ DE UNA SOLA CANCIÓN! ¡Eso es lo que haremos y se acabó (risas)!
Jack: ¡Se llamará 3113 (risas)!, ¡¡¡PREPÁRENSE (risas)!!!
Rob: No tenemos nada bajo los… a ver, hay una sola de tres minutos y medio, una de ellas, pero la verdad es que no importa… ¡me imagino que la única persona que puede reclamar es Tom (Hunting)!, ya que debe pegarle a la batería todo el tiempo y sin poder tomar nada de agua (risas), ¿¡sabes a lo que me refiero!?, ¡él es el único que puede quejarse (silencio)! ¡SI HUEÓN!, ¡ESTOY HABLANDO DE TI (le grita a Tom, quien se encuentra en otro rincón del patio dando una entrevista)! ¿¡QUÉ TANTO!?, ¡es el batero nomás (risas)!

(Risas)

Jack: Debo decir que una de las cosas que Exodus jamás ha hecho es seguir una moda. Escribimos música que sale directo del corazón de cada uno y puedes notarlo al escucharla, que no nos consideramos comerciales, que no pensamos como ‘este será un hit’ o lo que sea. Hacemos la música que sale desde nuestros corazones y aquella es una de las razones por la cual…
Rob: …es un arma de doble filo…
Jack: ¡…ES un arma de doble filo!, dado que aquella es una de las razones por la cual nuestros seguidores son tan fieles, y también es una de las razones por la cual nunca hemos alcanzado las proporciones de Metallica, si nuestro material es para un grupo de personas bien pequeño, bien hardcore, ¡y alimentamos eso de manera constante porque no sabemos cómo hacer cosas populares para la gente (risas)!, sino sólo lo que sentimos. Y creo que una de las razones por la cual somos tan agresivos comparados a algunas otras bandas que son más grandes y ricas, ¡si aún estamos enchuchados! ¡No tenemos nada de plata!, así que no me subo al escenario pensando en mi yate, ni en mis autos ni en mi mansión, ¡en lo absoluto!, ¡sólo pienso en cuánto me gustaría tener un yate (risas)!
Rob: Una vez prometí que si algún día gano una millonada y me compro un yate, ¡igual seguiré siendo más agresivo que la cresta! ¡Ni cagando me relajaré y haré como los demás! ¡Jamás me iré a hacer las tetas!

Exodus

(Risas) Exodus de hecho ya ha venido tres veces a Chile, y la de ahora Rob es tu tercera visita al país. Luego de tener la chance de viajar por todo el mundo, de tocar en los festivales más concurridos y de grabar varios discos, ¿cuál es ese elemento aún te mantiene con ganas de seguir cantando Thrash Metal con esta pasión intacta?

Rob: ¿Sabes que más?, no puedo decirte (tono reflexivo). Algo ocurre cuando te encuentras en el backstage listo para salir, golpeas el escenario y ves puras caras prendidas. Me transformo en un ser humano completamente distinto… o sea, no en serio, pero algo ocurre. Por ese solo motivo sacrifico mi vida hogareña y cualquier otra cosa que tenga. Sacrificamos mucho por hacer esto y ESE SENTIMIENTO no soy capaz de explicártelo, no soy capaz de explicárselo a la gente cercana en mi vida. Me preguntan ‘amigo, ¿¡por qué continúas haciéndolo!?’, y respondo que es una oportunidad que se nos ha permitido. ¿Cuántos en el mundo consiguen dedicarse a esto en realidad?, ¿entiendes a lo que voy? Es como si la NASA nos hubiese elegido como astronautas para un programa espacial, ¡es un privilegio el sólo estar ahí! La chance de hacerlo casi te da la responsabilidad de TENER que hacerlo. Hay cientos y miles de bandas en bares chicos tratando de llegar hasta acá, con sus propios CD y… bueno, ¡agradezco muchísimo el poder hacerlo!, por eso es que cada show para mí es como si fuera el último. Nunca me dejo ni voy como ‘oh, puta, otra tocata más’. O sea, quizás lo haga cuando me siento mal o me porto como una perra (risas), pero todo cambia una vez que entro al escenario, ¿no?, puedes sacarte toda esa mierda de encima apenas te subes, ¡y no importa si es en la misma Casa Blanca! Hay un verdadero intercambio de entre el público y el grupo. Mientras más ruidoso sea el público, más furiosos nos ponemos y justo por eso es tan la raja acá abajo. En América, la multitud es como ‘oh, no me interesa tanto’, ya sabes…
Jack: …hemos realizado algunos shows en que la gente simplemente está parada haciendo así, (mira un punto fijo y cruza los brazos),¡y pareciera que te quitan todo el esfuerzo que le colocas!, PERO, cuando los ves a todos saltando juntos, a todos cantándote u otra cosa similar es como…
Rob: Con nuestras canciones, literalmente, ¡TE DAN GANAS DE SACARLE LA MIERDA A ALGUIEN! A mí simplemente… uf, si pudiera herir a alguno, ¡lo haría!, sin embargo, por eso nos dedicamos a lo que nos dedicamos.

Jack y Rob, ¡gracias de verdad por la entrevista!, ¡¡¡anticipando los conciertos en Valparaíso y después en Santiago con IRON FUCKIN’ MAIDEN!!!

Rob: ¡(Risas) así se dice! ¡IRON FUCKIN’ MAIDEN compadre!

En este fin de semana se encontrarán con muchos maniáticos del Thrash Metal. ¿Qué desean decirles ahora?

Rob: OK, bueno, hay una sola cosa que quiero advertirles…
Jack: ¡…háganse daño…!
Rob: ESPERO VER (EN IRON MAIDEN) EL (MOSHPIT) MÁS GRANDE. Yo lo voy a orquestar, PERO ESPERO VER EL CÍRCULO DE PIT MÁS GRANDE, porque he presenciado los recitales de Iron Maiden y no lo hacen así (da vueltas con el dedo «recreando» un mosh), como que saltan nomás. YO ESPERO VER UN CIRCLE PIT OCHENTERO Y DE VIEJA ESCUELA ESE DÍA. Los de Maiden no lo inventaron, sin embargo crearon un monstruo con el que sí sucedería. A través de Iron Maiden se llegó al Thrash Metal, y de ahí se hizo cada vez más duro. Ellos y Thin Lizzy fueron los precursores, AUNQUE ESPERO VER A LA MULTITUD DE MAIDEN HACIENDO ALGO QUE NO HACE A MENUDO, pues quiero toparme con Bruce (Dickinson) y esos muchachos diciendo ‘¿cuál banda está ahí?, ¿¡qué están haciendo!?, ¿¡por qué nuestro público acaba de hacer eso!?’. ¡¡¡ESO ES LO QUE ESPERO VER!!!
Jack: Les tengo una advertencia a los chilenos: si ustedes creen que llegarán al estadio y podrán correr al frente del escenario, estar adelante todo el show (de Exodus) y aguardar por Iron Maiden, ¡eso no va a ocurrir! Esperen a que finalicemos antes de irse adelante para ver a Iron Maiden.

Imágenes de Exodus en el Teatro La Cúpula en la previa a su show junto a Iron Maiden en el Estadio Nacional.

Fotos: Guillermo Salazar

Exodus

El concierto originalmente programado este Viernes 8 de Abril en el Club 334, cambió de lugar al Teatro La Cúpula del Parque O’Higgins debido a la gran demanda de público.

El show se realizará a las 21:30hrs y las entradas adquiridas siguen siendo válidas. La entrada general tiene un valor de $15.000 y están a la venta por Sistema Ticketmaster y sin recargo en The Knife (Eurocentro).

EXODUS también se presentará el Sábado 9 de Abril en el Huevo de Valparaíso donde las entradas tienen un valor de $11.000 las primeras 200 y $13.000 las siguientes. Estas están a la venta a través de Sistema Ticketmaster y sin recargo en El Huevo y Factory Guitar Shop.

Los estadounidenses, junto a los chilenos KINGDOM OF HATE, serán los encargados de abrir el show de IRON MAIDEN el Domingo 10 de Abril en el Estadio Nacional.

En esta dirección, puedes leer la nota que el conjunto dio a PowerMetal.cl, hablando de estas presentaciones en Chile. La entrevista completa podrás leerla el mismo sábado.

Los estadounidenses acaban de agregar un nuevo show en Chile como previa a su concierto junto a IRON MAIDEN en el Estadio Nacional. EXODUS tocará el Sábado 9 de Abril en el Huevo de Valparaíso donde las entradas tienen un valor de $11.000 las primeras 200 y $13.000 las siguientes. Estas están a la venta a través de Sistema Ticketmaster y sin recargo en El Huevo yy Factory Guitar Shop.

La banda ya agotó la preventa del show en Santaigo a realizarse en el Club 334 (San Diego 334) el Viernes 8 de Abril. La entrada general tiene un valor de $15.000 y están a la venta por Sistema Ticketmaster y sin recargo en The Knife (Eurocentro).

Exodus

Exodus

En medio de los preparativos para el desembarco más importante que ha tenido EXODUS a nuestro país, al conjunto se le presentó una inesperada eventualidad: el guitarrista, líder y fundador del grupo, Gary Holt, fue requerido por SLAYER para reemplazar durante las próximas fechas de su tour mundial a su propio guitarrista, Jeff Hanneman, quien se encuentra afectado por una grave enfermedad (fascitis necrosa). Es así como Holt estará acompañando a uno de los más importantes grupos del metal en el mundo, en una inédita unión de fuerzas entre dos bandas fundamentales para la historia del estilo.

Como el compromiso de Holt con sus colegas puede extenderse durante los próximos meses, la producción general de EXODUS en Santiago de Chile abriendo para IRON MAIDEN en el Estadio Nacional, confirma que tanto Holt como el resto de la banda vendrán a nuestro país tal como estaba programado, aunque el 8 y 10 de abril SLAYER tiene presentaciones en Praga y Budapest, respectivamente.

“Gary estará reemplazando a Jeff Hanneman en el tour europeo de Slayer, pero está confirmado por la misma gente de SLAYER que él llegará a Santiago el 7 de abril, así que no se verán afectadas las fechas de EXODUS”, informa la producción, especificando que Slayer se acomodará por su cuenta durante esos días en que no puedan contar con Holt, si es que Hanneman aún no se recupera.

El show que EXODUS tiene fijado junto a IRON MAIDEN en el Estadio Nacional se perfila como el evento más importante de metal que se ha hecho en la historia de la industria de los megaconciertos en Chile. En el escenario más importante del país, ambas leyendas del género ratificarán el arrastre y fidelidad de toda una comunidad amante de la potencia del rock en toda su expresión.

Los tickets están a la venta por el sistema Ticketmaster y puntos habilitados en Falabella y Cine Hoyts.

Comenzó el tour que llevará a IRON MAIDEN por todo el mundo abordo del Ed Force One promocionando su más reciente producción «The Final Frontier». La primera parada fue hoy, Viernes 11 de Febrero, en el Estadio Olympiski de la ciudad de Moscú.

El set list presentado fue el siguiente:

Iron Maiden01.- Satellite 15… The Final Frontier
02.- El Dorado
03.- 2 Minutes To Midnight
04.- Coming Home
05.- Dance Of Death
06.- The Trooper
07.- The Wickerman
08.- Blood Brothers
09.- When The Wild Wind Blows
10.- The Evil That Men Do
11.- Talisman
12.- Fear Of The Dark
13.- Iron Maiden
encore
14.- The Number Of The Beast
15.- Hallowed Be Thy Name
16.- Running Free

Las entradas para ver a IRON MAIDEN junto a EXODUS en Chile, el Domingo 10 de Abril de 2011 en el Estadio Nacional, están a la venta a través del sistema Ticketmaster, tiendas Falabella, Cine Hoyts y sin cargo por servicio en tienda The Knife, con pago en efectivo.

Los precios y ubicaciones son:

Galería: $22.000
Cancha General: $25.000
Tribuna Lateral: $30.000
Tribuna Andes: $ 40.000
Tribuna Pacífico Bajo: $50.000
Tribuna Pacífico Alto: $60.000
Tribuna Pacífico Medio: $70.000

Afiche: Iron Maiden en Chile (10-04-2011)

A 2 días de abrir el concierto de IRON MAIDEN en Chile, EXODUS se presentará en el Club 334 (San Diego 334) a las 21:00hrs.

¡Sólo 1.000 entradas a la venta!

Primeras 200: $13.000
Siguientes 800: $15.00

Las entradas están a la venta por sistema Ticketmaster.

Exodus en Chile

Gary Holt, guitarrista y fundador de la banda de Thrash Metal EXODUS, recientes confirmados para abrir el show de IRON MAIDEN el 10 de abril en el Estadio Nacional habló sobre su impresión al ser notificados de que telonearán a MAIDEN: «Veníamos del Thrashfest Tour (por Europa con KREATOR y DEATH ANGEL), estábamos cansados y fundidos y nos informan que abriremos el show nada menos que para Iron Maiden en Chile. ¡Es la mejor noticia de la historia! ¡Simplemente increíble!»

Y añade: “No hay banda más grande que Iron Maiden en Sudamérica. He visto los DVDs de sus shows allá y abrir para ellos en cualquier parte es tremendo. ¿Pero más encima ahí? ¡Absolutamente espectacular!”.

Exodus“Tocaremos en Santiago con mis héroes, una banda cuyas canciones tocábamos en fiestas caseras, ¡y frente a 65 mil personas! De repente nos llegó un gran segundo aire y decir que estamos alucinados hasta lo infinito es poco”.

Para este concierto, EXODUS viene a presentar su reciente disco “Exhibit B: The Human Condition”, que sobrepasó las 4.600 copias vendidas en Estados Unidos en su primera semana y debutó en el 114 del Billboard 200 chart.

A su vez, IRON MAIDEN vienen en promoción de “The Final Frontier”, disco lanzado en agosto, y que ha demostrado ser su carta de mayor éxito en la ilustre carrera hasta la fecha, siendo el álbum más vendido en 28 países, entre ellos Chile, llegando al top de ventas desde la primera semana a la venta.

Las entradas están a la venta a través del sistema Ticketmaster, tiendas Falabella, Cine Hoyts y sin cargo por servicio en tienda The Knife, con pago en efectivo.

Los precios y ubicaciones son:

Galería: $22.000
Cancha General: $25.000
Tribuna Lateral: $30.000
Tribuna Andes: $ 40.000
Tribuna Pacífico Bajo: $50.000
Tribuna Pacífico Alto: $60.000
Tribuna Pacífico Medio: $70.000

Afiche: Iron Maiden en Chile (10-04-2011)

Exodus

Un invitado de lujo tendrá IRON MAIDEN en el primer show de Heavy Metal que se hace en el Estadio Nacional y el más grande del estilo hecho en el país. La banda estadounidense EXODUS será la encargada de abrir los fuegos en lo que será una jornada inolvidable, llena de historia, la cual ya lleva más de 22 mil entradas vendidas, faltando 4 meses para la gran cita.

EXODUS es a menudo mencionado como el «quinto grande» dentro del thrash, reivindicando su sitial junto a METALLICA, SLAYER, MEGADETH y ANTHRAX. Contando con menos publicidad que éstas pero con el mismo nivel de influencia y trascendencia dentro de la escena, con cada una de sus diferentes formaciones, han dejado huella. Tras un paréntesis de inactividad en los 90 y sobreponiéndose a la muerte de su emblemático cantante Paul Baloff, uno de los grandes «mártires» del Metal, volvieron a finales de esa década con todo. Desde entonces han mantenido una producción constante de discos, con un sonido más aplastante que nunca y ganas de acabar con todo lo que quede en pie en el planeta.

La banda llegará a nuestro país presentando su último álbum “Exhibit B: The Human Condition”, editado en mayo del 2010 y además repasarán los himnos más representativos de su notable carrera. El público chileno ha sido testigo de su devastador paso por los escenarios, pero nada ha sido como lo que se vivirá el 10 de abril en el Estadio Nacional, a estadio lleno y con un nivel de producción a la altura.

Las entradas están a la venta a través del sistema Ticketmaster, tiendas Falabella, Cine Hoyts y sin cargo por servicio en tienda The Knife, con pago en efectivo.

Los precios y ubicaciones son:

Galería: $22.000
Cancha General: $25.000
Tribuna Lateral: $30.000
Tribuna Andes: $ 40.000
Tribuna Pacífico Bajo: $50.000
Tribuna Pacífico Alto: $60.000
Tribuna Pacífico Medio: $70.000

Afiche: Iron Maiden en Chile (10-04-2011)

PowerMetal.cl estuvo presente en este acontecimiento y te trae la siguiente galería de imágenes y videos exclusivos de Exodus y Kreator, incluída la canción «Destroy What Destroys You», que por supuesto podrás volver a ver cuando los alemanes editen lo que será el video clip oficial de dicho corte.

Chile Rocks II

A 16 kilometros de Santiago, en la discoteque Broadway, se realizó el pasado 17/10/2009 el llamado Chile Rocks II: The Thrash Metal Madness, evento que contó con las participación de los nacionales Kingdom of Hate, Undercroft (actualmente de gira por Chile) y la dupla ícono del thrash mundial: Exodus y Kreator.

A la cita acudieron, probablemente, no más de 1.000 personas, quienes fueron llegando de forma paulatina al recinto, por lo que muchos no tuvimos oportunidad de presenciar a Kingdom of Hate y nos perdimos gran parte de la actuación de Undercroft, quienes en todo caso y por lo que alcanzamos a oír, sonaron contundentes, dueños de una gran presencia escénica y cultores de un death metal «old school», pero a la vez brutal, con algunas vetas «black» que los hacen sonar aún más brutales.  Undercroft fueron, por cierto, uno de los actos más aplaudidos de la noche.

Pasadas las 19:30 comenzó la actuación de Exodus.  Luego de la obligada intro partieron con uno de sus temas más aplaudidos, «Bonded By Blood».  De ahí en más el mosh se apoderó del recinto hasta el mismo momento en que la banda se retiró del escenario.  Clásicos de la talla de «Piranha», «The Toxic Waltz» y «Strike of The Beast», tema con el que cerraron la noche, hicieron delirar a los thrashers presentes.  Pero también hubo momento y espacio para canciones más nuevas y que la gente también disfruta como «Children of a Worthless God», «Deathamphetamine», «War is my Shepherd» y «Blacklist».

Anécdotas durante la actuación de Exodus hubo varias, algunas de ellas: pasado el primer corte (Bonded By Blood), Rob Dukes solicitó en reiteradas ocasiones que subieran el retorno de su micrófono, cosa que nunca sucedió y que terminó por exasperar al vocalista, quien terminó lanzándoselo al roadie hacia un costado.  No alcanzamos a tener claridad de si efectivamente lo golpeó, pero si así lo hizo y considerando la fuerza con que lo lanzó, de seguro le sacó la cabeza;  durante uno de los mosh más alucinados que he visto, uno de los asistentes al parecer se quebró una pierna; y por último, el mismo Rob Dukes, durante «The Toxic Waltz» se dio el trabajo de subir muy amablemente al escenario a un niño que estaba en primera fila y que no debe haber tenido más de 12 años, a quien aparte de los regalos y apretones de mano correspondientes, le pusieron la guitarra para que se diera el gusto de cerrar «Strike of The Beast» y con eso el show de la banda, en un acto que fue aplaudido efervescentemente por toda la audiencia.   Pueden ver los videos de ambos temas, en esta misma sección.

Concluída la actuación de Exodus, y luego de una larga espera, saltaron a escena los alemanes Kreator, quienes descargaron el mismo setlist que vienen tocando durante esta gira, con el único detalle que uno de los temas sería grabado para un video clip.  A pesar de no haber sorpresas en el listado de cortes que pudimos presenciar, el show de Kreator fue redondo, solo clásicos y otras canciones que sin duda van a ir a parar a la misma categoría.   Es así como se sucedieron, por nombrar algunos: «Terrible Certainty», «Betrayer», «Pleasure To Kill», «Extreme Aggression», «Coma of Souls» y «Flag of Hate»; y de los más nuevos (o de la segunda era de Kreator): «Phobia», «Violent Revolution» y por supuesto, «Hordes of Chaos», de su última placa, entre otros.

FOTOS: Immolation

VIDEOS: WatchTower

A pocos días de la segunda edición del Chile Rocks, Kreator acaba de confirmar que el show en Santiago en el Espacio Broadway será grabado para el video clip «Destroy What Destroys You».

Mille Petrozza ha comentado: «Grabar un video clip en Santiago de Chile es como un sueño para nosotros! Kreator tiene una relación muy especial con los metaleros chilenos desde el primer día! Buscaremos capturar esa magia, esa que ha estado presente cada vez que tocamos en esa ciudad! Vamos gente de Chile! Demostremos al mundo que Santiago es una de las ciudades más metaleras en la tierra!!! Nos vemos el Sábado.»

El clip será dirigido por Carlos Toro de la productora Abysmo, quien ha trabajado anteriormente con Vader, Mercenary y Lacrimosa.

El cartel del Chile Rocks II contará también con Exodus y los nacionales Kingdom Of Hate y Undercroft, todo a partir de las 19:00hrs. Los buses de acercamiento comenzarán a salir el mismo día desde las 13:00hrs en el Metro estación Las Rejas.

CHILE ROCKS II

¡Atentos!

PowerMetal.cl estará haciendo concursos diarios donde podrás ganar entradas para ver a Stratovarius y a Kreator + Exodus en el Chile Rocks II.

Sólo debes entrar en este link y enviarnos un mail a concurso@powermetal.cl indicándonos el nombre de cada uno de los samples que escucharás ahí. Recuerda incluir tu nombre completo y RUT.

¡Suerte!

CONCURSOS

Porque no hay primera sin segunda, menos cuando lo vivido en la primera instancia se mantiene intacto en el recuerdo de los asistentes, es que volveremos a sentir en nuestro país toda la fuerza del Festival Chile Rocks… Y la respuesta del público no se ha hecho esperar, a más de una semana del concierto ya se ha vendido más del 60 % de los tickets.

El festival se llevará a cabo el 17 de octubre en el renovado Espacio Broadway, ubicado en el kilómetro 16 de la Ruta 68 (camino a Viña del Mar). La razón por la cual se escogió este lugar para realizar el festival es la ausencia de otras alternativas, ya que todos los locales tradicionales estaban ocupados en el momento de confirmar este show. Además se consideró la ventaja que esto representa para los asistentes de distintas ciudades de la Región de Valparaíso.

Las entradas para Santiago tienen un valor de $ 25.000 (preventa general) y $ 40.000 (sólo 50 entradas VIP). Estas pueden ser adquiridas a través del moderno sistema de venta: TICKETPRO www.ticketpro.cl (compra desde tu casa u oficina y no pierdas tiempo, forma de pago: Tarjeta Presto, Visa, Transferencia Bancaria) y en locales BLOCKBUSTER habilitados con amplios medios de pago: Tarjeta Presto, Ripley, CMR, Red Compra, Efectivo, Cheque, Visa, también sin recargo en las tiendas ROCKMUSIC (Eurocentro), POWERMUSIC (Apumanque y Portal Lyon) y BLACK VOX (Viña del Mar).

La productora del evento confirmó que contará con buses de acercamiento (ida y vuelta) desde la estación de metro Las Rejas para todas las personas que lleguen con sus entradas de preventa, además de 2.000 estacionamientos para quienes vayan en automóvil.

Por su parte, para Concepción las entradas son limitadas (sólo 1.000 tickets) y tienen un valor de $ 20.000 (preventa general) y $ 40.000 (VIP). El concierto se realizará el Domingo 18 de Octubre a las 20:00hrs. en el Havana Club.

Este es el posible setlist de Exodus:

  • Iconoclasm
  • Fabulous Disaster
  • And Then There Were None
  • A Lesson In Violence
  • Children of a Worthless God
  • Piranha
  • Deathamphetamine
  • Blacklist
  • War Is My Sheppard
  • Bonded By Blood
  • The Toxic Waltz
  • Strike Of The Beast
  • Shovel Headed Kill Machine

Posible setlist de Kreator:

  • Choir Of The Damned
  • Hordes Of Chaos (A Necrologue For The Elite)
  • Phobia
  • Terrible Certainty
  • Betrayer
  • Voices Of The Dead
  • Enemy Of God
  • Destroy What Destroys You
  • Pleasure To Kill
  • The Patriarch
  • Violent Revolution
  • Extreme Aggression
  • Coma Of Souls
  • Drum Solo
  • Warcurse
  • Flag Of Hate
  • Tormentor