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Jon Schaffer es un tipo que sabe mantenerse ocupado. Luego del lanzamiento de “Incorruptible” en 2017 con su banda principal y el anuncio de fechas en vivo con Demons & Wizards para el próximo año, el mandamás de Iced Earth se reunió con algunos de sus viejos camaradas para regrabar una selección de canciones originalmente lanzadas en los tres demos de Purgatory. Junto a los miembros originales Gene Adam (voz) y Bill Owen (guitarras), la formación fue completada por el bajista Ruben Drake (Demons & Wizards), el baterista Mark Prator (ex‐Iced Earth) y el guitarrista Jim Morris (Demons & Wizards, productor de Iced Earth).

Hasta el momento, estos temas se encontraban disponibles solo a través de rudimentarias cintas auto producidas entre 1985 y 1987, sin haber visto la luz oficialmente. Las canciones están inspiradas en novelas y películas de terror, lo que da cuenta de la obsesión de Schaffer con estos temas desde el inicio de su carrera, lo que marca la antesala de “Horror Show” (2001), disco conceptual de Iced Earth . Algunos de los protagonistas de las historias de terror incluso se repiten, pero el sonido y estilo musical son completamente diferentes. Estamos hablando de un sonido más primitivo y técnicamente más rudimentario.

In Your Dreams da el comienzo a este EP, con un sonido de teclado espeluznante al cual se unen rápidamente las guitarras y la voz. El tema está basado en Freddy Krueger de la franquicia conocida en Latinoamérica como “Pesadilla”, y la letra de la canción es por momentos un poquito embarazosa. A pesar de un largo periodo de inactividad, la voz de Adam se mantiene bastante semejante a las grabaciones originales de Purgatory y Iced Earth. El interludio le da un efecto dramático y digno del soundtrack de película de terror. En general, es un buen comienzo.

En seguida es el turno de Dracula, corte obviamente inspirado en el famoso conde de Transilvania. Es un tema de lento comienzo con guitarra limpia y voz tenebrosa, para luego dar paso a un grito estilo King Diamond y un acompañamiento claramente inspirado en Iron Maiden. Este tema fue lanzado como single de adelanto hace algunas semanas y nos daba una idea de lo que se venía. El coro es bastante pegadizo y los arreglos de guitarra muy bien logrados. Este es quizás el tema más destacable del EP y por esto es evidente que se haya lanzado con anticipación.

In Jason’s Mind es la tercera entrega de esta compilación, esta vez inspirada en el villano de la franquicia de películas slasher “Viernes 13”. El sonido y el concepto del álbum nos llevan por momentos de vuelta a los años ’80, algo muy común hoy en día, con nostálgicas series al estilo de “Stranger Things” y múltiples remakes de películas ochenteras. La letra es nuevamente un poco ridícula, siendo claramente escrita por una mente adolescente. La melodía y la línea vocal de la canción son un poco repetitivas, pero el trabajo de guitarra y bajo me parecieron interesantes.

El siguiente villano en aparecer es Jack, el infame destripador de Londres. No confundir con el tema del mismo nombre que aparece en Horror Show”. Musicalmente esta vendría a ser una versión mucho más arcaica, con un sonido que recuerda a los discos iniciales de Mercyful Fate y Annihilator. A pesar de las claras influencias de otras bandas de Metal ochenteras en el sonido de Purgatory, la identidad de los riffs marca registrada de Schaffer ya se puede vislumbrar en esta canción. Otro de los puntos destacables del EP.

El disco cierra con Burning Oasis, otra que lleva el mismo nombre de una canción de Iced Earth, en este caso sacada del clásico “Burnt Offerings” (1995). La letra y la música son completamente distintas, y esta versión incluso difiere sustancialmente con respecto a la originalmente lanzada en el primer demo de Purgatory en 1985, que duraba diez minutos. En este caso, es un tema de casi seis minutos de duración, con un estilo más progresivo y complejo, acercándose al sonido noventero de Iced Earth. El trabajo de Ruben Drake en el bajo merece mención aparte.

En resumen, Jon Schaffer’s Purgatory EP es el perfecto regalo de Navidad para los fanáticos de la época temprana de Iced Earth, a la espera de nuevo material de la banda. A pesar de lo primitivo de las composiciones, este tratamiento con técnicas de grabación modernas permite hacerle justicia a estos temas, nunca antes lanzados de forma oficial. Quedamos a la espera de las anunciadas regrabaciones del catálogo inicial de Iced Earth, lo que abre una ventana a una posible reunión con Matt Barlow, sin olvidar tampoco el proyecto Demons & Wizards, del cual podemos esperar nuevo material en el futuro cercano.

Review: David Araneda

Desde Limache, Quinta Región de Chile, nos llega “Call For Rebellion”, primer EP de SteelRain, y desde el minuto cero ya se siente que es lo que nos quieren entregar. Para Steel Rain, el sonido del Power Metal debe ser alemán y de finales de los 80’s y principios de los 90’s. Si  tuviera que elegir a la banda que inspira su sonido me tendría que quedar con los legendarios Gamma Ray, algo no menor ya que, en opinión personal, Kai Hansen inventó el legendario Metal poderoso.

El EP parte con Quiet In The Night, un tema veloz, que nos lleva de vuelta al pasado, a través de los riff de guitarras de Sebastian García y Fabián Valdés, quien además es el creador de la banda, anteriormente conocida como Interceptor. Quiet In The Night parte con un ritmo de batería que me recuerda automáticamente a Beyond The Black Hole de los ya nombrados Gamma Ray, para luego tomar un ritmo frenético. Como tema de presentación es muy pero muy potente. Van a encontrar todo lo que Steel Rain quiere decir con su música, Heavy/Power Metal clásico sin experimentación. Al que no le guste este estilo, le recomiendo parar ahora, pero para uno siempre es un agrado encontrar bandas en Chile que se la jueguen por el sonido original.

“Call For Rebellion” continúa con Sage Eater, la cual inicia con poderosas guitarras acompañadas con una interesante base rítmica compuesta por el bajista Carlos Aravena y Rodrigo Carrasco en batería. Debo ser sincero y la verdad es que el puente de la canción no termina de agradarme (cosa de gustos no más), no así el coro que claramente ha sido diseñado para cantarse en vivo con un público prendido que acompañe la voz de Cristian Rojas, claramente inspirada -nuevamente- por Kai Hansen.

Fight For Freedom es una declaración de principios tanto a nivel lírico (cómo no va a funcionar en un buen tema heavymetalero hablar de la lucha por la libertad) como a nivel musical. Más cercano a los primeros Helloween, pero es un tema gigante. Todo en este tema funciona a la perfección. Velocidad, ritmo, potencia. Todo esta ahí. Sin duda, Fight For Freedom es la mejor canción del EP.

Técnicamente hablando, Metal In Veins vendría a ser el final de “Call For Rebellion“. Otro tema rápido y potente. De nuevo hay algo que no termina de gustarme, probablemente es un problema de mezcla, pero me da la impresión que las segundas voces no fueron bien trabajadas, algo que claramente debería mejorar para el LP que esta en preparación. Hablando de Metal In Veins en sí, es un tema que recuerda a Judas Priest, por ese sonido clásico al que apuesta Steel Rain en esta canción. Notable como crece la “epicidad” de la canción hacia el final y se vuelve otro tema de estadio.

Por último nos encontramos con Thirst Of Justice, el final real del trabajo, pero que es un tema rescatado del demo que Steel Rain lanzó el año pasado. Un tema que se nota en seguida que proviene de “otro tiempo” de la banda. Más agresivo dentro del estilo, con toda la agrupación sonando más pesada de lo que suena en el resto del trabajo. De todas formas es una gran canción que funciona como gran cierre del disco.

Steel Rain no viene a innovar en el género. No necesitan inventar nada. Vienen a presentar lo que para ellos es y debe ser el Metal. Claramente amantes de los sonidos del pasado, amantes del trabajo del legendario Kai Hansen tanto en Gamma Ray como en los primeros discos de Helloween (en especial el “Walls Of Jericho”) y que en cierta forma rinden un homenaje en su sonido. No puedo dejar de destacar el trabajo de la dupla de guitarras de Valdés y García, que se complementan perfectamente y que marcan el sonido del trabajo, acompañados por el ritmo clásico y muy técnico, sin ser grandilocuente, de Rodrigo Carrasco detrás del kit de batería, en conjunto al “silencioso” poder de Carlos Aravena en bajo. Hay ciertos detalles en la mezcla que trabajar, y sobre algunas dudas en la composición, es cosa de gustos nada más. Son pequeñas cosas que no dañan en nada la calidad del producto final, cosas que probablemente mejorarán para el larga duración que esperamos con ansias. Si siguen en el camino que están desarrollando, no dudamos que un gran futuro espera a estos limachinos.